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2 Pedro 3

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 1 Amados, ésta es la segunda carta que os escribo. En estas dos cartas estimulo con exhortación vuestro limpio entendimiento,

 2 para que recordéis las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por vuestros apóstoles.

 3 Primeramente, sabed que en los últimos días vendrán burladores con sus burlas, quienes procederán según sus bajas pasiones,

 4 y dirán: "¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde el día en que nuestros padres durmieron [murieron] todas las cosas siguen igual, así como desde el principio de la creación." [En los siguientes versículos 5 al 7 de esta carta, Pedro nos dice que "la palabra de Dios" creó la tierra y los cielos, destruyó el mundo con un diluvio, y "la misma palabra" es la que destruye por medio del fuego el cielo y tierra presentes cuando juzga y destruye a los impíos; y así Pedro claramente prueba que "la palabra" o "la palabra de Dios" no es la Biblia sino que es Jesús, cuyo nombre es "la palabra de Dios."]

 5 Pues bien, por su propia voluntad son ignorantes de esto: que los cielos fueron creados desde los tiempos antiguos, y la tierra que surgió del agua y por agua y por la palabra de Dios. [Jesús, cuyo nombre es "la palabra de Dioa," creó todos los cielos y la tierra, y todo lo que está en ellos.]

 6 Por esto [palabra y agua] el mundo de entonces fue destruido, inundado en agua. [en el tiempo del diluvio no existía ninguna escritura, y las escrituras no pueden crear ni destruir.]

 7 Pero por la misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen están reservados para el fuego, guardados hasta el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos. [Estos tres versículos prueban claramente que "la palabra" o "la palabra de Dios" no es la Biblia; más bien la palabra es el todopoderoso, creador viviente y juez: Jesús, la palabra de Dios, quien creó todas las cosas en los cielos y en la tierra, y cuyo nombre es "la palabra de Dios." Pensar que la Biblia creó los mundos es ridículo; pensar que la Biblia destruyó el mundo es ridículo; pensar que la Biblia puede destruir a los impíos es ridículo; y por lo tanto es ridículo llamar a la Biblia "la palabra." Jesús y "la palabra" son lo mismo.]

 8 Pero, amados, una cosa no paséis por alto: que delante del Señor un día es como mil años y mil años como un día.

 9 El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; más bien, es paciente para con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento.

 10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas.1 [En el día del Señor, la venida de Jesús, el mundo pasa y desaparece, junto con su lujuria y deseos, 1 Juan 2:7, usted permanece en la tierra, pero su vista y su conciencia están en el cielo, a medida que usted es trasladado al reino de los cielos; sobre quienes han llegado los fines del mundo. 1 Cor 10:11]

 11 Ya que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡qué clase de personas debéis ser vosotros en conducta santa y piadosa,

 12 aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios!2 Por causa de ese día los cielos, siendo encendidos, serán deshechos; y los elementos, al ser abrasados, serán fundidos. [¡Note! Si usted puede apresurar la venida del día de Dios, entonces obviamente es una experiencia personal. Esperar a Dios apresura el día de Cristo, cuando Jesús aparece en un corazón purificado, cuando usted es trasladado fuera de la dimensión física al reino de los cielos; el mundo pasa y desaparece. 1 Juan 2:7. Esperar a Dios es escuchar, velar, y obedecer.]

 13 Según las promesas de Dios esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia.

 14 Por tanto, oh amados, estando a la espera de estas cosas, procurad con empeño ser hallados en paz por él, sin mancha e irreprensibles.

 15 Considerad que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo os ha escrito, según la sabiduría que le ha sido dada.

 16 Él habla de estas cosas en todas sus epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como lo hacen también con las otras Escrituras, para su propia destrucción. [¿Quienes son los indoctos? Aquellos que han sólo estudiado las escrituras sin dedicarse a esperar a Dios para ser enseñados por Él, guiados por Él, incluso sus deseos por el pecado destruídos por Él; de manera que todos sus pensamientos, palabras, y acciones sean proporcionados por el Espíritu Santo.]

 17 Así que vosotros, oh amados, sabiendo esto de antemano, guardaos; no sea que, siendo desviados por el error de los impíos,3 caigáis de vuestra firmeza. [El error del impío es creer que por gracia Dios da permiso para la continuación del pecado hasta la muerte en los creyentes.]

 18 Más bien, creced en la gracia4 y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.


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1 Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas. Este es uno de los versículos más malentendidos de la Biblia. Pedro está hablando de una experiencia interna, a medida que el creyente purificado entra en el reino de los cielos, una dimensión más alta, la tierra desaparece de su vista, como si se estuviera quemado; y las obras de los hombres son quemadas, y sólo aquellos que son inspirados por Dios permanecen. Mire los otros versículos que se refieren a este mismo evento:

Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:17. Por lo tanto el mundo con sus deseos y pasiones desaparece, crucificado con la ayuda del Espíritu. Después de que somos purificados, Cristo regresa a establecer su reino dentro de nosotros, y el mundo que conocemos desaparece. Entramos en una dimensión diferente — el paraíso o el reino de los cielos.

Estas cosas les acontecieron como ejemplos y están escritas para nuestra instrucción, para nosotros sobre quienes ha llegado el fin de las edades. 1 Cor 10:11. El fin de las edades ya había comenzado hace 2000 años atrás, y continúa hoy en día.

las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Cor 5:17

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mat 28:20. Esta frase no tiene sentido, a menos que usted se de cuenta de que el fin del mundo es una experiencia personal — como lo fue con los discípulos — ellos ya no están vivos en la tierra — sin embargo ellos vieron el fin del mundo.

Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 1 Ped 4:7.

2 aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios. Este versículo les hizo la vida difícil a los traductores porque no tuvieron alternativa para escoger, aparte de la palabra "apresurar." Ellos no pudieron enternder cómo alguien podía apresurar la venida de Cristo porque no entendieron lo que el día de Cristo era para el creyente; con su entendimiento de un regreso único y físico de Cristo al mundo entero, ellos racionalizaron toda clase de razonamientos para explicar la palabra "apresurar." Pero nosotros sabemos que el día del Señor ocurre a medida que Jesús aparece en los corazones de individuos que han purificado sus corazones por medio del poder del Espíritu que destruye las lujurias y pasiones de su naturaleza pecaminosa. Y sabemos que un individuo puede apresurar ese día al pasar todo momento disponible esperando a Dios, escuchando, velando, y obedeciendo; y eventualmente somos capaces de permanecer, (morar, quedarnos), en la luz y la palabra de Dios, Jesús.

El cristianismo perdió las claves para la salvación, lo cual es prestar atención y obedecer los mandatos de Dios oídos mientras esperamos paciente y persistentemente a Dios:

Y aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28

Aquellos que están persistente y pacientemente esperando a Dios, ven a Jesús aparecer en sus corazones, y ven a Jesús trayéndoles su salvación, la cual es ser liberado de todo pecado. Esperar a Dios es sentarse persistentemente en humilde silencio, escuchar su voz y sus palabras, velar para ver sus revelaciones, oír sus mandatos, y entonces obedecerle; sólo aquellos que prestan atención y le obedecen reciben salvación eterna. Heb 5:9

Y habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9

La salvación es ser liberados de todo pecado, aún los deseos, por medio de la persistente obediencia al Espíritu que hace morir este espíritu humano egoísta en la cruz interna de la negación propia. Usted debe esperarle persistente y pacientemente en silencio para oír sus mandatos, a medida que usted oye y vela; entonces prestarle atención y obecedcerle.

Si el hombre no ve a Cristo aparecer en su corazón, trayéndole salvación, entonces él verá a Cristo después de morir; y esa será un experiencia espantosa, como lo describe Francis Howgill en su documento ALGUNOS DE LOS MISTERIOS DEL REINO DE DIOS DECLARADOS.

Pero si el hombre no presta atención ni obedece los mandatos que él oye, a medida que persistente y pacientemente espera a Dios, ese hombre experimentará una venida de Jesús hermosa y maravillosa que le traerá su salvación, lo cual Francis Howgill también describe en su documento ALGUNOS DE LOS MISTERIOS DEL REINO DE DIOS DECLARADOS.

A pesar del hecho que la Biblia está llena de testimonios acerca de esperar a Dios tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento; y esa espera como la clave para la salvación en el Antiguo y Nuevo Testamento también se menciona muchas veces; el cristianismo lee este versículo y piensa que esperarle es esperar que Él venga físicamente a la tierra para juzgar a todos. Entonces la espera del cristianismo es cantar de la venida de Jesús, esperando que una guerra en el medio oriente pueda señalar su pronto regreso, especulando como la marca de la bestia será forzada sobre todos, especulando acerca de quién es el anticristo, etc. Por muchos siglos el cristianismo ha extrañado a Jesús, esperando que él se revele a sí mismo en cada hombre que presta antención y le obedece, así como los judíos no reconocieron a Jesús porque ellos estaban esperando a un rey en forma física para que venga y gobierne. El Nuevo Testamento está lleno de referencias a la segunda venida de Jesús como entonces, no miles de años más tarde. En Mateo, Marcos, y Lucas, se registra a Jesús diciendo que algunos de los que estaban con él en ese entonces, 2000 años atrás, verían su gloriosa venida en las nubes con el reino antes de morir. Después Pablo, Jesús en Apocalipsis, Pedro, Santiago, y Juan, — todos dijeron pronto, el tiempo está cerca, un corto tiempo, él está a las puertas. El cristianismo despreocupadamente ignora esta enorme incongruencia entre lo que la Biblia dice claramente en contraste con lo que sus propios guías ciegos les enseñan. Sería un engaño cruel estar esperando que Él aparezca, si las 100 generaciones pasadas de creyentes en realidad no tenían ninguna esperanza de verlo alguna vez.

Hay una pagina web entera en este sitio dedicado a esta segunda venida: La segunda venida de Jesús está en el interior de los corazones de los creyentes purificados.

3 nuestro amado hermano Pablo os ha escrito, según la sabiduría que le ha sido dada. Él habla de estas cosas en todas sus epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como lo hacen también con las otras Escrituras, para su propia destrucción. Así que vosotros, oh amados, sabiendo esto de antemano, guardaos; no sea que, siendo desviados por el error de los impíos. Las cartas de Pablo son la fuente del evangelio de la gracia instantánea, con libertad para pecar. Y sin embargo Pedro nos está advertiendo que son difíciles de entender por los indoctos e inconstantes y están siendo torcidas para su propia destrucción, llevados por el error de los impíos.

los indoctos

¿Quiénes son los indoctos que leían las cartas de Pablo y las torcían para su destrucción? No los paganos; no los judíos; ellos no hubieran tenido ningún interés en las cartas de Pablo. Eran los cristianos falsos; los apóstoles y maestros cristianos que se autorizaban a sí mismos, quienes sólo habían estudiado las escrituras y los escritos de los verdaderos apóstoles, y quienes no se habían dedicado a esperar a Dios para ser enseñados por Él, guiados por Él, para que incluso sus deseos por el pecado fueran destruídos por Él; de manera que sus pensamientos, palabras, y obras fueran proporcionadas por el Espíritu Santo. Las sectas de los falsos cristianos y falsos apóstoles ya estaban brotando en el tiempo de los apóstoles. ¿Cómo? Al tomar los escritos y formar sus propias opiniones acerca de lo que ellos significaban sin haber pasado tiempo primero aprendiendo del Espíritu Santo. De modo que hoy hay 41,000 sectas del cristianismo con opiniones ampliamente diferentes acerca del significado crucial de las escrituras — cada secta dice tener un entendimiento superior de las escrituras. Los judíos pensaban que ellos eran los expertos en las escrituras también; sin embargo erraron en cuanto a quién apuntaban todos los profetas — ellos no reconocieron al Mesías. Como Jesús dijo a los judíos expertos en las escrituras de su tiempo, quienes no habían aprendido del Espíritu Santo directamente, estudiando en cambio sólo las escrituras:

El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Juan 8:47
Pero nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su apariencia, 
ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; porque vosotros no creéis a quien él envió.
Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí.
Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:37-40.

De manera similar, cien generaciones de cristianismo, incorrectamente interprentando las Escrituras, habiendo rechazado escuchar y obedecer a Cristo en su interior, esperando una venida externa; esperando que Cristo aparezca de maenra física para ser Rey de todo el mundo, así perdiendo la posibilidad de preparse para su venida interna, individual y espiritual en ellos.

el error de los impíos.

¿Quiénes son los impíos? ¡Los cristianos falsos! ¿Cuál es este error de los impíos? Piénselo, y verá que tiene que ser ese pecado que es excusado, exactamente la doctrina de las sectas deficientes de hoy. Los impíos no le van a decir que usted debe deshacerse del pecado de su corazón. No, los impíos le van a decir que un corazón lleno de pecado está bien, que es normal, lo mejor que usted puede hacer, todos los hombres pecan, Jesús pagó por todos, nadie puede ser perfecto, la cruz no es necesaria — Jesús hizo eso por todos nosotrso, está terminado. ¿Está usted comenzando a ver cómo los profetas falsos han torcido unas pocas escrituras para ignorar todas las advertencias en contra del pecado, e ignorar las muchas excepciones, requisitos y condiciones para calificar para la salvación que están en la Biblia. (Haga clic en estas excepciones, requisitos y condiciones para calificar para la salvación para que las pueda leer por usted mismo; son innegables y muestran claramente que el cristianismo es una caparazón hueca de la cristiandad original de los apóstoles y la Biblia, sustituyendo rituales paganos, ceremonias, y teatro por la cruz, la pureza, el lavamiento, la justicia, y la santidad.)

Jesús dijo que los falsos profetas con piel de oveja iban a venir. Juan dijo que los anticristos y falsos apóstoles habían llegado y habían salido de entre ellos. Pedro vio que los falsos maestros habían llegado. Pablo y Judas vio que los falsos apóstoles habían venido, y le advirtió a los hermanos noche y día durante tres años que vendrían más. Y en el Apocalipsis, Juan vio que todo el mundo seguiría a los falsos profetas y la iglesia falsa, lo que ocurrió poco después. La iglesia falsa es la ramera de Babilonia del Apocalipsis, montada sobre la bestia de muchos nombres [41,000 sectas de la cristiandad], con cuernos como un cordero [similar a la iglesia verdadera], pero que habla como un dragón [los hombres hablan de sus mentes carnales, que es enemistad con Dios, y sus opiniones vanas de su imaginación impía] en lugar de hablar palabras proporcionadas por el Espíritu Santo, como lo hicieron Jesús y los apóstoles.

4 creced en la gracia. Si la gracia es salvación instantánea, cómo puede usted crecer en gracia. Qué más gracia hay que la salvación. Por supuesto, la gracia no es salvación instantánea. La gracia es un proceso de enseñanza de arrepentimiento de los deseos para ir hacia una vida piadosa en la pureza, yendo hacia la salvación y viendo a Dios.
La gracia es correctamente definida por el apóstol Pablo en Tito 2:11-14: Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres, enseñándonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente para buenas obras. Tito 2:11-14.
(Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4)
Por eso, con la mente preparada para actuar y siendo sobrios, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que os es traída en la revelación de Jesucristo. 1 Pedro 1:13.
Por lo tanto la culminación de la gracia es traída a usted al final, la revelación de Cristo dentro del hombre.
El reino y la salvación son traídas a usted por la gracia de Dios; usted ve a Jesús que trayéndole la salvación.

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