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Romanos 4

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 1 ¿Qué diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor según la carne?

 2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no delante de Dios.

 3 Pues ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. [Abraham no sólo creyó que había un Dios altísimo, él creyó las palabras que Dios le habló; eso es creer en Dios, por lo menos como está definido en este libro. Una creencia de que Jesús es el Hijo de Dios es una creencia en la historia, o fe bíblica. De manera similar, creer en Jesús, como Pablo ha definido la creencia de Abraham, es creer las palabras que oímos que Jesús nos dice; eso es también fe como la Biblia la describe en Romanos, oír las palabras de Dios en su corazón de manera que usted las pueda obedecer, Rom 10:8,17, y creer. Por lo tanto Pablo dice que la creencia y la fe significan oír la Palabra de Dios que Él le habla desde su corazón y creer en Dios o creer en Jesús. Usted se podría estar diciendo a sí mismo: "bueno si Dios me dijera que hiciera algo como le dijo a Abraham, por supuesto que lo haría." De la Palabra del Señor en el interior: "Abraham voluntariamente se expuso a sí mismo a los mandatos de Dios." Así también nosotros debemos esperar a Dios, velar, y escuchar en silencio los mandatos que Él nos da, y después debemos creer sus palabras y obedecerlas, así como Abraham lo hizo. De la Palabra del Señor en el interior: "Espera, exponte a sus mandamientos, y oye. Sólo la fe que libera imparte justicia."]

 4 Al que obra, no se le considera el salario como gracia, sino como obligación.

 5 Pero al que no obra, sino que cree en aquel que declara al impío como justo, su fe es contada por justicia.1 [Creer en aquel que declara recto al impío es creer las palabras que usted oye a Dios o Jesús hablarle a usted, así como Abraham creyó en Dios en el versículo 3 más arriba; de otra manera, usted se quedará siendo impío y morirá en sus pecados para ser excluído del cielo. Comenzamos impíos, Dios revela los pecados en nuestro corazón, y después Él los quita por medio de su gracia. Por gracia él nos enseña a negar la impiedad y los deseos mundanos, y cómo vivir sobria, recta y piadosamente en este mundo presente, Tit 2:12 — así el impío se hace piadoso. Sólo Dios puede hacer un hombre impío piadoso por su gracia que limpia, lava y purifica.]

 6 De igual manera, David también proclama la felicidad del hombre a quien Dios confiere justicia sin obras, [La justicia imputada de Cristo sólo viene a usted después de la muerte de su espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia, cuando usted recibe la fe con el fruto del Espíritu, en contra de lo cual no hay ley, para entonces caminar en amor, obedeciendo los mandamientos continuos de Cristo. Hasta entonces nosotros, por medio del Espíritu, por fe, aguardamos pacientemente la esperanza de justicia, Gal. 5:5.]

 7 diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.

 8 Bienaventurado el hombre a quien el Señor jamás le tomará en cuenta su pecado.

 9 Luego, ¿es esta felicidad solamente para los de la circuncisión, o también es para los de la incircuncisión? Pues decimos: A Abraham le fue contada su fe por justicia.

 10 ¿Cómo le fue contada? ¿Estando él circuncidado o incircunciso? No fue en la circuncisión, sino en la incircuncisión.

 11 Él recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía estando aún incircunciso, para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados--para que también a ellos les fuera conferida la justicia--;

 12 y padre de la circuncisión--de los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado--. [¡Tome nota! Es la creencia lo que resulta en seguir las pisadas de la fe. ¿Qué pisadas siguió Abraham? De la Palabra del Señor en el interior: "Abraham voluntariamente se expuso a sí mismo a los mandatos de Dios." Él oyó la voz de Dios, él escuchó, y después él le creyó; y él obedeció su voz. Creer en Dios o en Jesús es creer lo que él le dice. Nuestras pisadas de la fe son escuchar a Jesús, la Palabra, en nuestro corazón; creer lo que el Hijo nos dice; y obedecer sus mandamientos. Esto es negar nuestra propia voluntad y tomar nuestra cruz diariamente para crucificar nuestra naturaleza egoísta y pecaminosa en la cruz interna de la negación propia; pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, 1 Ped 2:21; Si morimos con él, también viviremos con él. Si sufrimos, también reinaremos con él. 2 Tim 2:11-12. Hacer todo eso con el nombre de Jesús en mente, usted debe buscar al esperarlo a él, velando, escuchando en silencio, oyendo, y obedeciendo la voz de Dios; así es como uno sigue. Y la evidencia de nuestra fe es producir el fruto del espíritu, y así mostrar que somos verdaderos seguidores de Cristo, siguiendo en las pisadas de la fe. Pero los guías no perfeccionados y ciegos del cristianismo preferirían hacer que usted se durmiera en el hoyo, suponiendo que es salvo, mientras todavía es esclavo del pecado: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34; y si usted muere en sus pecados, usted será excluído del cielo, no importa lo que le hayan dicho sus ministros.]

 13 Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que sería heredero del mundo, no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.

 14 Porque si los herederos son los que se basan en la ley, la fe ha sido hecha inútil y la promesa invalidada.

 15 Porque la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. [Las leyes morales sólo terminan cuando el espíritu egoísta del hombre ha sido crucificado en la cruz interna de la negación propia, y Cristo Jesús ha resucitado en él para controlar completamente sus pensamientos, palabras, y acciones con la Ley del Espíritu de la Vida. De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida." Vea la nota 3 de Rom 3:28 para más información acerca de por qué las leyes morales todavía deben ser observadas y son su tutor hasta que sus pensamientos, y palabras y acciones están bajo el control completo del Espíritu Santo. Los guías ciegos del cristianismo señalan este versículo y dicen que ya no hay ningún pecado porque la ley supuestamente ha sido eliminada para cualquiera que crea en Jesús; ellos convenientemente pasan por alto las muchas advertencias del Nuevo Testamento con respecto al pecado que lo descalifican completamente para la salvación o el cielo, haga clic aquí para verlas. Ellos también pasan por alto que cada hombre será juzgado por sus obras y sus palabras, haga clic aquí para ver. Sí, hay una diferencia entre el bien y el mal; sí, todavía hay pecado; sí, hay una ley interna de Dios sobre el corazón de cada hombre que debe ser obedecido, cuales incluye algunas de las viejas leyes morales mosaicas como: ama a tu prójimo como te amas a tí mismo, no robar, no cometer adulterio, no mentir, no codiciar, no matar, y honra a tu padre y a tu madre.]

 16 Por esto, proviene de la fe, a fin de que sea según la gracia, para que la promesa sea firme para toda su descendencia. No para el que es solamente de la ley, sino también para el que es de la fe de Abraham, quien es padre de todos nosotros

 17 --como está escrito: Te he puesto por padre de muchas naciones-- delante de Dios, a quien él creyó, quien vivifica a los muertos y llama a las cosas que no existen como si existieran.

 18 Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia.

 19 Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara.

 20 Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Dios, [Él era fuerte en la fe como lo evidencia su creencia en la promesa y su obediencia a los mandatos de Dios que oyó de él. Si él no hubiera caminado en las pisadas de la fe, siendo obediente como se le mandaba, su justicia hubiera sido cancelada. Así también un cristiano debe ser fuerte en la fe obediente, obedeciendo los mandatos del Señor que él le oye decirle a él; y debe buscar la justicia de Dios como la prioridad más importante de su vida: Pero buscad primeramente el reino de Dios y su justicia. Mat 6:33.]

 21 plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo.

 22 Y por lo tanto su fe le fue contada por justicia. [Recuerde, la fe es por el oír la Palabra de Dios que le habla a usted y creerla, así como lo hizo Abraham, como declara Romanos 10:8,17. Usted debe oír, creer, y obedecer hasta la muerte de su espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia, cuando usted recibe la fe con el fruto del Espíritu, en contra de lo cual no hay ley, para entonces caminar en amor, obedeciendo los mandatos continuos de Cristo. Hasta entonces nosotros, por medio del Espíritu, por fe, aguardamos pacientemente la esperanza de justicia, Gal. 5:5, a medida que nuestra obediencia nos lleva a la justicia. Rom 6:16. Sin obediencia a la Voz del Señor, la Palabra dentro de su corazón, una fe tal es sólo de los labios para afuera - la fe de un hipócrita. Si digo al justo: 'Ciertamente vivirás', y confiando en su justicia él hace iniquidad, no será recordada ninguna de sus obras de justicia, sino que morirá por la iniquidad que hizo. Eze 33:13.]

 23 Pero no sólo para él fue escrito que le fue contada,

 24 sino también para nosotros, a quienes nos habría de ser contada: a los que creemos en el que resucitó de entre los muertos, a Jesús nuestro Señor,2

 25 quien fue entregado por causa de nuestras transgresiones es resucitado para nuestra justificación.


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Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
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1 al que no obra, sino que cree en aquel que declara al impío como justo, su fe es contada por justicia. Este es un caso de un error de traducción. La mayoría de las traducciones de la Biblia dicen: al que no obra, sino que cree en aquel que justifica al impío, su fe es contada como justicia. La palabra griega en la Net Bible es dikaiwyentev, (1344) cuya raíz es dikaioo, y más comúnmente significa hacer recto. "Justo" es una palabra muy remota en las opciones para el traductor, pero ellos la usaron. Este versículo está simplemente reafirmando la justicia imputada de Cristo que viene a usted sólo después de la muerte de su espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia, cuando usted recibe fe con el fruto del Espíritu, en contra de lo cual no hay ley, para entonces caminar en amor, obedeciendo los mandatos continuos de Cristo. Hasta entonces nosotros, por medio del Espíritu, por fe, esperamos pacientemente la esperanza de justicia, Gal. 5:5. Vea la nota 2 en Romanos 3 para los detalles de la justicia imputada. La fe en el interior justifica; la fe en el interior purifica.

Isaac Penington escribe que es imposible para Dios justificar al impío en su documento titulado La Defensa de la Verdad Santa:

Dios no justifica a ningún hombre como impío; sino llama a los hombres al arrepentimiento, y a alejarse de su impiedad, y él tendrá misericordia de ellos, los justificará y los salvará. Ahora, los hombres no son impíos después de alejarse de su impiedad, sino que son cambiados; y por lo tanto su estado es en alguna medida cambiado antes de ser justificados. Si Abraham hubiera sido impío cuando Dios lo llamó; sin embargo al abandonar su propia tierra, y seguir al Señor y ofrecer a su hijo, él fue obediente, y no impío, y en esa obediencia él fue justificado. Un hombre puede tener nociones de justificación en su mente, y por consiguiente pensar que está justificado, cuando no lo está; pero no hay ningún hombre que sea justificado por el Señor a menos que sea cambiado, trasladado en él [Cristo] en quien Dios justifica, fuera del lugar de condenación hacia el lugar de justificación. Porque a menos que los hombres sean cambiados por el Espíritu y el poder del Señor, ellos sólo son oscuridad, y están en la oscuridad, donde no hay justificación. Son los creyentes, los obedientes, los hijos de la luz, los que son justificados por el Señor.

¿Cuál es la evidencia de la fe? Jesús nos dijo: Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado, y ustedes muestran que son verdaderamentes mis discípulos [verdaderos seguidores]. Juan 15:8

Y Pablo define ese fruto: el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, benignidad [o mansedumbre, o humildad], y dominio propio. Contra tales no hay ley. Gal 5:22-23

Fe no es sólo estar de acuerdo que Jesús es el Hijo de Dios, eso es fe en la historia o fe bíblica. La fe es oír la palabra de Dios desde el interior de su corazón, creyendo que es el Hijo de Dios, y siendo obediente a lo que él le mande a hacer. ¿Cuál era la evidencia de la fe de Abraham? Creyó que la voz que había oído en la visión provenía de Dios, creyó en la promesa, y por lo tanto él obedeció la voz de Dios, Gen 22:18. Él creyó, y tuvo suficiente fe para ser obediente. Creer sin obediencia es una creencia falsa, una fe falsa. Y así nosotros debemos también creer lo suficiente como para tratar de escuchar, oír, y obedecer la voz de Dios — y la evidencia de nuestra fe es producir el fruto del espíritu, y así mostrarnos a nosotros mismos como verdaderos seguidores de Cristo; y el fruto del Espíritu es: amor, gozo (felicidad), paz, paciencia (un temperamento tranquilo, misericordia), amabilidad, bondad (benevolencia), fidelidad, benignidad (mansedumbre, humildad), templanza (autocontrol, sobriedad). Las ramas que no producen fruto son echadas en el fuego para ser quemadas. Es por medio de la obediencia que el fruto es producido. La obeciencia lleva a la justicia, Rom 6:16. Las palabras que han oído que son pronunciadas a ustedes son Espíritu e imparten la vida de Dios, Juan 6:63, y esta vida es Cristo, quien es la vida de Dios. Cuando usted posee a Cristo en plena medida como un hombre perfecto, Efe 4:13, eres justo.

De la Palabra del Señor en el interior: "Abraham se expuso voluntariamente a sí mismo a los mandatos de Dios." Así también nosotros debemos esperar a Dios, velar, y escuchar en silencio los mandatos que Él nos da. Y, cristianos, ustedes también deben hacer obras para evidenciar su fe en lo que se les mande a hacer. La fe sin obras es muerta; no obras muertas que uno decide hacer basado en alguna regla o su propia decisión, sino obras que son específicamente ordenadas por Dios - que son obras de amor a Dios. Las primeras obras que Dios le mandará a que haga son actos de arrepentimiento de su comportambiento pecaminoso y egoísta. La obeciencia lleva a la justicia, Rom 6:16, a medida que nosotros, por el Espíritu, por medio de la fe, pacientemente esperamos la esperanza de justicia, Gal. 5:5.

2 a quienes nos habría de ser contada: a los que creemos en el que resucitó de entre los muertos, a Jesús nuestro Señor. Si nosotros creemos que el que nos habla desde el interior de nuestro corazón es la Palabra de Dios, quien es uno con el Padre, entonces creemos quién resucitó a Jesús de los muertos; y si seguimos creyendo lo que oímos, a medida que esperamos y escuchamos, nosotros tambien tendremos a Jesús resucitado en nosotros por el Padre.

¿Quién resucitó a Jesús? El Padre. ¿Quién está muerto? — nosotros estamos muertos en nuestros pecados, sin la vida de Dios. Él resucita a Jesús en el creyente que ha crucificado su espíritu egoísta en la cruz interna de la negación propia:

Y cuando estábamos muertos por nuestros pecados, nos dio vida en unión y comunión con Cristo. ¡Por gracia sois salvos!
Y nos
resucitó [verbo pasado, no futuro] juntamente [con Cristo], y nos hizo sentar en los lugares celestiales en Cristo Jesús, Efe 2:5-6

Si pues, habéis resucitado [verbo presente, no futuro] con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios. Col 3:1

La justicia de Cristo le será imputada también cuando usted haya crucificado su espíritu egoísta y pecaminoso y haya recibido el don de la fe con el fruto del Espíritu, Gal 5:22-24; y cuando Cristo sea resucitado en usted para ser su verdadero Señor y Rey, ese es el fin de la imputación, y la posesión de ella. Como dijo Pablo:

Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gal 5:20

Claramente, Pablo poseía a Cristo. Claramente, él había crucificado su espíritu egoísta antes de que Cristo pudiera resucitar en él. Claramente, la justicia de Cristo le ha sido imputada a Pablo. Cristo llegó a ser el verdadero Señor y Rey de Pablo, y Pablo entonces vivió por fe, hablando palabras a medida que se le decía, y haciendo lo que se le ordenara. Debido a que Cristo era el que estaba en control, Pablo estaba claramente practicando la justicia como Jesús practicó la justicia, como Juan nos dijo que cualquier persona que quisiera ser justa debía hacer:

Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo.
El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo.
Todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios [Cristo] permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios.
En esto se revelan [distinguen] los hijos de Dios y los hijos del diablo:
todo aquel que no hace justicia, no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. 1 Juan 3:7-10

De la Palabra del Señor en el interior:

"Hay una justicia imputada sólo después de la muerte;" que ocurre cuando usted ha sido crucificado en la cruz interna de la negación propia.
"No hay justificación aparte de Dios;" y cuando Jesús es resucitado dentro de ti, tú estás en unión con Dios, ya no estás lejos de Dios.
"Despierta a la justicia y no peques;" es imposible ser justo y todavía estar pecando.

William Penn habló acerca de la justicia que debemos obtener:

Cristo viste con su justicia a aquellos que reciben su gracia en sus corazones, y se niegan a sí mismos, y toman su cruz diariamente, y lo siguen. La justicia de Cristo hace a los hombres santos en el interior, con mentes santas, como también su voluntad y prácticas. Aunque tenemos justicia, es la de Cristo; porque es nuestra, pero no por naturaleza, sino por fe y adopción. Es el regalo de Dios. Pero aún asi, no es de nosotros como si viniera de nosotros mismos, sino que es la de Cristo, ya que proviene de él. Sin embargo es nuestra, y debe ser nuestra por posesión, poder, y placer, para que nos haga algún bien; de otra manera la justicia de Cristo no nos sirve para nada. De esta manera él fue hecho justicia, santificación, justificación y redención para los primeros cristianos; y si alguna vez usted llega a tener el consuelo, la semilla y la médula de la religión cristiana, de la misma manera usted debe llegar a aprender y obtenerla.

En otras palabras: mientras más usted obedezca los mandamientos de Cristo, más de su Espíritu usted recibe; mientras más Espíritu usted posea, más cerca llega a la salvación, la pureza, y la justicia. Usted recibe más de su Espíritu al darle muerte a su naturaleza egoísta y pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, hasta que finalmente Jesús es resucitado dentro de usted; en ese momento usted es tan justo como él lo era porque él tiene control completo de usted como su Señor. Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo, 1 Juan 3:7. A pesar de que usted posee la justicia, es la justicia de Cristo, no la suya. Vea los versículos que apoyan el concepto de que Jesús es resucitado en el creyente:

Y también las escrituras que hablan de una criatura completamente nueva:

De la Palabra del Señor en el interior: "La nueva vida es tan radicalmente diferente como un hombre que que ha vivido en un subterráneo toda su vida, y repentinamente sale a la superficie para ver el sol, el cielo, las plantas, los animales, el viento, las estrellas."

Usted no puede crear su propia justicia, no importa lo buena que sea su vida. Pensar que usted es justo porque es amable y misericordioso es presunción.
Los guías ciegos de la cristiandad le dicen que usted tiene la justicia de Cristo porque usted cree; eso también es presunción.
Ellos nos dicen que confiemos en la "la justicia imputada de Cristo" en nosotros, basado en nuestra fe; así como lo fue con Abraham.
Abraham puso en evidencia su creencia por medio de la obediencia: Abraham obedeció mi voz y guardó mi ordenanza, mis mandatos, mis estatutos y mis leyes. Gen 26:5
En tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz. Gen 22:18
Hay una justicia imputada que viene después que hemos crucificado nuestra naturaleza pecaminosa por medio de nuestra obeciencia arrepentida sobre la cruz.
Abraham ejerció su fe para ser circuncidado, así como nosotros debemos recibir la circuncisión espiritual — nuestro corazón circuncidado del pecado.
Así como Abrahan ejerció su fe para dejar su hogar e ir a una tierra nueva — así nosotros debemos abandonar el mundo para entrar en el reino de Dios.
Así como Abraham ejerció su fe al obedecer la voz de Dios, estando dispuesto a sacrificar a Isaac, así nosotros también debemos ser obedientes a la voz en el interior.
Abraham era fuerte en la fe como lo evidencia su creencia en la promesa y su obediencia a los mandatos de Dios que oyó de él.
Después Dios le ordenó a Abraham que "caminara ante él y fuera perfecto," Gen 17:1
Si él no hubiera caminado en las pisadas de la fe, siendo obediente como se le mandaba, su justicia hubiera sido cancelada.

Nosotros debemos ir a él. Debemos esperarloescuchar en silencio, con la humildad de un pecador en necesidad de su poder que produce cambio — la gracia.
Busque, escuche, obezca..busque, escuche, obezca.....busque, escuche, obezca. Nosotros debemos perseverar hasta el fin, cuando Cristo traiga la salvación.

No, debemos ir a él para recibir su gracia purificadora y así llegar a ser justos — el fruto de la cual es paz; el efecto de la justicia será la tranquilidad y seguridad para siempre. Isaías 32:17.
Los cristianos falsos tienen una justicia falsa, con una paz falsa y una quietud y confianza falsas para siempre.
Las siguientes escrituras prueban que los profetas falsos de la cristiandad, que dicen que sólo creer es necesario, están equivocados:
Pablo aclara: Porque nosotros por el Espíritu aguardamos por la fe la esperanza de la justicia. Gal. 5:5
Pablo dice además: Ustedes son esclavos del pecado, lo cual lleva a la muerte, o de la obediencia, que lleva a la justicia. Rom 6:16
Y Pablo dice: Despertad a la justicia, y no pequéis más, porque algunos tienen ignorancia de Dios. Para vergüenza vuestra lo digo. 1 Cor 15:34
(Note: la justicia y la pureza dependen la una de la otra.)
Pablo de nuevo: sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor.
Jesús nos dijo que buscáramos Su justicia como la prioridad más importante de la vida, olvidándonos de la comida y la vestimenta,
diciéndonos: Más bien, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,1 y todas estas cosas os serán añadidas.
Jesús también dijo: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados, Mat 5:6.
Hijitos, nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo, 1 Juan 3:7.

Y las obras de amor, vigorizadas por la fe, son esenciales para alcanzar la justicia.
Pablo dijo: les he proclamado..que se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
Pablo dice: La cruz es sólo obediencia, y aquellos que se oponen van a la destrucción, y su dios es su estómago. Fil 3:19
Santiago dijo: Tú crees que Dios es uno. Bien haces. También los demonios creen y tiemblan. Pero, ¿quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? Santiago 2:19-20
Pablo dijo además, "ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor." Filipenses 2:12
Y Pablo dice otra vez, la gracia resulta en personas celosas de buenas obras. Tito 2:14
Jesús dijo, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere esfuerzo de su parte.
Y: Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19 (Celoso significa — con un deseo ardiente, entusiasmo).
Jesús dijo además: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí. Mat 11:29
Jesús dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Lucas 9:23
En sus mensajes a las siete iglesias, Jesús menciona a cada iglesia que sus obras son clave.
Jesús dijo: No he hallado que tus obras hayan sido acabadas delante de Dios. Apoc 3:2-3. Jesús quiere obras perfectas.
Jesús dijo: Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna. Juan 6:27
Santiago dijo: Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe. Santiago 2:24
De modo que las obras son esenciales para alcanzar la justicia, pureza, salvación, y el reino — dados a nosotros por la gracia, de acuerdo a la obediencia de nuestra fe.

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