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Lucas 9

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 1 Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.

 2 Los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.

 3 Y les dijo: --No toméis nada para el camino, ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos túnicas.

 4 En cualquier casa en que entréis, permaneced allí, y de allí salid.

 5 Y dondequiera que no os reciban, al salir de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies como testimonio contra ellos.

 6 Y saliendo, pasaban de aldea en aldea, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

 7 El tetrarca Herodes oyó de todo lo que estaba pasando; y estaba perplejo, porque algunos decían que Juan había resucitado de los muertos.

 8 Otros decían que Elías había aparecido, y otros que alguno de los antiguos profetas había resucitado.

 9 Pero Herodes dijo: "A Juan yo lo decapité. ¿Quién, pues, es éste de quien escucho tales cosas?" Y procuraba verle.

 10 Cuando los apóstoles regresaron, contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Y él los tomó consigo y se retiró aparte a la ciudad llamada Betsaida.

 11 Pero al saberlo las multitudes, le siguieron; y él los recibió y les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que tenían necesidad de ser sanados.

 12 El día comenzó a declinar, y los doce se acercaron a él y le dijeron: --Despide a la gente para que vayan a las aldeas y a los campos de alrededor, y se alojen y hallen comida, porque aquí estamos en un lugar desierto.

 13 Él les dijo: --Dadles vosotros de comer. Pero ellos dijeron: --No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros y compremos comida para todo este pueblo.

 14 Porque eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: --Haced que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno.

 15 Y así lo hicieron, haciendo que todos se sentaran.

 16 Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, y alzando los ojos al cielo, los bendijo. Luego los partió e iba dando a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente.

 17 Todos comieron y se saciaron, y de lo que sobró recogieron doce canastas de pedazos.

 18 Aconteció que, mientras él estaba orando aparte, sus discípulos estaban con él, y les preguntó diciendo: --¿Quién dice la gente que soy yo?

 19 Respondiendo ellos dijeron: --Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas ha resucitado.

 20 Y les dijo: --Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Entonces Pedro respondiendo dijo: --El Cristo de Dios.

 21 Pero él les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie.

 22 Y les dijo: --Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y que sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y que resucite al tercer día.

 23 Decía entonces a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. [Seguir es ser guiado por el Espíritu. Para ser guiado, usted debe sentarse persistente y pacientemente en humilde silencio para esperar al Señor, a medida que oye esperando que sus palabras dentro de su corazón le hablen a usted; entonces usted debe obedecerle. La negación propia ocurre al obedecer la voz del Señor en vez de su voluntad, (la voluntad de Él, no la suya); esta es la cruz interna de la negación propia. Primero, Él lo guiará para sacarlo de la oscuridad a un estado sin pecado; para entonces guiar sus pensamientos, palabras, y obras; y estas obras muestran su gloria y amor al mundo.]

 24 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la salvará. [Cuando usted se niega a sí mismo continuamente y obedece los mandamientos del Señor, eventualmente perderá su vida orgullosa, y salvará así su alma para vivir la Vida en unión con Dios.]

 25 Pues, ¿de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y se destruye o se pierde a sí mismo [su alma?]1

 26 Pues el que se avergüence de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria y la del Padre y la de los santos ángeles.

 27 Y os digo, en verdad, que hay algunos de los que están aquí presentes que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios.2

 28 Aconteció, como ocho días después de estas palabras, que tomó consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.

 29 Y mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y sus vestiduras se hicieron blancas y resplandecientes.

 30 Y he aquí, dos hombres hablaban con él. Eran Moisés y Elías,

 31 quienes aparecieron en gloria y hablaban de su partida, que él iba a cumplir en Jerusalén.

 32 Pedro y los otros con él estaban cargados de sueño; pero se mantuvieron vigilando y vieron su gloria y a dos hombres que estaban con él.

 33 Aconteció que, mientras aquéllos se apartaban de él, Pedro dijo a Jesús, sin saber lo que decía: --Maestro, nos es bueno estar aquí. Levantemos, pues, tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

 34 Mientras él estaba diciendo esto, vino una nube y les hizo sombra. Y ellos tuvieron temor cuando entraron en la nube.

 35  Y vino una voz desde la nube, que decía: "Este es mi Hijo amado, a él oíd [crean y obedezcan]." [Esto se aplica a todos nosotros también. Nosotros debemos oír al Señor hablándonos y después obedecer; obedecer es seguir. De la Palabra del Señor en el interior: "Sigue de manera precisa; no te desvíes."]

 36 Cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo. Y ellos callaron, y en aquellos días no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

 37 Aconteció al día siguiente, cuando habían bajado del monte, que una gran multitud le salió al encuentro.

 38 Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: --Maestro, te ruego que veas a mi hijo, que es el único que tengo.

 39 He aquí un espíritu le toma, y de repente grita y le convulsiona con espumarajos; le hace pedazos y difícilmente se aparta de él.

 40 Yo rogué a tus discípulos que le echasen fuera, pero no pudieron.

 41 Respondiendo Jesús, dijo: --¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros y os soportaré? Trae a tu hijo acá.

 42 Y mientras aún se acercaba, el demonio le derribó y le convulsionó. Pero Jesús reprendió al espíritu inmundo y sanó al muchacho, y se lo entregó a su padre.

 43 Y todos se maravillaban de la grandeza de Dios. Como todos se maravillaban de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:

 44 --Poned en vuestros oídos estas palabras, porque el Hijo del Hombre ha de ser entregado en manos de hombres.

 45 Pero ellos no entendían este dicho, pues les estaba encubierto para que no lo percibieran. Y temían preguntarle acerca de este dicho.

 46 Entonces hubo una discusión entre los discípulos: cuál de ellos sería el más importante.

 47 Pero Jesús, percibiendo los razonamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado,

 48 y les dijo: --Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre me recibe a mí; y cualquiera que me reciba a mí recibe al que me envió. Porque el que es más pequeño entre todos vosotros, éste es el más importante.

 49 Entonces respondiendo Juan dijo: --Maestro, vimos a cierto hombre echando fuera demonios en tu nombre, y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.

 50 Jesús le dijo: --No se lo prohibáis. Porque el que no es contra vosotros, por vosotros es.3

 51 Aconteció que, cuando se cumplía el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir a Jerusalén.

 52 Envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos,

 53 pero no le recibieron porque vieron en su cara que iba a Jerusalén;

 54 Al ver esto sus discípulos Jacobo y Juan, le dijeron: --Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?

 55 Él se dio vuelta y los reprendió, diciendo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;4 [Los discípulos todavía no habían sido limpiados ni purificdos por el bautismo de fuego en el Pentecostés, de modo que ellos todavía estaban bajo el control del Espíritu de Satanás, como lo están todos los hombres hasta que han sido crucificados en la cruz interna de la negación propia. Este versículo prueba que todas las sectas protestantes y católicas que mataron (o aun aprobaron la matanza) de aquellos que tenían una opinión religiosa diferente eran muy diferentes de los cristianos verdaderos; incluso al considerar el asesinato, ellos estaban siguiendo y cediendo a su padre el diablo, quien era homicida desde el principio.]

 56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas." Y fueron a otra aldea.

 57 Mientras ellos iban por el camino, cierto hombre le dijo: --¡Te seguiré a dondequiera que vayas!

 58 Jesús le dijo: --Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

 59 Dijo a otro: --Sígueme. Pero él dijo: --Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre.

 60 Y Jesús le dijo: --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ¡ve y anuncia el reino de Dios!5

 61 Entonces también dijo otro: --Te seguiré, Señor, pero primero permite que me despida de los que están en mi casa.

 62 Pero Jesús le dijo: --Ninguno que ha puesto su mano en el arado y sigue mirando atrás, es apto para el reino de Dios.


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1 ¿de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y se destruye o se pierde a sí mismo [su alma] ?¡Note! ¡NOTE! El Señor nos acaba de decir que ganar el mundo entero es de menos valor que el alma de un hombre. El alma es más valiosa que todas las riquezas, todo el poder, todos los placeres, y todas los lugares exóticos más buscados en el mundo combinados. Nosotros no tenemos idea de lo que se nos ha dado - el alma - porque no podemos ver lo que esa alma puede llegar a ser si llevamos nuestra cruz hasta la muerte de nuestra naturaleza pecaminosa. Como ha dicho Pablo: como está escrito: Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. De la Palabra del Señor en el interior:

"De cierto les dijo, toda la verdad es magnífica; ustedes se maravillarán cuando la vean.
Hay muy pocas personas que, cuando ven lo que es Dios, rechazan estar en unión con él. "

Esteban Crisp pronunció estas palabras en su sermón que está registrado:

Donde hay gran cantidad de orgullo, malicia y envidia, el espíritu de Cristo los desarraigará, y todo ese mal que el enemigo ha plantado en los hombres, él lo arrancará, y traerá justicia eterna, y plantará amor en el alma, y la establecerá y se asentará. Una persona así tendrá tanto gozo, placer y deleite, bajo el gobierno del Espíritu de Cristo en un día, como lo que cualquier persona puede tener, que es gobernada por el espíritu maligno, en mil días.

De la Palabra del Señor en el interior: " El realización potencial del alma está más allá de tu habilidad de captar. Ningún alma es inmortal aparte de mi."

El cumplimiento del potencial del alma está más allá que lo que podamos imaginar; ofrece algo a cada hombre que está más allá de nuestra capacidad de captar. Si fracasamos en llegar a ser libres de pecado en esta vida, cuando veamos lo que podríamos haber llegado a ser, nos sentiremos devastados. Todos se sentirán devastados por lo que podrían haber obtenido mientras vivían en la tierra; y aquellos que pensaban que amaban a Dios se sentirán aún más devastados por lo que no le dieron a Él durante su vida en la tierra, lo cual era negar su naturaleza egoísta, buscar su guía, y seguirla; y así entonces darle honor y gloria a Él al producir el fruto del Espíritu. Perder la oportunidad de darle honor y gloria a su creador, quien lo creó a usted y a todo el universo y los cielos, es perder la oportunidad de su vida.

Aquellos que mueren en sus pecados se estremecerán con profundo dolor cuando ellos vean las actividades insignificantes, inútiles y ridículas que en las que estaban ocupados mientras estaban en la tierra, cuando podían haber seguido las órdenes de Dios y obtenido las recompensas que ahora ellos ven y entienden, pero que para siempre serán inalcanzables para ellos. Ese dolor nunca dejará a aquellos que no alcanzan el reino durante su vida en la tierra.

Además, de la Palabra del Señor en el interior: "Después de la muerte hay un sentido de remordimiento por su vida. Todos serán conocidos por lo que han dicho y hecho."

2 Esta es una de las seis declaraciones de Jesús que prueban que el Reino de Dios es una experiencia personal. Jesús dijo el tiempo ha llegado, el Reino está cerca. Él no está hablando acerca de un Reino miles de años después. En Mateo, Marcos, y Lucas, se registra a Jesús diciendo que algunos que en ese entonces estaban con él, 2000 años atrás, verían su gloriosa venir con el reino antes de que murieran. En Mateo, Marcos, y Lucas, se registra a Jesús diciendo que todas las profecías del fin del tiempo se cumplirían antes de que la generación de 2000 años atrás muriera. Si la gente 2000 años atrás vio a Jesús que traía y establecía su reino sobre la tierra, entonces es una experiencia personal; la segunda venida del Señor ocurre en todos los que preparan un camino para que él regrese. Porque su regreso es en todos los creyentes purificados, en todas las generaciones, que han preparado el camino para el Señor, enderezando sus veredas torcidas, por medio del arrepentimiento a través de la gracia, para crucificar la naturaleza pecaminosa. Los que son de Cristo, han crucificado la carne con sus afectos y concupiscencias. Gal 5:24
El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios entre vosotros está, Lucas 17:20-21. Si él apareciere (en nosotros), seremos semejantes a él, porque le veremos como él es. Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es puro. 1 Juan 3:2-3. Cuando venga por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan. Heb 9:28.

Y los apóstoles también testificaron acerca de vivir en su Reino:

Pablo dijo: Que nos libró de la potestad de las tinieblas, y nos traspasó en el Reino de su amado Hijo. Col 1:13
Pablo dice otra vez: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí. Gal 2:20
De modo que Pablo (y otros) habían sido liberados del pacado, habían sido trasladados hacia el Reino de Cristo, y estaban viviendo en unión con Cristo.

Juan dijo: Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el Reino, y en la paciencia de Jesucristo. Apoc 1:9
(Juan había estado en tribulación, y estaba en el Reino)

Y del diario de Jorge Fox, escrito en 1656 (Haga click aquí para ver quién era Fox.)

Mientras estaba en la prisión, los bautistas y los de la quinta monarquía profetizaban que Cristo bajaría aquel año a la tierra sobre la que reinaría por mil años; y tenían este reino por externo, cuando El venía a reinar interiormente, en los corazones de Su pueblo. Pero aquellos eclesiásticos no querían recibir a Cristo en esta forma, y por esto fallaron sus profecías y esperanzas, y no poseyeron a Cristo. Mas Cristo ha venido, y mora en los corazones de Su pueblo y en ellos reina. Millares le han abierto sus corazones a los que El había estado llamando; y El entró y cenó con ellos, y ellos con El; cena celestial con el Hombre celestial y espiritual. Y así fue como estos bautistas y monárquicos se convirtieron en los mayores enemigos de los que poseían a Cristo; mas, por encima de toda su envidia.

3 Una excusa común para las 41,000 diferentes sectas en el cristianismo es: déjennos tranquilos, somos cristianos también, citando este versículo (Lucas 9:49-50): Maestro, vimos a alguien que echaba fuera demonios en tu nombre, y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: --No se lo prohibáis, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. Pero aquellos que hacían milagros en el nombre de Jesús no estaban predicando una formula diferente para la salvación, o evangelio; ellos estaban haciendo milagros en su nombre, sacando demonios. Con respecto a aquellos que predicaban una fórmula diferente para la salvación, Pablo dijo: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema, Gal 1:9; and Porque hay aún muchos rebeldes, habladores de vanidades y engañadores, especialmente de los de la circuncisión. A ellos es preciso tapar la boca, pues por ganancias deshonestas trastornan casas enteras, enseñando lo que no es debido. Tito 1:10-11. (Ellos predicaban por dinero, en contra de los mandamientos de Cristo y el mandamiento de Pedro.) Ellos se meten en lo que no ha visto, andando hinchado en el vano sentido de su carne, Col 2:18, en vez de hablar lo que han aprendido del Espíritu Santo. 1 Cor 2:13.

Hacer milagros en el nombre de Cristo no daña la obra de Cristo; pero predicar una salvación falsa o un evangelio falso, daña la obra de Cristo enormemente.

Todas las 41,000 diferentes sectas del cristianismo tienen opiniones diferentes de Dios: lo que Jesús espera que hagamos si creemos en él, qué comportamientos Jesús no tolera, cómo el Padre y Jesús demandan adoración, cómo ellos quieren que oremos, qué rituales y prácticas son importantes, cómo se obtiene la salvación, etc. De hecho, cada una de ellas cree en un Jesús diferente y un evangelio diferente. Cuando ellos oran, oran al espíritu colectivo de su grupo. De acuerdo con Pablo, si predicaban un evangelio diferente al suyo, él les deseaba una maldición. Y ¿cuál era el evangelio que Pablo había sido enviado a predicar? Compare los evangelios que usted ha oído, con el mensaje que Jesús le dijo a Pablo que predicara:

te envío para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados, una liberación de la esclavitud del pecado y una herencia entre los santificados y purificados por la fe en mi. Hechos 26:17-1

4 Aconteció que, cuando se cumplía el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir a Jerusalén; pero no le recibieron porque vieron en su cara que iba a Jerusalén. Al ver esto sus discípulos Jacobo y Juan, le dijeron: --Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma? Él se dio vuelta y los reprendió, diciendo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas."

Durante esta estapa de su discipulado, los discípulos de Jesús todavía se guiaban por sus mentes carnales y espíritus impíos: eran hijos de Satanás. Ellos desearon destruir a los samaritanos porque no quisieron recibir a Jesús, pero Jesús los reprendió, diciéndoles que ellos no sabían qué espíritu los controlaba; así como Pedro le rogó a Jesús que no dejara que los ancianos, sacerdotes, y escribas lo mataran, Jesús le dijo a Pedro: "aléjate de mi Satanás." En este versículo (Lucas 9:55-56), Jesús nos está diciendo que pensar acerca de matar a la gente que rehusa aceptar nuestra fe viene del espíritu demoníaco de Satanás.

En las inquisiciones y matanzas de la iglesia católica romana en toda Europa durante la Edad Media (800 d.C. al 1500 d.C.) nueve millones de almas perdieron la vida, acusadas de brujería. Los fanáticos protestantes de Alemania, inspirados por la traducción radical de la Biblia por Lutero, mataron a 100.000 católicos y personas de alta clase en la Guerra de los Campesinos. El rey inglés Enrique VIII, el fundador de los episcopales, hizo que 72.000 opositores (mayormente católicos) fueran asesinados. Inglaterra, Escocia e Irlanda sufrieron tres guerras civiles de puritanos* en contra de los gobiernos gobernantes, las cuales dejaron a 190.000 personas muertas en Inglaterra (3.7% de la población); 60.000 muertos en Escocia (6% de la población); y 616.000 muertos en Irlanda (41% de la población, la cual era mayormente católica).

*Justificando su revolución como algo que trajo el reino de Cristo a la tierra, los puritanos consideraron a sus adversarios como enemigos de Cristo. Los puritanos oficiales de su ejército frecuentemente inspiraron a sus tropas al gritar una cita del Antiguo Testamento en contra de la idolatría pagana: "¡Maldito el que haga con negligencia la obra de Jehovah! ¡Maldito el que retraiga su espada de la sangre!" Los victoriosos soldados puritanos y parlamentarios, con sus nombres bíblicos extraordinarios — "Alabanza a Dios Barebones" y "Sargento Hew Agag en Pedazos ante el Señor" — recorrían el país, destruyendo imágenes en las iglesias, arrancando las pipas de los órganos, rompiendo los vitrales, y guardando sus caballos en catedrales.

Esto fue seguido en el siglo 17 por los protestantes de Inglaterra y Estados Unidos, quienes en 50 años fueron responsables de las muertes de más de 869 cuáqueros, (incluyendo a tres hombres y una mujer ahorcados en Boston por los puritanos creyetes de la Biblia), encarcelando a decenas de miles, y confiscando las propiedades de decenas de miles; los perseguidores de los cuáqueros incluyeron los episcopales, presbiterianos, puritanos congregacionalistas, y bautistas. 

Todas las sectas protestantes y católicas que mataron (o incluso aprovaron la matanza) de aquellos que tenían una opinión religiosa diferente eran muy diferentes a los verdaderos cristianos; al incluso considerar el asesinato, ellos estaban siguiendo y cediendo a su padre el diablo, quien fue homicida desde el principio. Todas las sectas, tanto las protestantes como la católica, que mató y persiguió a cualquier ser humano que tuviera una opinión religiosa diferente, hacen a un lado los mandatos de Jesús en el Nuevo Testamento, y así: 1) le niegan a Él como Señor y Maestro, 2) niegan que Cristo ha venido en la carne, y 3) por lo tanto son un antiCristo. Se supone que debemos amar y orar por nuestros enemigos, no destruirlos.

Si un verdadero cristiano (enviado por Jesús a predicar a alguien con palabras proporcionadas por Él inmediatamente antes de hablar), es rechazado por sus oyentes, a él sólo se le permite sacudir el polvo de esa casa o esa ciudad de sus pies; pero dañar de la menor manera a alguien que ha rechazado el mensaje es claramente demoníaco. Dios puede lidiar con aquellos que rechazan su mensaje de cualquier manera que él escoja (cuando Él escoja), pero un verdadero cristiano no puede ni siquiera golpear a otro ser humano, quien es creado a la imagen de Dios; un verdadero cristiano es: 1) enviado a personas específicas, 2) se le muestra o se le dice exactamente qué hacer, y es 3) inofensivo.

He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, astutos como serpientes y sencillos como palomas. Mat 10:16

 Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación torcida y perversa, en la cual vosotros resplandecéis como luminares en el mundo; Fil 2:15

Así como es Jesús, deben ser ustedes en el mundo. Debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7-10. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro. 1 Juan 3:3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como Él anduvo, 1 Juan 2:6, y como él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, toda persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro."

Aunque los falsos profetas fueron apedreados de acuerdo a la ley judía, y aunque en Israel las personas paganas eran destruídas, esas prácticas fueron sustituídas por Jesús cuando él vino y fortaleció los requerimientos de la justicia para que excedieran los de la ley antigua. Aquel que continúa diciendo malas palabras, o diezmando, o matando a los profetas falsos y los incrédulos, o continúa tomando ojo por ojo, o construyendo templos, u observando los sábados, o teniendo múltiples esposas, o prohibiendo ciertas comidas, u observando ciertos días, o celebrando las fiestas judías;* esa persona niega a Jesucristo como Señor y Maestroniega que Él ha venido en la carne, y por lo tanto es un anticristo.

* Si usted es un judío que practicó la ley de Moisés (en lo que se refiere a los alimentos y días) y recientemente se convirtió al cristianismo, a usted se le permite (no se le exige) continuar esa práctica hasta que usted haya recibido fe del Espíritu que una porción de la ley ya no debería gobernarlo, (como lo hizo Pedro); porque si usted piensa que es pecado violar cualquier aspecto de la ley, usted está condenado a violarla.

5 Deja que los muertos entierren a sus muertos. Obviamente la gente muerta no puede enterrar a nadie. El significado de muerta es: cuando Adán desobedeció en el jardín, él perdió la vida de Dios y le fue cortado el acceso al árbol de la vida; así, él y sus descendientes pasaron de la vida (de Dios) a la muerte en la vida de Dios. De modo que estamos muertos hasta que somos restaurados a la imagen espiritual de Dios en toda justicia y santidad, lo cual sólo ocurre en aquellos que han crucificado el espíritu egoísta y pecaminoso dentro de sí mismos, el cual es reemplazado con el Espíritu de Cristo, quien es el Camino, la Verdad, y la Vida. Con Cristo dentro de nosotros, controlando nuestras palabras y hechos, tenemos Vida; pero no hasta entonces. De manera que ¡Despíertate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo! Efe 5:14. Porque en él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo. Juan 1:4,9

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