La Cruz Perdida de la Pureza


TODOS DEBERÍAN CONOCER EL CAMINO AL REINO


Ya sea que estén en formas, sin formas, o por encima de todas las formas.

Una dirección a la cual deben llevar su mente, donde la voz de Dios debe ser oída,
a quien ustedes ignorantemente adoran como a lo lejos;
y para esperarle a él para la verdadera sabiduría.

Para que ustedes puedan reconocer la verdad del error, la palabra de la letra,
el poder de la forma, y los verdaderos profetas de los falsos.

Dado a ustedes por uno de aquellos a quienes el mundo con desprecio llaman los cuáqueros. Jorge Fox

El texto en azul claro o azul claro en negrita se puede hacer "clic" para obtener evidencia bíblica o detalles en los escritos.
Cuando usted haga clic en la Biblia en línea, usted puede cambiar y actualizar para ver cualquier versión bíblica que usted prefiera.

Cristo dijo: a menos que el hombre nazca otra vez de agua y del espíritu [agua espiritual], no puede ver el reino de Dios, ni entrar en él, Juan 3:3,5,8. Por lo tanto ningún hombre en su primer nacimiento natural puede ver el reino de Dios, ni entrar en él, ni puede conocer las cosas de Dios. Porque aquellos que ven el reino de Dios, deben ir al espíritu de Dios, y el nacimiento espiritual por el cual se conocen las cosas de Dios, y el reino de Dios; y Juan el divino dijo que él estaba en el reino, Apoc 1:9, entonces él lo vio. Y el apóstol Pablo dijo: Dios nos ha trasladado al reino de su Hijo amado. Y entonces estos [Juan, Pablo y otros] vieron el reino, y estuvieron en él, Col 1:13.

Todos los que reciben a Cristo, él les da el poder de llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales nacieron no de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios. Juan 1:12-13. Este es el nacimiento que ve, y entra en el reino de Dios, [mientras estamos vivos en la tierra].

Yo soy la luz del mundo, dijo Cristo, quien ilumina a cada uno que viene al mundo. Cristo ha iluminado a cada uno que viene al mundo, ustedes que aman esa luz, con la cual Cristo los ha iluminado a todos, ustedes traen sus obras a la luz, para que sus obras puedan ser probadas que son hechas en Dios; y aquel que camina en la luz, no hay ocasión de tropiezo en él; ella enseña justicia y santidad; ella evitará que ustedes mientan, y no les dejará mentir, y los guardará en sensibilidad de conciencia hacia Dios y los hombres, y nunca les dejará jurar; los revisará para ver si lo hacen. La luz no les dejará tomar el nombre de Dios en vano; les hará ver que si lo hacen, no podrán estar sin castigo; y nunca les dejará seguir las borracheras, ni las compañías vanas; porque aquellos que viven en esa naturaleza, están sin Dios, y nunca heredarán el reino de Dios. Por lo tanto tengan cuidado, esta luz los guardará del adulterio y de la fornicación, porque a aquellos Dios juzgará; y la luz los guardará del robo, las riñas y las peleas; y de abusarse a sí mismos con la humanidad, y envidia, y los guardará en el temor de Dios. Esta luz que es de Dios, les permite ver todas las obras del mundo, y los saca de las adoraciones del mundo, y los guarda en el temor de Dios; donde la verdadera sabiduría se manifiesta. La sabiduría pura es manifestada a los puros, y puesta en el corazón puro, y entonces en su propia sabiduría ustedes verán la luz, saliendo de la parte terrenal en ustedes; y esta sabiduría es sensual, y diabólica, y terrenal. Porque mientras hay envidia en ustedes, allí se aloja el que mata a los hombres, y toda la sabiduría es de abajo mientras esa naturaleza permanece. Hay sectas y hay opiniones; y hay conceptos que surgen de esta parte terrenal, donde se aloja esta sabiduría, y soberbia propia, y orgullo; y por esta sabiduría el Dios viviente no es conocido. Por lo tanto todos los que moran en esta sabiduría, ponen la letra [Biblia] por la palabra [Espíritu de Cristo], y dan significados y exposiciones por ella, y así reúnen con la letra externa, sin tener el poder y la vida que la dio. Por lo tanto se construyen castillos, y fortalezas, y ciudades fortificadas, y muros altos, como los judíos, quienes tenían la forma externa de aquello que fue entregado por el poder; la forma de los profetas, y Moisés y David, y Abraham, quien vio a Cristo, pero que vivió en el poder. Pero los fariseos y sacerdotes, habiendo obtenido sus palabras, no conocieron a Cristo. Así es ahora con esta generación del mundo. Porque ustedes dicen que conocen a Cristo, como los judíos decían que eran de Abraham. Por lo tanto ellos habían obtenido la letra, y las palabras de otros que tenían el poder; y todas estas no son más que imitaciones y semejanza de lo que está arriba, elevadas por encima del espíritu puro; y aquí se aloja la serpiente en esta parte terrenal. Pero como la luz eterna con la que Cristo los ha iluminado a todos, es amada, escuchada, y obedecida, esta parte terrenal es obrada; la cruz diaria es tomada, el temor del Señor crece, la verdadera sabiduría aumenta, los errores de los impíos se descubren y se ponen de manifiesto, los injustos llegan a ser destruidos, el justo llega a reinar, la sabiduría del mundo llega a ser confundida, entonces los paganos comienzan a airarse, y se levantan los tumultos.

Pero al morar en la luz, todas las sectas, y todas las opiniones y religiones son descubiertas, y están desnudas ante el Señor; (y ante todos los que son de Dios, y son vistos con el ojo eterno) que se levantan de la tierra, y la tierra no es más que una, y todos los tales levantan su terreno de la letra, la cual fue dada por el poder de Dios. Ahora morando en el poder, en la luz eterna, todas las sectas y opiniones llegan a ser juzgadas y derrocadas, y vistas como la paja que debe ser quemada, con aquello que no se puede apagar; porque la luz no es más que una, la cual es Cristo, quien ilumina a todos, y todos son iluminados con una luz; todos le hacen caso a esa luz con la que Cristo los ha iluminado a todos, y los saca de las sectas, de las formas, de la belleza del mundo, para vivir en la vida y el poder. Y esperando en la luz con la que Cristo los ha iluminado a todos, ustedes llegan a ser discípulos de Jesucristo, y siervos de la verdad, y para no servir la lujuria, ni los deseos, ni los placeres, sino que la luz los juzga. Porque al servir los deseos y las lujurias, ustedes se convierten a la naturaleza bestial en el mundo, y hacia la carne, y llegan a tener oscuridad y a estar velados. Entonces la garganta de ustedes es un sepulcro abierto, de modo que ustedes beben la iniquidad como si fuera agua. Pero al morar en la luz, ella juzga todo eso; y todas sus obras y acciones llegan a ser juzgadas por esa luz. Y cuando todos están caminando en esta luz con la que Cristo los ha iluminado a todos, ustedes caminan en unidad y con la misma mente, y quitan todas las artimañas, pecado, e impureza, y a todos se les enseña a temer al Señor Dios. Y esto los llevará a la Iglesia de Dios, sacándolos de la iglesia del mundo, y de sus maestros, para cesar de los hombres, para ser enseñados sólo por Dios, quien enseña las cosas eternas eternamente; y saca la mente de las cosas externas.

Y morando en la luz, no hay ninguna ocasión de tropezar, porque todas las cosas son descubiertas con la luz. Ustedes que la aman, aquí está su maestro. Cuando ustedes están caminando en el exterior, está presente con ustedes en su seno; ustedes no necesitan decir, hela aquí, o hela allá. Y cuando están acostados en sus camas está presente para enseñarles, y juzgar sus mentes errantes, que quisieran divagar en el exterior, y sus altos pensamientos e imaginaciones, y los sujeta; porque al seguir sus pensamientos, ustedes se pierden rápidamente. Pero al morar en esta luz, ella les descubrirá el cuerpo de pecado, y sus corrupciones, y su estado caído, donde ustedes están, y multitud de pensamientos. En esa luz que les muestra todo esto, permanezcan, y no se vayan ni a la derecha ni a la izquierda. Así se ejercita la paciencia, así es sujetada vuestra voluntad, así ustedes verán las misericordias de Dios manifestadas en la muerte. Así ustedes verán cómo se beben las aguas de Silo, que corren suavemente, y la promesas de Dios cumplidas, las cuales son acerca de la simiente, y esta simiente es Cristo. Aquí ustedes encontrarán un salvador, y ustedes llegarán a conocer la elección, y la reprobación, y lo que es echado de Dios, y lo que entra. Aquel que puede reconocer eso puede adueñarse de mí [reconocer lo que Fox dice es verdad], y recibir mi testimonio en su corazón [estar convencido de que el testimonio de Fox es verdadero], la simiente inmortal es nacida [las palabras pronunciadas por parte del Espíritu vivifican la simiente] y su propia voluntad lo empujará hacia adelante. Porque no es él quien desea, ni es él quien corre, sino que la elección lo obtiene, y Dios quien muestra misericordia. Porque el primer paso de paz es estar quietos en la luz, (la cual descubre cosas que son contrarias a ella); por el poder y la fortaleza para permanecer en contra de esa naturaleza que la luz descubre. Así crece la gracia. Así sólo Dios es glorificado y exaltado, y la verdad desconocida, desconocida al mundo, es manifestada, la cual atrae a aquello que está en la prisión, y lo consuela a su tiempo, hacia Dios, fuera del tiempo, a través del tiempo.

A quien Dios ama, él lo ama hasta el fin, donde está la unidad eterna. Allí está toda la paz, todo lo limpio, no sobresaltos, y todos ellos son de una mente, escondidos de la sabiduría del mundo, y su conocimiento, comprensión, y pensamientos que nunca pueden entrar. Como está escrito, el mundo por sabiduría no conoce a Dios, y él viene para confundir la sabiduría de los sabios. La iglesia en Dios no está en la imitación, reunida de acuerdo a la letra [Biblia]; ni es un pueblo altisonante en sus imaginaciones, sino que la iglesia son aquellos que han nacido otra vez de la simiente inmortal, por medio de la palabra de Dios, la cual vive y permanece para siempre, la cual el mundo no conoce. Porque el mundo parte en dos; corta toda la iniquidad, corrupción, orgullo, y honor de los hombres, para que todo el honor y la gloria puedan ser dados sólo a Dios. Él corta el primer nacimiento, para que él pueda establecer el segundo, y elevar el segundo. La palabra del Señor es un fuego, que quema todas las corrupciones y quema todo lo que es cortado. La palabra es como un martillo para golpear, de modo que nada pueda soportarlo; y esta es la palabra por medio de la cual los santos nacen otra vez. Ustedes han nacido otra vez por medio de la palabra inmortal, la cual vive y perdura para siempre; y ustedes se están alimentando de la leche de la palabra, y esta palabra es Dios, y esta palabra se hizo en carne, y habitó entre nosotros. Por lo tanto él (Cristo) es la cabeza de la iglesia, y ellos son piedras vivientes; pero todos ustedes saben quien puso la letra en lugar de la palabra, y la tienen en sus mentes, y reúnen asambleas por medio de ella; ustedes no pueden dar testimonio de esto. Y es ignorancia que ustedes digan que la letra (la Biblia) es la palabra; cuando la letra (la Biblia) dice, Dios es la palabra. Y es una mentira hablar y decir que el edificio es la iglesia; o decir, aquellos que están reunidos por medio de la forma de la letra, son la iglesia de Dios; porque la iglesia es el pilar y el fundamento de la verdad, reunida por el poder eterno que existía antes que existiera la letra [la Biblia]; y todos los que están en esta iglesia, como es llamada por el mundo, y viven en la comprensión de la letra (la Biblia), y la parte terrenal todavía permanece, tienen algo diabólico en sus mentes, y terrenal, y orgullo, y suciedad. Si ustedes no escuchan a esa luz es sus conciencias, ésta les permitirá que vean esto; y mientras estas cosas permanecen, aquellos cuyos sacrificios Dios no acepta, y alabanzas (mientras la naturaleza permanece) Dios no acepta, las cuales son como las de Caín, a las cuales Dios no respeta, sino sólo la de Abel.

Y Dios viene a juzgar a la gran ramera, toda clase de opiniones, y toda clase de sectas y hermandades, (como ustedes le llaman), toda clase de sus formas. Porque todos los que viven en Dios están llegando a anular y derrocar, porque todas las sectas se alojan en la gran ramera; todos los fundamentos de las sectas están en la tierra, y la sabiduría terrenal, reunidas en la naturaleza terrenal. Él los derrocará, para que él pueda establecer su propia verdad, su propia verdad en justicia, su propio reino. Ahora la piedra cortada de la montaña sin manos, comienza a golpear a los pies de la imagen, (para que la cabeza de oro comience a caer, y el pecho de plata, y los muslos de bronce, y pies parte de hierro y parte de barro,) y su dominio es un dominio para siempre y sobre todo. Y todos los que no moran en esta luz, con la cual Cristo los ha iluminado a todos, ustedes serán hallados muy livianos, porque él viene para pesar todas las cosas en esta balanza, y ante él los montes se moverán, y las montañas se derretirán, y las rocas se partirán, quien mide las aguas en la palma de su mano, y su truenos comienzan a hacer sonar sus voces, para que los misterios de Dios puedan ser abiertos, y los corazones carnales sean rasgados. Grandes terremotos serán, el día terrible del Señor se acerca, la bestia será tomada, y el falso profeta; ellos deben ser echados al fuego, porque la bestia y el falso profeta se han ido juntos, y el uno ha sostenido al otro. Ahora el Señor viene para sentarse como juez, y reinar como rey, quien es el dador de la ley que saldrá de Sión. Ahora Sión se levantará y trillará para golpear los montes, y trillará las montañas; ahora es desenfundada la espada, que brilla y está renovada, la espada del Todopoderoso, para talar a los sacerdotes de Baal, jueces corruptos, juzgados corruptos, abogados corruptos, árboles sin fruto que sobrecargan la tierra. Ebrio, no te puedes esconder; orador maldito, no te puedes esconder; fornicario, no te puedes esconder. Despierten, despierten todos los pueblos en todas partes que viven en las formas, vean lo que poseen, al no tener el espíritu eterno que nos dio las escrituras; todas sus oraciones formales, predicaciones formales, cantos formales, serán hallados como la paja, que es para el fuego que no se puede apagar. Porque Cristo se ha levantado, la verdadera luz brilla, la gloria del Señor aparece, y ustedes son descubiertos ante él, porque están vacíos de ese espíritu eterno en sus entendimientos, el cual nos dio las escrituras. Yo soy la luz, dijo Cristo, que ilumina a todos; esa luz ustedes la odian, y todos los que odian esta luz, establecen maestros sin ellos; pero todos los que aman esta luz son de Dios, y llevan hacia Dios, lo cual es una cruz para todo el mundo, y esta luz está en todos; esperen en ella para recibir a Cristo. Y tantos como reciben a Cristo, a ellos él les da poder para llegar a ser hijos de Dios, que no han nacido de la voluntad del hombre, ni por la voluntad del hombre, sino por la voluntad de Dios; y estos son los que están fuera de las imitaciones, y que no tienen imágenes, ni semejanza de la verdad, sino que están en ella, y la poseen. Gloria, gloria al Señor Dios para siempre, que gobierna a su pueblo, y es la cabeza de la iglesia; Cristo es la cabeza del hombre, Dios es la cabeza de Cristo. Aquel que puede recibir esto, si no ha conocido la letra, que la conozca. Él ha llegado, quien existía antes que la letra fuera escrita. En el principio estaba el Verbo [palabra].

Ahora todos ustedes que odian la luz, sus obras son impías. Cristo dijo, él es la luz del mundo, y él ilumina a todos los que vienen al mundo. El que ama la luz, y lleva sus obras a la luz, y camina en ella; no hay ocasión de tropiezo en él. El otro odia la luz, y no quiere llevar sus obras a la luz para ser manifestado, porque sus obras son impías, y la luz lo reprobará. Ustedes que dicen que la luz es natural, y dicen que Cristo no ilumina a todo el que viene al mundo, ustedes son mentirosos, y blasfemos, y niegan las palabras de Cristo, y desperdician las escrituras. Y ustedes que dicen que la luz es natural, ustedes ponen la letra en lugar de la luz, la cual es natural. La oscuridad (es verdad) no puede comprender esta luz, pero la luz pone de manifiesto la oscuridad, y esta es la condenación del mundo; la luz que ustedes odian, esta luz ustedes tienen. Cristo dijo: no juren por nada; la luz les dirá lo mismo, dentro de ustedes. Cristo dijo: aquel que desea una mujer comete adulterio con ella en su corazón; esta luz les dirá lo mismo, al llevar sus obras a ella, y al amarla. Cristo clamó ayes en contra de los fariseos, los hipócritas; esta luz les permitirá ver lo mismo. Cristo dirá: apartaos ustedes obradores malditos de iniquidad; esta luz les dirá lo mismo a ustedes, en ustedes, quienes son obradores de iniquidad. Así ustedes serán condenados con la luz, y juzgados con la luz fuera de sus propias bocas; esta luz les permitirá ver todos sus duros discursos, sus pensamientos venenosos, sus intenciones impías, y deseos codiciosos, lo cual es idolatría, y encubrimiento, y engaño, por ser obras de oscuridad, y les permitirá ver todas esas cosas que son impías. Así ustedes han aprendido su condenación; allí está su maestro, quien quiere enseñarles a conocer a Dios; allí está la condenación de ustedes, al odiar esa luz que los condenará por él. Ustedes dirán que saben en sus conciencias que la ebriedad es pecado; así ustedes aman la oscuridad más que la luz que se los muestra, y la mentira, y los juramentos, y las malas palabras son pecado; y sin embargo ustedes los siguen, y los placeres. Así ustedes aman la oscuridad más que la luz que se los muestra, porque sus obras son impías; y así ustedes han conocido su condenación; cuando la justicia de Dios sea revelada en las llamas de fuego, ustedes darán testimonio de que yo digo la verdad. Ustedes saben que el robo es pecado, y Dios prohíbe toda injusticia; ustedes dirán que algo en sus conciencias se los dice; si ustedes escuchan eso, esto ejercitará sus conciencias, y los llevará al arrepentimiento. Cristo dijo: yo llamo a todos los pecadores al arrepentimiento. Esa luz en ustedes los llama al arrepentimiento, y si ustedes escuchan ese llamado, escuchan a Cristo; y si ustedes odian ese llamado, odian a Cristo, y a Dios. Entonces ustedes se van hacia la hechicería y al mal, hacia la impureza, y entonces Dios no estará en sus pensamientos; y entonces ustedes serán los desobedientes, que desobedecen la luz con la que Dios los ha iluminado; y así la ira de Dios mora en ustedes, y el príncipe del aire gobierna en ustedes, como él lo hace en todos los hijos de la desobediencia, quienes odian esta luz.

Ahora, no piensen que sostengo el libre albedrío aquí, el libre albedrío del hombre; yo estoy hablando de aquello que es contrario a la voluntad del hombre, y al amar la luz ésta no permitirá que vuestra voluntad domine, o que vuestra voluntad desee cualquier cosa, y los mantenga en sujeción. Pero aquel que odia esta luz, y hace una profesión de Dios y de Cristo, y dice que la Biblia es la palabra, y los cuatro libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son el evangelio, él no conoce a Cristo que es las buenas nuevas, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo; porque la Biblia no quita el pecado. Y ustedes que dicen que no hubieran llegado al arrepentimiento si no hubieran conocido la Biblia, ustedes niegan a Cristo, quien vino para llamar a todos los pecadores al arrepentimiento antes de que la Biblia existiera. Es Cristo quien llama a los pecadores al arrepentimiento, y no la Biblia; pero la Biblia es una declaración de la palabra, Dios es la palabra; y la Biblia es una declaración de la luz, Cristo es la luz; y la Biblia es una declaración del espíritu, pero el espíritu no es la Biblia; la Biblia es una declaración de poder, pero el poder no es ella. El poder, y la vida, y la luz, estaban en aquellos que la pronunciaron, a quienes el mundo siempre odió. Por lo tanto al esperar en la luz, con la cual Cristo los ha iluminado, esta escritura está dentro de ustedes, y ella abrirá las escrituras, (de acuerdo a como ustedes crezcan en la luz,) y las condiciones de los santos, a medida que ustedes son santificados, y a medida que son limpiados y liberados por el hijo de Dios, porque es él quien libera. Los que son liberados del pecado, y del mundo, son liberados por el hijo de Dios; y bienaventurado sea el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien lo ha levantado de los muertos, y por medio de él nos ha levantado a nosotros de los muertos.

Y a ustedes que tientan a Dios, y le piden al Señor que les de una visión de sus pecados, sacerdotes y personas; ¿acaso la luz, con la que Cristo los ha iluminado, no les permite ver sus pecados, esas mentiras y juramentos, malas palabras, robo, homicidios, y fornicación, y codicia, y orgullo, y lujuria, y placeres, todos estos como obras de la carne, y frutos de la oscuridad? Esta luz dentro de ustedes les permite verlos, por lo tanto ustedes no necesitan tentar a Dios para que les de una visión de sus pecados, porque ustedes saben suficiente; y al esperar en la luz, poder y fortaleza les serán dados a ustedes; porque aquellos que esperan al Señor, su fortaleza será renovada; y viviendo en la luz, y caminando hacia Dios, ella los llevará a la verdadera hambre y sed de justicia, para que ustedes puedan recibir la bendición de Dios; y levantarse por encima del tentar a Dios, como si él no les hubiera dado una visión de sus pecados. Y a todos ustedes que dicen, Dios danos gracia, y nos abstendremos de nuestros pecados; esto es usar una palabra habitual en una manera tentadora, porque la gracia libre de Dios ha aparecido a todos los hombres, y la gracia de Dios les muestra su impiedad y deseos mundanales. Ahora ustedes que viven en impiedad, mintiendo, y haciendo juramentos, y robo, y homicidio, y ebriedad, y placeres indecentes, y deseos por las cosas del mundo; ustedes son aquel que se aleja de la gracia libre de Dios hacia el libertinaje [un permiso para pecar] y echa su ley sobre vuestras espaldas, y camina despreciando el espíritu de gracia; ¡así las escrituras se cumplen en ustedes! ¡Oh hombre vano! Sin embargo ustedes pueden decir que Dios es misericordioso; él es misericordioso y justo; y esa misericordia y justicia ustedes verán cuando la destrucción venga sobre ustedes. Porque ustedes pueden decir: Dios es misericordioso, y sin embargo ustedes viven en su impiedad, pasando el tiempo sin el temor de Dios, ostentándose a ustedes mismos en su impiedad. Oh ustedes que son sacerdotes codiciosos y orgullosos, que engañan a la nación, que piensan en cosas terrenales, cuyo Dios es su vientre, cuya gloria es su vergüenza. Ustedes son enemigos de la cruz de Cristo; su destrucción viene, para que ustedes ya no hagan presa del pueblo; el Señor lo ha dicho.

¡Oh ustedes grandes hombres, y hombres ricos de la tierra, lloren y griten porque vuestra miseria viene, los que acumulan tesoros para los últimos días! Su oro y plata los devorará como el orín y el moho; el fuego está encendido, el día del Señor viene, un día de grito será entre sus vacas gordas de Basán, en el que todos los altos cedros y fuertes robles deben ser cortados, y toda la altanería de los hombres debe ser derribada; entonces sólo el Señor será exaltado.

La gracia libre de Dios es el maestro de los santos, que les enseña a negar la impiedad y los deseos mundanos, a vivir justa y piadosamente (como Dios) en este maligno mundo presente, negando todos los deseos del mundo, y los caminos del mundo, y los maestros del mundo, y las obras de la oscuridad, cuya gracia es convertida en libertinaje [un permiso para pecar], por aquellos que siguen el camino del mundo, y las obras de la oscuridad, ebriedad e impureza; y ellos son los que no pueden soportar la doctrina sensible; la cual se amontona sobre los maestros, los que tienen oídos con comezón. Y todos los que se alejan de esta gracia de Dios, hacia el libertinaje [falta de restricción o un permiso para continuar pecando], niegan para enseñarles, y ellos viven en sus deseos mundanos y su impiedad. ¡Oh como llora la tierra debido a sus juramentos! Los juramentos se oyen en las calles abiertamente erutados. ¡Oh cómo el orgullo y la altivez de los hombres y las mujeres abundan, que escasamente saben cómo caminar en las calles! ¡Oh cómo la opresión y la tiranía gobiernan, que los llantos de los pobres han entrado en los oídos del Señor de los sábados! ¡Oh cómo la ebriedad y los ebrios caminan en las calles, que devoran las criaturas! El Señor se está levantando, y seguramente él será vengado de todos sus adversarios. Él ha llegado para barrer la tierra de los hacedores de mal, para que la tierra pueda entregar sus frutos, y la tierra pueda disfrutar sus sábados. Él se sentará para juzgar, y la justicia correrá por nuestras calles, y sólo Dios será magnificado y glorificado, porque sólo a él le pertenece para siempre. ¡Oh cómo la creación gime bajo esta esclavitud de corrupción! El Señor está derramando su espíritu sobre toda carne, para que sus hijos e hijas puedan profetizar por todas partes en esta gran ciudad, y nadie los hará temer, clamando por justicia.

Porque el llanto de la gran ramera ha llegado ante el Señor, quien ha adulterado alejándose de la verdad; aquellos que odian esta luz, odian a Cristo quien es el esposo, y se alejan de él; aquellos que aman la luz, tienen al esposo quien es Cristo, pero el juicio de la gran ramera ha llegado, quien hizo a todas las naciones beber de la copa de su fornicación, quienes deben beber de la copa de su indignación de la ira de Dios derramada sin mezcla, quien necesita que se llene hasta el doble. Regocíjense, regocíjense todos ustedes profetas y hombres santos de Dios, triunfen en gloria. Canten en voz alta y adoren al Señor Dios Todopoderoso, y Omnipotente, quien ha venido a reinar. Regocíjense por el mundo, por los falsos profetas, por la bestia, por la ramera, quien ha adulterado alejándose de la luz, y le dice a todos sus amantes que la luz es natural, y así niega al esposo Cristo Jesús, y vive en fornicación. Pero todos los que aman la luz, y caminan en la luz, dan testimonio de que Jesucristo es el esposo, y esta luz es espiritual. Ahora ella está convencida de su adulterio, de su brujería, de hechicería, y aquello que la convence es la luz con la que Cristo la ha iluminado, y esta es su condenación. Y ahora el juicio de la gran ramera ha llegado, Dios será vengado en ella, quien ha bebido la sangre de sus santos, quienes moraban en la luz, y amaron la luz.

Todos aquellos que odian esta luz, ellos establecen como su luz a aquellos que son llamados por los maestros de los hombres, tienen los lugares principales en las asambleas, que se ponen de pie haciendo oraciones largas, ponen cargas pesadas sobre el pueblo, quienes devoran las casas de las viudas (la viuda no tiene esposo), todos son como viudas que son devoradas por los tales; pero los que aman la luz con la que Cristo los ha iluminado, ésta los une con Cristo, y entonces ellos testifican que él es su esposo, y los tales no son devorados por ellos. Y aquellos que odian esta luz, sostienen a aquellos que llevan la regla por sus medios; lo cual Jeremías, quien moró en la luz, fue enviado a clamar en contra de ellos. Y aquellos que odian esta luz, sostienen a aquellos que claman por sus ganancias financieras, y nunca tienen lo suficiente, lo cual Isaías, quien moró en la luz, fue enviado a clamar en contra de eso. Y aquellos que odian la luz van tras el error de Balaam, y sostienen a aquellos que aman la paga de la injusticia; y todos los que odian esta luz tienen el espíritu del error, y aquellos que moran en la luz, conocen el espíritu del error, y lo que el espíritu del error sigue; y todos los que odian esta luz, sostienen a los asalariados contra quienes clamó Miqueas, y los que piden la lana, y se visten con ella, contra lo cual calmó Ezequiel, quien estaba en la luz, y lleno del espíritu. Ahora donde la misma luz es manifestada, como lo fue en los profetas que vieron a Cristo, la luz, y en los apóstoles la misma luz que nos dio las escrituras, toda la escritura es testificada; y así somos establecidos sobre los profetas, sobre los apóstoles, y Cristo la piedra angular, en la luz eterna, por la cual nosotros vemos a los sacerdotes que asumen el gobierno por sus propios medios ahora, y buscan su ganancia para sí mismos, y son perros codiciosos, no peores que Balaam, quien amó las ganancias de la injusticia, (Num 22:6-14), pero no se atrevió a tomarlas; pero éstos demandan a los hombres ante la ley por ellas; peor que el mago Simón, quien quiso comprar el don del espíritu, pero éstos venden la letra. Esta práctica corrupta ha reinado por mucho tiempo, pero ahora es puesta de manifiesto. Y en esta luz vemos a los asalariados que predican paz, pero si hay alguien que no pone comida en sus bocas, ellos preparan guerra en contra de él; y por medio de esta luz vemos a maestros que profesan que son enviados por Cristo, que están en los asientos de los escribas y fariseos, y son llamados maestros por los hombres, y tienen los lugares principales, andando en sus ropas largas, aman los saludos en los mercados, tienen los asientos más importantes en las fiestas, y bajo la pretensión de hacer largas oraciones, devoran las casas de las viudas, contra lo cual Cristo clamó ayes.

Y los tales no podemos decir que son enviados de Cristo, ni sostenerlos; porque si lo hacemos, negaríamos las escrituras, y sostendríamos aquello que Cristo prohíbe; y si sostenemos a aquellos que gobiernan por sus propios medios, negaríamos que Jeremías es un profeta verdadero, quien clamó en contra de ellos. Y si sostenemos a aquellos que claman pidiendo ganancias para sí mismos, negaríamos a Isaías, quien fue enviado a clamar en contra de ellos. Y si sostenemos a quienes se van hacia los regalos y las recompensas, quienes aman la paga de la injusticia, negaríamos a los apóstoles, quienes clamaron en contra de ellos. Porque la misma luz es manifestada (alabado sea el Señor Dios), por la cual ellos son vistos y no pueden ser apropiados, sino que deben ser negados, como lo fueron por los profetas, por Cristo, por los apóstoles. Y si nosotros sostenemos a los que dicen que las revelaciones han cesado, negaríamos al hijo como ellos lo hacen. Porque nadie conoce al padre sino el hijo, y aquel a quien el hijo se lo revela; y así nosotros le negamos a ellos que conocen a Cristo, o que son enviados por Cristo, quienes niegan al hijo, y niegan las revelaciones; porque el apóstol (quien era un ministro de Dios), no era un ministro de Cristo, hasta que el hijo fue revelado en él, y entonces él le predicó, y predicó del reino de Dios. De modo que todos los que niegan las revelaciones, niegan tanto al hijo como al padre, y viven en sus imaginaciones de la letra. Y el apóstol exhorta a los santos a tener ceñidos los lomos de sus mentes, y esperar hasta el fin la gracia que debía ser llevada a ellos en la revelación de Jesucristo. Ahora, él fue un ministro, y él exhortó a esperar la revelación de Cristo Jesús; pero ahora ustedes que niegan las revelaciones, declárense a sí mismos abiertamente, que no son ministros, y bórrense de entre los ministros de Cristo. Y ustedes que van en los caminos de Caín, ustedes son levantados lejos de Abel, porque en sus corazones se aloja la persecución, y vuestra boca la pronuncia, y vuestra mano la pone en acción.

Y ustedes que pronuncian una adivinación de sus propios corazones, son elevados fuera de aquellos que hablan de la boca del Señor; porque los profetas del Señor alguna vez clamaron en contra de los tales, y así lo hacen ahora; y ustedes que buscan las ganancias para ustedes mismos, son aquellos que están alejados de los verdaderos profetas de Dios. Los profetas clamaron en contra de ustedes, y la misma luz clama en contra de ustedes ahora, de otra manera los profetas serían dejados sin efecto, porque ellos hablaron libremente, y así ellos lo hacen ahora quienes hablan con la misma luz. La luz es gratis, la cual ha iluminado a todos los que vienen al mundo. Ustedes que la odian han conocido vuestra condenación. La luz les permite ver todas las obras malas de su corazón. Y el evangelio es gratis para toda criatura, no para ser comprado y vendido por dinero. Oh hombres sin vergüenza, que le dicen al pueblo que la letra es la palabra, y la compran y venden por dinero, la cual es una declaración de la palabra viviente. Y la gracia es gratis, la cual ha aparecido a todos los hombres, la cual es el maestro de los santos, y ustedes no necesitan tener ningún otro maestro. Si ustedes se adueñan de la gracia, la cual les muestra su impiedad y deseos mundanales, esta gracia les enseñará a negarlos. Y la luz, que ha iluminado a todo el que viene al mundo, es la condenación de todos, en particular de los que la odian, es el maestro de todos los que la aman; y esta luz no es más que una, y abrirá todas las figuras, y las parábolas y tipos a ustedes. Y esperando en esta luz, ella los guiará a Dios; allí está vuestro maestro, pero para los que la odian, allí está vuestra condenación. Todos ustedes testificarán eternamente de esto; a aquello que debe ejercitar sus conciencias yo apelo, porque ahora el día poderoso del Señor viene; encuéntrense con él, al quitar vuestras obras de oscuridad.

Dios que hizo el mundo y todas las cosas en él, no mora en templos hechos con manos, ni tampoco será adorado con los inventos de los hombres; pero Israel, cuando él se había olvidado de su hacedor, construyó templos; y Judá construyó ciudades fortificadas; pero el Señor enviará un fuego para devorarlos, y todas sus canciones serán convertidas en llanto; la boca del Señor lo ha dicho. Oh, todos ustedes que profesan, vean lo que ustedes poseen, y no profesen más de lo que son.

Todos los que tropiezan con la luz están afuera, y no han venido al arrepentimiento, y así todos los que tropiezan en la luz, tropiezan en la puerta; la puerta es conocida por la luz que viene de Cristo. Y todos los que tropiezan en la luz, tropiezan en el camino; porque Cristo ha iluminado a todos, de modo que con la luz puedan ver el camino (el cual es Cristo) al Padre. De modo que todos los que tropiezan en la luz, tropiezan en las escrituras, y no conocen el significado de ellas; porque ese ojo que se ha alejado de la luz está ciego, y lleva hacia el hoyo, y debe ser condenado con la luz de Cristo. Y todos los que tropiezan en la luz, nunca conocieron la esperanza que purifica, ni la fe que purifica, ni la creencia que vence al mundo; sino que caminan en la oscuridad, y no saben hacia donde van. Y los hijos de la luz, que moran en la luz, él desconoce la condición de ellos, porque él odia aquello en lo que ellos caminan; de modo que con esa luz él es condenado. Y para todos ustedes esta es la palabra de Dios. Y todos los que tropiezan en las palabras de los profetas, y no pueden entender las palabras de ellos, habladas por la luz que estaba en ellos; y todos los que tropiezan en la luz, tropiezan en las palabras de los apóstoles, que fueron declaradas por la luz que fue manifestada en todas las conciencias, que ministró a los espíritus en las prisiones; de modo que todos los que tropiezan en la luz, ellos deben ser condenados con la luz por la vida de los profetas y los apóstoles (quienes moraron en la luz), con el mundo impío y grosero. Y así todos darán testimonio de que su condenación es justa, y la verán como justa, con la luz que le muestra sus acciones impías; y que las palabras de Cristo son verdaderas, y para tener la condenación que la odia. Y ellos son los hijos de la luz que la odian, y creen en ella, y con la luz ellos ven sus obras.

Jorge Fox


Arriba | Quienes Somos | Inicio