La Cruz Perdida de la Pureza


EL CAMINO DE LA VIDA Y LA MUERTE

MANIFESTADO

Y

ESTABLECIDO ANTE LOS HOMBRES

En este documento los muchos caminos de MUERTE son defendidos, y el único camino a la VIDA propuesto, y defendido; en algunas POSICIONES con respecto a la apostasía del ESPÍRITU CRISTIANO y la VIDA; con algunos PRINCIPIOS guiando para salir de ella; y también una RESPUESTA a algunas objeciones, por medio de las cuales la simpleza en algunos se puede enredar; sostenida en la tierna voluntad de Dios, tanto para los PAPISTA como los PROTESTANTES, quienes generalmente han errado de la fe por estas muchas generaciones, desde los días de los APÓSTOLES; y con lo que ellos han errado son comprendidos.


Por ISAAC PENINGTON


La apostasía a través de todo el cristianismo es aún peor en el 2007

Prólogo

MI alma todavía recuerda las dolorosas sacudidas y rasgaduras que han sucedido en esta nación, las cuales entraron profundamente en sus entrañas, e hicieron que todo corazón estuviera adolorido, y toda mente asombrada. Esta nación fue establecida en la religión y la paz exterior, de tal manera que fue satisfactorio para la mayoría; pero aún así hubo un espíritu por dentro, que había estado por mucho tiempo gimiendo bajo la opresión, cuyos suspiros y gritos entraron en los oídos del Señor; y él se levanyó en su furia y celo, y rasgó los cielos, y rasgó la tierra; quebrantando así el fundamento mismo de ambos, de manera que los hombres generalmente estuvieron sorprendidos, y se preguntaron qué sucedería con todos. La religión antigua fue casi enterrada en confusión, y en peligro de perderse totalmente. Nos enredamos en una guerra larga y corroedora, que no administró esperanzas ni posibilidad de paz. -- La mano del Señor se extendió sobre todos estos dominios; magistrados, ministerios, el pueblo común, el pueblo de Dios, (ambos de la manera en que fueron informados, y que en realidad lo fueron), la linea de confusión fue extendida sobre todos ellos; todos ellos tambalearon y vacilaron como un hombre ebrio, como si se fueran a caer y no se levantaran otra vez.

¡Pero vean cuán repentina e inesperadamente se establecieron todos otra vez! La nación se estableció en paz, el magistrado se estableció, el ministerio se estableció, el pueblo común se estableció, y aquellos que fueron sacudidos en su espíritu fueron a sus muchos caminos en religión, y se establecieron otra vez. Así hubo una gran sanidad de todos otra vez, excepto unos pocos, cuyos espíritus Dios había alcanzado de esta manera, que su herida fue incurable; y a menos que algo de Dios haya sido presentado, lo cual el mundo no puede saber (no, el espíritu religioso del hombre, el cual es bajo, no puede alcanzarlo más que el espíritu común del mundo), ellos hubieran permanecido miserables, perdidos, esparcidos, y confundidos hasta este día. Pero el Señor tiene una misericordia infinita con ellos en los tiempos de angustia; y una pequeña cosa necia ha surgido, (con la cual todos los hombres sabios y religiosos de espíritu de este mundo no pueden sino tropezar), la cual ha administrado alivio, y descubierto el fundamiento sobre el cual ellos también se pueden establecer. De manera que ahora hay un establecimiento universal, a medida que toda criatura es reunida en el centro que es apropiado y apto para que se asiente su espíritu.

Ahora, tengo esto para decirles a todos: que cada uno mire su fundamento; porque el Señor puede levantar otra vez; sí, y levantará otra vez, y sacudirá otra vez; y entonces los cielos y la tierra, que no tienen un verdadero fundamento, no pueden sino caer. Si la tierra no está fundada y establecida en justicia, su establecimiento presente no permanecerá. Si los cielos no están fundados y establecidos en la verdad, se derretirán y pasarán ante el fuego del Señor, [espiritualmente, no físicamente]. Hay un espíritu que se lamenta profundamente ante el Señor, gimiendo en el interior, y sus oídos están abiertos a ello, y él rogará la causa de su simiente; y las iglesias y religiones en las cuales la simiente de la serpiente puede vivir y prosperar, se marchitarán y llegarán a su fin. El polvo ya se ha convertido en la comida de la serpiente. El espíritu del hombre, en todo sus ejercicios de religión, no conoce al pan de vida; pero los muertos se alimentan de los muertos, y el espíritu muerto del hombre ama que así sea. Pero esto no puede continuar; porque el Señor ha estado obrando todo este tiempo; y cuando él traiga a su pueblo que él ha estado formando, y su religión, la religión del hombre aparecerá como es; y la vergüenza y el dolor serán la porción de todos quienes se han complacido a sí mismos, y han hecho insignificante el día de su visitación.

¡Sean sabios ahora, por lo tanto, oh sabios! ¡Sean religiosos, ustedes oh religiosos! Abran el ojo y el oído que ha sido cerrado; cierren el ojo y el oído que ha sido abierto: ya no tropiecen, no sea que no caigan y ya no se levanten. Yo sé que ustedes no pueden ver; porque el ojo incorrecto está abierto, y el Señor ha decidido esconder su sabiduría de ese ojo. Si fuera posible para ustedes, lleguen a ser pobres de espíritu; no sea que al final ustedes prueben ser el hombre rico a quien el Señor despedirá vacío. Vendan todo rápidamente, para que puedan tener aquello con lo que pueden comprar la perla. Ustedes no han conocido la venida dle Señor; pero en su sabiduría la han despreciado, y él ha despreciado usarlos a ustedes en esta gran obra; pero le ha agradado poner piedras de tropiezo ante ustedes, para que puedan caer y ser quebrantados. Los niños, los necios, los ciegos, pueden ver el camino, y entrar en la vida; pero ustedes que son hombres, que son sabios, que tienen ambos ojos, que pueden juzgar en la religión, y determinar lo que es ortodoxo, y lo que es erróneo, ustedes no pueden.

¡Oh oigan, para que sus almas puedan vivir! Ustedes no saben lo corto que es su tiempo; el día de su visitación pasa más rápido de lo que ustedes se dan cuenta. El llanto ha estado sucendiendo por mucho tiempo. Miren, el novio viene, y su esposa se ha preparado para su cama. Ustedes se deben separar de sus viejas ropas, y ponerse las nuevas. Ustedes deben tener el verdadero aceite en sus lámparas, o la puerta del reino será cerrada ante ustedes, y no abrá entrada para ustedes. En términos sencillos, ustedes deben separarse de toda su religión que han acumulado en su propia sabiduría, que ha crecido en la apostasía, y que sólo puede hacer un espectáculo en la oscuridad; pero no puede soportar la luz escudriñadora del día del Señor; y ustedes deben comprar la verdadera religión, la verdadera justicia, la verdadera inocencia y pureza de Cristo. Lo antiguo se debe eliminar, verdaderamente eliminar, y que lo nuevo esté en su lugar. De manera que la carne y el yo puedan ser destruídos, y nada más que Cristo pueda ser hallado en ustedes, y que ustedes no sean hallados en ningún otro lugar sino Cristo, si ustedes entran en su reino; porque ninguna cosa inmunda puede entrar. Por lo tanto quiten el orgullo y la pasión y la enemistad y el razonamiento carnal, y buquen lo que es puro, y entren en ello, y tomen la cruz en contra de todo lo que es contrario, para que ustedes puedan ser forjados en eso, y hallados en ello. Y aléjense de todas las imaginaciones y consideraciones acerca de los significados de las escrituras en la mente incierta y errante, y lleguen a lo que es infalible. Y conozcan lo que es silenciar la parte carnal, para que la parte espiritual pueda crecer en la sabiduría, para que ustedes puedan aprender en el espíritu, y conocer la palabra de Dios, y sean capaces de pronunciarla.

Mis entrañas están llendo hacia ustedes, y en compasión esto ha sido escrito, no para enojarlos o avergonzarlos, sino para provocar sus celos en contra de esa oscuridad y espíritu impío, que lo llevan a la destrucción bajo la forma y apariencia de una luz y un buen espíritu. Ni es para gloriarme sobre ustedes; porque mi alma está en vergüenza y tristeza ante el Señor, y el reproche de mi propia apostasía, y de buscar alivio en el mundo (alejándome del Señor, quien me había herido, hacia las vanidades terrenales para obtener un desahogo), no se recuperará fácilmente.

El Señor ha sido bueno conmigo al quebrantarme en mi religión, y al visitarme con la dulce y preciosa luz de su propio espíritu; pero yo no la conocía. Yo sentí, y no pude hacer más que reconocer, un poder sobre mí, y pudiera haber sabido lo que era por cómo purificó mi corazón, y me engendró en la imagen de Dios; pero lo limité a aparecer a manera de demostración para mi razón y sabiduría terrenal, y por falta de satisfacción con eso, negué y me rebelé en contra de ello; y así, después de toda mi anterior miseria, perdí mi entrada, y sembré semilla de nueva miseria y tristeza para mi propia alma, la cual desde entonces he cosechado. De manera que no tengo razón para jactarme sobre otros; sino para mantenerme humilde en la humillación del espíritu. Y lo que yo escribo no está en ningún dominio y autoridad mía propia; sino el llevar a otros hacia ese dominio y autoridad que es buena para mí, y para todos los demás, y estar sujetos a ella. El Señor nos quita nuestro entendimiento, y esa justicia que es nuestra, (aunque hemos dicho que es de él), para que seamos reunidos, y recibamos su entendimiento, y seamos vestidos con su justicia, y sintamos su reposo y su paz. Y dichoso aquel que pierde todo para ganar esto. Pero aquel que guarda lo que tiene por mucho tiempo, al final perderá todo, y aún así no ganará esto tampoco; por lo tanto ya no sean sabios en los ojos de la carne, o de acuerdo a lo que el hombre llama sabiduría; sino sean VERDADERAMENTE sabios.

ALGUNAS POSICIONES

Con respecto a la apostasía del espíritu cristiano y la vida
(Que está prosperando universalmente en el cristianismo del 2010)

POSICIÓN I

Que ha habido uan gran apostasía del Espíritu de Cristo y de la luz verdadera y la vida del cristianismo, y esta apostasía comenzó en los días de los apóstoles y maduró rápidamente después.

QUE los apóstoles y los cristianos en sus días tenían el espíritu verdadero, la verdadera luz, y la verdadera vida, yo pienso que no será negado. "Sabemos que somos de Dios y que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios y la vida eterna." 1 Juan 5:19-20. Ellos verdaderamente han nacido de Dios, y conocido al Hijo de Dios que ha venido [en ellos, para ser visto por ellos], recibiendo de ellos un verdadero entendimiento, y la verdadera luz y conocimiento en ese entendimiento; y tanto el entendimiento como el conociemiento fueron arraigados y establecidos en aquel que es verdadero, donde estaba su situación y morada ("estamos en aquel que es verdad"), donde ellos se encontraron con el espíritu verdadero, el verdadero Dios, la vida verdadera, aún la vida eterna. Que ellos tenían el verdadero Espíritu de Dios, ("por cuanto sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo." Gal 4:6), que ellos tenían la luz verdadera de Dios, ("Dios, quien mandó a que la luz resplandeciera de las tinieblas, ha resplandecido en nuestros corazones,.." 2 Cor 4:6), que ellos tenían la luz verdadera del espíritu y en el espíritu, (" Ahora que vivimos en el Espíritu, andemos en el Espíritu." Gal 5:25), es reconocido generalmente con respecto a ellos.

Ahora, de la apostasía de esto, comenzando aún en sus días, y que fue completada no mucho tiempo después, las escrituras también mencionan. El apóstol Pablo habla expresamente del asunto, que debe venir una "apostasía," y una revelación del "hombre de pecado, el hijo de perdición." 2 Tes 2:3. Cristo, el hombre de salvación, ha mostrado y declarado el camino de la vida; ha descubierto la iglesia verdadera, que era "la columna y el fundamento de la verdad," en contra de la cual las puertas del infierno no pudieron prevalecer; había enviado el verdadero espíritu, que pudo "guiar hacia toda verdad," y guardar en la verdad; pero debe surgir un "hombre de pecado, un hijo de perdición," quien, en un misterio, debería obrar en contra de esto, y causar una apostasía de esto hacia otra cosa. Y esto hizo el apóstol, no sólo dando lo poco que está aquí, sino él también les había dicho de estas cosas por su propia boca, a lo cual él los refiere, 2 Tes 2:5. Esto fue suficiente para el ojo que estaba abiertos; pero para más ilustración del entendimiento del hombre, que está rodeado con neblina y tinieblas de oscuridad, algunas evidencias más de las escrituras pueden ser dadas.

Cristo predijo acerca de los profetas falsos, Mat 7:15. "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces." El Señor envió profetas verdaderos bajo la ley, y les dio visiones verdaderas para declarar; Cristo envió apóstoles y ministros verdaderos bajo el evangelio, y les dio la verdad que ellos debían predicar y propagar; pero entonces hubieron profetas falsos, apóstoles falsos, y ministros que vinieron después, quienes nunca fueron enviados por Cristo, ni tampoco recibieron la verdad de su espíritu. Ahora, ellos no vienen a reunirse en la vida y la verdad de Cristo, sino para esparcir; y así comienzan o sostienen una apostasía. Y, dijo Cristo, tengan cuidado con ellos; porque ellos llegan muy sutilmente; ellos vienen vestidos de ovejas. Ellos tienen las vestiduras de ovejas sobre sus espaldas, aún la vestidura misma que las ovejas usaron; pero ellos no tienen la naturaleza de la oveja, sino la naturaleza del lobo, que es voraz en contra de la vida de la oveja. Tome nota: donde hay una vestidura exterior, pero no la naturaleza en el interior; donde está la forma de la piedad, pero no el poder; donde hay palabras y prácticas de las escrituras, pero no el espíritu de vida del cual vinieron; ¡hay un profeta falso! ¡hay un lobo! ¡hay un apóstata! ¡hay un seductor que aleja de Cristo!

Nuevamente, Cristo predice los muchos falsos profetas, Mat. 24:11. " Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos." Y Mat 24:24, "Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y darán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos."

Y como Cristo, así sus apóstoles después de él, por el mismo espíritu, predijo lo mismo.

El apóstol Pablo habla de los espíritus seductores en los últimos tiempos, y las doctrinas de demonios, que prevalecerían para causar una separación de algunos de la verdad. 1 Tim. 4:1. -- Y si en aquellos días el poder de los seductores era tan grande como para alejar a algunos de la verdad, que en ese entonces era tan manifiesta y viviente, qué fácil sería mantener a otros alejados de la verdad después, cuando ella se había perdido por mucho tiempo, y por el recuerdo, y así entró el engaño en su lugar y su nombre.

El apóstol Pedro también predijo acerca de los "maestros falsos," quienes querrán "sutilmente introducir herejías condenables, aún negando al Señor que los compró:" y que si así prevalecían, que sus "caminos destructivos" serían seguidos por muchos, y "hablarían mal del camino de la verdad." 2 Ped 2:1-2.

Nuevamente, Pablo, en su segunda epístola a Timoteo, habla de los últimos días, que los tiempos de entonces eran "peligrosos;" cap. 3. Cristo había dicho: "El amor de muchos se enfriará, y la maldad abundará." Mat 24:12. Y Pablo muestra que los tiempos serían muy peligrosos, por causa de la abundante iniquidad. "También debes saber esto: que en los últimos días se presentarán tiempos difíciles. Porque habrá hombres amantes de sí mismos y del dinero. Serán vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, quebrantadores de tregua, calumniadores, sin control propio, implacables, aborrecedores de los que son buenos, traidores, impetuosos, envanecidos y amantes de los placeres más que amantes de los Dios." 2 Tim. 3:1-4. Vean qué clase de fruto surgió de la doctrina falsa de los maestros falsos en la apostasía que los alejó de la verdad. Y sin embargo todo esto bajo la apariencia de piedad; "tendrán apariencia de piedad, pero negarán su poder." 2 Tim 3:5. Cristo envió el poder de la piedad hacia el mundo, para subyugar la raíz de la cual todo surge; para destruir la naturaleza impía en el interior; pero en la apostasía la naturaleza impía no es destruída, sino el poder negado lo puede destruir, y la apariencia es sostenida para cubrir la naturaleza impía con la naturaleza voraz en el interior, que devora y destruye los movimientos y punzadas del justo en el corazón, que está vestido de oveja, que tiene la apariencia de piedad, para cubrirse con ella. Miren en cualquier lugar entre los apóstatas que se han alejado del espíritu y la doctrina de los apóstoles, y vean. ¿Se ha destruído el amor propio? ¿Está destruía la codicia? ¿Están destruídas la jactancia y el orgullo? ¿Está destruío el amor por los placeres? ¿Son destruídos los perseguidores y los opresores? ¿Han sido su honor y su gloria puestos en el polvo? No, ellos sólo están cubiertos con la apariencia; su vida todavía está en ellos; el poder por el cual ellos deberían ser destruídos fue negado al principio,, y ahora está perdido y no es conocido. Donde está la vida, está el poder; y donde está el poder, la naturaleza impía es destruída. Pero donde la naturaleza impía no es destruída, sólo hay una apariencia de piedad, una cubierta, un sepulcro pintado, pero putrefacción en el interior.

Ahora esos últimos días y últimos tiempos no estaban lejos, sino que ya habían comenzado entonces porque el apóstol exhorta a Timoteo a alejarse de ellos, versículo 5. "Aléjate de estas personas;" insinuando que aún entonces habían personas así de las que había que alejarse. -- Y él dijo, en el versículo 8, que ellos entonces resistieron la verdad, como Janes y Jambres; quienes con una semejanza a lo que Moisés obró, pero sin la vida, se esforzaron para resistir la vida y el poder que estaba en Moisés. Y este es la obra de todos los engañadores, llegar a tener todos sus espíritus en la semejanza, y después hacer uso de la semejanza para oponerse y suprimir la verdadera vida y poder. De manera que ellos habían llegado aún entonces, cuando el apóstol escribió esta epístola a Timoteo.

Y Judas dijo que "hombres impíos, convierten la gracia de Dios en libertinaje, y niegan al único Señor Dios, y nuestro Señor Jesucristo," ya habían "entrado encubiertamente", versículo 4 de esta epístola.

[Estos apóstoles falsos, engañadores, anticristos que estaban apareciendo en los tiempos de los apóstoles se llamaron a sí mismos cristianos. Ellos no negaron a Cristo como su Señor y Maestro con sus labios, sino más bien lo negaron al continuar pecando; porque aún Cristo dijo que cualquiera que peca es un esclavo del pecado. Ustedes sirven o a Dios o a Satanás.]

Y el apóstol Juan habla muy expresamente, 1 Juan 2:18-19. " Hijitos, ya es la última hora; y como oísteis que el anticristo había de venir, así también ahora han surgido muchos anticristos. Por esto sabemos que es la última hora. Salieron de entre nosotros..," Cristo, instruyendo a sus discípulos con respecto a los últimos tiempos, les dice que se levantarán falsos cristos, con gran poder de engaño. Mat 24:24. Ahora, dijo Juan aquí, han venido "muchos anticristos, por lo cual sabemos que es el último tiempo." Tomen nota: hubieron muchos anticristos para comenzar y establecer el fundamento de la apostasía, y abrir el camino para el gran anticristo, quien sería su sucesor en la apostasía, y no el sucesor de los apóstoles en la verdad. Estos anticristos no permanecieron en las doctrinas de los apóstoles, quienes predicaron "el evangelio eterno," ni en espíritu y principio en el cual ellos estaban; pero "salieron" de ellos, de su espíritu, (del ungimiento del cual ellos guardaron, y por el cual fueron guardados), hacia otro espíritu, y predicaron otro evangelio; un evangelio que no era el poder de Dios para destruir lo mundano, pero que consistía en un conocimiento muerto y literal de las cosas por las cuales los terrenales podrían alimentarse y mantenerse vivos. Y como el anticristo debía venir, así estos anticristos que debían preparar el camino para él ya habían venido, y estaban estableciendo el fundamento y comenzando la apostasía. Para que el espíritu del anticristo (ese mismo espíritu en el cual el anticristo prosperó, y en el cual él creció y perfeccionó la apostasía), estaba entonces en el mundo, como este apóstol dijo de manera aún manifiesta: 1 Juan 4:3. "Éste es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que había de venir y que ahora ya está en el mundo."

Ni tampoco estaba sin hacer nada, sino que estaba obrando, para llegar a una apariencia de piedad, para que pueda devorar el poder, expulsar el verdadero espíritu, y hacer presa de la vida. "El ministerio de la iniquidad," dijo el apóstol Pablo, "ya está obrando." 2 Tes 2:7. Este espíritu obró en el misterio de la iniquidad para devorar el misterio de la piedad, y establecer este misterio de la iniquidad en el mundo, en vez del misterio de la piedad. Y sí prevaleció para enredarse en la apariencia, y tener posesión de la apariencia, y también pisotear y contener la vida. Él ganó el "patio exterior", (porque cuando ese espíritu lo había corrompido, el Señor no lo consideró, sino que lo entregó), y pisoteó la "ciudad santa." Apoc 11:2. Y este misterio de la iniquidad no comenzó a obrar muchos años después de los apóstoles; sino incluso entonces, en sus días, ya estaba: "el misterio de la iniquidad ya está obrando."

Y miren ahora el estado de las iglesias entonces, de acuerdo a lo que las Escrituras registran de ellas, y los síntomas de su obra aparecerán claramente. La iglesia de Éfeso, (entre quienes algunos de los lobos voraces habían entrado, Hechos 20:29), había dejado su primer amor. Apoc. 2:4. Las iglesias de Galacia estaban hechizadas, y se alejaron del evangelio. Gal 3:1. La iglesia en Colosas estaba enredada y sujetada a los principios del mundo y sus ordenanzas, (las cuales perecen con el uso), según los mandamientos y doctrinas de los hombres. Col 2:20-22. Tome nota: cuando uno llega una vez a estar sujeto a los mandamientos y doctrinas de los hombres, a ordenanzas que perecen, y a principios mundanos, los cuales los hombres enseñan y mandan, el verdadero estado se pierde, y se entra en la apostasía. Aquí enseña el maestro equivocado, y él enseña lo equivocado, las doctrinas equivocadas, los mandamientos equivocados; y el oído equivocado escucha, el cual oye la voz equivocada, y no conoce la verdad; y así mientras más oye y practica, y mientras más crece su celo, más profundamente llega a la apostasía. La iglesia en Corinto también era frecuentada por profetas falsos, 2 Cor. 11:12-13, hasta el punto que el apóstol tenía temor de que la iglesia fuera corrompida por ellos, versículo 3. La iglesia en Pérgamo también tenía personas que sostenían la doctrina de Balaam. Apoc 2:14. La iglesia en Tiatira sufría por la mujer Jezabel, que se llamaba a sí misma una profetisa, para seducir y producir hijos en la apostasía. Apoc 2:20-23. La iglesia en Sardis tenía un nombre de que vive, pero estaba muerta; Apoc 3:1, habiendo manchado sus vestidos, versículo 4. La iglesia en Laodicea se veía a sí misma como rica, y con abundancia de bienes, y teniendo necesidad de nada; pero era desdichada, miserable, pobre, ciega (entonces el ojo fue quitado), y desnuda, deseando oro, deseando vestimentas, deseando colirio. Apoc 3:17-18. Y finalmente, todos los gentiles fueron advertidos por Pablo, en su epístola a la iglesia en Roma (por la cual esa iglesia podría verse a sí misma como más particularmente preocupada con eso), que se mantuviera firme; no sea que ellos, cayendo de la fe, de la verdad, de la vida, hacia la apostasía (como habían hecho los judíos), también sintieran la severidad de Dios, como la habían sentido los judíos. Rom 11:20-22.

Entonces es evidente que la apostasía se había arraigado, y se comenzó a esparcir en los días de los apóstoles; y el apóstol Juan, en el espíritu, contemplando el estado futuro de las cosas, ve que se ha esparcido y a penetrado todo: "todas las naciones han bebido de la copa de la fornicación." Apoc 18:3. El camino de la verdad había sido difamado hacía mucho tiempo, 2 Ped. 2:2 y la Roca Eterna, que es la única que puede establecer en la verdad, había sido abandonada, y todos llegaron a ser como el mar; y entonces se levanta la bestia, (la cual no se pudo levantar mientras predominaba el poder de la verdad), y la mujer sobre la bestia, con la copa del engaño y error que aleja de la vida en su mano; y ella le dio esto a beber a las naciones para que beban, y ellas beben, y están embriagadas con ella. Por lo tanto todas las naciones han sido intoxicadas con las doctrinas y prácticas de la apostasía. Ellas han tomado como verdad lo que la ramera les dijo que era verdad, y ellos han observado aquellas cosas como los mandatos de Dios, que la ramera les dijo que eran los mandatos de Dios. Y por este medio ellos nunca han llegado a estar unidos en matrimonio con Cristo, para estar en unión con él, para recibir la ley de la vida de su espíritu, y para conocer la libertad de la esclavitud de la corrupción; sino han estado en la cama de la fornicación con la ramera, y han agradado, saturado y satisfecho el principio de la ramera en sí mismos con esta fornicación. Y así la corrupción se esparció sobre toda la tierra; porque el tomar algo corrupto en vez de la verdad, no puede purificar el corazón, sino que lo corrompe más. Una profesión corrupta, doctrinas corruptas, puede pintar, y hacer que el hombre se vea a sí mismo como que ha cambiado; pero la corrupción todavía está alojada en el interior, lo cual un ojo espiritual puede discernir fácilmente, pero el que está en la corrupción no puede hacer. Los fariseos se veían a sí mismos como gloriosos; pero Cristo los conocía mejor. Y cada tipo de persona ahora, en sus varios tipos y formas de apostasía, parecen gloriosos a sí mismos; pero el espíritu de Cristo los conoce mejor, y ve lo que está por debajo (en quienes reina), y allí encuentra que la corrupción ha aumentado y se ha fortalecido en su naturaleza por la apariencia, aunque esté pintada exteriormente con ella. ¿Acaso la fornicación no mancha y corrompe? De la misma manera lo hace el espíritu de la ramera: "la tierra se corrompe con ella." Apoc 19:2. De manera que este ha sido el estado universal del cristianismo desde la apostasía; el error, el engaño, la fornicación de la ramera, los han corrompido, y ocultado sus ojos de la visión de la vida y la verdad que tiene poder en ella para purificarlos. Los pueblos, multitudes, naciones, lenguas, todos han sido agua; débiles, inestables, sin ningún fundamento en la religión, pero aptos para ser influenciados y tirados de un lado a otro con cada viento y suspiro de la ramera, de cuya copa todos ellos han bebido, y por cuyo espíritu todos ellos fueron guiados; porque "la ramera se sentó sobre ellos." Apoc 17:15. La ramera, que había fornicado alejándose de Dios, y por lo tanto no era la verdadera iglesia, "se sentó sobre el pueblo, multitudes, naciones y lenguas." Ella se sentó sobre ellos; ella los tuvo debajo de sí; ella los gobernó y los guió por su copa de fornicación, y con su espíritu de fornicación, como un hombre guía la bestia sobre la que se monta. De manera que todo lo que las naciones hacen de ahora en adelante en la religión, está bajo la ramera, de acuerdo a su guía, por virtud del vino que ellos han bebido de su copa.

[Los hombres beben de la copa de fornicaciones, cuando ellos compran las falsas enseñanzas de la ramera, quien les promete el cielo, mientras ellos buscan sus deseos, placeres, y orgullo, sin temor de Dios. El mundo entero está embriagado en sus placeres y pasiones, sin tener idea que están sujetos a la furia de Dios.]

Y aunque Dios reservó para sí mismo un remanente para que lo adore, y dé testimonio de su verdad todo este tiempo; aún así la "bestia" (que era manejada por la ramera), tenía poder sobre ellos: poder para hacer guerra con ellos; poder para vencerlos. Apoc 13:7. La "bestia" tenía poder sobre todo "pueblo, lengua y naciones" en todas partes; para vencer a los "santos," y suprimir la verdad de la cual ellos fueron inspirados para dar testimonio; y para establecer la adoración de la "bestia", y hacer que toda la tierra se postre ante ella. Apoc 13:7-8.Y la segunda "bestia" tenía, y ejerció, todo el poder de la primera "bestia", y estableció su imagen, y le dio vida, e hizo que los hombres en general la adoraran. Apoc 13:12. "Y ella hace que a todos, a pequeños y a grandes, a ricos y a pobres, a libres y a esclavos, se les ponga una marca" de una manera u otra, ya sea en su mano derecha o en su frente, versículo 16. Y los que no recibieron su marca, ni lo adoraraon, ella tenía poder para perseguirlos y matarlos; y ella los mató, versículo 15. Y la ramera bebió su sangre, cap. 17:6. Y Dios la pidió de la mano de ella, cap. 19:2. Aunque ella hizo que la mano de la bestia lo ejecutara, y pareciera que se lavó sus propias manos de ello.

[La primera bestia es la autoridad de la religón pagana. La segunda bestia se ve como una oveja, se parece a la iglesia cristiana original, pero sin el Espíritu; y así habla como un dragón - habla con la mente carnal del hombre, la cual es el maligno que está hablando: que su 'sí' sea 'sí,' y su 'no,' sea 'no;' porque lo que va más allá de esto, procede del maligno (el espíritu de Satanás dentro de usted). La segunda bestia incorpora la ceremonia pagana dentro de la iglesia de imitación cristiana: el baustimo de los bebés, comer pan y beber vino como sacrificio, inclinarse y orar a las imágenes, orar a los hombres y mujeres muertos como supuestos mediadores, un clérigo pagado, supervisión del matrimonio, etc.; así la segunda bestia fuerza a sus víctimas a adorar indirectamente a la primera bestia de la religión pagana.]

Para que ahora, desde los días de los apóstoles, aún en todo este tiempo de apostasía, desde que el hijo varón fue arrebatado para Dios, y no se pudo hallar en la tierra, (lo cual hace parecer como una cosa tan extraña que la gente diga que Cristo está entre medio de ellos), y la mujer ha estado en el desierto, y no en la parte habitable del mundo, Apoc 12:5-6. Si en todo este tiempo alguien busca la verdadera religión, la verdadera iglesia, el verdadero conocimiento y adoración a Dios, no debe buscar a ninguna nación, ni pueblo, ni entre las lenguas, que son clamadas en las naciones y pueblos por el original, y como los principales intérpretes de lo original; porque todos ellos están embriagados con la copa de la ramera; ellos están bajo el poder, dominio, autoridad, y servicio de la "ramera," que está montada sobre la "bestia" a quien "se le dio poder sobre todas los pueblos, naciones y lenguas." Pero miren entre las naciones que fueron perseguidas, cuya sangre estaba embriagada, contra quienes hicieron guerra los poderes de las naciones; sólo allí se puede encontrar el testimonio de Jesús. Apoc 12:17. Sólo están los testigos en contra de la idolatría y corrupción presentes, y para alguna verdad u otra de Cristo, con la cual los iluminó Dios, y donde él los movió a dar su testimonio, aunque con la pérdida de sus propiedades, libertades, o vidas.

Ahora, por lo que ha sido expresado ¿no es evidente para todo ojo que hay sólo lugar para permitir que entre la letra de la escritura, con simpleza y claridad, que ha habido una gran apostasía que ha alejado del verdadero conocimiento de Cristo, y una corrupción universal y poder de la muerte ha surgido, en vez del poder de su vida y gracia? "La gracia de Dios, que trae salvación," ha desaparecido; y "la abominación desoladora" ha tomado su lugar, y la ha llenado con veneno mortal en contra de la verdad, y en contra de la vida; de manera que la enemistad en contra de Dios, bajo el pretexto de amor y celo por él, ha reinado generalmente en los corazones de los hombres, desde los tiempos de los apóstoles hasta el día presente.* Y a medida que surja la luz, y los ojos lleguen a estar abiertos, ellos verán que han odiado y odian a Dios, y su vida y su espíritu; pero que han amado al mundo, y han tenido una religión que le conviene al espíritu mundanal.

*[La mujer huyó al desierto justo antes del año 388 d.C.; de manera que por lo menos un remante de la iglesia primitiva sobrevivió 367 años. Los primeros cuáqueros re-establecieron la verdadera iglesia cristiana, comenzando en el año 1648. Para 1671 el diablo ya había infiltrado muchas de las primeras asambleas cuáqueras, y para el año 1880, la última sustancia del movimiento de los primeros cuáqueros había desaparecido. Así la apostasía, aunque sufrió un contratiempo cuando cientos de miles de los primeros cuáqueros rechazaron sus mentiras, pronto engañó a todos otra vez.]

POSICIÓN II

Que en esta gran apostasía, el verdadero estado del cristianismo se ha perdido.

Esto debe ser; porque si hubo una apostasía de aquello, no se podía retener aquello de lo cual era la apostasía. Si ellos apostataron alejándose del espíritu, de la luz, de la vida; entonces ellos estaban fuera de ella -- la perdieron.

Ahora se puede dar ejemplo en cada particular de cómo el estado del cristianismo estaba perdido; pero eso sería muy amplio y tedioso. Que baste con declarar, por lo tanto, algunos importantes, lo cual puede llevar al descubrimiento del resto.

1. La verdadera regla del cristianismo, o la regla de un cristiano,
que es dirigir, guiar, y ordenarlo en su curso completo,
de esto se apostató, y se perdió.

¿Cuál es la regla del cristiano, por la cual él debe dirigir y ordenar su curso?

Un cristiano debe ser un seguidor de Cristo, y consecuentemente debe tener la misma regla para caminar por ella que Cristo tuvo. Un cristiano procede de Cristo, tiene la misma vida en él, y necesita la misma regla. Cristo tuvo la plenitud de la vida, y de su plenitud todos recibimos una medida de la misma vida. "Somos miembros de su cuerpo, de su carne, y de sus huesos." Efe 5:30. Sí, salimos del mismo manantial de vida del cual él vino: "Pues tanto el que santifica como los que son santificados, todos provienen de uno. Por esta razón, él no se avergüenza de llamarlos hermanos." Heb 2:11. Ahora, ¿cuál era su regla? ¿Acaso no era la plenitud de vida que él recibió? ¿Y cuál fue la regla de ellos? ¿Acaso no es la medida de la vida que ellos recibieron? ¿Acaso no era la regla de Cristo la ley del espíritu; la ley que el espíritu escribió en su corazón? ¿Cómo fue Cristo hecho un rey y un sacerdote? ¿Fue por la ley del mandamiento carnal? ¿o por el poder de una vida sin fin? ¿Y cómo son ellos hechos reyes y sacerdotes de Dios? Apoc 1:6. ¿Acaso es por la ley de un mandamiento carnal? ¿o es por el poder de la misma vida sin fin? "He aquí, yo vengo a hacer tu voluntad, oh Dios," dijo Cristo, "cuando él viene al mundo." Heb 10:5,10:7. ¿Pero por qué regla? ¿Por qué ley? "Tu ley está en medio de mi corazón." Salmo 40:8. Y el mismo espíritu que lo escribió allí, también ha de escribir un nuevo pacto, con todas las leyes de él, en el corazón de cada cristiano, desde el más pequeño hasta el más grande. Heb 8:9-10. Sí, el mismo espíritu que habitó en el corazón de Cristo, ha de habitar en sus corazones, de acuerdo con la promesa del pacto. Eze 36:27. Esta era la regla de Pablo, según la cual él caminó:"La ley del espíritu de la vida en Cristo Jesús." Rom 8:1-2. Esto lo hizo "libre de la ley del pecado y la muerte." ¿Dónde está escrita la ley del pecado? ¿Dónde está escrita la ley de la muerte? ¿Acaso no está escrita en el corazón? ¿Y acaso no debe la ley de justicia y de vida estar escrita allí también, si puede lidiar con el pecado y la muerte? El espíritu forma el corazón de nuevo, forma a Cristo en el corazón, engendra allí una nueva criatura, la cual no puede pecar" (Aquel que ha nacido de Dios no peca)." Y esta es la regla de la justicia, la nueva criatura, o el espíritu de vida en la nueva criatura. Gal 6:15-16. "En Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión valen nada, sino la nueva criatura. Para todos los que anden según esta regla, paz y misericordia sean sobre ellos." Tome nota: hay una regla; la nueva criatura, la cual es engendrada en cada persona que ha nacido de Dios. "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es;" y esta nueva criatura ha de ser su regla. Y a medida que cualquier hombre camina de acuerdo a esta regla, de acuerdo a la nueva criatura, de acuerdo a la ley de la luz y la vida que el espíritu continuamente sopla en la nueva criatura, él tiene paz; pero cuando transgrede aquello, y no camina según el espíritu, sino según la carne, él sale fuera de la luz, y fuera de la vida, y fuera de la paz, hacia el mar, hacia la muerte, hacia la tribulación, hacia la condenación. Aquí entonces está la ley del hombre convertido, la nueva criatura; y la ley de la nueva criatura es el espíritu de vida que lo engendró, que vive, que respira, que le entrega su ley continuamente. Aquí hay un cristiano; aquí está su regla. Aquel que no tiene la nueva criatura formada en él, no es cristiano; y aquel que tiene la nueva criatura, tiene la regla en él. "Vosotros tenéis la unción de parte del Santo y conocéis todas las cosas." 1 Juan 2:20. ¿Cómo llegaron ellos a conocer todas las cosas? ¿Acaso no dice Juan que fue por la "unción"? El ungimiento estaba en ellos, una fuente o manantial de luz y vida, produciendo continuamente tales ríos y corrientes de vida en el interior, ya que no necesitaban otro maestro en la verdad y el camino de la vida, versículo 27. El "Consolador" consoló sus corazones lo suficiente, y los guió a toda verdad. Escudriñen las epístolas de los apóstoles, y encontrará que testifican de que el Señor envía su espíritu a los corazones de los cristianos; y exhortaciones para que ellos no aflijan ni apaguen el espíritu, sino que sigan a medida que son guiados. Ellos debían "vivir en el espíritu," y "caminar en el espíritu." Gal 5:25. Y el espíritu debía caminar, y vivir, y producir su propia vida y poder en ellos. 2 Cor 6:16. ¿Y cuál puede ser la regla apropiada y completa de los hijos e hijas de Dios, sino la luz del espíritu de vida, que ellos reciben de su Padre? Por lo tanto Dios avanzó el estado del creyente sobre el estado de los judíos bajo la ley. Porque los judíos tenían la ley, aunque escrita con el dedo de Dios, sin embargo en tablas de piedra; pero éstos tienen la ley escrita por el dedo de Dios en la tabla de sus corazones. La ley de los judíos era una ley del exterior, que estaba a una distancia de ellos, y los labios del sacerdote debían preservar el conocimiento de ella, e instruirlos en ella; pero esta es una ley en el interior, cerca a la mano, la luz inmediata del espíritu de vida resplandeciendo tan inmediatamente en el corazón, que ellos no necesitan ningún hombre que les enseñe; pero tienen el espíritu de profecía en sí mismos, y enseñanzas vivientes de él continuamente, y son hechos tales reyes y sacerdotes para Dios, como el estado de la ley hizo sino representar. El evangelio es la sustancia de todas las sombras contenidas en la ley. Un cristiano es aquel que entra a esta sustancia, y vive en esta sustancia, y en quien esta sustancia vive; y su regla es la sustancia misma, en la cual él vive, y que vive en él. Cristo es la sustancia, quien vive en el cristiano, y él en Cristo: Cristo vive en él por su espíritu, y él en Cristo por el mismo espíritu: allí él vive, y tiene comunión con el Padre y el Hijo, en la luz en la cual ellos viven, y no por ninguna regla exterior. 1 Juan 1:6-7.

¿Pero cuál es ahora la regla en la apostasía?

Entre los papistas, la regla es las escrituras, interpretadas por la iglesia (como ellos se llaman a sí mismos), con una mezcla de sus propios preceptos y tradiciones.

Entre los protestantes, la regla es las escrituras, de acuerdo a su entendimiento de ellas por su propio estudio, o de acuerdo a su entendimiento de ellas recibido de los hombre que ellos consideran como ortodoxos [educados]. Y aquí se levantan diferencias continuas y acaloramientos y sectas; uno sigue esta interpretación, otro aquella interpretación.

Y esta es una apostasía dolorosa, y la raíz, fuente y fundamento de todas las otras; porque aquel que se lo pierde en su comienzo, aquel que comienza su religión sin la verdadera regla, ¿cómo puede proceder correctamente en cualquier cosa después?

Objeción: ¿Pero acaso las escrituras no son la palabra de Dios? -- Y ¿acaso la palabra de Dios no debe ser la regla del cristiano? Si todos fueran dejados en su propio espíritu, ¡qué confusión e incertidumbre produciría esto!

Respuesta: Las escrituras no son aquella Palabra viviente, que es señalada por Dios para que sea la regla de un cristiano; sino que ellas continenen las palabras habladas por el espíritu de Dios, dando testimonio de esa Palabra, y apuntando a esa Palabra que debe ser la regla. "Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí." Juan 5:39-40. Las escrituras deben ser escudriñadas por el testimonio que dan de Cristo; y cuando ese testimonio es recibido, Cristo debe ser a quien venimos, y de quien recibimos la vida. Pero los fariseos antiguamente, y los cristianos desde entonces (me refiero a los cristianos sólo de nombre), escudriñan las escrituras; pero no vienen a Cristo para obtener la vida, sino que se aferran a la letra de las escrituras, y se oponen a la vida con la letra, manteniéndose alejados de la vida por su sabiduría y conocimiento en la letra. Así ellos ponen las escrituras en el lugar de Cristo, y así no honran ni a Cristo ni a las escriuras. No hubiera sido ningún honor para Juan haber sido considerado como la Luz; su honor era apuntar hacia ella: ni es un honor para las escrituras ser llamadas la Palabra de Dios; sino que su honor es descubrir y testificar de la Palabra. Ahora vean lo que las escrituras llaman la Palabra [Verbo]: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era dios." Juan 1:1. "Y el Verbo se hizo carne," versículo 14. Este era el nombre de Cristo, cuando él vino al mundo en la carne, para sembrar su vida en el mundo. Y cuando él venga otra vez al mundo, de un lugar lejano, para pelear en contra de la bestia y el falso profeta, y para limpiar la tierra de la fornicación de la ramera y los ídolos, por los cuales ella la había corrompido, él tendrá el mismo nombre otra vez; "su nombre es llamado la Palabra de Dios." Apoc 19:13. Por lo tanto Pedro le llama a eso la Palabra de Dios, que vive y permanece para siempre. 1 Ped. 1:23. Y esta Palabra que vive y permanece para siempre, era la Palabra que ellos predicaron, versículo 25. Y aquellos que creyeron no dijeron que las palabras que los apóstoles pronunciaron era la Palabra; sino recibieron aquello de lo cual hablaron, "la palabra implantada;" la cual cuando se recibe con un espíritu manso, quieto y sumiso "puede salvar el alma." Sant 1:21. Esta es "la Palabra de fe" que está "cerca, en los corazones y en la boca." Rom. 10:8. Esta es la Palabra que está a las puertas del corazón, y habla para que la dejen entrar, "(He aquí, yo estoy a la puerta y llamo):" y cuando se le deja entrar, habla en el corazón lo que debe ser oído y lo que se debe hacer. Está cerca; está en el corazón, y en la boca; ¿con qué fin? "Para que puedas oír, y hacerlo." La Palabra viviente, que es "viva y poderosa, y más aguda que una espada de dos filos," divide en la boca, y divide en el corazón, lo vil de lo precioso; sí, alcanza la parte más profunda del corazón, y corta entre las raíces, Heb 4:12, y esto debemos oír y hacer. Usted debe de alejarse de toda palabra vil, conversación vil, curso vil y adoración del mundo en el exterior, y los pensamientos viles y el curso del pecado en el interior, tan pronto como la Palabra los descubra en usted, y ejercerse a sí mismo en lo que es necedad y locura ante los ojos del mundo, y una cruz dolorosa para su propia naturaleza mundana; sí, cuando la Palabra alcanza la verdadera naturaleza, vida y espíritu en el interior, de donde todo eso proviene, esa raíz fuerte y sabia de la vida carnal en el corazón no debe ser dejada, ni esa cosa necia y débil (ante los ojos de los hombres), que en vez es traída para ser rechazada; lo cual, cuando es recibido, no es más que una pequeña semilla, incluso la semilla más pequeña; y cuando crece, es por mucho tiempo nada más que un niño; y sin embargo manteniéndose en esa niñez, fuera de la sabiduría, entra en ese reino que la sabiduría más grande del hombre (en todos sus caminos celosos y apariencias de religión), queda corta, y es dejada fuera de ella. Esta es la palabra de vida; esta es la regla verdadera y viviente, y el camino a la vida eterna; y esta es la obediencia; esto es el oír y el hacer la palabra. "El que tiene oído, que oiga." "Examinaos a vosotros mismos para ver si estáis firmes en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no conocéis en cuanto a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que ya estéis reprobados?" 2 Cor 13:5. ¿Está usted en la fe? Entonces Cristo está en usted. ¿No está Cristo en usted? Entonces usted está en el estado reprobado, fuera de la fe. Está Cristo en usted, ¿y acaso no tendrá las riendas, y gobernará? ¿Estará la Palabra viviente en el corazón, sin ser la regla del corazón? Hablará él en el corazón, ¿y acaso el hombre o la mujer en quien él habla no corre a las palabras de las escrituras que se hablaron anteriormente, para saber si son sus palabras o no? No, no, sus ovejas conocen su voz (Él puede darle palabras y entendimiento que no son copias exactas de las escrituras, pero no estarán en conflicto con las escrituras). ¿Acaso el apóstol Juan, quien había visto y probado y tocado y predicado la palabra de vida, envió a los cristianos a sus epístolas, o a cualquier otra parte de las escrituras, para que fuesen su regla? No, él los dirigió al ungimiento como el maestro suficiente. 1 Juan 2:27. "El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior." Juan 7:38. El que tiene la fuente de la vida en él, produciendo ríos de agua viva continuamente, ¿acaso tiene necesidad de ir a obtener agua? "El reino de los cielos está dentro de ustedes," dijo Cristo; y él dice "buscad el reino." Encienda la vela, barra su propia casa, busque diligentemente el reino; allí está, si usted lo puede encontrar. Ahora, aquel que ha encontrado el reino en el interior, ¿buscará afuera, en las palabras pronunciadas con respecto al reino, para encontrar las leyes del reino? ¿Acaso las leyes del reino no se encuentran dentro del reino? ¿Estará el reino en el corazón, y las leyes del reino escritas en el exterior en un libro? ¿Acaso el evangelio no es la ministración del Espíritu?* ¿Y acaso aquel que ha recibido el Espíritu correrá de vuelta a la letra para que sea su guía? ¿Estará presente el Espíritu viviente, que dio las escrituras, y no tendrá pre-eminencia sobre sus propias palabras? ¿Cuál es la intención apropiada de la letra? ¿Acaso no es dar testimonio del Espíritu, y terminar en el Espíritu? La ley, los profetas, y Juan, guiaron a Cristo en la carne; y él debía de ser la luz en aumento, mientras ellos deberían disminuir. Las palabras de Cristo en la carne, las palabras de los apóstoles después, y todas las palabras desde entonces, no deben hacer más que llevar a Cristo en el espíritu, a la sustancia eterna y viva; y cuando las palabras de Cristo, o de los apóstoles, o cualquier otra palabra hablada por el mismo espíritu en esos días, han traído al espíritu, al sentimiento y establecimiento del alma en el fundamento viviente, y a la construcción y perfección del hombre de Dios en el interior, ellos han alcanzado su fin y su gloria. Pero el clamar estas cosas, sin entender su voz, sino manteniendo una distancia de aquello a lo cual ellos invitan, las palabras así son puestas en su lugar, fuera de su uso apropiado y servicio, y así no alcanzan ni su propósito ni su gloria. Y aunque el hombre ponga aquello sobre ellos que parace ser una gloria más grande, a decir: convertir las escrituras en su regla y su guía; sin embargo, al no ser una gloria verdadera, no es gloria, sino un deshonor tanto para ellos como para el Espíritu, quien se los dio con otro propósito.

[El evangelio dice que la gracia (el Espíritu de Cristo) le enseñará al hombre sus pecados y después los quitará — arrepentimiento con liberación de la esclavitud del pecado — un Espíritu que enseña, redime y purifica al cual se accede al venir a Jesús (esperando en el Espíritu de Cristo para que hable), con esperanza para oír y esperar un cambio. Esta es la ministración del Espíritu - el evangelio.]

Ahora, para la otra parte de la objeción, que si los hombres fueran dejados en su propio espíritu, para que sigan la guía de sus propios espíritus, esto produciría confusión e incertidumbre. Yo lo reconozco; así sería. -- Pero aquí no se deja al hombre en su propio espíritu del que habló o tuvo intención, sino se dirige y guía al hombre a la Palabra y Espíritu de vida; para que conozca y oiga la voz de Cristo, que reune y traslada al hombre fuera de su propio espíritu hacia su Espíritu; y aquí no hay confusión ni incertidumbre; sino orden, certeza, y estabilidad.

[Si es dejado en su propio espíritu, el hombre ha creado 41,000 sectas diferentes en el cristianismo, todas con sus opiniones confusas con respecto a lo que significan las escrituras; todas han construído un evangelio diferente, un Jesús diferente, un Dios diferente, de acuerdo a sus imaginaciones - en vez la única iglesia llamada por el Espíritu, enseñó todas las cosas incluyendo las escrituras por el Espíritu, se le dio dones por el Espíritu, enviada a predicar por el Espíritu, y después dadas las palabras para hablar por el Espíritu. No hay unidad del Espíritu en el cristianismo porque hay 41,000 variaciones de un Jesús imaginario que es adorado; de la Palabra del Señor en el interior: "Cuando ellos oran, no oran a Dios; ellos oran a sus conciencias colectivas."]

La luz del espíritu de Dios es una regla certera e infalible, y el ojo que ve eso, es un ojo certero; en este punto el entendimiento del hombre con respecto a las escrituras es incierto y falible; él, al no tener un oído verdadero, recibe un conocimiento tan literal e incierto de las cosas en su entendimiento incierto, que engaña su alma. Y aquí el hombre, en medio de su sabiduría y conocimiento de las escrituras, está perdido en su propia mente errante e incierta, y su alma es engañada, por falta de una raíz verdadera y un fundamento de certeza en sí mismo. Pero aquel que ha ido al verdadero Pastor y conoce su voz, no puede ser engañado. Sí, él puede leer las escrituras con seguridad, y probar la verdadera dulzura de las palabras que vienen de la vida; pero el hombre que está fuera de la vida se alimenta de las hojas, y ya no puede recibir más [sin haber probado nunca el maíz]. Él ha reunido un conocimiento muerto, seco y grueso de las escrituras, y en el que él se puede deleitar; pero si la vida de las palabras y las cosas que allí se hablan fueran abiertas a él, no las podría recibir, ya que él mismo está fuera de aquello en lo cual fueron escritos, y en lo cual únicamente ellos pueden ser entendidos. Pero pobre hombre al perder su vida, ¿qué puede hacer? No puede hacer nada más sino clamar la letra, y darle la mejor interpretación que sea posible; aunque por mientras su alma tiene hambre y permanece con hambre y muerte por falta del pan de vida, y una cosa equivocada es alimentada.

Los escribas y fariseos hicieron un gran ruido acerca de la ley y las ordenanzas de Moisés, exclamando en contra de Cristo y sus discípulos como quebrantadores y profanadores de ellas; sin embargo ellos mismos no honraron verdaderamente la ley y las ordenanzas de Moisés, más bien insertaron sus propias doctrinas, mandamientos, y tradiciones. Por lo tanto aquellos que hacen ahora un gran ruido acerca de las escrituras, y acerca de las instituciones de los apóstoles, no honran las escrituras, ni las instituciones de los apóstoles; más bien ellos honran sus propios significados, sus propias ideas, sus propios inventos e imaginaciones. Ellos corren a las escrituras con un entendimiento que está fuera de la verdad; y que nunca será dejado para que entre en la verdad; y entonces al no poder alcanzar ni comprender la verdad como realmente es, ellos estudian, inventan, imaginan un significado; ellos forman una apariencia, una similitud de la verdad tan cerca como puedan, y esto debe hacerse pasar como verdad; y esto ellos honran y se inclinan ante ello como si fuera la voluntad de Dios; y al no ser esto la voluntad de Dios, sino una semejanza de sus inventos y apariencias, ellos no adoran a Dios, no honran las escrituras, sino honran y adoran las obras de su propia mente.* Y toda escritura de la cual el hombre hasta ahora ha formado un significado, y que no ha leído en la luz verdadera y viviente del Espíritu eterno de Dios, él ha hecho una imagen, él ha hecho un ídolo; y el respeto y el honor que él le da a este significado, no son el respeto y honor dados a Dios, sino a su propia imagen, a su propio ídolo. Oh, ¡cuántos son sus ídolos, ustedes cristianos de Inglaterra, que piensan que ustedes mismos lo son! ¡Cuántos son sus ídolos, ustedes iglesias reunidas! ¡Cuán llenos de imágenes e ídolos están ustedes, que son hombres que se basan en las nociones espirituales, que han corrido de una cosa a la otra, con la misma mente y espíritu por la cual ustedes comenzaron al principio! Pero el fundador de las imágenes nunca ha sido descubierto ni destruído en ustedes, y por lo tanto él todavía está obrando entre todos ustedes; y grande será su tristeza y angustia, cuando el ojo vivo del Señor lo escudriñe y revele su justa ira en contra de él.

*[Cada secta en el cristianismo adora su propio espíritu colectivo, que ha creado y definido a su Cristo.]

En mi corazón y alma yo honro las escrituras, y anhelo leerlas completamente con el ojo puro, y en la luz pura del Espíritu viviente de Dios; pero que el Señor me guarde de leer una línea de ellas en mi propia voluntad, o interpretar cualquier parte de ellas de acuerdo a mi propio entendimiento, sino sólo a medida que soy guiado, liderado, e iluminado por él, en la voluntad y el entendimiento que vienen de él. Y aquí todas las escrituras, cada escrito del Espíritu de Dios, que viene del aliento de vida, es provechoso para edificar y completar al hombre de Dios; pero las instrucciones, los reproches, las observaciones, las reglas, las razones para tener esperanza y consuelo, o cualquier otra cosa que el hombre obtenga de las escrituras, (al estar él mismo fuera de la vida), no tienen el verdadero provecho, ni edifican lo verdadero; sino que tanto las reuniones como el que reune están para ser destruidos. Y el Señor aliviará a las escrituras de la carga de que el hombre las forme y las invente, y para que recupere su honor otra vez, por medio de la presencia viviente y el poder de ese Espíritu que lo escribió; y entonces ya no serán abusadas ni arrancadas por la mente mundana e ignorante del hombre, sino, en las manos del Espíritu llegará a su verdadero uso y servicio para la semilla, y para el mundo.

2. La verdadera adoración se perdió.

La verdadera adoración de Dios en el evangelio es en el Espíritu. "Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca a tales que le adoren." Juan 4:23. La verdadera adoración es en el espíritu, y en la verdad, y los verdaderos adoradores adoran allí; y a tales adoradores buscan el Padre, y a tales adoradores él acepta; pero toda otra adoración es falsa adoración, y todo otro adorador es un falso adorador; a tales adoradores el Señor no busca, ni puede aceptar su adoración. ¿Acaso Dios confundió el sacrificio de Caín antiguamente? ¿Puede él aceptar cualquier sacrificio o adoración que ahora es ofrecida en la misma naturaleza? Aquel que adora fuera del Espíritu, adora en la naturaleza de Caín; pero aquel que adora correctamente, debe tener una naturaleza cambiada, y debe adorar en aquello en lo cual él es cambiado, en esa fe, en esa vida, en esa naturaleza, en ese Espíritu por el cual y a lo cual él es cambiado. Porque sin estar en esto [la fe verdadera], y sin mantenerse en esto, es imposible agradar a Dios en cualquier cosa. Aquel que es el verdadero adorador es creyente, y en su adoración él debe mantener su regla, la ley de la fe, la ley del Espíritu de la Vida en él, la ley que él recibe por fe, fresca del Espíritu de la Vida continuamente. Él debe oír y observar la voz de la Palabra viviente en todas sus adoraciones, y adorar en la presencia y poder y guía de ella, a medida que se mueve, y a medida que es llevada, o Dios no es adorado en el Espíritu. Daré sólo un ejempo en oración. "Orando en todo tiempo en el Espíritu con toda oración y ruego." Efe 6:18. Tome nota: toda oración y ruego deben ser en el Espíritu; sí, deben ser siempre en el Espíritu, que habla en el corazón a Dios, y hace intercesión, o de otra manera no es oración. Si un hombre alguna vez tan solo habla de su propio espíritu, con seriedad y afecto, aún así no es una oración, no una verdadera oración, sino sólo mientras el Espíritu lo mueva, y mientras el Espíritu lidere y guíe en ella. Si el hombre comienza sin el Espíritu, o continúa sin el Espíritu, esto está fuera de la adoración; esto es en su propia voluntad, y por lo tanto es adoración de la volutand; y es de acuerdo a su propio entendimiento, y por lo tanto una adoración carnal; ambas cosas deben ser crucificadas, y no deben ser seguidas en ninguna cosa bajo el evangelio. "Somos la circuncisión: los que servimos a Dios en espíritu,", (estos son los verdaderos adoradores, "la circuncisión;" y esta es la verdadera adoración, "en el Espíritu;" y ellos no tienen límites en la carne, en la cual su fortaleza y confianza son quebrantadas), "y no confían en la carne." Si un hombre se dirige a cualquier adoración de Dios sin su Espíritu, ¿acaso no tiene confianza en la carne? Si él comienza sin la inspiración de su Espíritu, ¿acaso no comienza en la carne? Si él continúa, sin que el Espíritu lo lleve, ¿acaso no procede en la fortaleza y la confianza de la carne? Pero la adoración del Espíritu es en su voluntad, y en su tiempo, y es llevada en su luz y poder, y mantiene humilde el entendimiento y la parte afectuosa del hombre, en la cual adora todo el mundo, y ofrece los sacrificios que no son aceptados, incluso el cojo y el ciego,* lo cual el alma de Dios odia.

*[En el Antiguo Testamento, Dios no permitía que los cojos y ciegos se acercaran al altar; la restricción es una alegoría del rechazo de Dios cuando es adorado por aquellos que no pueden ver por su luz ni caminar por su espíritu.]

Ahora esta adoración, como está fuera de la voluntad y el tiempo del hombre, y en lo que continúa, por lo tanto es continua. Hay una oración continua a Dios [en el Espíritu]. Hay una continua bendición y adoración de su nombre, al comer, o beber, o cualquier otra cosa que se haga. Hay una inclinación continua a la majestad del Señor en cada pensamiento, en cada palabra, en cada acción, aunque sea en cosas y ocasiones mundanas; sin embargo el Espíritu del Señor se ve allí, y la lengua confiesa allí, y la rodilla se dobla ante él allí. Esta es la adoración verdadera, y este es el reposo o el día de reposo en el cual los verdaderos adoradores adoran. Cuando la creación de Dios es terminada; cuando el niño es formado en la luz, y el soplo de vida le es dado; entonces Dios lo lleva a su tierra prometida, donde él guarda su día de reposo. Porque aquellos que están en la fe, que es la sustancia de las cosas que se esperan bajo la ley, han venido de todas la sombras y tipos de la ley, y de todas las observanzas paganas de los días y tiempos en el espíritu de este mundo, donde el espíritu del hombre está trabajando duro, hacia el verdadero día de reposo, hacia el verdadero reposo, donde ya no tienen más obra, sino que Dios obra en todos ellos a su debido tiempo, de acuerdo a su propio agrado. "Los que hemos creído sí entramos en el reposo." Heb 4:3. "Y el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Dios de las suyas." versículo 10. Aquel que tiene la menor probada de la fe, conoce una medida del reposo, al encontrar la vida obrando en él, y su alma diariamente llevada más y más hacia una vida por la obra de la vida, y el pesado yugo de su propia labor después de la vida que es quitado de sus hombros. Ahora aquí está la verdad, aquí está la vida, aquí está el día de reposo, aquí está la adoración del alma, que es guiada hacia la verdad, y guardada en la verdad.

¿Pero cuál es la adoración ahora en la apostasía?

Entre los papistas, una adoración muy flagrante; una adoración más carnal que la adoración de la ley alguna vez lo fue; para esto, aunque en su naturaleza fue externa y carnal, aún así fue enseñada y prescrita por la sabiduría de Dios, y fue provechosa en su lugar, y para su fin; pero esto fue inventado por la sabiduría corrupta, y establecida en la voluntad corrupta del hombre, y no tiene verdadero provecho, sino que nos matiene alejados de la vida, del poder, del Espíritu, en observaciones carnales, que alimentan y agradan la naturaleza carnal. Vean sus días consagrados a los santos, y sus horas canónicas de oración, y su oraciones en latín, con sus ayunos, festines, rezando los Ave María, Padre Nuestros, Credos, etc., ¿acaso no están todos estos alejados de la vida, fuera del Espíritu, y según los inventos, y en la voluntad de la carne? ¡Ah! su hedor es más grande que las ollas de carne de Egipto.

Y la adoración de los protestantes llega muy cerca a la de ellos, porque su adoración también está alejada de un principio carnal, y está en sus propios tiempos y voluntad, de acuerdo a su propio entendimiento y aprensión de las cosas, y no del levantamiento y la guía de la vida infalible del Espíritu en ellos; porque ellos apagarán aquello. Ellos también observan días y tiempos, y ordenanzas que perecen, y no han salido de la carne, hacia ese Espíritu donde la adoración debe ser conocida, para estar en ella.

3. La fe, la verdadera fe, se perdió.

La fe que da la victoria sobre el mundo; la fe que alimenta la vida del justo, y destruye al injusto; la fe que es pura, el misterio de la cual es sostenido en una conciencia pura; la fe que da entrada hacia el resto de Dios; la fe que es la sustancia de las cosas que se esperan, y la evidencia de las cosas que no se ven; esto se ha perdido, y todavía no se encuentra entre aquellos que se llaman a sí mismos cristianos.

Porque aquellos que desafían el nombre de cristianos, y dicen que creen en Cristo, y tienen fe en él, no pueden con su fe vencer al mundo; sino son diariamente vencidos por el mundo. ¿Dónde hay un cristiano, sini aquel que está ya sea en los honores, o en las modas, o en las costumbres, o en las adoraciones del mundo, si no en todos estas cosas? Él está tan lejos de vencer estas cosas, que es vencido por ellas; sí, tan vencido, tan embriagado con ellas [los honores, modas, costumbres, y adoraciones del mundo], que aún ha perdido su juicio, y piensa que puede ser cristiano, y en buen estado, mientras está allí.

Y la vida del justo no es alimentada por su fe, sino la naturaleza injusta es alimentada, y el testigo justo, que se levanta y vive por la fe verdadera, es suprimida, y no puede producir su vida en ellos, por causa de su incredulidad; porque ese es el nombre apropiado para su fe; por no estar en la fe verdadera, no es fe, sino incredulidad.

Y la (así llamada) fe de los cristianos no es un misterio, (ellos no conocen el misterio de ella, el cual es sostenido en una conciencia pura), sino consiste en creer en una relación histórica, y en una mejoría carnal de ella, y puede ser sostenida en una conciencia impura.

Ni tampoco ellos han entrado en el reposo por medio de su fe; porque ellos no conocen el día de reposo en el Señor, sino que todavía están en un día de reposo oscuro.

Ni tampoco es la sustancia de lo que se espera; sino que la sustancia de lo que esperan es extraña para ellos. Ellos no han venido al "monte Sión, a la ciudad del Dios viviente, la Jerusalén celestial, a la innumerable compañía de los ángeles, a la asamblea general y la iglesia de los primogénitos, a Dios el juez, Cristo el mediador, y la sangre que se rocía," y así a la unidad y certeza en la vida; sino que están en opiniones, caminos, y prácticas aptas para el espíritu terrenal; que fácilmente puede ser sacudida, y debe ser sacudida hasta el suelo, si alguna vez ellos conocen el edificio de Dios, y la fe verdadera.

4. El amor, el verdadero amor, se perdió.

El amor inocente, que no piensa en ningún mal, ni desea ningún mal, mucho menos puede hacerle algún mal a nadie; sino que es paciente, bueno, manso, humilde, no buscando lo suyo propio, sino el bien de otros; este amor se ha perdido. El amor no fingido es desterrado; un amor fingido, amor del que proceden la enemistad y la violencia, es obtenido en su lugar. El verdadero amor ama al enemigo, y no puede regresar enemistad por enemistad, sino busca el bien de aquellos que lo odian; pero este amor puede perseguir y odiar lo que llama amigo, no, aún hermano, por causa de alguna diferencia en opinión o práctica. El amor que estaba en Cristo le enseñó a dar su vida por sus ovejas; y aquel que tiene el mismo amor, puede dar su vida por su hermano. Pero el amor que está ahora entre los cristianos tiende más bien a quitar la vida.

¿Cuál es el amor entre los papistas? Vean sus inquisiciones, su ira, el fuego y el haz de leña, etc.

¿Cuál es su amor en Nueva Inglaterra? ¿Acaso no es un amor que puede encarcelar o desterrar a su hermano, si él difiere un poco de ellos en juicio o práctica acerca de su adoración? Sí, ellos pueden azotar, quemar en la mano, cortar orejas, así como los obispos de la vieja Inglaterra. Si uno les hubiera dicho, cuando ellos huyeron de la persecución de los obispos aquí, que ellos mismos harían las mismas cosas, hubieran respondido, con Hazael, ¡Qué! ¿Somos perros? Pero ellos huyeron de la cruz, que hubiera crucificado ese espíritu perseguidor, y así lo llevaron vivo con ellos; y estando vivo, creció por grados hasta ser tan grande como una cabeza allí, así como lo hizo en los obispos aquí.

[Penington habla de los puritanos, perseguidos en Inglaterra, huyeron a Boston, y después viciosamente persiguieron a los cuáqueros, incluyendo el ahorcar a tres hombres y una mujer.]

¿Y cuál es el amor aquí en la vieja Inglaterra? ¿Acaso no es un amor que azota, pone en el cepo, encarcela, se mofa? Sí, los mismos maestros (que deberían ser ejemplos de amor a otros), ellos encarcelarán, y tomarán los bienes de su hermano, aún hasta dejarlo en la ruina, por mantención [diezmos de dinero y productos de agricultura], de acuerdo a la ley de la tierra que se hizo en la apostasía. Vea el Registro de los sufrimientos por los diezmos en Inglaterra, que puede hacer a cualquier corazón sensible sangrar al leerlo, y es posible que mienta como un tipo de infamia sobre el magistrado y el ministerio de Inglaterra a las generaciones siguientes. ¿Es este el amor de la simiente justa? ¿O es el amor de Caín, que está en la profesión, en palabra, en espectáculo, pero no en acción ni en verdad? ¿Cómo pueden estos [pretendiendo amar a otros] amar a Dios? No, si el amor de Dios estuviera en ellos, esta enemistad no podría sostenerse, ni tales frutos de ella surgir. Pero ellos no han visto al Padre ni al Hijo. Y esa vida de ellos que aparece en la tierra, el espíritu impío en el hombre busca destruirla, para que pueda mantener su imagen y su vida oscura, contra lo cual pelea la naturaleza de la vida verdadera en ella. "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros." -- Y así todos los hombres pueden cononcer, que aquellos que ahora parecen ser cristianos no son discípulos de Cristo, porque no se aman los unos a los otros. No están unidos en la luz, y por lo tanto no pueden amarse los unos a los otros; sino que sólo están unidos en apariencias, en opiniones, en profesiones, en prácticas; por lo tanto cualquier diferencia allí provoca la enemistad, causando que en el corazón se levanten sentimientos en contra de ellos por lo más pequeño, si no procede más allá. El verdadero amor crece de la unión verdadera y la comunión en la luz; donde eso no es conocido, no puede haber verdadero amor en el Espíritu, sino un amor fingido en la carne.

5. La verdadera esperanza, gozo y paz se perdieron.

La verdadera base de la esperanza es Cristo en el corazón, y la verdadera esperanza es esa esperanza que se levanta de esta base, del sentimiento de Cristo que está allí; "Cristo en ustedes la esperanza de gloria." Col 1:27. ¿Cuál es la verdadera esperanza del cristiano? Es Cristo en él; él "tiene vida eterna permaneciendo en él;" y él sabe que eso no puede sino llevar a la gloria. Pero ¿cuál es la esperanza común del cristiano? Él ata su esperanza a la relación y su creencia de la historia. "El que cree será salvo." Yo creo; por lo tanto seré salvo. -- Y así como él ha adquirido una fe equivocada, y un amor equivocado, así él adquiere una esperanza equivocada. Y esta esperanza perecerá; porque es la esperanza del hipócrita, o una esperanza en la naturaleza hipócrita, que cumple las palabras de las escrituras, pero no está en unión con Dios, ni con la vida de las escrituras; y al estar así sin el ancla, es lanzada en las olas del mar.

Y el verdadero gozo está en el Espíritu, de lo que se siente, y se goza, y se espera allí. Pero el gozo del cristiano común viene de las cosas con las cuales él se reune y comprende en su entendimiento; o de los destellos que él siente en la parte afectiva, de un fuego y destellos que él mismo enciende,* de donde él obtiene su calor y comodidad.

*[Él se estimula a sí mismo en un celo carnal y un grado emocional, y confunde esas cosas con el gozo del Señor.]

Y la paz verdadera está en la reconciliación con Dios, al haber quebrantado aquello que causa la ira, y para lo cual es la ira, dondequiera que se encuentre. El Cordero de Dios derriba todos los muros de separación en el corazón; la sangre de Jesús, en la cual está la vida, limpia el pecado que está allí, hace el corazón puro, une el corazón puro con el Dios puro. Aquí está la unión, aquí está la comunión, aquí está la paz; pero la paz del cristiano común viene de malentender las escrituras, mientras el muro de separación está en pie, mientras la impiedad se aloja en el corazón. Ellos razonan consigo mismos, a partir de las palabras de las escrituras, en una creencia que Dios está en paz con ellos, y que ellos están en unión con Él; mientras que aquello que es de Dios que está dentro de ellos, da testimonio en contra de ellos, y los contiene, y está en guerra con ellos; y ellos no son uno con él, y no pueden serlo, en esa naturaleza y entendimiento en el cual está su vida, al cual no pertenece ninguna paz.

*[La paz es la quietud y la segura confianza para siempre. Quietud significa que su mente está en silencio; no está apresurada tramando, planeando, preocupándose, dudando, etc.]

6. El verdadero arrepentimiento, la conversión, y la regeneración se han perdido.

El verdadero arrepentimiento es el que es de las obras muertas,* y del principio muerto de donde proceden todas las obras muertas: pero no ha habido un arrepentimiento de estas cosas, sino que han sido apreciadas en la apostasía. El orar, el esforzarse, la adoración, la lucha, han sido hechas a partir del principio muerto. La edificación y todo el ejercicio de la religión en la apostasía, han sido en ese entendimiento que debe ser destruido; y la voluntad, que debería haber sido crucificada, ha sido agradada y alimentada con su religión.

*[Las obras muertas son cualquier obra que no haya sido ordenada por el Espíritu Santo. Las obras muertas son todas las acciones de los hombres sin la Vida de Dios, quienes todavía son como Adán, cortados de la vida de Dios, y por lo tanto están muertos, llevando a cabo obras muertas de acuerdo a su imaginación, su orgullo y sus deseos.]

La verdadera conversión es del poder de Satanás a Dios, de la oscuridad a la luz: pero en la apostasía, los hombres no han conocido a Dios ni a Satanás, la luz o la oscuridad; sino que los han confundido, habiendo tomado el uno por el otro, adorando al diablo en vez de a Dios,* Apoc 13:4. y siguiendo las imaginaciones oscuras de su propia mente y la de los otros hombres con respecto a las escrituras, y llamándolas luz.

*[Adorando al diablo, quien ellos piensan que es Dios; ellos definieron a Dios como alguien a quien no le importa si ellos siguen pecando hasta la muerte, a quien no le importa si ellos le adoran sin que el Espíritu de Dios provea las palabras y la inspiración, etc. Con sus espíritus impíos, corazones contaminados, y mentes carnales, cada secta toma un subconjunto de las escrituras y crea su propia imagen de Dios y de Jesús, basada en su opinión colectiva acerca de cuáles versículos son inválidos y cuáles ellos piensan que les dan vida eterna. Ellos entonces adoran esa imagen; pero la imagen que ellos adoran es la imagen de la bestia y el diablo, no la imagen de Dios.]

La regeneración es un cambio en el hombre, por el cual el nacimiento es nacido del Espíritu; es quitarle a la criatura su propia naturaleza, su propio entendimiento, su propia voluntad, y formándola nuevamente en la matriz del Espíritu; de manera que la vieja criatura ha pasado, y algo nuevo se produce, lo cual crece diariamente en la vida nueva hacia la plenitud de Cristo. Pero los hombres han estado tan lejos de haber nacido del Espíritu, que ellos no han conocido el don del Espíritu en ellos; sino que hasta este día son enemigos, y están a una distancia de aquello de Dios que está en ellos, lo cual es puro. Y si ellos pudieran simplemente abrir sus ojos, ellos verían que su nacimiento es carnal, y consiste, en el mejor de los casos, en nada más que una conformidad tal a la letra, como lo que la antigua naturaleza puede imitar o alcanzar; pero la semilla inmortal no ha brotado en ellos, ni están ellos muertos a lo mortal, ni vivos a lo inmortal.

7. La verdadera sabiduría, justicia, santificación y redención se perdieron.

La verdadera sabiduría está en el temor de Dios, y en apartarse del mal: esto aprenden los que son enseñados por Dios, y así son hechos sabios para salvación. Pero la mayoría de los que son llamados cristianos no han ido hacia el temor de Dios; y muchos se han puesto por encima de él, mirándolo como algo legal, y que no pertenece al evangelio; pero el estado del evangelio es amor [perfecto], que echa fuera el temor. ¿Acaso el amor de Dios rehusa o echa fuera el temor de Dios? No: echa fuera el temor que trae esclavitud; el temor que vino por medio de la transgresión; y este temor es despertado, y descubierto por la ley. Y este es un temor del pecado, o un temor que se levanta del pecado, por medio de la ley que lo manifiesta, y la ira en contra de él, que causa tanto temor, como mucha esclavitud a causa del temor; y el evangelio (que descubre el amor, la misericordia, la gracia, el poder, y nos une a ellos) libera de estas cosas, y las echa fuera. Pero entonces hay un temor de Dios; un temor obrado en el corazón por su Espíritu, un temor que es parte del nuevo pacto ("Pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí"); un temor que es parte del "evangelio eterno," Apoc 14:6-7, y que "permanece para siempre." Sal 19:9. Y este temor no es esclavitud, sino libertad; es en verdad una esclavitud para el injsto, pero libertad para el justo; porque donde está el temor, hay una separación del pecado; porque hace libres; libera el pie de la trampa de la iniquidad; hay verdadera libertad. ¿Puede prevalecer el pecado en ese corazón, donde el temor puro y limpio de Dios es puesto por Dios para suprimirlo? El amor de Dios no echa fuera este temor, sino que nos mantiene en este temor;* y este temor mantiene el corazón limpio del mal que contamina, y guarda el amor de la enemistad, la cual brota donde no está este temor. Ahora este temor, en la apostasía, estaba perdido, o por lo menos necesitaba un ministerio especial que se levantara para predicarlo otra vez. Apoc 14:6-7. Y el estado de los cristianos en todo lugar sí manifiesta esta pérdida; porque sus corazones no se mantienen limpios, lo cual muestra que el temor (que sí mantiene limpio donde se encuentra), hace falta en ellos. Hay contaminación, hay suciedad, hay engaño, hay altanería, auto-engreimiento, y amor por el mundo, y las vanidades mundanas, y muchos otros males que se encuentran en el corazón de aquellos que se hacen pasar por cristianos; y la pureza de corazón (que viene del temor, y permanece en la sabiduría), no es conocida. Ellos son sabios para hacer el mal; pero carecen del conocimiento para evitar el mal, y hacer el bien. Ellos son sabios para obtener y disfrutar del mundo; pero no conocen las verdaderas riquezas. Ellos son sabios para reunir muchas palabras de las escrituras en contra del pecado, y aún así guardan la naturaleza y la vida de él en el corazón, y es como un bocado dulce bajo la lengua. Ellos son sabios para aplicar promesas para consolarse a sí mismos con ellas (cuando a veces ellos reciben una herida justa en su corazón del Justo); pero no conocen esa naturaleza, ni ese estado ni condición, a la cual son hechas todas las promesas; sino que todavía están en esa naturaleza, y en ese estado y condición, con los cuales tiene relación la maldición.

*[Después que el Señor le ha mostrado el mal en su corazón y su vida, y después que usted se ha apartado del mal, y odia el mal, y se aleja del mal, usted eventualmente estará lleno del fruto del Espíritu Santo, incluyendo el amor de Dios. Entonces el amor habrá sido perfeccionado en nosotros. Entonces usted no conocerá el temor, porque el amor perfecto echa fuera el temor; y su conciencia será rociada con la sangre de Jesús, que limpia aún la memoria de su culpa, para que usted pueda servir al Dios viviente. Usted tendrá la confianza en el día del juicio. Pero usted todavía reverenciará a Dios con sobrecogimiento por su poder y gloria; como dijo Jorge Fox con respecto al temor piadoso - "Temer a Dios no es afligirlo ni ofenderlo, sino estar sujeto a Él y reverenciarlo."]

La verdadera justicia permanece en la fe, al oír y obedecer la palabra de fe. ¿Cómo viene la justicia de la ley, sino por oír y obedecer la voz de la fe? ¿Y cómo viene la justicia del evangelio, sino por oír y obedecer la Palabra de fe, quien [Cristo, la palabra de Dios en su corazón] es predicado, y el predicador [Cristo, la palabra de Dios en su corazón] es justicia, en el corazón? El apóstol Pablo hace esta comparación. Rom 10. La justicia de la ley habla de esto: "El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas." Pero ¿cómo habla la Palabra de fe? "La palabra está cerca de tí, en tu boca y en tu corazón;" aquel que hace esto, el que oye esto, vivirá en esto. "Viene la hora y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oyen vivirán." La desobediencia a la ley es injusticia, y trae la muerte; y la desobediencia a la Palabra viviente es injusticia, y no puede ser justificada, sino condenada; y la obediencia a ella no puede ser condenada, sino justificada. De manera que cuando el alma oye, cree y obedece, entonces es justificada;* entonces sus pecados pasados son perdonados, y esto es imputado para justicia. Pero cuando el alma no quiere oír, no creerá, no obedecerá, esta incredulidad será juzgada en él, y sus serán pecados retenidos, y no serán perdonados. Ahora, ¿acaso no es este el camino justo y equitativo de la justificación, oh hijos de los hombres? ¿Acaso no es el camino de ustedes injusto? ¿Continuará el hombre en la incredulidad y la rebelión en contra de Cristo, en contra de la luz, en contra de la fe, y aún así ser justificado por Cristo, por la luz, por la fe? Esto no puede ser; el camino de Dios de imputación permanecerá; pero el camino inventado del homre de imputación, que surgió en la apostasía, no permanecerá. Si caminamos en la luz, como él está en la luz, la sangre será limpia; pero no de otra manera. Si caminamos según el Espíritu, no según la carne, no hay condenación; y no de otra manera. El verdadero bautismo es el sumergir lo viejo, con toda su suciedad, y levantar lo nuevo; y esto es lo nuevo, la circuncisión, el bautismo, el que es justificado. Dios justifica a su Hijo, y al hombre sólo mientras sea hallado en su Hijo.

*[el alma es justificada al oír, creer, y obedecer — pero esto no es un evento de una sola vez; es un proceso repetitivo, que requiere persistencia hasta el fin, cuando usted vea a Cristo traerle salvación. La justificación, purificación, perfección, sanctificación, y salvación ocurrirán simultáneamente.]

La verdadera santificación consiste en el crecimiento de la semilla, y su esparcimiento, como una levadura, sobre el corazón, y sobre todo el hombre. Por fe Cristo es formado en el corazón; el hombre que está escondido en el misterio es formado aquí; y a medida que esta semilla, esta levadura, este hombre crece, así el hace al hombre santo en quien el crece. La semilla de la vida, el reino de los cielos, es una cosa santa; y a medida que crece y se esparce, limpia la vieja levadura, y hace la masa nueva; pero ahora, en los cristianos que han crecido en la apostasía, esta semilla no es conocida, esta levadura ni siquiera se discierne; pero su santidad consiste en una conformidad a las reglas de las escrituras, recibidas en el corazón viejo y en el entendimiento. Y ¡qué ruido ha hecho esto en el mundo, toda esta noche de apostasía! Como si esto fuera el heredero, que debería heredar el reino. No, no; su heredero ha aparecido (por cuya presencia es visto, que este no es el heredero), y ustedes no podrán matarlo; sino que él vivirá para disfrutar su herencia, y la herencia no será de ustedes.

La redención consiste en ser comprado por el precio de la vida, fuera del pecado, fuera de la muerte, fuera del poder del diablo. Es echar fuera el hombre fuerte del corazón, con todo lo que él trajo, y ser liberado de su poder. Es una disolución de la obra del pecado, la cual el diablo ha obrado en el corazón, y es poner el alma, la cual es inmortal, en libertad, libre de pecado, y libre para justicia; esta es la verdadera redención. Pero esta redención en la apostasía es una redención fingida, en la cual la salvación del pecado, y el diablo y su poder, no se sienten; sino que el hombre fuerte todavía está en el corazón, y mantiene el alma en la muerte, y produce frutos de muerte diariamente.

Los cristianos antiguamente (en los primeros días [la iglesia de los apóstoles] del surgimiento del poder de Dios), tenían a Cristo en ellos, la Palabra viviente; ellos abrieron sus corazones a él, lo recibieron, lo sintieron allí, encontraron que era hecho de Dios para ellos, su sabiduría, su justicia, su santificación, su redención. 1 Cor 1:30. Ellos tenían aquello de lo cual hablan y significan estas palabras, y conocían el significado de las palabras al sentir aquello. Pero los cristianos ahora, en la apostasía, han tenido varias aprensiones de las palabras, sin sentir aquello de lo cual hablan las palabras;* y allí está su religión. -- Y ahora que el verdadero heredero ha venido, sosteniendo aquello de lo cual todos ellos han estado hablando, todas las sectas sobre la tierra están enojadas en contra de él, y quisieran matarlo voluntariamente. Ellos no quisieran que la sustancia viviente, que es el heredero, viva, y nada puede ser estimado como vida sino aquello; más bien ellos quisieran que sus aprensiones muertas del mundo vivieran, y quisieran poseer sus apariencias muertas y sus prácticas; y el heredero de la vida debe venir en su camino, en el camino en que ellos lo han esperado y lo han aguardado, o ellos no lo querrán tener a él. ¡Despierten! ¡despierten! ¡Oh ustedes hijos de la apostasía, y de la noche! Levántense de la sabiduría carnal, de las interpretaciones muertas y carnales de las escrituras, fuera de las formas muertas inventadas de adoración, e inclínense ante su heredero; besen al Hijo, no sea que sientan la fuerza de esa sentencia terrible: "Aquellos que son mis enemigos, que no quisieron que yo reinara sobre ellos, tráiganlos aquí, y destrúyanlos delante de mí." Porque de la verdad se ha levantado el gran Profeta, y él habla en el corazón, y sus ovejas oyen su voz (hay muchos testigos fieles de esto); y aquel que no oye su voz, debe ser cortado; no se puede evitar esto; porque la espada de dos filoes está en su mano, y él cortará al transgresor.

*[De la Palabra de Dios dentro del corazón: "La salvación no es expectación. La salvación es ser liberado de los pecados. Tus evidencias pasadas son una falla. Sean testigos de la salvación. Hagan todo esfuerzo posible, porque los días son pocos. Salvos por gracia; pero ¿qué acerca del resto de ese capítulo? Tú no has experimentado la gracia hasta que hayas sido levantado con Él. La gracia que produce cambio está viva en aquellos que tienen confianza."]

8. La iglesia, la verdadera iglesia, se perdió.

La verdadera iglesia era una compañía reunida y sacada del mundo para Dios, engendrada de él, y juntada con esta vida por la Palabra viviente, y por lo tanto tenía un lugar verdadero y una habitación en Dios. El apóstol Pablo, escribiéndole a los tesalonicenses, les muestra una iglesia en Dios. Una iglesia bajo el evangelio está compuesta de verdaderos israelitas, reunidos y sacados de sus propios espíritus y de su naturaleza, para ir hacia la medida del Espíritu de Dios en ellos, así como Cristo estaba en la plenitud. Hay algunos que son engendrados de Dios, nacidos de su Espíritu, guiados y sacados de Egipto por él, a través del desierto, hacia Sión el monte santo; allí ellos se reunen con la piedra angular, escogida y preciosa que es puesta en Sión; y ellos, siendo piedras vivientes, están edificados en Jerusalén la ciudad santa. 1 Ped 2:5-6. Heb 12:22. Esta es la iglesia verdadera. Todo aquel que cree en Cristo* es una piedra viva; y al ser una piedra viva, es puesto sobre el fundamento vivo, y por lo tanto es parte del edificio en el templo del Dios viviente. Sí, su cuerpo y su espíritu son limpiados, él mismo es un templo en el cual Dios habita, aparece, y es adorado. Y la reunión de cualquiera de ellos en cualquier momento en la vida, en el nombre de Cristo, es un templo más grande, y Cristo nunca deja de estar en medio de un templo así. Pero el gran templo, la iglesia completa, es la asamblea general de los primogénitos. Este es el pilar infalible y el fundamento de la verdad: ella siempre acarreó la verdad; la verdad nunca falló allí; pero cuando estuvo en cualquier momento perdida en el mundo, podría haber sido ser de aquí recuperada otra vez cuando a Dios le agradara, y tanto como él quisiera. En realidad la ley del Señor siempre ha salido de esta Sión, y la palabra viva de esta Jerusalén.

*[Creer en Cristo significa ser una nueva criatura, muerta al pecado, resucitada a la unión en él, para sentarse con él en los cielos, y él es su verdadero Señor, que controla sus pensamientos, palabras y acciones. La apostía ha cambiado esta definición transformándola en una creencia de que el registro de Cristo en las escrituras es cierto.]

Pero ¿qué ha sido la iglesia en la apostasía? Un edificio de piedra, dicen algunos; y eso no sólo entre los papistas, sino aquí en Inglaterra también. Muchos han llamado la antigua casa de misa una iglesia, un templo, la casa de Dios, alegando que es un lugar santo; y lo han mostrado con sus prácticas, quitándose sus sombreros mientras estaban dentro de ella.

Otros dicen, no el edificio de piedra, sino la gente que se reune allí, son la iglesia; de la cual muchos son abiertamente profanos; sí, tan lejos de estar unidos en el Espíritu, y tan ignorantes de sus movimientos, que están listos para burlarse si ellos oyen a un hombre hablar de ser movido por el Espíritu. ¿Qué son estos? ¿Son estas piedras vivientes sobre las cuales la verdadera iglesia puede construída? ¿Son estos los hijos del día? No, estos son hijos de la noche; hijos criados en apostasía que los aleja de la verdadera luz, la verdadera vida, la verdadera regla del cristianismo, la verdadera adoración, la verdadera fe, el verdadero amor, etc., y por lo tanto son piedras muertas en ese edificio; pero no las verdaderas piedras vivientes en el edificio de Dios.

Otra clase se separa de éstos, y reúne congregaciones fuera de éstas; pero todavía en el mismo espíritu, en la misma naturaleza, siendo que ellos mismos no se han reunido para salir de la apostasía que aleja del Espíritu, para ir hacia el Espíritu otra vez; y así ellos edifican pero con las mismas piedras que estaban en el edificio antiguo, y no con las nuevas piedras vivas, y por lo tanto no son más que una apariencia refinada de una iglesia; pero no una iglesia verdadera, no una iglesia en Dios, ni reunida por su Espíritu; sino reunidos por sí mismos, según una apariencia, de acuerdo a lo que ellos han imaginado a partir de su lectura y su estudio de las Escrituras.

9. El ministerio, el verdadero ministerio, se ha perdido.

El verdadero ministerio era un ministerio creado y señalado por el Espíritu, por el don del Espíritu otorgado a ellos, y por el Espíritu enviándolos, y señalándolos para su obra. Cristo le dijo a sus apóstoles y discípulos que esperaran en Jerusalén por la promesa del [poder del] Espíritu, y cuando él les había dado el Espíritu, él se los dio a la iglesia para la obra del ministerio. Efe 4:11-12. Hechos 20:28. Y ninguno puede ser un miembro de la iglesia verdadera sino al ser engendrado para salir de la muerte hacia la vida por el Espíritu, y seguramente nadie puede ministrarle a aquel que ha sido así engendrado, sino por el mismo Espíritu. Por lo tanto al ellos recibir su ministerio del Señor Jesús, Hechos 20:24, y el don del Espíritu de él, ellos fueron "capacitados como ministros del nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu." 2 Cor 3:6. Ellos fueron capacitados en Dios para ministrar de su Espíritu a los espíritus de su pueblo; y ellos no ministraron un conocimiento literal de las cosas para el entendimiento de los hombres; sino que ellos guiaron a los hombres al Espíritu de Dios, y ministraron cosas espirituales a ese entendimiento espiritual que les fue dado por Dios. Ni tampoco ellos hicieron uso de su propia sabiduría y comezón del oído natural; sino que hablaron a la conciencia, con la demostración del Espíritu ante la vista de Dios, como le agradó al Espíritu darles de que hablaran.

Pero, ¿cómo han sido formados los ministros en la apostasía? Por órdenes de los hombres, establecidos en su propia voluntad, según sus propios inventos. Y cómo han sido ellos calificados, sino por las artes y lenguajes humanos, los cuales han estado en alta estima en lo que los hombres llaman la iglesia, debido a que el lenguaje y la habilidad del Espíritu de Dios se han perdido. Dios, quien escogió en su propia iglesia, no escoge aquí quienes serán sus ministros; sino cualquier hombre puede nombrar a su hijo para que sea un ministro, si él lo educa en aprendizaje, y lo envía a la universidad, y así lo lleva a ese camino del orden en el cual los hombres forman ministros, y entonces él puede ministrar a los hombres las cosas del hombre, de acuerdo a la habilidad humana; y esto, en la noche oscura de la apostasía, debe eliminarse para que haya un verdadero llamado al ministerio de Dios. En verdad, ellos son tan verdaderos ministros como lo es la iglesia a la cual ministran; pero ellos nunca fueron, ni pueden ser jamás, hechos así ministros de la iglesia de Dios; sino que así como Dios sólo puede formar y edificar su iglesia, de la misma manera sólo él puede preparar y nombrar los ministros de ella. Y aunque otros, habiendo visto lo grosero de esto, forman a sus ministros por medio de un llamado en su iglesia [los independientes, que no dependían de la jerarquía de su iglesia para nombrar sus ministros]; sin embargo tampoco está eso fuera de la apostasía, sino sólo el esfuerzo del hombre para salir de ella; lo cual el hombre no puede hacer de ninguna manera hasta que él se encuentra con el Espíritu de Dios para sacarlo de ella. De manera que tal ministerio [nombrado por la congregación] también no es más que un invento del hombre hecho por el hombre, y no sale del Espíritu, ni es capaz de ministrar el espíritu al espíritu.

Objeción: Pero, ¿acaso no ha habido una verdadera religión desde los días de los apóstoles? ¡No verdadera regla, no verdadera adoración, no verdadera fe, no verdadero amor, no verdadera esperanza, gozo o paz! ¡No verdadero arrepentimiento, conversión, ni regeneración! ¡No verdadera sabiduría, justicia, santificación ni redención! ¡No verdadera iglesia, no verdadero ministerio! ¿Qué ha sucedido con todos nuestros antepasados? ¿Perecieron todos? ¿Y acaso este ministerio no ha convertido muchos a Dios? ¿Acaso ustedes mismos fueron convertidos por él? No, ¿acaso no han sido muchos de ellos mártires, y dieron testimonio de la verdad de Dios? Y aunque algunos de ellos son malos, sin embargo ¿acaso no son muchos de ellos predicadores celosos y concientes del mundo en este día? (Por tal razonamiento como este, la sabiduría del hombre se fortalece y se endurece mucho en contra de la verdad.)

Respuesta: La regla en las naciones, la adoración en las naciones, la fe, amor, esperanza, gozo, paz, arrepentimiento, conversión, regeneración, etc., que han sido clamadas en las naciones por la verdad, las iglesias en las naciones, el ministerio en las naciones, todas estas cosas han sido corrompidas, y nunca han recuperado su verdadero estado hasta este día. Han habido cambios de una cosa a la otra; pero la restauración no se ha conocido. El espíritu de la ramera ha sido cazado y buscado, y así echado de una forma a la otra, atravesando su camino, y cambiando su terreno y sus vestidos; pero no ha sido tomado ni juzgado hasta la muerte. El verdadero espíritu no ha sido capaz de encontrar la cama de su esposo; pero ha divagado de montaña a monte todo el tiempo durante este día nublado y oscuro, olvidando su lugar de reposo.

Sí, aunque la tierra completa fue corrompida, y la doctrina y adoración falsa fue establecida en todas partes entre las naciones, que continuaron la fornicación y adulterio que los aleja del Espíritu de vida en los caminos públicos y adoraciones nacionales; a pesar de esto, incluso todo esto mientras Dios reservó una simiente para sí mismo, la cual él hizo brotar en un remanente, y la cual él movió y llevó a testificar en contra algunas de estas corrupciones, en sus varias edades y generaciones. Y tan pronto como la bestia mató y derribó a éstos, Dios levantó más. Sí, aunque el espíritu de fornicación, en algunas naciones, se pintó a sí mismo de manera curiosa, dejando algunas de las doctrinas burdas y adoraciones del papado, y ha entrado en un camino más refinado; sin embargo Dios levantó testigos en contra de ella allí también, y todavía lo hace, en cualquier forma que ella adquiera. Aunque ella últimamente se ha adornado muy placenteramente, como ella piensa, y se ha cubierto con palabras de las escrituras y profesiones y prácticas como ella puede formarlas de acuerdo a las prácticas de los que solían ser santos; sin embargo el Espíritu de Dios está despierto y vivo, quien la busca, quien la ha encontrado, y también ha levantado testigos en contra de ella allí.

Ahora esta semilla, este remanente, aunque ellos no pudieron recuperar la posesión de la vida y poder que se perdió; sin embargo tuvieron una probada verdadera de aquello, y su testimonio que dieron por esa probada fue verdadero; y tanto como han mantenido este testimonio en la fe y en la paciencia que ellos habían aprendido y recibido de Dios (aunque en una medida pequeña), ellos fueron aceptados por él. De modo que no todos se perdieron en esta noche de oscuridad; sino los que temieron a Dios, y conocieron y escucharon su voz, tuvieron el testimonio de su presencia con ellos, y probaron de su vida y poder en medida. Dios no fue un maestro duro para ellos; sino tierno y amable, y contento de cosechar lo que él sembró. Pero la venida de Dios en este tiempo oscuro fue débil y poca, y fue fácil hacer presa de ella. Y esto es muy observable, mientras que la simpleza fue pura, y fue preservada; pero tan pronto como el espíritu del hombre fue tentado hacia cualquier forma antigua, o nuevamente inventada, la sabiduría de la carne entró con él, creció más que él, y cuando había reunido fuerza, corrompió la vasija, traicionó la simpleza, y perdió la vida. Hubo una cosa preciosa que se movía en los días de la reina María, la vida de la cual fue más herida y suprimida por esa forma muerta de episcopado que vino después, que por la subsiguiente persecución. La persecución la aclaró y la hizo resplandecer; pero la forma carnal del episcopado trajo la muerte sobre esto. Así muchos comienzos precisos y retoños de la vida han sido traicionados en estos últimos días; y las formas del presbiteriado, de los independientes, y anabautistas, han sido un poco menos que tumbas para sepultar y suprimir la vida. Cuántos espíritus, que tenían un precioso sabor en ellos al entrar en estas formas, pronto se hicieron carnales, terrenales, y muy desagradables, perdiendo la vida y la frescura que estaba en ellos antes, y cayendo en la muerte de la forma, marchitándose con ella.

*[No se equivoque; usted no puede quedarse en la iglesia falsa, pensando reformarla o ayudar a otros que están allí.
De la Palabra del Señor en el interior:

"Así como el judaísmo fue vencido por el enemigo, así ha sucedido con la cristiandad, la cual es corrupta, hasta la médula. Como Daniel, ustedes son cautivos de los caldeos. Tu lugar de adoración está lleno de aves impuras. Babilonia es grande y poderosa. Tu corazón no puede alcanzar a aquellos que divagan tras la bestia. Ay de aquellos que tratan de sacar algo bueno de lo malo. ¡Oh cristianos, no estén cómodos en Babilonia!"]

Al tocar el ministerio, aunque en sí mismo era impío, estando en la degradación del verdadero ministerio todo este tiempo de apostasía, y las personas, en su mayor parte, muy corruptas, siendo llevadas a él como un comercio, y usándolo como un comercio; sin embargo yo creo que había una simpleza de corazón en algunas personas entre ellos,* lo cual causó que ellos, en algún grado de fidelidad, buscaran al Señor, su servicio, y el bien de las almas. Y en el tiempo de ignorancia y oscuridad, le agradó a Dios ignorar y pasar por alto el mal, y causar que el bien pase del bien en ellos al bien en otros, por medio del mal que estaba alreadedor de ambos. Y esta fue la gran bondad del Señor, con lástima por sus pobres criaturas, quienes estaban muy desposeídas de ayuda en medio de la oscuridad, y que ahora no deberían ser usadas para justificar y mantener la maldad. ¡Así le retribuyen al Señor, oh gente necia y cruel! Porque su misericordia y bondad fue extendida a ustedes, a pesar del mal que pudiera haber entorpecido, ¿harán de eso un argumento para mantener el mal, y oponserse a la luz que lo descubre? Porque Dios hizo que la luz brillara a través de la oscuridad, y visitó al hombre en la oscuridad, ¿establecerán por lo tanto ustedes la oscuridad como su manera apropiada de ministración? La manera, llamado, y ejercicio del ministerio corrupto no pudieron alejar el tierno amor de Dios; sino que él tuvo respeto por la simpleza de algunos que fueron hallados en él, y por la simpleza de otros que le esperaron a él para recibir instrucciones alli, y le agradó darles alguna respuesta a ambos. ¿Y harán tal uso no generoso de él, para interpretarlo como su aprobación de ese ministerio, que surgió en la apostasía que aleja de él, entre aquellos que habían apostatado, y que es una gran deshonra para él, y su alma lo aborrece? Un ministerio de Cristo, un ministerio establecido en su Espíritu, es precioso; pero un ministerio hecho por el hombre, de acuerdo a su voluntad, y ministrando en su sabiduría, el alma del Señor lo lleva como una carga, y es presionado por él; y a medida que él eleva su propia vida, se alejará de él. ¿Y de qué ministran ellos, sino la parte literal de las escrituras, que mata, y que no puede dar vida? ¿Y con qué ministran, sino con su propia parte que tiene entendimiento? ¿qué significados pueden inventar, qué deducciones puede su sabiduría obtener de las Escrituras? pero no ven el verdadero significado en la luz infalible y certera: ¿y a qué ministran, sino a la parte del entendimiento en ustedes? Mientras que hay algo más a lo cual ministrar por el verdadero ministro. ¿Y qué le ministran a ustedes, sino alimento para el entendimiento? Alimento para la sabiduría serpentina, que siempre se alimentó de conocimiento, pero nunca del verdadero pan. Y así otra cosa es alimentada en ustedes, y no sus almas; pero ellos se mantienen en delgadez y esterilidad, bajo la muerte y la esclavitud de la corrupción, (de la que Pablo habló como un estado desdichado, y no pudo encontrar alivio, descanso, o libertad de la condenación en él), y sin la vida verdadera ni la redención. Yo no niego que ustedes pueden encontrar allí alguna clase de ternura en la parte afectiva, que puede ser calentada por un fuego y chispas que el hombre enciende y sopla; y esto puede pasar por vida entre ustedes ahora: pero en la presencia de la verdad, donde el ojo está abierto, eso se desvanece; sí, el Espíritu del Señor ha soplado así sobre esto, que incluso se ha marchitado ante la vista de un ojo más inferior en muchas personas.

*[Penington escoge "creer" que habían ministros falsos con buenas intenciones en sus días, y de la misma manera el editor de este sitio previamente tenía la misma opinión; pero el Señor me ha dicho que nadie tiene buenas intenciones. El Señor sabe porque Él en voz baja y anónimamente le habla a cada hombre, rogándole que se aparten del mal. Los hombres escogen ignorar la verdad de esos ruegos para que puedan proseguir con sus propias intenciones impías. Antes de la experiencia de Saulo en el camino a Damasco, el Señor le había estado rogando a Pablo; pero Pablo estaba luchando en contra de los aguijones de la conciencia."

Habiendo caído todos nosotros a tierra, oí una voz que me decía en lengua hebrea: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¡Dura cosa te es dar coces contra el aguijón!"[tratando de advertirte que dejes tus persecuciones homicidas]. Hechos 26:14

Esos aguijones de la conciencia, si se ignoran, eventualmente resultarán en una conciencia que está cauterizada, como Pablo le dijo a Timoteo: Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia. Pablo le llamó a los tales ministros de Satanás, enmascarados como ministros de justicia. Sin embargo estos autoproclamados ministros de Satanás a menudo son engañados para creer que ellos son de Cristo, aunque Cristo nunca los llamó, nunca los entrenó, nunca los perfeccionó, nunca los autorizó, no los envió a la cosecha, ni les dió el don del ministerio, del cual el único propósito de todo ministro verdadero es la perfección de los santos. Efe 4:11-13. Los ministros de Satanás negarán que la perfección es siquiera posible, negando las mismas escrituras que ellos dicen que es su regla y su guía.]

POSICIÓN III

Que debe haber una recuperación,
una verdadera recuperación, para salir de este estado de apostasía,
hacia el verdadero estado del cristianismo otra vez.

DIOS no permitirá que las desolaciones de Sión permanezcan para siempre; sino que él nuevamente "edificará a Sión, y aparecerá en su gloria." Él establecerá su "reino sobre su santo monte Sión." La nueva Jerusalén descenderá nuevamente del cielo. El niño varón," que fue llevado hacia arriba, "vendrá otra vez, conquistando, y para conquistar; y el Cordero tendrá la victoria" sobre la ramera, y sobre todas sus naciones e iglesias apóstatas, que tienen nombre ni vida; y él "los gobernará con un cetro de hierro," y hará desolación con los que han desolado su santa ciudad, y pisoterá a los que la han pisoteado. "Humilló hasta la tierra a la ciudad enaltecida; la derribó hasta el polvo. El pie la pisoteará, los pies de los afligidos, los pasos de los necesitados." La ramera será juzgada, con la bestia sobre la cual montó. La vida, la cual ellos pisotearon, se levantará en el gran poder del Señor, y los derrocará. "El evangelio eterno será predicado otra vez a los moradores de la tierra, y a cada nación y raza y lengua y pueblo." Apoc 14:6. Tome nota: el evangelio que fue predicado a las naciones todo el tiempo de la apostasía, no era el evangelio eterno; ese evangelio no trajo la vida ni la inmortalidad a la luz; sino que ellas estaban escondidas de los ojos de los hombres, y los hombres sólo tenían un sonido de palabras en vez de ellas. Y así las pobres naciones, razas, pueblos, lenguas estaban en todas partes hechizadas con una apariencia de las cosas; con un conocimiento externo, un conocimiento que perece en la parte que perece; una adoración vana, tradicional e inventada, que permanece en la sabiduría y la voluntad del hombre; pero no tenían unión ni comunión con lo que es eterno. Y así todas las naciones, en el humo del pozo del abismo, corrieron hacia el pozo de donde salía el humo. Pero el Señor tiene tiempo para compadecerse de las pobres naciones, y para enviar su verdadero evangelio eterno otra vez, para liberar a las naciones de esa brujería y hechicería y encantamiento espiritual que estaba en la oscuridad. Y a medida que surge esta luz eterna, entonces cae Babilonia; caen todas las doctrinas inventadas, todas las apariencias inventadas, todas las adoraciones inventadas, y esa sabiduría y espíritu impío que los levantó. "¡Ha caído, ha caído Babilonia la grande! Todas las naciones habían bebido del vino de la furia de su inmoralidad." Apoc 14:8. Y ahora el vino nuevo del reino, el cual es probado en el evangelio eterno, limpia el vino viejo; y la ebriedad que vino así sobre las naciones. Y aquellos que han probado esta vida, y conocen esta vida, nunca pueden ser embrujados otra vez por el espíritu fornicador, para ir hacia las formas muertas y apariencias sin la vida. No, cuando Babilonia cae, ella no se puede levantar otra vez. Aunque la vida cae a menudo, se puede levantar otra vez; pero cuando la brujería de la vida es descubierta y echada en el pozo, ya no puede salir otra vez. En verdad la bestia ha tenido toda la fortaleza de las naciones, y la ramera ha tenido toda la sabiuría, toda la estima, todo el honor. -- ¿Quién puede combatir contra la bestia? ¿Quién puede hacer milagros y señales como los falsos profetas? ¿Quién puede enseñar, sino los hombres sabios, educados y ortodoxos, que tienen las artes, y saben el original [latín, griego, hebreo]? Sí, hay otro que puede combatir, y un profeta que puede predicar mejor que ellos; uno que puede predicar la vida; uno que puede predicar el evangelio eterno, y conoce el original de él; uno que es más sabio y más fuerte que la ramera, y por su sabiduría y fortaleza es capaz de juzgarla, y echarla fuera de las naciones, aunque ella tiene una posesión muy fuerte. Apoc 18:8. Ahora aprendan sabiduría; "aprendan la parábola de la higuera;" vayan a la vida que se ha levantado, y no moren en la muerte que ha pasado y está pasando. Ustedes han oído la voz de la ramera, ustedes han bebido de su copa, ustedes han sido embrujados, ustedes han establecido sus inventos; pero han deseado lo que no se puede inventar, y lo que el entendimiento inventado no puede comprender. Pero si la fuerza del vino permanece sobre ustedes, de modo que no puedan buscar o dejar entrar lo que es eterno, asegúrense a sí mismos, que a medida que se levanta la vida, ustedes se encontrarán con plagas e iras de parte de ella, en vez del refrigerio que le trae a otros; y sepan lo que es sentarse bajo el habla muerta, sin sentir el poder vivo de la redención. Por lo tanto sean sabios, y conozcan los tiempos y las estaciones. Aquello que fue llevado anteriormente no será llevado ahora; sino que a medida que el amor y el poder de Dios para salvación han aparecido más, así la severidad en contra de aquellos que ahora resisten aparecerá más también; y la muerte tendrá su aguijón, el cual aquellos que aman la oscuridad, y odian la luz, sentirán.

POSICIÓN IV

Que aquellos que están en esas cosas que han sido establecidas en los tiempos de la apostasía, todavía no han llegado a la recuperación de la apostasía.

Aquellos que están en las doctrinas y cuerpos de la divinidad que han sido formados desde entonces, no están en la verdadera doctrina.

Aquellos que están en las reglas de la vida que sabios hombres de la iglesia o sínodos o concilios han dado, o que ellos mismos han reunido por su esfuerzo fuera de las escrituras, no están en la regla verdadera, viviente y eterna. Aquellos que están en la adoración, o bajo el ministerio, o en cualquier iglesia que ha sido establecida por el poder del hombre, o de la sabiduría que inventa, (aunque esta sabiduría haya fundado sus inventos sobre las escrituras), no están en la verdadera adoración, en la verdadera iglesia, o bajo el verdadero ministerio. Aquellos que están en la fe, que desde entonces ha sido reunida y llevada al entendimiento, y que no surgió del misterio de la vida en el corazón, no están en la fe verdadera. Lo mismo se puede decir del amor, la esperanza, el gozo, la paz, y todo el resto mencionado anteriormente; sí, y de todas las otras cosas en la religión; porque todo ha sido corrompido, aún la parte interior. Y mientras aquí ha habido una gran disputa acerca de las formas de adoracíon y gobierno de la iglesia, el poder de la piedad, y el gobierno de Cristo en el corazón, se han perdido.

Observen diligentemente lo que ahora tenemos que decir. Cuando los apóstoles, quienes tenían el ministerio verdadero, predicaron el evangelio, ellos movieron y elevaron el poder de Dios en el corazón; y el poder del pecado, corrupción, y engaño se hundió, y estaba bajo el pie, y era pisoteados por el poder. Pero cuando el anticristo y los falsos profetas se levantaron, ellos levantaron la corrupción otra vez, y la alimentaron con doctrinas de engaño; y el poder se hundió, y no se sintió, sino que fue enterrado todo ese tiempo de prevaleciente corrupción y engaño. Ahora, el poder no estaba perdido todo este tiempo en sí mismo; sino sólo perdido para el hombre, de manera que él no sabía donde encontrarlo. Sin embargo este poder, en su tiempo de pérdida, sí movió y agitó, y los hizo de alguna manera sensibles a la pérdida, causando que ellos bramen y busquen la verdad viviente. Y esto era bueno; esto era Dios. Pero entonces hubo un espíritu maligno, que estaba cerca del bueno, y merodeaba en la sabiduría serpentina del corazón, y esto atrajo a la mente, (que estaba inclinada a buscar una cosa correcta), un camino equivocado, que clamó: ¡He aquí! ¡he allí! vean las escrituras; la iglesia estaba más o menos; vayan, métanse en tales cosas; los cristianos allí les fue más o menos; vayan, hagan tal cosa; allí está el camino; allí se encontrarán con la vida y el poder. Y así sacó de lo que mueve en el interior, hacia una imitación de una forma en el exterior, y allí llegó a una pérdida. Yo me atrevo a apelar a todos los corazones honestos, ¿acaso no había algo bueno que se movía en ustedes, cuando entraron en las formas de la iglesia? ¿Acaso no fueron llevados a la simpleza, esperando encontrarse con la vida y el poder allí? No, ¿acaso no lo perdieron allí, y llegaron a estar más muertos? ¿Se encontraron ustedes con la vida y el poder allí? Yo sé, si ustedes no se han olvidado de la probada de la vida, ustedes me confesarán a mí que lo que ahora tienen no es vida, sino muy corto de lo que tenían cuando entraron en la forma. ¡Ah! pobres corazones, la ramera los hechizó. La ramera en sus senos, y el falso profeta en el exterior, ayudaron a aumentar la brujería, clamando ¡He aquí! y ¡he allí! pero no saben que el reino de los cielos estaban en el interior, de donde ese movimiento de vida estaba en ustedes, donde ustedes han sido mantenidos, y no han salido hacia adelante; pero ahora ustedes están muertos, y sepultados en sus tumbas, acostados allí sin sentido, y ahora han entrado en el espíritu del mundo, y en el enemigo en contra de esa vida en otros, al cual entonces era la vida de ustedes. Y ¿saben lo que son y lo que están haciendo? ¿Pueden soportar oírlo?

De una verdad ustedes están en la trampa del enemigo, en el encanto de la vida, en la cama de la ramera, en el seno de la ramera, y no en el seno de nuestro amado. Y sus prácticas son ramas de la fornicación, terrenos del adulterio, inventos que han sido obtenidos por ese entendimiento, y establecidos por esa voluntad, que fornicó alejándose de Dios. Esos son los efectos y productos de la copa de la ramera, que obtiene nuevos vestidos, nuevos hábitos, nuevas formas, nuevos caminos para engañar y defraudar a los simples; pero ella todavía sigue siendo la ramera; y aquellos que son seducidos por ella son llevados a la fornicación. Porque cuando Dios la descubre y la hace salir de una forma, entonces ella se adorna con otra, tal vez aparentemente más espiritual, más parecida a las escrituras, y por lo tanto más apta para quedarse con los de corazón simple; y entonces ella miente esperando al joven para atraparlo otra vez, diciendo: ven aquí; este es el verdadero camino del Señor sin duda. ¿Acaso los santos no encontraron vida aquí en el pasado? Vengan ustedes también. Aquí está la cama de tu amado; tomen su porción de vida, su porción de amor. Y así el corazón pobre, honesto y simple la sigue, llendo como necios a la correción del cepo, sin saber que es por su vida, hasta que él llegue a sentir la pérdida de vida. Y después si ella encuentra que no puede mantenerlo allí, sino que movimientos frescos de vida surgen en él otra vez, y lo alejan de lo que lo había engañado, entonces ella pinta otra vez, y miente en espera de él otra vez, para sorprenderlo en una apariencia más refinada, o en alguna noción elevada, o por lo menos en la sombra de lo que es cierto. Porque la ramera no sólo tiene poder para inventar formas y semejanzas de lo que es verdad, y hacer ídolos e imágenes de ellos; sino que tiene poder también dado a ella por encima del patio exterior; de manera que lo que se encuentra allí, ella pueda usar para hacer ídolos e imágenes; lo que es corruptible, puede entrar adentro y corromper, y hacer un enemigo para esa vida que vivía en aquello antes que fuera corrompida; y cuando se corrompió, entonces ya no hay más verdad o vida que se encuentre allí, sino el ídolo y la idolatría.

El apóstol Juan, quien advirtió de antemano acerca del anticristo, y dio una señal por la cual él puede ser conocido; a saber, al él no confesar que Cristo ha venido en la carne,* 1 Juan 4:3, (lo cual aquel que establece cualquier cosa en el antiguo pacto, o cualquier invento o imitación de cualquier cosa en el interior, no lo hace), también les dijo que tuvieran cuidado con los ídolos: "Hijitos, guardaos de los ídolos." 1 Juan 5:21. Ahora, ¿qué es un ídolo? El apóstol Pablo dijo: "Un ídolo no es nada en el mundo." Un ídolo no es nada verdadero en su lugar; sino una cosa falsa establecida en vez de lo verdadero. Un concepto falso de Dios en la mente es un ídolo; una iglesia o templo falso es un ídolo; un ministro falso, quien no está designado de acuerdo al llamamiento de Dios, y por el don de su Espíritu, sino que vino de otra manera, por el llamamiento del hombre, es un pastor ídolo; y la adoración en esta iglesia, y por este ministerio, es idolatría pública; y toda la adoración en familias, que ha sido erigida según la misma manera, sin la guía del Espíritu de Dios, es idolatría privada. ¿Acaso eran los templos de los paganos, y sus altares, sacerdotes, sacrificios y sus otros inventos (imitando a los judíos), idólotras? ¿Y acaso no son los inventos del espíritu pagano, o la naturaleza del anticristo en el hombre, también idólatras?

[Todo espíritu que no confiesa que Cristo ha venido en su carne, es el anticristo. La traducción correcta es: todo espíritu que no confiesa a Jesucrissto, es el anticristo; lo cual significa que ellos deben confesar como Pablo confesó: Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Gal 2:20.]

Objeción: ¿Pero acaso es la oración idolatría, la predicación idolatría, cantar idolatría, bautizar a los niños pequeños idolatría, partir el pan idolatría?

Respuesta: La oración que Dios señaló no es idolatría. Orar en el Espíritu de Dios, cuando él inspira, y de acuerdo a la voluntad de Dios, que sólo se conoce en el Espíritu, no es idolatría; pero su oración hecha en su propio espíritu, y en su propio tiempo, y de acuerdo a su propia voluntad (tal vez de alguna manera imitando al sacrificio judío de la mañana y la tarde), esto es idolatría. Esto es lo que usted ha establecido, en vez de lo que Dios estableció; y por lo tanto no es aquello verdadero que Dios estableció, sino un ídolo que usted mismo ha hecho; y así usted no adora a Dios con ellos, sino adora aquel espíritu que le ayudó a inventar y establecer el ídolo. Lo mismo se puede decir con respecto a predicar, cantar, lavamientos con agua, partir el pan, y cualquier otra cosa practicada en la religión sobre estos términos.

*[¡Note! Penington está diciendo que a menos que su adoración sea en palabras proporcionadas por el Espíritu Santo, usted está adorando en su propia voluntad y ni siquiera está adorando a Dios; más bien usted está adorando el espíritu que creó la apariencia. La gente que adora de acuerdo a un plan, con palabras que provienen de sus mentes carnales, sin las palabras del Espíritu Santo, están adorando a Satanás y no se dan cuenta.]

Objeción: Pero ¿acaso las escrituras no mencionan estas cosas? ¿Y acaso los santos no practicaron estas cosas? ¡Por seguro ellos no eran idólatras! ¿Puedo ser yo un idolatra al practicar lo que ellos practicaron?

Respuesta: No, usted está equivocado; estas no son las cosas que ellos practicaron. El énfasis de su religión estaba en la vida de ella, en la presencia del Espíritu de Dios en ella; estaba en su aliento que la hacía verdad. Ahora, si usted pudiera tener las mismas cosas que ellos tenían, pero sin el mismo aliento viviente, aquellas cosas no serían sino cosas muertas; no serían sino ídolos. Pero usted no tienen la forma verdadera de las cosas tampoco; usted no tiene la verdadera iglesia, el verdadero ministerio, las verdaderas ordenazas, de acuerdo a la forma; sino cosas establecidas en vez de ellas, por la invención del hombre, en el tiempo de la apostasía que aleja de las cosas verdaderas; y ¿qué pueden ser estas cosas sino ídolos?

"Y toda la tierra se maravilló en pos de la bestia, y adoraron al dragón porque le había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia." Apoc 13:3-4. ¡Vean qué era lo que se adoraba en el tiempo de la apostasía! Lo que se levantó del invento bestial del hombre, y no del verdadero Espíritu de la vida. Y el invento y establecimiento de estas cosas, y adorar de acuerdo a estos inventos, es adorar al dragón, (porque él entra, y se aloja en los inventos de los hombres), y no al Dios viviente. Y por lo tanto Dios, al final de esta apostasía, levanta un nuevo ministerio, para llamar a las naciones a que no adoren al dragón sino que adoren a Dios otra vez, ver. 6-7 de ese capítulo, "lo que los gentiles sacrifican" en el tiempo antiguo, "lo sacrifican a los demonios, y no a Dios." 1 Cor. 10:20. Y lo que los gentiles de hoy sacrifican, (me refiero a los cristianos en la naturaleza pagana, cristianos a quienes les fue dado el atrio de afuera, Apoc 11:2 y quienes tienen una profesión de las palabras y prácticas de los santos, pero sin la vida), ellos tampoco le sacrifican a Dios; sino a ese espíritu que les ayudó a inventar y formar una semejanza o imagen de la verdad. Transgrediendo el principio de Dios en el interior, ellos se alejan de Dios, y de su adoración; y el diablo, quien se alejó de la verdad, entra, y ellos entran en su poder, y cualquier cosa que ellos realicen en adoración allí, es para él [el diablo]; porque cuando ellos se salen del principio de Dios en ellos, el diablo entra en sus corazones, y Dios sale; y su verdadera vida, poder, y adoración no son conocidos, sino una imagen o semejanza, la cual el diablo establece en vez de lo verdadero. Entonces, en ese estado, que los hombres consideren lo que ellos adoran; porque allí ellos claman ordenanzas y deberes, y se matan los unos a los otros por ellas, pensando que así adoran y honran a Dios; pero no conocen, ni han venido, a aquello que es lo único en lo cual Dios puede ser adorado y honrado.

"Yo conozco la blasfemia de los que dicen ser judíos y no lo son; dijo el Espíritu." Apoc 2:9. ¿Es esto blasfemia? Que un hombre se llame a sí mismo cristiano, quien no lo es, ¿qué es eso? Llamarle un ministro de Cristo, quien no lo es, ¿qué es eso? Llamar esas cosas las ordenanzas de Cristo, las cuales no lo son, ¿qué es eso? Llamar esa fe, la cual no lo es, esa justificación que no lo es, etc., ¿qué es eso? ¿Acaso ustedes pueden espiar al blasfemo? Ustedes por mucho tiempo han clamado en gran manera en contra de él; ¿están ahora dispuestos si a él se le da muerte? El Señor ha encendido su vela; él está buscándolo, y lo encontrará; y como hemos deseado, así será; el Señor no lo perdonará. ¡Oh sean despertados, sean despertados, ustedes cristianos paganos! Abran los ojos para que puedan ver, y vean donde están, y lo que están haciendo, y lo rápido que están corriendo hacia el hoyo. Ustedes han olvidado a Dios; ustedes han olvidado la verdadera línea de juicio; ustedes han olvidado la clave del conocimiento; y la luz que está en ustedes es oscuridad, y lleva a la oscuridad, aunque ustedes no puedan creerlo. ¡Oh! vuelvan al recuerdo de Dios, y la verdadera santidad, sin la cual ningún hombre le verá. Porque el impío será convertido en infierno, y todas las naciones que olvidan a Dios; y ustedes le han olvidado por innumerables días.

POSICIÓN V

Que el único camino para salir de la apostasía es regresando,
y manteniéndose en ese Espíritu del cual alejó la apostasía.

LA apostasía vino al dejar el Espíritu de Dios, y correr detrás de otro espíritu; y la recuperación debe ser al dejar ese otro espíritu, y regresar al Espíritu de Dios otra vez. ¿Cómo comenzaron su religión los cristianos de antes? Ellos comenzaron en el Espíritu. Gal 3:3. Y así ellos debían ir hacia la perfección, y no intermezclarse con ninguna cosa de la carne. Y si se hubieran mantenido en el ungimiento, el anticristo y el misterio de la iniquidad se hubieran mantenido afuera; y donde la gente regresa a él, el espíritu del anticristo es quitado gradualmente, y los caminos son así descubiertos y abandonados. Por lo tanto conozcan el espíritu de la remera en ustedes, el cual está ocupado formando una semejanza en sus mentes para seducirlos, y para hacerlos enamorarse con la semejanza que ella ha formado en las mentes de otros hombres; y no la dejen que ella los engañe con su pintura y su apariencia chillona; sino ahora de la misma manera el pequeño sello de la vida, del cual la verdad surge en ustedes, y en el cual mora el Espíritu de la Verdad, y ha de ser hallado; y hagan caso, no sea que la sabiduría serpentina les enseñe a despreciar la verdad y alejarse de ella. De esta fuente era que la verdad brotó en los testigos todo el tiempo de la apostasía; porque ellos tenían su testimonio del Espíritu de profecía. Apoc 19:10. Mientras se mantuvieron en él, ellos dieron un testimonio verdadero; mientras su propio espíritu se mezcló con él, ellos lo corrompieron. Pero permanecer en eso era muy difícil; y había necesidad de mucha aflicción y persecución para suprimir la carne, y preservar la vida pura. Pero a medida que la vida brota más fuertemente, y vence ese espíritu en el interior (me refiero al espíritu sabio, carnal), habrá menos necesidad de aflicciones y persecuciones externas; sí, o también internas; sino que habrá una entrada segura, y una morada en el gozo, el reposo, la paz, donde la ramera en el inteiror (que es seducida de la vida, donde está el poder, hacia alguna forma donde no está el poder), es quemada. Aprendan entonces, y conozcan en ustedes mismos ese Espíritu de profecía que habló en todos los mártires. Oigan eso, vayan a eso, manténganse en eso; sientan la unión, la comunión, el esparcimiento de eso en ustedes. Cuando eso les dice que vayan, vayan; cuando les dice que vengan, vengan; cuando les dice que hagan esto, háganlo. Pero la carne se ha fortalecido, y resiste fuertemente a este ESpíritu, tanto interna como externamente; y no le permitirá que se levante en el corazón, o que se levante en la nación; sino que en cualquier momento que se mueva, o que ofrezca hablar, o llevar a Dios, hay una razón que se levanta en la sabiduría carnal, y sobrepasa la verdad en sí mismos, y ellos quieren ir y suprimirla en otros; y ellos piensan que están locos, y su ira se levanta en contra de ellos donde se le permite a la verdad crecer, y la razón del hombre o la sabiduría carnal es negada. Y así se le ruega a la "gloria del Señor" de manera impía, y ella es destruída en este día por esta regeneración de los cristianos, como él lo fue por los judíos anteriormente destruído por los profetas, en su venida en forma carnal, y en sus apóstoles; y su sangre será pedida; porque la tierra no siempre la beberá y la cubrirá, ni la mujer adúltera será capaz de limpiar su boca, y decir que ella no ha cometido iniquidad. Ustedes han salvado a los injustos para que vivan, y han matado al justo. La naturaleza asesina está viva en ustedes, ¡Oh ustedes cristianos! Pero matan al Santo, y él está enterrado en sus sepulcros; y ustedes tienen sepulcros pintados, y hablan buenas palabras de él; pero todavía lo suprimen, y dejan que otro se levante y viva en ustedes. Ustedes claman acerca de esa venida de Cristo en la carne, y las palabras que él habló entonces, y las palabras de sus apóstoles, y piensan que si ustedes hubieran vivido en esos días, no le hubieran matado a él ni a sus apóstoles; y sin embargo ustedes resisten y se oponen a la misma vida en ustedes y en otros, con tal clase de sabiduría en la letra como tenían los fariseos. ¡Oh qué harán ustedes¡ El oído incircunciso ha surgido en ustedes, y no pueden oír; el corazón incircunciso, y ustedes no pueden entender; pero cuando se les dice esto, ustedes desprecian y se maravillan, y prosiguen en el estado que perece. ¡Mis entrañas! ¡mis entrañas! ¡Tengo dolor en mis entrañas! ¡Oh Inglaterra! ¡Inglaterra! Ustedes que mataron a los mártires en los días de la reina María; ustedes que persiguieron a los no conformistas después; ustedes que no le permitieron al pueblo de Dios que se reuniera, para buscarle con un corazón sincero; ¡pero quisieron restringirlos a sus maneras de adoración burdas y formales! Aunque el Señor ha aparecido, y ha quebrantado los cuernos del opresor; sin embargo el espíritu perseguidor no está quebrantado en ustedes; sino que ustedes todavía cazan la vida preciosa de la semilla, y no dejan que brote en la nación. El espíritu de enemistad todavía está en ustedes, el cual no conoce al Señor de la vida; sino que por instinto natural se opone a él, y voluntariamente quisiera mantener una u otra tumba, no le importa cual, para pueda allí suprimir la vida; porque ahora ustedes pueden soportar cualquier forma, y apreciarla; y su única enemistad es en contra de aquellos que son enviados por el Señor ha reunir a muchos para que salgan de todas las formas hacia la vida. ¡Cuán a menudo hubiera querido reunirlos en Señor! Pero ustedes no quisieron; sino, como en las leyes antiguas, creadas en los días de la reina María, no fueron suficiente, desean nuevas leyes, para enredar y entrampar al inocente. ¿Qué sucederá con ustedes, o qué le dirán al Señor, cuando él se levante para defender la causa del inocente? Porque ese Espíritu que él levantó para testificar en contra del espíritu de la ramera (que está escondido en las formas de adoración y religión de ustedes, y aparece en todas sus leyes, concilios, y formas de gobierno, mientras estas cosas fueron formadas, y mientras fueron guiadas, por la sabiduría de la carne), es inocente; incluso así como el Espíritu que testificó anteriormente en contra del papado y el episcopado era inocente ante el Señor, aunque acusado por ellos como culpable de error en sí mismo, o de perturbar la paz pública, como es ahora por ustedes.

El propósito de este sitio web es mostrarle cómo llegar a ser
libre de pecado
al beneficiarse del poder de Dios que produce cambio a través de la cruz,
lo cual lleva a la unión con Dios en su reino.


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