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2 Pedro 1:19

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 19 También [como oímos la voz de Dios desde el cielo sobre el monte] tenemos la palabra profética [la palabra en su corazón] que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana [Jesús] se levante en vuestros corazones.4 [Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre. Mat 24:27. Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Apoc 22:16. Aquel que venza, ..yo le daré la estrella de la mañana. Apoc 2:26-28. De la Palabra del Señor en el interior: "La luz viene de la fe en la voz. Mi palabra está en tu corazón y en tu boca. Escucha bien mis palabras; pon atención a ellas. Y a aquellos que obedecen, él aparecerá como una estrella magnífica en su corazón. El surgimiento de la luz será inconfundible."]

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4 También tenemos la palabra profética que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones. La "palabra profética segura que poseemos" en este versículo es Jesús, la palabra de Dios, la vida de Dios, la luz en todos los hombres, la palabra en tu corazón y tu boca para que la obedezcas, (para ponerle atención)— Cristo la palabra, y Cristo la luz de la palabra, dada todo los hombres para que ellos puedan creer y obedecer. Antes de que puedan ver a Cristo en la luz, ustedes deben oír y obedecer la palabra de Dios, que es pronunciada a ustedes en su corazón. Aquellos que sólo tienen fe externa en la Biblia, (en vez de la verdadera fe interna), señalan en error este versículo alegando que "la palabra profética que nosotros poseemos" se refiere a la posesión de las escrituras; pero los creyentes a los que Pedro se dirige en este carta no poseían los pergaminos de las escrituras; los pergaminos de las escrituras eran muy caros, muy voluminosos para guardarlos, y sólo se encontraban en las sinagogas. En el siglo 16 después de la reforma y la difusión de la imprenta, las Biblias llegaron a estar disponibles por primera vez para el público en general en su propio idioma. A continuación se define el verdadero significado de los varios componentes de este versículo con las escrituras de apoyo:

nosotros tenemos la palabra profética que es aun más firme;

como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro -
        (¿qué brilla en un lugar oscuro?— Jesús es la luz de los hombres y en los hombres, Juan 1:4,9.
        Debido a que Jesús es el Verbo, Juan 1:1, entonces la luz es la luz es la luz del verbo [la palabra];
        y la luz de la palabra brilla en la oscuridad, Juan 1:5, de los corazones de los hombres;
        porque el corazón del hombre está lleno de oscuridad de modo que él se sienta en oscuridad y camina en oscuridad,
        hasta que la luz se levanta de manera que el hombre camina por medio de la luz, a medida que es guiado por la luz.)

Hacéis bien en estar atentos a ella,

hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones.

De la Palabra del Señor en el interior:

Usted puede leer la Biblia continuamente, y nunca verá la estrella de la mañana levantarse en su corazón; pero si usted escucha diariamente la palabra viviente, y oye y obedece — hasta que aclare el día y el lucero de la mañana [la luz] se levante en vuestros corazones. Porque el Dios que dijo: "La luz resplandecerá de las tinieblas" es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. 2 Cor 4:6. Cristo es revelado en sus corazones; usted ve, y tiene conocimiento, de la gloria de Dios.

Hasta que esto ocurra, usted debe obedecer la voz del Señor. Más bien, bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios y la guardan. Luc 11:28. Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la hacen. Luc 8:21. Entonces de la nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo, el Escogido. A él oíd." Luc 9:35.
Por lo tanto usted debe ir a Jesús, escuchar en silencio humilde, oírle cuando él le hable, y después obedecer lo que él le mande hacer. Venga, oiga, escuche, obedezca.

¡Cuidado! Hay una luz falsa, la cual es un viaje de placer, un amplificador del ego, un potenciador del orgullo, una experiencia que se siente bien. El diablo puede proveer esta experiencia falsa a todos los que él piensa que puede engañar. La verdadera luz es descrita por Jorge Fox en su Diario cuando la luz surgió en Él:

¡Pero, oh! Entonces vi mis aflicciones, pruebas y tentaciones más claramente que nunca antes. A medida que apareció la luz, todo lo que está fuera de la luz apareció; oscuridad, muerte, tentaciones, la injusticia, los impíos; todo fue expuesto y fue visto en la luz. Después de esto un fuego puro apareció en mi; entonces vi como Cristo actuó como un fuego purificador, y como lejía de lavanderos. Entonces el discernimiento espiritual vino a mi; por el cual discerní mis propios pensamientos, gemidos y suspiros; y qué era lo que me había velado, y qué fue lo que me abrió. Aquello que no podía habitar en la paciencia, ni soportar el fuego, en la luz que encontré que era los gemidos de la carne, que no puede entregarse a la voluntad de Dios; lo cual me había velado de tal manera, que no podía ser paciente en todas las prueba, problemas, angustias, y perplejidades; no podía dejar el yo para que muriera en la cruz, el poder de Dios, para que los vivos y los vivificados puedan seguirle, y para que aquello que puede nublar y velar de la presencia de Cristo, que es cortado por la espada del espíritu, y que debe morir, no sea mantenida vivo.

Varios otros de los primeros cuáqueros escribieron del surgimiento de la luz como una experiencia muy desagradable para ellos porque la luz expuso el mal dentro de ellos muy claramente. Sin embargo, una vez que el mal había sido expuesto y después destruido, ellos disfrutaron la comunión con el Señor y la paz y felicidad con la guía de la luz por medio de la vida.

De manera similar, Pablo escribe en Hebreos 10:32, "Recordad los días del pasado en los cuales, después de haber sido iluminados, soportasteis una gran batalla de aflicciones."

Todas las cosas que son reprobadas [pecados] son manifestadas [reveladas] por la luz; pues lo que revela es luz. Efe 5:13

Como repaso, la Palabra del Señor en el interior ha descrito la verdadera luz como: "Y a aquellos que obedecen, él aparecerá como una estrella magnífica en su corazón. El surgimiento de la luz será inconfundible; es una experiencia que destruye el ego."

Por lo tanto, dense cuenta que la luz falsa del diablo no hace lo mismo; él da una luz que se siente bien para convencerlo de que usted ha logrado un gran progreso y es apto para enseñar y predicar con las muchas instrucciones adicionales que él le da; usted piensa que está siguiendo al Señor, pero usted sólo está añadiendo al retraso en su progreso, que será proporcional al daño espiritual que usted impone en sus oyentes con sus enseñanzas (no importa qué tan ciertas sean), pronunciadas con el espíritu incorrecto.

Hay un consejo para seguir que lo mantendrá seguro: a menos que usted pueda distinguir con exactitud la voz del Señor en contraste con la voz de la oposición, no haga nada por el Señor a menos que obedezca sus instrucciones para arrepentirse.

Este versículo, 2 Ped 1:19 y Heb 4:12 son a menudo explicados erróneamente refiriéndose a la Biblia. El original griego para palabra en este (haga clic para ver) versículo es logon <3056> que significa: 1) de un discurso; 1a) una palabra, pronunciada por una voz viviente, que encarna un concepto o idea; 1b) lo que alguien ha dicho. Claramente la Biblia no habla, pero el Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús, sí habla la palabra de fe desde el interior del corazón de un hombre.

En el siglo 17, un joven llamado Jorge Whitehead escribió acerca de la controversia:

Así se levantó la controversia principal, dándole el sacerdote la preferencia a las escrituras, del texto en 2 Ped 1:19; “También tenemos la palabra profética que es aun más segura. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que aclare el día y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones." El sacerdote prefería tener esta palabra más segura como las Escrituras de los profetas, contra lo cual yo me sentí obligado a oponerme, considerando dónde y de qué comparación consistía la palabra más segura; como entre medio de la voz que vino del cielo a Cristo sobre el monte — que Pedro y Santiago y Juan oyeron — y la palabra, la luz, o el espíritu de profecía, en los corazones de aquellos creyentes, que no oyeron la voz del cielo, ni allí con Pedro, Santiago y Juan sobre la montaña, cuando ellos oyeron esa voz de la excelente gloria del cielo. Sin embargo esa voz era ciertamente verdadera, que Cristo era el Hijo Amado de Dios, quien, según esa voz, ellos debían escuchar. No dice que ustedes tienen una palabra profética más verdadera, sino una palabra más segura. Era más seguro para aquellos que la tenían en sus corazones constantemente para escucharla, y para guiarlos hacia el surgimiento del lucero de la mañana en sus corazones, la estrella brillante de la mañana. Yo digo que esta palabra, esta luz, que ellos tenían en sus corazones, debe ser más segura para ellos que esa voz que ellos nunca tuvieron ni oyeron; ya que fue escuchada especial y peculiarmente por tres discípulos, no por todos los creyentes; pero esta palabra o luz interna, es generalmente manifestada y continúa en los creyente, quienes esperan la venida de Cristo en espíritu.

El sacerdote prefería que esta palabra profética más segura, a la cual Pedro los dirigió, fuera las Escrituras de los profetas, quienes profetizaron de que Cristo vendría, antes que él viniera. A lo cual respondí: la voz de la gloria excelente, que Pedro, Santiago y Juan oyeron, cuando estaban con Cristo en la montaña, testificó de que Cristo había venido, diciendo: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo contentamiento; a él oíd." Por lo tanto esta voz y testimonio que fue expresado así a ellos, debe ser más seguro que las Escrituras de los profetas, que fueron escritas antes que él viniera. No sería una perversión pequeña de las palabras de Pedro, cambiarlas así: aunque tenemos una voz y un testimonio de los cielos, que Cristo el Mesías ya ha venido, sin embargo ustedes también tienen Escrituras más seguras de los profetas, que predicen y declaran a ustedes que el Mesías ha venido, y que ustedes hacen bien en hacer caso hasta que él venga. Esto niega que Cristo haya venido ya, contrario al testimonio que recién se ha dado, siendo el hijo del Padre de los cielos, para tres de sus testigos fieles y creíbles y por medio de ellos, que eran Pedro, Santiago y Juan. Y aunque esa voz del cielo era segura y certera, para aquellos que la oyeron [sólo los tres discípulos], sin embargo esa Palabra, la Luz de Cristo, que en muchos aparece como una luz brillante en un lugar oscuro, aún en los corazones oscurecidos, es más segura para ellos que esa voz o visión que ellos no han oído ni visto. Esta palabra o luz, será conocida como una guía y regla segura; profetizará, revelará, y mostrará las cosas por venir, especialmente a aquellos que hacen el bien, esto es, que hacen caso oportunamente.

Y en su Diario, Jorge Fox también comenta acerca de este error en interpretación:

Iba hacia Nottingham en compañía de varios Amigos, un Primer día por la mañana, para celebrar allí una reunión; cuando desde la cima de una montaña que dominaba la ciudad me detuve a observar el campanario de la iglesia; y me dijo el Señor, "Tú tienes que ir ahí a clamar contra el gran ídolo y contra los adoradores que ahí están." Mas sin decir nada de esto a los Amigos que conmigo estaban, seguí con ellos hasta el lugar de la reunión, donde el poder del Señor fue entre nosotros, y en Él los dejé, marchándome a la iglesia.

Cuando llegué la gente allí reunida parecía un campo árido y el sacerdote sobresalía en el púlpito como un promontorio de tierra. Había tomado como texto para su sermón aquellas palabras de Pedro que dicen, "Tenemos también la Palabra profética más permanente, a la cual hacéis bien de estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones." Y explicaba al pueblo que esta Palabra era las Escrituras, a las que debían sujetar todas sus doctrinas, religiones y opiniones. Al oír esto, tan poderoso fue sobre mí el poder del Señor y tan fuerte en mí que no me fue posible contenerme y gritando dije, "Oh, no, esto no es las Escrituras" y les expliqué lo que era, o sea, el Espíritu Santo que inspiró las Escrituras a los hombres santos de Dios, y al cual tienen que supeditarse opiniones, religiones y juicios, porque ello guía a la verdad absoluta dando así el conocimiento de toda verdad. Los judíos también tienen las Escrituras y, sin embargo, se resisten al Espíritu Santo y rechazan a Cristo, la estrella resplandeciente de la mañana, y persiguiendo a Cristo y a sus Apóstoles tomaron sobre sí el ajustar sus doctrinas a las Escrituras, pero erraron en su juicio y no las ajustaron bien porque lo hicieron sin el Espíritu Santo.

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