La Cruz Perdida de la Pureza



 

La falacia de tomar cuatro versículos
fuera de contexto junto con miles de otros



Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 
Juan 3:16


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Falacia 1 - El que cree en Él no perecerá, sino tendrá vida eterna.—Tomado fuera de contexto con los versículos adyacentes.

Este es el versículo más citado de la Biblia, PERO es citado fuera de contexto sin los versículos acompañantes que califican su significado y muestran que es totalmente opuesto a como la gente lo interpreta cuando lo leen aisladamente. Muchos dicen que este versículo es "la Biblia entera en un versículo." Desafortunadamente están equivocados; ellos ignoran las exclusiones, los requisitos, y las condiciones de la salvación, todas las cuales pueden ser cumplidas con una creencia activa y motivada.

Santiago corrigió este atajo para la salvación, escribiéndole a los cristianos judíos: "Tú crees que Dios es uno. Bien haces. También los demonios creen y tiemblan," Santiago 2:19; comprenda que Santiago le estaba escribiendo a los creyentes judíos que el Padre, la Palabra [Jesús], y el Espíritu Santo son un espíritu, y sin conflicto — Escucha, Israel: Jehovah nuestro Dios, Jehovah uno es. Deut 6:4. De modo que Santiago está diciendo en efecto: "ustedes dicen que creen en Jesús, hacen bien, los demonios también creen, pero tiemblan ante su nombre – ¿y ustedes?"

Primero los versos en cuestión: 15 Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.  20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.  21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Creer no es salvación, como Pablo enfatizó ocho veces:

  1. ahora nuestra salvación está más cerca que cuando creímos, Rom 13:11,
  2. ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, Fil 2:12, y
  3. Pero nosotros que somos del día seamos sobrios, vestidos de la coraza de la fe y del amor, y con el casco de la esperanza de la salvación. 1 Tes 5:8, y
  4. Porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios.
    1 Cor 1:18.
    Mientras está en la cruz interna de la negación propia, usted verá que el pecado desaparece lentamente de su vida hasta que usted está libre de pecado.
  5. la tristeza que es según Dios genera arrepentimiento para salvación, 2 Cor 7:10.
  6. no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención [suceso futuro]. Efe 4:30.
    (Pablo está hablando a los creyentes en la iglesia que nunca han sido redimidos.)
  7. Porque para Dios somos olor fragante de Cristo en los que se salvan. 2 Cor 2:15
  8. hemos llegado a ser participantes de Cristo, si de veras retenemos el principio de nuestra confianza hasta el fin. Heb 3:14
  9. Porque os es necesaria la perseverancia para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis lo prometido; Heb 10:36
  10. deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma diligencia para ir logrando plena certidumbre de la esperanza hasta el final.
    a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Heb 6:11-12.

Y Pedro repite el mismo mensaje, que salvación no es sólo creer o tener fe, sino que la salvación es el fin de la caminata obediente de la fe:

Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final.
En esto os alegráis, a pesar de que por ahora, si es necesario, estéis afligidos momentáneamente por diversas pruebas,
para que la prueba de vuestra fe--más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego-- sea hallada digna de alabanza, gloria y honra en la revelación de Jesucristo.
A él le amáis, sin haberle visto. En él creéis; y aunque no lo veáis ahora, creyendo en él os alegráis con gozo inefable y glorioso,
obteniendo así el fin de vuestra fe, la salvación de vuestras almas. 1 Ped 1:5-9.

Simón el mago creyó y fue bautizado. Él había tratado de comprar el poder de imponer las manos. Hechos 8:13-18.
Pedro le dijo: "Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón.
porque veo que estás destinado a hiel de amargura y a cadenas de maldad." Hechos 8:22-23
.
Obviamente Simón no había sido "salvado" por creer y ser bautizado.

Ananías y su esposa Safira eran miembros de la iglesia en Jerusalén. Abundante gracia había sobre todos ellos. No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que eran propietarios de terrenos o casas los vendían, traían el precio de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles. Y era repartido a cada uno según tenía necesidad. Pero cierto hombre llamado Ananías, juntamente con Safira su mujer, vendió una posesión, y se dejó parte del dinero; haciendo como si estuviera donando la cantidad completa. Tanto Ananías como Safira fueron destruidos inmediatamente por el Espíritu Santo; en efecto, le estaban mintiendo a Dios. Su muerte fue un ejemplo que produjo gran temor sobre todos en la iglesia. Hechos 4:33-35, 5:1-11.
Ahora pocos argumentarían que estos creyentes que tenían abundante gracia sobre ellos habían sido "salvos" si fueron destruidos por el Espíritu Santo por mentir.

Jesús le dijo a cinco de siete iglesias de creyentes en Apocalipsis que ellos estaban perdidos, en camino hacia la destrucción. Los creyentes de Esmirna estaban a punto de entrar en la tribulación, a quienes él animó. ¡Note otra vez! Jesús dijo que cinco de las siete iglesias cristianas de creyentes iban camino al infierno. Sólo la iglesia de Filadelfia estaba bien porque ellos habían guardado [obedecido] su palabra con paciente resistencia. El error ya se había establecido hace 2000 años atrás, hasta hoy en día, cuando la iglesia falsa está en todas partes, siendo la gracia un permiso para seguir pecando.

La salvación, la libertad del pecado, ocurre cuando usted experimenta la gracia de Dios, (Cristo) que él le trae, cuando Cristo destruye el espíritu egoísta en usted por medio del espíritu de su boca y el resplandor de su venida, cuando él aplasta la cabeza de Satanás bajo sus pies.

La fe no es instantánea, es un proceso laborioso que nos lleva a tomar parte de la naturaleza divina. Como Pedro nos instruye: nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones.

Y por esto mismo, poniendo todo empeño, añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento;
al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción;
a la devoción, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Porque cuando estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 2 Pedro 1:4-8

Hay una gran diferencia en estas dos clases de creencia: 1) asentimiento mental de que Jesús es el Hijo, versus 2) creer lo que él manda y aconseja — suficiente para obedecerle. Él nos manda a buscar, como nuestra prioridad más alta en la vida, el reino de Dios y su justicia — ser perfectosdar la otra mejillavenir a él, escucharle, y obedecerlenegarse a sí mismo y levantar su cruz diariamente y arrepentirse o perecer. Los demonios creen que Jesús es el Hijo de Dios, pero ellos no le obedecen — más bien ellos le desobedecen. La versión amplificada de la Biblia nos da más explicación: cualquiera que cree en (confía, se apega, cuenta con) él. La fe viene por oír la palabra, que está en su corazón; la fe es oír a Jesús (quien es el Verbo de Dios) hablar desde adentro, y creer es cuando el Señor le habla a usted; esto es creer en Jesús. Creer es obedecer. La obediencia lleva a la salvación. La obediencia lleva a la justicia.

Si usted realmente cree en Jesús, y que Dios lo levantó de los muertos, usted estaría buscando desesperadamente cómo agradar a Dios, cómo recibir sus bendiciones, ser purificado, justo, disfrutar de su compañía y guía — entonces usted probablemente haría cualquier cosa para obtener estas bendiciones. Por creencia, usted debería comenzar el esfuerzo de ser salvo. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 1 Juan 5:5. Ahora pregúntese a sí mismo si usted ha vencido al mundo, porque Juan nos ha dicho que el que cree que Jesús es el Hijo de Dios es el que vence al mundo; vencer al mundo es pelear la buena batalla de la fe, tener victoria sobre el pecado, y producir fruto para perfección.

A Jorge Fox a menudo se le acercaban personas que decían ser salvas porque creían en Jesús.
La respuesta de Fox para ellos era: ¿dónde está la evidencia de su creencia?
Jesús mismo dijo: La evidencia de la creencia de un seguidor verdadero es producir mucho fruto, Juan 15:8,
El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre y dominio propio.
Esto incluye deshacerse de la naturaleza pecaminosa que incluye adulterio, inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, odio, argumentos, celos, ira, egoísmo, disensiones, envidias, homicidios, borracheras, orgías [fiestas], y cosas semejantes a éstas.
Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Gal 5:19-24

Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego. Mat 7:19

Abraham es considerado como el padre de todas las naciones de creyentes, porque la justicia le fue acreditada debido a su fe. Pero, ¿cuál fue la evidencia de la fe de Abraham? Él obedeció la voz de Dios. Él creyó lo suficiente como para ser obediente. Creer sin obediencia es una creencia falsa. Y nosotros también debemos creer lo suficiente como para tratar de escuchar, oír y obedecer la voz de Dios — y la evidencia de nuestra fe es producir el fruto del espíritu, y así mostrar que somos verdaderos seguidores de Cristo; y el fruto del Espíritu es: amor, gozo (alegría), paz, paciencia (un temperamento templado, mansedumbre), bondad, benignidad (benevolencia), fidelidad, mansedumbre (humildad), dominio propio. Las ramas que no producen fruto son echadas en el fuego para ser quemadas.

Veamos además todos los versículos que están después de este versículo famoso, que también cambian totalmente la interpretación tradicional pero errónea:

15 para que todo aquel que cree [depende, confía, obedece] en él tenga vida eterna. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree [depende, confía, obedece] no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y ésta es la condenación: que la luz ha venido al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que practica lo malo aborrece la luz, y no viene a la luz, para que sus obras no sean censuradas. 21 Pero el que hace la verdad viene a la luz para que sus obras sean manifiestas, que son hechas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] en Dios.

Todo encaja con la interpretación común, fuera de contexto, hasta que los versículos 18, 19, 20 y 21 son incluidos:

Versículo 18: El que cree en él no es condenado; pero el que no cree [depende, confía, obedece] ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Note, el creyente ha escapado de la miseria de la condena (la falta de paz y alegría), mientras que el no creyente se queda en la condena. Pero todos sabemos que la creencia inicial no da lugar a una paz y alegría permanente, de modo que la creencia de la cual habla esta escritura está más allá de la creencia inicial y debe ser el resultado de una creencia que es recompensada a lo largo de la larga caminata de la fe.
Versículo 19: esta es la condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Versículo 20: Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Aquel que continúa cometiendo impiedad [pecado] ama las tinieblas, y es condenado — no importa lo que ellos piensen que creen.
Aquel no viene a la luz, para que (por temor de que) sus obras malas no sean reprobadas, (juzgadas).
Él quiere continuar su estilo de vida egoísta, su vida de maldad, y así rechaza y odia la luz [que es Cristo].
Él ama las tinieblas, donde sus obras no están expuestas como malas, de modo que él rechaza la luz y odia la luz, que es Cristo.
Como los demonios, él puede pensar que Cristo es el Hijo de Dios;
pero debido a que ama su estilo de vida, y odia la convicción que le da la Luz,
se aleja de la luz, hacia la comodidad de las tinieblas, donde no hay desaprobación;
y por lo tanto es condenado. Cualquier cosa que él diga que cree con su boca — es traicionada por sus acciones.
Si él creyera en la luz, él obedecería la luz. Si el creyera en Cristo, él obedecería a Cristo.
Creer es obedecer. La obediencia lleva a la salvación. La obediencia lleva a la justicia.

Pero, una persona que desea hacer lo correcto, agradar a Dios, alejarse del pecado — aceptará la desaprobación de la luz hacia las obras malas, y estará motivado a cambiar sus caminos (arrepentirse). Esa persona cree que la luz es de Dios, del Hijo de Dios, y amando el consejo de la luz, obedece las suaves súplicas de la luz, sus consejos, y sus mandamientos.

Versículo 20: Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
El que todavía peca odia la luz, y no viene a la luz, para (por temor a que) sus obras no sean reprendidas, (juzgadas).
Debido a que sus obras son malas, él tiene temor de ir hacia la luz para que ellas sean juzgadas.

Versículo 21: Reina Valera - Más el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Versículo 21: Biblia en Lenguaje Sencillo - Pero los que prefieren la verdad sí se acercan a la luz, pues quieren que los demás sepan que obedecen todos los mandamientos de Dios.
Un verdadero creyente obra la verdad, o practica la verdad - hace lo que es correcto. (Ha terminado de pecar, de hacer lo que es incorrecto.) El creyente viene a la luz (sin temor) para mostrar que sus obras (o acciones) han sido: hechas en Dios, o inspiradas divinamente, hechas con la ayuda de Dios, dependiendo de Dios.

Ahora pregúntese a sí mismo: ¿Cuántas obras, o acciones, he hecho yo que han sido hechas, o inspiradas por Dios y con su ayuda? ¿Cuántas obras he hecho que Dios me ha dicho específicamente que haga, y que después me ayudó a hacerlas? - No cuantas obras usted ha hecho, esperando agradar a Dios. La primera obra que todos deben hacer es el arrepentimiento - y que Dios le diga o le muestre de qué debe arrepentirse, y después usted, por medio del remordimiento, hace la resolución de mejorar - esto es arrepentimiento.

Pablo dijo: Sino que anuncié primeramente... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
Jesús dijo: todos ustedes perecerán, a menos que se arrepientan. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere esfuerzo de su parte.
Y, Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. Apoc 3:19
Jesús dijo además: Carguen con mi yugo y aprendan de mí. Mat 11:29
Jesús dijo:, Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga. Lucas 9:23
Jesús dijo: No he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Apoc 3:2-3. Él quiere obras perfectas, vigorizadas por la fe.
¡Oigan! Jesús dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Lucas 13:24
Los que predican el evangelio de la gracia quieren que usted crea que el esfuerzo no es necesario, y sin embargo Jesús nos ordenó a esforzarnos, (ejercer mucho esfuerzo o energía).
Pablo dice nuevamente: Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra. Tito 1:16

La salvación falsa de la cristiandad que viene de un llamado de altar y/o el bautismo en el agua es una mentira colosal para engañarle.

¡Espero tu salvación, oh Jehovah! Gen 49:18.
Pero yo miraré a Jehovah; esperaré en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará! Mic 7:7.
Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehovah. Lam 3:26.
Sólo en Dios reposa mi alma; de él proviene mi salvación. Sal 62:1.
Se dirá en aquel día: "¡He aquí, éste es nuestro Dios! En él hemos esperado, y él nos salvará: ¡Éste es Jehovah! En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémonos en su salvación!" Isa 25:9.

Esperar es sentarse en silencio y escuchar: Bienaventurado el hombre que me escucha velando ante mis entradas cada día, guardando los postes de mis puertas. Prov 8:34, Lucas 11:28.

Muchos serán limpiados, emblanquecidos y purificados; pero los impíos obrarán impíamente,
y ninguno de ellos entenderá. Pero los sabios, sí entenderán. Dan 12:10.

El cristianismo ni siquiera cree que la pureza es posible; no entienden y continúan en el pecado [hacen el mal].
El cristianismo niega que la cruz es necesaria, y por lo tanto el cristianismo está pereciendo porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; el fin de ellos será la perdición; su dios es su estómago [apetito]; su gloria se halla en su vergüenza; y piensan solamente en lo terrenal. 1 Cor 1:18, Fil 3:18-19.

Jesús lo hizo muy simple al decir: "Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." — sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42.
Oír su palabra es escuchar la palabra de Dios en su corazón. Rom 10:8,17

Es una cruz para la voluntad del hombre sentarse en silencio, luchando para no permitir que su mente comience a vagar; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él manda y enseña por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz con la cual usted debe negarse a sí mismo y debe cargarla cada día para después seguir a Jesús. Seguir es obedecer. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación sólo es recibida por aquellos que siguen al cordero donde quiera que vaya — quien obedece completamente la voz del Señor, en lo que sea que él les mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera es ventaja para usted: Sea tu misericordia, oh Jehovah, sobre nosotros, según lo esperamos de ti. Sal 33:22. Desde la antigüedad no se ha escuchado, ni el oído ha percibido, ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4.

Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27

Escuchad y obedecer mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
Andad en todo camino que os he mandado. Jer 7:23

Por lo tanto usted puede ver que oír su voz y seguirle (obedecerle) es sumamente importante para su futuro — importante para obtener la vida: Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:33. Las promesas son: si usted oye y obedece al Espíritu Santo, él le enseñará todas las cosas, él lo guiará a toda verdad, él le dirá las cosas por venir, y usted conocerá todas las cosas.

La fe es una caminata. Tiene un comienzo y un final; al escuchar y obedecer a Jesús, él es el autor y consumador de su fe. Cuando usted le oye hablar, Jesús se hace autor de su fe al poner el fundamento de su fe sobre la roca;

Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos sobre la roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo mover, porque había sido bien construida. Lucas 6:47-48.

Y cuando usted oye a Jesús hablarle sus palabras, y usted cree que es él, el fundamento de su fe ha sido establecido en la roca, una roca tan sólida que las puertas del infierno no pueden prevalecer en contra de ella.

Jesús consuma su fe cuando usted le ve traerle su salvación:

La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación a los que le esperan. Heb 9:28
Porque la gracia salvadora de Dios .. Tit 2:11
aguardando con esperanza la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 1:21
obteniendo así el fin de vuestra fe, la salvación de vuestras almas. 1 Ped 1:9

Su fe debe estar fundada en su experiencia del poder de Dios, no en las palabras que los hombres hablan ni en lecturas. El poder de Dios es prometido para librarlo [separarlo] de sus pecados, lo cual es salvación. Usted es salvo por fe, y por fe su corazón es purificado; pero obviamente al principio de la fe usted no está purificado, ni es salvo. Usted debe contender por la fe, crecer en la fe, edificar su fe, aumentar en fe, perfeccionar lo que falte en su fe, pelear la buena batalla de la fe, hasta llegar a la victoria, cuando su fe sea consumada por el consumador; la fe es un proceso y una caminata, el fin de la cual es ver a Cristo traer su salvación, para traerle vida eterna.

Falacia No. 2. No por obras, sino por gracia—Las obras no son necesarias para ir al cielo

Lea los versículos recién mencionados y vea como los falsos profetas toman el siguiente verso fuera de contexto y crean una salvación falsa: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9.

Este verso es usado para racionalizar el no hacer nada. No por nuestras obras, sino por la gracia—es el grito de guerra de aquellos que esperan que nada se requiera de ellos, aparte de decir que ellos creen en Jesús. Por supuesto que no somos salvos por nuestros propios esfuerzos. Dios hace los cambios en nosotros, pero sólo si somos obedientes a sus mandamientos.

Si usted es un creyente, usted buscará a Dios, el único propósito de la vida; usted buscará el Reino, dentro y alrededor suyo, y la justicia de Él es su prioridad más grande en la vida. En este proceso de buscar, usted primero oirá la Palabra viviente de Dios, Cristo instruyéndole y reprobándole. Después la Luz de Dios en cada hombre, Cristo, le revelará los pecados de su corazón; y si usted cree que el que le muestra sus pecados es Cristo, el amante Cristo, usted reconocerá su pecado y usted sentirá remordimiento - usted se arrepentirá. Con arrepentimiento sincero, Cristo entonces quitará el deseo de pecar que está en su corazón, (una obra inspirada por Dios y asistida por la gracia de Dios). Este arrepentimiento y la resultante limpieza es el proceso de purificación, descrito en 1 de Juan, (presione aquí para leer). Este es un proceso repetitivo, hasta que su corazón haya sido limpiado de todo pecado, hasta que esté purificado. Así él ahora puede hacerlo perfecto para toda buena obra para que hagan su voluntad, Heb 13:11;  una limpieza y perfección eterna con una unión resultante que ahora está disponible a todos los que van a él para ser cambiados. Ésta es la operación de la verdadera gracia, la cual no es salvación - en cambio, la gracia nos trae salvación al enseñarnos y purificarnos con el tiempo - como lo describe Pablo en Tito 2:11-14:

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tito 2:11-14

Su fe en Jesús y la gracia de Dios deben resultar en buenas obras impulsadas por la fe y vigorizadas por la gracia de Dios.
Santiago dijo: "la fe sin obras es muerta." Santiago 2:17
Santiago dijo además: "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe." Santiago 2:24
Pablo dijo: "lleven a cabo su salvación con temor y temblor." Filipenses 2:12
Además Pablo dijo que el propósito de la gracia tiene como resultado un pueblo celoso de buenas obras. Tito 2:14
Los cristianos son creados para buenas obras: Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras. Efe 2:10
Pedro dijo: Se agrada del que lo teme y hace justicia. Hechos 10:35
Pablo dice nuevamente: Les prediqué que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, y que demostraran su arrepentimiento con sus buenas obras. Hechos 26:20
Pablo dice otra vez: A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;. 1 Tim 6:17-18

gloria, honra y paz a cada uno que hace el bien, Rom 2:10

Después que usted haya sido purificado, hecho puro de corazón, usted será inspirado por Dios para hacer más obras para su gloria, de acuerdo con su voluntad. Usted será dirigido hacia una vida virtuosa, y usted tendrá un celo por hacer buenas obras.

En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios. Juan 3:21

Ahora, cuando la Luz aparezca en el juicio final, usted no tendrá temor de que sus obras malas sean expuestas; sino que usted saldrá hacia la Luz, sabiendo que sus obras serán mostradas como habiendo sido hechas, o producidas, o inspiradas y asistidas por Dios.

Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Juan 3:20

Pero si usted no ha sido purificado en esta vida antes de morir, cuando la Luz, Cristo, aparezca para juzgarlo, usted no se acercará por temor, sabiendo que usted ha hecho cosas malas en su vida, con temor de que las consecuencias vendrán pronto - aún si usted piensa que es cristiano y le llama a él Señor.

De modo que hasta que usted sea cambiado por la gracia, escuchando las palabras que él le habla, obedeciéndolas, y después mirando su luz, cuidadosamente nunca censurando, ella le mostrará los secretos de su corazón, [hasta que haya hecho esto] usted tendrá temor de la luz en el juicio y correrá de la luz hacia la oscuridad.

Falacia No. 3. Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo—ignorando el significado de confesar y creen en el corazón, además tomándolo fuera de contexto.

Romanos 10:9-10—Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

* Confesar es reconocer que Jesús es su Señor, que controla sus palabras y sus hechos - esto solo sucede después de la muerte del yo.
* Creer en su corazón que Dios lo resucitó, es haber recibido esto en su corazón por medio de la revelación de Dios - no al leer o escuchar acerca de esto; debe ser una revelación - no un consentimiento mental.
* Creer para justicia es llegar a ser justo, a través de la muerte del espíritu egoísta en la cruz, recibiendo de esa manera el espíritu controlador para hacerlo justo.
* Usted no llega a ser justo al decir que Jesús es su Señor. Usted solo llega a ser justo cuando él controle sus palabras y sus acciones; sólo entonces usted podrá decir verdaderamente que Jesús es Señor (el suyo, por medio de su obediencia a sus mandamientos que lo controlan).
* Usted sólo experimenta la salvación después de la muerte de su espíritu egoísta de la carne sobre la cruz, y haya recibido suficiente espíritu de Cristo para controlar cada palabra y acción suya. Entonces usted lo confesará como su Señor.
* La salvación no es decir que Jesús es Señor o apuntar las escrituras - debe ser experimentada. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas.

Incluso Adolfo Hitler era creyente; él dijo que Jesús era su Señor y Salvador. De seguro usted no pensará que él se salvó. Los miles de sacerdotes católicos que torturaron lentamente y asesinaron brutalmente 9,000,000 de personas por ser brujos durante la Edad Media eran creyentes también. Todos fueron bautizados, tomaron la comunión, oraron frecuentemente, confesaron a Jesús como su Señor, leyeron las escrituras, etc. Pero nunca crucificaron su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, que destruye la naturaleza pecaminosa, aún el atractivo del pecado. Y racionalizaron que sus torturas y asesinatos masivos no eran pecado; su naturaleza animal y egoísta participó libremente en la tortura y la ejecución de todos aquellos que tenían una opinión diferente de la religión. Ellos todavía pecaban. Pero su pecados eran escala masiva; nuestros pecados son más fácil de pasar por alto y de excusar, al ser nosotros indiferentes a la inmoralidad, impurezas, deseos, arrebatos de ira, envidias, celos, etc. Sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia. Rom 6:16

Veamos varios otros versículos que están en conflicto directo con los versículos acerca de creer tomados fuera de contexto:
No todo el que me dice: "Señor, Señor" , entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?" Entonces les diré claramente: "Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!" Mat 7:21-23
[Jésus] llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen. Heb 5:9
Y está es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, Juan 6:40.
(A menos que usted sea purificado, usted nunca verá a Dios. Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios. Mat 5:8
Cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 1 Juan 3:2-3. Sólo aquellos que son puros como él, alguna vez verán a Dios)
Sin la santidad nadie verá al Señor. Heb 12:14
Todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. Juan 11:26 (Vivir en él requiere que usted crucifique su naturaleza pecaminosa en la cruz.)
Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría [avaricia] y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gal 5:19-21
Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia. Efe 5:5-6

Falacia No. 4—nadie puede decir que Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo—citado fuera de contexto

Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios dice de Jesús: «¡Sea anatema!», como tampoco nadie puede exclamar: «¡Jesús es el Señor!», sino por el Espíritu Santo. 1 Cor 12:3

Los falsos profetas le dicen que cualquiera que diga las palabras "Jesús es Señor" está controlado por el Espíritu Santo.
Pero Jesús contradice esa interpretación, diciendo: ¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46
y: No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:21, 23.

De manera que ¿cuál es el verdadero significado de la frase: nadie puede decir que Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo?
Significa que nadie puede decir que Jesús es su Señor, que controla sus palabras y sus obras como Señor y Maestro, sin el Espíritu Santo.
A menos que él controle sus palabras y obras, él no es su Señor. A menos que usted le obedezca, él no es su Señor.
Si Jesús es su Señor, entonces usted le obedece; usted busca su guía, usted busca sus enseñanzas, usted busca los mandamientos que él le da a usted,
usted va a él, usted lo oye, y después le obedece fielmente.
Escuchad mi voz, y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo;
y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Jer 3:23

Incluso Adolfo Hitler dijo que Jesús era su Señor y Salvador, pero eso no le ayudó para nada.

Decir las palabras "Jesús es Señor" no es una indicación de que usted está controlado por el Espíritu Santo, o de su salvación.
Jesús dijo: Bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:
Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Marcos 7:6

El Espíritu Santo sólo es dado a aquellos que obedecen al Señor. Hechos 5:32

Llamar a Dios "Dios" no lo hace su Dios, a quien usted sirve. Llamar a Jesús "Señor" no lo hace su Señor y Maestro, a quien usted sirve. Sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado para muerte o de la obediencia para justicia. Rom 6:16. De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34.

Más acerca del versículo antes de Juan 3:16, citado fuera de contexto:

Examine el versículo que esta justo antes del versículo que dice 'para que todo aquel que crea':
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, 15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 16 De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

El versículo 14 se refiere a las siguientes escrituras acerca de travesía de los israelitas a través del desierto, buscando la tierra prometida, como se cita a continuación:

5 Y comenzaron a hablar contra Dios y contra Moisés: —¿Para qué nos trajeron ustedes de Egipto a morir en este desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua! ¡Ya estamos hartos de esta pésima comida!
6 Por eso el Señor mandó contra ellos serpientes venenosas, para que los mordieran, y muchos israelitas murieron.
7 El pueblo se acercó entonces a Moisés, y le dijo: —Hemos pecado al hablar contra el Señor y contra ti. Ruégale al Señor que nos quite esas serpientes.
Moisés intercedió por el pueblo,
8
y el Señor le dijo:
—Hazte una serpiente, y ponla en un asta. Todos los que sean mordidos y la miren, vivirán.
9 Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso en un asta. Los que eran mordidos, miraban a la serpiente de bronce y vivían. Números 21:5-9.

Mientras viajaban a la tierra prometida, ellos se quejaron, ellos pecaron. De modo que el Señor envió serpientes venenosas entre ellos. La gente le pidió a Moisés que orara al Señor para que las quitara. Pero eso no fue lo que hizo el Señor. Él le dijo a Moisés que hiciera una serpiente y la pusiera en un asta, para que todos los que habían sido mordidos la pudieran mirar y no morir. Note que las serpientes no fueron quitadas; ellos todavía estaban siendo mordidos mientras caminaban por el desierto, buscando la tierra prometida, su salvación física. Ellos fueron mordidos, pero mientras continuaron mirando a la serpiente de bronce en el asta, no murieron.

De modo que en nuestra búsqueda de la tierra prometida, (el Reino del Cielo que está dentro y alrededor de nosotros, la primera prioridad de nuestra vida), continuaremos pecando, hasta que seamos puros. Parte de este viaje es el sufrimiento sobrenatural. Somos afligidos con duras pruebas y tribulaciones. Cuando ocurran estas aflicciones, nuestra naturaleza pecaminosa egoísta incluso tratará de enojarse y quejarse. Como los israelitas, nosotros creeremos que hemos sido castigados injustamente sin agua y con un pan despreciable, el cual odiamos; pecaremos en contra de Dios. Seremos tentados a dejarlo todo, a abandonar nuestro viaje. Pero si seguimos manteniendo nuestros ojos espirituales en el ejemplo de Jesús sufriendo en la cruz, y el pago que él hizo por nuestros pecados, continuaremos viajando y no moriremos espiritualmente en el desierto. Y mientras buscamos, nuestro viaje a través del desierto espiritual no sólo es seco y sin comida, sino que también incluye sufrimiento, porque debemos participar en Sus sufrimientos para llegar al Reino del Cielo, el fin de nuestro viaje. Esta es la cruz de Cristo, a la cual debemos de continuar mirando, para estar consientes de nuestros sufrimientos y poder aliviarlos. Así que, mientras estemos pecando y sufriendo en el desierto, si creemos en el nombre de Jesús, el Hijo de Dios, quien murió por nosotros en la cruz, no pereceremos, sino que pasaremos a la muerte del yo carnal, la unión con Dios, y la entrada al Reino del Cielo, y la vida eterna con el Hijo de Dios.

No os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
1
Pedro 4:12-13

Pablo estaba estableciendo y fortaleciendo las almas y los corazones de los discípulos,
instándolos y advirtiéndoles y animándolos a perseverar en la fe,
y que es por medio de muchas dificultades y tribulaciones que nosotros entramos en el reino de Dios.

Hechos 14:22-23

Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
1 Ped 2:21

Si somos muertos con él, también viviremos con él;
Si sufrimos, también reinaremos con él;

2 Tim 2:11-12


Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado, para vivir el resto de su vida terrenal no satisfaciendo sus pasiones humanas sino cumpliendo la voluntad de Dios.
1 Ped 4:1-2

Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.
Gal 5:24

¿Está usted realmente en Cristo?

Jesús nos dijo que mucha gente que estaban convencidos que son cristianos, que lo llamaron Señor, que incluso hicieron milagros en su nombre, serían rechazados por él en el juicio — porque todavía practicaban el mal, todavía pecaban, y por lo tanto todavía eran esclavos del pecado. Obviamente no estaban en su nombre, aunque ellos dijeron que estaban actuando en su nombre. Obviamente él todavía no era su Señor en pensamiento, palabra, y acción — aunque lo llamaron Señor.

Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre?
¿En tu nombre no echamos demonios?
¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?'
Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!'
Mat 7:22-23

Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4

Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado.
Juan 8:34

Cuando Cristo, en unión con usted, controla todos sus pensamientos, palabras y acciones — usted es parte del cuerpo de creyentes de Cristo — la novia de Cristo, su iglesia. Cada miembro de su cuerpo actúa de acuerdo a la cabeza, que es Cristo. El cuerpo de Cristo no puede tener a sus miembros actuando independientemente; de otra manera cada pie irá de acuerdo a su propia voluntad, cada mano, cada ojo estará fuera del control de la cabeza, sin unidad de propósito, sin unidad de espíritu, sin que Cristo esté en control. Cada parte del cuerpo de Cristo o de la iglesia debe estar totalmente controlada por la cabeza — así como las partes de su cuerpo físico están todas controladas por su cabeza. Cuando usted está lleno con la plenitud de Dios, entonces (y no hasta entonces) Cristo es realmente su Maestro, el Señor, y Rey de mente, palabra, y acción. Entonces y sólo entonces, usted está en Cristo.

Juan explica quién está en Cristo: el que guarda su palabra [obedece los mandamientos que el Señor le da], en éste verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado. Por esto sabemos que estamos en él. 1 Juan 2:5. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 1 Juan 4:12. Note, esto es estar "en Cristo" — tener el amor de Dios perfeccionado en usted. Tanta gente en el cristianismo dicen estar "en Cristo" pero no tienen idea que su afirmación es una abominación porque estar todavía pecando y decir ser parte de Cristo, ¡es en efecto decir que Cristo es parte del pecado! Los incrédulos, que ven a aquellas personas que están "en Cristo" que todavía están pecando y afirmando ser parte de Cristo, asocian su comportamiento hipócrita con Jesús mismo — ellos se han convertido en una piedra de tropiezo a otros que oyen la verdad acerca de Jesús y la esperanza de su evangelio verdadero.

Estar en Cristo también es explicado por Pablo. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Cor 5:17; y aquellos que están en Cristo los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Rom 8:1. Esto no es imaginarse a sí mismo como una nueva criatura; esto es experimentar la muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo. Y la muerte de lo viejo es sólo por medio de la cruz de Cristo, compartiendo el sufrimiento de Cristo, compartiendo la muerte de Cristo, compartiendo el entierro de Cristo, compartiendo la resurrección de Cristo — eso en NUEVO — todo lo demás es presunción e imaginación, o cristianismo falso.

Para más información acerca del sufrimiento, como una parte necesaria del camino cristiano a la salvación, presione aquí. Para el sufrimiento de la cruz es necesario ser limpiado de las obras (prácticas) de la carne..: éstas son la inmoralidad, impureza, indecencia, idolatría, hechizería, enemistad, contienda, celos, ira (mal temperamento), egoísmo, divisiones (disensiones), sectarismos (facciones, sectas con diferentes opiniones, herejías), envidia, borracheras, orgías, y cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gal 5:19-21. Y Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.6 Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia. Efe 5:5-6

Alguien que verdaderamente cree, busca y se arrepiente, para eventualmente llegar a estar puro y producir el fruto del espíritu, que es amor, gozo (regocijo), paz, paciencia (un temperamento templado, abstención), amabilidad, bondad (benevolencia), fidelidad, humildad (mansedumbre) y dominio propio. Gal 5:22-23

Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento. Mat 3:8

Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto
y
muestran así que son mis discípulos.
Juan 15:8
 

Jesús nos dijo que muchos que están convencidos que son cristianos, que lo llaman Señor, que incluso hicieron milagros en su nombre, serían rechazados en el juicio - porque ellos todavía practican el mal - todavía pecan - y por lo tanto todavía eran esclavos del pecado.

Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre,
y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?
"
Entonces les diré claramente: "Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!"
Mat 7:22-23

"Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado," respondió Jesús.
Juan 8:34

Si realmente creemos en Jesús, continuaremos buscándole hasta llegar a ser puros. La cruz de Cristo es donde crucificamos nuestros deseos y nuestros afectos.

Todo el que tiene esta esperanza en Cristo,
se purifica a sí mismo
, así como él es puro.

1 Juan 3:2-3

Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Lucas 14:27

Este sitio está diseñado para destruir la esperanza falsa, creada al tomar un grupo de escrituras, así como Juan 3:16, aisladamente, ignorando el resto; y para mostrarle la verdadera esperanza. Cuando usted comprende y cree en esta esperanza verdadera, el poder de Dios para cambiarlo es liberado. El nombre de Jesús, la fe en el evangelio verdadero, y la cruz de Cristo son el poder de Dios para hacerlo a usted una criatura completamente nueva. Todo lo demás en cristiandad falsa, basada falsamente en la presunción. La cristiandad ha descartado la cruz de Cristo, perdiendo así la promesa de Dios. Tomando un solo versículo, o incluso un grupo de escrituras, mientras que se ignora el resto, es un error desastroso - universal en la cristiandad; que está creando hipócritas - aquellos que hablan acerca de ser religiosos mientras caminan en el pecado. Esto es intentar hacer de la perla de gran precio una oración del pecador sin costo, y después mojarse. Para salvar su alma, usted debe perder su vida carnal, porque usted no puede agradar a Dios en la carne.

Para más información acerca de la Luz, vea el Misterio de la Luz.
Para más información acerca de producir fruto, vea La evidencia de un verdadero creyente, producir fruto.
Para más información de cómo recibir el poder convincente, que produce cambio, de Dios, vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio.
Para leer acerca de personas que se han purificado y están bajo el control de Dios vea Jorge Fox, y Miguel de Molinos.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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