La Cruz Perdida de la Pureza



Referencias del Reino del Cielo en el Nuevo Testamento

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  1. Mateo 3:2
    Decía: "Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca."


  2. Mateo 4:17 
    Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.


  3. Mateo 4:23 
    Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


  4. Mateo 5:3
    Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.


  5. Mateo 5:10
    Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.


  6. Mateo 5:19-20 
    Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. Porque les digo a ustedes, que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley.


  7. Mateo 6:10 
    venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.


  8. Mateo 6:33
    Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.


  9. Mateo 7:21
    No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.


  10. Mateo 8:11-12 
    Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.


  11. Mateo 9:35
    Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


  12. Mateo 10:7
    Y yendo, predicad, diciendo: "El reino de los cielos se ha acercado".


  13. Mateo 11:11-12
    En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.


  14. Mateo 12:25-28 
    Y conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no se mantendrá en pie. Y si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo puede entonces mantenerse en pie su reino? Y si yo expulso los demonios por Beelzebú, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Pero si yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros.

  15. Mateo 13:11 
    A ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos; pero a ellos no.


  16. Mateo 13:19-23 
    A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.


  17. Mateo 13:24-30
    Jesús les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos puede compararse a un hombre que sembró buena semilla en su campo.


  18. Mateo 13:31-32 
    Les contó otra parábola: "El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas."


  19. Mateo 13:33 
    Les dijo otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina hasta que todo quedó fermentado.


  20. Mateo 13:38-43 
    y el campo es el mundo; y la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno...El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad; y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes. Entonces LOS JUSTOS RESPLANDECERÁN COMO EL SOL en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga.


  21. Mateo 13:44
    El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Cuando un hombre lo descubrió, lo volvió a esconder, y lleno de alegría fue y vendió todo lo que tenía y compró ese campo.


  22. Mateo 13:45-46 
    El reino de los cielos también es semejante a un mercader que busca perlas finas, y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.


  23. Mateo 13:47-50
    El reino de los cielos también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogió peces de toda clase
    .

  24. Mateo 13:52 
    Todo maestro de la ley que ha sido instruido acerca del reino de los cielos es como el dueño de una casa, que de lo que tiene guardado saca tesoros nuevos y viejos.


  25. Mateo 16:19 
    Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos.


  26. Mateo 16:28 
    En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino.


  27. Mateo 18:1-4 
    En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: --¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?...Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se humilla como este niño será el más grande en el reino de los cielos.


  28. Mateo 18:23-35 
    Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.


  29. Mateo 19:12
    Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y también hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte.


  30. Mateo 19:14 
    Jesús dijo: "Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos."


  31. Mateo 19:23-24
    Les aseguro --comentó Jesús a sus discípulos-- que es difícil para un rico entrar en el reino de los cielos. De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.


  32. Mateo 20:1-16
    Así mismo el reino de los cielos se parece a un propietario que salió de madrugada a contratar obreros para su viñedo.


  33. Mateo 20:21 
    Él le dijo:--¿Qué quieres? Ella le dijo: --Ordena que en tu Reino estos dos hijos míos se sienten el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.


  34. Mateo 21:32 
    Jesús les dijo: En verdad os digo que los recaudadores de impuestos y las rameras entran en el reino de Dios antes que vosotros. Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia y no le creísteis, pero los recaudadores de impuestos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, ni siquiera os arrepentisteis después para creerle.


  35. Mateo 21:43 
    "Por eso les digo que el reino de Dios se les quitará a ustedes y se le entregará a un pueblo que produzca los frutos del reino.


  36. Mateo 22:2-14 
    El reino de los cielos es como un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo.


  37. Mateo 23:13
    ¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo.


  38. Mateo 24:7 
    Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes.


  39. Mateo 24:14 
    Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.


  40. Mateo 25:1-13 
    Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio.


  41. Mateo 25:31-46
    Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.


  42. Mateo 26:29
    Les digo que no beberé de este fruto de la vid desde ahora en adelante, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.


  43. Marcos 1:15 
    El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!


  44. Marcos 4:11-12
    Y les decía: A vosotros os ha sido dado el misterio del reino de Dios, pero los que están afuera reciben todo en parábolas.


  45. Marcos 4:26-29
    Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra.


  46. Marcos 4:30-32 
    Decía también: ¿A qué compararemos el reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo?


  47. Marcos 9:1
    Y añadió: --Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder.

       
  48. Marcos 9:47 
    Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno
    . [Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él solamente está ilustrando lo serio que es el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el Reino y escapar el infierno, el pecado no es permitido, y punto.]

  49. Marcos 10:14
    Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: "Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.

  50. Marcos 10:15 
    En verdad os digo: el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.


  51. Marcos 10:23 
    Jesús miró alrededor y les comentó a sus discípulos: --¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!


  52. Marcos 10:21-31
    Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.


  53. Marcos 11:10 
    ¡Bendito el reino venidero de nuestro padre David! --¡Hosanna en las alturas!


  54. Marcos 12:32-34
    Viendo Jesús que él había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y después de eso, nadie se aventuraba a hacerle más preguntas.


  55. Marcos 13:8 
    Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá terremotos por todas partes; también habrá hambre. Esto será apenas el comienzo de los dolores.


  56. Marcos 15:43
    José de Arimatea, miembro distinguido del Consejo, y que también esperaba el reino de Dios, se atrevió a presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.

  57. Lucas 1:33 
    y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.


  58. Lucas 4:43
    Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.


  59. Lucas 6:20 
    Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.


  60. Lucas 7:28
    Os digo que entre los nacidos de mujer, no hay nadie mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.


  61. Lucas 8:1
    Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios.

  62. Lucas 8:10
    Él dijo: --A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.


  63. Lucas 9:2
    Entonces los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.


  64. Lucas 9:11
    Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que necesitaban ser curados.

  65. Lucas 9:27 
    Además, les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios.


  66. Lucas 9:60 
    Mas El le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios.


  67. Lucas 9:62
    Pero Jesús le dijo: Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.


  68. Lucas 10:9 
    Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: El reino de Dios ya está cerca de ustedes.


  69. Lucas 10:11
    "¡Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha acercado a vosotros".


  70. Lucas 11:2
    Y Él les dijo: Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino.


  71. Lucas 11:20
    Pero si expulso a los demonios con el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el reino de Dios.


  72. Lucas 12:31
    Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.


  73. Lucas 12:32
    No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.

  74. Lucas 13:18-19 
    ¿A qué se parece el reino de Dios? --continuó Jesús--. ¿Con qué voy a compararlo?


  75. Lucas 13:20-21 
    Volvió a decir: --¿Con qué voy a comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer tomó y mezcló con una gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa.


  76. Lucas 13:22-30 
    Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.


  77. Lucas 14:15-24 
    Cuando uno de los que estaban sentados con El a la mesa oyó esto, le dijo: ¡Bienaventurado todo el que coma pan en el reino de Dios!


  78. Lucas 16:16
    La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.



  79. Lucas 17:20-21
    Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo iba a venir el reino de Dios, y él les respondió: --La venida del reino de Dios no se puede someter a cálculos.

    No van a decir: '¡Mírenlo acá! ¡Mírenlo allá!' Dense cuenta que el reino de Dios está entre ustedes. (Oprima aquí para ver el respaldo bíblico en línea)


  80. Lucas 18:17 
    De cierto os digo que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.


  81. Lucas 18:16
    Pero Jesús, llamándolos, dijo:--Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.


  82. Lucas 18:24-30 
    Mirándolo Jesús, dijo: ¡Qué difícil es que entren en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios...Entonces Él les dijo: En verdad os digo: no hay nadie que haya dejado casa, o mujer, o hermanos, o padres o hijos por la causa del reino de Dios, que no reciba muchas veces más en este tiempo, y en el siglo venidero, la vida eterna.


  83. Lucas 19:11-27 
    Como la gente lo escuchaba, pasó a contarles una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios iba a manifestarse en cualquier momento.

  84. Lucas 21:10-19, 31
    Se levantará nación contra nación, y contra reino --continuó--
    ...Igualmente, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que el reino de Dios está cerca.

  85. Lucas 22:16-18
    porque os digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios. Y habiendo tomado una copa, después de haber dado gracias, dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotros; porque os digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.


  86. Lucas 22:29-30 
    Por eso, yo mismo les concedo un reino, así como mi Padre me lo concedió a mí, para que coman y beban a mi mesa en mi reino, y se sienten en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.


  87. Lucas 23:42 
    Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.


  88. Lucas 23:51 
    que no había estado de acuerdo con la decisión ni con la conducta de ellos. Era natural de un pueblo de Judea llamado Arimatea, y esperaba el reino de Dios.


  89. Juan 3:3 
    De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios --dijo Jesús.


  90. Juan 3:5 
    Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios --respondió Jesús.


  91. Juan 18:36 
    Mi reino no es de este mundo --contestó Jesús--. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo.


  92. Hechos 1:3 
    Después de padecer la muerte, se les presentó dándoles muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante cuarenta días se les apareció y les habló acerca del reino de Dios.

  93. Hechos 1:6 
    Entonces los que estaban reunidos con él le preguntaron: --Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel?

  94. Hechos 8:12
    Pero cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, tanto hombres como mujeres se bautizaron.


  95. Hechos 14:22
    fortaleciendo a los discípulos y animándolos a perseverar en la fe. "Es necesario pasar por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios", les decían.


  96. Hechos 19:8 
    Entró Pablo en la sinagoga, y por tres meses continuó hablando denodadamente, discutiendo y persuadiéndoles acerca del reino de Dios.


  97. Hechos 20:25 
    Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de vosotros, entre quienes anduve predicando el reino, volverá a ver mi rostro.

  98. Hechos 28:23 
    Señalaron un día para reunirse con Pablo, y acudieron en mayor número a la casa donde estaba alojado. Desde la mañana hasta la tarde estuvo explicándoles y testificándoles acerca del reino de Dios y tratando de convencerlos respecto a Jesús, partiendo de la ley de Moisés y de los profetas.


  99. Hechos 28:31 
    predicando el reino de Dios, y enseñando todo lo concerniente al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbo.


  100. Romanos 14:17
    porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo.


  101. 1 Corintios 4:20
    Porque el reino de Dios no es cuestión de palabras sino de poder.


  102. 1 Corintios 6:9-10 
    ¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.


  103. 1 Corintios 15:24 
    Entonces vendrá el fin, cuando él entregue el reino a Dios el Padre, luego de destruir todo dominio, autoridad y poder.


  104. 1 Corintios 15:50 
    Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.


  105. Gálatas 5:19-21 
    Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.


  106. Efesios 5:5 
    Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.


  107. Colosenses 1:12-13 
    dando gracias con alegría al Padre. Él los ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz. Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo.


  108. 1 Tesalonicenses 2:12 
    Los hemos animado, consolado y exhortado a llevar una vida digna de Dios, que los llama a su reino y a su gloria.


  109. 2 Tesalonicenses 1:5 
    Todo esto prueba que el juicio de Dios es justo, y por tanto él los considera dignos de su reino, por el cual están sufriendo.


  110. 2 Timoteo 4:18 
    El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


  111. Hebreos 1:8 
    Pero del Hijo dice: Tu trono, Dios, por los siglos de los siglos. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino.


  112. Hebreos 12:28
    Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.


  113. Santiago 2:5 
    Escuchen, mis queridos hermanos: ¿No ha escogido Dios a los que son pobres según el mundo para que sean ricos en la fe y hereden el reino que prometió a quienes lo aman?


  114. 2 Pedro 1:10-11 
    Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas, jamás caeréis. De esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.


  115. Apocalipsis 1:6 
    e hizo de nosotros un reino y sacerdotes para su Dios y Padre, a El sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
      

  116. Apocalipsis 1:9 
    Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y en la perseverancia que tenemos en unión con Jesús, estaba en la isla de Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.


  117. Apocalipsis 5:10 
    Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.


  118. Apocalipsis 11:15
    El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.


  119. Apocalipsis 12:10 
    Y oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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