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Juan 14:26

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 26 Pero el Consolador, quien es el Espíritu Santo, y a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas6 y os hará recordar todo lo que yo os he dicho.

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6 Jesús dijo que el Espíritu Santo les enseñaría todas las cosas; (26) la cual es la única manera que podemos aprender. Debemos estar en silencio para oír las enseñanzas de Espíritu Santo. Y 1 Juan 2:20, " Pero vosotros tenéis la unción de parte del Santo y conocéis todas las cosas; y 1 Juan 2:27, Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él. Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad...y os hará saber las cosas que han de venir. Juan 16:13

Él también dijo que sus discípulos harían cosas más grandes que las que había hecho él, (12), y en ese día lo que ellos pidieran les sería concedido. (13).

Jesús ha prometido que sus discípulos (y nosotros que creemos en las promesas), llegaremos a ser uno con Jesús y uno con Dios (asistente capaz, pero al nivel de sus estándares). Jesús ha descrito ser trasladados al reino del cielo que está dentro de ellos y alrededor de ellos.

Estas promesas son la esperanza verdadera de los creyentes verdaderos. Con esta esperanza verdadera, su fe obediente puede purificar sus corazones y almas, de modo que ellos puedan ser presentados perfectos como compañía aceptable para la comunión con el Padre y el Hijo. Porque sin pureza, la comunión es imposible: Porque ¿qué compañerismo tiene la rectitud con el desorden? ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? 2 Cor 6:14

Note, todas estas promesas son atribuidas a la obediencia; la obediencia a los mandatos, las enseñanzas, las palabras de Jesús. Y oír los mandatos, que son específicamente adaptados a su condición, usted debe ir a él (esperar en silencio), escuchar sus palabras, oír sus palabras, creer que ellas son del Hijo de Dios, y obedecerlas como si su alma dependiera de la obediencia, lo cual es así: Usted debe escuchar, oír, y recibir con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras alma. Santiago 1:21; las palabras que usted oye al Señor hablar, y que usted obedece, están implantadas en su corazón porque las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida — las palabras retenidas imparten y edifican la vida de Dios en nosotros. Por medio de este propósito Dios escribe su ley en nuestros corazones: Pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Jer 31:33; como él dice si escuchad y obedecer mi voz; yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Andad completamente en todo camino que os he mandado, para que os vaya bien. Jer 7:23

Estas promesas están más allá de cualquier cosa que el hombre se haya jamás imaginado — llegar a ser uno con Dios, (asistente capaz, pero al nivel de sus estándares). Sin embargo estas promesas han sido desechadas, perdidas, olvidadas, ignoradas, aún ridiculizadas como algo imposible — todo eso por la bestia con cuernos como cordero, con muchos nombres — la iglesia falsa, la iglesia de Babilonia. Babilonia significa confusión, y la confusión no ha permitido que se cumplan la esperanza y la fe verdaderas, que han sustituidas por rituales y apariencias de piedad sin poder, para supuestamente justificar el continuar viviendo en el pecado, en enemistad con Dios. Así como Eva fue engañada, ¿puede usted oír al tentador susurrándole ahora sus mentiras para engañarlo?: "¿acaso Jesús no te ha garantizado un lugar en el cielo, y la gracia no ha pagado por todos tus pecados (pasados, presentes y futuros)? — de modo que adelante, sigue pecando; ¿no se te ha dicho que Jesús te defenderá y te excusará? además, ¿acaso no pecan todos?"

Pero como dijo Jesús: Arrepiéntanse o perecerán. No pequen más. Si tu mano, tu pie o tu ojo te hace pecar, córtalos; porque es mejor entrar en e reino sin un miembro, que entrar al infierno con ellos. Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad], porque nunca los conocí. Como dijo Pablo: Porque esto lo sabéis muy bien: que ningún inmoralidad sexual ni impuro ni codiciosa, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efe 5:5-6

Y debido a que nacer otra vez y ser libre del pecado requiere que uno pierda su vida egoísta en la cruz interna de la negación propia, la gente se apura a creer a los maestros falsos que describen el camino ancho y fácil, que parece correcto, pero lleva a la destrucción.

Una vez que usted aprovecha las promesas verdaderas, la esperanza verdadera, el evangelio verdadero — entonces todas las escrituras comenzarán a tener sentido, sin tener que desechar aquellas que enumeran las exclusiones y los requisitos, y las condiciones para calificar; incluyendo los requisitos de limpieza, pureza, perfección y santidad.

fuimos salvos con esperanza, Rom 8:24. La salvación no se debe asumir, la salvación se debe experimentar y ver.
Somos salvos por la gracia que purifica el corazón y el alma a través de nuestra fe en las promesas de Dios, pero debemos tener la esperanza de poder asegurarlas:

¿Y cómo demostramos nuestra esperanza? Sentarnos a los pies de Jesús y escuchar su palabra es lo único que es necesario en cualquiera que desee experimentar las promesas de la Biblia:

Prosiguiendo ellos su camino, él entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual se sentó a los pies del Señor y escuchaba su palabra.
Pero Marta estaba preocupada con muchos quehaceres, y acercándose dijo: --Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado servir sola? Dile, pues, que me ayude.
Pero respondiendo el Señor le dijo: --Marta, Marta, te afanas y te preocupas por muchas cosas.
Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10:38-42
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Jesús no le estaba leyendo las escrituras a María, él le estaba hablando; debemos oírle hablarnos a nosotros también: porque las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63. Nosotros debemos ir a él. Debemos esperar en él escuchar en silencio, con la humildad de un pecador en necesidad de su poder que produce cambio — la gracia. Debemos escuchar, oír, y recibir con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Santiago 1:21. Diariamente debemos esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer. Debemos perseverar hasta el fin, cuando Cristo nos trae la salvación.

Sentarse en silencio, luchando con su mente para oír, es una cruz para su voluntad; obedecer es una cruz para su voluntad — negar su voluntad, y ceder a hágase tu voluntadesta es la cruz interna de la negación propia. Haga esto, y usted estará siguiendo a Jesús.

Ciertamente él ama a los pueblos; Todos sus santos están en sus manos. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras.
Deut 33:3

De la Palabra del Señor en el interior: " La esperanza libera el poder de Dios para cambiarte. No hay esperanza para ninguno fuera del poder de Dios." Sin el poder de Dios obrando en usted, no hay victoria, no se puede vencer. Hay tres fuentes para que el poder de Dios sea liberado para purificarlo: 1) la verdadera esperanza y el evangelio, 2) la cruz interna de la negación propia, y 3) el poder en el nombre de Jesús. Este poder de Dios obra en nosotros, y nos mantiene a través de la fe en la salvación, lo cual es ser liberado del pecado. Hoy el cristianismo está sin la cruz y sin la verdadera esperanza; y así, sin el poder de Dios, dejado sólo como una apariencia (cascarón vacío) del cristianismo original, sin la nueva vida de la nueva criatura, sin santidad, revolcarse en el pecado, haciendo alarde de su imperfección, pereciendo, cuyo fin es la destrucción. Porque sin el poder de Dios liberado para cambiar al hombre, su corazón está lleno de pecado y es inaceptable para Dios, independientemente de lo que sus labios puedan decir en forma de culto. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo. 2 Cor 5:10

(Haga clic en Juan 17 para más información acerca del evangelio olvidado, la verdadera esperanza, y la verdadera fe).

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