La Cruz Perdida de la Pureza



 

Los escritos doctrinales de Ambrosio Rigge

Ambrosio Rigge (1635-1705), nacido en Bampton en Westmorland, Inglaterra, era un eminente ministro cuáquero. Debido a sus antecedentes como maestro de escuela, sus escritos eran concisos, fáciles de entender, cuidadosamente documentados con respaldo de las escrituras, y muy instructivos. En 2008, muy pocos de sus escritos pueden ser hallados. Sus escritos muchas veces convencieron a aquellos que estaban cómodos con sus continuos pecados, quienes no lograban vencer el pecado por medio de la cruz interna de la negación propia; por lo tanto también eran incapaces de experimentar el bautismo de fuego y la muere en Cristo, y la entrada en el reino de Dios. Él escribe claramente acerca de la necesidad de la cruz, y expone los llamamientos a evitar este requisito para convertirse en un verdadero cristiano. Este mensaje no era popular, de modo que sus libros cayeron en el olvido. Sus escritos son realmente maravillosos y son parte de las mejores exhortaciones, reprensiones, y alientos de los primeros cuáqueros. Su Diario es corto, pero muy instructivo. Sus cartas son excepcionales, eruditas, lógicas, convincentes, e inspiradoras.

UN TESTIMONIO de verdadera cristiandad,

El Dios eterno y grande que creó los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, por su palabra, también creó al hombre en su propia imagen, la cual es justicia y santidad; y produjo a la mujer de sus huesos y su carne, y sopló el aliento de vida en su nariz, de modo que fueron almas vivientes. Él les dio la vida para que la poseyeran, el mismo árbol de la vida, con la intención y el propósito que pudieran vivir en él, por medio de ella, en la belleza de su santidad para siempre; y pudieran disfrutar de la comunión y la compañía de él, durante su permanencia en la tierra, en el pacto de la vida que él hizo con ellos. Pero ellos rompieron su pacto al prestar oído a las sutilezas de la serpiente, la muerte entró en ellos, y reinó sobre ellos, y sobre todos en el estado caído. La muerte reinó desde Adán hasta Moisés, por medio de quien él añadió la ley, debido a la transgresión de ellos, la cual continuaría sobre ellos hasta que la semilla, es decir, Cristo, viniera; quien debía herir la cabeza de la serpiente, la cual prevaleció sobre ellos, y tuvo poder para destruir esa muerte, la cual por el pecado tuvo dominio sobre ellos. Y éste es ese Cristo de Dios, quien en nuestros días es manifestado en el espíritu, para destruir las obras del diablo, y para restaurar a toda la humanidad hacia esa santidad perfecta, en la cual fueron creados.

Y todos los que lo reciben en su venida espiritual, y dejan todo para seguirlo, en el camino angosto de la santidad, a ellos ahora él les da poder para llegar a ser hijos e hijas de Dios; quienes no sólo han recibido el espíritu de adopción, sino se han entregado para caminar en él, por el cual ellos pueden llamar a Dios Padre; siendo hechos hijos e hijas de Dios, siguiendo la inspiración y los dictados de su espíritu, y engendrados por su palabra inmortal, la cual vive y permanece para siempre. Éstos son de ese nacimiento que no puede llamar a ningún hombre padre, ni maestro, sobre la tierra; y sin embargo son siervos de todo, por causa de Cristo, su príncipe de paz celestial, de quien han aprendido a ser mansos y humildes, y sus almas han entrado en el descanso con él, donde los impíos cesan de preocupar, y los cansados descansan, y donde la voz del opresor ya no se oye.

Y él [Jesucristo] ha quebrantado, y seguirá quebrantando, el pacto que muchos han hecho con la muerte, esto es, ser sujetos a su poder reinante, mientras estén sobre la tierra; y el acuerdo que ellos han hecho con el infierno, estar bajo la servidumbre del pecado, y la esclavitud de la corrupción, todas sus vidas, y nunca ser libres del pecado y la corrupción todos sus días, como miles son seducidos a creer.

Así la venida, el sufrimiento, la muerte, la resurrección y la ascensión de Jesucristo, nuestro completo salvador y mediador, son hechos inválidos y sin efecto; y la sangre de su cruz fue contada como algo vano; lo cual es una gran ofensa en contra de Dios.

Porque primero, su venida y su manifestación fue el quitar el pecado, 1 Juan 3:5. “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo," versículo 7. “Todo el que permanece en él, no peca; todo aquel que peca no le ha visto, ni le ha conocido," versículo 6. “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo," 1 Juan 3:8. “Todo el que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios." 1 Juan 3:9-10.

De modo que aquellos ruegan que el pecado continúe en sus cuerpos mortales durante la vida, se oponen al beneficio de su venida y su manifestación, que debía quitar el pecado, y terminar con la transgresión, 1 Juan 3:5, Heb 9:26, 1 Tim 1:15, Dan 9:24, y consecuentemente del beneficio de su sufrimiento, muerte, resurrección, y ascensión hacia la gloria; siendo que él era el perfecto sacrificio por el pecado, y un mediador, que tiene el poder para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, Heb 2:14; “y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre," versículo 15. "Quien subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;" Efe 4:10-13.

De modo que ellos lo magnificaron, quienes eran los testigos verdaderos del poder de su muerte, y la virtud de su resurrección y ascensión, por la cual obtuvieron la victoria sobre la muerte, la oscuridad, y el poder de la tumba; y fueron hechos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, Rom 8:37. Y dieron gracias a Dios, que les da la victoria por medio del Señor Jesucristo, y triunfaron sobre la muerte, y su aguijón, el cual es el pecado, 1 Cor 15:55-57.

En segundo lugar, aquellos que creen que los hombres deben continuar con su cuerpo de pecado, mientras están en la tierra, lo hacen como a sí mismos, y dejan la circuncisión y el bautismo de Cristo sin efecto, repugnante para el testimonio de los apóstoles, Col 2:10-11. "Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos." Col 2:10-12. Y también Juan, aunque era un ministro del bautismo del agua, testificó de Cristo, que “él los bautizaría en Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará." Mat 3:11-12. Esta es una separación completa, del trigo y la cizaña; el bautismo de Cristo no deja un cuerpo de pecado en aquellos que son bautizados con él: porque "todos los que han sido bautizados en Cristo Jesús, han sido bautizados en su muerte; fueron sepultados con él para la muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también ellos anden en vida nueva. Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado." Rom 6:3-6.

En tercer lugar, aquellos que ruegan por la continuación del pecado en todos los días del hombre, han hecho que la sangre de Cristo no tenga más valor que la sangre de los toros y los carneros, ofrecida en el primer pacto, rociada sobre los que eran impuros, la cual santifica como el tocar la purificación de la carne. Porque ahora ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Heb 9:13-14. Esta era la limpieza interna de la conciencia, para limpiar el pecado y las obras muertas, por la virtud de la sangre de Jesús. Este es el antitipo de Moisés, rociando a la gente que estaba bajo la ley, con agua y la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con lana escarlata e hisopo; quien roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio, diciendo: “Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado." Heb 9:19-21.

Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos pudiera quitar el pecado, no habría necesidad de otro sacrificio; pero encontrando que no estaban en lo correcto, él les dijo: “He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor."

“Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo."

"Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos." Heb 8:8-11.

Así se conoce la sangre que es rociada, la cual habla de mejores cosas que las de Abel, y que puede limpiarnos de todo pecado, y santificarnos a través del cuerpo, el alma y el espíritu; terminando con todas las ofrendas y sacrificios de la ley y del primer pacto, los cuales no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, Heb 9:9. Y por lo tanto no podían continuar, sino que fueron abrogadas, por causa de su debilidad e ineficacia; pero siendo sombras y tipos del rociamiento espiritual, que santifica y purifica el corazón y la conciencia, por la sangre de Jesús, el Cordero sin mancha, quien por "una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados." Heb 10:14.

Cuarto, aquellos que ruegan por un cuerpo de pecado, por el término de la vida, hacen que la circuncisión de Cristo no tenga valor, y que el testimonio de Pablo, el gran ministro del verdadero evangelio, sea falso. Él les dijo a los romanos, quienes fueron bautizados en la muerte de Cristo, la cual es muerte al pecado; "sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado." Rom 6:6. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte." Rom 8:2. “Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.” Rom 6:20-22.

Quinto, aquellos que no creen en la libertad del pecado de este lado de la tumba, hacen que la promesa de Cristo a los Judíos que creyeron en él, no tenga efecto, y él les dijo: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." Juan 8:31-32. "Así que, si el Hijo (quien es la Verdad) os libertare, seréis verdaderamente libres." v. 36.

Esta libertad, por el Hijo no es obtenida por ninguno sino por aquellos que se han entregado para seguirlo y obedecer su palabra, a quien él les da poder, no sólo para ser siervos, sino hijos de Dios. Y ninguno puede permanecer en esta libertad, sino aquellos que son sostenidos diariamente por su poder, en quien permanece la libertad de ellos; esto hizo que el apóstol exhortara a los santos, quienes habían nacido de la mujer libre por la promesa, para "Estar firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud." Gal 5:1. Y a los Hebreos, “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre."

Ahora, el cuerpo de pecado, por toda la vida, mantiene al alma en servidumbre; y el Hijo del Hombre ha venido a librarnos de esa servidumbre. Porque la criatura fue sujeta a la vanidad, no voluntariamente sino por la razón de aquel que ha sujetado a los mismos en esperanza. Porque la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; Rom 8:21-22, esto es, hasta que sea manifestada la obra de la liberación por medio del Hijo de Dios, y él puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Heb 7:25. Y así él fue y es un salvador perfecto, que salva a su pueblo, sus discípulos y sus seguidores de (tome note que dice de, y no en) sus pecados, Mat 1:21.

Sexto, aquellos que niegan la perfección en esta vida, hacen que el mandamiento de Cristo no tenga validez, Mat 5:48. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Su mandamiento era para los hombres que estaban vivos, no muertos. Ahora, si esta perfección no se pudiera alcanzar, los labios de la Verdad no lo hubieran mandado; cuyos mandamientos son siempre justos, y no gravosos, 1 Juan 5:3.

Séptimo, aquellos que no creen en la perfección de la santidad en este lado de la tumba, han subestimado, y no creído realmente, la oración de Cristo, Juan 17:23, Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Y también el testimonio de Pablo a los corintios: Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 1 Cor 2:4-6. Y en su segunda epístola, él les exhortó a seguir adelante hacia la perfección, 2 Cor  13:11. Y el mismo apóstol, escribiendo a los efesios, habla así de Cristo: El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efe 4:10-13.

Ahora estos dones son todos inválidos, y no tienen efecto, en aquellos que no creen que se puede testificar de alguna perfección en esta vida. Es una señal manifiesta que ellos no saben nada de estos dones, ni de la obra del verdadero ministerio, ni los pasos graduales de todos los verdaderos creyentes del evangelio, hacia la perfección de la santidad, ante la vista de Dios, la cual todos los verdaderos seguidores de Cristo están tratando de obtener, a través del poder y la eficacia de la vida de Jesús, la cual es llevada a la luz y manifestada en la carne mortal, a través del evangelio de nuestro Señor y salvador Jesucristo, el cual es un evangelio de buenas nuevas; es decir, la liberación de la esclavitud del pecado y de Satanás, y la redención perfecta, la reconciliación y la salvación, traída al hogar de cada hombre, para ser obrada en el hombre por Cristo, el gran obrero de Dios. Todos los que verdaderamente creen en él son testigos vivientes de esto; porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas; de acuerdo con Efe 2:9-10. Sólo los que son testigos verdaderos de esta obra pueden alabar al Señor, siendo hechos miembros vivientes de ese cuerpo, del cual Cristo es la cabeza, el gobernante y dador de la ley. Ellos no son de este mundo, ya que él no es de este mundo; ni tampoco buscan su honor o promoción; sino que son como forasteros y peregrinos en él. Y aunque están en la tierra, aún así su conducta está en el cielo; teniendo el sello del Espíritu de Dios, testificando con sus espíritus, que ellos son los hijos y las hijas de Dios.

Este es el efecto y el fruto del verdadero día del evangelio, obrado y llevado a cabo en todos aquellos que caminan en él hasta el fin. Estos no son llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, para sus ganancias impías, para engañar; sino que son nacidos de la semilla elegida, en la cual ningún engañador puede entrar; y caminan en la luz del Cordero, de acuerdo a la profecía de Juan, Apoc 21:23-24, en la cual no hay noche ni sombra de muerte. Éstos tienen una piedra blanca, y un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo tiene; y están vestido de lino blanco, el cual es la justicia del Cordero, puesta sobre ellos por aquel que la ha obrado en ellos; teniendo aceite en sus lámparas, y están listos para entrar con el novio, cuando él llame.

Pero que consideren esto aquellos que no tienen aceite en sus lámparas, sino que son forzados a ir a los que lo venden; para que ellos puedan leer como los tales fueron recibidos por el novio celestial, Mat 25. “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco."

Ahora, éstos fueron contados como vírgenes, y sabían cual era su deber durante su vida, el cual era tener aceite por dentro, para mantener sus lámparas siempre ardiendo y así estar listos para entrar, cuando el novio de sus almas viniere. Pero las insensatas no lo hicieron, sin embargo las prudentes lo querían, cuando vino el novio, y por eso fueron a comprarlo de los vendedores. ¡Pero, oh! mientras se habían ido, la puerta se cerró, y ellas no pudieron entrar a las bodas. ¡Oh! teman y preocúpense de esto, todos ustedes que han salido a comprar, por temor a que la puerta de la entrada se cierre para ustedes para siempre.

Octavo, aquellos que ruegan para que permanezca el pecado y la imperfección, durante todos los días de sus vidas, han así trastornado para sí mismos el testimonio de Juan, el discípulo amado, 1 Juan 4:17: En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo; [tome nota que dice en este mundo.] Él no dijo 'recibamos la muerte para hacernos perfectos,' como algunos obreros imperfectos han dicho recientemente; atribuyéndole más poder y virtud al sudario que a la sangre de Cristo, lo que es repugnante para el testimonio de los santos y los verdaderos creyentes, quienes en su día testificaron, que si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7. Este Juan habló en la fe, en la cual estaban creciendo los creyentes; lo cual ellos testificaron después, como he escrito anteriormente.

Noveno, aquellos que dicen que no pueden ser limpiados en este mundo, no tienen parte en esas bendiciones que Cristo pronunció, Mat 5:8: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios: y, Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados, versículo 6.

Ahora, ninguno puede ser saciado con justicia, o testificar de un corazón puro, mientras permanece un cuerpo de pecado; ni tampoco ninguno puede ser hecho partícipe de la fe viviente, la cual purifica el corazón, 1 Ped 1:22, Hechos 15:9, 1 Tim 1:5, mientras continúan en el pecado y en la incredulidad, de modo que no pueden ser purificados en este mundo. Y si no en este mundo, concierne mucho a todos ellos, mientras tengan días para vivir, que consideren cuándo o dónde ellos serán libres y aptos para entrar en el reino de los cielos, donde no puede entrar ninguna persona impura, Efe 5:5, Isa 38:18, ni la muerte ni la tumba pueden dar alabanzas al Señor, ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.

Objeción. Pero la gran objeción y alegato que muchos tienen en nuestros días, es donde Juan dice: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 1 Juan 1:8, suponiendo que ni él, ni ninguno de los hombres santos de Dios, alguna vez conocieron o llegaron a conocer un estado o condición mejor, que continuar en el pecado todos los días de sus vidas; lo cual es un gran error, y de consecuencias peligrosas, como todos pueden ver, al leer 1 Juan 3:2-10: Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Y 1 Juan 4:17, En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

Comentarios del editor del sitio: Tratando de desmentir las mucha escrituras que testifican de la perfección, santidad, y pureza, los profetas falsos señalan 1 Juan 1:8—Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros—tomado fuera del contexto de las escrituras adyacentes, como si el pecado fuera imposible de vencer en esta vida. Juan continúa describiendo el proceso de cómo la sangre de Cristo nos purifica de todo pecado. Todos comenzamos como pecadores, pero podemos ser purificados por Cristo. Vea la página llamada Purificación para ver cómo Juan describe el proceso. Vea la página titulada Cómo beneficiarse de el poder de Dios que produce cambio, para ver cómo se recibe la purificación.

Así la perfección fue testificada por ellos en este mundo, siendo hechos más que vencedores, por medio de aquel que los amó, Rom 8:37. Y Pablo, escribiéndole a los romanos, dice: Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? Rom 5:21, Rom 6:1.

Y, escribiéndole a los efesios acerca del estado de la iglesia, él exhortó a los esposos a amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se dio a sí mismo por ella; a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Efe 5:27.

Ésta es la iglesia del primogénito, lo cual Pablo testifica a los Hebreos, que se habían acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, Heb 12:22-23.

Y Jesús le dijo a sus discípulos: He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, [sin el hombre] y sobre todo el poder del enemigo, y nada los herirá de ninguna manera. Sin embargo no se regocijen en esto, en que los espíritus se les sujetan, sino que regocíjense porque sus nombres están escritos en el cielo. Esta era la libertad perfecta para la iglesia, quienes fueron hechos partícipes de esa fe preciosa, la cual fue entregada a ellos, por medio de la cual ellos tuvieron victoria sobre la muerte, el infierno y la tumba, y fueron juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. Efe 2:19-22.

Ellos estaban lejos de rogar por la continuación del pecado durante el curso completo de sus vidas, como muchos en estos días están haciendo; quienes aunque profesan a Cristo en palabras, sin embargo lo niegan con sus obras, lo cual es un tipo de ateísmo; y así sus obras hacen que sus palabras sean mentirosas; porque no es por las palabras, sino por las obras que se manifiesta la fe verdadera, Santiago 2:14-25. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta, versículo 26. Aquellos que están fuera de la fe que purifica el corazón, y que le da la victoria al mundo, y no creen en ninguna victoria en este lado de la tumba, sus predicaciones son vanas, su fe es vana, y ellos todavía están en sus pecados; y lo que es peor, no creen en ninguna libertad del pecado en este mundo. Cristo no es rey, gobernante ni obispo en las almas de los tales; ni ellos tienen ninguna parte en él, quien es la resurrección y la vida, porque no están lavados ni santificados por él; porque él le dijo a Pedro: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo, Juan 13:8-10.

Objeción. Pero yo he oído algunos afirmar que Dios permite el pecado en sus hijos más queridos, para mantenerlos en la humildad.

Esta es una doctrina del anticristo, y no tiene ni la menor base en las Sagradas Escrituras, ni tampoco se oyó entre los peores del los profetas falsos de los judíos, que yo haya oído o leído. Porque si el pecado es causa de humildad, Cristo vino en vano, quien era el ejemplo perfecto de la humildad, el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca, 1 Ped 2:22.

Pero es el poder de Dios que libera al hombre del pecado, y lo mantiene diariamente en un estado de humildad de la mente y el espíritu, para ser preservado a través de la fe hasta el fin del tiempo. Esto hizo que Pablo, cuando se acercó su partida, sin presunción, sino que humildemente dijera: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida, 2 Tim 4:6-8. Él no tenía que hacer la gran obra de salvación y victoria al momento de su partida de este mundo; pero testificó de esto, y lo testificó valientemente a Timoteo, como lo dicen algunas de sus últimas palabras.

Y Pedro, cuando estaba cerca de su partida de este mundo, habiendo manifestado el poder de Dios, por medio del cual ellos escaparon la corrupción que está en el mundo a causa de la concupiscencia, exhortaron los santos a ser diligentes, y a hacer firme su vocación y su elección, 2 Ped 1:4-10. Esto no se podía hacer mientras el pecado permaneciera en sus cuerpos mortales; entonces se debía testificar el fin mientras ellos estuvieran en la tierra; porque el rey Ezequías había testificado antes que el Señor había liberado su alma del hoyo de corrupción, y echó todos sus pecados sobre su espalda. Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad, Isa 38:17-18. Ahora, si la muerte no puede celebrar el nombre del Señor, ni la tumba lo puede alabar, como se indicó anteriormente, ¿en qué condición deplorable son dejados aquellos que son persuadidos a creer, que ellos deben tener un cuerpo de pecado hasta la muerte, y nunca pueden ser libres en este lado de la tumba? Dejo esto al testimonio de Dios en todas las conciencias para que lo consideren profundamente.

Y aún más, yo deseo que todos aquellos que están de parte de la continuación del pecado durante la vida, para descubrir, si ellos pueden, por medio de las Sagradas Escrituras, cuándo y dónde los hombres, y toda la humanidad, serán limpiados completamente del pecado, si es que será antes, durante, o después de la muerte, entre la muerte y el juicio; siendo que ningún inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios, Efe 5:5-6. Y Juan, en el Apocalipsis, testificó con respecto a la ciudad celestial, que no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Apoc 21:27.

Objeción. Pero algunos han puesto objeciones, y han dicho que si la gente fuera limpiada completamente del pecado de este lado de la tumba, ellos no necesitarían ningún Mediador ni defensor.

La consecuencia es injusta y falsamente deducida. Existe una necesidad de Cristo como mediador y defensor de toda la humanidad, por quien Cristo ora y hace intercesión, y esto es tanto por los transgresores como por los santos; por los no santificados y por los santificados; por los unos, para que puedan ser santificados; por los otros, para que puedan ser preservados y guardados del mal; por lo tanto hay necesidad de Cristo como defensor de toda la humanidad.

Pregunta, ¿En qué estado pueden las personas tener el beneficio real de la mediación y la intercesión de Cristo, para poder recibir el perdón y la salvación?

Respuesta. En un estado de necesidad y de un deseo verdadero a partir de esta necesidad; y cuando ellos no endurecen sus corazones para pecar voluntariamente. Cristo hace intercesión por los hombres, mientras ellos tienen un día de visitación, en el cual su Espíritu contiende con ellos. Pero su Espíritu no siempre contenderá con los hombres, si ellos persisten en la rebelión; de modo que Cristo no intercederá por ellos. Hay un pecado que lleva a la muerte (o el pecar voluntariamente hasta la muerte) por el cual no se puede obtener perdón por medio del sacrificio, o de un defensor o mediador; y el apóstol le dijo a los hebreos: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios, Heb 10:26-27.

Pero hay un pecado, que no es para muerte, con respecto al cual Juan escribió a los hijos diciendo: Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo, 1 Juan 2:1. Para este pecado hay un defensor y mediador. Si algún hombre ve a su hermano que peca un pecado que no es de muerte, él preguntará, y le dará a él la vida por aquellos que no pecan con pecados de muerte.

Así se recibe el beneficio de la mediación y la intercesión de Cristo, que es nuestro abogado ante el Padre, y no es desairado ni frustrado; porque él dijo: El Hijo del Hombre es como un hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. Marcos 13: 34-37. Ahora, no hay estado de este lado de la tumba, por encima de un estado de vigilancia; porque aunque el enemigo es echado de la casa, esto es del corazón, y éste es barrido y adornado; sin embargo por falta de vigilancia y cautela, el enemigo le trae otros siete espíritus peores que él, y ellos entran y moran allí, y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Cuando el espíritu impuro ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí, Lucas 11:24-26.

Por causa de esto el apóstol Pedro exhortó a los santos a ser sobrios y velar; porque, dijo él, vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca, 1 Ped 5:8-10.

Y como dijo Judas el apóstol: los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día, Judas 6. Esto fue escrito no para intimidar, sino para estimular la vigilancia en todos aquellos que llegan a ser morada de Dios, por medio del Espíritu, para que puedan guardar sus moradas, y no ir más a los que dicen, he aquí está Cristo; o helo allá. Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis, Mat 24:26. Porque Cristo en el interior, la esperanza de gloria, es la porción de todos los que no son reprobados en cuanto a la fe, 2 Cor  13:5-6. Él mora y camina en su templo; y sus ovejas oyen su voz, y lo siguen, Juan 10:3, 27, pero no siguen a un extraño.

Pero su morada segura y su lugar de reposo seguro es el nombre del Señor; a él correrá el justo, y será levantado. Prov 18:10. Aquí no puede venir ningún devorador, ni puede entrar ninguna bestia hambrienta; y aquellos que continúan así hasta el fin, en la fe, paciencia y bienestar, tienen la inmortalidad y la vida eterna, siendo testigos vivientes del propósito eterno de Dios en enviar a su hijo unigénito al mundo, esto es, para acabar con la transgresión, y para poner fin al pecado, y para traer la justicia perdurable, de acuerdo a la profecía de Daniel: Dan 9:24. Los tales tiene el beneficio de su venida, y de su muerte, resurrección y ascensión, y ahora conocen a su mediador, que hace intercesión ante el Padre por ellos, día y noche: Juan 17:6-11, para que puedan ser guardados de todo pecado.

La perfección de la libertad del pecado en este mundo no puede ser testificada nunca por ninguno, sino por aquellos que reciben a Cristo, como el Padre les ha dado, con fe y seguridad completa de que él está dispuesto y es capaz de terminar con la transgresión en cada alma, y así traerla y llenarla con justicia eterna en su lugar y en vez de ella; y para salvar perpetuamente a todos los que lo obedecen, y vienen a Dios por medio de él. Y por su obediencia, todos los que lo siguen así hasta el fin, son santificados y purificados, y serán glorificados con la gloria que él se complace en darles; y así son hechos sus joyas, aptas para ser llevadas a su tesoro para siempre. Éstos son testigos del fin de su fe, aún de la salvación de sus almas; y es capaz de poner su sello para el beneficio de la venida, el sufrimiento, la muerte, la resurrección y la ascensión de Cristo, su mediador y defensor; y por lo tanto la perfección y la libertad de pecado deben ser creídas, y seguidas en esta vida, de otra manera nunca pueden ser verdaderamente conocidas o alcanzadas; ni se pueden recibir los beneficios de la venida, resurrección y la ascensión de Cristo Jesús.

Por lo tanto, ay de ese gran enemigo de la humanidad, quien ha cegado al mundo para que no vea ni crea aquellas cosas que tienen que ver con su felicidad eterna; sino que los persuade, y los domina para que pasen sus días en la vanidad, y para que desciendan a la tumba con dolor, y mueran en sus pecados y corrupciones, como Cristo le dijo a los judíos, Juan 8: 21-24: si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis; pero si en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir.

Ahora, los judíos exteriores, que no creyeron en su venida externa, y por lo tanto se cerraron a sí mismos la puerta de entrada al reino de Dios, murieron en sus pecados, no creyendo los beneficios de su venida, su ofrenda, su resurrección o su ascensión De modo que los cristianos externos ahora tengan cuidado, temiendo que al rechazarlo, y no recibirlo en su venida interior y espiritual, se cierren a sí mismos la puerta de entrada hacia el reino; y se rindan para estar cautivos bajo el poder del pecado y de Satanás todos sus días; porque Dios no puede ser burlado, ni su espíritu contenderá para siempre, ni se ofrecerá para dar conocimiento de los secretos de Dios a los mortales, sino que el día de su visitación llegará a su fin, y entonces ellos se lamentarán, y él no los oirá; y buscarán la muerte, y no la encontrarán.

Porque el gran Dios de Israel ha enviado a su hijo unigénito al mundo, en su venida espiritual, para cumplir la ley, y para terminar con la transgresión, y para traer la justicia eterna; y todos los que lo reciben, y se entregan para seguirlo en la regeneración, él les dará poder para llegar a ser hijos e hijas de Dios; y darles el espíritu de adopción, y permitirles decir Abba Padre; ellos no son del mundo, así como él no es del mundo, por lo tanto el mundo los odia.

Y ahora que todos los que creen en nada mejor que el que ellos deben vivir en bajo la esclavitud de la corrupción todos los días de su vida sobre la tierra, consideren y examinen seriamente cuándo y dónde serán liberados, ya que ningún inmundo puede entrar en el reino de Dios, Efe 5:5. Y que los rabinos eruditos resuelvan estas cosas, si pueden; porque les incumbe grandemente, para que el día de ellos no se acabe, antes que se acabe su obra, y venga la noche sobre ellos, en la cual ningún hombre puede trabajar.

No es la profesión de la cristiandad, sino la obra de ella en el alma, que hace a la humanidad buena y aceptable ante la vista de Dios. Yo sólo presentaré unos pocos de los muchos testimonios que fueron dados por los antiguos cristianos primitivos, mucho tiempo atrás, dejado en el registro hasta este día, a saber, Clemente de Alejandría dio este breve informe de ellos: "Ningún hombre es con nosotros un cristiano, o contado como verdaderamente rico, temperado y generoso, sino aquel que es piadoso y religioso; ni lleva ya la imagen de Dios, sino aquel que habla y cree lo que es justo y santo; de modo que éste es brevemente el estado de nosotros que seguimos a Dios. Así como son nuestros deseos, así como son nuestros discursos, así son nuestras acciones; así como son nuestras acciones, así es nuestra vida; así de universalmente buena es la vida entera de los cristianos. Ciertamente ninguno fue un enemigo más grande para la profesión desnuda, y para cubrir la mala vida, bajo el titulo de cristiandad. ¿Alguno vive de manera diferente que como Cristo ha mandado? [Si es así,] es un argumento seguro que ellos no son cristianos, aunque con sus lenguas profesen sin problemas la doctrina cristiana; porque no son meramente los profesantes, sino aquellos que viven de acuerdo a su profesión, los que serán salvos; así como as Justino Mártir declaró ante los emperadores.—Cristiandad primitiva, Parte 1. c. 4.

Que ningún hombre, dice Basil, se imponga a sí mismo con palabras desconsideradas, diciendo que aunque yo sea un pecador, de todas maneras soy un cristiano; y yo espero que ese título sea mi refugio. Pero escucha pecador, todos los hombres impíos serán atados juntos, y en el gran día de la venganza divina serán echados indiferentemente en esas llamas despiadadas y devoradoras."—Crist. Prim. Parte 1. fol. 82. с. 4.

Ahora estaba entrando la corrupción en la profesión de la cristiandad; pero los que eran rectos entre ellos lo vieron, y dieron un testimonio temprano en contra de ella; pero sin embargo no habían crecido a la altura de la presunción, para rogar por la continuación del cuerpo de pecado todos los días de sus vidas; que vinieron por grados después, en la medianoche de la oscuridad y la apostasía de la vida Jesús, nuestro Salvador que nos salva completamente del pecado.

De esta corrupción surgió el papa, quien asumió el honorable título de Cristiano, y alto padre, o padre de padres; pero habiendo caído después en la apostasía, [la iglesia] fue inundada con más corrupción, y estableció esas cosas, que los cristianos que eran más antiguos y puros despreciaron y aborrecieron; que son muy grandes para ser mencionadas aquí.

Estando bajo la esclavitud de la corrupción, y siendo ignorantes del poder de Dios, y de la suficiencia de él para liberar al alma del hoyo de la corrupción en esta vida, [la iglesia falsa] concluyó que toda la humanidad debe llevar sobre sí un cuerpo de pecado todos los días de su vida. Entonces entró el enemigo con otro engaño, más sutil que antes, y les dio el invento del purgatorio, o lugar para limpiarse del pecado, entre la muerte y el día del juicio, de lo cual no hay ni la menor mención en las Sagradas escrituras para justificarlo. Pero la nobilidad del entendimiento de la gente estaba ofuscada con oscuridad, y esto fue recibido por ellos como algo ortodoxo, y existe hasta este día entre miles que yerran, no conociendo las escrituras, ni el poder de Dios.

Y ahora, mis queridos amigos y compatriotas, en cuyas manos puede llegar este documento, dejen que la moderación y el temor de Dios los asista en su lectura; así como el amor de Dios, y las entrañas de la compasión por ustedes, me ha ayudado a mí al escribirlo. Para que no importando que el tema que se encuentra aquí discutido se haya discutido por algunos anteriormente, aún así no puedo ser claro, sin saber qué tan corto es mi tiempo en este mundo, sino dejar un testimonio también de la venida de nuestro Señor Jesucristo, en espíritu, en este último tiempo del mundo, para obrar la voluntad de su Padre en cada alma, lo cual es santificación, y redención del pecado, la muerte, la oscuridad, y el poder de la tumba; de lo cual, en mi pequeña medida, yo he sido un testigo ocular por muchos años; sin proponer ningún beneficio o ventaja para mí mismo al escribirlo; pero el beneficio y el bienestar de la humanidad, que ellos puedan llegar al conocimiento de la Verdad por la cual ellos pueden ser libres y pueden ser salvos, a través de la fe en el Hijo de Dios, mientras estén vivos; y que ellos puedan ver, y ser partícipes del beneficio de la venida espiritual y la obra del Justo; de quien todos los profetas, desde Moisés, dieron testimonio. Su venida, en estos últimos días, ha puesto al descubierto las artimañas de Satanás, en la noche larga y oscura de la apostasía, la cual ha estado sobre el mundo, desde los días de los apóstoles, con todo engaño e impiedad; en la cual la iglesia falsa se ha llenado de pretensiones de las joyas de la verdad, y ha establecido una reina, arreglada con finos adornos externos, agradable y encantadora al ojo exterior; y también su copa de oro, atractiva para la mente y los afectos carnales; y su templo, como aquellos contra los cuales testificó Origen, el antiguo cristiano, entre los egipcios: "Cuando ustedes se acercan, dice él, a sus lugares sagrados, ellos tienen bosques y capillas gloriosas, templos con hermosas puertas y pórticos majestuosos, y muchos misterios y ceremonias religiosas; pero una vez que hayan entrado, y estén dentro de sus templos, ustedes no verán nada agradable allí,... Pero como la mujer de la cual testificó Juan, quien estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada con oro y piedras preciosas y perlas, teniendo una copa de oro en su mano, llena de abominaciones, y suciedad: y sobre su frente está escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS, Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA, Apoc. 17:4-5."—Crist. Prim. Parte 1.p.1.

Sin embargo, muchos han estado enamorados de ella, deleitándose en beber de su copa, quienes no podían ver lo que estaba dentro de ella. Pero ahora el gran Escudriñador de los corazones ha venido, y el rollo que vuela de su ira está entrando, y entrará más y más en la casa del ladrón, y en la casa del que da falso testimonio, que dice: Así dice el Señor, y el Señor nunca le habló a ellos, y lo destruirá, con sus maderas y sus piedras; la boca del Señor lo ha hablado, y esto se cumplirá a su debido tiempo, Zac 5:4. Pero Sión, que ha sido como una viuda abandonada, será como un monte fructífero, y no será llamada más la desolada, ni abandonada, sino que se pondrá sus hermosos vestidos; y el Cordero y sus seguidores morarán allí, donde no habrá noche, ni sombra de muerte; y Jerusalén será una habitación tranquila, la salvación será para las murallas y los bastiones, y su entrada alabarán; no hay templo allí, sino el Cordero, desde ahora y para siempre. Escrito en las entrañas del amor y la compasión por las almas de la gente en todas partes, para que ellos puedan conocer la Semilla de Dios que se levanta, y producir la justicia en ellos, por uno que ama a toda la humanidad.

AMBROSIO RIGGE

Riegate en Surrey, el día 22 del décimo mes, del año 1702.


La guía espiritual de la vida, ofrecida y presentada a toda la humanidad, sin hacer discriminación de personas, edad o sexo, para dirigir sus pies hacia el camino de la paz. O la gracia interna y espiritual de Dios exaltada como la única guía del hombre.

ES la preocupación universal de toda la humanidad sobre la faz de la tierra, buscar aquellas cosas que se refieren a su eterna paz, felicidad, tranquilidad y reposo con Dios, cuando se acabe el tiempo en este mundo. Sin embargo, tales son las tretas y estratagemas astutas de la serpiente y adversario de la felicidad del hombre, [quien prevaleció en contra de Eva al comienzo para romper el pacto de la vida que Dios hizo con ellos] que él prevalece contra la mayor parte de su posteridad hasta esta día, para desairar, desestimar y desvalorar aquello que les trae la salvación, y los lleva a ellos al conocimiento de del camino hacia ella, la cual es la gracia interior y espiritual de Dios, la cual llegó a ser manifestada y conocida por el segundo Adán, Cristo Jesús, Juan 1:17. Ésta es al raíz, la sustancia, y la vida de toda religión verdadera en el mundo, y sin ella no hay nadie en la tierra; porque Dios la ha dado, para traer salvación a los confines de la tierra, y para ser una guía perfecta y suficiente para toda la humanidad, 2 Cor 12:9. Ella fue la guía de los santos en la administración del evangelio que trajo su salvación, Tit 2:11. Y hasta que las naciones y la gente en general lleguen a oír y aprender de esta guía interna y espiritual, ellos nunca podrán ser enseñados a negar la impiedad y las concupiscencias del mundo, ni a vivir sobria y justamente en este siglo. Éste es el Cristo de Dios, manifestado espiritualmente en la carne mortal, para destruir las obras del diablo, las cuales no pueden oír, recibir, seguir ni obedecer, y nunca pueden recibir poder para llegar a ser siervos o hijos de Dios; sino que permanecen todos sus días en la hiel de amargura y en la prisión de maldad, juntando ira en contra del día de la ira, y la revelación de los juicios justos de Dios; y su religión y su fe son vanas y sin provecho.

Y si Cristo es así manifestado, se convierte en el autor de la salvación eterna en todos los que creen, y es el gran misterio que ha estado escondido de nuestros antepasados por muchas generaciones. Donde él es recibido, oído y obedecido, él manifiesta su fortaleza y su poder en el alma, más grande que el poder y la fortaleza del enemigo, y ata al hombre fuerte, quien por mucho tiempo ha guardado los corazones de muchos, y lo hecha fuera, y estableció su propio trono, y gobierna hasta que ha puesto a todos sus enemigos bajo sus pies; y así se convierte en la esperanza de gloria para la gente, Col 1:27. Y el que no le recibe, oye u obedece, ni se entrega para ser gobernado por él, no puede ser su discípulo, ni recibir poder de él, para llegar a ser hijos o siervos del Dios viviente. Aunque puedan profesar su nombre en palabras, y mostrar la cristiandad en su carne, aún así son extraños a la verdadera vida cristiana, y están sin Dios en el mundo, muertos en pecados y transgresiones, y nunca pueden ser levantados de la tumba de la corrupción, sino como ellos creen, y esperan la manifestación de su poder, [la cual sólo se conoce y es manifestada por esta luz y gracia interna] para obrar todas sus obras dentro de ellos y por ellos. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, Efe 2:10. Ésta es la nueva creación, en la cual el hombre recibe la imagen de Dios, esto es, justicia, la cual se perdió en el primer Adán. "Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así la fe sin obras está muerta también," Sant. 2:17-20. Porque por las obras de la justicia, producidas en el hombre por Cristo, quien es la justicia de Dios, se conoce la fe que salva. Y ningún hombre puede tener fe verdadera en Cristo, si no muestra las obras de la justicia en su conducta. Porque el fruto y el efecto de la fe salvadora en el hombre es una justicia y santidad interna, por la cual el corazón del hombre, su alma y su espíritu son santificados para Dios, sin la cual ningún hombre puede ver a Dios. El hombre debe seguirle en las obras de su justicia, y aprender de él, y llevar su cruz, esto es, no una de oro, plata, madera o piedra, sino aquella que crucifica sus amados deseos y placeres, sin lo cual ellos nunca pueden llevar su corona. Porque aunque el hombre por sus propios medios no puede obrar su propia salvación, si él cree y sigue a Aquel a quien Dios ha dado como líder, Isa 55:4, y comandante de su pueblo, recibirá poder de él para hacer cualquier cosa que él le mande, y será salvado por él de sus pecados y transgresiones; porque su nombre es Jesús, ya que él salva a su pueblo de sus pecados, Mat 1:21. El que no es salvado aquí por él de sus pecados, no puede ser salvado nunca por él de la ira y el desagrado del Dios Todopoderoso, y de esa muerte que es la paga del pecado, Rom 6:23.

Ahora, el medio que Dios ha dispuesto para traer su salvación a toda la humanidad, es su gracia interior y espiritual y la verdad que vino por Cristo Jesús, Juan 1:17. Esta guía interna hace que toda la humanidad venga y oiga, y ellos por él serán salvados, Efe 2:8. Él tiene virtud y poder para producir justicia en el hombre, y para quitar toda injusticia. Es como un poco de levadura escondida en harina de la cual habló Cristo, Mat 13:33, y leudará toda la masa de la humanidad hacia la sinceridad y la verdad, si es recibida y obedecida. Ésta es la perla preciosa, escondida en el campo, la cual es la palabra, puesta en el corazón el hombre, Ecl 3:11, la cual el hombre sabio escarba profundamente para encontrarla, Mat 13:45-46, y habiéndola hallado, vende y se separa de todos deseos para comprarla. Ningún hombre puede comprarla si no es con la pérdida y negación de todas las cosas que son contrarias a ella. El oro no puede comprarla, y la plata es escoria en comparación, y el precio de ella es más que rubíes; por lo tanto, el hombre sabio dijo: “Compra la verdad, y no la vendas," Prov 23:23, Apoc 3:18. Ningún hombre puede decir verdaderamente, "Mi amado es mío, y yo soy de él," sino si no la compra así, vendiendo todo lo que es contrario a ella. Esto es difícil de decir para muchos, o para la mayor parte de la humanidad, especialmente para los ricos, que tienen grandes posesiones; y tienen muchos deseos y placeres que abandonar, que son tan queridos y cercanos a ellos como su mano o su ojo derecho. Esto hizo que el joven, a quien Cristo habló, Mat 19:21-22, se alejara de él apenado porque tenía grandes posesiones; a lo cual el Hijo del Hombre dijo: “que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos," versículo 24. Y "es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios," versículo 24.

Así es revelado el misterio de la piedad, el cual el hombre natural no puede ver, o percibir, porque está escondido de los sabios y los prudentes del mundo, y es descubierto y revelado a los niños y a los pequeños. Los hombres grandes y orgullosos del mundo son muy grandes para entrar por la puerta angosta, y caminar por el camino estrecho; la predicación de la cruz de nuestro Señor Jesús para ellos es locura, [ellos no pueden ver la puerta estrecha o la cruz] la cual los apóstoles predicaron, y todos los discípulos y seguidores verdaderos de Jesucristo la tomaron, quienes fueron crucificados al mundo, y el mundo a ellos, Gal 6:14.

Por lo tanto pongan a un lado todas sus cruces imaginarias de oro, plata, madera o piedra; no tienen ningún valor, ni hay virtud en ellas para crucificar ningún deseo que haga guerra en sus miembros; sí, aunque ustedes las lleven en sus pechos, sus deseos están allí sin perturbación, los cuales hacen guerra todos los días en contra del alma, y hasta ahora prevalecen, de modo que puedan producir pecado en el mundo y en las acciones, el cual al ser consumado, da luz a la muerte, Santiago 1:15.

La cruz verdadera de Cristo es el poder de Dios en todos los que creen, 1 Cor 1:18. "Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz," Col 1:20. Porque así los antiguos cristianos fueron crucificados al mundo, y el mundo a ellos, y la cruz de Cristo fue llevada espiritualmente, Gal 6:14. Pero debido a que la vida y el espíritu cristianos han sido puestos a un lado y han sido apagados, el conocimiento de esta cruz se ha perdido, y la gente ha establecido una imagen de ella, y se han hecho extraños y enemigos a la cruz de Cristo, como eran los judíos y los fariseos en el día del evangelio, estando sin Dios en el mundo.

El conocimiento del misterio de la salvación de Dios a toda a humanidad sobre la tierra, debe ser abierto y manifestado por el don de Dios, a saber, su gracia y su espíritu, como es recibido y obedecido. "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios," 1 Cor 2:11. Con este espíritu dentro de él, el profeta Isaías buscó al Señor, Isa 26:9. Y con el Espíritu de la Verdad por dentro, todos deben buscar al Señor, si alguna vez le oyen y conocen su obra; porque sin él el conocimiento de la salvación de Dios está, y por siempre estará, escondido de los sabios y los prudentes del mundo. Esta era la ceguera de los judíos, resistir el don espiritual de Dios, Hechos 7:51, quienes por sus manos impías apedrearon a Esteban hasta la muerte, aunque ellos sostuvieron la adoración del templo, las ofrendas y los sacrificios, sin embargo al resistir el espíritu de Dios en sí mismos, ellos llegaron a ser más ciegos que aquel que tenía un espíritu impuro, quien le dijo a Cristo, “Sé quién eres, el Santo de Dios," Marcos 1:23-24, Mat 8:29. Sí, aun el diablo confesó que él era el Hijo de Dios, Marcos 5:7.

Y la gran causa de todos los errores en el mundo, está en alejarse del Espíritu de Verdad que está en el interior, el Consolador que es envidado ahora, de acuerdo a la promesa de Cristo, Juan 14:16-17, Juan 14:26. Cuando este Consolador es recibido, oído y obedecido, lleva a toda la verdad, y es un guía perfecto señalado por Dios para toda la humanidad, para traer el conocimiento de la salvación de Dios; y así conocer al único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien él envió, quien es la vida eterna; y todo el conocimiento que quede corto de esto, es terrenal y carnal. Cristo en el interior, la esperanza de gloria, ha sido un misterio escondido en todas las edades y las generaciones, pero ha sido revelado en el día de evangelio, Col 1:26-27. Y así manifestado a los gentiles, Hechos 13:47, para que él pueda ser la salvación de Dios hasta los confines de la tierra; cuando los sabios judíos profesantes lo rechazaron a él durante su venida externa en la carne, a quienes fue ofrecida primero. Esta venida interna y espiritual de Cristo, de Dios, en nuestros días, es rechazada por los sacerdotes principales y los cristianos que son sabios para el mundo, y se oponen con firmeza, y no permitirán que él gobierne los corazones y las conciencias de su pueblo; sino que llaman a la luz verdadera, la cual es su vida y su venida espiritual, Juan 1:4, una lámpara oscura, y una conciencia natural; y así hacen que la palabra y el mandamiento no tengan ningún efecto por causa de su religión tradicional, la cual es establecida en la voluntad y el juicio del hombre, y todos los días se crucifican a sí mismos con respecto al Señor de gloria, y lo avergüenzan abiertamente; porque cada palabra y acción impía es como una lanza que lo hiere.

Y ningún hombre puede ser un verdadero cristiano si no ha sido bautizado en la muerte de Cristo, Rom 6:3, es decir, muerto al pecado; este es el verdadero bautismo espiritual, del cual el bautismo en agua de Juan era una figura, un tipo, y un precursor. Ni tampoco es un cristiano del evangelio aquel que lo es en el exterior; tampoco lo es ese bautismo que es externo en la carne; sino que es un verdadero cristiano aquel que lo es en el interior, y el bautismo que es el del corazón y del espíritu. Porque ni el bautismo, ni la falta de bautismo, como en ritual externo, aprovecha para nada, sino el ser una nueva criatura, creados nuevamente en Cristo Jesús para buenas obras, para que vivamos por ellas, Efe 2:10. Esta es la cristiandad en su gloria y pureza antigua, la cual es restaurada y testificada al recibir, escuchar, y obedecer "la gracia de Dios que trae salvación," Tit. 2:11, que es interna y espiritual. De la cual el bautismo en agua es un ritual externo y visible, y es declarado en el libro de las oraciones comunes que ahora se usa en Inglaterra, donde ellos dicen que: “La gracia interna y espiritual es una muerte al pecado, y un nuevo nacimiento a la justicia," ... Y hasta que los cristianos externos lleguen a oír y obedecer esta gracia interna y espiritual, ellos no pueden conocer o testificar de la salvación de Dios; porque todas las cosas sin ella son nada más que una caparazón y una sombra, y como paja al trigo.

Así como la venida y la manifestación de Cristo en la sustancia de la ministración del evangelio, es interna y espiritual, así es su bautismo, y así es su cena, y todas sus ordenanzas, y todos los que verdaderamente "comen su carne, y beben su sangre, moran en él, y él en ellos," Juan 6:56. Porque es el espíritu que despierta a todos los que son vivificados por él, la carne para nada aprovecha, Juan 6:63. Las palabras que él habló estaban en el espíritu y la vida, aunque habladas de manera misteriosa; ante las cuales los judíos murmuraron, y muchos discípulos se ofendieron, Juan 6:52, Juan 6:60-61, y miraron lo exterior, como muchos lo hacen en nuestros días, que no distinguen su carne ni sangre, y así comen y beben su propia condenación. Aunque el pueblo de Israel comió maná en el desierto que cayó del cielo cada día, como era externo, ellos murieron, Juan 6:49. Por lo tanto no es el pan externo, en el evangelio de la dispensación, que alimenta el alma para vida eterna, sino el maná espiritual, que es recibido del Hijo de Dios que vive en el interior del hombre, y el hombre morando en él, Juan 6:56-57. Aquellos que así comen su carne y beben su sangre, tienen vida eterna, y él los resucitará en el día postrero, Juan 6:54. Éste es el antitipo, o el misterio de todos los tipos y representaciones externas, incluso la copa del Nuevo Testamento en su sangre, en todos los que lo reciben; porque la carne externa, el pan y la copa no son de provecho para alimentar el alma; es lo espiritual que da la vida, el pan y la copa que así nutren para vida eterna. Donde Cristo ha venido y se ha levantado en el espíritu, su pan y su copa espiritual muestran su resurrección en el alma. Así aquellos son despertados y levantados por él, viven de toda palabra que procede de su boca, Mat 4:4. Y siendo así hechos partícipes de su resurrección, sobre ellos la segunda muerte no tiene poder. Esto fue representado por Moisés cuando levantó la serpiente en el desierto, Juan 3:14, Num 21:9; así debe ser levantado el Hijo del Hombre en el alma, para que todos los que son mordidos por la serpiente espiritual, puedan mirarlo a él, y ser sanados. Porque aunque él fue hecho un sacrificio para Dios por los pecados de todo el mundo, para que a través de su vida y resurrección todo el mundo pueda ser salvado, ningún hombre tiene parte en él, o en su resurrección, si no es lavado en este mundo de la impureza que está en él. Porque la purificación, la cual todos los cristianos verdaderos deben tener, es por medio de la sangre de Cristo Jesús, que los limpia de sus pecados, de lo cual nadie puede beneficiarse sino aquellos que caminan en la luz, 1 Juan 1:7. “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad," 1 Juan 1:6-7. "pero si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado." Este es el pacto en el cual el beneficio, la virtud, y la eficacia de la sangre de Jesús es conocida y testificada en este día, y lo debe ser a través de todas las generaciones. Por lo tanto así la verdadera luz, o gracia de Dios, ha iluminado a todo hombre que viene al mundo, Juan 1:9, para que todos puedan recibir, y caminar en ella, y así ser hechos testigos vivos de la sangre de Jesucristo que los limpia de todos sus pecados. Si los hijos y las hijas de los hombres hubieran llegado a saber esto, ellos no hubieran necesitado imaginar un purgatorio externo para limpiar a la gente de sus pecados; la sangre de Jesús es así conocida y testificada para santificar y limpiar el cuerpo, el alma y el espíritu de todos los que caminan en la luz; y así se conocería la salvación de Dios y sería manifestada hasta los confines de la tierra. Porque así como el relámpago sale del este, y se ve hasta el oeste, así se ve el brillo del Sol de justicia en el alma del hombre. Pero hasta que el día amanezca y el lucero de la mañana salga en el corazón, el glorioso Sol de justicia con sanidad en sus alas nunca se verá salir; y hasta que esto se conozca y sea testificado, toda predicación es en vano, y la fe del pueblo es en vano, y ellos están todavía en sus pecados, y nunca pueden ser partícipes de su resurrección, ni conformarse a su muerte, sino que viven y mueren en sus pecados, y donde él va, ellos no pueden ir, Juan 8:21,24.

Por lo tanto que todos sean advertidos, que hagan caso a la luz verdadera y la gracia espiritual interior de Dios, y que se entreguen a las enseñanzas de ella, para que puedan recibir un entendimiento de Dios, y así conocer los misterios del reino de justicia, que están escondidos de los sabios y prudentes de este mundo, quienes se glorían en el estudio del cerebro, las artes humanas y la literatura, y las adquisiciones naturales en la voluntad y la sabiduría humana. Nunca fue transmitida la sabiduría humana a ninguno de los hijos de los hombres por medio de estas cosas. La sabiduría humana es el don de Dios, comunicado a aquellos que lo aman y le temen; los secretos del Señor son manifestados diariamente a ellos, sin embargo ellos no quieren el conocimiento de los misterios del reino de la justicia, pero pueden declarar a otros lo que Dios ha hecho por sus almas, de lo que ellos han probado y han tratado de la palabra de vida eterna; éstos son ministros capaces del Nuevo Testamento, pero no de la letra, sino del espíritu.

Y hasta que las naciones y la gente en general se hayan acercado, y reciban el don de Dios, el cual él ha dado universalmente a toda la humanidad para que obtengan provecho, ellos nunca pueden ver la apertura de la vida eterna; ni tampoco puede ser manifestado o conocido el camino hacia él por nada que sea menos que esto mismo; ni tampoco puede ningún hombre conocer la vida por él hasta que se someta a él, y sea espiritualmente bautizado a él en la muerte de Cristo; éste es el verdadero cristiano interno, cuya alabanza no es de los hombres, sino de Dios. Pero el verdadero bautismo cristiano es una muerte al pecado, y un nuevo nacimiento a la justicia, y ninguno es cristiano de verdad sino aquellos que son bautizados así. Con respecto a esto, el Hijo de Dios le dijo a Nicodemo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios," Juan 3:3. Y nuevamente: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios," versículo 5, refiriéndose al agua espiritual, con la cual el Espíritu Santo limpia a todos los creyentes verdaderos, y los lleva a la novedad de vida. Porque no es cristiano aquel que lo es exteriormente; ni tampoco es bautismo aquel que es externo en la carne; sino que es cristiano aquel que lo es en el interior, y el bautismo que es del corazón, y en el espíritu. Ésta es la verdadera ministración del evangelio, la última y más grande con la cual el mundo será visitado. Ésta es una gloria más excelente, que aquella que estaba en las comidas y las bebidas, y las ordenanzas carnales y mandamientos de los hombres, y por lo tanto debe permanecer para todas las generaciones, 2 Cor 3:6-11.

Ahora, todos ustedes que están establecidos en las señales externas y visibles, y que desairan y desatienden la sustancia, esto es, la gracia espiritual interna que debe traerles salvación, el enemigo los ha engañado para que no la reciban, ni la oigan, ni la obedezcan, la cual es su guía suficiente y la que les trae la salvación. De modo que ustedes siempre están aprendiendo, y nunca pueden alcanzar el conocimiento del Espíritu de verdad en ustedes mismos, el cual Dios les da para llevarlos a toda la verdad, Juan 16:13, el Consolador prometido por Cristo, Juan 14:16-17, para que esté con vosotros para siempre; el cual él dijo que moraría con sus discípulos, y que debería estar dentro de ellos, versículo 17. Este Consolador, el Espíritu de verdad se ha levantado en nuestros días, y es manifestado en todo los creyentes verdaderos para este propósito, para destruir las obras del diablo.

Pero ¡oh! que los cristianos externos tengan cuidado, para que no lo rechacen a él en su venida interna, así como los judíos externos lo rechazaron en su venida externa; porque si ellos hieren y crucifican al Espíritu de Verdad y de Cristo en sí mismos, ellos serán tan culpables de su sangre, como lo fueron los judíos antiguos. ¿De qué desaires, desprecios, no, blasfemias en contra de esta venida interior y espiritual de Cristo han sido culpables los cristianos nominales estos cuarenta años? ¿Cómo lo han abofeteado, apedreado y encarcelado a él en sus siervos, por hablar por medio de ellos? No, ellos lo han crucificado a él de nuevo y lo han puesto en vergüenza por sus acciones impías y palabras duras.

¡Oh Señor! Yo te pido que abras sus ojos, para que ellos puedan ver a aquel a quien han traspasado con sus lanzas afiladas, y que venga sobre ellos un día de llanto y lamentación, como fue profetizado de la casa de David, y los habitantes de Jerusalén, cada familia por sí, y sus esposas por sí, Zac 12:10-14. Él es en verdad un Consolador para aquellos dolientes ahora, y clamó ayes en contra de los que ahora se ríen, como lo hizo en los días de su carne a los judíos y fariseos, Lucas 6:25. Porque la cristiandad externa ahora, en la cual no se recibe ni se testifica la vida, el espíritu y el poder internos de Cristo, no es de más valor ante la vista de Dios que lo que lo eran las ofrendas y sacrificios de los judíos, cuando ellos estaban contaminados internamente. Porque es el sacrificio de un corazón quebrantado y un espíritu contrito, lo que el Señor considera, Sal 51:17, y el lino blanco interior es hermoso ante sus ojos, y sus hijos e hijas son todos gloriosos por dentro, Sal 45:13. Ellos tienen hambre y sed de una justicia interna, esto es, la justificación por la fe, la cual les dice que no salgan afuera, Mat 24:26. Rom 10:8, Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la oigas y la practiques. Esta era la palabra de fe la cual predicaban los verdaderos ministros del evangelio, y la creían y la recibían; y aquel que no recibe esta palabra interna, no puede conocer la salvación de Dios, porque es la palabra injertada que es capaz de salvar el alma, Santiago 1:21. Y hasta que la gente llegue a oír y practicar esta palabra, sus edificios estarán sobre la arena, y no permanecerán en el día de la tormenta; porque la fe verdadera que salva se obtiene y se recibe al oír esta palabra, en todos aquellos que viven y permanecen en ella, sin la cual ningún hombre puede agradar a Dios, Heb 11:6. Así los antiguos recibieron la fe, y caminaron en ella, e hicieron muchos actos valientes, tanto en el tiempo del primer pacto como en el del segundo, y tuvieron la victoria sobre el mundo; sí, ellos fueron hechos más que vencedores sobre la muerte, el infierno y la tumba, Rom 8:37, y alcanzaron un buen testimonio, aunque ellos no recibieron la promesa, Heb 11:39.

Y ahora yo debo dejarle este testimonio al mundo, que Dios ha enviado su buen Espíritu a los corazones de los hijos de los hombres, para que sea su guía, líder y gobernador en todas las cosas relacionadas a su reino; y en recibir y obedecer, o resistir y desobedecer este Espíritu, de esto depende la felicidad o aflicción eterna del hombre, porque nada que esté corto de este espíritu le puede dar conocimiento a la humanidad de los misterios de la salvación de Dios; y todo el conocimiento sin él, es terrenal y carnal, y nunca le puede dar vida al alma.

Y por lo tanto todos ustedes cristianos externos, creyentes que todavía pecan, que reposan en una profesión externa de Dios y de piedad, pero viven en las modas profanas, las costumbres y superfluidades del mundo, mucho más que aquellos que ustedes llaman paganos, mi alma está a menudo postrada por ustedes, porque resisten la venida del Espíritu de Dios, como lo hicieron los judíos de antes. A través de la religión tradicional de ustedes, la cual han recibido de sus entenebrecidos e ignorantes antepasados, ustedes hacen que la palabra y el mandamiento de Dios no tengan efecto, y han obrado maliciosamente en contra del Espíritu de Gracia, y han estado cómodos en una forma externa inventada de piedad, imitando algunas cosas que los hombres santos de Dios hicieron en los días antiguos a través de la inspiración y los dictados del Espíritu de Dios. Pero esto para ustedes no es más que una imagen o parecido de las cosas del cielo; y se puede decir a ustedes, como se le dijo a Judá en los días de Isaías el profeta, ¿Quién demanda esto de vuestras manos? Isa 1:12. Sus días señalados y sus ayunos, sus sacrificios en la mañana y en la tarde, el Señor no los considera, y lo dijo este día, como en el pasado, Isa 1:16-17, Jer 4:14. Laven sus corazones de la maldad; la fuente está abierta, quiten el orgullo y las abominaciones de los paganos de sus casas y sus corazones, y no se jacten que no son como otros hombres; por casualidad no son borrachos, malhablados, o extorsionadores, ni ladrones, ni asesinos, sino que ustedes pagan los diezmos de todo lo que poseen, dan limosnas, y a menudo tienen deberes familiares, y frecuentan la iglesia y sus ordenanzas, como ustedes las llaman. Todas estas cosas, y mucho más, si ustedes las tuvieran, no los haría aceptables ante Dios, mientras que su interior está lleno de putrefacción y corrupción; la justicia de ustedes no excede la de los escribas y fariseos, sino que es mucho menor. Levantaos y andad, porque no es este el lugar de reposo, pues está contaminado, Mic 2:10. Sacudan sus prendas nocturnas, aflíjanse y laméntense, y lloren, y que su risa se convierta en lamento, y su gozo en pesadez; porque el Señor se ha levantado para ser el Juez de toda carne, por su espada, y por su fuego, y el dejará que la corte externa sea pisoteada por los gentiles. Él se ha levantado en su furia como un hombre de guerra, y está inquietando a las naciones con guerras y alborotos, y causando que los tiestos de la tierra se golpeen los unos a los otros y se rompan en pedazos, para que él pueda abrir un camino y un espacio para su propio reino, reglas y gobierno en la tierra; y a todos los que no quieren que él gobierne, él los eliminará con el aliento de su boca y el brillo de su venida. Porque Babilonia debe caer entre los papistas y protestantes, incluso aquello que ha sido edificado, con lo cual pretenden alcanzar el cielo, en la voluntad y la sabiduría del hombre; porque ha sido llevado a la memoria del Señor, y su caída será grande; sus mercaderes se lamentarán al ver su destrucción, cuando no puedan aliviarla. Y el rebaño descarriado de la casa de Jacob, Dios lo juntará en su propio redil, es decir, su poder; dentro de esas murallas está el pozo de la vida, donde todas las ovejas de su pasto beben, y allí ninguno podrá atemorizarlos, porque el poder de Dios es ese redil universal, en el cual se debe juntar a las naciones. Todos los que no se unen a este poder son pastores falsos, y se reúnen consigo mismos para obtener ganancias injustas; pero los pueblos serán congregados con el Señor, Gen 49:10, el verdadero Pastor y líder de Israel, y así los reinos de la tierra se convertirán en los reinos de Dios y de su Hijo.

Este testimonio está sobre mí para dejar atrás el mundo, sin saber cuántos días me quedan en él.

AMBROSIO RIGGE

Riegate, este día 30 del tercer mes, del año 1691.


La diferencia entre el verdadero evangelio y el falso, verdaderamente declarado y claramente demostrado; que toda la gente pueda ver y leer cuál evangelio han recibido y obedecido todos estos muchos años, si es que el evangelio verdadero, o el falso.

EL verdadero y eterno evangelio de Jesucristo el Hijo de Dios, es buenas nuevas de cosas maravillosas; las cuales son la remisión de los pecados, y la reconciliación con Dios por medio de Cristo Jesús, Lucas 1:19, Lucas 8:1, el cual fue predicado para dar conocimiento a todo el pueblo de la salvación por la remisión de los pecados, Lucas 1:77. De modo que así se manifiesta que este evangelio fue predicado para dar el conocimiento de salvación a todo el pueblo, y este conocimiento fue recibido solamente por la remisión de los pecados.

El evangelio falso del anticristo, el hombre de pecado, es tristes noticias de cosas malas, en las cuales no hay remisión de pecados, sino una esclavitud continua al pecado y a Satanás todos los días de los hombres, de acuerdo a como es y como ha sido enseñado por los maestros de esta generación, lo cual es contrario al verdadero evangelio, como la luz lo es a la oscuridad.

El mensaje del verdadero evangelio es llevar a la gente de la oscuridad a la luz, y del poder de Satanás hacia Dios, para que ellos puedan recibir el perdón de los pecados, y la herencia entre aquellos que están santificados por la fe en el Hijo, Hechos 26:18.

El mensaje del evangelio falso es que la gente nunca puede salir del poder de Satanás, sino que debe tener un cuerpo de pecado mientras viva, lo cual es una noticia triste, no buenas nuevas. Porque el que otro le prometa libertad a aquel que ha estado bajo el poder de un tirano desde su nacimiento, y que tome su dinero como si lo estuviera llevando a Cristo, quien lo liberaría, y aún así al final decirle que debe permanecer bajo el poder de este tirano por el resto de sus días; estas son noticias tristes para él, y ni es redimido, ni tiene ninguna esperanza de serlo mientras viva; y este es el evangelio falso de este tiempo.

El mensaje del evangelio verdadero es una proclamación de libertad y liberación a todos los cautivos, quienes han estado como prisioneros en el pecado y la transgresión, en el cual la sangre de Cristo es sostenida liberalmente para la remisión de los pecados, Mat 26:28.

El mensaje del evangelio falso es una cautividad continua en el pecado, y nunca libertad ni liberación de él, como lo hemos visto por muchos años de triste experiencia.

El verdadero Capitán de la salvación dijo: Aprendan de mí, y encontrarán descanso para sus almas, Mat 11:29.

El líder falso dijo: Nunca vencerás, sino que estarás en una guerra continua, y nunca llegarás a tener paz ni descanso aquí, lo cual es una noticia muy triste. Los mensajeros del verdadero evangelio dicen: Fueron circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de ellos el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo, Col 2:11.

Los mensajeros del evangelio falso dicen que esto nunca se puede hacer, sino que los hombres deben tener un cuerpo de pecado mientras vivían, el cual es muy diferente del otro.

Los mensajeros del evangelio verdadero dicen: Cristo salvará a su pueblo de todos sus pecados.

Los mensajeros del evangelio falso dicen: Cristo nos salvará del castigo debido al pecado, pero no por cometer pecado; y esta doctrina derriba la justicia de Dios, quien le da a todos de acuerdo con sus obras.


El camino que lleva al reino de Dios, ofrecido a todos los que están dispuestos a entrar en él.

Como Satanás por el pecado y transgresión abrió un camino para la miseria eterna y la condenación de Dios, para todos los que lo siguen y lo obedecen; así Dios en su infinito amor y misericordia por Jesucristo ha abierto la puerta de la misericordia a toda la humanidad, y ha preparado un camino a la vida, la paz, y la salvación eterna, para que todos los que están dispuesto a caminar en él, lo puedan alcanzar. Será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará, Isa 35:8.

Este camino es un misterio para todos los hijos de Adán, y es angosto y estrecho, y pocos son los que lo hallan, Mat 7:14; pero el camino que lleva a la destrucción es ancho y espacioso; y todos los impuros, sí, todos los obreros de iniquidad y muchos son los que entran por él, Mat 7:13. Hay sólo estos dos caminos para que camine toda la humanidad; uno que lleva a la vida eterna, y el otro que lleva a la muerte eterna.

Ahora el Señor ha abierto mi corazón un poco para mostrar a cada uno el camino de la vida, el cual es Cristo Jesús; Juan 14:6, y para que por él ellos puedan ser llevados por este camino, de acuerdo a como el Espíritu de Dios me de palabras. Está escrito en las Escrituras de la verdad, que una mujer que tenía diez dracmas, si se le pierde una, enciende una lámpara, y barre la casa, y busca diligentemente hasta que la encuentra; y cuando la ha encontrado, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido, Lucas 15:8-9. Esta es una parábola del camino de la vida, el cual se puede encontrar cuando la lámpara está prendida; y la casa está barrida la cual es su corazón, el cual es asqueroso y corrompido por el enemigo de sus almas, quien los ha llevado de la montaña a la colina, como una oveja perdida,—me refiero de un sumo sacerdote al otro, de modo que ustedes se han olvidado de su lugar de descanso. Por lo tanto el buen pastor dejó a las noventa y nueve en el desierto, y se fue detrás de ustedes que están perdidos en las montañas, y los puso sobre sus hombros, los llevó a casa, y se gozó por ustedes, Lucas 15:4-5. Y cuando ustedes entren, serán alimentados con buenos pastos cerca de los ríos de agua, donde ustedes no tendrán necesidad, Eze 34:14, y el alma de ustedes se deleitará con la grosura y vivirá, Isa 55:2. Porque el Señor será su Pastor, y ustedes serán adornados con justicia, y grande será su paz, Isa 54:14, y no tendrán necesidad de decir: ¿Quién subirá al cielo para traer a Cristo de arriba? o ¿quién descenderá a lo profundo para traerlo a él de abajo?  pero el mundo estará cerca de ustedes, en su corazón y en su boca, de acuerdo a lo que dice Rom 10:8; Deut 30:14. Esto será como una lámpara a sus pies, y una luz para su camino, Sal 119:105, para guiarlos en el camino de la verdad y la paz, y les dará la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo, 2 Cor 4:6. La unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él. 1 Juan 2:27

De modo que cada uno escudriñe su propio corazón, y encienda la luz allí, para que puedan encontrar la palabra de fe para guiarlos. Esta palabra David escondió en su corazón, para no pecar contra Dios, Sal 119:11. Esta es la palabra de fe la cual yo les predico a ustedes, para que ustedes la puedan llegar a oír y recibir, por la cual la fe puede ser obrada en sus corazones, para darles la victoria sobre el mundo, el pecado, la muerte, la oscuridad, y la tumba, la cual por mucho tiempo los han separado de Dios. Entonces ustedes testificarán que él es su redentor, el Santo de Israel. Pero si ustedes me preguntan qué es lo que los debe llevar a este redentor, yo les respondo, la ley de Dios que estaba escrita en sus corazones, de acuerdo a la promesa en el segundo pacto, Jer 31:31-33, y esta ley era el ayo de los apóstoles, para llevarlos a Cristo, para que ellos puedan ser justificados por la fe, Gal 3:24. Esta ley será el ayo que los llevará a ustedes a Cristo, para que ustedes sean justificados por la fe, y no por las obras de la ley. Ésta será un guía presente con ustedes todo el tiempo y en todo lugar, y nunca les dejará hacer ningún mal, ni hacerle a otros lo que ustedes no quieren que se les haga a ustedes. Ésta los llevará a amar al Señor con todo su corazón, y a su prójimo como a sí mismos, como está escrito en la ley de Moisés; sí, cuando ustedes vayan a la derecha o a la izquierda, oirán una voz detrás de ustedes que dice: Este es el camino, andad por él, Isa 30:21. Pero ustedes pueden oponerse y decir: ¿No iré a oír sermones de hombres eruditos, como los que están en Oxford o Cambridge? Yo les digo, cesen de andar con los hombres, incluso con aquellos que los alejan de la ley que está escrita en sus corazones, porque a los tales no les ha amanecido, Isa 8:20. Los tales son guías ciegos, y quieren mantenerlos alejados a ustedes de ley que es la luz, Prov 6:23, porque temen que ésta pondrá al descubierto la oscuridad de ellos, y para que ellos puedan llevarlos en ceguera y oscuridad a las cámaras de la muerte, Prov 7:27. Ustedes pueden gastar todo su dinero en médicos, como lo hizo la mujer, y aún así no fue sanada, hasta que fue a Cristo, Lucas 8:43-44; y no lo serán hasta que lleguen a ser guiados a él, por aquello que manifiesta tanto sus obras de oscuridad como las de ellos también, que han puesto ungüento en el alma herida de ustedes, antes de limpiar las úlceras contaminadas con las cuales sus almas están cargadas; de modo que el ungüento de ellos no hace ninguna impresión, ni ha estado disponible a todos ustedes; y ellos han sido médicos sin valor, Job 13:4, pero sus corrupciones han prevalecido sobre ustedes hasta que todo el dinero de ustedes ha sido gastado. Oh, por lo tanto oigan a aquel que está a sus puertas y frecuentemente toca. Si ustedes abren la puerta, él vendrá a ustedes, y cenará con ustedes, y ustedes con él, Apoc 3:20. Entonces ustedes conocerán la cena del Señor, que es una fiesta de panes sin levadura.

Si ustedes lo reciben, él limpiará sus llagas y curará sus heridas como el buen médico, y alcanzará la parte sensible y viviente en ustedes, contra la cual no ha prevalecido la corrupción; y él no permitirá que nada más permanezca en el interior, para que él pueda curarlos completamente, y hacerlos perfectamente sanos de cuerpo, alma y espíritu; y entonces él derramará el aceite. ¡Oh! gozo en lugar de luto, para que ustedes sean llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, Isa 61:3.

Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga que él causó, Isa 30:26. Entonces ustedes, que han estado sordos, oirán, y sus ojos ciegos se abrirán, y verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas, Isa 29:18, y ustedes crecerán en alegría en Jehová, y aun los más pobres de los hombres se gozarán en el Santo de Israel, versículo 19. Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo fértil morará la justicia. Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre, Isa 32:16-17. Entonces el alma de ustedes se deleitará en el Señor su Redentor, y magnificará el nombre del Dios de Israel todos sus días.

Y ustedes no necesitarán ser enseñados por sus vecinos ni sus hermanos para conocer al Señor, porque ustedes le conocerán, y serán enseñados por él, y grande será la paz de ustedes, de acuerdo a las palabras de Jeremías, Jer 31:4, Isa 54:13, Juan 6:45; y la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él, 1 Juan 2:27. Estas cosas les he escrito con respecto a aquellos que los engañan alejándolos de esta guía interior, versículo 26, para que si alguno viene a la casa de ustedes y no trae esta doctrina, no le deseen buena fortuna, para que no lleguen a tomar arte en sus acciones impías; sí, porque si yo, o un ángel del cielo les predica cualquier otra doctrina, que sea maldito, y que Dios no aumente nuestra obra, más de lo que ha aumentado la obra de estos sacerdotes todos estos años.

Por lo tanto aléjense del hombre cuyo aliento está en su nariz, y escuchen a aquel por medio de quien Dios habla en estos últimos días, como ustedes lo pueden leer, Heb 1:1-2, quien dijo: Aprendan de mí y encontrarán descanso para sus almas, Mat 11:29. Él será un maestro suficiente para ustedes en todos los caminos de la justicia, y será un muro para ustedes en el tiempo de la tormenta, y sombra en tiempo de calor, Isa 25:4, sí, él será su pastor, y aderezará sus mesas en presencia de sus angustiadores, Sal 23:1-5, y él los llevará hacia delicados pastos junto a aguas de reposo, y restaurará su alma para alabar y glorificar su nombre para siempre.

Consideración de la adoración verdadera y aceptable.

LA consideración profunda e importante de la adoración y el servicio verdadero y aceptable del Dios Todopoderoso, quien es un espíritu ilimitado de vida, luz y gloria, ha estado sobre mí año tras año, desde que él primero abrió mis ojos para ver y conocer lo que era bueno y aceptable ante su vista. Para esperarlo diligentemente, en el verdadero silencio de toda carne; para saber cuál es su voluntad buena y perfecta, y con qué venir ante él, y qué ofrenda es y ha sido aceptable para él, ya sea la oración, alabanzas, predicaciones o silencio; todas y cualquiera de ellas es llevada a cabo en un espíritu contrito y quebrantado, que tiembla ante su palabra; y esto es, y siempre lo ha sido, aceptable para él, como él lo dijo por medio de su profeta evangélico, Isaías 66:2. Y todo otro servicio o sacrificio, aunque siempre muy glorioso, los cuales son realizados en la voluntad y el ingenio del hombre, nunca habiendo sido tan finamente pulido con frases elocuentes, no es más que cortar el cuello de un perro, u ofrecer la sangre de un cerdo, lo cual es una abominación ante los ojos puros de Dios. Su adoración no está limitada por el día, el tiempo, o lugar, formas, palabras o nombres; sino que es espiritual y sólo realizada por aquellos que se han entregado para ser dirigidos y guiados por su Espíritu, en todo deber que él requiera de ellos. Éstos son adoradores espirituales dentro del templo, quienes ofrecen sus corazones como sacrificios vivos para Dios, en las llamas del amor divino, y que lo pueden esperar, en pobreza verdadera de espíritu hasta que él encienda el sacrificio. Éste es el evangelio y adoración antigua que nuestro Señor y salvador le enseñó a la mujer de Samaria, Juan 4:23-24, y que ahora él está enseñando a sus hijos e hijas, siervos y criadas quienes se han entregado para esperarlo, para conocer su agrado divino, lo que él requiere de ellos; porque sólo esto es aceptable para él, lo cual él mismo ha preparado; por lo tanto él le dio a Israel su buen Espíritu para dirigirlos en su adoración y servicio, Neh 9:20. Y en el claro evangelio y ministerio, su adoración no está limitada a Jerusalén, o el templo, o a ninguna forma establecida, sino que los adoradores verdaderos deben adorar al Padre en espíritu y verdad, porque a los tales él buscó entonces, y ahora está buscando para que lo adoren.

Pero ¡oh! qué diferentes son las muchas formas de adoración en esta tierra, las cuales son inventadas y realizadas en la voluntad y el ingenio del hombre caído, para fines privados y siniestros. Cuando ellos se reúnen para hacer ofrendas, sin ninguna deliberación, ni esperando para conocer la buena voluntad y el agrado de Dios, ellos hablan adivinaciones del estudio de su propio cerebro, dando a Dios tanto como ellos piensan que es apropiado, o han dado forma, y él debe aceptar esto, o nada; y cuando se dice todo esto, entonces la adoración está completa.

¿Cómo se complacería un príncipe, o gobernante de la tierra, si su siervo, en toda ocasión, se apresurara en su presencia, y le diera inmediatamente aquello que éste nunca le pidió, ni le mandó a que preparara para él? ¿Acaso el amo no considerará como presunción que su siervo lo trate así año tras año? ¿Acaso no le puede decir justamente al siervo: Es tu deber servirme, saber lo que me agrada, y ofrecerme lo que te mando; y rechazarlo a él y lo que ofrece?

Y no rechazará el Dios justo y recto todas tales ofrendas en este día, y no dirá como le dijo al Israel antiguo, Isaías del primero al veinte: Quien demandó todas estas cosas de tu mano. He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados, Isa 50:11.

Y qué son todos los servicios y sermones formales de ustedes, acumulados en la voluntad y la sabiduría del hombre por dinero, sino chispas que ustedes mismos han encendido; diciendo: Así dijo el Señor, cuando él nunca les habló—como a los profetas falsos de Israel, Eze 13. ¡Oh! arrepiéntanse, arrepiéntanse: siéntense sobre cilicio y cenizas; que su risa se convierta en lamento, sus festines en ayunos, y su gozo en tristeza. Porque el Señor se ha levantado para buscar todas las profesiones sobre la tierra, y ay de aquellos que están cubiertos, pero no con el Espíritu del Señor, porque el día que se acerca, en el que examinará las obras de todos los hombres, si es que son obradas en Dios, por la inspiración de su Espíritu, o no. Y ahora él descubrirá completamente las faldas de esta iglesia falsa para su vergüenza y confusión: y despreciará a sus mercaderes más y más, quienes han comerciado con esclavos y las almas de los hombres, Apoc 18, y por medio de la codicia han hecho mercancías de la gente por muchas edades, 2 Ped 2, en esta noche larga y oscura de apostasía desde los días de los apóstoles. La hora de su juicio ha llegado, y el Juez está a las puertas; que todos los que temen a Dios, y están dispuestos a obedecer su palabra, salgan de ella, y no tomen parte con ella de sus pecados, para que no sean partícipes de sus plagas. De uno que ama a las almas de todos los hombres,

AMBROSIO RIGGE.

Riegate, el día 30 del cuarto mes, del año 1697.

Con respecto al hombre espiritual, quien es engendrado de Dios, por medio del Espíritu, por la palabra inmortal de Dios, la cual vive y permanece para siempre, y ha recibido el Espíritu de adopción, con el cual clama Abba Padre.

Así como hay un hombre natural que está corrompido con las concupiscencias engañosas, también hay un hombre espiritual, que ha nacido del Espíritu, y tiene la promesa de la vida eterna. Por medio de la adopción, a saber, la redención del cuerpo, él es hecho una habitación de Dios por medio del Espíritu; en quien mora y camina Dios, de acuerdo a su promesa en los días antiguos, 2 Cor 6:16. Él camina en el Espíritu, y no cumple con los deseos de la carne. En él Dios se deleita grandemente, y le da sabiduría, poder, fortaleza, y la habilidad de hacer cualquier cosa que él le mande, y todo lo puede en Cristo que lo fortalece, Fil 4:13. Los mandamientos de Dios no son gravosos, sino gozosos para él; no, éstos son su único deleite, y esto lo mantiene en el amor y el favor de Dios; de modo que Dios no le quita el bien, Sal 84:11, sino que le da de la abundancia de su tesoro celestial. Lo alimenta con la heredad de Jacob, incluso con lo mejor del trigo, y con miel de la peña, Sal 81:16, él abre su pecho para consolarlo, y de este deleite proviene algún refrigerio, con el cual él crece en la belleza de la santidad. En su boca están las grandes alabanzas para Dios, como una espada de doble filo en su mano, con la cual él ejecuta la venganza sobre los paganos, y el castigo sobre su pueblo, Sal 149:7. Como el hombre natural es sabio para hacer el mal, [así el hombre regenerado] es sabio para resistir el mal, de modo que éste no llega cerca de su casa; sí, aunque el mal persiga al pecador, para él hay un árbol de vida, Pro 13:21, con el cual se alimenta, y vive para siempre.

Él es fuerte y valeroso, incluso confiado como un león, Prov 28:1; él no le teme al mar cuando se sube, no temerá el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, Sal 91:5; la ley de verdad estuvo en su boca, Mal 2:6; de modo que sus pasos no se pueden deslizar. Él no le llama padre a nadie en la tierra, ni le llama maestro a ningún hombre bajo el cielo, Mat 23:9-10; porque él es nacido de Dios, y recibe la ley de su boca; él es creado de nuevo en Cristo Jesús para buenas obras, para vivir en ellas. Él vive de toda palabra que procede de la boca de Dios, Mat 4:4; ni la muerte ni la oscuridad tienen poder sobre él, sino que él permanece en la libertad de gloria de los hijos de Dios. Un hijo nacido libre y heredero de Dios, y coheredero con Cristo Jesús, Rom 8:17, él crece a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, un varón perfecto, como está escrito de él, Efe. 4:13, pero esto es un misterio para el hombre natural, así como el viento sopla de donde quiere, y oye su sonido; mas no sabe de dónde viene, ni a dónde va, Juan 3:8, y así es todo el que es nacido del Espíritu.

Por lo tanto aquellos que son de la carne, piensan en las cosas de la carne, y aquellos que son del Espíritu, las cosas del Espíritu. Y todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios, Rom 8:14, pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, 1 Cor 2:14; en cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie, 1 Cor 2:15. Éste es un nacimiento noble el cual Dios ha producido en muchos este día, ante quienes predicamos perfección y libertad de la ley de pecado y muerte, la cual es la misma sabiduría que Pablo dijo que predicó entre aquellos que eran perfectos, 1 Cor 2:6-7. Pero este hombre carnal no puede soportar oír de estas cosas, porque no recibe las cosas del Espíritu de Dios, como está escrito de él, 1 Cor 2:14. Por lo tanto no es de maravillarse que él no pueda recibir esta doctrina de perfección, la cual los hombres santos de Dios presentaron al hombre espiritual tan plenamente a través de las Escrituras de la Verdad, como les he mostrado a todos anteriormente, quienes con el ojo espiritual disciernen las cosas de Dios por las cuales son conocidos, 1 Cor 2:11, pero que son locura e insensatez para los hijos de Belial.

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. 1 Juan 3:9-10. Por medio de esto el hombre pronto verá si es hijo de Dios o del diablo, quien quisiera persuadir a los otros que para hacer el bien y no cometer pecado es aquellos que nadie se atreve a desafiar sobre la tierra, y que sería una alabanza para Dios decir que sus mandamientos no pueden cumplirse sin pecar u ofender; esto no tiene paralelo en todas las Escrituras.

Por lo tanto, ¡oh! ustedes que son engendrados de Dios, quienes han nacido otra vez del agua y del Espíritu, den su evidencia en contra de esta herejía inaudita, la cual Dios confundirá con el aliento de su boca, y con el brillo de su gloria. Esto se ha levantado y se levanta para expulsar todas esas neblinas, brumas y vapores con las cuales el hombre de pecado a cubierto la tierra, en esta noche larga de oscuridad y apostasía de la vida de Dios, en la cual [la iglesia falsa] que se ha sentado sobre muchas aguas ha embriagado a todas las naciones, Apoc 17:12, Apoc 18:3, y se ha sentado como reina, y no ha visto dolor. Sus ministros se han consentido a sí mismos en la plenitud de la tierra, y han hecho mercadería de muchos por medio de la codicia y palabras fingidas, 2 Ped 2:3, por estos mil seiscientos años y más, desde que el anticristo salió al mundo, quien ha continuado en el mundo hasta este día, 1 Juan 2:18, engañando a las naciones con la multitud de sus encantos. Pero ahora es el día del Señor que ha prorrumpido en claridad otra vez en este último tiempo, el cual ha puesto al descubierto sus faldas con todos sus mercaderes, quien es peor que Balaam, el hijo de Beor, quien aunque amaba la paga de la injusticia, no se atrevía a tomarla. Num 22:18; Num 24:13. Pero ellos la aman y la toman, y persiguen a todos aquellos que no se la dan, y podríamos tener una nube de testigos que testifiquen públicamente en contra de ellos este día.

 

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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