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Juan 17:26

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 26 Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo daré a conocer todavía, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos."6

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6 el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos. El mismo amor que el Padre le otorgó a Jesús, es dado a su verdaderos seguidores, y Jesús también estaría en ellos. Dios es amor. Nosotros sabemos que él le ha dado una cantidad infinita de amor a Jesús; ahora Jesús le pide al Padre que haga lo mismo con sus seguidores verdaderos. Esta es al prueba de que uno es un verdadero seguidor de Jesús:

Y Pablo nos dijo que el amor era el don más grande de todos.

Estas son las promesas de unión con Cristo y el Padre, unión con todos los otros discípulos, y estar en el cielo mientras todavía estamos vivos — tener comunión en el Espíritu con el Padre, el Hijo, y otros santos que fueron santificados en el pasado. Una vez que usted se agarra de las promesas verdaderas, la esperanza verdadera, el evangelio verdadero — entonces todas las escrituras comenzarán a tener sentido, sin tener que desechar las exclusiones o los requerimientos de limpieza, pureza, perfección, y santidad.

¿Y cómo se cumplen estas promesas? ¿Cómo puede uno ser limpiado del pecado? ¿Cómo es purificado el corazón? ¿Cómo se puede llegar a ser capaz de estar unidos con el santo, puro y perfecto Jesús como parte integral de su cuerpo bajo control de la cabeza? Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios [dentro de su corazón] y la guardan [la practican, obedecen]. Lucas 11:28; al ser obedientes a la palabra de verdad que oímos; las palabras que les oigo hablar son espíritu y dan vida. Juan 6:63. Al esperar a Dios, humildemente, esperando en silencio cualquier cosa que él desee enseñar o mandar. Al escuchar. Al caminar en conformidad a los mandatos recibidos de él. Haga esto y usted será limpiado de todo pecado por la sangre de Jesús, su corazón será purificado por la fe, su alma será purificada por la obediencia a la palabra de la verdad. La fe es oír la palabra de Dios pronunciada dentro de usted, y creer que es pronunciada por Dios, y obedecer los mandatos que usted ha oído. Espere, vele, escuche, oiga, obedezca... espere, vele, escuche, oiga, obedezca....busque, escuche, obedezca.

Juan describe este proceso de purificación en 1 Juan:

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros,
y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia [purifica] de todo pecado. 1 Juan 1:7

Juan, en los siguientes versículos, explica cómo la sangre de Cristo nos purifica a todos del pecado. Él dijo:

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. (Comenzamos como pecadores, antes de ser limpiados.)
Si no negamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos [purificarnos] de toda injusticia. (toda injusticia es pecado).
Pero si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Juan 1:8-10


Cuando usted examina estos versículos en lugar de los versículos que vienen antes y después de los tres recién citados, este es el significado:
Con fe nosotros vamos a la Luz (Jesús) para escuchar y observar silenciosamente, esperando la purificación por su sangre y su gracia.
Si andamos diciendo que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, no tenemos humildad, y n obtenemos ayuda, la verdad no está en nosotros.
Si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados y los no negamos, él nos perdonará y nos purificará.
Pero, si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados, y si decimos que no tenemos el pecado que él nos ha mostrado,
pensando que Él no es la Verdad, pensando que el que oímos es un mentiroso, no recibimos ninguna ayuda de Él; entonces no nos hemos arrepentido de nuestros pecados;
y Su palabra no es plantada en nuestro corazón, para que pueda controlarnos en el futuro.
Así, hemos rechazado a Cristo como un mentiroso y hemos mostrado nuestro oído hacia Él, Juan 3:19-20
Pero si aceptamos su convicción como verdadera, Él nos perdona, nos limpia de pecado, y su palabra permanece en nuestro corazón para guardarnos del pecado.

Así es como somos limpiados de nuestros pecados hasta que estamos limpios y purificados. Creemos lo que la Luz nos muestra, y que la luz es Cristo.
Nosotros creemos en Jesús en el interior, la Luz verdadera, que ilumina a cada hombre que viene al mundo. Juan 1:9

No es suficiente creer que Jesús es el Hijo de Dios, nacido de una virgen, y resucitado de los muertos.
Debemos creer lo que él dice es verdad y actuar de acuerdo a esto. 
La fe sin obras de obediencia amante hacia Dios está muerta. Santiago 2:20, Gal 5:6
 
Jesús también nos dijo que "creamos en la luz para que podamos llegar a ser hijos de la luz." Juan 12:36
No es suficiente creer que hay una luz, debemos creer lo que la luz nos muestra y que nos dice que es verdad, y después actuar de acuerdo a esto.

Es por medio de la gracia a través de la fe que somos salvos, (liberados del pecado). 
Al esperar a Dios, recibimos las enseñanzas de la gracialas convicciones de la gracia, y la eliminación del pecado por medio la gracia, lo cual termina en nuestra salvación por medio de la gracia.

Juan, en los versos siguiente, continúa:

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis.
Y si alguno peca, abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo.
Él es la sacrificio expiatorio por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos [obedecemos] sus mandatos.
El que dice: "Yo le conozco" y no guarda sus mandatos es mentiroso, y la verdad no está en él.
Pero en el que guarda su palabra [obedece los mandatos que el Señor le habla a él], verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado en él.
Por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él debe andar como él anduvo. Juan 2:1-6

Comenzando como hijos espirituales, si obedecemos la Palabra que le oímos que nos habla o que él nos muestra en la Luz,
(y Jesús es la Luz y la Palabra), y si permanecemos en Él, somos de la verdad y sabemos que estamos en Él. 
Y el amor de Dios es perfeccionado en nosotros, lo cual resulta en que nosotros caminamos como Jesús caminó, en amor y verdad.
Progresamos de ser hijos pequeños para llegar a ser hombres jóvenes que han vencido al maligno, para después convertirnos en Padres en la verdad;
crecemos hasta llegar a ser un hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efe 4:13

Juan continúa:

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro. 1 Juan 3:3
Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4
Y sabéis que él aparece para quitar los pecados y que en él no hay pecado. 1 Juan 3:5
Todo aquel que permanece en Él, no peca. Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido. 1 Juan 3:6
Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8
El propósito del Hijo es destruir al diablo y sus obras [pecado] en nosotros — si vamos a él.
Todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él,
y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios. 1 Juan 3:9

Y Sus semillas son las palabras que él ha plantado en su corazón, palabras que usted ha oído hablarle a usted, la Palabra de Dios. Lucas 8:15

Las palabras son implantadas en su corazón, formando a Cristo dentro de usted, hasta que Él está completamente formado y ha resucitado en usted.

Esas palabras que le oímos hablarnos a nosotros están implantadas en nuestro corazón, Santiago 1:21;
y esas palabras que le oímos hablarnos a nosotros son Espíritu y nos imparten la vida de Dios, Juan 6:63;
y esta vida de Dios es Cristo, Juan 1:5, 14:6, de modo que Cristo es formado dentro de usted, Gal 4:19

Hasta que finalmente Cristo está completamente formado e incluso ha resucitado dentro de usted. 2 Cor 4:14,Col 2:11-12,3:1,Efe 2:5-6,Rom 8:11
Entonces usted ve a Cristo, la gloria de Dios, aparecer en su corazón y es testigo de que él le trae su salvación y vida eterna.

De la Palabra del Señor en el interior: "Nosotros vamos a Él, y Él hace caer lluvia sobre nosotros; este ejercicio de Dios purifica bien a aquellos que lo hacen."

Los falsos profetas toman 1 Juan 1:8 fuera de contexto:  Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros, y dicen que esto prueba que nadie puede estar sin pecado; ignorando las siguientes afirmaciones e ignorando el contexto del proceso de purificación al que se hace referencia. Para ser purificado usted tiene que tener pecado para empezar, o la purificación no es ni siquiera necesaria. Juan se refiere al pecado que debe ser destruido, no llevado a la tumba.

Así es como se mortifica (se hace morir, se le priva el poder) las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría (la deificación del yo y otras cosas creadas en vez de a Dios). Col 3:5.

Muchos versículos prueban que el evangelio del Señor es destruir el pecado, y muchos otros muestran que el pecado fue destruido. Vea Cómo recibir el poder de Dios que produce cambio para más información acerca de la destrucción del pecado dentro de usted.

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