La Cruz Perdida de la Pureza



 


La luz resplandece en las tinieblas,
y las tinieblas no la dominaron.
Juan 1:5

Un testimonio de la luz verdadera del mundo:
que es dada a cada hombre que viene al mundo,
y de la verdadera medida del don de Dios,
dada a cada uno para provecho...

por Jorge Fox 

Prólogo del editor del sitio

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En Él [Cristo] estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron.
Esa [Cristo] luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo.
Juan 1:5,9


Pero a cada hombre le es dada manifestación del Espíritu para el bien de todos.
1 Cor 12:7


Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne.
Hechos 2:14-18


La gracia de Dios, que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres. Tit 2:11
La gracia aparece a todos, pero cada hombre debe escoger responder a la gracia para recibir salvación.

Para la cristiandad, es muy difícil aceptar esa pequeña medida de Cristo que está en todo hombre, por temor de que esto de alguna manera implica salvación universal. Pero las escrituras declaran claramente que esto es un hecho, como lo confirman ampliamente estos escritos. La verdad es: Cristo, la Luz y la Palabra, que está en cada hombre, está encadenada en la prisión de nuestras orgullosas tinieblas; y a menos que nosotros escuchemos la palabra y veamos a la luz enseñándonos, convenciéndonos, y cambiándonos por Su poder, para llegar a ser una criatura completamente nueva, a pesar de los nombres religiosos con los que nos llamemos a nosotros mismo, es sólo una etiqueta exterior, mientras que nuestro corazón y nuestra mente permanece desobediente a Dios. Un corazón nuevo, una mente nueva, un nuevo ser es necesario. Los deseos, afectos, placeres y naturaleza pecaminosa deben ser crucificados en la cruz interna de la negación propia.

Hoy en día la ignorancia de la cristiandad acerca de la Luz es una de sus muchas serias deficiencias. Muy pocas de las 41,000 así llamadas sectas cristianas deficientes tiene alguna enseñanza, diálogo, o siquiera una idea acerca de la luz. Sin embargo, la luz fue fundamental para todos los profetas del Antiguo Testamento, para Jesús, para sus discípulos, sus apóstoles, toda la iglesia primitiva, y los primeros cuáqueros. Sin tener ni una sola escritura, Job y sus amigos tenían más conocimiento de la luz que toda la cristiandad de hoy en día. La luz es otra manifestación del Espíritu, la Verdad, la Voz del Señor, o la gracia de Dios. Los escritos de Fox apoyan la necesidad de la manifestación de la luz, para lo cual hemos citado y conectado una amplia cantidad de evidencia de las escrituras para su consideración.

Este documento de Fox es una explicación extensa de como se recibe la salvación por medio de la luz cuando uno es completamente iluminado, para caminar en la dimensión celestial por la Luz de Dios, en vez de la luz natural del sol o de la luna. Él explica que todo el mundo está en la oscuridad, pero que cada hombre tiene una porción de luz "encadenada" en su interior—Cristo, la vida, que es la luz de los hombres, y que ilumina a todo hombre que viene al mundo. Él explica que hasta que la luz sea vivificada en la persona, no se puede entender ni oír el verdadero evangelio de Cristo; lo cual es una promesa de libertad del pecado, pureza, unión con Dios y con Cristo, para caminar en la luz de Dios en su luz, y entrada al reino del cielo, mientras estamos en la tierra, y después para siempre.

Este movimiento de la luz ocurre al oír la palabra viva de Dios en el interior, hablándole; al oír al Espíritu Santo convencerlo, condenarlo y juzgarlo; y hacerle caso a la gracia (el amor de Dios) que le enseña a negar la piedad y los deseos mundanos, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo.

Antes de que usted pueda ver a Cristo en la Luz, usted debe oír y obedecer la palabra de Dios, pronunciada por la boca de Dios. Como Pedro declaró tan bien:

Esto ha venido a confirmarnos la palabra de los profetas,
a la cual ustedes hacen bien en prestar atención,
como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro,
hasta que despunte el día y salga el lucero de la mañana en sus corazones.
2 Pedro 1:19

Ustedes pueden leer la Biblia continuamente, y nunca verán al lucero de la mañana que se levanta en sus corazones; pero si ustedes diariamente oyen la palabra viva, la escuchan y la obedecen—el día despunta y el lucero de la mañana [la luz] saldrá en sus corazones.

En cuanto a ustedes, la unción que de él recibieron
permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe.
Esa unción es auténtica —no es falsa— y les enseña todas las cosas.
Permanezcan en él, tal y como él les enseñó. 1 Juan 2:27

La palabra viva, y la luz, y el Espíritu de la Verdad, y el Espíritu Santo, y la gracia, todos son de Cristo, nuestro único Maestro. Pero estar completamente iluminado, llegar a ser un hijo de la luz, llegar a ser una luz, en unión total con Cristo que es la Luz—es el paso final de la salvación. Este documento explica completamente este misterio, proveyendo cientos de escrituras como apoyo.

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El prólogo de Eduardo Burrough

Oh Tierra, el testimonio es verdadero y eterno, que Dios ha dado del hijo, y el que el hijo ha dado del Padre, y que permanece para siempre; el testimonio de la vida en todos los que creen, y el testimonio de la muerte para todos los que no creen, acerca de la luz del mundo, que ilumina a todo hombre que viene al mundo; entrar a la vida eterna, o por la condenación a la destrucción. Todo el que se aleje de la luz del hijo de Dios en su interior, va hacia el error, y hacia el camino de la perdición; pero todo el que camina en la luz, no tropieza, porque ve la luz de este mundo, Cristo Jesús, el autor y consumador de nuestra fe, y no hay otro salvador aparte de aquel que era, que es, y que ha de venir, la luz del mundo. Aquel que predica de un Cristo en quien pueden creer para salvación, que no haya iluminado a todo hombre con la luz verdadera, predica de un Cristo falso, y no el Cristo del cual testificaron los profetas y Juan testificaron, y del cual los apóstoles testificaron. De modo que esta es la verdad del Señor Dios, no hay ningún otro nombre dado para salvación, sino el nombre de Jesús; ni tampoco hay otro Jesucristo, sino aquel que ilumina a cada hombre que viene al mundo con la luz verdadera; y a menos que este Cristo Jesús sea revelado por el espíritu del Padre en el interior, la salvación no es recibida. Por lo tanto, todos ustedes amigos que han recibido el testimonio de la luz del Hijo de Dios en su interior, y que han creído en el testimonio del Padre, y el del Hijo, permanezcan fieles a la palabra de ese testimonio, y moren en ella, y caminen en ella hacia el Padre de la luz y de la vida. Este es el poder de Dios, en el cual ustedes serán guardados hasta el día de la salvación. Este es el poder de Dios que los guardará de toda injusticia, y de la condenación. Si alguien se aleja de la luz, se va hacia el mal, y se aleja de la Verdad. Aquellas personas darán testimonio de su propia vergüenza y condenación, ante la vista de Dios, y todos sus hijos. Porque este es el mensaje que era, y es: que Dios es luz, y en él no hay tinieblas. Todos los que moran en la luz, tienen morada su en Dios, y ellos tienen un refugio en el día de la tormenta; y aquellos que moran en la luz, son edificados sobre la roca, y no pueden ser movidos, porque aquel que es movido o sacudido, se aleja de la luz, y así de su fortaleza, y del poder de Dios, y pierde la paz y el gozo de la presencia de Dios. Porque la luz es el ojo por el cual se ve y se siente la presencia de Dios. Todos los que alguna vez llegan al conocimiento de Dios, deben reconocer la luz con la cual Cristo los ha iluminado a todos, porque no hay ningún otro camino hacia el Padre de vida. Este es el testimonio, que en el poder del Señor ha nacido y ha sido dado a todas las naciones por sus siervos; y el día de su visitación está sobre ustedes, naciones y pueblos. Previamente el Padre ha obrado, y el hijo a obrado, y la voz de la sabiduría ha sido oída, pero viene la noche cuando nadie puede trabajar, y todos los que no han recibido el testimonio que Dios ha dado con respecto a su hijo, y todo los que se alejan del testimonio de la luz en su interior, y no continúan en ella hasta el fin, ellos deben ser entregados para completar la medida de su iniquidad, y a correr su carrera en el camino de la perdición, hasta que ellos estén sellados en el hoyo de la oscuridad y la condenación, donde no hay arrepentimiento; y el Señor Dios Todopoderoso está libre de toda su sangre, y su sangre está sobre sus propias cabezas para siempre, porque ellos odian la luz, y no creen en ella, ni continúan hasta el fin, para caminar en ella. Y este es el testimonio que me es dado, para testificar, que no es de este mundo, sino un siervo de él, cuyo testimonio nunca cambia, el cual es luz.

Londres, el día primero del undécimo mes, del año 1656.

Eduardo Burrough

 

Con respecto a la Luz

- por Jorge Fox

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Aquí ustedes pueden percibir aquellos que están en la vida, y distinguir entre aquellos que caminan en la luz, los convertidos, y aquellos en quienes la luz brilla en la oscuridad, que no están convertidos, que están en un estado de oscuridad; y el estado de los apóstoles que predican al mundo, y los judíos que no están convertidos; y el estado de los apóstoles que le escriben a los que estaban convertidos, los creyentes; y el estado de aquellos que se oponían a la verdad, que estaban fuera de la luz, como ustedes ven en los judíos que profesaron las escrituras de verdad, declararon por el Espíritu de la Verdad, mientras ellos mismos estaban fuera del Espíritu. Ellos no conocieron a Cristo, la luz, el fin de todos los hombres santos de Dios, sus palabras y sus escritos, y el fin de todos los tipos, y sombras, y figuras. Él, Cristo Jesús, de quien testificaron todos los hombres santos de Dios y profetas del Señor Dios.

A todos ustedes que ahora son llamados cristianos, y que no creen en la luz que ilumina a todo hombre que viene al mundo, y sin embargo profesan creen en las escrituras; ustedes están en la misma naturaleza en la que estaban los judíos, porque ellos profesaron las escrituras, pero no creyeron en la luz que ilumina a todos los que vienen al mundo, Cristo Jesús. De modo que ustedes y los judíos están unidos en profesar las escrituras en palabras, pero no creen en la luz, y ambos están fuera del pacto. De modo que ustedes no pueden convertir a los judíos, [o a nadie más] porque convertirlos a ellos es llevarlos hacia el pacto con Dios. Quien sea que los lleve hacia el pacto con Dios, debe estar en la luz, y creer en la luz, que ilumina a cada hombre que viene al mundo, para que por medio de ella todos los hombres puedan creer, porque Dios dijo que Él la da como pacto de luz. Dios habló por medio de su profeta antes de que Cristo viniera, para poner fin a todos los tipos y sombras; él lo dio para el Pacto de luz a los gentiles, para iluminarlos, y hace un pacto nuevo con la casa de Israel, y la casa de Judá. Tomen nota, Cristo, la luz, fue un nuevo pacto con la casa de Israel y Judá. De modo que aquellos que sostienen el primer pacto, y no vienen al nuevo, no están convertidos, porque están fuera de la luz; y tan fuera de la luz, que están fuera de la conversión. Él da a Cristo por pacto de luz a los gentiles, para iluminarlos. De modo que si los gentiles están en la luz en el pacto, y los judíos están en la luz en el pacto, tanto los gentiles como los judíos son uno con el Padre. Esto derriba la muralla que separa a los judíos de los gentiles, y los lleva a ser uno con el pacto de la luz, o a que ambos estén fuera del pacto de la luz. Para medir a los judíos y a los gentiles fuera de la luz, fuera del pacto, los gentiles juzgarán a los judíos, y para convertir su circuncisión en incircuncisión; porque los judíos tienen la ley de Dios, y se les ha mandado a hacer tales cosas de acuerdo a la ley, pero no las hicieron. Sin embargo los gentiles hacían naturalmente las cosas contenidas en la Ley, y mostraron que tenían la ley escrita en sus corazones sin un mandamiento externo; y así era con la naturaleza del hombre. Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se los manifestó, y cuando actuaron contrario a ello, se dieron cuenta que los juicios de Dios cayeron sobre ellos. De modo que los judíos tenían la ley en la letra, [las escrituras] y eran transgresores de la ley exteriormente, actuando de manera contraria a aquello que es de Dios dentro de ellos; y los gentiles que actuaron de manera contraria a aquello que es de Dios en ellos, cumplieron la ley. Esto juzgó a los judíos. De modo que uno era un mandamiento en el tiempo, y el otro no era un mandamiento, sino que él lo hacía por naturaleza, y así de acuerdo al hijo natural del apóstol.

Comentario del editor del sitio: La primera parte del ministerio de Cristo fue para los judíos. Cristo no trató de alcanzar a los gentiles mientras caminaba sobre la tierra como un hombre. Por lo tanto, el hecho de que Dios entregó a Cristo como una luz a los gentiles, para salvación hasta los confines de la tierra, prueba que la obra de Cristo continúa dentro de cada hombre, que es la luz dentro de cada hombre; de modo que los gentiles vendrán a su luz. Así como Dios dio a Jesús a los judíos como un hombre para que caminara sobre la tierra, para ser aceptado o rechazado por los judíos de ese tiempo; así Dios da la luz a todos los hombres, para ser aceptada o rechazada.

De modo que ustedes que tropiezan, y dicen que Cristo Jesús no ilumina a cada uno que viene al mundo, para que todos los hombres puedan creer; tomen nota, Dios dijo que él lo daría por luz como un pacto para iluminar a los gentiles, y aquellos que eran llamados paganos. Y Dios dijo que Él haría un nuevo pacto con la casa de Israel. Éstos eran llamados el pueblo de Dios, y Cristo era este pacto de luz para los judíos, y para los gentiles; y ni los judíos que no creían en su pacto, ni los gentiles, estaban convertidos. Juan el bautista era un hombre enviado por Dios para dar testimonio de la luz verdadera; él dijo que no era la luz, sino que dijo: Esta es la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene al mundo, y en Cristo está la vida, y la vida es la luz de los hombres. Tomen nota, la luz de los hombres, y la luz resplandeció en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla. Este es aquel que estaba en el mundo, y el mundo no lo reconoció, aunque todas las cosas fueron creados por él; y este era aquel de quien Juan vino para testificar, para que todos los hombres puedan creer por medio de él. Esta es la luz verdadera que ilumina a todos los hombres que vienen al mundo, y esta luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no lo sabe.

Ahora tomen nota, la luz está allí. ¿Qué? ¿Acaso resplandece en la oscuridad, y sin embargo la oscuridad no la puede extinguir? ¿No es éste el estado en el cual el mundo no lo conoció, y los fariseos no lo conocieron, aunque el reino del cielo estaba dentro de ellos, Lucas 17:21? Y la luz resplandeció en la oscuridad, y la oscuridad no pudo extinguirla; éste es el estado no convertido. De modo que él vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron; la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la pueden extinguir. Porque antes ustedes eran oscuridad, dijo el apóstol, Efe 5:8., pero ahora ustedes son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz. Ahora, tomen nota, antes era tiempo de oscuridad, pero ahora ellos son la luz del Señor. Ahora, aquí estaban los convertidos y los no convertidos.

Ellos no debían tener comunión con las obras infructuosas de la oscuridad. La luz resplandece en la oscuridad, aunque la oscuridad no la puede extinguir, y ustedes una vez fueron oscuridad, y la luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no la puede extinguir; esto es lo que define el estado no convertido, y el estado convertido.

Dios ha mandado que la luz brille en la oscuridad, y ha brillado en nuestros corazones, para dar la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. Ahora, tomen nota, aquí está la luz que resplandece de la oscuridad. Dios ha mandado que resplandezca de la oscuridad. ¿Qué? ¿Acaso no estaba allí antes? Ahora ha aparecido; antes estaba en la oscuridad, la luz resplandecía en la oscuridad, y Dios ha mandado que resplandezca de la oscuridad, y antes ustedes eran oscuridad, pero ahora son la luz del Señor, y esta luz que resplandece en el corazón, nos da la luz del conocimiento de la gloria de Dios; éste es el estado convertido. Ahora, cuando la luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no puede extinguirla, ese es el estado no convertido, 2 Cor 4:4-6, Juan 1:5.

El apóstol fue enviado para convertir a la gente de las tinieblas hacia la luz, del poder de Satanás hacia Dios. Ahora, éste era el estado donde se les predicaba a ellos mientras estaban en la oscuridad, a quienes el Dios de este mundo había cegado. Ellos predicaron de tal manera que la luz del evangelio glorioso de Cristo resplandeciera en ellos. Noten, replandeciera en ellos. Por lo tanto, el dios del mundo ha cegado sus mentes, y para ellos el evangelio está escondido. Porque las tinieblas no pueden extinguir la luz, mientras el dios del mundo ha cegado sus mentes. Por lo tanto el apóstol fue enviado a convertirlos de las tinieblas a la luz, la luz que resplandece en la oscuridad. De manera que el dios de este mundo los ha cegado, para que la luz del glorioso evangelio no resplandezca en ellos. Ahora, cuando ésta brilla en el corazón, da el conocimiento de la gloria de Dios, de donde proviene. Y cuando ésta brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la pueden extinguir, el dios de este mundo ha cegado la mente, y para los tales el evangelio está escondido, el cual es el poder de Dios; y la luz del evangelio glorioso no puede ser extinguida, que es la imagen de Dios; y no resplandece en ellos, para darles la luz del conocimiento de Dios. Ahora, a medida que los tales son llevados hacia la luz, los ojos se abren, y éstos salen de las tinieblas; y éstos salen del poder de Satanás, el dios de este mundo, que ha cegado sus ojos, y la luz del evangelio glorioso resplandece en ellos, para darles la luz del conocimiento del la gloria de Dios. Para ellos el evangelio no está escondido, por la manifestación de la Verdad, recomendándonos a toda conciencia humana en la presencia de Dios. Ahora, éste es el estado que no se ha convertido de la oscuridad a la luz, y sus ojos no se han abierto; entonces el dios de este mundo los ha cegado. Los tales están en un estado no convertido. Para los que no están convertidos, el evangelio está escondido, aunque la luz brilla en la oscuridad, y el dios de este mundo ciega sus mentes. De modo que éste es el tiempo en el cual aquellos que están en las tinieblas no se han alejado todavía de las tinieblas, y la oscuridad no extingue la luz. Ahora, cuando Dios manda a que la luz resplandezca de la oscuridad, (noten, de la oscuridad), ellos llegan a convertirse de las tinieblas a la luz, los tales testifican de la conversión, y la imagen de Dios resplandece en ellos. Pero en los otros, las tinieblas no pueden extinguirla, Hechos 26:18. Que Cristo debía padecer y resucitar, y anunciar la luz al pueblo, y a los gentiles: ésta era la confesión del apóstol ante los paganos. Cuando Pablo confesó la luz y dijo que había sido enviado para convertir a la gente de las tinieblas a la luz, los gobernantes paganos pensaron que él estaba loco. Ahora, la luz resplandece en las tinieblas, dijo Juan, y el apóstol le dijo a los convertidos que ellos en otro tiempo estaban en las tinieblas. Aquellos que todavía debían ser convertidos de las tinieblas a la luz, eran los no convertidos. Pero cuando Dios manda a que la luz brille de las tinieblas, para dar la luz del conocimiento de Dios, éstos son los convertidos. Aquí está la luz resplandeciendo de la oscuridad. De modo que todos ustedes que no ven la luz, que ilumina a todos los que vienen al mundo, la cual resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no pueden extinguirla, donde la luz brilla de las tinieblas, y se da la luz del conocimiento de la gloria de Dios; ustedes que no ven esto, todavía están en las tinieblas, las cuales no pueden extinguir la luz; y el dios de este mundo ha cegado sus mentes, y ustedes todavía están en el estado no convertido, y el dios de este mundo todavía ha cegado sus mentes, para impedir que la luz del evangelio glorioso de Cristo resplandezca en ustedes, cuya luz ilumina a cada hombre que viene al mundo.

¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? Es un yugo desigual, 1 Cor 6:14. Porque la luz nos lleva a tener compañerismo con Dios, comunión con Dios, pero las tinieblas no pueden extinguirla. Por lo tanto el apóstol, que fue enviado a convertir a la gente de la oscuridad hacia la luz, advirtió tanto a los pequeños como a los grandes, lo que hizo que los gobernantes paganos pensaran que él estaba loco, para convertir a la gente ahora de la oscuridad a la luz, y a profesar que la luz es igual ahora que en ese entonces. Aquellos que están perplejos, y piensan que aquellos que les hablan de la luz, han perdido la cabeza [están locos], sus ojos todavía no se han abierto. De modo que sus ojos deben ser abiertos antes de que ustedes vean la luz. Por lo tanto, aquel que cree en la luz, no morará en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Tomen nota, allí la luz brilla en la oscuridad, pero aquel que cree en la luz, no morará allí; sino que tendrá la luz de la vida. De modo que si algún hombre anda en la noche, tropieza, porque no hay luz en él, en aquel que anda en la noche. Note que él camina en las tinieblas, y es su tiempo de tinieblas, y éstos son aquellos que no ven a Cristo, la luz, que ilumina a cada hombre que viene al mundo, sin embargo la luz brilla en la oscuridad. No hay ninguna ocasión de tropiezo para aquel que camina en la luz; pero aquel que camina en la noche, este tropieza, porque no hay luz en él, porque está lejos de la luz, porque la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no pueden extinguirla.

Así ustedes pueden ver lo que no permanece en la verdad, sino que camina en la noche, no permaneciendo en la luz. El que camina en la noche se aleja de la luz, y odia la luz, porque sus obras son perversas, y no irá a la luz, porque la luz lo reprenderá, Juan 3:19-21.

De modo que mientras ustedes tienen la luz, caminen en la luz, para que la oscuridad no venga sobre ustedes; porque aquel que camina en las tinieblas, no sabe hacia donde va; y mientras ustedes tengan la luz, crean en la luz, para que puedan llegar a ser hijos de la luz, y así, creyendo en la luz, ustedes lleguen a ser hijos de la luz. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. Noten, si alguien cree en Cristo, la luz del mundo, esta persona debe salir de la oscuridad, y no debe permanecer allí. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad, 1 Juan 1:6, pero el que cree en la luz, no debe permanecer en las tinieblas, él viene a destruir la muerte, y ha traído la vida y la inmortalidad a la luz por medio del evangelio, que es el poder de Dios, 2 Tim 1:10; y el que ve esto, conoce a aquel que tiene inmortalidad, morando en la luz; ese es el estado convertido.

El apóstol dijo: Ustedes, en cambio, hermanos, no están en la oscuridad para que ese día los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son hijos de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad. 1 Tes 5:4-5. Noten que el apóstol dijo que ellos no estaban en la oscuridad, de modo que el día no debía sorprenderlos como un ladrón; y noten, cómo el día [del Señor] vendrá sobre aquellos que están en la oscuridad que no puede extinguir la luz; aquellos que están en el tiempo de la luz que brilla en la oscuridad, y la oscuridad no la puede extinguir, sobre los tales el día vendrá como un ladrón, [como un evento inesperado en la noche, lo cual resulta en una gran pérdida]. ¿Qué palabra es esta que está sobre aquellos que no son hijos de la luz, sino sobre aquellos que son tinieblas, donde la luz no es extinguida?

Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel. Tomen nota, esta es una luz para aquellos que son llamados paganos, y gloria para el pueblo de Dios, Lucas 2:32. Y así se puede ver el cumplimiento de los profetas, aquel que vio su salvación, vio la gloria de Israel, y la luz de los gentiles. Así hacen todos los que ven su salvación; ellos ven la luz [Cristo, Dios] que ilumina a todos los que vienen al mundo, la gloria de Israel, y la gloria de los gentiles. Ahora, Cristo le dijo a sus discípulos: Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas. No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Noten en qué condición estaban ellos cuando esto les fue dicho, cuando él les dijo no hay nada encubierto que no llegue a revelarse, ni nada escondido que no llegue a conocerse, Mat 10:26, y Cristo dijo: El ojo es la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz. Note, si su visión es clara; examínense a sí mismos, y vean si es así, Mat 6:22; pero si su visión está nublada, todo su ser estará en oscuridad. Noten, hay un lugar para aquello, si por lo tanto la luz que está en ustedes es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad! Tales personas están sirviendo a las riquezas, y al maestro contrario, [no al Señor]. Para los tales ésta es la distinción: ellos acumulan para sí tesoros en la tierra, donde la vista no es clara; y los tales ponen la luz por tinieblas, y tinieblas por luz. De modo que Cristo fue llamado príncipe de los demonios. De modo que la luz que estaba en ustedes era oscuridad, sin embargo Cristo les dijo que el reino de los cielos estaba dentro de ellos, y el reino de los cielos es luz; y Juan dijo: la luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no la puede extinguir; y el apóstol dijo: Dios ha mandado a la luz para que brille de la oscuridad; de modo que la luz extingue la oscuridad, y da la luz del conocimiento de Dios, y el pueblo de Dios que habitaba en la oscuridad, ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas la luz ha resplandecido, Mat 4:16. Estos era el estado no convertido, y el estado convertido: cuando ellos habitaron en la oscuridad, y la sombra de la muerte, estos eran los no convertidos; pero en aquellos que estaban convertidos, la luz había resplandecido, pero la oscuridad no podía extinguirla, excepto en aquellos que habían venido a testificar del día del que habló Zacarías, cuando no habrá luz clara ni oscura, pero en la tarde habrá luz. Este es el día cuando fluirá agua viva desde Jerusalén, Zac 14:8, que ve aquello que vio Habacuc, Hab 3:4, la gloria del Señor cubrió la tierra, cuya gloria fue su alabanza, su brillo era como una luz, y los juicios del Señor Dios y su Hijo, son como el relámpago fulminante, Oseas 6:5, para aquellos que actúan contrarios a la luz. Dios, que es luz, su juicios son de acuerdo a la luz, y son uno con la luz, y él responde a la luz en cada uno. En Lam 3:2, Jeremías vio cuando él fue apartado de las tinieblas hacia la luz, de modo que hay un tiempo en la oscuridad, y un tiempo fuera de la oscuridad, pero él vio cada condición. Aquellos que están bajo aquello que fue transgredido, provocan al Señor a la ira. A los que transgreden los caminos del Señor, el Señor dijo que quitaría la luz de la lámpara, Jer 25:8-10; pero aquellos que oyen la palabra del Señor, ellos llegan a testificar del estado en el cual no necesitarán la luz del sol, o la luz de la luna, ni la luz de una lámpara. Pero aquellos que transgreden la palabra del Señor, no tendrán la luz de una lámpara. De modo que si ellos no hablan de acuerdo a esta palabra con respecto a la ley y el testimonio, es porque no les ha amanecido. Noten cómo ellos pueden hacer esto, cuando han transgredido, y aman las tinieblas más que a la luz, y se han alejado de ella. Y así se han alejado del testimonio, que es el Espíritu de Profecía, el cual es el testimonio de Jesús. Ellos no hablan de acuerdo a la palabra, que es luz en ellos. Por lo tanto aquellos que se han alejado de la palabra, se han alejado de la luz, y cuando la palabra es transgredida, la luz los condena. Porque la luz viene de la palabra, Cristo, cuyo nombre es la palabra de Dios, que ilumina a cada hombre que viene al mundo. La ley es luz, y éste es el estado de las tinieblas, donde no hay luz en ellos, quienes no pueden extinguir la luz, quienes están en la transgresión, y hay un lugar para que entre el espíritu de los muertos.

Ahora, si ustedes dicen que la letra [las escrituras] es el testimonio, y la letra es la ley, Isaías 7, entonces, como fue interpretado por los fariseos, la ley permaneció en contra de Cristo, quien es la luz; porque se suponía que ellos tenían la ley, (si la letra es realmente la ley); y si la ley es la palabra, aún así ellos permanecieron en contra de Cristo, quien es la luz [y la palabra], la cual tiene las palabras de la ley. Porque, tomen nota, aquellos que han trasgredido la luz, la cual es la ley, se han alejado del testimonio, y se han alejado de la luz, y no hay luz en ellos. Así eran los fariseos, quienes profesaron las escrituras, y no creyeron en la luz cuando había venido. Y la luz resplandece en las tinieblas, pero las tinieblas no la pueden extinguir. Hay algunos que están muertos en sus transgresiones y pecados, quienes antes de la conversión, deben ser vivificados.

De modo que el pueblo que andaba en la oscuridad, ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas la luz ha resplandecido. Yo digo que los que han transgredido, que estaban lejos de la ley y el testimonio, llamaron a las tinieblas luz, y pusieron la luz por las tinieblas; estas eran las tinieblas que no podían extinguir a la luz en la transgresión, ahora con la luz éstas fueron extinguidas. El profeta [Isaías] comprendió a aquellos que no estaban en la luz, y aquellos que no hablaron de acuerdo a la Palabra. Ellos no hablaron de acuerdo a Cristo, y el Profeta dijo de ellos que Dios los constituyó como pacto de luz a los gentiles, para abrir los ojos de los ciegos, y para librar de la cárcel a los presos, y del calabozo a los que habitan en tinieblas. Noten esto: los prisioneros deben salir de la prisión para ir hacia el pacto con Dios. ¿Acaso la luz no sale aquí para brillar de las tinieblas, donde sale el prisionero, y él no está en las tinieblas hasta entonces? Por mucho tiempo he guardado silencio, y he estado callado. Conduciré a los ciegos por caminos desconocidos, y los guiaré por senderos inexplorados. Convertiré en luz las tinieblas. Ahora, ustedes que son ciegos no pueden extinguir la luz. Tales personas están en contra del pacto de Dios, y esos ciegos no pueden verlo; pero el Señor Dios ha venido a ellos, para convertir las tinieblas en luz, y para llevarlos por caminos desconocidos, Isa. 42:16. Además, dijo el Señor, la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol como la luz de siete días enteros, Isa 30:26. Y el Señor dijo: No es gran cosa que seas mi siervo, ni que restaures a las tribus de Jacob, ni que hagas volver a los de Israel. Note, para restaurarlos, éste es el pacto con Dios. Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra: Noten, ahora ustedes que dicen que él no ilumina a cada hombre que viene al mundo, ustedes no ven la salvación hasta los confines de la tierra; Isa. 49:6, Quién entre ustedes teme al Señor, y obedece la voz de su siervo, que camina en la oscuridad, y no tiene un rayo de luz. Noten que dice, que camina en la oscuridad, no tiene luz, mientras camina en la oscuridad, qué luz tiene allí, que confíe en el nombre del Señor, y dependa [mantenga su mente] en Dios; entonces él permanece [mantiene su mente] en la luz, pero si camina en la oscuridad, se aleja de la luz; y aquel que teme al Señor, y obedece la voz de su siervo, será guiado de la oscuridad hacia la luz, Isa. 50, y encontrarán ayuda en Dios. Pero aquellos que caminan en la oscuridad, se alejan de la luz y el temor de Dios, y no permanecen [mantienen sus mentes] en el Señor, y no llegan a tener la luz; porque la oscuridad no puede extinguirla, aunque la luz resplandece en la oscuridad, sin embargo la oscuridad no puede extinguirla. Y tienen luz por tinieblas, y tinieblas por luz, que es extinguida por la luz, la cual alcanza a la luz que resplandece en la oscuridad.

Las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos: Noten que dice cubren; y la luz brilla en la oscuridad, pero el Señor se levantará sobre ti, y su gloria se manifestará en ti. Las naciones serán guiadas por tu luz: ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!; entonces tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu luz; tu justicia te abrirá el camino, y el sol ya no será tu luz durante el día, ni con su resplandor te alumbrará la luna, porque el Señor será tu luz eterna, Isa 60:19. Esta es la conversión, tu luz se levanta en la oscuridad, y tu noche será como el mediodía. Lean acerca de esta condición, aquí está la conversión otra vez, Isa. 58:10 y aquellos que salen de la esclavitud, del cautiverio, de la transgresión, el Señor los ha iluminado, y les ha dado un lugar seguro en su santuario. Noten que dice un lugar seguro, algo fijo. Noten, y lean lo que es un lugar seguro.

Pero la oscuridad cubre aquellos que están en el cautiverio, la transgresión, y la esclavitud; por lo tanto la luz brilla, y la oscuridad no la puede extinguir. Tú das la victoria a los humildes, pero humillas a los altaneros. Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas. Noten que mientras los humildes son salvos, los altaneros son humillados, la lámpara es encendida, y las tinieblas son iluminadas. Noten, las tinieblas son iluminadas, esa luz está sobre ella, Sal 18. Ellos miraron al Señor, y hacia él, y fueron iluminados. Noten, a medida que miramos al Señor, somos iluminados, sí, lo cual hace brillar el rostro, Sal 34. Pero al mirar lejos del Señor, y al alejarse de la luz, y al odiarla, la persona se va hacia la oscuridad, y allí tropieza, aún cuando es mediodía. Ellos tropezaban cuando Cristo estaba entre ellos, los fariseos, los escribas, los judíos, que tenían las escrituras, pero eran tinieblas, y estaban en las tinieblas, y la luz brillaba sobre ellos, pero ellos no podían extinguirlas, y el reino de los cielos estaba entre ellos, pero ellos estaban esperando su venida: Helo aquí, o helo allá; creyendo que el reino sería como el de David, de acuerdo a la carne. Cristo vino y dijo que su relámpago ilumina al mundo, y la tierra lo ve y se estremece. Noten que dice: ilumina al mundo; ustedes dirán que él ilumina a los santos, pero su luz también ilumina al mundo, y la tierra lo vio y se estremeció, Salmo 97.

Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche. Note, para los que estuvieran en la noche, había fuego para darles en la noche en el cual podían estar, por medio del cual podían estar en el Señor, el cual era para el pueblo de Israel, que tenía las figuras de la sustancia eterna, es decir, Cristo Jesús, la exposición de tus palabras alumbra. Note, la exposición de las palabras de Dios, nos alumbra; son palabras verdaderas. Pero los fariseos tenían las palabras, sin embargo tenían una mente que transgredía. Y ellos odiaron la luz, que era Cristo; porque ellos habían recibido las palabras de otros. Sin embargo, la exposición de las palabras recibidas de Dios, nos alumbra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí; tome nota de esto, ni las tinieblas serían oscuras para ti, y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz! Sal 139.

Ustedes son la luz del mundo, dijo Cristo, quien también dijo que él era la luz del mundo. Él dijo que sus discípulos eran la luz del mundo. Note: la luz del mundo; una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo. Así, ellos responden a la luz con la cual es iluminado cada hombre, que son la luz del mundo, la cual los hace glorificar a su padre que está en el cielo. Cristo dijo: No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento, Mat 5:17.

La senda de los justos se asemeja a los primeros albores de la aurora: Pero el camino de los malvados es como la más densa oscuridad; ¡ni siquiera saben con qué tropiezan! Pro 4:18-19. La luz de los justos brilla radiante, pero la lámpara de los impíos será apagada: Noten, él se aleja de aquel que odia la luz y transgrede y no habita en ella, y no tiene a Dios, Pro13.

Algo en común tienen el pobre y el opresor: a los dos el Señor les ha dado la vista. Ahora, tome nota, así son iluminados tanto el pobre como el opresor, pero aquel que hace lo malo, se aleja de la luz, y no se acerca a ella, porque sus obras son malignas, y esta es su condenación. Muchos de ustedes que dicen que el hombre malo no es iluminado, y que el opresor no es iluminado; están negando las escrituras, Pro 29.

Yo les digo que la sabiduría aventaja a la necedad, como la luz a las tinieblas, Ecl 2. Note, y conozca esta luz, y conozca esta sabiduría, que aventaja a la necedad y las tinieblas, y las comprende, lo cual nos da a conocer la salvación de Cristo Jesús, la luz del mundo, que ilumina a cada hombre que viene al mundo, el pacto de Dios a los judíos y los gentiles, y la salvación hasta los confines de la tierra. De modo que el que cree en la luz no andará en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, y aquel que cree en la luz, llegará a ser un hijo de la luz, y Cristo, el salvador del mundo, ilumina a cada hombre que viene al mundo. Esta luz que proviene de él permitirá que cada hombre vea su salvación, quien al creer en la luz, les da el derecho de llegar a ser hijo de Dios, pero si odia la luz, ésta es su condenación. Él ilumina a todos los hombres que vienen al mundo, para que todos puedan creer que éste es su fin, pero aquel que no cree es condenado, y ésta es su condenación: la luz; esta luz que ha venido al mundo. Note, ha venido al mundo; él no dice que sólo en sus santos, y los hombres aman las tinieblas más que la luz. Note, el hombre que está en las tinieblas está en el mundo, y odia la luz, y hace el mal, y no se acerca a la luz, para que sus obras no sean reprobadas, pero aquel que practica al verdad se acerca a la luz para que sus obras puedan ser manifestadas, que son obradas en Dios. Ahora, aquel ama las tinieblas, porque sus obras son malas, y todo el que hace el mal, odia la luz, y no se acerca a la luz, para que sus obras no sean reprobadas. Noten, éstos son del mundo, ¿y acaso tienen esto la luz? Sí; de otra manera ¿cómo sabrían que sus obras son malas? Ellos no se acercan a la luz, porque la luz los reprueba. Por lo tanto, los hombres aman las tinieblas más que a la luz; porque todos los que hacen el mal, odian la luz, y ésta es su condenación; la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo, dijo Juan. Él no dice a cada santo que viene al mundo, sino a cada hombre.

La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no la puede extinguir. Ahora el apóstol le escribe a los Corintios, y les dice: Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. Éstos estaban atribulados en todo, y tenían este tesoro en vasijas de barro, y el sublime poder de Dios en ellos, el cual no era de este mundo. Aquel que le dijo a los corintios que el fin del mundo había venido no era de este mundo. De modo que este era un estado convertido.

Y así él ha iluminado a cada uno que viene al mundo, para que todos puedan creer, y el que no cree, ya está condenado, pero aquellos que lo reciben, tienen potestad de llegar a ser hijos de Dios. Juan [el bautista] era una lámpara encendida y brillante, y ustedes decidieron disfrutar de su luz por algún tiempo. Pero Cristo tenía un testigo mayor que Juan. [Sin embargo los fariseos] recibieron honor de los hombres; pero Cristo no [buscó ni] aceptó la gloria de los hombres. Cristo, la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo, y la luz por la cual ellos son iluminados, no recibe honor de los hombres. Jesucristo, quien ilumina a cada hombre que viene al mundo, dijo que los profetas habían profetizado que Dios le daría por pacto de luz a los gentiles, y un nuevo pacto a la casa de Israel, y salvación hasta los confines de la tierra. Juan [el bautista] fue enviado como testigo para dar luz, y dijo que Cristo era la luz verdadera que ilumina a cada todo ser humano que viene al mundo. Cuando Cristo Jesús, el pacto de luz para los gentiles, y la gloria de Israel, vino a este mundo, él dijo: Yo soy la luz que ha venido al mundo, para que todo el que crea en mí no viva en tinieblas, sino que tenga la luz de la vida, Juan 8:12. Ahora, aquel que no sigue a la luz, mora en las tinieblas. Aquellos escudriñaban las escrituras, y pensaban que en ellas tenían la vida eterna, y no querían acercarse a Cristo, quien es la vida; ellos no tenían la palabra de Dios morando en ellos, y nunca oyeron la voz del Padre, ni vieron su figura. Estos eran los que profesaban las escrituras, pero estaban en la transgresión de la vida que había dado las escrituras; y Juan le escribió a los convertidos, y les dijo que la oscuridad se había desvanecido, y ya brilla la luz verdadera. Noten, éste era el tiempo cuando estaban en la oscuridad, en el estado no convertido; y el tiempo cuando la luz brilló de la oscuridad en el estado convertido: El que afirma que está en la luz, pero odia a su hermano, todavía está en la oscuridad. El que odia la luz, está en la oscuridad; fuera de la luz, fuera del pacto, en la enemistad. El que ama a su hermano permanece en la luz, y no hay nada en su vida que lo haga tropezar. Pero el que odia a su hermano está en la oscuridad y en ella vive, y no sabe a dónde va porque la oscuridad no lo deja ver. 1 Juan 2:9-11. Y éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad, 1 Juan 1:5-6.

El apóstol Pedro les dice que ellos son un real sacerdocio, que eran un linaje escogido, una nación santa, un pueblo peculiar, que fueron llamados de las tinieblas hacia la luz admirable. 1 Ped 2:9-10. Note que dice, de las tinieblas. Hubo un tiempo cuando ellos estaban en las tinieblas, cuando la luz brillaba en la oscuridad. Mientras ellos estaban en la oscuridad, ellos no podían mostrar sus frutos para alabanza y gloria de Dios, hasta que fueron llamados de las tinieblas hacia la luz, la cual no puede extinguir la oscuridad. De modo que aquellos que están tropezando con la luz que ilumina a todo hombre que viene al mundo, están tropezando con toda buena dádiva y don perfecto, que descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras, Sant. 1:17. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos la armadura de la luz; la luz es la armadura, aquello que manifiesta las obras de las tinieblas y de la noche, es la luz, y eso es la armadura, Rom 13:12.

Los judíos estuvieron en contra de la luz cuando los apóstoles predicaron a Cristo Jesús, por lo tanto él le dijo a aquellos que tenían las escrituras, para mostrarles lo que los profetas habían dicho: Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra, Hechos 13. Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron. Ahora los profesantes* de esta era, que luchaban en contra de la luz, estaban luchando en contra de la salvación, porque lo mismo que es luz para los paganos, es salvación hasta los confines de la tierra; y Cristo le dijo a los fariseos: Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad.

*Los profesantes eran todas las personas que declaraban (profesaban) una creencia en las escrituras y en Jesús como el Hijo de Dios.

Ahora, los fariseos no reconocieron a Cristo, que era la luz, de modo que ellos estaban en el estado del que habla Isaías: que ponen luz por tinieblas, y tinieblas por luz; y del cual habla Juan: esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla. Sin embargo nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. Ellos debían encender la lámpara, Exo 25, Num 8. Aarón debía encender la lámpara, las siete lámparas debían alumbrar en frente de candelabro, y Cristo dijo: estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas. Tomen nota de la sustancia, Lucas 12. Los filisteos intentaron apagar la luz de Israel, como lo hacen hoy los que están en la misma naturaleza; e hicieron guerra en contra de ella, 2 Sam. 21. El Señor le había prometido una luz a su pueblo, 2 Reyes 8, la cual los impíos odian, y ¿por qué se le da luz al que sufre, dijo Job? Ahora, aquel que está sufriendo, se le ha dado luz, ustedes lo pueden ver, Job 3:20, y por qué se le da luz a aquel cuyo destino está escondido, para sacar lo escondido hacia los caminos de Dios; es el camino, y por lo tanto, le es dado a él, y por lo tanto, su camino está escondido: una tierra de las tinieblas, y de sombras de muerte, sin orden, donde la luz es como las tinieblas en esa tierra, y es en esto, que está tropezando, Job 10:21-22. Ellos andan a tientas en la oscuridad sin luz, quienes la odian, pero Dios descubre las cosas profundas de la oscuridad, y trae hacia la luz la sombra de muerte, Job 12:22-25. Y Bildad dijo, la lámpara de los malvados se apagará; la luz se oscurecerá en su tienda, y se apagará sobre él su lámpara, y él será echado de la luz a las tinieblas, y echado fuera del mundo. Job le contestó: ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma? Y él les dijo que ellos lo habían reprochado; diciendo que la luz que sale de él, condena sacando del mundo eterno, y él va hacia el mundo de la maldad, y sobre quien no se levanta la luz, dijo Bildad, Job 25. Job dijo: el Señor trae a la luz las cosas ocultas.

Ahora, todos los que llegan a conocer aquello que ha estado escondido, salen a la luz; ustedes comprenderán lo que ha estado en la prisión, y comprenderán lo que él quiso decir cuando dijo: y por su luz podía andar entre tinieblas. Tomen nota, por su luz podía andar entre las tinieblas, a través de ellas. De modo que así brilla la luz en la oscuridad, y la luz brilla de la oscuridad, y nos guía a través de ella, para sacar su alma del hoyo, para que sea alumbrada con la luz de los vivos, Job 33:30. Y su luz es hasta los confines de la tierra; los malvados son privados de su luz, y es quebrantado su altanero brazo.

David dijo: el Señor es mi luz y mi salvación, y mi Dios ilumina mis ojos; ahora, aquel que es la salvación, es la luz, porque en ti está la fuente de la vida, y en tu luz podemos ver la luz, Sal 36:9. Él hará que tu justicia resplandezca como el alba; y tu justa causa como el sol del mediodía. Noten: Justicia, Juicio, Luz. La luz se esparce sobre los justos, y la alegría sobre los rectos de corazón, pero es condenación para los malvados, Sal 97. Sobre los rectos se levanta la luz en la oscuridad, e ilumina, y esta es la luz que da la luz del conocimiento de la gloria de Dios. Esto habla de un tiempo fuera de la oscuridad, unido a la luz; y aquellos que están unidos a ella, son uno con la luz. Así también son aquellos que están unidos al Señor, un Espíritu. Dios nos ha mostrado la luz, dijo David, quien dijo que en la luz él vería más luz; Él dijo: El Señor nos ha dado luz, Sal 118:27. Oh, pueblo de Jacob, ven y caminemos a la luz del Señor. Noten, los que vienen para caminar en la luz del Señor, llegan a caminar en el pacto con Dios, Isa 2. Porque el Señor ha enviado su palabra a Jacob, y ha iluminado a Israel, y el pueblo que andaba en la oscuridad, han visto una gran luz, y sobre los que vivían en densas tinieblas, la luz ha resplandecido. Este es el pacto con Dios, y muchos cientos lo han testificado, alabado sea el Señor. La luz de Israel se convertirá en fuego, y quemará y consumirá sus espinos y zarzas en un solo día. Ahora, los espinos y las zarzas, y aquello de lo cual crecen los espinos y las zarzas, y están en la luz, sus pies corren hacia el mal, se apresuran a derramar sangre inocente; y por causa de esto, ellos andan a tientas como los ciegos, ellos esperaron la luz, pero la oscuridad fue hallada en ese sendero y ese camino, Isa 59, y Dios oscurecerá la luz brillante del cielo. Cubriré el Sol con una nube, y la luna ya no brillará más, Eze 32, y ya no habrá noche allí; no necesitarán la luz de lámpara ni del sol, porque el Señor Dios los alumbrará. Cristo Jesús es la luz que ha dado el Señor Dios, Apoc 22.

*Comentario del editor del sitio: No sabemos la fecha exacta en que fue escrito este documento, aparte de saber que fue antes de 1656; el ministerio de Fox comenzó en 1648. En 1659, escribiéndole la carta 172 a la asamblea de los Amigos, Fox declaró que miles habían testificado que Cristo había llegado a ser su Rey de palabra y de hecho, con cientos de miles en el proceso de testificar acerca de su restauración a la imagen espiritual de Dios. Este es un número extraordinario, considerando que la población de Inglaterra en esa época era alrededor de 6,000,000. Este era el tiempo cuando la gente en general tomaba la religión con mucha seriedad. La Biblia había estado ampliamente disponible por sólo alrededor de 50 años, y un alto porcentaje de la población buscaba agradar a Dios. Los placeres que competían en la sociedad estaban solamente disponible a los que eran muy ricos, en las grandes ciudades; y los ricos generalmente eran muy depravados. Compare esto con hoy en día: tenemos una gran variedad de entretenimiento disponible en nuestros hogares, aún en las áreas rurales de la civilización occidental; las distracciones de la vida son cien veces más grandes hoy que en el tiempo de Fox.

Ustedes que enseñan, ¿no están tropezando con la luz? y al guiar a los ciegos que están en la oscuridad, ¿acaso no necesitas aprender primero tú? lo cual hace que el nombre de Dios sea blasfemado entre ustedes, Rom 2:19-24.

Cristo dijo: Mientras esté yo en el mundo, luz soy del mundo. Y ésta es la condenación, la luz, dijo Cristo, él es la luz del mundo, Juan 3:19,9:5 , y por esta luz, todas las cosas fueron creadas. Las luces fueron creadas, la menor y la mayor; el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía, y a los cielos, y no había luz en ellos, Isa 13:10-13, Jer 4:23. Cristo dijo también: después de la tribulación se oscurecerá el sol, y no brillará más la luna, y las estrellas caerán del cielo, y los cuerpos celestes serán sacudidos; porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. Por lo tanto el Hijo del hombre viene en las nubes de los cielos con poder y gran gloria,* pero muchos dirán: Miren, ¡aquí está el Cristo!, o ¡allí está!, pero el Cristo verdadero dijo: no lo crean; dijo aquel que ha iluminado a cada hombre que viene al mundo. Debido a que todos tienen una luz, al acercarse [completamente] a ella, ustedes le verán; y aquí está la salvación hasta los confines de la tierra; pero aquellos que odian la luz [que no se van hacia ella ni se acercan], ésta es su condenación.

*Comentarios del editor del sitio: La prueba de que esta experiencia climática, ver a Dios, es una experiencia personal mientras todavía uno vive en la tierra, se encuentra en las declaraciones de Jesús: él dijo seis veces (haga clic aquí para ver) que antes de la muerte, algunos que estaban entonces con él, verían su regreso y que todas las profecías del tiempo del fin se cumplirían antes que esa generación, 2000 años atrás, pasara. También tenemos el registro de Daniel que vio al Hijo del Hombre viniendo en las nubes de los cielos con gran gloria. (El cielo aparece ante nosotros, ante los ojos de nuestra alma, como un lugar de gran gloria que existía en una nube o neblina. De modo que vemos a Cristo, la Luz, como si él viniera en las nubes.)

En la alegría del rostro del rey está la vida, Prov 16:15. Ustedes, que están lejos del rostro del rey, ¿tienen luz? Dios es luz, y él se cubre a sí mismo con luz, majestad, y honor, 1 Juan 1:5, Sal 104. Tengan cuidado, no sea que ustedes lleguen a tener el fin de los que tropiezan con la luz, que irán al Padre, que nunca verán la luz, y perecerán como la bestia, Sal 49:19-20; los tales odian la luz, la cual es su condenación. El Brazo del Señor, y la luz de su rostro dio la victoria, pero aquellos que están lejos del rostro, y fuera de su Brazo, están fuera del camino de la salvación, Sal 44:3. En tu luz podemos ver la luz, dijo David, Oh envía tu luz, porque es verdad, Salmo 43:3. Cristo es la luz, Cristo es verdad, quien ha venido, y dice: tengan cuidado, ustedes que tropiezan en la luz, no sea que sean privados de su luz, como los malvados, porque ellos son privados de ella, porque es su condenación; los malvados son privados de la luz, porque ellos la odian, Jer 38. Considérame Oh Señor, ilumina mis ojos, así no caeré en el sueño de muerte, la luz nos guía para alejarnos del sueño, de la noche hacia el día, porque los que están en la noche, están en la oscuridad, aunque la luz brille en ella. Cristo viene a ellos como un ladrón, el día es del Señor, y la noche es del Señor, él prepara la luna y el sol, y éstos fueron creados por Cristo, quien es la luz, que ilumina a cada hombre que viene al mundo. Dios esparce la luz, Y todas las luces que fueron hechas, fueron hechas por Cristo; ¿qué camino lleva adonde la luz se dispersa, o adonde los vientos del este se desatan sobre la tierra?; y cuando me siento en las tinieblas, el Señor será una luz para mí. Noten, cuando él se sienta en las tinieblas, por lo tanto hagan caso a la luz, para que puedan sentir la luz, entonces ustedes sentirán que ésta los saca de la oscuridad, Mic 7:8.

El resplandor de Dios es como la luz, la cual hizo que el perseguidor Saúl cayera a la tierra, quien no creyó en la luz que iluminó a cada hombre que viene a la tierra. Cuando la luz brilló alrededor de él, por fin él llegó a descubrir la luz brillando dentro de sí mismo, y le dijo a otros, que la luz brillaba en sus corazones, y aquellos que se acercaron a la luz, llegaron a ser partícipes con los santos en la luz, los cuales fueron trasladados hacia el reino del hijo de Dios. Y el apóstol les dijo a los santos que ellos tenían la palabra profética más segura, a la cual ellos hacían bien en estar atentos, hasta que el día amanezca, y el lucero de la mañana salga en sus corazones. Ahora, ustedes que están tropezando en la luz, cuán cortos están de esta palabra profética segura, que es como una luz que brilla en un lugar oscuro, hasta que el día amanezca, y el lucero de la mañana salga en sus corazones, 2 Ped 1:19. ¿Acaso no están juzgando antes de tiempo? El Señor sacará a la luz todas las cosas ocultas en la oscuridad, y pondrá al descubierto las intenciones de cada corazón, ustedes que están juzgando y tropezando con la luz, ¿acaso no se encuentran en esta condición? 1 Cor 4:5. El sol y la luna alaban al Señor, y las estrellas luminosas que fueron creadas por Cristo.

Ustedes que están en contra de la salvación, la cual viene por Cristo Jesús, quien ilumina a cada hombre que viene al mundo, quienes llaman a esta luz, a esta salvación, una luz natural; ustedes no se han visto a sí mismos todavía como esa mujer que enciende una lámpara para barrer la casa, y que encuentra la moneda de plata, Lucas 15:8-9. De modo que ustedes Maestros que niegan la luz de Cristo, que ilumina a cada hombre que viene al mundo, ustedes son los ministros de Satanás, que se transforman en un ángel de luz, 2 Cor 13:15, y así ustedes que niegan la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo, ustedes tienen en poca estima a la Roca de su salvación, Deut 31:15, la cual ilumina a cada hombre que viene al mundo. Pero ustedes son los que ponen cargas pesadas sobre la gente, lo cual los hace una carga más pesada, no más liviana que sus padres, como ustedes pueden leer en 2 Cron 10, 1 Reyes 12, y vean las cargas que ellos pusieron sobre los justos, las cuales ellos transgredieron. Cuando ustedes lleguen a ver al ángel descender del cielo, que ilumina la tierra con su gloria, entonces ustedes sabrán que Babilonia ha caído, entonces ustedes podrán llegar a ver la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo, Apoc. 18. Pero todas las cosas que son reprendidas, son manifestadas por la luz; despierten, ustedes que están dormidos, levántense de los muertos, y Cristo los iluminará. De modo que aquellos que duermen, duermen en la noche. Aquel que viene al día, viene a Cristo; él es despertado y levantado de los muertos, y testifica a Cristo, la luz que lo ha iluminado. Él se ha levantado de los muertos, y él está despierto, y no duerme. Está fuera del sueño, y entre aquellos que brillan como luces en el mundo, los hijos de la luz, que están en la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo. Ellos están en Cristo, ellos brillan como luces en el mundo, ellos están convertidos, respondiendo a la luz que está en cada uno, Fil. 2:15.

Aquello que pone de manifiesto es la luz, y aquello que reprende es la luz, y todas las cosas que son reprobadas son manifestadas por la luz, porque todo lo que pone de manifiesto, es luz; porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz, y no viene a la luz, porque ésta lo reprende; ésta es la luz verdadera que ilumina a cada hombre que viene al mundo. Qué, el borracho es iluminado, y el que jura, y el adúltero, y el pagano. Sí, la borrachera es una obra maligna, y robar es una obra maligna, y el adulterio, y el asesinato; y éstos hacen mal, y éstos no van a la luz, para que ésta no los reprenda; y éstos, con la luz, saben que deben hacer estas cosas. De modo que ésta es su condenación, dijo Cristo, quien es la luz, y sus obras son hechas fuera de Dios, y éstos son los hijos de la desobediencia. Ahora, aquel que ama la luz, va hacia la luz, y lleva sus obras hacia la luz para que pueda ser manifestado que son obradas en Dios, y él no es condenado, de modo que hay tiempos de oscuridad, la luz no puede ser extinguida con la oscuridad, y la luz brilla en la oscuridad; y es el tiempo de poner luz en vez de oscuridad, y éste es el tiempo cuando la palabra no tiene lugar en ellos, y éste es el tiempo de los hijos de la desobediencia: el Príncipe del poder del aire los gobierna. Este es el tiempo de los no convertidos que están bajo el poder de Satanás, en la oscuridad que no se acerca a la luz; porque éste es el tiempo en el cual el dios de este mundo ha cegado los ojos, para que la luz del evangelio glorioso no brille sobre ellos: porque Dios ha mandado a la luz para que brille en la oscuridad, para darle la luz del conocimiento de la gloria de Dios.

Así es conocida la salvación, el pacto eterno es conocido, y todos los que niegan la luz, niegan la salvación de Dios hasta los confines de la tierra, y a quien escribió el profeta Moisés, [Cristo] a quien Dios levantó, a quien la gente oiría; que ilumina a cada hombre que viene al mundo, en quien están los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, y si nos acercamos a esta luz, que viene de Cristo, que brilla en el corazón, ésta nos da la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo Jesús. Ahora, el primer sacerdocio y los labios del sacerdote, debían guardar el conocimiento de la gente; y ellos (los judíos), debían oír a Moisés, que era la separación entre ellos y los gentiles. El segundo sacerdocio, Cristo, es una luz para los gentiles; los gentiles lo oirán, y los judíos lo oirán. Éste es el profeta Cristo Jesús, del cual escribió Moisés, a quien Dios levantaría, a quien la gente debía oír; y quien ilumina a cada hombre que viene al mundo, para que todos los hombres puedan creer por medio de él. De modo que ellos debían oír a Moisés, y aquel que no lo oyera debía ser cortado, y ahora aquel que se aleja de la luz es cortado. Aquellos que caminan en la luz tienen unidad los unos con los otros.

Jorge Fox

Epílogo del editor del sitio:

Todos tenemos la luz encadenada dentro de nosotros mientras estamos en la tierra. Durante nuestra vida, el espíritu de Dios razona con nosotros para que evitemos el mal; de modo que la luz es una restricción, (pero no es controladora), influencia aún mientras estamos en la oscuridad, encadenada pero no entronada en nuestros corazones. Si no vamos hacia la luz para experimentar la salvación y ver a Cristo en la luz, en la próxima vida, perdemos la luz; perdemos la influencia restrictiva del bien, y el mal que está en nuestros corazones recibe el dominio para seguir sus deseos, de manera similar a cómo estamos sin restricción en la violencia y los deseos en nuestros sueños. Llegamos a estar obsesionados con la búsqueda del mal; éste es el infierno. Vea ¿Hay esperanza para todos? para más información.

Así como Dios envió a Jesús a los judíos, ya sea para que lo aceptaran o lo rechazaran, así él nos ha dado a cada uno de nosotros la Luz interna, para ser aceptada o rechazada. Nuestra conciencia nos dice que estamos haciendo algo malo cuando mentimos o robamos. La luz de nuestra conciencia ha estado razonando silenciosamente durante toda nuestra vida, cariñosamente definiendo el bien. Nuestro desafío es llegar a estar completamente controlados en palabra y acción por la Palabra y la Luz, Cristo, dentro de nosotros.

YO SABRÉ cuando esté en la Luz, caminando en la luz, cuando:

Yo pueda caminar por la luz de Dios, en vez de la del sol y la luna. Entonces mi oscuridad será como el sol del mediodía. La luz será tan brillante, que ya no podré ver el mundo como lo veo ahora, nunca más; el mundo como lo he conocido y como lo he visto, se habrá acabado.  

Cuando esté en la Luz, tendré comunión con el Padre y el Hijo; si no continuamente, seguramente por bastante tiempo.

Cuando esté en la Luz, habré recibido la luz que brilla en mi corazón, y así veré a Dios, brillando en el rostro de Cristo Jesús. Habré recibido un corazón puro, para ver a Dios. Él aparecerá por segunda vez para traer completa salvación a aquellos que han estado esperándolo ansiosamente. Y sabemos que cuando él sea revelado, seremos como él, porque le veremos tal como él es. Y todo el que tiene esta esperanza se purifica a sí mismo, así como él es puro.

Mientras no estoy en la Luz, debo esperar a Dios lo más que pueda, y escuchar y velar. Cuando oigo un mandamiento, debo obedecerlo para crecer. Cuando él me muestra mi debilidad en la luz, que brilla en un lugar oscuro por un momento, entonces debo lamentar esa debilidad, y hacer todo lo posible para evitar caer en esa debilidad en el futuro; si hago eso, recibo su poderosa ayuda. A medida que obedezco estos momentos de luz, y la palabra que oigo, me acerco más al lucero de la mañana que se levanta en mi corazónpureza, unión, y el reino.

En El consejo para los niños de William Penn, él escribe:

la luz, el espíritu, la gracia, y la verdad no son muchos principios, sino muchas palabras, o descripciones, dadas a un Poder y principio celestial en usted; aunque no es de usted, sino de Dios, de acuerdo a la manifestación o la operación en los siervos de Dios del tiempo antiguo, [profetas del Antiguo Testamento]:

    • luz—para descubrir y dar discernimiento
    • espíritu—para despertar y reavivar
    • gracia—a saber, el amor de Dios
    • verdad, porque ésta le dice al hombre la verdad de su condición, y lo redime de sus caminos erróneos.

De modo que así como la oscuridad, la muerte, el pecado, y el error, son lo mismo, la luz, el espíritu, la gracia, y la verdad, son lo mismo.

En su conclusión, Penn describe en una lista como esta luz dentro de cada hombre ha influenciado a muchos de los grandes sabios y filósofos a través de la historia, como ellos lo describieron:

La Gran Luz y Sal de todos los tiempos de Pitágoras,
La Mente Divina de Anaxágoras,
El Buen Espíritu de Sócrates,
El espíritu No Engendrado y Autor de Toda la Luz de Timeo,
Dios en el Hombre de Hierón,
El Principio Eterno, Inefable y Perfecto de la Verdad de Platón,
El Creador y Padre de Todo de Zenón,
y La Raíz del Alma de Plotino,

Un Dios Doméstico, o Dios Interno, dicen Hierón, Pitágoras, Epicteto, y Séneca,
Genio, Angel o Guía, dicen Sócrates y Timeo,
La Luz y el Espíritu de Dios, dice Platón,
El Principio Divino en el Hombre, dice Plotino,
El Poder Divino y la Razón, la Inefable Ley Inmortal en las Mentes de los Hombres, dice Filón, y
La Ley y la Regla Viviente de la Mente, la Guía Interior del Alma, y el Fundamento Eterno de la Virtud, dice Plutarco.

La Luz es también un objetivo común de las meditaciones del budismo y del hinduismo, que tienen como meta la iluminación. La Luz en todos los hombres, la cual es la única guía que todos necesitan, eventualmente revelará su identidad como Cristo a los individuos sinceros de otras religiones en sus meditaciones. Entonces ellos tienen la opción de aceptarlo o no. Desafortunadamente ellos muy a menudo la rechazan, debido a su lealtad a las enseñanzas de su fe y debido a la historia negativa de la mayoría de los 'cristianos' que están a su alrededor y a través de la historia.

Para más entendimiento acerca de la Luz, vea El Misterio de la Luz, y una colección de referencias bíblicas acerca de la luz. Juan Gratton también tiene una explicación maravillosa de la operación de la Luz.

Para aprender cómo oír la palabra, que lleva a ver la luz, vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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