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Mateo 26

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 1 Aconteció que, cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

 2 "Sabéis que después de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre va a ser entregado para ser crucificado."

 3 Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás,

 4 y consultaron entre sí para prender a Jesús por engaño y matarle.

 5 Pero decían: "No lo hagamos en la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo."

 6 Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

 7 vino a él una mujer trayendo un frasco de alabastro con perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús mientras estaba sentado a la mesa.

 8 Al verlo, sus discípulos se indignaron y dijeron: --¿Para qué este desperdicio?

 9 Porque esto podría haberse vendido a un gran precio y haberse dado a los pobres.

 10 Como Jesús se dio cuenta, les dijo: --¿Por qué molestáis a la mujer? Pues ha hecho una buena obra conmigo.

 11 Porque siempre tenéis a los pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis.

 12 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella lo hizo para prepararme para la sepultura.

 13 De cierto os digo que dondequiera que este evangelio sea predicado en todo el mundo, también será contado lo que esta mujer ha hecho, para memoria de ella.

 14 Entonces, uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes

 15 y les dijo: --¿Qué me queréis dar? Y yo os lo entregaré. Ellos le asignaron treinta piezas de plata;

 16 y desde entonces él buscaba la oportunidad para entregarle.

 17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús diciendo: --¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua?

 18 Él dijo: --Id a la ciudad, a cierto hombre, y decidle: "El Maestro dice: 'Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos.'"

 19 Los discípulos hicieron como Jesús les mandó y prepararon la Pascua.

 20 Al atardecer, él estaba sentado a la mesa con los doce,

 21 y mientras comían, dijo: --De cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.

 22 Entristecidos en gran manera, comenzaron a preguntarle, uno por uno: --¿Acaso seré yo, Señor?

 23 Entonces respondiendo él dijo: --El que mete la mano conmigo en el plato, éste me entregará.

 24 A la verdad, el Hijo del Hombre va, tal como está escrito de él, pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.1 [El cielo parece ante nuestros ojos como si estuviera en una neblina o una nube—de modo que su venida es en las nubes de los cielos, dentro de los corazones de los creyentes purificados — así como él ascendió: él fue elevado; y una nube le recibió ocultándole de sus ojos. Hechos 1:9. Aún Daniel en el año 538 a. C. vio a Jesús venir en las nubes de los cielos: Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Llegó hasta el Anciano de Días, y le presentaron delante de él. Dan 7:13.]

 25 Y respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: --¿Acaso seré yo, Maestro? Le dijo: --Tú lo has dicho.

 26 Mientras ellos comían, Jesús tomó pan y lo bendijo; lo partió y lo dio a sus discípulos, y dijo: --Tomad; comed. Esto es mi cuerpo.

 27 Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio diciendo: --Bebed de ella todos;

 28 porque esto es mi sangre del pacto, la cual es derramada para el perdón de pecados para muchos.

 29 Pero os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

 30 Y después de cantar un himno, salieron al monte de los Olivos.

 31 Entonces Jesús les dijo: --Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche, porque está escrito: Heriré al Pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.

 32 Pero después de haber resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

 33 Respondiéndole Pedro dijo: --Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.

 34 Jesús le dijo: --De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, tú me negarás tres veces.

 35 Pedro le dijo: --Aunque me sea necesario morir contigo, jamás te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

 36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a los discípulos: --Sentaos aquí, hasta que yo vaya allá y ore. [Note, en el versículo 38 a continuación, orar se convierte en velar. Velar y esperar son una forma de oración, en la que se busca la instrucción y la guía de Dios.]

 37 Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.

 38 Entonces les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo. [Jesús quería que ellos se sentaran y velaran internamente para recibir más instrucciones de Dios; velar y orar es oración. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas. Porque el que me halla, halla la vida; y él obtiene el favor de Jehovah. Prov 8:34-35. Velar es parte de esperar las revelaciones de Dios las cuales pueden ser palabras habladas o revelaciones por su luz.]

 39 Pasando un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: --Padre mío, de ser posible, pase de mí esta copa. Pero, no sea como yo quiero, sino como tú.

 40 Volvió a sus discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: --¿Así que no habéis podido velar ni una sola hora conmigo? [Un discípulo maduro debería ser capaz de esperar y velar la mayor parte del día: Tú, pues, vuélvete a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios. Ose 12:6.]

 41 Velad y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu, a la verdad, está dispuesto; pero la carne es débil. [Velar y esperar a Dios no es fácil porque es muy fácil dormirse cuando usted espera en silencio, escuchando y velando.]

 42 Por segunda vez se apartó y oró diciendo: --Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.2 [Por lo tanto él murió de manera horrible en la cruz como un ejemplo para nosotros de la obediencia que es necesaria para destruir nuestro espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia para que podamos ser reconciliados con Dios: Para que el mundo conozca que yo amo al Padre, yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye. Juan 14:31.]

 43 Cuando volvió otra vez, los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.

 44 Dejándolos, se apartó de nuevo y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.

 45 Entonces volvió a sus discípulos y les dijo: --¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí la hora está cerca, y el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de pecadores.

 46 ¡Levantaos, vamos! He aquí está cerca el que me entrega.

 47 Mientras él aún hablaba, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

 48 El que le entregaba les había dado señal diciendo: "Al que yo bese, ése es. Prendedle."

 49 De inmediato se acercó a Jesús y dijo: --¡Te saludo, Maestro! Y le besó.3 [No es lo que usted dice que hace que Jesús sea su Señor y Maestro, sino sus hechos — su obediencia a sus enseñanzas y mandatos. Por sus hechos usted lo reconocerá o lo repudiará como Señor y Maestro. Si usted continúa en el pecado y le llama a Él Señor, usted es como aquellos a quienes Él dijo: "Este pueblo se acerca a mí con su boca, pero su corazón está lejos de mí." Mat 15:8]

 50 Pero Jesús le dijo: --Amigo, haz lo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron.

 51 Y he aquí uno de los que estaban con Jesús extendió su mano, sacó su espada, y golpeando a un siervo del sumo sacerdote le cortó la oreja.

 52 Entonces Jesús le dijo: --Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman espada, a espada perecerán.

 53 ¿O piensas que no puedo invocar a mi Padre y que él no me daría ahora mismo más de doce legiones de ángeles?

 54 Entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras de que es necesario que suceda de esta manera?

 55 En ese momento Jesús dijo a la multitud: --¿Como contra un asaltante habéis salido con espadas y palos para prenderme? Cada día me sentaba enseñando en el templo, y no me prendisteis.

 56 Pero todo esto ha ocurrido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron.

 57 Los que habían prendido a Jesús le llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde los escribas y los ancianos se habían reunido.

 58 Y Pedro le seguía de lejos hasta el patio de la casa del sumo sacerdote. Habiéndose metido adentro, estaba sentado con los guardias para ver cómo terminaba aquello.

 59 Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Sanedrín buscaban falso testimonio contra Jesús, para que le entregaran a muerte.4 [¿Por qué querían matar a Jesús? A pesar de sus mejores esfuerzos para desacreditar a Jesús, los judíos tenían miedo de que todo el mundo lo siguiera. No sólo estaban los judíos preocupados acerca de sus trabajos, palacios, poder, ingresos, y prestigio, sino también su religión entera estaba amenazada por las enseñanzas de Jesús y sus milagros, porque si el mundo entero le seguía a Él, los romanos podrían ver eso como una amenaza y destruir a Israel.]

 60 Pero no lo hallaron, a pesar de que se presentaron muchos testigos falsos. Por fin se presentaron dos,

 61 y dijeron: --Éste dijo: "Puedo derribar el templo de Dios y edificarlo en tres días." [Cuando Jesús hizo esa declaración, "el templo" se refería a su cuerpo. Por medio de la muerte, entierro, y resurrección de Jesús en tres días, Él reconstruyó el templo en la Nueva Jerusalén celestial; Él y el Señor Dios Todopoderoso son el templo de Dios, y los santos llegan a ser sus piedras vivientes.]

 62 Se levantó el sumo sacerdote y le dijo: --¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

 63 Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: --¡Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios!

 64 Jesús le dijo: --Tú lo has dicho. Además os digo: De aquí en adelante veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo en las nubes del cielo.

 65 Entonces el sumo sacerdote rasgó su vestidura diciendo: --¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo, vosotros habéis oído la blasfemia.5

 66 ¿Qué os parece? Y ellos respondiendo dijeron: --¡Es reo de muerte!

 67 Entonces le escupieron en la cara y le dieron de puñetazos, y otros le dieron bofetadas,

 68 diciendo: --¡Profetízanos, Cristo! ¿Quién es el que te golpeó?

 69 Pedro estaba sentado afuera en el patio, y se le acercó una criada diciendo: --¡Tú también estabas con Jesús el galileo!

 70 Pero él negó delante de todos diciendo: --No sé lo que dices.

 71 Pero cuando él salió a la puerta, otra criada le vio y dijo a los que estaban allí: --Éste estaba con Jesús de Nazaret.

 72 Y otra vez negó con juramento: --Yo no conozco al hombre.

 73 Y poco después se acercaron los que estaban por allí y dijeron a Pedro: --Verdaderamente, tú también eres de ellos, porque aun tu modo de hablar te descubre [que era de la región de Jesús].

 74 Entonces comenzó a maldecir y a jurar: --¡No conozco al hombre! En seguida cantó el gallo,

 75 y Pedro se acordó de las palabras de Jesús que había dicho: "Antes que cante el gallo, tú me negarás tres veces." Y saliendo fuera, lloró amargamente.


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1 Pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado el Hijo del Hombre! Bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido. Mucha gente piensa que si hubiera sido mejor que Judas nunca hubiera nacido, eso prueba que Judas sufrirá en el infierno para siempre. Sin embargo, ellos no entienden como el destino de Judas podría ser más bien sufrir la vergüenza de todas las personas en todas las generaciones que saben que él traicionó a Jesús, el Hijo de Dios, cuando vino a la tierra a salvar a todos los hombres. De la Palabra del Señor en el interior: "Todos serán conocidos por lo que han dicho y hecho;" esto se refiere a la próxima vida, después del infierno, cuando todo hombre será liberado del pecado y purificado, para vivir en el patio exterior en el cielo, (Vea Hay esperanza para todos para más explicaciones.) Considere las siguientes escrituras, que describen el destino de los predicadores que no son enseñados por la voz del Señor y su luz, no son perfeccionados por el Señor, no son dotados con un ministerio autorizado, no son enviados por el Señor, y no están hablando palabras proveídas por el Espíritu del Señor; más bien ellos hablan con sus mentes carnales, la naturaleza de la muerte, y predican sus opiniones vanas por la imaginación de sus corazones impíos. (Estos ministros de la Babilonia de Satanás se disfrazan de ministros de justicia, y ellos mismos son engañados para que crean que son ministros de Cristo.):

Pondré sobre vosotros afrenta perpetua y eterna humillación que no serán olvidadas. Jer 23:40

Ahora, si los predicadores falsos tienen ese destino, el destino del pobre Judas será el peor de los peores.

Jorge Fox también afirmó en la carta 25 y en la carta 211 que cualquiera que comenzara a andar en el verdadero camino y regresara a los predicadores asalariados y sectas deficientes, sufriría un destino similar.

Y ustedes que se alejan de la luz,
con la cual Jesucristo los ha iluminado,
y se van con los sacerdotes asalariados que son variables,
alejándose del sacerdote que nunca cambia,

ustedes caminan en los pasos de Judas, y la aflicción será el fin de ustedes;
hubiera sido mejor que ustedes nunca hubieran nacido, ustedes han traicionado lo justo;

Todos ustedes que han conocido el camino de la verdad, y han probado el poder de la misma,
y ahora se vuelven hacia las modas y las costumbres del mundo,
ustedes detienen a aquellos que están saliendo del mundo, ustedes los hacen tambalear en la verdad,
ustedes cuestionan el camino del Señor,
el cual está fuera del camino del mundo, y de sus caminos;
y ustedes afligen a los justos, y entristecen los corazones de los rectos y los simples.
Hubiera sido mejor que nunca hubieran conocido el camino de la luz, la vida y el poder;
ustedes son la causa de que muchos se queden en la oscuridad;
ustedes son la causa de la jactancia de los impíos,
y hacen que los impíos los tomen como ejemplo,
y sus objeciones en contra de la verdad, y aquellos que viven en ella, que aleguen en contra de sus caminos.
Hubiera sido mejor que nunca hubieran nacido;

De la Palabra del Señor en el interior:

"Nunca te quejes. Mantente firme en la fe. Nunca te des por vencido, no importa qué tan bien se sienta el mirar atrás. No te afanes por ti mismo. Es de ciegos el darse por vencido, conociendo la voluntad de Dios. Ni siquiera pienses en darte por vencido. Separado de mi, no vas a desear correr. Que la paciencia tenga su obra perfecta. Permanece fiel a las promesas. Sé firme, no petulante. No dudes, no desmayes, no olvides. Acepta todo; no te ofendas de nada; sólo siéntate y espera."

2 Padre mío, de ser posible, pase de mí esta copa. Pero, no sea como yo quiero, sino como tú. Por segunda vez se apartó y oró diciendo: --Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Jesús les había dicho previamente a sus discípulos muchas veces que él debía ser levantado en la cruz; él sabía que sería crucificado, y sabía que era la voluntad del Padre. Él nos dijo seis veces que nosotros también debemos negarnos a nosotros mismos y tomar la cruz diariamente - mucho antes que él mismo muriera en la cruz. Por lo tanto él pasó por la horrible muerte en la cruz como un ejemplo para nosotros de la obediencia que es necesaria para destruir nuestro espíritu egoísta de manera que podamos ser reconciliados con Dios: Para que el mundo conozca que yo amo al Padre, yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye. Juan 14:31. Para dar más énfasis al hecho de que Él siempre fue obediente a lo que el Padre le mandó a hacer, Jesús nos muestra que él hubiera preferido otra cosa y no la crucifixión, pero descartó sus propios pensamientos para rendirse a la voluntad del Padre. Así como Jesús sólo hizo lo que era la voluntad del Padre, hablando sólo lo que se le decía que hablara, juzgando sólo lo que se le decía que juzgara, haciendo sólo lo que el Padre le mostraba que hiciera, así nosotros debemos crucificar nuestra naturaleza egoísta y pecaminosa en la cruz interna de la negación propia para que también podamos hacer la voluntad del Padre, la cual es que se nos diga qué decir, qué hacer, y qué pensar. Jesús claramente nos dice que este es el único camino al cielo: sólo aquel que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos. Mat 7:21. De la Palabra del Señor en el interior: "Cualquier cosa que Dios mande, aunque sea morir en la cruz, nosotros obedecemos; no importa cuán estrechas nuestras finanzas, no importa cuánto afecte nuestra reputación, no importa cuán ruinoso."

No sólo Jesús sabía que sería crucificado, Él también sabía que sería golpeado, primero por los guardias judíos del Sumo Sacerdote y después sería golpeado brutalmente por toda la guarnición romana, tanto así que ya no se vería como un hombre, Isa 52:14; algunas traducciones dicen que fue golpeado más de lo que ningún hombre alguna vez ha sido golpeado. Sabemos por las muchas declaraciones de Jesús que Él aceptó completamente la necesidad de su muerte por medio de la crucifixión, pero tal vez deseó una alternativa a la brutalidad sin precedentes que él enfrentaría inmediatamente; o tal vez temía que no podría mantener su paz mientras pasara por la golpiza a manos de la guarnición completa de los romanos. Pero presentó su cuerpo para ser sacrificado, así como se nos aconseja a nosotros que hagamos: Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y aceptable para Dios, que es vuestro servicio espiritual y adoración. Rom 12:1.

3 De inmediato se acercó a Jesús y dijo: --¡Te saludo, Maestro! Y le besó. Por lo tanto Judas lo llamó Maestro, pero lo traicionó. Por sus acciones traicioneras él negó que Jesús era su Señor y Maestro. La cristiandad también niega y repudia a Jesús por al enseñar la salvación instantánea por gracia, mientras ignoran las enseñanzas de Jesús con respecto a las exclusionesrequisitos, y condiciones de la salvación. Ignorar sus enseñanzas y mandatos, es negar y repudiar a Jesús como Señor y Maestro. Jesús no es Señor ni Maestro de nadie que todavía peque: como él dijo: "De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado," Juan 8:34; si usted es esclavo del pecado, entonces su pecado es su dueño. Su desafío es ser liberado del pecado por Él, para así ser más bien esclavo de la justicia, sólo hablando las palabras que usted le oye a Él decirle a usted inmediatamente antes de hablar y sólo hacer lo que Él le ordena que usted haga.

4 Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Sanedrín buscaban falso testimonio contra Jesús, para que le entregaran a muerte. Los judíos habían tratado de desacreditar a Jesús: ellos alegaron que Él estaba poseído por demonios y que había echado fuera demonios por medio del príncipe de los demonios; ellos alegaron que nadie le seguía sino una plebe ignorante; ellos alegaron que ningún profeta podía venir de Galilea; ellos alegaron que Él había blasfemado; ellos dijeron que Él sólo era el hijo del carpintero y estaban ofendidos con su sabiduría; y ellos intentaron apedrearle en Judea. A pesar de todos los esfuerzos de los judíos para desacreditar a Jesús, los judíos dijeron: "Ved que nada ganáis. ¡He aquí, el mundo se va tras él!" Juan 12:19; y "Si le dejamos seguir así, todos creerán en él; y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar y nuestra nación." Juan 11:48. El éxito de Jesús era una amenaza seria para el establecimiento de la religión judía. Ellos temían la pérdida de sus trabajos, palacios, poder, ingresos y prestigio. Si el mundo entero le seguía, entonces ellos temían que Roma destruiría a Israel. Por lo tanto comenzaron a buscar maneras de causarle la muerte. Juan 11:53.

Los judíos no tenían la autoridad de matar a ningún hombre, por lo tanto los sacerdotes judíos y ancianos persuadieron a la muchedumbre de espectadores judíos a que demandaran al gobierno romano que lo ejecutara. (Hasta este día los judíos niegan haber matado a Jesús, pero dicen que los romanos lo hicieron porque Jesús estaba hablando en contra de la autoridad romana y sus abusos.)

De la Palabra del Señor en el interior: "Los cristianos temieron a los primeros cuáqueros, así como los judíos temieron a Jesús." ¿Por qué? Porque en unos pocos años iglesias cristianas completas fueron vaciadas de los miembros que oían a los predicadores repetir las palabras de la Biblia, quienes se convirtieron en oyentes de Cristo en las reuniones silenciosas de los cuáqueros. Los cuáqueros fueron perseguidos porque los miembros que pagaban de entre los episcopales, presbiterianos, bautistas, y puritanos congregacionalistas estaban dejando sus iglesias y uniéndose a los cuáqueros. Los ministros y sacerdotes entonces corrieron hacia las cortes, demandando a cualquier cuáquero que dejara de pagarles los diezmos. Debido a que los cuáqueros no podían jurar en las cortes, prohibido por Jesús y Santiago, fueron encarcelados. Cuando el Señor envió a hombres y mujeres cuáqueros hacia sus iglesias a predicar la verdadera esperanza y la verdadera fe, los ministros y sacerdotes corrieron hacia los magistrados y cortes aun más, clamando "nuestra religión es amenazada." Cuando el éxito de los primeros cuáqueros eventualmente vació muchas iglesias por toda Inglaterra, la violencia de la oposición se intensificó, y el Parlamento pasó leyes en contra de cualquier reunión de cuáqueros, penalizándolas con multas, encarcelamiento, y finalmente destierro hacia las colonias remotas del Caribe. En Boston, tres hombres cuáqueros y una mujer cuáquera fueron ahorcados; otros veintitrés fueron condenados a morir antes que el rey insistiera que todos fueran regresados a Inglaterra para ser enjuiciados.

Durante la vida de Fox hubieron cinco gobiernos en Inglaterra: Carlos I, Oliverio Cromwell, Carlos II, Santiago II, y William y María. Sólo durante el reino de Carlos II, 13.562 cuáqueros fueron encarcelados; 338 murieron de heridas infligidas en reuniones o encarcelamientos, y 198 fueron enviados a la esclavitud en otros países. (Fuente: Enciclopedia católica). Bajo los primeros cuatro gobernantes, Los sufrimientos de Besse cuenta 869 cuáqueros que murieron en la cárcel. Cuando fueron enviados a la cárcel, aun sus hijos fueron vendidos como esclavos. Muchos otros perdieron propiedades personales y bienes raíces que les fueron confiscados como 'botín' tomado por las cortes; después de ser condenados por rehusarse a jurar, no quitarse de sus sombreros en la corte, viajar en domingo, no asistir los servicios religiosos aprobados por el estado, no pagar diezmos a las parroquias aprobadas por el estado, y por reunirse en servicios de adoración no aprobados por el estado.

Aquellos que persiguieron a los cuáqueros eran bautistas, episcopales, presbiterianos, y puritanos congregacionalistas, quienes clamaban que eran las verdaderas ovejas y que los cuáqueros eran los lobos vestidos de ovejas de los cuales Jesús nos advirtió; pero ¿acaso las ovejas matan a los lobos? No, los lobos matan a las ovejas; y así las primeras ovejas cuáqueras sufrieron cuando los lobos protestantes las mataron, las encarcelaron, tomaron sus posesiones, y las enviaron a la esclavitud. Así como la Biblia profetizó, la iglesia falsa mató a los verdaderos santos de Dios; la cristiandad se ha convertido (y todavía es) la ramera de Babilonia, embriagada con la sangre de los santos.

5 ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo, vosotros habéis oído la blasfemia. Los judíos condenaron a Jesús porque él admitió que era el Hijo de Dios. Por lo tanto ellos lo mataron porque dijeron que él había violado su ley y blasfemado, pero la verdadera razón era que ellos temían la pérdida de su religión y su nación. Ellos dijeron que la admisión de Jesús de que él era el Hijo de Dios era afirmar tener igualdad con Dios, y eso era una blasfemia. Los judíos creían que el Mesías sería sólo un hombre, y ellos actuaban como si nunca hubieran oído acerca del Hijo de Dios, sin embargo sus propias Escrituras, del Antiguo Testamento, hablan del Hijo.

El libro de Proverbios del Antiguo Testamento dice:

¿Quién ha subido al cielo y ha descendido? ¿Quién reunió los vientos en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en un manto? ¿Quién levantó todos los extremos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si lo sabes? Proverbios 30:4

En el libro de Salmos del Antiguo Testamento, el Rey David habló de manera muy, muy reverente del Hijo, atribuyéndole a él el poder de Dios:

Besad al hijo, no sea que se enoje y perezcáis en el camino; pues se enciende de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en él se refugian! Sal 2:12

En el libro de Daniel del Antiguo Testamento, aún el rey pagano de Babilonia, Nabucodonosor, pudo reconocer al hijo de Dios:

Y estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
Entonces el rey Nabucodonosor se alarmó y se levantó apresuradamente. Y habló a sus altos oficiales y dijo: --¿No echamos a tres hombres atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: --Es cierto, oh rey.
Él respondió: --He aquí, yo veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego, y no sufren ningún daño. Y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses. Daniel 3:23-25

Más adelante en el libro de Daniel del Antiguo Testamento, Daniel mismo vio a Jesús venir en las nubes de los cielos: Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Dan 7:13

Jesús se refirió a sí mismo como el Hijo del Hombre:

Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles,
y entonces recompensará a cada uno conforme a sus obras.
(No solamente una generación en particular.)
Hay algunos que están aquí, que no probarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Mat 16:27-8,Mar 8:38,9:1,Luc 9:26-27

Aquellos que no están purificados para ver la venida de Jesús (que aparece en sus corazones) antes de la muerte, lo ven cuando mueren, como todos los pueblos, todas las naciones, todas las generaciones lo hacen.

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá: aun los que le traspasaron. (También los judíos de hace 2.000 años atrás)
Todas las tribus de la tierra harán lamentación por él. ¡Sí, amén! Apoc 1:7
2.000 años atrás, al Sumo Sacerdote de los judíos y a los fariseos presentes en su juicio, Jesús, les dijo..
veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo. Mar 14:62

En el libro del Antiguo Testamento original llamado el Libro de la Sabiduría (traducido aquí del inglés) hay una extraordinaria profecía de cómo el Hijo de Dios sería rechazado por los judíos debido a que su propia iniquidad los ha cegado, y ellos no conocieron los secretos de Dios:

Por que los impíos dijeron, razonando consigo mismos, pero no correctamente: "Nuestra vida es corta y tediosa, y en la muerte del hombre no hay remedio; ni tampoco se ha conocido a ningún hombre que haya regresado de la tumba.
Por lo tanto esperemos a la persona justa porque él no está por nosotros; él está en contra de nuestras acciones, nos reprende con transgresiones de la ley, y divulga en contra de nosotros los pecados de nuestra forma de vida.
Él se jacta de que tiene conocimiento de Dios, y se llama a sí mismo hijo de Dios.
Él ha llegado a ser un reprensor de nuestros pensamientos.
Es duro para nosotros aún contemplarlo, ya que su vida no es como la vida de otros hombres, y sus caminos son muy diferentes.
Él nos estima como frívolos, y se abstiene de nuestros caminos como suciedad, y prefiere el fin del justo y la gloria de que él tiene a Dios como su padre.

Veamos entonces si sus palabras son verdaderas, y probemos lo que va a suceder a él, y sabremos cual será su final.
Porque si él es el verdadero hijo de Dios, Dios lo defenderá y lo liberará de las manos de sus enemigos.

Examinémoslo con desprecio y tortura, para que podamos conocer su mansedumbre, y probar su paciencia.
Condenémoslo con una muerte vergonzosa porque por su propia palabra él será respetado."
Tales cosas ellos imaginaron, y fueron engañados porque su propia iniquidad los ha cegado.
Y ellos no conocieron los secretos de Dios, ni esperaron la paga de la justicia, ni estimaron el honor de las almas santas
. Sabiduría 2:12-22

Las acusaciones de los judíos eran infundadas. Sus propias escrituras del Antiguo Testamento testificaban en varios libros acerca de la existencia del Hijo de Dios y del Hijo del Hombre.

De acuerdo con las escrituras judías y creencias, el verdadero Mesías debe cumplir con los siguientes requisitos:

Cómo Jesús cumplió las expectativas del Mesías
Ser un hombre judío practicante, descendiente de la casa del rey David Antes que comenzara su ministerio, Jesús era tan respetado como un judío practicante que Él enseñaba de manera regular y leía las escrituras en las reuniones del día de reposo en la sinagoga.

Jesús era descendiente directo de David, tanto por parte de su padre como su madre; José por medio de Salomón (Mateo 1:7-15), heredando así los derechos legales al trono de David, y María por medio del hijo de David, Natán (Lucas 3:23-31), y así su línea llevó la simiente de David, ya que a la línea de Salomón se le había negado el trono debido al pecado de Joaquín.
Ser un ser humano ordinario (en comparación con el Hijo de Dios) Jesús era el Hijo de Dios, quien se humilló a sí mismo para llegar a ser un hombre ordinario y morir en la cruz. Era considerado sólo como el hijo de un carpintero, un hombre ordinario.
Traer paz al mundo Él trae paz a toda persona en el mundo que le acepta y le sigue hasta la cruz, para recibir paz como el fruto del espíritu.
Reunir a todos los judíos en Israel Él reúne a todos los verdaderos judíos, aquellos que tienen un corazón circuncidado, al Israel espiritual y celestial.
Reconstruir el antiguo templo en Jerusalén Él reconstruye el templo en la Nueva Jerusalén, la Jerusalén celestial y espiritual; Jesús y sus santos son el templo, y cada santo es una piedra viviente, cada vencedor del mundo y sus deseos es un pilar en el templo.
Unir a la humanidad en la adoración del Dios judío y la observancia del Torá Ciertamente Él une a los verdaderos creyentes de todas las naciones, particularmente los gentiles, en adoración al Dios judío. El Dios judío es reconocido como Dios por miles de millones sobre todo el mundo.

Jesús predicó la observancia de la ley, incluso fortaleció la ley.

Y así sus verdaderos creyentes, que han crucificado sus deseos y afectos en la cruz interna de la negación propia, observan la ley, aún excediendo la ley al caminar en la ley real de amor: Un hombre que camina en la ley real de amor, es ordenado y vigorizado por Dios, quien le dice qué decir y qué hacer, de manera que todas sus acciones y palabras sean provenientes de una obediencia amante a Dios; verdaderamente un hombre tal ama a Jehová su Dios con todo su corazón, y toda su alma, y todas sus fuerzas. Deut 6:4-5; un hombre así cumple la ley establece la ley, incluso grandemente sobrepasa la ley.

Los judíos, interpretando incorrectamente las escrituras, rechazaron a Cristo, esperando a un rey que apareciera físicamente y restableciera un reino terrenal judío. De manera similar, cien generaciones de cristianos, interpretando incorrectamente las escrituras, han rechazado el escuchar y obedecer a Cristo dentro de ellos, y esperando una venida externa; esperando que Cristo apareciera de manera física para ser Rey de todo el mundo, perdiéndose así la posibilidad de prepararse para su venida interna y espiritual en ellos. Este es un gran engaño, con consecuencias desastrosas para aquellos que son engañados así.

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