La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
1 Juan 5

Capítulo Anterior

 1 [En este capítulo Juan cuidadosamente define cuáles son las experiencias que califican a un creyente que ha nacido de Dios, las cuales están resumidas aquí:

  1. un creyente nacido de Dios guarda los mandamientos de Dios, y éstos no son una carga; versículos 2,3
  2. el creyente nacido de Dios ha vencido al mundo al crucificar su naturaleza pecaminosa, (los antojos prohibidos, los deseos apasionados, y la lujuria de ella), versículos 4,5
  3. el creyente nacido de Dios ha visto en su corazón por la luz que manifiesta todas las cosas los tres testigos en la tierra: (Vea el versículo 8 y la nota número 3 que se encuentra aquí para más descripción de los tres testimonios que se deben experimentar antes de que uno nazca otra vez.)
  4. el creyente nacido otra vez tiene vida eterna en él, la cual es ser restaurados a la imagen espiritual de Dios en verdadera justicia y santidad. versículo 12
  5. el creyente nacido otra vez no peca y no puede pecar porque está protegido por su Padre para no caer en ninguna tentación. versículo 18
  6. Jesús está presente dentro del creyente, y el creyente está en Cristo; el creyente está en unión con Cristo y el Padre. versículo 20

Aquellos que dicen que son cristianos nacidos otra vez que todavía están viviendo en los deseos carnales y placeres del mundo, y por lo tanto todavía son esclavos del pecado, están difamando la verdad y crean confusión; de la Palabra del Señor en el interior: "Por su evidente despliegue de pecado, los cristianos causan que mi nombre sea blasfemado entre el pueblo. Saber que has nacido otra vez es ver tu salvación aparecer en tu corazón."

 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios, y todo aquel que ama al padre ama también al que es nacido de él.1

 2 En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus mandatos.

 3 Pues éste es el amor de Dios: que guardemos sus mandatos. Y sus mandatos no son gravosos. [Guardar sus mandamientos es cumplir la ley, caminando en la ley como hijos de la luz, en obediencia amante al control total de la Palabra y la Luz del Señor en su corazón, (quien es el Espíritu de Cristo), y esta Palabra y Luz controlan y proporcionan sus pensamientos, palabras, y acciones.]

 4 Porque todo lo que ha nacido de Dios vence [ha conquistado] al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. [Juan nos dice lo que significa vencer al mundo en 1 Juan 2:17: el mundo está pasando y desapareciendo, junto con sus deseos y su lujuria (sus deseos apasionados). Pablo confirma: están escritas para nuestra instrucción, para nosotros sobre quienes ha llegado (tiempo pasado) el fin de las edades; el mundo me ha sido crucificado a mí y yo al mundo, Gal 6:14. Vencer al mundo es ser crucificado a los deseos del mundo: haber hecho morir la lujuria y los deseos de cosas, riqueza, cuerpos, sexo; esa es la victoria que vence. Pero la única victoria que han experimentado los creyentes del cristianismo es la victoria sobre sus conciencias y la culpa de cometer pecado.]

 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? [A menos que usted le crea a Jesús, nunca podrá vencer al mundo; pero lo opuesto no es verdad. Sólo porque usted cree que Jesús es el Hijo de Dios, no significa que usted ha conquistado automáticamente al mundo; para conquistar al mundo usted debe crucificar su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia.]

 6 Éste es Jesucristo, el que vino por agua y sangre; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo [Jesús] y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. [Las palabras en cursiva no se encuentran en los manuscritos más antiguos.]2

 8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.3 [Los tres testigos son: Primero, el espíritu que da testimonio en la tierra, que los hace morir, que los circuncida, que los lleva a toda verdad; Segundo, ellos llegan a conocer el agua que es un testigo en la tierra; por la cual ellos son lavados, sus mentes, sus almas, sus espíritus, y en sus cuerpos, con esta agua pura. El tercer testigo es su sangre, con la cual los corazones de las personas son rociados, y sus conciencias son rociadas con la sangre de Jesús, y por medio de esta sangre ellos son santificados, ellos son limpiados de todas sus obras muertas, para servir al Dios viviente. (Las obras muertas son realizadas por decisión de la mente carnal y la voluntad del hombre. Las obras de fe obediente a las órdenes de Dios no son obras muertas.)]

 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios: que él ha dado testimonio acerca de su Hijo.

 10 El que cree en el Hijo de Dios tiene el testigo en sí mismo; el que no cree a Dios le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. [Juan ha definido lo que significa creer en el Hijo de Dios. Usted debe haber testificado en su corazón por la luz que manifiesta todas las cosas los tres testigos en la tierra: Primero, el espíritu que da testimonio en la tierra, que los hace morir, que los circuncida, que los lleva a toda verdad; segundo, ellos llegan a conocer el agua que es un testigo en la tierra; por la cual ellos son lavados, sus mentes, sus almas, sus espíritus, y en sus cuerpos, con esta agua pura; y el tercer testigo es su sangre, con la cual los corazones de las personas son rociados, y sus conciencias son rociadas con la sangre de Jesús, y por medio de esta sangre ellos son santificados, ellos son limpiados de todas sus obras muertas, para servir al Dios viviente. En la nota 3 más abajo, vea la descripción completa que da Jorge Fox de estos eventos que usted debe ver, sentir y experimentar para que usted pueda ser un verdadero creyente en el Hijo de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "Los tres testigos: claramente estos tres deben ser manifestados; los ojos deben germinar."]

 11 Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.

 12 El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. [Debido a la caída de Adán, todos estamos muertos a la vida de Dios, Gen 2:17,3:24, habiendo perdido el acceso a comer del árbol de la vida. La vida a la que esto hace referencia es la vida de Dios, que se recibe cuando uno es liberado de todo pecado, trasladado al reino de los cielos, y entra en unión con Dios y Cristo. Tener la vida es tener a Cristo, quien es la vida; y es ser restaurados a la imagen espiritual de Dios en verdadera justicia y santidad. Tener la vida es estar en el reino comiendo del árbol de la vida otra vez. De la Palabra del Señor en el interior: "La nueva vida es tan radicalmente diferente como un hombre que ha vivido en un subterráneo toda su vida, que repentinamente sale a la superficie para ver el sol, el cielo, las plantas, los animales, el viento, las estrellas."]

 13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna. [Siga creyéndole a Jesús, lo que usted le oye a él decirle en su corazón, para que usted pueda alcanzar la radicalmente diferente vida eterna (sin comienzo ni final) de Dios, quien es Jesús, la vida.]

 14 Y ésta es la confianza que tenemos delante de él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. [Él sólo oye lo que usted pregunta sólo si usted pregunta de acuerdo con su voluntad; y a menos que usted haya crucificado su naturaleza pecaminosa, para recibir su Espíritu en la medida suficiente para revelar su voluntad, usted no tendrá idea de cuál es su voluntad. El cristianismo sufre del triste engaño de que Dios está esperando sus oraciones para que Él pueda hacer la voluntad de ellos en la tierra. Ellos no tienen idea de que pueden hacer la voluntad de Él en la tierra así como en el cielo, AHORA, cuando ellos toman la cruz y crucifican sus mentes carnales e imaginaciones malignas para recibir un nuevo corazón, nueva mente, y nuevo Espíritu; de modo que el creyente es suficientemente puro para ser siervo de Dios, oyendo de Dios las palabras para orar antes de orar, oyendo de Dios las palabras para hablar antes de hablar, y viendo de Dios lo que se debe hacer antes de hacerlo. Un cristiano verdadero es crucificado y purificado por la gracia de Dios, capaz de hacer la voluntad de Dios en la tierra así como en el cielo; ese es el único verdadero propósito del cristiano: orar, hablar, y actuar como Dios manda, para así traer placer, honor y gloria a Dios].

 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. [Debido a que él sólo oye lo que pedimos de acuerdo a su voluntad, esta es la razón por la cual la gran mayoría de las oraciones, hechas con mentes carnales de los creyentes principiantes, nunca son contestadas. Cuando podemos hacer su voluntad, oímos lo que debemos orar de parte de Él, y sabemos con certeza que esas oraciones son oídas y serán concedidas. Note como este versículo por si mismo, (citado fuera de contexto, sin el versículo 14), crea un terrible error en entendimiento. De la Palabra del Señor en el interior: "Los problemas vienen de cuando la gente toma la Biblia y dice: 'Mira lo que dice este versículo.'"]

 16 Si alguno ve que su hermano comete pecado que no es de muerte, pedirá, y se le dará vida; digo, a los que no pecan de muerte. Hay pecado de muerte, acerca del cual no digo que se pida.

 17 Toda injusticia es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.4

 18 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca.5 [Él no puede caer en el pecado otra vez porque Dios lo protege; él está santificado, protegido del mal. Mi Padre que me las ha dado, es mayor que todos; y nadie las puede arrebatar de las manos del Padre. Juan 10:29.]

 19 Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el maligno. [De la Palabra del Señor en el interior: "El mundo entero está bajo el maligno; la maligno no conoce la vergüenza. La oscuridad se burla de la tierra; la oscuridad cubre la tierra. Angustia sea para los habitantes de la tierra, quienes no permanecen en los consejos del Señor, sino como ellos desean. A la gente del mundo se le enseña vanidad. No hay temor de Dios o sentido común en el mundo. Todos caminan según la imaginación de sus corazones. Nadie camina por medio de mi. Todos los hombres son profanos. Todos los hombres son impíos. El orgullo es is eminente. La corrupción está sobre todo, la corrupción está por debajo de todo, la corrupción está en todas partes. El mundo no conoce ninguna restricción; sus pasiones son su caída."]

 20 No obstante, sabemos que el Hijo de Dios está presente [en nosotros]6 y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios y la vida eterna.

 21 Hijitos, guardaos de los ídolos [un deseo por cualquier cosa que sea igual o más grande que el deseo por Él]. Amén.


Capítulo Anterior

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

1 El versículo que, tomado fuera de contexto, es el más usado por la gente para engañarse a sí mismos y creer que han nacido otra vez es:

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios .. 1 Juan 5:1.
"¿Ven?" dicen ellos — "las escrituras prueban que he nacido otra vez porque creo que Jesús es el Cristo."

Pero lea los versículos que vienen inmediatamente después de este pasaje parcial que es tomado fuera de contexto: 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios, y todo aquel que ama al que engendró ama también al que es nacido de él. 2 En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus mandatos. 3 Pues éste es el amor de Dios: que guardemos sus mandatos. Y sus mandatos no son gravosos. 4 Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Por lo tanto Juan está diciendo: si usted ha nacido de Dios: 1) usted ama a Dios, 2) usted ama a los otros creyentes, 3) usted guarda los mandamientos de Dios [es obediente], y 4) ha vencido al mundo. Juan nos dice que aquel que realmente cree que Jesús es el Hijo de Dios, ha vencido al mundo, al pelear la buena batalla de la fe, la victoria sobre el pecado. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo ... El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 1 Juan 5:10,12. Tener al Hijo, es poseer al Hijo y al Padre en su corazón, en la medida suficiente para que él sea su Señor verdadero, y esté en control de sus pensamientos, palabras, y acciones. Si usted ha nacido otra vez, usted sabe que él lo controla; no tiene que escudriñar las escrituras para encontrar la vida eterna.

2 En el versículo 7 todas las palabras: "en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno" — no aparece en ninguno de los manuscritos antes de 1400; haga clic y lea la nota para más detalles. Esto significa que las palabras fueron introducidos por los escribas secta romana en apoyo de su invención de la trinidad de los llamados, de los cuales no hay sola mención en toda la Escritura. Sólo la versión King James en Inglés incluyen este texto. Hay sólo dos espíritus: el Espíritu de Dios, y el espíritu de Satanás. Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo son seres espirituales, y son todos un espíritu. Ellos son tres manifestaciones del mismo Espíritu de Dios, así como la luz roja, la luz azul, y la luz amarilla son tres manifestaciones de la luz blanca, como se ve al pasar la luz por un prisma. No hay tres personas individuales, lo cual lleva a pensar que Jesús y el Padre son personas como usted y yo, cuando Jesús y el Padre llenan el universo entero. Hay muchas escrituras que desafían el concepto de que Jesús es Dios:

Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo hombre, y el hombre es la cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo. 1 Cor 11:3
Dios es la cabeza de Jesús

Los siguientes versículos declaran que el Dios de Jesús es el Padre — ¡Jesús tiene un Dios también!

(Debido a que los versículos anteriores prueban que el dios de Jesús es el Padre, eso pone al Padre como superior a Jesús; y eso definitivamente no es lo mismo. Ellos son un Espíritu, pero dos manifestaciones diferentes del mismo Espíritu.)

el Hijo mismo también se someterá a Él [Dios]... 1 Cor 15:38 (El Hijo Jesús no está sujeto a sí mismo, él está sujeto a Dios.)

Damos gracias a Dios el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Col 1:3 (Dios es el Padre de Jesús)

Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, 1 Tim 2:5
(Si Jesús fuera Dios, no sería necesario un mediador entre el hombre y si mismo; pero Jesús es el único mediador entre el hombre y Dios, el Padre.)

Después el fin, cuando él [Jesús] entregue el reino al Dios y Padre, cuando ya haya anulado todo principado, autoridad y poder.
Porque es necesario que él reine hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.
El último enemigo que será destruido es la muerte.
Porque ha sujetado todas las cosas debajo de sus pies. Pero cuando dice: "Todas las cosas están sujetas a él", claramente está exceptuando a aquel [Dios] que le sujetó todas las cosas [Jesús].
Pero cuando aquél le ponga en sujeción todas las cosas, entonces el Hijo mismo también será sujeto al que [Dios] le sujetó todas las cosas, para que Dios sea el todo en todos. 1 Cor 15:24-28

(Si Jesús fuera Dios, no sería necesario que Jesús se sujetara al Padre, haciendo todas las cosas sujetas a Dios, el Padre.)

Oísteis que yo os dije: "Voy y vuelvo a vosotros." Si me amarais, os gozaríais de que voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Juan 14:28
(Jesús no reclamó tener igualdad con el Padre, el único Dios.)

Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra." Mat 28:18
(¿Acaso Jesús se dio a si mismo todo el poder en el cielo y la tierra? No, el Padre se lo dio a Jesús.)

Ahora pues, Padre, glorifícame tú en tu misma presencia, con la gloria que yo tenía en tu presencia antes que existiera el mundo. Juan 17:5
(Si Jesús fuera Dios, él simplemente se gloriaría a si mismo cuanto él quisiera; pero debido a que Jesús no es Dios, Jesús le pidió al Padre que lo glorificara como él era antes de la fundación del mundo.)

Jesús nunca dijo ser Dios; él decía ser el Hijo de Dios, y él dijo que era inferior al Padre. Cuando le dijo a Felipe: "cualquiera que me haya visto a mí, ha visto al Padre," fue porque Jesús es la única representación visible del Padre que se podía observar.

Jesús dijo: "Yo y el Padre una cosa somos." Juan 10:30
Pero Jesús también oró por esos discípulos que alcanzan unión con Él"para que todos sean una cosa, así como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos lo sean una en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste." Juan 17:21.
Un creyente crucificado en unión es uno con Jesús y uno con el Padre, pero eso no hace a esos creyentes Jesús o el Padre; ellos son uno en Espíritu, pero los creyentes no son (ni pueden ser jamás) Jesús o Dios. 
Lo mismo es verdad con Jesús; él es uno con el Padre, él posee la plenitud del Padre, él es la representación visible del Padre, pero él no es el Padre; ellos son uno en Espíritu, pero Jesús no es Dios. Las escrituras nos dicen que hay un solo Dios, y Él no es el Dios de Jesús.

Sin embargo, Jesús es la imagen misma de su persona [de Dios]; y Jesús existe en la forma de Dios, Fil 2:6; y todas las cosas en el cielo y la tierra fueron creadas por él; y Jesús y el Padre son un espíritu, y nadie viene al Padre sino por Jesús, y Jesús salió del Padre, y él [la palabra] era con Dios, y él [la palabra] era Dios. Nosotros nos esforzamos para hacer de Jesús nuestro Señor y Rey para siempre. De ninguna manera puedo disminuirlo a Él al limitarlo a ser Señor y la imagen invisible de Dios, quien en esencia es un Dios también, pero que no es el Padre, a pesar de que cuando usted ve a Jesús, ha visto la representación visible y la gloria de Dios. Dios es luz. Dios es un fuego consumidor. Dios es un espíritu. En el principio, la luz, el fuego, y el espíritu llamado Dios, crearon al primogénito (Jesús) de toda la creación, de modo que toda la plenitud de Dios pudiera morar en él (Jesús) y después por él (Jesús) fueron todas las cosas creados, que están en el cielo y que están en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades; todas las cosas fueron creadas por él y para él. Él existía antes que todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen - para que en todo él pueda tener la supremacía.

Él es esencialmente uno con Dios y en la forma de Dios, para que todos los hombres honren al Hijo así como honran al Padre, Juan 5:21-23; si vamos a honrar al Hijo como honran al Padre, entonces para nosotros el Hijo es igual a Dios.

Dios ordenó a los ángeles a adorar al Hijo, Heb 1:6; y por lo tanto nosotros, siendo mucho menores que los ángeles, también debemos adorar al Hijo, nuestro único Señor.

Todas las cosas fueron creadas a partir del Padre y para él existimos; todas las cosas fueron creadas por Jesús, para el placer de Jesús, por medio de quien existimos. Por lo tanto, Jesús es el creador de los cielos y de los mundos.

De la Palabra del Señor en el interior: "Un Dios, un Espíritu."

El siguiente versículos lo resume todo.

Un Señor, una fe, un bautismo,
Un Dios y Padre de todo, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Efe 4:5-6
.

para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, es decir, Jesucristo, por quien todo existe y por medio del cual vivimos. 1 Cor 8:6

Jesús es el único Señor. El Padre es el único Dios.

Cuando Jesús está en control de nuestros pensamientos, palabras, y acciones, entonces Jesús es nuestro Señor y Rey; entonces, y sólo entonces, nosotros le pertenecemos a Jesús.
Hasta entonces, somos esclavos del pecado y nuestro amo es el pecado, sirviendo a Satanás. Jesús mismo dijo: ¡no pueden servir a dos señores! Lucas 16:13.
De la Palabra del Señor en el interior: "Si todavía estás pecando, le perteneces al pecado y no a mi."

Hace años, la voz del Señor nos dijo: "Se puede alcanzar la salvación enfocándote sólo en Jesús; usted puede alcanzar la salvación enfocándose en el Padre y Jesús; pero no se puede alcanzar la salvación enfocándose sólo en el Padre." Así pues, la importancia de comprender que no hay Dios trino es ver la evidencia de las invenciones de Babilonia [las iglesias falsas], y ver cómo la mentira ha cautivado a la cristiandad casi totalmente. La trinidad, el bautismo de infantes, la confirmación y la comunión son algunos de los muchos inventos de la secta romana que se han mantenido y han sido aceptado por casi todos los protestantes. Por supuesto, el peor invento de la secta romana, adoptado por la mayoría de los primeros protestantes era torturar y matar a cualquier persona que tuviera una opinión religiosa diferente; tanto los católicos como los primeros protestantes quemaron a personas en la hoguera por negar la trinidad inventada en la carne carnal, y esta palabra no aparece en ninguna parte en la Escritura. La trinidad fue inventada en un intento de explicar lo insondable, así como lo infinito es incomprensible para la mente humana.

Piense en la luz natural: cuando se pasa la luz blanca a través de un prisma de cristal, sale como un arco iris de siete diferentes colores: infrarrojo, rojo, naranja, verde, azul, violeta, ultravioleta; pero todos ellos son parte de la misma luz. Jesús, el Espíritu Santo, y el Padre son manifestaciones del mismo Espíritu único, no las tres personas de la trinidad. Los siete espíritus de Dios son manifestaciones del único Espíritu también, pero no son un dios de siete cabezas.

Por último, considere esto: cuando alcanzamos la unión con Cristo, alcanzamos la unión con el Padre, y alcanzamos la unión con todos los santos del pasado y del presente. De la Palabra del Señor en el interior: "Venimos a Dios, pero somos inferiores a Dios." ¿Hace esto a los que están en unión con Cristo y el Padre dioses también? Sí: "Vosotros sois dioses; todos vosotros sois hijos del Altísimo". Sal. 82:6. Ahora bien, si considerar esto le asusta, entonces piense que Jesús citó las Escrituras exactamente e la misma para defenderse: Entonces Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra Ley: "Yo dije: Sois dioses"? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada). Juan 10:34-35. Para enfatizar este punto aún más, Jesús va a exigir a los falsos cristianos de la Sinagoga de Satanás, los que dicen que son Judíos (de corazones circuncidados), pero no lo son, que vengan a adorar a los pies de los vencedores y sepan que Jesús ha amado a los que vencieron, Apoc 3:9; vencedores son aquellos que han vencido al maligno [Satanás dentro de sí mismos] y que han vencido al mundo [con sus deseos], lo que significa que han sido limpiados del pecado, purificados y santificados, mientras están sobre la tierra. ¿Van los falsos cristianos a adorar a los vencedores? ¡No! Ellos van a adorar a Cristo a los pies de los vencedores, porque el vencedor llega a ser parte de Cristo, parte de su cuerpo, uno con su espíritu — de modo que adorarán a Dios y a Cristo, encarnados en los vencedores.

También se afirma que el propósito de la vida es crear el cuerpo de Cristo, para que a través de la iglesia la compleja y multifacética sabiduría de Dios en toda su infinita variedad y de innumerables aspectos ahora pueda darse a conocer a los gobernantes y autoridades angelicales (principados y potestades) en la esfera celestial. Efesios 3:10. Así que Dios está injertando a los vencedores en Jesús, mientras retiene en el alma sus diferentes experiencias, a fin de reflejar una faceta diferente de la personalidad de Dios, para reflejar una faceta diferente de la sabiduría de Dios, para su gloria y el gozo de los vencedores.

3 El Espíritu, el agua y la sangre dan testimonio en la tierra. De la carta 265 de Jorge Fox.

"Por lo tanto Cristo, la luz, le enseña a su pueblo a creer en la luz que manifiesta todas las cosas; y los que creen en la luz tienen el testimonio en sí mismos de Cristo, en quien ellos creen, tienen su testimonio en sí mismos, creen que es su redentor, y salvador, y su camino, su verdad, y su vida; porque con la luz ellos lo ven, ellos creen en la luz que se manifiesta; y después que ellos creen en la luz, llegan a ser hijos de la luz; ellos testifican de sí mismos, que están sellados, porque su creencia en al luz está en Cristo, quien es la luz, quien los ha comprado y adquirido; y después de que son sellados por el espíritu de la promesa, teniendo la marca o sello de Dios sobre ellos, pueden poner en su sello que Dios es fiel en todas sus promesas, en todos sus profetas con respecto a Cristo Jesús; quien les enseñó a creer en la luz. Con la luz ellos ven, y llegan a conocer a los "tres que dan testimonio en el cielo", y los "tres que dan testimonio en la tierra, el espíritu, el agua, y la sangre."

Y así todo creyente verdadero, cree como Cristo le ha enseñado, a creer en la luz, para que ellos lleguen a ser hijos de la luz. Ellos tienen estos tres testigos en la tierra, para dar testimonio en sí mismos; y ellos pueden poner en su sello, que Dios es fiel en todas sus obras, en los profetas y los apóstoles, y su hijo; y ellos llegarán a conocer, y llegan a conocer, a los tres testigos que dan testimonio en el cielo, y los tres que dan testimonio en la tierra."

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y aceptable para Dios, que es vuestro servicio espiritual y adoración. Rom 12:1. Al final de la muerte de nuestra naturaleza egoísta y pecaminosa, somos lavados en el interior con agua santa, somos quemados con el bautismo de fuego del Espíritu Santo, la sangre de Jesús es rociada en nuestras conciencias, (la puerta a nuestro corazón), y ofrecemos el incienso de la adoración devota, gozo y acción de gracias por ser liberados de la oscuridad de este mundo para entrar en el reino de los cielos.

De la Palabra del Señor en el interior: "Los tres testigos: estos tres deben ser manifestados claramente; los ojos deben germinar." Usted debe ver claramente los tres testigos con los ojos de su corazón, y los ojos de su corazón primero deben ser desarrollados, lo cual viene con esperar persistente y pacientemente a Dios en humilde silencio para oír y ver sus revelaciones de la Palabra y luz dentro de su corazón.

4 Juan dijo, "Si alguno ve que su hermano comete pecado que no es de muerte, pedirá, y se le dará vida; digo, a los que no pecan de muerte. Hay pecado de muerte, acerca del cual no digo que se pida." 1 Juan 5:16
Analicemos este versículo para entender el pecado que lleva a la muerte.

Hay dos etapas en la perfección [y pureza] a través de la gracia de Cristo: 1º) ser levantado hacia la perfección de Adán y Eva en el paraíso, pero todavía capaz de caer en la tentación, y 2º), nacer otra vez y ser levantado a la unión con Cristo Jesús, una perfección eterna, que es incapaz de caer en el pecado o la tentación.

La primera etapa de la perfección ocurre después que usted ha crucificado la naturaleza pecaminosa y usted recibido el fruto del Espíritu; aquí usted aprende a estar continuamente vigilando en contra de la tentación. Después de alcanzar esta primera etapa de la perfección, si caemos en la tentación, a menos que desobedezcamos voluntariamente, todavía podemos escoger arrepentirnos a medida que caminamos en la luz y la sangre de Jesús nos limpia de todo pecado, 1 Juan 1:7. Sin embargo, una vez que hemos llegado a esta primera etapa de la perfección y la pureza, si desobedecemos voluntariamente al Señor, entonces estamos perdidos; este es el pecado que lleva a la muerte.

Debido a que en esta primera etapa de perfección usted tiene comunión con el Hijo y el Padre y usted entra en paraíso, entonces usted ciertamente tiene el conocimiento de la verdad que Heb 10:26-29 declara que resulta en no más arrepentimiento posible por el pecado voluntario.

Pero esto sólo se aplica después de la pureza, después de mirar el rostro de Jesús, y después del conocimiento de la verdad.
En el pasado, después de haber sido 'salvado,' yo cometí pecados muy serios; pregunté si había esperanza para mí todavía.
Sus palabras exactas hacia mí fueron las siguientes: "A menos que me veas mi rostro, y después vuelvas al pecado, puedes volver a mí."

Par ver el rostro de Jesús, usted debe ser puro: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mat 5:8
Esta pureza ocurre en la primera etapa de la perfección.
A menos que usted sea purificado (con conocimiento de la verdad), y después voluntariamente desobedezca los mandatos del Señor que lo guían, sus pecados pueden ser limpiados y perdonados.
Por lo tanto usted todavía tiene la esperanza de la pureza. Usted todavía tiene la gracia que produce cambio a su disposición. Usted todavía tiene la oportunidad de alcanzar la salvación.

Para más información sobre este tema: vea  la nota de Gal 5:24 y El pecado que lleva a la muerte, examinado.

5 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca. Una persona nacida de Dios puede ser tentada, pero no puede caer en la tentación; no puede caer otra vez porque está protegida por Cristo que está en su interior. Un hombre nacido de Dios está juntamente con Cristo Jesús, nos resucitó y nos hizo sentar en los lugares celestiales. Efe 2:6. El que es nacido de Dios es una parte del cuerpo de Cristo, en Cristo; y Cristo nunca pecó, y nunca caerá al pecado. Así que el hombre que es parte de Cristo está protegido del maligno - las paredes de la Nueva Jerusalén, son construidas altas y fuertes en el corazón del hombre, y el enemigo no puede entrar. Mi Padre que me las ha dado, es mayor que todos; y nadie las puede arrebatar de las manos del Padre. Juan 10:29.

6 sabemos que el Hijo de Dios está presente [en nosotros]; Haga clic aquí para ver el original griego de este pasaje que los traductores no entendieron. La versión Reina Valera usa el tiempo presente correctamente al afirmar que el Hijo de Dios ha llegado, pero eso no es correcto en español, de modo que todas las otras traducciones lo han cambiado al tiempo pasado: el hijo de Dios ha llegado, lo que es gramaticalmente correcto, pero no exacto. El tiempo presente está claramente en el griego original y si los traductores hubieran entendido que Jesús aparece en el creyente purificado en todas las generaciones, hubieran seleccionado la traducción alternativa disponible está presente, que es más exacto. El resto del versículo apoya esta traducción ya que habla de que estamos en lo que es verdadero; si el creyente está en él, entonces Jesús también está presente en el creyente.

_______________________________________

Capítulo Anterior