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CAPÍTULO IX
Viaje por Inglaterra
1656-1657
De allí nos fuimos por el campo a Exeter, y en el primer día, nos fuimos a la cárcel a visitar los prisioneros, pero durante la noche envié a buscar a Jaime Naylor, porque yo dije que estaba afuera [fuera de la unidad con el espíritu]. Al día siguiente fuimos a la cárcel a tener una reunión. Ví que él y su grupo estaban en lo equivocado y lo amonesté. Jaime Naylor y algunos de ellos no se querían quedar en la reunión a menos que se dejaran los sombreros puestos mientras yo oraba; ellos fueron los primeros que le dieron ese mal ejemplo a los Amigos. [].
Jaime Naylor estaba en la cárcel porque un poco tiempo antes que nosotros fuéramos puestos en libertad, Jaime se decarrió en imaginaciones con un grupo de otros Amigos, y crearon una gran nube de oscuridad sobre la nación. Él se fue a Bristol y causó disturbios allí. Desde allí él vino a Lanceston a verme; pero fue detenido en el camino, y fue encarcelado en Exeter; como lo fueron muchos otros que venían a verme, uno de los cuales, un hombre honesto y compasivo, murió allí en la prisión; la sangre de quien está sobre las cabezas de sus perseguidores.
En la noche que nosotros llegamos a Exeter, yo hablé con Jaime Naylor; porque vi que estaba fuera [del espiritu y la verdad], y estaba equivocado, y también lo estaban los de su grupo. Al próximo día, siendo el Primer día de la semana, fuimos a visitar a los prisioneros, y tuvimos una reunión con ellos en la cárcel; pero Jaime Naylor y algunos de ellos no se podían quedar en la reunión a menos que ellos se dejaran los sombreros puestos mientras yo oraba.
Él y sus amigos fueron los primeros en dar este mal ejemplo a los Amigos. [. ]. A la reunión llegó un cabo a caballo, quien fue convencido, y continuo siendo un buen Amigo.
Al día siguiente volví a hablar con Jaime Naylor; y él desairó lo que yo le dije, y estaba en tinieblas, y muy fuera del verdadero espíritu; aún así él hubiera venido y me hubiera besado. Pero yo le dije que debido a que él se había alejado del poder de Dios, yo no podía recibir su cortesía.* De manera que el Señor me inspiró a desairarlo a él, y a poner el poder de Dios sobre él. Así que después que había estado batallando con el mundo, ahora había un espíritu maligno que se había levantado entre los Amigos contra el que luchar. Yo lo amonesté a él, como también a los suyos.
*
Cuando Naylor fue a Londres, él resisitió el poder de Dios en mí y la verdad que le fue declarada a él por parte mía; esto llegó a ser una de sus cargas más pesadas. Pero al final él llegó a ver el error de haberse salido, y lo condenó; y después de un tiempo se arrepintió; como se puede ver más claramente en la versión escrita de su arrepentimiento, condenación y recuperación.
Jaime Naylor era un monumento de la debilidad humana. Su don en el ministerio era eminente; su experiencia en las cosas divinas era verdaderamente magnífica. Él cayo por haber bajado su guardia vigilante en contra de los espíritus engañadores, pero fue restaurado por medio de profundos sufrimientos y arrepentimiento genuino. Sus propios escritos son las descripciones más claras y animadas de las varias dispensaciones por las cuales él tuvo que pasar; algunos de ellas merecen ser transmitidas para la posteridad.
Visitando algunos amigos, pasamos de Exeter a través de Cullumpton y Taunton y tuvimos reuniones entre ellos. De allí nos fuimos a Puddimoor, a la casa de William Beaton, donde en el Primer Día tuvimos una reunión muy grande. Porque un gran convencimiento había ocurrido a través de todo el país; tuvimos muchas reuniones, y el poder del Señor estaba sobre todos; muchos, por medio del poder y el espíritu de Dios, se acercaron al Señor Jesucristo, quien murió por ellos, y vinieron a sentarse bajo sus enseñanzas gratuitas.
De allí nos fuimos a la casa de Juan Dandy, donde tuvimos otra preciosa reunión. El poder del Señor estaba sobre todos y muchos fueron convencidos de la verdad eterna de Dios. Algo de contienda fue levantada en algunos lugares por los profesantes y los bautistas, pero el poder del Señor vino sobre ellos. Fuimos a casa de Eduardo Pyot, cerca de Bristol, en la noche del Séptimo día; y rápidamente cundió por la ciudad que yo había llegado. Nunca había estado allí antes.
El Primer día, por la mañana, fui a la reunión de Broadmead, en Bristol, la cual fue larga y tranquila; y se hizo público, que por la tarde se celebraría una reunión en la huerta. Había en Bristol un bautista muy rudo, llamado Pablo Gwin, que antes había ya provocado grandes altercados en nuestras reuniones; siendo instigado a ello por el alcalde, que lo metía en esto, y que más de una vez le hubiera dado su propia comida para animarlo. Este bautista reunía tras él tal multitud grosera, que se aseguraba que alguna vez vinieron hasta diez mil personas a nuestras reuniones en el huerto. Iba yo al huerto, y la gente me dijo que Pablo Gwin, el bautista pendenciero, iba también a la reunión; y yo les pedí que no se preocuparan, porque a mí no me importaba. Luego que entré en el huerto, me subí a la piedra donde se acostumbraban a subir los Amigos, cuando hablaban; y, por voluntad del Señor, me quité el sombrero y dejé que por bastante tiempo la gente me mirara, pues había allí algunos miles de personas. Mientras así estaba silencioso, este bautista grosero empezó a encontrarle faltas a mi cabello, mas yo no le dije nada. Entonces se puso a charlatanear, y finalmente, dijo, "Ustedes, hombres prudentes de Bristol, me extraña mucho de ustedes que puedan estar aquí y oír hablar a un hombre que no puede probar lo que afirma." Ante esto, el Señor abrió mi boca (porque hasta el momento no había dicho una palabra), y pregunté a la gente si alguna vez me habían oído hablar; o si alguna vez me habían visto antes; y les pedí que se fijaran en qué clase de hombre era aquél que estaba entre ellos, que, a pesar de que ni él ni ellos me habían visto ni oído jamás, dijera tan cínicamente que yo decía y afirmaba lo que no podía probar. En consecuencia, era un espíritu embustero, envidioso y malicioso el que hablaba en él; espíritu del diablo y no de Dios. En el temor y poder del Señor, lo amonesté al silencio, y el fuerte poder de Dios descendió sobre él y sobre todos los que con él estaban. Entonces celebramos una reunión pacífica y gloriosa; la palabra de vida fue partida entre ellos; y ellos se volvieron de la oscuridad a la luz, y a Jesús su salvador. Las escrituras fueron abiertas en gran manera ante ellos; y las tradiciones, rudimentos, caminos, y doctrinas de los hombres fueron abiertas ante la gente; y ellos se acercaron a la luz de Cristo, para que con ella pudieran ver estas cosas, y pudieran ver como él los alejaba de ellas. También les abrí a ellos los tipos, figuras y sombras de Cristo en el tiempo de la ley; y les mostré que Cristo había venido, y había terminado con los tipos, sombras, diezmos y juramentos, y había establecido el sí y el no en cambio, y el ministerio gratuito; porque ahora él ha venido a enseñarle a su pueblo él mismo, y su día celestial estaba surgiendo de lo alto. Por muchas horas declaré la palabra de vida entre ellos en el poder eterno de Dios; para que por él ellos puedan venir al comienzo y ser reconciliados con él. Y habiendolos llevado al espíritu de Dios en si mismos, que lleva a toda la verdad, fui inspirado a orar en el tremendo poder de Dios; y el poder del Señor descendió sobre todos ellos. Cuando hube terminado, Gwin comenzó a charlatanear otra vez y Juan Audland se sintió dirigido a llamarlo al arrepentimiento y al temor de Dios. Debido a que los suyos mismos y sus seguidores se avergonzaban de él, se marchó y no volvió jamás a causar alborotos en la reunión. La reunión se terminó en calma, y el poder y la gloria del Señor brillaron sobre todos. Fue un día de bendición, y el Señor recibió la alabanza. Después de esto Pablo Gwin cruzó el mar; y muchos años después, me reuní otra vez con él en Barbados; de lo cual relataré en su lugar cronológico.
De Bristol regresamos a la casa de Eduardo Pyot, donde tuvimos una gran reunión. El poder de Dios descendió sobre todos, la verdad fue declarada y fue esparcida al exterior, y muchos se volvieron a Cristo Jesús, quien era su vida, su profeta para enseñarles, su pastor para alimentarlos, y su obispo para protegerlos. Después de la reunión y razoné con algunos profesantes, y la verdad y el poder del Señor descendió sobre ellos.
De la casa de Eduardo Pyot nos fuimos a Slattenford, donde tuvimos una gran reunión, (Eduardo Pyot y otro Amigo todavía estaban conmigo), y hubo una gran conversión de gente hacia el Señor Jesús, su maestro. La gente estaba muy feliz porque habían sido llevados a conocer su camino, su maestro gratuito, y su salvador Cristo Jesús.
El Primer día siguiente, fuimos a casa de Nataniel Cripp, que había sido juez de paz en Wiltshire, donde se creyó que asistieran de dos a tres mil personas a la reunión: todo estuvo en calma. El gran poder de Dios fue mostrado, y la gente se volvió hacia la gracia y la verdad en sus corazones, y esta gracia y verdad venían de Jesucristo, quien les enseñaba a negar toda la impiedad y los deseos mundanos, y a vivir sobria y piadosamente en este mundo presente. Para que cada hombre y mujer pueda conocer la gracia de Dios, la cual había aparecido a todos los hombres; la cual era para salvación, y suficiente para traerles la salvación. Su maestro, la gracia de Dios, les enseñaría cómo vivir, qué hacer, y qué negar; sazonaría sus palabras y establecería sus corazones. Éste era un maestro gratuito para cada uno de ellos; para que ellos pudieran llegar a ser herederos de su gracia, y de Cristo, por medio de quien ésta vino; quien ha terminado con los profetas, y los sacerdotes que tomaban los diezmos, y el templo judío. Y en cuanto a estos sacerdotes asalariados que toman los diezmos ahora, y en cuanto a sus templos, (siendo estos sacerdotes adiestrados en las escuelas y colegios establecidos por los hombres, y no por Cristo), ellos, con todos sus inventos, debían ser negados. Después que Cristo había puesto fin al sacerdicio levítico y al templo, los apóstoles lo negaron. Así las escrituras y las verdades que están dentro de ellas fueron grandemente abiertas, y la gente se acercó al espíritu de Dios en sus corazones; para que por medio de él pudieran ser llevados a toda verdad, a entender las escrituras, y conocer a Dios y Cristo, y llegar a tener unidad con ellos, y los unos con los otros en el mismo espíritu. La gente se fue muy satisfecha, y estuvieron contentos por haberse acercado a Cristo Jesús, su maestro y salvador.
Al día siguiente fuimos a Marlborough, donde celebramos una pequeña reunión. Aquel día, el tribunal estaba reunido y estuvieron a punto de autorizar una orden escrita, mandándome a buscar; pero un magistrado llamado Stooks, que estaba en el tribunal, los contuvo, diciéndoles que el día antes se había celebrado una reunión en su casa, a la que asistieron varios miles de personas; y así se evitó que autorizaran el decreto, y la reunión se celebró en calma. Varios recibieron a Jesucristo, su Maestro, entraron en el nuevo pacto y vivieron en él.
De allí nos fuimos a Newbury, donde tuvimos una grande y bendita reunión, donde varios fueron convencidos. Después pasamos por Reading, donde tuvimos una reunión grande y preciosa en el poder del Señor entre las plantas de Dios. Muchos otras profesiones vinieron, fueron alcanzados, y fueron añadidos a la reunión. Todo estuvo quieto, y el poder del Señor estaba sobre todos. Nos fuimos de Reading a Kingston por el Támesis, donde unos pocos vinieron a nosotros que se convirtieron al Señor Jesucristo; pero desde entonces se ha convertido en una gran reunión.
Dejando Kinsgton cabalgamos hasta Londres, y, cuando llegábamos cerca de Hide Park, vimos una gran multitud; y mirando qué pasaba, divisamos al Protector que venía en su coche. Al verlo, me puse al lado del coche, y alguno de sus guardias personales quería echarme mas él se lo prohibió. Así cabalgué a su lado, y le dije lo que el Señor me declaró que le dijera, en cuanto a su condición, y a los sufrimientos de los Amigos, en toda la nación; y le hice ver cuan contraria era esta persecución, a Cristo, a Sus apóstoles y a la cristiandad. Le dije que aquellos que pondrían una corno sobre su cabeza también le quitarían la vida. Él me preguntó lo que yo tenía que decir. Yo le dije otra vez que aquellos que quisieran poner una corona en su cabeza también tomarían su vida, y le dije que se preocupara de la corona que era inmortal. Él me agradeció. Cuando llegamos a las puertas de James's Park, lo dejé, y al separarnos quería que fuera a su casa. Al día siguiente, vino a mi albergue una de las doncellas de su mujer, llamada María Saunders, y me dijo que su amo se le había acercado y le había dicho que le quería dar buenas nuevas. Cuando le preguntó que era ello, le dijo que Jorge Fox había vuelto a la ciudad, y ella le respondió que ciertamente era una buena nueva (había ella recibido la verdad); mas me dijo que apenas podía creerlo, hasta que el Protector le explicó como lo había yo encontrado e ido con él desde Hyde Park hasta James's Park.
Al poco tiempo, Eduardo Pyot y yo fuimos a Whitehall, y cuando llegamos ante la presencia de Cromwell, estaba allí el Doctor Owen, vicecanciller de Oxford. Nos sentimos dirigidos a contar a Oliver Cromwell los sufrimientos de los Amigos, que dejamos a su criterio; y a dirigirlo a la luz de Cristo que ilumina a todo hombre que viene al mundo. Dijo él que era ésta una luz natural; mas nosotros le demostramos lo contrario y le manifestamos que era luz divina y espiritual que procedía de Cristo, el Hombre celestial y espiritual; y que lo que era llamado la vida en Cristo, la Palabra, era llamado la luz en nosotros. Levantóse en mí el poder de Dios, y en él me sentí dirigido a amonestarlo a que postrara su corona a los pies de Jesús. Varias veces le hablé en el mismo sentido y, en esta ocasión, estaba yo de pié al lado de la mesa y él, acercándose, se sentó encima de ella, a mi lado; me dijo que le gustaría ser tan alto como yo era, y así continuó hablando contra la luz de Jesucristo, marchándose luego de una manera displicente. Mas el poder del Señor, descendió sobre él, de tal manera, que cuando llegó a donde estaba su mujer y otras personas, dijo, "Nunca me había separado de ellos en esta forma," porque él mismo se juzgaba en su interior.
Después que él se fue, cuando íbamos saliendo, muchos de sus oficiales de la corte vinieron con nosotros; uno de ellos comenzó a hablar en contra de la luz, y en contra de la verdad; y se me dijo que lo desairara, por hablar tan ligeramente de las cosas de Dios. Después de esto uno de ellos me dijo que era el mayor general de Northamptonshire. '¡Qué!' dije yo, '¡nuestro viejo perseguidor quien ha perseguido y ha enviado a tantos de nuestros Amigos a la cárcel, y que es una vergüenza para la cristiandad y la religión! Estoy contento de haberme encontrado con usted.' Y fui inspirado a hablar severamente con él por su comportamiento poco cristiano; y él se escabulló, porque había sido un perseguidor cruel en in Northamptonshire.
Después que hube visitado las reuniones de Amigos en Londres y los alrededores, me fui a Buckinghamshire, y Eduardo Pyot estaba conmigo; y en varios lugares en ese condado muchos recibieron la verdad. Tuvimos grandes reuniones, y el poder del Señor fue manifestado eminentemente. Pasé por Northamptonshire y Nottinghamshire hacia Lincolnshire. Después de varias reuniones en Lincolnshire, tuve por fin una reunión donde dos caballeros, uno llamado Sir Richard Wrey, y el otro Sir John Wrey, con sus esposas, estaban en la reunión. Una de sus esposas fue convencida, recibió la verdad, y murió en ella. Cuando la reunión se había terminado, nos fuimos de ese lugar; y siendo ya tarde, y estando oscuro, un grupo de hombres salvajes nos rodearon, y yo me dí cuenta que ellos querían hacernos algún mal. Pero les hablé en alta voz, y les pregunté: ‘¿Qué son ustedes, ladrones?' En ese momento algunos Amigos y personas amistosas que estaban atrás vinieron a nosotros, y conocían algunos de ellos. De manera que los reprendí por su comportamiento descortés y grosero, los exhorté a temer a Dios, y el poder de Dios descendió sobre ellos, y desistieron de sus planes malignos; bendito sea su nombre para siempre.
Entonces me fui a Huntingdonshire. El alcalde de Huntingdon vino a visitarme, y fue muy cariñoso, y su esposa recibió la verdad.
De allí me fui a Cambridgeshire, y hacia la región de Fen, donde tuve muchas reuniones, y se esparció la verdad del Señor. Roberto Craven (quien había sido alguacil de Lincoln), Amor Stoddar, y Alejandro Parker estaban conmigo. Nos fuimos a Crowland, un lugar muy indecente; porque las personas de la ciudad se habían reunido en la posada donde nosotros llegamos, y estaban medio borrachos, tanto el sacerdote como la gente. Yo los reprendí por su borrachera, y les advertí que el día del Señor venía sobre todos los impíos, exhortándolos a dejar sus borracheras, y con el tiempo a acercarse al Señor. Mientras yo estaba hablándoles y mostrándole al sacerdote los frutos de su ministerio, el sacerdote y ayudante irrumpieron con furia, y empezaron a agitar las tenazas y las palas para el fuego contra nosotros; de manera que si el poder del Señor no nos hubiera preservado, podríamos haber sido asesinados entre ellos. Sin embargo, por toda su indecencia y violencia, algunos recibieron la verdad; y han permanecido en ella desde entonces.
De allí nos fuimos a Boston, la mayoría de los principales de la ciudad vinieron a nuestra posada, y la gente pareció estar muy satisfecha. Pero había un hombre furioso en el patio; y Roberto Craven fue inspirado a hablar con él, y le dijo que estaba avergonzando a la cristiandad; lo cual, con unas pocas otras palabras, detuvo de tal manera al hombre que él se fue en silencio. Algunos fueron convertidos también en ese lugar.
De manera que tuvimos grandes reuniones por todas partes; porque viajé a Yorkshire, y regresé a Holderness, pasando por Humber, visitando a los Amigos; y después me fui a Leicestershire, Straffordshire, Worcestershire, y Warwickshire, entre Amigos. Tuve una reunión en Edge-hill. Los Ranters, los bautistas y varias otras clases de personas indecentes vinieron, porque yo había enviado aviso unas tres semanas antes, de que habría una reunión en ese lugar; de manera que cientos de personas se reunieron, y muchos Amigos vinieron desde lejos para asistir. La verdad y la palabra eterna del Señor alcanzaron a todos; los espíritus indecentes y revoltosos fueron encadenados; y muchos en ese día se convirtieron al Señor Jesucristo por su poder y espíritu y llegaron a sentarse bajo sus benditas enseñanzas gratuitas, y a ser alimentados con su alimento eterno y celestial. Todo estaba en paz; al gente se retiró en silencio, y algunos de ellos dijeron que fue una reunión magnífica y poderosa; porque la presencia del Señor se sintió, como también su poder y espíritu entre ellos.
De allí me fui a Warwick, y a Bagley; teniendo reuniones preciosas. De allí nos fuimos a Gloucestershire, y así a Oxford, donde los eruditos fueron muy groseros; pero el poder del Señor descendió sobre ellos, y tuvimos grandes reuniones a medida que viajamos por el área. Entonces me fui a la casa del coronel Grimes, donde había una gran reunión; y de allí a la casa de Nataniel Crips, donde otro juez vino a la reunión, y también fue convencido. También tuvimos otra reunión en Cirencester, la cual ha aumentado grandemente desde entonces. Así que fuimos a Evesham otra vez, donde me encontré con Juan Camm.
Luego que hube dado la vuelta por casi toda la nación, volví a Londres y entonces fue cuando O. P. empezó a ser mas severo, siendo expulsados varios Amigos de sus cargos, en la magistratura y en otros lugares, y también los expulsaron de ejército. [Nota: Esta carta explica de manera excelente el caso de un profeta moderno que habla la palabra de Dios.]
A Oliverio Cromwell y el Parlamento, escrito por Jorge Fox:
A ustedes que son escogidos por estas naciones para que sean el Parlamento; para dividir, regir y gobernar cosas; ésta es la palabra del Señor Dios para ustedes. Tengan cuidado de actuar en contra de Cristo, donde él es hecho manifiesto [mostrado y revelado]. Tengan cuidado de actuar o de hacer cualquier cosa en contra de aquellos que están en la religión pura, o de hacer cualquier cosa en contra de la religión. ¿Cómo es que ustedes no saben que esto ha ocurrido para probar si es que ustedes actuarán en contra de Cristo, donde él es manifestado en sus miembros? Porque se dice, Cristo en ustedes; y si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto por causa del pecado; y si Cristo está en ustedes, ¿no puede él hablar en justicia y ser confesado allí? Ahora, si Cristo no está en ustedes, tomen en cuenta, si Cristo no está en ustedes, ustedes son reprobados, [el pecado todavía vive en ustedes]. Y si Cristo Jesús está en ustedes, ¿no debe hablar? Tengan en cuenta, Jesucristo, el Emanuel [Dios con nosotros], el Salvador; ¿acaso es una ofensa que Cristo hable - que Jesús hable donde él está en el interior? Ahora examínense a sí mismos; ¿acaso ustedes no saben que Jesucristo está dentro de ustedes, a menos que sean reprobados? Y si Jesucristo está en ustedes, ¿acaso no debe hablar? ¿No es acaso él quien debe hablar dentro de ustedes? Porque el hombre natural no percibe las cosas de Dios, porque son discernidas espirtualmente y son una locura para él. ¿No dijo el apóstol que ya no vivía él, sino que Cristo vivía en él? Era Cristo el que vivía en él. Era Cristo el que hablaba en él. Tomen en cuenta, si era Cristo el que vivía en él, y la vida que él ahora vivía era Cristo que vivía en él, entonces la vida que él ahora vivía, era por la fe en el Hijo de Dios. Tomen en cuenta qué tipo de vida era ésta. ¿Y no dijo él que el Hijo de Dios era revelado en él, y si el Hijo de Dios es revelado en alguien, no debe él hablar y declarar al Padre? Desde el día de los apóstoles, la gente ha tenido una apariencia de piedad, pero no han tenido las cosas en las cuales estaban los apóstoles, quienes tenían al Hijo de Dios, Cristo Jesús. Por lo tanto es por medio de ellos que tenemos la forma [de la piedad solamente], quienes se han preguntado y se han maravillado acerca de esto [Cristo en control], y quienes no están en el poder de Dios; quienes también se preguntan y se maravillan cuando Cristo es manifiesto, y cuando habla, actúa y gobierna.
¿No era la doctrina de los apóstoles predicar de Cristo en ellos, quienes dijeron que la esperanza de gloria en ellos, lo cual era el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades? ¿No es este Cristo, la esperanza de gloria, un misterio en esta era; como lo era en los días de los apóstoles, y lo había sido por generaciones anteriormente? Desde el tiempo de los apóstoles, ¿no ha sido esto un misterio para el mundo en aquellas edades anteriores entre aquellos que tenían la apariencia de piedad? Pero donde Cristo está en el interior, este misterio y esta esperanza de gloria es testificada; y ¿acaso no se le debe permitir a Él hablar sin ofensa? ¿No dijo Cristo que él volvería a sus discípulos y que haría su morada con ellos? ¿Y no dijo él 'Yo en tí,' y 'el espíritu del Padre que habla en ustedes?' ¿Acaso no se les dijo que no se preocuparan de cómo hablarían cuando fueran llevados ante los magistrados y los gobernadores, para que no fueran ellos los que hablaran sino el Espíritu del Padre y el Espíritu de Cristo que hablara en vez de ellos? ¿No es el Espíritu del Padre, el Espíritu de Cristo? ¿No es acaso cierto que aquellos que no tienen el Espíritu de Cristo, no son de él?
Por lo tanto, tengan en cuenta, he sido inspirado a adveritirles y a encargarles en la presencia del Señor Dios: ustedes gobernadores y magistrados de esta nación, por temor de que sean hallados actuando en contra del Espíritu del Padre, donde él habla en aquellos que son traídos ante él, (ustedes que tienen apariencia de piedad). No actúen en contra de aquellos que testifican a Cristo en ellos y al Espíritu del Padre hablando y al Hijo de Dios habiendo venido, de acuerdo con su promesa; siendo que ellos testifican que esta promesa se ha cumplido en ellos. ¿No dice Juan en su epístola general que el Hijo de Dios ha venido, y que ellos estaban en él; y éste era el verdadero Dios y la vida eterna? ¿Acaso los apóstoles en sus varias epístolas, las cuales han sido leídas entre ustedes, no hablaron de que Cristo está en ustedes; y de que ellos eran los hijos de Dios; y que el Hijo de Dios fue revelado en ellos, con el Espíritu del Padre en ellos y Cristo - el misterio en ellos? ¿No se han leído estas cosas entre ustedes? ¿no han estado estas cosas escondidas por mucho tiempo entre aquellos que tienen una apariencia de piedad: Cristo en el hombre y la mujer; Dios morará en ustedes y caminará en ustedes; y la palabra está en sus corazones? ¿No es Cristo llamado la palabra de Dios? ¿Ahora no piensan ustedes que es extraño que alguien testifique estas cosas, y que estas cosas puedan ser poseídas? Desde que estas palabras fueron escritas, la noche de la apostasía ha sido larga en la cual ustedes solo tenían la apariencia de piedad. Las cosas de las cuales estas palabras hablaron, eran las cosas que ellos [los apóstoles] disfrutaban, pero ahora estas cosas han llegado a ser poseídas otra vez.
¿Qué fue lo que habló las palabras mencionadas anteriormente, de lo cual aquellos que están en la larga noche de apostasía han tenido una apariencia, desde los días de los apóstoles? Si lo que habló las palabras anteriores no fue el Espíritu de Dios o el Espíritu del Padre o el Espíritu de Cristo que habla en el hombre, entonces el espíritu que habló las palabras es natural y diabólico; y tal espíritu permanece en contra de la voz de Cristo y del Espíritu de Dios. Pero si cualquier mera criatura dice que él es Cristo que está hablando, esto es falso; porque, ¿acaso no es cierto que todas las criaturas fueron creadas por Él y para Él? Todas las cosas que fueron hechas fueron creadas para su servicio por Cristo Jesús, el poder de Dios, por quien todas las cosas fueron hechas y creadas. Donde está el poder de Dios, allí está Cristo; Cristo es el poder de Dios. Tomen nota del hecho que el poder de Dios es eterno, y donde se recibe y se siente el poder de Dios, se recibe y se siente a Cristo; y donde habla el poder de Dios, habla Cristo; y ustedes, que sienten el poder de Dios, sienten a Cristo y no se ofenderán con el poder de Dios, donde habla, el cual es Cristo. De manera que Cristo es uno en todos quienes están en el poder. Donde el poder de Dios no gobierna o habla, habla el poder de diablo; y éste [el poder del diablo] es lo que es atormentado por el poder de Dios, el cual es Cristo que habla. Si la verdad habla, ¿acaso no es Cristo? ¿Acaso él no dice "Yo soy la verdad," y si la vida habla, acaso no es Cristo; acaso no es ésta la vida? Si el injusto habla, es una cosa falsa; pero si el poder de Dios habla, es la verdad. Si no es el poder de Dios que habla, (el cual es el verdadero Cristo), entonces es el diablo (el cual es el falso Cristo). Examínense a sí mismos; si Cristo está en ustedes, entonces el cuerpo está muerto por causa del pecado, y entonces el pecado está muerto; ¿y acaso Cristo Jesús no está en ustedes, a menos que ustedes sean reprobados (y su pecado está vivo todavía)? ¿No es Él Emanuel [Dios con nosotros] y el Salvador; y no es Él el Príncipe de Paz, el príncipe de vida, y el Hosanna; [favorablemente inclinado] y no se testifica de esto en el interior, donde Él es hecho manifiesto? ¿o está Él separado de estas cosas? ¿No es Él el cordero de Dios, y no están ellos en contra de Él, (donde él es manifiesto en el interior), aquellos que no quieren que Él hable y aquellos que no quieren que Él reine? Así ustedes pueden ver lo que se ha perdido desde los días de los apóstoles, en lo cual ellos estaban y disfrutaban; en esta noche de la apostasía; hasta este tiempo, ellos tenían una apariencia de piedad, pero no su poder. Pero ahora el poder ha venido a ser manifestado, el poder de lo cual se había perdido; y este poder es la verdad, el poder de la forma, y la vida de Cristo; y Cristo mismo, Emanuel.
Por lo tanto, tengan cuidado de perseguir lo que Él ha creado y lo que Él ha hecho por Su poder, donde el poder es recibido y se mora en él, por causa del poder mismo, el cual es Cristo; y aquellos por medio de quienes habla el poder. Cuando reina el poder de Dios, si hay una falla, ésta es juzgada. Pero donde está la semilla, ésto se debe admitir y reconocer. Es injusto que la boca de esa semilla se deba cerrar. En el temor y la mansedumbre, pesen y consideren estas cosas antes de actuar; y consideren lo que estaba en los apóstoles que les causaba sufrimiento.
Jorge Fox
El primer día del noveno mes del año 1656
Postdata
Si la semilla habla, la cual [semilla] es Cristo, Él lo no tiene otro nombre. Porque la semilla es Cristo Jesús, y no es blasfemia, [que alguien diga que Cristo habla, donde él es poseído y en control], sino verdad. Pero si la semilla de la serpiente habla y dice que él es Cristo [que habla], éste es el mentiroso hablando y la blasfemia; y éste es el fundamento de todas las blasfemias y no es la semilla, la cual es Cristo. Pero la semilla de la serpiente debe ser herida, la cual es la causa de toda la enemistad, la contienda y el debate con la semilla de la mujer, la cual es Cristo.
(Nota del Editor del Sitio: Fox ha dicho que el espíritu que habla por medio de usted es de Cristo o del diablo. [No hay ningún espíritu de por medio que sea 99% no diabólico; esto es como estar 99% no embarazada]. De acuerdo con las escrituras, esto es apoyado por dejen que su ‘Sí’ sea ‘Sí,’ y su ‘No’ sea ‘No.’ Porque lo que sea más que esto es del maligno. Mat 5:37. El estado de purificación, la unión posterior con Cristo, fue alcanzada por decena de miles de los primeros cuáqueros en el siglo 17. Ellos aseguraban estar en el mismo Espíritu que los apóstoles, quienes hablaron la Palabra de Dios por medio del Espíritu contrándolos desde su interior. Este sitio de internet está dedicado a enseñarle a usted cómo acceder el poder de Dios para cambiarle, de manera que Cristo gobierne sus palabras, hechos y aún pensamientos.)
Escribí una pequeña epístola a los Amigos, dándoles ánimos para que siguieran celebrando sus reuniones en el poder del Señor.
Luego que hube viajado por casi toda la nación, volví a Londres, después de cumplir con todo cuanto el Señor me había encomendado. Porque cuando salí de la cárcel de Launceston, el Señor me impelió a que viajara por toda la nación, por haberse difundido la verdad, que finalmente había arraigado en la mayoría de los sitios, para que así pudiera responder y sacar del criterio de las gentes algunas objeciones concernientes a nosotros que, los sacerdotes y profesantes envidiosos, habían fabricado y difundido por todos lados. Porque todo cuanto Cristo dijera de los falsos profetas y anticristos, que vendrían en los últimos días, ellos nos lo aplicaban, diciendo que ésos éramos nosotros.
Por lo tanto fui inspirado a revelar esto a través de toda la nación, y para mostrar que ellos, quienes decían que nosotros éramos falsos profetas, anticristos, y engañadores, los que vendrían en los últimos días, y éstos éramos nosotros. Porque cuando Cristo le dijo a sus discípulos en Mateo 7:15-20 y en Mateo 24:24 que los falsos profetas y los anticristos vendrían en los últimos tiempos, y, si fuera posible, engañarían a los mismos elegidos, él dijo, "Por sus frutos los conoceréis; porque por dentro son lobos feroces, pero están disfrazados de ovejas." "Y," dijo él, "¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos?" como diciendo que su naturaleza y su espíritu debería ser como una espina, o como un cardo; y él le dijo a sus discípulos que no los siguieran. Pero antes que los discípulos murieran, los anticristos, los falsos profetas, y los engañadores ya habían venido. Porque Juan en su primera epístola dijo, "Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo." Así, como Cristo dijo a sus discípulos, ellos iban a venir; los discípulos dijeron que ellos ya habían venido: como puede ser visto ampliamente en Pedro, Judas, Juan y otros lugares en las escrituras; "por esto," dice 1 Juan 2:18, "conocemos que es el último tiempo:" y este último tiempo fue hace más de mil seisientos años atrás. Juan dijo, "Ellos salieron de nosotros;" los falsos profetas, los anticristos, seductores y engañadores, salieron de la iglesia; "Pero ustedes," dijo él a la iglesia, "tienen una unción la cual permanece en ustedes; y ustedes no necesitan que nadie les enseñe, sino que el mismo ungimiento les enseña todas las cosas; y a medida que éste les enseñe, ustedes permanecerán en él." Cristo le dijo a sus discípulos, "No vayan tras ellos, porque ellos son lobos feroces en el interior;" y Juan exhorta a los santos a permanecer en el ungimiento que estaba dentro de ellos; y el resto de los apóstoles exhortaron a las iglesias a permanecer en la gracia, la luz, la verdad, el espíritu, la palabra de fe, y en Cristo en sus corazones, la esperanza de gloria. Cristo le dijo a los santos, que el espíritu de verdad, el santo espíritu, debería ser su guía hacia toda la verdad; y Judas exhorta a la iglesia a "orar en el espíritu santo," y "a ser edificados en su fe más santa de la cual Cristo es el autor." Cristo, por medio de su siervo Juan, "exhortó a las siete iglesias a escuchar lo que el espíritu le dijo a las iglesias;" y esto significaba escuchar espiritualmente en el interior. Cristo dijo que los lobos que son rapaces en el interior tenían disfraces de ovejas. Pablo habla de algunos en su tiempo que tenían apariencia de piedad, pero negaban su poder. Juan dijo, "Ellos salieron de nosotros." Judas dijo, "Ellos han seguido el camino de Caín, y el camino de Balaam y el camino de Coré." Por lo cual todo se puede ver claramente, que los falsos profetas y los anticristos, los cuales Cristo predijo que vendrían, los apóstoles vieron que habían venido; y los días en que ellos vivieron eran los últimos días. Éstos salieron de ellos hacia el mundo, y el mundo fue tras ellos. Éstos eran los encargados, los líderes del mundo que los llevaron a una forma de piedad, ¡pero en el interior despojaban el poder y el espíritu! Éstos tienen disfraces de ovejas, las palabras de Cristo, de los profetas, y de los apóstoles; pero en el interior despojan el poder y el espíritu en el cual estaban, el cual nos dio las escrituras. ¡Éstos constituyen la bestia y la ramera! ¡Éstos tienen el poder del dragón, el poder homicida, destructor y perseguidor! ¡Y éstos son aquellos tras los cuales va el mundo! Éstos han bebido la sangre de los mártires, los profetas, y los santos, y persiguieron a la verdadera iglesia hacia el desierto. Éstos han establecido las adoraciones falsas y convincentes y han bebido la sangre de los santos, ¡quienes no beberán de su copa! Éstos han hecho la jaula para las aves inmundas que tienen varias de sus notas inmundas en su jaula; y esta jaula está compuesta del poder de la oscuridad, y del espíritu inmundo: y las aves de la jaula niegan el Espíritu Santo y el poder de Dios, en el cual estaban los apóstoles, para que ahora fuera manifestado en los santos! Por lo tanto, ya que Cristo dijo que los falsos profetas y los anticristos vendrían, y el apóstol dijo que ellos habían venido, la adoración de la bestia y del dragón ha sido establecida; la ramera se ha levantado con sus falsos profetas, su jaula ha sido construída, todas las naciones han bebido de la copa de su fornicación, han bebido la sangre de lo mártires y de los santos, y la iglesia verdadera ha huído hacia el desierto. Todo esto ha ocurrido desde los días de los apóstoles. Sin embargo los engañadores ciegos de todas clases, los anticristos y los falsos profetas de nuestra era, quisieran que nosotros y la gente creyeran que los falsos profetas, los anticristos, y los engañadores apenas han venido ahora; aunque Juan y otros apóstoles nos dicen que esto comenzó hace más de mil seisientos años atrás. Y ustedes pueden ver la obra y la confusión que ellos han hecho en el mundo; y cuánta sangre han bebido estos Caínes, que siguieron el camino de Caín; ¡y esta sangre clama a Dios por venganza sobre la cristiandad! Y cómo estos Balaames, quienes han errado del poder y el espíritu en el cual estaban los apóstoles, han codiciado los bienes de otros hombres, como lo testificarán las muchas cárceles, las cortes y el estropeamiento de los bienes. Y cómo estos Corés han negado la vida, el poder y el espíritu en el cual estaban los apóstoles y la iglesia vedadera, y las enseñanzas gratuitas de Cristo y de sus apóstoles, y la obra de su ministerio, la cual era "presentar a cada hombre perfecto en Cristo Jesús."
Por lo tanto, en el nombre y poder del Señor Jesús yo fui enviado a predicar otra vez el evangelio eterno, el cual había sido predicado antes a Abraham, y en los días de los apóstoles; y debía ir a todas las naciones, y ser predicado a todas las criaturas. Porque como la apostasía ha ido a todas las naciones desde los días de los apóstoles, para que las naciones sean como aguas, inestables, habíendose salido de Cristo, el fundamento; así debe salir el evangelio, el poder de Dios, a todas las naciones otra vez. Nosotros encontramos que el falso profeta, los anticristos, los engañadores, la ramera, la iglesia falsa, la bestia, y su adoración en el poder del dragón, han surgido en los tiempos entre los apóstoles y nosotros. Porque Cristo dijo que ellos vendrían, y los apóstoles vieron que habían venido, y estaban viniendo en sus días; y que ellos salieron de éstos, y el mundo fue tras ellos. Y ahora el Señor nos ha levantado más que a ellos, y nos a puesto sobre ellos en el evangelio eterno, el poder de Dios: que como todos han sido puestos en las tinieblas por la bestia, la ramera, falsos profetas, y los anticristos, así también el evangelio eteno puede ser predicado otra vez por nosotros a todas las naciones, y a toda criatura, lo cual trae la vida y la inmortalidad a la luz en ellos, para que puedan ver sobre el diablo y sus falsos profetas, anticristos, seductores, y engañadores, y sobre la ramera y la bestia, y aquello que exisitía antes que ellos. Este mensaje del evangelio eterno y glorioso es el que yo fui enviado a declarar y publicar, y ustedes por medio de él son llevados a Dios, habiéndolo recibido; y llegan a estar sujetos a él, y al orden santo de él. Y ya que yo he declarado este mensaje en esta parte del mundo y en America, y he escrito libros acerca de ésto, para propagarlo universalmente en el exterior, los profetas ciegos, predicadoes, y engañadores nos han dicho que los profetas falsos "vendrían en los últimos tiempos;" porque ha surgido una gran luz y brilla sobre sus cabezas: de manera que cada hijo en la verdad ve la necedad de sus dichos.
Y entonces ellos tuvieron otras objeciones en contra de nosotros, e inventaron turnos para salvarse a sí mismos del golpe de la verdad. Porque cuando los culpamos de tomar los diezmos, los cuales venían de la tribu de Leví, y fueron establecidos aquí por la iglesia romana, ellos alegaban que Cristo le dijo a los escribas y los fariseos que ellos debían pagar los diezmos de la menta, el anís, y el comino, aunque ellos negaban las cosas más importantes; y que Cristo dijo: "los escribas y los fariseos se sentaron en la silla de Moisés, por lo tanto, todo lo que ellos les digan que hagan, háganlo y obsérvenlo." Y cuando les dijimos que ellos eran sacerdotes envidiosos y perseguidores, ellos contestaron que algunos predicaban de Cristo por envidia, y otros por controversia, y algunos de buena voluntad. Ahora estas escrituras y otras como ellas, ellos las usaban para confundir a sus oyentes, y persuadirlos a ellos y a nosotros, que debíamos hacer lo que ellos decían, aunque ellos mismos eran como los fariseos; y que nosotros nos regocijaríamos cuando hombres envidiosos y contenciosos predicaran de Cristo; y que nosotros debíamos darles los diezmos así como los judíos se los dieron a la tribu de Leví. Estas cosas sonaban bien en la superficie, ¡pero eran un montón de cáscaras sin contenido! Ahora, esta era su ceguera; porque Cristo ha terminado con el sacerdocio levita, y anuló el mandamiento que les dió los diezmos, y la ley por la cual esos sacerdotes eran establecidos. Cristo no vino del orden levítico, ni envió a ministros que fueran de esa orden; porque aquellos que eran de esa orden debían tomar los diezmos para su propio mantenimiento, pero Cristo envió a sus ministros gratuitamente. Y con respecto a escuchar a los fariseos y los judíos pagando sus diezmos de la mente, el anís, y el comino, esto era antes que Cristo fuera sacrificado y que haya completado la ley; los judíos debían entonces observar la ley, y realizar sus ofrendas y sacrificios como los judíos lo habían enseñado. Pero después que Cristo fue ofrecido, Cristo le dijo a sus discípulos: "Id a todas las naciones y predicad el evangelio; y he aquí" dijo él, "yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo;" y en otra parte él dijo, "estaré en vosotros."
De manera que no les dijo que fueran y escucharan a los fariseos en ese entonces, ni que pagaran diezmos de la menta, el anís y el comino entonces; sino "vayan; prediquen el evangelio, y crean en el Señor Jesús y sean salvos, y reciban el evangelio," lo cual haría que las personas se salieran de los judíos, los diezmos, la ley levítica, y las ofrendas de ella, para ir a Cristo, la ofrenda que fue hecha una vez y para siempre. ¡Oh, que obra tenían los apóstoles tanto con los gálatas como con los romanos para sacarlos de la ley y llevarlos a la fe en Cristo!
Y con respecto lo que dijeron los apóstoles: "Algunos predicaban a Cristo por envida y contienda.” Ésta fue la primera propagación del nombre de Cristo en el exterior, cuando ellos estaban en peligro no solamente de ser echados fuera de las sinagogas, sino también de ser apedreados hasta la muerte – a cualquiera que confesara el nombre de Jesús; como se puede ver por los alborotos que surgieron entre los judíos y los adoradores de Diana durante la predicación acerca de Cristo. De manera que el apóstol podría regocijarse si los envidiosos, y los hombres de contienda predicaran de Cristo durante ese tiempo; aunque ellos pensaron de ese modo aumentar las aflicciones de sus cadenas. Pero después, cuando el nombre de Cristo fue propagado al exterior, y muchos habían obtenido una apariencia de piedad, pero negaban su eficacia, "Hombres envidiosos, orgullosos, contensiosos, hombres de disputas, hombres codiciosos, maestros que enseñaban por ganancias deshonestas," el apóstol mandó a los santos a alejarse de ellos y no tener comunión con ellos. Y los diáconos y los ministros debían primero ser 'probados', para ver si ellos estaban en el poder de la piedad, y el espíritu santo los hizo guardas y predicadores. Así se puede ver cómo los sacerdotes han abusado estas escrituras para su propio beneficio, y las han torcido para su propia destrucción, para justificar a los hombres envidiosos, contenciosos y hombres de disputas. Mientras que el apóstol dice: "El hombre de Dios debe ser paciente y apto para enseñar; y debe seguir a Cristo, y ellos le deben tener como su ejemplo.” El apóstol era en realidad muy sensible con la gente, mientas que él los veía caminar en la simplicidad, como en el caso de aquellos que eran escrupulosos en cuanto a las comidas y los días; pero cuando el apóstol vio que algunos los llevaron a observaciones acerca de los días, y a establecerse en tales cosas, entonces los reprendió agudamente, y les preguntó: "¿Quién los ha hechizado?" Así también en el caso del matrimonio él era flexible, para que sus mentes no fueran alejadas de la unión del Señor; pero cuando ellos llegaron a prohibir el matriminio, y a establecer reglas para la comida y la bebida, él lo llamó "una doctrina de demonios," y "errar de la verdadera fe." También él era sensible con respecto a la circuncisión, y sensiblemente soportó que algunos fueran circuncidados; pero cuando vio que ellos fueron a hacer una secta basada en esto, y a establecer la circunsición como una práctica permanente, él les dijo claramente que si ellos se circuncidaban, Cristo no les aprovecharía de nada. De la misma manera él fue sensible con respecto al bautismo por agua; pero cuando él vio que comenzaron a hacer sectas basados en esto, algunos clamando a Pablo, otros a Apolo, él los juzgó, y los llamó carnales, y le agradeció a Dios que él no había bautizado más que a unos pocos; declarándoles claramente que él había sido enviado a predicar el evangelio, y no a bautizar; y los llevó al único bautismo por medio del único espíritu, hacia el cuerpo del cual Cristo, el hombre espiritual, es la cabeza; y exhortó a la iglesia a que todos bebieran de un espíritu. Porque él afirmó en la iglesia la fe única, de la cual Cristo es el autor; y el bautismo único, el cual era el del espíritu hacia el único cuerpo; y el único Señor Jesucristo, quien era el bautista espiritual, el cual Juan dijo que vendría después de él. Y más aún el apóstol declaró que ellos, quienes habían adorado y servido a Dios en el espíritu, eran de la circuncición del espíritu, la cual "no era echa a mano;" por la cual "el cuerpo pecaminoso carnal fue quitado:" de la cual Cristo era el ministro.
Otra de las grandes objeciones que tenían era "que los cuáqueros negaban el sacramento," como ellos lo llamaban, "del pan y del vino, el cual" dijeron éstos, "ellos debían tomar, y hacer en memoria de Cristo hasta el fin del mundo." Tuvimos que trabajar una gran cantidad con los sacerdotes y profesantes acerca de esto, y acerca de las diferentes maneras de recibirlo en la así llamada cristiandad: porque algunos de ellos lo toman de rodillas, algunos sentados; pero ninguno de ellos, que yo alguna vez haya podido encontrar, lo toman como los discípulos lo tomaron. Porque ellos lo tomaron en un aposento después de la cena; pero aquellos generalmente lo toman antes de la cena; y algunos dicen, después que el sacerdote lo ha bendecido, es "el cuerpo de Cristo." Pero acerca de este asunto, Cristo dijo, "Hagan esto en memoria de mí." Él no les dijo qué tan seguido debían hacerlo, o por cuánto tiempo; ni les dijo que lo hicieran siempre por mientras que vivieran, o que todos los creyentes en él debían hacerlo hasta el fin del mundo. El apóstol Pablo, quien no se había convertido hasta después de la muerte de Cristo, le dijo a los Corintios que él había recibido del Señor aquello que él les manifestó a ellos con respecto a este asunto, y relató las palabras de Cristo con respecto a la copa de esta manera; "Hagan esto, todas las veces que lo beban, en memoria de mí" y él mismo añade, "Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, anuncian la muerte del Señor hasta que él venga." De modo que, de acuerdo con lo que pronuncia aquí el apóstol, ni Cristo ni él impusieron sobre la gente que hicieran esto siempre, sino que les da la libertad de hacerlo, "todas las veces que lo beban," etc. Los judíos sí acostumbraban a tomar una copa y partir el pan, y dividirlo entre ellos en las fiestas; como se puede ver en las Antigüedades Judías; de manera que el partir el pan y beber el vino eran ritos judíos, los cuales no debían durar para siempre. Ellos también bautizaron con agua, lo cual hizo que no fuera algo extraño para ellos, cuando Juan el Bautista vino con su ministerio disminuyente de bautismo por agua. Pero en cuanto al pan y al vino, después que los discípulos lo habían tomado, algunos cuestionarion si acaso Jesús era el Cristo. Porque algunos de ellos dijeron, después que él había sido crucificado, “nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel,".. Y aunque los Corintios tenían el pan y el vino, y fueron bautizados en agua, el apóstol le díjo que eran "reprobados, [el pecado todavía vivia en ellos], si Cristo no estaba en ellos;" y les pidió que se "examinaran a sí mismos." Y como dijo el apóstol, "Todas las veces que ustedes coman este pan y beban esta copa, ustedes anuncian la muerte del Señor hasta que él venga;" así Cristo había dicho antes que él era "el pan de vida," el cual "descendió del cielo;" y que "él vendría, y moraría en ellos;" lo cual los apóstoles testificaron que se cumplió; y exhortaron a otros a buscar aquello que "viene de lo alto:" pero el pan y el vino externos, y el agua, no vienen de lo alto, sino de abajo.
Ahora, ustedes que comen y beben de este pan y vino exteriores en memoria de la muerte de Cristo, y tienen su comunión con ello, ¿no vendrán más cerca de la muerte de Cristo que tomar el pan y el vino en memoria de ella? Después que hayan comido en memoria de su muerte, deben venir a su muerte, y morir con él, como lo hicieron los apóstoles, si ustedes quieren vivir con él. Este es un estado más cercano y más avanzado, estar con él en la comunión de su muerte, que sólamente tomar el pan y el vino en memoria de ella.
Debemos tener comunión con Cristo en sus padecimientos;
si vamos a reinar con él, debemos sufrir con él;
si vamos a vivir con él, debemos morir con él;
y si morimos con él, debemos ser sepultados con él,
y al ser sepultados con él en el verdadero bautismo, también seremos levantados con él.
Entonces habiendo sufrido con él, muerto con él, y habiendo sido sepultado con él, si ustedes han resucitado con Cristo "busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios." Coman el pan que viene de lo alto, el cual no es un pan externo; y beban la copa de la salvación la cual él da en su reino, la cual no es de un vino externo. Y entonces no mirarán las cosas que se ven (como lo son el pan y el vino y el agua externos), porque el apóstol dice, "Las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas." Así que aquí están los muchos estados y condiciones por las cuales se debe pasar antes que la gente pueda ver aquello, y participar de aquello que "desciende de lo alto:"
Porque primero hubo un "tomar del pan y el vino externos en memoria de la muerte de Cristo." Esto era temporal, y no era necesario; sino que estaban en su libertad de hacerlo "todas las veces que lo llevaran a cabo,..".
Segundo, debe haber un "venir a su muerte, un sufrir con Cristo;" y esto es necesario para la salvación; y no temporalmente, sino continuamente: debe haber un "morir diariamente."
Tercero, un "estar sepultados con Cristo."
Cuarto, "un ser resucitados con Cristo."
Quinto, después que ellos hayan sido resucitados con Cristo, entonces viene "una búsqueda de las cosas que están en lo alto, una búsqueda del pan que desciende del cielo" y un "alimentarse en ello y tener comunión en ello." Porque el pan, el vino y el agua externos vienen de abajo, y son visibles y temporales; pero, dijo el apóstol, "No buscamos las cosas que se ven, porque las cosas que se ven son temporales, pero las cosas que no se ven son eternas."
De manera que la comunión que está establecida en el uso del pan, el vino, el agua, la circuncisión, el templo externo, y las cosas que se ven tendrán un fin; pero la comunión que está establecida en el evangelio, el poder de Dios, el cual existía antes que existiera el diablo, el cual trae la vida y la inmortalidad a la luz, por la cual la gente puede ver sobre el diablo que los ha oscurecido, esta comunión es eterna, y permanecerá. Y todos los que están en la verdadera comunión buscan aquello que es celestial y eterno, lo cual desciende de lo alto, y están establecidos en el misterio eterno de la comunión del evangelio, el cual está escondido de todos los ojos que miran sólamente las cosas visibles. El apóstol le dijo a los corintios, quienes estaban en confusión en cuanto al agua, el pan y el vino, que él "no deseaba saber nada entre ellos sino a Jesucristo, y a éste crucificado."
Comentario del editor de este sitio. En Juan 6:27-28, Cristo comenzó su discurso acerca de "comer su carne, beber su sangre" con esta declaración: Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación. Yo sugiero que el sacramento de comer pan y beber vino de alguna secta, difícilmente se puede describir como "esforzarse, trabajar y producir" comida, sino que en cambio es el sustituto del hombre perezoso para una labor ordenada directamente que Cristo describe suficientemente para ponerle fin a cualquier argumento contrario. Cristo distingue aún más: Este es el pan que bajó del cielo. Los antepasados de ustedes comieron maná y murieron, pero el que come de este pan vivirá para siempre. Cristo termina con: El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida. . Claramente, sus palabras, las cuales debemos esfozarnos para oír al estar en silencio y escuchar, son el pan el cual debemos comer, al oír, escuchar y obedecer (arrepentirse), Lucas 6:47-48. Todos los supuestos sacramentos son invenciones del hombre para una salvación fácil, ritualizada, y auto-realizada que fácilmente puede describirse como la puerta angosta, la cual uno debe esforzarse para entrar, y la cual pocos encontrarán porque muchos prefieren el camino ancho y fácil que lleva a la destrucción. Esforzarse es ejercer mucho esfuerzo o energía; pocos pueden argumentar que el estar mojados con agua, o el comer pan y beber vino o jugo de uva, es trabajar con mucho esfuerzo o energía. En vez esto forma una fantasía de salvación sin esfuerzo, solo ritual - yo incluiría el dicho de la "oración del pecador" (diga las palabras mágicas) que es solamente otra invención supersiticiosa de evangelistas auto-nombrados, quienes están ansiosos de obtener reconocimiento de su "salvación" imaginaria de almas.
Así fueron constestadas las objeciones que los sacerdotes y los profesantes habían levantado en contra de los Amigos, y las piedras de tropiezo que habían puesto en el camino del débil fueron quitadas. Y las cosas fueron así abiertas, la gente llegó a ver por encima de ellos y a través de ellos, y a tener sus mentes establecidas sobre el Señor Jesucristo, que era su maestro gratuito; lo cual era el servicio por el cual yo fui inspirado a viajar por la nación después de mi encarcelamiento en la cárcel de Lanceston. Durante este año la verdad del Señor fue finalmente plantada sobre la nación, y muchos miles de personas fueron llevadas al Señor; tanto así que muy raramente había menos de mil cuáqueros en la cárcel en esta nación por causa del testimonio de la verdad; algunos por diezmos, algunos por ir a la iglesia, algunos por desacato, como ellos le llamaban, algunos por no jurar, y otros por no quitarse los sombreros, etc.
Después que yo hube visitado la mayor parte de la nación, y hube llegado a Londres otra vez, encontrando ese espíritu maligno que había alejado a Jaime Naylor y a sus seguidores de la verdad obrando allí, para llevar a los Amigos a la controversia acerca de él, yo le escribí una corta epístola a los Amigos, así como sigue:
A todos los que son la semilla elegida de Dios llamada los cuáqueros, donde la muerte es llevada a la muerte, y el anciano es siervo del más joven, y el que es elegido es conocido, el cual no puede ser engañado, sino que obtiene la victoria. Esta es la palabra del Señor Dios para todos ustedes: No vayan a la parte agravante, para esforzarse con ella a salirse del poder de Dios, por temor a dañarse a sí mismos, y correr en la misma naturaleza, fuera de la vida. Porque la paciencia debe obtener la victoria, y responder a aquello que es de Dios en todos; la paciencia debe llevar a todos a ello para poder sacarlos de lo que es contrario. De manera que dejen que su moderación, temperancia y paciencia sean conocidas a todos los hombres en la semilla de Dios. Porque un mensaje sin vida que alcanza la parte agravante en otros, solamente despierta la parte agravante y produce confusión; tiene una vida en la contienda externa, pero no alcanza al testigo de Dios en todos, por el cual ellos pueden alcanzar la paz y el pacto con Dios, y la comunión los unos con los otros. Por lo tanto, aquello que alcanza este testigo de Dios en ustedes y en otros, es la vida y la luz; la cual durará más que todo lo otro, y está sobre todo, y vencerá a todo. Por lo tanto vivan en la semilla de la vida la cual hiere a la semilla de la muerte.
Jorge Fox
Escribí otra epístola corta a los Amigos, para animarlos a mantener sus reuniones en el poder de Señor; la cual sigue a continuación:
Estimados Amigos,
Mantengan sus reuniones en el poder del Señor, el cual está sobre todo lo que vive en la caída y que debe tener un fin. Por lo tanto sean sabios en la sabiduría de Dios, la cual es de arriba, por la cual todas las cosas fueron hechas y fueron creadas; esa sabiduría puede ser justificada entre ustedes, y todos ustedes pueden ser guardados en la vida sólida, la cual existía antes que la muerte existiera; y en la luz que era antes de la oscuridad con todas sus obras. Y en esta luz y vida todos ustedes pueden sentir y tener paz y unidad celestial, poseyendo la comunión del evangelio la cual es eterna; la cual existía antes que aquello que no dura para siempre, y permanecerá cuando ésta se haya ido. Porque siendo que el evangelio es el poder de Dios, es puro y eterno. Sepan que ésta es su porción; en la cual se encuentra la estabilidad, la vida y la inmortalidad, brillando sobre aquello que oscurece lo inmortal. Por lo tanto todos sean fieles en sus medidas del poder y la vida que viene de él, para que ustedes puedan responder al amor y la misericorida de Dios a ustedes, como hijos obendientes del Altísimo; morando en el amor, la unidad, la paz, y la inocencia de corazón los unos hacia los otros; para que Dios sea glorificado en ustedes, y ustedes se mantengan como testigos fieles a él, y valientes por la verdad sobre la tierra. Que el Dios Todopoderoso los guarde a todos en su gloria, para que ustedes puedan sentir su bendición entre ustedes, y puedan poseerla.
Jorge Fox
Alrededor de este tiempo muchas bocas fueron abiertas en nuestras reuniones para declarar la bondad del Señor; algunas declaraciones de aquellos que eran jóvenes y sensibles en la verdad, quienes a veces pronunciaban unas pocas palabras en agradecimiento y alabanza a Dios. Para que ningún desorden se pueda levantar de allí en nuestras reuniones, fui inspirado a escribir una epístola a los Amigos como un consejo sobre este asunto:
A todos mis estimados amigos en la noble semilla de Dios, quienes han conocido su poder, su vida y su presencia entre ustedes, dejen que sea el gozo de ustedes sea escuchar y ver los manantiales de vida surgir en algunos; por medio del cual todos tienen unidad en el mismo sentimiento, vida y poder. Y sobre todas las cosas tengan cuidado de juzgar a cualquier persona abiertamente en sus reuniones, excepto cuando sean abiertamente profanas o rebeldes, como las que están fuera de la verdad; para que por el poder, la vida y la sabiduría ustedes puedan permanecer sobre ellas, y puedan responder al testimonio de Dios en el mundo, para que el tal, contra el cual ustedes testifican, no sea ninguno de ustedes; para que de esta manera la verdad pueda permanecer clara y única. Pero para aquellos que son sensibles, si son inspirados a pronunciar algunas palabras, y a hablar en la semilla y el poder del Cordero, apóyenlo y aguántenlo; esto es, los sensibles. Y si ellos van más allá de su medida, apóyenlo en la reunión por razón de la paz y el orden, para que los espíritus de la palabra no sean movidos en contra de ustedes. Pero cuando la reunión se acabe, entonces si alguno es inspirado a hablarle a ellos, entre ustedes y ellos, uno o dos de ustedes que lo sientan en la vida, háganlo en la vida y la sabiduría que es pura y tierna desde lo alto, porque el amor es aquello que edifica, soporta todas las cosas, es paciente, y cumple con la ley. De manera que en esto ustedes tienen orden y edificación, ustedes tienen sabiduría para guardarlos a todos sabios y en la paciencia; lo cual quita la ocasión de hacer tropezar al débil, y la ocasión del espíritu del mundo a levantarse; pero en la semilla real, la piedra pesada, ustedes mantienen abajo todo lo que es malo, y por medio de esto responden a lo que es de Dios en todos, y mantienen abajo lo que es malo. Porque ustedes oirán, verán y sentirán el poder de Dios predicando, a medida que la fe de ustedes esté completamente en aquello, (cuando no oigan las palabras), para atar, para encadenar; para limitar, frustrar, para que nada se levante ni venga sino aquello que está en el poder; porque con ello ustedes se contendrán, con ello ustedes aflojarán y abriarán todo manantial, planta y chispa; en lo cual estará su gozo y su refrigerio en el poder de Dios. Ustedes que conocen el poder de Dios y han venido a él, el cual es la cruz de Cristo, que los crucifica al estado de Adán y Eva en la caída, y así al mundo, por este poder de Dios ustedes llegan a ver el estado en el que estaban Adán y Eva antes de la caída: el cual poder de Dios es la cruz, en el cual permanece la gloria eterna, la cual lleva a la justicia, la santidad y la imagen de Dios, y crucifica a la injusticia, lo profano, y la imagen de Satanás, que Adán y Eva y sus hijos e hijas están bajo la caída. Por medio de este poder de Dios ustedes llegan a ver el estado que ellos estaban antes de la caída; sí y yo digo, a un estado más alto, a la semilla de Cristo, el segundo Adán, por medio de quien todas las cosas fueron hechas. Porque el hombre ha sido alejado de Dios. Todos los hijos e hijas de Adán y Eva, estando en un estado caído en la tierra, son alejados de Dios. Pero se dice que "La iglesia está en Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo," de manera que los que vienen a la iglesia, la cual está en Dios el Padre de Cristo, ellos deben venir a Dios otra vez, y así salir del estado caído de Adán y sus hijos en la caída, fuera de la imagen de Dios, fuera de la justicia y la santidad; y ellos deben venir a la justicia, hacia la verdadera santidad, la imagen de Dios, y así fuera de la tierra donde el hombre ha sido llevado, donde ellos vienen a la iglesia la cual está en Dios. El camino a este estado es Cristo, la luz, la vida, la verdad, el salvador, el redentor, la santificación y el justificador, en el poder y por medio de este poder, la luz y la vida, conversión, regeneración, y translado es conocido de la muerte a la vida, de la oscuridad a la luz, y del poder de Satanás a Dios otra vez. Estos son miembros de la verdadera iglesia, que conocen la obra de regeneración en la operación y el sentimiento de ella; y habiendo llegado a ser miembros de la iglesia de Dios, ellos son en verdad miembros los unos de los otros en el poder de Dios, el cual existía antes que el poder de la oscuridad. De manera que aquellos que vienen a la iglesia que está en Dios y en Cristo, deben salir del estado en el que estaba Adán después de la caída, alejados de Dios, hacia Dios, para conocer el estado en que él se encontraba antes de la caída. Pero aquellos que viven en el estado en que Adán se encontraba antes de la caída, no pueden creer que es posible llegar al estado en que él se encontraba antes de la caída. Por lo tanto ellos no vienen a la iglesia que está en Dios; sino que ellos están lejos de ésta, no han pasado de la muerte a la vida, son enemigos de la cruz de Cristo, la cual es el poder de Dios. Porque ellos se preocupan de las cosas terrenales, y no sirven a Cristo; ni aman el poder que puede llevarlos al estado en el que Adán estaba antes de la caída, y los crucifica al estado en el que estaba el hombre después de la caída; para que por medio de este poder ellos puedan ver hacia el comienzo, que el poder en el cual estaba el hombre ante la imagen celestial, santidad y justicia, se había perdido: y por medio de este poder ellos puedan llegar a conocer la semilla, a Cristo, lo cual hace salir las cosas antiguas, y hace todas las cosas nuevas; en la cual se siente la vida eterna. Porque toda la pobreza, el vacío, y la inhospitalidad están en el estado del hombre en la caída, fuera del poder de Dios; por medio de este poder él se hace rico otra vez, y en este poder él tiene fortaleza otra vez: este poder es la cruz, en la cual permanece el misterio de la comunión; y en el cual se encuentra la verdadera gloria, la cual crucifica toda las otras glorificaciones. Y, Amigos, aunque ustedes puedan estar convencidos, y hayan probado el poder, y hayan sentido la luz, aún así ustedes pueden sentir después una tormenta de invierno, tempestad, y granizo, escarcha, y frío, y tentación en el desierto. Sean pacientes y estén en silencio en el poder y en la luz que los convence, para mantener sus mentes en Dios; en ella estén quietos para que puedan venir al verano; para que la huída de ustedes no sea en el invierno. Porque si permanecen silenciosamente en la paciencia, la cual vence en el poder de Dios, no habrá huída. El labrador, después que ha sembrado su semilla, es paciente. Y ustedes, siendo guardados en la paciencia por el poder, llegarán por medio de la luz a ver a través y sentir las tormentas de invierno, y las tempestades, y todo lo frío, lo inhóspito, y lo vacío; y la misma luz y poder irá sobre la cabeza del tentador; y este poder y esta luz existían antes que él existiera. De manera que ustedes verán su salvación en la luz que está quieta, ustedes verán la fortaleza del Señor, ustedes sentirán la pequeña lluvia, y sentirán los manantiales frescos, sus mentes se mantendrán humildes en el poder y la luz; porque aquello que está fuera del poder eleva. Pero ustedes sentirán a Dios en el poder y la luz, revelando sus secretos, inspirando sus mentes, y sentirán que sus regalos vienen a ustedes; por medio del cual sus corazones serán llenos del amor de Dios, y alabado sea él que vive para siempre; porque su bendición se recibe en su luz y su poder. ¡De manera que el poder eterno del Señor Jesucristo los guarde y mantenga! Y cada uno viva en el poder de Dios para que todos puedan llegar a ser herederos de él; y sepan que ésta es la porción de ustedes; aún el reino que no tiene fin, y la vida sin fin de la cual es heredera la semilla. De manera que sientan esto establecido sobre todos, lo cual tiene la promesa, y la bendición de Dios para siempre.
Jorge Fox
Alrededor de este tiempo recibí algunas líneas de un profesante de alta posición, con respecto al camino de Cristo; al quien respondí de la siguiente manera:
Amigo,
No son las circunstancias lo que nosotros contendemos; sino el camino de Cristo y su luz, las cuales no son sino una cosa; aunque el mundo ha imaginado muchos caminos, y todos a partir del la luz, por la cual son condenados. Aquel que predicó esta luz dijo: "El que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error." Es lo mismo ahora con aquellos que conocen la verdad; aunque todo el mundo permanece en la impiedad. Nosotros negamos todas las dispensaciones y diferencias que no están unidas a la luz; y por la luz que existía antes de la separación, vemos que son auto-separaciones en lo sensual, sin tener el espíritu. Sus frutos y su propósito y son considerados en la balanza justa, y son hallados estando en la oscuridad, el helo aquí y helo allí del cual ustedes hablan; y la presencia de Cristo no está con ellos, aunque el ciego no lo vea; los cuales no ven con el ojo puro, el cual es único; sino con los muchos ojos, lo cual lleva a los muchos caminos. Ni lo son ninguno de los del pueblo de Dios, sino aquellos que son bautizados en este principio de luz; por la cual todos los siervos fieles de Dios fueron guiados por todas las edades, desde la apostasía y antes. Porque la apostasía era y ha sido siempre alejarse de la luz; y todos los que se oponen a la luz son apóstatas. Quienes luchan en contra de la verdad, son enemigos de ella, y no son accionados por el espíritu: pero tienen otro camino aparte de la luz. Todos los tales están en el mundo, sus palabras, modas, y costumbres, aunque de varias maneras, así como su adoración; sin embargo todos están bajo el dios de este mundo, oponiéndose a la luz y la venida de Cristo, lo cual debería liderar desde debajo de su poder, de cualquiera forma que sean: sin embargo todos están unidos en contra de la luz. Todas estas cosas son del mundo; y batallan en contra de aquellos que no son del mundo; pero están unidos y se están uniendo para salir del mundo; así fue siempre en contra del pueblo de Dios, bajo cualquier nombre. Ellos son solamente santos de nombre, los que son llamados a la verdad; y los hijos de Sión, los que no varían de la luz, a los cuales es prometido el espíritu, el cual no está atado a ninguna forma fuera de la luz; donde todos heredan, los que son co-herederos con Cristo; de lo cual muchos hablan, quienes heredan lo terrenal, en vez de lo celestial. Y mientras ustedes hablan de Cristo y sus apóstoles se visten con los dichos y las palabras de los profetas; para ser un ejemplo para ustedes en hacer esto; yo digo, los lobos tomarán disfraces de ovejas; pero la luz y la vida los encuentra, y juzga, no por sus palabras robadas, sino por sus obras. Ni Cristo se cubrió a sí mismo con palabras, sino las que fueron cumplidas en él: ni tampoco ninguno de los de Cristo hacen alarde en las líneas de ningún otro hombre que hayan sido alistadas sin ellos; y si ustedes son obedientes a esa regla, menos palabras y más vida serán vistas entre ustedes. Entonces ustedes no pensarán que es extraño silenciar la carne, y oír lo que él dijo, quien habla paz, "para que su pueblo no se vuelva a la locura." Si ustedes saben de una vez, que lo que es robado debe ser restaurado multiplicado por cuatro, la boca del falso profeta será cerrada, la cual edifica en engaño, pero no en justicia. Y donde ustedes dicen, "El espíritu de verdad no permite nada sino variedades sin fin;" Yo les digo, ustedes no conocen el espíritu de la verdad: porque el espíritu de verdad dijo, "No hay más que una cosa que es necesaria;" y hablar la misma cosa otra vez es seguro para los oyentes; pero el espíritu que no permite nada sino variedades sin fin, no es el espíritu de verdad, sino que se ha salido hacia nociones curiosas; y el número de sus nombres y colores no se lee en ningún lugar sino en la unidad o el espíritu de la verdad. Todos los demás llaman a la verdad engaño, y al engaño verdad, como lo hicieron los ciegos que se opusieron a la luz, quienes están siempre aprendiendo variedades sin fin, pero nunca fueron capaces de llegar al conocimiento de la verdad, ni al fin de sus labores: pero cuando ellos estaban fuera de una forma se metían en otra, mientras podían encontrar un árbol verde en el exterior. De esa manera ustedes son mantenidos toda su vida, y hasta la tumba en aflicción, como los sacerdotes sordos, que ustedes dicen, han sido antes de ustedes; solo que ustedes tienen una imágen más fina, pero menos vida. Y ustedes, las enseñanzas de quienes no tienen fin, y están en el molino a caballo del que ustedes hablan. He leído las epístolas a Timoteo, y a los Hebreos; y allí encuentro que el deber de todos los creyentes es ver la ley del nuevo pacto escrita en el corazón, a través del cual todos pueden conocer a Dios, desde el más pequeño hasta el más grande. Yo sé que las santas escrituras provechosas para el hombre de Dios; pero qué es esto al hombre de pecado, al primogénito, quien está fuera de la luz, y es inestable y mal educado, que se arrastran hacia su propia destrución; pero no pueden venir a la vida. Y de las dos ordenanzas de las cuales ustedes hablan, yo digo, con el mismo informe que ustedes niegan a los sacerdotes del mundo, nosotros los negamos a ustedes; siendo que ustedes no solo están fuera de la vida, sino fuera de la forma también. Ese mandamiento está en Mat 28:19. Ustedes nunca lo tuvieron, ni su poder; el cual era, "bautízenlos en el nombre del Padre, del hijo y del espíritu santo." Y de lo que Pablo recibió del Señor, el cuerpo y el pan, ustedes saben solamente lo poco que han leído; ni tampoco ustedes, que no creen en su luz, saben nada de la venida de Cristo. Y mientras que ustedes hablan de predicar a Cristo por envidia, y alegan por esto; yo les digo, tenemos suficientes de tales predicadores en estos días. Qué más están haciendo, ustedes que dicen que Pablo fue enviado a bautizar, aunque Pablo dice que él no lo fue: de manera que ustedes lo hacen mentiroso, si alguien llega a creerles a ustedes antes que a él. Ustedes también dicen, "Porque todos ustedes saben, él puede haber bautizado a miles." Ustedes podían fácilmente haber dicho millones, y haberlo probado inmediatamente. Ustedes pueden hablar de la misma circuncisión también, y sobre el mismo fundamento. Con respecto a las señales que siguieron a los que creían, las cuales ustedes dicen que han cesado; yo digo que aquellos que no pueden recibir la luz, no pueden ver las señales. Si ellos las pudieran ver, ellos no las creerían y probablemente dirían calumnias acerca de ellas; así como aquellos que se opusieron a la luz en edades anteriores no las creyeron. Además, ustedes pueden decir que algo ha cesado si su conocimiento de algo está basado solamente en escuchar o leer acerca de esto. Pero cuando, en la medida, Cristo es recibido en la luz, yo niego que el poder, y señales, y presencia de Dios no sea lo mismo que siempre fue; y es declarado como falso, y proveniente de un espíritu que no conoce a Dios, ni su poder. Y con respecto al fundamento del evangelio del cual ustedes hablan, yo digo, se debe poner otra vez en todo el mundo. Ustedes nunca estuvieron en el verdadero fundamento verdadero, debido a que el hombre de pecado estableció su fundamento falso (formas) sin poder. Hasta que ustedes puedan poseer la luz de Cristo que los santos predicaron, y posean la vida y la práctica, por vergüenza; dejen de hablar acerca de su fundamento, o su obra gloriosa, o su estremecimiento y su temblor. Estas son las experiencias de los santos, las cuales el mundo no conoce y no poseen; ni tampoco ustedes pueden leer de alguien que no tenga estas experiencias y que haya declarado que conoce a Dios, o que haya recibido su palabra. En su exhortación ustedes me mandan a amar a Cristo, donde sea que yo lo vea. Pero acaso me han dicho dónde uno debe venir a verlo, o cómo uno puede llegar a conocerlo, ustedes se han mostrado más como cristianos en esa declaración que en todo el resto de lo que ustedes han pronunciado. Pero al parecer ustedes no están unidos en pensamiento. Algunos de ustedes dicen que él se ha ido, y que él no será visto otra vez hasta el día del juicio final. Pero si alguna vez ustedes llegan a ver a Cristo en su comodidad, mientras ustedes se oponen a su luz, entonces Dios no ha hablado por medio de mí. Ustedes recordarán esto, cuando hayan gastado su tiempo.
Jorge Fox
Finalmente, en este año, la verdad del Señor quedó arraigada por toda la nación, y fueron muchos miles de personas las que se volvieron al Señor; además de que apenas bajarían de mil los que estaban en prisiones, por causa de los diezmos y de no ir a las iglesias, por desdeñosos, no prestar juramentos y no quitarse el sombrero.
Alrededor de este tiempo los sacedotes y profesantes se opusieron grandemente a la luz de Cristo Jesús. Ellos negaron que fuera dado universalemente a todos los hombres y negaron el derramamiento del espíritu sobre toda la humanidad, por el cual profetizaron los hijos y las hijas. Ellos trataron en gran manera de oscurecer las mentes de la gente para poder mantenerlos dependiendo de sus enseñanzas. Por esta razón fui inspirado por el Señor a escribir las siguientes líneas para abrir las mentes y los entendimientos de la gente y para manifestar la ceguera y la oscuridad de sus maestros:
A todos ustedes creyentes, sacerdotes, y maestros, que están en la oscuridad, y que no conocen el espíritu en la cárcel, o la luz que brilla en la oscuridad, la cual la oscuridad no puede comprender; pero que son infieles, a quienes el dios de este mundo ha cegado, y para quienes el evangelio está escondido. Porque aunue ustedes se refieren a los cuatro libros del Nuevo Testamento como los “evangelios”, el verdadero evangelio está escondido para ustedes; que ahora se preguntan acerca de la obra de Dios, y no creen que Cristo ha iluminado a todos los que vienen a este mundo. A ustedes yo les ofrezco algunas escrituras para leer, lo cual probará sus espíritus, y los enjuiciará, lo contrario que son al espíritu de los apóstoles, el espíritu de Cristo, y de los santos. "Cristo fue y le predicó a los espíritus encarcelados." 1 Pet. 3:19. El que lee que entienda si esta era una medida del espíritu, sí o no, o el espíritu sin medida, al cual él ministró. "Porque aquel a quien Dios ha enviado, habla las palabras de Dios; pues Dios no da el Espíritu por medida." Juan 3:34. Así Cristo no tenía el espíritu dado a él or medida. El apóstol dijo, "Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente." 2 Cor 10:13. Así que aquí estaba la medida, y no por medida. Cristo, quien no recibió el espíritu por medida, le dijo a aus discípulos que él les "enviaría el consolador, el espíritu de verdad, para guiarlos a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber." Juan 16:13-14. Piensen, lean, y aprendan; el consolador recibirá de lo mío, dijo Cristo, y se los mostrará; quien tiene la medida, recibe de él que no tiene la medida. El consolador, cuando él venga, debe reprender el mundo de pecado, de rectitud, y de justicia, Juan 16:8. Ahora piensen en la gran obra de Dios; el espíritu de verdad, lo cual lleva a los santos a toda la verdad, el cual recibe de Cristo, y lo muestra a los discípulos, quienes están en la medida, él reprenderá el mundo de pecado, porque ellos no creen,.. El consolador, a quien Cristo enviará, toma de lo suyo y se lo enseña a los discípulos; el mismo reprende al mundo. Ahora piensen, si esta es la medida, sí o no, lo que viene de aquel que no recibió su espíritu por medida. Aquel que lleva el creyente a toda la verdad, reprende a los incrédulos del mundo, por el pecado, la jusiticia y el juicio. Aquel que es llevado a toda la verdad ve aquello que es reprendido, por el espíritu de verdad que lo guía. Cristo dijo, "Él tomará de lo mía, y se los mostrará a ustedes." ¿Es esta una medida, sí o no, de aquel a quien Dios dio el espíritu sin medida?
Otra vez el Señor dijo, tanto por su profeta, Joel 2:28 como por su apóstol en Hechos 2:17-18. "Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán." Miren, ustedes engañadores; así dijo el Señor, él derramará su espíritu; tomen nota de la palabra del espíritu del Señor sobre toda carne. ¡Qué! Hombres jóvenes, hombres viejos, hijos e hijas, y criadas, ¿todos estos tienen el espíritu de Dios derramado sobre ellos? Así, dicen ellos, éstos niegan los medios. No esos son los medios. Y el día grande y notable del Señor viene, y pasará, en el cual quien sea que llame el nombre del Señor será salvo. El Dios de los espíritus de toda carne es conocido; y, dijo el apóstol, quien no se gloriará desmedidamente, "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó." Rom.1:19. Por aquello que fue manifestado por Dios en ellos, ellos conocieron la codicia, malicia, asesinato, engaño, y impiedad; sabían que los juicios de Dios estaban sobre tales cosas; y que ellos eran dignos de muerte; no sólo los que cometieron tales actos, sino aquellos que tomaron placer en los que los hicieron. Por lo tanto, dijeron los apóstoles, "la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres," … Ahora esto que es de Dios se manifiesta en ellos, lo cual Dios les mostró, por medio de lo cual ellos conocen la injusticia, y los juicios de Dios sobre ellos, y que los que son culpables de tales cosas son dignos de muerte; si es que esto es una medida, sí o no, la cual es de Dios, y la cual él les enseñó a ellos. Qúe fue lo que estaba en ellos que "hacen por naturaleza lo que es de la ley, lo cual les mostró la obra de la ley escrita en sus corazones." Rom 2:14-15. Tomen nota de la palabra "escrita;" ¿no juzgará ésto a aquellos que tienen la ley externa, pero están fuera de la vida de ella? El apóstol dijo, "Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho." 1 Cor 12:7. Hay diversidad de dones, pero el mismo espíritu; diversities of gifts, but the same spirit; Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Tomen en cuenta, "Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere." Tomen en cuenta estas palabras: “a cada uno en particular como él quiere."
Otra vez el apóstol dijo: "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente." Tito 2:11-12. Ahora que ustedes se han alejado de esta gracia, la cual trae salvación, y se han ido a la concupiscencia, ustedes la niegan y dicen que aquello que enseña a los santos, quienes son salvos por graica, no ha aparecido a todos los hombres. Judas dijo: "He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él." Judas 1:14-19. Tomen nota aquí otra vez; aquel que viene con decenas de millares de sus santos, a convencer a todos de sus obras impías y cosas duras que han hablado; aquí dice TODAS sus obras impías, y TODAS las cosas duras que han hablado; nada es dejado fuera, sino que TODOS deben ser convencidos y juzgados, el mundo debe ser reprendido, por aquel que viene con decenas de miles de sus santos, y reinará, y será rey y juez. Y acaso no tienen todos ustedes algo dentro de ustedes que los reprende por sus palabras duras, y por sus obras impías, los más impíos entre ustedes, que viven hablando palabras duras en contra de él, y en contra de su luz y su venida espiritual a su pueblo.
Nuevamente el apóstol, escribiendo a los gentiles, dijo: "Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo." Efe 4:7. Ahora, tomen nota, esta es la medida del don de Cristo, "quien ilumina a cada hombre que viene a este mundo," Juan 1:9,"para que todos los hombres puedan creer por medio de él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado,... Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo," Juan 3:18-19. Ahora, cada hombe que viene al mundo para ser iluminado, algunos lo aman, y lleva sus obras a la luz, para que con la luz puedan ver si son hechas de Dios; otros odian la luz, "porque sus obras eran malas;" aquellos no llevarán sus obras a la luz, porque saben que la luz los reprenderá. De manera que ellos odian la luz, con la cual Cristo los ha iluminado, porque saben que la luz los reprenderá por sus obras malas; y por lo tanto no vendrán a la luz.
Otra vez, el Señor por su profeta dijo con respecto a Cristo: "Lo daré por luz a las naciones, para que sea mi salvación hasta lo postrero de la tierra." Isa 49:6. ¿Y a qué son desobedientes los hijos, esto es, aquellos hijos desobedientes que caminan de acuerdo con el camino de este mundo, de acuerdo con el príncipe del poder de los aires, el "espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, a qué ellos son desobedientes?" Efe 2:2. Tomen nota y lean por sí mismos, quienes, siendo desobedientes, caminan de acuerdo con los caminos de este mundo, de acuerdo con el poder del príncipe del aire; tomen nota, yo les digo, ¿a qué son desobedientes los tales? El que tiene oído, que oiga. El apóstol Pablo le dice a los colosenses: "La ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia." Col 3:6. Vengan, ustedes que son creyentes, ¿no es esto que es desobedecido algo de Dios? ¿No es aquello que es manifestado de Dios en ellos, lo cual Dios les ha enseñado, lo cual les permite ver que los juicios de Dios están sobre ellos, cuando actúan impíamente? ¿No es esta la medida de Dios, el espíritu que está en la cárcel, y el espíritu de Dios que es afligido?
Y ustedes, profesantes, vengan, leamos la parábola de los talentos, y consideremos juntos, y veamos ¿quién es el que ha escondido el dinero del Señor en la tierra? Vengan, ustedes que han obtenido ganancia, entren el el gozo de su maestro. Vayan, ustedes que han escondido el dinero del Señor en la tierra, en la oscuridad completa; "quítenselo a él, y dénselo a alguien que tenga;" cada hombre recibirá su recomensa; porque el Señor ha dado a "cada uno conforme a su capacidad." Mat 25:15. Tomen en cuenta que dice, "a cada uno conforme a su capacidad." Lean esto, si pueden. Ahora el Señor viene a llamar a cada hombre individualmente para rendir cuenta, a quienes él ha dado individualmente, conforme a su capacidad. Ahora el siervo malo y negligente, que escondió el dinero del Señor en la tierra, será hallado; y el dinero del Señor le será quitado, aunque él lo haya escondido. Los mandamientos del Señor han sido gravosos para él; pero para nosotros no lo son, los que amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. "Y," dijo el apóstol a los Romanos, "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno." Rom 12:3. Lean y tomen nota, ésta es la medida de fe.
"Y," dijo otro apóstol, "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios." 1 Ped 4:10. "Porque la gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres." Ahora los buenos mayordomos pueden rendir cuentas con gozo; pero ustedes malos mayordomos, que se alejan de la gracia de Dios hacia la concupisciencia, ustedes serán contados con el resto; ustedes tendrán su recompensa. "Pero," dice el mundo, "¿deben ministrar todos como aquel que ha recibido el don?" Sí, digo yo, "pero que hable conforme a las palabras de Dios; y que lo haga conforme al poder que Dios le da," 1 Ped 4:11. Juan dijo en el Apocalípsis: "Y fueron juzgados cada uno según sus obras." Apoc 20:13. Cristo dijo, "En el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado." Mat 12:36. "Ustedes que invocan el nombre de Cristo, apártense de la iniquidad." 2 Tim 2:19. "Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras." Mat 16:27. Aquel que se ha ido a un lugar lejano, y ha dado sus talentos a cada uno de ustedes, conforme a sus muchas capacidades, "pagará a cada uno conforme a sus obras." Rom 2:6. "Y más aún les digo, si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, n |