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Mateo 5

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 1 [El sermón del monte es el sermón más grandioso de todos los tiempos. Todos pueden apreciar el poder de estas palabras a primera vista, pero el significado real ha estado escondido de la mayoría de la gente a través de los siglos. Por esa razón, estoy añadiendo una corta explicación de los primeros versículos entre paréntesis. El texto entre paréntesis (corchetes) es comentario o aclaración.]

   Cuando vio la multitud, subió al monte; y al sentarse él, se le acercaron sus discípulos.

 2 Y abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

 3 "Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. [Bienaventurados son aquellos que saben que son pobres en espíritu, que saben que necesitan más del Espíritu Santo, que saben que tienen gran necesidad y están en la pobreza espiritual. Apoc 3: 17-19. Pero ¡ay de vosotros los ricos [que piensan que son espiritualmente ricos]! Porque estáis recibiendo vuestro consuelo. Lucas 6:25. Jesús vino a predicar el evangelio a los pobres (en Espíritu) porque sólo aquellos que saben que son esclavos del pecado, pueden oír la oferta de su evangelio para destruir el pecado en ellos y liberarlos de verdad. Como dijo Jesús: "El que tiene oídos, oiga."]

 4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. [Bienaventurados son aquellos que lloran porque son esclavos del pecado, porque ellos no tienen control de sus emociones. Bienaventurados son aquellos que lloran porque han esperado y oído al Espíritu Santo, que les muestra que ellos son esclavos del pecado, amarrados al egoísmo, cautivos de sus deseos, y esclavos de sus emociones, porque ellos serán consolados; porque el mismo Espíritu Santo de gracia tanto le muestra al hombre sus pecados como también los quita después, purificando un pueblo peculiar con celo de buenas obras. Y: Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Lucas 6:21. Pero: ¡Ay de vosotros, los que ahora os reís! Porque lamentaréis y lloraréis. Lucas 6:25. Usted debe odiar su vida mundanal para poder ser motivado a perder su vida mundanal y así encontrar la vida superior de Dios.]

 5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. [Bienaventurados son los que han sido cambiados por el Espíritu de Dios para llegar a ser humildes, amables, y en control de sus emociones, porque ellos heredarán una tierra nueva; y los que esperan en Jehovah heredarán la tierra, Salmos 37:9, porque por su persistente y paciente espera en el Señor, Él le cambia para que llegue a ser manso con gran dominio propio. De la Palabra del Señor en el interior: "Los que esperan en el Señor heredarán una tierra nueva."]

 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. [Bienaventurados son los que quieren ser libres del pecado, que tienen hambre de la alabanza de Dios en vez de la alabanza de los hombres; y debido a esa hambre, ellos buscan a Dios con todo su corazón y su alma para después recibir la purificación del Espíritu Santo de sus corazones y sus almas, llegando así a ser justos. Juan nos advierte: Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo, 1 Juan 3:7. Jesús nos dice cómo él practicó la justicia: Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Juzgo sólo según lo que oigo. Juan 5:30; y lo que yo hablo, lo hablo tal y como el Padre me dice que hablar. Juan 12:49-50; y el Hijo no puede hacer nada de sí mismo [por su propia voluntad], sino lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19... La obediencia lleva a la justicia, Rom 6:16. Cuando usted es saciado, entonces usted juzga, habla y actúa, sólo a medida que Dios se lo ordena, así como Jesús practicó; entonces, y sólo entonces, usted es justo. Esto es hacer la voluntad del Padre; sólo aquel que haga la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos. Mat 7:21. Pero ¡ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! Porque tendréis hambre. Lucas 6:25.]

 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. [Aquellos que perdonan serán perdonado. La misericordia triunfa sobre el juicio. Aquellos que no perdonan a otros, que se quedan enojados, que guardan rencor, que resienten a otros, no serán perdonado por Dios. El Señor quiere misericordia, no sacrificio. Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Mat 6:12. Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Salmos 33:22. Jorge Fox escribió: "El perdón es más que con sólo la boca." De la Palabra del Señor en el interior: "Perdona y olvida."]

 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. [Bienaventurados son aquellos a quienes el Espíritu Santo limpia para purificarlos, porque ellos verán la gloria de Dios en el rostro de Cristo Jesús que aparece en sus corazones, con una gloria que siempre va en aumento. Cuando él aparezca, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él [Jesús] también es puro.. 1 Juan 3:2-3. A menos que usted tenga un corazón purificado, usted no verá a Dios; a menos que su corazón sea purificado, usted no verá a Dios, ni en esta vida ni en la próxima.]

 9 Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. [Bienaventurados son aquellos que buscan y alcanzan la paz, la cual es el fruto de haber alcanzado la justicia, y la cual es tranquilidad y segura confianza (seguridad incuestionable) para siempre. Entonces la paz de Cristo gobernará su corazón; gobernará como rey, gobernará sus pensamientos, gobernará sus palabras, y gobernará sus acciones.]

 10 Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. [También todos los que estén decididos a vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos. 2 Tim 3:12. Puesto que Cristo ha padecido en la carne por nosotros, armaos también vosotros con la misma mentalidad, porque el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado. 1 Ped 4:1-2. Es preciso que a través de muchas pruebas y tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22. Si no hay sufrimiento (aún hasta el punto de ser azotado), no se puede ser hijos de Dios y no hay salvación, la cual es ser libre del pecado.]

 11 Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen, y dicen toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo. [Hablándole a sus discípulos verdaderos, (entonces y ahora), Jesús dijo: Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero ya no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo; por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: 'El siervo no es mayor que su señor.' Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra [y practicado mis enseñanzas], también guardarán la vuestra. Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. Juan 15:18-21; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios. Juan 16:2. Así como el establecimiento religioso persiguió a Jesús en ese entonces, y así como el establecimiento religioso persiguió a los primeros cuáqueros, incluyendo su ahorcamiento en Boston, de la misma manera el establecimiento religioso perseguirá al Espíritu de Jesús dondequiera que aparezca plenamente en sus seguidores.]

 12 Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos; pues así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

 13 Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.1

 14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida. [Después que un discípulo es liberado de todo pecado y trasladado al reino de Dios, entonces el lucero de la mañana (Jesús) se levanta en su corazón, entonces usted ha sido llamado a salir de la oscuridad a su luz maravillosa, entonces usted comparte la heredad de la santidad en la luz, entonces usted está caminando en la luz ya que Jesús es la luz, entonces Dios hará que usted llegue a ser un hijo de la luz, y después usted será la luz del mundo; a través de su caminar y hablar en obediencia a la guía continua de Dios, Él le mostrará al mundo la sabiduría, el amor, y el poder de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "Nosotros demostramos el amor de Dios a la tierra." Este versículo podría haber sido traducido del original en griego igual de correctamente como: "Ustedes deben ser la luz del mundo." Jesús dijo: "Mientras yo esté en el mundo, luz soy del mundo." Juan 9:5.]

 15 Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero; y así alumbra a todos los que están en la casa.

 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. [Cuando usted es liberado del pecado y del mal en su corazón, la luz de Dios brillará en su corazón, para guiar sus pensamientos, palabras, y obras. Dios nos hace un instrumento apto en sus manos para dirigir en obras de amor, para mostrarle al mundo el amor de Dios, para sacudir a las naciones, y para extender la palabra de vida. Las obras de Dios son realizadas por su pueblo con gran gozo porque ellos saben que todas sus palabras y acciones son perfectas y virtuosas, que le agradan a Dios y avanzan la creación; así ellos están obrando verdadera justicia.]

 17 No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir.

 18 De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido.2 [Un discípulo crucificado produce el fruto del espíritu, el cual cumple la ley a medida que camina en el amor. El cielo y la tierra pasarán a medida que el discípulo está totalmente controlado por el Espíritu de Cristo y es trasladado al reino de los cielos en su interior. De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida." La Ley fue aplicada al hombre caído, quien perdió la vida y la guía de Dios por la caída de Adán en el jardín del Edén; ninguna ley se aplica al hombre que ha sido restaurado a la imagen espiritual de Dios.]

 19 Por lo tanto, cualquiera que quebranta el más pequeño de estos mandamientos y así enseña a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste será considerado grande en el reino de los cielos. [Vea Rom 3:31,Rom 2:14-16, Sant 1:21-25]

 20 Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos.

 21 Habéis oído que fue dicho a los antiguos: No cometerás homicidio; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el juicio.

 22 Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será sometido a juicio.3 Cualquiera que le llama a su hermano 'necio' será culpable ante el Sanedrín; y cualquiera que le llama 'fatuo' será expuesto al infierno de fuego. [De la Palabra del Señor en el interior: "No seas confundido; la ira debe ser eliminada para entrar en el reino."]

 23 Por tanto, si has traído tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,

 24 deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y ofrece tu ofrenda.

 25 Reconcíliate pronto con tu adversario mientras estás con él en el camino; no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel. [Jesús usa la prisión como una metáfora del infierno; él le está suplicando a los hombres que hagan lo bueno y les está advirtiendo acerca de las consecuencias de hacer lo malo. Lucas 12:35-59 da más detalles de esta súplica.]

 26 De cierto te digo que jamás saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante. [¡Note! Cuando en el infierno usted haya pagado el último centavo de su deuda de pecados cometidos en la tierra, usted saldrá; el infierno no es para siempre. Nosotros confiamos en el Dios viviente, quien es el Salvador de todos los hombres, especialmente aquellos que creen. 1 Tim 4:9-10. Vea Hay esperanza para todos para más detalles y más versículos que apoyan el concepto de que el infierno no es para siempre.]

 27 Habéis oído que fue dicho: No cometerás adulterio.

 28  Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón.4 [De la Palabra del Señor en el interior: "El hombre debe aprender a controlar su cuerpo. El fracaso del hombre—la inmoralidad sexual."]

 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.5 [Mirar a una mujer con deseo, cometiendo así adulterio, es un serio pecado que lleva al infierno. Sin embargo, Jesús no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos; Él quiere que vayamos a Él para que él pueda purificarnos a través de la fe obediente a los mandamientos que le oímos que Él nos habla a nosotros a medida que le esperamos en humilde silencio.].

 30  Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

 31  También fue dicho: Cualquiera que despide a su mujer, déle carta de divorcio.

 32 Pero yo os digo que todo aquel que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de adulterio, hace que ella cometa adulterio. Y el que se casa con la mujer divorciada comete adulterio.

 33 Además, habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente; sino que cumplirás al Señor tus juramentos.

 34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;

 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey.

 36 No jurarás ni por tu cabeza, porque no puedes hacer que un cabello sea ni blanco ni negro.

 37 Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del maligno6 [el espíritu de Satanás dentro de usted].

 38 Habéis oído que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo y diente por diente.

 39 Pero yo os digo: No resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.

 40 Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto.

 41 A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

 42 Al que te pida, dale;7 y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.

 43 Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.

 44 Pero yo os digo: Amen a sus enemigos, bendigan aquellos que los maldicen, háganle bien a aquellos que los aborrecen, y oren por aquellos que los ultrajan y los persiguen;

 45 de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.

 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los cobradores de impuestos?

 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso mismo los cobradores de impuestos [o ladrones]?

 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto."8 [Hay muchas referencias en las escrituras acerca de los requisitos de perfección en el Nuevo Testamento, (haga clic para ver), ¡y en el Antiguo Testamento también! (haga clic para ver). Sólo el poder de Dios puede cambiar al hombre para perfeccionarlo, y la finalización de su proceso de perfección ocurre cuando Jesús aparece para herir la cabeza de Satanás bajo los pies de usted. Rom 16:20. Debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7. Debemos ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro. 1 Juan 3:2-3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como él anduvo, 1 Juan 2:6, y así como él es, así seamos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17. No hay flexibilidad ni equivocación en ninguno de estos requisitos que han sido expuestos.]


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Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
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1 Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Del Diario de Jorge Fox:

el Señor me dijo 'Aquello que la gente pisotea debe ser tu alimento'. Mientras el Señor hablaba me reveló que la gente y los profesantes pisoteaban la vida, aún la vida de Cristo; ellos se alimentaban de palabras, y se alimentaban unos a otros con palabras, pero pisoteaban la vida, y pisoteaban y aplastaban bajo sus pies la sangre del hijo de Dios, la cual era mi vida; y vivían en sus opiniones arrogantes hablando acerca de él. Al principio me pareció extraño que yo tuviera que alimentarme de aquello que los profesantes pisoteaban; pero el Señor me lo reveló claramente por su espíritu y su poder eterno.

Cuando los hombres no hablan palabras mandados por el Espíritu de Dios, cuando ellos hablan con sus mentes carnales, cuando dan sus opiniones de qué significa la Biblia; ellos están pisoteando las palabras de Cristo, destruyendo su verdadero significado, destruyendo la vida en sus oyentes, y pisoteando la sangre de Jesús — porque están hablando sin vida, están hablando mentiras, están hablando errores, están hablando con el Espíritu de Satanás en vez del Espíritu de Cristo. Ellos no entienden que la sangre de Jesús nos limpia de todo pecado si caminamos en la luz así como él está en la luz. 1 Juan 1:7. Aquellos que hablan con sus mentes carnales, (que no hablan las palabras enseñadas y proporcionadas por el Espíritu), son ministros de Satanás, transformados para parecer ministros de justicia. 2 Cor 11:14-15; y no saben que son ministros de Satanás; piensan que son de Cristo, aunque Cristo nunca los llamó, nunca los entrenó, nunca los perfeccionó, nunca los autorizó, nunca les dio el don del ministerio, y nunca los envió a predicar.

2 De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido. Un discípulo crucificado produce el fruto del espíritu, el cual cumple la ley a medida que camina en el amor. El cielo y la tierra pasarán a medida que el discípulo está totalmente controlado por el Espíritu de Cristo y es trasladado al reino de los cielos en su interior. De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida." La Ley fue aplicada al hombre caído, quien perdió la vida y la guía de Dios por la caída de Adán en el jardín del Edén; ninguna ley se aplica al hombre que ha sido restaurado a la imagen espiritual de Dios. Cuando usted ha sido crucificado, usted camina en amor obediente a Dios a medida que Él proporciona continuamente todos sus pensamientos, palabras para hablar, y acciones que deben ser realizadas. Caminando en amor obediente a los mandatos continuos de Dios cumple la ley y establece la ley, incluso excediendo la ley en justicia.

Jesús nos dice en este versículo que Él vino a cumplir la ley, y después en el versículo que viene inmediatamente después Él nos da un ejemplo de cómo Él está fortaleciendo la ley para que sea cumplida, incluso excedida:

Claramente Jesús ha definido una ley mucho más fuerte; claramente Él insiste que nosotros excedamos la justicia de observar la ley de Moisés para llegar a ser perfectos, lo cual es amplificado por otros versículos en el Nuevo Testamento:

Cuando usted ha sido crucificado y ha llegado a ser como Dios en santidad, justicia, misericordia, pureza, y perfección, entonces usted está caminando en amor y cumpliendo la ley.

En otro lugar Jesús nos dice por qué es necesario: porque todos los hombres están contaminados con lo que está en su corazón, y debido a que nada que esté contaminado puede entrar en el cielo, todos los hombres contaminados son excluidos del cielo. De la Palabra del Señor en el interior: "A menos que tú seas testigo de que recibes la fe de parte de Cristo, estás bajo la ley. A menos que tú atestigües la ley cumplida en usted, estás bajo la ley. Ay de ustedes si no escuchan y cumplen la ley." Por lo tanto nuestros corazones deben ser limpiados incluso del deseo o la inclinación al pecado.

Cuando usted es perfeccionado para estar sin pecado, el cielo y la tierra pasan a medida que el discípulo es completamente controlado por el Espíritu Santo y es trasladado hacia el reino del cielo dentro de sí mismo. El fin del mundo es una experiencia personal — como lo fue para los discípulos — porque ellos vieron el fin del mundo. Y el mundo está pasando y desapareciendo, junto con sus deseos y su lujuria; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:17. Por lo tanto el mundo con sus deseos y pasiones desaparecen juntos, crucificados con la ayuda del Espíritu. Después de que somos purificados, Cristo regresa a establecer su reino dentro de nosotros, y el mundo que conocemos desaparece. Entramos en una dimensión diferente — el paraíso o el reino de los cielos. Estas cosas les acontecieron como ejemplos y están escritas para nuestra admonición, para nosotros sobre quienes han llegado estos tiempos finales. 1 Cor 10:11. El mundo termina cuando usted entra en una dimensión diferente y paralela, el reino de Dios que está adentro y alrededor de nosotros — es una dimensión diferente en la cual podemos vivir, una dimensión espiritual a la que entramos a través de tribulaciones personales mientras todavía estamos físicamente en la tierra; y después para permanecer allí para siempre. Pero, a menos que usted entre en el reino de los cielos en esta vida, usted nunca tendrá una herencia en el reino de Cristo o de Dios. Los libros de Hechos y Efesios nos ayudan a entender el reino de Dios dentro y entre nosotros: Dios .. no está lejos de ninguno de nosotros, porque "en él vivimos, nos movemos y somos". Hechos 17:27-28, y un solo Dios y Padre de todos, quien es sobre todos, a través de todos y en usted todos. Efe 4:6; pero no estamos conscientes de esto porque estamos en una dimensión física más baja. La dimensión física comparte el mismo espacio que las dimensiones espirituales más altas; un solo Dios y Padre de todos, quien es sobre todos, a través de todos y en usted todos. Efe 4:6. Entrar en el reino de Dios dentro y alrededor de nosotros, es ser dramáticamente trasladados a la dimensión espiritual de conciencia y visión, en unión con Cristo y con Dios, pero caminando en al tierra por medio de la luz de Dios. El mundo pasa de nuestra vista cuando entramos en el reino. De la Palabra del Señor en el interior: "El mundo termina cuando entras en otra dimensión. Puedes vivir en el cielo y aun caminar en la tierra."

Él escribe la ley más fuerte en nuestros corazones a medida que lo esperamos a Él, escuchando para oír sus mandatos que él nos habla, los cuales están implantados en nuestro corazón y los cuales transmiten su vida a nosotros hasta que somos crucificados en la cruz interna de la negación propia para llegar a ser libres incluso del deseo de pecar con un corazón nuevo y una mente nueva. Entonces llegamos a ser uno con Cristo y el Padre, y entramos en el reino mientras todavía estamos vivos en la tierra para disfrutar paz, gozo, y justicia para siempre.

Jorge Fox escribió del fin de la ley:

Cristo no vino a quebrantar la ley; el apóstol dijo que la ley era buena en su lugar, y él la estableció; sin embargo el apóstol dice que el sábado era una sombra, pero el cuerpo era Cristo, y él los lleva a la ley en el corazón, en la mente, y allí él la estableció. Cristo no vino a quebrantar ni una jota ni una tilde de ella, sino (tome nota) a cumplirla; y él dijo: "ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido."... las ofrendas son cambiadas; la ley también es cambiada, y la ofrenda, Cristo Jesús, después de haber venido, la ley vino a estar adentro, y la circuncisión adentro; y Cristo, el reposo, es el Señor del sábado, y el reposo para el pueblo de Dios. Aquel que sostiene los sábados y las ofrendas, sostiene la circuncisión y las obras, y así mantiene alejada a la gente del cuerpo y la cabeza, en las señales y las sombras, y así en las obras de la ley, las cuales la ley ordena...Cristo es el fin de la ley para todo el que cree, en cada jota y tilde, e impresión de ella; y las señales y las sombras que fueron sostenidas por la ley, de la cual Cristo es el fin; sin embargo la vida de la ley, el poder, permanece, aunque las sombras y cosas externas que cambian, terminan, el cuerpo es lo que las hace terminar a todas.

La vida y poder de la ley permanece porque la ley sobreviviente llegó a ser la ley interna que está en el corazón de todo hombre:

Porque cuando los gentiles que no tienen ley practican [obedecen] por instinto las cosas contenidas en la ley, estos hombres que no tienen la ley, son ley para sí mismos.
Ellos muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, mientras que su conciencia también da testimonio; mientras que sus pensamientos los acusan o los excusan. Rom 2:14-15

(Hay un registro guardado de cada pensamiento que los hombres han tenido, y esos pensamientos serán revelados y recordados en el juicio para mostrarle a los hombres cómo ellos deliberadamente violaron las leyes de en sus corazones.)

La ley en el corazón de todo hombre nos hace sentirnos mal cuando mentimos o robamos; y esta ley incluye las leyes morales externas:* no robar, no mentir, no codiciar, no asesinar, no cometer adulterio, (y toda inmoralidad sexual), honrar a su padre y a su madre, amar a su prójimo como a sí mismo, hacer por otros lo que quisiéramos que hicieran por nosotros, etc. Las leyes morales de la ley interna exceden las leyes morales externas (Mosaicas) porque, como Jesús dijo, él vino a cumplir la ley; y entonces Él nos dijo cómo debía ser fortalecida, lo cual la ley interna refleja. La ley interna fortalecida puede ser entendida como habiendo sido violada cada vez que usted exhibe un fruto de la carne, los cuales incluyen: inmoralidad sexual, impureza, codicia, indecencia, tonterías, bromas groseras, obscenidad, adulterio, desenfreno, hechicería, odio, peleas, celos, iras, ambición egoísta, divisiones, envidias, homicidios, borracheras, fiestas, malos pensamientos, fornicaciones, iniquidad, engaño, blasfemia, orgullo, enojo, jactancia, lisonja, falta de modestia, inmoralidad, e insensatez. Cualquiera de estas cosas descalifica a cualquier hombre del cielo. Un hombre inocente de todos los frutos de la carne recién mencionados está en pleno cumplimiento de los requisitos rígidos de la salvación enunciados en las escrituras: debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7. Debemos ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro, 1 Juan 3:2-3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como él anduvo, 1 Juan 2:6; y así como él es, así seamos nosotros en este mundo, 1 Juan 4:17.

*Si usted es un judío que practicó la ley de Moisés y recientemente se convirtió al cristianismo, a usted se le permite (no se le exige) continuar esa práctica hasta que usted haya recibido fe del Espíritu que una porción de la ley ya no debería gobernarlo, (como lo hizo Pedro); porque si usted piensa que es pecado violar cualquier aspecto de la ley, usted está condenado a violarla. Cuando su naturaleza pecaminosa ha sido crucificada, usted también estará caminando en obediencia continua a las instrucciones de Dios, lo cual establece, cumple y grandemente excede la ley en verdadera justicia.

Todo hombre será juzgado de acuerdo a esta ley; ningún hombre será exento de esta ley por ninguna razón, y nunca ha sido anulada ni cancelada. La ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive, Rom 7:1; la ley es nuestro tutor sondeando nuestros pecados y faltas que nos motivan a ir a Él para recibir sus enseñanzas, mandatos, (más leyes), y cambios que purifican por medio de la gracia. Nosotros vivimos bajo las restricciones de la ley hasta que hemos crucificado nuestra naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia; hasta entonces nosotros caminamos de acuerdo a las restricciones de las leyes morales además de cualquier mandato que oigamos del Señor a medida que lo esperamos a Él, escuchando y velando para oír las palabras que Él habla y sus revelaciones hacia nosotros.

De la Palabra del Señor en el interior:

Para ser liberado de la ley, usted se debe someter a Dios, condenando el pecado en su carne, con los mandatos adaptados a las circunstancias de su vida que usted oye cuando lo espera a Él; y esos mandatos están establecidos como leyes adicionales en su corazón, en el cual están todas las leyes usted debe obedecer y continuar obedeciendo hasta que usted haya sido completamente crucificado, para entonces caminar en amor y libertad bajo ninguna ley.

A menos que usted haya producido el fruto del espíritu, usted debe obedecer la ley interna, que incluye el centro moral de la ley mosaica, como también los mandatos que usted reciba directamente del Señor. Después que su espíritu egoísta haya sido crucificado en la cruz interna de la negación propia, entonces todos sus pensamientos, palabras, y acciones son ordenadas por Dios; y usted ya no está sujeto a la ley.

De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida."

3 Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será sometido a juicio. Note que el Señor ha comparado el enojo con el asesinato, y de hecho cuando usted está enojado con alguien, en su corazón usted lo ha asesinado; así como después en los versículos de ese capítulo, Él explica que mirar a una mujer para desearla es cometer adulterio en el corazón. Juan nos da más evidencia aún de que el enojo es asesinato en el corazón: Todo aquel que odia a su hermano ha cometido asesinato [en su corazón], y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciendo en él. 1 Juan 3:15. De la Palabra del Señor en el interior: "No seas confundido; la ira debe ser eliminada para entrar en el reino."

Tanto el enojo como los deseos carnales son pecados del interior del corazón que sólo el Señor puede quitar, pero nosotros debemos ir a él, y debemos esperar en élescuchando en humilde silencio con la necesidad de la gracia de su poder purificador del corazón y del alma. Para que nuestros corazones lleguen a estar puros sin pecado, debemos paciente y persistentemente esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer.

El Señor juzga; a nosotros se nos prohíbe juzgar. El Señor se venga; a nosotros se nos prohíbe hacerlo. El Señor hace morir y hace vivir; a nosotros se nos prohíbe quitar la vida. El Señor tiene un enojo piadoso (en combinación con el dolor y la pena) en contra de hombres que son religiosos hipócritas, que todavía están pecando; a nosotros se nos prohíbe estar enojados con alguien.

Esta es una parábola del Señor acerca de cómo él va a encargarse de su enojo:

Entonces su señor le llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, así como también yo tuve misericordia de ti?"
Y su señor, enojado, le entregó a los verdugos hasta que le pagara todo lo que le debía.
Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano. Mat 18:32-35

No hay excusa para el enojo; es parte de la naturaleza bestial del hombre. El Señor es nuestra prueba. Cuando fue crucificado, oró al Padre para que perdonara a aquellos que lo estaban crucificando porque no sabían lo que estaban haciendo. Él es el ejemplo supremo. No hay injusticia más grande que el que su propio pueblo lo haya crucificado, cuando él había sanado a ciudades enteras de toda enfermedad e invalidez, había levantado a los muertos, restaurado la vista a los ciegos, y había hablado nada más que la verdad; y sin embargo, cuando estaba pasando por un dolor inimaginable, oró por el perdón de ellos. Ahora, si alguna vez hubiera habido una justificación para el enojo, esta horrible crucifixión del hombre más humilde que caminó sobre la tierra, era esa justificación; sin embargo el Señor no se enojó. Por lo tanto, por medio de su monumental perdón de aquellos que lo asesinaron, nosotros sabemos que nunca hay justificación para que nosotros nos aferremos al enojo. Él fue afligido, con una tristeza casi hasta la muerte, sabiendo lo que le iba a suceder. Y su reacción fue tristeza a las injusticias colosales que él sufrió, pero no enojo; tristeza, no por sí mismo, sino tristeza por lo equivocados que estaban sus hijos errantes.

Hay muchos que justifican su enojo diciendo: "el Señor se enojó cuando echó fuera del templo a los cambistas." Mi respuesta es: "no, él no estaba enojado como se enoja un hombre; él estaba bajo perfecto control y sabía exactamente lo que estaba haciendo, porque él dijo que nunca juzgó nada por sí mismo porque sólo juzgó a medida que oyó los juicios del Padre; además él solo dijo lo que oyó al padre decirle que dijera, y sólo hizo exactamente lo que el Padre le instruyó que hiciera. Juan 12:49-50, 5:19,30, 14:31." El enojo es un juicio que hacemos nosotros mismos, y cuando juzgamos a alguien de manera crítica, sufrimos el mismo juicio: No juzguéis, y no seréis juzgados. No condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados. Lucas 6:37. Pero ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia y palabras groseras de vuestra boca. Col 3:8. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad. Efe 4:31. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Mat 6:14-15. El enojo del hombre no lleva a cabo la justicia de Dios. Santiago 1:20.

Vea la página acerca de cómo Perdonar a otros es crucial para obtener sugerencias de cómo dejar el enojo.

4 cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Gentil lector, Cristo vino a reforzar la ley, haciendo aún más difícil el ser obedientes que antes que él viniera. Cambió el "ojo por ojo" por "den la otra mejilla; amen a sus enemigos, bendigan aquellos que los maldicen, háganle bien a aquellos que los aborrecen, y oren por aquellos que los ultrajan y los persiguen." Él hizo del adulterio no sólo el acto, sino el pensamiento en el corazón. Él hizo del homicidio no sólo el acto, sino el enojo y odio en el corazón. Él nos dijo que no devolviéramos los daños o insultos. Nos dijo que restringir el pecado no era suficiente, sino que estamos contaminados con lo que está en nuestro corazón; de modo que nuestros corazones deben ser limpiados del deseo o la inclinación a pecar. Nos dijo: a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos. Mat 5:20. Note, justo después que él nos dice que mirar a una mujer para desearla es cometer adulterio en nuestros corazones, después nos dice que si nuestro ojo derecho nos hace pecar, que lo quitemos. Esto nos muestra la seriedad del pecado sexual.

Ahora, Jesús es justo. Él no nos hubiera añadido estos mandamientos, a menos que hubiera una manera de obedecerlos. La manera es yendo hacia él, esperando y velando silenciosamente, escuchándolo y obedeciéndole — el arrepentimiento — la cruz interna de la negación propia. Sus almas son purificadas al obedecer la verdad, por medio del espíritu. 1 Ped 1:22. Escuchad y obedecer mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Andad completamente en todo camino que os he mandado. Jer 7:23. Él [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9

5 Note, justo después que él nos dice que mirar a una mujer para desearla es cometer adulterio en nuestros corazones, después nos dice que si nuestro ojo derecho nos hace pecar, que lo quitemos. Esto nos muestra la seriedad del pecado sexual. Porque esto lo sabéis muy bien: que ningún inmoralidad sexual ni impuro ni codiciosa, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efesios 5:5-6. Pero él no quiere que nos mutilemos. Sólo está ilustrando lo serio que es continuar pecando. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para que entremos al Reino y escapemos el infierno, el pecado tiene que salir. Sabía que los ministros falsos con evangelios falsos que prometían libertad para continuar pecado se levantarían después que él se fuera. Los cambios en nuestro corazón por medio de la cruz perdida de la pureza pueden quitar el deseo de la mano, el pie, y el ojo que causan que pequemos.

6 No juréis. Jurar no es decir malas palabras. Jurar es tomar un juramento, o jurar "decir toda la verdad." Jurar fue prohibido por Jesús y por Santiago: sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento. Más bien, sea vuestro sí, sí; y vuestro no, no; para que no caigáis bajo condenación. Santiago 5:12. La razón por la cual Jesús nos dice que no juremos por el cielo, ni la tierra, (ni la Biblia) ni por Dios, ni tampoco los cabellos en nuestra cabeza, es porque usted no puede controlar ninguna de esas cosas, de modo que pretender poder invocarlos es una completa exageración, aún una mentira.

Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del mal. A menos que nuestro espíritu egoísta, el espíritu de Satanás, que cada hombre tiene, sea crucificado, la mayor parte de lo que hablamos es del espíritu de Satanás; aún si usted ha "aceptado a Jesús," su boca sigue siendo controlada por el espíritu de Satanás hasta sea crucificada en la cruz interna de la negación propia, siendo sustituida por el Espíritu de Cristo para reine en sus corazones, pensamientos, palabras, y acciones. A menos que que su corazón haya sido purgado de la maldad que está en él, por la gracia poderosa de Dios, para ser purificado, sus palabras provienen del Espíritu de Satanás. Por eso, Jesús no quería que el hombre diera testimonio de él, porque él sabía lo que estaba en sus corazones. Juan 2:25. Y muchas otras veces, Jesús ordenó a los hombres a que no hablaran de los milagros que había hecho; porque él no quería el testimonio de los hombres que todavía tenían el corazón lleno de maldad, como lo tenemos todos, hasta limpiados por él. Por eso, Jesús dijo: Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa [inefectiva] que hablen. Mat 12:36.

El corazón del hombre está lleno de maldad; la mente carnal es enemistad contra Dios. Lo que un hombre no crucificado habla proviene de su corazón, mente y espíritu, que son malvados; por eso el Señor nos debe dar un corazón nuevo, una nueva mente y un espíritu nuevo, ya que debemos convertirnos en una criatura completamente nueva, con todas las cosas viejas que ya han pasado. Esta es la cual un discípulo es ciego hasta que Jesús, el Maestro, hace al discípulo perfecto como Jesús es perfecto; para poder ayudar al hermano del discípulo a eliminar la paja de su ojo. Lucas 6:39-45.

7 Al que te pida, dale. Este mandamiento se aplica a individuos que pidan ayuda para sí mismos o para su familia. Aunque darle a organizaciones de caridad que ayudan a los pobres es algo de lo cual el Señor está a favor, este mandamiento no se aplica a solicitaciones provenientes de organizaciones. Para individuos la única excepción es cuando usted sabe que la persona que le está pidiendo está fingiendo que tiene necesidades. Por ejemplo, en la ciudad donde yo vivo se sirven 3 a 5 comidas gratis diariamente; por lo tanto yo sé que si tienen un letrero que dice que tienen hambre o que necesitan dinero para comer, no están siendo sinceros. Muchos defensores de las personas mendigas sin hogar nos dicen que no le demos dinero al típico mendigo en las calles, sino más bien que le ofrezcamos una comida o que contribuyamos a las organizaciones caritativas que ayudan a las personas sin hogar en nuestra área; incluso nos dicen que darle dinero a tales personas más bien les hace daño (y también le hace daño a las personas pobres que tienen necesidades genuinas). Si un mendigo es agresivo; o si usted ve a la misma persona mendigando por varias semanas, meses, o años; o si usted los ve tirados a un lado de la calle; o si los ve celebrando; o si usted ve a un grupo de personas tomando turnos con un letrero para pedir limosna; o si tienen olor a alcohol; todas esas cosas muestran el fraude de su necesidad fingida. Sin embargo, si usted tiene dudas o se siente incómodo rehusando a darles, entonces dé; y si usted siente que alguien tiene una necesidad sincera, entonces dé liberalmente y con el gozo de ayudar a alguien que realmente necesita ayuda.

8 Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Note, Jesús no dejó ninguna flexibilidad en la definición de ser perfecto, lo cual él nos mandó que fuéramos. Él no nos dice tan perfectos como sea humanamente posible. Él no nos dice casi perfectos. Él no dice medio perfectos. Él dice: perfectos como su Padre que está en los cielos es perfecto — una calificación definitiva de perfección — y una perfección indiscutible. Ahora, Jesús no miente; Jesús no exagera. Por lo tanto, si él nos dijo que fuéramos perfectos, así como nuestro Padre en los cielos es perfecto, entonces debe ser posible, y es posible. Por lo tanto, mortificad [haced morir] las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría. Col 3:5. Porque con misericordia y verdad se purgado la iniquidad [desde el corazón]. Prov 16:6; — con obediencia que lleva a la justicia. Rom 6:16

Este versículo, sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto, no es nada más que el resumen de sus mandatos en los versículos anteriores que definen el comportamiento perfecto: la ira debe ser eliminada, (22), ni siquiera mire a otra persona con deseos sexuales, (28), no se divorcie excepto por inmoralidad sexual, (32), no jure o haga juramentos, (34), no resista al malo, dé la otra mejilla cuando le golpeen, (39), dé su abrigo también a cualquiera que tome su túnica en la corte, (40), haga más que lo que la gente le pida, haga un esfuerzo extra, (41), dele a aquel que le pide o que quiere pedir prestado, (42), ame a sus enemigos, bendiga a aquellos que lo maldicen, haga el bien a aquellos que lo odia, y ore por aquellos que lo ultrajan y lo persiguen, (44). ¿Acaso no es esa la definición de un hombre perfecto y sin pecado?

Hay muchos otros versículos que hablan de la perfección como algo que se requiere tanto en el Antiguo Testamento (haga clic para ver) como en el Nuevo Testamento (haga clic para ver). Sin embargo, este es el versículo que aquellos que no tienen la verdad (que no son enseñados directamente por la voz del Señor) no quieren reconocer. Hay varias racionalizaciones de esta negación que la gente hace incluyendo:

  1. "Él realmente no quiso decir perfecto, sólo medio perfecto o traten de ser perfectos."
    Sin embargo Jesús dijo sed perfectos, como Dios es perfecto una calificación definitiva de perfecto. Jesús no dejó lugar a dudas en la definición de la perfección. Otros versículos muestran un estándar alto similar. Debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7-10. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro. 1 Juan 3:3. Así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como Él anduvo, 1 Juan 2:6, y como él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17.

    Jesús dijo: ¡No peques más! y ¡arrepentíos o pereceréis! [perder su alma]. Cuando Él dijo: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto, ¿acaso Jesús no está diciendo lo mismo cuando dice no peques más? El estado sin pecado es la perfección del hombre quien entonces obra y habla de la manera en la que Dios se lo ordena.

  2. La racionalización favorita de los guías ciegos es: Jesús realmente no dijo perfecto, él dijo "completo;" ¿completo, así como vuestro Padre que está en los cielos es completo? Una cosa es ser perfecto en palabra y hechos, como lo es el Padre; pero ser completo como el Padre implica que usted tendría la capacidad de crear universos, planetas, galaxias, hombres, ángeles, incluso a Jesucristo — y esa es una racionalización absurda para evitar llevar la cruz y hacer lo necesario para llegar a ser puros, santos, justos, libres de pecado, y perfectos, caminando como Él caminó, en total obediencia a las obras que el Señor ordena hacer y las palabras que debemos hablar. A los guías imperfectos y ciegos no les gusta perfecto, pero sí les gusta completo porque deja mucho lugar para interpretaciones; da mucho lugar a dudas; podríamos discutir para siempre acerca de lo que significa "completos como vuestro Padre". La palabra completo es tan vaga que los guías ciegos pueden alegar que ellos también son completos porque han ido a universidades bíblicas y porque tienen gran conocimiento de las escrituras.

    De la palabra del Señor en el interior:
    "Yo digo que esto es para su vergüenza.
    Aunque ustedes tienen gran conocimiento de las escrituras y las profesan, no poseen a aquel de quien ellas hablan."

    Además, Santiago incluso escribió que debemos llegar a ser completos y perfectos, de modo que no carezcamos de NADA:

    "Pero que la paciencia tenga su obra completa para que seáis perfectos y cabales, no quedando atrás en nada," Santiago 1:4.

    [¡Tome nota! Si usted no carece de nada, entonces usted tiene todo lo posible, (elevado al cielo, sentado con Cristo en el reino, en unión con Cristo y con Dios, libre de pecado, puro, santo, permanentemente perfeccionado, protegido de pecar otra vez), como Pablo escribió del hombre perfecto: Hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efe 4:13. Si usted es un hombre perfecto y posee la plenitud de Cristo, usted tiene todo lo posible.]

    Pablo también escribió acerca de llegar a ser perfecto y completo:

    Os saluda Epafras, quien es uno de vosotros, siervo de Cristo siempre solícito por vosotros en oración, para que estéis firmes como perfectos y completamente entregados a toda la voluntad de Dios. Col 4:12

    [Esta es una oración seria, que los colosenses podían estar firmes (ser fuertes), ser perfectos, ser completos, haciendo la voluntad de Dios. Este no es un cristianismo falso. Esto es hablar de ser restaurados a la vida y la luz de Dios, en unión con Dios, controlado por Dios en pensamiento, palabra, y hechoscon la capacidad de hacer la voluntad de Dios sobre la tierra como es hecha en el cielo.]

    No tenemos ejemplos de hombres completos en las escrituras, pero tenemos ejemplos de hombres perfectos en las escrituras, (Enoc, Noé, Zacarías, Elizabeth, Job, Ezequías, Asa, y David), y de hombres perfectos en los escritos de los primeros cuáqueros en este sitio, con una página web entera dedicada al tema de la perfección que incluye varios testimonios de los primeros cuáqueros quienes habían alcanzado la perfección. Perfecto significa libre de todo pecado; que ya no se sienta en la oscuridad ni camina en la oscuridad; sino que camina por medio de la luz de Dios; ya no con la mente carnal ni las imaginaciones impías del hombre; sino caminando a medida que es guiado por la mente de Cristo; pero completo es una palabra completamente indefinida.

    Los guías imperfectos y ciegos del cristianismo a menudo tuercen unos pocos versículos para apoyar sus predicaciones de que el pecado es inevitable hasta la muerte, y estos versículos torcidos están enumerados y explicados en la página web de la Perfección y la Pureza, (haga clic para ver).

    La gente es perezosa con respecto a su complacencia hacia el camino ancho y fácil de la gracia instantánea y la salvación instantánea, pero Jesús insistió en las obras a todas las siete iglesias de Apocalipsis, incluso insistiendo en las obras perfectas, Apoc 3:2-3; la salvación requiere obras de fe obediente, pero no obras muertas o las obsoletas obras de la ley. Para más información acerca del tema de las obras necesarias, vea la mentira número 8 en Las diez mentiras mortales del cristianismo.

    Muchos serán purificados, y emblanquecidos y probados; pero los impíos obraran impíamente y ninguno de los impíos entenderá. Pero los sabios sí entenderán. Daniel 12:10

  3. La siguiente racionalización es: es humanamente imposible ser perfecto. Correcto. Sin el poder sobrenatural de Dios que produce cambio, es imposible. Pero eso es exactamente lo que Jesús vino a abrir — la gracia de Dios que produce cambio disponible a cualquiera que cree en su nombre; y después va a él a oír y obedecer su Palabra y su Luz que está en el interior de cada uno de nosotros, esperando para enseñarnos y cambiándonos. Jesús quiere cambiarnos para que seamos como él — él quiere clonar su espíritu en nosotros, cambiándonos para que seamos como Él es — perfectos. En la cruz interior de la negación propia crucificamos nuestro espíritu pecador de egoísmo, y Él lo reemplaza con su espíritu — un mandato a la vez que le oímos hablar y obedecemos.

Por lo tanto, como dijo Pablo: Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1.

De la Palabra del Señor en el interior:

Por medio de sus esfuerzos carnales, muchos de los mandamientos de Jesús son imposibles de guardar completamente, no importa cuánto trate; la obediencia completa a todos sus mandatos sólo es posible si usted va a Dios para ser cambiado, por el poder de Dios que limpia y purifica - a través de la cruz interna de la negación propia. El cristianismo no tiene poder porque no entienden el evangelio, que es el poder de Dios; ellos no entienden la cruz, que es el poder de Dios; y no entienden el poder de su nombre. El cristianismo no tiene poder, y practica una apariencia de piedad; exactamente lo que advirtió Pablo. 2 Timoteo 3:5. Pero por medio del poder de Dios (la fe en las verdaderas promesas), usted puede ser cambiado para poder guardar completamente todos los mandamientos de Jesús, para cumplir la ley, para establecer la ley, para llegar a ser perfecto, para llegar a ser puro, para llegar a ser santo — al creer en sus promesas verdaderas e ir a él para escuchar en silencio, oír, y obedecer. Pero a menos que usted lo haga, siempre estará encerrado en la esclavitud del pecado, sin poder amar como él le manda que lo haga, sin poder mostrar el amor de Dios al mundo, sin poder ser un verdadero discípulo de Cristo, sin tener herencia en el reino de Cristo. Escuchar y obedecer lo que usted le oye al Señor decirle, resulta en que el Espíritu hace morir el pecado en su carne; hasta que finalmente el Señor aparece pare destruir completamente el residuo del espíritu de Satanás que está en su corazón, cuando él aparece para herir la cabeza de Satanás bajo sus pies, (una experiencia personal), y destruirlo con el brillo de su venida y consumirlo con el espíritu de su boca (la espada aguda de dos filos).

De la Palabra del Señor en el interior:"Todo el que cree al hijo, será hecho perfecto."

De acuerdo con William Penn, para Dios un hombre perfecto es: sin culpa, sin pecado, que se aparta del mal; y que sin embargo todavía puede cometer errores que no son pecados, estar sujeto a las enfermedades, y estar sin sabiduría perfecta ni gloria. Y citando a Juan Gratton: "Por lo tanto está claro, los hombres pueden ser real, perfecta, sinceramente, hijos o ramas, sin embargo pueden crecer de fuerza en fuerza, de fe en fe, en el Espíritu del Señor y por medio de él, y sin embargo ser hijos perfectos, y crecer para ser hombres jóvenes, y vencer al maligno, y aún así crecer para ser padres, y todavía seguir a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que hemos alcanzado la madurez pensemos de este modo. Esta es la perfección de la que hablamos; no estamos hablando de una perfección a la que no se le puede añadir nada."

Del diario de Cambridge de Jorge Fox:

Si ustedes esperan [en Dios] en aquello que es puro en ustedes, ustedes podrán encontrar y ver, porque Dios les ha dado una medida de su espíritu, por el cual ustedes pueden comprender las cosas y ver los engaños. Ahora cuando la mente se sale de esa medida pura, la cual les permite ver los engaños, la simplicidad es atrapada, y Dios ya no está en los pensamientos de ustedes; en cambio, el hijo de perdición que está en ustedes se sienta en el templo de Dios, donde no debe sentarse. Con el nacimiento del Señor [en ustedes], este hijo de perdición es descubierto, y con el brillo de la venida del Señor [en ustedes], él es consumado; ese hombre de pecado es revelado [en ustedes], y así ustedes testificarán el cumplimiento de las escrituras. Pero ustedes deben esperar en aquello que es puro, lo que les mostrará cuando su mente se aleje en desobediencia, estableciendo los sacerdotes (externos) de Baal ante Dios, y aquello que provee una distracción en la mente donde ha habido una detención entre los dos (ustedes y Dios); porque todas las dificultades están afuera en el mundo, pero Cristo dijo "en mí tendrán paz perfecta." Esperen en Cristo y preocúpense que él esté en ustedes, (allí es donde ustedes esperan su aparición). Manténganse enfocados en su interior, (manténganse buscando a Cristo dentro de ustedes), y no sigan las afirmaciones de he aquí que Cristo está aquí o he aquí Cristo está allá, que los distraen de la búsqueda exterior, ustedes tendrán paz en un corto tiempo. Después ustedes testificarán de Cristo, quien es la sustancia de los profetas y los apóstoles. Las escrituras son enseñadas en ustedes dentro de ustedes (por Cristo) para guiarles al Padre, el Señor Dios del cielo y de la tierra. Al esperar al Espíritu del Señor dentro de ustedes para guiar sus mentes, ustedes encontrarán su fortaleza renovada diariamente por el Espíritu que nos dio las escrituras. No hay confusión, sino paz perfecta. Por este Espíritu somos bautizados en un cuerpo, y este Espíritu es la unidad de los santos, quienes aunque estén ausentes en el cuerpo, están presentes en el Espíritu, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Este Espíritu circuncida y quita el cuerpo de pecado de ustedes, y ustedes son santificados por medio de su obediencia al Espíritu. Ustedes llegarán a testificar que las escrituras son puras y claras, ya que son sin mezcla [de las interpretaciones de los hombres], como los hombres santos que las poseían y nos las dieron. Así los hombres santos las poseen y nos las dan otra vez y las testifican otra vez.

La única manera en la que un hombre puede ser perfecto es: 1) persistentemente ir a Dios para oír y obedecer todos los mandatos que él le hable a usted; 2) lo cual eventualmente resulta en que Él lo libera de todo pecado y purifica su corazón y su alma; 3) en un corazón así purificado Él aparece, es visto, es revelado; y 4) entonces Él es verdaderamente su Señor, que dirige todas las palabras que usted habla y todas las acciones que usted hace. Un hombre perfeccionado es perfecto porque todo lo que él hace es específicamente ordenado por Dios, quien es indiscutiblemente perfecto; y por lo tanto todo lo que él ordena es perfecto. Una vez que el hombre ha sido liberado de todo pecado, entonces todos los detalles de la vida de ese hombre son de acuerdo a los mandatos y la voluntad de Dios. Los burladores pueden decir: "tal hombre es sólo un robot;" pero lo que ellos no entienden es que la obediencia es el gozo y placer de un hombre perfeccionado. ¿Por qué? Porque su conciencia está ante la presencia de Dios, a quien él ama más allá de cualquier medida terrenal, y porque él tiene completa confianza de que toda palabra que sale de su boca, y todo lo que él hace, es perfecto; ambas cosas avanzan la creación, el reino de Dios, y su propia madurez en la piedad; y esa es una paz perfecta, un gozo ilimitado, y una felicidad que excede cualquier cosa que el hombre pueda posiblemente imaginar. Él obedece a Dios con entusiasmo en amor perfeccionado hacia Él; el placer de un hombre perfeccionado es agradar a su creador en cuya presencia él está constantemente.

El propósito de los ministros (si son específicamente entrenados y designados por el Espíritu Santo), es la perfección de los santos. Efe 4:11-13 - nada más — para la perfección de los santos. Como dijo Pablo: A él anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría, a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús. Col 1:28. Negar la perfección es: 1) negar el propósito del ministerio, como también 2) negar las escrituras como certeras, verdaderas, y divinamente inspiradas.

¡TOME NOTA! La razón por la cual Dios quiere que vayamos a él para ser perfeccionados es: para que podamos vivir de acuerdo con "hágase tu voluntad, así en el cielo como en la tierra;" para que podamos mostrarle al mundo la sabiduría y el amor de Dios por las obras que son dirigidas por él. Cuando usted ha sido liberado del pecado y la maldad en su corazón, la luz de Dios brillará en su corazón, para guiar sus pensamientos, palabras, y acciones.

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras. Efe 2:10

Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado] y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente para buenas obras. Tit 2:14

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Mat 5:16

Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] por medio de Dios. Juan 3:21

Y el Dios de paz, que por la sangre del pacto eterno levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, os haga perfectos en toda buena obra para hacer su voluntad, obrando él en ustedes lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Heb 13:20-21

Jesús sólo habló, juzgó, e hizo lo que Dios le inspiró y ordenó; para practicar justicia también debemos ser capaces de sólo hablar lo que le oímos a Él ordenarnos a que digamos y sólo hacer lo que Dios nos ordene hacer. Esta habilidad sólo viene después de que hemos crucificado nuestro espíritu egoísta y el pecado ha sido destruido por el Espíritu por medio de llevar la cruz interna de la negación propia; entonces estamos caminando por el mismo camino que Él caminó y estamos en el mundo como Él estuvo con perfección, pureza, y santidad. Debemos ser restaurados a la imagen de Dios que Adán perdió en el jardín del Edén; para ponernos la naturaleza recién creada [de Cristo], quien es creado a la imagen de justicia y santidad verdaderas de Dios. Cuando somos justos, todo lo que decimos y hacemos es justo, moralmente correcto, perfecto, verdadero, santo, virtuoso, bueno, y puro. Cuando somos justos, todo lo que decimos y todo lo que hacemos es correcto — justicia.

Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo. 1 Juan 3:7

Piénselo, sólo un hombre perfecto puede hacer las obras de Dios apropiadamente. Para hacer las obras de Dios, el hombre tiene que ser capaz de oír y ver precisamente cómo Dios quiere que se haga la obra; él tiene que poder hablar sólo las palabras que son proporcionadas por Dios. De otra manera, las obras no serían hechas perfectamente; y si las obras son hechas imperfectamente, serían un mal reflejo de Dios, haciendo a Dios parecer injusto e imperfecto. Por lo tanto, ninguna obra imperfecta es aceptable para Dios: Despierta y sé vigilante, y refuerza las cosas que quedan y están a punto de morir, porque no he hallado que tus obras perfectas delante de Dios. Apoc 3:2

Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] por medio de Dios. Juan 3:21

Y el Dios de paz...os haga perfectos en toda buena obra para hacer su voluntad, obrando él en ustedes lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Heb 13:20-21

Aún las corporaciones mundanas entrenan extensamente a sus representantes antes de soltarlos al público para "representar" a la compañía. Y así Dios también insiste en enseñar y perfeccionar a sus representantes, (hacerlos discípulos él mismo), que lo "representan" antes de enviarlos:

El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado [purificado, restaurado a la imagen espiritual de Dios, específicamente autorizado, y perfeccionado] será como su maestro. Lucas 6:40

Hay dos etapas de la perfección, las cuales tanto Fox como Crisp describieron:

En su carta 222, Jorge Fox escribió: "Porque acaso no están aquí la bondad y las riquezas, para que el hombre y la mujer sean sacados de ese estado en la caída, al estado de Adán y Eva antes de que cayeran. Y aquel que los trae a este lugar es Cristo, y es por medio de su sangre, le costó su sangre, su vida, y él no los deja en el estado en el que estaban Adán y Eva antes que cayeran, sino que los establece en sí mismo, quien nunca cayó, un estado más seguro del que estaba Adán antes de que cayera. Ahora, quién se sienta aquí en los lugares celestiales en Cristo Jesús, el primero y el último, el principio y el fin, el lugar seguro, en la sabiduría de Dios."

Usted puede leer más acerca de las dos etapas (o estados) de la perfección en la nota de Gal 5:24.

Antes de que Jorge Fox hubiera entrado en la primera etapa de la perfección y el paraíso, por alrededor de tres años fue enviado en misiones limitadas y específicas por el Señor. Pero él sólo hizo lo que se le dijo específicamente que hiciera, exactamente de la manera en que se le dijo que hiciera; después él regresó a su residencia y continuó esperando al Señor. Además, él fue perfeccionado lo suficiente como para ser capaz de hablar y orar con palabras proporcionadas por el Espíritu Santo; tan poderosas eran sus palabras que aún las iglesias se sacudieron cuando oraron con ellas. De modo que el Señor le puede dar instrucciones de hacer una cantidad limitada de enseñanza o predicación antes de que usted sea completamente perfeccionado; pero tenga cuidado de sólo hacer lo que él le dice que haga, nada más, nada menos; y después regrese a su casa para continuar esperando que el Señor le imparta más de su Espíritu por medio de las palabras que usted le oye hablarle a usted.

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