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La cruz perdida
El poder de Dios para convertirlo en un hijo de Dios
Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.
Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.
El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios.
Por qué la cruz es necesaria
Confesar que Jesús es Señor no es suficiente. Jesús dijo que rechazaría a muchos que estaban seguros que eran cristianos; a muchos de los que lo llamaron Señor, que habían profetizado, y que habían realizado milagros en su nombre,
les dirá claramente, 'Nunca los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!' , y Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado. . Si somos esclavos del pecado, él no puede ser nuestro Señor. No podemos servir dos maestros. . Ustedes son esclavos de aquel a quien obedecen, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia. . Jesús dijo que estos así llamados cristianos, que tienen gran fe y que realizan milagros, serán rechazados porque todavía están pecando; ellos no han crucificado la naturaleza pecaminosa sobre la cruz, lo cual es necesario para pertenecer a Cristo Jesús.
Algunas sectas incluso creen que una vez que somos salvos, somos siempre salvos, basados en el versículo: Dios mi Padre me los ha dado; él es más poderoso que todos, y nadie puede quitárselos, El engaño no está en las escrituras, sino en creer que la salvación es posible sin crucificar la naturaleza pecaminosa en la cruz a través del arrepentimiento que lleva a la pureza. La oración del pecador y/o el bautismo por agua no son sustitutos de la cruz. Usar una cruz de adorno no es sustituto de llevar diariamente la cruz de la negación propia, lo cual es necesario para ser un seguidor de Jesús.
Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor.
Otra afirmación que se hace de la salvación está basada en Romanos 10:9-10-
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
- Confesar es reconocer que Jesús es su Señor, que controla sus palabras y sus hechos - esto solo sucede después de la muerte del yo.
- Creer en su corazón que Dios lo resucitó, es haber recibido esto en su corazón por medio de la revelación de Dios - no al leer o escuchar acerca de esto; debe ser una revelación - no un consentimiento mental.
- Creer para justicia es llegar a ser justo, a través de la muerte del espíritu egoísta en la cruz, recibiendo de esa manera el espíritu controlador para hacerlo justo.
- Usted no llega a ser justo al decir que Jesús es su Señor. Usted solo llega a ser justo cuando él controle sus palabras y sus acciones; sólo entonces usted podrá decir verdaderamente que Jesús es Señor (el suyo, por medio de su obediencia a sus mandamientos que lo controlan).
- Usted sólo experimenta la salvación después de la muerte de su espíritu egoísta de la carne sobre la cruz, y haya recibido suficiente espíritu de Cristo para controlar cada palabra y acción suya. Entonces usted lo confesará como su Señor.
- La salvación no es decir que Jesús es Señor o apuntar las escrituras - debe ser experimentada. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas.
Incluso Adolfo Hitler era creyente; él dijo que Jesús era su Señor y Salvador. De seguro usted no pensará que él se salvó. Los miles de sacerdotes católicos que torturaron lentamente y asesinaron brutalmente 9,000,000 de personas por ser brujos durante la Edad Media eran creyentes también. Todos fueron bautizados, tomaron la comunión, oraron frecuentemente, confesaron a Jesús como su Señor, leyeron las escrituras, etc. Pero nunca crucificaron su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, que destruye la naturaleza pecaminosa, aún el atractivo del pecado. Y racionalizaron que sus torturas y asesinatos masivos no eran pecado; su naturaleza animal y egoísta participó libremente en la tortura y la ejecución de todos aquellos que tenían una opinión diferente de la religión. Ellos todavía pecaban. Pero su pecados eran escala masiva; nuestros pecados son más fácil de pasar por alto y de excusar, al ser nosotros indiferentes a la inmoralidad, impurezas, deseos, arrebatos de ira, envidias, celos, etc. Sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia.
Jesús dijo: Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo, que ser arrojado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser arrojado con los dos ojos al infierno. . Él no quiere que nos mutilemos. Sólo está ilustrando lo serio que es el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el Reino y escapar el infierno, el pecado no es permitido y punto. Pero él nos ha dado el camino de la gracia para crucificar la naturaleza pecaminosa, quitando la fuente del pecado de nuestros corazones, un defecto a la vez. Él sabía que falsos profetas que predican evanglios falsos de libertad para continuar pecando se levantarían después que él se fuera. Los cambios que sean producidos en su corazón por medio de la cruz perdida de la pureza, pueden quitar los deseos de la mano, el pie, y el ojo que nos causan que pequemos.
Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.
Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría.
Jesús vino para destruir al diablo y sus obras [pecado] en nostros.
Para esto apareció el Hijo de Dios, [en nosotros] para deshacer las obras del diablo.
El arrepentimiento es necesario para la salvación y el Reino. Ir a Jesús, conocerle y ser conocido por él, y morir al yo por medio del arrepentimiento que lleva a la pureza en la cruz perdida interna es el único camino. Hasta que le demos muerte a la naturaleza egoísta y pecaminosa, seremos rebeldes e incapaces de estar sujetos a un Señor o Rey. Le hacemos nuestro Señor al dar muerte a nuestra naturaleza pecaminosa con la ayuda del Espíritu, llegando a ser así capaces de ser gobernados y sujetos a Él. Porque el mundo quisiera que Cristo lo excusara para continuar viviendo en sus pasiones y placeres, pero aquellos que están comprometidos con la verdad prefieren que Cristo los cambie para vivir vidas que agraden a Dios, cualquiera sea el precio.
Si usted se quiere saltar las escrituras, invalidando la salvación instantánea al decir que usted cree o que ha sido bautizado, probando que la cruz es necesaria, presione aquí para ir a donde se explica como crucificar la naturaleza pecaminosa.
Jesús dijo: "Es preciso que anuncie también a los demás pueblos las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado." Y Pablo nos dice que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Efe 5:5. Así que Jesús vino para que podamos entrar en el Reino de Dios, (el cual llega con la finalización de la salvación), habiendo sido primero librados del pecado, purificados, y hechos morales a través del arrepentimiento; no hay salvación instantánea, en cambio hay un proceso de purificación a través de la cruz de la negación propia. El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios. 1 Cor 18:1
En Juan 1:12, él dice que a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. El recibirle o sólo el creer su nombre nos da el poder para ser hechos hijos de Dios, no el automáticamente ser un hijo, sólo porque creemos que él era el hijo de Dios. Tenemos el poder de ser hechos hijos de Dios, pero ese poder debe ser ejercido por nosotros, no sólo asumido como si ya hubiera ocurrido, mientras que continuamos viviendo en nuesta naturaleza pecaminosa. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios. Rom 8:8. La mente de la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios. Rom 8:7.
Hasta los demonios llamaron a Jesús 'Hijo del Dios Altísimo,' cayendo a sus pies, rogándole que tuviera misericordia. Lucas 8:28, 4:41, Marcos 5:7, 3:11, Mat 8:29. De modo que 'creer' que Jesús es el Hijo de Dios, o 'decir' que él es el Hijo de Dios, no resulta en salvation. Santiago dijo: Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
Note que Jesús en Juan 3:16 no dice que si usted cree que Jesús es el Hijo de Dios, él dice si usted cree en él, (o simplemente cree en él). Hay una gran diferencia: 1) asentimiento mental de que Jesús es el Hijo, versus 2) creer lo que él manda y aconseja — suficiente para obedecerle. Él nos manda a buscar, como nuestra prioridad más alta en la vida, el reino de Dios y su justicia — ser perfectos — dar la otra mejilla — venir a él, escucharle, y obedecerle — negarse a sí mismo y levantar su cruz diariamente y arrepentirse o perecer. Los demonios creen que Jesús es el Hijo de Dios, pero ellos no le obedecen — más bien ellos le desobedecen. La versión amplificada de la Biblia nos da más explicación: cualquiera que cree en (confía, se apega, cuenta con) él. ¿Obedece usted los mandamientos de Jesús, o es usted como los demonios, que creen que él es el Hijo de Dios resucitado de los muertos, pero que desobedecen sus mandamientos?
La Biblia incluso nos muestra ejemplos donde creer que Jesús es Señor y ser bautizado no resulta en salvación, ni siquiera en la seguridad de salvación:
Hechos 8:13- 22
Simón el mago creyó y fue bautizado. Él trató de comprar el poder de imponer las manos. Hechos 8:13-18
Pedro le dijo a él, "Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás." Hechos 8:22
¿Acaso esto suena como un hombre que ha sido salvado por creer o ser bautizado?
¡Usted no puede ser 'salvado' y todavía estar en amargura y prisión de maldad!
De modo que el bautismo y "creer" no lo salva. Pedro dijo "talvez" él podía ser perdonado,
si se arrepentía y oraba por su perdón. Pero el perdón no significa ser salvo. Él había sido perdonado antes.
y:
Y aunque los corintios habían comido el pan y bebido el vino, y habían sido bautizados en agua, Palbo les dijo que estaban "reprobados, [rechazados, perdidos en el pecado] si Cristo no estaba en ellos;" y les rogó que se "examinaran a sí mismos."
y: (describiendo la iglesia primitiva en Jerusalén)
Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. . Esto muestra claramente que el ser salvo no es algo que viene instantáneamente al creer, bautizarse, o unirse a la iglesia; no, sino que ellos son descritos como los que habían de ser salvos - como algo futuro, cuando muera el espíritu egoísta sobre la cruz. Otra evidencia de que ser salvo no es algo instantáneo, sino un proceso que implica cargar una cruz es: El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios.
Decir que Jesús es Señor no nos salva. Ser bautizado no nos salva. Ni tampoco lo hace un toque de su Espíritu (el llamado de Dios solamente), promocionado como el bautismo del Espíritu Santo que nos salva. Estas cosas no garantizan que viviremos para siempre ni nos hace hijos de Dios. La salvación no es instantánea. La salvación es un proceso. Para nacer otra vez, primero tenemos que morir. Usted tiene que perder su vida para salvarla. El bautismo verdadero del Espíritu Santo, el único que es necesario, circuncida el corazón, al hundir el pecado y la iniquidad, y quita el cuerpo de muerte y el pecado de la carne, para que nosotros estemos sin pecado; un bautismo en la muerte de Cristo.
Nota: Al comienzo de la iglesia primitiva, ellos (Pedro particularmente) mantuvo la circuncisión judía, las leyes dietéticas, y la costumbre judía de los ritos de purificación - conocido por los cristianos como el bautismo de agua de Juan. Pedro aún forzó estas prácticas en los gentiles, hasta que: el Espíritu Santo lo corrigió acerca de la comida, Pablo lo corrigió, y el Concilio de los apósotoles emitió pautas diferentes para los gentiles. Debido a que tanto Cristo como Juan el bautista hablaron de un bautismo mejor, este bautismo fue eliminado más tarde de la práctica cristiana y la fe mantuvo un bautismo, el bautismo de fuego o del Espíritu Santo.
Juan dijo: Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Mat 3:11
Jesús dijo: Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Hechos 1:5
Pablo dijo: un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, Efe 4:4-5
Claramente, así como no hay Señores múltiples, no hay bautismos múltiples.
Pablo dijo otra vez: Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizadosino a Crispo y a Gayo; para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre.
También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro.
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; 1 Cor 1:14-17De modo que Pablo no estaba feliz de siquiera haber bautizado en agua a los pocos que bautizó. Claramente el único bautismo necesario es el fuego del Espíritu Santo, el cual circuncida el corazón, al ahogar el pecado y la iniquidad, y quita el cuerpo de muerte y pecados de la carne para que nosotros podamos estar sin pecado; "..bautizados en Jesucristo .. su muerte, sepultados con él por el bautismo para muerte, para poder caminar en novedad de vida." Aunque debe ser evitado como un ritual innecesario, el bautismo por agua no es dañino, a menos que usted piense que de alguna manera lo hace justo, y deje así de buscar la justicia, el cual es el mandamiento prioritario de Cristo "Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia."
Jesús dijo que rechazaría a muchos, quienes pensaban por seguro que eran cristianos, pero que todavía pecaban. Ellos no lo habían hecho a él su Señor en la práctica, quien controla sus vidas por medio de sus acciones y sus palabras; él no los conoce como sus siervos, y ellos no lo tienen como su Señor. Ellos dicen que Jesús es su Señor sólo con sus labios, pero lo mantienen lejos de sus corazones, y él no es realmente su Señor y Rey. Para hacerle Señor, él primero tiene que limpiarnos de nuestra naturaleza pecaminosa, la cual es rebelde; hasta que él nos limpie, somos esclavos del pecado, (¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!), y somos incapaces de hacernos siervos de él como Señor y Rey.
¡Ay de los habitantes de la tierra, que permanecen sin arrepentirse!
Y será anulado vuestro pacto con la muerte,
y vuestro convenio con el Seol no será firme.
Anuncié... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
De modo que él tiene que purificarnos, destruyendo nuestra naturaleza egoísta, rebelde y pecaminosa; debemos sentarnos en silencio para que él, la Luz y la Palabra, pueda enseñarnos acerca de sí mismo y escudriñar nuestros corazones para mostrarnos nuestra condición; llevarnos al arrepentimiento, y después limpiarnos para llegar a ser gobernados por él como nuestro Rey y Señor. Nosotros no le conocemos, y él no nos conoce hasta que hayamos pasado tiempo juntos en en nuestro aposento. Nosotros, por nosotros mismos, tenemos que encontrarnos con él, hablar con él, buscarlo y escucharlo, aceptarlo, y obedecerle. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Sentándanos en silencio mientras pensamos en su nombre es como aprendemos de Él, somos limpiados por Él, somos guiados por Él, y llegamos a conocerle. 'El escuchar su voz' no viene de leer la Biblia. Para oír a alguien, tenemos que escuchar; para escuchar tenemos que dejar de hablar, de leer, y de dejar que nuestra mente divague. Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.
Voy a decirles a quién se parece todo el que viene a mí, y oye mis palabras [le oye hablar, no que lee la Biblia] y las pone en práctica: Se parece a un hombre que, al construir una casa, cavó bien hondo y puso el cimiento sobre la roca. De manera que cuando vino una inundación, el torrente azotó aquella casa, pero no pudo ni siquiera hacerla tambalear porque estaba bien construida. Lucas 6:47-8
¡Él no lo podía hacer más claro! Él dijo: El que viene a mí, oye mis palabras (a él hablar, no a la Biblia), y las pone en práctica.
El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él. Juan 14:22-3
Las dos enseñanzas de Jesús mencionadas anteriormente constituyen el corazón del mensaje de este sitio internet:
1) Vaya a él, escuche las palabras que él le habla, ponga en práctica las palabras que él le de - obedezca sus mandamientos y arrepiéntase.
2) Si usted obedece lo que Jesús le dice que haga, el Padre entonces le amará; el Padre y Jesús en su gloria vendrán a usted y vivirán con usted; la vivienda que ellos hacen es el Reino del Cielo.
Porque él se aparecerá por segunda vez a aquellos que le buscan, sin pecado para salvación. Heb 9:28
De modo que busque, escuche, obedezca..... busque, escuche, obedezca.... Persevere, y Cristo lo guiara a través de arrepentimiento a la unión y el Reino del Cielo.
A medida que le esperamos, le buscamos, y le escuchamos - permanecemos en Él. Permanecer en su Luz viviente y su Palabra es encontrar la vida.
¡Él es el que recompensa a los que le buscan diligentemente!
(La diligencia es definida como intentar continuamente y esforzarse por alcanzar una meta; trabajando, perserverando.)
Para estar asegurados de la salvación, damos muerte a los malos hábitos del cuerpo; al diariamente buscar la guía de Cristo y al seguir sus mandamientos - arrepentirse. Jesús dijo, Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán.14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
El ser guiados por el Espíritu es la primera seguridad de la salvación que está por venir.
Todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.
Él ha definido la prueba definitiva de un verdadero creyente, de un verdadero seguidor de Cristo, producir fruto, y ¡mucho fruto!
Tal vez más importante es que si usted ama a Dios, éste es el camino para honrar y glorificar al Padre.
Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto; (amor, paz, gozo, paciencia, bondad, benignidad.
porque separados de mí nada podéis hacer. Las obras sin el amor de Dios no cuenta para nada.
Producir fruto es poseer el amor de Dios; entonces sus obras son la fe expresándose a sí misma a través del amor. Gal 5:6
Estudiar la Biblia sólo nos dice lo que debemos alcanzar y lo que debemos evitar.
Para conocer la verdad, usted debe ser enseñado por Jesús mismo, personalmente, acerca de sí mismo. Sus palabras vivientes deben permanecer en usted.
Permanecer en Cristo, es permanecer en su Luz, en su presencia, en su palabra viviente, (no leer la Biblia).
Permanecer es "quedarse." Nosotros vamos a él y nos sentamos en silencio esperándole; y entonces le escuchamos para que nos hable y vemos lo que él nos muestra. Cuando aparece la Luz, pasamos tiempo en la Luz. Su palabra viviente nos penetra, separando el espíritu del alma, y la Luz nos purifica por medio de la sangre de Jesús. A medida que nos arrepentimos, somos purificados y recibimos más de su Espíritu. A medida que recibimos más de su Espíritu, él permanece o se queda con nosotros también. Nos convertimos en poseedores de Cristo, no sólo profesantes. Esto es parte de la cruz.
Cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros,[a] dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.
Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.
Jesús dijo: El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Y Juan dijo, "Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." De modo que debemos vencer al pecado y al maligno.
Porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el padre no disciplina? Si a ustedes se les deja sin la disciplina que todos reciben, entonces son bastardos y no hijos legítimos.
Ser azotado y disciplinado por Dios es la segunda seguridad de la salvación que está por venir.
En 1 Pedro 1:5-7 él dice: [ustedes] "a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele."
¿Salvación después de sufrir pruebas y aflicción, que viene en el último momento de la vida carnal versus salvación instantánea? ¿Cuál de las dos reclama haber recibido usted?
Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.
Salvarse con dificultad significa que sucede después de mucho sufrimiento, ¡apenas escapándose de la destrucción!
Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. 1 Tes 5:8 ¡Aún aquellos que ya tienen el don del amor deben tener la esperanza de salvación! ¿Acaso esto suena como una salvación instantánea? Recuerde que el amor es último en el proceso de crecimiento cristiano: esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Pablo está diciendo que la salvación viene después del don del amor, el cual es el último paso en el crecimiento cristiano de acuerdo con Pedro.
Del Diario de Jorge Fox:
Debemos tener comunión con Cristo en sus padecimientos;
si vamos a reinar con él, debemos sufrir con él;
si vamos a vivir con él, debemos morir con él;
y si morimos con él, debemos ser sepultados con él,
y al ser sepultados con él en el verdadero bautismo, también seremos levantados con él.
Debe haber un "venir a su muerte, un sufrir con Cristo;" y esto es necesario para la salvación; y no temporalmente, sino continuamente: debe haber un "morir diariamente."
Las malas noticias es que tenemos algo más que hacer. Hemos sido engañados. Mientras más veces se diga una mentira, más fácil se hace creerla. Comenzó a ser contada hace 2,000 años en la iglesia primitiva; Judas escribió en el versículo 1:4, El problema es que se han infiltrado entre ustedes ciertos individuos que desde hace mucho tiempo han estado señalados para condenación [cristianos falsos con fórmulas falsas para la salvación]. Son impíos que cambian en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a Jesucristo, nuestro único Soberano y Señor. Es muy calmante pensar que todo lo que tenemos que hacer es creer o ser bautizados. Pero confíe en Dios. El provee un camino para aquellos que quieren agradarle y encontrar su voluntad para ellos. Para más acerca de esto lea la carta 306 de Fox.
Las buenas noticias es que podemos oír, aprender, ser enseñados, y ser limpiados por Jesús personalmente a través del Espíritu Santo.
Podemos oír las enseñanzas personalizadas de Cristo directamente.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc. 3:20
Las otras buenas noticias es que no tenemos que morir físicamente para estar en UNIÓN con Dios. No tenemos que morir físicamente para estar en el cielo. El Reino del cielo está dentro de usted, y la cruz interna que limpia para alcanzar pureza no sólo nos lleva a ser hijos de Dios, sino que nos lleva a vivir para siempre con Cristo como nuestro Rey, estando llenos de Amor, teniendo comunión con Cristo y el Padre, y viviendo en el paraíso mientras estamos en la tierra, con pay y gozo eternos. Seguir a Cristo y llevar su cruz, nos lleva hacia todo lo que podemos atrevernos a esperar y mucho más todavía. Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre.
No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
Él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan.
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Porque ni ojo ha visto ni oído ha escuchado las cosas que Dios ha preparado para aquellos que lo esperan.
Esperar es la mayor parte de la cruz.
La cruz perdida
Sentándose silenciosamente mientras pensamos en su nombre es como aprendemos de Él, somos limpiados por Él, somos guiados por Él, y llegamos a conocerle. Sentándose, pensando en el nombre de Jesús y esperando silenciosamente al Señor para que nos hable, por medio de su Palabra viviente, o nos revele, por su Luz, que lo que está en nuestro corazón no es lo que nuestra carne quiere hacer. En vez de sentarnos silenciosamente cada día esperando al Señor, nuestra carne quiere dormir, o preocuparse, o planear nuestro día, o pensar acerca de algo - cualquier cosa. Nuestra mente repasará muchos asuntos en desesperación por salvarse a sí misma (el que pierda su vida la salvará). Lo siguiente es la cruz perdida:
- Buscar el Reino de Dios, como su primera prioridad, es un acto de arrepentimiento - una cruz para su voluntad egoísta
- Alejarse de lo malo, como usted lo entienda, es un acto de arrepentimiento - una cruz para su voluntad egoísta
- Usted no quiere sentarse silenciosamente cada día para escuchar y velar, pero usted se arrepiente y lo hace - una cruz para su voluntad egoísta
si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc. 3:20
- Usted no quiere obedecer los mandamientos que usted le oye decir, pero si se arrepiente - es una cruz para su voluntad egoísta
- Usted no quiere perdonar las injusticias que le han sido hechas, pero usted se arrepiente y perdona - una cruz para su yo airado
- Usted no quiere admitir y sentir remordimiento por lo que la Luz le muestra que es su condición, pero si se arrepiente - es una cruz para su voluntad
(este es el lugar donde usted es cambiado, donde su paz aumenta; en la Luz)
- Usted no quiere darle a otros de su exceso, pero si usted se arrepiente de su egoísmo y da - es una cruz para su voluntad
- Usted no quiere deferir (negar el yo) a otros, en vez de insistir en hacer las cosas a su manera, pero si usted se arrepiente y defiere - es una cruz para su voluntad
Esta es al cruz interna de la negación propia
Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo,
lleve su cruz cada día y me siga.
Así es como se hace morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. .
Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.
Así es como se produce fruto: se crucifica la naturaleza pecaminosa, para llegar a ser verdaderos cristianos.
Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.
Jesús dijo, Por tanto, tened cuidado de cómo oís; porque al que tiene, más le será dado; y al que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará.
Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios.
Calle toda carne delante de Jehová.
Para entender mejor la necesidad de aprender en silencio, vea el excelente escrito de Jorge Fox llamado ¿Por qué el silencio? (también en la barra lateral)
Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información. (también en la barra lateral)
La cruz (el negarse a sí mismo) debe ser cargada diariamente para tener éxito; la cruz es el poder de Dios para usted, y la cruz que es locura para otros. La cruz es el poder de Dios. Creer en el verdadero evangelio es el poder de Dios. La creencia en el verdadero evangelio, y la cruz que cumple la promesa, libera el poder de Dios para purificarlo y hacerlo uno con Él. El lo cambiará gradualmente, pero usted cambiará. Gradualmente llegará a tener menos ira, será menos adicto a las cosas del mundo, más resuelto, menos emocional, más amoroso, más paciente, más bondadoso, más amable, y más feliz. Usted estará encantado de oír su voz. Usted estará encantado de que él le enseñe de sí mismo. Usted oirá su voz suave y bondadosa animándole. Y a medida que él le enseñe la condición de su corazón, usted será cambiado. Nosotros podemos testificar de este poder que cambia. Vea Como beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más detalles.
Aquí está lo que Jorge Fox dice acerca de la cruz perdida en su carta 262.
La verdadera esperanza, la verdadera cruz, la verdadera fe,
la verdadera adoración, la verdadera religión,
el verdadero camino, la verdadera imagen,
y la verdadera comunión se han perdido desde el día de los apóstoles,
entre aquellos que se llaman cristianos, que están fuera de la vida.
Y aquellos que han perdido la cruz de Cristo, la cual es el poder de Dios,
en la cual se encuentra la comunión verdadera,
ellos han establecido una cruz de madera o de piedra,
de modo que son cruces falsas, cristianos falsos.
Ellos han perdido la verdadera esperanza, que purifica, así como él es puro,
ellos han establecido un purgatorio para limpiarlos cuando estén muertos.
Y otros dicen que tienen un cuerpo de pecado y muerte en este lado de la tumba,
y tienen una esperanza hipócrita;
ellos han perdido el verdadero ministerio,
y han establecido uno falso, para predicar la imperfección.
La gente era imperfecta en el viejo Adán antes que Cristo viniera;
porque la ley no hace nada perfecto;
pero el verdadero ministerio, Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.
sí nos hace perfecto,
tanto en los días de los apóstoles como ahora.
'Cristo en ustedes, la esperanza de gloria,' dijo el apóstol, a quien nosotros predicamos,
'amonestando a todo hombre, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.'
De modo que la perfección está en Cristo Jesús; la imperfección está en el viejo Adán.
Así que esta es la esperanza verdadera que purifica,
y todos los que la tienen se purifican a sí mismos, así como él es puro.
Y todos los que no poseen esta esperanza,
defienden la impureza y la imperfección,
y el cuerpo de pecado y de muerte hasta la tumba,
y el purgatorio cuando estén muertos.
Los tales tienen una profesión de las escrituras, como los fariseos;
y la esperanza del hipócrita la cual perecerá.
John Richardson, uno de los primeros ministros cuáqueros que visitó los Estados Unidos, fue inspirado a decir en una reunión de los creyentes protestantes en Nantucket, pero no convencido de la fe cuáquera:
"A menos que el hombre naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios." No, el hombre natural y no regenerado no puede ver el reino celestial y espiritual de Cristo, el cual permanece no sólo en poder, sino en la justicia, el gozo y la paz en el Espíritu Santo; y ser nacido otra vez no puede suceder de manera imperceptible, no más que el nacimiento natural se puede realizar sin problemas; pretender estar en Cristo y no ser nuevas criaturas, es absurdo; y pretender ser una nueva criatura y no poder dar ninguna cuenta de cómo esto fue realizado, es irrazonable; porque esto no puede suceder sin nuestro conocimiento; ya que nacer de nuevo significa ser vivificados y levantados a una nueva vida espiritual, por medio de la cual se hace morir el cuerpo de pecado de la carne y nosotros llegamos a vivir una vida de negación propia. Aquellos que son crucificados con Cristo, son crucificados a sus pecados, ya que él a muerto por el pecado, nosotros debemos morir al pecado. En este estado no vivimos tras la carne, aunque vivimos, como dijo el apóstol, en la carne; pero la vida que éstos viven es por la fe en el Hijo de Dios. Y suponer que todo esto, y mucho más es obrado en nosotros, y que no sepamos nada de ello, es inexplicable. [Presunción, en vez de una realidad experimentada, es cristiandad falsa].
Esto afectó a sus oidores de tal manera que el líder del grupo, Maria Starbuck, se paró y dijo con lágrimas en los ojos: "Todo lo que hemos construído, todo lo que hemos hecho, ha sido derribado este día; y esta es la verdad eterna."
Algunos dicen que nosotros promovemos la salvación por las "obras," insinuando así que los mandamientos de Jesús con respecto a negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz diariamente son "obras." Algunos dicen incluso que el arrepentimiento es "obras," aún cuando Jesús dijo, "arrepiéntanse o perecerán." Ellos quieren alegar que ya que la gracia es gratis, no tenemos que hacer nada. Ellos están en lo correcto, la gracia es gratis; pero la gracia no es salvación, sino que la gracia trae la salvación. Santiago dijo, "la fe sin obras es muerta." Pablo dijo además: "lleven a cabo su salvación con temor y temblor." En Tito 2:14, Pablo dijo que la gracia tiene como resultado un pueblo celoso de buenas obras. El trabajo de la gracia para enseñarnos cómo vivir es un proceso; la gracia no es instantánea; el proceso produce pureza y el fruto del amor. La definición típica de la gracia/salvación instantánea que es enseñada en las sectas deficientes, y la definición de la gracia que nos da Pablo, son radicalmente diferentes. La gracia no es salvación. La gracia trae la salvación. La gracia es gratis, la salvación no lo es.
La salvación require todo, incluso su vida carnal.
Si somos muertos con él, también viviremos con él; Si sufrimos, también reinaremos con él.
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.
Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
De acuerdo con Pablo, la gracia verdadera no es salvación, sino que trae la salvación como está definida en su carta a Tito como sigue:
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Una persona que todavía peca pudiera erróneamente argumentar que ha sido redimido de toda iniquidad, pero ¡no que la gracia lo ha purificado!
De modo que la gracia y la salvación no son lo mismo; la gracia sólo lleva a la salvación, la cual se consigue con hechos esenciales de arrepentimiento.
El arrepentimiento es sentir dolor por su condición, cambiando la mente para ser diferente, y conduciéndose de manera diferente.
La gracia trae salvación al enseñarnos lo que debemos negar, llevándonos al arrepentimiento. Por la gracia se nos muestra nuestro pecado.
Nos arrepentimos al renunciar a la impiedad y los deseos mundanos, al vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo.
Buscamos la justicia para agradar a Dios y en expectativa de la aparición gloriosa de Dios y de Jesús - el Reino del Cielo.
De modo que por la gracia vemos un problema en nuestro corazón. Nos arrepentimos. Entonces por la gracia obtenemos la fortaleza para ser diferentes - la limpieza de nuestro corazón.
Por este proceso, somos redimidos de toda iniquidad y purificados por Jesús para ser trabajadores entusiastas por lo bueno.
La gracia es inmerecida y gratis, la salvación no es gratis.
El precio de la salvación es el sacrificio del yo, la muerte de la naturaleza pecaminosa;
y nuestra muerte no es evidencia de ser dignos de los dones de Dios - no, sino sólo de la vergüenza de ser tan indignos.
Vea Gracia verdadera versus gracia falsa para más información.
Es por gracia, y sólo por la gracia a través de nuestra fe en Jesucristo, que alcanzamos la salvación; pero la salvación significa ser purificados, y morir a la carne y vivir para Cristo - no de mentiras, sino en realidad. Cuando usted va a la cruz en la Luz, y Él le muestra lo que está en su corazón; entonces usted sabrá lo que la gracia es realmente: que sólo Dios lo puede cambiar - usted es impotente en su estado deplorable - sólo el favor inmerecido de Dios puede librarlo de su condición. Usted debe compartir su "muerte" y compartir su resurrección; Fox aclara que esto incluye sufrimiento, muerte, ser sepultado y resucitar. La cruz es el comienzo. La cruz no es tratar de ser salvados por "obras" solamente; es sólo la evidencia de su fe por medio de la obediencia; y aquellos que se oponen a la cruz, están destinados a la perdición, porque su dios es el vientre, [sus deseos y afectos por el mundo], y la gloria de ellos es su vergüenza—que sólo piensan en lo terrenal, [el amor del mundo].
Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Jesus espera obras, ¡obras perfectas! Las obras son evidencia de su fe.
Santiago dijo: Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe.
Pablo dijo: las obras vigorizadas por la fe son lo único que cuenta.
Anuncié.. que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
No se detenga hasta saber que él lo controla totalmente; hasta que usted se haya sentado con Jesucristo en el cielo. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará. Si usted pierde su vida carnal en la cruz, usted salvará su vida espiritual en Él. Ésta es la voluntad de Él para usted, y el seguir su ejemplo hasta la muerte produce una felicidad eterna que será llena de paz, amor, y gozo. Su cruz no es nada comparada con la de Él; la carga que él tiene para usted es ligera, su yugo es fácil, de modo que eche todas sus preocupaciones y temores sobre Dios - confíe en el maravilloso Dios que lo creó para darle su regalo más grande - a sí mismo, siempre y cuando usted le busque y obedezca sus mandamientos.
Camino de santidad... No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios.
De Guía para la paz verdadera
Si hubiera otra manera que no fuera llevar la cruz, y morir a nuestro propia voluntad, que pudiera redimir al hombre de su estado corrupto y caído, Jesús lo hubiera enseñado, y lo hubiera establecido por su ejemplo. Pero de todos los que desean seguirle, él requiere que lleven la cruz; y sin excepción él le ha dicho a todos: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame." ¿Por qué entonces ustedes tienen temor de tomar la cruz, la cual los llevará hacia el camino que lleva hacia el reino de Dios?
De la cruz se deriva mansedumbre celestial, fortaleza verdadera, los gozos del espíritu, la conquista del yo, la prefección de la santidad. No hay redención no hay esperanza de continuación de la vida divina en nosotros, sino es porque tomamos la cruz para crucificar nuestros apetitos e inclinaciones: porque todo consiste en la muerte del yo, y no hay manera de obtener la vida y la paz, si no es muriendo a la corrupción.
¿Por qué buscan otro camino a la gloria, sino aquel en el cual han sido llamados a seguir al "Capitán de su salvación"? Su vida fue una cruz continua, y ¿ustedes quieren una perpetuación del reposo y el gozo? Mientras más perfectamente mueran al yo, más verdaderamente comenzarán vivir para Dios; entonces si ustedes quieren gozar de la paz verdadera aquí, y obtener la corona imperecedera de gloría en el más allá, es necesario que en cada lugar, y en todos los eventos, ustedes lleven la cruz voluntariamente. Sufrir es entonces, su porción; y sufrir pacientemente, y voluntariamente, es el gran testimonio de su amor y lealtad a su Señor.
Soportar pacientemente la cruz, y la muerte del yo sobre ella, son los deberes indispensables del hombre caído; y es sólo así que él puede ser liberado de su oscuridad, corrupción y miseria, y ser restaurado a la posesión de la vida, la luz, y la paz.
Usted puede memorizar la Biblia completa, pero lo que él realmente quiere es que usted busque a aquel acerca de quien testifican las escrituras. La Biblia es buena para mantener y aumentar la esperanza, pero la salvación no se encuentra al leer o escudriñar las escrituras; como Cristo le dijo a los fariseos, "ustedes escudriñan las escrituras con la esperanza de encontrar la vida eterna, pero no quieren venir a mí para que tengan vida." Juan 5:39-40. La Biblia es buena edificar la esperanza, pero no para encontrarlo; usted debe ir a Él. Él dijo: vengan y aprendan de mí, porque yo soy manso y humilde. Venir significa ir a Él, no leer la Biblia, no ir a una reunión de una secta deficiente, no un estudio bíblico - ¡a Él!
De modo que vaya a Él, la Palabra viviente y el Espíritu de Vida. Y cuando usted va a Él mientras cree en su nombre teniendo la esperanza de la pureza, usted tiene el poder para cambiar. Es en su nombre que está el poder para permitirle comenzar. El creer que su nombre es el poder para cambiarle, es el poder del evangelio; este cambio que sucede cuando usted toma su cruz diariamente; la cruz es el poder de Dios - el morir al yo, el negar el yo, el arrepentimiento del yo, la muerte del pecado. Podemos testificar de su poder. Cuando me siento en silencio, y pienso en el nombre de Jesús, puedo sentir el poder. Ambos podemos testificar del poder de Dios para purificar. Talvez usted no lo sienta al principio, pero con el tiempo usted también lo sentirá. Y cuando usted se comprometa a cambiar al buscarle diariamente para oír sus mandamientos y sus conocimientos, (usted tiene que estar en silencio para oír su suave voz), mientras obedece lo que usted sabe que es correcto, usted le habrá hecho su Señor; usted estará en el camino y bajo su protección mientras siga buscándole. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc. 3:20. Él le dirá cosas acerca de sí mismo. Él aclarará cualquier malentendido. Él le dará toneladas de ánimo. Siempre perdonará sus fallas. Le mostrará cosas acerca de usted. Le mostrará de qué tiene que arrepentirse. Usted estará encantado de estar en comunicación con Dios; estará lleno de agradecimiento y de alabanza. Su fe crecerá a pasos agigantados porque, "la fe viene por el oír la Palabra de Dios," dijo el mismo Jesús. Usted tendrá más amor por otros. Estará caminando por el camino angosto que lleva a la vida, el cual pocos encuentran. Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información.
De las cartas de Jorge Fox:
51. - A los Amigos, con respecto a la cruz de Cristo,
el poder de Dios,
que lleva a salirse del mundo,
hacia el mundo que no tiene fin.
La cruz es para la parte carnal, la cual es la base de las imaginaciones,
la base de los seductores, y la base del falso profeta y del anticristo;
la cruz es para esa base, para la raíz y la vida de ella.
Al tener esto en mente, lo cual es puro y eterno,
se hace una separación con todos los otros amantes, lo cual lleva a Dios,
y la base de los pensamientos impíos llega a ser abierta,
y la cruz es para esa base;
la cual cruz vuelca el mundo en el corazón.
Esta cruz debe ser cargada por todos aquellos que siguen a Jesucristo
para salir del mundo que tiene fin, para ir al mundo que no tiene fin;
y todas las cosas impías del mundo deben ser negadas.
Porque 'el que ama al mundo, el amor del Padre no está en él';
pero donde permanece el mundo, no se vive en la cruz.
Pero al morar en la cruz para el mundo,
el amor de Dios es esparcido hacia afuera en el corazón,
y se abre el camino hacia la heredad que no se desvanece;
donde nada entrará en aquello que está contaminado.
Porque Dios no se ve sino en la luz eterna donde viene toda sabiduría pura.
Este tesoro no se ve sino con el ojo espiritual;
ni se recibe sino en el que es puro de corazón,
y por aquellos que moran y permanecen en la luz eterna.
Pero el corazón carnal puede obtener las palabras de aquellos que han recibido la sabiduría,
quienes moraban en el temor del Señor;
pero aquellos que viven sin el temor, pueden obtener sus palabras,
y aún así no conocer la puerta de la sabiduría, de donde proceden estas palabras, teniendo la vieja botella.
Velen, por lo tanto, y vean lo que poseen.
Porque todos los que nos dieron las Santas Escrituras, quienes moraron en el temor de Dios,
ellos poseían la vida de la cual procedían esas palabras;
y los secretos del Señor estaban en ellos.
Por lo tanto, en toda la medida de ustedes, la cual es de Dios, esperen,
para que pueda guiar sus mentes a Dios,
y la puedan seguir, y no sus deseos impíos,
ni las concupiscencias del mundo; porque el temor del Señor mantendrá sus corazones limpios,
y la verdadera sabiduría estará con ustedes en el corazón puro.
Y todos los que tienen esta luz, con la cual Cristo ha iluminado a todos,
las obras que son impías, ustedes saben que lo son por medio de la luz;
y esta luz será su condenación, ustedes lo saben.
Y todos los que testifican esta luz, y la aman, sus ojos están en su cabeza,
la cual es Cristo, si ellos son diez mil.
Jorge Fox
Lea la Biblia para obtener esperanza - las partes que dan esperanza como Juan y Salmos
Y para mantener arriba sus esperanzas mientras esté buscando, siga leyendo la Biblia y los escritos de Jorge Fox. Ahora, cuando lea la Biblia, usted verá no solo las antiguas citas de los evangelios falsos, sino esas frases que realmente hablan de ser justos, perfectos, santos, puros, y sin pecado; y usted sabrá lo que tiene que hacer para agradar a Dios. Usted se puede gozar en la verdadera esperanza y en su llamado.
Matteo define los requerimientos; ser perfecto, dar la otra mejilla, amar a los enemigos, etc.
Juan define la recompensa: Hazlos uno con nosotros; quiero que estén conmigo para que vean mi gloria; hazlos santos; dales mi amor, etc.
1 Juan define la prueba: Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado; el que peca no lo ha visto a Él ni lo conoce, etc.
¿El evangelio verdadero?
Pablo escribió en Gálatas,1:9, "si alguno les predica un evangelio diferente sea anatema;" un evangelio y a Jesús diferente del evangelio que él predicó. El evangelio de este sitio internet aboga por la pureza y un estado sin pecado. ¿Acaso el evangelio que usted ha oído no excusa el pecado, la inmoralidad, la impureza, y la impiedad? ¿Cuál evangelio le parece más piadoso? ¿Cuál evangelio le parece como el camino angosto el cual pocos hayarán? ¿Qué evangelio le parece como el camino ancho donde muchos van, porque es fácil? ¿Podría ver usted a Cristo defendiendo el pecado, la imperfección, la impureza, y la falta de santidad? De modo que cuál es el verdadero evangelio; ¿el que promete libertad del pecado, o el que ofrece libertad para pecar sin culpa, pero que le dice que tiene que llevar su "pecado hasta la tumba?" ¿No es esto sólo convertir la gracia en permiso para pecar? ¿Acaso no está este evangelio de "libertad de pecar" robándole de su oportunidad de tener una vida mucho mejor en la tierra, como también después de morir? No deje que le quiten la oportunidad más grande de la vida. Si usted todavía tiene dudas, lea la primera sección del diario de Jorge Fox, y después recuerde que miles de los primeros cuáqueros llegaron a la plenitud de Cristo (perfección, pureza, estar sin pecar, santidad, Cristo resucitado dentro de ellos) como se describe en el resto del Diario. ¡Se puede lograr!
Caminar en la línea
De modo que cuando usted haya obtenido la verdadera esperanza, el desafío es "caminar en la línea" entre:
1)
la presunción (lo he logrado, tengo todo lo que se puede tener), o
2) desesperación (estoy tan lleno de pecado, no tengo esperanza, no puedo lograrlo).
Con respecto a la presunción
Hay poco que él puede hacer por usted si usted piensa que ya es justo. Como dijo Jesús: "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento." (Recuerde, cuando Jesús dijo esto, no había ni una sola persona en todo Israel que fuera justo, sólo los hipócritas, que pensaban que eran justos). Acuérdese de la oración del fariseo versus la oración del publicano; ¿cuál escoge usted? Para citar la sección en Lucas :
A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. ¿Quién puede decir que ha sido saciado hasta que esté en sus brazos, y le oiga decir: "Bien, buen siervo y fiel?"
Con respecto a la desesperación
Primero que nada usted no se puede purificar a sí mismo; Cristo es el que quita el pecado. Y nadie es muy difícil para él. Todo lo que usted tiene que hacer es sentarse a buscar, estar arrepentido por lo que él le muestre, y seguir sus mandamientos. Segundo, no hay nadie que esté tan lleno de pecado que no él no lo pueda reparar; siendo que él es su creador, él lo entiende aún más de lo que usted se entiende a sí mismo. Como su creador, él puede darle cualquier forma que él quiera. Y él se agrada en darle una forma como la de él, al quitar sus problemas - mientras más cosas sean quitadas, más grande la gloria para Él. Porque cuando usted sea restaurado, será para su gloria; y cuando usted le da la gloria a él, él le da la gloria al Padre.
Y nunca, nunca crea que los errores que usted cometa en el camino lo descalifican para seguir buscando - sólo la muerte es el final. El perdón no es algo que suceda sólo una vez. Mientras usted esté realmente arrepentido por sus errores y sinceramente se disculpe con Él, rogándole su perdón y pidiéndole ayuda para evitar hacer los mismos errores otra vez, él seguirá estando allí como su defensor, amigo, ayudador, y fuente de fortaleza para seguir buscando. Hablamos por experiencia. Nuestros errores han sido enormes; pero todas las veces él nos ha perdonado, y eventualmente, como prueba, nos ha recompensado con más de Él y menos de nosotros mismos. Podemos testificar de que el proceso mencionado anteriormente funciona, gracias sean dadas a Jesucristo y al Padre.
Obedézcanme. Así yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo.
(no lo que alguien lee de la Biblia, sino la Palabra Viviente, oiga su voz, hablándole desde el cielo.)
Usted tiene que guardar los mandamientos personales que él le de, para que Él pueda venir a usted. Jesús le dijo a él: "Si alguno me ama, guardará mis palabras: (las palabras personales que usted oiga de sus labios, no las palabras de la letra muerta de la Biblia) y mi Padre le amará, y nosotros vendremos a él, y habitaremos con él." Él habitará con nosotros y nosotros estaremos con él y él será NUESTRO DIOS, Él quiere que usted no sólo le "llame" Señor con sus labios, sino que lo "haga" Señor de su vida - con su espíritu (en vez de su espíritu egoísta proveniente de Satanás) controlando sus palabras y sus acciones; para que usted puede decir en verdad que él es el Señor a quien usted obedece y sigue; haciendo la voluntad del Padre, no la suya.
Jesús dijo: El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
¿Qué se puede decir con respecto al ladrón en la cruz?
Muchos justifican todo tipo de salvación instantánea sobre la base del ladrón el la cruz, que fue crucificado a un lado de Jesús, quien recibió consuelo cuando Jesús le dijo: "hoy estarás conmigo en el paraíso."
Por supuesto que las circunstancias del ladrón eran excepcionales. Considere lo siguiente:
1) él estaba viendo como otro criminal condenado (Jesús) era crucificado a un lado de él.
2) este hombre [Jesús], que decía tener una relación especial con Dios, no hizo nada para prevenir ser crucificado.
3) el criminal mismo estaba en una agonía inimaginable debido al dolor de su crucificción.
Y, aún así su fe era lo suficientemente fuerte para reprender al otro criminal, que también estaba siendo crucificado y que le arrojaba insultos a Jesús, diciendo: "¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!" Pero el otro criminal lo reprendió: "¿Ni siquiera temor de Dios tienes, aunque sufres la misma condena? En nuestro caso, el castigo es justo, pues sufrimos lo que merecen nuestros delitos; éste, en cambio, no ha hecho nada malo." Luego dijo: "Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino."
Yo quisiera proponer que la fe de este hombre era tan fuerte, y aún activa en el intenso dolor, aún activa mientras veía a un hombre que decía ser el hijo de Dios ser ejecutado de manera horrible; que esa fe, siendo más grande que lo que yo podría mostrar, fue recompensada por ser extraordinaria y excepcional.
De modo de que muchos, al usar el ejemplo sobrehumano de este criminal como la base de su suposición de que ellos van a ir al cielo porque "creen en Jesús," no están considerando la magnitud de la fe del criminal, la cual casi todos tendrían dificultad al tratar de duplicar.
Como me dijo la Voz del Señor: "Si tú estuvieras estado conmigo la noche que me arrestaron, no hubieras creído que yo era el Santo de Israel."
Reglas simples para comenzar
Aparte de nuestra búsqueda diaria escuchando en silencio su voz, aquí están las reglas iniciales, las cuales si usted las sigue, le hirá bien.
- Este era el simple mensaje de arrepentimiento de Juan el Bautista, para prepararse para Jesús y el Reino:
Arrepiéntanse: piensen de manera diferente; cambien de opinión, lamentando sus pecados y cambiando su conducta. Mat 3:2
Comparta lo que tiene con aquellos que no tienen las necesidades de la vida.
Sea honesto en todas sus relaciones, nunca exagerando ni tratando de cobrar de más.
No opriman a la gente ni las intimiden, no mientan, no quieran tener más, no se quejen. Lucas 3:10-14
- Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia. (la #1 de Jesús)
Aparte por lo menos una hora al día para estar en quietud.
- Sobre todo, no jure (la #1 de Santiago; se refiere a juramentos: "Juro decir toda la verdad"),
- Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados. (la #1 de Pedro),
- Huya de la inmoralidad sexual (en Hechos 15:28, del concilio de los apóstoles para los primeros gentiles).
Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo.
- Cualquier mandamiento que usted reciba mientras esté escuchando, regístrelo, revíselo, y siga arrepintiéndose.
- Valore su tiempo y el amor de Dios para usted. (la #1 de Fox)
- Si comete algún error, pida perdón y ayuda, y tome la resolución de mejorar
- No se preocupe, él lo ama, ¡no lo dude! (de él en durante la meditación)
- Y no hable acerca de Dios o de Cristo a menos que él se lo diga. Espere hasta que sus palabras sean del Espíritu.
- Disfrute de las buenas cosas de la vida con acción de gracias y alabanzas a nuestro grande y maravilloso Dios.
El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.
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