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Romanos 1

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 1 Romanos es el libro más malentendido en la Biblia; es la base para la mayoría, si es que no todas, las ridículas doctrinas del cristianismo, tales como: no hay ley, no hay pecado, la gracia es instantánea, uno es justificado porque cree, uno tiene la justicia de Cristo porque cree, uno está en Cristo y por lo tanto no está sujeto a la condenación, etc. Pedro nos advirtió que las cartas de Pablo eran fácilmente malentendidas por aquellos que no han sido enseñados directamente por el Espíritu Santo. Como Pedro dijo:

Nuestro amado hermano Pablo os ha escrito, según la sabiduría que le ha sido dada. Él habla de estas cosas en todas sus epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como lo hacen también con las otras Escrituras, para su propia destrucción. Así que vosotros, oh amados, sabiendo esto de antemano, guardaos; no sea que, siendo desviados por el engaño de los malvados, caigáis de vuestra firmeza. 2 Ped 3:15-17.

Y el error de los impíos es decirle que: 1) es imposible para usted llegar a ser libre de pecado; 2) Jesús lo hizo todo, no hay nada que usted pueda hacer; 3) la gracia cubre todos sus pecados; 4) y que usted irá al cielo cuando muera en sus pecados siempre y cuando usted crea en Jesús, (o, como dicen los católicos, siempre y cuando usted haya llevado una buena vid). A medida que usted lee este libre, encontrará muchos comentarios y notas para desacreditar todas las fábulas del cristianismo falso para justificar su lujuria, creadas por la iglesia que adulteró con los emperadores romanos para establecer las doctrinas falsas que el cristianismo (protestantes y católicos) todavía enseñan — y así se convierten en la ramera de Babilonia.

La fuente de toda la confusión es la definición de fe que justifica, hace recto, redime, santifica, y provee salvación. Hay dos clases de fe, y ambas tienen a Cristo como su objeto:

  1. estar de acuerdo con la historia en la Biblia que Jesús era el Hijo de Dios, nacido de una vírgen, resucitó de los muertos, subió al cielo, etc.; esa es fe bíblica externa,
  2. oír la Palabra de Dios, la cual está en su corazón para que usted la obedezca esta es la palabra de fe que los apóstoles predicaron. Oír y obedecer a Jesús hablarle a usted desde el interior de su corazón es fe operacional, fe interna, fe que le es dada a usted por Jesús mismo. Con obediencia persistente a los mandatos que oímos de Dios God dentro de nuestro corazón, esta fe en el interior justifica, purifica, redime, hace recto, santifica, y salva; para darle paz, gozo, y justicia en unión y comunión con Cristo y el Padre — esto es ver y escuchar a su amado, viviendo una vida santa que le agrada a Él.

Los guías ciegos del cristianismo, con aprendizaje obtenido de las universidades y los hombres, pero sin haber aprendido del Espíritu Santo, señalan los versículos de este libro y dicen que ya no hay pecado porque la ley supuestamente ha sido eliminada para cualquier persona que cree en Jesús; ellos convenientemente pasan por alto las muchas advertencias del Nuevo Testamento acerca del pecado que lo descalifica completamente para la salvación y el cielo, haga clic aquí para ver. Ellos también pasan por alto que todo hombre será juzgado por sus obras y sus palabras, haga clic aquí para ver. Sí, hay una diferencia entre el bien y el mal; sí, todavía hay pecado; sí, hay una ley interna de Dios sobre el corazón de cada hombre que debe ser obedecido, cuales incluye algunas de las viejas leyes morales mosaicas como: ama a tu prójimo como te amas a tí mismo, no robar, no cometer adulterio, no mentir, no codiciar, no matar, y honra a tu padre y a tu madre. Todo hombre en el mundo tiene estas leyes escritas en su corazón, y si ustedes continuan pecando, todo hombre recibirá la indignación y la ira de Dios. El cristianismo llegó a estar tan confundido con las obras de la ley y las leyes morales, (que son idénticas a la ley en el corazón de cada hombre), que eliminó todas las leyes. De la Palabra del Señor en el interior: "Ellos no quieren tener ninguna ley. La nueva ley se convirtió en injusticia."

Pablo estaba en una batalla constante con los judíos que insistían que los cristianos deben ser circuncidados, o no comer ciertos alimentos, o no trabajar en el séptimo día, o celebrar fiestas judías, o dar diezmo, — obras de la ley. Esto creó confusión, por lo tanto en sus escritos Pablo enfatiza que esas obras de la ley no cuentan para nada, que sólo la fe en Jesucristo contaba. Pero nosotros debemos ejercitar esa fe para que crezca hasta que seamos guiados por el Espíritu: debemos esperar a Dios, velar, y escuchar en silencio sus mandatos que él habla, que son Espíritu e imparten la vida de Dios a nosotros. Con nuestra obediencia a los mandamientos que oímos, el Espíritu circuncida nuestro corazón para que el cuerpo de pecado sea quitado; sólo entonces la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús nos habrá hecho libres de la ley de pecado y muerte. De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida;" pero usted sólo puede caminar como se le ordena después que ha crucificado su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia. A menos que su naturaleza pecaminosa haya sido crucificada para entonces recibir el fruto del Espíritu, incluyendo el don de la fe de Cristo, usted debe obedecer las leyes morales, o no tendrá éxito.

Pablo nos dice en Gal 5:18, Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. El ser guiado por el Espíritu es oír lo que la Palabra desde el interior de su corazón le manda a que haga, y después obedecer sus mandatos; cuando usted obecece al Espíritu completamente, obedeciendo al Espíritu en palabra y acción, una medida más grande de fe se les ha dado, y ustedes ya no están sujetos a la ley que es su tutor, Gal 3:24-25. El centro moral de la ley es lo mismo que la ley en el corazón de todo hombre, Rom 2:11-16, por la cual todos los hombres serán juzgados. De la Palabra del Señor en el interior: "a menos que tu presencies el haber recibido la fe de Cristo, estás bajo la ley." Pablo confirma lo mismo, describiendo lo que es recibir el fruto del Espíritu, incluyendo después que usted ha hecho morir las obra de la carne sobre la cruz interna de la negación propia por medio de su obediencia a los mandamientos que usted oye desde el interior de su corazón:

Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Éstas son: adulterio, inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, envidia, homicidios, borracheras, fiestas [con fuertes cantos, bailes, y bebidas alcohólicas] y cosas semejantes a éstas, de las cuales os advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, benignidad [o mansedumbre, o humildad ], y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley,

porque los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa] con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos]. Gal 5:18-24

Siguiendo las doctrinas de del cristianismo, usted puede haber cometido varios asesinatos, puede ser un ladrón de tiempo completo, un adúltero habitual, un violador de niños, un mentiroso crónico, engañando a su prójimo, odiando a su madre y a su padre, y todavía ser un cristiano, siempre y cuando usted crea en Jesús. ¿Es de extrañar que el cristianismo sea despreciado tanto hoy en día? La cristiandad se ha echado la ley en la espalda, llamado a lo malo bueno, llamando a lo impío justo, mientras que ignora totalmente las muchas excepciones, requisitos y condiciones para calificar para la salvación que están en la Biblia. (Haga clic en estas excepciones, requisitos y condiciones para calificar para la salvación para que las pueda leer por usted mismo; son innegables y muestran claramente que el cristianismo es una caparazón hueca de la cristiandad original de los apóstoles y la Biblia, sustituyendo rituales paganos, ceremonias, y teatro por la cruz, la pureza, el lavamiento, la justicia, y la santidad.) Christianity tells you that you will be judged on whether or not you believe in Jesus, yet the Bible clearly states at least nine times that every man is judged according to his words and works, be they good or evil.

Los errores son corregidos en los comentarios y las explicaciones de las notas, usando varias de las explicaciones detalladas acerca de vivir en el reino de los primeros cuáqueros. Lea cuidadosamente y entenderá que Pablo estaba hablando de una vida muy santa, no las vidas sin Dios de los cristianos de hoy en día — cuando Pablo nos da un desafío para toda nuestra vida: Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1. Pablo laboró día y noche para presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús, Hechos 20:29-31, Col 1:28, Efe 4:13.

Todos los términos que describen el éxito cristiano: en Cristo, en el nombre, uno con Cristo, en el reino, redención, santificación, reconciliación, restauración, justicia, justificación, vida eterna, y salvación, deben ser testificadas dentro de su corazón, vista por los ojos de su corazón en la luz; ninguna de estas cosas se debe asumir o presumir por leer acerca de ellas o hablar acerca de ellas.

Ore, lea este libro cuidadosamente para entender la verdadera doctrina y la verdadera esperanza; entonces, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la perfección, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, Heb 6:1.

 1 Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol; apartado para el evangelio de Dios,

 2 que él había prometido antes por medio de sus profetas en las Sagradas Escrituras,

 3 acerca de su Hijo--quien, según la carne, era de la descendencia de David;

 4 y quien fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos--, Jesucristo nuestro Señor.

 5 Por él recibimos la gracia y el apostolado para la obediencia de la fe a favor de su nombre en todas las naciones,

 6 entre las cuales estáis también vosotros, los llamados de Jesucristo.

 7 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

 8 Primeramente, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo con respecto a todos vosotros, porque vuestra fe es proclamada en todo el mundo.

 9 Porque Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, me es testigo de que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones,

 10 rogando que, si de alguna manera por la voluntad de Dios, por fin yo sea bien encaminado para ir a vosotros.

 11 Porque deseo veros para compartir con vosotros algún don espiritual a fin de que seáis afirmados.

 12 Esto es, para ser animado juntamente con vosotros por la fe que nos es común a vosotros y a mí.

 13 Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (y hasta ahora he sido impedido) para tener algún fruto también entre vosotros, así como entre las demás naciones.

 14 Tanto a griegos como a bárbaros, tanto a sabios como a ignorantes soy deudor.

 15 Así que, en cuanto a mí, pronto estoy para anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

 16 Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego. [El evangelio es el ministerio del Espíritu para liberarlo completamente del pecado, a medida que usted se arrepiente de sus viejos caminos de egoísmo en la cruz interna de la negación propia; para ser lavado, limpiado, y purificado; para entonces ser trasladado al reino de Cristo; y después vivir en unión con Cristo y con Dios, en la tierra y para siempre.]

 17 Porque en él [el evangelio predicado por el Espíritu Santo] la justicia de Dios se revela por fe y para fe,1 como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe. [La justicia de Dios es revelada en usted a medida que usted crece en su fe. De la Palabra del Señor en el interior: "mis verdaderos amigos proceden de la fe; ésta les ordena. Poco a poco la voluntad del Señor será progresada. La fe es una seria de revelaciones;" con cada revelación hay más fe y más orden justo en su vida. Usted es salvo por fe, y por fe su corazón es purificado; pero obviamente al comienzo de la fe usted no está purificado, ni es salvo. Usted debe contender por la fe, crecer en la fe, edificar su fe, aumentar en fe, perfeccionar lo que falte en su fe, pelear la buena batalla de la fe, hasta llegar a la victoria, cuando su fe sea consumada por el consumador; la fe es un proceso y una caminata, cuyo fin es ver a Cristo trayéndole la salvación, para darle la vida eterna.]

 18 Pues la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad.2

 19 Porque lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó.3 [Revelaciones vienen, no de leer acerca de Dios, no por escuchar a alguien hablar acerca de Dios, porque Dios es conocido por medio de la revelación en su corazón, donde usted lo oye y lo ve a él enseñándole acerca del pecado, la justicia, y acerca de sí mismo.

De la Palabra del Señor en el interior: "Vuélvete hacia tu interior para descubrir los misterios."

Jorge Fox escribió: "El reino de los cielos está en ustedes, el Padre está en todos ustedes, y Cristo está en ustedes; allí, en su corazón, es donde los encontrará a todos ellos. Veánlo allí escudriñando sus corazones, y encuéntrenlo allí probando nuestras mentes y corazones; inclinen sus oídos, y denle oído a él allí, quien dará a cada uno conforme a sus palabras y sus obras, sean buenas o malas."]

 20 Porque lo invisible de él--su eterno poder y deidad-- se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas; de modo que no tienen excusa.

 21 Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido.

 22 Profesando ser sabios se hicieron fatuos,

 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

 24 Por tanto, Dios los entregó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí.

 25 Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador, ¡quien es bendito para siempre! Amén.

 26 Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza.

 27 De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío.

 28 Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada, para hacer lo que no es debido.

 29 Se han llenado de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad. Están repletos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención.

 30 Son contenciosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de males, desobedientes a sus padres,

 31 insensatos, desleales, crueles y sin misericordia.

 32 A pesar de que ellos reconocen el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.4


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Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
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1 en él (el evangelio) la justicia de Dios se revela por fe y para fe. El Espíritu Santo, cuando venga, el convencerá al mundo de pecado, y justicia, y juicio. Juan 16:8. El Espíritu Santo, al darle las buenas noticias de su salvación venidera (el evangelio), le enseña sobre la justicia de Dios por medio de una serie de revelaciones que edifican su fe en sucesión. Fe, revelación, más fe, revelación, más fe ... etc. Nadie conoce bien al Hijo, sino el Padre. Nadie conoce bien al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Mat 11:27. Porque lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó. Rom 1:19. Aprender de Dios no es leer acerca de Dios, ni oír a alguien hablar acerca de Dios, porque Dios es conocido por la revelación en su corazón, donde usted le oye a él y le ve a él enseñándole acerca del pecado, la justicia, y acerca de sí mismo.

"El Padre está en todos ustedes, Cristo está en ustedes, y el reino de los cielos está en ustedes; allí, en su corazón, es donde los encontrará a todos ellos. Veánlo allí escudriñando sus corazones, y encuéntrenlo allí probando nuestras mentes y corazones; inclinen sus oídos, y denle oído a él allí, quien dará a cada uno conforme a sus palabras y sus obras, sean buenas o malas," (por Jorge Fox). ESTAD QUIETOS Y RECONOCED QUE YO SOY DIOS. Salmo 46:10. De la Palabra del Señor en el interior: "Él te espera."]

2 la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad. Junto con el versículo siguiente, este versículo nos dice que Dios nos muestra la verdad de nuestros caminos impíos, rogándonos anónimamente que nos alejemos de ellos, pero la gran mayoría de los hombres ignora la verdad, suprimiéndola con su conducta que continúa siendo injusta. Cuando nosotros ignoramos los ruegos de Dios, Él nos ignora a nosotros.

Sin embargo, si nosotros algún día nos alejamos del mal lo mejor que podamos y buscamos a Dios, Él revela la injusticia al hombre espiritual. El hombre natural no puede aceptar las cosas de Dios y no puede ver la profundidad de la injusticia. Esta es una función básica del Espíritu Santo — convencer al mundo de pecado [injusticia]. El típico cristiano miembro de secta no tiene un concepto del pecado, y lo limita al asesinato, robo, violación; él no tiene conocimiento de que el pecado intolerable incluye: adulterio, fornicación, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, envidia, homicidios, borracheras, orgías, inmoralidad, impureza, codicia, malos pensamientos, inmoralidades sexuales, robos, codicia, maldades, engaños, sensualidad, envidia, blasfemia, orgullo, insensatez. De la Palabra del Señor en el interior: "Todo pensamiento del hombre es como mucho un vano silbido." El versículo siguiente enfatiza que el pecado, y todo otro entendimiento de Dios le tiene que ser enseñado al hombre por Dios, antes que el hombre pueda ver el pecado y la injusticia.

3 lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó. Aquello que se debe conocer de Dios, es revelado por Dios dentro del corazón del hombre. ¡Tome nota! No por leer un libro. No al oír a un predicador hablar sin palabras suplidas por el Espíritu Santo a medida que habla. El hombre natural no puede creer o entender los misterios de Dios. Es imposible que un hombre natural llegue a ser un hombre espiritual mediante la lectura, el estudio de la Biblia, la formación en el seminario, universidades bíblicas, orar para pedir entendimiento, o escuchar a otros hombres naturales hablar; eso sólo aumenta su conocimiento carnal, el cual debe morir para ser reemplazado por la sabiduría de lo alto. El hombre natural sólo es cambiado para ser un hombre espiritual por medio de las enseñanzas y la gracia que produce del Espíritu de Dios, a través de la revelación y el poder. El hombre natural debe ser enseñado por la revelación en el corazón del hombre en el poder del Espíritu Santo; las palabras deben ser oídas, y / o se deben ver las visiones, con un entendimiento claro recibido en el corazón del hombre.

4 Leemos acerca de la fornicación, adulterio, asesinato, robo — de sentir placer con esos actos. Nuestra música, DVDs, programas de la televisión, y películas — todas estas cosas celebran el mal. Nuestros periódicos imprimen las malas noticias; leemos ansiosamente cómo otros han sufrido muerte, accidentes, catástrofes, etc. Son nuestras mentes enfermas y depravadas las que encuentran que las cosas impías son entretenidas y placenteras.

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