La Cruz Perdida de la Pureza



 

¡El regreso de Jesús con su reino
es una experiencia personal!



Él aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado,
para salvar a los que esperan
.

Heb 9:28

Cuando Cristo venga seremos semejantes a él,
porque lo veremos tal como él es.
Todo el que tiene esta esperanza en Cristo,
se purifica a sí mismo, así como él es puro.

1 Juan 3:2-3

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El regreso de Cristo con la destrucción completa del mundo, de la cual se especula tanto, no es verdad. En cambio, el regreso de Cristo es en los corazones de los creyentes individuales que han preparado el camino para que él regrese en ellos; él, quien ha estado escondido en el interior, es revelado. Miles ya han experimentado su regreso como está documentado en las escrituras y en los escritos de Jorge Fox, el fundador de los cuáqueros. Primero veamos lo que dicen las escrituras.

En las escrituras se registra seis veces a Jesús diciendo (presione aquí para ver) que antes de morir algunos que entonces estaban con él verían su regreso o que todas las profesías del fin del mundo se cumplirían antes que esa generación, 2000 años atrás, pasara.

Él regresó 2000 atrás, 350 años atrás, y en cualquier otro tiempo cuando los verdaderos creyentes prepararon el camino para que él entrara en sus corazones. Él regresará muchas veces más. Porque el Reino de Dios está dentro y alrededor de nosotros - es una dimensión diferente para vivir, una dimensión espiritual en la que uno entra por medio de tribulaciones espirituales mientras uno está todavía en tierra físicamente.

El apóstol Pablo nos ayuda a entender el Reino de Dios dentro y entre nosotros, cuando escribe en la Biblia, en el libro de Hechos: Dios .. no está lejos de ninguno de nosotros, puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos, (Hechos 17:27-28); pero sabemos acerca de esto, porque estamos en una dimensión física más baja. Porque entrar en el reino de Dios dentro de nosotros y alrededor nuestro, no significa ser trasladados dramáticamente a la dimensión espiritual de la conciencia y la vista, en unión con Cristo y Dios, sino caminar en la tierra por la luz de Dios. El mundo se acaba cuando uno entra en el reino.

Las profecías se cumplieron 2000 años atrás, y se han estado cumpliendo y se cumplirán muchas veces más, porque su regreso con su reino es para los creyentes individuales que han tomado la cruz y han crucificado sus deseos y pasiones, (Gal 5:24), purificándose a sí mismos, (1 Juan 3:2-3); destruyendo sus naturalezas pecaminosas con la ayuda de el Espíritu de Dios. Rom 8:13.
Para esto apareció el Hijo de Dios,
[en nosotros] para deshacer las obras [el pecado] del diablo. 1 Juan 3:8
Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Gal 6:14
Esto se logra por medio de la tribulación en estos individuos.
Por favor
lea esta sección completamente antes de concluir que no es cierto - ¡usted estará feliz de que lo hizo!

Los versículos bíblicos, siempre tan convenientemente ignorados por los profetas de las especulaciones bíblicas, muestran claramente que el concepto de que el regreso de Jesús es un evento físico que puede ser visto o notado, no es correcto, y mucho menos será un final cataclísmico del mundo en medio de guerras.

El reino de Dios no viene con señales que se puedan observar o con despliegues visibles,
No van a decir: ¡Mirenlo aquí! o ¡Mirenlo allá! Porque
he aquí,
el reino de Dios está entre ustedes.
Lucas 17:20-21

Y oí una gran voz del cielo que decía:
He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos
como su Dios.
Apocalipsis 21:3

Cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.
Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 1 Juan 3:2-3

Sólo aquellos que son puros como él, lo verán cuando venga.
Las sectas deficientes le enseñan que usted no tiene que ser puro, que no tiene que ser perfecto, que no tiene que ser santo.
Si él va a regresar para todo el mundo, como ellos enseñan incorrectamente, ninguno de ellos lo podría ver, porque no son puros.
Pero si alguna persona tiene esperanza de ver a su salvador, purificará sus corazón, por fe y gracia, para ver a Dios aparecer dentro de su corazón.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mat 5:8. Sin un corazón limpio, usted nunca verá a Dios.
Él aparece en el corazón purficado de los creyentes—y allí es visto. Esta es su segunda venida—esta vez en el corazón purificado.
Para ser purificado, usted debe ir a él, oírlo, escucharlo, y obedecerle—repetidamente, por mucho tiempo.
Usted es purificado por medio de la fe en Jesús—fe en que sus convicciones son verdaderas, y suficiente fe para obedecer sus mandamientos.

Aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan. Heb 9:28.
Note que él aparece para traer salvación. Pero él no trae salvación a todo el mundo—sólo a aquellos que lo esperan.
Ni tampoco aparece a todo el mundo, sólo a aquellos que lo están esperando, y que lo aman obedenciéndole.
La salvación ocurre cuando él aparece en el interior para traer salvación a aquellos que han esperado, escuchado, oído, y obedecido—aquellos que lo aman.

Judas (no el Iscariote) le dijo: —¿Por qué, Señor, estás dispuesto a manifestarte a nosotros, y no al mundo?
Le contestó Jesús: —El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.
[una vivienda en el corazón de aquellos que obedecen]
El que no me ama no obedecerá mis enseñanzas.
En aquel día ustedes se darán cuenta de que estoy en mi Padre, y que ustedes en mí, y yo en ustedes.
¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él. Juan 14:20-23.

De modo que él sólo se aparece a aquellos que han oído sus mandamientos, y le han obedecido.
Este misterio... es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria. Col 1:27

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mat 5:8. Sin un corazón limpio, usted nunca verá a Dios.
Él aparece en el corazón purficado de los creyentes—y allí es visto. Esta es su segunda venida—esta vez en el corazón purificado.
Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. 2 Cor 4:6. Cristo aparece en su corazón, lo cual le da conocimiento de la gloria de Dios.
El lucero de la mañana sale en sus corazones. 2 Pedro 1:19.

Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria. Col 3:4
Cuando Cristo aparece en usted, trayendo su reino, usted aparecerá allí también—en el reino dentro de usted—en la gloria.
¿Cómo va a aparecer en a gloria, a menos que esté dentro de su corazón, en los ojos de su mente? Escondida de la palabra.
Aparte del fruto del Espíritu, el mundo no ve a Cristo; porque la vida de una persona tal está escondida en Cristo Jesús. Col 3:3

El reino de Dios no es algo que pueda verse.
Tampoco se puede decir: "¡Aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios ya está entre ustedes. Lucas 17:20-21

El reino y Cristo están dentro de usted, esperando para ser revelados cuando la gracia traiga la salvación.

La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad,
y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos,
vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Él se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tito 2:11-14


Él le dijo a sus discípulos: No los voy a dejar huérfanos...volveré a ustedes. [mientras los discípulos estuvieran en la tierra]
Dentro de poco el mundo ya no me verá más, pero ustedes sí me verán. Y porque yo vivo, también ustedes vivirán.
En
aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes.
            Éste es el regreso de Cristo. El mundo no lo ve. Él regresa con el Padre. Ellos llegan a ser uno con nosotros.
           Ésta es una experiencia personal. Ésta no es la resurrección. Él está hablando acerca de llegar a ser uno con los discípulos.  
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Juan 17:15
De modo que Jesús quiere dejarnos en el mundo, pero protegernos del maligno, mientras estemos en el mundo—para ser santificados.
Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy. Que vean mi gloria, la gloria que me has dado porque me amaste desde antes de la creación del mundo. Juan 17:24
Físicamente todavía estamos en el mundo, pero nuestra consciencia y nuestra vista se trasladan al Reino de los cielos, a una dimensión más alta.
Dios está en esta misma dimensión más alta; en él vivimos y nos movemos y existimos; él está sobre todo, en todo, a través de todo.
Y allí tenemos comunión con el Padre y el Hijo.
De modo que con obediencia a la cruz, podemos entrar en el paraíso mientras estamos vivos en la tierra, para estar allí para siempre, aún después de la segunda muerte.


No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos,
Juan 17:20.  
Todos estos versículos en esta oración de Jesús al Padre se pueden aplicar a nosotros también, porque nosotros estamos leyendo las palabras y enseñanzas de los discípulos.
Pero nosotros tenemos que tomar nuestras cruz diariamente y seguirlo como sus discípulos para llegar a ser purificados.

La segunda venida de Jesús, la unión con Jesús, ser trasladado al reino de Dios, y la salvación—todos ocurren simultáneamente.
Pero sólo a aquellos que han purificado sus corazones por la fe y la gracia en la cruz interna de la negación propia para preparar el camino del Señor.

Tanto Juan el Bautista como Jesús le estaban diciendo a la gente 2000 años atrás que el reino de Dios estaba muy cerca:
En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.» Mat 3:1-2
Desde entonces comenzó Jesús a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cercaMat 4:17
Jesús no estaba mintiendo cuando dijo: Se ha cumplido el tiempo. El reino de Dios está cerca. Mat 3:2, 4:17, 10:7, Mar 1:15.
Hay ciento cuarenta referencias al Reino del Cielo solamente en el Nuevo Testamento (presione aquí para verlas),
y era el tema dominante de las parábolas de Jesús. Él dijo que estaba cerca en ese entonces y disponible en ese entonces.

2000 años atrás Jesús dijo esto:

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo. Mat 23:13

Note que 2000 años atrás él estaba criticando seriamente a los fariseos, quienes no querían entrar en el Reino en aquel entonces,
ni permitían que aquellos que estaban a punto de entrar en el Reino del Cielo entonces lo hicieran.
De modo que el Reino del Cielo estaba disponible en ese entonces, 2000 años atrás;
pero como los ministros de hoy, los fariseos estaban estorbando el camino, sin tener una idea de cómo entrar ellos mismos.

Claramente, él no estaba hablando de la muerte física; él estaba criticando a la gente que estaba viva por no entrar mientras estuvieran vivos y por estorbar el camino para que otros entraran.

Jesús les dijo: "Les aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas van delante de ustedes hacia el reino de Dios.
Porque Juan fue enviado a ustedes a señalarles el camino de la justicia, y no le creyeron, pero los recaudadores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. E incluso después de ver esto, ustedes no se arrepintieron para creerle. Mat 21:31-2


y Jesús dijo: Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora,
el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él
. Mat 11:12

Las dos citas anteriores de Jesús en Mateo muestran que algunos estaban entrando en el Reino del Cielo hace 2000 años.
De modo que no es necesario esperar el Reino físico. Los recaudadores de impuestos, las prostitutas, (es decir, Mateo y María Magdalena),
y los hombres violentos estaban en el proceso de entrar en el Reino en ese entonces, arrepintiéndose, tomando lo más importante del mensaje de Juan el Bautista:
Arrepiéntanse (piensen de manera diferente; cambien sus mentes, lamenten sus pecados y cambien sus conductas), porque el reino de los cielos está cerca. Mat 3:2


Los Judíos habían estado esperando por muchos años la llegada del Reino, porque ellos pensaban que iba a ser un reino físico,
que iba a reestablecer la gloria física de los reinos de Israel de David y Salomón.
Pero Jesús les está diciendo que ellos tenían que entrar en el Reino en ese entonces porque los recaudadores de impuestos, las prostitutas, y los hombres violentos ya estaban entrando por medio del arrepentimiento; por lo tanto éste no un reino físico que nosotros podamos ver.
Es una dimensión espiritual que no es visible ni viene con señales visibles o externas - pero es invaluable.
Confundidos, los fariseos preguntaron cuándo llegaría este reino, el cual ellos estaban esperando; Jesús dijo:

El reino de Dios no viene con señales que se puedan observar o con despliegues visibles,
Ni la gente dirá: "¡Mírenlo acá! ¡Mírenlo allá!"
(porque no será visible para el mundo)
Porque he aquí que el reino de Dios está entre ustedes. Lucas 17:20-21

De modo que no será perceptible para ninguno de los que estén alrededor de un creyente purificado cuando Cristo regrese a establecer su Reino en el corazón de ese creyente,
porque la vida de ellos está escondida en Cristo. Dos mil años atrás todos estaban sentados esperando que el Mesías estableciera el reino físico;
dos mil años más tarde, todos todavía están sentados esperando el regreso de Jesús para que establezca el reino físico.

Cien generaciones de cristianos se han sentado a esperar un regreso físico,
perdiendo así la oportunidad de prepararse para su regreso personal dentro de ellos.

Este es un gran engaño con consecuencias desastrosas para aquellos que son engañados.
Aprecien su tiempo; úsenlo sabiamente, porque es finito. Pero busquen el reino de Dios y su justicia. Mat 6:33

El reino de Dios es un reino espiritual, que no es de este mundo, y que está dentro y alrededor de nosotros. Jesús dijo: Mi reino no es de este mundo.
Hoy Jesús describiría su reino como una dimensión diferente a la cual nosotros entramos, aunque físicamente todavía estemos sobre la tierra;
porque este reino está dentro y alrededor de nosotros. Y el reino es la recompensa por la finalización de la salvación.
Jesús incluso dijo que la razón por la cual él vino a la tierra era para predicar las buenas nuevas del Reino (que estaba cerca en ese entonces):
«Es preciso que anuncie también a los demás pueblos las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviadoLucas 4:43.
Él también nos dijo que pusiéramos el alcanzar el Reino del Cielo como nuestra prioridad principal en la vida:
Pero busquen primeramente su reino, el cual no viene con señales que se puedan observar o con despliegues visibles,
el cual está dentro y entre ustedes.

Cuando morimos al yo, a través del arrepentimiento a la pureza, Jesús y el Padre regresan a nosotros con su reino glorioso. De modo que por la gracia de Dios, nosotros debemos negar personalmente la impiedad y los deseos mundanos, para vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tito 2:11-13. Negar la impiedad y los deseos mundanos es arrepentimiento. Este sitio le muestra cómo tener acceso a la gracia de Dios que lleva al arrepentimiento, el cual lleva a la finalización de la salvación y el reino; para tener comunión con Jesús y el Padre; para vivir en su presencia, para ser guiados por el Espíritu de Dios; y vivir en el paraíso - mientras estemos en la tierra.

Aquí hay dos extractos del Diario de Jorge Fox: (Presione aquí para ver quien era Fox.)

"Mientras estaba en la prisión, los bautistas y los de la quinta monarquía profetizaban que Cristo bajaría aquel año a la tierra sobre la que reinaría por mil años; y tenían este reino por externo, cuando Él venía a reinar interiormente, en los corazones de Su pueblo. Pero aquellos eclesiásticos no querían recibir a Cristo en esta forma, y por esto fallaron sus profecías y esperanzas, y no poseyeron a Cristo. Mas Cristo ha venido, y mora en los corazones de Su pueblo y en ellos reina. Millares le han abierto sus corazones a los que El había estado llamando; y El entró y cenó con ellos, y ellos con El; cena celestial con el Hombre celestial y espiritual. Y así fue como estos bautistas y monárquicos se convirtieron en los mayores enemigos de los que poseían a Cristo; mas, por encima de toda su envidia, El reina en los corazones de Sus santos." (esto fue escrito en 1656)

La religión verdadera es la verdadera regla y la manera correcta de servir a Dios. Y la religión es una corriente pura de justicia que fluye de la imagen de Dios, y es la vida y el poder de Dios plantado en el corazón y la mente por la ley de la vida. Esto lleva al alma, la mente, el espíritu, y el cuerpo a conformarse a Dios, el Padre de los espíritus, y a Cristo; para que ellos lleguen a tener comunión con el Padre y el Hijo, y con sus santos ángeles y santos. Esta religión que es pura de arriba, sin mancha ante Dios, lleva a visitar a los huérfanos, las viudas, y a los forasteros, y nos guarda de las manchas del mundo. Esta religión está sobre todo las religiones contaminadas y manchadas en el mundo, las cuales no nos guardan de las manchas y de la contaminación, sino que dejan a sus creyentes en un estado impuro, bajo y manchado; cuyos huérfanos, viudas, y forasteros andan pidiendo por las calles.

Y de los escritos de otro de los primeros cuáqueros, William Dewsbury:

De modo que por medio de la justa ley del Espíritu de la Vida en Cristo Jesús," él dijo: "Yo fui y soy hecho libre del cuerpo de pecado y muerte; y por medio de estas grandes tribulaciones, mis ropas son lavadas y blanqueadas en la sangre del Cordero, quien me ha llevado a la nueva Jerusalén, donde nadie entra de los que obran abominaciones o dicen mentiras, sino aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero. Aquí ahora mi alma se alimenta del árbol de la vida, del cual yo había tenido hambre y sed por tanto tiempo, que está en el paraíso de Dios. Aquí no hay más maldición ni noche; sino que el Señor Dios y el Cordero son mi luz y mi vida para siempre. Y yo testifico que he sido regenerado y he nacido otra vez de la semilla inmortal, y he participado de la primera resurrección, sobre la cual la segunda muerte no tiene poder." (escrito en 1655)

En la cita anterior Dewsbury habla claramente acerca de: 1) haber pasado por la gran tribulación, 2) ser trasladado al Reino del Cielo, estando en la Nueva Jerusalén, y 3) de alimentarse del árbol de la vida que está en el paraíso de Dios. Por lo tanto el testificó del cumplimiento de todas las promesas de las escrituras.

Con respecto a su regreso para establecer su Reino, Jesús dijo, como se registra en Mateo:

Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mat 16:27

De cierto os dijo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Mat 16:28

Y Marcos registra lo mismo que dijo Jesús con respecto a su regreso para establecer su Reino:

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
Mar 8:38

También les dijo: De cierto os dijo que hay algunos de los que está aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder. Mar 9:1
(Marcos 9:1 es el versículo que le sigue a Marcos 8:38)

Y Lucas registra lo mismo que dijo Jesús con respecto a su regreso para establecer su Reino:

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. Lucas 9:26

Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios. Lucas 9:27

2000 años atrás él dijo que algunos no morirían hasta vean el regreso de Cristo en su Reino.

Sabemos que no hay personas que tienen 2000 años de edad que andan caminando por el mundo; de modo que para algunos, Cristo ya ha regresado en su reino.
Su resurrección no es el regreso, porque después que él había resucitado, sus discípulos le preguntaron si es que el reino sería establecido en ese entonces,
y él les dijo: "no os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones," y después se elevó hacia el cielo, dejándolos. Hechos 1:6-9.
Ni tampoco el registro de cómo se apareció a los discípulos después de la resurrección encaja con los que dicen las profecías:

Ellos ven al Hijo del Hombre que viene en su reino. Mat 16:28
hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder
. Mar 9:1
él vendrá en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. Lucas 9:26
Ni su resurrección encaja con las profecías de Mateo, Marcos, y Lucas que debían cumplirse antes que pasara esa generación.

Pero sabemos que su regreso ya ha ocurrido para algunos que estaban con él hace 2000 años.
Uno de los que estaban con él, que vieron su glorioso regreso con su reino, fue el discípulo Juan, quien después escribió en el libro de Apocalipsis:
Así como Jesús le dijo a sus discípulos: No los voy a dejar huérfanos...volveré a ustedes.
Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y en la perseverancia que tenemos en unión con Jesús. Apoc 1:9
Los "algunos" que se mencionan son aquellos que se arrepintieron para prepararse para el reino.
Y aparecerá
por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Heb 9:28
(Aquel que ha estado escondido, es revelado; la revelación de Jesucristo, dentro del creyente purificado.)

El regreso de Cristo, el reino, y la finalización de la salvación son eventos simultáneos.

Algunos de los que estaban con Él en ese entonces, vieron el regreso de Cristo antes de morir; ellos se habían arrepentido y se habían preparado para Él.

Todos los que no se arrepienten, y no preparan sus corazones para su regreso, lo ven regresar al momento de su muerte.
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron: [los judíos y romanos]
y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, Amén. Apoc 1:7

2000 años atrás, Jesús le dijo al Sumo Sacerdote de los judíos y a los fariseos durante su juicio...
Y veréis al Hijo del hombre
sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.  Mar 14:62

Aquellos que no están purificados, para ver el regreso de Jesús antes de la muerte, lo ven cuando mueren, como lo hacen todos los pueblos, todas las naciones, todas las generaciones.
Esta no es una generación especial. Cada generación ha pensado que ellos eran la generación especial que vería el regreso físico de Jesús.

Esta no será una experiencia placentera, particularmente para aquellos que pensaban que Él los conocería.
Durante el jucio, Jesús dijo que él rechazaría a muchos que lo llamaron Señor y que incluso realizaron milagros en su nombre
diciéndoles claramente: '
Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad [ellos todavía están pecando]! Mat 7:21-23
Hasta que oigamos su voz, obedezcamos su voz, moremos en Él, y seamos purificados por él, todavía pecamos y él no nos conoce.
Las vírgenes insensatas que no tenían aceite en sus lámparas, dijeron: Señor, Señor, ábrenos. (sin morar en Él, en su Luz y la Palabra Viviente, su voz)
Respondiendo, Jesús dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Si no moramos en Él, él no nos conoce.
Jesús conoce a los oyentes: Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27
Si vosotros permaneciereis en mi palabra, [la voz del Señor], seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32
Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado. Juan 8:34
Usted no puede continuar siendo un esclavo del pecado y servir a Dios, ni siquiera esperar su aprobación. Rom 8:8

Vea La gracia verdadera versus la gracia falsa, y La cruz perdida.
o vea Como beneficiarse del poder de Dios que produce cambio a través del arrepentimiento, que lleva al regreso de Cristo con su reino.

Jesús ha sido registrado seis veces diciendo (presione aquí para ver) que antes de la muerte algunos que estaban en ese entonces con él verían su regreso o que todas las profesías de los últimos tiempos se cumplirían antes que pasara esa generación, que existió hace 2000 años.

Tenemos el testimionio de los apóstoles, quienes dijeron que ya estaban en el reino, con el regreso de Jesús, en ese entonces
:

Pablo dijo: el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo. Col 1:13
(así que Pablo y otros a los cuales había escrito, ya habían sido trasladados, por el rapto, hacia el reino de Cristo) 

Juan dijo: Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento,
en el reino y en la perseverancia que tenemos en unión con Jesús. Apoc 1:9
(Juan había estado en la tribulación, y estaba en el reino)

Fox y sus cuáqueros testificaron que su regreso ocurrió en miles de ellos hace 350 años.

Y Jesús dijo que las prostitutas, los recaudadores de impuestos, y los hombres violentos estaban entrando en el reino en ese entonces, hace 2000 años.

De modo que tenemos las declaraciones de Cristo, los testimonios de Pablo y de Juan de que estaban en el reino, y el testimonio de los cuáqueros.

Así que ya ha ocurrido para algunos y ocurrirá para otros, y ocurrirá para otros,... y ocurrirá para otros.

A continuación tenemos extractos del diario y cartas de Jorge Fox que describen su experiencia personal del fin del mundo, y su entrada al Reino: (Presione aquí para ver quién era Fox.)

Entonces me elevé en espíritu, por medio de la espada encendida, al paraíso de Dios. Todas las cosas eran nuevas, 2 Cor 5:17, y toda la creación tenía otra fragancia para mí, más allá de lo que las palabras puedan expresar. Yo no conocía nada más que la pureza, la inocencia, la justicia, y el ser renovado a la imagen de Dios en Cristo Jesús; de manera que alcancé el estado de Adán, el estado en que se encontraba antes de la caída. La creación fue abierta a mí, y se me mostró como se le dio nombre a todas las cosas de acuerdo con su naturaleza y su virtud. Llegué a un punto en mi mente, en el cual debatía si debía practicar medicina para el bien de la humanidad, viendo que la naturaleza y la virtud de las criaturas me habían sido reveladas de tal manera por el Señor. Pero fui llevado inmediatamente en el espíritu, para ver otro estado más inquebrantable que el estado de inocencia de Adán, a saber, el estado de Cristo Jesús, que nunca debía caer. Y el Señor me mostró que los que eran fieles a él, en el poder y la luz de Cristo, podían alcanzar el estado en que se encontraba Adán antes de caer; en el cual las obras admirables y las virtudes de la creación pueden ser conocidas, por las revelaciones de esa palabra divina de sabiduría y por el poder por el cual fueron hechas.

Expulsó, pues [Dios], al hombre; [a Adán y Eva del paraíso, del Jardín del Edén] y al oriente del huerto del Edén puso querubines,
y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida. Gén 3:24

Ví que nadie podía leer las palabras de Juan [Apocalipsis] correctamente, y con un entendimiento verdadero de ellas, sino que por medio y en el mismo espíritu divino por el cual Juan las habló; y por medio de su luz ardiente y brillante que es enviada por Dios. Porque por medio del espíritu sus naturalezas torcidas se pueden enderezar, sus naturalezas ásperas pueden ser hechas suaves, y el hombre avaro y violento en ellos puede ser echado fuera; y aquellos que habían sido hipócritas pueden llegar a tener frutos dignos de arrepentimiento, sus montaña de pecado y mundanalidad puede ser aplastada, y sus valles pueden ser llenados para que pueda haber un camino parejo para el Señor en ellos; y entonces el más pequeño en el reino es más grande que Juan. Pero primero todos tienen que conocer la voz que clama en el desierto en sus corazones, que por medio de la transgresión se ha convertido en un desierto.

También vi las montañas ardiendo, y los escombros, y las sendas y los lugares escabrosos y torcidos hacerse parejos y planos, para que el Señor pueda venir a su tabernáculo. Estas cosas se encuentran en el corazón del hombre; pero hablar de estas cosas que son internas parece extraño a los que son toscos, torcidos y a los montañosos. Aún así el Señor dijo 'ah tierra, ¡escucha la palabra del Señor!'

            Todo valle será rellenado, toda montaña y colina será allanada.
            Los caminos torcidos se enderezarán, las sendas escabrosas quedarán llanas. Lucas 3:5

No cedan a los deseos de los ojos o a los deseos de la carne; porque la vanagloria de la vida permanece en la lujuria que nos mantiene alejados del amor del Padre; y sus juicios y su ira permanecen sobre el orgullo, en el cual el amor al mundo es buscado, y la corona mortal es buscada. En este terreno entra lo malo, lo que es maldito; lo cual produce espinos y zarzas, donde reina la muerte, y la tribulación y la angusta están sobre toda alma, y se oye la lengua egipcia; todo lo cual es condenado por la luz. Está el mundo, el cual debe ser quitado. El mundo es visto por medio de la luz, y por medio del poder el mundo es quitado, y el mundo es sacudido fuera de su lugar; ante lo cual los truenos hacen sonar sus voces, antes que sean abiertos los misterios de Dios, y Jesús sea revelado. Por lo tanto, todos ustedes, cuyas mentes se hayan vuelto hacia la luz, esperen en el Señor Jesus la corona inmortal, la cual no se desvanece.  

De la carta 25
Y ustedes que aman sus almas, aman la luz, para esperar a Cristo, el Salvador de sus almas;
y ustedes que oyen la palabra, esperen en la luz, que viene de la palabra, que lleva hacia la palabra que existe desde el principio,
que parte el mundo en pedazos, el cual permanece en la maldad,
y lo quema como si fuera con fuego;
y separa lo precioso de lo vil.

De la carta 33
Y si alguno es movido (quienes se acercan a la luz) con el poder que viene de él,
para hacer cualquier servicio para el Señor, sean obedientes a él;
y ustedes verán a Cristo con ustedes hasta el fin del mundo.

De la carta 51
La cruz es para la parte carnal, la cual es la base de las imaginaciones, la base de los seductores, y la base del falso profeta y del anticristo; la cruz es para esa base, para la raíz y la vida de ella. Al tener esto en mente, lo cual es puro y eterno, se hace una separación con todos los otros amantes, lo cual lleva a Dios, y la base de los pensamientos impíos llega a ser abierta, y la cruz es para esa fundamento;
y esta cual cruz vuelca el mundo en el corazón. Esta cruz debe ser cargada por todos aquellos que siguen a Jesucristo para salir del mundo que tiene fin, para ir al mundo que no tiene fin; y todas las cosas impías del mundo deben ser negadas. Porque 'el que ama al mundo, el amor del Padre no está en él'; pero donde permanece el mundo, no se vive en la cruz. Pero al morar en la cruz para el mundo, el amor de Dios es esparcido hacia afuera en el corazón, y se abre el camino hacia la heredad que no se desvanece; donde nada entrará en aquello que está contaminado.

Francis Howgill tiene una serie de escritos excelentes en este sitio, que explican cómo el Día del Señor ocurre en los individuos que han preparado sus corazones por medio de la sumisión al Espíritu de Dios.

Muchas escrituras más

Ahora, veamos las muchas declaraciones bíblicas con respecto al tiempo del regreso de Jesús. Cuando usted lee los versículos siguientes, hay sólo tres explicaciones posibles:

  1. Jesús, Pedro, Juan y Santiago eran grandes exageradores (obviamente que esto no es verdad),

  2. los traductores de la Biblia se equivocaron en todo (no es posible, hay muchas traducciones, muchas partes para que todas estén equivocadas al mismo tiempo),

  3. el tiempo del regreso de Jesús era muy pronto para ellos, la iglesia primitiva; era pronto entonces, y pronto ahora - por necesidad, una experiencia personal, que ocurre en un creyente cuando él o ella ha sido purificado por medio de hacer morir las obras del cuerpo a través de la ayuda del Espíritu Santo.


Considere las siguientes citas de las escrituras:

Sí, Jesús dijo que esta generación no pasaría hasta que todas las profecías se hayan cumplido.
Su regreso es para los individuos que se han preparado para el Reino por medio del arrepentimiento. Todo lo que se ha predicho en una experiencia individual.

Presione en Marcos 13:30 y Lucas 21:32 para la confirmación de esto.

Los apóstoles testificaron acerca de haber entrado en el reino (Pablo y Juan). Presione sus nombres para ver los versículos.

Los apóstoles le dijeron a sus seguidores que el reino y el regreso de Cristo ocurriría pronto para ellos, como se describió anteriormente en detalle.

Y los cuáqueros testificaron que Cristo había regresado en gloria a miles de ellos.

Y nosotros sabemso que su regreso ha ocurrido para algunos que estaban con él 2000 años atrás.
Los "algunos" que se mencionan eran aquellos que se arrepintieron para prepararse para el Reino.

El regreso de Cristo, el Reino, y la finalización de la salvación son eventos simultáneos.

Jesús ha sido registrado seis veces diciendo (presione aquí para ver) que antes de la muerte algunos que en ese entonces estaban con él verían su regreso o que todas las profecías de los últimos tiempos se cumplirían antes que pasara esa generación, que existió hace 2000 años.

Yo me maravillo de que aquellos que han pasado todas sus vidas como 'eruditos bíblicos,' no se den cuenta de esto.


Pero no espere que los predicadores de su iglesia admitan su error, porque hacer esto los dejaría sin trabajo y sin salario;
estarían admitiendo que nunca tuvieron ni una idea acerca del punto principal del mensaje de Jesús - es decir que son guías ciegos.
Ellos tendrían que admitir que le han prometido una salvación falsa, ¡sin que ellos entiendan lo que es la salvación!
Déjenlos; son guías ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo. Mat 15:14

Los guías ciegos que son suficientemente inteligentes para reconocer lo que dicen estas escrituras dicen: "Oh sí, Cristo regresó una vez para esos discípulos; pero ese regreso no cuenta por el otro regreso que era el que él realmente quería decir;" ellos se llaman a sí mismos "Preteristas." Algunos incluso dicen: ¡felicitaciones! usted está en el Reino y no lo sabe; o talvez es por su falta de fe que usted no lo ve. Explicaciones ridículas por su ignorancia y falta de fe en el poder de Dios para llevar el reino a los individuos de todas las generaciones que, por medio del arrepentimiento y la cruz, entran en el reino.

El regreso de Cristo, el reino, y la finalización de la salvación son una experiencia individual.

De Las obras de Francis Howgill:

La aparición de Dios, quien es vida eterna, en su día, en su Luz inmensurable, es un gran gozo, y una fuente de gozo para los justos. Porque él es una luz eterna para su pueblo, y en su luz ellos llegan a ver la luz.

Él revela los misterios secretos de su reino en aquellos que ven que su día aparece en sus corazones, que pone de manifiesto todas las cosas, aún los secretos del Señor, y su tesoro escondido, y sus riquezas duraderas, que nunca se corrompe, sino que son frescas, y guardan su imagen pura y su impresión. Por medio de esta Luz todos los justos, que han esperado la aparición de Dios, llegan a verlo. Como está escrito: “He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.¿Realmente viene aquel a quien ustedes han esperado? Sí, viene, “y su recompensa con Él;” y los que lo encuentran, encuentran satisfacción en Él, y en su recompensa. Y, ¿cuál es su recompensa? Gozo, felicidad, paz en la conciencia, seguridad del amor de Dios, sellados en el corazón por el Espíritu puro del Señor, las corrientes de Vida fluyendo continuamente desde la gran profundidad, las cuales refrescan y se mantienen frescas en la extremidad más grande y el calor de la tentación; y aquellos que han esperado disfrutan esto y lo esperan; incluso en el cuerpo ellos testifican de Él y de su venida. ¿Cuál fue el testimonio de sus discípulos? "El Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento." ¿De qué? De Dios, de su día, de su aparición, de su poder, de su sabiduría, de su reino, de la esperanza, de la fe, de la seguridad, de la paz, del gozo, y del consuelo. ¿Qué? ¿En esta vida? Sí, yo podría traer una nube de testigos en tiempos anteriores, y también en esta época, bendito sea el Señor; pero mi testimonio, que me da seguridad, está más cerca de mí que todos sus testigos, aunque todos ellos son verdaderos. Abraham, el padre de los fieles, y de los justos, que creyó en Dios y fue aceptado, vió el día de Cristo y estuvo feliz; esto es, por fe; sí, él y todos los que vieron el día de Cristo, o del Padre, lo vieron por fe; por fe vieron a aquel que es invisible: "He aquí Dios es salvación mía." Isaías 12:2. ¡Qué! ¿Usted ya lo disfruta? Sí, Él se ha convertido en mi salvación; y Simeón, quien esperó la consolación de Israel, dijo: "Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, porque han visto mis ojos tu salvación." Lucas 2:30. Y esto dijo él, quien conoció la consolación: "Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación." Ellos fueron hechos partícipes de su naturaleza divina, y se sentaron en los lugares celestiales junto con Cristo Jesús: y aquellos que están en Él, y disfrutan de Él, quien es el poder de Dios, y la sabiduría de Dios, conocen el reposo; y paz, y salvación, tanto de la culpa como de los actos pecaminosos. Y el apóstol, escribiendo a los Hebreos, dijo que "cuando el Hijo de Dios quitó nuestros pecados," (hablando acerca de la expiación,) "se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas;" él miró más allá del pecado, a aquel que quitó el pecado; y esto que ha sido quitado del pecado llega a ser manifestado en aquellos que creen, por el Espíritu de Jesús, quien es Cristo el Cordero, el brazo que trae la salvación, quien es el autor de la salvación eterna a todos los que creen. Él lo comienza y lo perfecciona en su día, porque Él obra en el día, como Él mismo dijo: "Mi Padre obra aquí en esto, y yo obro." Él destruye las obras del diablo; ésta es su obra en el hombre, lo cual sienten y ven aquellos que han llegado hasta este día, la obra de Dios en sí mismos; y sus propias obras lo alaban a Él, porque sólo ellas pueden. Y aquellos que no han llegado al día, no conocen la obra de Dios en sí mismos; y aquellos que no han hecho caso de esto, en sí mismos lo cual manifiesta que todas las cosas son reprobables, y que reprueba, no han llegado a conocer todavía la aparición de la vislumbre de la luz o del día en sí mismos, lo cual los santos testifican en sí mismos, incluso todos los que son santificados.

Aquellos que miran el exterior [buscando una apariencia visible y externa] no pueden ver la aparición del Señor, o su día. Aquel que no sabe en qué consiste, no sabe cómo buscarlo, así como los Judíos, que eran expertos en las escrituras y hombres educados, no sabían en qué consistía el reino de Dios. Y los creyentes literales, cuya fe está fundada sobre la letra [la Biblia/las escrituras], y sobre lo que es visible, ya no saben dónde se encuentra el reino de Dios. Este día del Señor, el cual es brillo eterno, aparece en el corazón; y el amanecer y su comienzo se debe esperar allí; y es testificado, y manifiesta lo malo, y lo lleva a la luz, y declara en contra de lo que es contrario a su propia naturaleza. Cristo, el pacto de la luz, el don de Dios, quien es enviado y ungido por Dios, para predicar y proclamar el año aceptable del Señor, y el día de la venganza de nuestro Dios, lo proclama en el corazón; porque Él no viene a traer paz, sino espada, y su espada es la espada del Espíritu. Esto es lo que divide, y percibe los pensamientos y los propósitos del corazón, y descubre su maldad desesperada. En los corazones mundanos donde Él no encuentra fe, Él enciende un fuego y ejecuta su venganza; y para aquellos que no tienen fe su día es un día de gran perplejidad. Sus espíritus llegan a ser heridos; sus corazones se hacen débiles, y el dolor los llena, y están en conflicto; y en este estado Él encuentra a todos los que no están convertidos; sin fe; sin esperanza; y por lo tanto Él quita la paz. Muchos han hablado del día del Señor; pero cuando aparezca, ellos no podrán soportarlo; sino que correrán hacia cualquier cosa, [el refugio de la oscuridad continua] en vez de ver al Señor de la vida aparecer para ejecutar su venganza sobre sus enemigos.

Aquellos que todavía no ven este día de la venganza del Señor en sí mismos, nunca han visto el día de la salvación. El profeta clamó: "¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste?" Y muchos han sido testigos del día terrible del Señor, que ha aparecido en ellos, donde toda la paz ha sido escondida de sus ojos: y todos los que alguna vez llegaron a ver el día de gozo y felicidad, primero conocieron el terror y el día terrible del Señor en sí mismos. Por lo tanto el apóstol dijo: "Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres." Ahora, este día del Señor no viene con observaciones: "Helo aquí, o helo allí;" así los fariseos buscaron el reino del cielo que vendría, cuando Cristo les dijo que estaba "dentro de ellos." Yo digo, que si alguno contempla la luz que brilla de la Vida Eterna, esa persona debe esperar en lo que es de Dios, por medio de lo cual Él manifestará su día y poder en ellos; y a medida que ellos ponen su atención en lo que les manifiesta lo que es malo, y les muestra lo bueno, ellos verán cómo se aparece; así como el relámpago brilla desde el este hasta el oeste, así será la venida del día del Señor; y el ojo que es espiritual lo ve. El poder y la gloria del Señor se ven en el día que es puro y espiritual en el corazón; y el ojo que es puro descubre cuándo viene, de dónde viene, y cómo viene; mientras que está escondido de los ojos de los buitres, y está escondido de los ojos que no pueden dejar de pecar.

Ahora el día del Señor no viene donde la mente carnal pueda imaginar, ni cuando el hombre desea; ni de acuerdo al deseo del corazón carnal; ni de acuerdo con el ojo maligno que mira, puede ser visto.

Y como el día del Señor es un misterio, el Espíritu del Señor es el único que lo descubre; porque nadie puede conocer las cosas de Dios, sino por medio del Espíritu de Dios. El día del Señor, aún su brillo en el corazón del hombre, es una de las cosas gloriosas de Dios, que sólo el Espíritu de Dios le da conocimiento al hombre, y en el hombre. Mientras más se alejen los hombres de la Luz, más oscuros se hacen sus corazones; y sus entendimientos se cierra, y no pueden contemplar al Señor, ni su gloria, la cual es revelada sólo por el Espíritu Santo de Dios; y este Espíritu está cerca del hombre, aunque él no lo vea.

A través del Nuevo Testamento hay referencias al fin del mundo en ESE entonces, (en ese tiempo, no hoy en día ni en algún tiempo futuro). Nuevamente, estos apóstoles no están locos diciendo que el mundo se acabaría 2000 años atrás. No, el fin del mundo es una experiencia personal que puede ocurrir en cualquier momento en el que un creyente individual ha sido purificado en estos "tiempos finales" en los que hemos estado desde el Pentecostés.

Nuevamente: "El reino de Dios no es algo que pueda verse. Tampoco se puede decir: "¡Aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios ya está entre ustedes." Lucas 17:20-21
"Está dentro y alrededor de ustedes." Hoy nosotros describiríamos eso como otra dimensión. Cuando nosotros entramos en el reino del Cielo, el mundo como lo conocemos se desaparece; vemos a partir de otra dimensión, aunque nuestros cuerpos todavía estén en la tierra. El reino del Cielo está dentro y alrededor de nosotros; es otra dimensión de la realidad. Todo lo que vemos ahora desaparecerá de nuestra vista. (Los físicos nos dicen que hay varias otras dimensiones aparte de las tres más el tiempo que vemos ahora.)

Considerando cómo Pablo a continuación les describe Dios a los atenienses en el libro de Hechos, esto es confirmado y tiene sentido:

Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren. En verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros,
puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos.
Hechos 17:27-28

Vivimos en Dios, nos movemos en Dios, y existimos en Dios; pero no estamos concientes de ello, porque estamos en una dimensión más baja.
Cuando entramos en el reino de Dios, todavía estamos aquí, pero nuestras conciencias entran en una dimensión más alta - el cielo.

No hay señales externas o despliegues visibles. Todo es interno.
Usted es trasladado a otra dimensión. Todas las cosas son nuevas. Todo lo viejo ha pasado.
El mundo pasa.
El libro de Apocalipsis está lleno de símbolos; no es literal.
De modo que ¿qué podemos decir de los temblores - "temblar ante la palabra del Señor?" - Es interno
Muchos profetas falsos se levantarán - están alrededor nuestro, afirmando que son sus ministros, pero cobran dinero y no tienen frutos.
El mundo se acaba - usted entra a otra dimensión, pero todavía está aquí. Juan 17:15, Juan 17:24
Muchos dirán que son Cristo - mientras esté en silencio, usted oirá muchas voces de engaño, que afirmarán que ellos son Jesús.
Gran sufriminto, tribulación- sí, nuevamente una experiencia personal (vea a continuación) 1 Pedro 1:5-7
La abominación desoladora aparecerá -