La Cruz Perdida de la Pureza



Cartas de Esteban Crisp

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UNA CARTA A LOS AMIGOS, CON RESPECTO A LAS ARTIMAÑAS DE SATANÁS PARA DESTRUIRLOS A USTEDES.

Siendo una fiel exhortación y advertencia a todos los Amigos que profesan la Verdad, tener cuidado con las diversas artimañas del enemigo, y estar armados en la luz del Señor Dios del cielo y la tierra, en contra de sus asaltos, para que ellos puedan estar listos para responder el llamado y los requerimientos del Señor. También, una indicación de la miseria de los tiempos subsiguientes para que todos puedan estar preparados, y que el día malo no sorprenda a ninguno inadvertido, sino a aquellos que alejan su oído del consejo.

De parte de uno que es viajero en el camino de la paz, y tiene buena voluntad hacia los hombres, y más especialmente a la casa de la fe, Esteban Crisp.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias."

Estimados Amigos, — Ustedes a quienes el Señor a alcanzado en este el día de su amor, y les ha dado a conocer el camino de la verdad y la justicia, al levantar ese santo y viviente testigo de si mismo, que por mucho tiempo ha estado escondido y enterrado en ustedes, y los ha llevado a un sentido secreto de algo en ustedes, que vale la pena tomar en cuenta y considerar. El Señor ha causado que esto aparezca en el día de la búsqueda de ustedes, como una luz que descubre la oscuridad y su poder, por lo cual ustedes anteriormente fueron hechos prisioneros, y [habiéndoles] dado por su espíritu un sentido y secreta esperanza, que en su luz, el camino de liberación debía ser alcanzado; esta esperanza hizo que ustedes no estuvieran avergonzados de la luz que anteriormente ustedes odiaron, sino que ustedes llegaron a conocerla y aceptarla, aún mientras otros todavía la odiaban y a ustedes por causa de ella. Sin embargo, debido a que sus corazones fueron afectados con la esperanza que apareció en ellos, no pudieron más que unirse a ella, como para hacer profesión pública de ella por su propia causa; y con ningún otro fin ni designio, ni interés, sino con resolución en esa luz, para esperar la salvación de Dios.

Estimados Amigos, es por ustedes que fueron mencionados anteriormente, que tanto ahora, y por algunos días y semanas, mi corazón ha estado ocupado profundamente, incluso de día y de noche; y la abundancia del amor del Padre a menudo me abruma, y me lleva ahora a decirles y escribirles estas cosas para su admonición y establecimiento. En verdad son ustedes los que correctamente tenían el camino de la Verdad, y sabían que lo que ustedes creían era el don y la misericordia de Dios en sus almas, a lo cual yo apunto. Porque aquellos que han tomado la profesión de la preciosa Verdad por medio de consideraciones y fines siniestros, y sólo por razones postuladas en sus mentes carnales, aunque me compadezco de ellos, sin embargo ahora no tengo mucho para decirles en estos momentos sino esto: el día los declarará, y sus vestimentas no los esconderán.

Pero ustedes, ¡oh mis Amigos! quienes tenían comunión con nosotros en el profundo esfuerzo de nuestros comienzos, y vinieron a la Verdad de la misma manera, y han conocido el poder y la virtud de ella, que muchas veces los venció en su hombre interno, lo cual los ha hecho clamar," Señor, ¡danos siempre este pan!" y los ha hecho como un jardín regado. ¡Oh, Amigos! Cómo podré expresarles o indicarles esos anhelos, esos ardientes deseos, y sinceros suspiros de mi alma, que ustedes, incluso ustedes, puedan soportar hasta el fin de todas las pruebas, tribulaciones, y adversidades, y puedan heredar esa corona de inmortalidad [vida] que está en Cristo Jesús nuestro Señor, y no puedan por ningún medio quedar atrás en nada. Este es mi único esfuerzo en cuerpo y espíritu, para que ustedes puedan ser guardados y preservados de todas las trampas sutiles del maligno, quien caza las almas, incluso aquellas que han creído. Por lo tanto, con amor tierno y sincero, tengo unas pocas cosas que escribirles, para aclarar mi consciencia, y descargar mi deber ante la vista del Señor; y el Señor les de a todos un corazón tierno y comprensivo, para que tanto ustedes como yo tengamos causa diariamente para alabar al Señor en la luz gloriosa de su salvación, la cual él nos ha manifestado, al revelar a su hijo Jesucristo; a quien pertenece el dominio, el honor, y la gloria para siempre, amén.

Primero, estimados Amigos, está en mi corazón recordarles de aquello por lo cual fuimos llamados y convencidos, lo cual es un principio de fundamento puesto dentro y entre nosotros; y ya que no puede ser cambiado ni alterado, no admite por lo tanto ninguna alteración ni cambio en aquellos que son correctamente guardados en él.

Era una luz que surgió en nuestros corazones, y brilló de parte de Dios, el Padre de luces, tendiendo al aparecer la naturaleza y propiedad de Dios, tanto en su condena del mal, el cual el enemigo había sembrado o plantado en nosotros; y teniendo, permitiendo y justificando toda cosa que era buena y honesta, justa e igual; aun aquellos pensamientos en nuestros corazones, los cuales estaban yendo hacia el Señor, y buscando su justicia. Estos pensamientos fueron justificados y alentados por la luz, y todos eran de una naturaleza contraria descubierta y juzgada, cuando fueron llevados a ella para ser probados. Nuestras almas se regocijaron en esta luz, ya que tenían buena causa, aunque quitó nuestros gozos anteriores. Nuestros placeres en vanidades e iniquidad murieron, nuestra gloria en este mundo se marchitó, nuestra amistad con los hijos de los hombres se deterioró, y estuvimos en la luz y vimos todas estas cosas, y no lo lamentamos, sino esperamos diariamente para ver cómo estas cosas son llevadas a cabo más y más. Ni tampoco se permitió que nuestros pensamientos fueran acerca de cómo podríamos prevenir esos daños, y reparar esas pérdidas, pero la cruz de Cristo fue de verdad nuestra gloria y gozo.

La esperanza que estaba ante nosotros nos hizo despreciar los placeres, tesoros y honores, amistades y deleites de este mundo. En aquellos días, ustedes crecieron en un sentimiento del gozo celestial, donde el aumento de cien veces fue testificado en sus senos, y el celo del Señor fue encendido por su propio espíritu en ustedes, en contra de cualquier cosa contra la cual esta luz testificó de Jesús en la consciencia. El Señor contempló la integridad de ustedes y los bendijo, y los multiplicó, y añadió a su fortaleza y estatura; y entonces los frutos de esta gloriosa obra abundaron en ustedes, en tres efectos más generales y especiales; y por medio de estos efectos, o por su continuación entre ustedes, que todos vengan ahora a buscar y probar por si mismos, para que, estimados Amigos, aquellos que han continuado fieles en todos ellos, puedan perseverar en esta manera hasta el fin. Que aquellos que después de una verdadera búsqueda encuentran que han fallado y caído en alguno de ellos, se apresuren a arrepentirse y a ir hacia lo que estaba en la raíz de todos ellos, para que no puedan ser hallados como estando sin fruto o como ramas marchitas en el día que está por venir, temiendo ser cortados y completamente consumidos y borrados de entre las ramas vivientes de la vid. Porque viene el día en el que la Verdad buscará fruto en la higuera, y las hojas no la defenderán de la maldición y la sacudida.

Los tres frutos especiales que surgieron de esta bendita raíz, y que debían y deben continuar y aumentar en nosotros y entre nosotros, hasta el fin, son estos.

  1. Pureza, manifestada en una conducta piadosa.

  2. Unidad, manifestada en un amor tierno y sincero los unos hacia los otros.

  3. Fidelidad, manifestada en llevar un testimonio constante y fiel de las cosas que habíamos recibido y creído, aunque han llevado hacia una gran pérdida y sufrimientos.

En contra de todos estos aparece el impío, para ver si él puede desanimarlos con respecto a ellos, y que con muchas artimañas y sutilezas, pueda prevalecer en contra de ustedes; y no ser conocido como el enemigo, sino pueda así vencerlos, como para que ustedes puedan tanto someterse a él y después reclamar que él y sus trampas y artimañas, son justas, rectas, legítimas, prudentes, convenientes, etc. Pero, ¡oh estimados Amigos! que todos estén vigilantes y sean diligentes, para esperar en el sentido y verdadero sentimiento de aquella semilla que nunca cayó ni fue engañada; y ustedes verán y comprenderán (incluso el más pequeño entre ustedes) sus obras y transformaciones, y serán liberados de ellas.

1. La pureza y la santidad eran frutos en ustedes, que todavía florecen en muchos (alabado sea Dios), quienes son tan vigilantes y cuidadosos ser aprobados en obediencia a la luz de la Verdad en sus partes interiores, como siempre, y encuentran como una gran necesidad tanto de prueba como juzgar con su juicio como siempre. Habiendo ellos esperado así, han renovado su fortaleza hasta este mismo día, y se montan sobre las alas de un águila; estos ni se cansan de correr, ni desmayan en su caminar. Pero ¡ay! Amigos, aun estos saben lo numerosos y grandes que fueron los asaltos con los cuales ellos fueron asesinados, y saben y ven con tristeza de corazón como el asalto ha prevalecido sobre algunos, al obrar en la mente una libertad secreta y supuesto aumento, por lo cual el descuido ha entrado en algunos; y ellos no tienen un guardador sino la medida de luz revelada en sus corazones y consciencia, tan pronto como ellos llegaron a ser persuadidos a despreciar los reproches de esa luz, ellos pronto erraron. El error era una supuesta libertad en la que entraron, que ahora, después de tantos años de severidad y circunspección, ellos ya no necesitarían estar tan estrechos para intentar cosas y palabras como al principio, porque ahora había venido un día de más libertad. Esta libertad secretamente prevaleció en contra de ese temor puro que una vez fue puesto en sus corazones, y en contra de la verdadera obediencia a la Verdad; internamente en la sujeción de la mente, y después se mostró externamente en su conducta. Conducta en acciones a veces dignas de culpa, las palabras y discursos otra vez corruptos, y ellos corrieron hacia el canal antiguo del mundo, como ellos otra vez; y el único lenguaje puro, aprendido en la luz, en el tiempo de su pobreza y simplicidad, casi perdido y olvidado. Por lo tanto la obra de Dios era de cierta manera desperdiciada. Cuando se entra en esta libertad y ella se usa, como fue mencionado anteriormente, muchas veces se levanta una sutileza secreta en contra del juicio de Verdad, ya sea desde el interior por su Luz, o por otros exteriormente, quienes son afligidos con este tipo de habla o acción suelta y descuidada. Porque la sutileza lleva a la contienda por esta nueva supuesta libertad, en contra del juicio, excusando estas cosas como cosas pequeñas, y cosas insignificantes, y ¡qué! No debemos colar el mosquito, y cosas parecidas. ¡Oh mis Amigos! Tengan cuidado de esas sugerencias impías del maligno. ¿Cómo llegaron a ser cosas pequeñas e insignificantes, siendo que eran cosas grandes para nosotros al principio? ¿Cómo es que una ofensa en esta naturaleza llega a ser ligera ahora, siendo que era algo de peso en el comienzo? Oh que las grandes misericordias de nuestro Dios no nos llenen tanto que nos hagan despreciar u olvidar la más pequeña obediencia; sino más bien que la continuación de su misericordia los vivifique más para tener un celo por su nombre y Verdad en todas las cosas, para ser hallados haciendo y hablando de acuerdo a la regla de justicia, que ustedes aprendieron en la luz, en el día en que eran humildes y pequeños. Entonces nada se levantará ni será exaltado en la multitud de las misericordias de Dios, excepto ese nacimiento santo que vive en pureza, cuando está en lo más alto. De modo que esa vida de justicia brillará más y más, lo cual glorifica a Dios, y busca su honor. Estimados Amigos, que ustedes puedan ser guardados así hasta el fin, es el suspiro y esfuerzo de mi alma; y que donde ha entrado esta negligencia, y esta corrupción mencionada anteriormente ya sea en habla o acción, que ustedes reciban la palabra de exhortación en mansedumbre y temor, la cual fue escrita en ustedes. Y pueda redimir el tiempo porque los días son y serán malos, y nadie mantendrá el misterio de la fe, (que nos guarda de caer en el día del mal), sino aquellos que mantienen la consciencia pura y no contaminada, lo cual nadie puede hacer a menos que persistan y continúen en la santificación diaria del espíritu, y la creencia y obediencia de la Verdad.

2. Un segundo fruto que fue producido de esta buena raíz, fue la unidad y el amor los unos a los otros; el cual, alabado sea Dios, es preciosamente preservado en muchos y entre muchos hasta este mismo día; quienes son tan sensibles de las muchas operaciones de la Verdad en ellos, para ser todo por un espíritu, de modo que todavía son guardados en un corazón y una mente, dados libremente para servir al Señor en unidad de corazón en su generación; ellos están en esta buena obra como fortalecedores y alentadores de los unos a los otros. A pesar de esto, el enemigo ha estado extremadamente ocupado, para devastar y destruir este efecto bendito también; el enemigo usa muchas pretensiones, que el Señor descubrió aún por su propia Luz y Espíritu en su pueblo, quienes lo han esperado sólo ha él. Sin embargo, sus artimañas han sido muchas; a veces adaptando y preparando vasijas para levantar en su sabiduría carnal y sensual, para mentir y traer doctrinas corruptas y malignas, y para probar a los que no estaban sólidos en la fe, para poder descarriarlos hacia una pasión y celo por algo que no tenía su raíz en la Verdad, y que aquellos que permanecieron en la verdad no podían estar de acuerdo, sino juzgaron y condenaron en el nombre del Señor. Cuando los propagadores del error vieron que ellos fueron juzgados que estaban en error, continuaron esforzándose para propagar y promover lo que ellos creían. Habiendo perdido la sujeción al espíritu a la Verdad en si mismos, lo cual los hubiera mantenido en unidad en el cuerpo, y habiendo también perdido y quitado el estar sujetos a aquellos que estaban sobre ellos en el Señor, ellos se hicieron más tercos y obstinados, y procedieron con más celo por lo que estaba en oposición a la verdad, que ellos alguna vez hicieron por la Verdad misma. Las personas en error a veces han trastornado casas enteras y han alejado a muchos de la fe y la simplicidad que está en el evangelio. Aquellos que se alejaron, como también aquellos que los trastornaron, han perdido la comunión de los santos y el sabor de la vida, tanto en si mismos como con otros. Entonces el enemigo persuade a aquellos que todos los demás están muertos a la vida excepto ellos mismos; y entonces ellos crecen hasta tener un gozo cosquilloso, en obediencia a ese espíritu privado que es perverso y singular. Por lo tanto ellos crecen para hablar mal de dignidades, y son rebeldes, y se atreven a hablar en contra del cielo, y aquellos que moran y habitan en él,* a quien Dios hace brillar como estrellas en el firmamento en su poder. ¡Pero ay de ellos! Mi alma se compadece de ellos, cuando veo como se disminuyen con sus propios engaños; pero el día del Señor está entre su pueblo, que los ha manifestado a ellos y a sus espíritus, y sus frutos también los han manifestado.

*Comentarios del editor del sitio: Crisp se refiere a aquellos que son espiritualmente inmaduros, desafiando a los ancianos que habían sido trasladados hacia el reino del cielo y habló la palabra del Señor, en la presencia de Dios, a medida que era ordenados por el Espíritu de Dios. Pero debido a que el amor nunca se jacta, los siervos más grandes del Señor sólo razonan, ruegan y advierten. Uno pudiera pensar, como los grandes hombres de Dios revelaron los misterios de las escrituras y el reino, que los más jóvenes serían humildes y respetuosos, concediendo autoridad a su sabiduría y medida más grande de Cristo. Pero el orgullo es ciego; por lo tanto tenemos 300 años de cuáqueros orgullosos e inmaduros, que dudan la existencia de un paraíso glorioso o reino, concluyendo que Jorge Fox, George Whitehead, Francis Howgill, Margaret Fox, etc., eran fanáticos engañados — así como muchos protestantes modernos que incorrectamente miran al apóstol Pablo como un extremista radical o por lo menos como una persona muy intransigente y sofocante.

Estas advertencias eran descripciones exactas de cómo la fe de los cuáqueros fue después asaltada, lo cual resultó en varias separaciones como está descrito en La separación de los cuáqueros de la verdad.

Otra manera en la que el enemigo busca romper la unidad, y disolver el vínculo de amistad, es al sembrar una semilla de celo y prejuicio en los corazones de aquellos en quienes él puede entrar. Esto los lleva a dejar el verdadero y sincero amor, y eso por una razón pretendida, debido a esto o lo que se supone o se imagina, en las partes malignas en si mismos en contra de otros; haciendo caso a pensamientos o imaginaciones malignas, que a menudo se muestran como susurros o chismes. Incluso si una cosa supuestamente maligna fuera verdaderamente maligna, los susurros y chismes no son permitidos ni se debe ceder a ellos, sino debemos estar abiertos los unos a los otros, y con un solo corazón; y también dejar fuera al maligno en esta aparición sutil de él. ¡Oh estimados Amigos! Recuerden cómo el Señor ha lidiado con ustedes, y así ustedes deben lidiar los unos con los otros. Él no ha buscado encontrar ocasiones en contra de ustedes, sino por mucho tiempo ha soportado y sufrido, y ejercitado mucha paciencia y ternura hacia ustedes; sin embargo claramente reprobando el mal en ustedes, y no atesorándolo en contra de ustedes. ¡Oh Amigos! Sean de la misma mente los unos con los otros, para que el enemigo de su paz y concordia pueda ser derrotado, y ustedes preservados enteros para una cabeza, es decir para Cristo Jesús; para que ustedes puedan ser uno, y el nombre del Señor pueda ser uno entre ustedes; y lo que tiende a enfriar el amor de ustedes, pueda ser juzgado en todos; y así el amor fraternal continuará con ustedes hasta el fin.

Otra manera en la que el enemigo trabaja, para esparcir y alejarnos de esta unidad, es al guiar a algunos que han creído hacia algún pecado e iniquidad, que el cuerpo (de los que están en la Verdad),están constreñidos a aparecer en el juicio en contra por causa de la Verdad. Sin embargo, a pesar de eso, la parte que pecó (están encima del testigo en si mismos, que los llevaría a tener el juicio del Espíritu de Cristo en su iglesia), ellos se exaltan a si mismos por encima del juicio, y buscan persuadir a aquellos a quienes ellos pueden por medio de sus palabras y quejas, para atacar sus jueces y juicio. Así eran aquellos cuyas palabras comieron (dijo el apóstol), como una úlcera, de quien los creyentes en esos días debían estar conscientes; porque comúnmente los que se han alejado del poder que debía haberlos mantenido limpios y rectos, ellos también se irán en contra del poder en aquellos que moran en él, especialmente si ellos son llevados a reprobarlos y reprenderlos. Pero dejen a todos aquellos saber que ese no es el camino que debe ser renovado; y que todos aquellos que han tomado parte de cualquier iniquidad sepan que ellos solo contaminan sus propias almas y se arrancan de ese cuerpo, fuera del cual ellos no pueden prosperar. Por lo tanto, estimados Amigos, tengan cuidado de unirse con aquello en ustedes o en otros, en contra de lo cual está el poder, no importa cual sea la pretensión; porque aquello que hace el mal siempre será apto a sembrar quejas impías en contra de otros; y aquellos que están en las murmuraciones insatisfechas en contra del juicio que se ha pasado en contra de ellos, deben ser temidos grandemente; porque al resistir el juicio, ellos se hacen a si mismos aun más culpables, y más alejados todavía del arrepentimiento. Pero, estimados Amigos, velen en aquello que les da un sentimiento viviente del cuerpo viviente, que es la iglesia, para que en todas las cosas ustedes puedan comportarse como verdaderos miembros de él, sirviéndose los unos a los otros en amor, y sometiéndose los unos a los otros por causa del Señor; para que en toda sinceridad y firmeza, como corresponde a la Verdad, ustedes pueden tratar de preservar la unidad que el enemigo de la Verdad y paz envidia. De esta manera ustedes continuarán fortaleciendo la mano de otros en toda buena obra; y esto contribuirá al debilitamiento de las manos de nuestros enemigos, quienes buscan dividirlos, para que ellos puedan gobernar sobre ustedes. El impío trata muchas otras estrategias, diariamente para quebrantar y dividir, más de lo que se puede nombrar, o que está incluido aquí; pero todos ellos están fuera de la luz, y si ustedes están en ella, ustedes los verán, y eso los preservará; porque la luz es una, y nos ha hecho uno, y nos guardará para que seamos de un corazón y mente hasta el fin, si moramos en ella.

3. El tercer buen efecto que la Verdad obró al comienzo en aquellos que realmente la recibieron, fue el celo y la fidelidad a Dios, al llevar el testimonio de lo que fue revelado, aunque a través de grandes sufrimientos, en los cuales a medida que los Amigos permanecen en la raíz, ellos diariamente aumentan en poder, para cumplir el mismo testimonio; porque la misericordia del Señor los envuelve, y su respuesta de paz en medio de sus pruebas los arma y los anima, y ellos persisten hasta el fin. Para los tales, el Señor siempre ha hecho un camino, mejor de lo que ellos hubieran podido hacer para si mismos. Sin embargo el enemigo también en este asunto ha estado muy ocupado, y ha prevalecido con algunos bajo muchas consideraciones, o más bien consultas, que él les ha propuesto. Pero, oh Amigos, sean todos vigilantes, y hagan caso con temor de que algún testimonio por la Verdad sea desperdiciado; porque lo que lleva a uno a estar cansado de dar testimonio de la Verdad, y a devastarla, eso mismo hará estragos con ustedes, y los llevará a tal estado, que ustedes carecerán la Verdad para que de testimonio por ustedes; y aunque es difícil para la carne y sangre (que no tiene reino sino aquí) caer en las manos de hombres irracionales, sin embargo es una cosa más temerosa caer en las manos del Dios viviente. Por lo tanto que todos los que son tibios, que no son ni calientes ni fríos, se despierten, y todos los que han retrocedido sean advertidos a que regresen a su primer amor; de otra manera el Señor descenderá en contra de ellos, y se apresura el día que dividirá la porción de ellos entre los hipócritas, a menos que se arrepientan.

Pero para mencionar algunas de las razones o argumentos que aquel que no permaneció en la Verdad usa para atraer a otros hacia esta clase de recaída engañosa:

Primero, Él aparece a algunos para persuadirlos, que su testimonio anterior fue nacido más de una intimidación de otros, que de una obra del poder de Dios en si mismos; y que ahora que ellos no encuentran lo que se requiere de ellos, pueden dejar su testimonio, o pueden hacer las cosas que han negado anteriormente. El enemigo hace uso de esta trampa en estos días. Pero, tomen nota de quien él ha sorprendido con ella: nadie excepto aquellos que a veces eran humildes en sus mentes, y no se atrevieron a afligir el Espíritu de Dios en si mismos ni en otros, sino por causa de la Verdad podían dar todas las cosas en vez de su testimonio; pero con el tiempo llegando a ser descuidados y sueltos en la espera, perdieron ese estado sujeto, y llegaron a ser altaneros y exaltados en sus mentes, más arriba de la cruz que debía haber crucificado la sabiduría traicionera (terrenal). Por lo tanto, habiendo perdido el verdadero ejercicio del poder, y el sentido de la excelencia y valor de la Verdad, ellos no conocieron los requerimientos del Señor; y la mente terrenal se levantó, la cual puso una estima más grande sobre las cosas terrenales que sobre cosas que son eternas. Por lo tanto las cosas que una vez ustedes le ofrecieron a Dios son reclamadas otra vez en sus propias manos; así roban al Señor del regalo que ustedes dieron previamente, y sus cuidados se van hacia cosas externas del mundo, como lo hacen otros gentiles. Para cubrir su vergüenza de esto, el enemigo entonces los tienta para negar el poder que una vez obró en su corazón, y que los atemorizó para no actuar en contra de la luz, o negar el testimonio de Dios en tales cosas que les fueron mostradas a ustedes, y entonces dicen que ustedes lo hicieron por imitación; pero ustedes sabrán que su manta es demasiado estrecha en el día que se apresura sobre ustedes.

Otra tentación que el enemigo presenta es: que aunque ustedes están convencidos de qué hacer, o qué ustedes deberían negar, aún así las pruebas son tantas y tan difíciles, y los perseguidores se hacen peores y peores, de modo que ustedes no resistirán hasta el fin; y donde él puede entrar con este anzuelo, presentemente causa que se levante un corazón maligno de incredulidad y duda, lo cual quita incluso la fortaleza que el Señor les dio; y así la flaqueza entre la mente, y un espíritu de esclavitud los lleva a temer otra vez. Entonces se levanta una disputa en su corazón, si es que ustedes permanecerán en el poder de Dios con obediencia, o si caerán bajo ese poder que se levanta en contra de Dios, su verdad y pueblo. En este combate ustedes tienen un enemigo sutil, que usa muchas estrategias para traicionarlos, y una parte en ustedes mismos, que todavía no está mortificada, que está lista para decir: tengan compasión ustedes mismos, tengan compasión de sus esposas, de sus hijos, de sus parientes; lo cual puede ser a veces que todos son instrumentos de Satanás para seducirlos, y llevarlos hacia la oscuridad, para que ustedes no puedan ver una necesidad tan grande a medida que dan su testimonio, ni un peligro tan grande en lo contrario como en realidad existe.

¡Oh Amigos! En un tiempo como este, ¿dónde hay alguna ayuda sino en el Señor? ¿Dónde pueden ustedes encontrar un salvador, sino en esa luz que da para distinguir las varias voces? Ahora bien, es bueno que ustedes recuerden que si caminan según la carne, ustedes deben marchitarse y morir, y seguramente lo harán. En ese tiempo huyan, huyan al Señor, esperen en su temor para sentir la fortaleza de ustedes renovada en el presente, y no se preocupen por la fortaleza el próximo mes, el próximo año, o la próxima prueba; porque Dios es Dios, y no cambia, y será el mismo para ustedes en siete pruebas como en séis, si ustedes creen y esperan en él con rectitud. Por lo tanto, no teman a ningún hombre sino confíen en el Señor, todos ustedes que han conocido y sentido su poder, y no permiten entrada por el enemigo de sus almas, a través de la puerta de razonamiento carnal, sino mantienen eso apagado; y más bien consideren cómo el enemigo los hace un regocijo entre sus propios hijos, y fortalece esa esperanza en ellos, de que ellos vencen a todos los otros, como también ustedes; y esta esperanza está maldecida, y será confundida. Consideren que si ustedes dejan que su testimonio caiga, que ustedes han llevado una vez por el Señor, entristecen el corazón del justo, y hacen su esfuerzo a través de ese testimonio más difícil para ellos, por la razón de que ustedes alientan a sus adversarios por la esperanza mencionada anteriormente. No importa lo que ustedes hagan, todos deben ir hasta el fin [la muerte de su mente carnal y corazón impío], quienes heredarán la corona de inmortalidad.

Nuevamente consideren, puede ser que su apostasía, o que ustedes quiten su hombro cobardemente, pueda probar ser un desánimo para otros, y que ellos puedan tropezar en el tropiezo de ustedes, y caer con ustedes, y nunca ser capaces de levantarse, y así ustedes hacen que la sangre de ellos caiga sobre ustedes también. ¡Oh! Recuerden también al siervo del Señor, quien pudo decir, Salmo 119:157, “Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, pero de tus testimonios no me he apartado.” Ese era un espíritu noble que se convertía en el soldado de Cristo; sí, aunque perseguidos por príncipes, como él dijo en el versículo 161.

Estimados Amigos, dejen que sus mentes sean conmovidas para ser celosas por el Señor, en este el gran día de controversia con oscuridad y su poder. ¿A quién tiene Dios para que de testimonio de su nombre si ustedes fallan? ¿Entre quienes lo ha dado a conocer como él lo hizo entre ustedes? ¿Quiénes se han entregado al Señor como ustedes lo han hecho? Bueno, bienaventurados son aquellos que guardan el pacto con el Señor, porque ellos verán su gloria.

Tengo una trampa más sutil del enemigo con respecto a este asunto en mi corazón para mencionar, que debe persuadirlos a hacer sólo una vez lo que la luz les ha manifestado que no deben hacer, con el propósito después de ser más fieles. ¡Oh Amigos! En el nombre y temor del Señor, los exhorto y les advierto a todos a hacer caso de esto, de otra manera probará que es una confianza falsa; ustedes hallarán que alejarse de la guía de la Verdad de esta manera es una salida costosa para ustedes; porque si ustedes alguna vez regresan será muy difícil, y una angustia amarga para su alma. ¡Oh! No tienten al Señor de esta manera, no sea que, por causa de su pecado voluntario, sea imposible renovarlos o restaurarlos otra vez por medio del arrepentimiento; ustedes tendrán su plato de comida, pero perderán la bendición, aunque ustedes la busquen con lágrimas; porque mientras salieron, he aquí que el camino de ustedes fue cercado, y la naturaleza espinosa se levantó en ustedes, y así se les impide acceso de modo que no pueden disfrutar el estado anterior; habiendo entrado el pecado, la muerte pronto le sigue. ¡Oh! Recuerden a Sansón, quien cuando hubo divulgado la señal de un nazareno, lo cual él era por un pacto con Dios, sin embargo pensó haberse sacudido, y haber procedido con su propia fuerza, como en otros tiempos, pero estaba equivocado, Jueces 16:20. Porque el Señor se había separado de él, aunque él no lo sabía. Y así, aunque ustedes han conocido la presencia y poder del Señor en su vasija, tengan cuidado de dejar entrar ese espíritu traidor, que los puede guiar hacia la infidelidad, y traicionar lo mínimo que él les confió y los testimonios que les encomendó, aunque sea sólo una vez; porque por medio de esto ustedes se harán indignos de ser hallados como testigos de su poder otra vez; porque el Señor dejará esa vasija, y a menudo lo hace, y escoge otra vasija para manifestarse en ella, que será más verdadera y fiel.

Por lo tanto, estimados Amigos, en amor verdadero y tierno he puesto estas cosas antes ustedes, para que todos ustedes puedan ser despertados y provocados a amar y hacer buenas obras, para que puedan abundar en la gracia que les ha sido encomendada, y ninguno de ustedes que han conocido la Verdad pueda ser enredado con las artimañas de su sutil enemigo; y que ustedes que han comenzado bien, no pierdan las cosas que han forjado, sino puedan perseverar en hacer el bien, hasta que hayan terminado su curso en paz. Amigos, este es el gozo y deleite de aquellos que trabajan entre ustedes en el Señor; y de esta manera son fortalecidas nuestras manos, y nuestros corazones refrigerados, cuando los encontramos de la manera que deseamos que ustedes estén, firmes en la Verdad. Entonces ustedes también nos hallarán conduciéndonos hacia ustedes como ustedes desean que lo hagamos, como un refrigerio en la comunión de la vida para ustedes; y nuestro Dios entonces nos consuele juntos, en el gozo y consuelo mutuo de su Santo Espíritu, obrando en nosotros y en ustedes.

Amigos, estoy más impulsado en este momento a visitarlos con una epístola, porque el Señor me ha dado una vislumbre de su grande y temeroso día, y las obras de su brazo invisible, por medio del cual él aun nos salvará y nos librará, y obtendrá un nombre, al preservarnos a nosotros. Nosotros aun viviremos para alabarle, quien es digno de gloria, de honor y renombre, desde que se levanta el sol hasta que se pone, ahora y para siempre, amén, amén, dice mi alma.

POSTDATA

Estimados Amigos y hermanos,

TENGO algo más en mi corazón para comunicarles, en amor cariñoso y tierno, y con el deseo de que ustedes sean preservados de la trampa de su adversario; y es esto: exhortarlos a todos a morar en el juicio puro de la Verdad, que es una defensa de su gloria. Que nadie los prive de esto, bajo ningún pretexto. Sino a medida que ustedes lleguen a un verdadero sentido de la vida en ustedes mismos, a la cual solamente el cierto juicio pertenece, así dejen que esta vida tenga libertad, y no la detengan de juzgar todo lo que está en enemistad con la vida, y que tiende a dañar la planta verdadera de Dios. Porque he visto un daño que ha venido a muchos que se han alejado con su juicio, y por lo tanto han llegado a estar desarmados, y el enemigo ha prevalecido sobre ellos (bajo una ternura fingida), para permitir o dejar aquellas cosas que eran dañinas para si mismos o para otros; y aunque el Señor les ha dado juicio y discernimiento en la materia, sin embargo ustedes fueron privados de ese don, y así poco a poco llegaron a ser engañados.

¡Oh estimados Amigos! Consideren que estos días son tiempos peligrosos, y es necesario que todos vigilen en la misma luz eternal hacia la cual ustedes fueron al principio, para que por su juicio justo ustedes puedan ser guardados de todo lo que está en si mismos que parece contrario a esa vida preciosa de la cual ustedes han probado. Cuando ustedes hayan hecho esto, entonces presten atención que el enemigo no hace eso por un instrumento que (por medio de la vigilancia de ustedes en la luz), sin el cual él no puede estar. Todos tengan cuidado de esa ternura afectada que clama: sean sensibles con todos, y oren por todos, y pongan atención al bien en todos, y amen a todos, y no juzguen a nadie, sino dejen el juicio a Dios, etc. Yo digo, no hagan caso a las palabras verosímiles de ese espíritu, el cual es culpable de que, para salvar su propia cabeza del golpe, quisiera privarlos del juicio que Dios les ha dado; y es en verdad su juicio verdadero, y debe ser administrado en su sabiduría y poder, para limpiar y mantener limpio su santuario; porque aquellos que no tienen juicio en sus caminos, y aquellos que no conocen el verdadero camino de la paz, sino los hacen senderos torcidos, cualquiera que vaya por ellos no conocerá la paz, Isa. 59:8.

Pero algunos pueden decir: ¿acaso Cristo no era manso y humilde? ¿Y acaso no todos deben ser como él?

Es verdad, mis Amigos; pero hay una diferencia entre el sufrimiento de la semilla y su reino, y hay tiempos para ambos; y cuando le agrada a Dios permitir la hora y el poder de la oscuridad en los perseguidores abiertos, para exaltarse a si mismo en contra de su semilla y su pueblo por medio de la persecución, o cosas así; ellos son guiados por su espíritu a aparecer en mansedumbre y quietud, como una oveja ante el esquilador. Pero ¿qué es esto comparado con permitir espíritus malos y perversos [dentro de nuestros rangos] que aparecen bajo el pretexto de la Verdad, y sin embargo están fuera de la Verdad, y son enemigos de su prosperidad, esforzándose para exaltar y establecer otra cosa en vez de la Verdad? A ellos el Señor no les requiere que ustedes usen sólo paciencia y mansedumbre hacia ellos, pero si eso no los reclama, ellos deben conocer el juicio de la Verdad, y ustedes en ella deben permanecer sobre ellos; porque en este caso el día de la exaltación de Cristo ha venido, y Dios está coronando la Verdad con domino sobre todo espíritu falso, y práctica corrupta de él.

**Por lo tanto, estimados Amigos, miren al Señor en sus salidas, y a medida que ustedes sienten la vida de él en ustedes para testificar en contra de cualquier cosa o práctica maligna o corrupta; usen sencillez, y guarden la sinceridad, y no vuelvan el juicio hacia atrás; porque lo que no desea ser juzgado y que clama "no juzguen a nadie, dejen todo a Dios, etc.," los mismos se encargará de juzgar y gobernar, pero no en la sabiduría de Dios. Aquellos que claman por tanta ternura, y en contra del juicio de la Verdad, ellos están en el mayor peligro de ser alejados del paciente sufrimiento en el espíritu de Cristo Jesús, cuando ellos deberían aparecer en la mayor mansedumbre, y aparecer duros y airados en la naturaleza esforzada y luchadora, y son más aptos para ser tentados hacia un espíritu de venganza, como se ha visto por una triste experiencia; porque aquellos que pierden el ejercicio de aquello por lo cual todos deben mantener dominio sobre el engaño, pierden esa fortaleza por la cual ellos deberían poder sufrir todas las cosas por causa de Cristo Jesús.

Por lo tanto, estimados Amigos, en aquello que nos mantiene alejados del engañador y traidor, todos esperen al Señor, para que ustedes puedan tener puesta su armadura, y ser fortificados con la fortaleza, con el poder, y con el juicio de Dios; y mantener eso suprimido en todo lugar, lo cual bajo la pretensión de ternura y paciencia, quiere invalidar el testimonio de la Verdad, o hacen que cese la ofensa de la cruz en cualquier cosa en la cual ustedes han sido instruidos desde el comienzo; que el Señor puede contemplar y ver el juicio establecido, y estar complacido, Isa 59:15. El Señor miró, y no hubo juicio, y le desagradó; porque de ese modo el engaño se levantó, lo cual se debe suprimir. Por lo tanto el Señor Dios de poder y sabiduría los preserve fieles, y aptos para toda buena palabra y obra; el fuerte para cuidar del débil con resolución, y que los débiles estén sujetos a los fuertes en el Señor, para que la planta pura de justicia y Verdad pueda crecer en ustedes y entre todos ustedes, para la alabanza de quien los ha llamado; a quien sea la gloria y honra para siempre, amén.

Esteban Crisp

DESTRUYENDO LOS ARGUMENTOS QUE EL PECADO NO PUEDE SER CONQUISTADO EN ESTA VIDA

MUCHOS son los engaños de Satanás, y grande es la sutileza que él suministra a todos sus hijos y siervos, por la cual él busca sostener su reino, defendiendo ahora un derecho a lo que él obtuvo por sutileza; y ha enseñado a toda su familia que es imposible para alguien ser liberado de bajo su servicio; aún como si todos los hombres que son creados por Dios fueron creados para el servicio del diablo; y aunque el diablo no puede crear al hombre, sin embargo el es capaz, después de que han sido creados, mantenerlos en su servicio; sí, aunque su hacedor los llama para servirle. Por lo tanto por esta supuesta necesidad de pecado (que sirve al diablo y que es una doctrina que agrada a la carne), él mantiene naciones, tribus, lenguas y pueblos en esclavitud a su voluntad. No sólo eso, sino él también ha hechizado y enamorado a toda su sinagoga, y toda clase en ella, de modo que ellos no pueden soportar oír que pueden ser liberados del pecado; y todos los que vienen a declarar libertad a esos cautivos, y a abrir la puerta de su prisión (la oscuridad), a aquellos que están encerrados en ella, ellos claman en contra de los tales, que los echen de la tierra, que sean crucificados, apedreados, colgados, quemados, encarcelados y desterrados, o por lo menos ridiculizados y hechos víctimas de burlas, y de toda clase de males que se dijeron en contra de ellos; ¿y qué han hecho ellos? Han predicado en contra del pecado, que debe llegar a su fin, y han predicado que lo que es perfecto debe ser hallado en esta vida, por la cual los hombres deben llegar al año aceptable del Señor, ante quien no hay nada aceptable que sea imperfecto.

Ciertamente no hay tipos de esclavos tan contentos con su esclavitud, como lo están con la del diablo; y por lo tanto vale la pena considerar qué derecho tiene él de reinar sobre la humanidad, y qué obra es la que él es da a sus siervos para que hagan, que es tan agradable para ellos, que no pueden soportar oír ser puestos en libertad, mientras tengan un día para vivir. Y de mi parte, he considerado qué derecho tiene el diablo de reclamar el gobierno que él tiene entre los hijos de los hombres, reinando sobre reyes y príncipes, sacerdotes y el pueblo, de un sector a otro, estableciéndolos a todos para trabajar en celo ciego unos en contra de los otros; sin embargo, todos están de acuerdo en una pregunta, (la cual es) ¿hay algún hombre o mujer sobre la tierra que esté libre bajo el reino del diablo, que puede vivir sin pecado? ¿O si es posible para alguien hacer eso? La respuesta general es no; todos nosotros somos, y debemos ser, sus siervos todos los días de nuestra vida. Pero algunos pueden decir, al ver que son siervos como ellos también, y que tanto ustedes como la obra de ustedes pertenece a un maestro; ¿por qué entonces están en desacuerdo los unos con los otros acerca de la obra? Pero ¡oh! Mi alma anhela que algunos puedan ser despertados alguna vez para considerar y volver a pensar en si mismos, ¿cómo llegaron a este estado y condición, y por qué derecho y autoridad su maestro los mantiene en esta esclavitud, y si es tanto legítimo como posible salir de bajo de ella?

En primer lugar se debe considerar que es este espíritu, que se llama el diablo y Satanás, no tenía dominio sobre el hombre al principio; porque Dios le dio al hombre poder sobre todas las bestias, peces, aves, y toda criatura, para que él gobernara sobre ellos; y en ese tiempo el diablo, esa serpiente antigua que se arrastraba, fue censurada, y no podía hablar ni mandar con autoridad; y siendo él mismo no más que un súbdito, buscó tener dominio; habiendo perdido la gloria del reino eterno; y así él vino a la mujer, quien fue creada, y traída en el tiempo del sueño, y la persuadió (tomen nota, no le ordenó), y su persuasión era que ella debería romper el mandamiento de Dios, bajo el pretexto de que ella se beneficiaría así. Por lo tanto este era un espíritu furtivo y precario, que vino a la mujer de una manera engañosa y fingida, con una mentira en su boca, para ver si podía engañarla, y llevarla a ser desobediente a su Dios y Hacedor. ¿Quién hubiera podido pensar que este espíritu que estaba sujeto a toda clase de miseria, hubiera podido reinar y gobernar sobre tantos millones y miles de hombres tanto grandes como pequeños, jóvenes y ancianos? Bueno, la mujer le prestó oído a una mentira, y quebrantó el mandamiento de Dios, y fue a probar si esta serpiente había encontrado una manera de hacerla mejor o no; y no sólo eso, sino fue al hombre y también le dio, y él comió. Tomen nota, este diablo, la serpiente antigua, no fue al hombre, ese era un trabajo muy alto para él; pero allí viene su compañera (quien le fue dada de parte de Dios), quien era su propia carne y huesos, a tentarle; él no le prestó oído al diablo, pero sí a su esposa engañada, y él comió, y sus ojos fueron abiertos, y fueron avergonzados, y se escondieron. Aquí estaban los dos primeros súbditos que el diablo tuvo en su reino, quien antes de este tiempo no tenía dominio entre las criaturas que Dios había hecho.

Ahora bien, se debe observar que hay sólo cuatro maneras de llegar al dominio, es decir, por descendencia, por elección, por conquista y por traición.

Ahora, cuál de todos estos es, por el cual el diablo obtuvo su entrada, es fácil de concluir; todos los que son sabios dirán que fue por traición y falsedad, y que el hombre llegó así a estar privado de ese dominio y regla que él tenía antes, y su audacia le fue quitada, y él fue avergonzado. Por lo tanto ahora vean por quién ustedes están rogando, todos ustedes que están celosamente rogando por el reino del diablo, a saber por un viejo traidor, que vino hacia su gobierno por medio de una mentira, y les quitó a nuestros predecesores su dominio, gloria y poder de una vez por el pecado, por el cual ustedes ahora están rogando. ¡Oh! Sonrójense y tengan vergüenza cada uno de ustedes, y que sus bocas sean cerradas para siempre.

Pero ahora, al ver que cayó de esta manera, ¿cuál fue la determinación del Señor en este asunto? Presten atención a esta frase: y a la serpiente él le dice: Porque hiciste esto, te arrastrarás sobre tu vientre, y serás maldita entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Vean, él debe arrastrarse sobre su vientre, y no caminar de puntillas, levantando su cabeza sobre las naciones; él debe comer polvo, y las otras bestias deben comer el pasto del campo; pero él, polvo todos los días de su vida, y no la gordura de la tierra, y tener una décima parte de los frutos de la tierra otorgados a sus siervos más pobres, al tener también las otras nueve partes de ellos otorgados y ordenados por su voluntad; y así será con ustedes mientras vivan; esto no quiere decir que él vivirá para siempre, y que comerá polvo, y se arrastrará sobre su vientre. Pero Dios a determinado que su cabeza debe ser herida, este es su fin. ¡Oh!! Todos ustedes que ruegan por el pecado, contemplen a su príncipe, y oigan su sentencia, y estén avergonzados, y cierren sus bocas para siempre.

Ahora, cuando él [el diablo] había obtenido un poco de dominio, examinemos un poco, como este traidor usó su regla al comienzo. Su primera lección fue enseñar a sus nuevos súbditos a esconderse de la presencia de Dios. Lo que antes fue su gozo más grande y su corona, ahora fue su temor y miedo más grande; y así ellos se metieron bajo los árboles, escondiéndose, como su posteridad ahora lo hace en este día; pero el Señor los encontró, y habló con ellos, y los hizo oír esa temerosa sentencia; y no sólo eso, sino los sacó de donde la vida podía hallada, hacia la tierra, donde no había nada que se podía obtener sin dolor y labor. Considerando que ellos existían antes en dominio, y no tenían nada que hacer, sino cuidar la huerta en la cual estaba la vida, y ahora ellos tenían labrar la tierra, que produjo ellos zarzas y espinas; y en ese estado la miseria del hombre fue grande, y su tristeza fue tremenda, y su oscuridad no puede ser expresada; y él había perdido su discernimiento de cosas que difieren. Teniendo una expectativa de una semilla que destruiría a la serpiente, y heriría su cabeza, él llegó a pensar que el nacimiento [de la carne] era esa semilla, (como hacen sus hijos en la caída en este día), de modo que cuando Caín nació, su madre dijo que ella había recibido un niño del Señor; pero, pobre mujer, ella no conocía la semilla, y ahora que la semilla que ha nacido de la carne es una perseguidora, y que el enemigo es grande en el primer nacimiento. De modo que aunque él creció para hacer ofrendas, sin embargo no creció en dominio sobre la serpiente, ni sobre la calidad del destructor en si mismos; y ese tipo de ofrenda fue más aceptable para el diablo que para Dios. Ahora, tomen nota, el hombre era un pecador, y sin embargo religioso, su pecado y religión eran consistentes, y pueden tener un lugar juntos en uno y al mismo tiempo en el hombre, como es ahora con los profesantes de esta época; quienes dicen que ellos son pecadores, y que sus mejores obras estaban contaminadas y pervertidas con el pecado, y que ellos deben permanecer así mientras vivan; y sin embargo ellos buscarán aceptación con Dios en estas ofrendas contaminadas, no obstante ellos profesaban que eran puros para quien ellos lo ofrecían. Así fue este primer sacrificador ciego y oscurecido, y así son muchos miles después de él, y el dominio del diablo estaba sobre él.

Primero. Engañándolo, al llevarlo a esperar una aceptación, porque él ofreció, aunque con un corazón impío.

Segundo. Para llevarlo hacia el mal que lo había alejado de la aceptación.

Tercero. Al hacerlo tan furioso y enojado, (porque él no fue aceptado), en contra de su hermano que hizo bien, y fue partícipe de la única fe segura de la semilla elegida de Dios; y la serpiente al haber así oscurecido su mente, él se atrevió a ir ante él con una mentira (aunque era un hombre, de quien Eva pensó que ella lo había obtenido del Señor), persuadiéndolo, que si el fiel Abel era quitado por la muerte, que entonces sería mejor para él; así él hizo caso al consejo del espíritu maligno, y derramó sangre inocente acerca de la religión. Así la persecución obtuvo su entrada en el mundo, por medio de uno que hizo ofrendas y que también era un obrero del mal; un instrumento apto para una obra así. Pero he aquí, ¿qué pasó con este hombre? La sangre que él fue derramada, y la tierra que la había bebido clamó la venganza en contra de esta ofrenda sangrienta, y él temió de manera extrema, y dijo que él no podía soportar su castigo; y dijo: Todo el que me encuentre me destruirá. Para prevenir eso, él fue y construyó una ciudad en la tierra de Nod; este era el comienzo de las fortificaciones, las cuales defenderían al transgresor; porque los justos tienen una torre, a saber, el nombre de Dios, y allí están seguros, sin esas puertas o murallas.

Ahora, que todos consideren qué poco derecho tuvo este espíritu en todas estas cosas; pero él entró por una mentira, y reinó por una mentira, y la oscuridad y engaño eran su defensa por su gobierno; y cuán poca razón hay para rogar por ese espíritu, que los sabios en el corazón juzguen.

Iría más allá de mi presente objetivo y propósito, para trazar este espíritu, quien es llamado el diablo y Satanás, el dragón, la serpiente antigua, a través de todas las edades, desde el comienzo, para ver con qué poca verdad, derecho y equidad él vino a reinar entre los hombres. El lector entendido de las escrituras de Verdad lo puede ver con suficiente claridad; y es una gran maravilla (y una de las más grandes), que está en esa parte del mundo llamada cristianismo, que hay tantos hombres (al ser hombres de conocimiento en otros asuntos, y los que establecen las escrituras, y tanto como parecen hacer, llamándola la palabra de Dios, la regla de los cristianos, la luz del mundo, la guía de la vida, etc.); que ellos deben ir con un libro así en sus manos, rogando por el reino del diablo, y por una necesidad que debe continuar mientras hay un hombre en el mundo. Mientras las escrituras en sustancia no son nada más que una declaración en contra de él y su gobierno, y muestran que él debe ser abandonado, opuesto, resistido, y echado fuera; y con todo, como ese primitiva, pura y santa, y justa ley de ese Espíritu, que es llamado Dios, y es santo, puro, y bendito para siempre, cómo eso debe ser acogido, recibido y exaltado en toda la creación. Yo digo, esta es una gran maravilla, de la cual, y las consecuencias de la cual, los así llamados cristianos tienen causa para estar avergonzados; sí, son un reproche para todo el mundo; y es hora de que algunos se levanten por Dios; y el llamado ha salido: ¿Quién está en el lado del Señor? Exo 32:26. El diablo tiene una innumerable multitud para rogar por el pecado, algunos con argumentos, y algunos con armas crueles; pero ¿quién está del lado del Señor que puede decir: El Señor reina en justicia, y en verdad él juzga la tierra? ¡Oh! Todos ustedes profesantes carnales de Dios y de Cristo en palabras, pero en obras lo niegan, y dicen que el pecado debe permanecer, y continuar por mientras ustedes vivan. Que les conste a ustedes, en el nombre del Dios del cielo, que donde permanece el pecado, allí el diablo es príncipe y gobernador.

Si el pecado debe permanecer mientras ustedes vivan, el diablo no necesita que dure más tiempo; porque aquel que quiere ser su siervo en esta vida, debe ser su compañero en el mundo por venir. Pero oigan ustedes la palabra del Señor, oh gran multitud, y poderoso ejército del diablo, la bestia, la serpiente, y el antiguo engañador, quien ruega que su gobierno permanezca, mientras que hay un hombre sobre la tierra. La controversia del Señor Dios Todopoderoso es proclamada, y ha comenzado en contra de todos ustedes, y su príncipe; sí, el brazo del Dios eterno está estirado en contra de ustedes, y por lo tanto ustedes no serán prósperos; pero el dominio de su príncipe será disminuido, y tanto el poder de él como el de ustedes será debilitado, y sus armas, tanto de engaño como de crueldad serán quebrantadas, y llegarán a ser nada. La herencia de los impíos será desolada, y el diseño que ha sido llevado a cabo por tanto tiempo, será frustrado; engaño y falsedad caerán ante la Verdad, y la oscuridad huirá ante la Luz; y su ciudad fortificada les fallará, y la tierra de Nod no será un lugar de escondite para ustedes; porque el brazo del Dios poderoso de Jacob los esparcirá como un reproche, y los avergonzará de su obra y de su príncipe.

Ahora, para tocar un poco el argumento de ustedes, del cual los siervos de este espíritu impío hacen uso para sostener este reino, del cual ellos dicen que es imposible que pueda ser derribado; incluso como si Dios hubiese abandonado a toda la humanidad (la cual es lo mejor de su creación) al diablo; y como si él no mantuviera a ninguno de ellos para si mismo para que le sirvan, hasta que ellos hayan cumplido la obra del diablo completamente, y ya no le puedan servir. Ciertamente los paganos, los moros, y los indios, tienen una doctrina mejor que estos en lo básico; aunque la oscuridad está sobre sus entendimientos, con respecto a Dios y el cielo, y tales cosas, sin embargo muchos de ellos no juzgan que hay una necesidad tal de hacer el mal mientras ellos vivan; sino se abstienen de lo que ellos saben que es malo, y los que hacen eso son estimados como que tienen su placer y deleite en los campos Elíseos, después que han muertos. Lucilio dijo: "¿Acaso no saben de los graves castigos y tormentos que los impíos y hombres malignos han de sufrir después de esta vida; o en qué gran felicidad los hombres buenos vivirán?" El pagano Epicarmo dijo: "Si ustedes son buenos en sus mentes, no sufrirán el mal (estando muertos);" y muchos otros dichos así están entre ellos. Pero estos cristianos caídos, quienes claman una necesidad de servir este espíritu, a quien ustedes llaman el diablo, cuyo lugar ellos confesarán que está en el infierno, y en el fuego eterno; sin embargo ellos, no obstante, sin hacer bien, esperan disfrutar su Elíseo, esto es, un cielo donde Dios y los santos ángeles moran para siempre.

Examinemos ahora un poco qué razón hay para este gran error.

Primero, ellos dicen que el pecado está enraizado y plantado en la naturaleza del hombre; sí, de modo que un hombre debe de dejar de ser hombre [morir], antes de que él pueda llegar a cesar de ser un pecador.

Respuesta. Ese hombre en su estado natural está tan unido con el pecado que así él está separado de Dios, no lo niego; y que hay una inclinación natural en el hombre a cometer pecado, también es verdad; es decir, mientras ellos permanezcan en su estado y condición natural. Y si estos campeones por el reino de Dios hubieran borrado todos esos preciosos dichos (fuera de lo que ellos llaman su regla), que hacen mención de un estado de gracia, de estar bajo la gracia, de ser cambiados o trasladados, de ser redimidos y liberados, de ser lavados, limpiados, y santificados perfectamente en alma, cuerpo y espíritu; y muchos más lugares así; entonces ellos hubieran podido rogar por su príncipe. Pero al ver que hay tan gran testimonio de la misericordia y bondad de Dios, y de su poder y toda suficiencia para redimir y salvar; entonces es digno de que se ruegue por él antes de que le permitamos al diablo tener un poder ilimitado en ustedes y entre su medio, sí, sobre todos los hijos y las hijas de los hombres. Por lo tanto, con respecto a la primera parte de su objeción, es decir, que el pecado está arraigado en la naturaleza del hombre, ¿cómo llegó a estar arraigado allí? ¿De quién fue el trabajo de hacerlo así? ¿Fue la obra de Dios? ¿O acaso él lo ha ordenado que debería ser así? Si es así, ¿por qué son los hombres y mujeres castigados o condenados por que es así, siendo que no puede ser de otra manera? Pero nadie sino aquellos que están completamente ciegos del verdadero sentido de Dios, se atreverán a decir eso; porque entonces los muchos llamados de los pecadores al arrepentimiento, para lavarlos, para limpiarlos, para quitar el mal de ellos, para cesar de hacer el mal, etc., deben estar en contra de su voluntad y orden, y así consecuentemente son nada más que una burla; pero ni Dios permita que algún hombre diga o piense eso. Bueno, si no es la orden ni el designio de Dios, más bien Dios ha hecho al hombre justo en su naturaleza, voluntad y afectos. Sí, en la imagen de Dios él lo creó. Entonces debe ser otro quien ha obrado esta gran obra, para plantar el pecado en su naturaleza; y cuando es examinado, parecerá que es la obra de un marginado maldito, un espíritu impuro, mentiroso, y traidor, quien fue rechazado por Dios, y no tuvo lugar en toda la creación, sino para enmarcar una mentira él trajo a una pobre mujer de su integridad y obediencia. Por lo tanto de eso llegó a haber una gran alteración en ella, y un terreno o fundamento fue puesto para que el diablo construyera sobre él. Desde ese tiempo él siempre ha tenido una regla en los corazones de los hijos de la desobediencia. Pero ahora esta regla y gobierno debería ser no sólo universal, sino también irresistible e inalterable. Sí, aunque Dios Todopoderoso estire su poder, para redimir a cualquiera fuera de este reino, para llevarlos hacia el reino de su estimado Hijo; sin embargo ellos dicen que es imposible para ellos, hasta que mueren. Eso es como decir que si Dios quiere que algún hombre le sirva perfectamente, debe matarlo primero, y después lo tendrá para su servicio en el otro mundo. ¡Oh, horrible ignorancia del poder de Dios, y del fin por el cual Cristo vino al mundo! A saber, para destruir al diablo y sus obras. Ahora, cuando su obra es destruida, que tiene la tendencia a corromper la naturaleza del hombre, entonces la naturaleza del hombre y la mujer llega a ser otra vez santa, limpia y pura, y el hombre llega a estar restaurado a su primera imagen, y la gloria de su primer cuerpo es conocida otra vez, de la cual todos los esclavos del diablo son ignorantes. Este poder para restaurar la naturaleza del hombre otra vez es sólo del Señor. Fue el diablo el que lo corrompió, y es Dios que lo santifica otra vez, y lo entrega por el espíritu de juicio y de quemar con fuego, que los hipócritas no pueden soportar.

Ahora, la manera como la naturaleza del hombre llega a estar corrompida, ustedes han oído que fue por medio del hombre uniéndose con ese espíritu que había caído y había sido echado fuera de Dios, y sólo tenía poder en la oscuridad, y no podían reinar sobre nada, sino sobre lo que él podía alejar de la gloria de Dios hacia la oscuridad. Dios, quien mora en la luz, al ser movido con infinita compasión, envió a su hijo eterno, que estaba con él antes del mundo, para que él pueda ser partícipe de la misma naturaleza en la que el hombre fue creado, para que por la virtud del poder eterno, él pueda restaurarlo hacia Dios, y pueda ministrar a los espíritus de todos ellos, para quienes esta oscuridad y estado corrupto eran una prisión. Este Jesús no recibió la naturaleza de los ángeles, que no era su obra, sino que recibió la simiente de Abraham, la cual estaba en cautiverio, para que él pueda redimir a la simiente del hombre del cautiverio a través de la muerte, sufriendo bajo el peso de lo que oprimió a la criatura, y que hizo que gima por la redención; de modo que no podía liberarse a si misma, sin embargo puede llegar a ser liberada por medio de la fe en él, quien es poderoso para salvar. Este Jesús, quien era de la simiente de Abraham según la carne, purifica la naturaleza de todos aquellos que se unen con él; porque la obra del diablo es traer la corrupción, y la obra de Cristo es destruirla, y en su lugar, traer justicia eterna. Ahora, donde el pecado está permaneciendo en la naturaleza, allí el pacto con el infierno y la muerte no es quebrantado, ni están ellos en pacto con Dios, sino están aún bajo el poder del príncipe del aire, no importa lo que puedan profesar. La muerte de Cristo todavía no tiene valor para ellos porque ellos permanecen en sus pecados y naturaleza corrupta, inalterada, y no trasladada. De modo que aquellos que sostienen esta afirmación d el diablo, de que él una vez obtuvo un lugar en la naturaleza del hombre, y la ha corrompido, y por lo tanto el pecado debe permanecer mientras la vida o la naturaleza permanezcan. Estos son extraños para la obra de Dios, y para su poder, por el cual él obra, y también para Cristo Jesús, por medio de quien él obra; y ellos tienen más fe en el poder del diablo que en el poder de Cristo, creyendo que el diablo es más capaz de mantener a la criatura, y sostener aquello que por engaño y traición él ha obtenido en él; que Dios (quien hizo a la criatura buena en su naturaleza) es capaz de restaurarla a su primera pureza, y que la criatura puede llegar a servirle en justicia y santidad. Aquellos que creen que no son verdaderos cristianos, ni verdaderos creyentes, sino permanecen en la naturaleza corrupta, en la que tienen unidad con el diablo, y defienden su causa, quien quiere que su nacimiento corrupto pueda vivir en el hombre, mientras él vive el el mundo. Porque él sabe, y anhela que ningún sacrificio aceptable pueda ser ofrecido a Dios; porque ustedes no pueden producir un sacrificio limpio fuera de una vasija impura; y mientras la naturaleza esté contaminada, las obras que son obradas en esa naturaleza serán impuras.

Segundo. La segunda afirmación es que nunca hubo ningún hombre liberado del pecado, desde que el pecado entró primero en el mundo; y que por lo tanto es presunción esperar tal cosa en esta vida.

Respuesta. Si su posición fuera verdadera, que nunca hubo ningún hombre liberado del pecado, aun así sería una presunción decir que Dios no puede ser capaz de hacer lo que él nunca hizo; y también es una presunción concluir que ningún hombre fue liberado. Pero si esta posición es falsa, entonces no sólo la consecuencia es falsa, es decir, que nadie puede ser liberado, sino también el argumento mismo es probado como una mentira, y así es borrado, y una puerta es abierta a todos los que tienen más amor por la justicia que por el pecado, tanto para esperar como para tener la expectativa de que la misma obra debe ser obrada otra vez en ellos y para ellos, sin presunción. Ahora, que todos los hombres son pecadores por naturaleza es evidente; y que algunos fueron cambiados del estado natural, es igual de evidente; de modo que la pregunta es solamente si es que aquellos que son trasladados fuera de la naturaleza pecaminosa, permanecen siendo pecadores, ¿sí o no? Lo cual si es así, ¿qué ventaja tienen ellos más allá que los otros, si después de la traslación ellos deben permanecer sin libertad? Pero yo respondo con las palabras del apóstol, 1 Ped. 4:1: el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado. Aquí él habló de esos que todavía estaban en el cuerpo, pero habían sufrido con con los sufrimientos y la muerte de Cristo, y fueron hechos partícipes de ellos, al morar al pecado; por medio de lo cual todos deben pasar antes de que puedan ir a la resurrección que está en Cristo, por la cual (dijo Pedro) ellos obtuvieron la respuesta de una buena consciencia ante la vista de Dios, lo cual él llama el bautismo que salva. Ahora algunos que han sido partícipes de esa muerte, bautismo, y resurrección de Cristo, por lo cual ellos llegaron a cesar del pecado, y a tener la respuesta de una buena conciencia, sin ofensa tanto a Dios como al hombre (lo cual nadie que peque puede tener), entonces algunos pueden legítimamente esperar llegar al gozo del mismo estado de libertad y claridad, ahora como también anteriormente sin presunción.

Segundo. Yo respondo con las palabras del apóstol Juan, 1 Juan 3:9: Todo aquel que ha nacido de Dios no comete el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios. Ahora, siendo que han habido algunos que nacieron de Dios, y han sido sus hijos, y aquellos que eran así habían vencido al maligno, de modo que él no podía tocarlos, sino que ellos habían guardado sus vestiduras blancas y no manchadas, y que algunos habían sido liberados de la ley del pecado y la muerte, y que algunos habían caminado sin culpa ni mancha, y habían quitado el hombre viejo con sus obras, y habían conocido el nuevo nacimiento, y podían por medio del Espíritu Santo llamar a Dios Padre, y estas cosas son todas manifestadas en las escrituras de Verdad, lo cual nadie puede negar, sino aquellos que quieren negar las escrituras; ¿por qué entonces debe algún hombre cuestionar que las mismas obras de redención no deberían ahora ser llevadas a cabo otra vez? Por lo tanto es legítimo esperarlo sin presunción. El argumento en contra [de la libertad del pecado] es ahora rebatido por la experiencia de los santos.

Tercero. La fe de los elegidos de Dios no es más que una en todas las edades; y esa fe ha purificado los corazones de muchos en las edades antiguas, y les ha enseñado a caminar con Dios. Por ejemplo, Enoc caminó con Dios varios cientos de años, Gen 5:21, y sería una cosa horrible decir que él caminó con Dios si él hubiera caminado en pecado, como si Dios caminara de manera pecaminosa; porque el profeta dijo: "el hombre sangriento, y el obrador de iniquidad, ni mora ni camina con el Señor." Pero Enoc moró y caminó con el Señor, y no hizo iniquidad; porque si él lo hubiera hecho, no hubiera obtenido un testimonio de que él agradó al Señor; porque los pecadores y hacedores del mal no le agradan.

Por fe Noé caminó con Dios, y fue un predicador de justicia en el mundo antiguo; 2 Ped 2:5. También Lot en Sodoma; lo cual ellos no podrían haber sido si ellos hubieran sido pecadores, a menos que hubieran sido predicadores como los predicadores en este día; pero ellos eran propiedad de Dios, aunque ellos eran ridiculizados por los hombres; y se dice de ellos que habían heredado la justicia que ellos predicaron. Y de Lot se dice que su alma como también su doctrina, eran justas. Y por medio de la misma fe, Job fue guardado en el temor de Dios en la tierra de Uz; Job 1:1, porque eso le enseñó a evitar el mal, por lo cual él obtuvo un testimonio de Dios, que él era perfecto y recto, lo cual ningún pecador es; y si él no hubiera estado libre de pecado, hubiera sido falso decir eso de él, que él evitó el mal, y era perfecto; y aunque sus pruebas fueron muchas, sin embargo él no pecó con sus labios, ni tampoco culpó a Dios estúpidamente. Al final de todas sus pruebas, Dios lo disculpó de haber pecado, testificando que él lo había hallado fiel, y recibió un sacrificio de su mano, porque esos profesantes celosos que lo habían culpado con pecado, a quien Dios había disculpado. La misma fe causó a Abraham y Sara ser partícipes de la promesa. Abraham era amigo de Dios, lo cual Cristo dijo que nadie podía ser excepto al cumplir su voluntad; y aquellos que hacen eso no son pecadores. Por la fe Moisés prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el pueblo de Dios que gozar por un tiempo de los placeres del pecado, Heb 11:25. Por lo tanto, tomen nota, él dejó el pecado y los placeres, y entonces él debe estar sin pecado, por lo cual él obtuvo un testimonio que él era un siervo de Dios, lo cual los pecadores no lo son. Por fe, el corazón de David era conforme a la mente de Dios, y no es pecaminoso sino libre de él, porque en él no hay oscuridad. Por la misma fe los profetas fueron escogidos como vasijas de Dios, y fueron sostenidos en su testimonio por Dios, hasta que ellos llegaron a obtener ese testimonio, que ellos eran hombres y siervos de Dios, que no podían haber sido, y con todos los siervos para pecado. Las escrituras nos dan un registro de Zacarías y Elizabeth su esposa, Lucas 1:5-6, que ambos eran justos ante Dios, no con una justicia imaginada, sino con respecto a su conducta, caminando en todos los mandatos y estatutos del Señor sin culpa. Pero si ellos hubieran estado bajo el poder del pecado, y no liberados de él, ellos no habrían estado ni sin culpa ni hubieran sido justos; pero deben por lo menos haber transgredido algunos de los mandatos del Señor, o si no ellos no pudieran ser pecadores. También Natanael, en quien no había engaño, Juan 1:47, lo cual él no hubiera podido ser si él hubiera estado bajo el poder del pecado. Mucho más podría escribir sobre este tema, para mostrar como por medio de esta única fe en todas las edades, muchos han sido liberados del pecado, y han llegado a ser hijos y siervos de Dios; y por lo tanto aquellos que son partícipes de esta fe en esta edad, pueden esperar y tener la expectativa, que la misma obra puede ser obrada en ellos; y esto no es presunción. Si estos defensores del pecado deben decir que no hay partícipe de esta fe ahora en este día, y por lo tanto no puede ser libre del pecado, ellos se excluirán a si mismos, lo cual ellos rara vez hacen, porque ellos voluntariamente tendrían el nombre de creyentes, aunque ellos nieguen las obras de la verdadera fe en si mismos.

Además, consideremos ahora qué estos fuertes defensores del pecado tienen para fortificarse a si mismos: ellos dicen que ellos tienen las escrituras para defender el pecado, lo cual ciertamente nunca fue la intención del Espíritu Santo, por el cual fue dado. Pero (ellos dicen) está escrito en Ecl 7:20: Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga lo bueno y no peque. Respuesta: Esto es muy cierto, ni yo defiendo que ningún hombre está libre de pecado todos los días de su vida (excepto Cristo), sino que han confesado que todos son pecadores por naturaleza, hasta que son cambiados; y además, se ha hablado de un pueblo que estaba bajo la ley, de la cual el apóstol dice que no hizo a nadie perfecto; sino, dijo él, traer una esperanza mejor lo hizo. Pero la ley no purificó a los que vinieron a ella, de acuerdo a la consciencia; sino cuando los ofensores habían ofendido, todavía había una evidencia del pecado en la consciencia. Pero ¿qué es eso para los cristianos, quienes han llegado a conocer una mejor esperanza, y la sangre que purifica la consciencia? Porque el mismo apóstol dijo que la ley no hizo a ningún hombre perfecto (y Salomón estaba bajo esta fe, como también ese pueblo con respecto a quien se dijo que no hay nadie que vive y no peca), no obstante el mismo apóstol dijo que fue una mejor esperanza lo que lo hizo. ¿Y qué, son estos luchadores por el pecado, y defensores del pecado tan celosos que ellos preferirían negar esa mejor esperanza, que cesar del pecado? Si no, entonces hay una posibilidad de ser hecho perfecto por la sangre de Cristo, que la sangre de los toros y machos cabríos no puede hacer: porque con una sola ofrenda ha limpiado completamente y perfeccionado para siempre a aquellos que son santificados [noten: la santidad no debe ser asumida como que ha ocurrido automáticamente por creencia]. Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1.

Otra objeción es presentada, que es que el apóstol Pablo dijo que el pecado vivía en él, y que el bien que él quería hacer no hacía; y el mal que él no quería hacer, eso hacía.

Respuesta. Que Pablo sabía que pasar por un estado así es sin cuestión, y no es negado; pero esto no prueba para nada que él nunca conoció un estado mejor; o que él nunca llegó a la perfección, porque en ese lugar él hace mención de tres estados. Primero, cómo él estaba cuando vivió sin la ley de Dios en su libertad para luchar en contra de la verdad, y él pensó que él podía hacer muchas cosas en contra del nombre de Jesús. Segundo, él declara acerca de su convencimiento, y cómo estaba él entonces, cuando supo que él no debía hacer nada más en contra de la Verdad; y sin embargo, al no estar completamente cambiado, él hizo cosas que él sabía que no debía, por razón del pecado que vivía y moraba en él; y ese estado él no le llamó feliz ni bendito (como esos profesantes ciegos hacen en este día, que reposan en este estado, y dicen que ellos nunca pueden ser redimidos ni sacados de él), porque él, hablando de esa condición, clama por liberación, llamándola una condición miserable; lo cual muestra claramente que su ojo estaba sobre un estado mayor y mejor, de lo cual él también da testimonio; diciendo que él fue liberado por la ley del espíritu de la vida, de la ley del pecado y la muerte, y en este tiempo él todavía estaba en el cuerpo.

Ahora, ¿qué razón tienen estos defensores del pecado para creer que Pablo estaba en todos estos tres estados al mismo tiempo? Y si no, ¿por lo menos por qué no? Viendo que los otros dos son estados anteriores, que llevan al tercero; especialmente considerando los muchos otros testimonios que él da de su perfección, y de aquellos que por su ministerio fueron llevados a la perfección, diciendo, con respecto a si mismo, Timoteo y Silas, no podemos hacer nada en contra de la Verdad. En otro lugar él testifica que él ha peleado la buena batalla, guardado la fe, y acabado la carrera. Ahora, si estaba terminada, entonces no había más que correr; y si la batalla estaba peleada, entonces los enemigos ya no estaban vivos, como estaban, cuando el pecado vivía y moraba en él. Nuevamente, él dice en otro lugar, predicamos sabiduría entre aquellos que son perfectos; es decir, de acuerdo a la explicación y sentido de estos defensores del pecado, distorsionado para que signifique: predicamos sabiduría entre ninguno, excepto entre aquellos que ya se han separado del mundo, y han ido al cielo. Nuevamente, como muchos de los que son perfectos, tengamos esta misma actitud; es decir, de acuerdo con sus creencias, es distorsionado para que signifique: que nadie tenga esta actitud, antes de que estén muertos. Nuevamente, para terminar, estimados hermanos, sean perfectos, y de un mismo sentir, etc.; pero esto, ellos dicen, no puede ser en esta vida. Y nuevamente él le dice a los hebreos: ustedes han llegado a los espíritus de hombres justos hechos perfectos, y a Dios el justo juez de todo, etc. Pero, ¿dónde estaban estos hebreos? ¿Estaban vivos todavía o estaban muertos? Si estaban muertos, ¿cómo podía su epístola ser escrita a ellos? Pero una ceguera voluntaria ha estado sobre muchos de estos siervos y ministros de oscuridad, y ellos tienen corazones rebeldes en contra de la luz, que descubre sus pecados, y quiere sacarlos de él.

Pero debido a que ellos tienen más amor por el pecado que la luz, ellos buscan cubrirse tanto a si mismos. Pero el día ha llegado que los ha descubierto, y sus cubiertas engañosas ya no los cubrirán.

Otra defensa es lo que el apóstol dice en 1 Juan 1:8. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

De estas palabras, todo soldado miserable y lamentable de este gran príncipe de oscuridad, piensa que él puede armarse suficientemente para pelear en contra de aquellos que lo quiere liberar, y liberarlos; pero si este versículo se pudiera ver y leer con ese espíritu por el cual, y en el cual, fue escrito; entonces parecería que este Juan no era tan gran amigo del pecado y del diablo, (quien es el padre de la mentira), como ellos quisieran que él fuera; porque en el mismo capítulo él había mostrado antes en qué estado ellos debían llegar a estar, antes de que ellos puedan llegar a tener comunión con Dios, es decir a caminar en la luz, como Cristo estaba en la luz; y aquellos que dijeron que tenían comunión con Dios y Cristo (como los sacerdotes y profesantes hacen en este día), y no llegaron a alcanzar ese estado, caminar en la luz, sino más bien, caminaron en oscuridad; los tales, él dijo, eran mentirosos, y no tenían la Verdad.

Ahora él dijo que su comunión era con el Padre, y con el Hijo; lo cual no podía ser si él hubiera caminado en oscuridad, y si fuera un pecador, o si él no hubiera caminado en la luz, como Cristo estaba en la luz, porque entonces él se hubiera hecho mentiroso, si él hubiera sido un pecador, cuando él dijo que él tenía comunión con Dios y Cristo.

Y por lo tanto debería ser bien observado que Juan habla allí de un tipo de hombre que todavía no había sido llevado a confesar sus pecados; y si ellos llegaran a tal arrogancia y orgullo, como para decir que no tenían pecados para confesar, y así se exaltaran a si mismos por encima del testimonio de Dios que los reprobó, entonces los tales se engañan a si mismos. Pero si estos que son tan pecadores llegan a tomar posesión de aquello que los lleva a una confesión de sus pecados, entonces Dios es fiel para perdonar todos sus pecados, y a limpiarlos de toda iniquidad. Ahora, cuando esto es hecho, es decir, cuando la criatura ha confesado su pecado, y Dios lo ha perdonado, y lo ha limpiado, ¿qué debe decir entonces ese hombre? ¿Debe él entonces decir que todavía tiene su pecado, cuando no lo tiene? ¿Debe él decir que está sucio y contaminado cuando él ha sido limpiado de todo? Esto sería una mentira; si él estuviera limpio de todo pecado entonces él ciertamente debe estar limpio de mentiras; y si es su deber confesar la obra del diablo, cuando permanecía en él, lo cual eran sus pecados, ¿acaso no puede ser ahora limpiado, confesando la obra de Dios que lo ha limpiado, siendo él limpiado por él libremente? ¿Debe él por lo tanto ser considerado un engañador y hereje? Quién es tan ciego que no puede ver que esto es tan servicial, tan necesario, y tan legítimo para el hombre que ha conocido el poder de Dios para limpiarlo, para confesar eso, y para dar un testimonio para esa obra, como es necesario y legítimo, cuando la obra del diablo es manifestada en él, para confesarlo, y para dar un testimonio en contra de ello.

Sin embargo dice Juan a aquellos que fueron así lavados: "si decimos que no hemos pecado, hacemos a Dios mentiroso." Es como si él dijera que "incluso aquellos que son salvos deben confesar el poder de Dios, por el cual ellos han sido juzgados por el pecado; y no para exaltarse a si mismos por encima de él, como si nunca hubieran pecado, al ver que el testigo de Dios testifica en todos, que ellos han pecado, y están destituidos de la gloria de Dios." Por lo tanto ahora el lector entendido puede ver que Juan no ha escrito aquí de una imposibilidad de ser liberados del pecado, sino absolutamente lo contrario; a saber, que aquellos que no pueden decir que ellos están sin pecados pueden venir al confesar sus pecados para ser limpiados y liberados de el; sí, de todo lo que es injusto. Sin embargo algunos dirán que el apóstol en ese lugar usa la palabra nosotros, como si él se estuviera incluyendo a si mismo; como si él estuviera diciendo al mismo tiempo: "Si yo dijera que no tengo pecado, etc."

Respuesta. Esto no es prueba para nada, porque lo contrario ha sido probado antes, es decir, que él tuvo comunión con Dios y con Cristo; que ningún hombre puede tener, si no caminó en la luz, como él está en la luz; y los tales pueden también, por la misma manera de hablar, probar que Santiago un maldecidor, cuando dijo: "Con la lengua bendecimos a Dios y con ella maldecimos a los hombres que han sido creados a la imagen de Dios." Muchas más instancias así pueden ser presentadas de las lamentaciones y quejas de los profetas, con respecto a la casa de Israel, que es trasladada así, en esa manera de hablar; lo que no prueba para nada que los profetas eran culpables de tal pecado y rebelión, de lo cual ellos se quejaron, Neh 9:37, etc. ¿Pero qué tan celosos son estos defensores del pecado, para encontrar palabras que ellos piensan que sirven para el sostenimiento del reino de su maestro, cuando no hay ni una palabra que pertenece apropiadamente, o que fue escrita para su propósito, excepto esa parte de lo cual el diablo y sus siervos, sus predecesores, han hablado y escrito, y que de verdad lo pueden servir? Como una vez oí a un sacerdote, que estaba exhortando al pueblo a emplear su tiempo y habilidad para reunir conocimiento, confirmando su exhortación con las escrituras, a saber Gen 3:4-5, Seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

Y otro, un predicador menista en el norte de Holanda, mientras él estaba advirtiendo al pueblo a tener cuidado de ser engañado, los exhortó a imitar a las cobras sordas, Salmo 58:4-5. Y no oye la voz de los encantadores, aun del más experto encantador. Por lo tanto uno tiene su prueba de las cobras, y el otro del diablo. Tales lugares en las escrituras como estos, lo confieso, estos defensores del pecado encuentran para fortalecer sus argumentos; pero lo que fue escrito por la moción del espíritu santo de Dios, es un testimonio perfecto en contra de ellos; en contra de su obra, y en contra de su príncipe.

Por lo tanto, habiendo respondido a sus objeciones principales, las que ellos sacan de las escrituras, por lo cual ellos intentan probar que nadie puede ser libre de pecado en esta vida, contrario a Rom 6:22. Yo me apresuro para llegar al tercer gran argumento de estos cautivos, que ellos pusieron en contra de su propia libertad.

Tercer, que es la voluntad de Dios dejar que algunos pecados permanezcan en los mejores de su pueblo para mantenerlos humildes.

Respuesta. Si es la voluntad de Dios que sus mejores siervos pequen, entonces su voluntad es hecha cuando ellos pecan. ¿Qué razón tiene cualquier hombre para ser humillado y apartado porque han hecho la voluntad de Dios? Sino más bien regocijarse y estar contentos de que la voluntad de Dios se ha hecho, y que la voluntad de ellos está conforme a la voluntad de Dios, para que la voluntad de ambos se pueda hacer al mismo tiempo. Esta es una manera muy fácil de llegar al gozo del Señor, si esto nos lleva a aquella sentencia: "Bien, siervo bueno y fiel;" pero ay de aquellos que se han dado a creer esta mentira.

Nuevamente, que el lector entendido (me refiero a aquellos que están cansados de sus pecados, y están dispuestos a ser liberados) consideren (porque con respecto a los otros, ellos se oponen a mi), ¿Cómo puede Dios ser llamado Todopoderoso? ¿Cómo se puede decir que la obra de la conversión de almas es de él, si es necesario que él tome algo prestado del diablo para mantener a sus hijos en humildad?

Ciertamente debemos concluir que si Dios tuviera una manera mejor de hacerlo, que él lo haría en la mejor y no en la peor forma, es decir, por medio del pecado, el cual es tan contrario a su naturaleza.

Pero que estos defensores del pecado supongan que si Dios desea estirar su poder tanto en el hombre, que él debe destruir todas las obras del diablo, y echar fuera el pecado; y causar que su alma tenga gran deleite y gozo en hacer el bien, como lo tuvo alguna vez con el pecado; y debe plantar la humildad tan naturalmente en el alma como el diablo ha plantado el orgullo en ella. Ahora la pregunta es si este poder que obra este cambio no es capaz de guardar a la criatura en esta condición, como para llevarla a ella, sin ninguna ayuda del diablo o de su obra. Pero ellos dirán: "Suponer tal cosa es imposible, es en contra de la razón o es presunción."

Yo respondo que todas las cosas son posibles para Dios, excepto mentir; y con respecto a esto, no es sólo posible, sino que lo contrario es imposible, porque Dios lo ha prometido tan a menudo, para hacer una obra perfecta, y para terminar su obra en todos aquellos que confían en él. Porque para este fin ha venido Cristo Jesús, para destruir al diablo y sus obras. En la parábola él dice: "Cuando venga el que es más fuerte, atará al hombre fuerte de la casa, y saqueará sus bienes, y lo echará fuera." Esto hace parecer como si Cristo, quien es el más fuerte, no tuviera necesidad del diablo, ni de sus bienes, para mantener a su pueblo en humildad; sino el apóstol dijo que "son guardados mediante la fe, por el poder de Dios para salvación." Excepto que ustedes dirán, como los sacerdotes en Escocia dicen: "Maldito es el que dice la fe está sin pecado; y que todo el pueblo diga amén." Entonces las palabras del apóstol deben leerse así [si son torcidas incorrectamente]; "Ustedes son guardados por una fe," la cual está mezclada con pecado, "en el poder de Dios para salvación." Pero si ustedes lo desean así, díganlo, como ellos lo han hecho; pero al ver que ustedes profesan que la fe es el don de Dios, podemos bien decir que es capaz de limpiar el corazón, y dar victoria sobre el mundo, y también sobre el diablo y el pecado, y entonces no hay necesidad de pecado para mantenernos humildes. Porque si la humildad fuera un fruto del pecado, no sería tan aceptable para Dios como lo es; porque el profeta dice: Él le da su gracia al humilde, y mora con los que son de corazón contrito y quebrantado [dolor y penitencia por el pecado].

Nuevamente, si unos pocos pecados [como dicen los falsos profetas], aunque sólo son un remanente, puede mantener a los hombres humildes, entonces un gran número de pecados deben hacer al hombre más humilde; entonces pequemos ampliamente, para que podamos ser ampliamente humildes. Pero que Dios no permita que tal doctrina o tales maestros estén sin reprender; porque ellos han exaltado la obra del diablo más que la obra de Dios. Es porque han creído a esos maestros que el pueblo ha sido llevado hacia tal ceguera, ignorancia, y dureza de corazón, y que el pueblo ha completamente perdido la esperanza y expectativa de un día de liberación, y han reposado en un estado pecaminoso y servil.

Ahora, si alguno llega a predicar el evangelio, que lleva hacia la liberación [del pecado] y libertad [del pecado] para el alma, pensando que sus almas ya están en un reposo (aunque un reposo falso y contaminado), ellos son considerados como perturbadores de su reposo, y quebrantadores de su paz, y cosas así; incluso como fue con el profeta Micaías, cuando él clamó (Mic 2:10.) ¡Levantaos e idos, ya que éste no es el reposo! Debido a que está contaminado, éste os destruirá con dolorosa destrucción.

Pero bendito sea el Señor Dios de los cielos y la tierra para siempre, porque él ha traído este día de salvación, que muchos han anhelado, y están anhelando, y están en angustia de que puedan llegar a conocerlo, para quienes un estado pecaminoso no es un estado de reposo, pero es para ellos como una tierra extraña, en la cual ellos no pueden cantar las canciones de Sión, pero todavía tienen a Jerusalén en su recuerdo, la cual ha nacido libre de lo alto, anhelando el día de la reunión, en el que el Cordero (y no los sacerdotes y maestros que cambian), puede ser su luz y su líder. A los tales yo digo y testifico en el nombre del Señor Dios del cielo, "Levantad vuestras cabezas, porque el día de la redención se acerca, y la liberación saldrá de Sión, la ciudad de nuestra solemnidad," Isa 33:20. Una voz poderosa sonará desde la montaña santa, del Señor de los ejércitos, y aquellos que lo oyen vivirán, y los huesos muertos en los valles serán vivificados, y el gozo de ese día será más grande que el gozo de la cosecha.

Ahora cómo, y en qué manera estas cosas serán llevadas a cabo, es una gran disputa entre muchos que están buscando en la sabiduría carnal concebir y comprender las cosas espirituales, y por lo tanto ellos llegan a estar esparcidos y divididos en sus imaginaciones. Por lo tanto, por mientras, aquellos que han llegado a estar dispuestos a sentarse en quietud en la luz de Cristo Jesús, que muestra cada vez que la mente se sale, ellos llegan a sentir el temor puro de Dios plantado en sus corazones; de modo que ellos no se atreven a pensar sus propios pensamientos, ni a hablar sus propias palabras. Este es el comienzo de la verdadera sabiduría, por la cual la sabiduría le es dada a ellos, para entender esas cosas que ellos no podían aprender en todo el tiempo de sus esfuerzos y dolores en la sabiduría caída.

Mientras ellos estaban escuchando las diferentes voces de los hombres, no podían tener una certeza; pero ahora oyen a aquel por medio de quien Dios habla, quien es manifestado dentro de ellos, a quien su oído está inclinado dentro de ellos. Ellos llegan a conocer ciertamente lo que ellos saben, por medio del testimonio del Espíritu Santo, quien el el único capaz de revelar a quienes le temen los misterios del reino de Dios; y él los aleja de los sabios y prudentes de este mundo.

Por lo tanto, ustedes que desean tener un entendimiento de estas cosas, desciendan de sus altas torres de conocimiento y comprensión, y siéntense en esa luz pura, que trae muerte sobre la sabiduría terrenal, y lleguen a ser como necios, para que ustedes puedan ser sabios. Esa sabiduría que es así recibida nos llevará a conocer el número de la bestia, hacia el cual todo el mundo, con toda su sabiduría académica, y todas las sectas, con sus inventos, son extraños hasta este día, y están llevando en ellos su nombre y su número, o su marca, por la cual ellos son aceptados entre los hombres, y sin embargo no saben lo que es. Cuando ellos llegan a ser suficientemente sabios para conocerlo, y suficientemente honestos para abandonarlo, entonces ellos verán que la amistad de este mundo llega a ser quebrantada, junto con la enemistad para obrar en contra de la Santa Simiente. La simiente llega a levantarse y herir la cabeza del enemigo, y a clavarla a la cruz hasta que muera. Entonces llega la libertad, entonces ya no hay guerra, entonces hay paz en la tierra, y nada más que buena voluntad hacia todos los hombres; sí, hacia los enemigos. Entonces la angustia y el dolor huyen, y el amor perfecto de Dios echa fuera el temor, y ya no hay muerte; sino sólo lo que es vencido por la inmortalidad. Bendito y dichoso son todos los que llegan a conocer ese estado, y benditos son aquellos que creen y esperan para disfrutarlo; y bendita es esa esperanza que nos lleva a él.

Ahora, con respecto al asunto principal de este tratado, esto es, con respecto al reino del diablo entre los hombres, todavía hay una cosa digna de ser considerada, de lo cual hay una mención en las escrituras de Verdad, en las cuales aparece, lo cual en el comienzo y al establecer el reino de Cristo, el evangelio eterno fue predicado, y que muchos miles habían creído y obedecido, de manera que ellos llegaron a ser testigos del reino de Cristo. El diablo fue echado fuera, destronado, y puesto bajo sus pies; y algunos fueron hechos sacerdotes y reyes para Dios. Yo digo que después de todas estas cosas que fueron anteriormente mencionadas, vino una apostasía de la fe, por la cual todas estas cosas anteriormente mencionadas fueron presentadas. De esa apostasía Pablo profetizó a los tesalonicenses, y Juan por el Espíritu vio cómo el diablo obtendría un gran dominio sobre los hombres, por muchos medios variables y maneras de ejecutar su poder, como un dragón. Entonces como una bestia extraña con siete cabezas, y diez cuernos; en otro tiempo, como una pequeña bestia con dos cuernos; entonces con una imagen; y después con una ramera, etc. Y que el Dios Todopoderoso ha establecido y designado un tiempo, un cierto tiempo, para este gobierno terrible, oscuro y variable, y le dio a conocer a Juan que debería persistir y continuar por mil docientos sesenta días o años. Y este es un tiempo establecido, y tiene su comienzo, y su final; pero el reino de Cristo, y también su sacerdocio, ambos van detrás del poder de una vida sin fin.

Ahora, al ver que este último poder que el diablo ha obtenido no es sino para continuar su tiempo designado, ¿por qué debería alguno ser su amigo tanto tiempo, como para decir que debe continuar siempre, y que nunca debe llegar a un fin; y que el pueblo de ninguna manera puede obtener libertad bajo este poder tiránico? Ciertamente estos hombres que ruegan tan vigorosamente por su continuo reino y poder, tienen más razón y entendimiento de lo que ellos usan. Como por ejemplo, supongan que una persona arrienda por varios años una casa o granja que pertenece a otro, y al llegar al final de los años, que el hombre a quien esa casa o granja pertenece tiene el deseo de vivir en ella para siempre; y siendo que el que mora allí no está dispuesto, que ambos deben ir a uno de estos defensores del pecado, para oír su juicio y determinación. Yo creo que ellos pronto le dirán al que mora en la casa "debes apartarte, el otro es el dueño, y tú has completado tu tiempo, y él ahora desea volver a su casa, y debe recibirla" ; y especialmente si el que mora allí ha llegado a la casa como un ladrón en la noche oscura, y la ha mantenido con violencia, y no ha producido ninguna ganancia para el dueño. Esto es apropiadamente la causa entre Dios y este príncipe de oscuridad, porque él ha poseído la heredad de Dios, y ha gobernado sobre ella, no para la ventaja del Señor, sino para su desventaja y deshonor; y sin embargo estos hombres no le harán tan bien a Dios como ellos harán a su prójimo; sino al contrario, ellos dicen que este usurpador o ladrón, que le ha robado los corazones de los hombres a su Creador, debe estar allí mientras haya un hombre sobre la tierra, y no algún hombre redimido. ¡Oh! Sonrójense por vergüenza, ustedes que son hipócritas, ¿pueden ustedes a hacer una diferencia entre los hombres buenos y malos, y no juzgarán ustedes por Dios? Vengan, tomen sus libros en sus manos, y lean los números de los años, que es llamado 1260 días; estimen según la estimación de los antiguos, 30 días por un mes, y vean si esto no hace 42 meses; y vean si 42 meses no equivale a tiempo, tiempos y medio tiempo; y vean qué cosas están ordenadas para ocurrir en esos tiempos diferentes; y vean si ustedes pueden averiguar el comienzo de esos tiempos para que puedan encontrar el fin de ellos. Porque todos aquellos que tenían su confianza en el número del año 1666,* están ahora confundidos, avergonzados, y su esperanza está frustrada. Ahora es hora de esperar al Señor, para obtener un entendimiento y conocimiento que no avergüence.

*Evidentemente había habido una profecía que el anticristo y Cristo aparecerían en el año 1666.

Ahora, lo primero a considerar, para abrir esta cosa, es la primera venida de este niño varón, que nació en el cielo de una mujer que estaba vestida con el sol, y tenía sus pies sobre la luna, y estaba coronada con las estrellas. Lo primero, yo digo, que apareció en contra de este niño fue un gran dragón rojo. Tome nota, este no era sustituto del diablo, sino que era el diablo mismo. Aunque él apareció en el cielo, como ustedes pueden ver en Apoc 12:13, y es él el que le ha dado poder a todos aquellos que han perseguido a esta mujer, o su simiente; mientras él estaba en el cielo, él no pera un perseguidor perfecto. Allí él no tenía poder, sino sólo para ser un acusador de los hermanos, y con eso él se ocupó noche y día. Pero por esto es evidente que había un poder encima de él, ante el cual él los acusó, mientras ellos no pudieran cantar; pero cuando él fue echado fuera con sus ángeles, ellos cantaron "ahora ha llegado la salvación, y el poder, y el reino de nuestro Dios,y la autoridad de su Cristo. Porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios", etc.

Pero entonces ay de aquellos que moran en la tierra, donde el diablo tiene su poder, es decir, en el suelo terrenal; allí él gobierna con gran ira, enojo y furia, e indignación, persiguiendo a la mujer, y la mínima aparición de su simiente. Debido a que él no puede hacer suficiente daño por si mismo, él sale y se hace un sustituto, esto es, una bestia con siete cabezas, y diez cuernos. Tome nota sólo del número de sus propias cabezas y cuernos, sólo que él salió del hoyo, y fuera del mar o aguas, lo cual ustedes pueden leer en Apoc 13:1, que ellos son pueblos, tribus, lenguas y naciones. De ellas salió esta extraña bestia, que el diablo consideró digna para tener su poder perfecto, porque él sabía que ella haría su obra por él para su propósito; y él recibió su poder por un espacio de cuarenta y dos meses. Su primera obra fue perseguir a los santos. Segundo, establecer la adoración del diablo. Tercero, llevar el temor de esta bestia de siete cabezas sobre toda la tierra. Cuarto, blasfemar el nombre de Dios y su tabernáculo, y aquellos que moran en él. Quinto, hacer a la gente creer que su poder no puede ser vencido. Estas obras son esparcidas y continuadas por tres espíritus inmundos, que salieron de la boca del dragón, de la bestia, y del falso profeta, sobre todas las tribus, naciones, lenguas y pueblos, y no hubo ninguno capaz de resistirlos, excepto aquellos cuyos nombres estaban escritos en el libro de la vida del Cordero. Con respecto a ellos, debido a que no quisieron recibir la marca de la bestia en sus frentes, o la mano derecha, ellos deben ser desterrados, y no deben tener libertad de comprar ni vender. Aquellos que no desean adorar nada sino una sustancia viva, y no una imagen, aunque estaba viva, deben ser destruidos; y cuando mataron y desterraron a este tipo de personas, y el mundo entero fue llevado a veces a adorar al dragón, a veces a adorar a la bestia que tenía tantas cabezas y cuernos como el dragón mismo; y después a adorar una bestia pequeña con dos cuernos, que salió de la tierra; y entonces a adorar la imagen de la bestia antigua de siete cabezas. Cuando yo digo que todas las cosas sobre la tierra fueron dispuestas de esta manera, entonces fue como si el diablo lo hubiera deseado; porque ahora todos habían sido sujetos a este poder, y habían recibido el nombre o marca, o el número del sustituto, y admirado su gran poder; y lo establecieron como el principal entre los hombres, a quien nadie podía vencer, excepto algunos pocos, que tenían la palabra misma de Dios, (porque la otra tenía las escrituras), y se atrevieron a sellar su testimonio en contra del dragón y del falso profeta con su sangre. Porque estos eran sólo unos pocos, y fueron pronto asesinados, estando ellos muertos, hubo un mundo gozoso y feliz. El diablo estaba muy contento, y ellos se enviaron regalos los unos a los otros abundantemente; y aquellos que habían estado más ocupados, y dispuestos a matar al testigo,* (que se atrevió a hablar de otro reino o dominio, aparte de aquel que es del dragón y la bestia), ellos tenían los regalos más grandes. En aquellos días no había profecía, sino en cilicio, y no continuaron por mucho tiempo tampoco, pero los profetas fueron asesinados, y al estar muertos, sus cuerpos muertos fueron mantenidos sobre la tierra, y fueron más estimados que su testimonio vivo, porque eso fastidió a todos los adoradores de la bestia.

* La muerte del testigo es tiempo pasado, no algo que todavía está por venir. Al editor de este sitio se le ha dicho lo mismo por la Palabra del Señor en el interior.

Por lo tanto en un tiempo así las naciones se han tardado tanto, y ellas están tan acostumbradas al poder y reino del diablo, que ruegan por él, como si él tuviera un derecho indudable a tenerlo. Si el diablo mismo debe hablar, él no quisiera de el mundo poder gobernar nada más de lo que el mundo lo permite. Ellos se han olvidado que sólo continuaría por cuarenta y dos meses, mientras que el niño varón era llevado hacia Dios, y mientras su madre estaba en el desierto; y también, que se esperaba que ambos debían aparecer otra vez a su debido tiempo.

Pero mientras era así con el mundo, a saber, que la verdadera iglesia no se podía encontrar sobre la tierra, sino había huido, como sobre las alas de un águila; y que aquel que debe gobernar sobre todo, fue llevado hacia el cielo; y que el diablo estaba en su lugar, la serpiente antigua, gobernando y dando su poder a quien él quiere, a la gran bestia, o la pequeña bestia, o a la ramera, o a cualquier cosa como él. Mientras grandes y pequeños, altos y bajos, esclavos y libres, se maravillaron de su poder, y estaban listos para adorar a cualquiera que tuviera su poder; que aquellos cuyos ojos están abiertos, sólo consideren en qué estado lamentable el mundo miserable estaba entonces, y si esa abominación que desoló al mundo de Dios y de todo buen orden, no estaba entonces establecido en el lugar santo, donde no debía estar. ¿Estaba el mundo sin una religión, o sin una profesión de Dios y de Cristo en aquellos días? No, ellos mantuvieron una profesión de Cristo, quien no cambia, en todos sus caminos que sí cambian; y este era un tiempo de alegría para muchos. Ellos tenían muchos tipos de religiones, y cuando llegaron a estar cansados con una, el diablo les proveyó otra. Cuando ellos habían sido ejercitados un largo tiempo en las recién mencionadas adoraciones del dragón, la bestia de siete cabezas, la pequeña bestia, y de la imagen viviente, entonces surgió un misterio aun más profundo que antes, la madre de todas estas abominaciones. Ella se mostró, no como una ramera despreciada, sino como una reina adornada con escarlata, púrpura y piedras preciosas; y esa misma bestia, que nadie podía vencer, sino que el mundo entero se había maravillado tras de ella, él mismo debe estar bajo su mandato, y debe cargarla sobre las aguas, que son pueblos, tierras, y lenguas. Esta ramera tiene otro designio sobre el mundo pobre y ciego (tome nota), ella viene con una preparación para embriagar a todos, para que ellos no puedan usar sus sentidos, para considerar donde estaban; y para que ellos no tengan ninguna sospecha en contra de ninguna cosa. Ella se proveyó a si misma una copa de oro, y no hubo nadie que tuviera algo en contra de esa copa, sino que todos la podían recibir bien; y esto no fue sino para engañarlos, porque cualquier fragmento del estercolero hubiera sido suficiente, (sí, el comedero de un puerco hubiera estado bien también), para beber de aquello que tenía para darles. Pero ella debe dar su bebida a reyes y príncipes, y nobles, y capitanes, y mercaderes, y a toda clase de hombres; por lo tanto les presentó su copa, y todos ellos han bebido. ¿Pero qué han bebido? Sus adulterios, fornicaciones, y todas las abominaciones de la tierra. ¿Cuánto? Hasta que estuvieron ebrios. ¿Qué hicieron después? Ellos fornicaron con ella; ellos estaban ebrios de abominaciones, y la ramera estaba ebria con la sangre de los santos y testigos de Jesús; y sin embargo el nombre de Jesús aún fue profesado sobre la tierra; eso no fue perseguido; pero fueron perseguidos aquellos que fueron testigos de Jesús mismo, que quita el pecado. Los tales fueron perseguidos; porque siendo ella la madre de las rameras, y no teniendo nada que ofrecer a sus clientes sino abominaciones, ella no podía soportar oír que el pecado, que es una abominación para el Señor, debía ser quitado, y que los hombres debían vivir sin pecado, y ser perfectos. Porque si es así, entonces ella no debe tener hijos, y debe ser una viuda, y debe perder su lugar encima de la bestia, y entonces ellos no estarían tan ebrios con su copa, y esa no sería su ventaja; por lo tanto, si alguien llegaba a ser testigo de Jesús mismo, ella bebía su sangre; pero si ellos estaban contentos de beber de su copa, y por lo tanto se complacían con palabras buenas y preciosas, y por mientras bebían en sus abominaciones, entonces ellos podían vivir y florecer mientras ella floreciera.

¡Pero ay! ¿Cuál piensan ustedes, que leen con entendimiento, era el estado del mundo en aquellos días? ¿Acaso no era tiempo que las plagas, la indignación, y la venganza debían ser derramadas sobre esta ramera sangrienta, y sobre el trono de la bestia sobre la cual ella se montó, y sobre toda la tierra, la cual había cometido fornicación con ella? ¿Acaso no es tiempo que los carpinteros vengan, Zac 1:21, a cortar esos cuernos? Porque en ese tiempo el poder de la oscuridad fue esparcido sobre todo, y se hizo la voluntad del diablo, y sus mil docientos sesenta años fueron prósperos para su reino, y él hizo lo que quiso. Si alguno hablaba en contra de él, y en contra de su reino, él lo mataba, y entonces su ramera bebía la sangre de tal persona; y no quedó ni uno, ni grande ni pequeño, ni esclavo ni libre, alto o bajo, joven o anciano, sino todos aquellos que se habían sometido, y dijeron ¿quién es como él? Nadie le puede vencer. Es imposible ser liberado de su poder. Él debe reinar mientras nosotros vivamos. Es posible para nosotros (claman ellos) vencer a príncipes, reinos, y ejércitos; y por lo tanto salimos y peleamos valientemente, y muchas veces obtenemos la victoria, y llegamos a ser conquistadores; pero vencer el pecado, que el diablo a establecido en nosotros, eso es imposible, y por lo tanto es en vano molestarnos acerca de eso, y no haremos nada con respecto a él, ya que hemos bebido una fe, que es imposible realizarlo o lograrlo.

Así el mundo entero ha sido hechizado, en el tiempo cuando el diablo reinó. ¿Será que él y sus siervos nos harán creer que esto debe continuar siendo así siempre? Aunque nunca se le dio otro tiempo, sino el que era limitado; y al final del tiempo entendemos que habrá una gran alteración. Es decir, que la iglesia, la verdadera mujer, debe salir del desierto otra vez; el niño varón debe descender otra vez, y aparecer en la tierra, y gobernar las naciones con una vara de hierro, y la ramera debe ser juzgada; que el dolor, muerte y hambruna deben venir sobre ella en un día; y que diez reyes deben estar de acuerdo para quemar su carne con fuego; y que el humo de sus tormentos debe ascender al cielo; y entonces el dragón, la bestia, y el falso profeta, que todavía habían predicado paz, aunque era así como se describió anteriormente, deben ser todos quitados, mientras todavía están vivos en esta obra y en su poder, y ser echados en el lago de la ira de Dios, que arde para siempre. Estos príncipes, y capitanes, y mercaderes, y habitantes de la tierra, deben aullar y lamentarse por esta gran alteración.

Por lo tanto, al ver que un tiempo así debe ser esperado legítimamente, en el cual el diablo, la serpiente antigua, puede ser forzado de su dominio; y que entonces el tiempo de gozo y regocijo será para los rectos, vale la pena gastar nuestra labor y tiempo para conocer ese tiempo de modo que no venga sobre nosotros, y no lo veamos, ni lo conozcamos, y por lo tanto lo dejemos pasar, como lo hicieron los judíos, consintiéndolo y esperándolo, como algo que ha de venir, como ellos lo hacen en este día; cuando casi dos mil años han pasado desde que esto sucedió.

Ahora, ustedes saben que los judíos tenían un profeta, quienes le dijeron de ante mano el tiempo cuando el Mesías vendría, es decir, Daniel, como ustedes pueden ver, Dan 9:24, etc., donde él les dijo que eran setenta semanas las que estaban determinadas sobre el pueblo y sobre la ciudad, y que el Santo debía ser ungido. Ahora, este no era un misterio tan grande para ellos; ellos sabían que era común calcular un día por un año entre los profetas; de modo que el tiempo era cuatrocientos noventa (490) años para que la visión fuera sellada, y el sacrificio diario sería quitado, la ciudad sería desolada, y el ungimiento del Santo, y el Mesías sería cortado por los pecados del pueblo. Desde el tiempo que el mandato había salido para edificar Jerusalén otra vez, y en ese tiempo las setenta semanas tuvieron su comienzo, es más de dos mil años atrás; la ciudad ha sido desde entonces edificada otra vez, y también desolada otra vez, y el sacrificio diario sería quitado, y el príncipe del pueblo que entonces vino, a saber Tito [hijo del emperador] Vespasiano el romano, ha destruido el santuario, y su destrucción sucedió con un desborde hasta el fin de la guerra; y sin embargo todas estas cosas no pueden convencerlos, ni hacerles creer que el Mesías ha venido, o que era Él quien sus antepasados destruyeron como a un blasfemo.

Ahora, de modo que nosotros, después de tales claras profecías del establecimiento del reino de Cristo, y el destronamiento del diablo, el pecado y el anticristo, no deberían llegar a ser sorprendidos con la misma ceguera y dureza de corazón; tengamos una observación estricta de los tiempos, para que no luchemos en contra de la venida de la Verdad, y la pongamos lejos de nosotros, y decir, los días no han llegado todavía en el cual el derramamiento del Espíritu se puede testificar; y que el conocimiento de Dios debe cubrir la tierra como las aguas cubren el mar; y que el evangelio debe ser predicado otra vez a los que moran sobre la tierra, y que el Cordero y sus santos deben tener la victoria sobre el dragón y sus ángeles. Porque, los que ponen el día tan lejos de ellos están en el mismo error que los judíos, y no entienden los tiempos más que ellos; y por lo tanto están persiguiendo la verdadera venida de lo que ellos parecen estar esperando, y por lo que están orando (como los judíos hicieron), porque no aparece en sus caminos para responder a sus expectativas carnales, quienes odian el día de cosas pequeñas. Pero de los tales han sido escondido los misterios del reino, y son revelados a los que temen al Señor.

Ahora bien, para entender estas cosas, que cada uno llegue a leer las profecías en una medida de ese espíritu, por el cual ellas fueron dadas, y él mismo abre las profecías, y sin él todos entienden sólo de acuerdo a sus caprichos o juicios privados. Los apóstoles dijeron que vendría una apostasía que alejaría de la fe; es decir, de la verdadera fe cristiana. Ahora, ¿cuándo fue eso? ¿Quienes son aquellos que han apostatado, o han caído? Pregúntenle al papa, y toda la iglesia católica romana, y ellos les dirán que la profecía apunta a Martín Lutero, Zuinglio, Ecolampadio, Calvino, Menno Simons, y otros herejes, que han desgarrado a muchas naciones de la fe apostólica, y la antigua iglesia cristiana, el fundamento infalible y pilar de la verdad, etc.

Pregúntenle a los obispos de Inglaterra y los presbíteros en Escocia, los pastores en Dinamarca o Suecia, y los predicadores en los países bajos, y ellos les dirán que esta profecía significa la apostasía general de la fe apostólica y del orden en la iglesia de Cristo, para el papa y los ejercicios papistas, y las instituciones sobre todo el cristianismo. Nuevamente, pregúntenles, ¿quiénes entre ellos continúan todavía en la fe y la religión apostólica? Entonces los pastores luteranos dirán "nosotros"; y por lo tanto ellos claman para unirse con nosotros. No, dicen los obispos de Inglaterra, nosotros probaremos que la iglesia apostólica tenía obispos, y que los apóstoles dijeron que aquel que desea el oficio de obispo desea una buena obra; y por lo tanto nosotros somos la verdadera iglesia, de acuerdo a la primera institución. Entonces dicen los presbiterianos y predicadores holandeses, los obispos en las iglesias primitivas no eran como son ustedes, sino como somos nosotros, cuyo cuidado estaba sobre el rebaño, y enseñaron y gobernaron en asuntos eclesiásticos, pero no en concilios y parlamentos, como ustedes hacen. Por lo tanto ustedes se han alejado del estado primitivo. Ahora bien, por fin, ¿qué dice la Verdad de ellos, y todos los otros que niegan esa fe que purifica el corazón, y puede limpiar la consciencia del pecado, y puede dar la victoria sobre el mundo? Esta era la fe que Pablo predicó, que estaba cerca en el corazón. Por lo tanto todos aquellos que dicen que el corazón de un verdadero creyente no puede ser limpiado, y que él no puede llegar a vivir sin pecado, ni tener una consciencia purificada; y que todos aquellos que niegan la palabra de fe en el corazón, y que Cristo es la regla, y establecen otra regla, y otra fe, y otro fundamento para él, que los apóstoles establecieron; todos ellos han caído alejándose de la fe, y no son apostólicos, sino anticristianos. Cuando el hombre de pecado llega a ser revelado, ellos llegarán a ser revelados con él, y caerán con él, y con Babilonia la madre de todos ellos; grande será su caída en ese día.

Hay aun otra profecía de Cristo, cuando él dijo: "cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel, entonces los que estén en Judea huyan a los montes. El que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa, y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su manto." Mat 24:15. Además él dijo en el versículo 23, 24, "Si alguien os dice: "Mirad, aquí está el Cristo", o "Está acá", no le creáis," etc., significando claramente que cuando la abominación desoladora fuera establecida, el pueblo aún desearía muchas clases de maestros del nombre de Cristo. ¿De qué fueron desoladas con el establecimiento de esta abominación, siendo que ellos no estaban desolados de una profesión de Cristo en muchas maneras? Ellos estaban desolados del poder y la presencia de Dios en todos sus lugares santos (como ellos los llamaban) donde esta abominación fue establecida; aun cuando Cristo le dijo a los judíos que ellos habían hecho la casa de oración como una cueva de ladrones. Entonces él dijo: "He aquí vuestra casa os es dejada desierta." Tomen nota, no estaba desolada de personas, de congregaciones, de religiones o adoraciones; sino estaba desolada de la presencia de Dios; porque no se encontraba allí. De modo que esa abominación hace al pueblo desolado del poder de Dios, por el cual ellos deberían tener poder sobre sus pecados y deseos, y hace a los ministros y maestros desolados del espíritu de Dios, por el cual ellos deberían haber sido guiados a predicar el evangelio. Esta abominación ha sido establecida por largo tiempo, y ha hecho al pueblo y las naciones como un desierto; y esto ha ocurrido desde ese tiempo en que la religión cristiana había sido establecida y mantenida por las tradiciones de los hombres. Entonces el veneno llegó a ser derramado en la iglesia, y así llegó a estar tan hinchada y engrandecida que podía ser comprendida por los príncipes tiránicos y perseguidores, los obispos orgullosos y rebeldes, asesinos y homicidas impíos, impuros, personas lascivas y ebrias; todos ellos tienen suficiente lugar en ella. Desde ese tiempo es considerado herejía para cualquier persona hacer profesión de ser purificado y limpiado; y desde ese tempo se puede considerar que la abominación desoladora fue establecida. Por lo tanto, consideremos cuánto tiempo todavía va a permanecer, antes que el diablo sea echado fuera, y que el templo de Dios sea limpiado, y la inmundicia de la abominación sea quemada, que el Dios del cielo pueda otra vez deleitarse en su santuario, y que la tierra no esté para siempre vacía de su presencia, sino que él pueda ser hallado por aquellos que lo buscan, y ser oído por aquellos que están de luto por él.

Ahora Juan dice que este tiempo de desolación debía continuar por un tiempo, tiempos y medio tiempo, tres años y medio, o tres veces doce meses y seis meses, esto es, cuarenta y dos meses, o por mil doscientos sesenta días; y estas tres medidas de tiempo concuerdan en una, y cumplen perfectamente el tiempo de la restauración de la iglesia, y de la venida del Juez justo, cuyo derecho es gobernar sobre los hombres. Porque a él son dados los gentiles como heredad, y los confines de la tierra como posesión. Este tempo también cumple perfectamente el tiempo del poder de la bestia; porque estos tiempos todos concuerdan, y como tuvieron su comienzo como uno y el mismo, ellos también deben tener su final poco después el uno del otro, porque son similares el uno al otro.

Ahora, para encontrar el final de esos tiempos, el comienzo debe primero ser conocido; ahora bien, el sacrificio diario fue quitado mucho tiempo antes que fuera establecida la abominación que desoló la tierra; pero desde ese tiempo en que ambas debían ser cumplidas, dijo el ángel a Daniel, debían haber mil doscientos noventa días, esto es treinta más que lo que Juan escribe. Ahora, la abominación desoladora no fue establecida en el tiempo de Cristo; porque él dijo "cuando ustedes vean que es establecida", ... hablando como de algo que aún no había sucedido; y los apóstoles dijeron: "Vendrá una apostasía de la fe;" lo cual muestra que aún no había llegado, ni tampoco llegó hasta varios cientos de años después; porque los verdaderos cristianos sufrieron muchas muertes crueles y dolorosas por causa de la fe cristiana. De modo que ellos no cayeron, sino soportaron hasta el final, y fueron salvados, y la tierra no fue desolada por un largo tiempo. Pero cuando esa fe se perdió, la cual los sostuvo en los sufrimientos, y la religión cristiana (la cual era el lugar santo) llegó a ser corrompida con orgullo, codicia, persecución y placeres mundanales, comodidad, y los deleites y honores de este mundo; entonces la abominación fue establecida, que desoló la tierra. Calcule desde ese tiempo, mil doscientos sesenta años, y añádale estos treinta años de los cuales habló el ángel a Daniel, Dan 12:11, y vea si es que no estamos dentro de cuarenta y cinco años, de lo cual se hace mención en el versículo doce, donde el ángel había hablado de los mil doscientos noventa años, añade, donde el ángel, habiendo hablado de los mil doscientos noventa días, añade "Bienaventurado el que espera, y llega a los mil trescientos treinta y cinco días;" significando claramente que debe haber un tiempo de paciencia, y esperar para la bendita restauración que fue prometida; y que ese tiempo de espera debía continuar desde los mil doscientos noventa hasta mil trescientos treinta y cinco, lo cual son cuarenta y cinco días o años. Entonces son benditos los que llegan a esa fecha. Por lo tanto aquel que tenga sabiduría, que calcule; pero este cálculo no se comprende con aritmética, ni el arte del cálculo. Ni tampoco puede ser concebido con la sabiduría de este mundo, sino los que tienen la sabiduría que viene de Dios, ellos entenderán. Es a ellos a quienes escribo; porque he aprendido a cubrir las perlas ante los puercos, y a retener de los perros el pan que pertenece a los hijos.

Por medio de lo que se dice aquí, parece suficientemente: primero, que este intruso o usurpador, llamado diablo, Satanás, dragón o anticristo, no tiene derecho a gobernar ni reinar sobre la humanidad, durante todos los días de sus vidas. Segundo, que este reino es un reino limitado, y no debía continuar para siempre. Tercero, que sus límites han sido revelados a varios de los siervos de Dios. Cuarto, que el tiempo designado de su gobierno casi ha llegado a su fin. Quinto, que hay un día y tiempo bendito que se puede esperar que ocurra después del fin de su reino. Sexto, que ninguno puede llegar a disfrutar el tiempo bendito ni la bendición, ni cantar el canto de gozo y liberación, sino aquellos que pacientemente esperan al Señor en los días de la tribulación; y tienen esa esperanza de ver la salvación que viene de Sión.

Por lo tanto, para concluir yo diré esto, que todos aquellos que sienten que están en esclavitud bajo este príncipe de la oscuridad, en cualquier manera que sea, y no están dispuestos a permanecer así para siempre, crean sólo en aquel que les muestra su esclavitud, y esperen en su luz pura en sus consciencias, la cual descubre la oscuridad y el príncipe de ella. Entonces ustedes sentirán una esperanza que surge en ustedes para que puedan ser liberados como yo mismo he sentido: 1 Juan 3:3. Esta esperanza llevará a un diario lavamiento y purificación, y a una diaria crucifixión y mortificación de los miembros terrenales. A medida que esta esperanza llega a obrar en ustedes los llevará a una experiencia de ser liberados de algunas cosas en particular, y eso fortalecerá su esperanza de ser liberado de más; y así, al final una fe surgirá en ustedes, de manera perfecta y completa, de ser liberados del pecado. Cuando ustedes hayan sido hechos partícipes de esta fe, entonces la cadena más grande y fuerte del diablo es quebrada; porque, por medio de la incredulidad en ella, él mantiene su reino en el hombre y la mujer. Cuando esta raíz impía de incredulidad es quitada, entonces su reino llega pronto a su fin, y el gobierno de verdad llega a ser establecido en ustedes; y entonces llega un cambio que es obrado en ustedes, tanto interna como externamente; y así llega su reino, de aquel que es el intruso o usurpador, a ser disminuido, primero en ustedes, y después ustedes llegan a ver ese cambio en otros; y así va hacia adelante, desde uno a diez, y desde diez a mil, y así, más y más, hasta que la herencia de la impiedad llega a ser devastada, hasta que la verdad y la justicia, y el reino y gobierno de Cristo Jesús nuestro Señor llega a ser establecido en la tierra, lo cual mi alma anhela y se esfuerza por alcanzar; y así, yo sé que es con muchos más por cuyo bien esto está escrito; y como un testimonio en contra de esa orgullosa y atrevida generación de hipócritas, de la clase o nombre, o en cualquier nación o reino en el que puedan estar, quienes no sólo se han sometido a este príncipe de oscuridad y al poder de aquel que es llamado el diablo y Satanás, sino también pretenden que toda la humanidad debe hacer lo mismo, y continuar así todos sus días, y que no hay remedio ni ayuda en contra de ello; y así niegan el poder de Dios, y llevan al pueblo a confiar en una mentira. Pero el día del poder de Dios ha llegado, y el refugio de mentiras es arrasado; y la liberación y victoria del Cordero es conocida por muchos; a quienes, y también al Dios eterno por la operación del Espíritu Santo en los corazones de los redimidos, son cantadas adoraciones eternas, acciones de gracias, renombre, honor y gloria, y dominio para siempre.

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Hay algo más en mi corazón con respecto a este asunto, que pienso que es bueno para comunicarles a ustedes.

No hay casi nadie que sea ignorante de cuán comúnmente se dice que "no podemos vivir sin pecado; y no podemos ser liberados de él mientras vivamos en este mundo; incluso, como si nuestro pecado y nuestra vida estuvieran unidos de modo que no pueden ser separados; sino que deben terminar juntos, y no el uno antes que el otro." Ahora bien, todos aquellos que creen que hay un Dios también creen que él es la Fuente de la Vida, y que le da vida a todo lo que vive. Todos los que creen que hay un diablo, también creen que él es el autor original del pecado; y Cristo dijo: "Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla, porque es mentiroso y padre de mentira," Juan 8:44, y así lo es de otras impiedades. Ahora, él no le da vida a ningún hombre, porque la vida sólo viene de Dios; y él, habiéndoles dado vida, entonces viene el diablo, y los traiciona hacia el pecado. Ahora bien, los hombres y mujeres han llegado a ser tan insensatos, que buscan combinar inseparablemente lo que es de Dios con lo que es del diablo; y eso es gran insensatez; porque ¿qué comunión tiene Cristo con Belial, o la luz con la oscuridad? Por lo tanto, también la vida de los hombres (simplemente considerada por si misma), no tiene comunión con el pecado; porque estas dos cosas provienen de dos orígenes diferentes; y aquel que es el origen de la vida, es más fuerte que aquel que es el origen del pecado. Aunque él fue traído en pecado, y tiene una naturaleza corrompida (que primero era pura) por el pecado; y los hombres en esa naturaleza corrupta abusan de sus vidas, que ellos obtienen de Dios, para la deshonra de Él y su propia perdición; sin embargo esa vida no está tan unida al pecado, de manera que son inseparables Porque, aunque es verdad que los hombres no pueden pecar si ellos no viven; sin embargo no es verdad decir que "si los hombres no pecan, entonces no pueden vivir;" porque la vida que algunos vivieron, ellos vivieron por medio de la fe en el Hijo de Dios, Gal 2:20, y esta fe está en dominio sobre el pecado, y sobre el diablo que su autor.

Hay otra posición común, que debemos vivir en pecado mientras carguemos este cuerpo de pecado y muerte; es decir este cuerpo sustancial y corporal; alegando las palabras de Pablo en Rom 7:24.

Ahora, esto es también una posición ciega e insensata, como si la culpa de todos los pecados que ellos cometen estuviera en el cuerpo, o en los miembros de él; mientras que, al contrario, el cuerpo (simplemente en sí mismo) no es culpable de lo que por medio del cuerpo ha hecho, siendo en si mismo pasivo, no teniendo voluntad en los miembros; pero ellos son como instrumentos que son ordenados o dispuestos de acuerdo a la ley de Dios, o del diablo; el uno y el otro siendo establecidos para gobernar en la voluntad y la mente de la criatura; y los miembros no tienen poder de hacer, o dejar sin hacer, ninguna cosa sino lo que que reciben por la voluntad o entendimiento.

También, no hay miembro del cuerpo, sino que es hecho para servir al Señor, y también hecho apto para esto; y ellos están tan listos y dispuestos para hacer y para cumplir la voluntad de Dios, como para cumplir la voluntad del diablo; sí, y ellos están más apropiadamente en su lugar y servicio correcto, y tienen más gozo y libertad en él, que en el servicio del diablo; porque el servicio del diablo es sólo esclavitud, a la cual la criatura es llevada cautiva por una mentira, como fue dicho anteriormente. Aquellos que llaman a los cuerpos terrenales cuerpos de pecado y muerte agradan al diablo suficientemente bien porque él sabe que mientras ellos crean eso su nacimiento y semilla permanecerán en ellos sin obstáculo, cuando los ojos de los hombres sean llevados a sospechar de sus propios cuerpos, como la causa de todo pecado y mal que ellos cometen. Pero los cuerpos de los hombres son más aptos para servir a Dios; pero también son capaces de ser dados a la voluntad y al afecto, para servir ya sea a Dios o al diablo; como está manifestado en las palabras de Pablo en Rom 7:19, Porque así como presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y de iniquidad a iniquidad, así mismo presentad ahora vuestros miembros como esclavos a la justicia para la santidad. Ahora, aquí todos pueden ver que los mismos miembros, que antes estaban entregados a servir la injusticia, ahora deben estar entregados a servir la justicia. [Tome nota,] ellos todavía tenían sus cuerpos; ellos no dijeron que nosotros fuimos liberados de estos miembros y cuerpos (que fueron usados para cometer pecado) para que podamos llegar a ser liberados; sino que el apóstol dijo claramente que ellos estaban libres de pecado, y habían llegado a ser siervos de la justicia, y que por lo tanto deberían entregar sus miembros al servicio de aquel que los había liberado, como anteriormente ellos solían hacer con aquel que los había llevado a la esclavitud. Estas personas que así se quejan en contra de sus propios cuerpos, llamándolos el hombre antiguo, el cuerpo de pecado y muerte, y de corrupción; ¿cómo entenderán ellos al apóstol, donde él dice, hagan morir sus miembros que están sobre la tierra? ¿Qué? ¿Harán morir ellos a sus manos y pies, y se sacarán los ojos, y cortarán sus lenguas? Supongo que no. Pero ¿cómo cumplirán ellos las palabras del apóstol, a menos que encuentren otro cuerpo de pecado, y sus miembros, que deben ser crucificados con la cruz diaria? Pero el apóstol ha nombrado a los miembros de ese cuerpo, que deben ser mortificados, Col 3:5, a saber, fornicación, impureza, pasiones bajas, malos deseos de la carne y la codicia, que es idolatría, versículo 8, ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras de vuestra boca, y mentir los unos a los otros, etc., estos son los miembros que componen ese cuerpo que es llamado el cuerpo de pecado de la carne, Col 2:11, y este es un tipo de carne que Dios no ha hecho; porque lo que él ha hecho, que es bueno, es para sí mismo y no para pecado, 1 Cor 6:13. Aunque el diablo tiene su lugar en el corazón, mandando a los miembros del cuerpo a hacer su voluntad, sin embargo los mismos miembros pueden servir para hacer la voluntad de Dios, si el diablo es echado fuera, y la verdad y la justicia son establecidas en el corazón; y entonces estos defensores del pecado llegarían a ver que la culpa no estaba en sus cuerpos, sino en sus corazones corruptos, y que hay otro cuerpo que debe ser quitado, antes de que ellos puedan llegar a hacer la voluntad de Dios, y no el cuerpo terrenal, que Dios ha creado para servirle.

Además de eso, estas personas muestran que tienen poco amor a Dios; que toda esa amabilidad y muchas misericordias no los pueden llevar a servirle a él; sino al contrario, ellos servirán a su enemigo más grande siempre y cuando ellos tengan miembros para servirle, usando esos miembros que Dios les ha dado en contra de él y lo que él ordena; y si él no permite que sea así, él debería quitar esos miembros otra vez; como si no hubiera otro remedio para ponerle fin al pecado. Esto es como decir si el Señor no quiere que ellos juren, mientan o hablen mal, él debería hacerlos mudos; y si él no quiere que hagan malas obras, él debería hacerlos cojos; y si él les quita sus vidas, entonces ellos dejarán de pecar, pero no antes. Sí, ellos no pueden soportar oír de quitar el pecado antes; ese (dicen ellos) es el gran error de los cuáqueros, hablar de dejar de pecar, antes de que dejemos de vivir.

¡Oh! ¿Dónde está el sentido del amor de Dios, que este pueblo debe sentir en sus corazones para ser derramado hacia Dios, y obligarlos a la obediencia? ¡Ay! Ellos son extraños al amor obediente, y su pacto con el infierno y la muerte es tan fuerte, y la incredulidad está tan arraigada en ellos, que ellos piensan que este pacto no puede ser quebrantado. Pero bendito sea el Señor, que la fe es ahora manifestada, que da la victoria, y quebranta este pacto.

Otra gran súplica, que estos defensores del pecado traen, es esto: si la gente puede llegar a la perfección en esta vida, entonces ellos no tienen necesidad de que Cristo sea su salvador; como si la salvación por medio de Cristo, y una vida perfecta y pura, fueran inconsistentes la una con la otra. Ustedes necios y ciegos, ¿acaso no saben que todo don bueno y perfecto viene del Señor, y que nadie puede llegar a la perfección, a menos que sea por su don? Si Dios es el dador, ¿no es la perfección entonces un don por medio de la gracia? ¿Dónde están entonces las obras? Pero estos defensores del pecado son como grandes extraños a la salvación que está en Cristo Jesús, como lo son para la perfección, de otra manera ellos verían su ignorancia. Cuando Cristo le dijo a sus discípulos "Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfectos;" esto es como decir (de acuerdo a la explicación de estas personas), allí está su mandato, y cuando esto se lleva a cabo, ustedes no tienen necesidad de mi. El apóstol habló sabiduría entre aquellos que son perfectos, pero no tal sabiduría (o más bien insensatez), como esto, para persuadirlos' que ellos no tenían necesidad de que Cristo fuera su salvador porque ellos habían llegado a la perfección; sino, al contrario, él dijo que él podía hacer todas las cosas (entonces él podía ser perfecto) pero no de si mismo, sino por medio de Cristo que lo habilitó; y aquellos que llegan al estado perfecto, ellos saben que su salvación no es por sus obras, no importa cuan buenas y puras puedan ser, sino meramente por gracia a través de Jesucristo, y esto con respecto a estas tres siguientes observaciones.

1. Primero, que fue la venida de Cristo Jesús, quien es el poder de Dios, que los ha sacado de su pecado e imperfección; y que ellos no los han dejado por si mismos, pero sí reconocen que es la gracia de Dios, como lo hizo el apóstol, Tito 2:11-12, Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres, enseñándonos a negar la impiedad y a los deseos mundanales, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente, en este mundo presente. Por lo tanto aquí ustedes pueden ver que es la venida de la gracia de Dios que lleva a la perfección; y esta perfección no es una salvación perfecta; porque aquellos que la tienen, pueden caer de ella otra vez, y así no ser salvos; pero aquellos que soportan hasta el final serán salvos.

2. Pero segundo, es Cristo quien es el protector y guardador hasta el fin de aquellos que confían en él; y los apóstoles testifican que aquellos que fueron liberados de la corrupción de este mundo deben conocerle como su guardador, que los ha sacado del mundo; y por lo tanto, dijo Judas en su epístola, Judas 1:24, Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros irreprensibles delante de su gloria con grande alegría, etc. Y Pedro testifica, 1 Pedro 1:5, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación, listos para ser revelados en los últimos tiempos. Y Pablo testifica que Jesucristo es quien guarda, Fil 4:7. Por lo tanto aquí ustedes pueden ver que llevar al estado de perfección y guardar de caer de ese estado otra vez, son ambas cosas la obra de Cristo; y sin embargo, esta no es una salvación perfecta; porque no quita los pecados anteriores.

3. Pero tercero, el que llega a la salvación perfecta, llega a saber que Cristo es una ofrenda por el pecado, y para obtener reconciliación con Dios y perdón de sus pecados anteriores. Porque toda la conducta perfecta y la perfección de la vida no pueden ser contadas como nada más que su deber; y por lo tanto él no puede obtener remisión de sus pecados anteriores. Pero aquellos que confiesan sus pecados, y los abandonan, llegan a obtener el perdón de Jesucristo, y llegan a saber que su sangre los limpia de todos sus pecados; y así ellos llegan a la salvación perfecta por la gracia, no por obras, sino por la fe que obra en el amor de Dios para obediencia; sin la cual la fe está muerta, y no salva a ningún hombre; pero aquellos que tienen esta fe verdadera y esperanza en ellos, se purifican a si mismos, como él es puro, 1 Juan 3:3. Y aquel que no tiene esta esperanza no se purifica a si mismo, ni tampoco cree que puede hacerlo; y por medio de esto conocemos a los verdaderos creyentes de los falsos; y por este pecado son manifestados los que no se pueden levantar en la congregación de los justos, Sal 1:5.

Por lo tanto ahora que todos los defensores del pecado cierren sus bocas para siempre, y que el diablo permanezca por si mismo, y defiendan su propia causa; y de aquí en adelante no desprecien ni denigren a los inocentes (quienes se esfuerzan por la perfección, con una fe para obtenerla), que ellos piensan que serán salvos por sus propias obras; porque nosotros no tenemos esperanza de ninguna otra salvación, sino la que está en Jesucristo y que viene por medio de Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, quien es el primogénito de toda criatura, que lleva a muchos hijos e hijas a la gloria, pero no al dejarlos en sus pecados; pero su nombre es Jesús, y él salva a su pueblo de sus pecados.

Esteban Crisp

<Continuación de las cartas>>>

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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