La Cruz Perdida de la Pureza



 


Nos olvidamos de la codicia

Entrenamos a nuestros hijos a codiciar — ¡con nuestras listas de Navidad!

El evangelio de la prosperidad, tan popular con los televangelistas,
es nada más que codicia, y es una abominación para el Señor.

Estos profetas falsos, lobos vestidos con ropas de ovejas,
son ciegos para la Biblia que ellos profesan, olvidando las instrucciones del Señor:
Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás será añadido.
Mat 6:31-5
y
Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona
no depende de la abundancia de sus bienes.
Lucas 12:15
y

¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida?
Mar 8:36

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El deseo de tener más es tan inherente en nuestra naturaleza humana que no podemos deshacernos de él por nosotros mismos; sólo por medio de la gracia de Dios que produce cambio podemos ser libres de la esclavitud de siempre querer más y querer una cosa más. Muchos de nosotros hemos vivido una vida de querer "sólo una cosa más después de otra." Para ustedes que quieren agradar a Dios, y que están cansados de ser esclavos de sus posesiones, las cuales no dan satisfacción duradera, la gracia de Dios promete liberarlos de estos deseos y anhelos, al permanecer en su Palabra y Luz viviente, por medio del poder de la cruz interna de Cristo — para llegar a la tranquilidad y seguridad perpetuas — una paz duradera y satisfactoria — estar en reposo.

Con respecto a vuestra antigua manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado por los deseos engañosos. Efe 4:22. Los deseos son engañosos, originalmente impulsados por el diablo. Usted desea algo porque cree que es bueno (así como Eva se dejó engañar por el diablo, pensando que el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal los haría sabios, y que era agradable a los ojos), y que le hará feliz. Somos convencidos por el correr de voz y la propaganda de que si tuviéramos una casa nueva, un coche nuevo, un vestido nuevo, un teléfono celular nuevo, unas vacaciones en Hawai, una bebida, una droga, un cuerpo, una comida especial, una bebida especial — si sólo tuviéramos esto o aquello seriamos felices; pero cuando lo obtenemos, de inmediato enfocamos nuestra atención en conseguir algo más para encontrar satisfacción. La descarga continua de tentaciones engañadoras es impulsada por el espíritu de Satanás; con sus promesas mentirosas, éstas crean el deseo por algo, lo cual es un engaño. No hay satisfacción en esta vida, hasta que usted se una con la vida de Dios; él es la satisfacción duradera, la paz eterna y la alegría. Los gozos de la tierra son transitorios, pero el gozo en el reino es eterno. Los placeres de la tierra no son satisfactorios, y sólo crean hambre por más. Algunas personas nunca se detienen para darse cuenta de que por mucho que obtengan cosas, estarán felices de seguir buscando algo más, esperando que el mundo lo provea; a ellos el Señor dice: ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! Porque tendréis hambre. Lucas 6:25; si usted está contento de siempre estar buscando las cosas y los placeres del mundo, usted estará muy descontento en la próxima vida.

Una advertencia a todos los que profesan la cristiandad, y otros, de tener cuidado con la codicia, la cual es idolatría.
—Por Jorge Fox

Del Vol. 5, Las obras de Jorge Fox, Libros Doctrinales II

Para toda la gente que profesa a Cristo, y la cristiandad, esta es una advertencia para todos ustedes, que tomen en cuenta la codicia; porque la codicia fue prohibida tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento, y por la ley de Dios, y por Cristo y sus apóstoles.

Porque los apóstoles dijeron: ‘la codicia es idolatría;’ [o avaricia], y tanto a los gobernantes, como a los sacerdotes, maestros, y a la gente en el Antiguo y el Nuevo Testamento, la práctica idólatra estaba prohibida.

Y Cristo dijo que era uno de ‘estas maldades que salen de dentro y contaminan al hombre.

Y el Señor dijo en su ley, y en los diez mandamientos: ‘no codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.’

Ahora, si este espíritu codicioso es sujetado, entonces el idólatra es sujetado, y ese ídolo está fuera del corazón.

También, hurtar y robar estaba prohibido en el pacto antiguo, y también en el nuevo; y todos debían obrar en aquello que era bueno.

De la misma manera, el adulterio estaba prohibido en el pacto antiguo, y también lo está en el nuevo; sí, y más que el adulterio eterno; porque ‘cualquiera que mira a una mujer para codiciarla,’ en el pacto nuevo, Cristo dijo, ‘ya adulteró con ella en su corazón.

Y ‘dar falso testimonio en contra del prójimo’ estaba prohibido en el pacto antiguo, ¡y también lo está en el nuevo! Porque todos deben hablar la verdad con sus prójimos, y no mentir. Y el Señor dijo en el Antiguo Testamento: ‘no matarás.’

El apóstol dijo en el nuevo pacto: ‘no tenemos lucha contra carne y sangre; y sus armas no son carnales, sino espirituales;’ y Cristo prohíbe la ira en el nuevo testamento.

Y Samuel, quien era un juez y un profeta, quien juzgó a Israel, 1 Sam 12:2-4. Samuel dijo, ‘Yo soy ya viejo y lleno de canas; yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día. Si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré.’ Y el pueblo de Israel respondió y dijo: ‘Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre.’

Ahora, aquí estaba un profeta, y sacerdote, y juez, libre de esa idolatría de la codicia; y ¿acaso no ha aventajado a muchos de aquellos que ahora se llaman a sí mismos profetas y sacerdotes, jueces y maestros, que profesan el nuevo pacto?

Y David dijo: ‘Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la avaricia.’ Salmo 119:36

De modo que si el corazón de aquellos que profesan ser cristianos estuviera inclinado al testimonio de Jesús, el espíritu de profecía, sujeta el espíritu terrenal de la codicia, lo cual es idolatría.

Y Salomón dijo en Prov 28:16, ‘se prolongarán los días del que aborrece la avaricia.’ Entonces aquel que ama la avaricia, la cual es idolatría, no prolongará sus días.

Y Jeremías clamó en contra de los judíos del pacto antiguo, y dijo: ‘desde el más pequeño hasta el más grande, desde el profeta hasta el sacerdote, cada uno sigue la avaricia, todos practican el engaño.’ Jer 8:10, y también Isa 56:11-12.

Y aún así, estos sacerdotes y profetas, desde el más grande hasta el más pequeño de ellos, podía hacer una profesión del antiguo testamento.

Y dejen que los sacerdotes, y profetas, y la gente que profesa el nuevo pacto, vean si es que ellos no son dados a esta idolatría de la avaricia, la cual es odiada y prohibida por Dios y por Cristo, y su pueblo, profetas y apóstoles.

Y Jeremías también clama en contra de los judíos en Jer 22:17, y les dice: ‘Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar sangre inocente, y para oprimir y hacer agravio.’

Ahora, esta era la condición de los judíos en el pacto antiguo, cuando ellos se olvidaron de Dios, y de su ley y su espíritu.

Y ahora, que todos los que profesan que son cristianos, en los cuales Cristo no gobierna, que no son guiados por el espíritu de Dios, como lo eran los profetas y los apóstoles, escudríñense y pruébense a sí mismos, si los frutos de sus ojos y sus corazones, y los frutos del espíritu que estaba en los judíos, no aparezca, y se manifieste en ustedes; un espíritu que tiene el deseo de ser violento y de oprimir, y un espíritu de codicia, y de persecución, y de derramar sangre inocente, lo cual fue prohibido por Dios y sus profetas en el pacto antiguo, y por Cristo y sus apóstoles en el nuevo pacto, y ellos lo aborrecieron y se declararon en contra de ello. Pero ¿cuál fue el fin de los judíos que siguieron este espíritu impío, y se alejaron del Señor?

¿Y piensan aquellos que se llaman cristianos en la profesión del nuevo pacto que ellos pueden tener libertad en estas cosas malas ahora, las cuales eran prohibidas en el tiempo de la ley antigua y del pacto antiguo? No, no; están mucho más prohibidas en el nuevo.

Y el Señor le dijo a Ezequiel que ‘los judíos vendrían y sentarían delante de él como el pueblo de Dios, y oirían sus palabras, pero no las obedecerían; y con sus bocas mostrarían mucho amor, pero sus corazones se irían en pos de la codicia.’ Eze 33:31

Ahora, los sacerdotes y profesantes de la cristiandad escucharán y dirán las palabras del nuevo pacto y evangelio, y parecerán que muestran mucho celo y amor por las palabras del Nuevo Testamento, pero no las hacen ni las practican; porque sus corazones y sus ojos se van hacia la codicia, lo cual es idolatría.

Porque ¿acaso ustedes que profesan el nuevo pacto en palabras no han hecho como los que profesaron el antiguo en palabras; incluso codiciaron bienes, campos, casas, y los tomaron con violencia, y oprimieron al hombre en su heredad, y concibieron la iniquidad, y obraron iniquidad sobre sus camas, y en la luz de la mañana la practicaron, porque ustedes tenían poder en sus manos?

¿Y no se pronunciaron ayes en contra de tales personas, que profesaron el pacto antiguo, y sin embargo caminaron de manera contraria a él? Y mucho más contra todos los tales, que se encuentran en estas prácticas ahora, que profesan el nuevo. Miqueas 2

Y Habacuc declara: ‘¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal!’ etc. Hab 2:9-11, él les dice: ‘Porque la piedra clamará desde el muro y la tabla del enmaderado le responderá.’

Y por lo tanto, que esas personas codiciosas, que profesan ser cristianos, oigan y escuchen, si es que las piedras del muro no claman en contra de ustedes, y la tabla del enmaderado no responde.

Y Cristo dijo, en Marcos 7:21-23, ‘porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la calumnia, el orgullo y la insensatez.’ Ahora, estos son los males que contaminan el hombre, las cuales el diablo, la serpiente, quien está fuera de la verdad, ha obrado en el corazón del hombre, tanto en Adán como en Eva, y en los judíos, y los cristianos que se alejan de Dios, y desobedecen su voz y su mandato. Porque ni Dios ni Cristo obraron ninguna de estas cosas impías en el hombre en el comienzo, ni desde entonces, quien es el autor de todo lo bueno. Y por lo tanto, estas cosas impías deben ser quitadas del hombre por medio de la sangre de Cristo y el bautismo, y la mortificación y la circuncisión del espíritu de Dios.

Y Cristo les dijo: (a los judíos) ‘Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.’ Lucas 12:15

¡Oh! que todos los que se llaman cristianos, y todo el pueblo, consideren esta bendita doctrina de Cristo, el hombre celestial; y que ellos puedan llegar a entender y saber en qué consiste su vida; entonces ellos harán caso y tendrán cuidado con la codicia, la cual es idolatría.

Y el apóstol Pablo, quien tenía sobre él el cuidado de las iglesias, le escribe a los corintios: ‘no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón;’ con los tales no deberían ni siquiera comer, 1 Cor 5:11: porque los que profesaban ser cristianos, y seguían tales prácticas, los santos no debían ni comer ni juntarse con ellos; porque deshonraban su profesión de cristiandad.

De modo que así a los apóstoles y los santos, la iglesia verdadera, se les dio un juicio, y juzgaron a los idólatras codiciosos, fornicarios, borrachos, maldicientes, etc. para que no tuvieran ninguna comunión con los santos, la iglesia verdadera, y que ni siquiera comieran con ellos, ni se juntaran con los que tenían ese espíritu: porque él dijo: ‘ni los fornicarios, ni los ladrones, ni los borrachos, ni los idólatras avaros, ni los maldicientes, ni los estafadores, etc. heredarán el reino de Dios.’

Y el apóstol le dijo a los corintios, que ‘así habían sido algunos de ellos, pero que estaban lavados, santificados y justificados de estas cosas, en el nombre del Señor Jesucristo, y por el espíritu de Dios.’ De modo que éstos estaban lavados de sus fornicaciones, avaricia, idolatría, borrachera, maledicencia, y estafas, y estaban justificados en el nombre de Jesús, y por el espíritu de Dios.

De modo que el apóstol aquí no está hablando de los fornicadores, ni de los avaros idólatras, ni de los estafadores del mundo, los cuales estaban en el exterior; porque Dios juzga a los tales. Pero los santos, los apóstoles, y la iglesia verdadera debían juzgar a aquellos que practicaban estas cosas dentro de la iglesia, mostrando que la verdadera iglesia cristiana tenía poder; y no se debían juntar ni comer con aquellos que, profesando a Cristo, tenían estas prácticas, sabiendo que los injustos no heredarán el reino de Dios, ni los borrachos, ni los fornicadores, ladrones, maldicientes, estafadores, ni avaros idólatras; aquellos que vivían en estos males, no heredarían el reino de Dios; porque estaban contaminados, eran impuros, y no estaban santificados ni justificados, etc. De manera que si los santos se juntaban, o comían con personas que estaban contaminadas, no consagradas, ni justificadas, o tenían comunión con ellos, ellos quitaban los miembros de Cristo y los hacían miembros de la ramera, en un cuerpo; ‘porque los dos,’ dijo él, ‘serán una sola carne.’ Y por lo tanto, los cuerpos de los santos son miembros de Cristo; que Dios no permita que se unan a la ramera, o que se hagan miembros de la ramera. ‘Y el que se ha unido al Señor, es un espíritu:’ Y los cuerpos de los santos son templos del Espíritu Santo, el cual viene de Dios y de Cristo, y al ser comprados por precio, que es la sangre de Cristo, y lavados, y santificados, y justificados en el nombre de Jesucristo por el espíritu de Dios, ellos son glorificados en sus cuerpos, almas, y espíritus, los cuales son de Dios, y que Dios les ha dado para glorificarlo en todo; gloria sea a su nombre para siempre.

Y por lo tanto, esta vieja levadura de la fornicación, adulterio, robo, avaricia, idolatría, borrachera, maledicencia, y toda injusticia, envidia, malicia, e impiedad, debe ser quitada, la cual es el dios del mundo que la serpiente ha traído, para que ellos puedan ser un nuevo terrón, y guarden la fiesta de los panes sin levadura con sinceridad y verdad: porque Cristo, nuestra pascua, ha sido sacrificado por nosotros, como ustedes lo pueden ver en 1Cor 5:7, la práctica de la iglesia en los días de los apóstoles, la cual debería ser ahora, era guardar la pascua celestial con los panes sin levadura de la sinceridad y la verdad.

Y además, el apóstol le dice a la iglesia en Corinto, en 2 Cor 6:14-17 y le explica con gran cuidado a la iglesia, que ellos no se debían unir en yugo desigual con los incrédulos. De modo que este es un yugo desigual, el unir creyentes con no creyentes; y da su razón, y dice: ‘qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?' ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?’

Ahora, aquellos que se van en contra de la doctrina del apóstol en estas cosas, han perdido su sentido, y su vista y sus sentimientos; porque aquí no hay comunión, ni unidad, ni concordia; aquí no hay acuerdo, ni parte con lo mencionado anteriormente, que está fuera de la verdad; pero ellos están unidos desigualmente con aquellos que son templos del Dios vivo, y se unen a ellos; aquellos en quienes Dios mora y camina, y él es su Dios, y ellos son su pueblo.

Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré. Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso. Aquí ustedes pueden ver lo que los santos, los hijos e hijas de Dios, deben abandonar, y no deben tocar, ni hacer acuerdos con ello, ni se deben unir con yugo, sino que se deben separar, para que el Dios todopoderoso los pueda recibir.

Y otra vez, el apóstol les escribe en Efesios 4:25-29, ‘que debían desechar la mentira, y cada hombre debe hablar con la verdad a su prójimo; porque ellos son miembros los unos de los otros. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.’ Y los santos, la iglesia de Cristo, no debían tener ninguna comunión con ninguna de estas cosas, las obras infructuosas de la oscuridad, sino que las reprenden. ‘Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.’ Así la iglesia de Cristo tenía su conocimiento, y tenía su juicio para juzgar estas cosas, que mantienen a la gente fuera del reino de Dios. Y ahora tengan en cuenta, ‘si un hombre codicioso es un idólatra,’ como dijo el apóstol, entonces todos ‘los hombres codiciosos son idólatras, y no heredarán el reino de Dios.’

Y ahora, que todos aquellos que se llaman sacerdotes, maestros, ministros, y profetas en la cristiandad, vean si sus frutos no declaran que son codiciosos, y por lo tanto idólatras, quienes predican las palabras de Cristo y los apóstoles (y parecen tener un celo por ellas); pero ¿cuántos de ellos predicarían si no recibieran sus diezmos y salario? Y si la gente no se los daba, entonces estropeaban sus bienes, y los echaban en la cárcel, sí, hasta la muerte, como muchos lo fueron, porque ellos no sostuvieron ni alimentaron el espíritu idólatra de codicia en ellos. Como cuando el apóstol manda a la iglesia ‘a no relacionarse ni a juntarse, ni siquiera comer con una persona codiciosa, que es un idólatra.’

Y ahora, si los santos, la iglesia de Cristo, no deben comer, ni relacionarse con los tales, entonces ¿cómo deben oírlos, o ser obligados o forzados a oír a los tales? Y sabiendo que Cristo les dijo a sus ministros, a quienes envió, que ‘lo que habían recibido gratuitamente, que lo dieran gratuitamente;’ y ellos ‘no debían llevar oro ni plata, ni bolsa ni alforja; sino que debían averiguar quién era digno de su mensaje; y lo que se les pusiera adelante, ellos debían comer; y los que eran indignos, que no los recibieran ni su mensaje, ellos debían sacudir el polvo de sus pies, lo cual debía ser un testimonio en contra de ellos en el día del juicio.’ Y los apóstoles no echaron a los que eran indignos, que no los recibieron, y pusieron comida ante ellos, a la cárcel, como algunos de los ministros de ustedes hacen con el pueblo de Dios, porque ellos no sostuvieron su codicia, espíritu idólatra, al darles diezmos y salario.

Y ahora, todos ustedes que no predican las palabras de Cristo y de los apóstoles, ni oran entre la gente, ni les dan salmos para que canten, y cantan entre ellos, y bautizan a los niños (como ustedes lo llaman), o los rocían, sin la décima parte de las ganancias de la gente por sus labores [los diezmos], y sin la décima parte de sus ganados y sus bienes, y han establecido ganancias por año por estas cosas; ¿acaso ustedes no son idólatras codiciosos? Sí, y echan a la gente a la cárcel, y les quitan sus bienes, y excomulgan aquellos por quienes ustedes no hacen ninguna de estas obras, ni ellos los han puesto a ustedes a trabajar, ni los han contratado para hacer estas cosas para ellos: porque ¿acaso la mayoría de la gente en general los contratan a ustedes, y se ponen de acuerdo con ustedes por tanto al año? ¿O acaso ustedes no hacen amigos con grandes personas, para que les den buenos beneficios? Y en vez de preguntar dónde está la gente digna, ¿no están preguntando sus soldados dónde están los beneficios más grandes, y la cantidad más grande de diezmos y entradas? Y entonces, cuando ustedes se han establecido, ¿no quitan los bienes, y echan a la prisión, a aquellos que nunca los contrataron ni los oyeron? ¿Y no es contrario al mandato general de Cristo a sus discípulos, tanto a los doce como a los setenta? ‘Lo que han recibido gratuitamente, denlo gratuitamente,’ etc. Entonces no está puesto de manifiesto aquí, que ustedes son los avaros idólatras de los cuales habla el apóstol, ‘que no entrarán en el reino de Dios.’

Porque Pedro en su segunda epístola, 2 Ped 2:2-3, habla de los profetas falsos y los falsos maestros, y cómo ‘muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado;’ y los apóstoles predicaron gratuitamente, como ellos recibieron gratuitamente, de acuerdo al mandato de Cristo. Y estos profetas y maestros por avaricia harán mercadería de la gente con palabras fingidas. Porque ¿cuán a menudo han cambiado los maestros sus lugares y sus caminos? El apóstol compara a los tales con el mundo antiguo, y con Sodoma, y con los ángeles caídos que no guardaron su morada. Y por lo tanto, que los maestros en la cristiandad, quienes echan a la cárcel y quitan los bienes de las personas para llenar sus vientres, examinen y vean si es que no son hombres.

Y también, el apóstol le escribe a Timoteo, en 2 Tim 3, de aquellos ‘avaros orgullosos presumidos, y acusadores falsos, que despreciaban ferozmente a los que hacían el bien, que eran impetuosos, infatuados, amadores de los placeres más que de Dios; que tenían apariencia de piedad, (la cual era la apariencia de cristiandad,) pero negaban el poder de ella; de los tales los santos, (la iglesia verdadera,) se debían alejar.’ Porque él los comparó a Janes y Jambres, quienes resistieron a Moisés, quienes eran hombres de mentes corruptas, y que resistieron la verdad, y eran réprobos con respecto a la verdadera fe; estos llevaron cautivos a los que estaban cargados de pecados, y llevados por diversos deseos, siempre aprendiendo, y nunca capaces de llegar al conocimiento de la verdad;’ y cómo podían, siendo que ellos mismos estaban destituidos de ello, y siendo hombres de mentes corruptas, llevar a alguien a la verdad y a la fe, cuando ellos mismos estaban fuera de la fe, y le decían a la gente, ‘que debían llevar un cuerpo de pecado y de muerte con ellos hasta la tumba;’ y otros dicen que ‘debe haber un purgatorio cuando estén muertos:’ y los tales son reprobados de la doctrina de los apóstoles y fe, la cual es victoria, y estaban en la maldita herejía. Pero los apóstoles exhortaron a los santos, ‘a caminar en la luz, y la sangre de Jesucristo los limpia de todo pecado.’

Y los apóstoles le dijeron a la iglesia, ‘que ellos estaban lavados, limpiados, santificados, y justificados,’ etc. y esto era mientras estaban sobre la tierra. Y él le dijo a los efesios, los santos, ‘que antes habían estado en tinieblas, ahora son los hijos de la luz en el Señor.’

Y el apóstol le escribe a Timoteo, 1Tim 6:8-11,teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañinas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Este es el camino del hombre de Dios, para escapar de la codicia, y del amor al dinero, y de los que hacen ganancia de su piedad; porque los tales están destituidos de la verdad; y esta debería ser la práctica de todos los cristianos verdaderos ahora.

¿Y acaso los hombres del mundo, con los sacerdotes y maestros codiciosos, y otros, vuelan detrás de las riquezas y el dinero, en vez de huir de ellos? ¿Y detrás de las ganancias que suponen que provienen de la piedad? ¿Y no es ésta una marca, que muestra que los tales han errado de la verdadera fe, y han caído en deseos dañinos, los cuales los ahogan en destrucción y perdición, al caer en la tentación y la trampa, al codiciar las riquezas y el amor al dinero, el cual es la raíz de todos los males? ¿No se ha manifestado la raíz del mal en los maestros de la tierra, y en otras personas? Los sacerdotes y los maestros al destruir a la gente para beneficiar sus vientres, y la gente por codiciar y usurpar los bienes de otra gente, y así destruir los suyos propios y los de otros también, los maestros y los otros muestran que han errado de la fe de la cual Cristo es el autor y consumador, quien dijo: ‘lo que han recibido gratuitamente, denlo gratuitamente; y tengan cuidado con la codicia.’ Porque el apóstol dijo: ‘un obispo no debe ser pendenciero, ni debe codiciar las ganancias deshonestas, ni ser peleador, ni avaro; sino que debe aferrarse de la palabra fiel, y ser sin mancha:’ y esos obispos y ancianos, maestros y diáconos, debían ser ordenados por Timoteo y Tito, como usted lo puede ver en 1 Tim 3:2 y Tito 1:6-9. Y ellos debían tener el misterio de la fe en su conciencia pura: y por lo tanto, ¿cómo puede algún obispo o maestro, anciano o diácono venir después de ellos, a los que los apóstoles, y Timoteo, y Tito ordenaron, que son pendencieros, perseguidores, avaros y codiciosos de ganancias deshonestas, sí, y echan a la gente a la cárcel, a quienes ellos no supervisan, ni enseñan, ni les predican? No han ellos errado de la fe, las malas bestias y glotones ociosos, que piensan que las ganancias son piedad, que no sirven al Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, lo cual el apóstol le encargó a Tito: ‘repréndelos duramente.’ Y ahora ustedes pueden ver a aquellos que codiciaron para ser ricos, y fueron perseguidores y pendencieros, y codiciosos de ganancias deshonestas, a los tales Timoteo y Tito no debían ordenar como obispos o maestros, ancianos o diáconos; porque los tales habían errado de la fe; entonces no era probable que ellos sostuvieran el misterio de la fe en una conciencia pura, de la cual Cristo es el autor y consumador, quien dijo: ‘lo que recibieron gratuitamente, denlo gratuitamente.’ Porque el apóstol, en Hechos 20:26-34 dijo que ‘estaba limpio de la sangre de todos;’ él hizo que la iglesia registrara, ‘que él no había codiciado la plata ni el oro ni el vestido de nadie;’ y dijo que ‘la iglesia sabía que sus manos le habían servido para proveer lo que era necesario para él y los que estaban con él.’ Ahora, éste era un inequívoco ministro gratuito de Cristo. Y entonces ahora que los obispos, sacerdotes, y maestros, etc., en la cristiandad, se prueben a sí mismos y su práctica por medio de las escrituras, del ejemplo de los apóstoles, y el ejemplo de Cristo, quien dijo: ‘lo que recibieron gratuitamente, denlo gratuitamente.’ ¿Pueden ustedes decir que no han codiciado la plata ni el oro ni el vestido de ningún hombre, ya sea de su propia gente o de otros, a quienes ustedes no le han predicado? ¿Pueden decir ustedes que están limpios de la sangre de todos los hombres, como dijo el apóstol, y pidió que los cristianos registraran? Si ustedes dicen que lo son, ¿entonces no testificarán las cárceles en contra de ustedes, y las cortes, y sus propios corazones y conciencias también testificarán en contra de ustedes? Y ¿cuántos han sido perseguidos y encarcelados por ustedes hasta la muerte, por no darles dinero o diezmos, personas por las cuales ustedes nunca trabajaron? ¿A cuántas personas ustedes persiguieron y arrastraron ante las cortes? Ustedes no les pueden pedir a los cristianos que registren, ‘que ustedes están limpios de la sangre de todos los hombres, que ustedes no codician la plata ni el oro ni el vestido de ningún hombre, y que ustedes trabajan con sus manos para suplir sus propias necesidades y las de otros, y que ustedes no son codiciosos de ganancias deshonestas, y que no son pendencieros y perseguidores, ni que no codiciaron el dinero y las riquezas de este mundo; sino que ustedes han errado de la fe de Cristo (por la cual vivieron los apóstoles), y de la conversación de los santos en los tiempos primitivos. Porque el apóstol le dijo a la iglesia: ‘Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora.’ Y el Señor dijo: ‘No te desampararé ni te dejaré. Heb 13:5 y Josué 1:5. Y así, esta debería ser la conversación de todos los que profesan a Cristo Jesús, y entonces ellos desearán tener los mejores dones, y no codiciarán las cosas terrenales, y seguirán el amor y la caridad.

Y el apóstol dijo: ‘Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.' Y así es claro que la iglesia de los verdaderos cristianos no debe seguir a ningún maestro, sino a aquel que sigue a Cristo en su vida, su fe, su práctica y su doctrina. Y si aquellos hacen una profesión de la apariencia de la piedad, sin el poder, ni el espíritu, ni la verdad, ellos debían alejarse de los tales, y no debían seguirlos; pero a medida que cada uno reciba a Cristo Jesús, así camine en él en humildad.

Jorge Fox

El quinto mes del año 1679.

Así que no se preocupen diciendo: ¿Qué comeremos?
o ¿Qué beberemos? o ¿Con qué nos vestiremos?
Porque los paganos andan tras todas estas cosas,
y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia,
y todas estas cosas les serán añadidas.
Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mat 6:31-35


No vivan preocupados por tener más dinero.
Estén contentos con lo que tienen,
porque Dios ha dicho en la Biblia:
"Nunca te dejaré abandonado".
Heb 13:5, Biblia en Lenguaje Sencillo

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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