La Biblia Moderna en Español

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Indice de la Biblia

2 Pedro 1

1:1 Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo; a los que han alcanzado una fe igualmente preciosa como la nuestra por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo:

1:2 Gracia a vosotros y paz os sea multiplicada en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. [El conocimiento de Dios sólo se obtiene por medio de la revelación; usted puede memorizar la Biblia entera y tener poco o nada conocimiento de Dios. A través de la revelación Dios abrirá los significados escondidos y los misterios de las escrituras si usted lo busca a Él al esperarlo en humilde silencio, a medida que usted escucha y vela.]

1:3 Su divino poder nos ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia.

1:4 Mediante ellas nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones.1

1:5 Y por esto mismo, poniendo todo empeño [lo máximo posible],2 añadid a vuestra fe, virtud [excelencia]; a la virtud, conocimiento; [¿Cómo puede usted añadir a su fe? Puede sentarse y esperar a Dios, escuchar, velar, y después obedecer. Las palabras habladas de Él que son oídas imparten la vida de Dios en su corazón, Juan 6:63. Usted crece en la fe con cada revelación que recibe. Por la gracia de sus revelaciones Jesús es el autor de su fe y aumenta su fe en la progresión de estos versículos. De la Voz del Señor en el interior: "Debo advertirte — debes hacer todo esfuerzo posible para añadir a tu fe y entrar en el reposo."]

1:6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia [o paciencia]; a la perseverancia, piedad;

1:7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.3

1:8 Porque cuando estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

1:9 Pues el que no tiene estas cosas es ciego y tiene la vista corta, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. [limpiado de sus viejos pecados, pero no tiene la seguridad de la libertad de la esclavitud del pecado por medio del arrepentimiento, la circuncisión del espíritu, en la cruz interna de la negación propia.]

1:10 Por eso, hermanos, procurad aun con mayor empeño hacer firme vuestro llamamiento y elección, porque haciendo estas cosas no tropezaréis jamás.

1:11 Pues de esta manera os será otorgada amplia entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

1:12 Por eso, siempre habré de traeros estas cosas a la memoria, aunque vosotros las sabéis y estáis afirmados en la verdad que está presente en vosotros.

1:13 Pero considero justo estimularos la memoria entre tanto que estoy en esta mi morada temporal [cuerpo].

1:14 Pues como sé que dentro de poco tengo que dejar mi frágil morada, como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo,

1:15 también procuraré con empeño que, después de mi partida, vosotros podáis tener memoria de estas cosas en todo momento.

1:16 Porque os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas artificiosas, sino porque fuimos testigos oculares de su majestad.

1:17 Porque al recibir de parte de Dios Padre honra y gloria, desde la grandiosa gloria le fue dirigida una voz: "Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia."

1:18 Y nosotros oímos esta voz dirigida desde el cielo cuando estábamos con él en el monte santo.

1:19 También [como oímos la voz de Dios desde el cielo sobre el monte] tenemos la palabra profética [la palabra en su corazón] que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana [Jesús] se levante en vuestros corazones.4 [Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre. Mat 24:27. Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Apoc 22:16. Aquel que venza, ..yo le daré la estrella de la mañana. Apoc 2:26-28. De la Palabra del Señor en el interior: "La luz viene de la fe en la voz."]

1:20 Y hay que tener muy en cuenta, antes que nada, que ninguna profecía de la Escritura viene de la imaginación del profeta;

1:21 porque jamás fue traída la profecía por voluntad humana; al contrario, los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados por el Espíritu Santo [y así la palabra profética que usted oye también viene del Espíritu Santo].

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Para ver este capítulo en varias versiones bíblicas en paralelo, haga click aquí. Las versiones son las versiones Reina Valera 1960, Nueva Versión Internacional, Reina Valera 1995 y La Biblia de las Américas.

1 nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones. Por las promesas, usted puede ser partícipe de la naturaleza divina: esto es entrar en la unión con Cristo, para llegar a ser uno con Cristo y con el Padre.

Para que todos sean una cosa, así como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos lo sean en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:21.
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectamente unidos, Juan 17:23.
En aquel día vosotros conoceréis que yo soy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. Juan 14:20.
Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada5 con él. Juan 14:23.
el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; Juan 14:19.
Yo lo amaré y me manifestaré a él. Juan 14:21.

¿Como ocurre esto? Primero, al creer en las grandes promesas, el verdadero evangelio. Pero debido que la iglesia falsa ha estado predicando un evangelio mentiroso, nadie alcanza la unión porque el verdadero evangelio es el poder de Dios para salvación; este es un requisito obligatorio para tener acceso al poder que produce cambio de la gracia de Dios.
Segundo, por la cruz interna de la negación propia, porque la cruz es el poder de Dios; esto también es un requisito obligatorio para tener acceso al poder que produce cambio de la gracia de Dios. Nuevamente, la iglesia falsa piensa que la cruz es una joya o un ídolo sobre la pared, ante el cual nos debemos inclinar. La iglesia falsa se ríe de la cruz, considerándola algo innecesario, ya que ellos suponen que ellos ya son justos y salvos: Porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios. 1 Cor 1:18. Ellos tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. A éstos evita. 2 Tim 3:5. Usted debe poner su esperanza completamente en la gracia que os es traída en la revelación de Jesucristo. Ped 1:13.

Con el poder de Dios, usted puede escapar la corrupción del mundo con sus deseos, y llegar a ser partícipes de la naturaleza divina.
Una vez rescatados de las manos de los enemigos [deseos, orgullos, placeres, adicciones] le sirvamos sin temor, en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días. Lucas 1:74.

2 Poniendo todo empeño, añadid a vuestra fe.. ¿Cómo aumenta la fe? La fe aumenta con cada revelación que usted recibe, ya sea que la revelación sea palabras que le son habladas a usted, o la luz en la palabra que revela su condición y los misterios de Dios. De la Palabra de Dios en el interior: "La fe es una serie de revelaciones." Usted se sienta y espera a Dios, escuchando, velando, y después obedeciendo. Las palabras habladas por Él imparten la vida de Dios en su corazón, Juan 6:63. Usted crece en la fe con cada revelación que recibe. Por la gracia de sus revelaciones Jesús es el autor de su fe, aumenta su fe, y finalmente perfecciona su fe, Heb 12:2, hasta que usted alcanza la salvación, (libertad del pecado), y después unión con Cristo y con Dios.

¡Tome nota! Todo empeño, todo esfuerzo. ¡Debe buscar a Dios con todo su corazón y su alma! Usted debe poner todo su empeño. Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán, Mat 7:13-14,Lucas 13:23-24. Espero que usted esté comenzando a ver lo insidioso que es el evangelio falso de la gracia, que le dice que usted no necesita hacer nada más que creer, salvado por la fe sin obras; incluso advirtiéndole a la gente que no haga ningún tipo de obras, o perderán su supuesta salvación. ¿Puede haber una mentira más maligna? La creencia es el comienzo de la caminata, no el fin, que Pablo enfatiza diez veces:

Pedro repite el mismo mensaje, que salvación no es sólo creer o tener fe, sino que la salvación es el fin de la caminata obediente de la fe, y requiere crecimiento :

Es galardonador de los que le buscan diligentemente. Heb 11:6. (Diligencia — tratar continuamente y esforzarse para alcanzar una meta; ser laborioso; perseverar.)

Los ministros de las sectas deficientes le dicen a sus miembros que son justos, aún cuando ellos todavía pecaban, y el pecado es impiedad.
Al que dice al impío: "Eres justo", los pueblos lo maldecirán; las naciones lo detestarán. Prov 24:24
Todos los pastores y ministros serán malditos, los que mintieron, diciendo que con la creencia en Jesús, usted es justo mientras todavía es esclavo del pecado.
En efecto, los ministros de hoy le dicen a sus miembros: no busquen, no obedezcan, no teman, no se esfuerce
diciendo que no hay necesidad, debido a la gracia, su supuesto permiso para la inmoralidad y una excusa para permanencer en el pecado.
Sin embargo Pablo instruyó a los ministros de esta manera: "A los que continúan pecando, repréndelos delante de todos para que los otros tengan temor." 1 Tim 5:20.
Pablo también les rogó que se arrepintieran: recuerden que por tres años, de noche y de día, no cesé de amonestar con lágrimas a cada uno.

3 Pedro documenta el progreso de la fe — en el evangelio verdadero. La fe en un evangelio diferente es inútil, fatal para su alma, y una abominación. Entonces, con esperanza verdadera añada a la fe virtud [excelencia], después conocimiento, después temperancia, después perseverancia, piedad, amabilidad, y amor. De modo que Pedro está diciendo que sólo creer no es suficiente. Primero usted tiene que creer en el evangelio verdadero, y después usted tiene que seguir a Jesús al tomar su cruz diariamente, muriendo diariamente. De Jorge Fox:

Usted debe tener comunión con Cristo en sus sufrimientos; 1 Ped 4:12-13
si usted reina con él, usted debe sufrir con él; 2 Tim 2:12
si usted vive con él, usted debe morir con él; 2 Tim 2:11
y si usted muere con él, usted debe ser sepultado con él, Rom 6:4
y al ser sepultado con él en el bautismo verdadero, usted también debe resucitar con él. Col 2:12


Debemos "ir hacia su muerte, y sufrir con Cristo;" y esto es necesario para la salvación; y no de manera temporal, sino continuamente; debe haber una "muerte diaria."

A medida que usted muere diariamente, la levadura del reino se esparce por todo su cuerpo, puesta en evidencia por el progreso de la fe y la virtud, terminando en la amabilidad y el amor.

Pedro continúa: Pero aquel que carece de estas cosas es ciego y de vista corta, y ha olvidado que él fue purificado de sus viejos pecados.
Por lo tanto, hermanos, tanto más procuren hacer firme vuestra vocación y elección; porque si hacen estas cosas nunca caerán.

La fe es una caminata. Tiene un comienzo y un final; al escuchar y obedecer a Jesús, él es el autor y consumador de su fe. Uno no oye al Señor hablar una vez para ser justificado. Usted debe seguir oyendo y obedeciendo hasta que su naturaleza pecaminosa haya sido crucificada en la cruz interna de la negación propia, para entonces recibir la fe como parte del fruto del Espíritu, que lo libera de la ley y lo justifica. La fe debe tener como autor a Jesús, y él es su autor por medio de la revelación, pero no sólo por medio de su creencia en que la Biblia verdaderamente señala a Jesús como el Hijo de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "A menos que tú puedas testificar el recibido la fe de Cristo, estás bajo la ley." Cuando usted le oye y es testigo de que él es autor de su fe, él establece el fundamento de su fe en la roca;

Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos sobre la roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo mover, porque había sido bien construida. Lucas 6:47-48.

Y cuando usted oye a Jesús hablarle sus palabras, y usted cree que es él, el fundamento de su fe ha sido establecido en la roca, una roca tan sólida que las puertas del infierno no pueden prevalecer en contra de ella.

No se oye al Espíritu de Cristo hablarle una sola vez para ser salvo o justificado. Usted debe seguir escuchando y obedeciendo hasta que su naturaleza pecaminosa ha sido crucificada en la cruz interna de la negación propia, para después recibir la fe como parte del fruto del Espíritu, el cual lo libera de la ley y lo justifica.

Jesús consuma [perfecciona] su fe cuando usted lo ve traerle su salvación:

La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación a los que le esperan. Heb 9:28
Porque la gracia salvadora de Dios .. Tit 2:11
aguardando con esperanza la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 1:21
obteniendo así el fin de vuestra fe, la salvación de vuestras almas. 1 Ped 1:9

4 Antes de que puedan ver a Cristo en la luz, ustedes deben oír y obedecer la palabra de Dios, que es pronunciada por la boca de Dios. Como Pedro dijo tan bien: También tenemos la palabra profética que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones. Yo, Jesús.. soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Apoc 22:16. Aquel que venciere, ..yo le daré la estrella de la mañana. Apoc 2:26-28.

Usted puede leer la Biblia continuamente, y nunca verá la estrella de la mañana levantarse en su corazón; pero si usted escucha diariamente la palabra viviente, y oye y obedece — hasta que aclare el día y el lucero de la mañana [la luz] se levante en vuestros corazones. Porque el Dios que dijo: "La luz resplandecerá de las tinieblas" es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. 2 Cor 4:6. Cristo es revelado en sus corazones; usted ve, y tiene conocimiento, de la gloria de Dios.

Hasta que esto ocurra, usted debe obedecer la voz del Señor. Más bien, bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios y la guardan. Luc 11:28. Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la hacen. Luc 8:21. Entonces de la nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo, el Escogido. A él oíd." Luc 9:35.
Por lo tanto usted debe ir a Jesús, escuchar en silencio, oírle cuando él le hable, y después obedecer lo que él le mande hacer. Venga, oiga, escuche, obedezca.

Este versículo, 2 Ped 1:19 y Heb 4:12 son a menudo explicados erróneamente refiriéndose a la Biblia. El original griego para palabra en este (haga clic para ver) versículo es logon <3056> que significa: 1) de un discurso; 1a) una palabra, pronunciada por una voz viviente, que encarna un concepto o idea; 1b) lo que alguien ha dicho. Claramente la Biblia no habla, pero el Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús, sí habla la palabra de fe desde el interior de elcorazón de un hombre.

En el siglo 17, un jóven llamado Jorge Whitehead escribió acerca de la controversia:

Así se levantó la controversia principal, dándole el sacerdote la preferencia a las escrituras, del texto en 2 Ped 1:19; “También tenemos la palabra profética que es aun más segura. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que aclare el día y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones." El sacerdote prefería tener esta palabra más segura como las Escrituras de los profetas, contra lo cual yo me sentí obligado a oponerme, considerando dónde y de qué comparación consistía la palabra más segura; como entre medio de la voz que vino del cielo a Cristo sobre el monte — que Pedro y Santiago y Juan oyeron — y la palabra, la luz, o el espíritu de profecía, en los corazones de aquellos creyentes, que no oyeron la voz del cielo, ni allí con Pedro, Santiago y Juan sobre la motaña, cuando ellos oyeron esa voz de la excelente gloria del cielo. Sin embargo esa voz era ciertamente verdadera, que Cristo era el Hijo Amado de Dios, quien, según esa voz, ellos debían escuchar. No dice que ustedes tienen una palabra profética más verdadera, sino una palabra más segura. Era más seguro para aquellos que la tenían en sus corazones constantemente para escucharla, y para guiarlos hacia el surgimiento del lucero de la mañana en sus corazones, la estrella brillante de la mañana. Yo digo que esta palabra, esta luz, que ellos tenían en sus corazones, debe ser más segura para ellos que esa voz que ellos nunca tuvieron ni oyeron; ya que fue escuchada especial y peculiarmente por tres discípulos, no por todos los creyentes; pero esta palabra o luz interna, es generalmente manifestada y continúa en los creyente, quienes esperan la venida de Cristo en espíritu.

El sacerdote prefería que esta palabra profética más segura, a la cual Pedro los dirigió, fuera las Escrituras de los profetas, quienes profetizaron de que Cristo vendría, antes que él viniera. A lo cual respondí: la voz de la gloria excelente, que Pedro, Santiago y Juan oyeron, cuando estaban con Cristo en la montaña, testificó de que Cristo había venido, diciendo: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo contentamiento; a él oíd." Por lo tanto esta voz y testimonio que fue expresado así a ellos, debe ser más seguro que las Escrituras de los profetas, que fueron escritas antes que él viniera. No sería una pervesión pequeña de las palabras de Pedro, cambiarlas así: aunque tenemos una voz y un testimonio de los cielos, que Cristo el Mesías ya ha venido, sin embargo ustedes también tienen Escrituras más seguras de los profetas, que predicen y declaran a ustedes que el Mesías ha venido, y que ustedes hacen bien en hacer caso hasta que él venga. Esto niega que Cristo haya venido ya, contrario al testimonio que recien se ha dado, siendo el hijo del Padre de los cielos, para tres de sus testigos fieles y creíbles y por medio de ellos, que eran Pedro, Santiago y Juan. Y aunque esa voz del cielo era segura y certera, para aquellos que la oyeron [sólo los tres discípulos], sin embargo esa Palabra, la Luz de Cristo, que en muchos aparece como una luz brillante en un lugar oscuro, aún en los corazones oscurecidos, es más segura para ellos que esa voz o visión que ellos no han oído ni visto, [que fue reportada como profecía en las Escrituras]. Esta palabra o luz, será conocida como una guía y regla segura; profetizará, revelará, y mostrará las cosas por venir, especialmente a aquellos que hacen el bien, esto es, que hacen caso oportunamente.

Y en su Diario, Jorge Fox también comenta acerca de este error en interpretación:

Iba hacia Nottingham en compañía de varios Amigos, un Primer día por la mañana, para celebrar allí una reunión; cuando desde la cima de una montaña que dominaba la ciudad me detuve a observar el campanario de la iglesia; y me dijo el Señor, "Tú tienes que ir ahí a clamar contra el gran ídolo y contra los adoradores que ahí están." Mas sin decir nada de esto a los Amigos que conmigo estaban, seguí con ellos hasta el lugar de la reunión, donde el poder del Señor fue entre nosotros, y en Él los dejé, marchándome a la iglesia.

Cuando llegué la gente allí reunida parecía un campo árido y el sacerdote sobresalía en el púlpito como un promontorio de tierra. Había tomado como texto para su sermón aquellas palabras de Pedro que dicen, "Tenemos también la Palabra profética más permanente, a la cual hacéis bien de estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones." Y explicaba al pueblo que esta Palabra era las Escrituras, a las que debían sujetar todas sus doctrinas, religiones y opiniones. Al oír esto, tan poderoso fue sobre mí el poder del Señor y tan fuerte en mí que no me fue posible contenerme y gritando dije, "Oh, no, esto no es las Escrituras" y les expliqué lo que era, o sea, el Espíritu Santo que inspiró las Escrituras a los hombres santos de Dios, y al cual tienen que supeditarse opiniones, religiones y juicios, porque ello guía a la verdad absoluta dando así el conocimiento de toda verdad. Los judíos también tienen las Escrituras y, sin embargo, se resisten al Espíritu Santo y rechazan a Cristo, la estrella resplandeciente de la mañana, y persiguiendo a Cristo y a sus Apóstoles tomaron sobre sí el ajustar sus doctrinas a las Escrituras, pero erraron en su juicio y no las ajustaron bien porque lo hicieron sin el Espíritu Santo.

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