La Cruz Perdida de la Pureza



 

La falacia de tomar cuatro versículos
fuera de contexto junto con miles de otros



Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. 
Juan 3:16


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Falacia 1 - El que cree en Él no perecerá, sino tendrá vida eterna, Juan 3:16 —Tomado fuera de contexto con los versículos adyacentes.

Este es el versículo más citado de la Biblia, PERO es citado fuera de contexto sin los versículos acompañantes que califican su significado y muestran que es totalmente opuesto a como la gente lo interpreta cuando lo leen aisladamente. Muchos dicen que este versículo es "la Biblia entera en un versículo." Desafortunadamente están equivocados; ellos ignoran las exclusiones, los requisitos, y las condiciones de la salvación, todas las cuales pueden ser cumplidas con una creencia activa y motivada.

Miremos más a fondo todos los versículos (Juan 3:15-21) en contexto con este famoso versículo, lo cual cambia completamente la errónea interpretación tradicional.

Juan 3:15 para que todo aquel que cree [depende, confía, obedece] en él pueda tener vida eterna [de Dios].

Aún los demonios creen que Jesús es el Hijo del Altísimo, y tiemblan. No es suficiente con creer que Jesús es el Hijo de Dios, usted debe exponerse a sí mismo para oír sus mandatos hablados y persistentemente creer en Él, lo cual es puesto en evidencia por nuestra obediencia. Usted puede tener vida eterna si paciente y persistentemente espera a Dios en humilde silencio, cree en los mandatos que Jesús le habla a usted y que usted oye, y después obedece lo que Él le manda, para que eventualmente usted entre en unión con Él. De la Palabra del Señor en el interior: "¿Cuál es la evidencia de tu creencia? - la fe operacional." Debemos creer lo suficiente como para tratar de oír, escuchar, y obedecer la voz de Dios - y la evidencia de nuestra fe es producir el fruto del espíritu, y así mostrarnos como verdaderos seguidores de Cristo; y el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, benignidad [o mansedumbre o humildad], y dominio propio. Las ramas que no producen fruto son hechadas en el fuego para ser quemadas. Juan 15:6, Mat 7:19.

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo [cada hombre], que ha dado a su Hijo unigénito [a cada hombre], para que todo aquel que en él cree [depende, confía, obedece] no se pierda, mas tenga vida eterna.

No es suficiente creer que Jesús es el Hijo de Dios; aún los demonios creen que Jesús es el Hijo del Altísimo, y tiemblan. Usted debe creer lo que Jesús, la luz y la palabra dentro de su corazón, le muestra y le dice; creer lo que Él dice y lo que Él le muestra es creer en Jesús. Cristo es la luz dada a cada hombre para que pueda creer. Juan 1:1-4,7,9. Creer es creer lo que usted le oye a Él hablarle; creer lo suficiente como para hacer caso y obedecer a Jesús, quien es la Palabra de Dios y la luz de la Palabra en el corazón de cada hombre que lo reprende anónimamente (y a cada hombre) de pecado. Como los versículos acompañantes a continuación (19,20,21) dicen: "Y ésta es la condenación, que la luz ha venido al mundo (cada hombre), pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que practica lo malo [pecado] aborrece la luz [por lo tanto aborrece a Cristo, quien es la luz], y no viene a la luz, por temor de que sus obras sean expuestas y reprendidas.  Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] por medio de Dios." Tener vida eterna es haber perdido su vida carnal, habiendo persistentemente creído y obedecido los mandatos que Jesús le ha hablado a usted, para que usted entre en unión con Él, para entonces obedecer las obras que él ordena para la gloria de él y para el gozo de usted.

Juan 3:17  Porque Dios no envió a su Hijo al mundo [a cada hombre] para condenar al mundo [a cada hombre], sino para que el mundo [a cada hombre] sea salvo por él.

Porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas. Lucas 9:56. Ser salvo es ser liberado de todo pecado; aún el deseo de pecar es quitado.

Juan 3:18 El que cree en él no es condenado; pero el que no cree [depende, confía, obedece] ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

A los que creen en su nombre, les dio poder de ser hechos hijos de Dios, Juan 1:12; la creencia en su nombre provee acceso al poder, pero uno debe ejercitar ese poder al repetidamente esperar, escuchar, oír, creer, y obedecer a Cristo, la palabra y la luz dentro de su corazón. Sin una creencia en su nombre, no hay manera de escapar la condenación; pero sólo creer que Jesús es el hijo de Dios no tiene como resultado en evitar la condenación. Si usted todavía está pecando, todavía está viviendo en la condenación que vino a todos los hombres, cuando Adán cayó y perdió la vida de Dios. Fuera de la condenación es ser liberado de todo pecadoen comunión con el Hijo y el Padre, y comer del árbol de la vida, con Jesús como su verdadero Señor, proporcionando todas las palabras que usted habla y dirigiendo todas sus acciones.

La cristiandad hoy es enemiga de la cruz, enseñando falsamente que la cruz no es necesaria, y por lo tanto sus creyentes continúan pecando y así permanecen siendo esclavos del pecado, Juan 8:34. La única cruz de la cristiandad es sólo decoración, colgada en las paredes o usada como joya. La cristiandad deja a la gente viviendo en los deseos de la carne, cumpliendo los deseos de la carne y los de los pensamientos de sus mentes, así como el resto de los hombres; ellos son dejados en su naturaleza pecaminosa, caminando de acuerdo a la carne, cuyo fin es satisfacer las cosas de la carne; en sus lujurias, deseos, afectos, placeres, orgullo, ira, vanidad, temor, preocupaciones, planes, etc. Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir. Rom 8:13.

 Juan 3:19 Y ésta es la condenación: que la luz ha venido al mundo [cada hombre], pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Todos los hombres tienen una pequeña medida de la luz (Cristo) que brilla en la oscuridad dentro de ellos para exponer el mal en sus corazones a medida que les ruega de manera anónima que alejen de sus caminos egoístas e impíos; pero los hombres, al amar sus caminos impíos, ignoran las suaves súplicas de Dios y por lo tanto permanecen en la oscuridadcometiendo pecado, caminando de acuerdo con su mente carnal y su imaginación impía. Si no guardamos [practicamos, obedecemos] sus palabras, cuando morimos (el último día), recordaremos sus palabras con las que nos rogaba que nos apartáramos del mal, y aquellas palabras nos juzgarán. Juan 12:48. De la Palabra del Señor en el interior: " Todos los hombres están sin excusasi yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa." 

Juan 3:20 Porque todo aquel que practica lo malo [pecado] aborrece la luz [por lo tanto aborrece a Cristo, quien es la luz], y no viene a la luz, por temor de que sus obras sean expuestas y reprendidas.

La verdadera luz es dada a cada hombre que viene al mundo para que pueda creer. Juan 1:9. La luz brilla en las tinieblas pero los hombres no entienden que es Cristo razonando de manera anónima con ellos, trantando de mostrarles (reprenderles) por su impiedad. Juan 1:5, Efe 5:13. Amando su vida egoísta, y odiando la luz (que es Cristo) que intenta corregirlos (reprenderlos), los hombres impíos huyen de la luz (Cristo) y así permanecen en la condenación, caminando en oscuridadcontinuando en pecado, satisfaciendo la lujuria y los deseos de su carne.

Aquel que continúa cometiendo impiedad [pecado] ama las tinieblas, y es condenado — no importa lo que ellos piensen que creen. Aquel no viene a la luz, para que (por temor de que) sus obras malas no sean reprobadas, (juzgadas).Él quiere continuar su estilo de vida egoísta, su vida de maldad, y así rechaza y odia la luz ( que es Cristo).Él ama las tinieblas, donde sus obras no están expuestas como malas, de modo que él rechaza la luz y odia la luz, que es Cristo.

Como los demonios, él puede pensar que Cristo es el Hijo de Dios; pero debido a que ama su estilo de vida, y odia la convicción que le da la Luz, se aleja de la luz, hacia la comodidad de las tinieblas, donde no hay desaprobación; y por lo tanto es condenado. Cualquier cosa que él diga que cree con su boca — es traicionada por sus acciones. Si él creyera en la luz, él obedecería la luz. Si el creyera en Cristo, él obedecería a Cristo. Creer es obedecer. La obediencia lleva a la salvación. La obediencia lleva a la justicia.

Juan 3:21 Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [efectuadas, formadas, provocadas, vigorizadas] por medio de Dios.

Aquellos que han estado experimentando la eliminación del pecado de sus corazones realizada por el Espíritu, aman la luz y ansiosamente vienen a la luz para que el pecado sea destruído aún más. Aquellos que han sido liberados del pecado, vienen ansiosamente a la luz para ser dirigidos por Dios a realizar obras de amor, para obtener gozo y para la gloria de Dios: Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras. Efe 2:10. El hombre viene a la luz al esperar a Dios en silencio, velando y escuchando con la esperanza de un cambio por medio de Jesús. Aquellos que vienen a la luz, aman a Cristo, como es puesto en evidencia por la obediencia a la verdad de lo que la Luz y la Palabra les revela; y ellos llegan a ver más luz, la cual los guía en todas sus palabras y acciones.

Pero, una persona que desea hacer lo correcto, agradar a Dios, alejarse del pecado — aceptará la desaprobación de la luz hacia las obras malas, y estará motivado a cambiar sus caminos (arrepentirse). Esa persona cree que la luz es de Dios, del Hijo de Dios, y amando el consejo de la luz, obedece las suaves súplicas de la luz, sus consejos, y sus mandatos.

Los versículos que acompañan Juan 3:16 califican su significado como totalmente opuesto a como la gente lo interpreta cuando lo miran por sí solo.

De la Palabra del Señor en el interior: "No es suficiente creer en Jesús; nosotros debemos creer lo que Él dice y después actuarlo."

Cuando usted cree lo que Jesús le dice a usted y después obedece sus mandatos, usted está siguiendo a Jesús. Seguir a Jesús es obedecer lo que Jesús manda, lo cual es hacer la voluntad de Dios y negar su propia voluntad. Hacer obedientemente la voluntad de Él es una cruz para la voluntad de usted, lo cual es tomar la cruz, que ha sido olvidada y que no se encuentra en el cristianismo de hoy. A menos que tome la cruz, usted no es su discípulo; a menos que tome la cruz, usted no es digno de Él. La salvación y la vida eterna sólo vienen a aquellos que llevan la cruz interna de la negación propia para crucificar su espíritu egoísta y su mente carnal.

La fe que los apóstoles predicaron no era una fe externa, sino una fe interna. El objeto de ambos tipos de fe era el mismo, pero las diferencias son cruciales para hacer realidad las promesas de Dios. Los dos tipos de fe son:

  1. coincidir con la historia en la Biblia que Jesús era el hijo de Dios, nacido de una vírgen, resucitado de los muertos, ascendió al cielo, etc.; eso es fe bíblica externa,

  2. oír la Palabra de Dios, la cual está en su corazón para obedecerla  — esta es la palabra de fe que los apóstoles predicaronEl oír  y obedecer a Jesús hablarle a usted desde el interior de su corazón es fe operacionalfe interna, fe que Jesús mismo le da a usted. Con obediencia persistente a los mandatos oídos de Dios dentro de su corazón, esta fe en el interior justifica; purifica, redime, hace justo, santifica, y salva; para darle paz, gozo, y justicia en unión y comunión con Cristo y el Padre— esto es ver oír a su amado, viviendo una vida santa que le agrada.

Jorge Fox escribió de esta fe inetrna y el enfoque necesario:

"El Padre está en todos ustedes, Cristo está en ustedes, y el reino de los cielos está en ustedes; allí, en sus corazones, es donde ustedes los encontrarán todos. Conózcanle a él allí escudriñando sus corazones, y encuéntrenlo allí probando sus mantes y sus corazones; inclinen sus oídos, y oíganlo allí, quien le dará a cada uno de ustedes de acuerdo a sus palabras, si es que son buenas o malas."

Para oírle a él hablándole a usted, usted debe caminar en los pasos de la fe como lo hizo Abraham; debe esperar a Dios, escuchar en silencio, oír, creer que es el Hijo quien le está hablando, creer que lo que él le dice es verdad, y después obedecer lo que él le mande. Si usted hace esto repetidamente con dedicación persistente, él eventualmente le hará perfecto, lo cual es ser liberado aún del deseo de pecar, lo cual es recibir la salvación.

De la Palabra del Señor en el interior:

El que cree tiene el testigo en sí mismo, 1 Juan 5:10; y el testigo es oído y obedecido, para ser eventualmente visto. Cuando usted toma la cruz diaria, para esperar a Dios persistente y pacientemente, oyendo y obedeciendo sus mandatos, usted muere un poco cada día, hasta que Jesucristo es revelado en su cuerpo. Usted ve a Jesús traer su salvación, lo cual es ser liberado de todo pecado.

Creer no es salvación, como Pablo enfatiza once veces al dirigirse a los creyentes en la iglesia:

  1. Ahora la salvación está más cercana de nosotros que cuando creímos. Rom 13:11
  2. Continuad obrando para vuestra salvación con temor y temblor. Fil 2:12
  3. Porque fuimos salvos con esperanza; pero una esperanza que se ve no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando lo que ya ve? Pero si esperamos lo que no aun vemos, entonces lo aguardamos [la salvación] con paciente perseverancia. Rom 8:24-25
  4. Pero nosotros que somos del día seamos sobrios, vestidos de la coraza de la fe y del amor, y con el casco de la esperanza de la salvación. 1 Tes 5:8
  5. Porque para los que están pereciendo, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que estamos siendo salvados, la cruz es poder de Dios. 1 Cor 1:18
    (Mientras está en la cruz interna de la negación propia, usted verá que el pecado desaparece lentamente de su vida hasta que usted está libre de pecado.)
  6. La tristeza que es según Dios genera arrepentimiento que lleva a la salvación. 2 Cor 7:10
  7. No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención. Efe 4:30
    (Pablo está hablando a los creyentes en la iglesia que nunca han sido redimidos, que es la salvación.)
  8. Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios, para los que están siendo salvados. 2 Cor 2:15
  9. Porque os es necesaria la perseverancia para hacer la voluntad de Dios, para que después obtengáis lo prometido. Heb 10:36
    (La voluntad de Dios es obedecer totalmente a Cristo, que lo librará del pecado para llevarlo a la justicia, la pureza, la santidad, y el reino.)
  10. Somos hechos partícipes de Cristo, si de veras retenemos el principio de nuestra confianza hasta el fin. Heb 3:14
  11. Deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma diligencia al ir logrando plena certidumbre de la esperanza hasta el final,
    a fin de que no seáis perezosos, sino seguidores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Heb 6:11-12

Y Pedro repite el mismo mensaje, que salvación no es sólo creer o tener fe, sino que la salvación es el fin de la caminata obediente de la fe, y requiere crecimiento :

Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final.
En esto os alegráis, a pesar de que por ahora, si es necesario, estéis afligidos momentáneamente por diversas pruebas,
para que la prueba de vuestra fe--más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego-- sea hallada digna de alabanza, gloria y honra en la revelación de Jesucristo.
A él le amáis, sin haberle visto. En él creéis; y aunque no lo veáis ahora, creyendo en él os alegráis con gozo inefable y glorioso,
obteniendo así el fin de vuestra fe - la salvación de vuestras almas. 1 Ped 1:5-9

Desead como niños recién nacidos la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación. 1 Ped 2:2

Jesús le dijo a cinco de siete iglesias de creyentes en Apocalipsis que ellos estaban perdidos, en camino hacia la destrucción. Los creyentes de Esmirna estaban a punto de entrar en la tribulación, a quienes él animó. ¡Note otra vez! Jesús dijo que cinco de las siete iglesias cristianas de creyentes iban camino al infierno. Sólo la iglesia de Filadelfia estaba bien porque ellos habían guardado [obedecido] su palabra [del interior de su corazón] con paciente resistencia. El error ya se había establecido hace 2000 años atrás, hasta hoy en día, cuando la iglesia falsa está en todas partes, siendo la gracia que supuestamente es un permiso para seguir pecando, siempre y cuando usted crea.

¿Entonces cuándo resulta la creencia en salvación? Jesús mismo nos dijo: Y está es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree [depende, confía, obedece] en él tenga vida eterna, y que yo lo resucite en el día final. Juan 6:40. Por lo tanto su creencia debe llevarle a ver a Jesús. Cuando su creencia resulte en que usted espera persistentemente a Dios, en humilde silencio, para oírle, y para obedecerle - las palabras que usted le oye hablar imparten la vida de Dios; hasta que finalmente usted es puro y ve a Dios: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios, Mat 5:8. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él [Jesús] también es puro. 1 Juan 3:3.

La salvación es ser liberado del pecado, y ocurre cuando usted experimenta la gracia de Dios (Cristo) llevada a usted, cuando Cristo destruye el espíritu egoísta en usted por medio del espíritu en su boca y por el resplandor de su venida, cuando él aplasta la cabeza de Satanás bajo sus pies. Rom 16:20. Creer es obedecer; si usted no es obediente, su creencia son sólo palabras hipócritas de la boca para afuera. La obediencia lleva a recibir el Espíritu Santo. La obediencia lleva a la justicia. La obediencia lleva a la salvación.

La salvación falsa de la cristiandad que viene de un llamado de altar y el bautismo en el agua es una mentira colosal para engañarle. Lea la letra pequeña del contrato de Dios: las exclusiones, los requisitos, y las condiciones para calificar.

Para más información acerca de lo que es la gracia, vea La gracia verdadera comparada con la gracia falsa.

La fe no es instantánea, es un proceso laborioso que nos lleva a tomar parte de la naturaleza divina. Como Pedro nos instruye: nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones.

Y por esto mismo, poniendo todo empeño, añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento;
al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción;
a la devoción, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Porque cuando estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 2 Pedro 1:4-8

Hay una gran diferencia en estas dos clases de creencia: 1) asentimiento mental de que Jesús es el Hijo, versus 2) creer lo que él manda y aconseja — suficiente para obedecerle. Él nos manda a buscar, como nuestra prioridad más alta en la vida, el Reino de Dios y su justicia [rectitud] — ser perfectosdar la otra mejillavenir a él, escucharle, y obedecerlenegarse a sí mismo y levantar su cruz diariamente y arrepentirse o perecer. Los demonios creen que Jesús es el Hijo de Dios, pero ellos no le obedecen por amor. La versión amplificada de la Biblia nos da más explicación: cualquiera que cree en (confía, se apega, cuenta con) él. La fe viene por oír la palabra, que está en su corazón; la fe es oír a Jesús (quien es el Verbo de Dios) hablar desde adentro, y creer que es el Señor quien le habla a usted; esto es creer en Jesús. Creer es obedecer. La obediencia lleva a la salvación. La obediencia lleva a la justicia.  ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 1 Juan 5:5

A Jorge Fox a menudo se le acercaban personas que decían ser salvas porque creían en Jesús.
La respuesta de Fox para ellos era: ¿dónde está la evidencia de su creencia?
Jesús mismo dijo: La evidencia de la creencia de un seguidor verdadero es producir mucho fruto, Juan 15:8.
El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, benignidad [o mansedumbre, o humildad ], y dominio propio.
Esto incluye deshacerse de la naturaleza pecaminosa que incluye adulterio, inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, odio, argumentos, celos, ira, egoísmo, disensiones, envidias, homicidios, borracheras, orgías [fiestas], y cosas semejantes a éstas.
Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Gal 5:19-24

Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego. Mat 7:19

Abraham es considerado como el padre de todas las naciones de creyentes, porque la justicia le fue acreditada debido a su fe. Pero, ¿cuál fue la evidencia de la fe de Abraham? Él obedeció la voz de Dios. Él creyó lo suficiente como para ser obediente. Usted puede estar pensando: "si yo oyera a Dios ordenarme hacer algo como Abraham lo oyó, yo obedecería su voz también." Pero Abraham caminó en los pasos de la fe; de la Palabra del Señor en el interior: "Abraham se expuso a sí mismo voluntariamente a los mandatos de Dios." Para exponernos a nosotros mismos a los mandatos de Dios debemos esperar a Dios, escuchando en silencio sus mandatos para nosotros; y entonces debemos obedecer la voz de Dios.

De la Palabra del Señor en el interior: "¿Cuál es la evidencia de tu creencia? - la fe operacional." Es la creencia del hipócrita creer sin fe operacional que busca los mandatos pronunciados por Dios y obedece los mandatos que oye.

"Mientras tenéis la luz, creed [depender, confiar y obedecer] en la luz, para que seáis hijos de luz." Estas cosas habló Jesús, y al apartarse, se escondió de ellos. Juan 12:36. La Luz (Cristo) es dada a cada hombre que viene al mundo, Juan 1:9, para que por medio de la Luz, todos los hombres puedan creer, Juan 1:7; y al permanecer en la Luz y obedecer la Luz, el hombre recibe salvación para llegar a ser un hijo de la luz, un hijo de Dios. Creer en la luz es aceptar lo que ésta le muestra por medio de la revelación como verdad, y entonces guardar y obedecer sus enseñanzas; esto es creer en Jesús porque Jesús es esa luz.

De la Palabra del Señor en el interior: "Hagan caso a la luz para que puedan ser hijos de la luz."

Note la infinita diferencia entre: creer que hay una luz, comparado con hacer caso (notar, creer, y obedecer) lo que la luz le muestre.

De la misma manera, hay una infinita diferencia entre creer que Jesús es el Hijo de Dios, comparado con creer y obedecer lo que usted le oye a Jesús, el Hijo de Dios, decirle o mostrarle. De la Palabra del Señor en el interior: "Tú eres un hijo cuando Jesús aparece en tu corazón para guiarte."

Y por lo tanto nosotros podemos ver cómo un cambio sutil en la interpretación creó un infinito abismo de apostasía entre el camino ancho la cristiandad comparado con el camino angosto del verdadero cristianismo. Pero los hombres se apresuran a aceptar este error doctrinal, ignorando los muchos versículos que les requieren que tomen la cruz, abandonen todo, pierdan su vida, se arrepientan, sean limpiados, sean puros como Él es puro, sean santos como Él es santo, sean perfectos como el Padre es perfecto, sean justos como Jesús fue justo, sean misericordiosos como Él es misericordioso, caminen en el mismo camino que Él caminó, estén en este mundo presente como Él estuvo, y sean liberados de todo pecado; porque ellos amaron su vida y no quisieron dejar sus caminos egoístas e impíos de la carne.

Un verdadero creyente obra la verdad, o practica la verdad — hace lo que es correcto. (Ha terminado de pecar, de hacer lo que es incorrecto.) El creyente viene a la luz (sin temor) para mostrar que sus obras (o acciones) han sido: hechas en Dios, o inspiradas divinamente, hechas con la ayuda de Dios, dependiendo de Dios. Juan 3:21

Ahora pregúntese a sí mismo: ¿Cuántas obras, o acciones, he hecho yo que han sido hechas, o inspiradas por Dios y con su ayuda? ¿Cuántas obras he hecho que Dios me ha dicho específicamente que haga, y que después me ayudó a hacerlas? - No cuantas obras usted ha hecho, esperando agradar a Dios. La primera obra que todos deben hacer es el arrepentimiento - y que Dios le ordene o le muestre de qué debe arrepentirse, y después usted, por medio del dolor, hace la resolución de mejorar - esto es arrepentimiento.

Pablo dijo: Les he proclamado que se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
Jesús dijo: si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere esfuerzo de su parte.
Yo castigo [reprendo, disciplino] a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19
Jesús dijo además: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí. Mat 11:29
Jesús dijo:, Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día y sígame. Lucas 9:23
Jesús dijo: No he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Apoc 3:2-3. Él quiere obras perfectas, vigorizadas por la fe.
¡Oigan! Jesús dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Lucas 13:24
Los que predican el evangelio de la gracia quieren que usted crea que el esfuerzo no es necesario, y sin embargo Jesús nos ordenó a esforzarnos, (ejercer mucho esfuerzo o energía).
Pablo dice nuevamente: Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan; son abominables, desobedientes y descalificado para toda buena obra. Tito 1:16

La salvación falsa de la cristiandad que viene de un llamado de altar y/o el bautismo en el agua es una mentira colosal para engañarle.

¡Esperé tu salvación, oh Jehovah! Gen 49:18
Pero yo miraré a Jehovah; esperaré en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará! Mic 7:7
Bueno es que el hombre espere en silencio la salvación de Jehovah. Lam 3:26
De cierto en Dios espera silenciosamente mi alma; de él proviene mi salvación. Sal 62:1
Se dirá en aquel día: "¡He aquí, éste es nuestro Dios! En él hemos esperado, y él nos salvará: ¡Éste es Jehovah! En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémonos en su salvación!" Isa 25:9

Esperar es sentarse en silencio y escuchar: Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas. Prov 8:34, Lucas 11:28

Muchos serán purificados, y emblanquecidos y probados; pero los impíos obrarán impíamente,
y ninguno de impíos entenderá. Pero los sabios, sí entenderán. Dan 12:10

La cristiandad ni siquiera cree que la pureza es posible; no entienden y continúan en el pecado [hacen el mal].
La cristiandad niega que la cruz es necesaria, y por lo tanto el cristianismo está pereciendo porque para los que están pereciendo, el mensaje de la cruz es locura; el fin de ellos será la perdición; su dios es su estómago [apetito, deseos]; su gloria se halla en su vergüenza; y piensan solamente en lo terrenal. 1 Cor 1:18, Fil 3:18-19

Jesús nos dijo que nuestros corazones están llenos de maldad. Jesús nos dijo que debemos llegar a ser perfectos. Jesús nos dijo que debemos tomar diariamente nuestra cruz de la negación propia para llegar a ser perfectos. Jesús nos dijo que debemos dejar de pecar o seremos echados en el infierno. Jesús nos dijo que debemos perder nuestra vida egoísta para encontrar la vida con Dios. Jesús nos dijo que debemos abandonar todo para ser sus discípulos. Jesús nos dijo que somos ciegos hasta cuando somos perfeccionados por él. Entonces, ¿cree usted en lo que dijo Jesús? ¿Le cree usted a Jesús? Si es así, usted hará caso de sus advertencias y se esforzará para obedecer sus mandamientos. Estamos viviendo en un estado condenado, separados de la vida y la luz de Dios. Si creemos en Jesús y seguimos creyendo en Jesús, tomaremos los pasos necesarios para ser librados de nuestro cautiverio de la esclavitud del pecado, lo cual es ser salvo y lo cual guarda nuestra alma. Si no creemos en Jesús, seguimos siendo condenados.

Jesús lo hizo muy simple al decir: "Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." — sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42
Oír su palabra es escuchar la palabra de Dios en su corazón. Rom 10:8,17

Es una cruz para la voluntad del hombre sentarse en silencio, luchando para no permitir que su mente comience a vagar; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él manda y enseña por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz con la cual usted debe negarse a sí mismo y debe cargarla cada día para después seguir a Jesús. Seguir es obedecer. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación sólo es recibida por aquellos que siguen al cordero donde quiera que vaya — quien obedece completamente la voz del Señor, en lo que sea que él les mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera es ventaja para usted: Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22. Desde la antigüedad no se ha escuchado, ni el oído ha percibido, ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4

Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27

Escuchad y obedecer mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
Andad en todo camino que os he mandado. Jer 7:23

Por lo tanto usted puede ver que oír su voz y seguirle (obedecerle) es sumamente importante para su futuro — importante para obtener la vida: Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:33. Las promesas son: si usted escuchar y obedece al Espíritu Santo, él le enseñará todas las cosas, él lo guiará a toda verdad, él le dirá las cosas por venir, y usted conocerá todas las cosas.

La fe es una caminata. Tiene un comienzo y un final. La fe comienza cuando Dios se la revela a usted. Gal 3:23. Al escuchar y obedecer a Jesús, él es el autor y consumador [perfeccionador] de la fe, Heb. 12:2. Cuando usted le oye hablándole, Jesús se hace autor de su fe al poner el fundamento de su fe sobre la roca;

Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace [las practica y las obedece]. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. Lucas 6:47-48

Y cuando usted oye a Jesús hablarle sus palabras, y usted cree que es él, el fundamento de su fe ha sido establecido en la roca, una roca tan sólida que las puertas del infierno no pueden prevalecer en contra de ella.

Jesús consuma su fe cuando usted le ve traerle su salvación:

Y aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan. Heb 9:28
Porque la gracia salvadora de Dios trae salvación. Tit 2:11
Aguardando con esperanza la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 1:21
Obteniendo así el fin de vuestra fe, la salvación de vuestras almas. 1 Ped 1:9

Su fe debe estar fundada en su experiencia del poder de Dios, no en las palabras que los hombres hablan ni en lecturas. El poder de Dios es prometido para librarlo [separarlo] de sus pecados, lo cual es salvación. Usted es salvo por fe, y por fe su corazón es purificado; pero obviamente al principio de la fe usted no está purificado, ni es salvo. Usted debe contender por la fe, crecer en la fe, edificar su fe, aumentar en fe, perfeccionar lo que falte en su fe, pelear la buena batalla de la fe, hasta llegar a la victoria, cuando su fe sea consumada por el consumador; la fe es un proceso y una caminata, el fin de la cual es ver a Cristo traer su salvación, para traerle vida eterna.

Para más entendimiento de lo que significa la vida eterna y perecer en Juan 3:16, vea la nota en la Biblia en-línea de este sitio.

Falacia No. 2. No por obras, sino por gracia—Las obras no son necesarias para ir al cielo

Lea los versículos recién mencionados y vea como los falsos profetas toman el siguiente verso fuera de contexto y crean una salvación falsa: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9.

Este versículo es usado para racionalizar el no hacer nada. No por nuestras obras, sino por la gracia—es el grito de guerra de aquellos que esperan que nada se requiera de ellos, aparte de decir que ellos creen en Jesús. Ser salvo, es ser liberado del pecado. Por supuesto que no podemos hacer esto por nuestros propios esfuerzos. La gracia nos enseña cómo vivir justa, sobria, y piadosamente en este mundo presente, y después nos purifica. Tit 2:11-14. Pero debemos ir a él, esperarlo, escucharlo, y después obedecerle para recibir la salvación que ha sido trajo por gracia.

Si usted es un creyente, usted buscará a Dios, el único propósito de la vida; usted buscará el Reino, dentro y alrededor suyo, y la justicia de Él es su prioridad más grande en la vida. En este proceso de buscar, usted primero oirá la Palabra viviente de Dios, Cristo instruyéndole y reprobándole. Después la Luz de Dios en cada hombre, Cristo, le revelará los pecados de su corazón; y si usted cree que el que le muestra sus pecados es Cristo, el amante Cristo, usted reconocerá su pecado y usted sentirá remordimiento - usted se arrepentirá. Con arrepentimiento sincero, Cristo entonces quitará el deseo de pecar que está en su corazón, (una obra inspirada por Dios y asistida por la gracia de Dios). Este arrepentimiento y la resultante limpieza es el proceso de purificación, descrito en 1 de Juan, (presione aquí para leer). Este es un proceso repetitivo, hasta que su corazón haya sido limpiado de todo pecado, hasta que esté purificado. Así él ahora puede hacerlo perfecto para toda buena obra para que hagan su voluntad, Heb 13:11;  una limpiado completamente y perfeccionado eterna con una unión resultante que ahora está disponible a todos los que van a él para ser cambiados. Ésta es la operación de la verdadera gracia, la cual no es salvación - en cambio, la gracia nos trae salvación al enseñarnos a negar la impiedad y los deseos de la vida (arrepentimiento), cómo vivir una ida piadosa en este mundo presente, y purificándonos con el tiempo - como lo describe Pablo en Tito 2:11-14:

Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres,
enseñándonos a negar la impiedad y a los deseos mundanales,
y cómo vivir sobria, justa y piadosamente, en este mundo presente,
aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado]
y purificar para sí mismo un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tito 2:11-14

Su fe en Jesús y la gracia de Dios deben resultar en buenas obras impulsadas por la fe y vigorizadas por la gracia de Dios.
En sus mensajes a las siete iglesias, Jesús menciona a cada iglesia que sus obras son clave.
Jesús quiere obras perfectas, vigorizadas por la fe: "No he hallado que tus obras perfectas delante de Dios." Apoc 3:2-3

Santiago dijo: la fe sin obras es muerta. Santiago 2:17
Santiago dijo además: "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe." Santiago 2:24
Pablo dijo: "continuad obrando para vuestra salvación con temor y temblor." Filipenses 2:12
Además Pablo dijo que el propósito de la gracia tiene como resultado un pueblo celoso de buenas obras. Tito 2:14
Los cristianos son creados para buenas obras: Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras. Efe 2:10
Pedro dijo: El que le teme y obra justicia, le es acepto. Hechos 10:35
Pablo dice nuevamente: les he proclamado que se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
Pablo dice otra vez: Encárgales a los ricos en este mundo que no sean altivos,
ni pongan su esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en Dios quien nos provee todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
[Encárgales] Que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, que sean generosos y dispuestos a compartir con otros1 Tim 6:17-18

Gloria, honra y paz son para todo aquel que obra el bien. Rom 2:10

Después que usted haya sido purificado, hecho puro de corazón, usted será inspirado por Dios para hacer más obras para su gloria, de acuerdo con su voluntad. Usted será dirigido hacia una vida virtuosa, y usted tendrá un celo por hacer buenas obras.

La gracia y la salvación de Dios son proveídas para crear un pueblo dedicado a las buenas obras:
Para que andéis como es digno del Señor, a fin de agradarle en todo; de manera que produzcáis fruto en toda buena obra. Col 1:10
Nuevamente Pablo dice: "El propósito de la gracia.. purificar para sí un pueblo celoso de buenas obras." Tito 2:14
Pablo afirma el propósito de Dios en la salvación: Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras. Efe 2:10
Y el Dios de paz...os haga perfectos en toda buena obra para hacer su voluntad, obrando él en ustedes lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo. Heb 13:20-21

En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se muestre que sus obras son producidas - obradas, divinamente ordenadas - hechas con la ayuda de Dios, dependiendo de él. Juan 3:21

Ahora, cuando la Luz aparezca en el juicio final, usted no tendrá temor de que sus obras malas sean expuestas; sino que usted saldrá hacia la Luz, sabiendo que sus obras serán mostradas como habiendo sido hechas, o producidas, o inspiradas y asistidas por Dios.

Porque todo aquel que practica lo malo [pecado] aborrece la luz, y no viene a la luz, por temor de que sus obras sean expuestas y reprendidas. Juan 3:20

Pero si usted no ha sido purificado en esta vida antes de morir, cuando la Luz, Cristo, aparezca para juzgarlo, usted no se acercará por temor, sabiendo que usted ha hecho cosas malas en su vida, con temor de que las consecuencias vendrán pronto - aún si usted piensa que es cristiano y le llama a él Señor.

De modo que hasta que usted sea cambiado por la gracia, escuchando las palabras que él le habla, obedeciéndolas, y después mirando su luz, cuidadosamente nunca censurando, ella le mostrará los secretos de su corazón, [hasta que haya hecho esto] usted tendrá temor de la luz en el juicio y correrá de la luz hacia la oscuridad.

Falacia No. 3. Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levanta de entre los muertos, serás salvo—ignorando el significado de confesar y creen en el corazón, además tomándolo fuera de contexto.

El verdadero significado de Rom 10:9-10 ha sido torcido para probar la supuesta salvación del cristianismo, que si usted confiesa con su boca al Señor Jesús y cree en su corazón que Dios lo resucita de los muertos, usted ha sido salvado. Porque con el corazón uno cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación. Los guías ciegos del cristianismo han mal interpretado completamente este versículo, enseñándole que si usted "dice" que Jesús es el Señor y cree que él resucitó de los muertos en Jerusalén, entonces usted es salvo; de la Palabra del Señor en el interior: "Ellos piensan que son salvos al hacer ruido acerca de ser salvos." Esto es como creer que unas pocas palabras mágicas pronunciadas por usted cancelan completamente las muchas advertencias de excepciones, requisitos, y condiciones para calificar de la salvación, que se encuentran en la Biblia.

Incluso Adolfo Hitler era creyente; él dijo que Jesús era su Señor y Salvador. De seguro usted no pensará que él se salvó. Los miles de sacerdotes católicos que torturaron lentamente y asesinaron brutalmente 9,000,000 de personas por ser brujos durante la Edad Media eran creyentes también. Todos fueron bautizados, tomaron la comunión, oraron frecuentemente, confesaron a Jesús como su Señor, leyeron las escrituras, etc. Pero nunca crucificaron su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, que destruye la naturaleza pecaminosa, aún el atractivo del pecado. Y racionalizaron que sus torturas y asesinatos masivos no eran pecado; su naturaleza animal y egoísta participó libremente en la tortura y la ejecución de todos aquellos que tenían una opinión diferente de la religión. Ellos todavía pecaban. Pero su pecados eran escala masiva; nuestros pecados son más fácil de pasar por alto y de excusar, al ser nosotros indiferentes a la inmoralidad, impurezas, deseos, arrebatos de ira, envidias, celos, etc. Sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia. Rom 6:16

Veamos varios otros versículos que están en conflicto directo con los versículos acerca de creer tomados fuera de contexto:
"No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos,
sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?'
Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o impiedad]!
' Mat 7:21-23
[Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9
Y está es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree [depende, confía, obedece] en él tenga vida eterna. Juan 6:40
(A menos que usted sea purificado, usted nunca verá a Dios. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mat 5:8
Cuando él sea aparece, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él [Jesús] también es puro.1 Juan 3:2-3

(como él significa ser santo, puro, perfecto - sólo aquellos que son como él, le verán.)

Sin la santidad nadie verá al Señor. Heb 12:14

Todo aquel que vive y cree en mí, no morirá para siempre. Juan 11:26 (Vivir en él requiere que usted crucifique su naturaleza pecaminosa en la cruz.)
Las obras de la carne son evidentes. Éstas son: adulterio, inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, divisiones, envidia, homicidios, borracheras, orgías [fiestas] y cosas semejantes a éstas.
...los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gal 5:19-21

Porque esto lo sabéis muy bien: que ningún inmoralidad sexual ni impuro ni codiciosa, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efe 5:5-6

Falacia No. 4—nadie puede decir que Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo—citado fuera de contexto

Por eso les doy a entender que nadie, hablando por el Espíritu de Dios, llama a Jesús anatema. Y que nadie puede decir que Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo. 1 Cor 12:3

Los falsos profetas le dicen que cualquiera que diga las palabras "Jesús es Señor" está controlado por el Espíritu Santo.
Pero Jesús contradice esa interpretación, diciendo: ¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46
y: No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos...¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o impiedad]! Mat 7:21, 23

De manera que ¿cuál es el verdadero significado de la frase: nadie puede decir que Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo?
Significa que nadie puede decir que Jesús es su Señor, que controla sus palabras y sus obras como Señor y Maestro, sin el Espíritu Santo.
A menos que él controle sus palabras y obras, él no es su Señor. A menos que usted le obedezca, él no es su Señor.
Si Jesús es su Señor, entonces usted le obedece; usted busca su guía, usted busca sus enseñanzas, usted busca los mandatos que él le da a usted,
usted va a él, usted lo oye, y después le obedece fielmente.
Escuchad mi voz, y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo;
y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Jer 3:23

Incluso Adolfo Hitler dijo que Jesús era su Señor y Salvador, pero eso no le ayudó para nada.

Decir las palabras "Jesús es Señor" no es una indicación de que usted está controlado por el Espíritu Santo, o de su salvación.
Jesús dijo: Bien profetizó Isaías acerca de vosotros, hipócritas, como está escrito:
Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Marcos 7:6

El Espíritu Santo sólo es dado a aquellos que obedecen al Señor. Hechos 5:32

Llamar a Dios "Dios" no lo hace su Dios, a quien usted sirve. Llamar a Jesús "Señor" no lo hace su Señor y Maestro, a quien usted sirve. Sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia. Rom 6:16. De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34

Más acerca del versículo antes de Juan 3:16, citado fuera de contexto:

Examine el versículo que esta justo antes del versículo que dice 'para que todo aquel que crea':
14 Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, 15 para que todo aquel que cree [depende, confía, obedece] en él pueda tener vida eterna. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo [todos los hombres], que ha dado a su Hijo unigénito [a todos los hombres], para que todo aquel que en él cree [depende, confía, obedece] no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo [a cada hombre] para condenar al mundo [a cada hombre], sino para que el mundo sea salvo por él.

El versículo 14 se refiere a las siguientes escrituras acerca de travesía de los israelitas a través del desierto, buscando la tierra prometida, como se cita a continuación:

Y el pueblo habló el pueblo contra Dios y contra Moisés, diciendo: --¿Por qué nos has hecho subir de Egipto para morir en el desierto? Porque no hay pan, ni hay agua, y nuestra alma está hastiada de esta comida [maná] miserable [ligera, insostenible].
6 Entonces Jehovah envió entre el pueblo serpientes ardientes, las cuales mordían al pueblo, y murió mucha gente de Israel.
7 Y el pueblo fue a Moisés diciendo: --Hemos pecado al haber hablado contra Jehovah y contra ti. Ruega a Jehovah que quite de nosotros las serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
8 Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre un asta. Y sucederá que cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá.
9 Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y sucedía que cuando alguna serpiente mordía a alguno, si éste miraba a la serpiente de bronce, vivía. Números 21:5-9

Mientras viajaban a la tierra prometida, ellos se quejaron, ellos pecaron. De modo que el Señor envió serpientes ardientes entre ellos. La gente le pidió a Moisés que orara al Señor para que las quitara. Pero eso no fue lo que hizo el Señor. Él le dijo a Moisés que hiciera una serpiente de bronce y la pusiera en un asta, para que todos los que habían sido mordidos la pudieran mirar y no morir. Note que las serpientes no fueron quitadas; ellos todavía estaban siendo mordidos mientras caminaban por el desierto, buscando la tierra prometida, su salvación física. Ellos fueron mordidos, pero mientras continuaron mirando a la serpiente de bronce en el asta, no murieron.

De modo que en nuestra búsqueda de la tierra prometida, (el Reino del Cielo que está dentro y alrededor de nosotros, la primera prioridad de nuestra vida), continuaremos pecando, hasta que seamos puros. Parte de este viaje es el sufrimiento sobrenatural. Somos afligidos con duras pruebas y tribulaciones. Cuando ocurran estas aflicciones, nuestra naturaleza pecaminosa egoísta incluso tratará de enojarse y quejarse. Como los israelitas, nosotros creeremos que hemos sido castigados injustamente dé pan de congoja y agua de angustia el cual odiamos; pecaremos en contra de Dios. Seremos tentados a dejarlo todo, a abandonar nuestro viaje. Pero si seguimos manteniendo nuestros ojos espirituales en el ejemplo de Jesús sufriendo en la cruz, y el pago que él hizo por nuestros pecados, continuaremos viajando y no moriremos espiritualmente en el desierto. Y mientras buscamos, nuestro viaje a través del desierto espiritual no sólo es seco y sin comida, sino que también incluye sufrimiento, porque debemos participar en Sus sufrimientos para llegar al Reino del Cielo, el fin de nuestro viaje. Esta es la cruz de Cristo, a la cual debemos de continuar mirando, para estar consientes de nuestros sufrimientos y poder aliviarlos. Así que, mientras estemos pecando y sufriendo en el desierto, si le creemos a Jesús, el Hijo de Dios, quien murió por nosotros en la cruz, no pereceremos, sino que pasaremos a la muerte del yo carnal, la unión con Dios, y la entrada al Reino del Cielo, y la vida eterna con el Hijo de Dios.

No os sorprendáis por las pruebas de fuego que arden entre vosotros para poneros a prueba,..
Antes bien, gozaos a medida que participáis de las aflicciones de Cristo,
para que también en la revelación de su gloria os gocéis con regocijo.

1
Pedro 4:12-13

Pablo estaba estableciendo y fortaleciendo las almas y los corazones de los discípulos,
instándolos y advirtiéndoles y animándolos a perseverar en la fe,
y que es por medio de muchas dificultades y tribulaciones que nosotros entramos en el reino de Dios.

Hechos 14:22

Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo sufrió por vosotros,
dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.

1 Ped 2:21

Si muertos con él, también viviremos con él;
Si sufrimos, también reinaremos con él;

2 Tim 2:11-12


Puesto que Cristo ha padecido en la carne por nosotros,
armaos también vosotros con la misma mentalidad,
porque el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado,
para vivir el tiempo que le queda en la carne, no en las pasiones de los hombres,
sino en la voluntad de Dios.

1 Ped 4:1-2

Los que son de Cristo Jesús han
crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa]
con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos].
Gal 5:24

¿Está usted realmente en Cristo?

Jesús nos dijo que mucha gente que estaban convencidos que son cristianos, que lo llamaron Señor, que incluso hicieron milagros en su nombre, serían rechazados por él en el juicio — porque todavía practicaban el mal, todavía pecaban, y por lo tanto todavía eran esclavos del pecado. Obviamente no estaban en su nombre, aunque ellos dijeron que estaban actuando en su nombre. Obviamente él todavía no era su Señor en pensamiento, palabra, y acción — aunque lo llamaron Señor.

Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre?
¿En tu nombre no echamos demonios?
¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?'
Entonces yo les declararé:
'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad]!'
Mat 7:22-23

Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4

Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado.
Juan 8:34

Cuando Cristo, en unión con usted, controla todos sus pensamientos, palabras y accionesentonces usted es parte del cuerpo de creyentes de Cristo — la novia de Cristo, su iglesia. Cada miembro de su cuerpo actúa de acuerdo a la cabeza, que es Cristo. El cuerpo de Cristo no puede tener a sus miembros actuando independientemente; de otra manera cada pie irá de acuerdo a su propia voluntad, cada mano, cada ojo estará fuera del control de la cabeza, sin unidad de propósito, sin unidad de espíritu, sin que Cristo esté en control. Cada parte del cuerpo de Cristo o de la iglesia debe estar totalmente controlada por la cabeza — así como las partes de su cuerpo físico están todas controladas por su cabeza. Cuando usted está lleno con la plenitud de Dios, entonces (y no hasta entonces) Cristo es realmente su Maestro, el Señor, y Rey de mente, palabra, y acción. Entonces y sólo entonces, usted está en Cristo.

Juan explica quién está en Cristo: el que guarda su palabra [obedece los mandatos que el Señor le habla a él], verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado en él. Por esto sabemos que estamos en él. 1 Juan 2:5. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 1 Juan 4:12. Note, esto es estar "en Cristo" — tener el amor de Dios perfeccionado en usted. Estar en Cristo también es explicado por Pablo: Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Rom 8:1. ¡Note! Si usted está caminando tras los impulsos de la carne, caminando de acuerdo a su propia mente carnal, usted no está en Cristo Jesús. Usted no puede agradar a Dios si vive de acuerdo a los impulsos de la carne. Rom 8:8. Caminar por la vida de acuerdo a su propia mente es peor que adorar ídolos porque usted se hace a sí mismo un dios. Caminar de acuerdo a su propia mente es exactamente lo que Satanás le prometió a Adán y Eva — que ellos llegarían a ser como Dios y conocer el bien y el mal; que ellos podrían decidir por sí mismos lo que era bueno y lo que era malo. Su primera decisión fue que ellos estaban desnudos y eso era malo. Cuando camina de acuerdo a su propia mente, usted está haciendo sus propias decisiones, basadas en sus racionalizaciones egoístas — en el mejor de los casos, usted sólo es capaz de hacer la decisión menos mala; sin la dirección de Dios, usted no tiene idea de cual es su voluntad y lo que es verdaderamente bueno. Usted no puede estar todavía en la carne, todavía pecando, caminando según la carne, y estar en Cristo; estas condiciones son mutuamente excluyentes. El creer otra cosa supone que Cristo acepta el pecado dentro de los miembros de su cuerpo, supone que él se uniría en matrimonio con una persona pecadora, supone que la luz tiene compañerismo con las tinieblas y la rectitud con el desorden. Porque los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos]. Gal 5:24

Tanta gente en el cristianismo dicen estar "en Cristo" pero no tienen idea que su afirmación es una abominación porque estar todavía pecando y decir ser parte de Cristo, ¡es en efecto decir que Cristo es parte del pecado! Los incrédulos, que ven a aquellas personas que están "en Cristo" que todavía están pecando y afirmando ser parte de Cristo, asocian su comportamiento hipócrita con Jesús mismo — ellos se han convertido en una piedra de tropiezo a otros que oyen la verdad acerca de Jesús y la esperanza de su evangelio verdadero.

Estar en Cristo es explicado más extensamente por Pablo. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Cor 5:17. Esto no es imaginarse a sí mismo como una nueva criatura; esto es experimentar la muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo. Y la muerte de lo viejo es sólo por medio de la cruz de Cristo, compartiendo el sufrimiento de Cristo, compartiendo la muerte de Cristo, compartiendo la sepultura de Cristo, compartiendo la resurrección de Cristo — eso en NUEVO — todo lo demás es presunción e imaginación, o cristianismo falso. De la voz del Señor: "La nueva vida es tan radicalmente diferente como un hombre que ha vivido en un subterráneo toda su vida, que de repente sale a la superficie para ver el sol, el cielo, las plantas, los animales, el viento, las estrellas."

Para más información acerca del sufrimiento, como una parte necesaria del camino cristiano a la salvación, presione aquí. Para el sufrimiento de la cruz es necesario ser limpiado de las obras (prácticas) de la carne..: éstas son adulterio, inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, divisiones, envidia, homicidios, borracheras, orgías [fiestas] y cosas semejantes a éstas, de las cuales os advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gal 5:19-21. Y Porque esto lo sabéis muy bien: que ningún inmoralidad sexual ni impuro ni codiciosa, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efe 5:5-6

Alguien que verdaderamente cree, busca y se arrepiente, para eventualmente llegar a estar puro y producir el fruto del espíritu, que es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, benignidad [o mansedumbre, o humildad ], y dominio propio. Gal 5:22-23

Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento. Mat 3:8

Si vosotros producís mucho fruto,
mi Padre es honrado y glorificado,
y ustedes muestran que son verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores].

Juan 15:8

Si realmente creemos en Jesús, continuaremos buscándole hasta llegar a ser puros. La cruz de Cristo es donde crucificamos nuestros deseos y nuestros afectos.

Todo aquel que tiene esta esperanza en él,
se purifica a sí mismo, como él también es puro.
1 Juan 3:2-3


Y cualquiera que no lleva su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Lucas 14:27

Este sitio está diseñado para destruir la esperanza falsa, creada al tomar un grupo de escrituras, así como Juan 3:16, aisladamente, ignorando el resto; y para mostrarle la verdadera esperanza. Cuando usted comprende y cree en esta esperanza verdadera, el poder de Dios para cambiarlo es liberado. El nombre de Jesús, la fe en el evangelio verdadero, y la cruz de Cristo son el poder de Dios para hacerlo a usted una criatura completamente nueva. Todo lo demás en cristiandad falsa, basada falsamente en la presunción. La cristiandad ha descartado la cruz de Cristo, perdiendo así la promesa de Dios. Tomando un solo versículo, o incluso un grupo de escrituras, mientras que se ignora el resto, es un error desastroso - universal en la cristiandad; que está creando hipócritas - aquellos que hablan acerca de ser religiosos mientras caminan en el pecado. Esto es intentar hacer de la perla de gran precio una oración del pecador sin costo, y después mojarse. Para salvar su alma, usted debe perder su vida carnal, porque usted no puede agradar a Dios en la carne.

Para más información acerca de la Luz, vea el Misterio de la Luz.
Para más información acerca de producir fruto, vea La evidencia de un verdadero creyente, producir fruto.
Para más información de cómo recibir el poder convincente, que produce cambio, de Dios, vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio.
Para leer acerca de personas que se han purificado y están bajo el control de Dios vea Jorge Fox, y Miguel de Molinos.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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