La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Lucas 12:47-48

Mostrar el Capítulo y las notas   

 47 Porque aquel siervo que entendió la voluntad de su señor y no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. [De la Palabra del Señor en el interior: "Nunca te des por vencido, no importa qué tan bien se sienta el mirar atrás. Es de ciegos el darse por vencido, conociendo la voluntad de Dios. Ni siquiera pienses en darte por vencido."]

 48 Pero el que no entendió, aunque hizo cosas dignas de azotes, recibirá pocos azotes. Porque de todo aquel a quien le ha sido dado mucho, mucho se demandará de él; y de aquel a quien confiaron mucho, se le pedirá más.5 [ Las marcas de los azotes purifican del mal, y los golpes purifican al corazón. Prov 20:30.]

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

5 aquel siervo que entendió la voluntad de su señor y no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Pero el que no entendió, aunque hizo cosas dignas de azotes, recibirá pocos azotes. Porque de todo aquel a quien le ha sido dado mucho, mucho se demandará de él; y de aquel a quien confiaron mucho, se le pedirá más.

Si a alguien se le ha dado la verdadera creencia y esperanza, que ese poder de Dios puede liberarlo de todos los pecados, y: 1) esa persona entonces no ejercita su fe para edificarla más, y 2) peca de manera repetida hasta que ha cauterizado su conciencia, y ya no siente remordimiento por el pecado, ha muerto dos veces. Éstos son aquellos de los cuales el Señor dijo: Porque aquel siervo que entendió la voluntad de su señor y no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Lucas 12:47. Debido a que Cristo es el autor de la fe, y la fe es el don de Dios, la cual no todos los hombres reciben, entonces el no seguir adelante para alcanzar la verdadera salvación es algo que merece un gran castigo. De la Palabra del Señor en el interior: "Nunca te des por vencido, no importa qué tan bien se sienta el mirar atrás. Es de ciegos el darse por vencido, conociendo la voluntad de Dios. Ni siquiera pienses en darte por vencido."

A menos que aquellos hayan destruido su conciencia con el pecado, todavía pueden oír y posiblemente ser motivados a renovar sus esfuerzos para ejercitar su fe. Sin embargo tenga cuidado, porque cada acto de desobediencia que ellos cometan, después de haber sido convencidos de algún pecado en particular en la luz, primero deben realizar la misma cantidad de actos de obediencia antes que que ese pecado sea quitado de sus corazones; y puede tomar algún tiempo mientras usted demuestra su compromiso de obediencia antes que usted oiga al Señor otra vez. De la Palabra del Señor en el interior: "Cuando la luz te muestre algo que debes hacer, cada acto de desobediencia debe ser quitado con un acto de obediencia."

¡Note! El castigo de Dios es descrito como: 1) una cantidad variada de golpes, basado en lo que usted sabía que debía hacer pero no hizo, y 2) una pena impuesta en proporción a la ofensa cometida; y para un propósito — limpiar el corazón y las partes internas del hombre: Las marcas de los azotes purifican del mal, y los golpes purifican al corazón. Prov 20:30. La creencia popular de la tortura eterna para toda la gente "no es salva" es un mito, y asume que Dios es un monstruo. La simple lógica nos dice que aquel que es amor no torturaría a la gente para siempre; que cualquier castigo que hubiera, sería instructivo, y cuyo propósito es crear una disciplina que no necesita más corrección. Para más información acerca de este tema, visite la página web Hay Esperanza para Todos.

Dios nos permite pecar en la tierra todo lo que queramos; nosotros llenamos nuestra copa con nuestros pecados, pero entonces tenemos que beber esa copa hasta que estamos asqueamos de todo pecado y mal. En la cruz interna de la negación propia podemos beber esa copa en la tierra con el amoroso estímulo del Espíritu de Gracia, enseñándonos qué negar y cómo vivir una vida piadosa, terminando en la recompensa del reino y la unión con Dios; o podemos beber la copa en el infierno, donde hay poco amor, arrepentimiento forzado (en efecto), sin tiempo de espera, y mucho menos recompensa por el dolor, el tiempo y el esfuerzo por aprender.

_______________________________________