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Hebreos 11

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 1 Ahora, la fe es estar seguro de lo que esperamos, estar convencidos de lo que no podemos ver [físicamente].1 [La verdadera fe está basada en la revelación interna de parte de Dios, la cual nos convence.]

 2 Por ella [la fe] recibieron buen testimonio [de Dios] los antiguos [de raíces judías].

 3 Por la fe comprendemos que el universo fue constituido por la palabra de Dios, de modo que las cosas visibles no fueron hechas de ninguna cosa que se pueda ver. [El universo fue constituido por el Señor Jesucristo, quien creó todas las cosas en los cielos y en la tierra, y cuyo nombre es "la palabra de Dios." Como dijo Jorge Fox: "Pensar que la Biblia formó los mundos es ridículo." La palabra es el Espíritu, no la Biblia. Este uno de varios versos que prueban concluyentemente que "la palabra" o "la palabra de Dios" o "la palabra del Señor" no es la Biblia; más bien la palabra es el todopoderoso, creador viviente y juez: Jesús, la palabra de Dios, quien creó todas las cosas en el cielo y en la tierra, y cuyo nombre es "la palabra de Dios."]

 4 Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio superior al de Caín. Por ella recibió testimonio de ser justo, pues Dios dio testimonio al aceptar sus ofrendas. Y por medio de la fe, aunque murió, habla todavía.

 5 Por la fe Enoc fue trasladado para no ver la muerte y no fue hallado, porque Dios le había trasladado. Antes de su traslado, recibió testimonio de haber agradado a Dios.

 6 Y sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él es, y que es galardonador de los que le buscan diligentemente.2 [El Señor nos dijo que buscáramos sobre todo el reino de Dios y su justicia como la prioridad más importante en la vida. Mat 6:33. Después él nos habló acerca de la única cosa necesaria: sentarse a sus pies y escuchar las palabras que él nos habla, Lucas 10:39-42; nosotros nos sentamos a sus pies al esperar en silencio, escuchar, y velar mientras pensamos en el nombre de Jesús. Cuando nosotros obedecemos lo que le oímos a Él decirnos que hagamos, estamos siguiendo a Jesús. De la Palabra del Señor en el interior: "En humilde silencio nosotros nos sentamos y esperamos. Piensa en su nombre. Siéntate conmigo, y yo te limpiaré. Siéntate conmigo, y yo revelaré todo. Sígueme tan rápido como puedas; lo primero es sentarse. Si aquellos que oyen después obedecen, su progreso será rápido."]

 7 Por la fe Noé, habiendo sido advertido por revelación acerca de cosas que aún no habían sido vistas, movido por temor reverente, preparó el arca para la salvación de su familia. Por la fe él condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe.

 8 Por la fe Abraham, cuando fue llamado, obedeció3 para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber a dónde iba.

 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, viviendo en tiendas con Isaac y Jacob, los coherederos de la misma promesa;

 10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

 11 Por la fe, a pesar de que Sara misma era estéril, él recibió fuerzas para engendrar un hijo cuando había pasado de la edad; porque consideró que el que lo había prometido era fiel.

 12 Y por lo tanto, de uno solo, y estando éste muerto en cuanto a estas cosas, nacieron hijos como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

 13 Conforme a su fe murieron todos éstos sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.

 14 Los que así hablan, claramente dan a entender que buscan otra patria.

 15 Pues si de veras se acordaran de la tierra de donde salieron, tendrían oportunidad de regresar.

 16 Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por eso Dios no se avergŁenza de llamarse el Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.

 17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac. El que había recibido las promesas ofrecía a su hijo único,

 18 de quien se había dicho: En Isaac te será llamada descendencia.

 19 Él consideraba que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos. De allí que, hablando figuradamente, lo volvió a recibir.

 20 Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a Esaú respecto al porvenir.

 21 Por la fe Jacob, cuando moría, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyado sobre la cabeza de su bastón.

 22 Por la fe José, llegando al fin de sus días, se acordó del éxodo de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus restos.

 23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y porque no temieron al mandamiento del rey.

 24 Por la fe Moisés, cuando llegó a ser grande, rehusó ser llamado hijo de la hija del Faraón.

 25 Prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el pueblo de Dios que gozar por un tiempo de los placeres del pecado.

 26 Él consideró el oprobio por Cristo como riquezas superiores a los tesoros de los egipcios, porque fijaba la mirada en el galardón.

 27 Por la fe abandonó Egipto, sin temer la ira del rey, porque se mantuvo como quien ve al Invisible.

 28 Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos [de todo Egipto] no los tocase a ellos [los que observaron los requisitos de la pascua].

 29 Por la fe ellos pasaron por el mar Rojo como por tierra seca; pero cuando lo intentaron los egipcios, fueron anegados.

 30 Por la fe cayeron los muros de Jericó después de ser rodeados por siete días.

 31 Por la fe no pereció la prostituta Rajab junto con los incrédulos, porque recibió en paz a los espías.

 32 ¿Qué más diré? Me faltaría el tiempo para contar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, de Samuel y de los profetas.

 33 Por la fe éstos conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,

 34 sofocaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron en fuga los ejércitos de los extranjeros.

 35 Mujeres recibieron por resurrección a sus muertos. Unos fueron torturados, sin esperar ser rescatados, para obtener una resurrección mejor.

 36 Otros recibieron pruebas de burlas y de azotes, además de cadenas y cárcel.

 37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada. Anduvieron de un lado para otro cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; pobres, angustiados, maltratados.

 38 El mundo no era digno de ellos. Andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

 39 Y todos éstos, aunque recibieron buen testimonio por la fe, no recibieron el cumplimiento de la promesa,

 40 para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros; porque Dios había provisto algo mejor para nosotros.4


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1 la fe es estar seguro de lo que esperamos, estar convencidos de lo que no podemos ver [físicamente]. Porque fuimos salvos con esperanza; pero una esperanza que se ve no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando lo que ya ve? Rom 8:24. De manera que etsamos seguro de lo que esperamos, nuestra fe resulta de la revelación directa de Dios hacia nosotros; sin embargo todavía no vemos lo que estamos esperando. Somos convencidos por medio de la revelación. De la Palabra del Señor en el interior: "La fe es una serie de revelaciones."

La fe que los apóstoles predicaron no era una fe externa, sino una fe interna. El objetivo de ambos tipos de fe es el mismo, pero las diferencias son cruciales para hacer cumplir las promesas de Dios. Los dos tipos de fe son:

  1. coincidir con la historia en la Biblia de que Jesús era el hijo de Dios, nacido de una vírgen, resucitó de los muertos, ascendió al cielo, etc.; esa es fe externa bíblica,

  2. oír la Palabra de Dios, que está en su corazón para obedecer esta es la palabra de fe que los apóstoles predicaron. Oír y obedecer a Jesús hablarle a usted desde el interior de su corazón es fe operacional, fe interna, fe dada a usted por Jesús mismo. Con obediencia persistente a los mandatos oídos de Dios dentro del corazón, esta fe en el interior justifica, purifica, redime, hace recto, santifica, y salva; para darle paz, gozo y justicia en unión y comunión con Cristo y el Padre — esto es ver y oír a su amado, viviendo una vida santa que le agrada a Él.

Jorge Fox escribió de esta fe interna y el enfoque necesario:

"El Padre está en todos ustedes, Cristo está en ustedes, y el reino de los cielos está en ustedes; allí, en su corazón, es donde los encontrará a todos ellos. Veánlo allí escudriñando sus corazones, y encuéntrenlo allí probando nuestras mentes y corazones; inclinen sus oídos, y denle oído a él allí, quien dará a cada uno conforme a sus palabras y sus obras, sean buenas o malas."

Jesús es el autor de la fe, quien nos da una probada de la bondad de Dios por medio de la revelación. Aunque todavía no vemos a Dios, estamos seguros de su existencia. Entonces comenzamos a buscar cómo podemos obtener más de esta prueba de bondad. Cuando descubrimos la necesidad de ir hacia el interior para encontrar a Dios y lo que la esperanza verdadera es realmente, nuestras revelaciones aumentarán. Cada revelación aumenta nuestra fe; cada revelación aumenta nuestra esperanza; cada revelación nos convence de aún más, a pesar del hecho que todavía hemos de ver a Dios.

Si usted está dedicado a buscar las promesas del evangelio, su dedicación es puesta en evidencia por el hecho que usted está esperando, escuchando, oyendo, y obedeciendo. Si usted hace lo mejor que puede en estas cosas, no podrá fallar. Es su esperanza la que lo salva; y su esperanza se mantiene vida al:

  1. leer las promesas en las escrituras junto con los registros de esos primeros cuáqueros que soportaron hasta el fin y entraron al reino de Dios;
  2. al oír al Señor hablarle a usted — cada palabra, cada revelación aumenta su fe, siempre y cuando usted se mantenga obediente a sus mandatos;
  3. ver sus pecados y sus deseos eliminados, uno por uno — prueba amplia de que su esperanza es verdadera;
  4. experimentar aflicción sobrenatural (tribulación), porque para el alma hambrienta que busca, aún la tribulación puede ser alentadora: (La persona saciada desprecia el panal, pero para la hambrienta [que está buscando] todo lo amargo [las tribulaciones y la disciplina] es dulce. Prov 27:7. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.);
  5. oír a Dios decirle que usted va a tener éxito, ser liberado del pecado, llegar a ser parte de Él, y entrar en el reino de los cielos.
    (Cuando comienza la tribulación, ésta a menudo tiene un gran impacto, y es fácil dudar las palabras de aliento que usted ha oído del Señor; sin embargo recuerde, el diablo no le da aliento a menos que usted esté practicando algún pecado que el Señor le ha mandado a que se aleje de él.)

Esas cinco garantías son lo que edifica su fe, edifica su esperanza, edifica su seguridad en sí mismo, y edifica su confianza en que Él completará su obra en usted. Dése cuenta que Él quiere que usted esté completo aún más de lo que usted lo desea. La tierra existe por sólo una razón — para hacer santos; y santos son pocos, por lo tanto cualquiera que continúe buscándole como la prioridad más importante de su vida, y haga la única cosa que se necesita, no puede fallar. Sólo al alejarse, sólo al ser distraído para irse a la búsqueda de otras cosas, sólo al molestarse cuando se experimenta sufrimiento, sólo por su propia elección, es como usted no experimentaría la salvación, la unión, y la traslación hacia el reino. De la Palabra del Señor en el interior: "aquellos que son jóvenes en la fe tendrán éxito;" incluso aquellos que son nuevos en la fe, siempre y cuando se mantengan en el camino, tendrán éxito. (Ser nuevo en la fe es cuando usted cree en la verdadera esperanza y está esperando a Dios, ansioso de oír y obedecer sus mandatos, con fe de que sus esperanzas se realizarán.)

La salvación por medio de la cruz (el único camino), no es fácil. De la Palabra del Señor en el interior: "Esta es la cosa más difícil — es la única cosa." Es difícil morir. Es difícil sufrir cuando viene la tribulación. Sin embargo, Él sabe cuando su fe es suficiente para sobrevivir y mantener su esperanza. Él es perfecto, puro, verdadero, santo, sabio, bueno y virtuoso; recuerde eso, no importa lo difícil que llegue a ser, y usted podrá mantener su confianza y su fe en Él de que Él nunca le fallará.

Jesús nos libera gradualmente de nuestros pecados. A medida que usted le oye y le obedece, experimentará el ser liberado de algunos de sus problemas. Ahora su fe crece de manera exponencial. ¡Ahora usted ve los resultados! Ahora usted tiene la seguridad de lo que usted espera, de ser totalmente liberado del pecado y de entrar en la unión con Dios por medio de Cristo, (menor pero alcanzando a Dios). Y aunque usted no ve al Señor, tiene evidencia de él y de sus promesas de que el evangelio es real, que no se puede ver.

Entonces, ¿cuál es su esperanza? ¿Poder pecar sin castigo y después ir al cielo cuando muera? ¿O llegar a estar libre de pecado, entrar en el reino del cielo mientras todavía esté en la tierra, y después estar allí para siempre? Dos esperanzas diferentes, dos tipos de fe difrentes. Una esperanza es verdadera, la otra es una mentira. Una fe es verdadera, la otra fe es mentira. Una esperanza purifica, la otra lo deja en el dolor del pecado. Una fe purifica, la otra lo deja impuro. Una fe lleva al cielo, la otra al infierno. El verdadero evangelio desencadena el poder de Dios para obtener una salvación pura, que se experimenta, el otro es una apariencia de piedad sin su poder, con sólo una supuesta salvación. Si alguien predica un evangelio diferente al que han recibido, [de Pablo] sea anatema, Gal 1:8-9. Pablo dijo que él fue enviado por Jesús a predicar este evangelio: Yo te envío para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados y una herencia entre los santificados por la fe en mí. Hechos 26:17-18.

Jesús nunca nunca dijo que podíamos ser salvos si decimos la oración del pecador, o somos bautizados con agua, o comemos pan y bebemos jugo de uva; éstos son sólo rituales paganos, el camino ancho y amplio que lleva a la destrucción. Las sectas deficientes de hoy, que todavía están bajo el cautiverio del pecado y el poder de Satanás, creen en un Dios cuyo favor asumen debido a sus rituales paganos y apariencia de piedad. Ellos niegan un Dios de poder, que puede y está ansioso de liberarnos de la opresión y el cautiverio del pecado, para que podamos asegurarnos sus promesas, las cuales requieren nuestra santidad y pureza. Estas sectas deficientes han definido un evangelio falso que promete el cielo a aquellos que todavía pecan, y un Jesús falso, que supuestamente acepta el pecado, la desobediencia, y el desprecio de sus propios mandamientos. Jesús dijo que aquel que no lo ama, no obedecerá sus enseñanzas. Como dijo Pablo: "cualquiera que traiga otro evangelio sea anatema," es decir, un evangelio diferente y un Jesús diferente de lo que Pablo predicaba. Las sectas deficientes predican falsamente un evangelio diferente al de Pablo, mientras que ignoran completamente, descartan totalmente, y no creen en las buenas nuevas que Jesús anunció que él había sido enviado por Dios a proclamar.

2 Él es galardonador de aquellos que le buscan diligentemente. Diligencia — ocuparse continuamente y esforzarse por alcanzar una meta; laboriosidad; perseverancia. Busca a Jehovah tu Dios, y lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Deut 4:29. Buscar a Dios, encontrarlo, y estar unido con él es el único y más importante propósito de la vida. [Dios] De uno solo ha hecho toda raza de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra. Él ha determinado de antemano el orden de los tiempos y los límites de su habitación, para que busquen a Dios, si de alguna manera, aun a tientas, palpasen y le hallasen. Aunque, a la verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros; porque "en él vivimos, nos movemos y somos". Un solo Dios y Padre de todos, quien es sobre todos, a través de todos y en todos.

3 Abraham es el padre de todos los fieles. ¿Era su fe sólo su creencia en Dios? ¿O era su fe puesta en evidencia por su obediencia a los mandamientos de Dios? Abraham obedeció al ser circuncidado físicamente; y así nosotros debemos tener nuestros corazones circuncidados para ser agradables a Dios. Abraham ejerció su fe al dejar su hogar para ir a una nueva tierra — así nosotros debemos perder nuestra vida carnal y abandonar el mundo para entrar en el reino de Dios. Abraham ejerció su fe al obedecer la voz de Dios, dispuesto a sacrificar a Isaac, así nosotros también debemos ser obedientes a la voz del Señor en el interior, dispuestos a sacrificar cualquier cosa que él nos mande: Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Lucas 14:33. Santiago testificó que la fe sin obras de obediencia está muerta. Santiago 2:14-24. Aún los demonios llamaron a Jesús 'Hijo del Altísimo,' cayendo a sus pies, rogándole que tuviera misericordia. Lucas 8:28, 4:41, Mar 5:7, 3:11, Mat 8:29. Oh cristianismo, ¡es imposible agradar a Dios sin temor y sin obediencia! Usted ha sido engañado por el falso profeta, la bestia, la gran ramera; así como fue profetizado — el mundo entero sigue a la bestia con cuernos como un cordero, con muchos nombres, y el poder que le es dado para extender su autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

4 Use su sentido común. ¿Piensa usted que cualquier así llamado cristiano puede ser de alguna ayuda para hacer a cualquiera de estos antiguos héroes de la fe perfectos, a menos que ellos mismos lleguen a ser perfectos primero? Y si Dios planeó que otros fueran hechos perfectos, para así llevar a estos antiguos hombres y mujeres podersos al reino del cielo y la perfección, ¿duda usted por un segundo que la perfección no es sólo posible, sino muy probable para esos cristianos que tienen una fe y obediencia persistente y una verdadera esperanza en el evangelio verdadero, que es el poder de Dios para salvación.

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