La Cruz Perdida de la Pureza


Venga, escuche, oiga, obedezca


Todo aquel que viene a mí
y oye mis palabras,
y las hace [las practica y las obedece]
edifica una casa espiritual que sobrevive.

Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca.
Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa,
y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca.
Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra,
sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella;
en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa
Lucas 6:46-49

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¿Qué es necesario para la salvación?
La obediencia a los mandamientos que has oído
— De la Palabra del Señor en el interior

Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor! Juan 5:38-9
Sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida. Juan 5:38-40


Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma. Yo haré con vosotros un pacto eterno, las fieles misericordias demostradas a David. Isa 55:3


Obedézcanme, así yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. Condúzcanse conforme a todo lo que yo les ordene. Jer 7:23

Jesús dijo: Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada — sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42.

Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63.
Las palabras que usted lee no son espíritu y no imparten vida.

Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos. Rom 10:8
Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo [desde el interior de su corazón]. Rom 10:17
Cuando usted oye a Cristo desde el interior de su corazón hablándole, su fe crecerá a pasos agigantados.

Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios [en el interior] y la guardan [la practican, obedecen]. Luc 11:28

Usted debe oír, escuchar, y recibir con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Santiago 1:21

¿Por qué me llaman ustedes "Señor, Señor" , y no hacen [practican] lo que les digo?
Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace [las practica y las obedece].
Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos sobre la roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo mover, porque había sido bien construida.
Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa." Lucas 6:46-49

No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Y ¿cómo debemos hacer la voluntad del Padre, y así ir al cielo?
Entonces salió de la nube una voz que dijo:
«Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenloLucas 9:35

El que me ama, obedecerá mi palabra,
Mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.
El que no me ama, no obedece mis palabras. Juan 14:23-24


[Jesús] llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen. Heb 5:9

Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios,
atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días. Deut 30:19-20


Pero si tu corazón se aparta y no obedeces, te dejas extraviar, te inclinas a dioses ajenos y los sirves, (otros dioses son cualquier cosa que usted posea con orgullo, o cualquier pasatiempo, placer, pasión)
yo os declaro hoy que de cierto pereceréis. Deut 30:17-18


Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.
Luc 11:28

Pero en el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado. Por esto sabemos que estamos en él. 1 Juan 2:5.

Hablando de Jesús, Moisés dijo: "El Señor su Dios hará surgir para ustedes, de entre sus propios hermanos, a un profeta como yo; presten atención a todo lo que les diga. Y sucederá que cualquier persona que no escuche a aquel profeta será desarraigada del pueblo." (Esto se aplica a los gentiles también — debemos oír la voz de Cristo por dentro y obedecer lo que él nos manda para salvar nuestras almas de la destrucción.)

Recuerda lo que has recibido y oído; obedécelo y arrepiéntete. Apoc 3:3

Mirad que no rechacéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que en la tierra rechazaron al que advertía, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que advierte desde los cielos. Heb 12:25

Cuando usted oiga un mandamiento familiar de la Biblia, éste es dado para que usted comience a obedecer ese mandamiento inmediatamente.
Cuando el Señor le de un mandamiento, él también le dará la habilidad para obedecerlo.
Usted hace 10%, Él hace 90%. Pero usted debe hacer lo mejor que pueda para obedecer; él hará el resto para asegurar que usted pueda.

Aquel que obedece mis enseñanzas
-experimentará muchos resultados— De la Palabra del Señor en el interior

Santificación y limpiezaLavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras ...y luego vengan a mí, Isa 1:16,18

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Sal 119:9,11

(Guardar tu palabra significa escuchar, poner atención, y obedecer las palabras que ha oído.)

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, Efe 5:25-26

(De modo que al oír sus palabras, y obedecerle, usted es purificado y santificado).

Santifícalos (purifícalos, conságralos, sepáralos para ti mismo, hazlos santos) en tu verdad; tu palabra es verdad. Juan 17:17
(La palabra de Dios que se ha oído, la cual es verdad, santifica.)

(La palabra definitivamente no se refiere a la Biblia:)
Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Juan 15:3

Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Juan 13:8

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7

Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad. Juan 17:19

Ha hecho perfectos para siempre a los que está santificando. Heb 10:14


La Biblia no lo puede limpiar, santificar, ni darle una Vida nueva;
pero Jesús, la Palabra de Dios, hablando palabras, sí puede, y lo hace, con aquellos que obedecen.
Jesús dijo: Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63

Perfección y el fruto del espíritu: Sean perfectos, como su Padre que está en los cielos. Produzcan el fruto del arrepentimiento.

En la parábola del sembrador y la semilla, Jesús nos habla más acerca del beneficio de escuchar la Palabra y obedecer:
La semilla es la Palabra de Dios. Y la [semilla] que cayó entre los espinos, éstos son los que oyen, se van, y son de esta vida, y no llevan fruto para PERFECCIÓN. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia. Lucas 8:14-15.
De modo que si usted retiene la palabra oída, la obedece, y las recuerda, entonces usted producirá fruto de perfección.
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Gal 5:22-23
Y fruto es la evidencia de un verdadero seguidor de Cristo:
Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos. Juan 15:8

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Juan 15:4
El que permanece en mí y yo en él,
este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.
1 Cor 13:3
Producir fruto es poseer el amor de Dios; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor. Gal 5:6

El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano... en el fuego. Juan 15:6

Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Heb 13:21

Ahora vuelvo a ti, pero digo estas cosas mientras todavía estoy en el mundo, para que tengan mi alegría en plenitud — para que ellos puedan experimentar el cumplimiento en mi deleite en ellos, para que mi gozo pueda ser perfeccionado en sus propias almas, para que elos puedan tener mi alegría dentro de ellos llenando sus corazones. Juan 17:13

El amor de Dios

Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:1-6


Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina. 2 Ped 1:4

Para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros,
para que el mundo crea que tú me has enviado. Juan 17:21

Yo les he dado a conocer quién eres, y seguiré haciéndolo, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo mismo esté en ellos. Juan 17:26

Llegar a ser un hijo de Dios, guiado por el Espíritu de Dios

Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Rom 8:13-14
Ser guiado es oír la voz de Cristo con órdenes directas con respecto a qué hacer y cuándo hacerlo.
Él no lo deja para adivinar acerca de un sentimiento, una llamada, una opinión, una carga, un deseo, o una "puerta abierta" para caminar por ella.

El que venciere [la naturaleza pecaminosa, por medio del arrepentimiento diario en la cruz interna de la negación propia] heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. Apoc 21:7

Ser hecho libres del pacado

Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos. Juan 8:31

Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:32


Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres. Juan 8:36


Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

Todo aquel que permanece en él, no peca.
Todo aquel que peca, no lo ha visto ni lo ha conocido.
1 Juan 3:6
Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado,
porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 1 Juan 3:9
Y su semilla son las palabras que él ha plantado en su corazón, palabras que usted ha oído, la Palabra de Dios.

El regalo de Dios es Él mismo — llegar a ser uno con Dios — Si usted pone atención y obedece, resulta en la unión con Dios. Él se une con nuestra naturaleza purificada. La Voz del Señor

El que me ama, obedecerá mi palabra,
y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.
[una vivienda el el corazón de aquellos que obedecen]
En aquel día [cuando él aparezca en usted] ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes.

Vendré otra vez,
y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Juan 14:3

Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy. Que vean mi gloria, la gloria que me has dado porque me amaste desde antes de la creación del mundo. Juan 17:24

Yo les he dado a conocer quién eres, y seguiré haciéndolo, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo mismo esté en ellos. Juan 17:26

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Juan 15:4

Pablo dijo: He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Gal 2:20

Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. 2 Cor 5:1

Lo que pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Dios. Miq 6:8

Oír la voz

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc. 3:20

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Juan 5:25.

Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27

Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Juan 18:37

De cierto, de cierto os digo que el que oye mi palabra y cree [depende, confía, obedece] al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo que viene la hora y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oyen vivirán. Juan 5:24-25

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.
Pero
al extraño no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
Juan 10:4-5


Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebaño y un pastor. Juan 10:16

Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón. Hebreos 4:7

Tengan cuidado de no rechazar al que habla, pues si no escaparon aquellos que rechazaron al que los amonestaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si le volvemos la espalda al que nos amonesta desde el cielo. Hebreos 12:25

Usted debe venir a Él -Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma. Isa 55:3

Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca. Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa. Lucas 6:46-48

Venid a mí, ...  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí. Mat 11:28-29

Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Lucas 18:16

Debemos ir a él como niños pequeños, con confianza, con humildad; con fe para escuchar en silencio, y fe para obedecer lo que oímos.
Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Luc 18:14

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mat 11:28

Yo soy el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed. Juan 6:35

Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que a mí viene, no lo rechazo. Juan 6:37

Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Juan 6:44

"María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará." Aprender a los pies de Jesús. Lucas 10:39-42

Y espérelo -Esperarlo a Él es sentarse persistentemente en humilde silencio, escuchar su voz y sus palabras, velar para ver sus revelaciones, oír sus mandatos, y después obedecerle.

Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22

Aguarda y espera en Jehovah. Esfuérzate, y que tu corazón esté confiado. ¡Sí, espera en Jehovah! Sal 27:14

Pero los que esperan en Jehovah renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:31

Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas.
Porque el que me halla, halla la vida; y él obtiene el favor de Jehovah. Prov 8:34-35


Se dirá en aquel día: "¡He aquí, éste es nuestro Dios! En él hemos esperado, y él nos salvará: ¡Éste es Jehovah! En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémonos en su salvación!" Isa 25:9

De cierto en Dios espera en silencio mi alma; de él proviene mi salvación. Salmo 62:1

Aguarda y espera en Jehovah. Esfuérzate, y que tu corazón esté confiado. ¡Sí, espera en Jehovah! Sal 27:14

Tú, pues, vuélvete a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios. Oseas 12:6

Bueno es Jehovah para los que en él esperan, para el alma que le busca. Lam 3:25

¡Tome nota! Esperarle a él es buscarle. Leer la Biblia e ir a los servicios de las sectas no es buscar a Dios.

Desde la fundación del mundo no se ha escuchado, ni el oído ha percibido,
ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4

Pablo cita el versículo recién mencionado en 1 Corintios: "Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." La diferencia clave: Isaías dice espera, y 1 Cor 2:9 dice aman. Por lo tanto amar a Dios es esperarle: nosotros le esperamos para oír sus palabras que nos enseñan, nos convencen, nos animan, y nos guían — eso es amar a Dios.

Y aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28

Esperar persistente y pacientemente es presenciar a Jesús trayéndole su salvación; lo que usted oye usted debe hacer caso y obedecer para obtener la salvación: habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan, Heb 5:9; es por gracia que a usted se le enseña y es cambiado para llegar a ser puro. Tit 2:11-14

Y vele por él

Volvió luego a sus discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro:--¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Mat 26:40

Mirad, velad y orad, porque no sabéis cuándo será el tiempo. Mar 13:33


Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles. Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera vigilia, si los halla velando, bienaventurados son aquellos siervos. Luc 12:37-38

Velad,
pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre. Lucas 21:36

Por tanto, no durmamos como los demás, sino vigilemos y seamos sobrios. 1 Tes 5:6


Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, guardando los postes de mis puertas,
porque el que me halle, hallará la vida y alcanzará el favor de Jehová; Prov 8:34


En mi lecho me acuerdo de ti; pienso en ti toda la noche. Salmo 63:6

Él está en usted, y siempre ha estado

Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis. Mar 13:21

De modo, que él no es hallado en ningún edificio de iglesia o catedral, porque él no habita en casas construidas por manos humanas. Hechos 7:48.

Pablo nos dice: ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? 2 Cor 13:5

A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Col 1:27

El Espíritu de Dios ha sido derramado sobre toda la humanidad. Hechos 2:17

Lo que de Dios se conoce les es manifiesto [revelado], Rom 1:19
(Nota: Pablo está diciendo que cualquier cosa que se puede aprender, mostrar, ver y experimentar de Dios, debe ser revelado dentro del hombre.)

¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? 1 Cor 3:16

Él mismo le enseñará y lo cambiará

Jesús dijo: Escrito está en los Profetas: "Y todos serán enseñados por Dios". Así que, todo aquel que oye al Padre y aprende de él, viene a mí. Juan 6:45

Juan nos dice:
La unción que de él recibieron permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe. Esa unción es auténtica —no es falsa— y les enseña todas las cosas. Permanezcan en él, tal y como él les enseñó. 1 Juan 2:27


El discípulo no está por encima de su maestro, pero todo el que haya completado su aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su maestro. Lucas 6:40

Las promesas de Jesús son: El Espíritu Santo o Consolador o Espíritu de Verdad le enseñará acerca del pecado y la justicia, lo llevará a toda verdad, y le enseñará todas las cosas — si usted está en silencio, escucha, piensa en el nombre de Jesús, oye, y obedece. Usted puede memorizar la Biblia entera, y no conocerá la verdad porque la Biblia sólo testifica acerca de la verdad; la Biblia no es la verdad, Jesús es la verdad, y la Biblia no es Jesús. Si usted no oye su voz, usted todavía está perdido en sus pecados.

Si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros. Y si yo voy, os lo enviaré.
Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
En cuanto a pecado, porque no creen en mí;
en cuanto a justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis más;
y en cuanto a juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado. Juan 16:7-11

Si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros. Y si yo voy, os lo enviaré.
Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Juan 16:7-8
[Si el hombre va al Espíritu Santo, para oír en silencio, él eventualmente oirá, después debe obedecer — para aprender todas las cosas y toda la verdad.]

En cuanto a pecado, porque no creen en mí; Juan 16:9
[A medida que todo hombre han tenido su día de visitación del Espíritu Santo, han oído el consejo del Señor y lo han rechazado con incredulidad; por lo tanto continúan en el pecado. Cuando el hombre va a escuchar, el Espíritu Santo le muestra al hombre los pecados secretos de su corazón. El Espíritu Santo tiene que enseñarle al hombre acerca del pecado; hasta entonces, su corazón está velado, sin idea de cuan profundo él está esclavizado al pecado. La misma gracia que le muestra al hombre sus pecados, limpia y purifica sus pecados.]

en cuanto a justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis más;
Juan 16:10
[La justicia de Jesús nos es revelada por el Espíritu Santo de manera que nosotros practicamos la justicia, así como Jesús la practica: nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es justo. 1 Juan 3:7.]

y en cuanto a juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado. Juan 16:11
[El Espíritu de Satanás está en el corazón de cada hombre, haciendo al hombre un esclavo del pecado, hasta que el Señor purifica al hombre gradualmente; y después durante su segunda venida en su corazón, cuando él trae la salvación a aquellos que le esperan, él aplasta a Satanás debajo de vuestros pies, y lo destruye con el resplandor de su venida. 2 Cor 4:6. Heb 9:28, Rom 16:20, 2 Tes 2:8]

Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.
.. y os hará saber las cosas que han de venir....
Juan 16:13:14
[Si usted oye y obedece la voz de la verdad, su alma es purificada por la obediencia a la verdad. 1 Ped 1:22.]

Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre,
él os enseñará todas las cosas. Juan 14:26


Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él. 1 Juan 2:27


Eventualmente usted llegará a saber todas las cosas: vosotros tenéis la unción de parte del Santo y conocéis todas las cosas. 1 Juan 2:20

Es una cruz para la voluntad del hombre el sentarse en silencio, luchando para evitar que su mente ande vagando; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él nos manda y nos enseña por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz con la que usted debe negarse a sí mismo y cargarla cada día para así seguir a Jesús. Seguir es obedecer. Usted no puede ser su discípulo a menos que usted tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación sólo es recibida por aquellos que siguen al cordero dondequiera que él vaya — quienes obedecen completamente la voz del Señor, en lo que sea que él les manda.

Pablo dijo: Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón. Estos, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron al libertinaje para cometer con avidez toda clase de impureza. Pero vosotros no habéis aprendido así sobre Cristo, si en verdad lo habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está corrompido por los deseos engañosos, renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Efe 4:17-24. ¿Está usted comenzando a ver que es crítico que usted oiga, y aprenda de la verdad, de parte de Jesús mismo?

Bueno y recto es Jehová.; por eso él enseñará a los pecadores el camino.
Encaminará a los humildes en la justicia y enseñará a los humildes su camino. Sal 25:8-9

Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar. Sobre ti fijaré mis ojos. Sal 32:8

A fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, [la palabra de la verdad no es un libro], el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Efe 1:12-13

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, Tito 2:11-12
Esta es la base del arrepentimiento y el cambio, ser enseñados personalmente por la gracia lo que debemos negar y como vivir.

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. Juan 4:29

Usted debe estar en silencio y escuchar

Él está en usted, pero para oírlo, usted tiene que escuchar. ¿De qué otra manera usted puede escuchar a no ser que esté en silencio para oír?
Después de decir el Padre Nuestro, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan. Mat 6:7-8.

Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios.
Salmo 46:10


Calle toda carne delante de Jehová. Zac 2:13

Callad ante la presencia del Señor Jehová. Sof 1:7

Jehová. está en su santo templo: ¡Calle delante de él toda la tierra! Hab 2:20

Sólo en Dios reposa mi alma; de él proviene mi salvación. Sal 62:1

El Señor aborrece los planes de los malvados,
pero le agradan las palabras puras. Pro 15:26


El sacrificio que ofrecen los malvadoses abominable para Jehová;
la oración de los rectos es su gozo. Pro 15:8

Cómo pueden las oraciones hechas en sus mentes carnales ser agradables para Dios, cuando la mente carnal es enemistad contra Dios.

No te apresures, ni con la boca ni con la mente, a proferir ante Dios palabra alguna; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras.
Quien mucho se preocupa tiene pesadillas,y quien mucho habla dice tonterías.
Ecl 5:2-3

Sentarse en silencio esperando al Señor es llevar la cruz—en vez de pensar cómo puede agradar a otros.
- Voz del Señor.

Considere y recuerde lo que usted ha oído—
Haga caso y obedezca

Consideren cuidadosamente lo que oyen. Con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes—y aún más se les añadirá. Mar 4:24-5

Jesús respondió, "Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la obedecen." Lucas 8:21

Jesús dijo, Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la obedecen. Lucas 11:28

Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará; y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará. Lucas 8:18

Así que recuerda lo que has recibido y oído; obedécelo y arrepiéntete. Apoc 3:2-3

Pero mi pueblo no escuchó mi voz; Israel no me quiso a mí.
Por eso los entregué a la dureza de su corazón, y caminaron según sus propios consejos. Sal 81:11-12

Pero los que obedecen a Dios brillarán como el sol en su reino. ¡Ustedes, si en verdad tienen oídos, presten atención! Mat 13:43

Oír la palabra de Dios, es oír el Espíritu de Cristo hablándole desde adentro. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Heb 11:3

Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca. Deut 32:1

Samuel respondió: ¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice?
El obedecer vale más que el sacrificio,
y el prestar atención, más que la grasa de carneros. 1 Sam 15:22


Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, guardando los postes de mis puertas, porque el que me halle, hallará la vida y alcanzará el favor de Jehová. Prov 8:34

La voz del Señor es bondadosa, suave, pura, fácil de entender, fácil de aceptar, apacible, completa, siempre moralmente correcta, estimulante— nunca tiene ni siquiera un indicio de sarcasmo, amargura o condenación—nunca es incompleta, ni lo deja para que usted adivine lo que él quiere; en cambio Sus palabras están llenas de su amor mismo—su espíritu de Amor—porque él es Amor. También su voz siempre será la misma. Hay muchas voces que se pueden oír, pero son amargas, sarcásticas, incompletas, confusas, condenadoras, burlonas, cuestionadoras—la voz del Señor no es así. Todo lo que provenga de Él también será moralmente correcto, comprobado con escrituras de la Biblia. Él me dijo, "Vale la pena saber lo que la Biblia dice que es incorrecto; todos mis grandes hombres conocían las escrituras."

Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de la descendencia de ella, contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Apoc 12:17

Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Apoc 14:12

Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad. Apoc 22:14

Después de un tiempo de obediencia a la palabra hablada, la luz de Dios se levanta en sus corazones

Esto ha venido a confirmarnos la palabra de los profetas, a la cual ustedes hacen bien en prestar atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día y salga el lucero de la mañana en sus corazones.
2 Ped 1:19


Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. 2 Cor 4:6.
Cristo es revelando en su corazón; usted ve la gloria de DIos, y tiene conocimiento de la gloria de Dios.

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7

Aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan. Heb 9:28

He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación. Isa 25:9

Entonces para Entrar a la Unión Con Dios, Una Nueva Criatura, en el Reino de los Cielos – Un Paraíso sobre la Tierra y Para Siempre.

Entrar a la Unión con Dios a través de Cristo

En aquel día vosotros conoceréis que soy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros. "Si alguno me ama, mi palabra guardará y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. Juan 14:20,23

Para que todos sean una sola cosa; así como tu oh Padre en mí y yo en ti, que también ellos lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo en ellos y tú en mi, para que sean perfectamente unidos, para que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado, como también a mi me has amado. Juan 17:21-23.

Mediante ellas nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones. 2 Ped 1:4.

Aún estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. Efe 2:5

Porque hemos llegado a ser participantes de Cristo, si de veras retenemos el principio de nuestra confianza hasta el fin. Heb 3:13

Ser una Criatura Enteramente Nueva

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Cor 5:17   

Por que ni la circuncisión ni la no-circuncisión valen nada, sino la nueva criatura. Gal 6:15

Y os habéis vestido del nuevo, el cual se renueva para un pleno conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creo. Col 3:10 

pero, renovaos en el espíritu de vuestra mente y vestíos del nuevo hombre [Cristo] que ha sido creado a semejanza de Dios en justicia y santidad de verdad. Efe 4:23-24

Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción y que esto mortal sea vestido de inmortalidad. 1 Cor 15:53

Trasladado al Reino de los Cielos 

Con gozo damos gracias al Padre que os hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. El nos ha liberado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado; Col 1:12-13

Y si voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo; por que donde yo este, vosotros también estéis. Padre, quiero que donde yo esté, también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vean mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Juan 14:3, 17:24 

Y juntamente con Cristo Jesús, nos resucitó y nos hizo sentar en los lugares celestiales. Efe 2:6  

Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cuando había de venir el reino de Dios, les respondió diciendo:-- El reino de Dios no vendrá con advertencia. No dirán: ¡“Mirad aquí esta”!  O ¡“Allí está”! Porque el reino de Dios está en medio de vosotros. Lucas 17:20-21

Para entender mejor la necesidad de aprender en silencio,
vea los destacados escritos de Jorge Fox titulado ¿Por qué el silencio?, también en la barra lateral.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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