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Mateo 7

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 1 "No juzguéis, para que no seáis juzgados.1

 2 Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.

 3 ¿Por qué miras la brizna de paja que está en el ojo de tu hermano, y dejas de ver la viga que está en tu propio ojo?

 4 ¿Cómo dirás a tu hermano: 'Deja que yo saque la brizna de tu ojo', y he aquí la viga está en el tuyo?"

 5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano.2

 6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra vosotros y os despedacen.3

 7 Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá. [El Señor nos dijo que buscáramos sobre todo el reino de Dios y su justicia como la prioridad más importante en la vida. Mat 6:33. Después él nos habló acerca de la única cosa necesaria: sentarse a sus pies y escuchar las palabras que él nos habla, Lucas 10:39-42; nosotros nos sentamos a sus pies al esperar en silencio, escuchar, y velar mientras pensamos en el nombre de Jesús. Cuando nosotros obedecemos lo que le oímos a Él decirnos que hagamos, estamos siguiendo a Jesús. De la Palabra del Señor en el interior: "En humilde silencio nosotros nos sentamos y esperamos. Piensa en su nombre. Siéntate conmigo, y yo te limpiaré. Siéntate conmigo, y yo revelaré todo. Sígueme tan rápido como puedas; lo primero es sentarse. Si aquellos que oyen después obedecen, su progreso será rápido."]

 8 Porque todo el que pide recibe, el que busca [con persistencia] halla, y al que llama se le abrirá.4 [De la Palabra del Señor en el interior: "Él nos dijo que no era suficiente buscar a Dios, debemos buscar con todo nuestro corazón y alma. Lo hallarás si lo buscas con todo tu corazón." Juan declara cuidadosamente: "Y ésta es la confianza que tenemos delante de él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y sabemos que si él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho." 1 Juan 5:14-15; pero a menos que usted haya crucificado su naturaleza pecaminosa, para recibir su Espíritu en suficiente medida para revelar su voluntad, usted no tiene ninguna idea cuál es su voluntad. Esta es la razón por la cual la gran mayoría de las oraciones, hechas en la mente carnal de los creyentes principiantes, nunca son contestadas. Cuando podemos hacer Su voluntad, oímos de Él qué debemos orar, y sabemos con certeza que esas oraciones son oídas y serán concedidas. Un verdadero cristiano es crucificado y purificado por la gracia de Dios, capaz de hacer la voluntad de Dios en la tierra sí como en el cielo; este es el único propósito de un verdadero cristiano: orar, hablar, y actuar como Dios dirige, trayendo así placer, honor y gloria a Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "Si se les dice por qué deben orar, ellos pueden ser extremadamente efectivos; orar de la manera en que uno oye: justa expectativa. Ora sólo de la manera que se te dice."]

 9 ¿Qué hombre hay entre vosotros que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra?

 10 ¿O al que le pide pescado, le dará una serpiente?

 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

 12 "Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas.5

 13 "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición,6 y son muchos los que entran por ella.

 14 Porque estrecha es la puerta y comprimido es el camino que lleva a la vida, y son pocos los que la hallan.7 [De la Palabra del Señor en el interior: "Pocos serán salvos debido a amor por la vida." El que ama su vida, la pierde; pero el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Juan 12:25]

 15 "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces.8 [Los ministros auto proclamados que dicen estar autorizados por Cristo, que le piden dinero y se ponen como señores sobre usted. Los ministros del cristianismo son profetas falsos contra quienes advierte Jesús. Engañando a miles de millones, le prometen el cielo a cualquiera que crea, ignorando las exclusiones, requisitos y condiciones declaradas de la salvación. Cuando usted vea que el cristianismo es nada más que Babilonia, se sentirá tanto triste como enojado: Oh hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan. Di a los que sólo profetizan lo que hay en sus propios corazones: 'Escuchad la palabra de Jehovah. Por tanto, porque han extraviado a mi pueblo diciendo: '¡Paz!', cuando no hay paz .. habéis causado dolor al corazón del justo, al cual yo no causé dolor, y habéis fortalecido las manos del pecador para no apartarlo de su mal camino a fin de librar su vida. Eze 13:2,10,22.]

 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?

 17 Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos.

 18 El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos. ["O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto." Mat 12:33. De la Palabra del Señor en el interior: "Un árbol que es santo es bueno."]

 19 Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego.

 20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

 21 "No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.9 [Para hacer la voluntad de Dios, usted debe dejar de satisfacer sus propios deseos; usted no puede hacer las cosas que usted desea. Para conocer la voluntad del Padre, usted debe oírle a medida que él le enseña con mandamientos adaptados a las circunstancias de su vida. Para oírle a Él usted debe esperar en humilde silencio mientras escucha y vela; entonces usted debe obedecer lo que Él le mande a hacer. Obedecer los primeros mandatos que usted oiga requerirá su arrepentimiento. Ese es el comienzo de hacer su voluntad. Usted debe progresar hasta que sea totalmente guiado por Él: sólo pensar los pensamientos que Él provee, sólo hablar las palabras que Él le dice que hable, y sólo hacer lo que Él manda; entonces sus palabras y acciones muestran el amor de Dios al mundo y le dan gloria a Dios.]

 22 Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?' [Usted puede llamarle Señor; usted puede llamarle Maestro; pero también Judas lo hizo. Llamar a Jesús Señor no lo hace su Señor. Él es su Señor sólo si Él lo ha liberado de todo pecado, si él ha destruido su mente carnal, si él lo ha purificado, y si Él proporciona todas sus palabras para que usted hable, todos sus pensamientos, y todas sus acciones que debe realizar. Si usted todavía está pecando, usted es un esclavo del pecado, Juan 8:34; y si todavía está pecando, Jesús no puede ser su Señor porque usted no puede servir dos maestros. Todo hombre es juzgado por sus palabras y obras, incluyendo aquellos que dicen ser cristianos; Dios no le muestra parcialidad a ningún hombre. Debido a que ellos todavía están pecando cuando mueren, Jesús rechazará a muchas personas que piensan que son cristianos y lo llaman Señor; incluyendo aun aquellos que habían profetizado, echado fuera demonios, y realizado muchas obras maravillosas en su nombre. Por supuesto que Jesús conoce a todas las personas, en todas partes, incluyendo el hecho de que estas personas todavía estaban pecando cuando murieron; su negación es una negación de conocerlos y una negación de tener cualquier parte en su profetización, echar fuera demonios, y sus obras poderosas, las cuales ellos aseguraron que habían sido hechas "en su nombre." Para ser hechas en su nombre, una persona debe estar libre de pecado, en unión con Él, y sentado en el cielo con Él; ellos no lo estaban, como él lo afirma claramente a continuación.]

 23 Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de inquidad10 [pecado, infracción de la ley o de maldad]!' [A menos que sea limpiado y purificado por el Espíritu del Señor que destruye el pecado dentro del hombre, el corazón de todo hombre comienza lleno de maldad, lleno de pecado, contaminado, y descalificado para el cielo. Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Marcos 7:6. Porque ;desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los robos, las avaricias, las maldades, el engaño, la falta de restricción, el ojo maligno [envidia], la blasfemia, el orgullo y la insensatez. Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre. Marcos 7:21-23. Y de ninguna manera entrará en por ella [el cielo] ninguna cosa que está contaminada...Apoc 21:27. El Señor le está advirtiendo a aquellos que piensan que son cristianos y todavía pecan: 1) él no los conoce, y 2) él los echará en la oscuridad externa, excluido del cielo en el juicio. El Señor sólo conoce a aquellos que oyen su voz y le siguen. Juan 10:27. Seguirle a Él es obedecer lo que usted le oye a Él mandarle que haga; para oír, usted debe sentarse, pensar en su nombre, y después esperar en humilde silencio mientras escucha y vela. De la Palabra del Señor en el interior: "Todo el mundo está esperando que Jesús sea su excusa. Ningún hombre es promovido o excusado cuando repite el pecado. Sólo un corazón que está purgado del pecado es aceptable para Dios. Todos los hombres están sin excusa; si yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa. Todos los hombres han oído el llamado al arrepentimiento. La gente debe soportar el precio de su comportamiento descarado." Esos llamados anónimos han sido oídos por todos los hombres para que se alejen del mal, los cuales, si son ignorados, los juzgarán, Juan 12:47-48; en el momento de su muerte toda palabra será tocada otra vez, oída, y recordada para su gran vergüenza y dolor.]

 24 "Cualquiera, pues, que oye [no lee] estas palabras y las hace [las obedece], será semejante a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. [Leer la Biblia no es oír al Señor hablarle a usted por medio de su Espíritu. Usted debe esperar paciente y persistentemente al Señor para que él le hable a usted, a medida que usted espera oír sus dichos, vela para ver sus revelaciones, y después los obedece. Las palabras que usted oye que Él le habla a usted le imparten la vida de Dios a usted: El Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63.]

 25 Y cayó la lluvia, vinieron torrentes, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa. Pero ella no se derrumbó, porque se había fundado sobre la peña.

 26 "Pero todo el que me oye estas palabras y no las hace [obedece], será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.

 27 Cayó la lluvia, vinieron torrentes, y soplaron vientos, y azotaron contra aquella casa. Y se derrumbó, y fue grande su ruina [destrucción]."11

 28 Y aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes estaban maravilladas de su enseñanza;

 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.


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1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. Usted no puede juzgar correctamente a alguien porque usted no ha caminado en sus zapatos, pero Dios sí lo ha hecho desde el momento en que ellos nacieron; él ha sigo testigo de cada palabra, cada pensamiento, cada acción, cada incidente en sus vidas. Por lo tanto sólo él puede entender su pasado lo suficiente para emitir un juicio correcto. Por ejemplo, hubo un estudio hecho con personas dedicadas a la prostitución (tanto mujeres como hombres), en las calles de San Francisco, y la gran mayoría de ellos habían sido violados por un miembro de su familia a una edad temprana. Un niño o niña que es violado a menudo siente que de alguna manera tuvo la culpa por lo que sucedió; entonces ellos comienzan a pensar que no son buenos y que sólo son capaces de repetir el error con otros. Aún nuestros prójimos, que parecen ser como nosotros, han tenido experiencias muy diferentes en sus vidas, las cuales sólo Dios conoce, y por lo tanto sólo Él es capaz de juzgar correctamente el comportamiento de otros.

William Penn ha dicho: "Cuando tu prójimo sea injusto contigo, no lo resientas; compadécete de él por su falta de sabiduría y entendimiento, cosas que evitarían sus actos equivocados. Nosotros deberíamos de prisa hacer el bien a nuestro prójimo en lugar del mal y en lugar de tomar venganza, deberíamos dejar que sea juzgado por la propia satisfacción o insatisfacción de sus actos injustos.”

Esto no significa que usted no puede juzgar el mal comportamiento comparado con el bueno; esto no significa que usted no puede juzgar las doctrinas erróneas comparadas con las doctrinas correctas. Más bien esto significa que usted no debe criticar a otra persona en particular, porque su crítica es hacer juicio de alguien más; usted no debería ni siquiera pensar críticamente o resentir las acciones de otras personas, más bien usted debería esforzarse por cambiar la ira en contra de ellos por una tristeza por ellos. Ni debería usted evitar la crítica constructiva de sus hijos (mientras ellos todavía oyen lo que usted les dice), o de los empleados que están bajo su autoridad.

Esto no significa que usted no puede escribir o hablar acerca de algo en general que está equivocado, es una mentira, un error, o un pecado; sólo significa que usted no debe criticar a otra persona en particular. Cuando usted tiene suficiente del Espíritu Santo en su interior, usted puede ser inspirado con las palabras de Dios para juzgar a alguien en particular; pero eso no sería juzgar, eso sería Dios. Así como Jesús no se juzgó a sí mismo: Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Juzgo sólo según lo que oigo; Juan 5:30... lo que yo hablo, lo hablo tal y como el Padre me dice que hablar, Juan 12:49-50... el Hijo no puede hacer nada de sí mismo [por su propia voluntad], sino lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19

Otra razón por la cual usted no debe criticar a otros es porque todo hombre tiene un enredo de problemas, y sólo el Señor sabe qué problemas tratar con el hombre y en qué orden. Usted tal vez puede ver un problema obvio, pero no puede ver los muchos otros que no son aparentes; y es posible que hayan otros problemas que deben ser resueltos y de los que nos debemos arrepentir primero, antes de que el problema que usted ve pueda ser resuelto. Sólo el Señor sabe el orden en el cual debe resolver estos problemas en cada hombre, y sólo el Señor le puede dar a la persona la fortaleza para ser diferente. De modo que a menos que usted sea inspirado por el Espíritu de Dios con respecto a exactamente qué decir y cuándo, y a menos que el Espíritu de Dios esté cerca para impartirle fortaleza a esa persona, cualquier crítica es totalmente ineficaz. Cuando usted critica a otros, esto sólo endurece sus corazón para que no pueda oír los verdaderos juicios de Dios, y así usted provoca condenación en proporción a los problemas que usted ha causado. De la Palabra del Señor en el interior: "Nunca hables críticamente de ningún individuo u organización, no importa cuánto merezcan ser criticados;" y "sé ciego a las faltas de otros." En particular, sea ciego a las faltas opresivas de sus hermanos, las cuales todos tenemos hasta que hayamos sido purificados.

¿Significa esto que siempre debemos ser ciegos a todas las faltas de otros, no importando cuán serias sean? Suponga que alguien a quien usted conoce tiene el hábito de robar cosas. Ahora suponga que esa persona lo pone a usted como referencia en una aplicación de trabajo, y el posible empleador le llama a usted. ¿Acaso se supone que usted debe ser ciego con respecto a las faltas de esa persona? ¡Absolutamente no! El sentido común y la regla de oro nos dicen: haga por otros lo que usted quisiera que hicieran por usted, Mat 7:12; por lo tanto, usted le advierte al empleador acerca de la historia de esa persona. O peor aún, si usted es un proveedor de cuidados infantiles, y una persona que se sabe ha abusado de niños viene a trabajar para usted, ¿acaso se supone que usted debe ser ciego a sus faltas? ¡Absolutamente no! El sentido común y la regla de oro nos dicen que debemos decidir por esos niños como decidiríamos por nosotros mismos, si fuéramos uno de esos niños.

Particularmente usted no debe juzgar a alguien que esté fuera de la iglesia; de acuerdo a Pablo: Pues, aunque no es asunto mío juzgar aquellos que están fuera de la iglesia, ¿No debéis juzgar a los que están adentro de la iglesia? 1 Cor 5:12-13

Pero con respecto a los que están dentro de la iglesia, usted debe tener cuidado de no asociarse con aquellos que demuestran impiedad: Pero ahora os escribo que no os asociéis con ninguno que, llamándose hermano [cristiano], sea fornicario, avaro, idólatra [cuya alma está dedicada a cualquier cosa que usurpe el lugar de Dios], calumniador [reprochador, abusador, vilipendioso, difamador], borracho o estafador. Con tal persona ni aun comáis. 1 Cor 5:11

Y el Señor nos dice cómo lidiar con las personas en la iglesia que estén en el pecado: ellos deben ser advertidos amablemente por una persona que es lo suficientemente madura en el aspecto espiritual como para hablar palabras proporcionadas por el Espíritu, después advertidos por dos o tres, después censurados por el cuerpo entero de creyentes, — y si ellos no se arrepienten de su error, deben ser expulsados y rechazados, Mat 18:15-17

Pero nuevamente, con respecto a las faltas opresivas que todos tenemos hasta que hayamos sido reprendidos y limpiados por el Señor, no critique a otros creyentes. Sin instrucciones claras y específicas del Señor, no critique a nadie; no trate de criticar a nadie; y no trate de interpretar el pecado, más allá de lo que está claramente definido en las escrituras: por ejemplo, no use la inmoralidad sexual para incluir la censura del largo del vestido de una mujer; deje esa decisión para cuando el Señor le hable a la conciencia de esa persona. La crítica se come el cuerpo de Cristo como un cáncer; más bien edifique el cuerpo: alentando a sus hermanos creyentes, notando cuando mejoran, y elogiando sus buenas obras. Cada nuevo creyente convencido comienza estando sumergido en Egipto y Sodoma, y el Señor debe guiarnos a cada uno de nosotros para salir de ellas en una forma única, adaptada a la historia y las cadenas de cada persona; obviamente, no podemos ser perfeccionados instantáneamente, por lo tanto la ceguera hacia las faltas opresivas de su hermanos es necesaria. Sus hermanos son aquellos que comparten su esperanza en el verdadero evangelio y quienes están buscando seguir a Dios al esperar y escuchar sus mandatos.

De la Palabra del Señor en el interior:

2 No trate de sacar la paja del ojo de su hermano hasta que haya quitado la viga del suyo. Cuando usted saque la viga de su propio ojo (al ser purificado), podrá ver claramente cómo quitar la paja del ojo de su hermano. Por lo tanto, Él quiere que estemos sin pecado y purificados para que podamos ayudar a nuestros hermanos, pero si no hacemos esto, no podremos ni siquiera saber cómo ayudar — y si pensamos que podemos, estamos más ciegos que aquellos a los que estamos tratando de ayudar — tenemos una viga en nuestro ojo, y él sólo tiene una paja — ¿quién es más ciego? Sólo cuando Cristo nos haya perfeccionado, podremos quitar esa paja; sólo entonces podremos predicar o enseñar, después que hayamos sido purificados, restaurados, específicamente autorizados; entonces podremos ayudar — hasta entonces sólo podemos dañar a aquellos a quienes estamos tratando de corregir. Ser restaurados es ser renovados a la imagen de Dios, como estaba el hombre antes de la caída en el Edén — lo cual es la obra de Cristo en todos nosotros — reconciliar a toda la creación con Dios, como estaba, o aún mejor de lo que estaba antes de que cayera debido a la desobediencia de Adán. Porque no podemos ser reconciliados otra vez con Dios en nuestro estado caído, debemos ser purificados, restaurados y perfeccionados, antes de que la unión se pueda llevar a cabo — una unión que sólo es posible entre dos seres semejantes. De modo que a menos que usted sea inspirado por el Espíritu de Dios con respecto a exactamente qué decir y cuándo, y a menos que el Espíritu de Dios esté cerca para impartirle fortaleza a esa persona, cualquier crítica es totalmente ineficaz. Cuando usted critica a otros, esto sólo endurece su corazón para que no pueda oír los verdaderos juicios de Dios, y así usted provoca condenación en proporción a los problemas que usted ha causado.

3 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra vosotros y os despedacen. Lo santo es el entendimiento que usted tiene de Cristo mismo, por sus revelaciones, por su voz, por sus visiones, por ambas cosas, o por el profundo entendimiento que lo rodea como si usted estuviera sumergido en él. Este entendimiento generalmente contradice directa y seriamente la cultura religiosa que depende de las formas externas de rituales, sin obediencia a la voz interna, sin dependencia de la voz de Dios, sin dependencia en ser enseñado personalmente por el Espíritu Santo.

En el Antiguo Testamento, los perros lamieron la sangre de hombres muertos, así como los predicadores y sacerdotes hoy en día se alimentan de la vida y el sustento de sus congregaciones, quienes están muertos para la vida de Dios, viviendo en pecado; ellos trasquilan las ovejas. Los perros eran predicadores que se alimentaban a sí mismos, pero eran insaciables. Son perros ciegos, mudos, ignorantes, centinelas (predicadores) que no pueden dar una advertencia, que están echados, durmiendo. En el Nuevo Testamento Pablo se refirió a los perros judaizantes que predicaban de la circuncisión, cuya confianza estaba en las obras de la carne. Los perros eran aquellos que predicaban la forma exterior y las observanzas religiosas, tratando de preservar y justificar la continuación del hombre de pecado en su naturaleza egoísta, pecaminosa, y carnal. Por lo tanto, hoy en día los perros serían los predicadores y maestros del cristianismo. Las obras de la carne que los perros de hoy enseñan son: la oración del pecador, el bautismo por agua, la ceremonia del pan y el vino, el bautismo de los niños pequeños, el diezmo, los Ave María, los Padre Nuestros, el confesionario, rezar con el rosario, estudiar la Biblia, etc. Los perros del cristianismo han escrito decenas de miles de libros que le dicen cómo vivir como un cristiano, pero sin la menor idea de lo que es un verdadero cristiano. Los perros también desgarran a los corderos; son hombres carnales (que todavía están en su naturaleza pecaminosa), quienes persiguen a aquellos que han nacido del espíritu. Los sacerdotes y ministros de los bautistas, presbiterianos, episcopales, y puritanos brutalmente azotaron, golpearon, encarcelaron, y mataron a los primeros cuáqueros en Inglaterra y Norteamérica; y cuando el Espíritu de Cristo es revelado en los verdaderos creyentes de esta era, los ministros y sacerdotes (los perros) perseguirán a Cristo de manera similar otra vez. Los perros también pueden ser partidarios del Hare Krishna, el hinduismo, el budismo, o Islam. Si usted les dice acerca de su santo entendimiento, es una pérdida de tiempo, porque todo lo que ellos quieren hacer es convertirlo a su manera de pensar. De modo que usted debe mantener su paz. No trate de educar a los sabios ni corregir a aquellos que piensan que pueden ver, pero no pueden. De la Palabra del Señor en el interior: "los líderes del cristianismo son perros; que profesan saberlo todo, pero no saben nada." Jorge Fox dijo que el progreso espiritual de los ministros de su época era menos que el asna de Balaam porque el asna habló la Palabra del Señor, pero los ministros no podían ni siquiera oír la voz del Señor, mucho menos hablar la Palabra del Señor; ellos sólo podían citar la Biblia; exactamente como los ministros de hoy en día.

Apocalipsis 22:15 declara: Pero afuera quedarán los perros, los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira. Los perros, hechiceros, fornicarios, homicidas, idólatras, y mentirosos son los líderes del cristianismo y los sacerdotes de las religiones del mundo. (Vea la nota 1 en Apocalipsis 22 para leer los detalles de cómo es esto.)

Los cerdos son aquellos que viven para sus propios apetitos, cuyo dios es su vientre, que sirven sus deseos, y que están felices de hacerlo. Si usted echa sus perlas (su entendimiento, su sabiduría, sus revelaciones) en frente de esta gente, ellos lo ridiculizarán, se burlarán y se mofarán, y su reproche lo herirá. De modo que nosotros guardamos nuestras perlas para nosotros mismos y sólo se las damos a aquellos que comparten nuestro compromiso en comunión. Y aún así, cuando compartimos, debemos hablar con humildad y sin orgullo de haber recibido el entendimiento, o el entendimiento no será recibido por otros y nuestro orgullo al hablar nos dañará.

Jorge Fox escribe en su Diario de una visión que él tuvo de los sacerdotes que comen a sus seguidores como perros que comen la carne de los huesos.

Yo estaba bajo mucho sufrimiento durante ese tiempo, más allá de lo que puedo declarar con palabras. Porque fui llevado a lo profundo, y vi todas las religiones del mundo, y la gente que vivía en ellas, y los sacerdotes que las sostenían; quienes eran como una compañía de devoradores de hombres, devorando a la gente como pan, y mordiendo la carne de sus huesos. Pero en cuanto a la religión y la adoración verdadera, y los ministros de Dios, ¡ay! Vi que no había nadie de los que estaban entre el mundo que pretendía tenerlas. Porque ellos pretendían ser una iglesia, pero eran una compañía de devoradores de hombres, hombres de apariencia cruel, y de dientes largos; quienes, aunque habían hablando en contra de los devoradores de hombres (los indios) en América, yo vi que ellos tenían la misma naturaleza. Y así como los grandes judíos profesantes 'devoraron al pueblo de Dios como pan,' y los falsos profetas y los sacerdotes que le predicaron paz a la gente, mientras que la gente 'pusiera pan en sus bocas y los alimentaran,' pero si ellos no los alimentaban, se preparaban para hacer guerra en contra de ellos; 'ellos se comieron la carne de sus huesos, y los partieron en pedazos para echarlos en la olla;' de la misma manera éstos que profesan ser cristianos ahora (tanto sacerdotes como profesantes), no están en el mismo poder y espíritu que estaban Cristo y los santos profetas y los apóstoles. En cambio ellos están en la misma naturaleza en que estaban los viejos profesantes judíos, y son devoradores de hombres como ellos también.

4 Porque todo el que pide recibe, el que busca [con persistencia] halla, y al que llama se le abrirá. Este versículo, tomado por sí mismo, ilustra el error común de la cristiandad, que toma unos pocos versículos fuera de contexto, creando doctrinas falsas como: creer que todo lo que tiene que hacer es llamar, y se le abrirá; o sólo pedir, y le será concedido; o buscar y usted hallará; o cualquiera que cree es salvo; o cualquiera que llama el nombre del Señor es salvo, o cualquiera que dice "Jesús es el Señor" es salvo.

Con respecto a pedir para recibir: Juan declara cuidadosamente: "Y ésta es la confianza que tenemos delante de él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho." 1 Juan 5:14-15; pero a menos que usted haya crucificado su naturaleza pecaminosa, para recibir su Espíritu en medida suficiente para revelar su voluntad, usted no tiene ninguna idea de cuál es su voluntad. Esta es la razón por la cual la gran mayoría de las oraciones, hechas en la mente carnal de los creyentes principiantes, nunca son contestadas. A menos que usted sea capaz de orar siempre en el Espíritu, (oyendo lo que el Señor desea que usted ore inmediatamente antes de orar), siéntese y espere en humilde silencio, con la esperanza de finalmente llegar a ser justos: capaces de orar, alabar, adorar, hablar, y actuar perfectamente de acuerdo a la voluntad de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "Si se les dice por qué deben orar, ellos pueden ser extremadamente efectivos; orar de la manera en que uno oye: justa expectativa. Ora sólo de la manera que se te dice. Domina el seguir. Sigue de manera precisa; no te desvíes. Todos oigan lo que dice el Espíritu; tú haces esto. Tú haces lo que Dios te ha ordenado y sólo eso; nosotros hacemos lo que Él nos dice." Hay una excepción que fue oída de parte del Señor por un lector de este sitio web, tan fuerte como si alguien estuviera parado a su lado, y hay un versículo para probarlo: "Yo sólo oigo la oración de un hombre justo y la oración de un pecador que viene para arrepentirse." Dios no oye a los pecadores, Juan 9:31; Dios no oye a los pecadores que están complacientes en sus pecados, quienes no se están esforzando para arrepentirse y alejarse de sus malos caminos. Pero si un pecador va a Dios en humildad, y le pide su ayuda para llegar a estar libre del mal, o incluso le pide a Dios que le muestre si hay algo que está entre medio de ellos, entonces Dios ciertamente oirá y responderá. Porque él quiere que todos nosotros seamos libres del pecado para entrar en su reino.

Con respecto a tocar la puerta o llamarle Señor: Después vinieron también las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!" Pero él respondiendo dijo: "De cierto os digo que no os conozco." Mat 25:11-12. Obviamente el tocar la puerta no les hizo ningún bien.

Con respecto a buscar: buscad primeramente el reino de Dios y su justicia [rectitud], y todas estas cosas os serán añadidas. Mat 6:33
Busques a Jehovah tu Dios, lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Deut 4:29
Es galardonador de los que le buscan diligentemente. Heb 11:6. Sí, usted encontrará a Dios si lo busca como la prioridad más importante de su vida, si lo busca con todo su corazón y toda su alma, y si lo busca diligentemente (atendiendo continuamente y esforzándose para alcanzar una meta; perseverando). ¿Cómo lo busca usted? No al ir a las reuniones de las sectas; no al leer acerca de Él; no al hablarle a Él; sino al esperarle a Él: Bueno es Jehovah para los que en él esperan, para el alma que le busca. Lam 3:25. Usted debe esperar, velar, y escuchar las palabras que Él le habla a usted.

Con respecto a llamarle Señor: No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos... Yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad [pecado, impiedad o maldad]!. Mat 7:21-23
Jesús dijo: --Bien profetizó Isaías acerca de vosotros, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Mar 7:6
¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo? Lucas 6:46-49. Obviamente, llamar a Jesús Señor no les hizo ningún bien a estos creyentes, quienes en su nombre echaron fuera demonios y realizaron muchos milagros maravillosos; ellos perdieron todo y fueron excluidos de su presencia — enviados a las tinieblas, enviados al infierno.

Cuando usted lee un contrato, ¿acaso no lee las condiciones y las exclusiones? Haga lo mismo con las promesas de Dios. No deje que los vendedores de habla rápida (los predicadores) tomen su dinero por una promesa que no pueden cumplir; usted estará pagando dinero por pan que no es pan y su trabajo no le dará satisfacción.

5 Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas. Mat 7:12, Rom 13:8-10, Gal 5:14, Lev 19:18 — esfuércese para siempre obedecer esto.

6 porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición. ¿Qué destrucción? En lo que es comúnmente llamado infierno, el alma es destruida y la pequeña medida de Dios sale de aquellos que no entran por la puerta angosta que lleva a la vida (la vida de Dios). En el infierno después de la destrucción del alma, el Espíritu continúa viviendo y pasa por una educación dolorosa acerca del pecado en contraste con la justicia, lo bueno en contraste con lo malo, el amor en contraste con los deseos, la luz en contraste con la oscuridad; el dolor es proporcional a los errores que uno ha cometido durante su vida. De la Palabra del Señor en el interior: "Mucho dolor con amor inesperado; mucho dolor para poder ser hecho apto para la reconstrucción." Después de la destrucción y el dolor, viene la reconstrucción; pero la reconstrucción resulta en una vida que es una dimensión inferior a la de aquellos que entran por la puerta estrecha del arrepentimiento que lleva a la pureza en la cruz interna de la negación propia en la tierra, (la cruz interna también es dolorosa, pero menos, y tiene una gran recompensa). Vea Hay esperanza para todos para más información acerca de cómo toda carne verá la salvación de Dios, Lucas 3:6, y cómo Jesús es el salvador de todos los hombres, especialmente los que creen. 1 Tim 4:9-10

7 Jesús nos dice que pocos serán salvos — pocos encontrarán el camino angosto, sabemos que muchos tratarán de entrar y no podrán. ¿Por qué es tan difícil encontrar el camino angosto? En gran parte debido a los falsos profetas, acerca de quienes él nos advierte en los siguiente versículos. Estos profetas falsos niegan que usted debe perder su vida para encontrarla, que debemos sufrir como él para reinar como él, que tenemos que tomar nuestra cruz de negación propia diariamente para seguirlo a él — pero debido a que Jesús nos mandó a hacerlo, sabemos que es posible. Posible, siempre y cuando: 1) tengamos fe de que Dios existe, que él recompensa a los que lo buscan diligentemente, 2) tenemos la esperanza del verdadero evangelio, y 3) sabemos como buscarle y cómo cargar nuestra cruz. Para leer los detalles de cómo buscar a Dios y llevar nuestra cruz, vea Cómo recibir el poder de Dios que produce cambio.

De la Palabra del Señor en el interior: "estrecho es en verdad el camino. Esfuércese para entrar por la puerta estrecha. Pocos lo encontrarán. Los hombres han dejado de intentar. Ellos se han sumergido en la impiedad. Pocos serán salvos debido a su amor por la vida."

Una vez que usted haya encontrado el verdadero camino de la cruz, aún así es muy difícil viajar para muchos; por lo tanto pocos entrarán por la puerta angosta. No es fácil perder su vida. No es fácil sentarse persistente y pacientemente en humilde silencio y esperar a Dios a medida que usted escucha, vela, y después obedece completamente. No es fácil ver su voluntad y lo que está en su corazón como el Señor se lo muestra a usted. Para entender las razones por las cuales la gente se da por vencido, vea la parábola del sembrador y la palabra. Para tener éxito, primero usted tiene haber sido atraído con amor; usted no puede venir al Señor y sufrir por medio de la cruz sólo para evitar el infierno. De la Palabra del Señor en el interior: "La gente no puede venir en temor; ellos tienen que venir en amor;" el Padre tiene que haberlo atraído con una revelación que inculca un hambre de más en usted porque el amor de Dios y el hambre de más de Él es el único motivador que perdura. Aquellos quienes no han sido atraídos por Dios con una experiencia espiritual que le da un sabor y un hambre de más, deben alejarse del mal lo mejor que puedan, distribuir liberalmente a los pobres, y orar a Dios para que les de esa experiencia, prometiéndole a cambio que usted le buscará con su mejor esfuerzo. Aún después de ser atraído y de recibir esa hambre, muchos no pueden llevar la cruz hasta el fin porque ellos aman su vida demasiado para dejarla ir. Por lo tanto cuente el costo antes de comenzar, y asegúrese de que usted esté dispuesto a darlo todo, si es que se le ordena y cuando se le ordene.

8 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces. Jesús dijo que vendrían falsos profetas. Juan dijo que los anticristos habían venido. Pedro vio que los maestros falsos habían venido. Pablo vio que habían venido apóstoles falsos, y le advirtió a los hermanos día y noche por tres años que vendrían más. Y en Apocalipsis, Juan vio que el mundo entero iría tras los falsos profetas y la iglesia falsa, lo cual ocurrió poco después. La iglesia falsa es la ramera de Babilonia del Apocalipsis, que está montada sobre la bestia con muchos nombres [41,000 sectas en el cristianismo], con cuernos como un cordero [que se parece a la iglesia verdadera], pero que habla como un dragón en vez de hablar palabras proporcionadas por el Espíritu Santo, como lo hicieron Jesús y los apóstoles.

Muchas personas piensan que los profetas sólo predicen el futuro, pero Pablo nos dice: El que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación, y consolación. 1 Corintios 14:3. Todos los predicadores y maestros profetizan. Si no han sido enviados por Dios y si no hablan las palabras que Dios les ha dicho que hablen, son profetas falsos: Yo no enviaba a aquellos profetas, pero ellos corrían [a ustedes]. Yo no les hablaba, pero ellos profetizaban. Jeremías 23:21. "Mentira profetizan los profetas en mi nombre. Yo no los he enviado, ni les he mandado ni les he hablado. Jer 14:14. El(los) falso(s) profeta(s) son los ministros de la cristiandad, quienes no son enseñados por la voz y la luz del Señor, ni perfeccionados por el Señor, ni son dotados con un ministerio que haya sido autorizado, ni enviados por el Señor, y no hablan palabras del Espíritu del Señor; sino que hablan con sus mentes carnales, la naturaleza de la muerte, y predican sus opiniones vanas que proviene de la imaginación de su malvado corazón.

A continuación se muestra lo que la Palabra del Señor en el interior ha hablado de los falsos profetas del cristianismo hoy:

"Cuídense de los falsos profetas. ¿Cómo pueden los ministros clamar que son míos, cuando por dentro están llenos de engaño e hipocresía? Todo lo hacen por presumir. Las personas sociables se ganan la vida enseñando las escrituras. Aquellos que predican en contra de la ;perfección carecen de fe ferviente. Estoy en contra de los pastores, quienes han profetizado una salvación falsa. Ellos destruyeron lo que Jesús había dicho; Jesús es una tonada para un comercial. Ellos se olvidan de mí y enseñan errores. Enseñan mandamientos de hombres; en vano me adoran. Ellos lanzan la palabra 'justicia' sin ningún entendimiento de lo que significa. No hay esperanza; no hay guía, más que 'estudiar las escrituras.' Ay de ellos, porque han asociado una forma externa entre el amor de Dios al hombre. Diez palabras de Él son mejores que diez cartas copiadas. No pueden entender lo que el Espíritu está haciendo. Su predicación sólo expresa el orgullo de Samaria. Afuera de la fe, ellos están enseñando un equilibrio entre el bien y el mal. Aquellos que siguen los consejos de estos líderes impuros, su vida es como una burbuja. Rehúso responderles. Nosotros ignoramos deliberadamente a aquellos de gran reputación. El líder de su ejército es Lucifer. Ellos quieren ser hijos; ellos reconocen el versículo 'el que ha nacido de Dios no tiene pecado,' pero continúan despreocupadamente. Estas personas están lejos de mí, viviendo en pecado y enseñándoles a otros la inevitabilidad del pecado hasta la muerte."

Entre los años 1650 y 1700 el cristianismo, (bautistas, episcopales, presbiterianos, y otros), señalaron esta escritura y alegaron que los cuáqueros eran los profetas falsos de este versículo: lobos vestidos como ovejas. Además, el cristianismo alegó que los cuáqueros eran los anticristos que aparecerían en los últimos tiempos, (sin embargo 2000 años atrás Juan dijo que los anticristos habían aparecido, y que era la última hora). De la Palabra del Señor en el interior: "Los cristianos temieron a los primeros cuáqueros, así como los judíos temieron a Jesús." ¿Por qué? Porque en unos pocos años iglesias cristianas completas fueron vaciadas de los miembros que oían a los predicadores repetir las palabras de la Biblia, quienes se convirtieron en oyentes de Cristo en las reuniones silenciosas de los cuáqueros. La cristiandad de Inglaterra encarceló a más de quince mil cuáqueros; más de 869 cuáqueros murieron en la cárcel; otros murieron a causa de ataques de turbas cristianas durante sus reuniones silenciosas; y decenas de miles de cuáqueros sufrieron el saqueo de sus propiedades. Fueron castigados por rehusarse a jurar, que fue prohibido por los mandamientos de Jesús y Santiago, no quitarse sus sombreros en la corte, viajar durante el día de reposo, tener reuniones que no estaban de acuerdo a la liturgia episcopal, y rehusarse a pagar los diezmos a las sectas cristianas en su vecindario, (aun cuando ellos no asistían a esa secta). Los puritanos creyentes de la Biblia de Norteamérica encarcelaron a los cuáqueros, los azotaron brutalmente, les cortaron sus orejas, y ahorcaron a cuatro de ellos, incluyendo una mujer. La bestia recibió poder para vencer a los santos, Apoc 13:7. Sin embargo los cuáqueros nunca le hicieron daño a nadie, y oraron por sus perseguidores, aun cuando morían. ¿Acaso las ovejas matan a los lobos? No, los lobos matan a las ovejas; y por lo tanto los lobos del cristianismo mataron a las ovejas de Cristo así como Jesús predijo: Y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios. Juan 16:2. El cristianismo se había convertido, y todavía es, la ramera de Babilonia, embriagada con la sangre de los santos, y con la sangre de los mártires de Jesús.

Cuando la verdadera iglesia de Cristo salga del desierto para ser vista y oída otra vez, el cristianismo señalará este versículo y alegará que el Espíritu de Cristo es el Espíritu de Satanás vestido de oveja; y a pesar de que las escrituras señalan claramente 2.000 años atrás que el tiempo "es" y que los anticristos "habían" aparecido, el cristianismo también dirá que es el tiempo del fin y que el anticristo ha aparecido. El cristianismo perseguirá otra vez a la iglesia verdadera de Cristo; pero esta vez, cuando las persecuciones cesen, los santos serán vengados, Babilonia cae, todo el pecado debe ser limpiado de la tierra, y (de la Palabra del Señor en el interior:) "los santos serán esparcidos y poblarán toda la faz de la tierra."

9 No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos; sino [sólo] aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?
Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de inquidad10 [pecado, infracción de la ley o de maldad]!' Mateo 7:21-23


Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Marcos 7:6

Porque desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los robos,
las avaricias, las maldades, el engaño, la falta de restricción, el ojo maligno [envidia], la blasfemia, el orgullo y la insensatez.
Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre. Marcos 7:21-23


Y de ninguna manera entrará en por ella [el cielo] ninguna cosa que está contaminada...Apoc 21:27

Usted debe obedecer a Jesús para poder hacer la voluntad del Padre. Y ¿cómo puede uno hacer la voluntad del Padre, y así ir al cielo? Entonces de la nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo, el Escogido. A él oíd." Lucas 9:35. El Padre nos habla por medio de Jesús, a quien Él ha designado como nuestro Señor. "Escuchad y obedecer mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Andad completamente en todo camino que os he mandado, para que os vaya bien." Jer 7:23. Jesús no hizo nada por su propia voluntad, sólo de acuerdo a la voluntad del Padre; este es lo que significa cuando usted ora: hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Tenemos que aprender y ser cambiados para poder hacer sólo la voluntad del Padre sobre la tierra, así como la voluntad del Padre es hecha en el cielo por los ángeles. Jesús sólo habló, juzgó, e hizo lo que Dios le ordenó que hiciera. Para ir la cielo, también debemos poder hablar solamente lo que le oímos a Él que nos ordena que digamos y sólo hacer lo que Dios nos ordena hacer  — no hacer nada por nosotros mismos—sólo decir lo que el Padre nos diga que digamos—sólo hacer lo que el Padre nos muestra para que hagamos—sólo juzgar de la manera que el Padre nos diga. Por lo tanto, no debemos pensar por nosotros mismos—sólo debemos seguir las órdenes del Padre, lo cual requiere que nuestra mente carnal sea destruida y reemplazada por la mente de Cristo; entonces debemos hablar y actuar por las órdenes del Espíritu de Dios; este es el fin de la obediencia—pensar, hablar, y actuar de acuerdo a las órdenes de Dios. La voluntad del Padre es que usted sólo piense los pensamientos que él le proporciona, sólo hable las palabras que él le diga que hable, y haga sólo lo que Él le mande.

Con esperanza en la promesa del evangelio, a medida que vamos a Dios para recibir su corazón y su gracia que purifica el alma, por medio de la cruz interna de la negación propia, para ser liberados del pecado, y después recibir a Jesús resucitado en nosotros para que sea nuestro Señor que gobierna nuestros pensamientos, palabras, y accioneslibres del pecado.

Juan lo dijo de otra manera: Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo. 1 Juan 3:7. Jesús sólo habló, juzgó, e hizo lo que Dios le mandó y ordenó. La voluntad del Padre es que usted sólo piense los pensamientos que Él provee, sólo hable las palabras que Él le dice que hable, y sólo haga lo que Él le manda; eso es practicar justicia como Él es justo porque el Padre está ordenando todo en su nueva vida. Esta habilidad sólo viene después que hemos crucificado nuestro espíritu egoísta, a medida que el pecado es destruido por el Espíritu a través de llevar la cruz interna de la negación propia; entonces estamos caminando por el mismo camino que Él caminó y estamos en el mundo como Él estuvo con perfección, pureza, santidad, y justicia.

Al hacer la voluntad del Padre, llegamos a ser esclavos de la justicia, esclavos de la perfección, esclavos del amor perfecto, esclavos de la benignidad, esclavos de la misericordia, esclavos de la bondad, esclavos de la humildad, esclavos de la fidelidad, esclavos de la santidad, esclavos de la paz, esclavos de la sabiduría, esclavos de la gloria, esclavos del poder, y esclavos de la virtud; como siervos cuyas palabras y acciones siempre son perfectas, virtuosas, amantes, misericordiosas, sabias, puras, santas y verdaderas. Como esclavos de la perfección y la justicia, tenemos entusiasmo ilimitado, gozo inefable, paz más allá del entendimiento, confianza eterna, y placeres a su diestra para siempre — para esto fuimos llamados. (¿Hay otra meta comparable para su vida?) Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1. Porque somos hechos partícipes de Cristo, si de veras retenemos firme el principio de nuestra confianza hasta el fin. Heb 3:14.

¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo? Lucas 6:46. Para que Jesús sea su Señor, usted tiene que obedecerle. Un Señor o Maestro le dice a su siervo qué debe hacer; el siervo escucha a su Señor y Maestro y después le obedece. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, cada persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro. El Rey está donde él es rey." Nosotros le llamamos Señor mientras que ni siquiera buscamos oír sus palabras para que nos dirijan; en cambio nosotros le decimos todo lo que queremos que Él haga por nosotros, hablamos acerca de Él, cantamos acerca de Él, y leemos acerca de Él en un libro, pensando que así es como le agradamos. Como dijo Jesús: Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:37-40. Venir a Él es pensar en su nombre a medida que usted, paciente y persistentemente se sienta en humilde silencio, esperándole a Él mientras escucha, vela, oye, y obedece. Las palabras que usted le oye a Él hablarle a usted son Espíritu y le imparten la vida de Dios cuando son implantadas en su corazón. Juan 6:63, Santiago 1:21. Cuando nosotros le esperamos a Él para oírle y obedecerle, mostramos nuestro amor por Él.

10 Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?' Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad!' Debido a que ellos todavía están pecando cuando mueren, Jesús rechazará a muchas personas que piensan que son cristianos y lo llaman Señor; incluyendo aun aquellos que habían profetizado, echado fuera demonios, y realizado muchas obras maravillosas en su nombre. Ellos no lo obedecieron. ¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? Lucas 6:46. De cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34. Si somos esclavos del pecado, él no puede ser nuestro Señor. No podemos servir a dos maestros. Mat 6:24 Lucas 16:13. Jesús dijo que estos así llamados cristianos que tienen gran fe para realizar milagros serán rechazados porque todavía estaban pecando; ellos no habían crucificado la naturaleza pecaminosa sobre la cruz, lo cual es necesario para pertenecer a Cristo Jesús. Gal 5:24. Pablo nos habla acerca de aquellos que dicen que conocen a Dios, pero lo niegan por medio de sus vidas pecaminosas: Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan; son abominables, desobedientes y descalificados para toda buena obra, Tit 1:16; (buenas obras son aquellas que Dios dirige al hombre puro a que realice). Usted puede llamarle Señor, usted puede llamarle Maestro, pero eso también hizo Judas, y aún lo besó; pero no es lo que usted dice lo que hace que Jesús sea su Señor o su Maestro, sino sus obras — su obediencia a sus enseñanzas y mandatos. Por sus obras usted lo reconoce o lo niega como su Señor y Maestro. Si usted peca, usted lo niega como su Señor y Maestro. Un Señor o Maestro gobierna a sus siervos, y Jesús no puede gobernar al que comete un pecado. A menos que usted esté libre de pecado, Él no es su Señor o Maestro. Sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia. Rom 6:16.

Sus obras eran maravillosas sólo en su opinión, no en la del Señor. ¿Por qué no? Porque ellas no eran obras que el Señor les ordenó a hacer; ellas no estaban de acuerdo con la voluntad del Padre, sólo con la voluntad de ellos, y eran obras muertas. Y lo que ellos hicieron no era "en el nombre de Jesús;" hacer cualquier cosa "en el nombre de Jesús" significa que usted está en unión con Él, totalmente liberado del pecado, trasladado hacia el reino, y sentado con Él en el cielo. De la Palabra del Señor en el interior: "Aquel que está en mi nombre es parte de mi cuerpo."

El Señor le está advirtiendo a aquellos que piensan que son cristianos y todavía pecan: 1) él no los conoce, y 2) él los echará en la oscuridad externa, excluido del cielo en el juicio. El Señor sólo conoce a aquellos que oyen su voz y le siguen. Juan 10:27. Para oír usted debe dedicarse a oír en silencio para escuchar su voz, y después usted debe obedecer. Si usted escucha y obedece la palabra de Dios en su corazón, su alma es purificada por la obediencia a la verdad, 1 Ped 1:22; y su corazón es purificado por la fe que obedece. Hechos 15:9. Jesús dijo: "Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." — sentarse a los pies de Jesús y escuchar su palabra. Lucas 10:39-42. Ciertamente él ama a los pueblos; todos tus santos están en tus manos. Ellos se sientan a tus pies y cada uno recibe tus palabras. Deut 33:3. La cristiandad le dice a sus miembros que ellos pueden permanecer en el pecado y entrar en el cielo cuando mueran, pero esto es una mentira y muestra que el cristianismo es Babilonia; salid de ella pueblo mío.

El Señor no los conocía porque ellos no habían estado escuchando su voz ni habían estado siguiendo sus mandatos, y por lo tanto no eran parte de la verdad: Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27. Si usted no oye su voz y le sigue, él no lo conoce. Y si él no lo conoce, él cerrará la puerta del cielo, rehusando a abrirla, diciendo: "De cierto, no os conozco ni de adonde sóis" y en el día del juicio él le dirá a usted: "Apartaos de mí, obradores de maldad e iniquidad, porque nunca os conocí." Mat 25:11-12, Luc 13:24-27, Mat 7:21-23.

Juan dice: En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos [obedecemos] sus mandatos.
La única manera en la que podemos guardar sus mandatos es escuchar su voz, oír y obedecer hasta que la naturaleza pecaminosa en el interior ha sido crucificada. Porque usted no puede amar a Dios con todo su corazón, mente, alma, y fuerza, hasta que se le haya dado un corazón y una mente nueva por medio del amor de Dios, recibido de parte de Él con el tiempo, a medida que usted mora en su Palabra y su Luz, con obediencia.

Hay muchos ministerios de sanidad "cristianos" que tienen gran espectáculo, gran pompa, grandes palabras de vanidad, servicios ruidosos y escandalosos, pero usted los conocerá por los frutos que ellos obviamente carecen: dominio propio, paz, amabilidad, humildad, etc. Nunca acepte ninguna demostración de poder como algo que necesariamente viene de Dios. Recuerde a Janes y Jambres, los magos egipcios, que echaron sus varas las cuales se transformaron en serpientes, y quienes convirtieron las aguas de Egipto en sangre. Los obradores de milagros del cristianismo, quienes predican el evangelio falso de la gracia instantánea como un permiso para excusar la continuación del pecado, obtienen su poder de Satanás. Sin embargo, el poder de Satanás no está limitado a los ministros cristianos falsos; también se demuestra frecuentemente en otras religiones. Vea No sea engañado por gente que tiene poder pero no la verdad para más información acerca de este tema.

11 Jesús concluye el sermón más maravilloso que se haya predicado con una crítica advertencia. ¡No ignore sus enseñanzas! Usted debe obedecerlas todas para ser salvo. Si usted no obedece, grande será su ruina y destrucción. Sólo aquellos que hacen la voluntad del Padre entran en el Reino de los cielos. Mat 7:21. Jesús dijo que él sólo hacía lo que se le mandaba, no su propia voluntad; Jesús sólo hacía la voluntad del Padre. La voluntad del Padre es obediencia a sus mandatos. Usted debe esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer para poder hacer la voluntad del Padre en vez de su propia voluntad.

Confesar (decir) que Jesús es Señor no es suficiente. Jesús dijo que él rechazaría a muchos que dicen ser cristianos salvos; muchos que lo llamaron Señor, que habían profetizado, y aún realizado milagros en su nombre. De modo que estos son los que llaman a Jesús Señor y hacen milagros en su nombre. Ellos dicen que él es su Señor y piensan que están en Cristo. Pero él les dijo que nunca los conoció porque ellos nunca fueron a él para aprender y ser cambiados por él directamente; en cambio ellos leyeron la Biblia, y oyeron a sus predicadores que eran guías ciegos. Sin embargo él nos advierte: Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:39-40. Vea Jesús quiere enseñarle él mismo para más información acerca de esta falla. Confesar significa reconocer que Jesús está en control de su mente, su boca, y sus acciones; usted lo confiesa como Señor en su pensamiento, su palabra y sus acciones. Pablo nos muestra que creer que Jesús es Señor o Dios no es salvación, al escribirle a las iglesias de creyentes:

Pedro repite el mismo mensaje, que salvación no es sólo creer o tener fe, sino que la salvación es el fin de la caminata obediente de la fe, y requiere crecimiento :

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