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Juan 10

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 1 "De cierto, de cierto os digo que el que no entra al redil de las ovejas por la puerta, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y asaltante.

 2 Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.

 3 A él le abre el portero, y las ovejas oyen su voz. A sus ovejas las llama por nombre y las conduce afuera.

 4 Y cuando saca fuera a todas las suyas, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

 5 Pero al extraño jamás seguirán; más bien, huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños."

 6 Jesús les dijo esta figura, pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

 7 Entonces Jesús les habló de nuevo: "De cierto, de cierto os digo que yo soy la puerta de las ovejas.

 8 Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y asaltantes, pero las ovejas no les oyeron. [Los ladrones y asaltantes eran los falsos profetas de Israel quienes predicaban por dinero y robaban la palabra de Dios de otros, hablando como si ella les hubiera sido hablada a ellos. Hoy en día los ladrones y rateros son aquellos que afirman ser ministros de Cristo, pero que nunca fueron enseñados por Él, nunca fueron perfeccionados por Él, nunca fueron autorizados por Él, nunca fueron enviados por Él, y nunca hablaron las palabras de Él — sólo hablaron sus propias palabras a partir de sus imaginaciones impías y mentes carnales; robando las palabras de los santos cuando ellos citan la Biblia; ministros de la letra, aparentando ser ministros del Espíritu; ministros de Satanás, haciéndose pasar por ministros de justicia; anticristos, engañados para que creer que están sirviendo a Cristo; recaudando dinero o salario por su ministerio, lo cual está estrictamente prohibido; y prometiéndole el cielo a aquellos que están sumergidos en toda clase de pecado. De la Palabra del Señor en el interior: "Así como el judaísmo fue vencido por el enemigo, así ha sucedido con la cristiandad, la cual es corrupta, hasta la médula. No hay iglesia en el mundo que Cristo estableció específicamente; ninguna de las iglesias reflejan el verdadero cristianismo."]

 9 Yo soy la puerta. Si alguien entra por mí, será salvo; entrará, saldrá y hallará pastos.

 10 El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengáis vida y para que la tengáis en abundancia [en una forma superior].1 [La vida, de la cual él habló, es la vida de Dios, el Espíritu de Cristo, que es la luz. Cada hombre que viene al mundo tiene una medida pequeña de la luz en su interior, encadenada por la oscuridad. Cristo vino a mostrarle al hombre cómo aumentar la vida o luz hasta la abundancia, para que el hombre ya no camine en la ciega oscuridad de su propia voluntad, sino que camine en la luz para llegar a ser hijo de la luz, realizando obras dirigidas por Dios para la gloria de Dios. De la palabra del Señor en el interior: "La obediencia lleva a la restauración de la vida. He venido para que tengáis vida, la vida superior de Dios."]

 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor pone su vida por las ovejas.

 12 Pero el asalariado, que no es el pastor, y a quien no le pertenecen las ovejas, ve que viene el lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo arrebata y esparce las ovejas.

 13 Huye porque es asalariado [que trabaja por paga], y no ama a las ovejas.2

 14 Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

 15 Como el Padre me conoce, yo también conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

 16  "También tengo otras ovejas que no son de este redil. A ellas también debo llamar para guiarlas, y oirán mi voz.3 Así habrá un solo rebaño y un solo pastor. [Las otras ovejas son los gentiles. Primero, usted es llamado por Él; si usted responde al buscar aprender directamente de Él, Él lo guiará a perder su vida egoísta en la cruz interna de la negación propia. Para seguirle a Él, usted debe obedecer sus mandamientos que usted le oye a Él hablarle a usted; Él lo guía a usted fuera de la oscuridad a la luz, fuera del pecado a la justicia, y fuera del mundo con su lujuria y deseos hacia su reino.]

 17 Por esto me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

 18 Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre."

 19 Hubo división otra vez entre los judíos a causa de estas palabras,

 20 y muchos de ellos decían: --Demonio tiene y está fuera de sí. ¿Por qué le escucháis?

 21 Otros decían: --Estas palabras no son las de un endemoniado. ¿Podrá un demonio abrir los ojos de los ciegos?

 22 Se celebraba entonces la fiesta de la Dedicación en Jerusalén. Era invierno,

 23 y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.

 24 Entonces le rodearon los judíos y le dijeron: --¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

 25 Jesús les contestó: --Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, éstas dan testimonio de mí.

 26 Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas.

 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen [obedecen].4 [Ellos niegan su propia voluntad y obedecen sus mandatos y enseñanzas, que ellos le oyen decir de la palabra que está en su corazón. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63]

 28 Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.

 29 Mi Padre que me las ha dado, es mayor que todos; y nadie las puede arrebatar de las manos del Padre.

 30 Yo y el Padre una cosa somos. [Jesús no está diciendo que Él es el Padre; Jesús está diciendo que el Padre estaba en Él y que Él estaba en el Padre, lo cual es similar a los creyentes crucificados que pueden estar en unión con Cristo y ser uno con Él y con el Padre también, como Juan 17:20-23 describe a continuación:

"Pero no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por medio de la palabra [enseñanzas] de ellos; para que para que todos sean una cosa, así como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos lo sean una en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:20-21.

Yo les he dado la gloria que tú me has dado, para que sean una cosa, así como también nosotros somos una cosa. Juan 17:22.

Yo en ellos y tú en mí, para que sean hechos perfectos en uno; y para que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado, como también a mí me has amado." Juan 17:23

(y Juan 14:20 confirma: "En aquel día vosotros conoceréis que yo soy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.")

Jesús no está afirmando que Él es el Padre o que Él es igual al Padre, porque Jesús dijo: "el Padre es mayor que yo." Juan 14:28. Jesús nunca afirmó ser Dios; él afirmó que era el Hijo de Dios. Cuando él le dijo a Felipe "el que me ha visto, ha visto al Padre;" en los siguientes dos versículos, Juan 14:10-11, Jesús explicó: Juan 14:10-11, Jesús explicó:

"¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo; sino que el Padre que mora en mí hace sus obras."

Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creed por las mismas obras." Juan 14:10-11.

Además, Jesús es la única representación visible del Padre que puede ser vista, "quien es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación." Col 1:15.]

 31 Los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.

 32 Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de parte del Padre. ¿Por cuál de estas obras me apedreáis?

 33 Los judíos le respondieron: --No te apedreamos por obra buena, sino por blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

 34 Jesús les respondió: --¿No está escrito en vuestra ley, "Yo dije: Sois dioses"?

 35 Así que él es llamó "dioses", hombres a quienes vino la palabra de Dios, y la Escritura no puede ser quebrantada, [Aquí Jesús hace una clara distinción entre la palabra de Dios que vino al hombre, y las escrituras; las escrituras no viajan, sino Jesús, que es la Palabra de Dios, viaja y le habla a los hombres. De la Palabra del Señor en el interior: "¿Por qué él las contrasta si no las quiere distinguir? Llamar la Biblia 'la palabra' es la mentira más maligna del cristianismo. Ay de ellos, porque han vinculado una forma externa entre el amor de Dios al hombre. Diez palabras de Él son mejores que diez cartas copiadas." No sea confundido; toda referencia a la palabra en el Nuevo Testamento viene de las palabras originales griegas, ya sea logos o rhema, ambas de las cuales se refieren a palabras por una voz viviente. Vea Referencias a la Palabra de Dios (que no es la Biblia) para ver los detalles y enlaces a todos los versículos del Nuevo Testamento en griego que contienen la palabra. Tenga cuidado con pensar que oír la palabra en el interior unas pocas veces es haber experimentado "la palabra de Dios que ha venido" como le vino a Moisés, Abraham, Ezequiel, Jeremías, Juan el Bautista, Elías, Hageo, Zacarías, Jonás, etc.; todos quienes demostraron que cuando la palabra viene en este contexto significa que el Espíritu fue recibido en suficiente medida para dirigir sus obras y suplir las palabras que debían hablar.]

 36 ¿decís vosotros: "Tú blasfemas" a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dije: "Soy Hijo de Dios"?5

 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.

 38 Pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed a las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.

 39 Procuraban otra vez tomarle preso, pero él se salió de las manos de ellos.

 40 Y volvió al otro lado del Jordán al lugar donde al principio Juan había estado bautizando, y se quedó allí.

 41 Y muchos fueron a él y decían: "Juan, a la verdad, ninguna señal hizo; pero todo lo que Juan dijo de éste era verdad."

 42 Y muchos creyeron en él allí.


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Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
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1 Yo he venido para que tengáis vida y para que la tengáis en abundancia. Los traductores de este versículo no entendieron que había una vida completamente diferente que se podía tener en esta tierra, y que esta vida era la vida de Dios, ser restaurado a la imagen de Dios en verdadera justicia y santidad. Obviamente Jesús no vino para que podamos tener vida como nosotros la conocemos porque nosotros ya tenemos vida — estamos vivos; por lo tanto claramente él está hablando acerca de una vida que todavía no tenemos y que debe ser obtenida, y que él nos vino a enseñar cómo obtenerla.

La palabra griega para vida es zoe donde dice "para que tengan vida," y zoe podría haber sido traducida: de la absoluta plenitud de vida, tanto esencial como ética, que pertenece a Dios; por lo tanto podría de la misma manera haber sido redactado: Yo vine para que ustedes puedan tener la vida de Dios, lo cual es mucho más exacto y de acuerdo con el resto de las promesas de Jesús con respecto a la unión con Dios. Jesús es la vida de Dios, y Jesús vino para que podamos recibir su vida en nosotros, hasta que Jesús sea de verdad resucitado en nosotros — para llegar a ser una nueva criatura y que su vida esté en control de nuestras palabras y hechos.

La palabra griega para abundancia es perisson donde dice "y que la tengan en abundancia," y perisson podría haber sido traducido como: excediendo abundantemente, supremamente; superior, extraordinario, sin par, poco común; preeminencia, superioridad, más eminente, más excepcional, más excelente. Ellos escogieron abundancia, lo cual se puede entender sólo como una expresión de su vida en Adán, y no representa una vida completamente diferente, y superior. Claramente, la vida que Jesús nos ofrece es la vida de Dios, en la que Él mismo está en control de nuestras palabras y acciones; y esta vida de Dios es enormemente superior a la vida maldita que todos los hombres heredaron de Adán.

De la Palabra del Señor en el interior, (la cual confirma todo lo anterior): "He venido para que tengáis vida, la vida superior de Dios. La nueva vida es tan radicalmente diferente como un hombre que ha vivido en un subterráneo toda su vida, que de repente sale a la superficie para ver el sol, el cielo, las plantas, los animales, el viento, las estrellas."

¿Qué tan superior es esta nueva forma de vida que Jesús vino a traernos? En su sermón, El Espíritu de Cristo, la única guía verdadera, Estaban Crisp nos da una magnífica comparación de cómo será nuestra vida cuando hayamos crucificado nuestro espíritu egoísta para ser verdaderamente gobernados por Cristo:

Donde hay gran cantidad de orgullo, malicia y envidia, el espíritu de Cristo los desarraigará, y todo ese mal que el enemigo ha plantado en los hombres, él lo arrancará, y traerá justicia eterna, y plantará amor en el alma, y la establecerá y se asentará. Una persona así tendrá tanto gozo, placer y deleite, bajo el gobierno del Espíritu de Cristo en un día, como lo que cualquier persona puede tener, que es gobernada por el espíritu maligno, en mil días.

Yo me estremezco al pensar como la mala traducción de este versículo es usada indebidamente por los predicadores del "evangelio de la prosperidad," quienes predican codicia y avaricia: Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Lucas 12:15

Perdimos la vida de Dios, cuando Adán cayó en el Edén. Jesús ha venido a restaurarnos a esa vida, una vida más abundante, superior, la vida de Dios en vez de la vida de Satanás, el espíritu de Dios en vez del espíritu de Satanás, amor en vez de lujuria, humildad en vez de orgullo. Jesús dijo: ‘Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.' Juan 8:12. ¡Tome nota! La promesa por seguir a Jesús es salir de la oscuridad, caminar en la luz, tener la luz de la vida; esto es ser restaurados a la vida de Dios, exactamente la vida que Adán y Eva perdieron en el Edén; como Dios les había dicho que ellos por cierto morirían, y murieron a la vida de Dios, ya que después vivieron en la vida de Satanás. Pero así se cumple la gloriosa promesa, que Dios restauraría al hombre otra vez a la vida de Dios — y esta es nuestra oportunidad, al creer en la Luz, que ilumina a todos los hombres, por medio de la obediencia a esa luz, podemos llegar a ser hijos de la Luz, restaurados a la luz de la vida, la vida de Dios, restaurados a la imagen espiritual de Dios.

Si usted no aumenta la medida pequeña de la luz que todos los hombres que vienen al mundo tienen, (Juan 1:7,9), usted perderá esa medida de luz en la vida siguiente. La luz es su talento, el cual si no es aumentado mientras todavía estamos en la tierra, en la próxima vida le será quitado y le será dado a alguien que ha aumentado su luz (vida de Dios, talento) para que tenga más. Las palabras que Cristo le habla desde el interior de su corazón son espíritu e imparten vida, la cual es la luz. Por lo tanto, para aumentar la luz, usted debe esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer. De la palabra del Señor en el interior: "La obediencia lleva a la restauración de la vida."

La verdadera esperanza que Cristo ofrece a todos es ser liberado de la esclavitud del pecado, es salir de la oscuridad hacia la luz, en la nueva naturaleza purificada, ser restaurados a la imagen de Dios, para unirse con Dios, y vivir en el reino de los cielos para siempre como rey y sacerdote de Dios.

Isaac Penington fue un gigante en el movimiento de los primeros cuáqueros quien habitó en el reino de Dios. En su testimonio de su larga caminata hacia el reino, él nos da un vistazo de lo que significa vivir en la vida superior de Dios:

"Pero algunos pueden desear saber con qué me he encontrado al final. Yo respondo, me he encontrado con la Simiente. Entiendan esa palabra, y estarán satisfechos, y ya no preguntarán. Yo me he encontrado con Dios; me he encontrado con mi Salvador; y él no ha estado presente conmigo sin su salvación; pero yo he sentido las sanidades caer sobre mi alma desde sus alas. Me he encontrado con el verdadero conocimiento, el conocimiento de la vida, el conocimiento viviente, el conocimiento que es vida; y este ha tenido la verdadera virtud, en la cual mi alma se ha regocijado, en la presencia del Señor. Me he encontrado con el Padre de la Simiente, y en la Simiente lo he sentido [que es] mi Padre. Allí he leído su naturaleza, su amor, sus compasiones, su ternura, que han derretido, vencido, y cambiado mi corazón ante él. Me encontrado con la fe de la Simiente, la cual ha hecho y hace lo que la fe del hombre nunca puede hacer. Me he encontrado con el verdadero nacimiento, con el nacimiento que es heredero del reino, y hereda el reino. Me he encontrado con el verdadero espíritu de oración y súplica, donde el Señor ha prevalecido, y que obtiene de él cualquier cosa que la condición necesite; el alma siempre está mirando a él en la voluntad, y en el tiempo y el camino, que son aceptables ante él. ¿Qué diré? Me he encontrado con la verdadera paz, la verdadera justicia, la verdadera santidad, el verdadero reposo del alma, la morada eterna, en la cual habitan los redimidos; y yo sé que todas estas cosas son verdad, en él que es verdad, y no soy capaz de tener ninguna duda, disputa o razonamiento en mi mente acerca de ellas; ella mora allí, donde ha recibido la completa seguridad y satisfacción. Y también yo sé muy bien y muy claramente en el espíritu dónde están las dudas y las disputas, y dónde están la certeza y la seguridad completa, y en la tierna misericordia del Señor soy guardado de la una, y en la otra."

Como se ha extraído de sus memorias en este sitio, Penington también nos dejó su maravilloso consejo acerca de cómo podemos alcanzar la vida superior de Dios.

"Ahora que nos hemos encontrado así con el verdadero camino, y hemos caminado con el Señor en él, donde con detalle se obtienen diariamente la certeza, sí, y la seguridad completa de la fe y del entendimiento, no puedo estar en silencio, (el amor verdadero y la vida verdadera despiertan en mí y se mueven en mí), sino tengo la necesidad de testificar de esto a otros; y esto es: Retirarse interiormente, y esperar para sentir algo del Señor, algo de su santo espíritu y poder, descubriendo y alejándonos de aquello que es contrario a Él, y hacia su santa naturaleza e imagen celestial. Y entonces, a medida que la mente se une a esto, de alguna manera es recibido, alguna vida verdadera, alguna luz verdadera, algún discernimiento verdadero; que la criatura que no está excediendo, (sino morando en la medida de él), está segura. Pero es fácil errar alejándose de esto, pero difícil morar con ello, y no ir ante [corriendo en frente de] sus inspiraciones. Pero aquel que siente vida, y comienza en la vida, ¿acaso no comienza seguramente? Y aquel que espera y teme, y no va más allá de lo que su capitán va ante él, ¿acaso no procede seguramente? Sí, muy seguramente, aún hasta que llega a estar establecido en la virtud, la demostración, y el poder de la Verdad, ya que nada puede prevalecer para sacudirlo.

Ahora, bendito sea el Señor, hay muchos en estos días [los primeros cuáqueros] que pueden verdadera y fielmente testificar que ellos han sido llevados por el Señor a este estado. Y así nosotros hemos aprendido del Señor; a saber, no por la mente que se esfuerza mucho y aspira a lo alto; sino al ser humildes, y estar contentos con poco. Si no es más que una miga de pan (sin embargo es pan), si no es más que una gota de agua (sin embargo es agua), nos hemos contentado con eso, y también estamos agradecidos al Señor por eso; no por medio de consideración, y búsqueda sabia y profundos pensamientos con nuestra propia sabiduría y razón que lo hemos obtenido; sino en la espera silenciosa, mansa, y humilde, hemos hallado que esto es llevado a la muerte, lo cual no es conocer los misterios del reino de Dios; y aquello que es vivir, es hecho vivo, y aumenta en la vida.

Por lo tanto aquel que quisiera verdaderamente conocer al Señor, que acepte la advertencia de su propia razón y entendimiento. Yo intenté este camino muy lejos, porque lo consideré muy seria y rectamente. Yo oré, yo leí las escrituras, yo deseé de todo corazón entender y saber si es que aquello que testificaba su pueblo, llamado los cuáqueros, era el único camino y verdad de Dios, (como ellos parecían para mí estar pretendiendo). Pero por todo esto, los prejuicios se multiplicaron en mí, y fuertes razonamientos en contra de ellos, los cuales parecían ante mí como incontestables. Pero cuando el Señor reveló su Simiente en mí, y tocó mi corazón con ella, la cual administró verdadera paz y virtud en mí, yo los sentí presentemente allí como los hijos del Altísimo, y así criados en su vida, poder, y santo dominio, (como el ojo interior, al ser abierto por el Señor, ve), así produjo en mí gran reverencia de corazón, y alabanzas al Señor, quien así apareció entre los hombres en estos últimos días.

Y a medida que Dios atrae, de cualquier manera, hacia sí mismo, yo me rindo en fidelidad a Él. Desprecien la vergüenza, tomen la cruz porque de verdad es un camino que es muy enfadado para el hombre, y por su sabiduría muchos serán avergonzados de gran manera; pero esto debe ser negado y nos debemos alejar de esto, y debemos esperar y rendirnos al llamado secreto y sensible del Espíritu del Señor. Tengan en cuenta, pueblo, que aquel que quiere entrar en el nuevo pacto, debe entrar en la obediencia a él. La luz de la vida, que Dios ha escondido en el corazón, es el pacto; y de este pacto Dios no da conocimiento, para satisfacer la vasta, ambiciosa, y entendida sabiduría del hombre; sino conocimiento viviente, para alimentar aquello que es despertado [vivificado] por Él; este conocimiento es dado en la obediencia, y es muy dulce y precioso para el estado de aquel que sabe como alimentarse de él. Sí, verdaderamente, esto es de una naturaleza muy excelente, pura y preciosa; y un poco de ella pesa sobre el conocimiento grande y vasto en la parte que comprende, que el espíritu del hombre y su naturaleza tanto aprecia y se esfuerza por obtener.

Y verdaderamente, amigos, yo doy testimonio en este día de una gran diferencia entre la dulzura de comprender el conocimiento de las cosas como se expresan en las escrituras, (de esto me alimenté mucho anteriormente); y de probar la vida escondida, el maná escondido en el corazón (que es mi alimento ahora, bienaventurado para siempre sea el Señor mi Dios y Salvador). Oh, que otros tuvieran un gusto verdadero, certero y sensible de la vida, la virtud, y la bondad del Señor, como están reveladas allí. De seguro no puede más que encender el hambre verdadera; y encender la sed verdadera; las cuales nunca se pueden satisfacer sino por el pan verdadero, y por el agua de la fuente viva. Hacia esto el Señor, (en la ternura de su amor, y en las riquezas de su gracia y misericordia), nos ha llevado; y esto nosotros deseamos e intentamos de todo corazón y rectamente, para que otros puedan ser llevados a esto también; para que ellos puedan rectamente (en el verdadero silencio de la carne, y en la pura quietud del espíritu), esperar, y en el debido tiempo recibir del Señor, aquello que responde al deseo de la mente y el alma despierta, y la satisface con la verdadera y preciosa sustancia para siempre."

2 Jesús nos dice que cualquier pastor que trabaje por dinero (un empleado) no ama al rebaño. Si amara al rebaño, él no tomaría su dinero. Jesús le dijo a sus discípulos: De gracia habéis recibido; dad de gracia. Mat 10:8. Pedro y Judas hablan de esos profetas falsos que codiciaban un salario, siguiendo los pasos de Balaam, que profetizaban por dinero; y dijeron que todos esos hombres que predican por dinero tienen la profunda oscuridad de las tinieblas guardadas para ellos. Pedro mandó: Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro cargo, cuidándolo no por la fuerza, sino de buena voluntad según Dios; no por ganancias deshonestas (dinero). 1 Pedro 5:2. Pablo dijo: Porque no somos, como muchos, que trafican la palabra de Dios para ganancia. 2 Cor 2:17. ¿Cuál es, pues, mi recompensa? Que predicando el evangelio, pueda yo presentarlo gratuitamente.1 Cor 9:18

3 También tengo otras ovejas que no son de este redil. A ellas también debo llamar para guiarlas, y oirán mi voz. El versículo ha sido traducido universalmente como "A ellas también debo llamar para llevarlas, y oirán mi voz;" pero como fue indicado por un lector de este sitio, el original griego para este versículo muestra claramente la palabra griega <ago> debería ser traducida como "guiar", haciendo que la frase diga "también debo guiarlas, y oirán mi voz." Pareciera que los traductores escogieron más bien la palabra llevar porque favorecen su salvación imaginaria en la que no se necesita hacer nada, que requiere que las ovejas no hagan nada; pero la palabra guiar requiere que las ovejas sigan. De la Palabra del Señor en el interior:

En el versículo 16, los otros que no son de este rebaño, de quienes Jesús dijo que oirían su voz, son los gentiles. A pesar de que Jesús, el hombre, nunca predicó físicamente a las masas de gentiles, el dijo que ellos también oirían su voz. Y los gentiles oyeron, y oyen hoy su voz en el interior de sus corazones — la Palabra de Dios, que está en sus corazones y sus bocas; pero para oír, usted debe escuchar; y para progresar usted debe obedecer lo que oye. Usted debe guardar sus palabras, tener sus mandatos, usted debe practicar sus enseñanzas, usted debe obedecer sus mandatos. Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios [dentro de su corazón] y la guardan [la practican, obedecen].

Isaías escribió de la promesa de Dios para los gentiles hecha por Cristo, la luz que fue a los gentiles en el nuevo pacto interior: Te asiré de la mano. Te guardaré y te pondré como pacto para el pueblo, y como luz para las naciones, a fin de que abras los ojos que están ciegos y saques de la cárcel a los presos, y de la prisión a los que moran en las tinieblas. Isaías 42:6-7. Y así ha dicho Jehovah: "En tiempo favorable te he respondido, y en el día de salvación te he ayudado. Te guardaré y te pondré por pacto para el pueblo, a fin de que restablezcas la tierra. Isaías 49:8. Y el Señor dijo: Poca cosa es que tú seas mi siervo para levantar a las tribus de Israel y restaurar a los preservado de Israel. Yo te pondré como luz para las naciones, a fin de que seas mi salvación hasta el extremo de la tierra. Isaías 49:6. Y Entonces las naciones vendrán a tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer. Isaías 60:3

La luz (que es la luz de la palabra de Dios), la palabra, el espíritu de gracia, el espíritu de verdad, el Espíritu Santo — son todas manifestaciones diferentes del espíritu de Dios.

4 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Note Jesús dijo: me siguen. Seguirle a él es escuchar su voz y obedecer las enseñanzas y mandatos que usted le oye decir desde el interior de su corazón. Esto es negar su voluntad, y hacer la voluntad de él — la realidad de "hágase tu voluntad," — lo que usted ha orado miles de veces. Si usted sigue a Jesús, (obedece lo que él le mande a hacer), entonces usted se está negando a sí mismo y levantando su cruz cada día. Mat 16:24. Jesús dijo:"Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." — sentarse a los pies de Jesús y escuchar su palabra. Lucas 10:39-42

Jesús dijo: Yo las conozco. Y si usted no oye su voz y le sigue, él no lo conoce. Y si él no lo conoce, él cerrará la puerta del cielo, rehusando a abrirla, diciendo: "De cierto, no os conozco ni de adonde sóis" y en el día del juicio él le dirá a usted: "Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí todos los que hacéis iniquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad]!" Mat 25:11-12, Luc 13:24-27, Mat 7:21-23

Jesús lo dijo de otra forma: Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37.¿Oye usted su voz? Si no lo hace, entonces usted no está en la verdad. Si usted no oye su voz, usted no conoce la verdad. Si usted no conoce la verdad, no conoce a Jesús porque él es la verdad. Usted puede memorizar la Biblia entera, y usted no conocerá la verdad porque la Biblia sólo testifica acerca de la verdad; la Biblia no es la verdad, Jesús es la verdad, y al Biblia no es Jesús. Si usted no oye su voz, todavía está perdido en sus pecados; pero si usted oye y obedece la voz de la verdad, su alma está purificada por la obediencia a la verdad. 1 Ped 1:22. Además:

las ovejas oyen su voz. A sus ovejas las llama por nombre y las conduce afuera. Juan 10:3
[los saca de de sus pecados, Juan 8:32, fuera de la oscuridad hacia la luz, Juan 8:12].
Y cuando saca fuera a todas las suyas, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

De modo que usted puede ver que oír su voz y seguirle (obedecerle) es algo crítico para su futuro — es crítico para obtener la vida: Las palabras que yo les hablo son espíritu y son vida. Juan 6:33. Las promesas son: si usted oye y obedece al Espíritu Santo, él le enseñará todas las cosas, él lo guiará hacia toda la verdad, él le dirá de las cosas que están por venir, y usted conocerá todas las cosas. Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que en la tierra rechazaron al que advertía, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que advierte desde los cielos. Heb 12:25

Es una cruz para la voluntad del hombre sentarse en silencio, luchando para no permitir que su mente comience a vagar; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él manda y enseña por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz con la cual usted debe negarse a sí mismo y debe cargarla cada día para después seguir a Jesús. Seguir es obedecer. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación sólo es recibida por aquellos que siguen al cordero donde quiera que vaya — quien obedece completamente la voz del Señor, en lo que sea que él les mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera es ventaja para usted: Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22. Desde la antigüedad no se ha escuchado, ni el oído ha percibido, ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4.

5 ¿decís vosotros: "Tú blasfemas" a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dije: "Soy Hijo de Dios"?Los judíos condenaron a Jesús porque él admitió que era el Hijo de Dios. Por lo tanto ellos lo mataron porque dijeron que él había violado su ley y blasfemado, pero la verdadera razón era que ellos temían la pérdida de su religión y su nación. Aunque el Nuevo Testamento es claro en que hay un solo Dios, (a pesar del error de la mayoría del cristianismo), y aunque Jesús dijo: "el Padre es mayor que yo", Juan 14:28, y aunque Jesús dijo que él sólo hablaba y hacía lo que Dios le había dicho que hablara e hiciera; los judíos dijeron que Jesús estaba reclamando igualdad con Dios al declarar que él era el Hijo de Dios, y afirmar la igualdad con Dios era blasfemia. Los judíos creían que el Mesías sería sólo un hombre, y ellos actuaban como si nunca hubieran oído acerca del Hijo de Dios, sin embargo sus propias Escrituras, del Antiguo Testamento, hablan del Hijo.

El libro de Proverbios, del Antiguo Testamento, dice:

¿Quién ha subido al cielo y ha descendido? ¿Quién reunió los vientos en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en un manto? ¿Quién levantó todos los extremos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si lo sabes? Proverbios 30:4

En el libro de Salmos del Antiguo Testamento, el rey David habló de una manera muy reverente del Hijo, atribuyéndole a él el poder de Dios:

Besad al hijo, no sea que se enoje y perdáis el camino; pues se enciende de pronto su ira.2 ¡Bienaventurados todos los que en él se refugian! Sal 2:12

En el libro de Daniel del Antiguo Testamento, aún el rey pagano de Babilonia, Nabucodonosor, pudo reconocer al hijo de Dios:

Y estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
Entonces el rey Nabucodonosor se alarmó y se levantó apresuradamente. Y habló a sus altos oficiales y dijo: --¿No echamos a tres hombres atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: --Es cierto, oh rey.
Él respondió: --He aquí, yo veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego, y no sufren ningún daño. Y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses." Daniel 3:23-25

Más adelante en el libro de Daniel del Antiguo Testamento, Daniel mismo vio a Jesús venir en las nubes de los cielos: Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Dan 7:13

Jesús se refirió a sí mismo como el Hijo del Hombre:

Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles,
y entonces recompensará a cada uno conforme a sus obras.
(No solamente una generación en particular.)
Hay algunos que están aquí, que no probarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Mat 16:27-8,Mar 8:38,9:1,Luc 9:26-27

Aquellos que no están purificados para ver la venida de Jesús (que aparece en sus corazones) antes de la muerte, lo ven cuando mueren, como todos los pueblos, todas las naciones, todas las generaciones lo hacen.

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá: aun los que le traspasaron. (También los judíos de hace 2.000 años atrás)
Todas las tribus de la tierra harán lamentación por él. ¡Sí, amén! Apoc 1:7
2.000 años atrás, al Sumo Sacerdote de los judíos y a los fariseos presentes en su juicio, Jesús, les dijo..
veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo. Mar 14:62

En el libro del Antiguo Testamento original llamado el Libro de la Sabiduría (traducido aquí del inglés) hay una extraordinaria profecía de cómo el Hijo de Dios sería rechazado por los judíos debido a que su propia iniquidad los ha cegado, y ellos no conocieron los secretos de Dios:

Por que los impíos dijeron, razonando consigo mismos, pero no correctamente: "Nuestra vida es corta y tediosa, y en la muerte del hombre no hay remedio; ni tampoco se ha conocido a ningún hombre que haya regresado de la tumba.
Por lo tanto esperemos a la persona justa porque él no está por nosotros; él está en contra de nuestras acciones, nos reprende con transgresiones de la ley, y divulga en contra de nosotros los pecados de nuestra forma de vida.
Él se jacta de que tiene conocimiento de Dios, y se llama a sí mismo hijo de Dios.
Él ha llegado a ser un reprensor de nuestros pensamientos.
Es duro para nosotros aún contemplarlo, ya que su vida no es como la vida de otros hombres, y sus caminos son muy diferentes.
Él nos estima como frívolos, y se abstiene de nuestros caminos como suciedad, y prefiere el fin del justo y la gloria de que él tiene a Dios como su padre.
Veamos entonces si sus palabras son verdaderas, y probemos lo que va a suceder a él, y sabremos cual será su final.
Porque si él es el verdadero hijo de Dios, Dios lo defenderá y lo liberará de las manos de sus enemigos.

Examinémoslo con desprecio y tortura, para que podamos conocer su mansedumbre, y probar su paciencia.
Condenémoslo con una muerte vergonzosa porque por su propia palabra él será respetado."
Tales cosas ellos imaginaron, y fueron engañados porque su propia iniquidad los ha cegado.
Y ellos no conocieron los secretos de Dios, ni esperaron la paga de la justicia, ni estimaron el honor de las almas santas
. Sabiduría 2:12-22

Las acusaciones de los judíos eran infundadas. Sus propias escrituras del Antiguo Testamento testificaban en varios libros acerca de la existencia del Hijo de Dios y del Hijo del Hombre.

De acuerdo con las escrituras judías y creencias, el verdadero Mesías debe cumplir con los siguientes requisitos:

Cómo Jesús cumplió las expectativas del Mesías
Ser un hombre judío practicante, descendiente de la casa del rey David Antes que comenzara su ministerio, Jesús era tan respetado como un judío practicante que Él enseñaba de manera regular y leía las escrituras en las reuniones del día de reposo en la sinagoga.

Jesús era descendiente directo de David, tanto por parte de su padre como su madre; José por medio de Salomón (Mateo 1:7-15), heredando así los derechos legales al trono de David, y María por medio del hijo de David, Natán (Lucas 3:23-31), y así su línea llevó la simiente de David, ya que a la línea de Salomón se le había negado el trono debido al pecado de Joaquín.
Ser un ser humano ordinario (en comparación con el Hijo de Dios) Jesús era el Hijo de Dios, quien se humilló a sí mismo para llegar a ser un hombre ordinario y morir en la cruz. Era considerado sólo como el hijo de un carpintero, un hombre ordinario.
Traer paz al mundo Él trae paz a toda persona en el mundo que le acepta y le sigue hasta la cruz, para recibir paz como el fruto del espíritu.
Reunir a todos los judíos en Israel Él reúne a todos los verdaderos judíos, aquellos que tienen un corazón circuncidado, al Israel espiritual y celestial.
Reconstruir el antiguo templo en Jerusalén Él reconstruye el templo en la Nueva Jerusalén, la Jerusalén celestial y espiritual; Jesús y sus santos son el templo, y cada santo es una piedra viviente, cada vencedor del mundo y sus deseos es un pilar en el templo.
Unir a la humanidad en la adoración del Dios judío y la observancia del Torá Ciertamente Él une a los verdaderos creyentes de todas las naciones, particularmente los gentiles, en adoración al Dios judío. El Dios judío es reconocido como Dios por miles de millones sobre todo el mundo.

Jesús predicó la observancia de la ley, incluso fortaleció la ley.

Y así sus verdaderos creyentes, que han crucificado sus deseos y afectos en la cruz interna de la negación propia, observan la ley, aún excediendo la ley al caminar en la ley real de amor: Un hombre que camina en la ley real de amor, es ordenado y vigorizado por Dios, quien le dice qué decir y qué hacer, de manera que todas sus acciones y palabras sean provenientes de una obediencia amante a Dios; verdaderamente un hombre tal ama a Jehová su Dios con todo su corazón, y toda su alma, y todas sus fuerzas. Deut 6:4-5; tal hombre excede grandemente la ley, en el cumplimiento y el establecimiento de la ley.

Los judíos, interpretando incorrectamente las escrituras, rechazaron a Cristo, esperando a un rey que apareciera físicamente y restableciera un reino terrenal judío. De manera similar, cien generaciones de cristianos, interpretando incorrectamente las escrituras, han rechazado el escuchar y obedecer a Cristo dentro de ellos, y esperando una venida externa; esperando que Cristo apareciera de manera física para ser Rey de todo el mundo, perdiéndose así la posibilidad de prepararse para su venida interna y espiritual en ellos. Este es un gran engaño, con consecuencias desastrosas para aquellos que son engañados así.

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