La Cruz Perdida de la Pureza


El triste fracaso de Jaime Naylor

Advertencias previas a Naylor

Jaime Naylor era un predicador muy elocuente. Un grupo en Londres se formó en torno a él en admiración, incluyendo varias mujeres que expresaban continuos halagos. Semanas antes del incidente, Fox había advertido a Naylor por escrito que se desvinculara de sus admiradores que lo adulaban y le instruyó que los expulsara de la Sociedad. Naylor ignoró la instrucción. Cuando Fox lo visitó en la cárcel en Exeter, antes de su liberación que resultó en la exhibición ridícula, Fox le advirtió dos veces que estaba infectado con un espíritu engañoso. Naylor se negó a aceptar las advertencias, y en su lugar quiso besar a Fox (como Judas) a lo que Fox se negó.

Tomado en gran parte de Valiente por la Verdad de Ruth Murray:

Cuando Jaime Naylor fue liberado de la prisión de Exeter, mientras viajaba a Bristol el frenesí de sus admiradores (en su mayoría mujeres que habían sido encarceladas con él, y que habían fingido grandemente por causa de él, supuestamente incluso inclinándose para besar sus pies) llegó a su punto más alto. Ellos formaron una procesión para atenderlo, con un hombre que conducía el caballo de Naylor con su cabeza descubierta (no usar sombrero al aire libre se consideraba locura); y las mujeres pusieron sus bufandas y pañuelos en el camino por donde pasaría el caballo, gritando hosannas ante él, imitando así la entrada de Jesús en Jerusalén (todo lo cual parece bastante absurdo, pero difícilmente un crimen). Fueron rápidamente detenidos y encarcelados en Bristol. Estos escandalosos procedimientos dieron a los opositores de los cuáqueros la oportunidad de llevar este fracaso ante la atención de la nación. El Parlamento [De la Palabra del Señor en el interior: "cuyo brazo había matado a tantos de los fieles y justos]" tomó el asunto y, instado por los predicadores presbiterianos e independientes puritanos, que querían destruir a la secta completa, lo condenó a tortura cruel e ignominiosa [lo cual es un testimonio adicional del espíritu no cristiano de los congregacionalistas puritanos y presbiterianos]. Él fue puesto "en la picota durante horas, azotado [sólo en Londres recibió 310 latigazos hasta que cada pulgada cuadrada de carne fue rasgada de su espalda] por el verdugo por las calles de Londres y Bristol [mientras caminaba detrás de un carro, donde sus pies descalzos eran cruelmente pisados ??por caballos con cascos clavados a lo largo del camino], su lengua fue agujereada con un hierro caliente, y su frente marcada con la letra "B" [por blasfemo]. Entonces fue enviado a prisión de por vida, de la cual él fue soltado cuando rey regresó.1

Comentario del editor del sitio: Los detalles sangrientos de los castigos, muy fuera de proporción comparados con la ofensa absurda de Naylor, se omiten deliberadamente. Sin embargo, hay un detalle que aclarar. Cuando Naylor fue severamente castigado por el Parlamento, mucho más allá de lo que merecía su lapso de juicio, Robert Rich, un comerciante de Londres, le tomó la mano y le besó las heridas después. Los críticos de Fox dicen que Rich exhibió el verdadero perdón, mientras que Fox mismo debería haber estado allí ayudando a Naylor también. No comprenden que Robert Rich fue uno de los admiradores aduladores, cuyas halagos contribuyeron al declive original de Naylor, y que cualquier cuáquero se asociaría con él sólo continuaría empeorando la reputación de los cuáqueros. Además que en este punto Naylor todavía tenía que llegar al arrepentimiento, mientras continuaba tratando de justificar sus acciones. Naylor mismo dice, mientras estaba en confinamiento solitario después en Bridewell, "mi corazón está quebrantado por la ofensa que le he ocasionado a la verdad de Dios y su pueblo". Sewel también informa que Robert Rich se alió con John Perrot, un cuáquero que dejó la Sociedad y se convirtió en un severo enemigo de los cuáqueros, escribiendo dos libros críticos contra los cuáqueros ("The Spirit of the Hat" y "Tyranny and Hypocrisy Detected"), e incluso fue hallado falsificando el nombre de Edward Burrough en un documento escandaloso, y que más tarde persiguió severamente a los cuáqueros en Norteamérica por no jurar. Los críticos de Fox están equivocados de nuevo.

Los cuáqueros de toda Inglaterra fueron atacados brutalmente en reuniones y en público como herejes peligrosos. Las acciones de Naylor generaron una plaga de persecuciones de parte de individuos y gobiernos en contra de los cuáqueros. Muchos pensaban que los cuáqueros caerían, pero ellos se unieron y continuaron prosperando.

Comentario del editor del sitio: Sin embargo, la causa fue dañada definitivamente, y de alguna manera eso puede que no sea tan obvio, (vea mi comentario al final).

Más detalle, tomado en gran parte de La historia de los cuáqueros de Sewel, (quien personalmente entrevistó a algunos de los participantes en este desafortunado incidente.)

Después de esto [después de sus castigos] él fue encarcelado en Bridewell. Él soportó su encarcelamiento con gran paciencia, y en su aislamiento la escama cayó de sus ojos [su primer verdadero arrepentimiento]. "Mi corazón está quebrantado", escribe a sus amigos, "por la ofensa que he ocasionado a la verdad y el pueblo de Dios. Les ruego que me perdonen." Él hizo una recantación completa de su conducta, y después de su liberación de la cárcel, en una reunión grande en Bristol, habló con tal sentimiento de su pecado y de la misericordia de Dios al restaurarlo, que había pocos ojos secos entre su audiencia. Sus amigos recibieron con amor al penitente y el Señor le permitió predicar nuevamente el evangelio, pero su constitución estaba tan debilitada por sus sufrimientos que murió en 1660 a la edad de cuarenta y tres. En la hora de la muerte dijo: "Hay un espíritu que siento, que se complace en no hacer mal, ni en vengar ningún mal. Su tierra y su fuente son la misericordia y el perdón de Dios, su corona es mansedumbre, su vida es amor eterno ".

Aunque, como un cuerpo, los Amigos habían repudiado la conducta de Jaime Naylor [pero afortunadamente no el hombre], el mismo Parlamento que pronunció esta cruel condena en contra de él, promulgó un proyecto de ley contra los vagabundos, redactado para que pudiera ser utilizado contra los Amigos. Con esto, cualquier persona desocupada o vagabundo que no tuviera un negocio bueno y suficiente para viajar que fuera aprobada por los jueces, podría ser castigado como un truhán (y muchos cuáqueros fueron severamente castigados.)

Jaime Naylor nació de padres honestos en el distrito de Ardsley, cerca de Wakefield en Yorkshire, hacia el año 1616. Había servido en el ejército del parlamento, siendo un maestro de cuartos en la tropa de Lambert en Escocia; era miembro de los Independientes; y después, en el año 1651, siendo convencido por Jorge Fox, junto con Richard Farnsworth, Thomas Aldam, William Dewsbury * y su esposa, se unió a los cuáqueros. Un año después, mientras estaba detrás del arado, oyó una voz que le decía que dejara a su familia para predicar la Verdad. Él dilató y sufrió castigo por su desobediencia, y luego se fue bajo órdenes de viajar hacia el oeste sin idea de lo que se suponía que debía hacer. Cuando llegó allí se le dio el mensaje y siguió las instrucciones del Señor. Era un hombre de excelente habilidad natural, y al predicar se absolvió a sí mismo bien, tanto en la palabra como en la escritura, entre sus amigos, de modo que muchos llegaron a recibir la Verdad por su ministerio.

* Dewsbury estaba en la reunión, pero había sido convencido mucho antes. De hecho, ya estaba en el Reino en el momento de esta reunión. Fue uno de los pocos que alcanzó la madurez antes de reunirse con Fox u otro cuáquero que Fox había convencido.

Llegó a Londres hacia finales del año 1654 o principios de 1655 y encontró allí una reunión de Amigos que ya se habían reunido en esa ciudad gracias al servicio de Edward Burrough y Francis Howgill. Él predicó de manera tan eminente que muchos, admirando su gran don, comenzaron a estimarlo muy por encima de sus hermanos lo que, aunque no debía afectarle, condujo a un cisma en la sociedad; y esto corrió a un nivel tan alto que algunas mujeres atrevidas y desconsideradas, de las cuales Martha Simmons * era la principal, tuvieron la audacia de disputar con Francis Howgill y Edward Burrough abiertamente en su predicación y así perturbar las reuniones. Howgill y Burrough, ambos ministros sobresalientes, reprobaron su indiscreción como era su deber.

*Del Diario de Cambridge, vol. 2, pág. 464, Fox escribió a Naylor en 1656: "Martha Simmons y el extraño [John] y su esposa, han sido negados por sus mentiras y calumnias, y así juzgados por la verdad". A Naylor se le ordenó que evitase su compañía, cosa que evidentemente no hizo, desobedeciendo una orden directa de la Sociedad Cuáquera, no sólo de Fox; porque, según las instrucciones precisas de Fox en varias cartas, que seguían de cerca las escrituras, nadie en la sociedad fue negado a menos que una asamblea les hubiera advertido repetidamente sin que ellos se arrepintieran.

Pero estas mujeres, que habían disputado con Burrough y Howgill y que entonces fueron reprendidas por Burrough y Howgill por comportamiento divisivo, estaban tan enfurecidas por su reprensión que Martha y otra mujer se fueron a quejar con Jaime Naylor. Su alegato no tuvo éxito porque él no quiso juzgar a sus hermanos como ellas le pidieron.

Comentario del editor del sitio: Pero, aunque Naylor no había leído la carta que Fox le escribió anteriormente, debería haber censurado severamente a Marta y haberse disociado de ella si no se arrepentía de su sembrar discordia entre los hermanos, siendo una de las seis cosas que el Señor detesta. Naylor estaba obviamente muy lejos de la verdad, incluso en esos momentos. El Señor me ha dicho: los grupos de mujeres halagadoras son particularmente peligrosos. Él había fracasado en su deber como ministro, incluso antes del escándalo. El fracaso de Naylor fue más que un lapso temporal de juicio debido a un duro encarcelamiento. Su fracaso, un alejamiento del Espíritu de Dios, ocurrió mucho antes de su encarcelamiento y liberación, cuando se produjo la absurda demostración. Muchas personas creen que el fracaso de Naylor se debió a su duro encarcelamiento, pero los hechos demuestran que esto sólo fue su último error de juicio después de varios otros errores aún más graves: no hacerle caso a la carta de Fox para desvincularse de sus admiradores, seguido por no hacer caso a las varias advertencias verbales de Fox.

En ese momento Marta cayó en una "pasión, en una especie de fuerte llanto y gritó amargamente con una lúgubre voz aguda 'busqué juicio, pero escucha mi clamor'", y con ese prefacio a su actuación, ella lloró con un fuerte y apasionado lamento, que entró y penetró a Jaime Naylor de tal manera que lo golpeó con tanto dolor y tristeza que se desanimó en espíritu y estaba desconsolado. Entonces el temor y la duda entraron en él, de modo que él llegó a ser nublado en su entendimiento, desconcertado, y en una pérdida de juicio. Esto le alejó de sus mejores amigos [los verdaderos, que no eran halagadores] porque no aprobaron su conducta. Peor aún, él continuó dando oído a las elogiosas alabanzas de algunas personas caprichosas, por lo que debía haberlos aborrecido y reprobado. Su doloroso estado debe ser una advertencia, incluso para aquellos que han recibido grandes dones, de que nunca podrán aceptar la exaltación humana, no sea que ellos también caigan, sino más bien se deben esforzar por continuar en la verdadera humildad, lo cual es la única manera que un cristiano puede mantener la seguridad.

Hannah Stranger,1 a quien muy bien conozco y tengo razones para creer que era una mujer de alta imaginación, le escribió en ese tiempo varias cartas muy extravagantes, llamándolo eterno Hijo de Justicia, Príncipe de Paz, el Hijo unigénito de Dios, el más justo entre diez mil, etc. Una de estas cartas de alabanza extravagante fue encontrada en Naylor cuando fue arrestado. En las cartas de Jane Woodcock, John Stranger y otros, habían expresiones de la misma extravagancia. La dicha Hannah Stranger, Martha Simmons y Dorcas Erbury, llegaron a tal nivel de locura que en la prisión de Exeter se arrodillaron ante Naylor y le besaron los pies. Pero en cuanto a lo que se ha divulgado acerca de su supuesta fornicación, nunca pude encontrar, aunque fui muy curioso en el caso, que él era en lo más mínimo culpable de esto2. Pero por todo eso, él ya estaba demasiado transportado, y llegó a estar aún más exorbitante. Para ser liberado de esa prisión, y cabalgar a Bristol a principios de noviembre, fue acompañado por el mencionado anteriormente y otras personas. Pasando por los suburbios de Bristol, Thomas Woodcock se descubrió la cabeza3 delante de él. Uno de ellos condujo su caballo. Dorcas, Martha y Hanna extendieron sus bufandas y sus pañuelos delante de él, y la compañía cantó: "Santo, santo, santo, Jehová Dios de los ejércitos, Hosanna en lo más alto: santo, santo, santo Dios de Israel". Así, estos locos cantaron mientras caminaron por fango y tierra hasta llegar a Bristol, donde fueron examinados por los magistrados y encarcelados; y poco después Naylor fue llevado a Londres para ser examinado por el parlamento, [el cuerpo gubernamental, cuyo brazo ya había matado a tantos de los fieles y justos].

Fin del texto de Sewel

1 Hannah vio su error y fue completamente reintegrada en la Sociedad. Como testimonio de la política de perdón de los cuáqueros y olvidando los errores del pasado, Jorge Fox le pidió a Hannah que acompañara a su hija para pedirle al rey Carlos II la liberación de su esposa Margaret Fox; esto era obviamente una tarea muy importante, solicitada con fe y confianza en Hannah.

2 Dado que Naylor admitió libremente otros errores graves, pero insistió en que era totalmente inocente de los cargos de fornicación, los cargos de fornicación no son confiables en lo más mínimo. Naylor dijo que la fornicación era imposible porque él había sido hecho, "como a todas las mujeres, como un niño, Dios es mi registro". Esto da testimonio de la necesidad de llegar a ser como un niño pequeño para entrar en el reino, y que algunos hombres se convierten en eunucos por el bien del reino de los cielos.

3 Thomas Woodcock se descubrió la cabeza al cabalgar el caballo de Naylor. Note lo escandaloso que era estar sin un sombrero afuera. Estar sin sombrero en esa época era considerado como evidencia de la falta de cordura del hombre. La cultura puede persuadirnos más allá del simple razonamiento. Este es exactamente el mismo tabú cultural que existía en la iglesia primitiva de los apóstoles, sólo que en ese tiempo se aplicaba a las cabezas de las mujeres que debían estar cubiertas en sus reuniones.

Naylor había recibido el fruto del Espíritu después de haber crucificado sus deseos y afectos, y había llegado a la primera etapa de la perfección; la desobediencia voluntaria en esta primera etapa de la perfección es fatal. El pecado voluntario es el fruto que se marchita, y como dice la palabra del Señor en el interior: "Cuando se seca el fruto, se quita la protección". La muerte de Naylor por lesiones parece ser el ejemplo clásico de cuando el Señor quita la protección debido a los frutos que se habían marchitado y las estrellas que cayeron del cielo en Apocalipsis 6:13. Naylor mostró tener muy mal juicio. Naylor era desobediente a aquel que era mayor que él, Jorge Fox. Naylor desobedeció la orden escrita de la Sociedad. Naylor estaba claramente fuera, bajo la influencia de la adulación y el orgullo resultante. La muerte de Naylor a los 42 años debido a lesiones mientras regresaba a casa, después del escándalo y el encarcelamiento resultante, parece haber sido debida a que el Señor quitó la protección debido a los frutos que se habían marchitado en las estrellas que cayeron del cielo. Jorge Fox, en su carta de abajo, citando la Palabra del Señor, le escribió: "Tú y tus discípulos y el mundo están unidos contra la Verdad, y esto se manifiesta a través de tu obstinación y terquedad, y esta es la palabra de El Señor Dios para ti". Aquellos que llegan a la primera etapa de la perfección y pecan voluntariamente son los descritos en Hebreos 10: 26-29, quienes han actuado con desprecio del espíritu de gracia, y para quienes no queda más sacrificio por los pecados.

Cuando Naylor y sus necios admiradores fueron arrestados, la siguiente carta de Fox a él fue hallada en su persona:

De La Biblioteca de los Amigos, Vol. XI, 1847, página 338.  (Una advertencia muy fuerte.)

De la Colección de Manuscritos de W. Caton en Swarthmore

Entre la colección de cartas de Swarthmore, se encontró el siguiente llamado de Jorge Fox a Jaime Naylor acerca de esta época: —fue firmada por Jorge Fox así: — 'g ff to james naler 1656.' Y al final hay un memorándum en la misma redacción que la de la carta, a saber: .—'Esta es una copia de la carta que se encontró en su posesión cuando fue examinado'.

James, debes llevar tu propia carga y la de tu compañía contigo, cuya iniquidad aumenta; y por causa ti,no se clama en contra de ella. Ustedes han satisfecho al mundo, sí, los deseos que ellos buscaron. Tú y sus discípulos, y el mundo [están] unidos contra la Verdad, y esto se manifiesta a través de tu obstinación y terquedad; y esta es la palabra del Señor Dios para ti. Muchos no esperaban que tú hubieras alentado a esas personas, como los que claman contra el poder y la vida de la Verdad; pero querías nutrir con la Verdad, y no querías entrenar a una compañía contra ella. ¿Y qué es lo que cumple la profecía del mundo y sus deseos? Por lo tanto considera, y busca por ti mismo, si esto es inocencia. Yo poseo la luz de Dios en todos ustedes, pero esto juzgo.

Jorge Fox

Para James N. estas

Qué sucedió allí se puede ver en el juicio impreso, que el parlamento publicó con entusiasmo. Creo que Jaime Naylor se nubló en su entendimiento en esta transacción [en el juicio; él no había llegado a la plena realización de lo que había hecho, lo cual es un requisito previo para el arrepentimiento];

Para apoyar las conclusiones de Sewel con respecto a Naylor, tenemos cartas de Richard Huberthorne a Margaret Fell, describiendo la condición de Naylor en la prisión, incluso después del castigo, y cómo sus seguidores continuaron avergonzando a los cuáqueros:

RICHARD HUBBERTHORNE A MARGARET FELL.

Londres, el 25 del noveno mes, [undécimo mes] 1656.

ESTIMADA HERMANA,—Con mucho amor la saludo a usted y al resto de su familia, y a todos los fieles por ahí.

He estado en los condados del este, Essex, Suffolk y Norfolk, donde el servicio del Señor es grande, y los obreros son pocos. Y como el trabajo es grande, así es la recompensa, la cual es su poder y presencia para acompañar su obra.

En la actualidad estoy de nuevo en Londres, pero es como que no me quedaré mucho tiempo en la ciudad, sino que pasaré hacia el oeste a Bristol y Gales del Sur, si el Señor lo quiere.

James Nayler está aquí en Londres; él y las mujeres son mantenidos como prisioneros en una posada, y han sido llamados dos veces ante un comité de parlamentarios, y examinados con respecto a si reconocería que James Nayler era Cristo. Pero él los mantuvo fuera de todas las ocasiones en contra de él, negando que James Nayler era Cristo, pero Cristo estaba en él. Ha habido varias veces en las que [algunos] de los hombres del Parlamento han llegado al lugar donde estaban prisioneros, cuestionándolo acerca de las cosas que fueron realizadas por él y las mujeres, en su testimonio de que era así. Pero a veces los dejaba sin darles una respuesta completa y los dejaba insatisfechos. El sexto día pasado yo estaba con James. Ese poder de la oscuridad en las mujeres lo dominaba a él, como te escribí al principio. Muchas personas vienen diariamente a ellos, tanto del mundo, como también a los que están convencidos, y se asombran por las imitaciones que se actúan entre ellos, ya que a menudo se arrodillan ante él, etc. James habla más que nada a los Amigos como justificando todas sus acciones como inocentes. Fui inspirado para hablarle cuando estaba con él, pero él no estaba dispuesto a oírme abrir la verdad de nada al pueblo. Mi corazón se compadeció de su condición; pero todo el consejo de los hermanos a él está en discusión en el estado actual en el cual él está, aunque las entrañas de la ternura se han extendido hacia él. Algunos que son inestables piensan que hay un gran poder entre ellos; pero aunque oscurece a algunos en el presente como una nube, —siendo resucitados de la tierra, — al final de los días de limitación, caerá de nuevo a la tierra; el sol brillará sobre él; y los hijos recibirán poder del Hijo para reinar sobre todo engaño. Esto he escrito, para que entienda algo de su condición tal cual es.

Su estimado amigo, R. H.

De la Colección de Manuscritos de W. Caton en Swarthmore

RICHARD HUBBERTHORNE A МARGARET FELL,

Londres, el 10 del doceavo mes, 1656 [segundo mes de 1657.]

En cuanto a Jaime Naylor, él está en Bridewell, y permitirán que pocos vengan a él. Sus seguidoras a veces designan reuniones en los lugares más públicos de la ciudad, como en la Bolsa, y en los lugares donde Jaime Naylor sufrió. De la Bolsa enviaron a algunos de ellos a prisión en Bridewell. Ellos son una gran ofensa al camino de la Verdad aquí por el presente; pero la Verdad obrará a través de todos. Aunque las aguas de la contienda están en las inundaciones de la actualidad, sin embargo el agua de la vida fluye dulcemente, y los arroyos agradables son bebidos por aquellos que se mantienen pacientes en la voluntad de Dios; y la vida, el poder y la gloria son más manifiestos que nunca de parte del Padre.

R. H.

[En una carta fechada Londres, el día 22 del mes doceavo, segundo mes de 1657,] él escribió así;—]

En cuanto a James Nayler, él permanece en Bridewell y se mantiene cerca; ellos no permitirán que ninguno de los Amigos venga a él, pero su esposa llega a él a veces. Él todavía está en la separación de la Verdad y de los Amigos; pero la obra de Dios continúa y prospera. Alexander Parker está aquí; Edward Burrough está en Essex; Y Francis Howgill en Kent.

R. H.

De la Colección de manuscritos de W. Caton

Hay otras cartas de los primeros cuáqueros que trazando la recuperación de Jaime Naylor, resultando eventualmente en su restauración e incluso en la predicación exitosa. Ver Cartas Históricas. William Dewsbury también tiene un informe reconfortante sobre la reconciliación de Naylor con Fox, Howgill, Burrough y otros.

Sewel continúa:

Pero no importa lo graves que fueran sus acciones, le agradó a Dios en su infinita misericordia levantarlo otra vez, y llevarlo hacia tal arrepentimiento sincero que (como vemos en la continuación) él aborreció no sólo todo este asunto, sino también manifestó su dolor de corazón en expresiones verdaderamente penitentes las cuales fueron publicadas como sigue a continuación:

'Gloria a Dios Todopoderoso, quien gobierna en los cielos y en cuyas manos están todos los reinos de la tierra; quien levanta y derrumba de acuerdo con su voluntad; quien tiene maneras de confundir la exaltación del hombre, y de castigar a sus hijos, y de hacer que el hombre sepa que es polvo ante él; cuyos juicios están por encima del hombre más alto, y cuya compasión alcanza la miseria más profunda; y el brazo de su misericordia está por debajo para sacar al prisionero del hoyo, y para salvar de la gran destrucción a aquellos que confían en él, la cual el hombre vano en su necedad se trae sobre sí mismo; quien ha liberado mi alma de la oscuridad, y ha hecho un camino para mi libertad fuera de la cárcel, y me ha rescatado del gran cautiverio; quien divide el mar ante él, y quita las montañas de su camino, en el día cuando él libera a los oprimidos de la mano de aquel que es muy poderoso para para los de la tierra; que su nombre sea exaltado para siempre, y que toda carne le tema; cuyo suspiro es vida para los suyos, pero un fuego consumidor para el adversario.

Y para el Señor Jesucristo sea el dominio eterno sobre la tierra, y su reino sobre todos los poderes de la oscuridad; aun ese Cristo de quien declararon las escrituras, que era, y es, y ha de ser, la luz del mundo a todas las generaciones; de cuya venida yo testifico con el resto de los hijos de la luz, engendrados de la simiente inmortal, cuya verdad y virtud ahora resplandecen en el mundo, para la justicia de vida eterna, y el Salvador de todos quienes creen en ella; quien ha sido la roca de mi salvación, y su espíritu ha dado quietud y paciencia a mi alma en la profunda aflicción, por causa de su nombre; alabanzas para siempre.

Pero condenadas para siempre son todos aquellas falsas adoraciones con la cual alguno ha idolatrado mi persona en la noche de mi tentación, cuando el poder de la oscuridad estaba arriba mío. Todas las ropas que pusieron en el camino, sus reverencias y cantos, y todo el resto de aquellas acciones salvajes que en alguna manera tendieron a deshonrar al Señor, o a alejar algunas mentes de la medida de Jesucristo en si mismos, para mirar a la carne, la cual es como pasto, o para atribuir a lo visible aquello que pertenece a Cristo Jesús; todo eso yo condeno, por lo cual el nombre puro del Señor en alguna manera ha sido blasfemado por medio de mi, en el tiempo de la tentación: o los espíritus de cualquier persona han sido afligidos, quienes verdaderamente aman al Señor Jesús, en todo el mundo, de cualquier clase. Esta ofensa yo confío que ha sido dolor de corazón, que el enemigo de la paz del hombre en Cristo debería obtener esta ventaja en la noche de mi prueba, para despertar la ira y las ofensas en la creación de Dios; una cosa que la simpleza de mi corazón no tuvo intención de hacer, el Señor lo sabe; quien en su amor sin fin me ha dado poder sobre ello, para condenarlo. Y también esa carta que me fue enviada a Exeter, por John Stranger, cuando yo estaba en la cárcel, con estas palabras: “Su nombre ya no será Jaime Naylor, sino Jesús,” esto yo digo que es escrito por causa de las imaginaciones; y un temor se apoderó de mi cuando lo vi al principio, de modo que lo puse en mi bolsillo, cerca, sin intención de que nadie lo lea; lo cual ellos una vez que lo encontraron en mi, lo esparcieron al exterior, lo cual la simpleza de mi corazón nunca aceptó. Por lo tanto yo niego esto también, que el nombre de Jesucristo fue recibido en vez de Jaime Naylor, o atribuido a él; porque ese nombre es la simiente prometida de todas las generaciones; y el que tiene al Hijo, tiene el nombre, que es vida y poder, la salvación y la unción, en cuyo nombre todos los hijos de la luz son bautizados. Y el nombre de Cristo yo confieso ante los hombres, cuyo nombre para mi fue una torre poderosa en la noche y en el día; y este es el nombre Cristo Jesús, que yo confieso, el Hijo y el Cordero, el prometido donde él habla en el hombre y la mujer. Pero el que no tiene esto en él no tiene vida, ni puede tenerla, al idolatrar mi persona, o la de ninguna carne; sino en quien es nacido el heredero, y ha hablado, o habla, allí él no se le debe negar una boca con la cual hablar, quien está sobre todo, y en todos los suyos, Dios bendito para siempre.

Y todos esos espíritus vociferantes y salvajes, que entonces se reunieron alrededor de mi en ese tiempo de oscuridad; y en todas sus acciones salvajes e impías en contra del honor de Dios, y en su espíritu puro y su pueblo; yo niego ese mal espíritu, y su poder y obras; y tanto como yo tenga ventaja, por medio de la falta de juicio, para que se levante ese espíritu maligno en cualquiera, yo tomo la vergüenza en mi mismo justamente; habiendo anteriormente tenido poder sobre ese espíritu, en juicio y discernimiento, donde sea que estuviera; y esta oscuridad vino sobre mi por falta de vigilancia y obediencia a la sombra [repentino temor adormecedor] del ojo de Dios, y diligentemente haciendo caso a la reprobación de la vida, que condena el espíritu adúltero. Así el adversario obtuvo ventaja, quien no deja de buscar devorar; y siendo tomado cautivo y alejado de la verdadera luz, yo estaba caminando en la noche donde nadie puede trabajar, como un pájaro deambulante apto para ser presa. Y si el Señor de todas mis misericordias no me hubiera rescatado, yo hubiera perecido; porque yo era como uno que estaba señalado para la muerte y la destrucción, y no había ninguno que me pudiera liberar. Y esto confieso, que Dios puede ser justificado en este juicio, y magnificado en sus misericordias sin fin, quien no abandonó a su cautivo en la noche, aun cuando su espíritu fue provocado diariamente y afligido; pero me ha llevado a dar gloria a su nombre para siempre. Y está en mi corazón confesar a Dios, y ante los hombres, mi necedad y ofensa en ese día; sin embargo muchas cosas fueron formadas en contra de mi en ese día para quitarme la vida, y traer escándalo sobre la Verdad, de lo cual no soy para nada culpable; como esa acusación, y si yo hubiera cometido adulterio con algunas de esas mujeres que vinieron con nosotros de la cárcel de Exeter, y también aquellos que estaban conmigo en Bristol la noche antes de que yo sufriera allí; de ambos cuyas acusaciones estoy absuelto ante Dios, quien me guardó en ese día tanto en pensamiento como en acción, como a todas las mujeres, como un niño, Dios es mi registro. Y esto yo menciono en particular (habiendo oído de algunos que todavía no cesan de reprochar con eso la Verdad de Dios y su pueblo) para que la boca del enemigo pueda ser cerrada para que no hable el mal; aunque esto no toca mi consciencia.

Y ese informe, como si yo hubiera levantado a Dorcas Erbury de los muertos carnalmente, esto yo también niego, y condeno ese testimonio como fuera de la Verdad; aunque ese poder que vivifica a los muertos yo no niego, el cual es la palabra de vida eterna. Y esto yo presento, para que pueda ir tan lejos como la ofensa en contra del Espíritu de Verdad ha ido hacia el exterior, para que todas las cargas puedan ser quitadas de la Verdad, y la Verdad así absuelta, y la luz, y todos los que caminan en ella, y la simiente de oscuridad condenada, y que todos los que están en la oscuridad no actúen en la noche, sino esperen a Dios, quien mora en la luz, con quien los obreros de iniquidad no tienen comunión; lo cual yo había hecho, cuando por primera vez la oscuridad vino sobre mi y no siendo guiado por otros, yo no hubiera corrido en contra de esa roca para ser sacudido, que tanto tiempo me había soportado, y de quien yo había mayormente bebido, y de la cual ahora yo bebo en medida; para quien sea la gloria de todo, y de quien debe confesar toda lengua, como Juez y Salvador, Dios sobre todo, para siempre.

Esto yo he aprendido en lo profundo, y en secreto, cuando estaba solo; y ahora declaro abiertamente en el día de tu misericordia, oh Señor. Gloria al Altísimo para siempre, quien así me ha liberado, para alabar su justicia y su misericordia; y al Dios eterno, invisible y puro, sobre todo, sea el temor, la obediencia, y la gloria por siempre. Amén.'

Jaime Naylor

Él escribió otro documento donde él relató extensamente cómo por falta de vigilancia él llegó a caer, después de haber obtenido una vez mucha victoria sobre el poder de Satanás, por la gracia de Dios, cuando él diariamente caminó humildemente en su temor, habiendo por algunos años trabajado fielmente en el ministerio de su evangelio. Pero lo que es notable, aunque donde quiera que él fue anteriormente, él fue con gran audacia a pesar de toda la oposición; sin embargo cuando llegó a la ciudad de Londres, él entró en ella con el temor más grande con el cual él haya entrado en algún lugar, en espíritu presintiendo (como él relata) algo de lo que le ocurriría allí, pero sin saber lo que podría ser:

‘Sin embargo si hubiera tenido [quisiera haber tenido] la misma presencia y poder [que antes], en cualquier lugar o servicio al cual yo fuera guiado por el Espíritu; porque en esa vida yo nunca regresé sin victoria en Cristo Jesús, el Señor de ella. Pero no cuidando en todas las cosas estar sencillo y humilde con respecto a los movimientos de esa vida sin fin, para ser guiado por ella en todas las cosas en el interior y el exterior; sino dando lugar a la parte razonadora, como a algunas cosas que en si mismas no parecían tener mal, poco a poco llevó mi mente tras frivolidades, vanidades, y personas, que tomaron la parte afectiva, por la cual mi mente fue sacada de la vigilancia constante y el temor puro, en los cuales yo una vez fue engendrado. Habiendo así perdido en gran medida mi propia guía, y habiendo llegado la oscuridad sobre mi, busqué un lugar donde yo pudiera estar solo para llorar y clamar ante el Señor, para poder encontrar su rostro, y recuperar mi condición. Pero entonces mi adversario, quien había esperado por mucho tiempo su oportunidad, entró, y se movió en toda forma, para que yo no pudiera estar escondido para encontrar paz; y muchos mensajes vinieron a mi, algunos verdaderos, otros falsos, como yo he visto desde entonces. Por lo tanto, sabiendo yo que algunos eran verdad, a saber, cómo yo había perdido mi condición, con eso yo también permití que entrara el mensaje falso; y así dejando ir ese poco de la vida verdadera que yo todavía tenía permaneciendo en mi, me entregué completamente a ser usado por otros; cuya obra era entonces separarme de los hijos de la luz, lo cual se hizo: aunque mucho se hizo por muchos de ellos para prevenirlo, y en las entrañas del tierno amor muchos trabajaron para haberme frenado, lejos de ellos. Y después que fui alejado de ellos, el Señor Dios de mi vida envió a varios de sus siervos con su palabra tras de mi, para mi regreso; todo lo cual fue rechazado; sí, la provocación de ese tiempo de tentación fue muy grande en contra del amor puro de Dios; sin embargo él me dejó esperanza, porque después que me había entregado bajo ese poder, y la oscuridad era absoluta, mi adversario prevaleció de tal manera, que todas las cosas fueron volteadas y pervertidas para que yo no pudiera ver, oír ni entender correctamente; sólo una esperanza y fe secreta tenía yo en mi Dios, quien yo había servido, que él estaría conmigo a través de esto, y hasta su fin, y que yo vería otra vez el día de la redención cuando saliera de todo esto; y esto calmó mi alma en mi gran tribulación.

El que ha salvado mi alma de la muerte hasta ahora, y ha levantado mis pies de la fosa, a él sea la gloria inmortal para siempre, y toda alma perturbada confía en él; porque su misericordia perdura para siempre.

Jaime Naylor

Que él se recuperó por completo de haber sido engañado parece manifestarse claramente por la siguiente acción de gracias a Dios por sus misericordias, que publicó después de su caída:

Y EN EL DÍA CUANDO MI DIOS LEVANTÓ MIS PIES HACIA FUERA DE LA FOSA, ESTO FUE DADO.

En mi corazón te alabo, oh Dios mío, no permitas que te olvide jamás, y lo que has sido conmigo por la noche, por tu presencia en el día de la prueba, cuando estaba asediado en las tinieblas, cuando fui expulsado como un pájaro errante, cuando fui asaltado con fuertes tentaciones, entonces tu presencia en secreto me preservó; y en un estado bajo te sentí cerca de mí, cuando las inundaciones trataron de arrastrarme, tú pusiste una brújula para ellos, hasta donde podrías pasar, cuando mi camino fue por el mar, y cuando pasé bajo las montañas, cuando estuviste presente conmigo, cuando el peso de las colinas estaba sobre mi, me sostuviste; de ??lo contrario, me habría hundido bajo la tierra, cuando estuve como uno completamente indefenso, cuando la tribulación y la angustia estaban sobre mí día y noche, y la tierra estaba sin fundamento; cuando fui por el camino de la ira, y pasé por las puertas del infierno; cuando todas las comodidades estaban lejos, y el que era mi enemigo tenía dominio; cuando fui echado en la fosa, y era como uno que está designado a la muerte; cuando yo estaba entre las piedras de molino y como aplastado con el peso de su adversario, como un padre tú estabas conmigo, y la roca de tu presencia, cuando la boca de los leones rugía contra mí, y el miedo se apoderó de mi alma en la fosa. Entonces te invoqué en la noche, y mis clamores eran fuertes delante de ti todos los días, quien me respondió desde tu morada, y me libraste de tu morada, diciendo: "Yo te pondré sobre todos tus temores, y levantaré tus pies sobre la cabeza de la opresión." Yo creí y fui fortalecido, y tu palabra fue salvación. Tú luchaste conmigo cuando luché con la muerte; y cuando la oscuridad me quería encerrar, tu luz brilló sobre mí, y tu estandarte estuvo sobre mi cabeza. Cuando mi obra estaba en el horno, y cuando pasé por el fuego, por tu misericordia no fui consumido, aunque las llamas subieron por encima de mi cabeza. Cuando vi las visiones terribles y estaba entre los espíritus ardientes, tu fe me mantuvo, de otra manera por temor habría caído. Te vi y creí, para que el enemigo no pudiera prevalecer. Cuando miro hacia atrás a tus obras me asombro, y no veo fin a tus alabanzas. Gloria, gloria a ti, dijo mi alma, y ??que mi corazón esté siempre lleno de acción de gracias; mientras permanezcan tus obras, mostrarán tu poder; entonces pusiste los cimientos de la tierra, y me guiaste bajo las aguas, y en las profundidades me mostraste maravillas, y la formación del mundo. Con tu mano me guiaste hasta que me mostraste las columnas de la tierra. Entonces cayeron los cielos, cubiertos de tinieblas, y sus potencias fueron sacudidas, y tu gloria descendió, y llenaste de alegría las partes inferiores de la tierra, y se abrieron los manantiales de los valles; tus lluvias descendieron en abundancia, y la tierra se llenó de virtud. Hiciste que tu planta brotara, y el alma sedienta se convirtió en un jardín regado; entonces me sacaste de la fosa, y me pusiste delante de mis enemigos; proclamaste libertad a los prisioneros, y llamaste a mis allegados para que vinieran cerca de mí, a quienes yo había sido una maravilla, me miraban y en tu amor he obtenido gracia ante los que me habían abandonado, entonces la alegría engulló el dolor, y dejé todas mis angustias; y dije: ¿Qué tan bueno es que se pruebe el hombre en la noche, para que conozca su necedad, para que toda boca se silencie en tu mano hasta que hagas conocer al hombre ante sí mismo, y matares al jactancioso, y le muestres la vanidad que aflige a tu espíritu.

Jaime Naylor

En octubre de 1660, mientras viajaba para reunirse con su familia en Yorkshire, fue robado y abandonado casi muerto en un campo, luego llevado a la casa de un médico cuáquero en Kings Ripton. Un día más tarde murió el 21 de octubre, a los 42 años. A continuación se encuentra SU ÚLTIMO TESTIMONIO, EL CUAL SE DICE QUE FUE DADO DOS HORAS ANTES DE QUE DEJARA ESTA VIDA, CUANDO VARIOS AMIGOS ESTABAN PRESENTES.

Hay un espíritu que siento, que se complace en no hacer ningún mal, ni vengar ningún mal, sino que se complace en soportar todas las cosas, con la esperanza de disfrutar a los suyos en el final. Su esperanza es sobrevivir toda ira y contienda, y agotar toda exaltación y crueldad, o lo que sea de una naturaleza contraria a sí mismo. Él ve hasta el fin de todas las tentaciones: como no lleva ningún mal en sí mismo, no concibe ninguno en pensamientos hacia ningún otro. Si es traicionado, lo soporta; porque su tierra y su manantial son las misericordias y el perdón de Dios. Su corona es mansedumbre, su vida es amor eterno no fingido, y toma su reino con súplica, y no con contención, y lo mantiene con humildad de mente. Sólo en Dios puede regocijarse, aunque nadie lo vea, ni pueda poseer su vida. Se concibe en la tristeza, y es dado a luz sin que nadie lo compadezca; ni murmura en el dolor y la opresión. Nunca se regocija, sino por medio de sufrimientos; porque con el gozo del mundo, es asesinado. Lo encontré solo, mientras estaba abandonado; tengo comunión con esto, con los que vivían en las cuevas, y lugares desolados en la tierra, quienes por medio de la muerte obtuvieron esta resurrección y vida eterna y santa.

Él murió en paz con el Señor, en casa en Huntingtonshire, y fue enterrado en Kings-Rippon en el dicho condado, al final del año 1660, aproximadamente a la edad de 43 años.

Reflexiones acerca de evitar tales errores:

Así como Judas deseaba besar al Señor en la noche en que lo había traicionado, también Naylor intentó besar a Fox cuando Fox le advirtió que estaba bajo la influencia de un espíritu oscuro. El espíritu oscuro intenta cubrir sus errores con una fingida demostración de amor, en lugar de arrepentimiento o tristeza — buscando la confusión del reprobador y la duda de su error. Cuando alguien ha sido confrontado con el error y busca demostrar su amor por el reprobador, tenga cuidado con su engaño y rechácelo.

1) Como Jorge Fox ha declarado en todas sus cartas y su Diario:

  • No deje caer su guardia vigilante contra espíritus engañosos.
  • Tenga cuidado con los afectos desordenados y la adulación fingida.
  • Cuando encuentre gente que le mira con admiración, en lugar de mirar a Jesús, retírese, dejándolos al Señor.
  • Cuando encuentre que su espíritu está deprimido o contencioso, retírese hacia la soledad en la Luz para ser revivido a la paz.
  • Que nadie levante un informe falso sobre el pueblo de Dios sin recibir censura severa.
  • Si no se arrepienten de sus acciones, niégueles su compañía y comunión; expúlselos de la membresía.

2) Quisiera presentar las siguientes admoniciones adicionales:

  • Si usted encuentra que su orgullo se ha agrandado por causa de su predicación o sus escritos; pare y huya a la soledad de sentarse en la Luz hasta que la Luz le ordene que regrese a sus tareas.
  • Tenga cuidado con los halagos. Repréndalos. El Señor me ha dicho: los grupos de mujeres halagadoras son particularmente peligrosos.
  • Tenga cuidado con las mujeres que lloran; ellas pueden vencer completamente el buen juicio de un hombre. Hay un instinto protector en el hombre para cuidar a una mujer angustiada; pero nunca deje que ese instinto sobrepase los principios morales y espirituales básicos que ha aprendido.
  • Cuando usted se encuentra recibiendo mensajes contradictorios, algunos verdaderos y otros falsos, aléjese a la soledad de la espera en la Luz.
  • Cuando un hermano que obviamente es más maduro le de una advertencia, hágale caso.
  • No tolere pequeñas fallas, porque como dijo Jaime Naylor: "por poco y poco yo fui alejado." Huya hacia la Luz. Yo creo que poco a poco se refiere a predicar y enseñar con sus propias palabras, sin quedarse en silencio, a menos que usted oiga todas (y sólo todas) las palabras qué decir; primero usted añade una o dos palabras, después cinco o seis, entonces usted responde a una pregunta sin oír las palabras de debe responder, entonces usted expande su respuesta, y después usted está hablando párrafos completos — y todo comienza con una o dos palabras. Entonces usted se mueve sin ser enviado, predicando completamente de su propia mente. O tal vez puede comenzar con un simple escrito; respondiendo una seria dispersión echada sobre la verdadera iglesia; y después usted se siente obligado a responder a todas las críticas por escrito, etc.; todo esto es hecho por su mente carnal que todavía está viva. Por lo tanto, usted nunca avanza; y si es engañado más, tiene posibilidades de cometer pecado; entonces usted está perdido.

Declaración final de Jorge Fox sobre Naylor:

Jaime Naylor era un monumento de la debilidad humana. Su don en el ministerio era eminente; su experiencia en las cosas divinas era verdaderamente magnífica. Él cayo por haber bajado su guardia vigilante en contra de los espíritus engañadores, pero fue restaurado por medio de profundos sufrimientos y arrepentimiento genuino. Sus propios escritos son las descripciones más claras y animadas de las varias dispensaciones por las cuales él tuvo que pasar; algunos de ellas merecen ser transmitidas para la posteridad.

Para aquellos que tienen mayor interés en Jaime Naylor, hay muchos de sus escritos, (mais sólo en ingles), en la web.

Conclusión del editor del sitio:

Fox dijo que él tenía, y otros podrían: 1) pasar su estado caído en Adán y Eva, 2) llegar al estado restaurado de Adán y Eva, perfecto pero todavía sujeto a la caída de la tentación, y 3) entonces pasar a un estado superior, sentado en Cristo Jesús, quien nunca cayó, así protegido de nunca pecar de nuevo. Él dijo que en Cristo, aún sujeto a la tentación, este estado no podía caer. Es evidente que Naylor no había llegado al paso final. Yo he orado acerca de esto y de otros cuáqueros, que parecían no haber llegado al nivel de Fox, y la respuesta clara que obtuve fue: "El que es nacido de Dios, no peca".

Fox fue enviado a predicar durante tres años antes de entrar en el Reino. John Story, John Wilkinson y George Keith eran tres ministros cuáqueros que predicaban en la compañía de Fox u otros en el Reino, y que más tarde lideraron serias divisiones en el movimiento cuáquero; estas divisiones eran el peor pecado posible. Por lo tanto, debo concluir que estos tres hombres, más Naylor y Barclay *, sólo habían llegado a ya sea: 1) la primera etapa de la perfección, sin unión en el reino, o menos aún; 2) sólo el sellamiento del Espíritu Santo y en lo que yo describo como la Recompensa Provisional en este sitio, donde Cristo me dijo: "muchos están tan contentos de llegar a este estado, que ellos piensan lo maravilloso que es todo y se relajan. Muchos mueren aquí". No lo haga. Siga las órdenes. Mantenga aceite en su lámpara; permanezca en la luz hasta que ya no esté aquí, sino allá mirando hacia acá desde allá, donde usted camina por la Luz de Dios.

Esteban Crisp abordó esta perfección de dos etapas en una de sus cartas:

  1. Así que un hombre o una mujer pueden llegar al estado de Adán en el cual él estaba antes de caer, el cual era sin pecado. Contra tales el juicio de Dios no es emitido, sino que tienen paz con Dios, y comunión en lo que es puro, antes que existieran el pecado y la transgresión. Aquellos que vienen a este estado, pueden enredarse de nuevo, como en el caso de Eva; y si no miran, pueden enredarse de nuevo;

  2. Pero si son fieles al poder que los redimió del pecado y en el poder resisten la tentación, entonces ellos reciben el sello de la vida eterna en Cristo Jesús, quien nunca cayó aunque fue tentado, y así llegan a un establecimiento en aquel que nunca cambia.

Vea la nota de Gálatas 5:24 para más información acerca de las dos etapas de la perfección.

La muerte de Naylor debido a lesiones parece ser la remoción del Señor de la protección debido a los frutos que se habían marchitado en las estrellas que cayeron del cielo. Jorge Fox le ha escrito a él: "Tú y tus discípulos, y el mundo [están] unidos contra la Verdad, esto se manifiesta por tu terquedad y obstinación, y esta es la palabra del Señor Dios para ti". El pecado voluntario de Naylor después de haber sido crucificado, de entrar en el paraíso, de tener comunión con el Padre y el Hijo, pero sólo estando en la primera etapa de la perfección sin protección permanente del pecado, fue el pecado que conduce a la muerte. Mientras estaba revisando el fracaso de Jaime Naylor en mi mente, escuché la Palabra del Señor en el interior decir: "terquedad deslumbrante". Si usted es consciente de cuán eminente Jaime Naylor fue entre los primeros cuáqueros, lo que hizo y siguió haciendo durante un período significativo de tiempo es realmente deslumbrante.

Creo que muchos miles de personas han grandemente subestimado la medida del espíritu de Cristo que vivió con Fox. Hay muchas cartas (pero muy pocas publicadas) que demuestran que Fox fue estimado por muchos otros que sólo puedo imaginar era por tener a Cristo en si mismo; pero incluso Margaret Fell y sus hijos lo tenían en una estima que yo describiría como venerada. Además, yo diría que aunque Edward Burrough era un gigante entre los cuáqueros, en su lecho de muerte, dijo: "si Jorge Fox hubiera estado conmigo solo una hora, estaría bien". Y Francis Howgill, otro gigante entre los cuáqueros, en una carta a Margaret Fell, dijo esto: "Saludos a Jorge Fox; una hora con él sería una gran alegría para nosotros". Esto aumenta la evidencia de que la medida que Fox tenía de Cristo estaba más allá de cualquiera de los otros cuáqueros.

Desde alrededor del año 1700, temo que el cuáquero promedio posterior a Naylor ha equiparado a Naylor con Fox, muchos incluso considerando a Naylor superior a Fox, denigrando frecuentemente a Fox por haber estado alucinado o por exagerar; y peor aún, al identificarse con el fracaso de Naylor, en lugar de persistir con su máximo esfuerzo para asegurar la unión con Dios en el reino al igual que Fox (y otros, como Burrough, Margaret Fell, Howgill, Parnell, Penington, Dewsbury, etc.), más bien encontraron una excusa en Naylor por su propio fracaso en llegar al estado donde "todo aquel que ha nacido de Dios no comete el pecado". Fox afirmó tener una unidad con Cristo, una unión con Cristo; el estado descrito por Pablo como: "ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí." No nos contentemos nunca con el estado inferior por el cual Pablo había pasado, descrito por Pablo como: "De manera que no hay tiempo en que lo hacía, sino el pecado que permanecía en mí".

Si antes de entrar en la segunda etapa de la perfección, (plena unión y sentarse con Cristo en los cielos), ustedes son enviados por Cristo para hacer algo, (incluso predicar); para hacer eso y sólo eso; para luego volver a su habitación y volver a la luz, esperando en el Señor para más instrucciones. No cometas el error de creer que has llegado, y de esa manera seguir "sirviendo al Señor", sin recibir instrucciones específicas adicionales sobre exactamente qué hacer y exactamente cuándo hacerlo. Haz esto y te irá bien. De la carta 83 de Jorge Fox:

Y tengan cuidado de las mentes adelantadas, y de correr por delante de su guía,
porque eso nos lleva al libertinaje; y los que son así quieren tener libertad,
y andan en su propia voluntad, y deshonran al Señor;
y la voluntad desenfrenada obtiene la libertad, y surge un espíritu exaltado,
y el orgullo, la arrogancia, y las grandes obras.
Y así son aquellos que añadir a la carga, y no quitárselo.
Por lo tanto todos ustedes esperen en el temor del Señor,
y no sean apresurados o precipitados, sino que asegúrense que el camino esté despejado;
y a medida que el Señor los mueva, hagan esto, y regresen rápidamente, (cuando lo hayan hecho),
al lugar donde ustedes moran, y permanezcan fieles allí;
para que la verdad de Dios no se hable de manera impía entre ustedes,
a medida que hablan de vagabundos y errantes, para que no sea así entre ustedes.
Aquellos que corren delante de sus guías son vagabundos y errantes.
....
Y, amigos, en todos los lugares, examinen a cualquiera que pase cerca cuando estén yendo al exterior,
para saber hacia dónde van, y cuáles son sus intenciones.
Y si ellos no pueden dar cuenta, exhórtenlos a regresar,
y moren fielmente en sus lugares hasta que ellos vean que su camino está despejado.

Antes de que Fox entrara en el paraíso y luego en la unión con Dios, él fue enviado por el Señor en diligencias específicas de predicación y enseñanza. Pero no se quedó fuera. Cuando terminó la tarea, regresó rápidamente a su morada para esperar en la Luz, como él aconseja fuertemente en el pasaje anterior. Si usted no lo hace, está en peligro de nunca recibir la perla de gran precio.

Que usted así lo obtenga, junto con la eterna paz de Dios, la tranquilidad y la confianza para siempre. Paz.

____________________________

* Cito la Apología de Barclay, Sección II de la Proposición 8: "Otros quizás hablen con mayor certeza de este estado, como si hubieran llegado a él. Por mi parte, hablaré modestamente, como reconociendo que yo mismo no he llegado; pero no me atrevo a negarlo, porque parece tan positivamente ser afirmado por el apóstol, en estas palabras (1 Juan 3: 9), "El que es nacido de Dios no peca, ni puede, porque la semilla de Dios permanece en él ." (Por esta sola declaración, los escritos de Barclay no están incluidos en este sitio; los otros escritos previos a la falla de Naylor también están excluidos).

Jorge Fox, en su Diario, afirma que fue llevado más allá del estado de Adán y Eva antes de la caída, donde todavía era capaz de caer en la tentación, más allá del estado de ellos, para sentarse en Cristo, hacia ese estado que nunca debería caer:

"Pero fui llevado inmediatamente en el espíritu, para ver otro estado más inquebrantable que el estado de inocencia de Adán, a saber, el estado de Cristo Jesús, que nunca caería. Y el Señor me mostró que los que eran fieles a él, en el poder y la luz de Cristo, podían alcanzar el estado en que se encontraba Adán antes de caer; en el cual las obras admirables y las virtudes de la creación pueden ser conocidas, por las revelaciones de esa palabra divina de sabiduría y por el poder por el cual fueron hechas."

Esta es la restauración del hombre a su estado antes de la caída. Note que hay una omisión de que Cristo tomará a otros más allá del estado de Adán. Pero en la Carta 245, Fox dice: "Pero, para ir a Cristo, quien existía antes que existiera el mundo, quien es el primero y el último, el comienzo y el fin, esa permanencia en él conocerá un estado que nunca caerá." (Conocer un estado, en la forma en que Fox se expresa en todos sus escritos, es poseer el estado. Evidentemente, la clave para ser incapaz de caer en la tentación es llegar al estado de sentarse en Cristo y quedarse allí, permaneciendo en Él).

Y en la Carta 222, Fox dice: "Porque acaso no están aquí la bondad y las riquezas, porque el hombre y la mujer deben ser sacados del estado en la caída, al estado de Adán y Eva antes de caer. Y aquel que los lleva allí es Cristo, y es por su sangre, le costó su sangre, su vida, y él no los deja en el estado en que Adán y Eva estaban antes de que cayeran, sino los establece en sí mismo, quien nunca cayó, un estado más seguro en el que Adán estaba antes de la caída. Ahora que se sientan en los lugares celestiales en Cristo Jesús, el primero y el último, el comienzo y el final, el lugar seguro, en la sabiduría de Dios".

Mi Padre que me las ha dado, es mayor que todos;
y nadie las puede arrebatar de las manos del Padre.
Juan 10:29


Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios
[el Espíritu de Cristo dentro de su corazón] protege a aquel a quien ha engendrado [el hombre],
y el maligno no le toca.

1 Juan 5:18

El propósito de este sitio web es mostrar cómo llegar a ser
libre de pecado
al beneficiarse del poder de Dios que produce cambio a través de la cruz,
que lleva a la unión con Dios en su reino.


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