La Cruz Perdida de la Pureza



 

 




Por qué jurar "decir la verdad" está mal

Jesús dijo: "Además, habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente; sino que cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey. No jurarás ni por tu cabeza, porque no puedes hacer que un cabello sea ni blanco ni negro. Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del maligno. Mat 5:33-7

Santiago dijo: "Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento. Más bien, sea vuestro sí, sí; y vuestro no, no; para que no caigáis bajo condenación. Santiago 5:12

Porque jurar por cualquier cosa: la tierra, el cielo, Dios, su cabeza, su honor, etc., es algo que usted no puede controlar ni invocar su poder o su ayuda, y que desagrada grandemente a Dios, incluso hasta el punto que condenarnos. La siguiente explicación detallada por Jorge Fox explica completamente el trasfondo y las razones del mandato de Cristo de "no jurar en ninguna manera." Afortunadamente las cortes de Europa y Norte América hoy en día reconocen la opción de un cristiano a no jurar, y todavía ser considerado con la misma responsabilidad de un testimonio veraz como alguien que sí jura. En el siglo 17 en el cual vivía Fox, el negarse a jurar resultaba en una sentencia automática en la cárcel; miles de los primeros cuáqueros fueron a la cárcel y sus bienes (casas, cosechas, ganados, incluso sus hijos) fueron confiscados por las autoridades religiosas. Su persecución y sufrimiento paciente eventualmente persuadió a las autoridades a dejar de tratarlos como criminales por rehusarse a jurar; y las leyes fueron enmendadas, lo cual resultó en el patrimonio que disfrutamos hoy en día como un privilegio para cumplir con los mandatos de Cristo sin la amenaza de encarcelamiento. En lugar de exigir que las personas juren, por los últimos 300 años las cortes han permitido sustituciones con frases tales como: "Yo [nombre de la persona] declaro y afirmo solemne, sincera, y verdaderamente."

 

UN PEQUEÑO TRATADO CON RESPECTO A JURAR EN EL TIEMPO ANTIGUO DE LA LEY, CON SU USO:

Del Vol. 5, Las obras de Jorge Fox, Libros doctrinales II

Y un fin fue puesto en el Evangelio por Jesucristo: quien ha prohibido todo juramento, y en su lugar establece el sí y el no.—

Por Jorge Fox

Con respecto a jurar por el nombre del Señor ante la ley, y en la ley; su tiempo, uso, y servicio, que debía continuar hasta que Cristo venga, quien cumple la ley, y dice: ‘no juréis en ninguna manera,’ y establece el sí y el no en su lugar.

Y cómo todos los juramentos falsos y vanos fueron prohibidos por la ley, y todo juramento está prohibido por Cristo, sí, el juramento del Señor, el cual debía terminar con las diferencias.

Y cómo Cristo realiza el juramento de Dios, y manda el sí, sí, y el no, no, en su lugar.

Y a terminar las transgresiones y diferencias en su iglesia, él establece dos o tres testigos: Cristo dijo: ‘de la boca de dos o tres testigos toda palabra será establecida.’ Mat 18:16

Y el apóstol Pablo dijo: ‘ Por la boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto.’ 2 Cor 13:1

Y el apóstol Santiago, quien prohíbe jurar, dice: ‘Así hablad y así actuad’ San 5:12 y San 2:12

En donde todos pueden ver claramente que aquellos que juraban, era para el Señor, y cumplían el juramento que le habían hecho; y con respecto a los juramentos falsos que ellos juraron, estaban prohibidos por el Señor en su ley; y este juramento que ellos debían realizar al Señor, era el juramento que Cristo ha prohibido.

Porque antes de la ley ustedes pueden ver que Abraham le dijo a su siervo: ‘te haré jurar por Jehovah, Dios de los cielos y Dios de la tierra.’ Gen 24:3

Por lo tanto este juramento no era por ningún libro, ni alguna criatura, sino por el Señor. Y este era el juramento que debía ser hecho al Señor, del cual habla Cristo y lo ha prohibido, como fue mandado en la ley, para no hacerlo.

Y en el tiempo de la ley ustedes pueden ver en Éxodo 22:11, cuando había algún tipo de diferencia entre los hijos de Israel con respecto a las cosas externas, entonces el juramento del Señor se debía realizar ellos; y este juramento debía terminar la diferencia; así ustedes todavía pueden ver que era el juramento del Señor, no era un juramento de acuerdo al libro, ni alguna criatura.

Y este juramento no debía ser tomado en común, porque eso era ‘tomar el nombre de Dios en vano,’ (como los cristianos hacen ahora), ellos no debían jurar por el Señor a menos que fuera una gran ocasión.

‘Cuando una persona peque porque, habiendo oído la advertencia del juramento y siendo ella testigo que lo vio o lo supo, no lo denuncie, será considerada culpable.’ Levítico 5:1. Por lo tanto ustedes pueden ver que ningún hombre debía jurar, sino en ocasiones especiales; cualquiera que oyera ese juramento, si no lo denunciaba, debía ser considerado culpable; y por lo tanto consideren, todos ustedes que profesan ser cristianos, y el evangelio, en qué gran iniquidad están al jurar, y otros que lo oyen, y no lo denuncian, porque tales cosas debían ser castigadas por la ley de Dios.

Y ahora, ¿piensan ustedes que el evangelio les da la libertad de pronunciar tantos juramentos? ¡Oh no! Porque Cristo prohíbe en su evangelio, el ‘verdadero juramento por el Señor,’ el cual debía ser hecho a él, y ser tomado sólo en asuntos urgentes para terminar las controversias en el tiempo antiguo de la ley: ese es el juramento al que Cristo pone fin, y establece el sí y el no por encima de él y de la ley; y Cristo ha prohibido mucho más el juramento vano y falso. Y acaso ustedes no piensan que los judíos susurran en contra de ustedes, que se llaman a sí mismos cristianos en tiempos del evangelio, que pronuncian tantos juramentos en sus conversaciones, cuando la ley de ellos castiga a todos las personas comunes que juran, y aquellos que oyen los juramentos y no los denuncian, deben acarrear su iniquidad; porque esto es tomar el nombre de Dios en vano, y usar los juramentos en aquellos lugares en los cuales Dios no los ordenó, sino sólo en ocasiones especiales, para su servicio, y para terminar con las controversias, fue este juramento ordenado por el Señor para que fuera realizado, un juramento que, como dije anteriormente, Cristo prohíbe y ha terminado con él. ‘También la persona que descuidadamente jura hacer algo, sea malo o bueno, respecto a cualquier asunto por el cual se jura, como se acostumbra a jurar sin pensar, cuando llegue a saberlo, será culpable por cada una de estas cosas. Y sucederá que cuando alguien peque respecto a cualquiera de estas cosas, confesará aquello en que pecó, y traerá a Jehovah como su sacrificio por la culpa,’ Lev 5:4-6

Por lo tanto ahora, si hubiera alguna ofrenda para ofrecer por las transgresiones que se hacen al jurar innecesariamente en el tiempo antiguo de la ley, ¿acaso la ofrenda de Cristo no ha terminado con todas las ofrendas por las transgresiones, y es una ofrenda por los pecados y las transgresiones del hombre que debe ser considerada, y obedecida sobre todo? No que el hombre debe transgreder más al jurar, y decir que Cristo es ofrecido por sus transgresiones, y presumir así el añadir pecado sobre pecado.

Por lo tanto Cristo pone fin a todos los juramentos, y es la ofrenda que es ofrecida al Señor por todos los verdaderos cristianos por sus pecados. Y en Lev 19 dice: ‘'No juraréis falsamente por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo, Jehovah.’

Por lo tanto, ustedes pueden ver aquí que orar falsamente estaba prohibido por la ley de Dios, y jurar ociosamente es profanar el nombre del Señor; porque Dios no dio su juramento a su pueblo para jurar ociosamente en sus conversaciones habituales, ni falsamente, sino para ser realizados ante el Señor en ocasiones especiales; y ese es el juramento, como dije anteriormente, que Cristo prohíbe y al cual le ha puesto fin.

Y en Num 30:2, ‘'Cuando algún hombre haga a Jehovah un voto o un juramento asumiendo obligación, no violará su palabra; hará conforme a todo lo que ha salido de su boca.' Entonces aquí ustedes pueden ver que ellos debían hacer sus juramentos al Señor; y estos juramentos al Señor ataban sus almas con una obligación; y este era el juramento que ‘Cristo, el juramento de Dios, vino a cumplir,’ y prohíbe entre los judíos, quienes tenían este juramento para realizarlo ante el Señor.

Y así Cristo es el juramento de Dios, por el cual todas las almas de los hombres y mujeres están obligadas a realizar lo que procede de sus bocas, ya sea el sí o el no, sin jurar, y no quebrantar la palabra que procede de sus bocas.

Y en Deut 6:13 ‘A Jehovah tu Dios temerás y a él servirás, y por su nombre jurarás,’ note que dice por su nombre, no por los cuatro libros de Moisés, ni por ningún otro nombre, sino ‘por el nombre del Señor;’ ni por ninguna criatura, sino por el nombre del Señor; este era el verdadero juramento que debía ser realizado para el Señor en el tiempo antiguo, (que como dije antes), este es el juramento que Cristo prohíbele, y le pone fin.

Y en Deut 10:20, ‘A Jehovah tu Dios temerás, y a él servirás. A él serás fiel y por su nombre jurarás:’ por lo tanto no por ningún otro nombre bajo todo el cielo, o libro, sino por el nombre de Dios, y realizar sus juramentos para él; pero este era el juramento de su pueblo; pero Dios juró por sí mismo con respecto a su Hijo, quien saca al pueblo que está bajo la ley que ordena los juramentos, quien puso fin tanto a la ley como a los juramentos; y por lo tanto, lo que la gente haga ahora debe ser hecho en el nombre de Jesús, el sí y el no; y ellos saben que ‘no hay salvación por ningún otro nombre bajo el todo el cielo, sino por el nombre de Jesús, quien cumple el juramento de Dios para él y nosotros, que Dios juró, y le da fin y prohíbe el juramento que los hombres juraron a Dios bajo la ley en el tiempo antiguo: y ahora ordena el sí y el no para que se digan en lugar de un juramento, porque lo que es más que esto, es impío.

Y el apóstol dijo en Col 3:17, ‘Y todo lo que hagáis, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús.’

Ahora, note que esto abarca todo lo que el hombre haga o diga en palabra o acción, ‘debe ser hecho en el nombre de Jesús, cuyo nombre está sobre todo nombre.’

Y en Josué 2, se puede ver cómo Rahab, la ramera, le dijo a los espías: ‘Y ahora, por favor, juradme por Jehovah.’ De modo que ustedes pueden ver que aunque ella era de otra nación, y era una ramera, aún así los espías le juraron por Jehová, de acuerdo a su deseo, ‘y este juramento debía ser realizado para el Señor:’ ella no los obligó a jurar por los libros de Moisés, ni lo deseaba, ni por sus propios juramentos acostumbrados en su país, sino por ‘el Señor, lo cual debía ser realizado para el Señor:’ y este es el juramento al que Cristo pone fin, y establece el sí y el no en su lugar.

Y en Josué 23:7 se dice que ‘No os mezcléis con estas naciones que han quedado entre vosotros. No hagáis mención del nombre de sus dioses ni juréis por ellos:’ aquí ustedes pueden ver que estaba prohibido jurar por los dioses de otras naciones, sino sólo se podía jurar por el nombre del Señor, el cual era el verdadero juramento al que Cristo le pone fin.

Por lo tanto este juramento por el Señor que la gente debía jurar por su nombre en los tiempos de la ley, era un tipo del juramento que el Señor juró con respecto a su Hijo, quien le pone fin y prohíbe este verdadero juramento en el tiempo antiguo de la ley, quien vino a cumplir la ley, y reúne al pueblo en su propio nombre que está por encima de todo nombre, donde está la salvación; y les manda que su sí sea sí, y su no no, porque lo que sea más que esto es impío.’

Y en 1 Sam 19:6, cuando Saún juró, fue por el Señor, no por los libros ni las criaturas.

Y en 1 Sam 24, David cuando le juró a Saúl, fue por el Señor, y no por los libros ni las criaturas, ni por los dioses de otras naciones; y este era el verdadero juramento que debía ser realizado para el Señor en la ley antigua, el cual Cristo prohíbe y le pone fin.

Y en 1 Sam 30, ‘el joven egipcio que era siervo de Amalec; quien le dijo a David, júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás a mi amo.’

Y así ustedes pueden ver que aunque ellos eran de otras naciones, era en vano poner cualquier otro juramento a los judíos aparte del juramento del Señor, el cual debía ser realizado para el Señor en la ley antigua, el cual Cristo prohíbe, y le pone fin, y su apóstol Santiago. Santiago 5:12

Y Joab, 2 Sam 19, cuando él ‘le juró a David fue por el Señor.’

Y en 1 Reyes cuando David le juró a Betsabé ‘que Salomón reinaría después de él, fue por el Señor, y cuando David le juró que Simei no moriría,’ fue por el Señor, como ustedes pueden ver en 1 Reyes 2.

Y cuando Salomón juró, fue por el Señor; y cuando le hizo jurar a Simei, fue por el Señor, aunque él lo quebrantó, el cual debía ser realizado para el Señor.

Y Salomón dijo en 1 Reyes 8, ‘Si alguna persona peca contra su prójimo, y éste le toma juramento al hacerle jurar, y él entra bajo juramento ante tu altar en este templo, entonces escucha tú en los cielos y actúa. Juzga a tus siervos condenando al injusto.’ Por lo tanto aquí ustedes pueden ver el uso del verdadero juramento, y de jurar por el Señor, y debía ser hecho ante su altar en su templo; y este templo, y juramento, y altar, y ley, Cristo les ha puesto fin y los ha cumplido; y todos estos antes mencionados no juraron por los libros ni por las criaturas, ni por ningún otro nombre, sino por el Señor en el tiempo antiguo, lo cual ‘debía ser realizado para el Señor.’

Por lo tanto este juramento debía ponerle fin a la transgresión; y ‘Cristo viene a terminar con la transgresión y jurar,’ y el juramento, y a borrar nuestros pecados y transgresiones, y establece el sí y el no en vez del verdadero juramento que debía ser realizado para el Señor, y ‘cualquier cosa que sea más es impía.’

Y en 2 Cron 15, ‘Y lo juraron a Jehovah en voz alta y con júbilo. Todos los de Judá se alegraron por dicho juramento, porque juraron con todo su corazón.’

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver otra vez que el juramento para por el Señor, y para el Señor, y no por ningún libro o criaturas, sino sólo al Señor, y ‘para ser realizados a él, (lo cual, cómo dije antes), este es el juramento que Cristo prohíbe y al cual pone fin.’

Y ‘Nabucodonosor hizo a Sedequías jurar por Dios,’ porque él sabía que ese era el juramento que debía ser tomado, y no forzarlo a jurar por su propio Dios o ídolos, como ustedes pueden ver. 2 Cro 36

Éste era el verdadero juramento para jurar por el Señor, aunque él no lo realizó, al que Cristo puso fin.

Y en Neh 13, ‘él le hizo al pueblo jurar por Dios,’ el cual era el verdadero juramento,, y no jurar por los libros de los profetas, o Moisés, o ninguna otra criatura o nombre, sino ‘por el Dios viviente, el cual, de acuerdo a la ley de Dios, debía ser realizado,’ al cual Cristo puso fin, como dije anteriormente.

Y David dijo: 'aquel que jura para su propio daño, y no cambia', Sal 15 y Sal 36 'y el rey se regocijará en Dios, todo el que jura por él se gloriará:' aquí ustedes pueden ver que jurar era por el Señor, ‘quien está sobre todos los dioses de la tierra,’ y sobre todas las criaturas; por lo tanto no se debía jurar por libros ni por criaturas, sino por el Señor, cuando había una ocasión para decidir una contienda; y aunque era para su propio daño, aún así debían jurar al señor, quien es justo y verdadero, y realizarlo para el Señor por el mandamiento del Señor, en su ley en el tiempo antiguo; pero esta ley de los juramentos, Cristo le puso fin y la prohíbe.

Y en Isa 14, se dice: ‘he jurado por mí mismo, y la palabra ha salido de mi boca en justicia, y no regresará, para que ante mí toda rodilla se doble, y toda lengua jure.’

Ahora, en el tiempo de la ley, ellos debían jurar por el Señor, pero Cristo Jesús que dijo ’no juren en ninguna manera,’ quien es el juramento de Dios; y cuando él vino, cumplió el juramento de Dios, quien dijo ‘no juren en ninguna manera;’ y la palabra de Dios y sus juramentos no regresaron, sino que fueron cumplidos en Cristo, quien dijo ‘no juren en ninguna manera.’

Por lo tanto, como se dijo en Isaías, anteriormente mencionado, ‘toda rodilla se doblará, y toda lengua jurará; pero el apóstol que predicó acerca de Cristo Jesús y su evangelio, dijo en Rom 14:11, escrito está: ‘vivo yo, dice el Señor, ante mí toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará a Dios.’

Ahora tomen nota, como dice aquí, ‘toda lengua jurará,’ como está escrito en Isaías, ellos debían jurar en el tiempo antiguo de la ley, pero en el tiempo del evangelio ellos debían confesar; porque si el apóstol hubiera dicho, toda lengua jurará ante él, hubiera contradecido las palabras de Cristo, quien dijo ‘no juren en ninguna manera,’ sino ‘toda lengua confesará a Dios;’ por lo tanto no juren ante Dios, ni realicen sus juramentos al Señor ahora en el tiempo del evangelio.

Por lo tanto Cristo realizó el juramento de Dios, y quitó el juramento de Dios entre los hombres, que ellos debían orar al Señor, y estableció el sí y el no en su lugar.

Y en Filipenses con el mismo propósito, ‘que ante el nombre de Jesús toda rodilla se doblará, de las cosas en el cielo, y cosas en la tierra, y bajo la tierra, y que toda lengua confesará que Cristo Jesús es el Señor, para la gloria de Dios el Padre.’

Por lo tanto el juramento de Dios, que él juró por sí mismo, con respecto a Cristo Jesús, quien puso fin al juramento de Dios entre los hombres, (para atarlos y amarrarlos a Dios), Cristo Jesús les pone fin, y así cada lengua llega a confesar a Cristo Jesús, el juramento de Dios, quien lleva a los hombres a Dios; de manera que ‘ante el nombre de Jesús toda rodilla se debe doblar, de las cosas en el cielo, y las cosas en la tierra,

Por lo tanto el profeta dijo que cada lengua jurará; pero Cristo que es más grande que el profeta, dijo ‘no juren en ninguna manera:’ y los apóstoles que predicaron de él, dicen que toda lengua le confesará y su evangelio: por lo tanto era juramento al Señor en el tiempo antiguo de la ley, pero confesar al Señor en el tiempo del evangelio, como ustedes pueden en las escrituras.

Y en Isa 48, ‘Oíd esto, oh casa de Jacob, los que sois llamados con el nombre de Israel, los que habéis salido de las entrañas de Judá, los que juráis por el nombre de Jehovah e invocáis al Dios de Israel, pero no en verdad ni con justicia.’

Por lo tanto ustedes pueden ver lo que se declaró en contra de todos estos juramentos, y el mencionar a Dios, ‘no en verdad ni con justicia,’ en el tiempo de la ley y los profetas.

Por lo tanto Cristo no vino a cumplir ninguna cosa falsa, sino los verdaderos tipos y sombras y figuras de él; y el juramento que ellos debían jurar por el Señor, y realizar en la verdad y justicia; y este era el juramento que Cristo le dijo a los judíos, ‘se dijo en los tiempos antiguos que ellos debían realizarlo para el Señor, pero yo les digo no juren en ninguna manera:’ entonces aquí estaba el tiempo antiguo y el tiempo nuevo, el tiempo antiguo en la ley y los profetas que ordenaron los juramentos, y el tiempo nuevo en Cristo y su evangelio, que nos manda a no jurar.

Y nuevamente Isaías dijo, en el capítulo 65:16, ‘Cualquiera que sea bendecido en la tierra será bendecido por el Dios de la verdad, y el que jure en la tierra jurará por el Dios de la verdad.’

Por lo tanto ustedes pueden ver aquí que ellos todavía debían jurar por el Dios de verdad en el tiempo antiguo de la ley y los profetas, y no jurar por ninguna criatura ni libros, ni alguna otra cosa sino por el Dios de la verdad, y realizar su juramento a él, de acuerdo con la ley y los profetas, que, como dije anteriormente, era el tiempo antiguo, pero Cristo en su tiempo y evangelio dice: ‘no juren de ninguna manera,’ lo cual era el nuevo tiempo y doctrina; para predicar derribando los sacrificios, y altares, y juramentos, y es él quien eleva a los hombres hacia Dios, y a una justicia más allá de la de la ley; y como dijo Jeremías: Jer 5,‘aunque ellos dicen que el Señor vive, de seguro juran falsamente;’ ellos eran aquellos que tenían la forma de la ley y los profetas, pero estaban fuera del poder, y la verdad, y la justicia; que estaban prohibidos, y considerados falsos en sus juramentos, porque sus corazones se habían alejado del Señor.

Por lo tanto ustedes pueden ver que era una cosa importante el jurar por el Señor, y realizar su juramento al Señor; y a este juramento importante, Cristo la sustancia, viene a ponerle fin, quien es el juramento de Dios, y dice ‘no juren de ninguna manera.

Por lo tanto la justicia de Cristo supera y excede la justicia de la ley y los profetas; y de sus juramentos.

Y nuevamente, Jeremías dijo en el mismo capítulo ‘¿Por qué te he de perdonar por esto? Tus hijos me abandonaron y juraron por lo que no es Dios.’

Por lo tanto ustedes pueden ver aquí que jurar por otros dioses, y abandonar al Señor, es un asunto de por qué debe ser perdonado; por lo tanto el juramento que debía ser jurado, era sólo por el Señor, y no por otros dioses.

Ahora, miren en el cristianismo, y vean qué abundancia de juramentos malhumorados, frívolos, necios y ociosos habían entre ellos, a quienes Cristo ordenó que no juraran de ninguna manera, no, no el juramento verdadero; y en el tiempo de la ley era un asunto del profeta acerca de su perdón, que ellos no juraran por el Señor; y por lo tanto qué será de ustedes, quienes se llaman a sí mismos cristianos, quienes juran tan vanamente, cuando su maestro Cristo, prohíbe todos los juramentos.

Y en Jer 7 y 9, él los reprende por jurar falsamente,. y caminar según otros dioses.

Entonces ustedes pueden ver, los que juraban falsamente eran reprendidos en el tiempo de la ley y los profetas; eso fue hecho antes que viniera Cristo, quien vino a cumplir el verdadero juramento, que debía ser realizado a Dios. Cristo, digo yo, le puso fin a eso, y realizó el juramento de Dios y lo cumplió.

Y en Jer 12, ‘el Señor dijo que él tendría compasión de su pueblo, y llevar a cada hombre a su heredad, si ellos diligentemente aprendían los caminos de mi pueblo, y juran en mi nombre diciendo "¡Vive Jehovah!" tal como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal.’

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver que una causa del cautiverio de Israel fue el ir de los caminos de Dios a jurar por Baal, y así ellos perdieron su heredad y sus tierras; y por lo tanto si ellos fueran a aprender de los caminos de Dios, y a jurar por el nombre del Señor que él vive, y dejaran de jurar por Baal, ellos heredarían sus tierras otra vez.

Entonces aquí ustedes pueden ver que ellos no debían jurar por los libros, ni por Baal, no por ninguna criatura, ni por ningún otro nombre que pudiera perecer, sino por el Señor que vive, y este era el verdadero juramento, que debían ser realizado al Señor en el tiempo antiguo de la ley y los profetas, pero Cristo en su tiempo del evangelio, dijo: ‘no juren de ninguna manera.’

Y nuevamente en Jer 23, ‘debido a los juramentos llora la tierra;’ que no se diga mucho más acerca del cristianismo, porque por causa de los juramentos, el cristianismo llora; porque Cristo prohíbe toda clase de juramentos, aunque en el tiempo de la ley y los profetas, ellos alentaban todos los juramentos verdaderos, y habían prohibido los juramentos vanos y falsos. Pero Cristo prohíbe todo los juramentos, veraneros, vanos, y falsos.

Y en Jer 38, ustedes pueden ver que el juramento de Sedequías a Jeremías fue: ‘como vive el Señor, él no lo mataría;’ por lo tanto su juramento no fue por alguna criatura ni por libros, ni por Baal, ni los dioses de otras naciones, sino que fue el juramento verdadero, de acuerdo a la ley y los profetas, que fue como Cristo lo llamó en el tiempo antiguo, ‘para ser realizados al Señor;’ pero en su tiempo nuevo del evangelio, él dijo ‘no juren de ninguna manera;’ y esto fue lo nuevo que se realizó, que hizo cosquillear los oídos de los judíos; y este es aquel que dijo: ‘he aquí, haré todas las cosas nuevas.’ Por lo tanto, jurar era en el tiempo antiguo de la ley; pero confesar es en el tiempo de Cristo y su evangelio. Esto es algo nuevo.

Y en Oseas 4, al ‘jurar, y mentir, y robar, y cometer adulterio, ellos han irrumpido, y sangre viene tras la sangre,’

Y contra tal juramento como este estaban la ley y los profetas. Oh ustedes, por lo tanto, que profesan el evangelio eterno del Señor.

Jesucristo, que ninguna cosa así se encuentre en contra de ustedes en el cristianismo, ‘para que la sangre no venga tras la sangre.’

Porque a los que fueron recién mencionados se les ordenó ‘que no fueran a Betavén, ni juraran que el Señor vive,’

Y en Oseas 10, ‘ellos han hablado palabras, jurando falsamente, al hacer un pacto; así el juicio brota como hierba venenosa en los surcos de mis campos.’

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver el efecto de este juramento falso, y ver si una gran cosecha de esta hierba venenosa no se puede encontrar en el cristianismo entre los que juran falsamente, y que sin embargo fueron ordenados por Cristo ‘que no juraran de ninguna manera.’

Y en Amós 8, ‘ Los que juran por la culpa de Samaria, diciendo: '¡Viva tu dios, oh Dan!' y '¡Que viva el camino de Beerseba!' caerán y nunca más se levantarán.’

Ahora ustedes pueden ver el triste juramento de Dios, que está sobre aquellos que juran por cualquier cosa aparte del Señor, a quien ellos debían realizar su juramento, y a este juramento Cristo le ha puesto fin por medio de su mandato. Por lo tanto, qué piensan ustedes que sucederá con aquellos de ustedes que juran por tantas cosas en todo el cristianismo y en el mundo; porque si ‘ellos caen y no se levantan otra vez, los que juran por el pecado de Samaria, y el camino de Beerseba,’ que fue prohibido por Dios en la ley y los profetas; por lo tanto, yo les digo, ¿qué sucederá de ustedes en el cristianismo que juran por tantas cosas cuando Cristo en su evangelio les manda a ‘no jurar en ninguna manera?’ Juzguen por sí mismos.

Y en Sof 1, se dice, ‘los que se postran en las azoteas ante el ejército de los cielos; a los que se postran y juran por Jehovah, y al mismo tiempo juran por Moloc.’

Por lo tanto aquí están los adoradores falsos, que quisieran adorarle y ‘jurar por el Señor y Moloc,’ que fueron reprendidos por la ley y los profetas, porque ellos debían ‘jurar sólo por el Señor, y adorar y servirle sólo a él, y no al ejército de los cielos,’ el verdadero juramento del Señor, y realizarlo, y Cristo le pone fin a este juramento.

Y, por lo tanto, ustedes cristianos, consideren por cuántas clases de cosas ustedes juran por el cristianismo, y por los libros y las criaturas; las cuales si ustedes fueran como los verdaderos judíos, ustedes sólo deberían ‘jurar por el Señor, y realizarlo a él, en verdad y justicia,’ en las cuales ustedes juran, y por lo tanto ustedes no son reprendidos por la ley y los profetas; porque Cristo es una justicia más grande que la ley y los profetas; él dice ‘no juren en ninguna manera,’ y Cristo es llamado el ‘Señor de nuestra justicia.’

¿Y acaso ustedes cristianos no son como aquellos falsos judíos de los que se habla aquí en Sofonías, que ‘juran por el Señor y Moloc,’ acaso ustedes no pretenden ser los creyentes y seguidores de Cristo, quien dijo ‘no juren de ninguna manera,’ y sin embargo acaso ustedes no son hallados jurando, no por el Señor, sino por un libro [jurando sobre la Biblia] y muchas otras cosas, en las cuales a ustedes se les prohibió ‘no juren de ninguna manera’? Por lo tanto ustedes no son fieles a los mandamientos del Señor en la ley, ni a Cristo.

Y en Sof 5, ‘Ésta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que roba (según consta en este lado del rollo) será excluido de acuerdo con ella; y todo el que jura en vano (según consta en el otro lado del rollo), será excluido de acuerdo con ella. Dice Jehovah de los Ejércitos: "Yo la he hecho aparecer, y entrará en la casa del ladrón y en la casa del que jura falsamente en mi nombre. Permanecerá en medio de su casa y la consumirá junto con su madera y sus piedras."

Ahora consideren esto, todos ustedes en el cristianismo, piensan ustedes que el Señor no realizará lo que ha dicho, y debe ‘salir sobre la faz de al tierra, y todo el que roba y todo el que jura falsamente.’

Por lo tanto, mírense a sí mismos, ¿cómo se aplica esta maldición del Señor a ustedes; y cómo los consumirá a ustedes que juran, y juran falsamente? Viendo que Cristo ha ordenado que ‘no juremos de ninguna manera; y por lo tanto, así como ustedes aman su bien eterno, y sus almas, y a Cristo Jesús, y a Dios, quiten toda clase de juramentos y abjuramentos, y el robo, como él les manda, para que las bendiciones puedan venir a sus casas, y no la maldición, porque ‘Dios será veloz testigo en contra de los que juran, en contra del adúltero, y en contra de los que juran falsamente, y se acercará a ustedes para juicio.’ Mal. 3

Para que ustedes puedan ver a todos los que juran falsamente, y los que juran en vano fueron juzgados en el tiempo de la ley y los profetas, y los que juran verdaderamente, y los que realizan de sus juramentos para el Señor, fueron justificados, lo cual era en el tiempo antiguo de la ley y los profetas; pero en el 'nuevo tiempo de Cristo,' lo nuevo fue traído, él dijo en su tiempo 'no juren por ninguna cosa;' lo cual hace que a los judíos profesantes, y todos los que son como ellos, 'les de comezón en los oídos.'

Por lo tanto ustedes pueden ver claramente por la ley y los profetas, todos los que juran y los juramentos por las criaturas, por los dioses, y todos los juramentos comunes y vanos estaban prohibidos, y ‘ellos sólo debían jurar por el Señor, y realizar sus juramentos a él:’ no, si ellos usaban la forma de la ley para jurar por el Señor, y no juraban verdaderamente, en ‘verdad y justicia,’ estaba prohibido, y no era aceptado, a menos que fuera en verdad y justicia; y ese juramento que debía ser jurado en verdad y justicia de acuerdo a la ley, Cristo, la justicia de Dios, que cumple la justicia de la ley, prohíbe ese juramento, quien realiza y cumple el juramento de Dios, y dijo: ‘no juren en ninguna manera.’

Y Cristo dijo en Mat 5, ‘habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente; sino que cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;’ [note, en ninguna manera]. Ahora estas palabras de Cristo se relacionan con los juramentos que ellos debían realizar al Señor, porque abjurar y jurar en vano estaban prohibidos por la ley y los profetas; por lo tanto las palabras de Cristo no se pueden relacionar sólo con la gente que jura falsamente (‘no juren en ninguna manera’), sino también a aquellos que debían realizar sus juramentos al Señor; como fue ordenado en el tiempo antiguo; ‘no juren falsamente,’ sino ‘realizar sus juramentos al Señor;’ como ustedes pueden ver en el tiempo antiguo, en Exodo 20 y Levítico 19 y Deut. 5.

Y ahora ustedes pueden ver en el nuevo tiempo, es decir, el tiempo del evangelio, que Cristo dijo: ‘pero yo os digo: no juréis en ninguna manera;’ y ¿qué era esto para ustedes? ¿acaso no fue a la multitud de los judíos y sus discípulos que eran judíos que él enseñó sobre la montaña? Ahora por la ley de Dios y los profetas, en su tiempo antiguo, ellos ‘no debían jurar falsamente, sino realizar sus juramentos al Señor:’ ahora en el nuevo tiempo de Cristo, él dijo: ‘no juréis en ninguna manera.’

Por lo tanto los fariseos y judíos no ‘discernieron entonces los tiempos y las edades que estaban en las manos de sus padres;’ como las multitudes de cristianos tampoco hacen ahora, Mat16, Hechos 1.

Y Cristo continúa diciendo: ‘no juren por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es su taburete: ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey; ni tampoco juren por sus cabezas, porque no pueden hacer crecer ningún pelo blanco o negro; sino que dejen que su habla sea sí, sí, y no, no; porque cualquier otra cosa que sea más que esto viene del mal.’

De modo que como Cristo Jesús ha prohibido el jurar en ninguna manera, lo cual está relacionado con el verdadero juramento que se debía jurar por el Señor, de acuerdo a la ley en el tiempo antiguo; yo digo que Cristo, quien cumple el juramento de Dios, él viene después y dice: (relacionado aún más con aquellos otros juramentos que él describe en particular), ‘ni por el cielo, ni por la tierra, ni por Jerusalén, ni por la cabeza.' Y cuando él ha prohibido el verdadero juramento, y todos los otros juramentos, entonces él les enseña lo que deben decir en lugar de un juramento; a saber, sí, sí, no, no, porque cualquier cosa que se diga más que estas simples palabras, viene del mal.’

Ahora, en la Biblia antigua es así: ‘pero que tu habla sea sí, sí, no, no, porque cualquier cosa que sea añadida más que esto, viene del mal:’ esto lo dice Cristo con respecto a jurar; sí, de ese ‘juramento que debe ser realizado al Señor,’ como también como todos los otros juramentos; y él debe ser creído y obedecido; porque palabras más claras que estas no se pueden encontrar en las escrituras: y esto no puede significar, que Cristo prohíbe ‘jurar sólo en comunicación,’ porque eso fue prohibido en el tiempo de la ley; y si el juramento que fue ordenado para realizarlo al Señor fue prohibido por Cristo; entonces mucho más en vano son todos los otros juramentos, que son prohibidos tanto por la ley como el evangelio.

Y Cristo dijo en Mat 23, ‘ay de ustedes guías ciegos, que dicen que el que jura por el templo no es nada; pero el que jura por el oro del templo, es deudor: ustedes son necios y ciegos; porque ¿qué es mas grande, el oro o el templo que santifica el oro?'

‘Y el que jura por el altar, no es nada; pero el que jura por la ofrenda que está sobre el altar, es culpable: ustedes son necios y ciegos; porque ¿qué es más grande, la ofrenda o el altar que santifica la ofrenda? Por lo tanto cualquiera que jure por el altar, jura por él, y por todas las cosas que están sobre él; y cualquiera que jure por el templo, jura por él, y por el que mora dentro de él; y aquel que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por el que se sienta en él.’

Por lo tanto todos los juramentos de estos guías ciegos y necios, que guiaron a la gente a jurar así, no fueron bendecidos por Cristo en sus acciones; sino que él clamó ‘ay’ en contra de ellos; y estos eran judíos que debían ‘jurar sólo por el Señor, y realizar sus juramentos por el Señor;’ y qué piensan ustedes que no todos los que juran por el libro, juran por aquellos que les dieron el libro, es decir, ‘Dios y los profetas, Cristo y sus apóstoles,’ que nos dieron el libro, y las cosas que en él están contenidas.

Porque jurar por Baal, y jurar por el templo, o por el oro del templo; o jurar por el altar, o por la ofrenda que se ofrecía sobre él; o jurar por los cielos, o por la tierra; o jurar por la cabeza, todos estos eran inventos de los judíos, y practicados por los guías ciegos, y los paganos, quienes juraban por sus dioses, que eran sus propios inventos; porque la ley de Dios nos mandó a ‘jurar por el Señor, y por su nombre,’ y no por cualquier otros dioses o libros, o criaturas, o cielo, o tierra, o cabeza, o altar, o templo, como ustedes pueden ver en muchas escrituras que ya han sido citadas; donde el Señor dijo: ‘ustedes jurarán por mi nombre,’ y realizarán el juramento al Señor, del cual habla Cristo, cuando dijo: ‘no juréis en ninguna manera;’ y ¿para qué piensan ustedes que él mencionó ese juramento, que debía ser realizado al Señor, si no hubiera sido para prohibirlo? Aquel que era el juramento del Señor, y una justicia más allá que la justicia de la ley; porque Cristo no vino a cumplir esos juramentos vanos y frívolos que los hombres ordenaron y practicaron, sino el juramento que Dios ordenó, y clama ayes en contra de aquellos que estaban en la práctica de esos juramentos que Dios nunca ordenó, ni a los cuales los llevó. Y por lo tanto ustedes pueden ver que siempre fue el mandato del Señor, y por su ley y profetas, que el pueblo debía jurar por el Señor, y realizar su juramento a él, que era el verdadero juramento que Cristo ha prohibido, mucho más todos los otros juramentos.

Y por lo tanto entonces cualquier cosa por la cual el hombre jure, si es por Baal, ¿no deben realizar su juramento a su Baal? Y si ellos juran por el libro, ¿no deben realizar su juramento al libro, o su contenido? Y si ellos juran por los altares, o las ofrendas sobre el altar, ¿no deben realizar su juramento al altar? Y si ellos juran por el templo, ¿no deben realizar su juramento al templo? Y si ellos juran por el cielo o la tierra, ¿no deben realizar su juramento al cielo, o a la tierra? Y si ellos juran por su cabeza, ¿no deben realizar su juramento a su cabeza?

Entonces ¿no debe todo el pueblo, sin importar por qué juran, realizar su juramento a aquello por lo cual juran? Aunque todos los que juran por cualquier cosa aparte del Señor, son juzgados tanto por Dios como por su ley y los profetas; y Cristo Jesús clamó ayes en contra de esos guías ciegos y necios, que enseñaron a jurar por otras cosas como fue mencionado anteriormente; pero el juramento que debía ser realizado al Señor (y los hombres no debían jurar falsamente), era el verdadero juramento de Dios, como Dios lo ordena por su ley, el cual era el juramento que Cristo prohibió, y dijo: ‘no juréis en ninguna manera,’ y establece el sí, sí y no, no, en su lugar.

Y el apóstol Santiago siguió a Cristo en su doctrina, y dijo: quien escribe a las doce tribus, que eran los judíos que debían ‘jurar por el Señor y realizar sus juramentos a él,’ él les dijo: ‘sobre todas las cosas, hermanos, no juren, ni por el cielo, ni por la tierra.’ Pareciera que estos fueran juramentos tradicionales; (ahora él va más allá con su palabra), ‘ni por ningún otro juramento:’ por lo tanto todos los juramentos concluyen aquí, el verdadero, el falso, y el vano, pero ‘dejen que vuestro sí sea sí, y su no, no, para que no caigan en condenación.’

Por tanto esto está de acuerdo con las palabras de Cristo, ‘sí, sí, y no, no, y cualquier otra cosa más que estas, viene del mal,’ dijo Cristo, ‘y para que no caigan en condenación,’ dijo el apóstol.

Entonces aunque jurar era lícito en el tiempo de la ley, como las otras cosas y ofrendas, en el tiempo del evangelio está prohibido; y si ellos juran van hacia el mal y caen en condenación; y por lo tanto la manera en que podemos rehuir el mal y la condenación, es mantener el sí y el no, y no jurar en ninguna manera, como nos ordena Cristo y el apóstol; porque el apóstol dijo: ‘ni por el cielo, ni la tierra, ni por ningún otro juramento;’ (note, ningún otro juramento) entonces vean qué énfasis le da el apóstol, y Cristo, para que la gente no jure, y para que no vayan hacia el mal y la condenación; aunque jurar, como dije antes, era lícito en el tiempo de la ley, ya que era realizado al Señor entre los hombres, porque ponía fin a las contiendas y no las comenzaba; pero Cristo, quien vino a realizar el juramento de Dios, quien juró por sí mismo, él pone fin al juramento que los hombres debían jurar por el Señor, y establece el sí, sí, y no, no, en su lugar: Cristo le ordena esto a la multitud, y sus discípulos; y el apóstol a las doce tribus que debían ‘jurar por el Señor, y realizar su juramento por el Señor,’ como dice en Santiago 5 y Mat 5.

Y por lo tanto, como dije antes, manténganse alejados del mal y la condenación, y sean obedientes a los mandatos de Cristo, y la doctrina de los apóstoles, de no jurar en ninguna manera, ni ningún juramento, y mantengan el sí, sí, no, no, en toda su habla, y decir así, y hacer así; no jurar, y hacer así, ‘así como aquellos que serán juzgados de acuerdo a la ley de la libertad. Santiago 2:12.

Ahora Cristo establece un orden en la iglesia, entre los cristianos que niegan el juramento verdadero, y prohíbe jurar, lo que debía ser realizado al Señor, para terminar con las diferencias y las transgresiones, como ustedes pueden ver en Lev 19 y este es el orden de Cristo.

Más aún, dijo él: ‘si tu hermano peca otra vez contra ti, ve y habla acerca de su falta entre tú y él solos, y si te oye, has ganado un hermano: pero si él no te oye, entonces toma contigo uno o dos más, para que en la boca de dos o tres testigos pueda ser establecida toda palabra.’

Por lo tanto Cristo no dice, en la boca de dos o tres personas que juran, lo cual él había prohibido antes; sino ‘en la boca de dos o tres testigos todo sea establecido,’ en su iglesia, de la cual él es la cabeza, como en Mat 28.

Por lo tanto este era el orden que Cristo estableció en la iglesia, que prohíbe jurar, para ponerle fin a las diferencias, y las transgresiones entre los cristianos.

Y el apóstol le dijo a la iglesia, Gal 13, ‘en la boca de dos o tres testigos toda palabra será establecida.’

Y por lo tanto nosotros nunca leímos en todas las escrituras del Nuevo Testamento, que a la gente se le ordenara jurar, sino que se les prohibió.

Y Cristo dijo en Lucas 24 a los que eran ministros, y recibieron su ordenación de él para predicar libremente, como ellos lo habían recibido libremente, él les dijo que ellos eran testigos de estas cosas que él sufrió.

Y cuando ellos escogieron otro discípulo, y echaron suertes, el ‘Señor escogió a Matías para ser testigo de su resurrección,’ (Hechos 1 y en Hechos 2), ‘los apóstoles fueron testigos que Dios había resucitado a Jesús de los muertos:’ y en Hechos 3 y 15 él está hablando a los judíos que habían matado al ‘príncipe de vida, de lo cual fuimos testigos,’ dijo él, y en Hechos 5 y 32, hablando de Cristo, el apóstol dijo: ‘nosotros somos sus testigos en estas cosas, y también lo es el Espíritu Santo que Dios les había dado para que le obedecieran:’ y en Hechos 13: ‘pero Dios le ha resucitado de los muertos,’ (es decir, a Cristo), y ‘él fue visto muchos días por aquellos que vinieron con él de Galilea a Jerusalén,’ quienes son sus testigos con el pueblo: y en Hechos 26, Pablo en su confesión dijo: ‘Continué hasta este día testificando a pequeños y grandes;’ y ‘somos testigos de todas las cosas que él hizo, (es decir, tanto en Judea como en Jerusalén), aquel a quien ellos mataron y colgaron de un madero.’ Por lo tanto estos fueron los testigos escogidos por Dios y por Cristo. Hechos 19

Entonces aquí ustedes pueden ver que los ministros de Cristo no fueron hechos por medio de un juramento, quienes fueron predicadores y testigos de su nacimiento, sufrimientos, muerte y resurrección; por lo tanto ellos no juraron con respecto a esto, ni confesaron acerca de esto con un juramento, sino fueron testigos de la verdad de ello en la verdad.

Y así Cristo testificó una buena confesión ante Poncio Pilato, y no juró una buena confesión, porque él negó los juramentos, quien era el juramento de Dios.

Y el apóstol le habla a Timoteo en 2 Tim 2:22, ‘y las cosa que tú has escuchado de mí entre muchos testigos, lo mismo te compromete con los hombres fieles, quienes podrán instruirse también los unos a los otros.’ Él no dice las cosas que ustedes han oído entre muchas personas que juran, sino testigos: lo mismo nos compromete ante los hombres fieles, pero no con juramento, hombres que dirán eso, y harán eso.

Y mientras que el apóstol dijo: ‘ Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos;’ así él no dice ante dos o tres personas que juran. 1 Tim 5:19

Entonces aquí estaba la práctica de la iglesia de acuerdo al mandamiento de Cristo, dar testimonio de la verdad, quien negó el juramento; y aquí estaba la práctica de sus ministros para la verdad sin el juramento, y lo que debía ser cometido a hombres fieles, fue sin un juramento, y con respecto a las acusaciones y transgresiones, era por dos o tres testigos, no por dos o tres personas que juran.

Y cuando los judíos apedrearon a Esteban hasta la muerte, los testigos se quitaron sus ropas; no dice que ellos juraron, sino que testificaron en contra de él. Hechos 7:58

Y cuando ellos mataron a Cristo, vinieron ‘dos testigos falsos cuando el sumo sacerdote había examinado a Cristo, si él era el Cristo, el Hijo de Dios; y Jesús le dijo 'tú lo has dicho; sin embargo, yo te digo que tú verás al Hijo del Hombre sentado a la diestra de Dios, y viniendo en las nubes;' entonces el sumo sacerdote rasgó sus ropas, y dijo: él ha blasfemado, ¿qué más necesidad tenemos de testigos?’

Por lo tanto estos judíos asesinos que crucificaron a Cristo, y martirizaron a Esteban, no leemos que ellos recibieron testimonio en contra de ellos con un juramento.

Y el apóstol dijo en 1 Tim 2:7, ‘Digo la verdad en Cristo y no miento: maestro de los gentiles en fe y verdad,’ por lo tanto él no dice, yo juro la verdad.

Y el apóstol dijo: ‘hable cada hombre con verdad a su prójimo; y quiten la mentira, porque somos miembros los unos de los otros.’ Efe 4. No dice que todo hombre jure la verdad con su prójimo.

Por lo tanto, si todos los así llamados cristianos en el cristianismo dicen y hacen esto, y ‘hablan la verdad como está en Jesús, quien es la verdad,’ y cada hombre habla la verdad con su prójimo, esto mostraba que aquellos que se profesaban a sí mismos como cristianos, ‘eran miembros los unos de los otros,’ y que Cristo era su cabeza, y esto los sacaba de muchas palabras ociosas, y de todos juramentos, si ellos obedecían los mandamientos de Cristo, y la doctrina del apóstol, en mantener el sí, sí, no, no, en toda su habla.

Y ahora si ustedes dicen que el apóstol habla de jurar en Heb 7, noten lo que era su fin allí; ‘porque cuando Dios le hizo la promesa a Abraham, debido a que no podía jurar por algo más grande, juró por sí mismo.’ Porque ‘los hombres en verdad juraron por el más grande, y un juramento para confirmación, es para ellos el fin de una contienda.’

Por lo tanto este juramento de Dios era una confirmación para ellos, y un fin para la contienda entre ellos, no para nosotros; porque los testigos le pusieron fin a la contienda en el tiempo del evangelio, así como los juramentos lo hicieron en el tiempo de la ley; (por lo tanto, no el comienzo de la contienda, como los juramentos son ahora), y los hombres juraron por el Señor que era el más grande, y ellos debían realizar su juramento a él, al cual Cristo pone fin.

Y así el apóstol trae esto, pero como una similitud, ‘en que Dios más abundantemente deseó mostrarle a los herederos de la promesa, la inmutabilidad de su consejo, confirmado por un juramento.’

Y en Heb 7 donde ustedes pueden ver que los sacerdotes fueron puestos sin un juramento, pero Cristo con un juramento, que dijo de él: ‘el Señor juró, y no se arrepentirá, tú eres un sacerdote para siempre, según la orden de Melquisedec.’ Así él es hecho una seguridad de un mejor testamento que el primero; por lo tanto el Antiguo Testamento tiene las cosas antiguas, el Nuevo Testamento tiene las cosas nuevas, como un nuevo sacerdote, una nueva sangre, el camino nuevo y viviente, Cristo, quien fue puesto con un juramento, quien le pone fin al juramento, por el que los hombres de Dios juraron, para atarlos, y para atar sus almas con Dios: entonces Cristo es el camino hacia Dios, quien dice ‘ni juréis de ninguna manera,’ y que vuestro sí sea sí, y no, no; y los apóstoles, y mártires, y todos los fieles lo siguieron en esta doctrina, quienes se atrevieron a no jurar, porque Cristo y el apóstol lo habían prohibido, quienes no lo pueden llamar Señor, a menos que ellos hagan como él les manda, y les dice.

Pero ahora si ustedes dicen que Abraham juró, Cristo dijo: ‘antes de que Abraham fuera, Yo soy;’ y él dice: ‘no juréis en ninguna manera.’

Y si ustedes dicen que Jacob y José juraron; Cristo reina sobre la casa de José y Jacob, quien dijo ‘no juréis en ninguna manera.’

Y si ustedes dicen que Moisés, el siervo de Dios, y los sacerdotes juraron en el tiempo de la ley, y del viejo pacto, Cristo le pone fin al primer sacerdocio, y es el Hijo de Dios, y está por encima de Moisés, el siervo; y su Nuevo Testamento, es un testamento más grande que el de Moisés, o la ley, y una ‘seguridad mejor que la sangre de los toros y los machos cabríos,’ quien ofreció su ‘propia sangre de una vez por todas;’ él dice: ‘no juréis en ninguna manera,’ quien redime para Dios a su pueblo por medio de su sangre, y ellos tienen fe en él, y en ella y no en la sangre de los toros y los machos cabríos.

Y ahora, si ustedes dicen que los profetas juraron en el tiempo de la ley, en el Antiguo Testamento, yo dijo que Cristo, quien pone fin a los profetas y la ley en su Nuevo Testamento, dice: ‘no juréis en ninguna manera.’

Y ahora si ustedes dicen que el ángel juró: ‘Yo traigo a mi hijo primogénito al mundo, dijo el Señor, que todos los ángeles le adoren,’ que dice: ‘no juréis en ninguna manera;’ y, ‘aprendan de mí,’ dijo Cristo: ‘Yo soy el camino,’ y ‘este es mi Hijo amado,’ dijo Dios: ‘óiganle a él en quien tengo contentamiento,’ quien cumple el juramento de Dios, y en Dios realiza su juramento, cuya justicia va más allá que la ley del juramento, quien es la gloria de Israel,’ si ellos le reciben; y la ‘luz de los gentiles, a quien Dios nunca le dio un juramento; sino a los judíos, a quienes él les dio el descanso de los tipos; y por lo tanto todos los judíos y gentiles convertidos debían oírle, el juramento de Dios, y la ley, y los profetas del antiguo testamento, y todas las promesas de él, quien ‘está establecido desde la eternidad hasta la eternidad, el primero y el último, el amén;’ y por lo tanto todos los cristianos prestan atención a las palabras de Cristo, y oyen y obedecen a aquel a quien Dios envió, y creen que él es el aquel a quien Dios ha enviado, y obedecen sus mandamientos, porque Dios ha realizado su juramento en aquel que vino a cumplir el juramento de Dios, que él le dio a los hombres en el Antiguo Testamento, quien dijo en su Nuevo Testamento ‘no juréis en ninguna manera,’ sino 'que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no, y cualquier cosa que sea más que esto viene del mal.’

Y así los apóstoles fueron hechos ‘aptos ministros de Cristo, y del Nuevo Testamento, y no de la letra;’ de los profetas y de la ley en el Antiguo Testamento en el cual había juramento; porque la letra mata, pero el espíritu es el que da vida.’

Pero si la ministración de la ley escrita y grabada en la piedra era gloriosa, de modo que los hijos de Israel no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, por causa de la gloria de su rostro, la cual debía desvanecerse, [noten] esa gloria debía desvanecerse;’ y ¿piensan ustedes que jurar y los juramentos no debían desvanecerse? Si esa gloria debía ser desvanecida por Cristo, ¿cómo no iba a ser gloriosa la ministración del espíritu? Porque si el ‘ministerio de condenación es glorioso,’ cuanto más ‘le excede en gloria el ministerio de justicia.’

Ahora, ¿no estaban los juramentos y ofrendas, y todas las cosas figuradas en este ministerio de condenación?

Porque aún aquello que fue hecho glorioso no tenía gloria en cuanto a esto, por razón de la ‘gloria que se destaca,’ como ustedes pueden leer en 2 Cor 3:7, por lo tanto ‘Cristo quita lo primero, para poder establecer lo segundo:’ por lo tanto él quita esos juramentos y ofrendas ordenados por Dios en el primer testamento, y establece en el segundo y Nuevo Testamento en el evangelio, el poder de Dios; antes que existiera el diablo, y estará después que él se haya ido: donde no hay juramentos, sino el sí y el no, y de ‘la boca de dos o tres testigos todo será establecido,’ dijo aquel que prohíbe el juramento; y él debe ser creído, y oído, y obedecido, y debemos edificar sobre él; y no hay ‘otro fundamento que debe ser establecido,’ y él es la ‘piedra angular principal,’ y los edificadores no deben rechazarlo.

Ahora nosotros, el pueblo de Dios, llamados los cuáqueros, no podemos jurar en ninguna manera, porque Cristo lo prohíbe, y dijo ‘que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no, y cualquier otra cosa viene del mal;’ y el apóstol Santiago de la misma manera nos exhorta a ‘no jurar en ninguna manera,’ sino a mantener el ‘sí, sí, no, no; para que no caigamos en condenación.’

Por lo tanto nosotros, sabiendo que si juramos contrario al mandamiento de nuestro Señor y Salvador, y la exhortación del apóstol Santiago, caeremos en el mal y la condenación, y ningún hombre nos puede redimir de ese pecado, mal y condenación.

Y por lo tanto declaramos a todos los magistrados sobre la faz de la tierra, que si somos hallados quebrantando nuestro sí, sí, y no, no, al testificar la verdad, cuando seamos llamados ante ellos, entonces sufriremos el mismo castigo como personas perjuradas.

Así nosotros deseamos que nuestro testimonio sea tomado en verdad y justicia, sin juramentos, de acuerdo al mandamiento de Cristo y de los apóstoles.

Jorge Fox

Swathmore, este día 29 del octavo mes del año 1675.

En breve:

Y en el pacto antiguo, y testamento, y el antiguo camino, los judíos debían jurar, y realizar sus juramentos ante el Señor; y no jurar falsamente.

Pero en el nuevo pacto, y testamento, y el camino nuevo y viviente, Cristo el hijo de Dios dijo: ‘No juréis en ninguna manera, sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no; porque cualquier otra cosa más que estas, viene del mal.’ Mat 5:33-37.

Y el apóstol Santiago en el nuevo pacto,, en su epístola general dijo: ‘Sobre todas las cosas, (noten, sobre todas las cosa) mis hermanos, no juren,’ ... Por lo tanto estos son los hermanos en el nuevo pacto, y testamento, y el camino nuevo y viviente, que no deben orar en ninguna manera. Y además el dijo: ‘Ellos no deben orar por el cielo, no por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que su sí sea sí, y su no, no, para que no caigan en condenación.’

Por lo tanto está claro que el mandato en el antiguo pacto y testamento, al que Cristo llama el tiempo antiguo, en el cual ellos no debían abjurarse a sí mismos, sino realizar sus juramentos al Señor; de manera que ellos no fueron hacia el mal y la condenación quienes juraron verdaderamente, y realizaron sus juramentos al Señor en el tiempo antiguo, y el pacto antiguo; pero van hacia el mal y la condenación, los que juran en el tiempo del nuevo pacto y el nuevo testamento. Porque Cristo, quien es el juramento de Dios, él cumple el juramento del antiguo, y ha quitado y abolido los juramentos del pacto antiguo, y establece el y el no en su lugar.

Y ahora, si ustedes se oponen, que Abraham, y Jacob, y José, y Moisés, y los profetas, y los ángeles juraron; Cristo el hijo de Dios es más grande que Moisés, quien dijo: ‘Antes que Abraham fuera, Yo soy;’ y él reina sobre la casa de José y Jacob, y cumple lo dicho por los profetas; y él dijo: ‘no juréis de ninguna manera;’ y Cristo el gran profeta, a quien Dios ha levantado, debe ser oído en todas las cosas.

Y con respecto a que los ángeles juraron, se dijo: ‘Yo presento a mi hijo unigénito al mundo, que los ángeles le adoren,’ a saber, el hijo de Dios, quien dijo: ‘no juréis en ninguna manera.’ Y ‘Este se mi hijo amado’ dijo Dios, ‘estén constantemente oyéndole y obedeciéndole.’

Y en el Antiguo Testamento se dijo: ‘que delante de mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua, dijo el Señor,’ en el antiguo pacto y testamento. Isa 45:23.

Pero en el nuevo pacto y testamento el apóstol cita a Isaías, y dice: ‘Toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará a Dios.’ Rom 14:10.

Por lo tanto está claro que jurar fue permitido en el pacto antiguo y el tiempo antiguo, pero confesar es permitido en el nuevo pacto y el nuevo tiempo.

Y ha sido manifestado que Cristo ha quitado todo el juramento en su nuevo testamento y su nuevo pacto, porque todo los juramentos han existido desde que el hombre cayó de la imagen de Dios; y Cristo renueva al hombre y a la mujer a la imagen de Dios otra vez, y establece el sí, sí, y no, no, en lugar de un juramento.

Y Cristo establece en su nuevo pacto en lugar de jurar, ‘llevar el verdadero testimonio;’ y que ‘en la boca de dos o tres testigos todo debe ser establecido.’ Él no dice que en la boca de dos o tres personas que juran todo será establecido.

Y el apóstol dijo: ‘Que cada hombre hable la verdad a su prójimo;’ y hablar esta verdad ha sido establecida por Cristo y sus apóstoles en lugar de jurar, lo que fue ordenado en el tiempo antiguo, y bajo el pacto antiguo y el antiguo testamento, en el cual la ley ordenó a la gente a jurar, y este juramento debía poner fin a la controversia y la contienda entre los hombres; lo cual sirvió hasta que vino Cristo, la simiente. Pero cuando Cristo vino, él abolió la ley que ordenaba jurar, y también los juramentos.

Y por lo tanto está claro, que el nuevo pacto, y el nuevo testamento, y el camino nuevo y viviente, no es de acuerdo al antiguo pacto y testamento, y al antiguo camino de los judíos.

El propósito de este sitio web es mostrar cómo llegar a ser
libres de pecado
al beneficiarnos del poder de Dios que produce cambio a través de la cruz,
el cual lleva a la unión con Dios en su reino.

 


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