La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Marcos 14

Capítulo Anterior | Próximo Capítulo

 1 Dos días después era la Pascua y la fiesta de los panes sin levadura. Y los principales sacerdotes y los escribas estaban buscando cómo prenderle por engaño y matarle,

 2 pues decían: "No en la fiesta, de modo que no se haga alboroto en el pueblo."

 3 Estando él en Betania sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer que tenía un frasco de alabastro con perfume de nardo puro de gran precio. Y quebrando el frasco de alabastro, lo derramó sobre la cabeza de Jesús.

 4 Pero había allí algunos que se indignaron entre sí y dijeron: --¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume?

 5 Porque podría haberse vendido este perfume por más de trescientos denarios y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella,

 6 pero Jesús dijo: --Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Ella ha hecho una buena obra conmigo.

 7 Porque siempre tenéis a los pobres con vosotros, y cuando queréis les podéis hacer bien; pero a mí no siempre me tenéis.

 8 Ella ha hecho lo que podía, porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

 9 De cierto os digo que dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, también lo que ésta ha hecho será contado para memoria de ella.

 10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo.

 11 Ellos, al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero. Y él buscaba cómo entregarle en un momento oportuno.

 12 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la Pascua, sus discípulos le dijeron: --¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?

 13 Él envió a dos de sus discípulos y les dijo: --Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua. Seguidle;

 14 y donde entre, decid al dueño de casa: "El Maestro dice: '¿Dónde está mi habitación donde he de comer la Pascua con mis discípulos?'"

 15 Y él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto y preparado. Preparad allí para nosotros.

 16 Salieron sus discípulos, entraron en la ciudad, hallaron como les había dicho y prepararon la Pascua.

 17 Al atardecer fue con los doce;

 18 y cuando estaban sentados a la mesa comiendo, Jesús dijo: --De cierto os digo que uno de vosotros, el que come conmigo, me va a entregar.

 19 Entonces comenzaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: --¿Acaso seré yo?

 20 Él les dijo: --Es uno de los doce, el que moja el pan conmigo en el plato.

 21 A la verdad, el Hijo del Hombre va, tal como está escrito de él. Pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado el Hijo del Hombre! Bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido.1

 22 Mientras ellos comían, Jesús tomó pan y lo bendijo; lo partió, les dio y dijo: --Tomad; esto es mi cuerpo.

 23 Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron todos de ella.

 24 Y él les dijo: --Esto es mi sangre del pacto, la cual es derramada a favor de muchos.

 25 De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios.

 26 Y después de cantar un himno, salieron al monte de los Olivos.

 27 Entonces Jesús les dijo: --Todos os escandalizaréis de mí; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersadas las ovejas.

 28 Pero después de haber resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

 29 Entonces Pedro le dijo: --Aunque todos sean escandalizados, yo no.

 30 Jesús le dijo: --De cierto te digo que hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, tú me negarás tres veces.

 31 Pero él decía con mayor insistencia: --Aunque me sea necesario morir contigo, jamás te negaré. También todos decían lo mismo.

 32 Llegaron al lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: --Sentaos aquí, mientras yo oro. [Note, en el versículo 34 a continuación, orar se convierte en velar. Velar y esperar son una forma de oración, en la que se busca la instrucción y la guía de Dios.]

 33 Tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.

 34 Y les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte. Quedaos aquí y velad. [Jesús quería que ellos se sentaran y velaran internamente para recibir más instrucciones de Dios; velar y orar es oración. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas. Porque el que me halla, halla la vida; y él obtiene el favor de Jehovah. Prov 8:34-35. Velar es parte de esperar las revelaciones de Dios las cuales pueden ser palabras habladas o revelaciones por su luz.]

 35 Pasando un poco adelante, se postraba en tierra y oraba que de ser posible, pasase de él aquella hora.

 36 Decía: --¡Abba, Padre, todo es posible para ti! ¡Aparta de mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.2 [Jesús nos dijo seis veces que nosotros también debemos negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz diariamente - mucho antes que él mismo muriera en la cruz. Por lo tanto él murió de manera horrible en la cruz como un ejemplo para nosotros de la obediencia que es necesaria para destruir nuestro espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia para que podamos ser reconciliados con Dios: Para que el mundo conozca que yo amo al Padre, yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye. Juan 14:31.]

 37 Volvió y los halló durmiendo, y le dijo a Pedro: --Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una sola hora?[Un discípulo maduro debería ser capaz de esperar y velar la mayor parte del día: Tú, pues, vuélvete a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios. Ose 12:6.]

 38 Velad y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. [Velar y esperar a Dios no es fácil porque es muy fácil dormirse cuando usted espera en silencio, escuchando y velando.]

 39 De nuevo se apartó y oró diciendo las mismas palabras.

 40 Cuando volvió otra vez, los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. Y no sabían qué responderle.

 41 Volvió por tercera vez y les dijo: --¿Todavía estáis durmiendo y descansando? Basta ya. La hora ha venido. He aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

 42 ¡Levantaos, vamos! He aquí, está cerca el que me entrega.

 43 En seguida, mientras él aún hablaba, llegó Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.

 44 El que le entregaba les había dado señal diciendo: "Al que yo bese, ése es. Prendedle y llevadle con seguridad."

 45 Cuando llegó, de inmediato se acercó a él y dijo: --¡Maestro, maestro! Y le besó.3 [No es lo que usted dice que hace que Jesús sea su Señor y Maestro, sino sus hechos — su obediencia a sus enseñanzas y mandatos. Por sus hechos usted lo reconocerá o lo repudiará como Señor y Maestro. Si usted continúa en el pecado y le llama a Él Señor, usted es como aquellos a quienes Él dijo: "Este pueblo se acerca a mí con su boca, pero su corazón está lejos de mí." Mat 15:8]

 46 Entonces ellos le echaron mano y le prendieron;

 47 pero uno de los que estaban allí, sacando su espada, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja.

 48 Jesús respondió y les dijo: --¿Como contra un asaltante habéis salido con espadas y palos para prenderme?

 49 Cada día yo estaba delante de vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Pero así es, para que se cumplan las Escrituras.

 50 Entonces todos los suyos le abandonaron y huyeron.

 51 Pero cierto joven, habiendo cubierto su cuerpo desnudo con una sábana, le seguía; y le prendieron.

 52 Pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.

 53 Llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote; y se reunieron con él todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.

 54 Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote, y estaba sentado con los guardias y se calentaba ante el fuego.

 55 Los principales sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a muerte; pero no lo hallaban.

 56 Porque muchos daban falso testimonio contra Jesús, pero sus testimonios no concordaban.

 57 Entonces se levantaron unos, y dieron falso testimonio contra él diciendo:

 58 --Nosotros le oímos decir: "Yo derribaré este templo que ha sido hecho con manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos." [Cuando Jesús hizo esa declaración, "el templo" se refería a su cuerpo. Por medio de la muerte, entierro, y resurrección de Jesús en tres días, Él reconstruyó el templo en la Nueva Jerusalén celestial; Él y el Señor Dios Todopoderoso son el templo de Dios, y los santos llegan a ser sus piedras vivientes.]

 59 Pero ni aun así concordaba el testimonio de ellos.

 60 Entonces el sumo sacerdote se levantó en medio y preguntó a Jesús diciendo: --¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

 61 Pero él callaba y no respondió nada. Otra vez el sumo sacerdote le preguntó y le dijo: --¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

 62 Jesús le dijo: --Yo soy. Y además, veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo."4 [El cielo parece ante nuestros ojos como si estuviera en una neblina o una nube—de modo que su venida es en las nubes de los cielos, dentro de los corazones de los creyentes purificados — así como él ascendió: él fue elevado; y una nube le recibió ocultándole de sus ojos. Hechos 1:9. Aún Daniel en el año 538 a. C. vio a Jesús venir en las nubes de los cielos: Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Llegó hasta el Anciano de Días, y le presentaron delante de él. Dan 7:13.]

 63 Entonces el sumo sacerdote rasgó su vestidura y dijo: --¿Qué más necesidad tenemos de testigos?

 64 Vosotros habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece? Y todos ellos le condenaron como reo de muerte.5

 65 Algunos comenzaron a escupirle, a cubrirle la cara y a darle de bofetadas, diciendo: --¡Profetiza! También los guardias le recibieron a bofetadas.

 66 Estando Pedro abajo en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote.

 67 Cuando vio a Pedro calentándose, se fijó en él y le dijo: --Tú también estabas con Jesús de Nazaret.

 68 Pero él negó diciendo: --No lo conozco, ni sé lo que dices. Y salió afuera a la entrada, y el gallo cantó.

 69 Cuando la criada le vio, comenzó otra vez a decir a los que estaban allí: --Éste es uno de ellos.

 70 Pero él negó otra vez. Poco después, los que estaban allí decían otra vez a Pedro: --Verdaderamente tú eres uno de ellos, porque eres galileo.

 71 Pero él comenzó a maldecir y a jurar: --¡No conozco a este hombre de quien habláis!

 72 Y en seguida cantó el gallo por segunda vez, y Pedro se acordó de la palabra, como Jesús le había dicho: "Antes que cante el gallo dos veces, tú me negarás tres veces." Y pensando en esto, lloraba.


Capítulo Anterior | Próximo Capítulo

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

1 Bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido. Mucha gente piensa que si hubiera sido mejor que Judas nunca hubiera nacido, eso prueba que Judas sufrirá en el infierno para siempre. Sin embargo, ellos no entienden como el destino de Judas podría ser más bien sufrir la vergüenza de todas las personas en todas las generaciones que saben que él traicionó a Jesús, el Hijo de Dios, cuando vino a la tierra a salvar a todos los hombres. De La Palabra del Señor en el interior: "Todos serán conocidos por lo que han dicho y hecho;" esto se refiere a la próxima vida, después del infierno, cuando todo hombre será liberado del pecado y purificado, para vivir en el patio exterior en el cielo, (Vea Hay esperanza para todos para más explicaciones.) Considere las siguientes escrituras, que describen el destino de los predicadores que no son enseñados por la voz del Señor y su luz, no son perfeccionados por el Señor, no son dotados con un ministerio autorizado, no son enviados por el Señor, y no están hablando palabras proveídas por el Espíritu del Señor; más bien ellos hablan con sus mentes carnales, la naturaleza de la muerte, y predican sus opiniones vanas por la imaginación de sus corazones impíos. (Estos ministros de la Babilonia de Satanás se disfrazan de ministros de justicia, y ellos mismos son engañados para que crean que son ministros de Cristo.):

Pondré sobre vosotros afrenta perpetua y eterna humillación que no serán olvidadas. Jer 23:40

Ahora, si los predicadores falsos tienen ese destino, el destino del pobre Judas será el peor de los peores.

Jorge Fox también afirmó en la carta 25 y en la carta 211 que cualquiera que comenzara a andar en el verdadero camino y regresara a los predicadores asalariados y sectas deficientes, sufriría un destino similar.

Y ustedes que se alejan de la luz,
con la cual Jesucristo los ha iluminado,
y se van con los sacerdotes asalariados que son variables,
alejándose del sacerdote que nunca cambia,

ustedes caminan en los pasos de Judas, y la aflicción será el fin de ustedes;
hubiera sido mejor que ustedes nunca hubieran nacido, ustedes han traicionado lo justo;

Todos ustedes que han conocido el camino de la verdad, y han probado el poder de la misma,
y ahora se vuelven hacia las modas y las costumbres del mundo,
ustedes detienen a aquellos que están saliendo del mundo, ustedes los hacen tambalear en la verdad,
ustedes cuestionan el camino del Señor,
el cual está fuera del camino del mundo, y de sus caminos;
y ustedes afligen a los justos, y entristecen los corazones de los rectos y los simples.
Hubiera sido mejor que nunca hubieran conocido el camino de la luz, la vida y el poder;
ustedes son la causa de que muchos se queden en la oscuridad;
ustedes son la causa de la jactancia de los impíos,
y hacen que los impíos los tomen como ejemplo,
y sus objeciones en contra de la verdad, y aquellos que viven en ella, que aleguen en contra de sus caminos.
Hubiera sido mejor que nunca hubieran nacido;

2 ¡Abba, Padre, todo es posible para ti! ¡Aparta de mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres. Jesús les había dicho previamente a sus discípulos muchas veces que él debía ser levantado en la cruz; él sabía que sería crucificado, y sabía que era la voluntad del Padre. Él nos dijo seis veces que nosotros también debemos negarnos a nosotros mismos y tomar la cruz diariamente - mucho antes que él mismo muriera en la cruz. Por lo tanto él pasó por la horrible muerte en la cruz como un ejemplo para nosotros de la obediencia que es necesaria para destruir nuestro espíritu egoísta de manera que podamos ser reconciliados con Dios: Para que el mundo conozca que yo amo al Padre, yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye. Juan 14:31. Para dar más énfasis al hecho de que Él siempre fue obediente a lo que el Padre le mandó a hacer, Jesús nos muestra que él hubiera preferido otra cosa y no la crucifixión, pero descartó sus propios pensamientos para rendirse a la voluntad del Padre. Así como Jesús sólo hizo lo que era la voluntad del Padre, hablando sólo lo que se le decía que hablara, juzgando sólo lo que se le decía que juzgara, haciendo sólo lo que el Padre le mostraba que hiciera, así nosotros debemos crucificar nuestra naturaleza egoísta y pecaminosa en la cruz interna de la negación propia para que también podamos hacer la voluntad del Padre, la cual es que se nos diga qué decir, qué hacer, y qué pensar. Jesús claramente nos dice que este es el único camino al cielo: sólo aquel que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos. Mat 7:21. De la Palabra del Señor en el interior: "Cualquier cosa que Dios mande, aunque sea morir en la cruz, nosotros obedecemos; no importa cuán estrechas nuestras finanzas, no importa cuánto afecte nuestra reputación, no importa cuán ruinoso."

No sólo Jesús sabía que sería crucificado, Él también sabía que sería golpeado, primero por los guardias judíos del Sumo Sacerdote y después sería golpeado brutalmente por toda la guarnición romana, tanto así que ya no se vería como un hombre, Isa 52:14; algunas traducciones dicen que fue golpeado más de lo que ningún hombre alguna vez ha sido golpeado. Sabemos por las muchas declaraciones de Jesús que Él aceptó completamente la necesidad de su muerte por medio de la crucifixión, pero tal vez deseó una alternativa a la brutalidad sin precedentes que él enfrentaría inmediatamente; o tal vez temía que no podría mantener su paz mientras pasara por la golpiza a manos de la guarnición completa de los romanos. Pero presentó su cuerpo para ser sacrificado, así como se nos aconseja a nosotros que hagamos: Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y aceptable para Dios, que es vuestro servicio espiritual y adoración. Rom 12:1.

3 Cuando llegó, de inmediato se acercó a él y dijo: --¡Maestro, maestro! Y le besó. Por lo tanto Judas lo llamó Maestro, pero lo traicionó. Por sus acciones traicioneras él negó que Jesús era su Señor y Maestro. El cristianismo también niega y repudia a Jesús al enseñar la salvación instantánea por gracia, mientras ignoran las enseñanzas de Jesús con respecto a las exclusionesrequisitos, y condiciones de la salvación. Ignorar sus enseñanzas y mandatos, es negar y repudiar a Jesús como Señor y Maestro. Jesús no es Señor ni Maestro de nadie que todavía peque: como él dijo: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34.

4 Al sumo sacerdote judío, Jesús le dijo: --Yo soy. Y además, veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo. Ahora, si Jesús va a venir en las nubes para gobernar la tierra algún día en el futuro, ¿cómo puede el Sumo Sacerdote haberlo visto hace 2000 años atrás? Jesús no vendrá físicamente en las nubes para gobernar la tierra en el futuro. Él viene en las nubes hacia el ojo de la mente de aquellos individuos que han sido limpiados y purificados, quienes han preparado el camino para el Señor, quienes han aplastado toda montaña de pecado, quienes han enderezado todos sus caminos torcidos, para ver a Jesús traerles la salvación.

Y si alguien no recibe a Jesús en un cuerpo limpio y purificado mientras está en la tierra, cuando mueran todo el resto de los hombres lo verán venir en las nubes — en el día del Señor, cuando el emitirá su juicio a todo hombre de acuerdo a sus obras mientras estaban en el cuerpo; este es el caso del Sumo Sacerdote judío — él vio a Jesús venir en las nubes cuando murió. Cuando Jesús viene a sus santos para ser resucitado dentro de ellos, él gobierna la tierra por medio de sus santos; pero ese gobierno es el gobierno del amor, no lo que el hombre espera.

5 Vosotros habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece? Y todos ellos le condenaron como reo de muerte. Los judíos condenaron a Jesús porque él admitió que era el Hijo de Dios. Por lo tanto ellos lo mataron porque dijeron que él había violado su ley y blasfemado, pero la verdadera razón era que ellos temían la pérdida de su religión y su nación. Ellos dijeron que la admisión de Jesús de que él era el Hijo de Dios era afirmar tener igualdad con Dios, y eso era una blasfemia. Los judíos creían que el Mesías sería sólo un hombre, y ellos actuaban como si nunca hubieran oído acerca del Hijo de Dios, sin embargo sus propias Escrituras, del Antiguo Testamento, hablan del Hijo.

El libro de Proverbios del Antiguo Testamento dice:

¿Quién ha subido al cielo y ha descendido? ¿Quién reunió los vientos en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en un manto? ¿Quién levantó todos los extremos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si lo sabes? Proverbios 30:4

En el libro de Salmos del Antiguo Testamento, el Rey David habló de manera muy, muy reverente del Hijo, atribuyéndole a él el poder de Dios:

Besad al hijo, no sea que se enoje y perezcáis en el camino; pues se enciende de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en él se refugian! Sal 2:12

En el libro de Daniel del Antiguo Testamento, aún el rey pagano de Babilonia, Nabucodonosor, pudo reconocer al hijo de Dios:

Y estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
Entonces el rey Nabucodonosor se alarmó y se levantó apresuradamente. Y habló a sus altos oficiales y dijo: --¿No echamos a tres hombres atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: --Es cierto, oh rey.
Él respondió: --He aquí, yo veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego, y no sufren ningún daño. Y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses. Daniel 3:23-25

Más adelante en el libro de Daniel del Antiguo Testamento, Daniel mismo vio a Jesús venir en las nubes de los cielos: Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Dan 7:13

Jesús se refirió a sí mismo como el Hijo del Hombre:

Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles,
y entonces recompensará a cada uno conforme a sus obras.
(No solamente una generación en particular.)
Hay algunos que están aquí, que no probarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Mat 16:27-8,Mar 8:38,9:1,Luc 9:26-27

Aquellos que no están purificados para ver la venida de Jesús (que aparece en sus corazones) antes de la muerte, lo ven cuando mueren, como todos los pueblos, todas las naciones, todas las generaciones lo hacen.

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá: aun los que le traspasaron. (También los judíos de hace 2.000 años atrás)
Todas las tribus de la tierra harán lamentación por él. ¡Sí, amén! Apoc 1:7
2.000 años atrás, al Sumo Sacerdote de los judíos y a los fariseos presentes en su juicio, Jesús, les dijo..
veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo. Mar 14:62

En el libro del Antiguo Testamento original llamado el Libro de la Sabiduría (traducido aquí del inglés) hay una extraordinaria profecía de cómo el Hijo de Dios sería rechazado por los judíos debido a que su propia iniquidad los ha cegado, y ellos no conocieron los secretos de Dios:

Por que los impíos dijeron, razonando consigo mismos, pero no correctamente: "Nuestra vida es corta y tediosa, y en la muerte del hombre no hay remedio; ni tampoco se ha conocido a ningún hombre que haya regresado de la tumba.
Por lo tanto esperemos a la persona justa porque él no está por nosotros; él está en contra de nuestras acciones, nos reprende con transgresiones de la ley, y divulga en contra de nosotros los pecados de nuestra forma de vida.
Él se jacta de que tiene conocimiento de Dios, y se llama a sí mismo hijo de Dios.
Él ha llegado a ser un reprensor de nuestros pensamientos.
Es duro para nosotros aún contemplarlo, ya que su vida no es como la vida de otros hombres, y sus caminos son muy diferentes.
Él nos estima como frívolos, y se abstiene de nuestros caminos como suciedad, y prefiere el fin del justo y la gloria de que él tiene a Dios como su padre.
Veamos entonces si sus palabras son verdaderas, y probemos lo que va a suceder a él, y sabremos cual será su final.
Porque si él es el verdadero hijo de Dios, Dios lo defenderá y lo liberará de las manos de sus enemigos.

Examinémoslo con desprecio y tortura, para que podamos conocer su mansedumbre, y probar su paciencia.
Condenémoslo con una muerte vergonzosa porque por su propia palabra él será respetado."
Tales cosas ellos imaginaron, y fueron engañados porque su propia iniquidad los ha cegado.
Y ellos no conocieron los secretos de Dios, ni esperaron la paga de la justicia, ni estimaron el honor de las almas santas
. Sabiduría 2:12-22

Las acusaciones de los judíos eran infundadas. Sus propias escrituras del Antiguo Testamento testificaban en varios libros acerca de la existencia del Hijo de Dios y del Hijo del Hombre.

De acuerdo con las escrituras judías y creencias, el verdadero Mesías debe cumplir con los siguientes requisitos:

Cómo Jesús cumplió las expectativas del Mesías
Ser un hombre judío practicante, descendiente de la casa del rey David Antes que comenzara su ministerio, Jesús era tan respetado como un judío practicante que Él enseñaba de manera regular y leía las escrituras en las reuniones del día de reposo en la sinagoga.

Jesús era descendiente directo de David, tanto por parte de su padre como su madre; José por medio de Salomón (Mateo 1:7-15), heredando así los derechos legales al trono de David, y María por medio del hijo de David, Natán (Lucas 3:23-31), y así su línea llevó la simiente de David, ya que a la línea de Salomón se le había negado el trono debido al pecado de Joaquín.
Ser un ser humano ordinario (en comparación con el Hijo de Dios) Jesús era el Hijo de Dios, quien se humilló a sí mismo para llegar a ser un hombre ordinario y morir en la cruz. Era considerado sólo como el hijo de un carpintero, un hombre ordinario.
Traer paz al mundo Él trae paz a toda persona en el mundo que le acepta y le sigue hasta la cruz, para recibir paz como el fruto del espíritu.
Reunir a todos los judíos en Israel Él reúne a todos los verdaderos judíos, aquellos que tienen un corazón circuncidado, al Israel espiritual y celestial.
Reconstruir el antiguo templo en Jerusalén Él reconstruye el templo en la Nueva Jerusalén, la Jerusalén celestial y espiritual; Jesús y sus santos son el templo, y cada santo es una piedra viviente, cada vencedor del mundo y sus deseos es un pilar en el templo.
Unir a la humanidad en la adoración del Dios judío y la observancia del Torá Ciertamente Él une a los verdaderos creyentes de todas las naciones, particularmente los gentiles, en adoración al Dios judío. El Dios judío es reconocido como Dios por miles de millones sobre todo el mundo.

Jesús predicó la observancia de la ley, incluso fortaleció la ley.

Y así sus verdaderos creyentes, que han crucificado sus deseos y afectos en la cruz interna de la negación propia, observan la ley, aún excediendo la ley al caminar en la ley real de amor: Un hombre que camina en la ley real de amor, es ordenado y vigorizado por Dios, quien le dice qué decir y qué hacer, de manera que todas sus acciones y palabras sean provenientes de una obediencia amante a Dios; verdaderamente un hombre tal ama a Jehová su Dios con todo su corazón, y toda su alma, y todas sus fuerzas. Deut 6:4-5; un hombre así cumple la ley establece la ley, incluso grandemente sobrepasa la ley.

Los judíos, interpretando incorrectamente las escrituras, rechazaron a Cristo, esperando a un rey que apareciera físicamente y restableciera un reino terrenal judío. De manera similar, cien generaciones de cristianos, interpretando incorrectamente las escrituras, han rechazado el escuchar y obedecer a Cristo dentro de ellos, y esperando una venida externa; esperando que Cristo apareciera de manera física para ser Rey de todo el mundo, perdiéndose así la posibilidad de prepararse para su venida interna y espiritual en ellos. Este es un gran engaño, con consecuencias desastrosas para aquellos que son engañados así.

_______________________________________

Capítulo Anterior | Próximo Capítulo