La Cruz Perdida de la Pureza


EDUARDO BURROUGH
1634-1662

Eduardo Burrough fue considerado generalmente como uno de los gigantes ente los primeros cuáqueros. Cuando el Señor levantó la primera generación de ministros tras las predicaciones de Fox, Eduardo Burrough fue uno de los sesenta que fueron enviados (los sesenta valientes) por Cristo a través de toda Inglaterra para predicar la Palabra de Vida. El hecho de que él fue enviado a Londres, la ciudad con más población que tenía el potencial más grande de cosecha, es evidencia de la gran consideración que le tenía el Señor.

Burrough nos dice que él amó al Señor desde su cuna, y sus escritos muestran el profundo amor y conocimiento del Señor, transmitido con claridad, brevedad, elocuencia, poder y autoridad; sus frases son flechas apuntadas con seguridad, que alcanzan tanto los corazones tiernos de los santos como los corazones endurecidos de sus perseguidores. Al leer sus cartas de testimonio, surge un profundo anhelo de conocer a este extraordinario siervo del Dios Altísimo. Sus escritos son excepcionalmente claros, lógicos y construidos cuidadosamente.

Él sirvió magníficamente en el norte de Inglaterra, Londres, Bristol, e Irlanda, siendo un padre espiritual para miles. Perseguido casi inmediatamente, fue encarcelado varias veces, la última vez hasta su muerte; fue un mártir de la verdadera iglesia de Cristo. Burrough tenía el sobrenombre Boanerges, o hijo del trueno, el nombre que Jesús le dio a Juan y su hermano menor Santiago. Tal vez hay unas pocas ocasiones registradas de una devoción más completa y plena a la causa de Cristo y las buenas almas, un celo más ferviente, una industria más incansable, una resistencia más paciente y mansa del reproche y la persecución, que la marcada por Eduardo Burrough.

Desde el día de su adhesión a Cristo, su curso parece haber sido recto, nunca habiendo mirando hacia atrás ni habiendo cedido en medio de todas las aflicciones y sufrimientos que lo asolaron por causa del evangelio. Audaz, ardiente y fiel a seguir el camino del deber cristiano, estaba vestido con una dignidad y autoridad divina que lo hizo un terror a los hacedores del mal, mientras la mansedumbre y gentileza de Cristo suavizaba y adornaba todo su carácter, y lo calificó para administrar el bálsamo de consuelo divino al doliente afligido y contrito. Rindiendo alegremente toda perspectiva de comodidad mundana y ganancia al llamado del deber, dedicó sus mejores y más fuertes días al servicio de su Señor, trabajando noche y día por el bien de las almas y la difusión de la religión vital, y agolpando en un compás estrecho de unos pocos años, una cantidad más grande de trabajo de lo que generalmente es logrado en una vida prolongada.

Sin desanimarse por los ceños fruncidos ni las crueles persecuciones de parte de sus enemigos, él nunca se encogió ante las multas, encarcelamientos, o ninguna clase de abuso personal o violencia, sino permaneció noble como en frente de una batalla; y, al final, actuado por esa simpatía cristiana que está siempre lista para compartir las penas y sufrimientos de los hermanos y hermanas en Cristo, él se mudó a Londres, durante un tiempo de severidad extraordinaria en contra de los Amigos que vivían allí, y fue atrapado en una de sus reuniones y arrastrado a la cárcel. La atmósfera atestada y enferma causada por la condición atestada de la cárcel pronto dañó su salud, y él gradualmente se hundió, en paz con Dios y con el hombre, un mártir por el nombre y testimonio de Jesús, intercambiando una cárcel en la tierra por una corona incorruptible en el cielo.

Eduardo Burrough era tan altamente estimado por los primeros cuáqueros que cuando murió hubo tanta tristeza dentro de las filas de los cuáqueros que Jorge Fox escribió:

"Su nombre está registrado en el libro de la vida del Cordero, un espíritu justo, puro, casto y limpio. Quién puede agravarlo al oprimirlos a ellos, o sobrecargarlos, o al ser imputable ante ellos, quien por medio del sufrimiento ha terminado su curso y testimonio; quien ahora está coronado con la corona de vida, y reina con el Señor Cristo por siempre y para siempre. En su ministerio durante su vida él pasó por sufrimiento a causa de los malos espíritus. [Él] nunca le dio la espalda a la verdad, ni le dio la espalda a nadie que estuviera fuera de la verdad. Un guerrero valiente; más que un conquistador, quien tiene la corona por medio de la muerte y el sufrimiento. Quien está muerto, sin embargo vive entre nosotros."

No cabe duda que Eduardo Burrough fue muy querido con la estima más grande, pero para esos primeros cuáqueros que habían avanzado al reino, él vivía entre ellos; y ellos pudieron tener comunión con él, aún después de su muerte:

Más bien, os habéis acercado al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celestial,
a la asamblea y la iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos,
a Dios el juez de todos, a los espíritus de hombres justos hechos perfectos. Heb 12:22-23

Además, su muy estimado compañero en la verdad, Francis Howgill, escribió un increíble elogio fúnebre para él, lo cual también está en sus memorias disponibles para su lectura y para mostrar gran respeto a tan increíble siervo del Señor.

Tenemos un registro de primera persona de su temprana fe que lo llevó a la unión con Cristo en el libro Eduardo Burrough, Una Memoria:

Eduardo BURROUGH nació en el año 1634, en Underbarrow o sus alrededores, la cual era una aldea en la baronía de Kendal, en Westmoreland. Sus padres eran respetados por su virtud y honestidad; y debido a que tenían suficientes posesiones, le dieron a su hijo la mejor educación que se podía obtener para él en el lugar donde residían. Él dio muchas muestras de carácter varonil a temprana edad, absteniéndose en gran medida de las entretenimientos juveniles, y mostrando un deleite por la compañía y la conversación de personas piadosas que tenían mentes engrandecidas y maduras. Era muy aficionado a leer las Santas Escrituras, y debido a que tenía una buena memoria, llegó a ser muy versado en ellas. Sus padres eran miembros de la iglesia episcopal, y lo criaron en las prácticas de las ceremonias que eran prescritas por sus rituales. Él describe su caminata hacia la verdad en el extracto a continuación de su volumen titulado Una advertencia del Señor a los habitantes de Underbarrow, y así a todos los habitantes de Inglaterra,

Fui criado por mis padres naturales en la profesión de una religión, de acuerdo a la generalidad de esta nación, [la iglesia anglicana], yendo un día cada siete a oír a un hombre predicar "la Palabra," como me dijeron a mi, y para ser ejercitado en la adoración formal, la cual fue entonces sostenida, para leer y cantar, y para unirse a la plebe repitiendo oraciones; pero yo era lascivo y ligero, y vivía en placer, sin el temor de Dios, sin conocer a Dios, excepto por rumores y tradición. Pero cuando llegué a tener doce años de edad, algo se despertó en mi y me mostró que había una religión más alta que aquella en la cual yo estaba ejercitado; y entonces yo pregunté dónde predicaba el sacerdote presbiteriano principal, y hubiera ido algunas millas en el primer día para haber oído uno de los mejores de ellos, que parecían tener la verdad más que la otra [iglesia anglicana], y así me propuse ser presbiteriano, seguí los sacerdotes y profesantes más altos de esa forma, y llegué a crecer en favor con ellos. Entonces dejé un poco de mi vanidad y ligereza, y el orgullo creció en mi, porque la sabiduría creció en el mal; entonces algunos de mis antiguos conocidos comenzaron a menospreciarme, llamándome Roundhead, [nombre que se le daba a los que apoyaban el parlamento en la guerra civil de Inglaterra], y cosas similares; y al obrar así [en la forma presbiteriana], reuní conocimiento en cosas externas pero era ignorante de la verdad viviente [enseñada por revelación del Espíritu].

Entonces cuando tenía alrededor de diecisiete años de edad, le agradó al Señor mostrarse un poco ante mi, y algo me golpeó con terror, y cuando había estado orando, a menudo oía la voz que decía Tú eres ignorante de Dios, no sabes dónde está él ni lo que él es; o para qué propósito es tu oración. Y tanto temor y terror vino sobre mi, que cortó la oración muchas veces, y una gran angustia entró en mi mente, y la cobardía cayó sobre mí muchas veces, y fui golpeado y alejado de las delicias que antes amé, y en lo que me había reunido, como si fuera dios, murió; y dejé de leer las escrituras, porque algo me mostró que yo era muy ignorante, y que no conocía al Dios verdadero, y la belleza de todas las cosas desapareció. Y fui a algunos preguntando: ¿Qué era Dios, que era profesado? Porque yo dije que no lo conocía; pero no obtuve satisfacción de ninguno. Y estuve muy separado de los caminos vanidosos del mundo, y de las personas vanidosas mundanas, y fui llevado a reprender a muchos a menudo por la maldad, en palabras y acciones, y fui muy ridiculizado, y despreciado por muchos; y entonces la predicación de aquellos en quienes me había deleitado grandemente antes, estuvo tan marchita y descompuesta.

Sin embargo, le agradó entonces al Señor mostrarse a si mismo un poco en amor hacia mi, y tuve dulces consuelos que vinieron de él hacia mi alma, y tuve gozo y paz en abundancia, y aperturas de la verdad viviente en mi, la cual el mundo no conocía, y el misterio de las escrituras fue abierto en alguna manera, de lo cual no sabía nada anteriormente; y vi muchas cosas gloriosas en él, que Él escondió bajo la letra;* y estuve en gran regocijo muchas veces, y canté alabanzas, porque fui sacado de la tierra de las tinieblas, y pude decir que estaba en la Luz, y había crecido y llegado a conocer cosas más altas.

* La verdadera gloria de lo que está en las escrituras se le escapa a casi todos los que escudriñan las escrituras. De la Palabra del Señor en el interior: "Sólo aquellos que quieren ser limpios pueden oír. Toda la Biblia es una parábola." Una parábola también es traducida como un proverbio. Las parábolas y proverbios tienen significados escondidos deliberadamente.

Aparentemente, Él ha permitido que la palabra "creer" sea ambigua, de manera que sólo aquellos que quieren ser limpios pueden oír el mensaje completo de las escrituras y este sitio web. Aquellos que no quieren ser limpios pueden interpretar la palabra "creer" como que todo el pecado es excusado, que la Ley está muerta para ellos, y que ellos irán al cielo todavía pecando cuando ellos mueran; ellos cierran sus ojos y oídos a la muchas excepcionesrequerimientos, y condiciones para calificar de la salvación que están en la Biblia. De este modo las escrituras permanecen en cumplimiento:

Sin embargo, al no conocer la cruz de Cristo, corrí en mi sabiduría comprendiendo los misterios de Dios, teniendo una luz que brilló sobre mi, y crecí en las nociones, para hablar de cosas elevadas, porque fue mi deleite comprenderlas en mi mente ocupada. Siendo así ignorante de la cruz para mantenerme humilde en ella, corrí delante de mi guía, hacia la comprensión, y entonces estuve encima de muchos de los sacerdotes y profesantes, y busqué sólo oír los nocionalistas más elevados, quienes predicaban cosas elevadas, pero el hombre carnal estaba en libertad, y así me convertí en uno de ellos en sus discusiones, y fui visto por ellos como que sabía mucho. El terror anterior se había ido, y yo había salido del juicio, y ahora el orgullo creció más que nunca, y la arrogancia y la presunción, y la libertad carnal para la mente carnal, y mi deleite estaba en las muchas discusiones, donde jugué el papel de la ramera y el pródigo, y le di cosas santas a los perros, y eché las perlas a los cerdos, (porque la sabiduría se escondió de mi), y viví placenteramente, porque tenía al Dios verdadero, y la verdadera Verdad en mi comprensión (la cual por medio de la sabiduría en la Luz yo había comprendido), pero tenía al mundo en mi corazón: orgullo, codicia, y el espíritu terrenal gobernó, y mi deleite había crecido hasta lo que una vez no me había deleitado, y la belleza de las cosas creció, la cual había parecido desvanecerse. Así yo había huido de mi primer esposo tras otros amantes, y había dejado al Señor mi Hacedor, quien con tanta gracia se había manifestado ante mi; y yo había gastado mi porción entre rameras;* pero llegué a ser oscuridad, y había perdido aquello que una vez tuve, y sólo tenía en la memoria lo que había disfrutado antes. Podía hablar de experiencias, pero estas estaban muertas para mi; y algo dentro de mí comenzó a cuestionar cómo era conmigo; porque vi que yo era más ignorante más que antes, y vi que no sabía nada.

Algo en mi deseaba ser de donde yo era ahora, pero llegué a ser dado al mundo para buscar riquezas y gloriarme en ello; y me alimenté con lo que había disfrutado anteriormente, y dije: A quien Dios ama una vez, Él ama para siempre (pero eso estaba entonces en mi cabeza, y gobernó en mi, lo cual Él nunca amó). Yo era disipado, y vivía en la naturaleza lujuriosa, entre paganos, crucificando al Señor de la Vida; pero la sangre de aquello que yo había matado clamaba continuamente, y el testigo que estaba muerto** no me daba descanso, con lo cual lo terrenal se alegraba; y llegué a estar cansado de oír a cualquiera de los sacerdotes, aunque nunca tan alto, porque algo que brillaba profundamente dentro de mi me mostró ignorante en toda profesión, y muchas veces me enredé en esas cosas que habían sucedido.

[*Burrough no se asoció con rameras en el sentido físico; él se asoció con otros amantes (como por ejemplo vestimentas, juguetes, carros, vino, mujeres, canción, casas, baños termales, maquillaje, sensaciones de sabor, drogas, vacaciones exóticas, dinero, poder, deportes, etc.). A continuación presentamos una parte del testimonio de Francis Howgill sobre Eduardo Burrough, el cual muestra que su conducta era ejemplar:

"Este mismo Eduardo Burrough nació en la baronía de Kendall, en el condado de Westmoreland, de padres honestos, quienes tenían buena reputación entre sus vecinos por trato honrado y honesto entre los hombres, quienes criaron a Eduardo en su juventud en aprendizaje y una educación tan buena como el país lo permitió. Él era un niño de gran entendimiento en su juventud, y su conocimiento y entendimiento excedieron sus años en gran manera. Él tenía el espíritu de un hombre cuando no era más que un niño; porque estaba vestido con sabiduría en su infancia, porque yo tenía un conocimiento perfecto de él desde la infancia. Él estaba inclinado desde su niñez hacia la religión y el mejor camino, siempre pensando en las mejores cosas, y el camino mejor y más cercano, o adoración hacia las escrituras de verdad, y siempre acompañó a los mejores hombres, quienes caminaban en piedad y honestidad, hasta el punto de que yo siempre he admirado su porte discreto, y su gran entendimiento de las cosas de Dios. Él nunca fue conocido como un adicto a ningún vicio o malignidad, o mal comportamiento, ni tampoco siguió ningún curso impío de vida desde su niñez sino que temió al Señor, y caminó rectamente de acuerdo a la luz y conocimiento que recibió en todas las cosas. En su disposición natural él era valiente y varonil, diestro y ferviente; y lo que él tomó en su mano, lo hizo con su poder; amoroso, amable y cortés, misericordioso y flexible, y dócil. Todo su deleite siempre estaba entre la gente buena; y en conferir y leer las escrituras, y poco para considerar cualquier deporte o pasatiempo (a lo cual hay una inclinación en la juventud); pero su misma fuerza fue doblada ante Dios, y separada (puedo decir) del vientre de su madre, y adaptada para la obra, a la cual él fue después llamado."

** El relato de Burrough está lleno de referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Entonces le agradó al Señor enviar a su siervo y mensajero verdadero y fiel, quien es llamado de acuerdo a la carne, J. Fox; él habló el lenguaje que yo no conocía, a pesar de todas mis palabras elevadas, porque era más alto y sin embargo más bajo. Y le agradó al Señor hablarme a mi por medio de él, que yo estaba en el estado del pródigo, y encima de la cruz de Cristo, y no en el temor puro del Señor, sino lleno de corrupción y la naturaleza antigua, aunque yo había profesado libertad, sin embargo era como la que profesaban los judíos; porque yo me vi a mi mismo como esclavo de mi propia voluntad y mis propios deseos; y a través de la Palabra del Señor pronunciada por él hacia mi, comencé a verme a mi mismo (el testigo se levantaba),* donde yo estaba, y lo que yo había estado haciendo, y vi que había estado haciendo una imagen a la primera bestia, que recibió la herida de espada y vivió, cuya herida mortal fue sanada, y estaba lleno de nociones aireadas e imaginaciones, y estaba adorando la imagen que había hecho;** y entonces me vi a mi mismo como un hijo de la ira, y que el hijo de la esclava vivió, y las rameras habían sido mis compañeras, y yo no era digno de ser llamado un hijo.

[* , ** Más referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Entonces me vinieron dificultades y angustias, como no habían ocurrido desde el comienzo del mundo, y yo estaba desesperado en el día de oscuridad y dificultad, un día de llanto, y lamento, y miseria; y un día de venganza y recompensa vino sobre mi, como yo nunca había conocido antes; una copa de ira tras la otra.* La gran ramera debía ser juzgada y beber del vino de la ira de Dios, y esta ramera me había embriagado una vez con el vino de su fornicación.**

[* , ** Más referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Entonces me separé de toda la gloria del mundo y de todos mis conocidos y parientes y me apliqué a la compañía de un pueblo pobre, despreciado y condenado llamado los cuáqueros; y ahora yo soy de esa generación, que es y siempre fue odiada por el mundo, por los principales sacerdotes y fariseos, y generaciones de serpientes, y ha escogido más bien sufrir aflicciones con un pueblo pobre y despreciado que disfrutar los placeres del pecado con la gran multitud, (aunque los placeres terrenales no me faltaban); y ahora yo doy testimonio en contra de todas las formas de religión, todos los falsos asalariados, y principales sacerdotes, quienes caminan en los pasos de los escribas y fariseos, y caminan en los pasos de los falsos profetas de Israel que nunca fueron enviados por Dios a declarar sus palabra. Yo declaro libremente en contra de todas las profesiones y nociones externas, y doy testimonio de que Jorge Fox es un verdadero ministro de Dios, uno que habla la Palabra del Señor en su boca, uno que fue enviado por Dios, y quien es el siervo y mensajero del Dios viviente; él es el amigo de Dios y ay de sus perseguidores que son la semilla de los hacedores del mal.

Ahora soy despreciado por mis prójimos y conocidos carnales, y no soy mayor que mi Señor quien fue llamado blasfemo y engañador, como ahora yo lo soy; pero alabado, alabado sea el Señor para siempre, quien me ha separado del mundo y las glorias mundanas y me ha hecho partícipe de su amor, en quien mi alma tiene completa satisfacción, gozo y contentamiento.

Por consiguiente he viajado a través [pasado o más allá] del mundo, hasta el fin del mundo, y ahora he llegado al comienzo de aquello que nunca tendrá fin, todo lo cual la mente oscura del hombre no conoce.

Eduardo Burrough

(Lo anterior fue extraído de su volumen titulado Una advertencia del Señor a los habitantes de Underbarrow, y así a todos los habitantes de Inglaterra, el resto del cual viene a continuación en esta página web, que también está lleno de referencias a los eventos en Apocalipsis, y muestran que ese libro se refiere a los eventos en el interior: lo que era, es y ha de venir, (haga clic para ir directamente allí.)

En este punto él sintió el serio deseo de recobrar el estado del cual había caído; sin embargo no se había humillado suficientemente como para buscar la restauración en esa humillación del yo que lo hubiera preparado para conocer la promesa llena de gracia cumplida en él, "Buscad y hallaréis." Se esforzó en consolarse a sí mismo en el recuerdo de los períodos de comunión interna con el Señor que había disfrutado anteriormente, diciendo: "Al que el Señor ama una vez, ama para siempre." Esta doctrina, que era muy prevaleciente entre los puritanos calvinistas, es eminentemente impía en sus tendencias, al tranquilizar la angustia por el pecado, que el Señor en misericordia, así como en juicio, trae sobre sus hijos que han caído, para inducirlos a buscar la reconciliación con Él a través de Cristo, por medio del arrepentimiento y la enmienda de la vida. Eduardo Burrough no podía, sin embargo, descansar satisfecho para confiar en las experiencias anteriores, sabiendo por las convicciones del Espíritu Santo en sí mismo, que su corazón no estaba bien ante la vista de Dios. De qué le hubiera servido si hubiera sido llamado a otro estado de existencia, que él haya sido alguna vez favorecido con la aprobación divina, cuando, para usar su propio lenguaje: "lo que era la cabeza y que gobernaba en mí, era aquello que Dios nunca había amado." El testigo por la Verdad en su corazón no le permitió sentirse cómodo descansando. Se empezó a cansar de la predicación de los sacerdotes, aún de aquellos que hacían la profesión más alta, y a través de los descubrimientos de la luz divina que todavía brillaba en su corazón, percibió la ignorancia espiritual y el vacío de los profesantes del nombre de Cristo.

Mientras estaba en este estado inquieto, él nos informa que "le agradó al Señor enviar a las partes donde él vivía, su fiel siervo y mensajero, Jorge Fox. Quien habló el lenguaje que yo no conocía, a pesar de todo mi hablar elevado." Era alrededor del día primero del cuarto mes, del año 1652, que Jorge Fox vino a Underbarrow, donde Eduardo Burrough lo conoció. Él había estado previamente en Kendal, y había predicado en una reunión en ese lugar con tal tremendo poder, que un buen número de personas recibió su doctrina; y varios de éstos vinieron a verlo en Underbarrow.

La doctrina de la luz de Cristo Jesús, manifestada en el corazón, que reprueba el mal, da un entendimiento correcto de las Santas Escrituras, y lleva a los humildes y obedientes al conocimiento de aquel que murió por ellos, fue calculada para producir una fuerte impresión en las mentes de aquellos que habían estado buscando la verdad y la estabilidad religiosa por mucho tiempo sin resultados, entre las formas vacías y las ceremonias. Sin embargo la verdad que fue declarada así a ellos, estando en la cruz de la sabiduría natural del hombre, no fue recibida sin oposición y argumento; y entre los que contendieron contra ella estaba Eduardo Burrough. Su habilidad en el argumento, y su deseo de salvarse de reconocer el error fueron, sin embargo, sin provecho. Porque a través del poder del Espíritu Santo que acompañaba a la palabra predicada, la cual dio una fuerza que despertó el lenguaje de la verdad en la boca de Jorge Fox, este joven decidido fue llevado a confesar acerca de la sensatez de la doctrina que había escuchado, y su consistencia con el testimonio de las santas escrituras. Pero más importante aún para él que todo esto, su corazón fue tocado y suavizado, mientras que su mente fue iluminada, y fue llevado a reconocer su condición desdichada y pecaminosa. Él nos dice que el Señor se agradó de mostrarle que él estaba en el estado del hijo pródigo, por encima de la cruz de Cristo, fuera del temor puro del Señor, y lleno de corrupción y de la vieja naturaleza. Se sintió como un hijo de la ira, y "no más digno de ser llamado hijo." "Un día de llanto, de lamentación y miseria," dice él, "y un día de venganza y recompensa vino sobre mí, como yo nunca había visto. Una copa de ira tras otra (fue derramada), y entonces me separé de toda la gloria del mundo, y de todos mis conocidos y parientes, y me asocié con la compañía de la gente pobre, despreciada y condenada, llamados los cuáqueros. Ahora soy uno de la generación que es odiada en el mundo; y he escogido mejor sufrir la aflicción con ellos, que disfrutar de los placeres del pecado con la gran multitud, aunque los placeres mundanos no me querían a mí. Y testifico en contra de todas las formalidades en la religión, y de los asalariados falsos, y los sacerdotes principales, que caminan en los pasos de los escribas y los fariseos, y de los profetas falsos de Israel, que nunca fueron enviados por Dios a declarar su palabra. Soy despreciado por mis vecinos y mis conocidos en la carne, y no soy más grande que mi Señor, quien fue llamado un blasfemo y un engañador, como ahora soy yo. Pero alabado, alabado sea el Señor para siempre, que me ha separado del mundo y de las glorias mundanas, y me ha hecho partícipe de su amor, en quien mi alma tiene completa satisfacción, gozo y contentamiento."

Mientras que él así pasó por el bautismo del Espíritu Santo que lo prepararía para el Servicio del Señor, él también tuvo tomó parte de las aflicciones y el conflicto exterior. Sus padres, habiendo sido educados en la creencia que la religión consistía en gran manera en la observancia de los rituales de las iglesia, no estaban preparados para tolerar en su hijo una profesión que los clasificaba como meros rituales y ceremonias externas, y por lo tanto contrarios a la espiritualidad de la religión cristiana. Sin duda ellos consideraban a los cuáqueros como herejes, porque negaban la eficacia salvadora de aquellos rituales, los cuales muchos creían (aunque no se encuentra en las Escrituras) que era parte del cristianismo mismo, y una obligación para todos. Otros disidentes, no importa cuánto discreparan en ciertos puntos de doctrina o disciplina, se aferraron a lo que ellos llamaban las ordenanzas, [bautismo por agua, vino y pan]. Ellos consideraban la administración externa de agua como el bautismo cristiano, y el partir el pan y el vino, después que era supuestamente consagrado [nuevamente algo que no se encuentra en las Escrituras] por el sacerdote, como la Santa Cena del Señor. Los cuáqueros, por lo tanto, fueron condenados por todos los otros profesantes del nombre de Cristo; y los padres de Eduardo Burrough se enfurecieron tanto con él por unirse a un pueblo tal, que se negaron a permitirle permanecer en su familia. Después que lo habían rechazado como hijo, le ofrecieron quedarse y trabajar para ellos en la capacidad de siervo, pero en esto también lo negaron. Habiendo entonces literalmente abandonado a su padre y madre por causa del Señor y del evangelio, él se esforzó por caminar en fiel obediencia a Aquel que lo había llamado, y quien él había encontrado que era un rico "galardonador de aquellos lo buscan diligentemente." Aquel que declaró, "porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre," estaba con él en esta separación de su parentela, sosteniéndolo bajo el sacrificio que el había hecho del cariño de su familia.

Habiendo entonces dado todo por causa de Cristo, y habiendo pasado por varios ejercicios y bautismos que lo prepararían para el servicio y la estación para la cual él estaba designado a llenar en la iglesia, recibió el llamado divino a la obra solemne del ministerio del evangelio; y a lo cual se dedicó entonces alrededor de dos meses después de haber sido convencido.

En un prólogo que él posteriormente escribió para una de las obras de Jorge Fox, habló así de este período:

Habían ahora pasado alrededor de siete años desde que el Señor nos había levantado en el norte de Inglaterra, y había abierto nuestras bocas (para predicar el evangelio) en su Espíritu. Lo que éramos antes, en nuestra profesión y práctica religiosa, es bien conocido en esa parte del país; cómo generalmente éramos hombres de las sectas más estrictas, y del celo más grande en cuanto a la justicia externa. Visitamos y probamos muchas clases de maestros, y corrimos de montaña a montaña, y de hombre a hombre, y de una forma a otra, como muchos hacen en este día, y no permanecimos unidos al Señor. Así eran aquellos que buscaban al Señor, y deseaban el conocimiento de sus caminos más que cualquier otra cosa. Porque puedo hablar como uno que desde niño, de unos pocos años de edad, se decidió a buscar y encontrar al Salvador, y más que la vida, tesoro o cualquier corona, buscar con todo su corazón la única cosa que es necesaria, a saber, el conocimiento de Dios.

Después de nuestra larga búsqueda, el Señor se nos apareció, y reveló su gloria en nosotros, y nos dio de su espíritu y de su sabiduría para guiarnos, por la cual vimos todo el mundo, el verdadero estado de las cosas, y la verdadera condición de la iglesia. Primero, el Señor nos llevó a ver que Dios nos había dado a todos una luz de sí mismo brillando en nuestros corazones y conciencias, con la cual Cristo, el Salvador del mundo, había iluminado a todos los hombres. Encontramos que esta luz era suficiente para reprendernos y convencernos de cada obra, palabra o pensamiento malo. Por medio de ella llegamos a diferenciar entre el bien y el mal, y entre lo que es de Dios y lo que es del diablo. Esta luz nos dio discernimiento entre la verdad y el error, y entre todos los caminos falsos y los verdaderos. De ese modo llegamos a conocer lo que el hombre era antes de la transgresión, cómo el fue engañado y vencido por el diablo; cómo el fue echado de la presencia del Señor, y el dolor y la aflicción por la cual debió pasar. Por medio de esta luz llegamos a conocer el camino y los medios de la restauración, y el estado del hombre que ha salido de la transgresión y es restaurado. Estas cosas fueron reveladas en nosotros por la luz que Cristo nos había dado, y con la cual nos iluminó.

Encontramos que esta luz era una guía suficiente para llevarnos a Cristo, de quien provino; y nos permitió recibir a Cristo, y a testificar que Él moraba en nosotros. Por medio de él llegamos a entrar en el nuevo Pacto, para llegar a ser herederos de la vida y la salvación. En todas las cosas encontramos la Luz, la cual es Cristo, con la cual fuimos iluminados nosotros y toda la humanidad, la cual era suficiente para dar vida y salvación eterna; y que todos los que tenían esta luz en sí mismos, no necesitaban que ningún hombre les enseñara, sino que el Señor era su maestro, por la luz en sus conciencias, y ellos recibieron el ungimiento santo. De modo que nos alejamos de todas las enseñanzas de los hombres, de sus alabanzas, templos y bautismos, y de nuestras propias palabras, profesiones, y prácticas de la religión, en el tiempo antes que el celo obrara por medio de nosotros, y llegamos a ser ignorantes por la causa de Cristo, para que pudiéramos llegar a ser verdaderamente sabios. Por medio de esta luz de Cristo en nosotros fuimos sacados de todos los caminos falsos, las predicaciones falsas y los ministerios falsos, y nos reunimos frecuentemente y esperamos al Señor en puro silencio. Escuchábamos la voz del Señor, y sentíamos su palabra en nuestros corazones, que quemaba y derribaba todo lo que era contrario a Dios, y obedecíamos la luz de Cristo, y seguíamos los movimientos del espíritu puro del Señor - tomamos la cruz para crucificar todas las glorias terrenales, las coronas y los caminos, y nos negamos a nosotros mismos, nuestras relaciones, y todo lo que estaba entre nosotros y el Señor. Escogimos sufrir con Cristo y por su nombre, en vez de disfrutar de todos los placeres de la tierra, o todas nuestras profesiones y prácticas anteriores, sin el poder y el espíritu de Dios.

Mientras esperamos al Señor en silencio, como lo hicimos a menudo juntos por muchas horas, con nuestros corazones hacia Él, estando en la luz de Cristo alejados de todos los movimientos y deseos carnales, frecuentemente recibimos el derramamiento de su espíritu sobre nosotros, y nuestros corazones estaban muy felices, y nuestras lenguas se soltaron, y nuestras bocas se abrieron, y hablamos en nuevas lenguas, como el Señor nos dio a que pronunciáramos, y su espíritu nos guió, el cual fue derramado sobre sus hijos e hijas. Por medio de esto, cosas indecibles fueron hechas manifiestas, y la gloria del Padre fue revelada. Entonces comenzamos a cantar alabanzas al Señor Dios Todopoderoso, y al Cordero, quien nos ha redimido para Dios, y nos sacó de la esclavitud del mundo, y le puso fin al pecado y a la muerte.

Todo esto por medio y a través de la luz de Cristo dentro de nosotros; y mucho más se puede declarar acerca de esto (lo cual no se creería), de la manifestación del espíritu eterno que nos fue dado. Pero éste es el resumen: la vida y la inmortalidad fueron llevadas a la luz, poder de lo alto y sabiduría fueron manifestados, y el día eterno se apareció a nosotros. El Sol gozoso de justicia se levantó y brilló para nosotros y en nosotros, y recibimos la unción santa, el Consolador eterno. El heredero de la promesa fue llevado a reinar sobre la tierra, y sobre el infierno y la muerte, por medio del cual entramos en una unión eterna, y una comunión, y un pacto con el Señor Dios, cuyas misericordias son seguras y sus promesas nunca fallan. Fuimos llevados de la muerte a la vida, y fuimos cambiados del poder de Satanás a Dios, y nos unimos alejándonos de todos los malos pastores, y nos sacó de las áridas montañas, para llevarlos al redil de paz y descanso eterno; y el Señor ha obrado cosas poderosas y maravillosas por nosotros, por medio de su propio brazo extendido.

Habiendo sido preparados por el Señor, y habiendo recibido el poder de lo alto, fuimos hacia adelante como el Señor nos mandó, dejando todas las relaciones, y todas las cosas del mundo atrás, para que podamos cumplir la obra del Señor, a la cual Él nos ha llamado. No consultamos carne ni sangre, ni cualquier criatura, ni tomamos consejos de los hombres, sino solamente del Señor, quien levantó nuestras cabezas sobre el mundo y todos los temores y las dudas, y estaba con nosotros en poder y dominio sobre todo lo que se nos oponía, lo cual era grande y poderoso. Pronunciamos la palabra del Señor, y no dejamos nada afuera; y hicimos que los sordos oyeran, que los ciegos vieran, y que el corazón que estaba endurecido fuera despertado; y el temor del Señor estaba delante y detrás de nosotros, y se apoderó de nuestros enemigos.

Primero viajamos saliendo de Westmoreland a través de Cumberland, Northumberland y hacia algunas partes de Escocia y Durham, Yorkshire, Lancashire, Cheshire, etc., y en todos esos lugares encontramos mucha oposición, sufrimientos y tratamiento cruel de parte de hombres de todas clases. Cada cárcel puede testificar acerca cuánto tiempo pasaron sin tener a alguno de nosotros encarcelado estos seis años; y escasamente una iglesia o mercado puede hacer menos que testificar acerca de qué golpizas, magulladuras, arrastradas y peligros hemos sostenido. Que el testimonio de Dios en todas las conciencias de los hombres testifique de la crueldad que sufrimos, y también de nuestra paciencia e inocencia después de todo lo que ellos nos habían hecho.

Cuando estaba en Londres, una noche él vio a un grupo de jornaleros que trabajaban en el campo teniendo competencias de lucha libre después del trabajo. Burrough fue hacia ellos. Cuando se había terminado el combate, preguntaron si alguien quisiera entrar en el cuadrilátero para desafiar al ganador. Burrough se metió en medio de esos rufianes, e inmediatamente comenzó a predicar el evangelio. Los sorprendidos hombres escucharon atentamente, siendo muchos de ellos convencidos y uniéndose con los cuáqueros. De manera que este ministro de Cristo predicó tan convincentemente que para 1676 habían 10,000 cuáqueros en Londres.

¡Pero qué adversidades pasó él! Fue frecuentemente injuriado, difamado, abofeteado y golpeado con varas; y conocía lo que era el encarcelamiento, los grandes peligros, y las amenazas a su vida. Pero nada podía hacer que este héroe retrocediera; siempre estaba trabajando, y rara vez tenía tiempo para descansar. En su predicación era muy bien recibido, y elocuente en sus discursos, y tenía la lengua (de acuerdo con lo que un autor eminente relata, que lo conocía desde su juventud) de un orador erudito, para declararse a sí mismo hacia los entendimientos y conciencias de todos los hombres que él conocía. También era un gran escritor, y frecuentemente participaba en discusiones con aquellos que eran de otras persuasiones, no escatimando ningún dolor, donde él pensaba que podía servir al Señor y la iglesia.

Eduardo Burrough le escribió una carta al Protector, en la cual le dijo que la controversia del Señor estaba en su contra, porque no había sido fiel en la obra de Dios; más bien había llevado su reposo y su tranquilidad hacia una sublime montaña de orgullo y vanagloria; habiéndose establecido a sí mismo para ser adorado, y cantando sus propias alabanzas, sin dar gloria ni honor hacia Dios. Más aún, él no había llevado a cabo los votos que le había hecho al Señor en un día de angustia; y ahora él permitió que la grave opresión, la crueldad, y la tiranía actuaran en su nombre, por medio de encarcelamientos y persecuciones injustas del pueblo del Señor. Le dijo que por lo tanto el Señor traería sus juicios sobre él, a menos que se arrepintiera y dejara de perseguir al pueblo de Dios. No importa cuán audazmente Burrough escribiera esta carta para Cromwell, sin embargo yo no creo que él haya mostrado ira con esto. Aún así Cromwell escuchó demasiado los halagos de esos maestros, [congregacionalistas puritanos, bautistas, y presbiterianos] los que ahora estaban en el poder en vez de los episcopales, y lo exaltaban como su ídolo por medio del aplauso. Y él, reverenciándolos como si fuera alguien que puede fortalecer su autoridad con la gente, pasaba por alto las graves persecuciones, que por su instigación siguieron en contra de los cuáqueros.

Burrough era un ministro tan efectivo que se le había dado el sobrenombre de Boanerges, el mismo que Jesús le dio a Juan y a su hermano Jacobo, que significaba Hijos del Trueno.

Lo que sigue son varias de sus carta más destacadas. También en este sitio se encuentran sus Memorias que contienen muchas otras cartas.

Alrededor del fin del año 1653, o al comienzo del 1654, Eduardo Burrough fue encarcelado por escribir una carta de reprobación cristiana a uno que estaba viviendo en gran impiedad. Durante este encierro él preparó la publicación del manuscrito que viene a continuación:

(Los comentarios y aclaraciones del editor del sitio vienen entre corchetes[ ]).

Una

advertencia del Señor

a los habitantes de Underbarrow, y así a todos los

habitantes de Inglaterra,

Con la manera de mi paso por el mundo oscuro,
(donde los simples ven los engaños del hombre de pecado en sus acciones que imitan al espíritu verdadero),
para advertir a todos a que sigan la luz verdadera en el interior, que lleva hacia Dios,
y a tener cuidado con la voz "he aquí," y "he allá."

A ustedes los habitantes (aquellos que son profanos y aquellos que profesan creer) de Underbarrow, [la aldea donde Eduardo Burrough vivió su niñez en el condado de Westmoreland, Inglaterra], ustedes mis vecinos y compatriotas de acuerdo a la carne (pero extraños de acuerdo al Espíritu), a todos ustedes que están en la adoración habitual, formal, tradicional de los paganos, y bajo el ministerio estéril, seco y vacío del hombre, que permanece en la voluntad del hombre, y ha procedido de las intenciones e imaginaciones carnales del hombre caído, que no están de acuerdo con Dios ni con la práctica de los santos en las edades y generaciones anteriores; ante todos ustedes yo aclaro mi conciencia en la presencia de Dios al declarar a ustedes en escrito debido a que no puedo tener libertad (por medio de la sutileza de la serpiente, quien siempre obra para prevenir que la verdad viviente sea declarada, cuyos engaños deben ser descubiertos y manifestados), para declarar en palabra entre ustedes: he sido enviado por el Señor, movido por él para venir, y declararles a ustedes la palabra del Señor, para dirigir sus mentes hacia donde deben esperar para alcanzar el verdadero conocimiento del Señor y hacia aquella única cosa necesaria para el bienestar eterno de sus almas; y para destapar los engaños de la serpiente, quien obra en el maldito ministerio engañoso que es sostenido por ustedes, por el cual sus almas son mantenidas en la muerte, y sus mentes oscuras sólo son alimentadas y nutridas por las expresiones y declaraciones pintadas y con forma de serpiente que vienen de la sabiduría carnal y el conocimiento del cerebro de sus asalariados [sacerdotes o ministros pagados], que camina en el camino del falso profeta de Israel, que el verdadero profeta llamó perros mudos y codiciosos. Varias veces el Señor, por su espíritu eterno que obra en mi, me ha movido a ir hacia sus congregaciones y asambleas; Él mismo es el testigo que yo no vengo de parte del hombre, ni por la voluntad del hombre, sino contrario a la voluntad y deseos del hombre. Yo vine en aquello en lo que permanece el verdadero ministerio de Dios, ahora como siempre lo ha sido, que los verdaderos profetas, Jeremías y Jonás, testifican lo mismo, y como el apóstol Pablo [vino]; (como es conocido por ustedes bajo quienes yo hablo), yo no puedo tener libertad para declararles a ustedes la verdad de Dios, quien no vino a ustedes con palabras seductoras, ni con lo que yo había reunido de las escrituras que están fuera de mi, ni para hablar mis propias imaginaciones y concepciones, (como lo hacen sus falsos asalariados), sino a declarar la palabra del Señor para convencerlos de sus entendimientos oscuros, para que ustedes puedan ver los engaños por los cuales ustedes son, y han sido, llevados; y que sus almas puedan ser redimidas para Dios, fuera de las adoraciones imaginadas del mundo, para adorar en espíritu y en verdad. Oigan la palabra del Señor ustedes, pueblo, todas sus ordenanzas carnales tradicionales y observancias son una abominación para el Señor, todas sus oraciones y alabanzas son odiosas ante su vista, porque toda su adoración es una imitación y una imaginación de la mente oscura del hombre, y nunca fue ordenada por Dios; por lo tanto consideren todos ustedes, pueblo, lo que ustedes están haciendo, y no rechacen al Señor [sus palabras que yo les escribo], ni su verdad eterna, sino aprecien su tiempo, y ahora busquen al Señor mientras él puede ser hallado, y llamen su nombre mientras él está cerca.

Sus almas son guardadas en la muerte bajo su ministro muerto, y bajo sus doctrinas muertas, razones muertas, puntos y usos, que él habla al tomar de las escrituras que describen las condiciones y experiencias de los santos, pero él es un enemigo de la sustancia [Cristo], y a aquellos en quienes las mismas condiciones son manifestadas en el poder de la verdad; y él se muestra a sí mismo que está en la misma generación como aquellos que tenían la apariencia de piedad pero negaron el poder de ella; teniendo la letra como los fariseos tenían, pero persiguiendo la sustancia [Cristo] como ellos hicieron. Todo el pueblo considere si él [su ministro de muerte] no está en la generación que profesa a Dios y la verdad como los escribas y fariseos hicieron, mientras persiguen al Hijo de Dios, quien es la sustancia de la verdad dondequiera que él nace y es manifestado; él [su ministro de muerte] está en la generación de aquellos que profesaron que tenían la libertad de Abraham y que Dios era su Padre, pero eran de su padre el diablo porque ellos hacían sus obras; ellos hablaban pero no practicaban lo que predicaban, como se muestra que él [su ministro de muerte] es una muralla emblanquecida, un sepulcro pintado, contra lo cual Cristo, el hijo de Dios, clamó, quien era y es la luz por la cual todos los engañadores, asalariados, y maestros falsos fueron descubiertos y en contra de quienes clamó.

[Esta carta, junto con varios de los escritos de Burrough, es considerablemente más fuerte que la mayoría de los otros escritos de los primeros cuáqueros (aunque Jorge Fox también escribió algunas cartas fuertes). Yo estaba un poco preocupado de que podía haber hablado muy fuertemente al llamar a los ministros "engañadores" y más; pero entonces oí la Palabra del Señor en el interior decir que “hay miles de engañadores.” Yo sé que hay millones de maestros y predicadores, por lo tanto comencé a pensar que un “engañador” debe ser un predicador o maestro que sabe que está mintiendo, lo cual para mi es casi inconcebible; pero entonces me di cuenta que los ingresos de los predicadores y su prestigio dependen de su posición, y si algunos de ellos llegaran a darse cuenta de que lo que predicaron era contrario a las escrituras, como muchos versículos indican claramente, entonces admitir la verdad sería un riesgo considerable; por lo tanto, ellos escogen engañar deliberadamente al pueblo para poder proteger sus ingresos y estatus.

No descarte a Eduardo Burrough; en la hora más oscura de los cuáqueros, cuando cuatro cuáqueros habían sido ahorcados por los puritanos de Boston, él fue uno de los enviados a apelar al rey; y él aseguró una orden inmediata del rey Charles para dejar en libertad a veintisiete prisioneros cuáqueros en Boston que estaban programados para ser ahorcados en breve. Por lo tanto si el Señor le ordena a usted alguna vez a hablar palabras similares de condena y reprobación a un ministro de Babilonia, por lo menos usted podrá recordar que un verdadero gigante de los primeros cuáqueros habló palabras así fuertes de manera valiente en el pasado, (y no se olvide que el Señor habló palabras muy duras a los fariseos también).

Disponed batalla contra Babilonia, alrededor de ella, todos los que entesáis el arco.
Tirad contra ella, no escatiméis flechas;porque ha pecado contra Jehovah. Jer 50:14
.

Francis Howgill resumió la contundencia de Eduardo Burrough con las siguientes palabras:

La espada del Señor (palabras pronunciadas por la boca del Señor), era muy aguda en su mano; y cualquier persona con la cual él se encontraba, que caminaba según este tipo, estaban seguros de sentir el peso de su armamento y la fuerza de su golpe, por lo cual muchos han sido tan profundamente heridos que han gruñido como perros sobre él, en verdad como perros codiciosos, por su herida y golpe presente que él les dio; y aunque él era joven en años, estaba lleno de fortaleza y verdadero valor. El Señor a menudo, cuando él lo ejercitó en una guerra como esta, ha llenado su carcasa de astas pulidas, e hizo su arco para permanecer en fortaleza, y él era tan diestro y listo como cualquiera que yo conocí en su día, en contra del dragón y su poder, en contra de la bestia y sus seguidores; y en verdad él era muy imparcial, tenía un brazo especialmente bueno, y raramente fracasaba. Dios había llenado su boca con argumentos, de modo que él a menudo tenía éxito frente a muchos opositores.]

La luz, que es Cristo, yo testifico como manifestada en mi de parte de Dios, el padre de luz, llevándome diariamente a él para vivir en pureza y rectitud, alabado sea él para siempre; en esta luz veo que el maestro de ustedes es un asalariado, un perro codicioso y mudo, buscando su propia ganancia en su propio camino, uno que Dios nunca envió, sino que ha corrido y no fue enviado; por lo tanto él no los beneficia en absoluto. De esta luz, que es Cristo, yo declaro en contra de él, como sabiendo que él no tiene la palabra del Señor, sino sólo la letra [conocimiento de la Biblia]. Libremente declaro en contra de él y sé que él es un engañador y un anticristo porque una vez fui engañado por él, pero ahora a través del rico amor de mi padre, quien se ha dado a conocer a mi y ha brillado su luz eterna en mi corazón, lo veo a él y todos ellos como anticristos y no ministros de Cristo. De la boca del Señor yo lo declaro, que ustedes son guiados ciegamente por él, su guía ciego; y ustedes siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad viviente por su ministerio. Él pone cargas pesadas sobre ustedes. Él es la generación de aquellos que tenían la ley y los profetas, pero persiguieron a aquel que vino a cumplir la ley y quien es la sustancia de los profetas. Él tiene las condiciones y experiencias de los santos en la letra (las escrituras) pero [él no está entre ellos] que son llevados a testificar las mismas condiciones y el mismo camino derecho en el cual ellos caminaron. Él es un enemigo de todo el pueblo; a ustedes de parte de Dios yo declaro, él es aquel que Dios nunca envió a hablar su palabra a ustedes; él llama al bien mal, y al mal bien; y pone la luz por oscuridad y oscuridad por luz; y por lo tanto la aflicción es su porción, y la aflicción es la porción de todos los que lo sostienen. ¿Qué harán ustedes al final? Él los hechiza para observar ese llamado como una ordenanza de Dios que Dios nunca ordenó. ¡Pobre gente! Sus almas están en la muerte bajo el poder de la oscuridad y la corrupción, bajo su ministro muerto, y bajo sus observancias carnales; y sus mentes oscuras, su ingenio y su razón son sólo alimentadas, y así los enemigos del Señor son fortalecidos por él, y ustedes permanecen en la ignorancia y en la ceguera, y no pueden alcanzar las verdaderas riquezas; porque solamente Cristo es el camino al padre, la luz en todo hombre que lleva hacia el padre; pero esta luz él niega que ha iluminado a todos los que han venido al mundo, como varias veces él ha hecho conmigo en argumento; su negación hace de Cristo un mentiroso, y él no conoce el primer principio de la religión ni la luz que lleva a Dios; sino que él es un pagano, no conoce a Dios, y camina contrario a la verdad de Dios; él es un hipócrita diciendo y no haciendo. Sí, mis compatriotas, no sean engañados por él; pruébenlo por las escritura y vean cómo él camina de acuerdo a la declaración como ellos hicieron quienes eran ministros de Cristo, no por la voluntad del hombre; pero su ministerio es por el hombre y de acuerdo al hombre, y él recibió su llamado del hombre, como todos ustedes saben; pero aquellos que eran verdaderos ministros testificaron lo contrario, y ellos no recibieron su evangelio del hombre, sino por la revelación de Jesús. Los verdaderos ministros de Cristo, enviados por Cristo, testifican ahora lo mismo, porque Cristo es el mismo que siempre fue, que ahora es manifestado en los santos, y su ministerio es el mismo, que no es por el hombre, sino contrario al hombre; no sean engañados, Dios no será burlado, porque él es terrible, y su día es poderoso y espantoso, que vendrá sobre los paganos, y sobre los obreros de iniquidad, y sobre todos los engañadores e hipócritas. Toda su adoración carnal y ordenanzas y observancias sólo están burlándose de Dios y engañando [escondiendo los verdaderos deseos de su corazón]* con él, y no es más que una imitación y una imaginación de la mente caída del hombre, imitada por ustedes y sus ministros, alejados por las imaginaciones de la verdadera adoración de Dios, en la cual los santos en generaciones anteriores fueron ejercidos, quienes no fueron llevados por la imaginación como ustedes fueron, sino por el espíritu de Dios como todos los siervos de Dios lo son.

[*La adoración de la persona inmunda es un engaño: para esconder sus verdaderos pensamientos, sentimientos, e intenciones con pretensión sus labios honran a Dios, pero sus corazones están lejos de Dios, llenos de orgullo y lujuria por las cosas del mundo. Lo que ellos atesoran y desean en el mundo son sus verdaderos ídolos y dioses; porque la codicia es idolatría, ya sean cuerpos, sean casas, sea dinero, sean carros, sean vestimentas, sean sus artefactos, sea entretenimiento, sea cualquier cosa que no es Dios.]

Ahora, como siempre fue, el verdadero bautismo yo poseo [para reconocer la verdad de] aquello que es por el Espíritu Santo y con fuego, y el bautismo con un espíritu en un cuerpo nosotros testificamos; pero aquello que su sacerdote principal y falso asalariado sostiene, yo niego; no es de Dios sino que es una imitación y es una abominación ante la vista de Dios; y por lo tanto de Dios yo declaro en contra de eso y en contra de su asalariado que lo sostiene entre ustedes. La verdadera comunión de los santos yo poseo [para reconocer la verdad de] aquello por lo que tenemos unión en el pan que partimos, que es el cuerpo de Cristo, y la copa que bebemos es la sangre de Cristo, por la cual somos nutridos y alimentados para vida eterna; porque aquel que no come de la carne de Cristo y no bebe su sangre, no tiene vida en él; aquel entre ustedes que puede oír, que oiga, pero yo niego la comunión de ustedes porque es pagana y no más que una imitación, habiendo procedido de la imaginación del orgulloso. El partimiento del pan y beber la copa que ustedes hacen es una abominación que Dios nunca ordenó; y sus fariseos sostienen esto, sentándose en el trono de Cristo y de los santos como los fariseos se sentaron en el trono de Moisés, diciendo y no haciendo. Tengo [que reconocer la verdad de] el verdadero canto con el espíritu y con entendimiento, cantando en el espíritu, haciendo melodía en el corazón al Señor; este canto estaba y está entre los santos en la iglesia de Cristo; esto le agrada mucho a Dios porque no es una imitación ni una tradición como el canto de ustedes, sino que es un verdadero sacrificio, el canto de los redimidos, que ninguno puede aprender sino los redimidos del Señor, (quien ha venido y ha de venir), para cantar con cantos y gozo eterno sobre sus cabezas; pero el canto de ustedes es carnal, tradicional, y pagano, y es una imitación, y no tiene el espíritu de Jesús; sino tiene el espíritu del mundo, con el espíritu de los ebrios, malhablados, mentirosos, burladores, despreciadores, codiciosos, con el espíritu de ira, envidia, malicia, con el espíritu de Caín, y con el espíritu de los escribas y fariseos y los principales sacerdotes que persiguieron a los santos que cantaron en verdad en las generaciones anteriores; y ahora el engaño es convertido en una forma de canto, y aquellos que viven allí persiguen a aquellos que cantan en el poder. Porque así ha sido siempre que aquellos que viven en la profesión de la palabra exteriormente persiguen a aquellos que viven en el poder de lo que fue profesado; y allí [en la profesión de la palabra exteriormente] están ustedes y su asalariado.

Pero ustedes deben saber que el Señor les pedirá cuentas a ustedes y le dará a cada hombre su recompensa de acuerdo a sus obras. Ustedes y su sacerdote han obtenido la forma del bautismo, y de la comunión, y del canto, y de la iglesia; pero el poder y la sustancia de estas ordenanzas usted no conocen porque están escondidas de todos los ojos buitreros y de la generación de los fariseos y serpientes, quienes son llamados "maestros" por los hombres, y quienes tienen el lugar principal en las asambleas, como su asalariado ha tenido, y quien es llamado maestro por los hombres ya que ellos eran aquellos contra quienes Cristo clamó ayes. La verdadera predicación de Jesucristo crucificado nosotros poseemos [para reconocer la verdad de ella] y nosotros testificamos, porque esta predicación no es en la voluntad del hombre, ni en forma ni en costumbre, y es necedad para la sabiduría del mundo ahora, como siempre lo fue; esta no es con las palabras seductoras de la sabiduría del hombre sino que está en la demostración del espíritu y del poder; y la predicación de la palabra de fe, que está cerca de ustedes en su boca y en su corazón, esa predicación poseemos porque la fe viene por oír esta palabra predicada. Y la oración con el espíritu de la verdad nosotros poseemos porque esa oración no viene de la mente del hombre, sino que somos llevados a ella, no por costumbre, forma o tradición, sino por el espíritu eterno que procede de Dios, que tiene acceso libre a Dios, que Dios oye y acepta; porque la iniquidad ha sido limpiada de nuestros corazones y no es considerada, porque aquel que considera la iniquidad en su corazón, Dios no oirá su oración; pero la predicación y la oración de su asalariado yo niego porque esas son abominaciones para el Señor, porque su predicación aleja de Dios, es mantenida en su propia voluntad, en su propio tiempo, en forma, costumbre y tradición; y sus almas no son consoladas por esto, ni es la verdadera fe conocida entre ustedes; porque ¿cómo puede él, siendo malo, hablar cosas buenas? Un árbol corrupto no puede dar buen fruto, dijo aquel que clamó ayes a aquellos que predicaron pero no hicieron lo mismo, y su asalariado es de esta generación. Entonces, ¿cómo puede él enseñar y dirigir hacia la verdadera religión? Él niega la piedra angular, el primer principio de la religión, la cual es el fundamento que ningún otro puede poner, la luz de Dios, que ha iluminado a todo el que viene al mundo, pero que él niega que ha iluminado a todos.

¡Pobre gente! Yo me compadezco de sus almas (Dios es mi testigo), de verlos a ustedes en la oscuridad, en ignorancia, ceguera, e mortandad bajo su asalariado muerto y bajo su predicación muerta y tradicional. Sólo su sabiduría, razón y mentes oscurecidas son alimentadas y fortalecidas por su predicación; y todos ustedes sólo están edificando sobre la arena, oyendo pero no haciendo; y nosotros que hemos sufrido la pérdida, y hemos sido testigos de la destrucción de ese edificio, ahora declaramos libremente en contra de ella dondequiera que esté, porque conocemos la profundidad, altura y anchura de toda su profesión y toda su adoración y observancias carnales; y la palabra de Dios es un fuego, que quemará, y como un martillo, que derribará todas sus adoraciones imaginadas y ordenanzas carnales. Su oración [la de su asalariado] es una abominación al Señor porque es como la de ellos, contra lo cual el hijo de Dios clamó ayes, quienes estaban orando en las sinagogas y hacían oraciones largas; y la oración de todos ellos nosotros negamos porque sus oraciones son como eran las de los escribas y fariseos, quienes fueron llamados maestros por los hombres como ellos lo son ahora y quienes eran decidores pero no hacedores como lo es su asalariado. Por lo tanto todos ustedes consideren y comparen estas cosas, si es que yo les declaro la verdad, sin hacer acepción de personas. Si yo digo una mentira, entonces que yo sea contado como maldito para siempre; y todos ustedes que son simples, que están buscando a los vivos entre los muertos, quienes están en la simpleza, buscando la verdad, y sin embargo son hechizados para observar lo que Dios nunca ordenó, y a buscar a Dios en una manera que él nunca fue hallado, porque sólo Cristo es el camino al padre, santificado en todas las generaciones; por ustedes yo manifiesto los engaños de su asalariado y sacerdote principal, quien está en el camino de Balaam, siguiendo la paga de la injusticia, y yo les aconsejo de la boca del Señor que cesen en el hombre cuyo aliento está en su nariz y de todas sus observancias carnales acostumbradas que Dios nunca ordenó y que es sólo una imitación y una imaginación; sus almas son mantenidas en la muerte bajo el poder de corrupción, orgullo, borrachera, codicia, mentalidad terrenal, desenfreno y la naturaleza lujuriosa que gobierna está en ustedes; y entre ustedes está la generación que se acerca a Dios con sus sonrisas, pero sus corazones van tras la codicia y están lejos del Señor; ustedes adoran a un Dios desconocido. Nuestros perseguidores del verdadero Dios y de sus siervos como siempre lo fue en todas las generaciones por los sacerdotes en el pueblo, como lo es ahora con ustedes y su sacerdote; aquellos que profesan la verdad en la palabra, persiguieron a aquellos que testificaron el poder, la cosa horriblemente sucia que se ha cometido entre ustedes, y a ustedes les gusta que sea así, pero ¿qué harán ustedes al final? Ustedes están en la generación de sus antepasados, quienes hablaron bien de los falsos profetas, pero persiguieron a los verdaderos profetas; porque ahora están entre aquel que tiene la palabra del Señor de la boca del Señor para declararle a ustedes; ustedes lo vituperan y se burlan de él y lo desprecian y lo persiguen, pero aquel que habla las imaginaciones de su propio corazón, a él ustedes poseen y oyen. Por medio de esto ustedes muestran que son aquellos de quienes Cristo habló, que reciben a aquellos que vienen en su propio nombre, pero no reciben a aquel que viene en el nombre de su padre. Arrepiéntanse y vuélvanse al Señor no sea que sus juicios vengan sobre ustedes y los destruyan con una destrucción total. El día del Señor es terrible y espantoso, que vendrá sobre los impíos y sobre todos los obradores de iniquidad. Averguéncese ustedes paganos, ustedes mantenedores de los perros mudos y codiciosos, y sostenedores de la cosa horrible y sucia, los perseguidores de la semilla justa, los condenadores de los justos, y la generación de serpientes que claman "suéltenos a Barrabás." Ustedes son de la generación de hipócritas, que profesan a Dios, pero persiguen al hijo de Dios donde él es manifestado, ¿de esta generación en la cual ustedes están será toda la sangre de los justos requerida incluso de Abel? Arrepiéntanse y cesen todos sus caminos y acciones anteriores, del orgullo, borrachera, codicia, y opresión, de mentir, jurar, de las fiestas, y lascivia, y placeres vanos, porque el día del Señor viene que quemará como un horno, y los orgullosos, y todos los que hacen iniquidad, serán como rastrojo, completamente secos. Porque el Señor será vengado de sus enemigos, y se vengará en llamas de fuego sobre todos los que no conocen a Dios, y que no obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. ¿Quién puede permanecer cuando él aparezca? ¿Quién puede morar con las llamas eternas? Aquel que obra justamente y quien ha sido limpiado de la iniquidad. Pero entonces, ay a todos ustedes hipócritas y profesantes y a los impíos y profanos; todos ustedes serán partícipes de los juicios rectos y beberán de la copa de la furia del Señor. La indignación viene porque sus iniquidades son vistas, y sus transgresiones no están escondidas del Señor. Toda su profesión no los esconderá de la presencia del Cordero porque en sus sacrificios se encuentra que son engaño, y en sus ofrendas está la iniquidad; la boca del Señor lo ha hablado. Por lo tanto avergüéncese de toda su profesión y sus ordenanzas gloriosas carnales porque el Señor viene para descubrirlos a ustedes y hacerlos a ustedes y a sus asalariados visibles; porque Dios es puro y santo y ninguna iniquidad habita con él ni nadie que obra maldad. Por lo tanto, cierra tu boca asalariado, que predicas por salario, adivinas por dinero, te apoyas en el Señor, y usas tu lengua para decir "así dijo el Señor", cuando el Señor nunca te habló. Tú estás en la generación de los escriba y fariseos; ustedes que lo sostienen a él deberían estar avergonzados porque ahora todo árbol que no produce buen fruto debe ser cortado; el Señor lo ha dicho. Su palabra es como un fuego, que quemará a todos los impíos; su palabra es más aguda que una espada de dos filos, que cortará y herirá la cabeza de los impíos; ustedes burladores y despreciadores, ustedes malhablados y mentirosos, ustedes orgullosos y codiciosos, ustedes de corazón alegre y lascivos; terrible es el día que vendrá sobre ustedes. El Señor dará a conocer su poder y se glorificará en la destrucción de ustedes a menos que ustedes se arrepientan y se vuelvan al Señor. Ustedes de corazón duro y rebeldes, las plagas de Dios vendrán sobre ustedes; por lo tanto aprecien su tiempo y arrepiéntanse, y teman al Señor Dios Todopoderoso, y dejen de lado sus caminos vanidosos e impíos, y confiesen sus pecados, y abandónenlos, porque los tales encontrarán misericordia.

Todos ustedes, pongan atención a la luz de Dios dentro de ustedes, y escuchen aquello que muestra lo que es pecado y y lo que es el mal, que les muestra sus mentes orgullosas, sus deseos carnales codiciosos y sus afectos, lo cual los revisa y los reprende por sus acciones impías; esta luz brilla en la oscuridad, pero la oscuridad no la puede comprender. Esta es la luz que ha iluminado a todo el que viene al mundo, y esta luz es Cristo, y aquel que sigue esta luz no camina en oscuridad sino tiene la luz de la vida; aquel que odia esta luz tropieza y camina en oscuridad, ignorancia y ceguera, como ustedes lo hacen, transformando la gracia de Dios en una licencia para la inmoralidad, y esta misma gracia es la maestra de los santos, la gracia libre de Dios ha aparecido a todos los hombres, que en todas las generaciones enseñó a los santos a negar la impiedad y deseos mundanales y los llevó a la pureza y la santidad. Esta gracia testificamos (alabado, alabado sea el Señor) para ser guiados por ella, que siempre ha sido la guía de los santos; y por la enseñanza de esta gracia, nosotros negamos a su asalariado y todos esos fariseos e hipócritas que se aprovechan de la gente pobre; y si ustedes dejan de poner comida en sus bocas, ellos incluso preparan guerra en contra de ustedes como hicieron los profetas falsos de Israel; y diariamente fuimos enseñados por la gracia en los caminos de Dios a hacer su servicio, alabanzas sean al único Dios de gloria para siempre, quien los ha reunido para si mismo, para ser enseñados sólo por la gracia, fuera de la boca de su asalariado, que una vez se aprovechó de nosotros; pero alabanza eterna y gloria a nuestro Dios quien en la luz nos ha mostrado la desnudez de su asalariado, su vergüenza, su hipocresía y engaño. En la luz eterna de Dios nosotros lo vemos, y todos los tales como guías ciegos, quien guía al pobre pueblo ciego en oscuridad e ignorancia; y en su ministerio nadie es capaz de llegar al verdadero conocimiento de la verdad eterna porque él no es ministro de Dios, sino un anticristo que niega que Cristo vino en la carne [su carne] y niega que la luz ha iluminado a todos, como varias veces él lo ha hecho conmigo; pero mi padre que es la luz y gloria ahora lo ha manifestado.

En la luz de Cristo Jesús lo veo como uno que ha corrido, a quien Dios no ha enviado; por lo tanto, él no los beneficia en absoluto. Él no hace diferencia entre lo precioso y lo vil en ustedes, ni los guía a discernir lo limpio de lo inmundo o lo puro de lo impuro en ustedes; sino que él habla una adivinación de su propio cerebro para alimentar sus mentes oscuras; y de la luz eterna manifestada en mi de Dios el padre, quien está sobre todo y encima de todo, yo declaro en contra de él y en contra de todos los asalariados y perros mudos codiciosos que buscan su propia ganancia en sus caminos como él lo hace; sabiendo que ellos son engañadores y guías ciegos, libremente declaro por los simples entre ustedes que son engañados y mantenidos en ignorancia por aquel bajo su ministerio muerto, seco, árido y vago. Arrepiéntanse ustedes, pueblo que está en el cautiverio de Babilonia bajo su mercader babilónico porque ahora el Señor está llevando a sus hijos e hijas fuera de Egipto, fuera de la esclavitud; y ahora aquel que ha llevado cautivo está siendo llevado al cautiverio. Alabanzas y honor sean al Dios de los santos para siempre, quien nos ha redimido de la boca de su pastor ídolo (quien se alimenta a sí mismo con la grasa), y [Dios] ha iluminado nuestras consciencias muertas y ha brillado en nuestros corazones su luz eterna; de esto he recibido libremente, y de esto establezco libremente para exponer los engaños de su asalariado.

Ahora es el día de su visitación, en el cual el Salvador del mundo está a la puerta y llama. Si alguno le abre, Él entrará. Por lo tanto aprecien su tiempo, y oigan la palabra del Señor, y pongan de lado las obras de oscuridad, mentiras, juramentos, burlas y desprecio, y el golpear a los otros siervos. Ay de ustedes, quienes golpean y que endurecen sus corazones en contra del Señor y en contra de aquellos que les declaran a ustedes la impiedad de sus caminos; el Señor vendrá cuando ustedes no se den cuenta, y les dará su porción con los hipócritas e incrédulos y los echará a las tinieblas de afuera. Arrepiéntanse y vuélvanse al Señor su Dios con llanto y lamento, y dejen todos sus caminos y acciones anteriores; cesen de la codicia y opresión, ustedes que son mayores; y cesen de la ligereza, vanidad y orgullo, ustedes jóvenes; y cesen de todos sus sacerdotes e iglesias, porque allí su ligereza, orgullo y mentes vanas son alimentadas y nutridas; así los enemigos del Señor son fortalecidos. Estimado pueblo, allí una vez tuve comunión con ustedes en su orgullo, ligereza y vanidad; y allí una vez estuvo mi gozo y deleite, pero ahora soy escogido por el Señor fuera de todas estas cosas, alabado sea él para siempre, para servir al Señor al declarar en contra de todas estas abominaciones y en contra de aquel en quien permanecen. Porque ay de las mentes orgullosas, vanas y ligeras, quienes están tropezando con las montañas, y cuyos corazones no están sujetos al Señor; en contra de estas abominaciones yo declaro como de parte del Señor, y les aconsejo de parte de Él a que se aparten de estas abominaciones porque el día viene cuando ustedes deben separarse de todos su amantes, un día de oscuridad y miseria.

Por lo tanto, aprecien su tiempo y escuchen la luz de Dios dentro de ustedes, que los reprende por sus acciones y palabras sucias e impías; esta vida los llevará a Dios y fuera de toda la suciedad si ustedes la obedecen. Esta luz separará lo limpio de lo impuro en ustedes y los llevará a ser enseñados de Dios y a tener unidad con Dios y con los santos, porque era en la luz que los santos tenían unidad. Esta luz los llevará fuera de sus alabanzas hipócritas y engañosas a adorar en espíritu y verdad. Esta luz los llevará al verdadero bautismo fuera de su imitación engañosa del bautismo, que su asalariado sostiene entre ustedes. Esta luz los llevará a la verdadera iglesia de Dios, fuera de su iglesia formal imaginada, y a la verdadera comunión de los santos y verdadero canto de Dios, fuera de su comunión y canto pagano.

Por lo tanto, todos ustedes piensen en la luz, porque la luz ha iluminado a todos, que es el Salvador y Redentor de aquel que la ama y lleva sus acciones a ella, pero es la condenación de aquel que la odia y no camina en ella; por lo tanto, pueblo entero, piensen en esta luz que es de Dios; esto los llevará a Dios; este es el camino al padre, y nadie viene al padre sino por mi, dijo él, quien era y es la luz. Amar esta luz y caminar en ella los librará de todas las cargas que los fariseos ponen sobre ustedes y de todos los impuestos de los cobradores de impuestos del faraón, y los llevará a los misterios del reino de Dios, para conocer a aquel que es invisible y que está presente en todas partes, sin embargo escondido de todas las mentes oscuras que viven en las imaginaciones e imitaciones como hacen ustedes y su asalariado. Si ustedes aman esta Luz, y caminan en esta Luz, ella los llevará a ser testigos de las escrituras, y la condición de los santos, de la cual ustedes sólo toman. Esta es la Luz de la cual ellos hablaron, quienes hablaron la verdad de Dios; y por causa de esta luz clamó Isaías, quien vivió en la obediencia de ella, en contra de los perros codiciosos y mudos, que buscaron su ganancias en sus propios caminos. Así clamaron Jeremías, Ezequiel, Miqueas y Malaquías en contra de los asalariados, y en contra de aquellos que dijeron 'El Señor lo dijo,' y Él nunca les habló; y en contra de aquellos que predicaron por salario y adivinaron por dinero; y enseñaron por la lana; y sin embargo se apoyaron en el Señor, como hace su fariseo, diciendo "¿No está el Señor entre nosotros?" A partir de la misma luz nosotros declaramos en contra de todos ellos y vemos que son una abominación para el Señor como ellos hicieron entonces; alabado, alabado sea el Señor para siempre porque ahora son manifestadas las abominaciones de la ramera que se sienta sobre muchas aguas y quien ha hecho a todas las naciones beber con el vino de su fornicación; y ahora ha venido el juicio de los pobres y el día en el cual ella debe beber el vino de la ira de Dios; y aquel que es sabio y es de esta luz clamó ayes en contra de aquellos que hablaron pero no hicieron; y en contra de aquellos que tenía los lugares más altos en las asambleas, y fueron llamados Maestros por los hombres. De esta misma luz yo doy testimonio que es manifestada de Dios el padre de luz, y no estoy avergonzado de declararla ante los hombres; porque aquel que niega a Cristo ante los hombres, debe ser negado por Cristo ante el padre; y esta luz vivió en los santos y habló por ellos quienes fueron llamados locos y engañadores de aquellos que profesaron la verdad en palabras pero persiguieron a aquellos en quienes el hijo había nacido y manifestaron en cuál generación ustedes y sus sacerdotes muestran diariamente que son. Por lo tanto arrepiéntanse y humíllense ustedes de mente altanera y espíritus elevados porque el Señor está en contra de ustedes, y oigan a la luz de Dios en ustedes, y esperen en aquello de acuerdo a lo mayor, y cesen de todas sus adoraciones formales, habituales y tradicionales, y de todos sus maestros mudos, quienes son anticristos y que negaron que la luz había iluminado a todos. Esta luz es el único camino al padre, y todos los que vienen a Dios deben seguirla y caminar en ella; porque aquel que no camina en esta luz camina en oscuridad y tropieza y no sabe dónde va; y allí están todos los sacerdotes y personas en oscuridad e ignorancia, quien no camina en la luz. Amen la Luz y obedézcanla. Los separará de toda la suciedad y corrupción y los llevará hacia la pureza y santidad, sin la cual nadie verá a Dios. Allí está su maestro, siempre presente con ustedes, quien les enseña a negar la impiedad y los malos caminos del mundo.

Aquel que caminó en la luz, por esta luz, vio que todo el mundo estaba en la maldad, mientras aquellos en el mundo estaban diciendo que eran de Dios; y todos los que son de Dios oyen a aquellos que moran en la luz; pero aquel que desobedece esta luz sigue a los guías ciegos y se establecen maestros para si mismos habiendo tenido comezón por años; y este ministerio es del hombre y ellos son llamados al ministerio por los poderes terrenales, por magistrados terrenales, o en Oxford, Cambridge, Newcastle. Todos los así llamados ministros son por el hombre y su evangelio es todo del hombre, pero el evangelio verdadero no lo es; y aquel que tiene la palabra de Dios para declarar de parte de Dios, su llamado no es por el hombre, ni va él al hombre para ser aprobado; porque aquel que predica el verdadero evangelio no consulta con carne ni sangre; y así es ahora, lo mismo que testificamos, que son ministros del evangelio eterno, no llamados por el hombre, sino por Dios, alabado sea el Señor para siempre, de generación a generación, quien se ha revelado a sí mismo a los bebés y se ha escondido de los sabios y prudentes de este mundo. Cierren sus bocas, ustedes ministros que son del hombre, cuyo evangelio es de acuerdo al hombre, porque ahora el Señor se está levantando, cuyo Ángel ha ido a predicar el evangelio eterno. Canten alabanzas al Señor para siempre ustedes redimidos, quienes fueron comprados para sacarlos del ministerio vacío, muerto y engañoso, que es por el hombre, para ser verdaderos ministros del verdadero ministerio que es de Dios.

Por lo tanto avergüéncese ustedes sostenedores del ministerio engañoso, que es sólo el ministerio de hechicería, por el cual sus ojos son oscurecidos, y bajo el cual sus almas están en ceguedad e ignorancia bajo el poder de brujería y hechicerías. Sean confundidos ustedes apóstatas, quienes una vez oyeron la palabra con gozo y la recibieron; quienes una vez estuvieron entre nosotros, sin embargo no eran de nosotros; quienes han escogido la gloria de este mundo en vez de la verdad eterna, y han vendido su primogenitura de la heredad eterna para satisfacción de sus mentes terrenales con los tesoros terrenales. Oigan la palabra del Señor ustedes siervos perezosos, quienes no están permaneciendo para esperar a Dios, que comen y beben con los borrachos, y golpean a sus consiervos, y ahora se han transformado en aborrecedores, burladores y maldecidores; el Señor vendrá repentinamente y los cortará a todos ustedes, y les dará su porción en el lago que quema con fuego a menos que ustedes se arrepientan. Arrepiéntanse ustedes apóstatas y consideren que ustedes se han olvidado de Dios, ahora mientras tienen tiempo, antes de que el Señor jure en su ira que ustedes no entrarán; escuchen aquello que los convence de su inmundicia, la luz de Dios dentro de ustedes, que eternamente nos dará testimonio de que es verdad, y esta luz será su condenación, porque ustedes amaron la oscuridad en vez de la luz. Ustedes han regresado con el perro a su vómito, y con la puerca a revolcarse en el fango; su fin posterior es peor que su comienzo y la parábola se cumple en ustedes, por mentir en contra de la verdad el Señor les suplicará, y la angustia será su porción para siempre, porque los mentirosos no entrarán en el reino de Dios. Por lo tanto, que todo el pueblo tema al Dios viviente y aprecie su tiempo, y vean dónde ustedes están; ustedes son los siervos de quien ustedes obedecen. Todos deben dar cuenta al Dios viviente y deben recibir de acuerdo a lo que han hecho en el cuerpo. En una hora así vendrá el maestro, de la cual ustedes no saben y pedirá cuentas de su mayordomía; porque Dios le ha dado un talento a cada hombre. Por lo tanto, no gasten su tiempo en la maldad y en la profesión engañosa de Dios, alimentando sus mentes oscuras con la predicación muerta y formal de su fariseo muerto, carnal y ciego; sino escuchen la luz de Dios dentro de ustedes y mejoren su talento; el buen siervo fiel mejora su talento para el honor y riquezas de su maestro, pero el siervo perezoso lo esconde en la tierra, viviendo en la inmundicia, diciendo que no tiene poder. Ahora vean qué siervo son ustedes y lean su propio interior [vuélvanse a su interior], cómo ustedes están cubiertos en la presencia del Dios viviente, porque ay de aquel que no está cubierto con el espíritu del Señor. Los siervos de Dios producen fruto para Dios y llevan la imagen de su padre; y los siervos del diablo producen los frutos de la oscuridad y llevan la imagen del diablo, lo cual es glorioso para el ojo carnal, y alimenta la mente carnal. La simiente de la mujer es sólo una en todas las generaciones, y la simiente de la serpiente es sólo una, que siempre gobernó y está gobernando y reinando en los hijos de la desobediencia, quienes son desobedientes a la luz de Dios dentro de ellos; y entre las dos simientes está la enemistad, la una contra la otra. Cada simiente es conocida por su fruto; la vieja botella derrama su vino viejo; la nueva botella, nuevo vino. Por lo tanto, que todo el pueblo se sumerja en su interior [vuélvanse a su interior], y colecten todos sus pensamientos errantes, imaginaciones, afectos y deseos; y vean qué semilla es cabeza [gobierna] en ustedes, y vean detrás de qué se van sus deseos y afectos, porque donde está su corazón, allí está su tesoro; vean qué profesan de Dios en sus almas, y de qué ustedes pueden testificar, porque aquel que cree tiene el testimonio en si mismo y que la fe es la victoria sobre el mundo; aquel que lo puede recibir, que lo haga.

Estimado pueblo, yo he declarado libremente a ustedes la verdad y el amor de Dios esparcido de mi corazón a sus almas, y por causa de la Simiente dentro de ustedes, que está en la muerte, cautivo bajo su sabiduría, yo he hablado la palabra del Señor, que si ustedes la poseen [reconocen que es así] y moran en ella, será el favor de la Vida, y en gozo eterno ustedes dan testimonio de que yo digo la verdad en lo que he declarado; pero si ustedes endurecen sus corazones, y patean en contra de la Verdad, y en contra de lo que he declarado, será el favor de la muerte para la muerte, y en tormento eterno y miseria ustedes darán testimonio de mi en lo que yo digo, porque yo hablo a aquello que debe ejercitar la conciencia en cada uno de ustedes, y a eso en ustedes yo he aclarado mi conciencia, y he liberado mi espíritu. Este es el día de su visitación; la boca del Señor lo ha hablado. Recuerden que a ustedes se les ha mostrado los engaños en los que ustedes viven, y se les ha advertido de la miseria y desolación que vendrá sobre ustedes a menos que pongan estas cosas en su corazón y se vuelvan al Señor. Me despido.

Por aquel que es despreciado, y burlado entre ustedes, quien no es más grande que su Señor,
y por lo tanto se contenta de ser llamado blasfemo y seductor,
como aquel a quien sirvo lo fue,
por aquellos de la generación de ustedes.
        Eduardo Burrough

A todos ustedes mis compatriotas de todo grado, quienes son habitantes de Underbarrow, yo he aclarado mi conciencia y libremente declarado a ustedes la palabra del Señor, y he expuesto los engaños de su ministerio engañoso y de su ministro. Yo los he dirigido a ustedes a aquello en cada uno de ustedes que lleva hacia Dios, y que es el camino hacia el padre, que es la verdadera luz que ha iluminado a todo el que viene al mundo, y con esta luz todo el que ama y sigue no camina en oscuridad sino camina hacia Dios saliendo de la caída, de la maldición hacia el Ser; pero todos los que odian la luz y siguen la imaginación de sus propios cerebros y la adivinación de sus asalariados y fariseos, esta luz será su condena porque ellos no caminan en ella; aún esta luz que ha venido al mundo en cada hombre, aún el testigo en la conciencia que es puesto allí por Dios, darán testimonio para siempre en contra de ustedes y en contra de todas sus falsas adoraciones y asalariados, y dará testimonio de lo que he declarado que es verdad en este pequeño volumen cuando el libro de la conciencia sea abierto. Porque a la conciencia de todos los hombres soy manifestado en lo que les he declarado con respecto a su asalariado a quien Dios nunca envió, sino que está en el camino de los falsos profetas y fariseos, porque aquel que no permanece en la doctrina de Cristo no tiene a Dios, 2 Juan 1:9, sino es un anticristo y es del diablo. Con respecto a la luz dentro de ustedes, la luz dará testimonio de si misma, que cada uno de ustedes a quienes yo hablo tiene esta vida que muestra su pecado: sus mentiras, juramentos, orgullo y malos caminos, codicia y lascivia como pecado. Esta es la luz verdadera que es, como siempre lo fue, necedad y una piedra de tropiezo para los sabios. Esta es la luz que su fariseo niega que ha iluminado a todo hombre, y esta luz para siempre dará testimonio de que yo soy verdadero, y dará testimonio de este pobre pueblo entre ustedes que es despreciado y condenado por ustedes, y formalmente llamado cuáqueros, que son siervos de Dios, y a este pueblo yo reconozco como mis hermanos en los sufrimientos de Jesús y quienes son mi gozo en el Señor. Ahora, todo el pueblo en todas partes, a todos ustedes, una palabra del Señor (aunque yo he hablado en este pequeño volumen como movido por el Señor del cielo y la tierra a los habitantes de Underbarrow al declarar en contra de su falso maestro y falsas adoraciones que ellos sostienen), ahora libre y llanamente declaro en contra de todos ustedes maestros, oh Inglaterra, quienes son uno en la misma generación con aquel que se sienta en el trono de Cristo y de sus apóstoles, profesándose a sí mismos como enviados por Dios, pero caminando contrario a sus mandatos en los mismos pasos en los que caminaron los escribas y fariseos, quienes eran perseguidores del hijo de Dios, y contra quienes el clamó ayes. Ellos hablaron pero no hicieron, como hacen estos sus maestros; quienes son llamados Maestros por los hombres, como lo fueron los fariseos; y tienen los lugares más importantes en las asambleas, como ellos tuvieron; y oraban de pie, como hacen estos sus ministros profesantes. Ahora, la misma luz que siempre fue, que es Jesucristo, ha nacido y es manifestada y experimentada entre los santos, en la cual yo veo a todos sus maestros, oh Inglaterra, como embriagados con el vino de aquella que ha engañado a las naciones, quien se sienta sobre una bestia color escarlata, y está vestida de púrpura y escarlata, y adornada con oro y piedras preciosas, y tiene la copa de oro en su mano, llena de abominaciones, cuyo nombre está escrito en su frente, Misterio, Babilonia la grande, la madre de las rameras y abominación de la tierra. En esta luz yo declaro en contra de todos aquellos que están en la generación de los falsos profetas de Israel, quien busca su ganancia en sus propios caminos, y quienes roban la palabra de su vecino, y han tomado las palabras de los profetas de Cristo y de sus apóstoles y venden las imaginaciones de sus propios cerebros acerca de las escrituras, (que los hombres santos hablan abiertamente al pobre pueblo ciego), y enseñan por la lana; y si ustedes no ponen [comida] en sus bocas, ellos preparan guerra en contra de ustedes; y son llamados Maestros por los hombres, lo cual Cristo prohíbe. En contra de todos estos yo declaro libremente (como del Señor) que no son ministros de Jesucristo, sino son seductores y guías ciegos, y son anticristos. Ellos conducen al pueblo pobre y ciego en los caminos de la muerte y la destrucción; porque ellos no son ministros de Cristo si no permanecen en la doctrina de Cristo. Ellos han corrido, pero no han sido enviados por Dios, y por lo tanto sus almas no son beneficiadas por ellos, sino son dejadas en la naturaleza oscura y pagana, como sus frutos ponen de manifiesto; ustedes dependen de sus imaginaciones, y no del consejo del Señor. Por lo tanto, ustedes permanecen en la mentira, juramentos, borrachera, codicia, opresión y de acuerdo al curso del mundo; estas desigualdades están gobernando entre el pueblo, los sacerdotes, y los gobernantes en esta nación; desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, todos son dados a la codicia; desde el profeta incluso hasta el sacerdote, todos tratan falsamente. A todos sus asalariados y perros ciegos y mudos yo niego; todos los que son de Dios los niegan. Todos los que son de Dios son enseñados por Dios en los caminos de Dios, y el mundo siempre se ha burlado de ellos. Todos ustedes maestros, oh Inglaterra, son negados por aquellos que son enseñados por Dios y su maestro es la unción que no necesita hombre para enseñarles. Por sus maestros que están en el camino de los fariseos, ustedes son guiados ciegamente en los caminos de la oscuridad y la ignorancia, y llevados en toda su adoración carnal que toda parte de ustedes sostiene, y esta adoración es leer, cantar y predicar de las condiciones de los santos, quienes eran ministros de Dios.* Con la boca del Señor yo declaro libremente y niego en contra de todo esto, que no es una adoración a Dios, sino una imaginación y una imitación de la adoración de Dios.

[*Durante este tiempo la gente comúnmente cantaba salmos de David a los que se les había puesto música. Leer, cantar, orar, predicar y hablar acerca de las condiciones y experiencias de los santos no tiene beneficios para el crecimiento espiritual de nadie; la carne no aprovecha nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63. Cuando usted puede orar en el Espíritu o cantar en el Espíritu, (cuando el Espíritu le indica las palabras con las que debe cantar u orar), eso lo edifica a usted y cualquier oyente en la fe; cuando usted puede adorar con las palabras de la unción, proporcionadas por el Espíritu, esa es la única adoración que Dios acepta y desea, porque Dios debe ser adorado en Espíritu y Verdad.]

El Dios viviente y eterno del cielo y la tierra sólo es burlado por ustedes en su adoración imaginada; por su lectura de la condición de otro; por cantar acerca de condiciones que ustedes no viven; por predicar lo que es reunido externamente por la imaginación de ustedes; y por concebir [declarando su opinión] en lo que los profetas profetizaron, o lo que Cristo habló, quien era, y es la sustancia, y lo que los apóstoles testificaron. Todo lo que es carnal, pagano, y nunca fue ordenado por Dios, ni es la adoración del Dios verdadero. En contra de esta adoración yo declaro del Señor, estando en la luz eterna de Dios y sintiendo que es engañosa y una abominación para el Señor; siendo que soy redimido para Dios por su espíritu eterno, para adorar en espíritu y en verdad, y no limitado a un día, lugar o tiempo, ni en Jerusalén, ni en este monte; y liberado y redimido por Él de esta caída y el invento y tradición del hombre, que sólo es el sacrificio de Caín, o que Dios no acepta, pero es una abominación ante su vista, alabado sea el Señor para siempre. Oh Inglaterra, yo declaro otra vez, en contra de todos tus maestros y en contra de todas tus adoraciones [mi declaración] como de la boca del Señor, como movido por el Señor para hablarles esta palabra a ustedes. Ustedes han gastado su dinero todas estas muchas generaciones en lo que no es pan, y su trabajo en lo que no los satisface; todas sus adoraciones imaginadas y formales y tradiciones carnales y ordenanzas del hombre, el Señor ha levantado a sus siervos para declarar en contra de ellas. La misma luz que alguna vez manifestó adoraciones engañosas, y asalariados engañosos, y aquellos que clamaron paz, paz al pueblo cuando el Señor no trajo paz, ahora se ha levantado y habla en sus oídos. Oh nación, la misma luz eterna en la cual vivieron los profetas verdaderos, quienes clamaron en contra de aquellos que buscaron para su ganancia en sus caminos, y que clamaron en contra la cosa horrible e inmunda que es sostenida en ustedes, Oh Inglaterra; esta misma luz es manifestada en el pueblo despreciado llamado los cuáqueros en esta parte norte de la nación. Oh pueblo, sus maestros los han engañado, y han enseñado por lana, y se han alimentado con la gordura, pero sus almas están hambrientas por causa de ellos porque ellos son de la generación de aquellos que hablaron pero no hicieron; ellos aman el salario de la injusticia y siguen el error de Balaam como recompensa. Ellos han devorado almas por ganancias deshonestas, pero el único Dios verdadero se está levantando para derribar las montañas hasta hacerlas polvo y separar las rocas. En ti, oh tierra, el Señor manifestará su poder y extenderá su brazo para la liberación de sus escogidos, y para la redención de sus dos testigos,* que han sido asesinados en la gran ciudad en esta tierra,** por lo cual aquellos que habitan en la tierra se han regocijado y se han alegrado, y triunfaron en su matanza; el Señor está surgiendo para quitar a su rebaño de las manos del pastor ídolo [pastor de dioses falsos].

[* , ** Más referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Oh ustedes, pastores ídolos mudos* [pastor de dioses falsos], el Señor será vengado sobre ustedes porque ustedes han esparcido a las ovejas de su pasto, y han estrechado su mano en su ganancia deshonesta, y ya no usarán vestiduras para engañar; ustedes han engañado por mucho tiempo a los simples con sus mentiras, y por su ligereza, pero ahora ustedes son descubiertos y manifestados en la luz eterna de Dios, y ahora el ministerio de brujería no está escondido de los santos. Por lo tanto, oh Inglaterra, aquí está la palabra del Señor: sus profetas son personas ligeras y traicioneras, sus jueces juzgan por recompensa, y sus sacerdotes predican por ganancias, y sus oficiales encarcelan a los justos, y sus gobernantes son lobos de noche [que cazan a las ovejas en la oscuridad], y el Señor del cielo y la tierra se entristece con estas cosas; por lo tanto, oh tierra, tiembla en la presencia del Señor Dios de Jacob, porque Esaú llegará a ser un lugar para dragones, y será inhabitada en el día del luto; y la lamentación viene sobre ustedes, porque lo que el Señor no ha plantado, él arrancará; y todo árbol corrupto será echado en el fuego.

[*en su documento Con respecto a la Palabra, Jorge Fox calificó a todos los sacerdotes y ministros del cristianismo en su día de la misma manera: "Ellos son sacerdotes de Baal, quienes han abandonado el camino correcto, siguiendo el error de Balaam, corriendo en el camino de Caín, quienes amaban el salario de la injusticia, quienes siempre asesinan al justo, despreciando la primogenitura en lo particular." En Zacarías el Señor calificó a estos pastores como pastores insensatos, pastores falsos, pastores ídolos, y jefes de los machos cabríos.]

Todos sus jueces corruptos, y oficiales, y gobernadores, el Señor los cortará completamente de la faz de la tierra, y restaurará a los jueces de su pueblo como eran al principio, y consejeros como al comienzo; la boca del Señor lo ha hablado. Por lo tanto, oh tierra, prepárate para encontrarte con el Señor tu Dios por tu arrepentimiento, al quitar las obras de oscuridad; tu orgullo y tu opresión, oh nación, es vista por el Señor, y el llanto de los oprimidos por medio de tu orgullo y tiranía es oído en los oídos del Señor del Sábado, y él vengará la causa de los pobres y necesitados que son oprimidos por los sacerdotes en sus diezmos, por abogados en sus honorarios, y por los oficiales en sus tratos injustos. La simiente de Abraham será liberada, e Israel ya no estará sujeto al faraón, ni a sus cobradores de impuestos. Oh Inglaterra, en la parte norte de ustedes la luz de Dios ha surgido, que brilla claramente, y ` descubre la abominación de sus maestros y de su adoración, y somos audaces para declarar en contra de ellos, y en contra de todos sus oficiales corruptos, jueces, y gobernantes; y esta luz brillará en toda la nación, y será esparcida sobre los reinos, y el fuego debe ser encendido que el Señor ha prometido, que arderá como un horno, y los orgullosos y todos los que hacen mal serán como rastrojos. Este fuego procederá de la boca de los dos testigos, como lo hizo antes que fueran asesinados,* y devorará a los enemigos del Señor; la espada del Señor es desenvainada en ustedes, y puesta en las manos de aquellos que son odiados y despreciados por los gobernantes y oficiales, quienes son despectivamente llamados cuáqueros; pero ellos conquistarán por la espada del Señor, que el Señor ha puesto en sus manos, sobre países y dominios. Porque, oh nación, el Señor está con ellos, y sus gobernadores y oficiales injustos no los pueden dañar, ni un pelo en sus cabezas perecerá sin mi padre celestial. Es por un testimonio del amor del Padre hacia ellos que ellos sufren vergüenza y reproche, y algunos de ellos encarcelamientos por los gobernantes injustos, y por un testigo en contra de ellos que algunos de ellos son llevados ante aquellos. El Señor está escogiendo las cosas débiles de este mundo, y él está manifestando sus consejos a los bebés, y revelando su consejo y verdad eterna a los hijos, y mantiene sus tesoros escondidos de los ojos de los sabios, los buitreros; alabanzas, alabanzas sean a él para siempre. Porque el león de Judá está abriendo, y ha abierto el libro sellado;** que todos sus santos se regocijen para siempre. Este es el día de tu visitación, oh nación, en el cual el Señor te habla por la boca de sus siervos en palabra y escritura; por lo tanto, regresa al Señor tu Dios de donde has caído. Ahora, el Señor reunirá a sus joyas y escogidos de ti, y levantará a los muertos que son asesinados por sus maestros y fariseos, quienes se aprovechan del pueblo, quienes nunca fueron enviados por Dios a hablarles. Oh tierra, oye la palabra del Señor: apártate de todos sus maestros porque el Señor ha desenvainado su espada y la ha levantado en contra del falso profeta, y las copas de indignación serán derramadas sobre él y sobre todo el que lo sostenga en su fornicación y hechicería por la cual él engañó a los simples. Por lo tanto, para que ustedes no sean partícipes de sus plagas, aléjense de ellos; y que todo el pueblo tome en cuenta la medida de su luz dentro de ustedes con la cual el Señor ha iluminado a cada uno de ustedes, porque el Señor se ha levantado para enseñar a su pueblo él mismo, y él está cumpliendo su profecía en sus oídos. Oh nación, ellos ya no enseñarán cada hombre a su prójimo y cada hombre a su hermano, diciendo: "conozcan al Señor; porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el más grande de ellos, dijo el Señor; porque pondré mi ley en su interior, y la escribiré en sus corazones," Jeremías 31:33. El Señor está cerca de su gran obra maravillosa en ustedes, y todas las guerras y contiendas en ustedes, oh tierra, sólo han estado haciendo un camino para esta obra del Señor, pero no ha sido la obra que el Señor ha propuesto. Esta obra es dada a conocer a aquellos que temen al Señor y permanecen en su consejo. El Señor derribará la nación, y creará un nuevo cielo y nueva tierra, en la cual morarán los justos, en la cual todos los escogidos del Señor se regocijarán para siempre; y todos los reyes y nobles arrojarán sus coronas ante su gloria. Y todos los hombres de guerra se quitarán sus armaduras y armas de guerra. Y ninguna nación levantará más una espada en contra de otra nación. Porque el Señor establecerá justicia y paz; esto el Señor traerá a ustedes, oh Inglaterra, por medio de la destrucción de lo que ahora vive, y por medio de la resurrección a la vida de aquello que ahora yace en la muerte. Aquí, Overland, presta oído, oh pueblo, porque el Señor del cielo y la tierra ahora está volviendo el mundo al revés; todas las cosas viejas pasan; todas las cosas llegan a ser nuevas por el fuego; y por medio de su espada el Señor litigará con toda carne, y los muertos por él serán muchos. El Señor quitará a los jueces y oficiales corruptos, y su nombre ya no será hallado en la nación; el fuego es encendido y la espada es desenvainada; feliz es aquel que se guarda de luchar en contra del Señor en su obra, y felices son ustedes, oh hermanos, que permanecen fieles hasta el fin para ver que estas cosas se logren. Grande será la batalla; y ahora ha comenzado; muchos verán la muerte, y sin embargo vivirán para ver estas cosas.

[* , ** Más referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Al fin de este discurso, Eduardo Burrough sintió que su corazón era llevado a saludar a sus hermanos, comúnmente llamados cuáqueros, quienes habían sido llevados, por medio de la obediencia de fe, hacia la comunión religiosa los unos con otros en el Señor:

A todos los despreciados y condenados, quienes son perseguidos y vergonzosamente invocados por la generación de los sacerdotes principales, y por aquellos que viven en la profesión más alta de la palabra exteriormente, ustedes que son el desprecio de la nación, y la burla de todos los paganos, y son llamados cuáqueros; ustedes son mis hermanos, hijos de mi padre que han nacido del mismo vientre, y han comido del mismo pecho. Ustedes son los escogidos de este mundo, fuera de todas las glorias del mundo, y excelencia terrenal, y por lo tanto el mundo los odia; ustedes son sacados del camino ancho de la carne, y son separados de todo el mundo en sus caminos, adoraciones, y formas de religión; y ustedes son redimidos de las millas de todos los pastores ídolos mudos [pastores de dioses falsos], y tienen un Pastor, y son reunidos de todas las montañas, y fuera de los lugares desolados e inhabitados, y tienen calma en el agradable redil, donde están nuestros pastos verdes y frescos manantiales de aguas vivientes. Por fe con Abraham, ustedes han salido de su país natal, de su familia, y de la casa de su padre: con Moisés, ustedes han abandonado la gloria de la casa del faraón, y han escogido más bien sufrir aflicción entre el pueblo pobre y despreciado, que disfrutar los placeres del pecado. Grande será su recompensa, ustedes que son condenados; gloria, honor y felicidad eterna está preparada para ustedes si permanecen fieles hasta el fin. El Señor está con ustedes como uno que es poderoso y terrible; y por lo tanto, todos sus perseguidores serán avergonzados y confundidos. El sonido de la trompeta* es oído entre ustedes, lo cual hace que todas las naciones se pongan de pie, y a todos los paganos preguntarse, y todos los gobernantes, nobles y sacerdotes principales, están en consulta, combinándose para reprimir el ejército del Señor de los ejércitos,** que él está reuniendo; no teman, ni desmayen, porque el sonido de su trompeta causa una alarma, y hace temblar a todos los habitantes de la tierra, y todos se inclinan ante el sonido de ella, porque el sonido de ella es terrible para las naciones, para todos los reinos y dominios. El Señor del cielo es su capitán, quien cabalga sobre las nubes, y cuya gloria sobrepasa al mundo; y por lo tanto, ustedes obtendrán la conquista en la batalla, y todos sus enemigos huirán, y uno de ustedes perseguirá a mil, porque aquel que tiene todo el poder en su mano está con ustedes; y todos sus enemigos están limitados por él.

[* , ** Más referencias al libro de Apocalipsis como una experiencia personal e interior.]

Por lo tanto, no se desanimen por las palabras furiosas e hinchadas de sus adversarios, sino sean audaces y valientes con él porque de él es la victoria; y por su propia mano derecha él obtendrá la victoria. Ustedes son mis compañeros soldados, y miembros del mismo cuerpo, y mi gozo en el Señor. Permanezcan fieles al Señor, y sean audaces y valientes por la verdad sobre la tierra, porque a ustedes el Señor ha escogido de todas las familias de la tierra para poner su nombre entre ustedes, y él glorificará su nombre por ustedes, él realizará sus maravillas, y dará a conocer su poder, y la grandeza de su nombre ante la vista de los paganos. Que toda carne esté en silencio ante él, y que todos los fariseos, y principales sacerdotes, y los hombres sabios de la tierra cierren sus bocas ante el Señor, porque ustedes tienen la palabra del Señor, y ustedes son hechos partícipes de la sabiduría eterna, y son los amados de Dios. Porque su hijo eterno ha nacido y dado a luz entre ustedes, y por lo tanto los hombres sabios y principales sacerdotes consultan para quitarle la vida; pero ay de sus perseguidores, porque ellos son la simiente de los hacedores de mal, y sería mejor que una piedra de molino fuera colgada en sus cuellos y que fueran echados al mar, porque el Señor los ha buscado a ustedes para que le adoren, y él es adorado por ustedes en espíritu y en verdad. El sacrificio de ustedes es aceptado, y por lo tanto, aquellos que están en la generación de Caín los persiguen, buscando su sangre. Ustedes son hechos partícipes de la bendición, y por lo tanto Esaú los amenaza con destrucción; pero su guardador es el Señor de los ejércitos, y por lo tanto todas sus consultas serán desilusionadas. Porque ay de aquellos que cavan hondo para esconder su consejo del Señor, y que toman consejo, pero no del Señor. Todos ustedes mis hermanos, sean fieles y obedientes a él quien los ha escogido y los ha llamado a salir de entre los paganos, fuera de todas sus adoraciones imaginadas, a adorar en verdad. Sirvan al Señor con sencillez de corazón, y cedan todo a él libremente para ser ordenados y dispuestos por él, y no miren atrás a la gloria de Sodoma, ni las riquezas de Egipto, sino síganlo a él quien ha iluminado sus entendimientos oscuros, y los ha reunido por su luz eterna. Caminen en obediencia a la ley de Dios, y a la luz que es manifestada, porque el reino del cielo es como un hombre que viaja a un país lejano, quien ha dado talentos a sus siervos para que los aumenten; ahora, todos ustedes mis amados, cada uno de ustedes aumente su talento para que el Señor pueda recibir lo suyo con interés, para que él pueda ser glorificado, y que todos ustedes puedan recibir una recompensa. Por lo tanto, sean todos audaces y valientes en la verdad, y no teman al hombre, sino teman al Señor Todopoderoso, y caminen en el temor del Dios viviente, y no desprecien la cruz de Cristo, sino que la cruz sea su regocijo, porque a través de la cruz es el poder del Señor manifestado. Regocíjense para siempre y estén sumamente contentos porque son considerados dignos de sufrir vergüenza y reproche, y algunos de ustedes encarcelamiento por causa de la verdad. Así fue por siempre, aquel que es nacido según la carne persigue a aquel que ha nacido según el espíritu; pero alégrense y regocíjense en el Señor porque él los ha escogido y los ha llamado para brillar como luces en el mundo oscuro, y a ser como una piedra pesada para las naciones; la fama de ustedes ha salido al exterior entre las naciones, y ha sido aquejada debido al niño varón que ha nacido en las naciones, y el sacerdote principal y gobernantes se han combinado, pero para que el Señor pueda ser glorificado, y por causa de ustedes él esparcirá a los soberbios en sus imaginaciones, y romperá las trampas que los fariseos y el sacerdote principal han puesto en sus pies, y ellos serán tomados en sus propia astucia, y caerán en la fosa que ellos habían cavado para ustedes. Porque el Señor que los ha llamado los establecerá en una roca, y los preservará sacándolos de la boca de los lobos astutos que devoran almas por ganancias deshonestas. Canten alabanzas para siempre al Señor nuestro Dios, quien nos ha escogido para mostrar su amor y confianza, y nos ha reunido sacándonos de la boca de todos los pastores ídolos [pastores de dioses falsos] que nos han cazado, y de todas las montañas y colinas donde nosotros fuimos esparcidos en el día nublado y oscuro, donde fuimos devorados por las bestias salvajes, al estar sin un pastor y rebaño de ovejas; pero alabanzas, gloria y honor para siempre porque somos liberados de la crueldad del faraón, y de sus cobradores de impuestos, quienes ponen cargas pesadas sobre el pueblo. Regocíjense y alégrense en fidelidad y verdad para nuestro Rey para siempre, quien es el león de la tribu de Judá, quien ha abierto este libro, y ha abierto los sellos, y nos ha llevado hacia él, y al sufrir bajo todo, somos hechos reyes y sacerdotes sobre todo para siempre. Sólo él es digno de ser alabado, quien no nos ha usado por nuestros adversarios, y le ha dado a ella a beber del vino de la ira de Dios, quien una vez nos hizo beber el vino de su fornicación. Yo estoy con ustedes, quienes son despreciados, y mis oraciones son para ustedes, y el Dios eterno y glorioso de poder esté con ustedes, y los guarde en medio de esta generación torcida y perversa, porque esta generación busca la sangre de los santos; la bestia, que era, es y ahora * hace guerra en contra del Cordero.

[*Como Jesús, quien es, quien era, y quien ha de venir, así es su revelación, así es la bestia; todos son experimentados por los del pasado, los del presente, y los del futuro.]

Entonces él cierra su carta en el volumen.

Soy prisionero por causa de la verdad y por declararle al hombre su maldad, y su transgresión de la ley espiritual de Dios, quien es espiritual, y por escribir una carta, que fue escrita por Dios, para mostrarle al hombre sus malos caminos, y cómo él estuvo en la presencia de Dios, cómo por la luz espiritual de Dios (que brilla en los corazones de sus siervos), fue descubierto y manifestado a mi; porque el que habla, escribe o declara de la luz de Dios, (que descubre todos los caminos oscuros del hombre caído, y toda su debilidad espiritual), habla, escribe y declara, no como del hombre, cuya luz es sólo natural y carnal, (que es oscuridad en la luz eterna y pura), sino como de Dios, cuya luz es espiritual, y manifiesta la fornicación secreta del hombre caído; y de esta luz los profetas y ministros de Dios, quienes fueron enviados por él a reprobar el pecado y las transgresiones, hablo, escribo y declaro. En esta luz descubrieron los verdaderos profetas, Jeremías y Oseas, que Israel era adúltero, y en la presencia de Dios culpable de fornicación, desde cuya presencia ellos declararon. Ahora, todo el que es enviado por Dios para reprobar el pecado y la iniquidad, declara de la misma luz de Dios, y por el mismo Espíritu con el cual Jeremías y Oseas declararon; porque la luz pura de Dios es sólo una de generación en generación, en todas las generaciones, que descubre el pecado y la iniquidad, la misma luz ahora es como en los tiempos de los profetas y los apóstoles. De esta luz (que no es carnal, sino eterna) todos los hombres santos de Dios escriben y declaran. Todos los que son enviados por Dios ahora testifican la misma luz y hablan de la misma luz ahora, así como lo hicieron entonces; porque los que no pueden dar testimonio de esta luz no son ministros de Dios, nunca fueron enviados por Dios a declarar la verdad de Dios, sino que son engañadores y guías ciegos que hablan de la luz natural y carnal, la luz imaginada y supuesta que no ha visto la luz viviente y espiritual de Dios. Al declarar al hombre por escrito que él es culpable de todo tipo de maldad, nombrando el orgullo, borrachera y fornicación, yo soy encarcelado. Yo no escribí como un hombre, cuya única luz es natural y carnal y sólo manifiesta transgresiones carnales de la ley carnal, sino que escribí de la luz eterna y espiritual, que manifiesta transgresiones espirituales de la ley espiritual; y en esta luz está él a quien yo escribí que era culpable de toda clase de maldad. Ahora bien, lo que yo declaré de Dios, quien es espiritual, está por encima del alcance y comprensión de la ley carnal y terrenal, porque por la ley natural a través de la ley terrenal ningún hombre puede juzgar lo que lo que es eterno y espiritual dice y declara (porque la oscuridad no puede comprender la luz), y por esta luz todos los siervos y ministros de Dios son guiados a actuar, hablar o escribir; y por lo tanto yo me niego a tener esta causa puesta ante los juicios de los abogados carnales, quienes juzgan por la luz natural a través de la ley terrenal y carnal. Sin embargo, estoy dispuesto a responder ante cualquier autoridad por mi mismo de aquello de lo que soy acusado; pero al juicio de los magistrados terrenales no me someto, sino al juicio del juez viviente y eterno, quien no juzga de acuerdo a lo que los ojos ven y lo que los oídos oyen, sino que juzga con equidad y rectitud. Así que prefiero sufrir encarcelamiento en el cuerpo, pero libre como para Dios, en la verdad, esperando ser redimido, no por los poderes terrenales con ley terrenal, sino por Aquel que es eterno, cuya ley es eterna, quien ordena todas las cosas por su gran poder, a cuyo poder yo me entrego para ser guardado por él continuamente.

Aquí he dado a todo el pueblo el fundamento de mi encarcelamiento en el particular de él, aunque lo hubiera podido declarar con menos palabras; porque entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente hay enemistad, y aquel en quien la semilla de la serpiente está gobernando, busca la destrucción de aquel en quien la semilla de la mujer es resucitada. Aquí está el fundamento del encarcelamiento de todos los santos ahora, como siempre lo fue: la envidia del diablo obrando en el hombre caído en contra de la verdad viviente de Dios dondequiera que se manifieste.

Por aquel quien es un obrero en la viña, quien no es conocido ante el mundo (aunque nombrado en el mundo),

Eduardo Burrough

UNA DECLARACIÓN PARA TODO EL MUNDO ACERCA DE
Nuestra fe, y lo que creemos.

Esto es escrito para que toda la gente de la tierra pueda saber por medio de quién, y cómo somos salvados, y puedan tener esperanza de vida eterna; y lo que creemos con respecto a Dios, Cristo y el Espíritu, y de las cosas que son eternas, que toda la humanidad necesita conocer y creer.

Con respecto a Dios, Cristo, y el Espíritu, esto creemos.

Primero: Que sólo hay un Dios verdadero, quien es Espíritu, y su presencia llena el cielo y la tierra, y él es eterno y perpetuo, el creador y preservador de todas las cosas, y el cielo, la tierra y todas las cosas que en ellos hay, por él fueron formados y creados, y todas las cosas permanecen hasta este día por su Poder; y lo que él desee en el cielo y la tierra, él lo puede realizar por su palabra y poder. Nosotros creemos que este Dios es, y debe ser temido, amado, obedecido y adorado por todas las criaturas, y ninguna otra cosa aparte de él en el cielo o la tierra. Y creemos que su adoración, y obediencia, y temor y amor, deben ser dados en el espíritu, incluso hacia aquello a lo cual su propio espíritu inspira y guía su pueblo. Creemos que su verdadera adoración, exigida y aceptada por él, no es por medio de las tradiciones de los hombres, en observanzas externas, o días o lugares establecidos, sino que él es adorado sólo en espíritu y en verdad, sin consideración del tiempo, lugar, o cosas, y que nadie lo puede adorar en justicia sino sus hijos que han nacido del espíritu, y son dirigidos y guiados de ese modo. Creemos que este Dios ha dado a su Hijo Cristo Jesús al mundo, un don gratuito para todo el mundo, y que cada hombre que viene a este mundo ha sido iluminado por él, para que todos los hombres puedan creer, y ser salvos. Creemos que él ha sido dado al mundo, y ninguna nación, país, o pueblo ha sido dejado fuera, sino que él ha sido dado de Dios a toda la humanidad, y él los ha iluminado, y cada hombre a través del mundo, que cree y recibe a Cristo, quien es la sabiduría y el poder del Padre, será salvo con salvación eterna; y que todos los que no creen en él, serán condenados, y poseerán miseria eterna.

Creemos que la salvación, justificación y santificación sólo se encuentran en él, y son obradas por él y nadie más, porque no hay otro nombre bajo el Cielo sino sólo el de él, por medio del cual se encuentra la salvación. Creemos que todos los que lo reciben, y creen en él, son reconciliados con Dios, y son vivificados con Dios, para vivir con él en todas las cosas, y reciben el perdón de los pecados, y son liberados de toda injusticia, y del cuerpo de pecado y muerte, y tienen el testigo del Espíritu en ellos; y ellos han recibido el Espíritu del Padre, y éste testifica en ellos del Padre y del Hijo, y de las cosas que pertenecen a su paz; y que es las arras de la herencia, y el sello de la promesa de vida eterna; y por él son reveladas las cosas profundas de Dios a la humanidad; y por medio de él el Padre y el Hijo moran en los santos; y por él ellos tienen comunión los unos con los otros; y el Padre, el Hijo, y el Espíritu son uno. Esto creemos fielmente.

Nuevamente, con respecto a Cristo: Creemos que él es uno con el Padre, y que estaba con él antes de la fundación del mundo; y que lo que el Padre obra, es por medio del Hijo, porque él es el brazo de la salvación de Dios, y el poder mismo y la sabiduría del creador, y que era, es y ha de venir, que no tiene comienzo ni fin. Creemos que todos los profetas han dado testimonio de él, y que él fue manifestado en Judea y en Jerusalén, y que hizo la obra del Padre, y fue perseguido por los judíos, y fue crucificado por sus enemigos, y que fue sepultado, y que resucitó, de acuerdo con las escrituras. Creemos que ahora él ha subido a lo alto, y es exaltado a la diestra del Padre por la eternidad; y que él es glorificado con la misma gloria que él tenía antes de la fundación del mundo; y que el mismo que descendió del Cielo, ha subido hacia el cielo; que el mismo que descendió, es el que ascendió.

Creemos que aquel que estaba muerto, ahora vive, y vive para siempre; y que él viene, y vendrá otra vez para juzgar a todo el mundo con justicia, y a toda la gente con equidad, y que dará a cada hombre de acuerdo con sus obras en el día del juicio, cuando todos se levantarán para condenación o justificación, aquel que ha hecho bien recibirá la vida, y el que ha hecho mal, para condenación eterna. Creemos que debemos esperarlo en espíritu, para ser conocidos por el Espíritu, como él lo fue antes de la fundación del mundo; y que ese el conocimiento para vida eterna, que todos los que creen en él reciben. Él somete a la muerte y destruye a aquel que tiene el poder de ella, y restaura de muerte a vida, y despierta por medio de su Espíritu a todos los que su Padre le ha dado; y creemos que a los tales él justifica y santifica, y que son enseñados de él; pero que condena a todos los que no creen, sino que continúan en la incredulidad, y no son enseñados por él. Esto creemos fielmente.

Creemos que para toda la gente sobre la faz de la tierra, es dado un tiempo y un día de visitación, para que ellos puedan volver y ser salvados por Cristo Jesús, quien es dado por el Padre para llamar a los peores hombres al arrepentimiento, y los pecadores más impíos son convencidos por él de sus obras impías, para que puedan creer, y ser convertidos, y ser salvos. Creemos en el amor de Dios manifestado a toda la humanidad, y que nadie es rechazado por él antes de nacer en el mundo; pero que a todos los hombres es dada una visitación, y a aquellos que perecen, es porque no creen en Cristo. Y la destrucción es del yo del hombre, pero la salvación es de Dios, por medio de creer en su Hijo, que quita el pecado, y renueva a los hombres a su propia imagen, para que ellos puedan llegar a ser herederos con él. Creemos que hay una corona de gloria eterna, y una herencia de vida eterna para ser disfrutada para siempre por todos los que creen y son escogidos por Dios. Y que hay miseria y destrucción eterna que han de poseer todos los que no creen, sino que continúan en el estado de reprobación, y no son cambiados de sus caminos de pecado y muerte, sino que caminan tras los caminos de los deseos de sus propios corazones, cumpliendo el deseo de la carne, en la impiedad de este mundo, y no siguen a Cristo, la Luz del mundo, para que puedan ser salvos. Y creemos que sobre los tales habita toda la ira de Dios, y que ellos no tienen parte en la herencia de Dios. Creemos que sólo aquel que ha nacido otra vez en el Espíritu, y que camina tras el Espíritu, es cambiado de muerte a vida, y es redimido del mundo y todos caminos. Sólo los tales deben heredar el Reino de Dios, y sólo ellos tienen el derecho a éste, y nadie más, excepto aquellos que son lavados y limpiados de toda injusticia por la sangre de Jesús, por la cual sus pecados son remitidos. Porque su sangre limpia de toda injusticia y pecado, en aquellos que caminan en la luz con la que Cristo Jesús ha iluminado a todo el mundo.

Creemos que los santos sobre la tierra pueden recibir el perdón de los pecados, y pueden ser perfectamente liberados del cuerpo del pecado y la muerte, y en Cristo pueden ser perfectos, y sin pecado, y pueden tener victoria sobre todas las tentaciones por fe en Cristo Jesús. Creemos que todos los santos que son llamados por Dios, deben esforzarse para ser perfectos, y para vencer al diablo y todas sus tentaciones sobre la tierra; y creemos que aquellos que esperan por esto lo obtendrán, y serán presentados sin pecados en la imagen del Padre, y que éstos no caminan conforme a la carne, sino conforme al espíritu, y están en un pacto con Dios, y sus pecados son borrados y ya no son recordados, porque ellos cesan de cometer pecado, habiendo nacido de la semilla de Dios. Y creemos que el Evangelio de Cristo es el Poder de Dios para salvación, y que debe ser predicado gratuitamente a toda las gente, y que Cristo debe ser mostrado a toda la humanidad por el ministerio que él ha enviado. Creemos que este ministerio es recibido como un don del Espíritu Santo y que todos los que lo reciben, son llamados legítimamente al ministerio, y que ellos pueden predicar el evangelio de Cristo gratuitamente, así como lo recibieron gratuitamente; y que este ministerio no es del hombre, sino de Dios, y es poderoso para la conversión de los pecadores, y para traer gente a Dios, y para el conocimiento de sus caminos. No creemos que ningún hombre pueda ser ministro de Cristo sin tener el don del Espíritu Santo, o que el evangelio se pueda recibir por enseñanza o educación natural. Creemos que cualquiera que predique por salario, no es legítimamente son llamado al ministerio del evangelio de Cristo; pero que aquellos que son hombres orgullosos, infatuados, y codiciosos, no le son de provecho a la gente en lo absoluto. Aquellos que predican por dinero pueden correr hacia adelante, y nunca haber sido enviados por Cristo, que hace el llamado por medio de su espíritu a la obra del ministerio; y así como cada uno ha recibido el don de su Espíritu, así lo puede administrar a otros.

Con respecto a los gobernantes y gobernadores: Creemos que debe haber gobernantes y gobernadores en cada nación, ciudad, condado o aldea, y que ellos deben ser hombres que temen a Dios, y que evitan toda cosa impía. Ellos deben juzgar para Dios, y no para el hombre, y juzgar rectamente, y equitativamente, y justamente, y dar un juicio verdadero y sensato a todos los hombres, sin soborno, sin hacer acepción de personas, ni considerando al rico más que al pobre, sino que siendo alabanza para todos los que hacen el bien, y un terror a todos los que hacen cualquier mal, teniendo conocimiento de la Ley pura de Dios, y ejercitándola en sí mismos continuamente. Creemos que toda ley del hombre debe estar establecida sobre la Ley de Dios, siendo la razón pura y la equidad la fundación de ella, para que el testimonio de Dios en cada persona pueda responder a ella; y que la ley debe ser conocida por todos los hombres antes que cualquier hombre sea acusado o castigado por alguna transgresión. Creemos que toda transgresión debe ser castigada de acuerdo a su naturaleza, y que el castigo no debe exceder la grandeza de la transgresión; ni tampoco debe ningún transgresor escapar sin ser castigado; ni tampoco debe ninguna persona estar bajo sospechas falsas o celos sin el testimonio de hombres veraces, o la confesión de un grupo de personas. Creemos que los ejecutores de la ley deben ser hombres justos, no dados a la borrachera, o a cualquier otro mal, y deben ser elegidos cada año, o de alguna otra manera, por el consentimiento común de toda la gente, y que ningún hombre sea impedido de elegir libremente. Creemos que todos los gobernantes y gobernadores deben rendir cuentas a la gente, y a los gobernantes que vengan después, de todas sus acciones, sobre las cuales se puede pedir información en cualquier ocasión; y que los gobernadores más altos deben estar sujetos a la ley, y ser castigados si la transgreden, así como los más pobres. Y así se producirá en la tierra verdadero juicio y justicia, y que todos los que hacen bien deben tener alabanza, y vivir en reposo y paz y todos los hacedores del mal estarán maravillados, y temerosos de Dios, y de los hombres justos, y la ejecución de las buenas leyes.

Con respecto a la religión: Creemos que es sólo el Espíritu del Señor que hace que los hombres sean verdaderamente religiosos, y que ningún hombre debe ser obligado a serlo, o tener cualquier ejercicio o práctica de la religión, por cualquier ley externa, o poder, sino que cada hombre debe ser dejado en libertad, ya que el Señor lo convencerá en su propia mente para hacer, o dejar aquello sin hacer, o de la otra práctica de la religión; y cada hombre de cualquier profesión religiosa debe ser protegido en paz, siempre y cuando él sea un hombre de paz, y que no busque el mal de ninguna persona o bienes.

Creemos que el reprender las opiniones falsas, y las doctrinas y principios sin fundamento, buscando convencer a aquellos que se oponen a sí mismos, por exhortación, o por fuerte reproche, por palabra o por escrito, no debe ser contado como una brecha de la paz; o que el procurar las cosas del Reino de Dios, por hombres de mentes o juicios contrarios, no debe ser considerado como crimen por los jueces y sus leyes; porque creemos que ley y los poderes externos de la tierra son sólo para preservar las personas y los bienes de los hombres, y no para preservar a los hombres en sus opiniones; ni tampoco debe la ley de la nación ser puesta sobre las conciencias de los hombres, para atarlos, o como juicio o práctica tal de la religión. Creemos que Cristo es, y sólo él debe ser Señor y que sólo él debe cambiar las conciencias de los hombres, y su Espíritu debe ser el único que los lleve a toda verdad.

Creemos que la obediencia y la sujeción en el Señor corresponde a los superiores y que los súbditos deben obedecerlos en el Señor que gobierna sobre ellos; y que los hijos deben obedecer a sus padres, y las esposas a sus maridos, y los siervos a sus amos en todas las cosas, lo cual está de acuerdo con Dios, que está en el ejercicio de la conciencia pura hacia Dios. Pero cuando los gobernantes, padres, o amos, o cualquier otro, manda o requiere sujeción en cualquier cosa que sea contraria a Dios, y no de acuerdo con él, en tales causas todas las personas son libres, y deben obedecer a Dios en vez del hombre; y creemos que así Dios los justificará, siendo guiados y dirigidos por su espíritu en todo lo que es bueno, y fuera de todo lo que es malo.

Nuevamente: Creemos con respecto a la elección y la reprobación, que hay un estado de elección, y un estado de reprobación; un estado escogido por Dios; y un estado rechazado por Dios, y que toda la humanidad está en uno de estos estados; todos los que son escogidos, son escogidos en Cristo, y todos los que están fuera de él están en el estado de reprobación, produciendo frutos de muerte y oscuridad, siendo hijos de la ira y la desobediencia, en aislamiento y separación de Dios, en la transgresión, no reconciliados con Dios, gobernando la enemistad en sus corazones, estando en la caída, y no restaurados con Dios otra vez, sino ignorantes de su poder, y de su sabiduría, teniendo sus entendimientos oscurecidos de tal manera que no pueden ver ni percibir las cosas que son eternas; y en esta condición sus mejores obras son pecado, y en cualquier cosa que hagan, no puede ser aceptado por Dios porque están muertos para Dios, y vivos para todo mal, produciendo todo su fruto a partir del suelo que está maldito. Esta es la condición de toda la humanidad sobre la faz de la tierra, en el primer Adán; y este es el estado de reprobación, y todo lo que habita allí es rechazado por Dios, y nunca heredará la vida eterna, sino que se va a la perdición. Sin embargo todos reciben un día de visitación para que puedan volver del estado de reprobación. Pero odiando el conocimiento, y despreciando el amor de Dios, ellos continúan en el estado de reprobación, y la ira de Dios habita sobre ellos. Pero aquellos que son escogidos por Dios son librados de la ira, porque ellos creen en la luz, y llegan a ser hijos de la luz, y son renovados en la mente y en el corazón, y reciben el amor del Padre, y son plantados en Cristo, el segundo Adán, y son escogidos por él para producir fruto para el Padre, y todos sus frutos brotan de ese suelo que es bendito, porque ellos son guiados por el Espíritu del Padre, y los tales están en el estado de elección, quienes son hechos herederos con Cristo de la herencia eterna que nunca se desvanece. Esto creemos fielmente, que la misericordia no es mostrada a los que son reprobados, ni el juicio a los que son escogidos por Dios.

Esto debe ir a todo el mundo para que toda la gente pueda entender lo que creemos, y lo que hemos recibido de Dios; y que aquellos que creen esto serán salvos por el Espíritu del Padre; pero aquellos que no creen, sino que son desobedientes a la verdad, serán condenados porque no creen. Mucho más puede ser escrito, pero en amor, esto es dado por uno que ha creído y ha recibido el conocimiento de estas cosas a partir de Dios;

Un amigo para toda la gente,

Eduardo Burrough

Londres, 1657

Eduardo Burrough y Francis Howgill dirigieron varias epístolas a sus hermanos en Londres, y otras partes de Inglaterra, poniendo en evidencia su gran preocupación por el bienestar espiritual de ellos y su preservación en la verdad inmutable. El excelente consejo y pertinente exhortación que ellas contienen las hacen muy merecedoras de una cuidadosa lectura.

Para SER LEÍDA EN LA REUNIÓN DE AMIGOS EN LONDRES.

ESTIMADOS AMIGOS de Dios, llamados por Él para salir del mundo oscuro hacia su luz maravillosa; a todos ustedes quienes por el poder de Dios son guardados fieles, para caminar y morar en la medida del don de Dios recibida; la gracia, misericordia y paz de Dios el Padre de vida sea multiplicada en ustedes y entre ustedes, para que todos puedan crecer en el poder de Dios, para salir de la oscuridad y la sombra de muerte, en la cual ustedes han estado cautivos en una tierra extraña.

Estimados Amigos, nuestras almas son derramadas por ustedes, para que todos ustedes puedan morar en lo que han recibido y oído, lo cual es el camino y sendero de la vida, y justicia, y paz eterna. Por lo tanto, caminen dignos del llamado, para el cual ustedes son llamados, y esperen en la luz por la cual ustedes son iluminados, para que todo el engaño en particular y en lo general pueda ser visto y juzgado. Nosotros llevamos un registro de que hay un testimonio de Dios manifestado en ustedes, y deseos verdaderos que fluyen de Dios a partir de ustedes; por lo tanto, pongan atención a la medida de Dios, para que por ella ustedes puedan oír la voz de Dios, y ver su poderosa presencia; porque por medio de lo que es manifestado de Dios en el hombre, Dios habla, se mueve y actúa, y es conocido por el hombre.

Aquellos que descuidan la medida de Dios para caminar en ella, todo su conocimiento, experiencias y profesión son para condenación por lo que no cambia. Por lo tanto, moren todos en la medida, que es la luz, en la cruz que nos mantiene humildes y juzga al hombre carnal; para que la comprensión se mantenga abierta para recibir las misericordias de Dios, y para caminar dignos de las misericordias recibidas; pero al alejarse de la luz, ustedes descuidan las misericordias, y siguen las vanidades mentirosas, y se alejan del camino de la justicia y se van hacia la condenación. Porque Dios ya no es disfrutado por el hombre, a menos que el hombre more en su consejo, en su temor, donde los secretos de Dios son manifestados y recibidos por la luz, que es la primera entrada a Dios, y la plenitud del deleite de Dios. Cuídense del mundo, donde están todas las tentaciones para alejar sus mentes hacia las cosas carnales y visibles, fuera de la luz por la cual la vida es disfrutada; y así la muerte pasa encima de ustedes, y la condenación viene a ustedes, y la vida se pierde, y la miseria es revelada en contra de ustedes.

Grande es el amor de Dios hacia ustedes al llamarlos y escogerlos, y por lo tanto, no olviden este amor, sino caminen en él hacia Dios de quien la redención libre es manifestada a lo que ha estado en la muerte, vencido por la oscuridad. No sigan sus propias voluntades, ni la voz del extraño o del profeta falso, que saca hacia las cosas visibles aquí y allá; sino tengan sal y discernimiento en ustedes, para que ustedes puedan probar cada movimiento, y cada espíritu, y puedan por lo que es infalible y no se equivoca, comprender y juzgar lo que es falible y errante, que florece por un tiempo pero llega a un fin y se marchita. Esto será sellado por su propio conocimiento y consciencias, de aquellos quienes han sido esparcido sobre las montañas en el día nublado y oscuro; pero ahora la luz está irrumpiendo, y el día empieza a aparecer; y todos ustedes que permanecen fieles verán la gloria de Dios, y lo disfrutarán a Él en la tierra de los vivientes.

Les encargamos a todos en el Señor que ustedes quienes profesan la Verdad caminen en ella; y a medida que ustedes profesan un cambio, que aparezca al apagar las obras de la oscuridad, que por la luz son manifestadas en ustedes, y que el testigo de Dios en ustedes testifique en contra de ellas. Sepan esto, que lo que sea que vive en ustedes que es contrario a Dios, contra lo cual testifica la luz de Cristo, será como aguijón en el ojo y como una espina en su costado para siempre. La ira ha de ser revelada sobre aquel que escatima el reposo, y salva la grasa del juicio, porque a la matanza todos deben venir, para que la vida y la gloria puedan ser manifestadas. Aquel que mira hacia atrás por el camino no es apto para el reino; y aquel que regresa otra vez a la contaminación, su final es peor que su comienzo, y no puede escapar el juicio de Dios.

Por lo tanto esperen en el poder de Dios, y permanezcan en la luz que es la armadura en contra de todas las tentaciones, por la cual la oscuridad y la muerte y aquel que tiene el poder de la muerte son vencidos, y todos los que aman la luz son guiados por ella. Todos ustedes, estimados Amigos, quienes han probado el amor y el poder de Dios, y testifican el desgarro de la tierra, moren en el poder y temor puro del Señor, de manera que todo el engaño pueda ser suprimido. Tengan cuidado de los falsos profetas cuando ellos hablen, y de permitir que sus mentes corran en las aberturas para que ustedes puedan hablar de lo que es abierto en la luz.

Les encargamos a todos ustedes en la presencia del temible Dios de la vida y el poder, que todos ustedes esperen en silencio, y esperen para tener sal y sabor en ustedes mismos, para conocer la voz del Cristo vs. la voz del extraño, porque hasta que esa diferencia sea conocida en ustedes, ustedes no pueden juzgar. Por lo tanto, todos esperen en la luz que está en el ojo, que ve los misterios del reino; y que nadie pronuncie una palabra, sino lo que ustedes sean inspirados divinamente a decir, de otra manera aquello en la consciencia de todos dará testimonio en contra de ustedes. No se apresuren cuando vean cosas abiertas en sus mentes; moren en ellas, y no corran a hablar de ellas, sino atesórenlas en sus corazones, y tengan cuidado, y manténganse humildes en el temor del Señor Dios, para que el orgullo y la presunción no se eleven, y ninguna cosa sea exaltada encima de lo que es puro. Estimados Amigos, ustedes están sobre nosotros como un gran peso y carga, no sea que hayamos realizado nuestro trabajo en vano, sino esperamos y confiamos que el Señor los preservará, si ustedes permanecen en obediencia a aquello de Dios que es manifestado en ustedes, y así ustedes crecerán. Tengan cuidado de esforzarse y argumentar, sino que juzguen a ese [espíritu], todos ustedes en si mismos, para que puedan crecer en la vida pura de Dios. El poder eterno de Dios los bendiga a todos ustedes, y los guarde en su amor y poder eternos, y les de victoria sobre sus enemigos, para que ustedes puedan llegar a testificar la vida eterna manifestada en ustedes, de Dios.

Sus hermanos en la obra del Señor.

Eduardo Burrough

Francis Howgill

Una Epístola general a los amigos en Londres

Mis estimados amigos y hermanos, en la Verdad eterna que es sin error, de la cual ustedes han sido hechos partícipes, que son llamados por Dios a testificar de su nombre, y de su Verdad; con mi amor los saludo, con cariño y estima, y a todo el resto de los que han sido engendrados por Dios, en esa ciudad, por quienes sufre mi alma, [aún por] el crecimiento de ustedes en el hombre interno. El Padre eterno los fortalezca, y los refresque con las corrientes vivas de su presencia; y su amor y poder y gracia se multipliquen entre ustedes, a quienes Él ha abierto una puerta, y para quienes ha hecho una entrada hacia el verdadero reposo, el cual permanece en ustedes, para lo cual el Señor de gloria los está juntando, y los está guiando, y los está llevando como a corderos en sus brazos, hacia el redil del refrigerio eterno.

Mis estimados de corazón, caminen como dignos del amor de Dios, con el cual Él los ha amado, y dejen que sus luces brillen en el mundo, para que ellos puedan ver sus buenas obras, aquellos que los ven a ustedes con ojos impíos. Queridos Amigos, para ustedes que creen, Aquel que es la luz del mundo es precioso. Por lo tanto esperen en la luz, para que el entendimiento de ustedes pueda ser abierto y sus pies preparados para caminar en los caminos del Señor, los cuales son caminos placenteros para todos los hijos de la luz. No se enreden con ningún yugo de servidumbre, que pueda impedir que ustedes corran la carrera que está puesta ante ustedes; sino que permanezcan en la muerte de todo [lo que es] mortal. Y allí ustedes verán y serán testigos de la vida de inmortalidad, y recibirán el alimento diario; aquella vida que el amor del mundo crucifica.

Acaso ustedes no saben que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios; pero ustedes no son llamados a servir al mundo, sino a Dios, que es la luz, y el mundo debe servirlos a ustedes. De modo que hagan caso por temor que sus afectos, y deseos, y corazones, sean apartados del camino puro de la vida hacia lo que es visible, lo cual no durará para siempre; porque esa vida es muerte, y esa gloria es vergüenza. Yo los leo en la luz, y contemplo muchas plantas agradables brotando en el jardín de Dios; y les puedo decir que algunos de ustedes han echado sus coronas a los pies del cordero, y algunos han despreciado la gloria de Babilonia y Egipto. Seguramente el galardón de ustedes será eterno, y el Señor llenará sus copas a la vista de sus enemigos, y la gloria de ustedes estará por encima de la gloria de la tierra, y sus coronas nunca se marchitarán.

Por lo tanto sigan adelante, y no miren hacia atrás, y no tiren la gordura, ni lo mejor de la matanza, sino que llevan a todos sus enemigos a la espada, los cuales han sido aquellos que están en su propia casa [dentro de ustedes], los cuales han prevalecido sobre ustedes. Pero ahora el Señor se está levantando entre ustedes, y ustedes han visto como la tierra ha sido sacudida, y los cielos también, y han visto la oscuridad del sol, y la caída de las estrellas; por lo tanto esperen hasta el fin, para que puedan tener la corona de inmortalidad. El día comienza a amanecer entre ustedes, por lo tanto desechen todas las obras de la noche, y caminen todos en el día; porque ustedes son la luz del mundo, y son una ciudad asentada sobre un monte, la cual no se puede esconder. Que el Señor los prospere, y los guarde, y sea con sus espíritus, y los establezca. Amén.

Eduardo Burrough

Dublín, el día 14 del quinto mes, del año 1655

Durante este mismo mes (el tercero), Eduardo Burrough escribió un documento que él llama Una medida de los tiempos, en el cual él le da un vistazo a la gloria de las primeras iglesias cristianas, su decadencia subsecuente, y el triunfo final del misterio, Babilonia, por la cual la iglesia verdadera fue oscurecida o llevada hacia el desierto. En esto, mientras describía la introducción de la religión cristiana y la gloria de la iglesia primitiva, él dijo:

Una medida de los tiempos

En los días de Cristo y sus apóstoles el poder del Señor fue sentido, y Él recibió un nombre y gloria. Él hizo que brotara su luz maravillosa, y que su día amaneciera, que muchos profetas y hombres sabios habían deseado ver, pero no fue visto por ellos. En ese día su gloria fue esparcida en el exterior, su verdad y su camino fueron exaltados, su evangelio glorioso fue declarado por toda la tierra, y el sonido de sus obras maravillosas salió hacia todo el mundo. El juicio y la misericordia, la justicia y la paz fueron testificados entre ellos, y la vida y la inmortalidad fueron llevadas a la luz a través del evangelio. La palabra de vida, por la cual todas las cosas fueron creadas y por la cual ellos permanecen, fue manejada, vista sentida y probada, y se sabía que el Señor Dios moraba con su pueblo y caminaba en ellos. Su pacto fue establecido, y sus promesas fueron cumplidas. La redención, la liberación y la salvación fueron reveladas, es decir, Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el Príncipe de paz. Muchos que vieron la gloria de Dios, fueron testigos de su majestad y dominio, y fueron reunidos a Él en el vínculo de paz, y fueron sus hijos e hijas, guiados por su espíritu en los caminos de verdad y justicia. Dios les habló del cielo por su Hijo, ellos fueron llenos del Espíritu Santo y poder, y muchos salieron y declararon en todas las naciones las cosas del reino de Dios, que habían venido a ellos. Sus armas fueron poderosas por medio de Dios; las fortalezas fueron sometidas, los poderes de la muerte y la oscuridad fueron sujetados, y los corazones de miles fueron llevados a Dios, y sacados de la oscuridad hacia la luz. Los poderosos y los sabios fueron confundidos, los vínculos de la cruel opresión fueron quebrantados, y aquellos que se pusieron en contra del Señor y su camino fueron esparcidos y llevados a la nada.

En ese día el Señor estaba con su pueblo, mientras su pueblo estaba con Él. Él los amaba mientras ellos estaban en su consejo, y les dio dominio sobre sus enemigos. Ellos eran un terror para el mundo, mientras iglesias estaban en el temor y el terror del Señor de los ejércitos. Sus pies pisaron los lugares altos de la tierra y ellos fueron bendecidos, hasta que engordaron y aumentaron en tesoros, y pensaron que no tenían necesidad de nada. Entonces ellos se olvidaron de Dios, y se rebelaron en contra de Él. Ellos llegaron a ser perversos en sus caminos, y cayeron en el error y la idolatría, y dejaron el camino de la verdad, y echaron la ley de Dios detrás de ellos. La apariencia creció y fue exaltada más que el poder de la piedad. A medida que el amor se enfrió, la iniquidad abundó, y los hombres se hicieron amadores de si mismos más que del Señor. Las iglesias estaban corrompidas, perdieron la vida y el poder de la piedad, y se hicieron adoradores de ídolos. Como Pablo predijo que muchos se apartarían de la fe, prestando atención a espíritus y doctrinas de demonios, y los rapaces entrarían, y no perdonarían al rebaño, sino que buscarían devorarlo, haciendo mercancía de las almas a través de la codicia y las ganancias inmundas; así llegó a pasar en esa generación, y pronto después de su muerte. Pedro y Judas previeron la entrada de los profetas falsos, y Juan tanto en sus epístolas como en el Apocalipsis los describe más completamente.

Cuando el bautismo del espíritu se perdió o nunca fue experimentado varios tipos de bautismo fueron creados; como rociar a los bebés, por lo cual las naciones han sido engañadas por los falsos profetas. Cuando el don del ministerio, a través del Espíritu Santo, se perdió y ya no fue recibido, los hombres comenzaron a tomar ministros de las universidades y escuelas de artes y lenguajes y política humana. Ellos comenzaron a estudiar de los libros y escritos para saber qué predicar, sin tener el Espíritu Santo sin el cual ninguno es ministro de Cristo. Cuando los hombres perdieron el conocimiento de Dios, y que sus cuerpos eran templo de Él, entonces ellos comenzaron a construir templos externos, y a establecer adoraciones falsas en ellos. Habiendo perdido el sentido de la verdadera adoración de Dios, que es en espíritu y en verdad, ellos comenzaron a adorar en observancias externas, lo cual no es la adoración de Dios, sino que es supersticiosa e idólatra. Cuando la palabra de Dios no fue recibida inmediatamente de su boca, ni el evangelio por la revelación de Jesucristo, como en los días de los apóstoles, ellos usaron sus lenguas, aunque el Señor no les había hablado, y dijeron que la letra [la Biblia] es la palabra, la letra [la Biblia] es el evangelio, y que debe ser recibido por medio de las escrituras, y por medio de aprendizaje natural y artes; y nadie puede ser ministro de Cristo, excepto aquellos que son educados en los lenguajes [griego, hebreo y latín]. Cuando cantar en el espíritu y con el entendimiento cesó, entonces el pueblo comenzó a introducir la apariencia de cantar las experiencias de David en rima y métrica; y así en la apostasía, la apariencia fue dada como un substituto de lo que los santos habían disfrutado en poder. Las sombras fueron establecidas en vez de la sustancia, y la muerte en vez de la vida.

Así vemos la profecía de Juan cumplida, que la santa ciudad fue dada para ser pisoteada bajo los pies de los gentiles; y también sabemos que el tiempo ahora se está acercando en el que el dominio de la bestia está cerca de su fin, y los santos poseerán la ciudad santa. Porque Él también predijo la restauración de la santa ciudad, en la cual la nueva Jerusalén sería manifestada desde cielo, y sería otra vez adornada como una novia para su esposo; el tabernáculo de Dios estaría con los hombres sobre la tierra, y el Señor moraría para siempre con su pueblo. Este día se acerca y está a las puertas, porque la higuera ha florecido, y nosotros sabemos que está a las puertas; el verano, en el cual la gloria del Señor será revelada a todas las naciones, y ellas sabrán que Él es el Señor Dios Todopoderoso, quien tomará venganza del misterio, Babilonia, que ha hecho a todas las naciones beber de la copa de sus abominaciones.

Eduardo Burrough

Una advertencia para toda clase de personas

Ustedes mercaderes, y comerciantes, y traficantes, y todos ustedes que compran y venden, sean sencillos y limpios de corazón; no mientan, no juren, no sean deshonestos para obtener ganancias para sí mismos, porque el Señor maldice eso, como también las ganancias que se reciben así. Que cada hombre hable con verdad a su prójimo; no halaguen a aquellos con los cuales hacen negocios usando palabras fingidas de engaño, mientras que secretamente la falsedad se aloja en sus corazones, para acosar a sus prójimos o hermanos, porque esto es malo ante el Señor. Sino que hablen la verdad en todas las cosas, y que el sí de ustedes sea sí, y el no sea no, en todas las ocasiones cotidianas, porque lo que es más que esto procede del mal. ¿Qué ventaja obtienen del engaño, o de la mentira, o de la multitud de palabras vanas? Serán una maldición para ustedes, y no una bendición ni para ustedes ni para sus hijos. Dejen que la verdad los guíe en todos sus negocios los unos con los otros, y dejen que el temor de Dios esté en sus corazones en todas sus empresas tanto por mar como por tierra. Yo les advierto a todos, no busquen enriquecerse por medios impíos, ni se opriman los unos a los otros en ninguna cosa en la que negocien. Porque no saben cuánto será su tiempo sobre la tierra, ni cuándo vendrá el día de rendir cuentas, en el cual cada palabra y cada obra será llevada a juicio, sí, porque ustedes darán cuenta de toda palabra ociosa, y todas las palabras que no se hablan en el temor del Señor son palabras ociosas; por lo tanto vivan y actúen en el temor de Dios, para que puedan ser bendecidos en todo lo que hacen.

Y todos aquellos a quienes el Señor ha bendecido con riquezas y abundancia, asegúrense que no abusen de la bendición con la que Dios los ha bendecido, sino que sean usadas en todas las cosas para la gloria del Señor, y que no sean malgastadas en exceso en los deseos de sus mentes. Porque la creación es del Señor, y todas las cosas son dadas por Él, y son quitadas de acuerdo con su voluntad, y él hace rico o hace pobre a quien que Él quiere. Por lo tanto que cada hombre esté contento con lo que tiene, y no codicie lo que es de otro, ni se defrauden los unos a los otros para enriquecerse, porque esto es maldecido por el Señor.

Y todos ustedes artesanos, y obreros, teman al Señor continuamente, y no usen engaño, ni destrezas, ni políticas deshonestas en lo que hagan. No busquen cegar a los hombres por medio de apariencias externas, ni estafar a los simples por medio de trabajo negligente; sino que dejen que la Verdad los guíe, y ella les enseñará a hacer con otros lo que ustedes quisieran que ellos hicieran con ustedes, y esto es aceptable ante la vista de Dios. Hagan que sus mercancías sean justas y correctas, y hagan que su trabajo sea con un corazón limpio, y hagan todas las cosas como si estuvieran ante la vista del Señor, entonces no podrán hacer mal, si el temor de Dios está ante sus ojos. El mal en todas las cosas será negado, y la corrupción en la que se entra en todos los llamados y comercios, será juzgado. Y sean ejemplos los unos a los otros de verdad y justicia; y no defrauden, ni se engañen los unos a los otros, ni usen muchas palabras, ni gestos vanos, sino que el Señor sea el maestro de ustedes, quien les enseñará la verdad, para practicarla, y para hablarla en todas las cosas.

Y todos ustedes muchachos jóvenes y aprendices, aprendan el temor del Señor, y tengan cuidado con las tentaciones, por temor de que vayan a ser destruidos por ellas, tanto su alma como su cuerpo. Aprendan a no disimular, ni a defraudar, ni tomen instrucciones en cuanto a cómo engañar o estafar, sino que busquen primero el reino de Dios y su justicia, y después todas las cosas externas les serán añadidas. No se den a sí mismos a ningún mal. Tengan cuidado con el vino y las mujeres, los cuales se roban los corazones de muchos. No se den a la vanidad, ni cumplan los deseos de sus propias mentes en ninguna cosa. No codicien las riquezas, ni estudien cómo ser orgullosos ni vanagloriosos. No se entreguen a las destrezas ni las políticas humanas, ni engañen a nadie; sino que teman a Dios y guarden sus mandamientos, y sean sumisos a sus maestros, y obedézcanles en todas las cosas que son buenas, y sean obedientes con ellos en lo que es justo y recto, pero niéguenlos en cualquier cosa que sea mala. No aprendan engaño ni astucias de ellos, ni vicios, ni borracheras, ni fraudes, ni ninguna otra cosa que sea mala, sino que reprendan esas cosas y no las sigan en lo más mínimo. Si ustedes practican la verdad, y hablan la verdad en todas las cosas, y se mantienen alejados de cualquier cosa que sea impía, entonces el Señor los bendecirá externamente, e internamente, y el conocimiento de Dios será la corona de ustedes en la edad avanzada. Dejen de participar en todos los juegos [apuestas] y deportes vanos, y de todos los comportamientos irrestringidos y placeres vanos, y de todas las obras de la carne; porque aquellos que siguen tales cosas no prosperarán en este mundo, ni serán bendecidos en el mundo por venir. Por lo tanto hagan caso de esto todos ustedes que son jóvenes en el mundo; no sean vencidos por el mal, ni sigan las ardides pecaminosas, sino que estén siempre sobrecogidos, y no ofendan a Dios, quien les da la vida, y la salud, y todas las cosas buenas.

Y todos ustedes amos y jefes de familia, esta es una advertencia para ustedes. Sean ejemplos de todo lo bueno en sus familias para sus hijos y sus siervos. Gobiernen en autoridad en el temor de Dios, pero no en tiranía ni con una mente severa; enseñen e instruyan en temor, y no en crueldad. No den un mal ejemplo en orgullo, vanagloria, borrachera, hipocresía, ni ninguna otra cosa mala, sino que infundan el temor a todos los que hacen el mal, y animen todo lo bueno. No limiten la conciencia de ninguno que esté bajo su poder, sino que sólo contengan el mal, y no reprendan la justicia. Busquen ser enseñados por Dios, y entonces ustedes podrán instruir a todos los que estén debajo de ustedes de esta manera; sean comprensivos con sus hijos y sus siervos, y dejen pasar las ofensas en vez de castigarlas con crueldad. Y no acosen a sus siervos, para que sirvan sólo sus fines, buscando sólo el bien de ustedes, y no el de ellos; porque tales cosas son impías ante la vista de Dios, y han de ser condenadas. No dejen que hayan excesos ni necesidades en sus familias, sino aquello que es honesto y correcto. Amen esto en todas las cosas, y síganlo. No dejen que su ira y pasión sea excesiva cuando les ofendan, y no corrijan con crueldad, sino en un buen entendimiento. Caminen en la Verdad, y cumplan la voluntad de Dios, y no la de ustedes; y esto será de gran precio y aceptable ante la vista del Señor.

Y todos ustedes taberneros y mesoneros, teman al Señor Dios, y no opriman a sus huéspedes, ni alimenten la lujuria de ninguno de ellos hasta emborracharlos, porque esto es maldecido por Dios tanto en ustedes como en ellos, y algo de lo cual Él se vengará. Oh, grande es esa abominación entre ustedes. Muchas de las buenas criaturas son desgastadas y abusadas vanamente en sus moradas. [Ustedes piensan] que sus ventajas [ganancia de dinero] están en el abuso de las criaturas por el exceso, y el Señor es afligido con ustedes por causa de esto.

Y toda clase de personas, ricas y pobres, altas y bajas, amos y siervos, padres e hijos, compradores y vendedores, comerciantes y obreros, escuchen el consejo de Dios, y busquen conocer su voluntad para ustedes en todas las cosas, para que puedan practicarla, al seguir todo lo que es bueno, y negando todo lo que es malo, para que sus almas puedan vivir. No dejen que el diablo los guíe, ni que sus tentaciones los venzan en ninguna cosa, sino que resístanlo en cualquier cosa que él los lleve a hacer, que esté en contra de Dios y sea contrario a Él.

Arrepiéntanse de todo mal que ustedes hayan hecho, y dejen que el Señor los guíe, para que no perezcan completamente, ni sus ciudades sean destruidas por causa de ustedes. El amor del Señor es hacia ustedes, y Él espera darles su gracia, y desea que ustedes vuelvan, en vez de que sean destruidos, y quiere sanarlos si es que ustedes lo esperan, y quiere bendecir sus ciudades, y hacerlos felices en ellas, si ustedes hacen su voluntad, y niegan la de ustedes.

Yo soy amigo de las almas de ustedes, y un publicador de la paz, y de buenas noticias a todos los que tienen sed del Señor; y Él me ha dado poder para advertirles de todas sus iniquidades y abominaciones, para negarlas; y para advertirles que sigan lo que es bueno. Oh, que ustedes supieran en este su día las cosas que pertenecen a la paz de ustedes, las cuales ahora ustedes pueden conocer, antes de que estén totalmente escondidas de sus ojos, y no haya lugar para el arrepentimiento, ni tiempo para regresar. Este día vendrá sobre muchos, y ellos no podrán escapar, quienes ahora endurecen su corazón en contra el camino de su propia paz, e incluso desdeñan la reprensión por causa de sus transgresiones. Mi alma se compadece de los tales, quienes van por el camino de la destrucción, y corren rápidamente hacia la perdición. Muchas veces he estado triste a causa de ellos, cuando he medido la condición de toda la gente. Sobre mi cama he considerado las abominaciones que estaban en ustedes, y cuál sería el fin de ellas y no he deseado ninguna cosa más que poder fielmente advertirles, y liberarme a mí mismo y al Señor de la sangre de todos los hombres. Pensamientos profundos han estado sobre mí, con respecto a cuál es el consejo del Señor para todos ustedes, para que yo pueda manifestar la Verdad, y descubrir las abominaciones, y no he dejado de clamar arrepentimiento a los pecadores, para que los pecadores puedan ser convertidos, y puedan volverse hacia el Señor. Y hasta ahora estoy libre de la sangre de todos los hombres, y el Señor está libre, y si los impíos perecen, es por causa de su incredulidad y su oposición al Señor. Éste es el testimonio que yo les doy a ustedes, y a todo el pueblo de ustedes.

¡Oh Londres, escucha y considera! Este es el día de tu visitación, y no hay otro camino hacia la vida, ni para escapar de la muerte y la destrucción, que el que el Señor les ha mostrado. Bendito es aquel que puede recibirlo, y aquellos que lo niegan perecen completamente sin misericordia. Yo soy un extraño entre ustedes, y aún así soy bien conocido para el Señor, y el testimonio de Dios con respecto a ustedes permanecerá para siempre, porque es verdadero, y no será confundido, aunque los impíos lo rechacen para su propia destrucción.

Eduardo Burrough

Londres, el día 15 del sexto mes, del año 1657

A todos los que son llamados y elegidos para ser fieles en Cristo Jesús, y a los que son hallados dignos de sufrir.
(Esta carta fue enviada para apoyar a los cuáqueros después que Naylor había caído públicamente).

Que la comunión de ustedes sea en la vida y el poder de Dios, y no se conozcan los unos a los otros sólo en palabras, y en apariencia externa, sino que testifiquen los unos de los otros en el espíritu y en la Verdad, y tengan comunión en eso, en partir el pan de vida, en que el día de Cristo Jesús ha sido oído por ustedes, y en sus miembros para servirle, y para servirse los unos a los otros, así recibiendo todos sabiduría de la cabeza, y virtud de la vid, Cristo Jesús, para que ustedes puedan abundar en amor, misericordia y paz, y todos en los frutos de justicia para el Padre. Moren en el temor y el consejo de Dios, y sean sumisos a su voluntad, no despreciando la cruz, la cual es el poder de Dios, que da muerte al nacimiento de la carne, el cual no hereda la promesa; sino que caminen en la cruz diariamente, para que sus entendimientos sean abiertos, para probar y discernir todos los espíritus, si es que son de Dios.

No crean a todos los espíritus, porque espíritus mentirosos se pueden levantar entre ustedes, y salir de la luz, de los que no están en la Verdad, sino en la pretensión y la hipocresía, con visiones falsas, e imaginaciones mentirosas, adulterando la palabra de Dios, y corrompiendo y pervirtiendo el camino puro de Dios; teniendo la apariencia, pero no el poder, habiendo dejado el poder y habiéndose alejado de la luz. Los tales pronuncian las palabras de la Verdad sin la vida, y son como la paja para el trigo, y deben ser negados y resistidos, y nadie se debe unir a ellos, por temor a que la inocencia y la simplicidad sea traicionada, y la fe de ustedes sea anulada, y así sea destruida de la vida de Dios, y la muerte los sorprenda, y la oscuridad entre en sus moradas, y así la incredulidad, y las dudas y murmuraciones, y los deseos por el mal surjan en ustedes, y que ustedes sean pervertidos para alejarse de la adoración del Dios verdadero, y aflijan así su espíritu justo al inclinarse a los ídolos, y al seguir a los otros amantes. Y así el verdadero Dios, que los ha sacado de Egipto, y que manifestó en ustedes su poder, sea olvidado, y la fe de su Hijo sea hecha como un naufragio, y el fin de ustedes sea peor que el comienzo, y el nombre del Señor sea deshonrado en ustedes; y entonces ay de ustedes, su ira repentina se vendrá en contra de ustedes. "Por lo tanto oigan y teman, y escuchen la palabra del Señor. Él ha hecho que su luz brille, y que su voz sea oída; Él ha proclamado su nombre entre ustedes, y ha causado que su maravillosa luz se acerque cuando ustedes se sientan en la oscuridad, en la tierra de las sombras de muerte. Cuando ustedes estaban perdidos, Él los buscó, y cuando ustedes estaban alejados y esparcidos, Él los encontró, y los trajo a casa. Cuando ustedes estaban en sus propias sangres y ningún ojo tenía compasión de ustedes, Él tuvo misericordia de ustedes, y los vendó, y los sanó. Cuando ustedes estaban muertos, Él les dijo: vivan; y así fue. Cuando ustedes fueron llevados cautivos por el diablo bajo el poder de la muerte, Él rompió sus cadenas y los liberó; y cuando no había nadie que los ayudara y los salvara, su propio brazo trajo liberación y salvación, y Él puso ante ustedes el camino de la vida y la paz." Y ahora su brazo a logrado hacer todo esto, para que ustedes sean alabanza a Él para siempre. Si ustedes caminan en el camino que Él ha puesto ante ustedes, y guardan su pacto que Él ha hecho con ustedes, y cumplen su voluntad, y caminan en rectitud, en amor y unidad, en mansedumbre, humildad, modestia, y en sobriedad, y vigilancia, y en temor de su nombre; entonces su presencia nunca los abandonará, ni su brazo estirado cesará de defenderlos y guardarlos. Él ira delante de ustedes, y será su galardón; y será su Dios, y ustedes serán su pueblo; y ustedes morarán en Él; y Él será su escondedero, y Él será un padre para ustedes, y ustedes serán sus hijos, y su bendición y su paz permanecerá en sus moradas para siempre. No crean en el espíritu, ni lo sigan, que ministra a otros lo que no ha aprendido del Padre, sino que tiene las palabras sin el poder, y no vive en el poder de aquello que dice en palabras, ni está en aquello que declara, sino que hace una demostración externa, en hipocresía y pretensión, y no alcanza a la vida de Dios, sino que la tapa con un velo y la cubre; ese espíritu no es del Padre, sino que debe ser negado y no debe ser recibido.

No crean ese espíritu, ni tampoco lo sigan, que está en libertad en la carne, y que hace cesar la ofensa de la cruz, la cual es exaltada por el temor del Señor, en la libertad de lo terrenal, que crucifica la vida, y oscurece el ojo. Ese espíritu se jactará del gozo y la paz, y de la experiencia y el conocimiento, y hablará palabras altaneras en la mente despreocupada, y los llevará a gloriarse por encima de la cruz, hasta que ustedes estén más allá de sentir la vida; y el espíritu produce amor por el mundo, el cual pasa y se acaba.

Tengan cuidado con ese espíritu, porque no viene del Padre, sino que ha de ser condenado.

No crean en ese espíritu, ni lo sigan, que se apresura y es precipitado; porque se sale del consejo de Dios y traiciona al justo, y se esfuerza por ser el más grande, y por estar encima del débil, y lo desprecia a Él, y quiere ser el amo y no el siervo, y quiere gobernar, y no ser gobernado en el gobierno humilde y manso de Cristo. Ese espíritu juzgará de manera imprudente y desagradable, y condenará a otro en secreto de lo que él mismo es culpable. Tengan cuidado con ese espíritu, porque no es de Dios, sino que debe ser juzgado con la vida de Dios.

No crean en ese espíritu que lleva hacia el mundo, hacia su deseos y libertad, y las modas que perecen. Ese espíritu olvida a Dios y hace retroceder, lo cual no agrada a su alma, sino que la enfada, con lo cual la cruz no tiene efecto, y se camina en las libertades falsas, las cuales eliminan la vida. Ese espíritu es del diablo, y debe ser condenado.

Y ahora, amigos de Dios en todas partes, que lo conocen a Él, y que son conocidos por Él, quien ha recogido a su pueblo de esta generación desfavorable, sean diligentes en sus llamados, y mantengan fielmente sus reuniones, esperando al Señor, para que todos ustedes puedan recibir su plenitud, y puedan ser alimentados por él mismo; como árboles de justicia, plantados por su propia mano derecha, para esparcir su nombre y su gloria, como un pueblo salvado para Él. Y sepan y entiendan esto, ese espíritu no es del Padre, aquel que no confiesa que el Hijo ha venido en la carne, quien destruye las obras del diablo, y quita el pecado. Crean y sigan al espíritu que condena el pecado, y lo destruye, y lo quita, y así les da paz con Dios en sus conciencias, y los guía hacia la verdad, y los guarda de todo mal. Ustedes que son testigos de esto, el Hijo que ustedes conocen, y el Padre que conocen, para que more con ustedes, y en ustedes; y él es el primero y el último. Crean en Él, y síganlo, y no busquen nada más; y que este Padre de vida y gloria, el dominio de quien no tiene comienzo ni fin, los establezca, y los guarde; amén y amén.

Eduardo Burrough

Londres, el día segundo del mes tercero, del año 1657

Eduardo Burrough, quien a menudo le escribió a Cromwell, habiendo oído del plan de hacerlo rey, le escribió una carta a él, en la cual encuentro que habiéndole dicho al Protector que él tenía muchas advertencias del Señor, le habla de esta manera:

Yo, como uno que ha obtenido la misericordia del Señor, y a quien su palabra es confiada, siendo ordenado por él, en su presencia una vez más les advierto que teman ante él, y diligentemente le oigan, y lo busquen con todo el corazón, para que ustedes puedan conocer su voluntad y su consejo con respecto a ustedes, y puedan hacerlo, y encontrar favor ante sus ojos, y vivan. Hoy es el día que su mano está estirada hacia ustedes, para hacerlos una bendición o dejarlos como una maldición para siempre; y los días de su visitación están cerca de su fin, cuando Dios ya no los llamará, ni los oirá, cuando en el día de su aflicción ustedes lo llamarán a él. Si ustedes rechazan el consejo del Señor, y siguen los deseos de su propio corazón, y la voluntad de los hombres, y no quieren tener la luz del mundo, Cristo Jesús, para que sólo él los gobierne, y les enseñe, quien condena el mal, entonces el mal seguramente caerá sobre ustedes, si ustedes no aman la luz en ustedes que los condena; y los juicios de Dios, y el día de su última visitación con venganza, ustedes no podrán escapar. Por lo tanto consideren y tomen nota de mis palabras, y que este consejo sea aceptable para ustedes; que los mueva hacia la mansedumbre, a la humildad, y a temer ante el Señor; seguramente sabiendo que es él quien cambia el tiempo y las cosas, y quien derriba, y quien establece a quien él quiera; a como ustedes fueron levantados de un estado bajo, y elevados sobre sus enemigos. En ese día cuando ustedes fueron levantados, y el temor del Señor estaba ante su rostro, y su corazón estaba inclinado hacia él, y ustedes eran pequeños en sus propios ojos, entonces estuvo todo bien con ustedes, y el Señor los bendijo. Ni una vez se pensó con respecto a ustedes que las manos de los impíos hubieran sido fortalecidas en contra de los justos que estaban debajo de ustedes, o que tan graves y crueles endurecimientos y opresiones hubieran alguna vez sido puestos sobre los justos, y actuados en contra de ellos en su nombre, y bajo su dominio, como injustamente han sucedido en estos tres años: y el que ustedes permitan estas cosas es su transgresión, y ustedes no han retribuido al Señor bien por su bondad hacia ustedes, ni han cumplido su voluntad en sufrimiento para que sea hecho bajo ustedes, en contra de lo cual el Señor los levantó, y para derribar, si ustedes hubieran sido fieles hasta el fin.

Nuevamente, consideren y permitan que inspire en sus corazones, no para exaltarse a sí mismos, ni para ser altaneros, sino para temer continuamente, sabiendo que ustedes no se levantan por si mismos, sino por otro, y que él es capaz de humillarlos, y darlos a la voluntad de sus enemigos cuando él quiera; y como el Señor los ha guardado a veces maravillosamente, y lo hace hasta este día, de las conspiraciones asesinas, y de la astuta política de los hombres malvados, quienes buscan su mal, y se regocijarían en su caída, y en la desolación de su familia y sus países; ¿cómo han ellos puesto, y ponen ahora sus trampas en los pies de ustedes, para que ustedes puedan ser cortados de entre los hombres, y mueran infelizmente, y sean considerados malditos? Y sin embargo hasta este día él los ha preservado, y ha estado cerca para guardarlos, aunque ustedes a penas lo supieron; y el fin del Señor es amor hacia ustedes en todas estas cosas, y sin embargo un poco tiempo más para probarlos, para que ustedes puedan darle la gloria.

Oh que su corazón fuera abierto para que vieran su mano, para que ustedes puedan vivir para él, en paz. Tengan cuidado, no sea que la dureza de corazón los posea, si menosprecian su amor y así sean encerrados en la oscuridad y dados a los deseos de sus enemigos, y sean dejados al consejo de hombres traidores, quienes pueden buscar exaltarlos con halagos, para que ellos puedan mejor derribarlos, y destruirlos, y borrar su nombre en reproche, y hacer de su posteridad un pueblo miserable. Pero ahora, oh consideren, y permitan que esto entre en sus corazones, porque ustedes no han respondido al Señor, sino han sido cortos para él por todo esto, y han escogido su propio camino y gloria en vez de la de él, y no han cumplido el consejo que les dio al levantarlos; porque los vínculos de crueldad no son soltados por ustedes, y los oprimidos no son liberados; ni la opresión es quitada de la espalda de los pobres, ni las leyes son reguladas, ni la libertad de la conciencia pura permitida; sino que estos dominios están llenos con opresión cruel, y los pobres gimen en todas partes bajo la mano pesada de la injusticia; los necesitados son pisoteados, y los oprimidos claman para ser liberados, y están listos para desmayar por la verdadera justicia y juicio. Los orgullosos se exaltan en contra de los pobres, y los altaneros y rebeldes condenan a los mansos de la tierra; el cuerno de los impíos es exaltado por encima de la heredad del Señor, y aquellos que se han alejado de la iniquidad, han llegado a ser presa para los opresores; y los crueles tratan a los inocentes cruelmente en estas naciones. Muchos sufren injusta y tristemente, porque no pueden jurar en esta o la otra ocasión, aunque en todos los casos ellos hablan la verdad y obedecen los mandamientos de Cristo; ellos incluso son pisoteados por multas injustas que les cobran; y esto es por la corrupción de algunos que gobiernan bajo ustedes, quienes no gobiernan por Dios como deberían, sino que vuelven la espada de la justicia. Algunos sufren encarcelamientos largos y tediosos, y otros golpes y abusos crueles, y peligros de la vida muchas veces, de parte de hombres impíos, por reprochar el pecado, y clamar en contra de las abominaciones de los tiempos (en contra de lo cual testifican las escrituras), en las calles, u otros lugares. Algunos han sido enviados a la prisión, han sido llevados en la carretera, y no se les culpó de ningún mal; y otros encerrados, sacados de reuniones pacíficas, y azotados, y enviados a la cárcel, sin transgresión de ninguna ley, justa o injusta, completamente por la ira y envidia del diablo, y aquellos que han pervertido el juicio y la justicia; y algunos han sufrido en abundancia por las manos de los crueles carceleros y sus siervos, por golpes y amenazas, quienes les pusieron cadenas, y no permitieron que ninguno de sus amigos los visiten para traerles sus necesidades; y algunos han muerto en las prisiones, cuyas vidas no fueron importantes para ellos, cuya sangre será contada en contra de ustedes algún día. Algunos han sufrido duras crueldades porque no pudieron mostrar respeto a las personas al inclinarse con sombrero o rodilla; y de estas crueldades no pueden ser ustedes completamente excusados ante la vista de Dios, que son cometidas en su nombre, y bajo el poder de ustedes. Consideren, amigos, y despierten al verdadero juicio; que el Señor escudriñe sus corazones; y tengan en cuenta estas cosas, para que ustedes puedan ser un instrumento para quitar cada carga, y puedan al final cumplir la voluntad de Dios.

Oh sean despertados, sean despertados, y busquen la gloria del Señor, y no la de ustedes mismos; para que no perezcan ante el Señor y los hombres. No, si los hombres les quieren dan honor y títulos elevados, y tronos principescos, no los tomen; porque aquello que quiere exaltarlos y honrarlos en el mundo, quiere traicionarlos al mundo, y derribarlos ante la vista del mundo. Esta es la palabra de Dios para ustedes: ¿Qué? ¿Será la nación completa hombres perjudicados y ustedes la causa? ¿Transgredirán ustedes al edificar otra vez aquello que ustedes han destruido? Pongan atención a mis palabras, y entiendan mi discurso; no sean exaltados por los hombres, no sea que el hombre los traicione. Traten favorablemente, y alivien a los oprimidos; no se jacten, aunque el Señor los ha usado en su mano; sino que sepan que cuando él quiera él puede echarlos, como una vara, fuera de su mano hacia el fuego; porque ustedes están en su mano. Si ustedes lo honran, él los honrarán a ustedes; de otra manera él puede confundirlos, sí, y los confundirá, y los quebrantará y los debilitará como agua ante él. Su amor a través de mi corazón suspira hacia ustedes; él desea su felicidad si ustedes voluntariamente no lo condenan, al exaltarse a si mismos, buscando su propia gloria, y endureciendo su corazón en contra del clamor de los pobres. Esto fui movido en entrañas de piedad para poner ante ustedes, ya que soy amigo de ustedes, no en halagos, sino en un corazón recto, quien les desea bien en el Señor.

Eduardo Burrough

Se ha dicho que Cromwell, en una oración pública ofrecida por él cuando estaba a punto de atacar el ejército escocés en Dunbar, declaró que si el Señor le daba la victoria ese día él aliviaría al país de la gran opresión de los diezmos. Esta promesa en el día de su poder él no había cumplido, y los miembros de la sociedad de los amigos en este tiempo (1657) estaban soportando una gran persecución porque ellos habían evitado, por causa de su conciencia, pagar para el mantenimiento de un ministro asalariado. En el cuarto mes Eduardo Burrough tuvo una entrevista con Cromwell, en la cual él presentó verbalmente ante él el sufrimiento de los Amigos. El protector se esforzó por justificarse a sí mismo al decir que todas las persecuciones y crueldad eran contrarias a su voluntad, y que él no era culpable de la injusticia cometida con los cuáqueros. Al reflejar acerca de esta afirmación de Cromwell, Eduardo otra vez le escribió.

Considere cuál es la causa de que lo que usted desea que no se haga, sea hecho. ¿No es para que usted pueda agradar a los hombres; haciendo parecer que usted está más dispuesto a agradar a los maestros falsos de esta nación y hombres impíos, que aceptar al pueblo de Dios, al relevarlos y aliviarlos en sus crueles cargas y opresiones, puestas sobre ellos por hombres injustos? Porque una palabra de su boca, o una muestra de su semblante, en contra de estas persecuciones crueles e injustas, ataría las manos de muchos hombres despiadados. Por lo tanto considere; usted no puede ser disculpado de ellos ante la vista del Señor Dios, de lo que fue hecho bajo usted y en su nombre; porque parece más bien haber un favor de ellos en usted, al tolerar a los actores de crueldad por lo cual sus manos son fortalecidas, que cualquier aversión que sea mostrada por usted, al oír a sus testigos, como usted debería hacer en contra de ellos. Porque usted sabe de algunos en la cuidad y otras partes, a quienes conocemos como hombres justos, quienes sufren encarcelamientos y pérdida de su libertad, porque ellos no pueden jurar por causa de su conciencia; y muchos otros en esta nación, sufriendo cosas crueles sobre un fundamento parecido o el mismo, incluso por hacer bien y no por mal, y esta opresión pudiera ser quitada y sus sufrimientos injustos quitados por ustedes, por una palabra de su boca o por su pluma; y esto hace que usted no pueda ser disculpado ante la vista de Dios en estas cosas, porque usted, quien tiene el poder de ayudarlos, no lo ha hecho.

Y en cuanto a la luz de Cristo, en la cual ustedes tropiezan, y por la cual todo hombre que viene al mundo es iluminado, en resumen, yo digo esto: esta luz les es dada a ustedes por Dios, y ustedes deben recibirla para que sea la única que les enseñe, para recibirla del Padre, y para ser guiados por ella en todas las cosas, si ustedes han de heredar algún día el reino de Dios.

El reino de Cristo está estableciéndose por su propio poder, y todos deben inclinarse y llegar a ser sus súbditos; él no necesita ninguno de sus reglamentos, ni la fortaleza de su brazo para avanzarlos; sin embargo él quisiera que ustedes no mostraran que son enemigos abiertos de él, al hacerlo, o al hacer sufrir crueldad e injusticia en contra de aquellos que el Señor está redimiendo de este mundo, hacia la sujeción a ese reino; no sea que ustedes sean como aquellos que no quieren entrar, ni quieren que otros entren, y así la destrucción venga sobre ustedes. Por lo cual levántense de su sueño, y no duerman en la gloria y honor de este mundo; no sean vencidos por los placeres de este mundo, ni los títulos halagadores de los hombres; no hagan caso omiso de la crueldad y opresión ejercida por algunos, quienes se refugian sen ustedes, y hacen que su nombre sea un manto para el mal que se hace en contra de los rectos.

Consideren, yo digo, consideren, y sean cambiados en sus mentes y su corazón; no sea que ustedes, habiéndose olvidado de Dios y sus muchas liberaciones, sean acallados, y contados para la destrucción. Yo deseo que el Señor pueda darles un entendimiento más perfecto de sus caminos y juicios, y que ustedes puedan esforzarse por obtener la corona inmortal, por medio de la mansedumbre y justicia al aliviar a los oprimidos, y mostrando misericordia a los pobres, y quitando toda carga que está sobre los inocentes; y este es el deseo de aquel quien es su amigo, y que no quiere que ustedes sean coronados con deshonor, al permitir que el pueblo de Dios sea oprimido en su nombre, lo cual será su absoluto derrocamiento si ustedes no lo quitan, al volver y aliviar a los oprimidos.

Eduardo Burrough

Esta carta fue entregada a Oliverio Cromwell en el cuarto mes, y en el mes siguiente E. Burrough le escribió otra vez a él que el buen nombre Protector, por la gran opresión actuada en su nombre, fue abusado y subvertido; y que en vez de protección por él, gran injusticia fue realizada bajo él, y fue cubierta por él. Además, que varios jueces de paz y otros oficiales, a quienes él confiaba, cuando ellos habían aceptado al pueblo llamado los cuáqueros, ellos habían sido echado de su lugar; aunque no habían negado servirle a él ni a la nación, y ninguna falta de fidelidad a su confianza había sido demostrada en contra de ellos.

En el sexto mes, como ninguna acción pareció haber sido tomada por Cromwell para aliviar a esos oprimidos por causa de la conciencia, Eduardo una vez más lo visitó por medio de una carta de advertencia y amonestación, en la cual él le dijo que el buen nombre Protector que él llevaba, había sido abusado y subvertido por medio de grandes opresiones e injusticias hechas a su nombre. Él dice que varios jueces de paz y otros habían sido echados de lugares de confianza, porque aceptaron al pueblo llamado los cuáqueros, aunque ellos no habían negado servirle a él y a la nación, y aunque ninguna falta de fidelidad a su confianza había sido demostrada en su contra.

En septiembre E. Burrough le escribió otra carta a Cromwell en la que le decía que tenía muchos enemigos, algunos de los cuales intentaban destruirlo por cualquier medio, sin consideración del peligro que podía haber en el intento. Y que si él continuaba la opresión por medio de la tiranía, o permitiéndola, tal vez el Señor podría levantar a los impíos para ser una plaga para la impiedad, y permitir a los opresores derrocar las opresiones. Que habían otros, por medio de los hombres de la quinta monarquía, quienes, aunque no tan malos como los anteriores, sin embargo murmuraban secretamente en contra de él, y lo envidiaban, y no eran amigos de su gobierno, habiendo algunos de ellos sido echados y rechazados sin causa justa, como ellos suponían. En cuanto a nosotros, ¿como podemos mencionarlos a ustedes en nuestras oraciones a Dios a menos que sea para ser liberados de ustedes, nosotros quienes sufrimos a diario injustamente por causa de ustedes? ¿O cómo podemos nosotros ser amigos de ese gobierno, bajo el cual sufrimos a diario cosas tan difíciles y crueles como la pérdida de nuestra libertad y propiedad, y nuestra vida está en peligro también?

Alrededor del comienzo de este año E. Burrough le escribió una carta a Oliverio Cromwell y su concilio, quejándose, y advirtiendo en contra de la persecución, y de que era lo que atraería la ira de Dios en contra de ellos. Varias copias de dicha carta fueron entregadas a Oliverio y su concilio; y algunos meses después E. Burrough le escribió la siguiente carta.

Al PROTECTOR

Amigo,

El saludo de mi vida le desea el bien en el Señor, y más especialmente que su preciosa alma pueda ser redimida de la muerte hacia Dios, y viva, para que usted pueda tener un reposo y habitación en él cuando este mundo ya no exista.

Ahora bien, mientras que es una protesta general entre los maestros y el pueblo de esta nación, y también se pone en duda, y ha sido a veces objetado por usted mismo, que el pueblo llamado los cuáqueros están alucinados y engañados, y en error, y cosas así; y ahora, si es posible, que usted mismo y otros puedan estar resueltos con respecto a nosotros. Ponga, por lo tanto, sus objeciones y duplicaciones en posiciones claras, o deje que los maestros más sabios lo hagan por usted; que lo que sea que usted, o cualquiera que lo haga por usted, pueda objetar en contra de nosotros, o de lo que usted dude, o en lo que tropiece, ya sea en respeto a nuestras doctrinas o nuestras prácticas, que el asunto sea presentado con palabras claras, en posiciones, o consultas; y si Dios permite, usted pueda recibir una respuesta suficiente, o quitar todos los escrúpulos de la conciencia, y confundir todas las acusaciones y evasiones sutiles; por la cual, en lo sucesivo, para siempre usted pueda ser completamente inexcusable de toda duda, o de hablar en contra de nosotros, o permitiendo que se haga mal, o que se hable en contra de nosotros por cuenta de eso. Esto soy llevado a presentarle y enviarle, para que usted pueda estar satisfecho; y todas las cosas probadas y manifestadas ante la vista de todos los hombres; y todo juicio juicio imprudente y suposición falsa, que se aloja en los corazones de muchos, puedan ser confundidos y reducidos a la nada; y que sea dejado fuera el clamar que son engañadores, y herejía, etc., y causar que alguien sufra bajo sospecha; sino que lleven todas las cosas a la luz, y al juicio verdadero; y lo que se ha probado que es la Verdad pueda ser aceptado y ya no perseguido; porque estamos dispuestos a ser manifestados a todos los hombres; y si algo es objetado en contra de nosotros, que puede no ser suficientemente respondido, y resuelto a los hombres sobrios, entonces nuestros enemigos son más libres, y así tienen de qué gloriarse en contra de nosotros; pero si toda ocasión de caer es quitada por las respuestas, de acuerdo a las escrituras y nuestros principios, prácticas y doctrinas así vindicadas, entonces que todos los maestros, y todos nuestros adversarios, cierren sus bocas para que no nos muerdan, y no clamen en contra de nosotros, y nos acusen ante usted; y que ninguno sufra en su dominio bajo la crueldad de los hombres, sobre tal fundamento. Por esto yo estaré feliz de recibir una respuesta, y unirme a esta causa; y por mientras, y siempre, amo su alma, pero soy testigo en contra de toda opresión.

Eduardo Burrough

Esto fue entregado a su mano en Hampton Court, en el cuarto mes, 1663.

A todos los parlamentos, y gobernantes, y gobernadores en todo el mundo cristiano

Burrough escribió un mensaje a todos los reyes, príncipes, parlamentos, gobernantes y gobernadores de todo grado en todo el mundo cristiano (EN EL CUAL HAY MUCHAS REFERENCIAS A EVENTOS Y COSAS EN EL LIBRO DE APOCALIPSIS):

UN
MENSAJE
a todos los
reyes y gobernadores
en
EL CRISTIANISMO

A todos los que son llamados reyes y príncipes cristianos, y a todos
los parlamentos, y gobernantes, y gobernadores de todo
grado en todo el
mundo cristiano

UN LLAMADO a todos ustedes, por el siervo del Señor, en el nombre del Señor Dios, terrible y poderoso, y el poder más alto sobre todo el mundo: que ustedes quiten la opresión, y alivien a los oprimidos, y dejen de rechinar los rostros de los pobres; y dejen de beber de la copa de la ramera y de cargarla; y cesen de toda opresión en lo absoluto; no sea que el Señor Dios todopoderoso ejecute su furiosa indignación sobre ustedes si ustedes no quieren volverse ante su reprensión y oír su voz cuando él los llama.

Por todo lo que ha sucedido en el mundo por mucho tiempo, desde la gloriosa venida de Cristo Jesús, y la luz de su glorioso evangelio a través de sus siervos, los santos apóstoles; ese anticristo, el hombre de pecado, el enemigo de Cristo y su reino, ha reinado en los corazones del pueblo y en todo el mundo cristiano; y él ha sido exaltado adentro y afuera desde la caída y alejamiento de la verdadera fe, que una vez fue entregada a los apóstoles y verdaderas iglesias; y él se a mostrado a sí mismo que es Dios, y se ha sentado en el trono de Dios, y ha ejercido señoría sobre las personas y conciencias de los hombres en todas las generaciones desde la caída y alejamiento de la verdadera fe. Porque la verdadera iglesia, la esposa elegida, la esposa del Cordero, que una vez dio a luz a aquel que gobernaría las naciones, y fue vestida con el sol, y una vez tuvo gran belleza y excelencia, ha huido al desierto y ha estado desolada como sin esposo y asunto; pero ha permanecido en su lugar preparado por ella para Dios, donde ella ha morado en el dolor y ha sido alimentada con el pan de la tristeza, siendo perseguida allí por el dragón y sus inundaciones de crueldad, quien también esperó para devorar al niño varón cuando él nació. La sangre de los mártires ha sido derramada, y se ha hecho guerra en contra de los santos profetas, apóstoles y santos, quienes han sido asesinados y perseguidos por causa de la justicia; y los dos testigos por mucho tiempo han sido destruidos y en las calles de la gran ciudad se han regocijado con ellos; y la sangre de los inocentes ha sido bebida; y se ha hecho guerra en contra del Cordero y sus seguidores. El dragón, el diablo y Satanás ha engañado para llevar [al ser llamados con] al nombre de cristianos, pero sin la verdadera vida cristiana porque la justicia y la verdad han permanecido lejos, y la justicia y la misericordia han desaparecido, y el temor de Señor con verdadera obediencia a Él ha sido en gran medida expulsado de las naciones. La bestia ha tenido poder para matar a todos a todos los que no quieren adorar a la bestia y su imagen ni recibir su marca, y la bestia ha tenido el poder para ejecutar su ira en contra de aquellos que han seguido al Cordero en su tiempo de oscuridad y apostasía que ha ensombrecido al mundo cristiano desde el tiempo de los apóstoles hasta ahora; y, como he dicho, todo esto ha sucedido desde la caída y alejamiento de la vida, justicia y Espíritu de Jesús.

La bestia que salió del mar y de la tierra (cuando la fe verdadera se perdió), ha sido grande, y fue poderosa entre los hombres porque recibió poder del dragón e hizo guerra en contra de la iglesia verdadera y trató de devorar al niño varón; y se le dio poder sobre los pueblos, lenguas y naciones; y todo el mundo se ha maravillado y seguido a la bestia, y han estado admirando su poder y su gran autoridad y diciendo "¿quién es capaz de hacer guerra en su contra?" Porque a esta bestia se le ha dado una boca que ha hablado grandes cosas, y se le ha dado hacer guerra con los santos y vencerlos por medio de sus leyes y decretos injustos. Todos los que moran sobre la tierra y cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida, la han adorado. Ha tenido muchas cabezas (incluso en muchos géneros y cambios de gobiernos) y muchos cuernos, con los cuales ha empujado a los inocentes, ha gobernado sobre la tierra y todo lo que está bajo su poder. Ha establecido imágenes para adorar y semejanzas sin vida. Ha causado que pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, reciban su marca. Ha cargado a la ramera, y ella ha viajado en su espalda de nación a nación por toda la tierra vestida de oveja, e hizo a todas las naciones beber de su copa de fornicación.

La ramera, la iglesia falsa, se ha sentado como reina en gran estado y autoridad sobre las naciones, lenguas, multitudes y pueblos; y por medio de la autoridad de la bestia, que la ha cargado, ella ha gobernado con gran autoridad sobre las conciencias, personas y estados de los pueblos. Ella ha bebido la sangre de los santos y de los mártires. En ella se encuentra hasta este día la sangre de los mártires, y los profetas, y de los hombres justos, y de todos los que han sido destruidos sobre la tierra. Ella ha ejercido crueldad y tiranía sobre la heredad de Dios; y ella ha tenido la vestimenta de las ovejas sobre ella, incluso parte de la vestimenta de la esposa del Cordero; y ella ha aparecido en mucha belleza con una copa de oro en su mano, en la cual el vino de sus fornicaciones y su inmundicia ha aparecido, y que ella ha hecho a las naciones beber. Por sus hechicerías y brujerías ella ha engañado al mundo, y con sus falsos milagros, espectáculos, imágenes, y ministerios falsos que ella estableció, ella ha corrompido la tierra. Todo esto ella ha hecho por medio del poder de la bestia que la ha cargado, y ella recibió su autoridad de parte del dragón y del diablo. Así, el anticristo, la bestia y la ramera han gobernado en el mundo con gran autoridad por muchas generaciones; y el mundo ha sido como un desierto por causa de ellos, desaprovechado y árido de todo buen fruto; y la verdad y la fe se han apartado de los hombres; y el amor y la paz han estado lejos; y asesinatos, robos, guerras, luchas, injusticias y maldad han abundado en las naciones. Así, la tierra entera ha sido corrompida por medio de la ramera y la iglesia falsa quien ha engañado a los reyes, gobernantes, y pueblos por sus encantos y hechicerías, que ella les ha hecho recibir de su mano y de su copa de abominaciones; de la cual ellos han bebido falsas doctrinas y prácticas para el engaño de sus almas y cuerpos.

Pero ahora el día del Señor ha llegado y está llegando, y el reino del Cordero se ha de establecer otra vez; y los reinos de este mundo deben ser cambiados y recuperados otra vez para llegar a ser los reinos del Señor y de su Cristo. Las bodas del Cordero han llegado otra vez con el día de las buenas noticias para los pobres y los angustiados. La esposa del Cordero será adornada para su esposo; ella será vestida con el sol y será cubierta con su belleza anterior; y ella será sacada del desierto. La tierra será refrescada y liberada de las opresiones y tiranías del anticristo y la ramera porque la hora de su juicio ha llegado.

La oscuridad y la noche de la apostasía lamentable que ha nublado al mundo está pasando. La luz del Cordero se ha levantado, y el lucero de la mañana ha aparecido en los corazones del pueblo. El hombre de pecado, quien se ha sentado en el templo, se mostró a sí mismo como Dios, y ejercitó falsamente los cuerpos y las conciencias del pueblo engañado en falsos caminos y adoraciones, y está siendo descubierto y destruido por el Espíritu de su boca [del Cordero] y el resplandor de la venida de Jesús. La bestia y el falso profeta serán tomados vivos y echados en el lago de fuego para ser atormentados día y noche para siempre. El aliento de vida de Dios ha entrado en los dos testigos, y ellos profetizarán otra vez; la Luz de su evangelio glorioso que ha estado por mucho tiempo escondida debe ser predicada otra vez a los pueblos, lenguas y naciones; y el Reino de Cristo debe ser establecido. Estas cosas el Señor Dios Todopoderoso está llevando a cabo.

Él confundirá y destruirá al anticristo y todos los que lo han adorado. Aquellos que han adorado a la bestia, bebido de la copa de su fornicación, y cometido idolatría con la gran ramera, serán tomados y echados en la cama del tormento; ellos llorarán y aullarán debido a la gran destrucción de Babilonia, la gran ciudad que ha sido la gloria de los reinos y ha enriquecido a sus mercaderes (los ministros falsos), con engaños, a quien Dios derrocará. Esa ciudad de confusión que está cercada (la iglesia falsa), la gran ramera, la madre de todas las abominaciones; el Señor Dios se ha levantado en contra de ella para pedir la sangre de los mártires, profetas y hombres justos que se encuentran en ella. Ella será recompensada de acuerdo a sus caminos; como ella le ha dado a otros a beber de la copa de su fornicación, así de manera similar ella beberá de la copa de la indignación violenta de la ira del Señor de sus santos. Ella ya no engañará a las naciones por sus hechicerías porque la tierra será liberada de ella, y los reinos del Hijo de Dios serán exaltados sobre todo. La luz del Cordero será la luz de todas las naciones; y todos los que son salvos caminarán en la luz de ella. La verdad reinará, el fruto de justicia abundará, y todo el pueblo glorificará a Dios su Hacedor. La tierra completa será refrescada con la misericordia de Él, el creador de la tierra.

Por lo tanto, todos ustedes reyes, príncipes, parlamentos y gobernadores en todo el cristianismo, esta es una petición a todos ustedes de uno que ama sus almas inmortales, que ustedes dejen de cometer fornicación con la gran ramera, y ustedes ya no beberán de su copa de idolatrías, ni ustedes harán a las naciones beber de ella; ni que ustedes cargarán ya a la gran ramera, ni recibir sus hechicerías y encantos para engañar sus almas y cuerpos. Esto el Señor Dios Todopoderoso (quien debe ser temor y terror para todas las naciones) requiere de ustedes, y es un encargo para ustedes en la presencia del Señor Dios: que ustedes ya no defiendan a la gran ciudad Babilonia y la falsa iglesia con sus armas de crueldad y opresión, y que tampoco ustedes vuelvan a oprimir a las personas y conciencias de las personas por parte de ella y en defensa de ella; sino que ustedes completamente desechen a la ramera y no permitan que ella se siente sobre ustedes; y que ustedes no sean siervos de ella para ejecutar sus crueldades sobre los cuerpos y conciencias del pueblo. Estas cosas ustedes han hecho, y por lo tanto el Señor está disgustado con ustedes; por lo tanto libérense de las abominaciones de la iglesia falsa y no reciban sus engaños, ni tampoco impongan sobre el pueblo que está bajo ustedes, porque ahora los juicios de la gran ramera han llegado, y el tiempo en el que el Señor los recompensará de acuerdo a sus caminos, y ella recibirá el fruto de sus acciones. Si ustedes todavía la sostienen, y comenten fornicación con ella, y obligan a las naciones a beber de su copa, y causan que todo el pueblo adore a la bestia, y reciba su marca, como ha ocurrido; entonces el Señor ejecutará su venganza sobre ustedes, y ustedes de ninguna manera serán liberados.

Por lo tanto yo les digo otra vez, levántense de la oscuridad y vengan hacia el resplandor de la luz de la mañana, a la venida del hijo, y reciban su reino, y pongan sus coronas a sus pies; porque el Cordero ha resucitado, cuya corona es inmortal, y toda la gloria, grandeza, honor y poder de ustedes son sólo como polvo y cenizas ante él; él puede quebrantarlos y nunca edificarlos otra vez. Salgan de la gran Babilonia y abandonen su cuidad porque el día del Señor vendrá repentinamente sobre ustedes; la gran Babilonia ha llegado a ser recordada ante el Señor para recompensarla con gran indignación.

Por lo tanto este es un llamado para ustedes, para poner a un lado sus inquisiciones, sus cárceles, y correccionales, y prisiones, y todas sus torturas y persecuciones de personas y conciencias de las personas con respecto a la adoración, iglesia y ministerio; porque estas cosas y por estas armas ustedes han defendido a la ramera; y por medio de la fuerza de sus leyes violentas y crueles imposiciones, injustamente puestas sobre el pueblo, la ramera (iglesia falsa) ha sido llevada por ustedes y defendida por ustedes. Pongan de lado todas sus armas crueles y no persigan, ni maten, ni derramen la sangre de los siervos del Señor con leyes injustas; no limiten al espíritu de Dios de clamar en contra de Babilonia reprobando sus iniquidades; porque estas cosas ustedes han hecho en defensa de la ramera. Ustedes la han cargado, y [ustedes han sido] defensores y preservadores de ella por sus leyes injustas; y por medio de ustedes, ella se ha sentado como una reina pensando que nunca vería dolor porque ustedes la han defendido, tomado parte con ella, y hecho que las naciones beban de su copa. Ustedes han sido los ejecutores de su placer, para obligar a las naciones a cometer idolatría, y a tomar parte de sus fornicaciones; y ustedes le dan autoridad para beber la sangre de todos los que no quieren beber de su copa. Ahora es tiempo para que ustedes abandonen estos caminos suyos y aprendan sabiduría del Señor para que ustedes puedan gobernar en justicia entre los hombres, como hombres; pero no para ser gobernadores en el trono de Cristo, ni su reino, al imponer tal adoración y tal religión en la conciencia del pueblo. Destruir y matar a todos los que no quieren adorar así su imagen, y ahora de acuerdo a su prescripción; esto ustedes no deben hacer, ni el Señor alguna vez les encomendó con este poder, ni él los hizo gobernantes en su reino, ni sentarse en su trono de conciencia. Mientras ustedes han hecho esto, su autoridad ha sido de parte del dragón y no del Cordero. Ahora el Señor requiere esto de ustedes: liberen la conciencia y no gobiernen sobre el hombre interno; porque cuando ustedes se atribuyen esto, forzar tal adoración en tal religión sobre el pueblo, contrario al espíritu de Dios, ustedes son sólo siervos de la gran ramera.

Por lo tanto, sean advertidos porque esta es una invitación de amor, justicia, verdad, juicio justo, misericordia y paz hacia ustedes, para que ustedes puedan conocer lo que la mente del Señor es para ustedes, y hacerlo; para entonces gobernar de parte de Dios, y no de parte del hombre, sobre lo cual depende la felicidad y bienestar de una nación, naciones, y sus gobernantes; hacer lo contrario requiere su derrocamiento y destrucción, y esto rápidamente será llevado a cabo. Por lo tanto, salgan de Babilonia y libérense de la esclavitud por la cual la iglesia falsa los ha encontrado. Ella los ha hecho beber de su copa, y ustedes han sido embriagados con su falsa fe, doctrinas y prácticas; y ustedes han obligado a las naciones a beber la misma copa de abominaciones; y ustedes han ejecutado crueldad e injusticia sobre todos los que no quieren [beber de su copa]; y ustedes son siervos de la gran ramera. Al estar en esclavitud ustedes mismos, han esclavizado a todos los que están debajo de ustedes; pero ahora el Señor está cambiando los tiempos, las cosas, y los poderes. Ustedes serán felices si se liberan y dejan que los oprimidos sean libres; al hacer esto ustedes cumplen mi petición y hacen la voluntad del Señor; entonces las bendiciones y paz eterna [seguirán]. Pero si ustedes son desobedientes y toman parte continuamente con la ramera, ustedes tomarán parte de sus juicios. Esto el Señor les ha hablado, y en el día de la venganza ustedes confesarán que han sido advertidos,

Por un amigo de toda la creación,
quien espera su redención,

Eduardo Burrough

Alrededor de este tiempo Eduardo Burrough también publicó un documento que contiene una predicción muy notable de lo que siguió el año siguiente, cuando el rey Carlos segundo fue puesto en el trono. En éste él dijo que cuando viajaba en Warwickshire, en el primer mes, sus meditaciones estando en el Señor, y considerando qué injustos y lamentables sufrimientos se le infligieron al pueblo del Señor dentro de esos pocos años, un clamor salió de él: "El Señor será vengado, el Señor será vengado ante sus enemigos, y él vengará la causa de su pueblo." Este clamor le golpeó de cerca, y su corazón estuvo quebrantado por él, y su espíritu se derritió ante el Señor, ya que fue como se le dijo a él.

A los gobernantes

Escriban a los gobernantes, y sin embargo una vez más adviértanles de esa indignación que está sobre ellos, una recompensa justa por todas sus acciones; y como ellos han hecho, así será hecho con ellos; como ellos han buscado destruir la generación de los justos, así ellos serán destruidos de la faz de la tierra; y como ellos han juzgado injustamente y condenado a los inocentes, así ellos serán condenados, y justamente juzgados de parte del Señor; y como ellos han echado los cuerpos de los pobres corderos de Cristo a la prisión, y han sido una trampa para ellos, así ellos serán entrampados, y al cautiverio ellos irán.

Como ellos han causado que los bienes y posesiones de los inocentes sean tomados como botín, y hechos una presa, así en manera similar la maldición del Señor arruinará su sustancia. Como ellos han hecho, así será hecho con ellos; y como ellos han tratado a otros, así ellos serán tratados otra vez.

Yo vi una gran miseria y desolación que estaba cerca, la espada del Señor; y que ella los destruiría; y contemplé que fue preparada para la matanza; y en el sentido de estas cosas una tristeza cayó sobre mi espíritu, considerando la desolación y el juicio que está a la mano, para ser ejecutados sobre los crueles opresores.

Por lo tanto, todos ustedes gobernantes, y todos ustedes quienes han pisoteado la heredad de Dios, y ustedes quienes han ignorado estas muchas advertencias que ustedes han recibido; yo les digo a ustedes, en el poder del Señor Dios, en su dominio, y por su Espíritu, esta es una vez más una advertencia a ustedes de parte del Señor, y que estas cosas deben seguramente suceder, y cumplirse en su tiempo, y ningún hombre será capaz de liberar a su hermano; sino que cada hombre llevará su propia carga, y beberá de su propia copa preparada para él y aunque ha sido contada como una cosa ligera entre ustedes, y ustedes han despreciado la reprensión, y han avanzado sin temor; sin embargo, en la medida que el Señor los ha salvado, y no ha ejecutado juicio rápido sobre ustedes, sino más bien ha esperado su regreso; sin embargo el trato del Señor hacia ustedes, al perdonarlos, ustedes no han aceptado; y por lo tanto sus juicios serán más grandes sobre ustedes. Porque si ustedes no van hacia el testigo en sus conciencias, ¿qué mal ha hecho este pueblo? ¿De quién han tomado al buey, o qué han deseado de ustedes? ¿O qué han buscado de ustedes? ¿O en qué han sido ellos una carga para ustedes, excepto en que los han reprendido por sus iniquidades, y deseado su redención? ¿Podrían ustedes, al fin y al cabo, llegar a considerar esto, y confesar la Verdad en sus conciencias, y no les dirá ella que ellos han sufrido pacientemente todas las cosas que ustedes han impuesto cruelmente sobre ellos? ¿Y acaso no han caminado pacíficamente hacia ustedes humilde, mansa, y justamente entre sus prójimos? ¿Acaso ellos no han sido mansos e inocentes como corderos, y como las ovejas ante los trasquiladores?

¿Han ellos creado ofensas hacia alguno? ¿Han ellos buscado derrocar el gobierno, o han buscado venganza en contra de sus enemigos? ¿O qué daño han hecho ellos a alguna persona o propiedad, excepto Satanás y su reino? ¿Acaso no han buscado reformar y recuperar a los impíos de sus caminos? ¿No se han ellos compadecido y orado por sus enemigos? ¿Acaso ellos no han caminado en buena conciencia hacia el Señor en todas las cosas, y hacia todos los hombres? Sí, mis amigos, en el día del Señor, cuando el testigo en sus conciencias no será limitado, sino que hablará claramente, y cuando el juez imparcial aparecerá sobre su trono, entonces ustedes reconocerán estas cosas.

Por lo tanto, yo les digo a ustedes, reciban el juicio del Señor para que los purifique, de otra manera el juicio los destruirá; y ahora lleguen a ser más sabios, para que algunos de ustedes puedan ser como una marca sacada del fuego, y sean guardados de ser consumidos; porque la visitación del Señor está cerca de su fin, cuando su amorosa bondad será apartada de ustedes, y su paciencia se convertirá en furia; y él les hará saber que nosotros somos su pueblo, a quienes ustedes han tratado así. Sí, ustedes lo sabrán repentinamente; no será mucho tiempo hasta que él coronará a su pueblo ante la vista de sus enemigos; él los coronará con alabanza y con justicia, con honor y majestad, y él los guardará en seguridad, aún cuando la tristeza los rodee. Su misericordia y bondad se extenderá hacia ellos, aún cuando su ira y juicios los castiguen y los confundan. ¡Oh! ¿Qué les diré? por el sentido profundo de aquello que permanece en mi corazón; cuando yo considero, como en todas las generaciones el Señor vengó la causa de su pueblo, y cuando el tiempo de sus sufrimientos había expirado, él quebrantó los vínculos de iniquidad, y los liberó.

Así hizo él con su pueblo de Israel en el tiempo antiguo, y muchas veces su manera con su pueblo era humillarlos por el sufrimiento, y entonces levantarlos otra vez en gloria; y él permitió que sus enemigos se gloriaran sobre ellos por un tiempo, para que él pueda derribarlos. Así hizo en Inglaterra, en el caso entre los obispos y su equipo de perseguidores, y el pobre pueblo que en esos tiempos se llamaba Puritanos. ¿Acaso él no confundió a ese equipo de perseguidores, y liberó a su pueblo? ¿No es él el mismo que lleva a cabo la misma obra en este tiempo? Sí, sin duda, y hará mucho más, en la medida que la manifestación de la Verdad es más clara que lo que fue en sus días; y en la medida que los gobernantes y el pueblo de esta nación han rechazado el testimonio más claro, que en el tiempo de los papistas en los días de la reina María, o los obispos y prelados en sus días; tanto más el Señor Dios ejecutará su venganza con más violencia, en una manera más manifestada. Todos sabrán que es él quien lo hace, y el liberará a su pueblo porque ha considerado sus sufrimientos, y ha dicho que es suficiente; porque él los ha probado, y los ha hallado fieles; y todo esto ha sido permitido para probarlos, y no para destruirlos. Así como él los ha preservado en paciencia y paz a través de todo, así también él les dará corazones para caminar responsablemente para su liberación; y como ellos han abundado en paciencia en sus sufrimientos, así ellos abundarán en alabanzas eternas en el día de su libertad; y la tierra estará feliz, y producirá aumento y bendición; los cielos y la tierra se regocijarán, y los corazones de los justos saltarán de gozo; cuando el Señor haya quebrantado el yugo de los oprimidos, y liberado a su pueblo, interna y externamente; y entonces ellos cantarán al Señor sobre todos sus enemigos, quienes serán atormentados e irritados en el agravio del Señor; porque viene su recompensa, y su recompensa será como su obra, y él les dará dolor y angustia, en vez de regocijo.

Pero nuevamente, cuando considero la longanimidad, y paciencia, y clemencia con el pueblo inocente del Señor bajo todos sus sufrimientos; y cuando yo vi su inocencia, y su justicia, y espíritu de santidad, con el cual el Señor los bendijo, mi corazón se alegró considerando esto; y más fue mi gozo, y más contemplé su inocencia, y la falta de culpa de su causa; por lo cual la injusticia de sus sufrimientos fue más evidente. Con todo, cuando yo miré, y contemplé cómo aumentaron todos sus sufrimientos, y cómo el Señor había transformado todas estas cosas para su bien y el derrocamiento de sus enemigos; cómo por esa manera, en la cual sus enemigos intentaron destruirlos para que no fueran un pueblo, incluso así el Señor los aumentó más maravillosamente para que fueran un gran pueblo; porque a través de todo ellos han crecido en vida y poder, en fortaleza, y en número, y a través de esto todos han sido alentados a seguir al Señor con más celo y audacia. En la consideración de esto yo me regocijé, magnificando al Señor para siempre, que él había llevado adelante su alabanza, aún a través de la impiedad de los impíos, y él había aumentado a su pueblo, y los había exaltado a través de la crueldad de todos sus enemigos; y que a través de toda la oposición ellos alcanzaron un reposo feliz, y a través de toda la tempestad de grandes pruebas, ellos han llegado hacia el puerto de renombre y gran gloria. Cuando considero esto, como el Señor les ha dado dominio, y ha llevado la vida de ellos a reinar sobre todos sus enemigos, estas cosas eran un gozo para mí; y mirando hacia atrás en las edades, viendo que no había nada, ningún pueblo en las generaciones que había crecido y se había levantado a través de toda oposición como esta. Por lo tanto, es una señal y testimonio de que somos del Señor, y que estas cosas son de él, y vienen de parte de él, y sólo por él, para que él pueda ser alabado para siempre.

Nuevamente, cuando considero cómo el Señor ha levantado a su pueblo, sacándolo del polvo; y aquellos que no eran un pueblo han llegado a ser un pueblo, y el Señor ha provocado a las naciones por medio de aquellos que no eran un pueblo estos últimos años; y el Señor ha continuado su obra entre su pueblo, no por nada del hombre, ni por el brazo de carne; sino en inocencia y simpleza ha sido logrado; no por la sabiduría de este mundo, ni por hombres en lugares de honor, y de poder en las naciones; porque todo esto han carecido, y lo que ellos son es por medio de la oposición de todo esto; porque ellos no han tenido a ninguno de los grandes hombres de la tierra en su lado para defenderlos, y establecerlos, sino que todos han estado en contra de ellos; e incluso la opresión y la tiranía fue ejecutada sobre ellos, en vez de alguna aprobación, o justificación de los hombres en autoridad externa. De modo que se puede decir verdaderamente que ha no ha habido nada del hombre en esta obra, sino todo del Señor, por su propio poder; y el comienzo y continuación de estas cosas ha sido en una manera contraria a todas las sectas falsas e iglesias falsas. Porque sabemos que todas las sectas falsas en esta nación se han levantado y han sido establecidas por medio del semblante de los hombre en lugar y poder; y sobre el hombre, y la sabiduría de este mundo, y la autoridad de los poderes de la tierra, ha dependido el surgimiento y la caída de todas las iglesias falsas; y a medida que los poderes de la tierra se han puesto de su lado, así ellas han sido establecidas; y ante el desagrado de la autoridad, han sido derrotados. Pero en cuanto a este pueblo, ellos son elevados por el Señor, y establecidos por él, incluso contrario a todos los hombres; y ellos le han dado su poder sólo a Dios, y no pueden darle su poder a ningún hombre mortal, para permanecer o caer por alguna autoridad externa, y eso ellos no pueden buscar; sino sólo al Señor, quien oye su clamor, y vengará su causa.

Por lo tanto, que todos los perseguidores se inclinen ante el Señor, y que todos los santos caminen humildemente ante su vista, y que continúen en esa vida inocente en la cual ellos han comenzado; y que nunca se olviden de las misericordias del Señor, y lo que él ha llevado a cabo, quien ha manifestado grandes cosas, y hará más y más para confundir a todos sus enemigos, y para la alabanza de todo su pueblo elegido. Y todos ustedes santos sobre la tierra tengan al Señor en respeto continuamente, y no se vayan a los ídolos, sino que el Señor sea su gozo para siempre.

Eduardo Burrough

Burrough continúa: "Y vi una gran miseria y desolación que estaba cerca, la espada del Señor; y que ella los destruiría; y contemplé que fue alistada para la matanza; y en el sentido de estas cosas cayó una tristeza sobre mi espíritu, considerando la desolación y juicio que está a la mano, para ser ejecutado sobre los opresores crueles."

[Quisiera llamar la atención de ustedes al amor que los escritos de Eduardo Burrough muestran a sus enemigos, Oliverio Cromwell, la corte, y los gobernantes del parlamento. El amor por los enemigos sólo es posible a través del control del Espíritu de Dios sobre una persona.]

La profecía de Eduardo Burrough con respecto a la aflicción de los gobernadores de entonces de Inglaterra, se cumplió ampliamente bajo Carlos II cuando los perseguidores al final fueron a su vez perseguidos; cuando los sacerdotes episcopales sacaron a los predicadores presbiterianos e independientes de las iglesias y parroquias; esto ocurrió como en recompensa a cuando los jueces del rey Carlos I fueron ejecutados, y temor y terror causó que los líderes principales en la nación al final se escondieran en lugares secretos, o huyeran del país.

En este año él también escribió lo siguiente:

UNA SEGUNDA EPÍSTOLA GENERAL A TODOS LOS SANTOS

Un siervo del Señor y ministro de Jesucristo, a la vez ordenado y llamado por medio de la poderosa operación y don del Espíritu Santo, a todos sus hermanos en la misma vida, quienes son nacidos de Dios, y testifican de su poder; y a todos los santos e iglesias de Cristo, quienes creyeron y recibieron el testimonio seguro y fiel, y son llamados con el llamado celestial, para seguir al Cordero dondequiera que Él vaya; quien es dado a ustedes, y recibido de ustedes, una luz, una guía, y un maestro en los caminos de Dios. A ustedes que están esparcidos en el exterior en el mundo, ya sea en cadenas o en libertad, ya sea hombres fuertes o niños en Cristo, envío un saludo; y encima de todas las cosas deseo y le pido al Padre su aumento en el conocimiento de Él, y fidelidad en todos sus caminos, y que el aumento de su gobierno puede abundar entre ustedes; y la gracia, misericordia y paz pueda ser agrandada abundantemente, para que nada pueda faltarles en cualquier cosa de lo que hace perfecto; sino que en Cristo Jesús ustedes puedan ser completos, y por medio de Él ustedes puedan recibir poder, y de esa manera ser fortalecidos a hacer todas las cosas.

Mis muy estimados y anhelados, en la comunión de ese espíritu que los ha engendrado para que sean hijos e hijas de un solo Padre, y herederos y miembros de esa heredad de vida, paz y reposo, que permanece para siempre. Oh, como anhelo verlos a todos en esto, y encontrarlos perfectamente asentados y establecidos sobre el fundamento seguro, que Dios ha puesto entre ustedes, más allá de todas las dudas, y temores y tropiezos, por encima del mundo y todas sus tentaciones, y por encima del infierno y la muerte, y todos sus caminos; teniendo todos los poderes de la oscuridad sujetados debajo de ustedes, sirviendo al Señor en perfecta santidad, caminando en su fortaleza y sabiduría, mostrando su luz en el mundo, y su pueblo redimido.

Mi deseo es más y más encendido y engrandado hacia ustedes, que ustedes puedan alcanzar perfectamente el conocimiento del gran misterio de salvación, a saber, ¡Dios mora en ustedes! Yo digo, mi deseo es que ustedes puedan conocer como son conocidos, y que ustedes puedan recibirle como ustedes son recibidos en Él; y que ustedes puedan ser un cuerpo perfecto, creciendo juntos y brotando en todos los buenos frutos de verdad y justicia para el Padre;, quien es glorificado cuando ustedes producen mucho fruto. Ustedes sabrán bien que para este fin Él los ha llamado, y en esto su día designado hizo que su gloria brillara, y nos ha visitado y nos ha llevado al conocimiento del misterio escondido de la eterna salvación, y este misterio ha sido sellado por muchos años, y es guardado como un secreto para siempre de la sabiduría de este mundo.

Pero a nosotros, quienes hemos creído en la luz del mundo, es tan claramente descubierto como el mediodía; siendo revelado a nosotros por el espíritu que obra en nosotros la voluntad y la mente del Padre; y es poderoso y fuerte, y somete y quebranta la dureza de corazón, y por su obra cada pensamiento elevado es sometido a Jesús.

Este mismo espíritu aviva y nos hace vivos para Dios, y cambia y renueva a su imagen y semejanza, y nos levanta para no estar bajo la esclavitud de la corrupción, para vivir para Dios en todas las cosas en novedad de vida, ya que las cosas viejas han pasado, y todas las cosas son hechas nuevas por su obra. En este mismo espíritu sólo el Padre es adorado, y por él Dios es conocido; y su promesa es cumplida, y ella testifica en todas las cosas al Padre, y es las arras de la herencia que no se desvanece. Por medio de él conocemos las cosas de Dios, que el mundo por sabiduría no conoce; y por él somos sellados y unidos en pacto con el Padre. Esto ustedes lo saben que son los hijos de la luz, por la cual ustedes tienen el testigo en ustedes mismos, y son aprobados por Dios, y no de los hombres.

Todos ustedes mis hermanos, que son llamados a la obra y ministerio del evangelio, en quienes la palabra del Señor ha venido, y el evangelio de Cristo ha sido encomendado a ustedes; moren en la vida de Dios, y sientan su poder y autoridad. Vivan en la misma vida de lo que ustedes ministran a otros, para que ustedes puedan llevar a la gente a Dios, y puedan efectualmente volverlos del dominio del pecado al dominio de Cristo Jesús, para que el pueblo pueda ser guiado fuera de la oscuridad hacia la luz maravillosa. Clamen en alta voz, no escatimen, proclamen el día poderoso del Señor en toda la tierra; y no teman, ni desmayen ante el rostro de ningún hombre, sino sean valientes por la verdad sobre la tierra, y den su testimonio como ustedes lo han recibido de Dios.

Prediquen a Cristo Jesús, la luz del mundo, a todo el pueblo para que ellos puedan recibirle y ser convertidos y vivir. Porque la ceguera y la oscuridad han cubierto toda la tierra, y todos se han descarriado del Señor, como ovejas sin un pastor. Por lo tanto despierten a los que duermen, y hagan a los sordos oír, y a los muertos resucitar, para que aquellos que se han descarriado puedan ser reunidos. Porque este es el cumplimiento del tiempo; ahora Él está buscando a sus ovejas que están perdidas, y llevar a casa a los que se han descarriado; y ustedes, como instrumentos en la mano del Señor, Él ha escogido para esta obra.

Por lo tanto continúen en la fortaleza del Señor, y prediquen el evangelio de paz, el poder de Dios, para que los pecadores puedan ser convertidos, y la herida pueda ser sanada, y los débiles puedan ser fortalecidos, y aquellos que están listos para morir puedan ser restaurados a la vida y la salvación. Esta es la obra del Señor, a la cual ustedes son llamados; por lo tanto, todos ustedes que son llamados a él, sean fieles hasta el fin, y no sólo por palabra, sino también por su vida y conversación, muestren el camino de la vida. Porque ustedes deben sentir esto en sí mismos, de lo cual ustedes ministran a otros; y ustedes deben mostrar la vida que es la misma que ustedes ministran en palabras; y por lo cual ustedes puedan ser manifestados a ese principio de Dios en todo el pueblo, y el testimonio de Dios responderá por ustedes. Asegúrense que en todas las cosas ustedes dividan la palabra de Dios correctamente, no clamando paz a los impíos, y sanando la herida falsamente; sino que ese juicio verdadero en todas las cosas pueda ser llevado por ustedes a todo el pueblo; juicio a los gruesos, y pan para los hambrientos; aquellos que están desnudos deben ser vestidos, y aquellos cubiertos falsamente deben ser desvestidos.

Mejoren el don que Dios les ha dado, a Él solamente, y no a ustedes mismos. No se apresuren a pronunciar palabras ante el Señor, sino esperen el poder de lo alto, para que el camino de Dios para salvación pueda ser sostenido fiel y verdaderamente por ustedes ante todo el pueblo. No desmayen, aunque sus cargas y pruebas sean muchas, sino soporten todas las cosas pacientemente. No amen sus vidas, aún si son amenazados de muerte, para que la buena obra del Señor pueda ser lograda, que Él ha comenzado por nosotros, y hechos prósperos y poderosos en nuestras manos hasta este mismo día.

Nuestra causa es buena. Nosotros buscamos verdad y justicia, para que pueda ser establecida en la tierra, y la gente pueda ser llevada a Dios. A esto Dios nos ha llamado, y nos a tenido en esto, y nunca nos abandonará; porque la obra es de él, y el poder es de él, y lo que él desea lo lleva a cabo; y por lo tanto, ¿por qué deberíamos dudar o preocuparnos? Porque veremos el esfuerzo de nuestras almas. Los esparcidos serán reunidos, y un remanente de la simiente será traído, que es esparcido en toda nación, como huesos secos, incapaces de vivir. ¿Cómo esconderemos ese tesoro que Dios nos ha dado, de aquellos que perecen por su falta? O ¿cómo descansaremos satisfechos hasta que las ovejas esparcidas sean llevadas a casa al redil? Nuestros corazones son afligidos por ver tantos miles caminando en densa oscuridad, y por ver la simiente de Israel devorada por el destructor.

Por lo tanto, mis hermanos, vistámonos de fortaleza, el Señor está con nosotros; hagamos guerra en justicia por el Señor, en contra de todos los poderes de la oscuridad. Seamos armados continuamente para hacer y sufrir todas las cosas por el nombre del Señor, para que la gente pueda ser instruida en el camino correcto. Sabemos que ningún hombre puede tener poder sobre nosotros, sino lo que le es dado de arriba, y todo lo que llega a suceder en contra de nosotros no es digno de ser comparado con la corona de gloria, y la heredad de la cual ya hemos recibido las arras, y que nos ha sellado con el espíritu de promesa. El nombre del Padre está escrito en nosotros; por lo tanto, en todas las cosas a las cuales Él los ha llamado, sean fieles y obedientes, para que su obra pueda ser realizada.

Todos ustedes, hijos y bebés en Cristo, quienes son engendrados por Dios, y están sedientos y buscándolo a Él en verdad y justicia; Aquel a quien ustedes buscan viene para reinar entre ustedes, y su dominio puede ser establecido y engrandecido, y el deseo de sus corazones será cumplido. La justicia y la verdad se encontrarán en uno, y el juicio y la misericordia serán exaltados. Esperen al Señor, y sientan su poder y su presencia continuamente, para que puedan crecer como plantas de justicia, y puedan tener parte en la herencia con Cristo, siendo crucificados al mundo, y lleguen a ser muertos a todos sus caminos, y ustedes ya no vivan, sino que Cristo vive en ustedes.

A través de la luz con la cual él los ha iluminado, Él les ha dado entrada a la herencia del Padre. A medida que ustedes caminan en la luz, ustedes crecen en comunión con el Padre y con el Hijo. Permaneciendo en el Hijo ustedes no pueden pecar; porque Él los guarda del maligno, y él no tiene poder sobre ustedes quienes habitan en Cristo, quien es el poder de Dios, y la salvación de todos los que creen, y una condenación a aquellos que no creen. Por lo tanto, todos ustedes que están convencidos en todo lugar, escuchen la voz del Señor, para que sus almas puedan vivir. Tengan en cuenta el poder de Dios, y sus obras en sus corazones, que conquista el infierno y la muerte, y somete todos sus poderes y caminos.

Sean todos obedientes al Señor, como hijos de un Padre, para que de su plenitud ustedes puedan recibir, y sean llenos de ella. Reúnanse en todo lugar; y a medida que el día se acerca exhórtense los unos a los otros, para que puedan crecer en unidad como miembros de una cabeza. Siempre tengan en cuenta el testimonio de la verdad, y caminen en él, y así no pueden tropezar. No hagan acepción de personas, sino sólo por la verdad; porque las personas pueden cambiar, pero la verdad permanece para siempre. Por lo tanto no permitan que un ojo malo mire el mal, cuando pase, para tomar ocasión así en contra de la verdad; porque entonces ustedes tropezarán y caerán. Yo digo otra vez, sólo hagan acepción al testimonio puro de la verdad que es segura, y no puede errar o alterar, aunque el hombre puede cambiar y errar. Ese es el testimonio que es presentado para salvación, el testimonio de Dios, con el cual no hay sombra de cambio.

Por lo tanto, todos tengan cuidado de sí mismos, que no den ni reciban ninguna ofensa en contra del Señor, y en contra de sus propias almas; sino conozcan a la simiente de Dios en la cual permanece la elección, donde el pacto de Dios está seguro e inalterable. Un nacimiento que todos ustedes deben saber que ha de producirse en ustedes, que debe heredar y que es lo que nace del espíritu, y obtiene la promesa. No es el nacimiento que es de la carne, que obra por la voluntad, y por correr y pensar. Ese nacimiento no obtiene la promesa de Dios, ni se le muestra la salvación; sino en paciencia y en longanimidad es recibida la victoria, sobre todos los poderes de la oscuridad que hacen guerra en contra del reino de Dios.

Entonces, Amigos todos, moren en lo que detiene y limita todo conflicto en la mente, y les da la victoria. Nadie debe gloriarse en la carne, porque esa gloria debe ser confundida; sino que aquel que se gloríe, se gloríe en el Señor, en el espíritu, y no en la carne. Y tengan cuidado que ninguno de ustedes abuse su libertad que está en Cristo Jesús, ni la conviertan en esclavitud carnal, y así el justo llega a sufrir, y la parte carnal llega a gobernar por encima de la simiente de Dios; sino moren en la cruz que suprime todo pensamiento altanero, y cualquier cosa que esté en contra de Dios, en el primer movimiento. De esta manera ustedes serán guardados del enemigo, que vela para hacer mal contra de ustedes, y busca ocasión en contra del camino del Señor. Pongan atención a lo que los mantiene puros; porque es lo puro en el corazón que ve a Dios, y es él, quien tiene manos limpias y un corazón puro, quien hereda la montaña santa de Dios.

Con respecto a sus aflicciones, y sufrimientos, y pruebas, y persecuciones; y lo que sea que es puesto sobre ustedes por el Señor, o por los hombres; yo digo, oigan todas las cosas pacientemente, y soporten toda las cosas en paciencia. Estas cosas son sólo por un momento, y no son dignas de ser comparadas con el precio de la herencia de Dios; y si ustedes moran en el consejo del Señor, todas estas cosas serán transformadas para su bien. En todas las pruebas y sufrimientos, el brazo del Señor será revelado, y estas cosas deben ser realizadas para que la verdad pueda aparecer en su belleza, en victoria sobre todo lo que se opone. La venganza es del Señor, y él devolverá el pago; porque él indaga de nuestra sangre, aunque ningún hombre lo propugna, ni considera la causa o sufrimientos injustos de los inocentes, quienes han llegado a ser presa de los hombres impíos e injustos, hasta que Dios se levante para defender nuestra causa. Las aflicciones y los sufrimientos no son para nada más que tratar y probar. Estos no son para confundir ni destruir el pueblo del Señor, y por lo tanto en paciencia deben ser soportados, y la vida de Dios sentida, que da dominio sobre todas las cosas. Recibiendo todas las cosas como de la mano del Señor, así en todas las cosas su paz permanecerá, y el testimonio de Dios testificará paz y aceptación con Dios. De toda la injusticia, y abusos y crueldad realizados por cualquiera en contra de ustedes, en cualquier momento, ténganlo en cuenta, y redacten en palabras cortas y sencillas su ocasión y su manera, y en cada reunión trimestral que una verdadera declaración de todos los sufrimientos injustos sea presentada con prudencia y unidad de corazón a los jueces, o gran jurado, por los que son sabios y fieles. Apelen al testigo de Dios en ellos en esos casos, para que lo que es de Dios en todos los hombres pueda testificar por nosotros. Que esto sea hecho, a medida que se ve la causa, en toda sesión, en la sabiduría y autoridad de Dios, para que en todas las cosas la justicia y el juicio verdadero puedan ser buscados, y en paciencia esperados, hasta que sólo el Señor, nuestro Rey, y Juez, y Legislador, venga a reinar sobre todos sus enemigos; cuando todos los que ahora sufren por Él reinarán con Él.

Un siervo de todas las iglesias de Cristo,

Eduardo Burrough

Un mensaje a los gobernantes actuales de Inglaterra, ya sea (así llamado) comité de seguridad, concilio de oficiales o cualquier otro.

Amigos,

Mi Maestro es un elevado, y fuerte, y poderoso príncipe, y muy honorable; y temor, reverencia, respeto y sujeción pertenecen sólo a él, de parte de ustedes y toda la humanidad. Él es sabio, y comprensivo, y de gran fortaleza, y su dominio es desde siempre y para siempre; y él puede hacer lo que él desea en el cielo y la tierra, porque él gobierna con su vara de hierro sobre el mundo, y cualquier cosa que él diga, se hace; porque su palabra es un mandato eterno. Si él le dice al hombre "vive", así es; si él le dice al hombre "muere", sucede; y si él le da paz al hombre, o a una nación, ninguno puede hacer guerra; y si él hace guerra con una persona, o en una nación, ningún hombre es capaz de hacer paz. ¿Por qué? Él tiene todo el poder en su mano, y a él le es dado todo el juicio y la autoridad; él es el Hijo del Dios viviente, el Creador eterno. Él era, y es, y ha de venir; su ojo contempla todas las cosas, y su brazo rodea el cielo y la tierra; y lo que es su propósito, él siempre lo ha realizado y lo realizará. Si él establece gobernadores, ellos deben gobernar; y si él los quita, nadie puede estorbar. A quién él quiere, él honra; y si es de su agrado, él lleva a los hombres a la vergüenza. Sí el quebranta una nación, nadie la puede edificar; y si él confunde poderes y autoridades en los reinos de los hombres, todos ellos caen como pasto marchito ante él. ¡Miren, ustedes hombres! Él es grande y poderoso, y de autoridad tan grande que lo que él desea se hace; y cualquier cosa que él desea se realiza; y nadie es capaz de resistirle ni vencer su poder cuando su placer es realizar una obra. Por medio de él todas las cosas que existen son hechas, y todas las cosas viven que tienen vida, y por él todas las cosas se mueven, y de su plenitud toda criatura en el cielo y la tierra reciben. Y esto, mi Maestro, es completamente honorable en el nacimiento, y de otra manera, y completamente poderoso en todas sus obras; él es justo y misericordioso, lleno de bondad, justicia y verdad; toda la virtud mora en él, y su juicio y misericordia, su autoridad y mansedumbre, y su ira y su amor, ellos son compañeros: ¿y qué son ustedes ante él? ¿O cómo podrán ustedes ser capaces de resistirle, o revocar lo que es su propósito, con respecto a ustedes y esta nación? Porque ustedes no tienen ser ni aliento sin él. ¡Miren, ustedes hombres! Ustedes son verdaderamente como el polvo ante viento; así son ustedes para él, pronto arrastrados por el viento, y su paz no es hallada; como el pasto ante la cortadora, así son ustedes ante él, pronto cortados y marchitos, y su belleza es completamente extinguida como una vasija de alfarero bajo una vara de hierro, así son ustedes con él, él puede quebrantarlos inmediatamente, para que nunca sean atados; como una gota de la fuente, así son ustedes con él, pronto seca y hecha como nada. Por lo tanto, ustedes hombres, ustedes criaturas mortales, ustedes personas ignorantes, hijos del transgresor, ustedes polvo y ceniza; porque así ustedes son en comparación con él, este príncipe poderoso; escuchen su mensaje, que viene de ustedes a él; oigan y teman, y no sean de corazón fuerte en contra del Señor, quien está a punto de hablarles a ustedes.

En cuanto a esta pequeña isla de Inglaterra, donde están su lugar presente y su ser, es una isla a la que el Señor ha mostrado gran favor en tiempos pasados y en este tiempo presente; y yo debo decirles, él tiene el propósito de amor hacia ella, y para honrarla ante la vista del mundo, aunque a través de grandes tribulaciones; y él tiene una intención de gran bien hacia ella; — porque él tiene una simiente, una simiente preciosa esparcida en ella, y tiene un pueblo que teme su nombre, y han caminado en sus caminos, y él los ha hecho, y los ha elegido, y lo que ahora son es por él; para que él pueda morar entre ellos, y tienen el gobierno sobre todos ellos; sí, verdaderamente él tiene un propósito rápido con respecto a esta nación, y él la purificará en el juicio, y refinará a sus habitantes por medio del fuego de las tribulaciones, para que pueda ser agradable para él, y aptos para hacer su voluntad. Él tiene un propósito para obrar una gran obra en ella, debo decirles, como él me ha dicho a mí que haga. Él hará que su nombre sea exaltado y reverenciado en esta isla, y su terror será enviado fuera de ella hacia el mundo, y su rama de ella será esparcida sobre la tierra; él se propone en su tiempo tomarla en su propia mano, e influir a su gobierno con su propio cetro, y establecer sólo la justicia, y derrocar a todos los opresores y opresiones; y los reinos de este mundo deben llegar a ser los reinos del Señor, y de su Cristo. Apoc 11:15.

Comentarios del editor del sitio: El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. Apoc 11:15. El Señor Jehovah hará germinar la justicia y la alabanza delante de todas las naciones....la tierra estará llena del conocimiento de Jehovah, como las aguas cubren el mar. Isaías 61:11,11:9, 2 Ped 3:13. El tiempo se acerca rápido. Y la difusión del terror del Señor, que precederá la difusión de la justicia, vendrá de una rama de los cuáqueros que irá por toda la tierra. De la Palabra del Señor en el interior en 2008:

El Apocalipsis predice el futuro. Voy a despoblar la tierra; familias enteras morirán. Aquellos que no tienen luz yo destruiré. Yo pondré mi ley en el corazón de cada hombre. Yo delataré a aquellos que están felices en sus pecados. Llenaré la tierra entera con los muertos. Todos aquellos que destruyen serán imaginados como mis autoridades. Cualquiera que actúe impía e injustamente será castigado. Claramente hay algunos que serán grandemente preferidos. Haré a los hombres más preciosos que los rubíes. Su impiedad está en la vergüenza. Todo hombre era su propio rey.

Haré que la obediencia sea el fruto de la justicia. El Señor establecerá justicia en toda la tierra. Será hecho.

Los hijos han perdido la heredad de Dios.
Devoraré a aquellos que no siguen, y arrebataré a los justos del fuego. Oh busquen al Señor ustedes poderosos, mientras todavía tienen fuerza.

Esteban Crisp profetiza el mismo incidente, como también Isaac Penington, y Ambrose Rigge.

La verdad es, como ha sido el paso del tiempo, y de cosas por muchas edades pasadas, que mi Maestro ha sido, por así decirlo, desterrado de la nación, y no se le ha permitido disfrutar su derecho; sino que ha sido expulsado incluso, por así decirlo, por la fuerza de Satanás y el anticristo, quienes han usurpado la autoridad por encima de los habitantes de esta nación; y en la ausencia de mi Maestro, lamentable injusticia, crueldad, falta de misericordia, tiranía y opresión han sido ejecutados sobre los habitantes. Las pobres criaturas han sido mantenidas en gran esclavitud por sus gobernantes, quienes han gobernado por el poder del dragón. Ellos fueron mantenidos en gran ceguera e ignorancia, y bajo gran opresión, tanto en cuerpo como en espíritu, por maestros anti-cristianos, por estos muchos años; aún mientras el gran Rey ha estado ausente, y, por así decirlo, se ha ido a un país lejano; en todo este tiempo el anticristo y el diablo han gobernado y reinado, y han hecho y ejecutado opresión, y leyes y decretos tiránicos, tanto en la iglesia como en el estado. Toda la nación ha estado fuera del orden correcto, y asolada y estéril sin buen fruto, y ha sido como un desierto por esta razón. Los hombres malignos quienes han reinado por muchos años, no han reinado por la autoridad de mi Maestro, sino por otro poder; aunque no sin el conocimiento de mi Señor, ni como si él no tuviera el poder para haber hecho de otra manera; sino por su propio placer él ha permitido que sea así, y ha dejado a los hombres que continúen gobernando en sus propias voluntades, y según sus propios deseos; y la gente ha caminado impíamente hacia él, y los unos hacia los otros. Todo esto él ha permitido; no como si él lo toleró porque sus mensajeros ahora y entonces, y su testigo en la conciencia del pueblo, han estado reprobando sus caminos impíos; y él a menudo ha mostrado su desagrado por muchas maneras, y señales, y muchos juicios, y vuelcos extraños, hacia el camino y los procedimientos de los gobernantes, profetas y maestros de esta nación. Sin embargo ellos han continuado en contra de su mente, y contrarios a su voluntad, a pesar de sus reprensiones y juicios. No porque no tenía el poder para haber ejecutado su placer en ira sobre ellos, y para haberlos destruido completamente, y haber convertido a la nación en un montón, como nada mucho antes de este día; porque el poder estaba en su mano para hacerlo; pero él ha tenido longanimidad y gran paciencia, y ha soportado todas las cosas, y tomado la injusticia, y crueldad, e iniquidad, e idolatría, y toda injusticia que ha abundado en la nación hacía él, y sufrido por ella, y la ha soportado por un tiempo, mientras opresiones desdichadas y lamentables han sido practicadas en el estado civil, incluso leyes infernales, y sus ejecutores diabólicos. Los tiranos despiadados han llevado el cetro y reinado por muchos años sobre los habitantes, y en la iglesia y el estado han sido cometidas la idolatría cruel y las vanidades supersticiosas en una naturaleza y medida altanera. Incluso todos los hombres, y estados de los hombres, y órdenes de los hombres de todo grado han sido abominablemente corrompidos ante la vista del Señor, desde el príncipe hasta el vagabundo, incluyendo gobernantes y súbditos, maestros y personas, jueces y profetas. Ellos han sido corrompidos tanto en corazón como en mano, y lo han tratado a él falsa e impíamente, y los unos a los otros; incluso para su gran desagrado e irritación, y de su bendito espíritu, y para su gran provocación que lleva a la propia destrucción, si su paciencia no hubiera prevalecido. Todo esto mientras él ha yace como si estuviera dormido, y en reposo en si mismo; y él ha dejado que los hombres lo prueben, lo cual ellos harán, y él les ha dado un día. A muchos reyes y gobernantes, él ha permitido tener un corto tiempo, para ver cómo ellos lo usarían, pero lo han abusado y no han gobernado para él, ni realizado su obra ni cumplido su voluntad, sino han actuado incluso desafiándolo a él y su poder, y para su gran deshonor.

¡Ay! Debo ser claro con ustedes. Mi Señor ha sido completamente exiliado, y grandemente deshonrado, y muy provocado e irritado por razón de tales procedimientos, como han ocurrido en esta nación por estos muchos años, por medio de la corrupción de toda clase de hombres en lugar y poder, quienes no han gobernado para él, sino para el diablo para su propio fin corrupto. Sólo él le ha permitido a los hombres seguir su propio curso por un tiempo; algunos aparecieron en el escenario por un tiempo, y repentinamente fueron derribados por causa de sus iniquidades; y su mano ha estado en todas estas cosas, aunque muy privada y secretamente, no conocida ni discernida por los hijos de los hombres. Sin embargo él ha gobernado sobre los reinos de los hombres, y derribado uno, y establecido otro. Y para tolerar las varias acciones y procedimientos de muchas edades anteriores, y para venir a esta generación, y para hablar de cosas que han sucedido dentro de estos pocos años, y del cambio y vuelco que ha ocurrido en esta nación; tal fue la crueldad, tiranía, opresión e idolatría tanto en la iglesia como en el estado civil, bajo lo cual la gente de esta nación fue sostenida, en los días del poder papal; así, yo digo, era la altura extrema de la crueldad y tiranía de ese tiempo, que ninguno que temía o reverenciaba a mi Señor, en alguna medida, podía apenas vivir, o tener existencia en la nación. Incluso en contra de cada hombre que no hizo más que inclinarse hacia él, y desear el conocimiento de sus caminos, la boca del infierno fue abierta en contra de ellos, y fueron tragados, y muchas de sus vidas fueron tomadas de la tierra, por el poder infernal que había en ese día usurpado la autoridad en esta isla; y cuando fue así, entonces él miró hacia abajo desde los cielos, y sus entrañas de compasión se abrieron, por causa del pueblo oprimido que lo deseaba a él, a tal grado que él quebrantó y derribó el poder de sus opresores en alguna medida, cuando estuvo en la autoridad papal, y cuando la iniquidad de ese poder fue cumplida, él la vengó. Debo decirles que fue él quien lo provocó, incluso la destrucción de ese poder en esta nación, y la liberación de la nación; aunque los hombres quienes eran instrumentos en la causa no eran sus siervos, sin diferencia de como Nabucodonosor le sirvió; porque él tiene un camino secreto para obtener el servicio de los impíos, y tal es su poder que él convierte la iniquidad de los inicuos para su gloria, y él puede hacer una vara para azotar a sus adversarios, y quemarla cuando lo haya hecho, y él ha destruido a menudo una iniquidad por otra.

Bueno, pero para dejar eso, aunque él lo hizo en alguna medida, liberó a la nación de mucha tiranía y crueldad, al expulsar la autoridad papal. Sin embargo ¡ay! La nación en unos pocos años estuvo cerca de ser violada tanto por injusticia como crueldad, bajo el poder sucesor, como alguna vez lo fue bajo el poder papal; aunque antes había habido alguna pequeña reforma y cambio en apariencia externa, aunque poco en fundamento y naturaleza; sin embargo la opresión, e idolatría, y superstición, en iglesia y estado, y toda obscenidad e impiedad entre el pueblo habían aumentado tanto, como había ocurrido bajo el poder papal anteriormente; y todos los que deseaban al Señor, y estaban cansados de la iniquidad, y de la entonces opresión presente e idolatrías, fueron perseguidos, y asesinados y destruidos; y la injusticia y la crueldad fueron ejercitadas sobre ellos, incluso hasta erradicar la injusticia, y la aflicción del espíritu del Señor. Bueno entonces, debido al clamor del pueblo, y la opresión de la nación bajo esa autoridad, mi Señor miró hacia abajo otra vez; y aún por causa de su nombre, y por causa de su simiente, él tuvo compasión de esta nación, para liberarla, y romper sus opresiones; y en una gran medida él liberó al pueblo de esta nación en muchas cosas, y había una parte de reforma obrada, y mucho pretendido y buscado; y todo esto ocurrió por medio de él, y mi Señor lo realizó. Sin embargo, los instrumentos por los cuales él obró probaron ser engañosos, y llegaron a ser opresores, y otros antes que ellos; y aunque había en esta nación un día de grandes aflicciones, y guerras, y contiendas, y gran conflicto, y el desperdicio de mucha sangre, y tesoro terrenal, y ninguna de estas cosas, debo decirles, cayó sin la orden de la mano de mi Maestro. Sin embargo así fue, y ocurrió, que después esta nación fue restaurada a la paz, aunque mucha injusticia fue quitada, sin embargo también hubo mucho que fue dejado atrás; y los hombres que él había usado como instrumentos en su mano, en una buena obra, y a quienes él había dado sabiduría y entendimiento, y aparecido en mucha misericordia y en gran liberación, sin embargo ellos incluso volvieron a buscarse a si mismos, y llegaron a ser corruptos en el botín de sus enemigos. Cuando la paz y la plenitud abundaron, el Señor fue olvidado otra vez; y entonces la tierra cayó bajo los opresores, y comenzó otra vez a clamar por libertad, incluso entonces los otros cuernos de la primera bestia brotaron, y siguieron a cada uno según su compañero. Aunque un cuerno ha tratado de romper al otro, sin embargo uno ha sido derribado, otro se ha levantado, y ha hecho una imagen para el primero; y ha gobernado y reinado por el mismo espíritu, y autoridad, derivado del poder del dragón en crueldad y opresión; e hizo leyes y las ejecutó para el deshonor del Señor, y para la gran opresión de su pueblo, y para llenar esta isla con injusticia y crueldad, de una generación a la otra, hasta este día. Así de arriba para abajo los tiempos y las estaciones han sido alteradas, poderes y autoridades cambiados y alterados; estatutos, leyes y decretos, cambiables y alterables; porque como la iniquidad de un poder fue cumplida, así fue derribada, y otra tuvo su lugar, hasta que su medida también fue cumplida, para que pueda tomar parte de los mismos juicios. En todos estos volcamientos, derribos y derrocamientos, estaba la mano misma de mi Señor, aunque secretamente, y no discernida; sin embargo su poder ha traído y permitido que ocurran todas estas cosas; y ¿quién lo culpará de injusticia? O ¿quién dirá "qué has hecho"? ¿O "por qué lo has hecho"? Porque, como he dicho, él es un príncipe grande y poderoso, y puede hacer lo que él quiera; y él es el poder supremo y autoridad, que gobierna y reina en todo el reino de los hombres y sobre él. Y qué, aunque él ha usado hombres impíos como instrumentos para realizar su obra, y ha hecho a los impíos su vara; e incluso lo llevó a cabo, que una iniquidad destruyera a la otra, y un opresor destruir a otro, y el reino del anticristo se confundió a si mismo; sin embargo, ¿qué de todas estas cosas? Toda la carne debe estar en silencio ante él, y todo el pueblo, y la tierra entera debe estar sujeta a él; porque el gobierno y dominio sobre el cielo y la tierra son de él, y todo poder y dominio le pertenecen a él solamente, y todo el juicio está en su mano, para llevar a cabo lo que él desee, y por medio de quien sea, como a él le agrade.

Pero ahora, mis amigos, aunque yo no quiero ser tedioso con ustedes, sin embargo debo decirles la verdad, y cumplir fielmente y con respecto a este último vuelco, que había algo de la mano de mi Señor en ello; y él puede, y producirá su propia obra y alabanza para ello, y será para el bien de su pueblo, quienes esperan en él, aunque había mucha ambición y fines corruptos en los instrumentos, y ninguna de las partes era singularmente para el Señor en su proceder, pero su obra estaba manchada con el espíritu idólatra falso que busca el yo. Sin embargo, el Señor puede producir su gobierno, y su planta agradable, por medio y más allá de todo esto, incluso de otra raíz, la cual aún así no aparece entre ninguno de ello; y la justicia puede levantarse en la nación contrario a ambos, fuera de otro tallo; y él establecerá su reino, y mientras tanto, dejará un tiesto de la tierra para quebrar otro.

Con respecto a ustedes, quienes ahora se sientan en el trono y gobiernan, ya sea un así llamado comité de seguridad, principalmente, aunque no es sin mi Maestro porque él tiene el conocimiento de esto al final, sin embargo ustedes no son los únicos hombres de su elección, verdaderamente llamados de él al lugar de gobierno, ni es su gobierno el gobierno del Cordero, ni debe ser para siempre establecido por él; su fundamento no es bendecido, ni su edificio puede ser próspero. ¿Por qué? Por desgracia, es sólo otro cuerno de esa cuarta bestia, que ha sido llevado a gobernar el mundo, y sobre ellos por muchas generaciones, y es sólo ahora un poco refinado últimamente, incluso como la octava era de la séptima, de la que habló ese siervo, Apoc 21:19, y también puede hacer guerra con el Cordero y sus seguidores por un corto tiempo, y puede tener una pequeña medida de injusticia y persecución para traer a la tierra, incluso hasta las palabras de Dios son cumplidas, y su reino ha llegado completamente, el camino hacia el cual está preparando por todos estos volcamientos. Este, su presente gobierno, originalmente es leudado con el espíritu del antiguo dragón, que ha matado a los santos, y bebido su sangre, y ¿cómo debería el Señor establecerlo? No, el reino de ustedes puede ser sólo pequeño y lleno de alborotos y problemas, y de poca paz, y satisfacción y establecimiento en ello a ustedes mismos, o el pueblo que está debajo de ustedes; pero la confusión la atenderá, y los temores lo rodearán. Aunque debo decirles esto, así como ustedes eran hombres, ahora tienen su día de prueba de lo que ustedes harán, como muchos otros han hecho antes de ustedes; y algo ustedes pueden y deben hacer, si sólo para hacer a la ramera (la iglesia falsa) más desnuda, y para azotarla, más que algunos otros han hecho; y en verdad mi Señor requiere algo más de ustedes (como tal) para hacer, que otros antes de ustedes pueden hacer; y ustedes tienen un precio puesto en sus manos, que ustedes pueden mejorar para el honor del Señor, y para el bien de la nación, y para su propia felicidad; lo cual si ustedes desean y son fieles al Señor, para hacer lo que él requiere de ustedes, y si ustedes llegan a ser hombres mansos y humildes, y temen su nombre, y se niegan a si mismos, y no buscan sus propios honores, ni ninguna ventaja terrenal para ustedes. Si ustedes hacen esto, entonces mi Señor les mostrará misericordia a ustedes, y ustedes no caerán repentinamente ante sus enemigos, aunque muchos pueden levantarse en contra de ustedes; pero sus días serán alargados, y el propósito del Señor puede ser volcado para su continuación más larga, y no su repentina destrucción; y si ustedes caminan en este camino, y gobiernan sólo para el Señor, entonces ustedes serán honrados como hombres y no como una autoridad, y ustedes y la nación preservados en paz, y la fuerza de los impíos será volcada hacia atrás, y ustedes no caerán repentinamente. Los últimos varios volcamientos en esta nación pueden ser ejemplos para ustedes, para que ustedes no sigan los pasos de aquellos que Dios ha echado fuera, no sea que ustedes lleguen al mismo fin de confusión y miseria. Porque, con respecto a esa asamblea de hombres, quienes al final se sentaron en el trono, algo fue hecho por ellos en su día y tiempo, y en ambas de sus asambleas, en alguna cosa ellos sirvieron a mi Señor, y ellos eran una vara en su mano para golpear a sus enemigos; sin embargo ellos no fueron fieles hasta el fin, hasta que todo sus enemigos fueron destruidos, sino más bien se unieron a la lucha en contra del Señor y su pueblo, y se estaban apresurando hacia el camino de opresión y persecución; y así fue tiempo para que el Señor los quitara, y para hacerlos a un lado como una vasija vacía, a veces útiles; y para quebrantarlos como una vara, a veces de servicio para ser un azote sobre sus enemigos. Cuando el día de su prueba había acabado, que Dios les dio a ellos, siendo al final (al presente), instrumentos no aptos para sus manos, entonces él los echó en el fuego; y este su propósito llegó a suceder con ellos; para que ellos y la nación completa puede ser contentada, y se hagan sujetos a lo que él ha hecho con respecto a ellos; porque habiendo ellos entrado en el mismo espíritu de impiedad, de opresión y persecución, que el Señor había una vez reprobado por medio de ellos, y echado fuera por medio de ellos; entonces una vara fue levantada en contra de ellos, así como había sido en contra de otros, y ellos fueron tratados como ellos habían tratado a otros; y esto fue en la justicia de la mano de mi Señor; y ¿qué tiene el hombre mortal para cuestionar sus procedimientos? Y aunque algunos de ustedes (los gobernantes presentes) sean vistos como grandes traidores y tiranos en sus tratos hacia los hombres; y sin duda los hombres de esa parte buscarán venganza en contra de ustedes, incluso por predicación y oración; y ellos los maldecirán en el nombre de su Dios, y buscarán su destrucción continuamente, como los que han quitado parte de su fortaleza, y derribado su ídolo; pero ¡ay! todo esto es nada; porque el Señor no cuenta como hombres; porque estas cosas deben así ocurrir, para el avance del reino y gobierno de Jesucristo, para que pueda levantarse por medio de todos; y si ustedes fueran fieles a lo que el Señor requiere de ustedes, en sus procedimientos, lo que ustedes han echo a ellos no sería reconocido en contra de ustedes, ni por Dios, ni los hombres buenos. Pero si ustedes del ejército son siempre desleales y desobedientes hacia él, y abusan su poder, e ignoran el precio que Dios les ha dado, y desprecian su hora en lugares de honor, y tales cosas egoístas, y la causa de Dios es descuidada por ustedes, y su pueblo continúa oprimiendo a los que sufren bajo ustedes, como han hecho por mucho tiempo; entonces ustedes serán echados a un lado con desgracia vergonzosa, y la mano pesada del Señor estará sobre ustedes en el juicio, y ustedes serán golpeados más que ninguno antes de ustedes; sus propiedades no serán escatimadas del que toma el botín, ni sus almas de la fosa, ni sus personas de la violencia de los hombres, no, ni sus cuellos del hacha. Porque si ustedes son infieles, y continuamente desleales a la causa de Dios, entonces ustedes serán dejados a la voluntad de sus enemigos, y ellos los culparán de deslealtad y traición, y sus personas y propiedades serán dados como presa a sus enemigos; y ustedes no se librarán, ni el Señor los librará de la ejecución de los hombres sin misericordia; porque mi Señor dejará a los crueles para que aleguen con ustedes. De modo que la causa de Dios no caerá, ni la causa de sus enemigos prosperaba antes.

Por lo tanto, para que ustedes sean advertidos, yo les aconsejo que sean fieles; que sea así con ustedes porque no hay otra manera por la cual ustedes puedan ser preservados, ni alguna vez encontrarán ninguna otra defensa de la ira del Señor, ni de la furia de sus enemigos devoradores, que su fidelidad en la causa de Dios; y por lo tanto alivien a los oprimidos, y quiten todas las opresiones, y derriben todas las leyes injustas, y liberen a toda la gente de las cargas injustas, y que todas las opresiones cesen, tanto en la iglesia como en el estado civil; y también todas las leyes opresoras, y jueces injustos, y hombres malignos en poder, que todas estas cosas sean quitadas, y la nación limpia abandonada y descargada, incluso de todos los hombres y leyes en lo absoluto, que han mantenido bajo la opresión a las personas, estados y consciencias de la gente buena de esta tierra; y que la nación sea corregida, y todas las órdenes y lugares de los hombres, y leyes y decretos sean purificados; porque esto mi Señor, el gran Rey, requiere, y él lo realizará repentinamente en la nación, si no por ustedes, entonces contrario a ustedes, y para su destrucción absoluta. Esta es la sustancia misma de mi mensaje a ustedes, que mi Maestro me ha dado para decirles; y en nombre de él yo vengo a reclamar de ustedes el derecho perdido por mucho tiempo de mi Maestro: que él tenga su derecho, del cual él ha sido por mucho tiempo negado. Yo lo demando de ustedes, todos ustedes quienes parecen gobernar en la nación. Les encargo en su nombre, dejen que él tenga su título y prerrogativa; dejen que él sea el Señor y Rey completamente en su propio reino; dejen que él tenga el ejercicio de las consciencias de su pueblo por su propio Espíritu en todas las cosas relacionadas a su adoración y servicio; y dejen que él tenga la completa autoridad por su Espíritu en todas las cosas concernientes a la iglesia y al ministerio, y fe, y religión. Dejen que sólo su Espíritu tenga la autoridad para persuadir y disuadir al pueblo para alejarse, o acercarse, a tal ministerio, adoración y prácticas de religión. Dejen que toda la mantención forzada para los ministros, y los diezmos, sean quitados rápidamente. Dejen que todas las leyes y decretos, realizados y practicados en los días del anticristo, sobre los cuerpos, propiedades y consciencias del pueblo, en opresión e injusticia acerca de la iglesia, y adoración, y religión, sean completamente revocados, e invalidados, y nunca más reforzados en esta nación. Más bien dejen que el Señor sea el único dirigente y gobernante, y que tenga la plena autoridad en su propio reino, en todas las cosas que le pertenecen. Que a partir de ahora no se le confíen a nadie las libertades de los miembros del reino de Cristo, como ellos lo son, ni se juzgue sobre ellos en ningún asunto de fe y adoración, sino aquellos que dan ese derecho y privilegio completamente al Espíritu de Jesucristo; porque sólo a él pertenece el juicio completo, y tener completo poder en su propio reino; y hasta que ustedes le den el derecho, y le entreguen a él su propio reino, y sea ejercicio de las conciencias del pueblo en todas las cosas acerca de la religión, ustedes nunca prosperarán, ni ninguno que venga después de ustedes, que de alguna manera le quita a mi Maestro su derecho apropiado, del cual él ha sido por mucho tiempo eclipsado, como he dicho; y hasta que se le sea dado su derecho, en el caso mencionado anteriormente, él arrojará a un hombre en contra de otro, y ninguno será establecido; pero cuerno tras cuerno será quebrantado, y un poder después de otro llevado a la confusión.

Y, por lo tanto, ustedes hombres, no se esfuercen con él en este asunto, sino cedan a él el ejercicio de sus propias consciencias por su Espíritu en ustedes, y dejen que él haga eso con todos los otros, a medida que ustedes esperan prosperar, y con la penalidad de su dolido desagrado sobre ustedes en este mundo, y en el mundo por venir; y dejen que los hombres justos, y hombres rectos, y hombres mansos, y hombres que tienen el temor y sabiduría de Dios en ellos, sin aceptación del nacimiento, o de otro camino; que tales hombres tengan el poder y el juicio confiado a ellos, para determinar en cosas entre hombre y hombre. Abajo con todos los aduladores de corazón falso, que han gobernado para el hombre y no para Dios, y para sí mismos, y no para el bien del pueblo; alejen a todos ellos de ustedes; porque el bien entre ustedes es ahogado por ellos; abajo con todos los que juzgan por recompensa; y fuera con todos los gobernadores asalariados, quienes ejecutan la ley por dinero, y no defenderán la causa del pobre sin grandes honorarios; y abajo con todos aquellos que no quieren servir lugares de confianza sin grandes estipendios; fuera con todas estas cosas que están fuera de la tierra, porque ellas son opresiones crueles sobre los hombres, y grandes abominaciones ante la vista de Dios; y la tierra por mucho tiempo ha gemido bajo el peso y la carga de estas cosas, y la tierra está cansada de ellos, y mi Señor requiere su disolución completa, como iniquidades totalmente maduras, y teniendo la culpa de tanta crueldad, injusticia, y opresión sobre la nación por esta causa. Por lo tanto es tiempo para que el Señor los destruya, y los quite de la tierra; lo cual si ustedes son los instrumentos en tal obra, esto será su corona más grande, y su honor perpetuo. Porque el propósito del Señor es una manera u otra para limpiar la tierra de todas estas y otras opresiones, para que el pueblo de esta tierra pueda ser un pueblo libre de todos los yugos pesados del anticristo, que por mucho tiempo los han aplastado de manera extrema; y el propósito del Señor es quebrantar los yugos de opresión y tiranía de los cuellos de este pueblo; y por lo tanto es esto lo que él anula, sí, y anulará, todos los hombres y autoridades que están opuestos a su obra, y nadie será capaz de permanecer ante él; porque la presencia de mi Señor es más terrible para una nación, cuando él se muestra a si mismo en ira, que cualquier multitud de hombres armados; y ay de ustedes si son hallados opuestos a él; y si ustedes buscan detener su obra, no podrán sobrecargar la tierra por mucho tiempo, ni oprimir a las naciones por muchos días. Por lo tanto, consideren que serán malditos si ustedes no son fieles en lo que ustedes deben hacer en nombre del Señor; porque la hora de ustedes pasa, que está asignada a ustedes; y de repente expirará, nunca será recordada, y entonces ustedes no pueden obrar.

Mientras que hay un gran clamor acerca del ministerio, por presentar y mantener y alentar un ministerio piadoso, como ustedes dicen: 'Ahora a esto yo respondo en nombre de mi Señor, y debo decirles claramente; en cuanto a un verdadero ministerio piadoso, verdaderamente llamado y enviado por Dios, tal ministerio, y tales ministerios ustedes nunca pueden ser capaces de obstaculizar; pero el Señor los enviará, los mantendrá y los preservará, ya sea que ustedes quieren o no; y mientras que ustedes están preocupados o no por este asunto, ustedes sólo están entrometiéndose con cosas por encima de su línea, y fuera de su jurisdicción, mientras actúan en tal caso. Porque le corresponde a su gobierno enviar a los ministros, quienes, y como él desea, y mantenerlos y defenderlos de acuerdo a su propio agrado, y todo esto sin ustedes. Tales ministros, verdaderamente llamados y enviados por el Señor, no buscarán en ustedes ser enviados, o mantenidos por ustedes; ellos no estarán comprometidos con ustedes en tal caso; pero aún sin ustedes, y contrario a ustedes, ellos deben ser enviados y mantenidos; de modo que el Señor tendrá un ministerio en esta nación puramente suyo, y no del hombre, ni por el hombre, y tal ministerio ustedes no serán capaces de obstaculizar.

Debo decirles claramente, en cuanto a estos hombres llamados ministros, en esta nación, la forma de su establecimiento, y el envío, y la forma de su mantenimiento, y la forma de su posición y defensa, y en todo particular de su manera de ser, ellos son la opresión más grande y más lamentable en la nación; incluso las crueldades y tiranías más abominables e injustas son realizadas por medio de ellos, como cualquier otra cosa en la nación; y ellos son (como se dijo antes) la causa lamentable de los gemidos de la nación bajo un trato sin misericordia; y en su cuenta está la culpa de la sangre, injusticia, y opresión sobre esta nación; sus iniquidades, sus iniquidades claman por venganza sobre sus propias cabezas; porque están llenos, están llenos, y la medida está casi terminada, y la venganza eterna de Dios es su siguiente recompensa de parte del Dios eterno. Qué le diré a ellos, sino esto: La tierra es oprimida por ellos, los habitantes gimen bajo ellos, y el Dios justo es irritado por ellos, y ellos son los mismos hombres de alta indignación e ira feroz, y todas sus prácticas (como tales) son el combustible de su ira, para ser consumidos por el fuego de sus celos; la nación está cansada, y sus habitantes, y el Señor está cansado por causa de estos hombres; y ¿es este el ministerio clamado por ustedes como piadoso y devoto? ¿Son estos los hombres que la nación debe ser forzada a mantener en su orgullo e idolatría? ¿Es este el ministerio que debe ser alentado? Bueno, si estos son los hombres, y este es el ministerio que debe ser establecido y alentado por ustedes, al hacer esto ustedes nunca prosperarán, sino ganarán así el desagrado del Todopoderoso hacia ustedes, para traer una maldición sobre todas sus acciones, incluso por causa de esto; porque debo decirles que la mano de mi Señor está en contra de ellos; y quien quiera buscar defenderlos no prosperará en sus acciones, porque sus opresiones, crueldades, engaños y abominaciones están casi terminadas y cumplidas. Por lo tanto, tengan cuidado porque este es el consejo de mi Maestro para ustedes: dejen este ministerio solo, y no se unan con Baal, para que no perezcan, ni tomen parte con el anticristo ya más, ni sean luchadores en contra del Cordero y su reino; sino liberen la nación, y dejen que todos sus habitantes sean libres, de las tareas crueles y yugos de tales hombres, y tal ministro como se dijo antes; no lo sostengan en contra del Señor, porque si lo hacen, ustedes nunca serán establecidos, y esto es de la boca de mi Señor Dios a ustedes.

Y, por último, mi Maestro tiene un pueblo en esta nación, un pueblo que sufre, que han llevado la carga de la crueldad y la injusticia, y la maldad, tanto de los gobernantes como los maestros, quienes los han, por así decirlo, pisoteado, y los han hecho la presa misma de sus bocas devoradoras. El clamor mismo de sus sufrimientos ha alcanzado hacia el cielo, y el sonido mismo de sus oídos es escuchado; y este pueblo es grandemente amado, y mi Señor seguramente los honrará, y su mano continuará preservándolos y defendiéndolos en contra de todos sus enemigos; y él los reserva para si mismo, y para una obra gloriosa que él debe hacer por medio de ellos; y él los ha formado para si mismo, y ellos no se pueden unir con ninguno de los cuernos de la gran bestia, ni un lugar de honor puede pervertirlos de su camino perfecto; sino mi Señor, él los rodea en todos lados, y los ha guardado en medio de las pruebas, reproches y sufrimientos, y los ha cubierto en el calor y en la tormenta, hasta que su placer es hacer más uso de ellos. Ellos son de él, y no de sí mismos; y ellos deben cumplir su voluntad, y ninguna otra; y ellos están en descanso en él, mientras las montañas son volcadas, y mientras un tiesto de la tierra rompe otro; y esto debe ser aún hasta el tiempo asignado. Para no decir más de ellos, aunque mucho más se pudiera decir, ellos son tenidos en memoria ante el Señor, para hacer con ellos para su propia gloria, y para el bien perpetuo de esta nación; y a la autoridad del Altísimo, por medio de ellos, los reyes de la tierra y las naciones del mundo se inclinarán y temblarán. Por lo tanto, ustedes hombres, no los toquen, ni los aflijan, si esperan prosperar; recuerden su causa, y no permitan que siempre sea rechazada, como ha sido por mucho tiempo; sino manténganse libres de injusticia y crueldad de aquellos que han ido antes de ustedes, quienes no han tenido misericordia, y son opresores de ese pueblo, incluso hasta que mi Señor los haya frustrado, y los haya llevado hacia la confusión. Porque allí está el peso de la sangre, la tiranía y la opresión, sobre la nación en la causa de ese pueblo, y mi Señor los vengará en su tiempo; y aunque ellos no están cansados de sus sufrimientos, sino que están en la paciencia que soporta todas las cosas, sin embargo la nación nunca puede ser feliz, ni su gobierno alguna vez bendecido, mientras este pueblo es tenido en esclavitud; y sus sufrimientos son profundamente considerados por el Señor, y el tiempo está llegando a un fin; y cuando esto llegue a pasar, entonces ay de los reinos del anticristo, y de la ramera y el falso profeta, cuando su fuerza se haya secado, por la cual ellos han hecho guerra en contra del Cordero y sus seguidores; sí, ay de ellos; gran temor estará sobre todo el mundo cuando el reino de ese pueblo reine sobre la tierra, y él esté cerca. Bendito es el hombre que lo espera, y bendito es aquel que no es ofendido en su venida, sino está preparado para recibirle en su venida que repentinamente viene sobre todo el mundo.

Así les he dado el mensaje presente del Señor hacia ustedes, que recibí de él, y hasta ahora estoy liberado de esto; y ya sea que ustedes lo acepten o lo rechacen, mi paz y recompensa es para siempre con él, de cuyo reino soy súbdito, y un amigo de esta nación, sin embargo soy juzgado por hombres ignorantes.

Eduardo Burrough

El noveno mes, 1659

Eduardo estuvo una vez más en Cork. En este tiempo la persecución estaba comenzando a hacer estragos en Londres, y muchos Amigos habían sido encarcelados. El reporte de esto despertó los sentimientos cálidos de amor cristiano en Eduardo, y parecería a partir de la siguiente carta elocuente y ferviente que él tuvo una premonición de que sufriría rápidamente, incluso hasta la muerte, entre ellos.

MIS MUY ESTIMADOS Y AMADOS AMIGOS,

Mi corazón mismo está lleno de amor hacia ustedes, y nunca fue el afecto de un hermano a su hermano más vivo, ferviente y completo. Estoy totalmente afectado con la integridad y fidelidad de ustedes. Podría decir, como un padre ama a sus hijos, así yo los amo a ustedes, — esperando y deseando con todo mi corazón el aumento de la bendición y la paz sobre ustedes, cuando yo ya no esté, por cualquier testimonio externo en este mundo. Qué sucederá [conmigo], y si mi testimonio debe pasar al mundo externo con mi sangre, no puedo decir; pero si es así, no dudo que recibiré gran ganancia. Mi testigo está con el Señor, que le he servido desde que era niño.

Estoy lleno de profunda, seria y pesada contemplación de lo que ha sido, de lo que ahora es, y lo que no debe ser legítimo declarar. Bueno, en cuanto a los Amigos en Londres, mi amor amable y estimado los saluda a todos. Díganles a ellos que estoy bien y que a medida que ellos son fieles en la verdad de Dios, esto añade a mi gozo. A mis estimados y verdaderamente amados J. F. (Jorge Fox), F. H. (Francis Howgill), R. H. (Richard Hubberthorn), y todo el resto que me conocen; que esto les sea mencionado.

La verdad de nuestro testimonio y su efecto glorioso a través del mundo, por estos años, ustedes la conocen. Dios ha estado con nosotros en una gran medida, y Él no nos abandonará hasta el fin. Cuando ya no estemos, nuestra memoria será preciosa y nuestro testimonio no morirá. Dejen que yo sea mencionado a todos nuestros Amigos que están en la prisión en la ciudad y otros lugares. Mi corazón los anhela — incluso que ustedes sean fieles hasta el fin. Nuestro Dios conquistará por nosotros; si Él no fuera nuestra fortaleza, seríamos tragados rápidamente. Hay una gran iniquidad que se está incubando en contra de nosotros. Nuestros enemigos tienen sed de nuestra sangre. Esto es así. Dios no me ha engañado; pero su mano nos puede liberar, si él desea. Pero si Él no lo desea, como ustedes a menudo me han oído decir, no nos inclinemos al diablo. Mi corazón está lleno, pero debo cesar de escribir, aunque nunca de amar, ni de ser su muy estimado y amado,

Eduardo Burrough

¿Cómo mencionaré a alguno por nombre en el recuerdo de mi amor? Amo de corazón a todos los santos y les digo adiós a los fieles en mi alma. No puedo dar ningún reporte particular de mi peligro y doloroso esfuerzo; pero todo está bien con respecto a la verdad en esta tierra, y Dios ha sido, es, y que siempre esté conmigo."

Cork, el día 18 del onceavo mes, 1660

Alrededor del comienzo del séptimo mes del año 1661 llegó información a Londres que los puritanos de Boston habían ahorcado a varios cuáqueros (William Robinson, Marmaduke Stevenson, William Leddra, Mary Dyer), y de la probabilidad que muchos otros miembros de la Sociedad de los Amigos sufrirían el mismo destino. Al saber de esto, Eduardo Burrough, representando a los miembros en Inglaterra, cuyos corazones se emocionaron con compasión por sus hermanos distantes, obtuvo una audiencia con el rey Carlos acerca de este tema. Él le dijo al monarca que una vena de sangre inocente fue abierta en sus dominios, que si no se detenía, invadiría todo. El rey, quien, aunque disipado en su moral sin embargo era de buen carácter, estaba dispuesto a conceder un favor, si no le daba mucho problema, contestó: "Pero yo detendré esa vena." Eduardo le pidió que actuara rápidamente en el caso, "porque no sabemos cuántos serán ejecutados pronto." Carlos dijo: "tan pronto como quieras"; entonces, dirigiéndose a alguien que estaba presente él dijo: "llame al secretario, y lo haré en este momento". El secretario acudió a la citación, y a voluntad del rey, elaboró un mandamus que fue ejecutado apropiada y oficialmente. Uno o dos días después Eduardo llamó al rey otra vez; el mandamus había sido preparado, pero el caso estaba inactivo. De hecho, probablemente nunca habría sido atendido si él no hubiera presionado más acerca del tema. Como excusa por la tardanza, el rey dijo que no tenía ocasión de enviar un barco a Nueva Inglaterra. Eduardo quien sabía que había muchas oportunidades de enviar tal cosa a su destino, por aquellos que tenían el asunto en su corazón, preguntó si él estaría dispuesto a otorgar su delegación a uno llamado cuáquero. El rey respondió: "sí, a quien desees". Eduardo entonces nombró a Samuel Shattock, un habitante de Nueva Inglaterra, desterrado de allí bajo pena de muerte, y el rey lo hizo su delegado.

Samuel Shattock pronto estuvo listo para navegar, ya que los Amigos hicieron un acuerdo con Rodolfo Goldsmith, uno de sus miembros, quien era dueño de un buen barco, para navegar en diez días, con o sin carga. Por esto ellos le pagaron trescientas libras, y se haría a la mar en diez días, con o sin mercancías; y, disponiéndose a salir, inmediatamente, con viento favorable llegaron, en cosa de seis semanas, a la ciudad de Boston, en Nueva Inglaterra, el Primer día por la mañana, llamado Domingo. Muchos pasajeros se embarcaron, de la vieja y nueva Inglaterra, Amigos, a quienes el Señor había dirigido a ir, para dar testimonio en contra de aquellos perseguidores sanguinarios que, en aquellos días, excedieran a todos los demás, en sus persecuciones. Los habitantes de Boston, al ver que entraba en la bahía un barco con los colores ingleses, enseguida subieron a bordo preguntando por el capitán; y Rodolfo Goldsmith les dijo que él era el comandante. Le preguntaron si traía cartas y al responderles afirmativamente le preguntaron entonces si quería entregarlas; y les respondió, "Hoy no." Después de esto, bajaron a tierra y fueron diciendo que había llegado un barco lleno de Cuáqueros, y que con ellos estaba Samuel Shattock, que sabían que sería condenado a muerte por su ley, de volver después de haber sido desterrado; mas ellos no sabían del mensaje que traía ni de la autoridad con que venía investido. Aquel día, nadie desembarcó, prohibiéndose que bajase a tierra ningún pasajero; y a la mañana siguiente, desembarcaron, Samuel Shattock, diputado del rey, y Rodolfo Goldsmith, comandante del barco; y, dando orden de que volviesen al barco los que los habían llevado a tierra, solos fueron por la ciudad, hasta la puerta del gobernador, Juan Endicott, y llamaron. El gobernador, mandó a un hombre para que los oyese y le mandaron a decir que lo que allí los llevaba era asunto del rey de Inglaterra; y que a nadie darían su mensaje más que al mismo gobernador. Fueron entonces admitidos, y el gobernador vino a su encuentro; y, luego que hubo recibido la diputación y el mandamus, se quitó el sombrero y se los quedó mirando. Entonces se dispuso a salir y, pidiendo a los Amigos que lo acompañasen, fue a ver al diputado gobernador; y después de una breve consulta, salió y dirigiéndose a los Amigos, dijo, "Nosotros tenemos que obedecer los mandatos de Su Majestad." Después de esto, el comandante dio libertad a los pasajeros de que bajasen a tierra; y, como en el momento había corrido por la ciudad lo sucedido, los Amigos de la ciudad y los del barco se reunieron para ofrecer alabanzas y gracias al Señor, que de tan maravillosa manera los había librado de las fauces del que iba a devorarlos. Mientras así estaban juntos llegó un pobre Amigo que, sentenciado a muerte, por tan sanguinaria ley, había estado algún tiempo preso con grillos, esperando ser ejecutado; y esto se añadió a su alegría, haciendo que elevasen sus corazones en alabanzas al Señor, que eternamente merece gloria, alabanza y honor; ya que solo El puede salvar a todos los que sinceramente confían en El.

La muerte de Eduardo Burrough: (nuevamente de Sewel)

Por muchos años Eduardo Burrough había pasado tiempo en Londres, y había predicado allí el evangelio con declaraciones penetrantes y poderosas. Y esa ciudad estaba tan cerca de él que a veces, cuando las persecuciones se hicieron más fuertes, él le dijo a Francis Howgill, su amigo del alma: 'puedo ir libremente a la ciudad de Londres, y poner mi vida por testimonio de la Verdad, la cual he declarado a través del poder y el Espíritu de Dios.' Estando en este año en Bristol, y por los alrededores, y habiendo sido inspirado a regresar a Londres, le dijo a muchos de sus amigos, cuando se alejó de ellos, que él no sabía si vería sus rostros otra vez; y por lo tanto les exhortó a ser fieles y firmes, en aquello en lo cual habían encontrado reposo para sus almas. Y a algunos les dijo: 'Ahora me voy a la ciudad de Londres otra vez, para dar mi vida por el evangelio, y sufrir entre los Amigos en ese lugar.' No mucho tiempo después de eso, al llegar a Londres, y predicando en el lugar de reunión llamado el Toro y la Boca, fue quitado violentamente por algunos soldados, y llevado ante el concejal Richard Brown, y encerrado en la prisión de Newgate. Varias semanas después, siendo llevado al lugar de sesiones en Old Bailey, fue multado por cantidad de veinte marcos por la corte, y a quedarse encarcelado hasta que pagara. Pero juzgando que esto era altamente irrazonable, no podía dar su brazo a torcer por causa de su conciencia. Fue dejado en la prisión alrededor de ocho meses, con varias docenas de prisioneros junto con él, encarcelados por las mismas razones. Pero estaban tan asinados en ese lugar, que sus naturalezas estaban sofocadas por falta de espacio. [Él murió por causa de la fiebre de la cárcel, probablemente tifus, que se contagiaba fácilmente por causa de los piojos en condiciones frías y antihigiénicas]. Muchos otros cuáqueros en la cárcel también se habían enfermado y habían muerto. Y aunque el rey había enviado una orden especial a los alguaciles de Londres, para que se le diera libertad a él y a otros prisioneros, aún así había una enemistad tan grande de parte de algunos de los magistrados de la ciudad, especialmente de Brown, que ellos hicieron lo que pudieron para prevenir la ejecución de la orden del rey. Y así Eduardo Burrough continuó siendo prisionero, aunque aumentó su enfermedad. Durante el tiempo de su debilidad él continuó en oración ferviente, orando también por sus amigos como por sí mismo; y muchas expresiones consoladoras y gloriosas procedieron de su boca. Una vez se le oyó decir: 'He tenido el testimonio del amor del Señor hacia mí desde mi juventud; y mi corazón, Oh Señor, lo he dado para hacer tu voluntad. He predicado el evangelio libremente en esta ciudad, y a menudo he dado mi vida por causa del evangelio; y ahora, Oh Señor, abre mi corazón, y mira si es que no es recto ante ti.' En otra ocasión dijo: 'No hay iniquidad que esté a mi puerta; sino que la presencia del Señor está conmigo, y siento que su vida está justificada en mí.' Otro día se oyó que él decía lo siguiente durante una oración a Dios: 'tú me has amado desde que estaba en la matriz; y yo te he amado desde mi cuna; y desde mi juventud hasta ahora; y te he servido fielmente en mi generación.' Y a sus amigos que estaban alrededor de él, les dijo: 'Vivan en amor y paz, y ámense los unos a los otros.' En el Diario de Cambridge, también hay una cita de él que dice: 'si él [Jorge Fox] hubiera estado conmigo aunque fuera por una hora, yo estaría bien.' (Fox estaba fuera de Londres durante ese tiempo). Y en otra ocasión él dijo: 'El Señor toma a los justos de los malos que están por venir.' Y orando por sus enemigos y perseguidores, dijo: 'Señor, perdona a Richard Brown, si él puede ser perdonado.' Y siendo consciente que su muerte se acercaba, dijo: 'Aunque este cuerpo de barro se convierta en polvo, aún así tengo el testimonio de que he servido a Dios en mi generación; y ese espíritu que ha vivido y actuado, y a gobernado en mí, todavía irrumpirá en miles.' La mañana antes que él se fuera de esta vida (lo cual sucedió hacia los fines de este año), él dijo: ‘Ahora, mi alma y mi espíritu están centrados en su propio ser con Dios; y esta forma de persona debe regresar de donde fue tomada.' Y después de un poco tiempo él entregó su espíritu.

Este fue el final de Eduardo Burrough, quien en sus años prósperos, esto es, alrededor de la edad de veintiocho años estando soltero, cambió esta vida inmortal por una incorruptible, y cuya flor juvenil de verano fue cortada en la temporada de invierno, después que él había predicado el evangelio celosamente por alrededor de diez años. Cuando tenía alrededor de diecinueve años de edad, él llegó a Londres por primera vez con un testimonio público, y continuó por casi ocho años predicando la palabra de Dios en esa ciudad, con gran éxito; de modo que muchos llegaron a convencerse, y se añadieron muchos a la iglesia en ese lugar. En su juventud él sobrepasó en conocimiento a otros de su misma edad. No tenía mucha habilidad con los lenguajes, sin embargo tenía la lengua de una persona educada; y en era muy elocuente en su ministerio público, y elegante en sus discursos, aún de acuerdo con el juicio de hombres cultos. Sus enemigos ahora comenzaron a regocijarse, porque ellos parecían imaginarse que el progreso de esta doctrina, la cual él había predicado tan poderosa y exitosamente, sería detenido o retrasado por su muerte; pero ellos estaban equivocados.

Tomas Ellwood, editor del Diario de Jorge Fox,
y un gran poeta cuáquero, recuerda a Eduardo Burrough

Burrough fue la persona que convenció a Ellwood por primera vez de la Verdad, mientras predicaba en la casa de Isaac Penington. Con respecto a la muerte de Burrough, Ellwood dice: "el resultante gran afecto por él afectó mi mente de tal manera, que pasó un buen tiempo antes que mi pasión pudiera prevalecer para expresarse a sí misma en palabras, tan ciertas eran aquellas acerca de la tragedia:

 

Los pequeños dolores irrumpen, y fácilmente se descargan,
Los grandes son confinados a través del asombro.

Finalmente, mi inspiración, no pudiendo estar muda por más tiempo, se expresó en el siguiente acróstico, [un poema en el cual la primera letra de cada línea forman un mensaje - el cual es LA LAMENTACIÓN DE ELLWOODS POR SU QUERIDO Eduardo BURROUGH, en inglés: ELLWOODS LAMENTATION FOR HIS ENDEARDED BURROUGH] la cual ella llamó:

UN ELOGIO PATÉTICO ACERCA DE LA MUERTE
DE ESE QUERIDO Y FIEL
SIERVO DE DIOS,
Eduardo BURROUGH,

Quien murió el día 14 del doceavo mes, del año 1662.
Y así ella se introdujo:-

¿Cuánto tiempo estará sofocado el dolor? ¡ah! ¿por cuánto tiempo
silenciará mi lengua el sello del dolor?
¿Por cuánto tiempo me sofocarán los suspiros, y harán
que mis labios tiemblen y mi corazón duela?
¿Por cuánto tiempo ahogaré mi llanto con dolor,
y buscaré hoyos para limpiar mis ojos de las lágrimas?
¿Por qué no podré yo, por medio del dolor así oprimido,
derramar mi lamento en el pecho de otro?
Si es que es cierto lo que una vez fue dicho de mí por una persona,
Que "El que llora solo, llora verdaderamente:”
Entonces podré decir realmente, mi dolor es verdadero,
Ya que todavía es conocido por muy pocos.
Ni tampoco es mi meta darlos a conocer
Para aquellos a quienes estos versos pueden ser enseñados;
Sino para apaciguar mi corazón hinchado de dolor,
Cuyo silencio causó que probara profundamente lo inteligente.
Este es mi fin, para que yo pueda prevenir
Que la vasija se reviente por un desahogo oportuno.

¿Quién puede abstenerse, cuando tales cosas habladas se oyen,
la tumba regada con una inundación de lágrimas?

E Hagan eco los bosques, suenen ustedes lugares vacíos,
L Que las lágrimas y la palidez cubran los rostros de los hombres.
L Que los gemidos, como truenos, penetren el aire,
W mientras que declaro la causa de mi dolor.
O h, que mis ojos pudieran, como arroyos del Nilo,
O desbordarse de sus riberas; mientras que tú
D bebiendo de mis lágrimas, oh suelo sediento.
S ea así hallado en ti fruto más pleno.

L amenta, alma mía, lamenta; tu pérdida es grande,
A Y que todos los que aman a Sión se sienten y lloren
M Lleven luto, ustedes vírgenes, y dejen que el dolor sea
E La dote de cada doncella, y (¡ay de mí!)
N Que mi alma y suspiros nunca lleguen a su fin
T Hasta que yo pueda abrazar otra vez a mi amigo ascendido;
A Y hasta que yo sienta la virtud de su vida
T Para consolarme y reprimir mi dolor:
I nfundiendo mi corazón con el aceite de la felicidad
O necesitaré más, y por su fortaleza se quitará la tristeza
N Que ahora presiona mi espíritu, y restaura

F Tuve ese gozo completamente en él anteriormente;
O De quien voluntariamente hubiera balbuceado una palabra,
R Para calmar mi corazón en vez de mostrar su dignidad:

H Su dignidad, mi dolor, para lo cual las palabras son muy huecas
I Para demostrar completamente en declaración,
S Suspira, solloza, y ahora son mis mejores intérpretes.

E Cuando se ha ido la envidia, Momo negro deja el lugar;
N Nunca más, Zoilo, muestres tu rostro arrugado.
DAcérquense, ustedes corazones ensangrentados, cuyos dolores son E Igual al mío; en él ustedes compartieron de la misma manera.
A Cuenten todas sus pérdidas, y verán
R El remanente será nada, pero el ay es para mí.
E Queridos corderos, ustedes que tienen las piedras blancas,
D Conocen bien su nombre - porque es el de ustedes.

E Que ese nombre recto sea eterno;
D La muerte ha eliminado su cuerpo, pero no su fama,
W El cual en su brillo morará para siempre,
A Y como un frasco de ungüento tienen dulce olor.
R La rectitud era su túnica; brillante majestad
D Adornado su frente; su aspecto era celestial.

B Osado era él en la lucha de su Maestro, y era
U Inconmovible; fiel al mandamiento de su Señor.
R Compensado con bien el mal; dirigiendo a todos
R En el camino que nos aleja de la caída.
O Abierto y gratuito para todos los corderos sedientos;
U Sin manchas, puro, limpio, santo y sin culpa.
G Gloria, luz, esplendor, brillo, eran su corona,
H Felicidad le trae a él su cambio; la pérdida es para nosotros.

La virtud por sí misma, evidencia de la cual debemos tener,
Hace felices a los hombres, aunque sea más allá de la tumba.


Mientras que yo había estado exhalando mi dolor,
esperando recibir algún tipo de alivio,
pensé que había oído su voz decir: "Deja de llorar:
yo vivo; y aunque el velo de carne que un día fue usado
sea ahora quitado, disuelto, y echado a un lado,
Mi espíritu está contigo, y así permanecerá.”
Esto me complació; y tiré mis plumas de ave,
Deseando resignarse a la voluntad de Dios.

Tomas Ellwood

La muerte de Burrough fue un golpe tan grande para los Amigos que Jorge Fox escribió en su Diario:

No me quedé mucho tiempo en Londres, sino que me fui a Essex y seguí hacia Norfolk, teniendo grandes reuniones. Cuando fui a la casa del capitán Lawrence en Norwich, había allí una gran amenaza de disturbios; pero la reunión estuvo calmada. Pasando de allí a Sutton y más allá hacia Cambridgeshire, oí que Eduardo Burrough había muerto. Y estando consciente del gran dolor y angustia que su partida causaría en los Amigos, les escribí las siguientes líneas para calmar y asentar sus mentes.

Amigos,

Estén en silencio y quietos en su propia condición, y asentados en la semilla de Dios, que no cambia; para que así puedan sentir al querido Eduardo Burrough entre ustedes en la semilla, en la cual y por medio de la cual él los concibió para Dios, con quien él ahora está. Y para que en la semilla todos ustedes lo puedan ver y sentir, en lo cual se encuentra la unidad con él en la vida; de modo que disfrútenlo en la vida que no cambia, que es invisible.

Jorge Fox

El elogio de Howgill por la muerte de su estimado amigo Eduardo Burrough:

Cuando su querido amigo y compañero de predicaciones, Eduardo Burrough, murió en la cárcel de Newgate, Francis Howgill dio el siguiente hermoso y poderoso testimonio:

¿Acaso los días, o los meses, o los años, desgastarán tu nombre, como si tú no existieras? ¡Oh no!
¿Acaso no vivirán en las generaciones por venir tus acciones nobles y valientes, y las poderosas obras que tú has obrado por medio del poder de aquel que te apartó desde el vientre? ¡Oh sí!
Los niños que todavía no han nacido te tendrán en sus bocas,
y tus obras testificarán de ti, en las generaciones que todavía no nacen, y te considerarán bendito.
¿Acaso tu vida se fue como una vela que se apaga? ¡Oh no!
Tú has penetrado en los corazones de muchos, y en la memoria de muchos vivirás para siempre;
y tendrás renombre entre los hijos de los hombres para siempre.
Porque tú has llevado a muchos a la justicia,
y brillas como una estrella de Dios en el firmamento del poder de Dios, para siempre por la eternidad;
y los que están allí te verán y se gozarán de ti,
aunque tú te hayas ido de aquí, y no puedas ser visto en constante cambio;
aún así tu vida y tu espíritu permanecerán paralelos con la inmortalidad.
¡Oh, Eduardo Burrough!
No puedo hacer menos que llorar por tu muerte,
pero no como alguien sin esperanza o sin fe,
sabiendo y teniendo un testimonio perfecto de tu bienestar en mi corazón, por medio del Espíritu del Señor;
sin embargo tu ausencia es grande, y en los años por venir se sentirá tu falta.
¿No me lamentaré como David se lamentó por un hombre peor que tú, por Abner;
cuando él pereció en la ira por mano de Joab, sin causa justa, aunque él era un hombre valiente?
¿Se lamentó David por Abner, y acaso no dijo que si Abner había de morir como un villano? (¡Oh No! Sino que él fue traicionado durante su vida.)
Aún así tú has sido despojado de tu vida por la mano del opresor, cuyas habitaciones están llenas de crueldad.
Oh alma tuya, no entres en su secreto,
porque tu sangre será demandada de las manos de aquellos que tuvieron sed de tu vida;
y clamará como la de Abel, quien estaba en la fe;
así eras tú, y esto pesará como una piedra alrededor de sus cuellos,
y los aplastará, y será como un gusano que roe, y no morirá.
Cuando pienso acerca de ti, me lleno de lágrimas de verdadero dolor;
y debido a la necesidad que la heredad de Dios tiene de ti, mi sustancia está también disuelta.
Acaso no diré como dijo David acerca de Saúl y Jonatán, cuando murieron en el monte de Gilboa,
la hermosura de Israel ha muerto en los lugares altos;
aún así tú fuiste sofocado en horribles hoyos, y cárceles, y muchos más que eran preciosos ante los ojos del Señor:
y fuiste por seguro preciado para mí, oh querido Eduardo;
estoy angustiado por ti, hermano mío, tú has sido muy amable conmigo,
y mi amor por ti fue maravilloso, sobrepasando el amor de una mujer:

Oh tú, cuyo arco nunca se devolvió, ni la espada fue limpiada de la sangre de los que murieron;
de la matanza de los poderosos;
que hiciste temblar a las naciones y a las multitudes con la palabra de vida en tu boca.
Tú fuiste muy temible para los enemigos del Señor, porque cortaste como una navaja.
Y aún así para la semilla de Dios que ha sido traída adelante, tus palabras cayeron como el aceite, y tus labios como la colmena.
Tú serás recordado entre los valientes de Israel, quienes alcanzaron el grado más alto,
por medio del poder del Señor, que obró poderosamente en ti durante tu vida,
y fuiste digno de doble honor, por causa de tus obras.
Fuiste experto en llevar tu arma,
y por medio de ti cayeron los poderosos,
y los que han muerto por el Señor han sido muchos.
Muchos han sido atravesados en el corazón por el poder de la palabra de vida;
y los carbones de fuego de tu vida salieron de tu boca,
para que fueran encendidos en muchos matorrales, y entre muchas zarzas y espinas,
el cual devoró mucho rastrojo que estorbaba el suelo, y ensuciaba la tierra.
¡Oh, que sonido certero dio tu trompeta!
¡Y qué grande alarma diste durante tu vida,
que hizo que todos los incircuncidados fueran grandemente afligidos!
¡Qué hombre tan valiente, aunque Goliat de Gat no se hubiera encontrado con tu valor,
mientras que muchos despreciaron tu juventud!
¡Y cómo te he visto que con tu honda y tu piedra, (armas que son despreciadas en la guerra), heriste a los poderosos!
Y aquello que había parecido despreciable a los aliados del dragón, así como la quijada de un asno,
con ello tú has dado muerte a los filisteos de a montones, como lo hizo Sansón.
Tú has puesto tu mano sobre el martillo del Señor,
y con frecuencia has clavado clavos en la cabeza de los enemigos del Cordero, como lo hizo Jael a Sísara;
y has pulido y enderezado muchas piedras ásperas, y las has hecho encajar en los edificios de Dios;
y labraste mucha madera nudosa durante tus días, la cual no era apta para el edificio de la casa de Dios.
Oh tú, profeta del Señor,
para siempre estarás registrado en el libro de la vida del Cordero, entre los más dignos del Señor,
que han seguido al Cordero a través de grandes tribulaciones,
como muchos pueden testificar por ti desde el principio;
y por fin has vencido,
y has sido hallado digno de estar de pie ante el Cordero sobre el monte de Sión, el monte de Dios;
como frecuentemente te he visto,
y tu corazón está bien entonado como un arpa, para adorar al Señor, y para anunciar su gran salvación;
la cual muchas veces ha hecho llorar de alegría a los que creyeron,
y la cual fortaleció su fe y su esperanza.
Bueno, ahora estás descansando, y estás enrollado en el bulto de la vida;
y yo sé que las lágrimas fueron secadas de tus ojos, porque no había causa para tu dolor:
porque sabemos que tú testificaste que las cosas antiguas habían pasado, y que no había maldición,
pero las bendiciones fueron derramadas sobre tu cabeza como la lluvia, y la paz como un poderoso chubasco,
y los problemas estaban lejos de tu morada;
aunque en el hombre externo habían problemas por todos lados,
y has tenido una porción más grande de aquello, por causa del evangelio, (aunque eras joven), durante tu vida, que muchos otros;
pero ahora estás liberado de eso, y has obtenido un nombre a través de la fe, con los santos en luz.
Bueno, ¿acaso tú tenías algo más que dar en este mundo que tu vida por el nombre de Jesús ? No;
y sellar el testimonio que fue dado por ti con tu sangre,
como tú dijiste a menudo durante tu vida, lo cual permanecerá como una corona sobre ti por siempre.

Y ahora tú estás liberado de las tentaciones de aquel que tiene el poder de la muerte;
y de los enemigos externos, que te odiaron por causa del amor que moraba en ti;
y que permanece a la mano derecha de Dios, donde hay gozo y placer para siempre en la luz eterna;
acerca de la cual tú testificaste a menudo, de acuerdo con la palabra de la profecía en tu corazón,
la cual fue dada a ti por el Espíritu Santo;
y tú estás descansando en la perfección del mismo, en la belleza de la santidad;
aún así tu vida y tu espíritu los siento como presente, y tengo unidad con ellos, y en ellos,
más allá de todas las cosas creadas y visibles, las cuales están sujetas a cambios y mutaciones;
y tu vida entrará dentro de otros, para testificar de la misma Verdad, la cual va de la eternidad a la eternidad;
porque Dios ha levantado, y levantará a los hijos de Abraham, de entre los que han sido como piedras muertas;
su poder es Todopoderoso, grande en su pueblo en medio de sus enemigos.'  

Con estas expresiones sublimes Francis Howgill lamentó la muerte de su querido amigo Eduardo Burrough.

Nota del editor de este sitio: Quisiera dirigir la atención de ustedes al elogio descrito anteriormente, donde Howgill le dijo a Eduardo: mi amor hacia ti fue maravilloso, sobrepasando el amor de una mujer. Como Cristo dijo:

Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros. Juan 13:24-25

Recuerdo que cuando estaba buscando evidencia en la historia Cristiana de algo cercano a lo que se describe en la Biblia, en amor y poder, y me encontré con un libro llamado Primeros escritos cuáqueros, que no fue escrito por cuáqueros, donde se menciona que los primeros hombres cuáqueros se escribieron cartas los unos a los otros, expresándose su amor los unos por los otros - algo que los autores decían era único en todas su investigaciones históricas. Esto para mí fue un indicio para investigar más profundamente el registro cuáquero. La declaración de Howgill refleja el amor cristiano que todos los hermanos y hermanas en Cristo sentían los unos por los otros - un amor puro, limpio y santo que ponía en evidencia su cristianismo verdadero. Cuando uno añade el amor que ellos se tenían a las persecuciones que sufrieron, y cuando uno considera el poder que ellos exhibieron - la autenticidad de la promesa de su fe es indudable. Y también lo es, por lo tanto, su promesa de perfección y pureza, porque la gracia que trae salvación nos muestra nuestros pecados, y la misma es la que los quita.  

Tal vez la obra más leída de Eduardo Burrough es su excepcional Testimonio e Introducción, disponible en este sitio para su lectura, el cual precedió a El gran misterio de la gran ramera descubierto y el Reino del Anticristo revelado de Jorge Fox.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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