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Salmos 51

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 1 [Salmo de David, cuando el profeta Natán fue a él, después que David tuvo relaciones con Betsabé e hizo que su esposo Urías muriera en al batalla, 2 Sam 12 .]

  Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra mis rebeliones.

 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

 3 Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí.

 4 Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos. Seas tú reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio.

 5 He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre.

 6 He aquí, tú quieres la verdad en lo íntimo; hazme conocer la sabiduría en lo más interno.1 [Para recibir sabiduría, usted debe mirar hacia el interior, para esperar en Dios en humilde silencio, escuchando, velando, oyendo, y después obedeciendo. Usted le oye hablar Su palabra desde el interior de su corazón, la cual es la palabra que los apóstoles predicaron. De la Palabra del Señor en el interior: "Vuélvete hacia tu interior para descubrir los misterios." Porque lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, Rom 1:19. Conocer sabiduría en lo más interno no es un conocimiento que está en la cabeza; es entendimientos y enseñanzas recibidas de Dios, lo cual, si le prestamos atención, las palabras son implantadas y escritas en su corazón, fortaleciendo el hombre interno, lo cual es la vida de Dios, Cristo en su interior; porque las palabras que Él le habla a usted son Espíritu y dan vida. Debido a que Cristo es la verdad y la sabiduría de Dios, ambas cosas están escritas en su corazón.]

 7 Quita mi pecado con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.2

 8 Hazme oír gozo y alegría, y se regocijarán estos huesos que has quebrantado.

 9 Esconde tu rostro de mis pecados y borra todas mis maldades.

 10 Crea en mí, oh Dios, un corazón puro Y renueva un espíritu recto dentro de mí. 3

 11 No me eches de tu presencia, ni quites de mí tu Santo Espíritu.

 12 Devuélveme el gozo de tu salvación, y un espíritu noble me sustente.

 13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti.

 14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, y con regocijo cantará mi lengua tu justicia.

 15 Señor, abre mis labios, y proclamará mi boca tu alabanza.

 16 Porque no quieres sacrificio; y si doy holocausto, no lo aceptas.

 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón quebrantado y contrito4 no desprecias tú, oh Dios.

 18 Haz bien a Sion, con tu benevolencia; edifica los muros de Jerusalén.

 19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo quemada. Entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.


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1 tú quieres la verdad en lo íntimo; hazme conocer la sabiduría en lo más interno. La cristiandad verdadera no tiene que ver con las oraciones externas, los cantos, leer al Biblia, escuchar sermones, mojarse, comer pan y beber jugo de uva — la cristiandad debería ser acerca de un cambio de corazón, un corazón limpio de toda maldad, un corazón purificado, un corazón circuncidado — la religión interna de la adoración del Espíritu en el corazón. El hombre comienza la vida con un corazón lleno de maldad, lleno de egoísmo, lleno de deseos, lleno de amor a los placeres, lleno de lujuria — con el espíritu de Satanás que fue sembrado en los corazones de los hombres cuando Adán y Eva cedieron a la tentación para pensar por sí mismos, para decidir como Dios, lo que era bueno y lo que era malo (impío) para ellos, y abandonando el vínculo con Dios que los inspiró a través de sus vidas.

2 Quita mi pecado con hisopo, y seré limpio; Con misericordia y verdad se expía la falta, y con el temor de Jehovah uno se aparta del mal. Prov 16:6. Limpiaos de la vieja levadura, para que seáis una nueva masa. 1 Cor 5:7. El hombre debe ir a Dios, para ser limpiado del espíritu maligno, para recibir el espíritu de Dios en medida suficiente para éste lo controle.

lávame, y seré más blanco que la nieve.
¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Salmo 119:9,11. ("Guardar tu palabra" es escuchar, poner atención, y obedecer las palabras que oímos.) Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, a fin de santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, Efe 5:25-26. (De modo que al escuchar sus palabras, y obedecerlas, usted es limpiado y santificado). Pedro le dijo: --¡Jamás me lavarás los pies! Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Juan 13:8. El hisopo era el símbolo del Antiguo Testamento de la purificación; la purificación del Nuevo Testamento es la sangre de Jesús: por la sangre de Jesús, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones [con la sangre de Jesús] de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura [el agua de la palabra]. Heb 10:19,22.

3 Crea en mí, oh Dios, un corazón puro Y renueva un espíritu recto dentro de mí. La Biblia no puede limpiarlo, santificarlo, o darle una vida nueva; pero Jesús, la Palabra de Dios, hablando palabras que usted puede oír, sí puede y lo hace, con aquellos que obedecen. Jesús dice: Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63. Jesús le dijo a sus discípulos: Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Juan 15:3. Por medio de la obediencia a las palabras oídas en su corazón, el Espíritu Santo le es dado al hombre. Hechos 5:32. Y Les daré otro corazón, y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. De la carne de ellos quitaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Eze 11:19. Y pondré mi Espíritu dentro de vosotros y haré que andéis según mis leyes, que guardéis mis decretos y que los pongáis por obra. Eze 36:27.

4 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón quebrantado y contrito. La religión se trata de un cambio de corazón. Su corazón y su espíritu deben ser quebrantados por Dios, antes de que usted pueda recibir su cambio poderoso por medio de la gracia para ser un corazón nuevo. Cercano está Jehovah a los quebrantados de corazón; él salvará a los contritos de espíritu. Sal 34:18. (Contrito significa: que siente o expresa dolor o pena por los pecados u ofensas.)

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias tú, oh Dios. Sal 51:17.

Porque así ha dicho el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: "Yo habito en las alturas y en santidad; pero estoy con el de espíritu contrito y humillado, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los oprimidos. Isaías 57:15.

Echad de vosotros todas vuestras transgresiones que habéis cometido, y adquirid un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habréis de morir,1 oh casa de Israel? Ciertamente, yo no quiero la muerte del que muere, dice el Señor Jehovah. ¡Arrepentíos y vivid! Eze 18:31
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