La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Lucas 6:46,46-49

Mostrar el Capítulo y las notas   

 46 "¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo?6 [Para que Jesús pueda ser su Señor, usted debe obedecerle. Un Señor o Maestro le dice a su siervo lo que debe hacer; un siervo escucha a su Señor y Maestro y después le obedece. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, cada persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro. El Rey está donde él es rey." Le llamamos nuestro Señor mientras ni siquiera buscamos oír sus palabras para que nos dirijan; más bien le decimos todo lo que queremos que Él haga, hablamos acerca de Él, cantamos acerca de Él, y leemos acerca de Él en un libro, pensando que esta es la manera como le agradamos. Como dijo Jesús: Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:37-40. Venir a Él es pensar en su nombre a medida que se sienta paciente y persistentemente en humilde silencio, esperándolo a medida que usted escucha, vela, oye, y obedece. Las palabras que usted le oye hablarle a usted son Espíritu y le imparten la vida de Dios a medida que son implantadas en su corazón. Juan 6:63, Santiago 1:21. Nosotros le esperamos para oírle obedecerle, nosotros le mostramos nuestro amor por Él.]

 47 Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras hablada, y las hace [las practica y las obedece].7 [Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida, Juan 6:63; note, no las palabras leídas en un libro, sino las palabras que Cristo le habla a usted, la Palabra en su corazón, para ser oída y obedecida. Jesús nos dijo que estudiar la Biblia no era ir a Él. Juan 5:39-40. Ir a Él es sentarse en humilde silencioy esperar en Él, a medida que usted escucha y vela; cuando usted le oye a Él hablar, si usted le obedece, usted está siguiendo a Jesús. "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí..." Mat 11:29. Esta es la buena parte, la única cosa necesaria: sentarse a sus pies y escuchar sus palabras que Él nos habla, Lucas 10:39-42. "Todos sus santos están en su poder. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras." Deut 33:3]

 48 Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. [El hombre que viene a Él, escucha las palabras que él habla, y entonces obedece lo que él oye, edifica el templo de Dios, (Cristo), en su corazón; y cuando Cristo está complemetamente formado a través de la persistencia hasta el fin, el día del Señor viene mientras él todavía está vivo en la tierra, (lo cual es una ocasión gozosa para la obediencia), y sus obras de obediencia sobreviven el fuego por el cual todos los hombres deben pasar, y estas obras entonces son para siempre acreditadas a él, y son para su reputación y recompensa.]

 49 Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa." [Pero aquellos que oyen sus palabras y no obedecen, para ellos el día del Señor en el momento de su muerte (la cual viene a todos los hombres), es una experiencia horrible y aterradora; todas las obras de su vida son quemadas en el fuego por el que todos los hombres deben pasar. Las palabras que ellos oyeron, que les rogaba que se apartaran del mal, pero que ellos no obedecieron, los juzgarán en los últimos días, Juan 12:48. Debido a su desobediencia, su vida terrenal fue gastada sin beneficio para ellos, y sus muchos actos vergonzosos son su remordimiento eterno. De la Palabra del Señor en el interior: "Todos serán conocidos por lo que ellos han hecho y dicho."]

Mostrar el Capítulo y las notas   

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

7 Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras hablada, y las hace [las practica y las obedece]. El hombre que viene a Él, escucha las palabras que él habla, y entonces obedece lo que él oye, edifica el templo de Dios, (Cristo), en su corazón; y cuando Cristo está complemetamente formado a través de la persistencia hasta el fin, el día del Señor viene mientras él todavía está vivo en la tierra, (lo cual es una ocasión gozosa para la obediencia), y sus obras de obediencia sobreviven el fuego por el cual todos los hombres deben pasar, y estas obras entonces son para siempre acreditadas a él, y son para su reputación y recompensa.

Pero aquellos que oyen sus palabras y no obedecen, para ellos el día del Señor en el momento de su muerte (la cual viene a todos los hombres), es una experiencia horrible y aterradora; todas las obras de su vida son quemadas en el fuego por el que todos los hombres deben pasar. Las palabras que ellos oyeron, que les rogaba que se apartaran del mal, pero que ellos no obedecieron, los juzgarán en los últimos días, Juan 12:48. Debido a su desobediencia, su vida terrenal fue gastada sin beneficio para ellos, y sus muchos actos vergonzosos son su remordimiento eterno. De la Palabra del Señor en el interior: "Todos serán conocidos por lo que ellos han hecho y dicho."

Jesús dice que a menos que practiquemos sus enseñanzas, no debemos llamarle Señor. ¡No podría haberlo hecho más claro! Él dijo: vengan a mí, oigan mis palabras (oiganlo hablar de la palabra dentro de su corazón), y llévelas a cabo (practíquenlas en obediencia). De este fundamento seguro él edifica la fe y la esperanza verdaderas que lo purifica. Usted debe ir hacia él. Usted debe esperarloescuchar silenciosamente, con la humildad de un pecador en necesidad de su poder que produce cambio — la gracia. Busque, escuche, obedezca...busque, escuche, obedezca....busque, escuche, obedezca. Usted debe permanecer en él. Aquel que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; (amor, paz, gozo, paciencia, benignidad,...Gal 5:22-23) El que no permanece en mí, será echado fuera como mal pámpano ... en el fuego. Juan 15:6

Ciertamente él ama a los pueblos; Todos sus santos están en sus manos. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras. Deut 33:3
Jesús dijo: "Pero una sola cosa es necesaria.
Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." —
sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42
.

Sus palabras habladas que usted oye y guarda, (practica, obedece, sostiene como verdaderas), son espíritu e imparten la vida de Dios en usted. Las obras de la carne no aprovechan para nada; leer la Biblia es una obra de la carne. Sólo las palabras que usted oye, pronunciadas por el Espíritu Santo, darán vida. Usted puede oír y crecer espiritualmente al oír la Palabra de Vida hablada por el Espíritu Santo en su corazón, si usted espera en humilde silencio, a medida que usted escuchavelaoyecree que es verdad, y entonces obedece lo que se le dice que haga. Son las palabras que usted oye de Dios y obedece las que en realidad crean la nueva vida espiritual en usted, y esta vida es Cristo, la vida. Esas palabras oídas son implantadas para echar raíces en su corazón para cambiarlo de manera que llegue a ser más como él, formando a Cristo dentro de usted; hasta que Cristo esté formado completamente y resucitado en usted para ser su verdadero Señor, gobernando sus pensamientos, sus palabras, y sus acciones.

El Señor dijo: ¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? Lucas 6:46. La fe sin obras de obediencia amante a los mandamientos del Señor, es una cristandad falsa. La fe que no purifica es la fe de los hipócritas. La salvación que se se prentende tener mientras uno todavía está pecando, es el pacto de muerte del diablo, una mentira: Vuestro pacto con la muerte será anulado, y vuestro convenio con el Seol no prevalecerá. Isa 28:18. Porque Dios no nos ha llamado a la impureza, sino a la santificación. 1 Tes 4:7. Sin santidad nadie verá a Dios. Heb 12:14. Por vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas. Lucas 21:19. ¿Cuál perseverancia? Perseverancia en la cruz, perseverancia en la tribulación, perseverancia en la obediencia, perseverancia en la búsqueda, perseverancia en la negación propia.

Hay una página muy instructiva dedicada a la expansión de este mandamiento del Señor; vea Ir, Oír, Escuchar para más detalles.

_______________________________________