La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Lucas 6

Capítulo Anterior | Próximo Capítulo

 1 Aconteció que Jesús pasaba por los sembrados en sábado, y sus discípulos arrancaban espigas y las comían, restregándolas con las manos.

 2 Y algunos de los fariseos dijeron: --¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados?

 3 Respondiéndoles, Jesús dijo: --¿No habéis leído qué hizo David cuando tuvo hambre él y también los que estaban con él?

 4 Entró en la casa de Dios, tomó los panes de la Presencia, que no es lícito comer, sino sólo a los sacerdotes, y comió y dio también a los que estaban con él.

 5 --También les decía--: El Hijo del Hombre es Señor del sábado.

 6 Aconteció en otro sábado que él entró en la sinagoga y enseñaba. Y estaba allí un hombre cuya mano derecha estaba paralizada.

 7 Los escribas y los fariseos le acechaban para ver si le sanaría en sábado, para hallar de qué acusarle.

 8 Pero él, conociendo los razonamientos de ellos, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: --Levántate y ponte en medio. Él se levantó y se puso en medio.

 9 Entonces Jesús les dijo: --Yo os pregunto: ¿Es lícito en el sábado hacer bien o hacer mal? ¿Salvar la vida o quitarla?

 10 Y mirándolos a todos en derredor, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él lo hizo, y su mano le fue restaurada.

 11 Entonces ellos se llenaron de enojo1 y discutían los unos con los otros qué podrían hacer con Jesús.

 12 Aconteció en aquellos días que Jesús salió al monte para orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.

 13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y de ellos escogió a doce, a quienes también llamó apóstoles:

 14 a Simón al cual también llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Jacobo y a Juan; a Felipe y a Bartolomé;

 15 a Mateo y a Tomás; a Jacobo hijo de Alfeo, y a Simón llamado el Zelote;

 16 a Judas hijo de Jacobo, y a Judas Iscariote, que también llegó a ser el traidor.

 17 Descendió con ellos y se detuvo en una llanura, junto con una multitud de sus discípulos y un gran número de personas de toda Judea, de Jerusalén, y de las costas de Tiro y de Sidón, que habían venido para oírle y para ser sanados de sus enfermedades.

 18 Los que eran atormentados por espíritus inmundos eran sanados,

 19 y toda la gente procuraba tocarle; porque salía poder de él, y sanaba a todos.

 20 Y alzando él los ojos hacia sus discípulos, decía: "Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

 21 "Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. "Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.

 22 "Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen, cuando os apartan de sí y os vituperan, y desechan vuestro nombre como si fuera malo, por causa del Hijo del Hombre.

 23 Gozaos en aquel día y saltad de alegría, porque he aquí vuestro galardón es grande en el cielo; pues así hacían sus padres a los profetas.

 24  "Pero ¡ay de vosotros los ricos [que piensan que son espirtualmente ricos]! Porque estáis recibiendo vuestro consuelo.

 25 "¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! Porque tendréis hambre. "¡Ay de vosotros, los que ahora os reís! Porque lamentaréis y lloraréis.2

 26 "¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablan bien de vosotros! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

 27 "Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos y haced bien a los que os aborrecen;

 28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os maltratan.

 29 Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica.

 30 A cualquiera que te pida, dale;3 y al que tome lo que es tuyo, no se lo vuelvas a pedir.

 31 "Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.4

 32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que los aman.

 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

 34 Y si dais prestado a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores dan prestado a los pecadores para recibir otro tanto.

 35 "Más bien, amad a vuestros enemigos y haced bien y dad prestado sin esperar ningún provecho. Entonces vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y los perversos.

 36 Sed misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. [Debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7. Debemos ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro. 1 Juan 3:2-3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como él anduvo, 1 Juan 2:6, y así como él es, asi seamos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17. No hay flexibilidad ni equivocación en ninguno de estos requisitos que han sido expuestos.]

 37 "No juzguéis, y no seréis juzgados. No condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados.

 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, sacudida y rebosante se os dará en vuestro regazo. Porque con la medida con que medís, se os volverá a medir."

    La Parábola de las Guías Ciegas. ¿Acaso su maestro no fue perfeccionado por Cristo? Entonces, de acuerdo a la parábola de Jesús a continuación, su predicador es un guía ciego.

 39 Entonces les dijo una parábola: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?[¿Cómo sabemos quién es ciego? Los versículos siguientes nos dicen que un guía ciego es alguien que no ha sido perfeccionado; quien por lo tanto no puede ver cómo quitar la paja del ojo de su hermano, y el mal sale de su boca. De la Palabra del Señor en el interior: "Hay millones de predicadores que son guías ciegos. Yo trabajo en los ciegos; pero si tú piensas que puedes ver, y no estás conmigo en el cielo, yo te haré un hazmerreír. Puedes vivir en el cielo y aun caminar en la tierra".]

 40 El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado [purificado, restaurado a la imagen espiritual de Dios, específicamente autorizado, y perfeccionado] será como su maestro. [Para predicar o enseñar con autorización, tu corazón malvado primero debe ser purificado y perfeccionado para que puedas escuchar de Dios cada palabra para hablar y ver cada acción que se debe hacer. Si usted está siguiendo a un ministro que no ha sido perfeccionado, usted ha sido guiado hacia el hoyo. Los ministros no perfeccionados buscan su propia gloria y el dinero que es de usted. Jesús nos dijo que dejemos los guías no perfeccionados, y por lo tanto ciegos, cuya ceguera él discute aún más en los versículos siguientes.]

 41 ¿Por qué miras la brizna de paja que está en el ojo de tu hermano pero dejas de ver la viga que está en tu propio ojo?

 42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Hermano, deja que yo saque la brizna de tu ojo', sin que mires la viga que está en tu ojo? [al ser perfecto como el maestro] ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la brizna que está en el ojo de tu hermano.5

 43  "No es buen árbol el que da malos frutos, ni es árbol malo el que da buen fruto.["O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto." Mat 12:33. De la Palabra del Señor en el interior: "Un árbol que es santo es bueno."]

 44 Porque cada árbol es conocido por su fruto; pues no se recogen higos de los espinos, ni tampoco se vendimian uvas de una zarza.

 45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón, presenta lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón, presenta lo malo. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

 46 "¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo?6 [Para que Jesús pueda ser su Señor, usted debe obedecerle. Un Señor o Maestro le dice a su siervo lo que debe hacer; un siervo escucha a su Señor y Maestro y después le obedece. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, cada persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro. El Rey está donde él es rey." Le llamamos nuestro Señor mientras ni siquiera buscamos oír sus palabras para que nos dirijan; más bien le decimos todo lo que queremos que Él haga, hablamos acerca de Él, cantamos acerca de Él, y leemos acerca de Él en un libro, pensando que esta es la manera como le agradamos. Como dijo Jesús: Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:37-40. Venir a Él es pensar en su nombre a medida que se sienta paciente y persistentemente en humilde silencio, esperándolo a medida que usted escucha, vela, oye, y obedece. Las palabras que usted le oye hablarle a usted son Espíritu y le imparten la vida de Dios a medida que son implantadas en su corazón. Juan 6:63, Santiago 1:21. Nosotros le esperamos para oírle obedecerle, nosotros le mostramos nuestro amor por Él.]

 47 Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras hablada, y las hace [las practica y las obedece].7 [Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida, Juan 6:63; note, no las palabras leídas en un libro, sino las palabras que Cristo le habla a usted, la Palabra en su corazón, para ser oída y obedecida. Jesús nos dijo que estudiar la Biblia no era ir a Él. Juan 5:39-40. Ir a Él es sentarse en humilde silencioy esperar en Él, a medida que usted escucha y vela; cuando usted le oye a Él hablar, si usted le obedece, usted está siguiendo a Jesús. "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí..." Mat 11:29. Esta es la buena parte, la única cosa necesaria: sentarse a sus pies y escuchar sus palabras que Él nos habla, Lucas 10:39-42. "Todos sus santos están en su poder. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras." Deut 33:3]

 48 Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. [El hombre que viene a Él, escucha las palabras que él habla, y entonces obedece lo que él oye, edifica el templo de Dios, (Cristo), en su corazón; y cuando Cristo está complemetamente formado a través de la persistencia hasta el fin, el día del Señor viene mientras él todavía está vivo en la tierra, (lo cual es una ocasión gozosa para la obediencia), y sus obras de obediencia sobreviven el fuego por el cual todos los hombres deben pasar, y estas obras entonces son para siempre acreditadas a él, y son para su reputación y recompensa.]

 49 Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa." [Pero aquellos que oyen sus palabras y no obedecen, para ellos el día del Señor en el momento de su muerte (la cual viene a todos los hombres), es una experiencia horrible y aterradora; todas las obras de su vida son quemadas en el fuego por el que todos los hombres deben pasar. Las palabras que ellos oyeron, que les rogaba que se apartaran del mal, pero que ellos no obedecieron, los juzgarán en los últimos días, Juan 12:48. Debido a su desobediencia, su vida terrenal fue gastada sin beneficio para ellos, y sus muchos actos vergonzosos son su remordimiento eterno. De la Palabra del Señor en el interior: "Soy el terror para la mayoría de la gente. Todos serán conocidos por lo que ellos han hecho y dicho."]


Capítulo Anterior | Próximo Capítulo

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

1 Debido a que Jesús restauró la mano de un hombre durante el sábado, los judíos se llenaron de enojo en contra de él, considerando que estaba trabajando durante el sábado, lo cual estaba prohibido por la Ley. Los judíos escuchaban con calma a sus sacerdotes leerles las escrituras cada sábado, y miraban con calma cuando sus sacerdotes circuncidaban a los niños durante el sábado; ellos no consideraban que un sacerdote que cumpliera sus deberes religiosos estuviera violando la ley que prohibía trabajar en el sábado. Sin embargo, Cristo sólo estaba cumpliendo su deber religioso al sanar la mano de ese hombre. Todo lo que Cristo hacía era un deber religioso porque él hacía sólo lo que el Padre le decía; sus deberes, incluyendo sanar, tenían prioridad sobre la Ley. Los judíos legalistas no podían comprender que alguien que estuviera sanando (obviamente haciendo la obra de Dios) durante el sábado, estaba exento de esa restricción - incluso se llenaron de enojo en contra de él. Los judíos tenían las escrituras, pero no tenían el Espíritu que dio las escrituras; por lo tanto no podían aplicar apropiadamente las escrituras a eventos que fueran diferentes. Ellos tenían las escrituras, pero no habían estado escuchando la Palabra del Señor, la Palabra del Señor en su interior. Sin embargo, sus propias escrituras del Antiguo Testamento contenían montones de severas advertencias y consecuencias para aquellos que no escucharan la voz de Dios; por lo tanto su entendimiento de las escrituras era superficial y defectuoso, careciendo las enseñanzas personales del Espíritu. A pesar de que los expertos bíblicos de hoy creen que tienen entendimiento, ellos ignoran lo que es "el evangelio," lo que es la "fe," lo que significa ser "salvo," lo que es la "gracia," lo que es "la palabra," lo que es "el regreso de Jesús," dónde está "el reino de los cielos," etc.; porque ellos han sido enseñados por los hombres y no han sido enseñados por las revelaciones del Espíritu Santo. Son iguales que los judíos del tiempo antiguo. Cuando el verdadero Espíritu de Cristo fue revelado a los primeros cuáqueros, igual que los judíos, los así llamados "cristianos" se llenaron de enojo en contra de las enseñanzas del Espíritu de Cristo; y así se llenarán otra vez.

2 ¡ay de vosotros los ricos! Porque estáis recibiendo vuestro consuelo. Si usted piensa que es rico en espíritu, ay de usted. A menos que usted sepa que es pobre en espíritu, su único consuelo está en esta vida. Si usted es rico en los bienes del mundo, y no abre su mano al pobre, dando generosamente, usted sufrirá en la próxima vida. "Los vomitaré de mi boca." De Apocalípsis:

Ya que tú dices: 'Soy rico; me he enriquecido y no tengo ninguna necesidad', y no sabes que tú eres desgraciado, miserable, pobre, ciego y desnudo, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas. Apoc 3:16-18.

¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! Porque tendréis hambre. Él le está diciendo ay a usted si no tiene hambre de justicia, y siente que tiene todo lo que necesita. Él le está diciendo que si usted está satisfecho en esta vida, y no tiene deseos de algo mejor, entonces en la próxima vida usted de seguro tendrá hambre, estará hambriento de justicia. Y por lo tanto, su recompensa está limitada a haber estado saciado en esta vida; y en su vida próxima, usted tendrá una profunda hambre.

¡Ay de vosotros, los que ahora os reís! Porque lamentaréis y lloraréis. Aquí él no está diciendo que reirse es un pecado (aunque las fiestas sí lo son). Él está diciendo que si estamos riéndonos, no entendemos lo lejos que estamos de la aprobación de Dios. Él está diciendo que si realmente pudiéramos ver el estado de nuestro yo egoísta, avaro, airado, lascivo, envidioso, codicioso, inmoral, bestial — estaríamos lamentándonos por nuestra condición. Bienaventurados los que lloran. Bienaventurados los que son pobres en espíritu. Cuando vamos a él, después que él nos anima, y después que él se identifica como un amigo, entonces él nos mostrará nuestra esclavitud al pecado. Entonces estaremos tristes. Entonces no nos reiremos. Entonces sentiremos una tristeza piadosa por nuestra condición, que produce arrepentimiento. Pero a menos que el hombre vaya al Espíritu Santo que será mostrado en su corazón, realmente no entiende lo profunda que es su esclavitud al pecado. El corazón de los sabios está en la casa del duelo, pero el corazón de los necios está en la casa del placer. Ecl 7:4. Si usted continúa riéndose y celebrando en esta vida, usted llorará y se lamentará en la próxima vida.

3 A cualquiera que te pida, dale. Este mandamiento se aplica a individuos que pidan ayuda para sí mismos o para su familia. Aunque darle a organizaciones de caridad que ayudan a los pobres es algo de lo cual el Señor está a favor, este mandamiento no se aplica a solicitaciones proventientes de organizaciones. Para individuos la única excepción es cuando usted sabe que la persona que le está pidiendo está fingiendo que tiene necesidades. Por ejemplo, en la ciudad donde yo vivo se sirven 3 a 5 comidas gratis diariamente; por lo tanto yo sé que si tienen un letrero que dice que tienen hambre o que necesitan dinero para comer, no están siendo sinceros. Muchos defensores de las personas mendigas sin hogar nos dicen que no le demos dinero al típico mendigo en las calles, sino más bien que le ofrezcamos una comida o que contribuyamos a las organizaciones caritativas que ayudan a las personas sin hogar en nuestra área; incluso nos dicen que darle dinero a tales personas más bien les hace daño (y también le hace daño a las personas pobres que tienen necesidades genuinas). Si un mendigo es agresivo; o si usted ve a la misma persona mendigando por varias semanas, meses, o años; o si usted los ve tirados a un lado de la calle; o si los ve celebrando; o si usted ve a un grupo de personas tomando turnos con un letrero para pedir limosna; o si tienen olor a alcohol; todas esas cosas muestran el fraude de su necesidad fingida. Sin embargo, si usted tiene dudas o se siente incómodo rehusando a darles, entonces dé; y si usted siente que alguien tiene una necesidad sincera, entonces dé liberalmente y con el gozo de ayudar a alguien que realmente necesita ayuda.

4 Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas. Mat 7:12, Rom 13:8-10, Gal 5:14, Lev 19:18 — esfuércese para siempre obedecer esto.

5 Entonces les dijo una parábola: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? Lucas 6:39. ¿Entonces quién es espiritualmente ciego? Cualquier discípulo que no esté perfeccionado.
El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado [purificado, restaurado a la imagen espiritual de Dios, específicamente autorizado, y perfeccionado] será como su maestro. Lucas 6:40.
¿Por qué miras la brizna de paja que está en el ojo de tu hermano pero dejas de ver la viga que está en tu propio ojo? Lucas 6:41
¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Hermano, deja que yo saque la brizna de tu ojo', sin que mires la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la brizna que está en el ojo de tu hermano. Lucas 6:42

Entonces, ¿quién es espiritualmente ciego? Cualquier discípulo no perfeccionado.

¡Note! Los líderes ciegos no pueden liderar. Jesús está hablando de los líderes ciegos espiritualmente. Un líder ciego es cualquier persona que no ha sido perfeccionada.
De la Palabra del Señor en el interior: "Yo trabajo en los ciegos; pero si tú piensas que puedes ver, y no estás conmigo en el cielo, yo te haré un hazmerreír."
Pero todo el que ha sido perfeccionado será como su maestro (Jesús). La perfección quita la viga de su propio ojo.
De modo que él quiere que seamos liberados del pecado y purificados para que podamos ayudar a nuestros hermanos, pero hasta entonces, no podemos ni siquiera saber cómo ayudar — y si pensamos que podemos, somos más ciegos que aquellos a quienes estamos tratando de ayudar — tenemos una viga en nuestro ojo, y ellos sólo tienen una paja — ¿quién está más ciego? Sólo cuando Cristo nos ha perfeccionado, ha quitado esa paja; sólo entonces podemos predicar o enseñar, después de que hemos sido reajustados, restaurados, perfeccionados y corregidos, y autorizados; entonces podemos ayudar — antes de eso sólo dañamos a aquellos a quienes tratamos de corregir. Ser restaurados es ser renovados a la imagen de Dios, como estaba el hombre antes de la caída en el Edén — lo cual es la obra de Cristo en todos nosotros — reconciliar a toda la creación con Dios, como estaba, o aún mejor de lo que estaba, antes de que cayera debido a la desobediencia de Adán. Porque no podemos ser reconciliados con Dios en nuestro estado caído, debemos ser purificadosrestaurados, y perfeccionados antes que se realize la unión — una unión que sólo es posible entre dos seres parecidos. Sólo entonces podemos enseñar o predicar, o testificar, o reprobar, a nuestros hermanos. Un discípulo perfeccionado oye claramente lo que a él se le dice que haga, cuándo se le dice que lo haga, y qué palabra deben hablar justo antes de que hablen; entonces no es realmente el discípulo quien está hablando o actuando, es Dios por medio de ese discípulo; y Dios proporciona la energía para realizar cualquier tarea que se le ordene hacer también; porque Dios está en control de ese discípulo, quien en obediencia habla y actúa, entonces las obras de ese discípulo son perfectas — Dios es realmente el que las está realizando.

En los siguientes tres versículos, Jesús enfatiza la necesidad de la perfección, antes de reprobar a otros o hablar acerca de Dios:
No es buen árbol el que da malos frutos, ni es árbol malo el que da buen fruto.
Porque cada árbol es conocido por su fruto; pues no se recogen higos de los espinos, ni tampoco se vendimian uvas de una zarza.
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón, presenta lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón, presenta lo malo. Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:43-46

De la Palabra del Señor en el interior: "Un árbol bueno es un árbol santo."
Y en Mateo, Jesús nos dice que aquellos que tienen fruto corrupto (aquellos discípulos no perfeccionados), son falsos profetas que le llaman Señor, pero todavía pecan, Mat 7:15-23

Santiago repite el mismo mensaje acerca de los predicadores y maestros no perfeccionados: Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos juicio más riguroso; porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto. Santiago 3:1-2.
(Santiago está diciendo que a menos que usted sea perfeccionado, lo que usted enseñe tendrá errores; y los errores serán juzgados rigurosamente.)

Es el Señor quien se supone que debe nombrar por medio de dones a sus predicadores, maestros y evangelistas, cuyo único propósito es la perfección de los santos. Efe 4:-11.
Ninguna persona que no haya sido perfeccionada puede cumplir la función del ministerio, lo cual es la perfección de los santos; cualquier maestro o predicador no perfeccionado no ha sido nombrado ni dotado por Dios.

Es el Señor quien se supone que envía a los obreros a los campos de la cosecha, Mat 9:38, pero los ministros de hoy en día no han sido nombrados ni han sido enviados por órdenes directas; ellos son nombrados y enviados por los hombres, y como tales no son de Cristo. Más bien, son ministros de Satanás, transformados para parecer como ministros de justicia, 2 Cor 11:14-15.

Incluso Jesús no juzgó, habló, ni actuó sin los mandatos específicos del Padre.

Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Juzgo sólo según lo que oigo. Juan 5:30
Porque yo no hablo de mí mismo (no de mis propias palabras), sino que el Padre que me envió, él mismo me manda lo que debo decir y lo que debo hablar. Y sé que [obedecer] su mandatos es vida eterna. Así que, lo que yo hablo, lo hablo tal y como el Padre me dice que hablar. Juan 12:49-50
El Hijo no puede hacer nada de sí mismo [por su propia voluntad], sino lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19
El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y en él no hay injusticia. Juan 7:18

Pero cualquier predicador o maestro tiene primero que ser puro y perfecto para oír al Padre decirle qué hacer en el tiempo real. Los ministros no perfeccionados buscan su propia gloria al hablar con sus propias mentes carnales e imaginaciones, así como dijo Jesús: El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y en él no hay injusticia. Juan 7:18. Si usted está hablando y/o trabajando para Dios sin que Él le ordene específicamente cada palabra y acción, entonces usted está fundamentalmente afirmando que sus propias palabras y acciones son superiores a lo que las palabras de Jesús hubieran sido si él hubiera hecho sus decisiones acerca de qué decir y hacer.

De modo que cualquier hombre que hable de Dios o de Cristo sin las palabras que el Espíritu le provee específicamente, está buscando su propia gloria. No estéis preocupados de cómo o qué responderéis, o qué habréis de decir. Porque el Espíritu Santo os enseñará en esos momentos lo que se debe decir. Luc 12:12. ¡Note! Usted no puede sólo abrir su boca y comenzar a hablar improvisadamente, suponiendo que el Espíritu Santo está hablando por medio de usted; se supone que primero usted debe oír de parte del Espíritu Santo qué debe decir. Mucha gente lee esto y asumen que si no planean un discurso, el Espíritu Santo controlará sus bocas — ¡no es cierto! Jesús dijo: no estéis preocupados; esto sólo es posible después que el Espíritu Santo ha destruído su mente carnal, que es enemistad contra Dios, y su mente ha sido renovada en la mente de Cristo. Todas las palabas que se hablan primero deben ser oídas; y sólo palabras que son oídas en el momento deben ser habladas. Piense acerca de esto: si no son todas las palabras, ¿es una palabra de Él y después cien provenientes de su mente carnal; o son diez palabras de Él y después diez de su mente carnal? De la Palabra del Señor en el interior: "todas las palabras y sólamente las palabras de Él deben ser habladas;" y sólo en ese momento. Dese cuenta que usted será tentado por el enemigo muchas veces para predicar antes que usted pueda oír tan bien como para hablar sólo las palabras que oye en ese momento porque hay muchas voces; tengan cuidado con los falsos profetas; y tengan cuidado de que ustedes lleguen a ser falsos profetas, que hablen con su mente carnal acerca de Jesús o Dios.

A continuación se muestra lo que la Palabra del Señor en el interior ha hablado de los falsos profetas del cristianismo hoy:

"Cuídense de los falsos profetas. Hay millones de predicadores que son guías ciegos. ¿Cómo pueden los ministros clamar que son míos, cuando por dentro están llenos de engaño e hipocresía? Todo lo hacen por presumir. Las personas sociables se ganan la vida enseñando las escrituras. Aquellos que predican en contra de la perfección carecen de fe ferviente. Estoy en contra de los pastores, quienes han profetizado una salvación falsa. Ellos han tomado la Biblia y la han hecho algo profano, la han usado para justificar su inmersión en el pecado. Han hecho a la Biblia hueca. Ellos han destripado a Jesús; Jesús es una tonada para un comercial. Ellos se olvidan de mí y enseñan errores. Enseñan mandamientos de hombres; en vano me adoran. Ellos lanzan la palabra 'justicia' sin ningún entendimiento de lo que significa. No hay esperanza; no hay guía, más que 'estudiar las escrituras.' Ay de ellos, porque han asociado una forma externa entre el amor de Dios al hombre. Diez palabras de Él son mejores que diez cartas copiadas. No pueden entender lo que el Espíritu está haciendo. Su predicación sólo expresa el orgullo de Samaria. Afuera de la fe, ellos están enseñando un equilibrio entre el bien y el mal. Aquellos que siguen los consejos de estos líderes impuros, su vida es como una burbuja. Rehúso responderles. Nosotros ignoramos deliberadamente a aquellos de gran reputación. El líder de su ejército es Lucifer. Ellos quieren ser hijos; ellos reconocen el versículo 'el que ha nacido de Dios no tiene pecado,' pero continúan despreocupadamente. Estas personas están lejos de mí, viviendo en pecado y enseñándoles a otros la inevitabilidad del pecado hasta la muerte."

"Así como el judaísmo fue vencido por el enemigo, así ha sucedido con la cristiandad, la cual es corrupta, hasta la médula. No hay iglesia en el mundo que Cristo estableció específicamente; ninguna de las iglesias reflejan el verdadero cristianismo. Como Daniel, ustedes son cautivos de los caldeos. Tu lugar de adoración está lleno de aves impuras. No toques ninguna cosa inmunda. Babilonia es grande y poderosa. Babilonia la grande: engrandecimiento del yo. Ay de aquellos que tratan de sacar algo bueno de lo malo. ¡Oh cristianos, no estén cómodos en Babilonia! En tu servicio de adoración, mira a tu alrededor; ¿ves al Espíritu Santo? La adoración apropiada es que dos o tres hablen a medida que son inspirados por el Espíritu. Los líderes del cristianismo son perros — perros ciegos, mudos e ignorantes; que profesan saberlo todo, pero no saben nada; profesando saberlo todo, ellos viven sus vidas como necios. A pesar de su historial, el mundo considera a Agustín como el experto más imporante en religión. La iglesia católica es medieval; es una bestia. Aquellos que están en el mar Egeo, sus consejos son gruesos y oscuros; sus corazones son crueles y fríos. Las sectas protestantes no han inventado nada nuevo excepto la salvación instantánea por la gracia: son mentiras torcidas, y perniciosas, una falla fatal que extravía al justo. ¿Estás de acuerdo con alguien que en su arrogancia haya dicho que Dios excusa el mal en los creyentes? No es justo, pero a ellos no les importa."

Los predicadores del cristianismo son condenados por buscar su propia gloria y después aceptar pago por sus palabras indignas; cuando aún cobrar por palabras verdaderas de vida como Balaam, habladas del espíritu de Dios, está expresamente prohibido por Pablo, Pedro y Jesús. Buscando su propia gloria, los predicadores no perfeccionados del cristianismo hablan con su mentes carnales, la naturaleza de la muerte, y predicar sus opiniones vanas con la imaginación de sus corazones malignos."

Hay una página web, Cómo identificar un guía ciego o profeta falso, para ayudarle a distinguir un verdadero predicador/maestro de un predicador/maestro falso.

Antes de que Jorge Fox hubiera entrado en la segunda etapa de la perfección y el Reino, por alrededor de tres años fue enviado en misiones limitadas y específicas por el Señor. Pero él sólo hizo lo que se le dijo específicamente que hiciera, exactamente de la manera en que se le dijo que hiciera; después él regresó a su residencia y continuó esperando al Señor. Además, él fue perfeccionado lo suficiente como para ser capaz de hablar y orar con palabras proporcionadas por el Espíritu Santo; tan poderosas eran sus palabras que aún las iglesias se sacudieron cuando oraron con ellas. De modo que el Señor le puede dar instrucciones de hacer una cantidad limitada de enseñanza o predicación antes de que usted sea completamente perfeccionado; pero tenga cuidado de sólo hacer lo que él le dice que haga, nada más, nada menos; y después regrese a su casa para continuar esperando que el Señor le imparta más de su Espíritu por medio de las palabras que usted le oye hablarle a usted.

Piénselo. Sólo un hombre perfecto puede hacer obras para Dios apropiadamente. Para hacer obras para Dios, el hombre tiene que ser capaz de oír y ver precisamente cómo Dios quiere que sean hechas esas obras; él fue capaz de hablar sólo las palabras proporcionadas por Dios. De otra manera las obras no serían hechas perfectamente; y si las obras eran hechas de manera imperfecta, ellas reflejan pobremente a Dios, haciendo a Dios aparecer injusto e imperfecto. Por lo tanto, ninguna obra imperfecta es aceptable para Dios: Despierta y sé vigilante, y refuerza las cosas que quedan y están a punto de morir, porque no he hallado que tus obras perfectas delante de Dios. Apoc 3:2

Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] por medio de Dios. Juan 3:21

Y el Dios de paz..os haga perfectos en toda buena obra para hacer su voluntad, obrando él en ustedes lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo. Heb 13:20-21

Aún las corporaciones mundanas entrenan extensamente a sus representantes antes de soltarlos en el público para "representar" a la compañía. Por lo tanto Dios insiste que él debe enseñar y perfeccionar a sus representantes (hacerlos discípulos primero) que lo "representan" antes de enviarlos.

Con respecto a los ministros y predicadores no perfeccionados, la Palabra del Señor en el interior declaró: "Hicimos que los niños fueran incapaces de ser seguidos."

Aquellos que ignoran o se apartan del camino de la cruz para predicar y enseñar antes de ser perfeccionados, autorizados, enviados, antes de que se les diga o se les muestre qué hacer, y que sean provistos con todas las palabras que deben hablar, a propósito para llevados a ser como niños inmaduros en apariencia a aquellos que aman la verdad, impidiendo que los que aman la verdad sean engañados y los sigan en error. La inmadurez de los predicadores / maestros se evidencia en su desprecio infantil a muchas escrituras incluyendo aquellas que definen con precisión las condiciones, los requisitos y las exclusiones de la salvación; y todos hacían que su llamado cristianismo fuera como la creencia de un niño (como lo perciben los que aman la verdad).

Puedo recordar el día que descubrí en Mateo, Marcos y Lucas, a Jesús diciendo que algunos que estaban con él, hace 2000 años, verían su gloriosa venida con el Reino antes de morir; Y en Mateo, Marcos y Lucas, Jesús también dijo que todas las profecías del fin de los tiempos se cumplirían antes de que muriera la generación de 2000 años atrás (haga clic aquí para ver todo). Me sorprendió que los innumerables miles de predicadores / maestros que habían pasado su vida escudriñando las escrituras posiblemente hubiesen ignorado estos versículos, y de inmediato oí la Palabra del Señor dentro del estado, "ellos son niños, Hall"; niños, no hombres — niños que repiten fácilmente fábulas, niños sucios que sueñan que son justos, niños que han trivializado el pecado, niños que predican el evangelio de la prosperidad, niños inmersos en los placeres del mundo, niños que son sexualmente inmorales, niños llenos de palabras, niños llenos de opiniones vanas y de orgullo, niños pidiendo dinero de su rebaño cautivo, y niños con muchas marcas de la bestia.

Cuando el mensaje anteriormente mencionado fue recibido, inmediatamente comprendí por primera vez que Dios deliberadamente los había convertido en niños, ¡y lo aprecio plenamente!

6 ¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo? Llamar a Jesús Señor no lo hace su Señor. Él es su Señor si Él lo ha liberado de todo pecado, si él ha destruido su mente carnal, si él lo ha purificado, y si Él proporciona todas sus palabras para que usted hable, todos sus pensamientos, y todas sus acciones que debe realizar. Si usted todavía está pecando, usted es un esclavo del pecado, John 8:34, y si todavía está pecando, Jesús no puede ser su Señor porque usted no puede servir dos maestros. Usted puede llamarle Señor; usted puede llamarle Maestro; pero también Judas lo hizo. ¿No sabéis que a quien os rindáis para obedecerle como esclavos, sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva ;a la justicia? Rom 6:16.

Podrías estar pensando, "pero él nunca me dijo que hiciera algo, yo no he sido desobediente". Sin embargo, toda persona es llamada anónimamente por Dios a apartarse del mal en su día de visitación, cuando Cristo, la luz dada a todo hombre para que pueda creer, predica el evangelio en ellos; Él toca la puerta de cada persona (el corazón). La gran mayoría de las personas ignoran su llamado anónimo para alejarse del mal porque aman su estilo de vida egoísta y no tienen amor por la verdad respecto a sus malos caminos. Así ellos niegan y odian la verdad; así ellos niegan y odian a Cristo. Los pocos que sí hacen caso de sus ruegos anónimos, amando la verdad, se alejan del mal para entonces ser escogidos por Dios al recibir más de su Espíritu a cambio; Dios les da a probar de su bondad por medio de la revelación, que crea el hambre y sed en ellos por más de Él — para así buscarle con todo su corazón y su alma.

De la Palabra del Señor en el interior: "Todos los hombres están sin excusa. Si yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa; todo hombre ha oído el llamado al arrepentimiento."

Pero es un llamado suave y anónimo a abandonar sus malos caminos. Usted puede preguntar, ¿por qué anónimo? Lo que el hombre oye y/o ve es la verdad de sus caminos; si él hace caso al llamado, quiere decir que tiene una apreciación y amor por la verdad; si él ignora el llamado, entonces quiere decir que odia la verdad. Por lo tanto, esto es una prueba para aquellos que aman la verdad o aman sus malos caminos. De la Palabra del Señor en el interior: "Mucha gente usa la visitación de este sitio web para quitar el bloqueo de visitaciones pasadas. La gente no puede venir por temor; ellos tienen que venir por amor. " Sólo a través del amor puede la cruz ser soportada hasta la muerte de nuestro espíritu egoísta.

"Si alguien oye mis palabras y no las guarda [practica, obedece] yo no le juzgo; porque yo no vine para juzgar al mundo [cada hombre], sino para salvar al mundo [cada hombre]. El que me desecha y no recibe mis palabras tiene quien le juzgue: las palabras que he hablado le juzgará en el día final". Juan 12:47-48

Jesús no es feliz con aquellos que nunca lo han conocido: ellos nunca han visto su rostro, ni han visto su forma, y sin embargo ellos le llaman Señor, mientras todavía están pecando:

No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?'
Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de inquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad]! Mat 7:21-23

Jesús rechazó a aquellos supuestos cristianos quienes profetizaron en su nombre, echaron fuera a demonios, e hicieron muchas obras maravillosas — porque ellos todavía pecaban, y Él nunca los conoció porque ellos nunca lo habían conocido a Él: ellos nunca se expusieron a sí mismos a los mandatos de Dios al sentarse y esperar a Dios mientras escuchan sus palabras escritas que imparten la vida de Dios y son implantados en sus corazones, lo cual en cantidades suficientes los hubiera liberado de su pecado.

¿Quién es el que ha hecho a Jesús su Señor que lo gobierna?

Porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa] con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos]. Gal 5:24
Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado] y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente para buenas obras. Tit 2:14
El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Juan 8:47
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen [obedecen]. Juan 10:27
Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37

7 Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras hablada, y las hace [las practica y las obedece]. El hombre que viene a Él, escucha las palabras que él habla, y entonces obedece lo que él oye, edifica el templo de Dios, (Cristo), en su corazón; y cuando Cristo está complemetamente formado a través de la persistencia hasta el fin, el día del Señor viene mientras él todavía está vivo en la tierra, (lo cual es una ocasión gozosa para la obediencia), y sus obras de obediencia sobreviven el fuego por el cual todos los hombres deben pasar, y estas obras entonces son para siempre acreditadas a él, y son para su reputación y recompensa.

Pero aquellos que oyen sus palabras y no obedecen, para ellos el día del Señor en el momento de su muerte (la cual viene a todos los hombres), es una experiencia horrible y aterradora; todas las obras de su vida son quemadas en el fuego por el que todos los hombres deben pasar. Las palabras que ellos oyeron, que les rogaba que se apartaran del mal, pero que ellos no obedecieron, los juzgarán en los últimos días, Juan 12:48. Debido a su desobediencia, su vida terrenal fue gastada sin beneficio para ellos, y sus muchos actos vergonzosos son su remordimiento eterno. De la Palabra del Señor en el interior: "Soy el terror para la mayoría de la gente. Todos serán conocidos por lo que ellos han hecho y dicho."

Jesús dice que a menos que practiquemos sus enseñanzas, no debemos llamarle Señor. ¡No podría haberlo hecho más claro! Él dijo: vengan a mí, oigan mis palabras (oiganlo hablar de la palabra dentro de su corazón), y llévelas a cabo (practíquenlas en obediencia). De este fundamento seguro él edifica la fe y la esperanza verdaderas que lo purifica. Usted debe ir hacia él. Usted debe esperarloescuchar silenciosamente, con la humildad de un pecador en necesidad de su poder que produce cambio — la gracia. Busque, escuche, obedezca...busque, escuche, obedezca....busque, escuche, obedezca. Usted debe permanecer en él. Aquel que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; (amor, paz, gozo, paciencia, benignidad,...Gal 5:22-23) El que no permanece en mí, será echado fuera como mal pámpano ... en el fuego. Juan 15:6

Ciertamente él ama a los pueblos; Todos sus santos están en sus manos. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras. Deut 33:3
Jesús dijo: "Pero una sola cosa es necesaria.
Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." —
sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42
.

Sus palabras habladas que usted oye y guarda, (practica, obedece, sostiene como verdaderas), son espíritu e imparten la vida de Dios en usted. Las obras de la carne no aprovechan para nada; leer la Biblia es una obra de la carne. Sólo las palabras que usted oye, pronunciadas por el Espíritu Santo, darán vida. Usted puede oír y crecer espiritualmente al oír la Palabra de Vida hablada por el Espíritu Santo en su corazón, si usted espera en humilde silencio, a medida que usted escuchavelaoyecree que es verdad, y entonces obedece lo que se le dice que haga. Son las palabras que usted oye de Dios y obedece las que en realidad crean la nueva vida espiritual en usted, y esta vida es Cristo, la vida. Esas palabras oídas son implantadas para echar raíces en su corazón para cambiarlo de manera que llegue a ser más como él, formando a Cristo dentro de usted; hasta que Cristo esté formado completamente y resucitado en usted para ser su verdadero Señor, gobernando sus pensamientos, sus palabras, y sus acciones.

El Señor dijo: ¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? Lucas 6:46. La fe sin obras de obediencia amante a los mandamientos del Señor, es una cristandad falsa. La fe que no purifica es la fe de los hipócritas. La salvación que se se prentende tener mientras uno todavía está pecando, es el pacto de muerte del diablo, una mentira: Vuestro pacto con la muerte será anulado, y vuestro convenio con el Seol no prevalecerá. Isa 28:18. Porque Dios no nos ha llamado a la impureza, sino a la santificación. 1 Tes 4:7. Sin santidad nadie verá a Dios. Heb 12:14. Por vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas. Lucas 21:19. ¿Cuál perseverancia? Perseverancia en la cruz, perseverancia en la tribulación, perseverancia en la obediencia, perseverancia en la búsqueda, perseverancia en la negación propia.

Hay una página muy instructiva dedicada a la expansión de este mandamiento del Señor; vea Ir, Oír, Escuchar para más detalles.

_______________________________________

Capítulo Anterior | Próximo Capítulo