La Cruz Perdida de la Pureza



 

EL TRIUNFO DE LA VERDAD EN EL PODER ETERNO, SOBRE LOS OSCUROS INVENTOS DEL HOMBRE CAIDO

El juramento justo de los cuáqueros es no herir a ninguna de las criaturas de Dios sobre la tierra, y su supremacía es el poder de Dios.

También algunos particulares acerca de lo que ellos tienen, y lo que ellos niegan.

—Por J . F.

[Debido a que los cuáqueros del siglo diecisiete hablaron tan poderosa y persuasivamente por medio del Espíritu de Dios, cualquiera que se les opusiera en debate, era definitivamente avergonzado por sus argumentos superficiales, (como fue prometido por Dios a su heredad). Sus oponentes entonces acusaban a los cuáqueros de ser jesuitas (católicos romanos) disfrazados. Incluso William Penn era sospechado por la población general de Inglaterra de ser un jesuita en secreto. De modo que Fox comienza este tratado con una denuncia de todas las vanidades, inventos e ídolos de la secta católica romana. Los cuáqueros se unieron con los protestantes en denunciar los extremos inventos y prácticas de la secta romana; pero insistieron que la reforma protestante no fue suficientemente, como fue evidente en los protestantes que mantuvieron muchas de las herejías romanas (hasta este día). Estas prácticas y ceremonias nunca se encontraron en las escrituras y nunca fueron practicadas por la iglesia primitiva — sino más bien eran inventos de la iglesia que fornicó con los reyes de la tierra y con todas las naciones para llegar a ser la gran ramera de Babilonia y bestia con cuernos de cordero, a la cual todo el mundo siguió.]

En el nombre y poder del Señor Jesucristo, negamos todo el papado, y la supremacía del papa, que sostiene el papado, para que todas las cosas sean hechas en el nombre del Señor Jesucristo, como dijo el apóstol, quien es el Rey de reyes, y Señor de señores, a quien es dado todo el poder en el cielo y la tierra; de modo que en el nombre de él, Cristo Jesús, quien ha resucitado de los muertos, quien se sienta a la diestra de Dios, quien es el juez del mundo, negamos todos los inventos del papa.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todos los rieles para arrodillarse, sus altares, sus cruces, sus crucifijos, sus imágenes, sus retratos, sus representaciones, el purgatorio que ellos han inventado; negamos todos sus conventos, y las sepulturas que visitan, y tumbas, y sepulcros, y oraciones por los muertos, y a los muertos.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todas las ordenaciones de ministros, obispos, y cardenales, quienes no son como eran en los días de los apóstoles, quienes eran hechos por juramento, no así con los apóstoles, por lo tanto negamos a todos en el nombre del Señor Jesucristo.

En el nombre y el poder del Señor Jesucristo, negamos todo los juramentos, (de todos tipos) quien manda a que no juren para nada, Mat 5:33-37, quien tiene todo el poder en cielo y la tierra; y aquellos que han mandado a jurar, han sido así desde los días de la venida de Cristo en la carne, están afuera de su poder.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todas sus observaciones de los días, y tiempos, y observaciones de las comidas y bebidas, y sus mandamientos de abstenerse de las mismas, porque sabemos perfectamente que es una doctrina de demonios, y todas sus muchas órdenes, y varias clases de hábitos, distinguiendo sus muchas órdenes, y todas sus órdenes de mendigos, sus frailes y sacerdotes mendigos, que toleran mendigar por medio de la ley.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todos sus casamientos con anillos, y el rociar a los niños el signo de la cruz, y el inclinarse ante las cruces, y el inclinarse ante las imágenes, y altares, y todos sus ayunos para debatir y disputar, sus golpes con los puños de la impiedad, lo cual no rompe las cadenas de la iniquidad.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todas sus casas de misas, que ellos llaman iglesias, y sus ídolos, y las imágenes establecidas allí, y su santificación de pedazos de suelo, sobre los cuales ellos hacen cementerios.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todos sus colegios, y sus universidades en las cuales ellos hacen ministros, por sus lenguajes, artes y escuelas, contrario a los apóstoles, quienes no fueron hechos ministros del hombre, ni por el hombre.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos dar o recibir los diezmos, la décima parte de las pertenencias de los hombres, lo cual ellos hacen, quienes están separados de los apóstoles, habiendo apostatado de los apóstoles; porque ellos negaron el sacerdocio judío, y la ley que los hizo, Heb 7, y los apóstoles salieron libremente sin bolsa de dinero o dinero.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos toda su mantención obligatoria de las personas, y el forzarlos a ello. Negamos todas sus persecuciones por causa de la iglesia, y la religión, y el ministerio, y todas sus armas carnales con la cual ellos luchan contra carne y sangre, y destruyen las vidas de los hombres con respecto a la adoración en la iglesia y la religión.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todo esto, y la supremacía del papado sobre ello, que es contrario a los apóstoles, cuyas armas eran espirituales, y no carnales, y ellos no codiciaron la plata ni el oro de los hombres, sino que hicieron todas las cosas en abundancia y amor con respecto a la adoración en la iglesia, el mantenimiento y la religión.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todos sus órganos, pipas, silbatos, niños cantores, cantar las oraciones, matinales, oraciones con cuentas; y todas su profecías mentirosas; y el ir en procesiones; y sus mangas blancas, sobrepellices, estolas, capuchones, túnicas rojas, mitras; y la gorra del cardenal, y la corona triple del papa, excomulgaciones; maldiciones, con campanas, libros, y velas, porque las escrituras dicen "bendice y no maldigas;" y negamos su agua santa. Negamos besar los pies del papa, y proclamamos que todos sus perdones no tienen ningún efecto.

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos todo esto, y la supremacía del papa sobre ello, sabiendo que se ha levantado desde los días de los apóstoles, y no se encuentra en las escrituras de la verdad.

En el nombre del Señor Jesucristo negamos todas sus inquisiciones, y potros de tortura, y hacer penitencia, y todas sus tradiciones paganas, visitando los sepulcros de los muertos; sabiendo que todas estas cosas eran contrarias a las escrituras, el ángel le dijo a la mujer “¿por qué buscan a los vivos entre los muertos?

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos la doctrina de aquellos que dicen que después [de la así llamada] consagración, que el pan y el vino son el cuerpo real y la sangre de Cristo, y que son Cristo; porque nosotros sabemos que es contrario a las escrituras, que dicen con respecto al pan, y el fruto de la vid, que era tomados en memoria de él, lo cual proclama la muerte del Señor hasta que él venga" [hasta que aparezca por segunda vez en el corazón del hombre].

En el nombre del Señor Jesucristo, negamos a todos los que enseñan por dinero, y el casarse por dinero, y perdonar por dinero, y rociar a los niños por dinero, y enterrar a los muertos por dinero, y la supremacía del papa, estas cosas negamos, sabiendo que son contrarias a las escrituras, y la doctrina de los apóstoles, donde todas las cosas fueron hechas libremente, en amor. Nosotros tenemos esta doctrina de los apóstoles, que existía antes de la supremacía del papa sobre estas cosas. Nuestra fidelidad a todos los hombres, es tener estima por todos los hombres, y no herir a ninguna persona sobre la tierra, sino hacer con todas las personas como nosotros quisiéramos que ellos hagan con nosotros, y amar a los enemigos, y amar a la hermandad, y mantener una comunión entre los hermanos, la cual está en el espíritu, y está en el poder de Dios, y está en la luz que es Cristo Jesús, que nos mantiene fuera de la oscuridad, y sobre ella, en un pacto con Dios, y en la unidad los unos con los otros.

Nosotros somos de ese principio y esa opinión que no debemos herir a nadie sobre la tierra, sino hacerle el bien a todos, pero especialmente a aquellos de la familia de la fe, y hacer todas las cosas en abundancia y amor; esto vencen el mal, y cumple la ley. El amor no tiene envidia, no comete adulterio, no miente, no codicia, ni comete idolatría; éstos son los frutos del amor, porque el amor no piensa ningún mal, ni tiene envidia; en que nuestra religión es pura de lo alto, pero donde las lenguas están en libertad, esa religión es vana; y esa sabiduría que es pura, es de lo alto, que es tolerante, complaciente, no es dañina ni destructiva, sino que es para la preservación de toda la creación. Nuestro evangelio, nuestra cruz de Cristo es el poder de Dios. Nuestra religión es pura de lo alto; esto es, visitar a los huérfanos, y las viudas, y los forasteros, y esto está por encima de aquello que es de abajo, lo cual es vano, y para mantenernos sin las manchas del mundo; donde los huérfanos, y los forasteros, y las viudas no son visitados; ni los prisioneros, por lo cual si tantos mendigos, y huérfanos, y viudas son abandonados en el mundo, su religión es vana. Nuestra iglesia está en Dios el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 1 Tes 1:1.

Nuestras armas son espirituales, y no carnales, sin embargo son poderosas a través de Dios, para la destrucción de las fortalezas de Satanás. Nuestro escudo es nuestra fe, por medio de la cual tenemos la victoria sobre todo aquello que nos separa de Dios. Nuestra espada es la palabra de Dios. Nuestro bautizo es aquel que es del espíritu, que ahoga toda la corrupción que se ha establecido desde la transgresión, y este espíritu nos saca de los muchos cuerpos y nos lleva hacia uno, hacia una mente, un juicio, un alma, una fe, un corazón, un mediador, un Señor sobre todo. El Señor, por quien son hechas todas las cosas, y que nos lleva hacia un camino de vida, una verdad, una fe, y nos lleva a beber de un espíritu, por medio del cual todos son bautizados en un cuerpo, del cual beben todos los cuerpos, lo cual lleva hacia una sabiduría, un conocimiento, un entendimiento, en la sabiduría por la cual fueron hechas y creadas todas las cosas. Con esta sabiduría debemos ser ordenados y dirigidos en todas las cosas para la gloria de Dios. El conocimiento es conocer a Dios, lo cual es vida eterna. El entendimiento nos permite poner una diferencia entre lo precioso y lo vil; y esto está por encima de todo el conocimiento y entendimiento, que debe perecer, y ser confundido, llevado a nada; lo cual nosotros vemos, gloria sea al Señor para siempre, que vive para siempre.

Nuestra religión, iglesia y adoración, no son a través de forzar con armas carnales, sino por amor; sabiendo que Cristo nos amó primero, de cuyo cuerpo somos, quien es nuestra cabeza, a quien le es dado todo el poder en el cielo y en la tierra, quien no vino a destruir las vidas de los hombres sino a salvarlas; pero los adoradores apóstatas en la cristiandad han destruido las vidas de los hombres.

Nuestros ministros no son nombrados de los hombres, ni por el hombre, sino por la gracia de Dios, la cual es gratuita; y por sus dones que son perfectos, por medio de los cuales ministramos los unos a los otros, por lo cual el cuerpo es edificado, y los santos perfeccionados. Nuestra adoración es en el espíritu, que hace morir el pecado y la corrupción, y en la verdad; y el diablo está fuera de esta verdad, como también su adoración, y todos los adoradores de voluntad [que son controlados por su mente carnal, no por el Espíritu Santo]; pero nosotros adoramos a Dios, el Dios de toda la verdad.

Nosotros temblamos ante la palabra de Dios, por la cual todas las cosas fueron hechas y creadas, de modo que llevamos a cabo nuestra salvación con temor y temblor; y nosotros que tememos a Dios, nos hablamos a menudo los unos a los otros, el Señor prestó atención y escuchó; y nosotros no dejamos de reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino más bien nos exhortamos los unos a los otros, a medida que se acerca el día, y nos edificamos los unos a los otros en la fe más santa, orando en el Espíritu Santo, manteniéndonos en el amor de Dios, cantando en el espíritu, no teniendo confianza en la carne, ni en su brazo, sino tenemos confianza en el brazo del Dios poderoso, que hace actos valientes, que trae salvación, y en este brazo somos llevados, en el cual cantamos, y nos regocijamos, y triunfamos en gloria, conociendo al Rey de justicia, a quien le es dado todo el poder en el cielo y en la tierra, y su grito está entre nosotros, y este Rey ilumina a todo hombre que viene al mundo, para que todo hombre por él pueda creer, y llegar a ser su súbdito. Pero aquellos que odian la luz, y no creen en ella, y no quieren ir a ella porque los reprenderá, y manifestará sus malas acciones, la luz es su condenación; pero aquellos que aman la luz, y son súbditos de Cristo con la luz, ellos pueden ver si sus obras son hechas en Dios; y sus obras que son hechas en Dios, son de paz; y donde quiera que es traída la justicia eterna, y donde ella sale, ellos tienen fruto para santidad, y su fin es la vida eterna.

No somos de ese nacimiento que es nacido según la carne, que persigue a aquel que ha nacido según el espíritu. Nuestra espalda, pelo y mejillas siempre han estado listos para los los que hieren, y hemos sido perseguidos y asesinados todo el día, y sin embargo nunca hemos puesto resistencia, y negamos a todos los perseguidores y conspiradores que quieren asesinar y destruir las vidas de los hombres. Cristo no vino para este propósito, sino para que nuestras espadas sean convertidas en rejas de arado, y nuestras lanzas en podaderas, y no podamos aprender más de guerra con la espada carnal, para levantar la espada en contra de las naciones, cuyas armas y espadas son espirituales, no carnales, sino que hacen guerra con el diablo, y sus obras, salvando y preservando a las criaturas, y amando a toda la creación de Dios, obedeciendo los mandamientos de Cristo, quien dijo “amen a sus enemigos,” y esto está de acuerdo al amor de Dios, quien dio a su Hijo como una luz para el mundo, quien ilumina a cada hombre que viene al mundo, para que todo el que crea en él no perezca, sino tenga vida eterna; pero aquel que odia la luz, y ama las tinieblas en vez de la luz, ya está condenado.

Esos son los que no reciben a los mensajeros de Dios, y sus embajadores, ni a su Salvador Jesucristo, quien es el pacto de la luz, la vida y el poder con Dios, en cuyo pacto tenemos unidad los unos con los otros. Nuestro honor es de lo alto, lo cual buscamos, y el otro honor es de abajo, el cual Dios derriba en el polvo. Nosotros no podemos hacer distinción de personas, porque si lo hacemos, la ley de Dios nos convence que somos transgresores; y tenemos los poderes de lo alto, lo cual pasa por encima del pecado y la injusticia, y la transgresión, y el diablo es el autor de esas cosas, y nuestras almas están sujetas a este poder de lo alto por causa de la conciencia, lo cual es para la alabanza de todos aquellos que hacen el bien.

Jorge Fox

Con respecto a los cristianos apóstatas, que piensan que hacen milagros por medio de los huesos de hombres muertos, de orar a los santos que están muertos, y pedir consejo de los muertos, y orar por los muertos. Con respecto al purgatorio, y hacer un Dios o un Cristo de los elementos del pan y el vino. Con respecto a las tradiciones que enseñaron los judíos, que hacen que la palabra y el mandamiento de Dios no tengan efecto, y las tradiciones que los cristianos apóstatas enseñan a la gente a seguir, y que ponen por encima de las escrituras de verdad. Cómo Cristo es la roca verdadera, y no Pedro. Y que él es la cabeza de la iglesia verdadera, y debe ser sostenida por sus miembros. La antigüedad de la cruz de Cristo, que era y es reconocida como el poder de Dios por su iglesia verdadera. Por J. F.

El Señor dijo: ‘Todo el que toque un cadáver, el cuerpo de alguien que ha muerto, y que no se purifica, contaminará el tabernáculo de Jehovah. Esa persona será excluida de Israel, por cuanto el agua para la impureza no fue rociada sobre él. Aún queda impuro, y su impureza permanece sobre él. Cualquiera que en campo abierto toque a quien haya sido muerto a espada, o un cadáver, o algún hueso humano, o alguna tumba, quedará impuro durante siete días; y si no se purifica será excluido de la congregación, porque ha contaminado el santuario del Señor.’ Núm. 19:11,13,16. Y esta era la ley de Dios, y un estatuto perpetuo entre los judíos.

Y ahora, ¿se imaginan ustedes cristianos apóstatas que hacen milagros con los huesos de los hombres muertos, o el polvo de las tumbas, que contaminaron a los judíos, y ellos no debían entrar en el tabernáculo de Dios o en su santuario, sino ser cortados de acuerdo al estatuto y el mandamiento de Dios, si ellos no eran purificados?

Y ahora, si ustedes cristianos apóstatas, alegan que los judíos entierran a un hombre, y lo echan al sepulcro de Eliseo; ‘y cuando el muerto cayó y tocó los restos de Eliseo, aquél revivió y se puso de pie.’ 2 Reyes 13:21. Pero, ¿dónde fue un milagro así obrado por los cristianos apóstatas, al enterrar a uno en la tumba de otro? Que produzcan un ejemplo si pueden.

Que todos los cristianos apóstatas produzcan un versículo donde los santos obtuvieron los huesos de los santos para hacer milagros con ellos.

De orar a los santos que están muertos, y pedir consejo de los muertos, y orar por los muertos.

Que todos los cristianos apóstatas produzcan un versículo para apoyar su tradición vana de orar por los muertos, o a los muertos, o pedir consejo de los muertos; pero Saúl cuando él había transgredido el mandamiento de Dios, y le había desobedecido, fue a la bruja de Endor, pretendiendo levantar a Samuel, para pedir consejo de los muertos; pero ¿cuál fue el fin de Saúl? Ustedes pueden ver en 1 Sam 28:11-20.

Y David oró a Dios mientras su hijo estaba vivo; pero cuando el niño murió, él dejó de orar a Dios por él, y de ayunar, diciendo: ‘Ahora el niño está muerto, no puedo hacerlo volver; yo iré a él, pero él no vendrá a mí.’ 2 Sam 12:16-23. ‘Porque el Seol no te agradecerá, ni la muerte te alabará. Tampoco los que descienden a la fosa esperarán en tu fidelidad.’ Isa 38:18. ‘No alaban a Jehovah los muertos.’ Sal 115:17.

Y sin embargo ¿acaso ustedes no oran por los muertos, que no pueden adorar al Señor? Y Salomón dijo: ‘los muertos no saben nada.’ Ecl 9:5. Y sin embargo, ¿no oran ustedes a aquellos que no saben nada? ¿Acaso esto no es locura?

Con respecto a la tradición de los cristianos apóstatas del purgatorio, después de que estaban muertos.

Salomón dijo: ‘Todo volverá al polvo otra vez; y ¿quién sabe si el espíritu del hombre sube arriba?' y 'el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio;’ por lo tanto no va hacia el purgatorio. Ecl 3:20-21, 12:7. Y Eliseo oró por el hijo de la sunamita que estaba muerto, y él fue resucitado a la vida; y allí no dice que él oró para que saliera del purgatorio.

Y cuando Lázaro, el hombre pobre, murió, fue llevado por los ángeles hacia el seno de Abraham; y cuando ‘el hombre rico murió y fue enterrado, en el infierno alzó sus ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: "Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama." "Y Abraham dijo: "Hijo, acuérdate que durante tu vida recibiste tus bienes; y de igual manera Lázaro, males. Pero ahora él es consolado aquí, y tú eres atormentado. Además de todo esto, un gran abismo existe entre nosotros y vosotros, para que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, ni de allá puedan cruzar para acá." Lucas 16:19-26.

Y ahora ustedes ven que cuando Lázaro murió, fue llevado por los ángeles hacia el seno de Abraham, no hacia el purgatorio, quien hubiera estado feliz de recibir las migajas del hombre rico de corazón duro que cayeron de su mesa; y los perros del hombre rico tuvieron más compasión por el hombre pobre (al lamer sus llagas), que lo que tenía él. Pero cuando este hombre rico murió y fue llevado al infierno, ni Abraham ni Lázaro pudieron ir hacia él, ni ayudarle, ni él a ellos; de modo que ni Abraham ni Lázaro pudieron revivirlo allí, ni siquiera con el agua de la punta de su dedo para refrescar su lengua.

Y Cristo le dijo al ladrón sobre la cruz que fue crucificado con él: ‘De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.’ Lucas 23:43. De modo que él no dice que él iría al purgatorio, para ser purificado; sino como le dijo Abraham al hombre que estaba en el infierno: ‘Si ellos no oyeron a Moisés y los profetas, no serán persuadidos si alguien se levantara de los muertos.’ Porque éstos eran los judíos a los cuales Cristo les relató esta parábola, quienes habían establecido sus tradiciones, y habían hecho que la palabra de Dios y sus mandamientos no tuvieran ningún efecto, de modo que no oirían a Moisés y a los profetas, quienes, como los cristianos apóstatas de ahora, establecieron sus tradiciones vanas por encima de las escrituras de la verdad, y permiten que la gente ignorante lea sus tradiciones, y nieguen la lectura de las escrituras, contrario a los hombres santos de Dios que las escribieron, para ser leídas, creídas, cumplidas, y practicadas, como en 2 Tim 3:16, Juan 7:38, Lucas 24:25, 1 Tesalonisenses 5:27.

'Ocúpate en la lectura,’ 1 Tim 4:13. Y Cristo exhorta a sus oyentes a pedir en su nombre, ‘y todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dará,’ como en Juan 16:23-26. Y nuevamente Cristo le enseña a sus discípulos a orar, y dice: ‘Nuestro Padre que estás en los cielos.’ De modo que Cristo nunca enseñó a sus creyentes a orar ni a su madre, la virgen María, en su nombre, ni a ningún santo, ni en el nombre de ningún santo después que estuviera muerto, ni a sus apóstoles después de él. Y el apóstol Santiago dijo en su epístola general a la iglesia de Cristo: ‘si a alguno de vosotros le falta sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos con liberalidad.’ Santiago 1:5. Y Juan dijo en su epístola general a la iglesia de Cristo: ‘si nuestro corazón no nos reprende, tenemos confianza delante de Dios; y cualquier cosa que pidamos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de él.’ 1 Juan 3:21-22. Y nuevamente Juan dijo: ‘Y ésta es la confianza que tenemos delante de él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye.’ 1 Juan 5:14-15. Y fue dicho: ‘Así murió Saúl por la infidelidad que cometió contra Jehovah.’ Y también: ‘consultó a quien evoca a los muertos pidiendo consejo, (la bruja de Endor), en lugar de pedir consejo a Jehovah. Por esta causa él le hizo morir.’ 1 Cron 10:13-14. Y ustedes pueden leer acerca de aquellos que desechan todo el consejo del Señor, ¿y cuál fue su fin? Prov 1:25-26. Y el Señor dijo: ‘Mi pueblo consulta a su ídolo de madera,’ quienes se han alejado de Dios en su prostitución. Ose 4:12. ¿No eran estos los judíos que siguieron sus propias tradiciones, e hicieron que los mandamientos de Dios no tuvieran ningún efecto, (como los cristianos apóstatas que pretendieron orar a los santos que estaban muertos, y por los muertos, que establecieron tantas imágenes y se arrodillaron ante ellas; pero oigan lo que dice Isa 30:1. "Ay de los hijos rebeldes", dice Jehovah, "por llevar a cabo planes pero no los míos, por hacer libaciones para sellar alianzas pero no según mi Espíritu, añadiendo pecado sobre pecado.’

De modo que así ustedes pueden ver cuál es la porción de todos aquellos que cubren con cubierta, pero no del espíritu de Dios; y piden consejo, pero no de él.

Con respecto a las tradiciones de los cristianos apóstatas, de hacer un Dios o un Cristo del pan y el vino; y de que ellos se inclinan ante él, y lo adoran, y lo comen al terminar. Nunca leemos que los paganos, ni los judíos apóstatas, cuando habían hecho dioses y se habían inclinado ante ellos, y los habían adorado, que se los comían cuando habían terminado.

Los discípulos de Cristo le dijeron, en el día de los panes sin levadura, cuando la pascua debía ser sacrificada, ‘¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?’ Marcos 14:12, Lucas 22:7. Ahora Cristo, aunque él es la pascua de los cristianos, no se comió a sí mismo.

Y nuevamente el apóstol dijo: ‘La misma noche que Cristo fue traicionado, tomó el pan y lo partió, y dijo, Haced esto en memoria de mí,’ y lo mismo con la copa. De modo que el cuerpo de Cristo estaba entero, y no fue crucificado cuando él partió ese pan externo; porque aquello que ellos debían tomar en memoria de Cristo, y en una muestra de su muerte hasta que él volviera, y no era el Señor Jesucristo, sino el pan externo, y el vino en una copa externa, y Cristo en ninguna parte fue llamado una copa. Se dice: 'Cristo tomó la copa después que había comido,’ entonces él no tomó de su propia sangre y después se la dio a ellos, sino que él la llamó ‘el fruto de la vid.” Mat 26:29. Y Cristo tomó la copa y le dio a sus discípulos y dijo: ‘Bebed de ella todos; y tomó del pan y lo partió, y se lo dio a sus discípulos también.’ Marcos 14:22-23, ‘Bebieron todos de la copa, y él partió el pan, y se lo dio a sus discípulos,’ (es decir, los doce), como dice en Lucas 22. Entonces él no partió su propio cuerpo, porque en ese entonces estaba completo; y después que él había partido el pan y se los había dado a ellos, y les había dado la copa, y la había llamado ‘el fruto de la vid'—después de que Cristo les había dado esto, dijo ‘Bebed de ella todos.’ Mat 26:25, Lucas 22:21. ‘ No obstante, dijo Cristo, he aquí la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.’ De modo que parece que Judas comió del pan, y bebió del fruto de la vid en la copa, y tomó parte de estos elementos externos en la misma noche que Cristo fue traicionado, y estos elementos fueron tomados como muestra y memoria de la muerte del Señor hasta que él viniera; pero Judas no se quedó hasta que él volvió, porque lo traicionó.

Ahora, si este pan externo hubiera sido Cristo, el pan viviente que descendió del cielo, y su sangre, lo cual, si algún hombre come de ese pan y bebe de su sangre, vivirá para siempre, y no morirá; como Cristo dijo: ‘ El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y permanece en mí, y yo en él. Y el que me come también vivirá por mí. El que come de este pan que desciende del cielo vivirá para siempre.’ vea Juan 6:50-59.

Ahora ustedes ven que está claro, que la copa y el pan del cual Judas comió y bebió en la última cena de Cristo no era la carne de Cristo, quien es el pan de vida que descendió del cielo, ni su sangre que da vida eterna; porque Judas no tuvo la vida eterna ni vivió para siempre al comer de ese pan externo ni beber de esa copa externa, ‘el fruto de la vid.’ De modo que Judas ni comió a Cristo, ni vivió por él, ni vivió para siempre; aunque Judas sí bebió de la copa externa, ‘el fruto de la vid,’ y comió del pan externo, que Cristo partió en su última cena, la misma noche que él lo traicionó. Judas sí comió y bebió externamente, pero él no comió del pan del cielo, la carne del hijo del hombre, ni bebió su sangre. Los que son como Judas no tienen vida eterna en esas cosas, como Cristo dijo, quienes no comen su carne, ni beben su sangre. Porque Cristo dijo: ‘De cierto, de cierto os digo que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.’ Juan 6:53. Y los judíos murmuraron en contra de Cristo cuando dijo: 'Yo soy el pan vivo que descendió del cielo;’ y ‘si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.’

De modo que aquí hay una gran diferencia entre la carne y la sangre de Cristo, el pan que descendió del cielo, que nos da vida eterna, y los elementos del pan y el vino, de los cuales pueden tomar los reprobados y Judas, quienes no tienen vida eterna, ni tienen conocimiento de que Cristo esté en ellos, como dijo el apóstol. ‘Donde el árbol caiga, allí quedará.’ Ecl 11:3.

Y después de que Esaú había vendido su primogenitura, la buscó cuidadosamente con lágrimas, pero no encontró el arrepentimiento; y por lo tanto, ¿cómo puede arrepentirse alguien, y salir de la tumba y del purgatorio, como ustedes le llaman, después de que ha muerto, cuando Esaú no pudo encontrar el arrepentimiento sobre la tierra?

Con respecto a las tradiciones de los judíos, y los cristianos apóstatas.

Cristo le dijo a los fariseos: ‘¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por causa de vuestra tradición? ¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros diciendo: Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de hombres. Mat 15:3-9.

Y otra vez Cristo le dijo a los escribas y los fariseos, ‘Porque dejando los mandamientos de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres, y de sus ancianos;’ y nuevamente les dijo: ‘Porque dejando los mandamientos de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. Así invalidáis la palabra de Dios mediante vuestra tradición que habéis trasmitido.’ Marcos 7:3,8-9,13.

Ahora, ¿no es esta la condición de los cristianos apóstatas que establecieron sus tradiciones por encima de las escrituras de verdad, como los judíos, y prohibieron la lectura de las escrituras de verdad?* Ahora, ¿acaso no son peores que los judíos, porque ellos deben leer y orar en una lengua extraña; de modo que son como bárbaros, peores que los judíos que leían y oraban en su lengua materna?

*[Evidentemente en estos tiempos (1670), la secta católica romana prohibió la lectura de las escrituras excepto a los sacerdotes. También leían y oraban en latín, no la lengua de sus oyentes.]

Y Pablo le dijo a la iglesia de Cristo: ‘Ya oísteis acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo: que yo perseguía ferozmente a la iglesia de Dios y la estaba asolando. Me destacaba en el judaísmo sobre muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. Pero cuando Dios--quien me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia-- tuvo a bien revelar a su Hijo en mí para que yo lo anunciase,’ Gal 1:13-16.

Ahora, aquí ustedes pueden ver que mientras Pablo [cuando era todavía Saulo y no estaba convertido] era celoso de las tradiciones de sus antepasados, él no estaba separado de las tradiciones, ni llamado por la gracia de Dios, ni el hijo de Dios estaba revelado en él; por lo tanto él no iba a predicar de él, sino perseguirlo.

Y ahora ¿están todos los cristianos apóstatas en el celo ciego de sus antepasados, (como Pablo el perseguidor), separados del Señor, y no llamados así por la gracia de Dios, como estaba Pablo? ¿Y es revelado el hijo de Dios en aquellos que han sido perseguidores y destructores del pueblo de dios, la iglesia de Cristo, desde los días de los apóstoles? Y si no, ¿pueden ellos predicar de Cristo en la verdad, o lo resistieron como los judíos en sus tradiciones, y pusieron las tradiciones por encima de las santas escrituras que testificaban de Cristo?

Y después de que el apóstol se convirtió, le dijo a la iglesia de Cristo: 'Mirad que nadie os lleve cautivos por medio de filosofías y vanas sutilezas, conforme a la tradición de hombres, conforme a los principios elementales del mundo, y no conforme a Cristo. Siendo que vuestra muerte con Cristo os separó de los principios elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas como: "No uses, ni gustes, ni toques"? Tales cosas son destinadas a perecer con el uso, pues son según los mandamientos y las doctrinas de hombres. Ocupad la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra.’ Col 2:8, 20-22, 3:2.

De modo que ustedes pueden ver que el apóstol sacó a la iglesia de Cristo de las tradiciones, y ordenanzas de los hombres, y los rudimentos del mundo; y no permitió que fuera arruinada por ningún hombre, por medio de la filosofía o los engaños vanos, porque las cosas como estas no están de acuerdo a Cristo. Pero la iglesia de Cristo lo era, y debe buscar las cosas que son de arriba, donde se sienta Cristo a la diestra de Dios, y no las cosas sobre la tierra, que son de abajo; ellos no deben ni siquiera tocar, probar, ni usarlas, porque todas esas cosas perecen al ser usadas; pero las escrituras de verdad ellos deben leer, creer y practicar. Porque la iglesia de Cristo entonces, y ahora, sabe que ellos no son redimidos con cosas corruptibles, como la plata o el oro, de su vana conducta, ni por las tradiciones de sus antepasados, sino con la preciosa sangre de Cristo, como la de un cordero sin mancha ni imperfección. Gloria a Dios para siempre, por medio del Señor Jesucristo, quien es el único mediador entre Dios y el hombre, el hombre Cristo Jesús, quien establece la paz entre nosotros y Dios; el mismo hoy, ayer y para siempre.

Cristo es la roca y el fundamento que el Padre celestial reveló a Pedro, sobre la cual él edifica su iglesia, y no sobre Pedro, ni aquello que la carne y la sangre habían revelado a Pedro.

Jesús le preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?’ y los discípulos le respondieron y dijeron: ‘Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o uno de los profetas.

Aquí ustedes pueden ver que habían distintos juicios y opiniones de Cristo entre la gente que no lo conocía. Y Jesús le dijo a sus discípulos: 'Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y Simón Pedro contestó y dijo: '¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!’ y Jesús respondió y dijo: 'Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Mas yo también te digo que tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia,’ (tomen nota de que él dijo esta roca, que la carne y la sangre no había revelado, él no dice sobre ti Pedro), ‘y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.’ Mat 16:13-18. Y Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que le era preciso ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día. Pedro le tomó aparte y comenzó a reprenderle diciendo: --Señor, ten compasión de ti mismo. ¡Jamás te suceda esto! Entonces él volviéndose, dijo a Pedro: --¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.’ Mat 21-23.

Ahora ustedes pueden ver aquí claramente que Cristo no edifica su iglesia sobre Pedro, como un hombre de carne y sangre, o aquello que la carne y la sangre revelan, sino sobre esa roca* que la carne y la sangre no le había revelado a Pedro, sino el Padre que está en los cielos. De modo que yo digo otra vez, está claro que Cristo no edifica a su iglesia sobre Pedro y su nombre externo, como un hombre de carne y sangre, ni sobre aquello que la carne y la sangre pueden revelar, o que reveló a Pedro; sino que él edifica su iglesia sobre esa roca que el Padre que está en los cielos le había revelado a Pedro, la cual era: ‘¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!’ Esta es la roca y el fundamento sobre la cual está edificada la iglesia verdadera, Cristo que hiere la cabeza de la serpiente, y destruyó al diablo y sus obras; de modo que las puertas del infierno no pueden prevalecer, ni prevalecerán en contra de la iglesia de Cristo, y él es la roca y el fundamento, sobre lo cual está edificada su iglesia. Y aunque Cristo bendijo a Pedro en Mat 16:17, después de su revelación, en un versículo posterior, Mat 16:23, Cristo le dijo a Pedro: ‘Aléjate de mí Satanás, me eres tropiezo, porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.’ De modo que aquí está claro, Cristo no edificó su iglesia sobre Pedro, ni su nombre externo Pedro, como un hombre de carne y sangre, ni la revelación de la carne y la sangre, ni sobre Satanás, porque él hiere a Satanás, la cabeza de la serpiente; de modo que él no iba a edificar su iglesia sobre él. Por lo tanto, cualquiera que venga después de Pedro, debe recibir lo que el Padre reveló desde el cielo, (es decir), ‘tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente,’ ‘sobre esta roca edificaré mi iglesia;’ pero cuando Pedro reprendió a Cristo, diciendo: ‘Señor, ten compasión de ti mismo. ¡Jamás te suceda esto!’ (es decir, cuando Cristo le dijo a él y al resto que él sufriría y sería asesinado, y resucitaría en el tercer día), Cristo llamó a Pedro Satanás, y le dijo 'quítate de mí,' como antes.

*El Señor habla de esta misma roca o entendimiento o revelación en Lucas.
Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos sobre la roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo mover, porque había sido bien construida.
Lucas 6:47-48
Él edifica su Iglesia sobre un fundamento sólido de roca. Él se edifica a sí mismo en usted sobre un fundamento sólido de roca. Si usted va hacia Él (dentro de usted), escucha sus palabras, y le obedece, usted identifica al que habla como Cristo — así como Pedro lo hizo en el ámbito físico, con la diferencia que su identificación de Cristo es en ámbito espiritual dentro de usted.

Pablo dijo: Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, como perito arquitecto he puesto el fundamento, y otro está edificando encima. Pero cada uno mire cómo edifica encima. 1 Cor 3:10
El fundamento correcto es muy importante y la clave para su potencial crecimiento. Su fundamento vendrá de Cristo mismo.

Y Cristo le dijo a Pedro que él era un tropiezo, y que no pensaba 'en las cosas de Dios, sino en las cosas de los hombres,' en aquello que él le dijo a Cristo. Y ¿qué? ¿acaso algunos son tan ignorantes que piensan que Cristo ha edificado su iglesia sobre Pedro, cuando él estaba en esta condición? No, seguramente ellos están equivocados de pensar así; y aquellos que vienen después de Pedro en esa condición, ellos no piensan en las cosas de Dios, sino las de los hombres, y son tropiezo para Cristo, a quienes Cristo llama Satanás, y le dice a Satanás [que poseía y hablaba por medio de Pedro] que se aleje de él; porque él no iba a edificar su iglesia sobre aquellos que eran tropiezo para él, y que no pensaban en las cosas de Dios, sino las cosas de los hombres. Y por lo tanto aquellos que edifican sus iglesias sobre estas cosas, las puertas del infierno prevalecerán en contra de ellos; y aquellos que vienen después de Pedro en esa revelación espiritual, que el Padre reveló desde el cielo, Cristo, el hijo del Dios viviente, sobre cuya roca es edificada la iglesia verdadera, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán; esto está por encima de Satanás, y la revelación de la carne y la sangre, y sobre aquello que era tropiezo [y que es tropiezo] para Cristo, y por encima de las cosas de los hombres, y no las cosas de Dios, y sobre aquello que la carne y la sangre puede revelar. La iglesia de Cristo no es edificada sobre tales cosas, sino sobre la roca que está muy por encima de ellos, que el Padre celestial revela, y tiene la gloria de ella, quien es bendecido para siembre. Amén.

Jorge Fox

Ahora con respecto a quién dice en las escrituras que es la verdadera roca y fundamento.

David dijo: ‘Jehovah es mi roca, mi fortaleza y mi libertador.’ Sal 18:2. Y otra vez David dice: ‘Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah? ¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios?’ Sal 18:31. Y otra vez: ‘Sólo él es mi roca y mi salvación; es mi alto refugio; no seré movido. Sal 62:2,6. Y David, hablando de Israel, dijo: ‘Se acordaron de que Dios es su Roca.’ Sal 78:35.

Y también Isaías, hablando de Cristo, dijo que 'él será un santuario, una piedra de tropiezo, y un tropezadero, a las dos casas de Israel.’ Y Pedro está tan lejos de verse a sí mismo como la roca sobre la cual Cristo edifica su iglesia que él le dice a la iglesia de Cristo, en su epístola general, que Cristo era ‘una piedra de tropiezo y roca de escándalo para aquellos que tropiezan, siendo desobedientes a la palabra.’ 1 Ped 2:8. Porque el apóstol le dijo a los Romanos, la iglesia de Cristo, hablando de Cristo: ‘He aquí pongo en Sión una piedra de tropiezo y una roca de escándalo; y aquel que cree en él no será avergonzado;’ esto se refería a Cristo, no a Pedro, Rom 9:33. Y el apóstol le dice a la iglesia de Cristo, hablando de Israel, como ‘todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.’ 1 Cor 10:4. De modo que él no dijo que [la roca] era Pedro, ni tampoco ningún hombre externo.

Y el hombre sabio edifica su casa sobre la roca Cristo Jesús; si no lo hace, la lluvia y los torrentes la derribarán, como en Mat 7:25. Y el apóstol le dice a la iglesia de Cristo: ‘nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.’ 1 Cor 3:11. Y nuevamente él le dijo a los efesios, ‘habéis sido edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular;’ de modo que la roca y el fundamento de Dios permanece seguro, Cristo Jesús, quien es el mismo ayer, y hoy, y para siempre.


La antigüedad de nuestra cruz.

El apóstol le dijo a la iglesia de Cristo que ‘para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios.’ 1 Cor 1:18. Y los que eran y son enemigos de la cruz de Cristo, eran y son enemigos del poder de Dios; de modo que todas sus cruces de piedra, madera, bronce, plata y oro que ustedes han inventado y establecido desde los días de los apóstoles, no son la cruz de Cristo, el poder de Dios.

Y el apóstol dijo: ‘Pero lejos esté de mí el gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien el mundo me ha sido crucificado a mí y yo al mundo.’ Gal 6:14. De modo que era el poder de Dios, la cruz de Cristo, aquello en lo cual el apóstol se glorificó, por lo cual el mundo fue crucificado a él, y él al mundo; y ésta es nuestra cruz que fue establecida más de seis mil años atrás; y lo más seguro es que no era una cruz hecha de madera, piedra, hierro, bronce, plata ni oro, en la que el apóstol o la iglesia de Cristo se glorificaron, o que esas cruces externas temporales y mundanas que los hombres hacen e inventan, crucifican a la gente para el mundo. Aquello que crucifica a la gente para el mundo, y el mundo para ellos, es la cruz de Cristo, el poder de Dios, y todos se deben inclinar ante este poder de Dios. Son necios y están en las tinieblas, los que piensan que una cruz de piedra, madera, hierro, plata u oro, que el hombre ha hecho, es la cruz de Cristo, el poder de Dios; y el inclinarse ante esas cosas mundanas temporales, y llamarlas la cruz de Cristo, es contrario a las escrituras que los apóstoles enseñaron a la iglesia de Cristo, en su tiempo. Este [poder de Dios, que crucifica al mundo para la persona y la persona para el mundo] era la cruz de la iglesia de Cristo en sus días, y es la cruz de la iglesia de Cristo ahora; pero la iglesia primitiva de Cristo no podía, ni puede inclinarse a una cruz temporal, externa y mundana que los hombres han hecho con sus manos, y después inclinarse a ella; porque los que adoran las obras de sus propias manos son enemigos de la cruz de Cristo, el poder de Dios.

Había algunos en los días de los apóstoles que estaban vanamente hinchados por su mente carnal; y no aferrándose a la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por coyunturas y ligamentos, crecen con el crecimiento que da Dios; como en Col 2:18-19.

Ahora, Cristo ilumina a cada hombre que viene al mundo con su luz, la vida que está en él, la cabeza, por quien el mundo fue hecho, para que con la luz ellos puedan ver a Cristo, y él es la cabeza del cuerpo, su iglesia, por medio de quien todos los hijos de la luz y del día pueden ser unidos en él, y obtener su porción de Dios ministrada por medio de él, y así a tener comunión con el Padre y el hijo, y los unos con los otros.

*[La comunión es en el Espíritu, con el Padre y el Hijo — así como comunión en el Espíritu con otros creyentes, tanto locales como lejanos. Fox habló de conocerse los unos a los otros en el Espíritu, lo cual era mucho más que un conocimiento hecho en la carne por conversación y gestos.]

Ahora, todos aquellos que están entrometiéndose en cosas que ellos no han visto, hinchados con una mente carnal, y que no sostienen a Cristo como su cabeza, sino que han establecido otras cabezas, se han separado en sectas, cismas, y divisiones los unos en contra de los otros; esto se ve claramente ahora, como fue en los días de los apóstoles.

Jorge Fox

El segundo mes del año 1688

AL PAPA

Amigo, lea esto, y la triste lamentación que está sobre usted. Usted puede ver cómo su terreno es un terreno de sangre, y cómo usted está desnudo, y sus emperadores y príncipes, lejos de las armas espirituales, y la armadura de Dios, quienes han tenido la apariencia, pero están lejos del poder desde los días de los apóstoles, porque ni usted, ni ninguno de su grupo se atreve a hacer una reunión en el terreno con aquellos que tienen las armas espirituales, (como se puede ver en el libro llamado La fortaleza quebrantada de los papistas). Por lo tanto ellos, y todos los emperadores y príncipes, y usted mismo, al no tener las armas espirituales, ni la armadura de Dios, ustedes han establecido su propia inquisición, sus instrumentos, sus torturas, sus cárceles, sus destierros, y esto muestra que no gobiernan ni mandan por el poder de Dios. Por lo tanto lea esto, para que usted pueda ver en lo que se ha metido, desde los días de los apóstoles, y cómo ustedes han matado y destrozado y torturado, lo cual no es la obra de un cristiano verdadero, cuyo mandamiento de Cristo era amar a sus enemigos.


—Por Jorge Fox

Amigo, y amigos, la sangre inocente ha clamado por mucho tiempo la venganza al Señor, la tierra está casi nadando en la sangre de los inocentes, y el clamor de ella es oído, sus profesiones congeladas, sus imágenes frías de invierno establecidas en sus calles, y el Señor Dios de poder, de temor, del cielo y la tierra, se vengará de ustedes, y todos ustedes. Su día se acerca, su día se está acercando a todos ustedes, su brazo eterno, su poder es extendido sobre ustedes, y ha ido más allá de ustedes, el Señor Dios está enojado con todas sus imágenes de ídolos, sus retratos, sus joyas, sus cuentas, sus conventos, todas las muchas órdenes que ustedes han establecido en su voluntad, y su adoración voluntaria, y las varias órdenes de su humildad fingida. Ustedes han sido alimentados como cerdos engordados en sus guaridas, ustedes grandes y ricos cardenales y papa, y viendo que no reciben a los mensajeros del Señor, sino que los echan en la cárcel, y en su inquisición,* y la sangre de ellos está sobre ustedes, puede ser que no pase mucho tiempo antes que el Señor les haga una visita de otra manera, porque su temor se ha salido, el celo del Señor se ha encendido en contra de ustedes, el que toca a los suyos toca la niña de sus ojos, y nunca prosperará; el temor del Señor viene sobre ustedes, y su gran poder antes de mucho tiempo, quienes han manchado la tierra y la han corrompido con sus imágenes, pero ahora el Señor se ha levantado, y rogará con ustedes. Ustedes han bebido la sangre de los santos y los mártires. Ahora deben tener ustedes sangre para beber, porque aquello que se ha salido está en contra de ustedes, y ustedes no podrán permanecer ante el Señor, ante su poder, el Dios poderoso de Jacob. Dios quebrantará sus imágenes, y sus conventos, y destronará al papa quitándole su poder, (sólo el Señor reinará). Porque él existió mucho antes que la ramera, la iglesia falsa, que se ha levantado desde que la iglesia verdadera se fue al desierto, y el niño-hombre fue llevado hacia Dios; pero ahora ha llegado el juicio de la gran ramera, y el Cordero y los santos tendrán la victoria.

*Las primeras cuáqueras, Catherine Evers y Sarah Cheevers, fueron inspiradas por el Señor a dar un testimonio en Alejandría en 1658. En ruta por barco, ellos llegaron a Malta, donde fueron interrogados por sacerdotes romanos, quienes después de contactarse con Roma, rápidamente los echaron en la cárcel y los pasaron por la inquisición por cuatro años. Los cuáqueros John Luff y John Perrot fueron a Roma a visitar y advertir al Papa; ellos fueron rápidamente echados en la cárcel y pasados por la inquisición. John Luff murió en la cárcel.

En 1660, una cuáquera de dieciocho años, María Fisher, fue enviada por el Señor a advertir al sultán de Turquía, Mahomet IV, que en ese entonces estaba en la cumbre de su poder. A pesar de que él estaba en el frente de la batalla, ella fue recibida cordialmente, o oída y agradecida; el turco pagano entonces le ofreció una guardia hasta Constantinopla en su regreso para asegurar su seguridad. El tratamiento amable, recibido por manos de los turcos no-cristianos, está en agudo contraste con las severas persecuciones, aún hasta la muerte, por las persecuciones de los así llamados cristianos en contra de los cuáqueros que fueron enviados a advertirles.

La esposa del Cordero es conocida otra vez, y el llamado es, y la voz es, salid de ella, que ha sido la ramera, que ha bebido de la sangre de los santos. ¡Oh sangre! Los campos han sido rociados con la sangre de los inocentes, y ustedes son un campo de sangre. Ahora el Señor viene a tomar venganza de ustedes, y su mano es estirada sobre sus cabezas. Su poder está sobre ustedes, y con eso él los gobernará y los golpeará, y los sacará a ustedes altaneros de sus asientos, y rebajará su orgullo, y tomará la gloria para sí mismo, y destruirá su gloria y honor. Ustedes han sido una jaula de aves inmundas, y unas langostas, que han salido en enjambres, que salen del abismo. El Señor Dios en su gran poder ha entrado en las cámaras de ustedes, su impiedad a crecido hasta la plenitud, su tiempo ha llegado a su fin, para que el Señor Dios pueda vengarse de ustedes. Ahora ustedes han entrado en la memoria del Todopoderoso. El Señor destruirá su adoración voluntaria. El Señor destruirá toda su humildad fingida, todas sus imágenes inventadas, su papa, cardenales, órdenes, conventos, retratos y reliquias; el Señor quebrantará lo que sea, porque ustedes son como un desierto estéril.

¡Oh, ustedes han dejado el terreno desatendido por mucho tiempo! Ustedes han manchado la tierra por mucho tiempo; el hombre de pecado por mucho tiempo ha reinado entre ustedes, y con las armas de Caín ustedes han matado a muchos que han estado en contra de sus ideas. Ustedes han sido la gran ciudad, y con las armas de Caín ustedes han peleado. Ustedes han reinado sobre los reyes de la tierra, la iglesia falsa, la ramera, desde que la mujer se fue al desierto como ustedes pueden leer en el Apocalipsis. El Señor ha venido para romperlos en pedazos, con su gran poder, y a aplastar su ciudad, y su gran poder ha penetrado entre ustedes; porque ¿cuánta sangre, (la cual es imposible de medir aquí), han derramado y bebido ustedes desde los días de los apóstoles, y se han embriagado con ella? Pero ahora ha llegado la indignación y la ira del Todopoderoso, y está llegando sobre ustedes, y usted, papa, debe sentirla. El Señor Dios del cielo y la tierra ha llegado a reinar y gobernar, cuyo reino no tiene fin, en cuya mano todos los reyes son como aguas, y usted, y sus imágenes, y reliquias, y cardenales, y las varias órdenes, ellas sólo son como las reliquias, y tiestos.

El Dios poderoso se ha levantado, tiemblen ante él, porque él los rebajará, y pasará sobre todos ustedes en su gran poder, porque la sangre de los inocentes está sobre ustedes, que han dejado de lado las escrituras, y las exhortaciones que están en ellas, que atiendan a los forasteros, y ustedes los encarcelan hasta la muerte, y queman y torturan a la gente. Esta es la autoridad de su iglesia, porque la ramera ha bebido la sangre de los santos, apostató de la iglesia verdadera, y estableció imágenes, e ídolos, (a la iglesia verdadera se le dice que se abstenga de los ídolos), y se separó de la verdadera fe, y se han tomado la gloria y el honor para sí mismos, esa gloria que le pertenece a Dios. Ustedes se han ido a los caminos de Caín, (asesinos), y están fuera de los de Abel. Ustedes han caminado en los caminos de Balaam, por el pago de la injusticia. Ustedes son como el diablo del que habla Juan, que echa en la cárcel, y ustedes son los que tienen un nombre, pero están muertos. Ustedes son los blasfemos, que dijeron que son judíos, y no lo son. Ustedes han tomado el honor y la gloria para sí mismos, y obligan a otros a adorar a la bestia, y la ramera; pero ahora el clamor ha salido, no adoren a la bestia, salid de ella, temed a Dios y dadle gloria. Ahora vean sus ciudades enrejadas derribadas con el brazo del Señor Dios. El poder del Señor Dios está pasando sobre sus ciudades para quebrantarlas, y ustedes son como Caín, que se alejó de Dios, a quien le pertenece los ayes, y las plagas, y la miseria, y los truenos, y las copas, y el terremoto será conocido, que sacude esa parte.

¿No son ustedes lobos rapaces que han establecido imágenes, ídolos terrenales, cruces y templos? El misterio de Dios es revelado, que los descubre a todos ustedes, y los está revelando. El Señor Dios los confundirá, a ustedes que han confiado en sus imágenes talladas, sus imágenes fundidas, que han engañado al mundo, creado caos, derramado sangre en todas partes, y lanzado sus espadas a su alrededor, establecidos como reina que no verá llanto, pero ahora la desolación viene a ustedes, ahora está cerca de la puerta, ahora el poder del Señor Dios pasa sobre ustedes como cañas. Porque ustedes y sus reliquias son como pedazos de barro, como tiestos, y pedazos de trapo sucio, con el espíritu oscuro de Caín, y espíritus de lobos, que Cristo dijo que vendrían, que salieron de los apóstoles, y el mundo va tras ustedes, pero el Señor Dios se ha levantado; el Cordero, los santos tendrán la victoria, y él matará con la espada, y asesinará con la espada, con la palabra de su boca, a quienes han sido la causa de todo el derramamiento de sangre por la religión, adoración, y la iglesia, y el ministerio. Tiemble usted, papa; tiemble, tema, y tirite usted, papa; tiemblen ustedes, cardenales; tiemblen ustedes, jesuitas; tiemblen ustedes, sacerdotes; tiemblen todos ustedes, órdenes de monjes, y frailes, y tiemblen ustedes, papistas de cualquier rango, porque ahora el poder del Señor Dios viene sobre ustedes. Ahora ustedes serán sacudidos; ¿y quién los sacudirá y los quebrantará en pedazos? El Señor Dios Todopoderoso reinará, quien muestra su poder con estruendo, y ha pronunciado su voz, y ha enviado a su siervo delante de ustedes para advertirles, porque antes de que el Señor Dios traiga el juicio sobre una ciudad, él envía a sus siervos para informarles, a quienes ustedes han encarcelado, y los han mantenido en su cárcel hasta la muerte, y el ruido de esa visitación de los siervos del Señor ha salido al exterior, ¿quienes fueron enviados a visitar al papa, del Señor Dios de los ejércitos, de poder, del cielo y de la tierra, a quienes ustedes han tratado tan malignamente? Ellos fueron enviados de manera que la bondad del Señor sea conocida por ustedes, antes que él traiga su juicio y su espada, y sus plagas y sus ayes, para que con su gran poder estruendoso ustedes puedan ser advertidos, porque con ellos él derribará sus imágenes, y retratos, y conventos, y golpea, y derriba sus órdenes, y quebranta su paternidad, y su papado, y los derriba en el polvo, porque ustedes han sido los lobos, ustedes han sido un desierto, y como lobos rapaces de allá para acá en el desierto, y han convertido a la tierra en un desierto, pero el Señor Dios del poder, de la vida, del cielo y la tierra reinará y gobernará ahora, ¡oh, cómo ustedes han manchado e inutilizado la tierra, y ensuciado el suelo!

¡Oh, cómo el Señor está afligido! ¡Oh, cómo el Señor está cargado con su suciedad y su impureza! “Me levantaré,” dijo el Señor, “me vengaré de mis enemigos,” el temor y terror los sorprenderá, y se apoderará de ustedes, y ustedes serán como una hoja agitada, como una hoja temblorosa; el Señor lo ha dicho, y él pondrá su poder sobre todas las naciones, y los quebrantará para convertirlos en polvo, y los pisoteará en el poder, en este día de su venida gloriosa. Su majestad resplandecerá, y en su justicia él reina, el Cordero y la novia son conocidos, su esposa es testificada, él sigue conquistando, y sale a conquistar; y el evangelio eterno será predicado otra vez a todas los pueblos, lenguas, y naciones, a aquellos que moran sobre la tierra, porque la bestia ha tenido poder sobre todos los pueblos, naciones y lenguas, con señales mentirosas, y maravillas, y ha corrompido la tierra, y embriagó a los habitantes de la tierra, la cual ha vencido a los santos, y los mató, y bebió su sangre, y ustedes han tenido lo externo, las vestimentas de oveja, pero la vida de la oveja está ausente, y ustedes han sido aquellos que Cristo dijo que vendrían, Mat 7:15, que Juan dijo que ya habían venido, 1 Juan 2:18, que salieron de los apóstoles, tras los cuales siguió el mundo, y establecieron sus señales mentirosas, y maravillas, y milagros, y sus imágenes en el mundo, (una jaula de aves inmundas, morada de chacales), la gran ciudad reina sobre los reyes de la tierra, que han sido guiados con el poder del dragón, y la bestia lo tomó, la ramera lo tomó, la iglesia falsa lo tomó, y desde entonces la iglesia verdadera y la mujer han estado en el desierto, pero ahora ha llegado a reinar a todas las naciones con una vara de hierro, y los santos tienen la victoria, gloria a Dios en las alturas, y el evangelio eterno será predicado, como dije antes, a todo pueblo, nación y lengua, y su pueblo vendrá hacia aquello en lo que estaban los apóstoles, y miles, y decenas de miles lo testificarán. El brazo del Señor se está esparciendo sobre toda la tierra, el ejército de los cielos será conocido, y los segadores, ellos salen para cortar, y para unirse en la batalla del gran día del Dios Todopoderoso, las aves del cielo se alimentarán de la carne de los capitanes, y los nobles, y los grandes hombres; el ángel poderoso está saliendo con las copas del Todopoderoso, derramándolas, y la ira del Todopoderoso debe ser derramada sin mezcla sobre ustedes, y ustedes deben beber eso. La espada afilada y reluciente del Todopoderoso es desenvainada, y cuelga sobre la cabeza de usted, papa, por lo tanto llame a sus jesuitas, sacerdotes, y cardenales, y ríndase al Señor cuando él llame, porque él viene, está cerca a la mano, para derribar todas sus imágenes, conventos, retratos, cruces, cárceles; entregue todas su armamento, sus armas carnales, porque el Señor de gran poder ha venido sobre usted, y está viniendo sobre usted, y usted no se escapará de su brazo. El Señor rogará con usted en su poder, en su fortaleza, en su poderío, y usted sentirá su espada, (mano, brazo, y fuerza, y su instrumento de trilla); la cual es desenvainada, que los labrará en pedazos, y ustedes no tendrán lugar para escapar.

Ustedes han sido peores que los paganos, ustedes han sido peor que lo judíos, ustedes han hecho que el nombre de los cristianos apeste entre los judíos y los gentiles, por sus fuegos, inquisiciones, y actos crueles, sus cruces, cuentas, y sus conventos; ustedes han sido peor que los filósofos paganos. Yo haré que ustedes sepan que soy el Señor, dice el Señor Dios Todopoderoso, quien los aplastará con su poder, y los convertirá en cenizas. Las armas de Caín no los guardarán, a ustedes que se han ido en contra de aquellos que están en la fe verdadera; ustedes no quisieron permitirles un lugar entre ustedes. Ahora el Señor Dios Todopoderoso reinará y gobernará, y se vengará de ustedes, y en ustedes se vengará de sus enemigos, por causa de sus escogidos, quienes por causa de ustedes han sufrido desde los días de los apóstoles, bajo su reino, y en sus islas, y sus naciones. El Señor Dios se vengará en todos ustedes, y los convertirá en hojas tambaleantes, (como antes), cuyo temor, poder, y autoridad, y dominio está establecido sobre todos ustedes, el cetro de justicia está sobre todos ustedes, y el tribunal de justicia al que ustedes serán llamados está establecido. Ustedes están maduros para la espada, y para el lagar, para ser pisoteados sin la ciudad. Su espada está desenvainada para cortarlos a todos ustedes. Consideren consigo mismos lo que han hecho; desde los días de los apóstoles, en este tiempo, y tiempos, y medio tiempo; desde que la mujer ha estado en el desierto, y nutrida y alimentada allí por Dios. Consideren lo diferente que han sido de los apóstoles, y de la iglesia entre ellos, diferentes a Pedro, diferentes a Pablo. Habiendo publicado sus tradiciones, a las que ustedes llaman su iglesia, tales tradiciones han sido inventadas por ustedes mismos, ustedes han dejado las verdaderas prácticas de Dios, y los mandamientos de Dios sin efecto. Así engañaron al mundo, engañaron a los ignorantes, y engañaron a las naciones; pero ahora vendrá el evangelio eterno y el poder de Dios, y ustedes serán tomados, y el juicio ha llegado. La bestia y el falso profeta, y la ramera madre de todas las rameras, y Babilonia está confundida, y el Cordero y los santos tendrán la victoria. El evangelio eterno será predicado, por medio del cual la vida y la inmortalidad vendrán a la luz, en la cual está el poder de Dios, la unidad, y la comunión. El misterio de la comunión, en el misterio de la piedad, es la comunión que es eterna. En la luz está el poder de Dios, que es la cruz de Cristo, en vez de la cual ustedes han establecido cruces de piedra, madera, oro y hierro, por su autoridad eclesiástica, que se ha salido del poder de Dios, la cruz de Cristo; pero con el poder de Dios, la cruz de Cristo, todos ustedes son juzgados, junto con sus cruces, incluyendo sus fundadores, y todo el resto de sus señales y milagros mentirosos. El poder de Dios está sobre ustedes, y ese poder es la cruz de Cristo que derribará todas sus cruces, conventos, inquisiciones, imágenes, y sus señales y milagros mentirosos; y el misterio de Dios ahora es revelado, Cristo Jesús es conocido por la iglesia, y los apóstoles eran de esta iglesia, que existía antes que ustedes llegaran, y ahora es vista, como también es vista la edad venidera con las sobreabundantes riquezas de su gracia, que el Señor mostró por medio de Jesucristo a las iglesias entre los apóstoles, Efe 2. Por lo tanto ahora hay temor del Dios poderoso, el grande y poderoso día del poder del Señor está sobre ustedes, y viniendo sobre ustedes, y con ese poder ustedes son previstos, antes que existieran, y antes de que llegaran, y lo que ustedes han hecho desde que llegaron, y desde que han reinado. Este es el día del Cordero y su poder, (y su esposa, la iglesia, es conocida, Apoc 19:7); y con este poder el Cordero los descubre, su tiempo, su reino, sus acciones. Él puede ver antes de que ustedes llegaran hasta los días de los apóstoles, y nosotros somos de esa iglesia verdadera, y ninguno de ustedes lo es, 1 Ped 2:9, pero somos la simiente escogida de Dios, y coherederos con Cristo, y herederos del pacto de Dios, Cristo Jesús, el pacto de Dios, que permanece seguro; cuya bendición, vida, e inmortalidad poseemos, con cuyo poder ustedes son vistos como árboles corruptos, tirados en un desierto, llenos de víboras, serpientes, y bestias venenosas, langostas, espíritus impuros, y árboles sin fruto que no han dado fruto para Dios, sino que han inutilizado la tierra.

Por lo tanto yo les encargo, y les mando por parte del Señor Dios, que ustedes lean esto, y consideren a medida que lo leen, porque ustedes y usted lo sentirán, el poder del Señor que vendrá sobre ustedes; los ayes, las plagas, las copas, los truenos, el juicio del Todopoderoso, la recompensa, la indignación, la furia del Señor viene sobre ustedes, y encima de ustedes están sus terrores, y su poder ha pasado sobre ustedes, y esa es la palabra del Señor Dios para ustedes. Ustedes han encendido sus fuegos, y los han convertido en llamas para [quemar] los siervos del Señor Dios; pero ahora éstas serán para ustedes. Ustedes serán gobernados por el poder de la vida, en ese poder reinan los siervos, hijos, e hijas del Todopoderoso; en el poder, la palabra, y la vida, sobre todos ustedes, que existía antes que ustedes, y este poder los herirá, y el Señor Dios de poder hará que ustedes conozcan al que gobierna, y él será adorado en la verdad, (y Caín y el diablo están fuera de ella, y el homicida está fuera de ella), y será adorado en el espíritu. Cristo ha iluminado a cada hombre que viene al mundo, del cual ustedes se han alejado — de la verdad, de la luz, de la adoración de Dios en la verdad; y así con la luz ustedes son juzgados, comprendidos y condenados. Con esta luz y este poder, todos ustedes son vistos, y comprendidos, la cual existía antes que el mundo fuera creado, y por este poder la gloria es conocida, que estaba con el Padre antes de la fundación del mundo. Las plagas de Dios serán su parte, oh papa, usted que ha engañado a las naciones. Todos ustedes, jesuitas, y cardenales, aúllen porque la miseria de ustedes está por venir, dice el Señor Dios, quien será adorado en espíritu, y en verdad, y con ninguno de sus inventos.

Epílogo del editor del sitio

La inquisición de la secta romana permanece como el acto de brutalidad más grande cometido en nombre de la religión. Pero todo fue predicho en el libro del Apocalipsis de la Biblia: la ramera estaba ebria con la sangre de los santos. La inquisición de la secta romana y las matanzas que se llevaron a cabo en toda Europa durante la Edad Media (del 800 DC al 1500 DC), durante la cual nueve millones de almas fueron asesinadas, acusados de brujería. Los métodos de la secta romana y el número de muertes y torturas que provocaron, hacen que los nazis del siglo veinte parezcan amateurs. Aquellos que eran suficientemente inteligentes para ver la barbaridad y falsedad de la religión romana murieron rápidamente siendo torturados. Los aún alabados pilares de la fe romana, Agustín y Tomás, aprobaron y apoyaron por escrito tales asesinatos; sin ser repudiados, ellos permanecen como un testimonio de la continua depravación de la secta católica romana. La católica romana reina María, (a quien se le dio el sobrenombre de María la sanguinaria), quemó a más de 300 protestantes en la estaca.

Ustedes que pertenecen a las denominaciones protestantes, continúan con muchos de los inventos de los hombres y herejías de la secta romana. El bautismo infantil, el jugo de uva y el pan, la trinidad (que no está mencionada en ninguna parte de las escrituras), matrimonios conducidos por sacerdotes, edificios vanos y orgullosos, campanarios, túnicas negras, camisas negras, collares especiales, credos, lectura de sermones, sacramentos, salvación por rituales, vicarios, asistentes, párrocos, auxiliares, licenciados en arte, maestros, padres, Navidad, Pascua, licenciados en teología, etc.; todas estas cosas son heredadas de la madre de su secta, los católicos romanos. Sus fundadores quemaron y mataron igual que la secta romana. Juan Calvino fue uno de los primeros fundadores protestantes venerado por los presbiterianos, congregacionalistas, bautistas, aún influenció a los luteranos; Calvino participó en la quema por estaca de veinticuatro otros protestantes que tenían opiniones diferentes. El fundador de los episcopales ingleses, Enrique VIII, ordenó 72.000 muertes porque tenían opiniones religiosas diferentes. Los protestantes de Inglaterra y Norteamérica fueron responsables de la muerte de más de 869 cuáqueros en el siglo diecisiete. Los perseguidores de los cuáqueros incluyeron episcopales, presbiterianos, congregacionalistas, y bautistas.

Los protestantes y católicos son parte de la misma bestia, la segunda bestia de Apocalipsis con cuernos como de cordero, pero que habla como dragón, que restableció las tradiciones religiosas paganas que la iglesia cristiana primitiva casi destruyó, (la herida en la cabeza de la primera bestia), durante la cumbre de la iglesia cristiana. La iglesia falsa, tanto los romanos católicos como los protestantes, se jacta de que ella no es una viuda y nunca verá llanto. Las iglesias falsas se jactan de que Cristo es su esposo; pero todas estas iglesias falsas son la ramera de Babilonia, que ignoran los mandamientos de Cristo para arrepentirse, sus enseñanzas, sus requerimientos, sus advertencias, la necesaria santidad, su evangelio, su Reino, su promesa de libertad del pecado, y su cruz de negación propia — la cruz perdida de la pureza.

Toda adoración que no sea controlada por el Espíritu Santo es una abominación; Dios es un Espíritu y debe ser adorado en Espíritu y en Verdad. Vea Adoración Correcta para ver cómo la iglesia primitiva y los primeros cuáqueros adoraron en Espíritu y en Verdad.

Para entender más cómo las sectas así llamadas cristianas de hoy son parte de Babilonia, vea los escritos extraordinarios de Isaac Penington acerca de Babilonia y la Gran Apostasía. También vea La Historia de la Iglesia de Janney y los escritos de Howgill con respecto a La entrada de la apostasía.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 

 


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