La Cruz Perdida de la Pureza



 

BABILONIA LA GRANDE

DESCRITA

LA CIUDAD DE CONFUSIÓN

EN CADA LUGAR DONDE REINA EL ANTICRISTO

QUE NO CONOCE EL ORDEN Y LA UNIDAD DEL ESPÍRITU,
SINO QUE INTENTA ESTABLECER EL ORDEN Y UNIFORMIDAD
DE ACUERDO A LA SABIDURÍA DE LA CARNE,
EN TODOS SUS TERRITORIOS Y DOMINIOS
SUS PECADOS, SUS JUICIOS

CON ALGUNAS PREGUNTAS ADICIONALES PARA DESCUBRIRLA;
Y ALGUNAS CONSIDERACIONES PARA AYUDAR A SUS SUBURBIOS,
PARA QUE SU EDIFICIO INTERNO PUEDA ESTAR MÁS ABIERTO
AL ALIENTO Y EL ESPÍRITU DEL SEÑOR,
DE QUIEN DEBE RECIBIR SU CONSUMACIÓN Y DERROCAMIENTO

TAMBIÉN

UNA EXHORTACIÓN
A LOS PODERES DE LA TIERRA

POR ISAAC PENINGTON

1659

Introducción a Isaac Penington

Isaac Penington (1616-1679) fue el hijo mayor de Sir Isaac Penington, quien fue Alcalde Mayor de Londres en 1642 y 1643, y un acérrimo puritano congregacionalista. Su padre estuvo en el tribunal que condenó a Carlos I de traición y lo ejecutó. En 1654 se casó con María, viuda de Sir William Springett, e hija de Sir Juan Proude.  [La hijastra de Penington, Gulielma Maria Springett se casó con William Penn]. Tanto Isaac como María habían estado por un tiempo entre aquellos llamados Buscadores, y por medio de esta experiencia, estuvieron preparados para oír la verdad del mensaje de los cuáqueros con respecto a la unión y restauración hacia la imagen de Dios. Fueron convencidos en el año 1658, y después de un corto tiempo se fueron a vivir a Bucks. Penington sufrió seis encarcelamientos, cinco en Aylesbury y uno en Reading, los cuales sufrió alegremente.

Penington fue un prolífico escritor de literatura religiosa. A diferencia de la mayoría de los primeros Amigos, él escribió aún antes de conocer a Jorge Fox, [lo cual representó el momento crucial en su búsqueda de una unión santa con Dios], y se convirtió en cuáquero. Se han publicado varias ediciones de sus libros y sus muchas cartas impresas.

Isaac and María Penington tuvieron cinco hijos; hay descendientes de ellos que ahora viven en Norteamérica. Su muerte sucedió en Goodneston, provincia de Kent. De acuerdo a Penney, a pesar de sus muchos enemigos y detractores que habían sido ofendidos por sus escritos, "difícilmente podía haber vivido un hombre más inocente."

Los escritos de Penington son los mejores del período cuáquero entre 1650 y 1700, cuando 528 cuáqueros escriberon 2800 libros y folletos. En este documento, Penington nos explica que Babilonia ha existido desde el 300 D.C., a medida que desapareció la iglesia primitiva fue reemplazada por una imitación engañosa. Y la secta romana católica, tan fácilmente encontrada en error, no el la única dueña de Babilonia; porque los protestantes son sólo manifestaciones diferentes de la misma bestia, con cuernos como los de un cordero, que tiene muchos nombres, tras la cual va todo el mundo.

BABILONIA LA GRANDE

DESCRITA

Lejos está lo que fue; y lo muy profundo, ¿quién lo hallará? Me volví y fijé mi corazón para saber y examinar e inquirir la sabiduría y la razón, y para conocer la maldad de la insensatez y el desvarío del error. Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso. Ecl 7:24-26

Aquel que nace de la semilla pura e inmortal, y vive en la unción, se escapa de la copa de oro de la fornicación, y de todas las camas pintadas de la fornicación, y no están contaminados con mujeres; Apoc. 14:4., sino que se mantienen en la castidad esperando al novio.

He aquí esta ciudad es edificada y está llena con imágenes y semejanzas delso caminos y las verdades de Dios, sin la vida ni el poder.

En su exterior tiene la apariencia de iglesia, la apariencia de ministerio, la apariencia de ordenanzas, deberes y caminos de santidad.

En su interior tiene la apariencia de buen conocimiento, la apariencia de arrepentimiento y conversión, la apariencia de fe, la apariencia de celo por Dios, la apariencia de amor a Dios y a sus santos, la apariencia de la mansedumbre e inocencia del Cordero, la apariencia de santificación, la apariencia de mortificación, la apariencia de esperanza, gozo, paz, reposo, y santificación, etc., pero la sustancia, la verdad, la virtud de todas estas cosas no están en ella; y ella misma es hallada persiguiendo aquello, (donde se encuentra la verdad), la imagen de lo cual ella clama.

Esta, esta es la mujer que ha hechizado a la tierra completa por todas estas generaciones, y todavía está cambiando sus vestidos y sus pinturas, para poder todavía hechizar a la gente, y se sienta como una reina gobernando sus conciencias; pero bendita es la luz que se ha levantado para descubrir, y el poder que es capaz de derribar esta ciudad majestuosa, noble y poderosa, y todos los que toman parte de ella.

El Señor Dios Omnipotente reina en Sión; y el anticristo, con su ciudad de Babilonia, cae. Canten alabanzas, canten alabanzas, ¡Oh habitantes de Sión! a aquel que somete a Babilonia, con toda su gloria, bajo sus pies.

Porque derribó a los que moraban en lugar sublime; humilló a la ciudad exaltada, la humilló hasta la tierra, la derribó hasta el polvo. La hollará pie, los pies del afligido, los pasos de los menesterosos. Isaías 26:5-6.

PRÓLOGO

Desde niño he tenido un celo por Dios, y he escudriñado seriamente las escrituras, (lo cual mi alma deseó profundamente, y mi corazón las honró y las amó, y todavía lo hace), para que la mente y la voluntad de Dios fueran reveladas. Busqué seriamente y pedí dos cosas: una era el descubrir del camino externo de la adoración; la otra era la vida interna, virtud, y poder; y yo había considerado que las cosas externas eran el medio apropiado para llevarme a ellas. Al comienzo de los problemas en esta nación, había una emoción viva en mí, y algo de esperanza que Dios estaba produciendo. De la misma manera, yo sentí la misma emoción en muchos otros, ante lo cual mi corazón se regocijó, y con lo cual mi alma se consoló; pero encontré que pronto ésta comenzó a flaquear y marchitarse, lo cual me forzó a retirarme, y a separarme de aquello en lo cual encontré que la vida y el poder estaban muriendo y deteriorándose. El Señor estaba conmigo en mi separación; mi alma lo recuerda muy bien; y él tuvo en consideración la sencillez, honestidad, e integridad de mi corazón, las cuales él mismo despertó en mi corazón. Y aunque pronto caí en el camino del compañerismo eclesiástico y las ordenanzas; aún así él tuvo consideración de mí, y se compadeció de mí, y consoló mi vida aún en esas circunstancias. Pero finalmente la forma nos sobrepasó, y la vida dulce y preciosa comenzó a morir. Entonces el Señor halló otra menera de consolarnos, (a saber, por medio de relacionarse sensiblemente con nuestra condición, y de su trato con nosotros, y su obra dentro de nosotros), lo cual fue muy dulce y precioso al principio; pero el enemigo se entrometió allí también. En este estado nunca hice ningún cambio; pero allí la mano del Señor cayó sobre mí, golpeándome en la raíz misma, quebrantando mi vida en mil pedazos, y pisoteando mi cabeza en el polvo. Entonces llegué a ser un hombre de dolores, (habiendo sido despojado de toda mi vida, fe, esperanza, gozo y consuelo, en un solo día), sin saber hacia dónde mirar, o qué desear. A veces hubieron alientos que se movieron dentro de mí, pero ellos fueron juzgados prontamente; a veces hubo un pequeño refrigerio de alguna escritura que me fue presentada; pero al ser repentinamente quitadas, y mi muerte y oscuridad fueron aumentados por ellos. Entonces deseé, ¡Oh que pudiera comparecer ante su trono! Porque seguramente mi conciencia está limpia ante él, y no me he apartado impíamente de mi Dios, sino que fui quebrantado en pedazos por sus manos, aún mientras mi alma estaba buscándolo de todo corazón. ¡Oh, cómo se lamentó mi alma, al ver cómo yo estaba listo para ser devorado por todo espíritu hambriento! Muchos quisieron devorarme, pero la mano del Señor estaba conmigo, guardándome, aunque yo no lo sabía. Y aunque yo estaba completamente quebrantado, y apartado de todo lo que yo había llamado, o podía llamar, conocimiento, (de modo que no podía llamar bueno ni malo a ninguna cosa), aún así el Señor, por un instinto secreto, me guardó de gran manera de lo que era impío, y mantuvo mi corazón secretamente deseando aquella fuente y manantial de bien. Sí, cuando yo finalmente estaba (por causa de la desesperación profunda de alguna vez volver a encontrarme con Dios en esta vida), cautivado por el mundo, y traicionado por su amor, (el cual por fin se levantó en mí, y ganó sobre mí, al persuadirme que mi estado y condición presente requería que lo usara libremente, y que aprovechara todo el gozo que éste me pueda otorgar), sin embargo el Señor me siguió, y a menudo sentía una aversión secreta del mundo, y deseos de alejarme de él, y jadeaba por el manantial de mi vida. Pero yo temía estas cosas, y repentinamente fueron apagadas por la parte maligna que estaba en mí, por temor de la miseria y la angustia indecible que yo había sentido anteriormente por causa de esto; el recuerdo de lo cual todavía estaba fresco en mí.

En este cortejo mío con el mundo, y en mi alejamiento de la vida, la parte razonable (que el Señor había estado golpeando por mucho tiempo, y había humillado grandemente), se fortaleció en mí; y comencé a crecer en sabiduría otra vez, y fui capaz de juzgar las cosas de Dios, y de esperar y tener la esperanza de una gran aparición, en la cual al fin yo pudiera ser visitado, y puediera encontrarme con aquello que deseaba tan apasionadamente, y que necesitaba tanto. Por medio de lo cual el enemigo me engañó profundamente, llenándome de satisfacción, y manteniéndome alejado de la unidad con aquello que era lo único capaz de darme una visión de él, cuando se apareciera. Y juzgué con esta sabiduría carnal y odié la vida verdadera en otros, como algo débil, bajo e incapaz de llevarlos hacia aquello que yo necesitaba, y que esperaba. Sí, mientras más consideraba y razonaba en mi mente, y más conversaba con ellos, (esperando así encontrar algún terreno claro para encontrarles la razón o alejarme de ellos), más alejado me encontraba; hasta que por fin el Señor me tocó poderosamente, y levantó la vida en mí, (la cual yo había destruído por medio de todos estos razonamientos y consultas). Entonces de a poco, (esperando en esa vida), yo ví, sentí, probé, toqué, a medida que al Señor le agradaba abrirme estas cosas, lo que había estaba oculto de mí en mi búsqueda más ardua y en mis razonamientos más cercanos. Por lo tanto el judío en mí fue quitado, y fue llamado el gentíl. Pero, ¿quién puede leer esto? Estoy seguro de que el ojo de la sabiduría religiosa del hombre no puede hacerlo.

Así mis ojos han sido abiertos y he visto las cadenas, con las cuales he estado encadenado y alejado de mi vida todos mís días. Sí, mi ojo, (en la vida pura), ha contamplado muchas de las calles y cámaras de Babilonia, en las cuales vive la bruja que con sus encantos nos aleja de la vida. Sí, he oído la lengua del falso profeta, que habla como el profeta verdadero, de modo que ninguna carne puede discernir o distinguir entre ellos. Sí, he visto el dragón en el templo, que es adorado allí en vez de Dios, por los creyentes más estrictos. Y ahora, en las tiernas entrañas, en la verdadera luz de la vida, de los movimientos puros del espíritu eterno, (a medida que el Señor se complace en guiar y dirigir), salgo a visitar a mis pobres compañeros y cautivos en Babilonia. Y lo que he visto y conocido, lo testifico para el alivio de otros, para que si es posible (por la misericordia y la buena mano de Dios), se puedan escapar de esa miseria con la cual mi pobre alma ha sido abrumada, y puedan salir de esa ciudad sucia y abominable, que Dios ha desolado. En la cual la vida pura, la fe que conquista, el amor sufrido, la esperanza purificadora, la destrucción del cuerpo de pecado, el ponerse la vestidura viviente, no es testificada ni se puede testificar, sino que los hombres sólo sueñan de estas cosas en Babilonia; donde toda la satisfacción que ellos tienen, proviene del placer de sus sueños; pero cuando ellos se despiertan encuentran delgadez, y pobreza, y desnudez sobre sus almas.

UNA DESCRIPCIÓN DE BABILONIA
POR EL BIEN DE LA HIJA DE SIÓN,
LA CUAL AL PRESENTE MORA EN SU MEDIO

Ahora, aunque el mundo está sordo y ciego, (incluso toda clase de creyentes, desde el más alto hasta el más bajo), abran sus oídos, y oigan el alegre sonido; abran sus ojos, y vean la ciudad de desolaciones, y todas las abominaciones de la tierra (tanto de la carne como el espíritu); y sientan dentro de sí mismos lo que debe ser alejado, y qué debe ser guiado; para que sus pies puedan ser dirigidos, y establecidos firmemente, en el monte de Sión; donde la vida reina sobre todos sus enemigos.

BABILONIA es la estructura espiritual de la iniquidad; la mística gran ciudad del gran rey de la oscuridad; edificada como imitación de Sión, pintada igual que Sión, para que pueda ser confundida con Sión, y pueda ser adorada allí, en vez del Dios verdadero, eterno y viviente, y Rey de Sión.

Aquí es donde se sienta el hombre de pecado; donde hay un edificio levantado en cualquier corazón, o en cualquier sociedad de hombres, como Sión. Allí él se aloja, allí vive, allí se sienta como dios, allí reina, allí él es adorado, allí él es exaltado sobre todo lo que puede ser llamado Dios en ese corazón, o en esa sociedad.

1. Es una ciudad. Ésta es una parábola adecuada, por la cual se puede descubrir el misterio de la iniquidad; es igual que una ciudad, es una clase de ciudad. En una ciudad hay muchas calles; en las calles hay casas; en las casas, hay varios cuartos, en los cuales se encuentran las familias y las personas; y para todas estas cosas hay leyes y gobiernos. Así es aquí; hay muchas calles en esta ciudad de Babilonia, muchas casas en cada calle, muchos cuartos en cada casa; y en las casas y cuartos se encuentran muchas familias y personas. Ellos tienen sus leyes y gobiernos, su conocimiento de Dios y de Cristo; su órden, su adoración, su disciplina en la cual caminan, y por medio de la cual se ordenan a sí mismos en sus varios servicios, lugares, oficios, y empleos, bajo el rey de Babilonia.

2. Es una ciudad espiritual o mística. No es un edificio externo de materiales terrenales, sino un edificio interno de materiales internos. Así como la Sión externa, y la Jerusalén externa, han pasado en su uso y su servicio; así la Babilonia externa es anticuada también. (No necesitan mirar muy lejos para encontrarla.) Y así como Dios ha edificado una ciudad interna, un edificio espiritual; así también ha hecho el rey de las tinieblas. Él nunca hubiera podido tentar a la gente ni alejarla de la ciudad del Dios viviente, de la ciudad del misterio de la vida, excepto por medio de la ciudad del misterio del engaño. Y así como Dios edifica su ciudad con piedras de cantería, con piedras cuadradas, con piedras vivas; también así tiene el rey de las tinieblas sus canteras, sus piedras cuadradas, sus preparaciones, y lo necesario para su edificio. Si aparece la luz, y hace que sea muy obvio el tener a toda la nación como un iglesia, o admitir a toda una parroquia a las ordenanzas, él reunirá una iglesia para sacarla de la nación, y escojerá algunas de sus piedras más seleccionadas de la parroquia [como él lo hizo con los protestantes originales]. Sí, él incluso podría obtener algunas de las piedras del templo verdadero, si ellos llegan a estar dentro su alcance y su círculo; esto es, si ellos miran hacia afuera, si ellos salen adelante, y no se mantienen cerca al ungimiento interno, el cual es la única y gran ordenanza para guardar a los santos del poder del anticristo. Porque si ellos hacen incluso una oración en contra del anticristo, sin permanencer en Dios, son atrapados en su trampa, y estarán sirviéndolo en esa misma oración, la cual parecería que ellos hace en contra de él con gran esfuerzo y celo.

Nota del editor del sitio: Antes que la Biblia fuera publicada en 1516, habían mucho menos de cien sectas cristianas. La Biblia es el medio externo para identificar el error. Tan pronto como un error era descubierto, se creaba algna una variación nueva de la iglesia falsa. Después de 500 años de estudio bíblico ahora tenemos 30,000 sectas. La iglesia falsa, Babilonia, es como un virus que se transforma en nuevas estructuras e identidades tan rápidamente, que no se puede hacer nada para destruírla.

3. Es una ciudad grande; una ciudad que se sobreextiende sobre la tierra. Así como la Sión espiritual era una vasta ciudad, una ciudad que se sobreextendió sobre las naciones, (¡cómo la fe del evangelio invadió el mundo en los días de los apóstoles!), así esta ciudad a invadido el mundo. Es más, se ha tomado territorios completos y los dominios de otra ciudad, (y se ha engrandecido aún más), y Sión ha sido echada al polvo, y ha sido pisoteada bajo los pies. Y aunque muchos testigos, profetas, y mártires se han lamentado por ella, ninguno pudo levantar el tabernáculo de Davíd, el cual ha caído, ni recuperar a Sión hasta esta día; pero Babilonia a tenido el poder sobre ella. Miren con el ojo verdadero, y contemplen cómo todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos, se han embriagado con alguna de las mezclas de la copa de la mujer falsa, (algunos de ellos vez, tras vez, tras vez), y han sido habitantes de esta ciudad, clamando por ella, (aunque no todos estén en sus prácticas impías, pero algunos están en sus formas más refinadas y sus tranformaciones), por la iglesia verdadera, por Sión; mientras que, ¡ay! ella sólo tiene el vestido de Sión, la forma de Sión, la vestidura externa de Sión, (la cual es la apariencia en la que ella está esperando para engañar), pero no el espíritu de Sión.

4. Es una ciudad de iniquidad, de iniquidad escondida. Aquello que está escondido en esta ciudad no es la vida, no es la justicia, la santidad de los santos; sino iniquidad, pecado, transgresión de la vida. Busquen en cualquiera de las calles de Babilonia, en cualquiera de las casas, cualquiera de los cuartos, cualquiera de las cámaras de oscuridad: hay pecado allí; hay injusticia allí; no se puede encontrar ni un corazón limpio allí; ni un solo ojo puro para contamplar al Dios de la vida se puede encontrar allí. En cada corazón hay pecado en misterio, iniquidad en misterio, injusticia en misterio. Parecen estar de parte de Dios y Cristo, y de ser limpiados por ellos; pero la impureza se aloja en ellos, y el pecado gobierna en ellos en contra de Dios, y en contra de Cristo en misterio; lo cual sus ojos no pueden ver, y por lo tanto se equivocan en cuanto a su estado. Sin embargo éste es el estado verdadero de Babilonia, en todas sus partes; es una ciudad sucia, donde no se conoce la pureza de corazón ni la vida; pero aunque es lavada y transformada tan frecuentemente en el exterior, sin embargo se mantiene corrupta en el interior; lo cual contamina la posesión y el dominio allí en el misterio. El agua viviente, la sangre viviente, no corre en ninguna de las calles de esta ciudad, de modo que allí no puede haber verdadera limpieza. No, esos extraños eran los habitantes escogidos de Babilonia para la fuente de la vida en Sión, para el río que limpia y sana, que no pueden creer que hay una posibilidad de limpieza y sanidad perfecta, y de llegar a estar sanos y completos aquí en la tierra. Se habla mucho de estas cosas, (del agua, la sangre, la limpieza), en todas las religiones de Babilonia, (la cual ha oído de la fama, y se hace una semejanza de ella); pero eso mismo no se puede encontrar allí, de modo que la virtud, que viene de eso mismo, no se puede sentir allí.

Y aquí hay una gran diferencia entre las vasijas de Sión, y las vasijas de Babilonia. Las vasijas de Sión son débiles, de barro, necios, despreciables ante la sabiduría de los hombres, (que no pueden encontrar ningún asunto de excelencia allí); pero el tesoro, el licor de la vida en ellos, es precioso. Las vasijas de Babilonia hacen un gran espectáculo, parecen ser muy santos, muy celestiales, muy celosos de Dios y de Cristo, y de establecer su iglesia y ordenanzas en todo el mundo. Así aparecen ellos en el exterior; pero son sepulcros; tienen inmundicia por dentro. Bajo todo esto se aloja un corazón impuro y no santificado; un corazón no sometido al espíritu y al poder del evangelio, mientras hace un gran espectáculo de la sujeción y la obediencia a la letra.

5. Es la ciudad del rey de las tinieblas, del gran rey de las tinieblas, del príncipe de la potestad del aire, que gobierna universalmente en la oscuridad, en todo el misterio de la iniquidad, incluso en cada corazón. Donde hay pecado, allí está el trono de Satanás; y allí él tiene sus leyes, su gobierno, su poder, en cada corazón bajo su dominio. Aún donde hay menos sujeción a él, él todavía es un príncipe; su edificio todavía no está completamente derribado; él no está todavía desposeído ni ha sido echado fuera. Mientras todavía quede algo en lo cual él pueda morar, él conoce lo suyo, y mentiene su mano sobre ello. Es su derecho, y él no lo perderá. Todo pecado, toda oscuridad, es correctamente suyo. Es su trono, y él allí gobierna. El hombre es el terreno donde estos dos reyes pelean; y aquello que es bueno y santo le pertenece a un rey, y aquello que es impío e impuro le pertenece al otro; y no hay comunión ni paz entre ellos; pero cada uno se mentiene en lo suyo, y reune lo suyo para sí mismo. Y cuando ha comenzado la batalla entre estos dos, no hay quietud en esta tierra, hasta que uno de ellos sea desposeído; pero entonces habrá paz en Babilonia, más comúnmente bajo la apariencia de santidad; o habrá paz en Sión, en el espíritu, y poder.

6. Esta ciudad fue construída, (y es construída diariamente), como imitación de Sión, pintada igual que Sión. La intención al ser edificada era comer de Sión, suprimir a Sión, para separarse de la verdad por medio de una imagen falsa, y para guardar a sus habitantes en paz y satisfacción, bajo la creencia y la esperanza que está en la Sión verdadera. Por lo tanto, necesita ser como Sión, o de otra manera no puede cumplir este fin. Todas las calles deben ser como las calles de Sión; cada casa, como las casas de Sión; cada tribu y familia, como las tribus y familias de Sión; cada persona, como las personas de Sión; todas las leyes, ordenanzas, etc., como las leyes y ordenanzas de Sión. La adoración debe ser como la adoración de Sión; la fe, como la fe de Sión; el Cristo pintado, como el Cristo de Sión; todo lo que pasa por verdad, como la verdad de Sión; de otro modo no engañarían. Babilonia pronto sería vista completamente, y rápidamente sería desolada y abandonada, si ella no se pusiera su gruesa pintura, con gran arte y abilidad. Ahora, ésta es la sabiduría, ahora son probados los ojos verdaderos, para ver a través de todas las pinturas de esta ciudad, en todas las formas de ella; para alejar de toda calle, toda casa, toda cámara, toda imagen y apariencia falsa de la verdad; toda apariencia falsa de las ordenanzas y caminos de la adoración; toda semejanza de cosas que este espíritu forma a partir de la letra; cada deber al cual ésta llama; toda promesa de las escrituras que procura aplicar a aquello que no pertenece, para poder adormecer el alma, y defraudarla y engañarla y no darle lo que le prometió. Así, yo digo, el ojo verdadero probado para que se aleje de todas estas cosas, y esperar el surgimiento y la redención de la semilla verdadera de Sión, y para que brote la vida y el poder en él y por él. Porque mientras este espíritu pueda engañarlos con cualquier semejanza, ustedes nunca conocerán la verdad, ni llegarán a la adoración del Dios verdadero y viviente, quien es el único que está en el espíritu, y en la verdad.

7. El fin de todo esto, de que Satanás edifique esta ciudad, esta gran ciudad, (construída así con exactitud en el poder del engaño, y en la semejanza misma de Sión), era, y es, que sea confundida con Sión, y sea adorada allí como a Dios, y esto sin celos o sospechas. Y él ha alcanzado este fin; su ciudad ha engañado y engaña, generalmente es confundida con Sión entre todos los habitantes de Babilonia; casi toda clase de gente la reconoce y la demanda como Sión, en una apariencia u otra, aunque todos demandan la misma apariencia; pero , todos ensalzan su propia imagen, camino, y adoración: su propia imagen de verdad, por la verdad; su propio camino de adoración, por el camino; su propia iglesia y familia, por la iglesia y la familia de Dios. Y al adorar allí, ellos adoran a Satanás, y no al Señor: porque el Señor no puede ser adorado en ninguna parte de Babilonia; pero el rey de Babilonia es adorado en Babilonia, y el sólo rey de Sión es adorado en Sión. ¡Ah! ¡cuán profundamente los hombres engañan sus almas! Ellos piensan que creen en Dios, ellos piensan que oran a Dios, y esperan por fin ser poseídos por Dios, y sin embargo están tan lejos de salir del misterio de Babilonia, que nunca fue descubierto en ellos. Pero ellos han caminado en el camino de la religión y la adoración en la que fueron criados, en la apostasía, o talvez han sido quitados de una o dos de sus anchas calles, y así por esto piensan que han dejado a Babilonia; cuando el mismo espíritu es puesto en otra calle de la misma ciudad, edificando otra casa por medio de la dirección del rey de las tinieblas, y allí adorando al mismo espíritu que adoraron antes; pero sus almas nunca conocieron el fuego de Sión, ni el horno de Jerusalén; por el cual el mismo interior de sus espíritus debe ser limpiado, antes que el ojo puro de la vida sea abierto, el cual puede ver a Sión.

Ahora, debido a que ustedes son más capaces de recibir cosas expresadas de las escrituras, que por la naturaleza misma de esas cosas, habladas como si se sintiera del corazón, (con respecto a lo cual se podría decir mucho más, si pudieran soportarlo), consideren algunas escrituras.

Babilonia es llamada la gran ciudad, Apoc 16:19, y una ciudad grande y fuerte, cap. 18:10. ¡Oh, el poder del engaño en esa ciudad, para echizar y alejar de la vida! ¡Oh, la multitud de las maravillas mentirosas que allí son mostradas en el corazón, para hacer a los hombres creer que están en la vida! Para persuadir a los hombres que el rey de ella es el rey de Sión, y que las leyes, y las ordenanzas de adoración allí, son las leyes y ordenanzas de Sión, que la oración allí, es la oración del hijo verdadero, que la creencia allí es la fe verdadera, que el amor allí es el verdadero amor, la esperanza allí es la verdadera esperanza, etc. Algunas partes de Babilonia, algunas semejanzas de la verdad en ese lugar, son tan convincentes, que nadie sino los elegidos, por medio de la iluminación del ojo eterno, pueden identificar el engaño.

Y es una ciudad espiritual, una ciudad mística, una ciudad edificada por la obra del misterio de la iniquidad, 2 Tes 2:7, donde ella es llamada misterio, Apoc 17:5. No es una ciudad de iniquidad abierta, sino una ciudad de pecado que está escondido; de pecado que mantiene su vida bajo una cubierta, bajo una apariencia de piedad; de pecado que reina en el corazón bajo celo, bajo devoción, bajo oración, creencia, adoración, esperanza, espera, etc. Donde sea que el pecado esté esconido bajo estas cosas, allí está Babilonia; allí está el misterio de la hechicería; allí está el trono pintado de Satanás; allí está el Egipto y la Sodoma espiritual, donde el Señor de la vida es crucificado diariamente. Esta es la ciudad, la ciudad mística, la ciudad espiritual, Apoc. 11:8. Y aquí se edifica y se derriba continuamente. Ella edifica; el espíritu del Señor confunde, entonces su edificio es derribado; entonces otro se levanta, y es derribado otra vez. Este es su curso sin fin, cuando el espíritu del Señor la perturba; porque de otra manera ella se puede adaptar a cualquier apariencia de conocimiento o adoración; aunque en su curso común ella también tiene muchos cambios y alteraciones; unos mientras esto o lo otro estaba en la verdad, y otros no; unos mientras esto o lo otro estaba en el sentido o el significado de tales escrituras, otros no. Babilonia está rara vez sin esta clase de edificación, y derribamiento.

Y esta ciudad es una gran ciudad, una ciudad extendida sobre toda la tierra. "Ella ha hecho beber a todas las naciones del vino de la ira de su fornicación." Apoc 14:8. La mujer, que es esta ciudad, (Apoc 17:18), "se sentó sobre los pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas." Apoc 17:15. Se sentó sobre ellos como reina, como princesa, guiándolos en su conocimiento y adoración del rey de Babilonia. Y aquellos que alguna vez la odiaron, y que hicieron guerra con ella, y quemaron su carne con fuego, ella los engañó con una pintura nueva, los metió en su nueva cama de la fornicación, y los hizo adorar al rey de Babilonia otra vez, Apoc. 17:12-13. y versículo 16-17, y allí ellos cometieron adulterio con ella, hasta el tiempo de su último incendio y completa desolación; pero ellos la abandonaron, por temor a su tormento, cuando vieron el humo de su incendio. Apoc 18:9-10.

En los templos de esta ciudad, (porque en todas las calles de este lugar, sí, en cada casa, hay templos), el anticristo se sienta como Dios, y es adorado. 2 Tes 2:4. "Él se sienta como Dios en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios." Se ha vestido como Dios, él aparece como Dios, (como el espíritu santo y puro de la vida y poder), él aparece en el templo de Dios, se sienta allí, gobierna allí, proclama leyes y ordenanzas de adoración y devoción. Sí, si alguno cuestiona su deidad, o su derecho a hacer así, él lo probará, él lo manifestará en el templo mismo de Dios, que Él es Dios: "Él se sienta como Dios en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios." Él se ha exaltado a sí mismo en el trono, por encima de todo lo que se llama Dios; él se metido en el templo, se sienta allí como Dios, y allí él manifiesta a todos los adoradores que él es Dios; de manera que, entre todos los habitantes de Babilonia, él es reconocido y adorado, y el verdadero espíritu de la vida está escondido de su vista, y es negado y crucificado. Él ha mostrado que es Dios; él da demonstraciones de su divinidad, lo cual ese ojo que está fuera de la vida no puede más que reconocer y creer que es verdad. No hay ninguno que pueda ver y reconocer al Dios verdadero, al verdadero Cristo, sino aquellos que tienen el ojo verdadero, el verdadero ungimiento, ("nadie puede llamar a Jesús Señor, [que es el Señor de su vida, en palabras y hechos] sino por el Espíritu Santo," 1 Cor 12:3); y, sin embargo, ¿cuántos pueden hablar grandes palabras de Dios, y de Cristo, que ahora no conocen lo que pertenece a la unción? ¡Ay! ¡ay! todas las naciones y las clases de creyentes, fuera de la vida, son engañados con las demostraciones del diablo, con demostraciones del anticristo, con las demostraciones de la ramera, con las demostraciones del falso profeta, las cuales son innegables para la sabiduría en la cual ellos permanecen, y para el ojo con el cual ellos ven.

Ahora, tomen nota de esto: la venida del anticristo, cuando fue percibida primero, fue muy poderosa, extremadamente grande. 2 Tes 2:9-10. "cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden," etc. Consideren todas la cosas bien. Satanás usó todas sus artimañas, y todas su fortaleza, para concebir y producir este misterio de la iniquidad, para que como el misterio de la piedad, pueda ser considerado como realidad en el mundo, y que él gobierne como Dios en él. Con todo el poder, etc., sin falta de poder para engañar; él no escatimó nada para mostrar las señales y prodigios mentirosos. Sí, él le dio poder a la bestia para hacer señales y milagros, incluso para hacer descender fuego del cielo hacia la tierra, delante de los hombres, (lo cual era la señal y el milagro por el cual el Dios de Israel fue diferenciado de Baal; poder para obrar la misma señal que Satanás le da a la bestia, para confirmar con esto la divinidad del dragón y del anticristo). Apoc 13:13-14. Éstas son las cosas que los hombres buscan; si ellos ven gran poder, señales y milagros, están satisfechos. El mundo entero está listo para ser engañado con esto. Sí, y si las personas no abren los ojos, de manera que puedan distinguir del poder, son engañados. Las señales, maravillas y milagros tenían su lugar en el primer pacto, y eran para aquello para lo cual era el primer pacto; no para los que creen, sino para los que no creen. Ahora, después de la completa demostración de la verdad por medio de señales y milagros, se levanta el poder de Satanás; y por medio de señales mentirosas, maravillas y milagros, derriba la verdad. Ahora, la parte no creyente en el hombre espera y pide señales y milagros, y dice que ellos determinarán la controversia, y establecerán otra vez el estado de la iglesia; pero esa parte no debe prescribirle a Dios su camino. Sí, él les robará como un ladrón, cuyo ojo está en el exterior, y busca las demostraciones por fuera.

Y como el anticristo se levantó de esta manera, así el anticristo se irá. Él levantará este poder, y las señales, maravillas y milagros mentirosos que pueda, para defenderse con ellos. Ahora el espíritu del Señor se ha levantado para desposeerlo, y echarlo fuera de la casa en la cual se alojaba. Y aquel que puede ser engañado con poder, con señales, con milagros mentirosos, (los cuales son mentirosos porque vienen del espíritu de engaño, con la intención de engañar, aunque puedan pasar, y aparecer como verdaderos ante los ojos de los hombres. Deut. 13:1-3), o con cualquier engaño de la injustica, nunca saldrá de Babilonia; sino sólo será trasladado hacia alguna de las cámaras más finas en ella, y alimentado con algo de la fresca apariencia de la verdad, donde todavía permanecerá como habitante y adorador de alguna imagen, (talvez del amor universal, vida, y libertad), y sin embargo están fuera de la vida, fuera del amor, fuera de la libertad de la verdad, la cual permanece en el poder y la presencia del espíritu de Dios, y no están ni siquiera en la imagen más refinada o semejanza de Él.

"Toda la tierra se maravilló en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia." Apoc. 13:3-4.

El dragón es el diablo; la bestia es ese espíritu de la tierra que se levanta, y se alimenta en los hombres con una forma y apariencia de la verdad; a la cual él le da su poder, su trono, y su autoridad: y todo hombre tiene una medida de esto de acuerdo a su estado y condición, lugar y servicio en Babilonia. Y ahora, lo que el hombre haga aquí en la religión, no importa cuán devoto y celoso, y frecuente en cuanto a las ordenanzas y los deberes, es la adoración de este espíritu, y del dragón que se sienta y gobierna en este espíritu. Yo me he encontrado con muchas expresiones duras, muy duras, porque la naturaleza de estas cosas está escondida de los ojos de los hombres, y ellos están en medio del levantamiento del anticristo, en el humo que sale del hoyo, donde no se abren los ojos verdaderos, y no hay vislumbres verdaderas de las cosas. Pero ciertamente, si ustedes alguna vez ven al dragón, la bestia, el anticristo, la ramera o el falso profeta, ustedes deben buscar en la casa, y leer dentro de sí mismos; y habiéndolo encontrado, y habiéndolo visto a la luz verdadera, ustedes ciertamente podrán verlo en el exterior también. Ahora, no anden tratando de distinguir estas cosas en la idea del entendimiento; sino lleguen a sentir la vida en el interior, para unirse con la vida, y se abrirán los ojos que pueden ver la naturaleza de las cosas, y contemplarán todo en su debido tiempo; porque esos ojos que están tan deseosos de ver, nunca verá estas cosas; sino sólo ese ojo que espera en quietud y silencio sobre el placer y buena voluntad del que los abre.

Ahora, todo este tiempo, mientras Babilonia permanece, mientras el anticristo se sienta en el templo, mientras Satanás reina sobre todo el mundo anticristiano, el Dios verdadero y vivo no ha sido conocido, temido, ni glorificado; pero el conocimiento del hombre ha sido de un dios falso que ellos han establecido, y a él han temido, y le han dado gloria en su adoración. No, el evangelio no ha sido predicado; el verdadero evangelio, el evangelio eterno, en evangelio en el cual está la luz y el poder de la vida eterna, para alejar a los hombres de todas las formas anticristianas de conocimiento y adoración, hacia la vida y el poder verdadero. Pero cuando cae Babilonia, y el monte de Sión comienza a aparecer otra vez, entonces el evangelio debe ser predicado otra vez, por un ángel, quien lo recibe de Dios mismo, Apoc 14:6-7, porque el hombre nunca lo pudo recuperar nuevamente; ésto requiere una nueva inspiración. "Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová." Y este evangelio debe ser predicado "a toda nación, tribu, lengua y pueblo," ver. 6. Tomen nota: no había una nación, no había una tribu, ni una lengua, ni un pueblo que guardara el evangelio eterno; sino que fue entregado en Sión; fue llevado por la iglesia hacia el desierto, y allí ha estado escondido todo el tiempo de la apostasía, desde los días de los apóstoles. Pero ahora Sión está redimiendo, la verdadera mujer está trayendo otra vez del desierto, ella trae consigo el evangelio verdadero y eterno; y hay un ángel [mensajero de Dios] escogido en el poder del Señor, (en el mismo poder y espíritu que lo predicó al principio), para predicarlo otra vez a cada nación, tribu, lengua, y pueblo. Y el Señor lo ha ordenado así, para hacer que la voz de este ángel sea tan despreciable para los sabios en la religión, para los celosos en la devoción, para toda clase en esta era de apostasía, como la predicación antigua fue para los sabios y devotos entre los judíos y los griegos. De modo que quien sea sabio en la religión de acuerdo a la carne; quien sea sabio en expectación y en esperar el reino; quien sea sabio en razonar acerca de aquello, y pueda hablar acerca de las señales que lo precedieron, etc., no conocerá la voz. Pero aquel que pueda cerrar sus ojos por medio de la inspiración de una vida pura, y pueda entrar en las entrañas escondidas de la sabiduría, donde la luz de la vida es sembrada, será formado nuevamente, y saldrá como un niño de las entrañas de la sabiduría, con ojos nuevos, oídos nuevos, un nuevo corazón, un nuevo entendimiento y nuevos sentidos; y manteniéndose en la sencillez de un niño, fuera de la sabiduría, celo, y devoción que lo engañaron antes, él recibirá y entrará en el reino eterno.

Por lo tanto todo el pueblo espera humildemente la lámpara del Señor, con la cual ustedes pueden descubrir a Babilonia, y pueden llegar a ver cuáles de sus tesoros ustedes han juntado; para que puedan tirarlos rápidamente, y puedan dejar sus barcos y naves, (con los cuales ustedes han traficado para obtener esta clase de objetos), hacia el fuego de los celos del Señor. Para que ustedes puedan recibir las riquezas duraderas; para que puedan oír la voz júbilo del evangelio eterno, y conocer al Cristo verdadero que sólo ésta revela; y lleguen a temer y adorar y glorificar al Dios verdadero; y que no se hundan en el hoyo o en el lago junto con el dragón, la bestia, la ramera, y el falso profeta, lo cual será la porción de los adoradores falsos más celosos. Y cuando sus ojos lleguen a ser abiertos en la luz verdadera, ustedes bendecirán al Señor por darles estas advertencias, y no estarán tan enojados con nosotros, (que hemos pagado tan caro por ellas), por nuestro deseo, si fuera posible, de ahorrarles algo de lo que nos costó a nosotros. Sin embargo, por lo menos esperamos poder guardar sus almas de esa ruina y destrucción espantosa a la cual llevan todos los caminos de Babilonia.

LOS PECADOS DE BABILONIA

A pesar de que en la siguiente descripción, algunos de los pecados de Babilonia han sido mencionados, encuentro que mi espíritu está más atraído, (en los caminos del servicio del Señor y su pueblo), a tomar un vistazo de ambos, y algunos de sus pecados. Los pecados de Babilonia, por el espíritu de la vida, (que los ha medido justamente y los conoce), son referidos por estos dos principales, fornicación y abominación. Ella atrae al espíritu de la criatura hacia una cama extraña, y allí actúa sucia y abominablemente con este espíritu extraño. Ahora, de estos dos hay dos clases; primero, algunos más abiertos y manifiestos; sengundo, algunos más escondidos y secretos, difíciles (sí, completamente imposible), de ser discernidos, sin el brillo de la luz pura de la vida.

Toda clase de hombres son alejados de la vida; debajo de todo el cielo el Señor Dios ha sido olvidado, y también su ley pura y santa y el camino de la vida; y se comete indecencia y abominación por todas partes. Ahora, toda esta indecencia, (aún la indecencia común de la tierra), brota de Babilonia, tiene su origen en su vientre. Si no fuera por ella, el sonido de la vida se oiría incluso entre los paganos, y ellos no serían tan extraños para aquel que los hizo, ni actuarían tan contrariamente a esas inspiraciones y enseñanzas del espíritu de Dios, (quien es el Dios de toda la tierra), el cual no está ausente aún en las partes más oscuras. Es ella la que saca sus mentes de las vislumbres puras que surgen en ellos, estableciendo otro dios en sus ojos, y caminos paganos y borrachos de temor, adoración, y devoción: y bajo esto ella los ensucia y los corrompe, y los hace impuros en sus mentes y en sus cuerpos, brutos en su conocimiento y en sus prácticas; "porque ella es la madre de las rameras, y de las abominaciones de la tierra." Apoc 17:5. Miren qué orgullo, qué vanidad, crueldad, envidia, ira, codicia, idolatría, blasfemia, etc., se encuentra en por todos lados entre los hombres que están sobre la tierra; ella es la madre de todo esto. Toda la suciedad y hedor de la tierra brota de su vientre, su vientre secreto, su vientre escondido. Porque aunque en esta apariencia abierta y visible, ella se manifiesta a los ojos de muchos, para esos hijos que ella ha concebido, engendrado, y criado así, ella es un misterio de iniquidad, y ellos no perciben que ella está aquí, y por lo tanto no pueden escapar su cama abiertamente corrupta.

Segundo, la ramera tiene más fornicaciones secretas y abominaciones. Donde ella puede presentarse así, no necesita pintarse a sí misma o a sus objetos; pero donde la necesidad hace que ella tenga que pintarse, allí presenta sus deleites para los ojos curiosos. Apoc. 18:3. Tiene su canela, aromas, ungüentos, e incienso para el olor agradable; tiene su harina fina y trigo, etc., para el paladar refinado; y oro, piedras preciosas, perlas, y vasijas de marfil, y toda clase de vasijas de la madera más preciosa, para el adorador más majestuoso; como también de bronce y hierro para los más comunes. Apoc. 18:12-13. Ella se puede pintar a sí misma, y a sus objetos, para hacerlos atractivos a la vista de toda carne. Ella puede mezclar su copa de tal manera, que le agradará a cada paladar, excepto a aquel que está verdaderamente vivo; y puede poner una distorción tal sobre sus abominaciones, que ningún ojo que esté enfocado en lo exterior pueda sospechar; pero toma a cada muchacho que esté cazando en el exterior, y que no conozca la fuente de vida en sí mismo. De modo que todos los engaños en la religión, todos las varias formas de conocimiento y adoración, todas las ordenanzas, deberes y devociones en los cuales se complacen la mayoría de los espíritus de los hombres, son de ella. Y éste es su orgullo y su gloria, en sujetar a éstos, en gobernar sobre éstos, en cegar los ojos de éstos, y oponerse a la verdadera vida y poder de éstos. Ella no valora otros territorios como valora las congregaciones de éstos. Porque noten lo siguiente:

La gran obra maestra de la ramera hacerse pasar por la esposa del Cordero, y así alejar a la gente de la iglesia verdadera, y establecer la iglesia falsa; lo cual, por razón de su apariencia y su semejanza a lo que alguna vez fue verdadero, debería pasar de allá para acá por el mundo, y ser considerado como verdad; y esta es su belleza, su gloria, su majestad, su vida, su corazón, aún el engaño de su apariencia. Por lo tanto, su gran arte y esfuerzo es mantener así su posesión y dominio. Ella a menudo renueva y cambia su apariencia, para parecerse más y más cerca a la imagen y semejanza antigua de la verdad, para que pueda hacerse pasar por la verdad, y mantener lo que es en realidad la verdad aún bajo reproche, desprecio, y persecución, como ella lo ha hecho por muchos años. Por lo tanto ella tiene toda clase de apariencia a su alrededor, sus variedades de hechicerías, de brujerías, de encantamientos, por causa de los cuales su copa está llena, y con los cuales su vino se ha hecho más fuerte, para embriagar así a los habitantes de la tierra; para que estando así enamorados, estando fuera de sí mismos, y que sus sentidos espirtuales estén atados, (como el vino lo hace muy eficazmente, donde sea que su copa sea bebida), ella podrá llevarlos de allá para acá, de una cosa hacia la otra, de una cama hacia la otra, de una práctica y una forma de adoración hacia la otra, y todavía mantenerlos alejados de aquello que es viviente y verdadero que sus almas están buscando.

Leer las escrituras con respecto al poder de la vida que los santos disfrutaron anteriormente, el ministerio y las ordenanzas vivientes, su dulce caminar y comunión en la luz, la presencia del espíritu en su adoración, y el curso entero de sus vidas, su amor sincero en el espíritu, y capacidad de soportar tiernamente las debilidades los unos de los otros, como también las dudas y las diferencias; todas estas experiencias de los santos sólo generan una apariencia para poder experimentarlas. Porque éstos ideales no deben decaer ni morir ni perderse, de modo que cese el poder del Espíritu, y que así cesen las revelaciones, (como quisiera el espíritu de la ramera, el cual se ha salido de la vida); sino que en cambio estos ideales deberían aumentar y crecer, y abundar aún más en los últimos tiempos, con el poder y la gloria de la verdad. Porque estar satisfechos leyendo acerca de probar y saborear cosas es estar satisfechos con apariencias muertas y caminos muertos; tales personas deben estar completamente embrujadas, y totalmente privadas de sus sentidos, estando embriagados con el vino mezclado de la ramera en esta noche oscura de la apostasía. Sí, los creyentes están embriagados, ellos han bebido profundamente de la copa, y están tristemente abrumados, y sus corazones sobrecargados con licor fuerte; lo cual los enloquece de tal manera que llevan a otros a su cama de fornicación, y se paran en gran ira, y también llaman a los magistrados para defenderlos. Sí, como la mujer clamorosa, ellos hacen un gran alboroto acerca de las ordenanzas, deberes, ministerio, iglesia, etc., ("He perfumado y adornado mi cama," dijo la mujer lujuriosa, la mujer de corazón sutil, Prov 7:16-17.), pero no consideran sobriamente cuáles son los que son apariencia, y cuáles son verdad. Hemos corrido hacia estas cosas por mucho tiempo; ahora es tiempo para estar quietos, y esperar la purificación del vino, con el cual todos nuestros cerebros han sido confundidos, para que podamos ir hacia la sobriedad, y hacia un temperamento apto para ser guiado por el espíritu de la vida fuera de la cama de las fornicaciones, y fuera de los caminos, adoraciones, ordenanzas, y deberes de la fornicación, hacia la cama del espíritu puro. Ahora, aquel que adora a Dios correctamente, debe sentir la vida en su interior, y esa vida debe ser levantada y fortalecida por aquel que la engendra; y éste probará la muerte; y, siguiendo fielmente a su guía, saldrá de la tierra de la muerte; aún de esa tierra donde habitan todos los adoradores falsos, y en la cual todos estos falsos caminos y adoraciones, deberes, ordenanzas, ministerios, etc., y son establecidos y prosperan.

Ahora, estos pecados secretos de Babilonia son igual que los más abiertos y obvios; la gran diferencia es su estado secreto, no el que parecen pecado, su apariencia o su color, por lo cual son aceptados como santos y buenos. Como por ejemplo:

Hay fornicación, (o adulterio de la vida), en las formas más finas y más puras de adoración que el hombre pueda inventar o imitar; pero la fornicación no aparece tan abiertamente en este caso, sino que aquellos que han bebido de la copa aceptan estas cosas como formas y poderes de Dios. Aquellos que establecen la iglesia de la ramera, no la llaman así, y talvez ni siquiera piensan que es así; aquellos que establecen el ministerio de la ramera, o sus ordenanzas, no les dan ese nombre, sino que los llaman ministerio y ordenanzas de Cristo; sin embargo ésta es tan cierta y verdaderamente fornicación de la vida, como los caminos más obvios de adoración pagana. Oh ¡tomen nota de esto! ¡tomen nota!

Si ustedes leen las escrituras, y se lanzan hacia cualquier práctica que encuentren mencionada allí, sin que se levante lo viviente en ustedes, y sin que ustedes sigan su guía, ustedes hacen esto por causa del consejo de la ramera; y en esto ustedes están cometiendo fornicación, y errando de la vida. Porque la verdadera adoración se encuentra en el espíritu y en la verdad, es el nuevo nacimiento que Dios busca para que le adoren; pero el espíritu del hombre que se lanza hacia estas cosas, el Señor lo aborrece y lo rechaza. Y este espíritu nunca puede ser limpiado de esta manera, ni puede ser apto para entrar en la cama de Cristo; pero sólo obtiene una apariencia de las escrituras, y entra en la cama pintada y en el seno de la ramera, donde permanece sin ser renovado, cambiado, o mortificado, en medio de todo su gran discurso y profesión de estas cosas. Y así las Escrituras, las santas Escrituras de la verdad, (las cuales fueron entregadas por el espíritu puro de la vida), son usadas por el espíritu de la ramera para alejarnos de la vida. Porque, ¿qué personas, que han fornicado de la vida, no hacen uso de las escrituras para mantener su adulterio, y para hechizar a otros hacia sus adulterios? Toda clase de personas claman que su propio camino y adoración son el camino y la adoración que están de acuerdo a las Escrituras; y si alguno es sacado de esta hechicería hacia el poder de Dios, entonces los hechizados dicen que esos están hechizados.

Entonces, en cuanto a todas las abominaciones de la tierra, toda la indecencia que corrompe el corazón, se puede encontrar en las faldas de la ramera, incluso en su vestido más refinado; porque su religión, su adoración, su profesión, sus prácticas, no alcanzan a purificar la conciencia, sino solo a pintar sobre el sepulcro antiguo, donde se aloja la putrefacción. La llaga nunca fue examinada completamente; el corazón nunca fue circuncidado completamente ni bautizado; el hombre viejo nunca fue quitado, y el nuevo hombre no fue adquirido; la sangre de la purificación, (que verdaderamente limpia el pecado), nunca fue sentida en su virtud y su poder. Ellos sólo perciben y hablan de que han sido limpiados en Cristo, de una noción que ellos han robado de las Escrituras; pero no de la verdadera realidad experimentada en la vida y el poder en sus conciencias. De manera que la naturaleza impía todavía permanece, el corazón impío de incredulidad todavía se encuentra en ellos, y ellos no tienen la vida, no tienen el poder, no tienen el espíritu, no tienen el amor, no tienen la humildad, no tienen la mansedumbre, no tienen la paciencia, no tienen la inocencia y sencillez del cordero y de la paloma. Y cuando el Señor llega a provocar sus celos al hacer brillar su luz, y por la llegada de su poder en algunos a quienes ellos desprecian, entonces el orgullo, la pasión, la envidia, el corazón ardiente, los discursos duros, las suposiciones falsas, con el resto de la enemistad que todavía permanece en ellos, se agita y se levanta en contra de la vida y el poder, y su hipocresía se ha manifestado. Sí, algunos de los más estrictos entre ellos pueden burlarse y mofarse ante la aparición de la vida; tan fuerte es la naturaleza impía y desvergonzada en ellos, y son tan vanidosos en sus caminos y y en sus prácticas, porque su cubierta, bajo la cual está toda esta iniquidad, en su mayoría, escondida de sus ojos. Pero, por todo esto, está allí; la lámpara del Señor la buscará, y los ojos de ustedes lo verán, y encontrarán en sí mismos el sangriento Caín, burlándose de Ismael, el profano Esaú, el judío no circuncidado; quien está enojado porque el sacrificio de su hermano es aceptado, y el suyo no lo fue; quien desprecia y ridiculiza a la semilla verdadera de la vida, el heredero verdadero; quien caza afuera buscando la comida que le agrada a su naturaleza, que debería ser dejada sin alimentar; quien crucifica al Señor de gloria por su maldad, y porque no aparece en ese camino de devoción y santidad en el cual ellos lo esperan. Ni tampoco él aparecerá así; sino para derribar todo lo que ustedes han establecido, y para establecer aquello que ustedes desprecian. De parte de Jehová es esto, y es cosa maravillosa para nuestros ojos.

Ahora, hay varios pecados por los cuales el espíritu del Señor ha culpado a Babilonia, y por los cuales considerará con ella, y con todos los que toman parte con ella en el interior; algunos de los cuales mencionaré, como:

1. Sus profundas fornicaciones de la vida, bajo el pretexto de honrarla y adorarla. (No se ofendan porque comienzo con esto otra vez, ya que también es mencionado entre otros pecados de ella. Apoc 18:3-9.) Ella habla palabras justas; ella pide que se establezca la adoración de Dios, y un ministerio piadoso, y las ordenanzas de Dios en la nación; pero las cosas no son así ante la vista de Dios, sino que en todo esto ella busca avanzar sus propias fornicaciones. Y esto era, y esto es, el camino mismo del levantamiento del anticristo; él entra en la apariencia, él clama la apariencia; y por la apariencia que él clama, se come el poder. Si el anticristo hablara directamente en contra del poder, (sin meterse primero, y establecer una apariencia, y clamar a favor de ella), pronto sería detectado; pero, bajo una apariencia y profesión de la verdad, él se esconde, y cubre su espíritu de enemistad y persecución; y así él puede golpear secreta y seguramente al inocente, y pelear en contra del espíritu mismo, de la vida y el poder, del cual él mismo, en su apariencia, hace profesión de estar sujeto. Y éste es el lobo vestido de oveja, quien, por medio de esta apariencia de lana de oveja sobre su espalda, cubre su naturaleza rapaz de los ojos de los testigos.

Ahora, hay tres formas de fornicación, y este espíritu siempre es culpable de una de ellas, y a veces de todas.

a.) Al inventar cosas que el Señor nunca mandó, o al añadir a aquello que el Señor sí mandó. La mente del hombre está muy ocupada, llena de inventos; y cuando el corazón es tocado con devoción y celo hacia Dios, la parte que inventa se ocupa mucho de esta manera, ya sea imaginando y formando algo que cree que es aceptable a Dios, o al añadir a aquellas cosas que piensa que son ordenadas. Así abunda la fornicación de la la iglesia papista, estando ella llena de ceremonias inventadas, y cosas añadidas a las que se encuentran mencionadas en las Escrituras. Los protestantes comunes también son culpables de esto.

b.) Al imitar aquellas cosas que le fueron mandadas a otros.Cuando un hombre encuentra en las escrituras las cosas que otros hicieron, o que se les mandó a que hicieran; y así se lanza hacia ellas antes de sentir la inspiración de ese espíritu por el cual fueron guiados. Ahora, en esto él se aleja de la vida; se sale sin su guía; hace lo que era bueno para otros, (que fueron guiados a actuar así por el espíritu), pero en él esto es fornicación. Este hombre es un ladrón y un intruso; se roba el conocimiento y la práctica externa, sin la vida ni el poder interno: él se entromete en aquello hacia lo cual otros fueron llevados justamente; no entrando por la puerta correcta, en la cual él debería haber esperado, y no debería haberse ido hacia esto. Los protestantes más estrictos generalmente han sido atrapados en esta forma de fornicación, quienes han ido más y más lejos para buscar la forma más pura de adoración, el patrón más cercano a los tiempos primitivos, y así se han dedicado diligentemente a esto, sin saber lo que tenían que esperar para que fuera su guía, y para darles la entrada. Y así ahora, pensando que estaban en lo correcto, ellos han adquirido un espíritu noble, (y sostuvieron sus conceptos del camino como el único camino), y así han perdido la mansedumbre y sencillez, que antes estaban frescas y vivas en algunos de ellos; lo cual los entorperce en gran manera, y hace que su entrada en el reino sea muy difícil para ellos. Si esa sencillez y ternura estuvieran frescas en ellos, el Señor les mostraría gran consideración en cuanto a esto, fácilmente perdonándoles este error suyo, y, en misericordia hacia ellos, visitando ese espíritu maligno con sus juicios, el cual estaba cerca de ellos, y fue la causa de su error. Pero ellos han crecido mucho, se han hecho más sabios, ellos se han hecho más confiados, ellos ya conocen el camino, y pueden mantenerlo por medio de argumentos innegables, (como ellos piensan), para que sea el camino; de modo que el Señor, con sus enseñanzas, está a una muy lejos de ellos; y esto está muy abajo en ellos, lo cual sólo el Señor les enseñará.

c.) Al continuar en prácticas, hacia las cuales ellos una vez fueron dirigidos por el espíritu, sin la presencia inmediata y la vida del espíritu. Porque toda la adoración, toda la religión del evangelio, consiste en seguir al espíritu, en hacer que el espíritu haga todo en nosotros, y por nosotros. Por lo tanto, lo que el hombre haga por sí mismo está fuera de la vida, está en la fornicación. Si un hombre ora en cualquier momento fuera del espíritu, esa oración es fornicación, y no es aceptable para Dios, ni provechosa para él; sino que aflije al espíritu, hiere la vida, y lastima el alma. Ahora, ellos han caído especialmente en esta forma de fornicación, quienes habían estado familiarizados con las inspiraciones verdaderas del espírtu, y después han ido detrás de estas otras para recibir refrigerio, y así poco a poco se han olvidado del espíritu que originalmente los inspiró. Y por este medio, esa vida, que era muy preciosa y muy deliciosa para los ranters, (antes que ellos fueran seducidos por el espíritu de engaño hacia el camino de los ranters), fue derribada. Y así ellos también, (quienes vieron profundamente el misterio de las fornicaciones, y los caminos más interiores de la fornicación, más que otros), incluso ellos también fueron engañados con la copa de la ramera, y tomaron nuevamente del vino de la fornicación, el cual la ramera muy sutilmente mezcló para ellos; y ellos también se han convertido en un reproche para los habitantes de Sión, quienes encuentran una habitación viviente en ese espíritu de vida del que ellos se alejaron.

Ahora, si al leer esto, los ojos verdaderos son abiertos en alguna persona, cuán fácil y manifiestamente verá la fornicación y el adulterio, en las prácticas religiosas generales de los hombres, en sus iglesias, en sus ministerios, en sus ordenanzas, en sus oraciones, en su curso completo. Oh, ¡cómo, piensan ustedes, el ojo del Dios celoso puede contemplar estas cosas! pero los ojos de ustedes, que son esclavos aquí, no pueden verlo. El Dios del mundo, con su neblina, los ha oscurecido a ustedes; la gran ramera, con sus hechicerías, los han encantado; y ustedes son esclavos de ella, ustedes están ebrios con su copa; y ¿cómo pueden ustedes juzgar sobriamente ya sea acerca de su propio patrimonio hacia Dios, o con respecto a sus prácticas en la religión?

2. Sus notorias blasfemias. Habiendo fornicado de la vida, y del espíritu, entonces ella blasfema de la vida, y del poder santo y puro, y la inspiración del Espíritu. "La mujer sentada sobre una bestia escarlata, (con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación), estaba llena de nombres de blasfemia." Apoc 17:2-3. Sí, la bestia que la cargaba, que tenía muchas cabezas, cuernos, y coronas, ella también tenía en sus cabezas "nombres de blasfemia." Apoc 13:1. "Y se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias." ver. 5. Y ella, junto con la ramera, (porque lo hizo por su espíritu e instigación, por virtud del vino que había bebido de su copa), "abrió su boca en blasfemas contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo." ver. 6. Ésta ha sido la obra de la lengua, en cada cabeza de la bestia; es decir, blasfemar de la vida, blasfemar del poder verdadero y viviente, en todas las edades y generaciones, desde la apostasía de la vida y el espíritu de los apóstoles.

Nota de los editores del sitio: Sí, todas las sectas deficientes de hoy en día constituyen la ramera de Babilonia mencionada en el Apocalipsis, de la cual todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación, porque todas las sectas son simplemente variedades evolucionales de la iglesia del imperio romano, tanto del este como del oeste, cuyas doctrinas fueron dictadas por los emperadores beatificados Constantino y Justinian the despot, eliminando así el verdadero evengelio para el año 390 D.C. La iglesia fornicó con los reyes de la tierra.

Ahora, hay una blasfemia doble, de la cual la ramera, y los poderes de la tierra que le sirven, son culpables.

a.) Hablar bien de los caminos que son inventados por ellos, o de los caminos que ellos han imitado estando fuera de la vida. Llamar a éstos los caminos de Dios, los verdaderos caminos de la vida, es una blasfemia. "Yo conozco la blasfemia de los que dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás." Apoc 2:9. Habían, aún en los días de los apóstoles, personas que prentendían ser cristianos, y pretendían todavía ser de la iglesia, aunque habían perdido la vida; y el espíritu del Señor dijo que esto era blasfemia. ¿Y qué son sus reuniones en la iglesia, de aquellos que nunca se reunieron en la vida, y establecieron ordenanzas, y pastores? ¿Qué es esto? ¿Qué es que él se llame a sí mismo cristiano, o judío en el interior, aquel que nunca recibió el corte en su prepucio del cuchillo de la circuncisión del espíritu? ¿Qué dirá el Señor que es esto, cuando venga a juzgar?

b.) Hablar impíamente de las verdades de Dios. El verdadero conocimiento, el verdadero temor, la verdadera adoración, los verdaderos santos, el verdadero Dios, el verdadero tabernáculo, el verdadero templo, el verdadero cielo, (todo lo cual está en el espíritu, y es sólo revelado y visto allí), estas cosas son reprochadas, son distorsionadas, (y a la versión verdadera ellos llaman error, herejía, y sectarianismo), por todos los blasfemos de Babilonia.

Israel, a pesar de que tenían la ley y los profetas, las verdaderas ordenanzas y los sacerdotes verdaderos, "le decían a lo malo bueno, y a lo bueno malo; hacían de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; ponían lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo." Isa 5:20. "Eran sabios ante sus propios ojos, y prudentes delante de sí mismos; eran tan valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebidas; los que por soborno declaran justo al culpable, y al justo le quitan su derecho," y no podían ser convencidos por la LUZ de DIOS, que brillaba de parte de los profetas, porque ellos "desecharon la ley de Jehová, y abominaron la palabra del Santo de Israel." versículos 21 al 25. No, ellos eran observadores de la ley, y oían a los profetas y a los sacerdotes de la ley. Jer 5:31. Por lo tanto, cuando pase el turbión del azote, no llegará a ellos: Sí, cuando los profetas verdaderos del Señor los amenazaron con su venida, la cual sería con venganza terrible, y su extraña obra, ellos, en la altanería y confianza de su espíritus, pueden responder, "¡Venga ya, apresúrese su obra y veamos!" Isa 5:19. Qué ciegos eran que no podían ver sus blasfemias; no podían ver que estaban llamando a lo malo bueno, y a lo bueno malo, etc. Sí, en los días de los mismos apóstoles, ya se hablaba impíamente del camino de la verdad, y se establecían sinagogas de Satanás, y abundaban rápidamente las blasfemias en aquellos que tenían apariencia de verdad, pero negaban su poder, aún cuando abundaban los derramamientos del Espíritu, y las revelaciones del Espíritu: ¿cómo se podría esperar que fuera de otra manera ahora, cuando el Espíritu ha cultivado una cosa que es tan extraña, que mencionar que es inspirada por el Espíritu, y realizada por el Espíritu, se ha convertido en algo ridículo? Y los maestros mismos de la nación, (que deben hablar por el Espíritu, si hablan la palabra de Dios), claman que la revelación se ha acabado, y consideran como algo reprochable que un hombre pueda pretender hablar por inspiración, y en el poder, del Espíritu.

Ahora, esta doble blasfemia necesariamente sigue a la fornicación: cualquier persona que haya fornicado alejándose de la vida, blasfema de la vida, en todo su conocimiento, en toda su adoración, en toda su religión. Esta persona llama oración a lo que no es oración; ordenanza a aquello que no es ordenanza; iglesia a aquello que no es iglesia; ministro a quien no es ministro; pero niega y blasfema lo que es en realidad la oración, la ordenanza, la iglesia, el ministro; y no puede hacer de otra manera, hasta que los juicios justos del Señor lo purifiquen del vino de la ramera, y él sea llevado otra vez hacia la vida y el espíritu, de lo cual, (en todas estos caminos de adoración, invenciones, e imitaciones), él se ha salido en adulterio.

La ramera, por estas muchas edades, ha estado añadiendo blasfemia a la acusación de aquellos que, en cualquier grado, han sido llevados por el espíritu del Señor y alejados de los adulterios de ella; pero ahora el Señor la esá quitando de ellos, (quienes por mucho tiempo han sido acusados injustamente con ella), y la está culpando a ella, y ella no se puede escapar de sus juicios; porque aunque ella se ponga vestidos y apariencias muy finas, como la esposa e iglesia de Cristo, aún así el Señor puede distinguir y encontrar a su esposa, aunque esté desnuda en el desierto, y sin su atavío; y también puede identificar el espíritu de la ramera, aunque esté vestida con el atavío de la iglesia; y puede culpar las blasfemias, (en contra de él, su tabernáculo, y de aquellos que moran en el cielo), sobre ella.

3. Idolatrías obvias o más refinadas. "Hijitos," dijo Juan, "guardaos de los ídolos." 1 Juan 5:21. Él vio que el anti-cristianismo estaba surgiendo rápidamente, y que muchos anticristos ya habían venido; y ahora, (dijo él), manténganse en el ungimiento, y guárdense de los ídolos. Sin una vigilancia muy estricta, sin una poderosa conservación por parte el ungimiento, él vio que la idolatría se introduciría entre ellos, quienes habían probado el verdadero poder y virtud de la vida. Pero, ¿cómo se podían guardar de los ídolos, aquellos que no conocen el ungimiento, sino que piensan que las revelaciones se han acabado? Aquel que no compra el oro refinado de Cristo, (Apoc 3:18), ¿cómo puede evitar comprar el oro no refinado del anticristo, o la plata, el bronce, la madera, o la piedra, los cuales son comerciados por los mercaderes, y son convertidos en ídolos? Apoc 9:20. Si sus ojos están ungidos con el colirio verdadero, ustedes podrán ver y leer la parábola.

Idolatría es adorar a Dios sin su espíritu, (esta es la pura y simple verdad del asunto). Inventar cosas de la mente carnal, o imitar cosas, que otros que tenían el espíritu, hicieron en el espíritu, por el mandato del espíritu, que usted imite y practique estas cosas sin el espíritu, es idolatría. Una iglesia inventada, un ministerio inventado, una adoración inventada; una iglesia imitada, un ministerio imitado, una adoración imitada, sin la vida, sin el espíritu, todas estas cosas son las obras de las manos de los hombres, y son ídolos, y todo lo que es realizado en el interior es idolatría. Apoc 9:20. Esta es una religión sin vida, una adoración sin vida, una estructura para la idolatría; y el trayecto entero de adoración, y servicio en ella, es idolatría. Porque el Dios viviente, el Señor Dios de vida y poder sin fin, sólo él es adorado por su espíritu, y en la verdad de esa vida que él engendra en el corazón; y toda otra adoración, aunque parezca siempre muy espiritual, es idolatría. ¡Ah! ¡creyentes, creyentes! Si ustedes supieran con cuántas oraciones y servicios a los ídolos ustedes han sobrecargado al Señor, y cómo ustedes han cometido adulterio y se han alejado de él, mientras ha parecido que ustedes se han acercado a él, ustedes bajarían sus cabezas y se lamentarían! Porque lo que ustedes han hecho en la adoración a Dios, sin la inspiración y la presencia de su espíritu, ha sido idolatría. Ya que la alabanza a Dios, bajo el evangelio, "es en el espíritu y en la verdad," y es necesaria en aquellos que están en el espíritu y en la verdad, y no en otros. Juan 4:23. Porque el Señor sólo los busca a ellos para que le adoren; y el Señor no admitirá a nadie en su alabanza, sino a aquellos a quienes él busca. Y si algún otro se lanza en esta alabanza, no será aceptada; ni ellos adoran al Dios verdadero, sino que "adoran lo que no conocen;" y toda la trayectoria y el estado de ellos es un estado y una trayectoria de idolatría.

4. Hechicerías, brujerías, adivinaciones, y encantos, (no me refiero a las hechicerías o brujerías externas; ellas no son sino las sombras o figuras del misterio interior de engaño de este espíritu negro y oscuro, que aparece como un ángel de luz, para poder hechizar y engañar). "Y no se arrepintieron de sus hechicerías." Apoc 9:21. Esta iglesia falsa, esta mujer adúltera, tiene una copa de oro, y su vino está mezclado; y con esta copa ella hechiza al ojo, con su vino ella inflama el corazón, e intoxica el cerebro. Ella inventa caminos y adoraciones que son como los verdaderos, o imita los caminos verdaderos y las apariencias de la vida; y cuando el hombre pobre y sencillo busca a Dios, por toques verdaderos de su vida, antes que él llegue a conocer el espíritu de la vida, antes que él pueda llegar a estar desposado con el Cordero, ella llega con su copa de oro, y con su vino tentador, y hechiza al pobre corazón en su interior, y así lo lleva a alejarse para irse hacia su cama pintada. ¿Disfrutaría usted a Dios? dice ella. ¿Lo adoraría correctamente? ¿Tendría comunión con él? He aquí está el camino; aquí está l iglesia; aquí están las ordenanzas; aquí está el ministro; aquí están los medios. Usted debe esperar a Dios con respecto al uso de los medios, y éstos son. ¿Acaso los santos no hicieron lo mismo anteriormente? ¿Acaso no se encontraron con Dios aquí? ¿Acaso no sirvieron y adoraron a Dios en esta forma? ¿Acaso usted no viene aquí también, no hace lo que ellos hicieron y disfruta lo que ellos disfrutaron? Sí, pero tú mujer adúltera, ¿acaso Dios designó algún camino sin su espíritu? Tú dejas las cosas necesarias, sí, en verdad, la única cosa que dejas detrás, que es lo único que es aceptado, y sin lo cual nada es aceptado. Y esta es la trayectoria de la ramera; en todas sus transformaciones, en todos sus anzuelos, en todas sus tentaciones, ella todavía deja al espíritu atrás. Tal vez ella hable del espíritu, para esconderse aún más, (porque la letra de la escritura es expresada así en el interior); y enseña a la gente a buscar y esperar al espíritu, pero de la manera que nunca se debe obtener; porque aquel que comienza en la religión ya sea para orar o adorar, o buscar el conocimiento de Dios, sin el espíritu, nunca se encontrará así con el espíritu; sino que ese tipo de conocimiento, religión y adoración suya, primero debe ser derribado, y la persona debe llegar a ser un necio, y recibir el espíritu como un necio, (para alejarse de todo el conocimiento y sabiduría religiosa que había acumulado anteriormente); y después, siguiendo el espíritu que es recibido así, la persona es llevada hacia la verdadera sabiduría. Ahora, tomen nota de lo que sigue, ustedes que tienen el deseo de entender.

Este espíritu de engaño, este espíritu de adulterio, este espíritu de adivinación y hechicería, ("que por sus hechicerías engañó a todas las naciones," Apoc 18:23), llegó curiosamente adornado al principio, con toda clase de engaños de injusticia. Tenía la forma exacta de la vida, (la apariencia verdadera de la piedad), y un espíritu vivo en su interior: tenía la apariencia del conocimiento, y la apariencia de la adoración, y con todas estas llegó a tentar, y a alejar de la vida y el poder a aquellos que estaban en la vida y en el poder; y prevaleció sobre aquellos que no se mantuvieron cerca del ungimiento. Pero después que había vencido, y ganado los territorios de la iglesias, entonces pudo corromper con seguridad la apariencia; y así lo hizo, y se fue hacia las multitudes de inventos y presunciones, (como puede ser visto en estos días entre los papistas). Ahora, éstos son fácilmente descubiertos, y son vistos por cualquier ojo simple, sencillo y honesto, con un poco de luz. Por lo tanto, el espíritu adúltero, cuando percibe que ha sido descubierto, cambia su forma y su atavío, y vuelve otra vez de a poco, (como lo requiere la necesidad), a las formas de conocimiento y adoración, con los cuales la mujer estaba vestida cuando engañó al principio: sin embargo ella todavía es la misma, y hace esto para mantener a los corazones pobres y simples que todavía de su lado, alejándolos de la vida y del espíritu. Y pintada así, adornada así, y sosteniendo así el conocimiento de la escritura y las formas de adoración de las escrituras, ella es la adivina más sutil, la hechicera más sutil, y es capaz de engañar a cualquier ojo, excepto al que está abierto en la luz. Con su declaración: "He aquí que está Cristo, o he aquí, que está allá," ella engañaría aún a los escogidos, si fuera posible; pero no es posible. Porque el espíritu les enseña a ellos a no ir, y el ungimiento en su interior los guarda. Y aquel que no conoce que el espíritu nos guarda así, es encantado por ella; y su temor de Dios es como el que puede ser enseñado por los preceptos de los hombres, y practicado sin el conocimiento de la ley del espíritu de la vida en Cristo Jesús, lo cual es la regla, guía y conservación de los santos. Porque como los apóstoles eran "ministros competentes, no de la letra, sino del espíritu del Nuevo Testamento," 2 Cor 3:6, así también aquellos que recibieron su ministerio, (o lo que ellos ministraban), no sólo recibieron la letra, sino el espíritu; y no fueron guardados por la letra, sino por el espíritu, y fueron hechos capaces de probar palabras, cosas, y espíritus, no por la letra, sino por el espíritu. Pero el espíritu del adulterio se aparta de esto, y encanta a otros para que se alejen también; primero poseyéndolos para que el espíritu no sea buscado, y después persuadiéndolos para hacer el mejor cambio que puedan sin él; y después, (habiendo preparado así a la gente), ella trae sus artefactos. Miren ustedes, dice ella, éste es el camino; así practicaron los santos; hagan así también ustedes. Pero ustedes deben recibir el espíritu de los santos antes que conozcan o adoren; de otra manera conocerán o adorarán fuera de él; y en ese camino de hechicería y adivinación que aleja de la vida, ustedes nunca se encontrarán con la vida; sino que mientras más procedan hacia su interior, estarán más alejados de ella, y llegarán a ser enemigos más grandes de ella, y estarán más enamorados de la ramera, y sus formas y caminos placenteros de devoción, por los cuales el espíritu falso en ustedes se levanta y es alimentado; no con el pan de vida de la mano del espíritu, sino con palabras, o apariencias de conocimiento, o caminos inventados o imitados de adoración; los cuales no hacen nada más que estimular el entendimiento, o la parte afectiva del hombre, pero no alcanzan la vida; de modo que aquello que debería servir al Señor, no es levantado allí, sino que todavía está atado con las cadenas de la iniquidad.

5. Lujos, excesos y placer. Ella es rica con su mercancía, y la disfruta al máximo, toma placer en ello. Ella construye casas costosas, usa ropas lujosas, come con deleite, (lea espiritualmente con el ojo espiritual). Ella es rica en conocimiento, rica en caminos de adoración, rica en deberes, rica en servicios y prácticas religiosas. Y a medida que ella obtuvo estas cosas por su propia voluntad, (sin la inspiración de la vida), y por su propia búsqueda y sabiduría; así ella puede usar estas cosas de acuerdo a su propia voluntad, y de acuerdo a la dirección de su propia sabiduría. Ella puede ayunar cuando desea, agradecer cuando desea, predicar cuando desea, cantar cuando desea, orar cuando desea, cantar cuando desea, meditar cuando desea, darle su conocimiento a otros cuando ella desea. Vean a los papistas; cuán ricos son ellos en edificios externos, en magníficas ceremonias, en tiempo de adoración, en formas de mortificación y penitencia, en ayunos, fiestas, etc. Vean a los diferentes tipos de protestantes; ellos también tienen riquezas: sus iglesias, sus edificios, sus artes, sus ciencias, sus lenguajes, sus cuerpos de divinidad, sus casos de conciencia, etc. Ellos pueden abrir el cuerpo entero de religión, resolver todas las dudas, exponer todas las escrituras. "La gran ciudad estaba vestida de lino fino, púrpura y escarlata, y estaba adornada de oro, piedras preciosas y perlas." Apoc 18:16. Y ella se sentó así en el trono como una reina, viviendo en deleites, y tomando su placer, los cuales son en proporción a su tormento y a su llanto después, versículo 7. Sí, ella tenía suficiente tesoro y lujos para hacer ricos a todos los mercaderes que comerciaban con ella, versículo 19. ¿Qué conocimiento, qué comida delicada, pueden desear los más sabios y más grandes de la tierra, que ella no tenga listos para ellos?, (vea el versículo 3, y el versículo 9). Pero Sión, todo este tiempo, ha estado tirada en el polvo, y ha sido despreciada; ella no ha tenido edificio, no tiene cerca, sino que ha sido pisoteada bajo los pies por toda bestia impura; sus testigos se han vestido de cilicio, (una prenda que todos los habitantes orgullosos de Babilonia desprecian); su comida ha sido escasa en el desierto, sólo un poco de maná, (el cual, como el Israel carnal, que deseaban tener conocimiento rico y grande, es considerado pan ligero, y sus almas pronto lo odiaron): ni tenía ella esto en abundancia, sino sólo una pequeña porción diaria, de la mano del Dador, suficiente para guardarla con vida en el desierto, y proveerle fuerza para que ella de su testimonio en contra de Babilonia, mientras que el Señor vea a bien llamar a cualquiera de su simiente. Ahora, ¿qué creyente puede estar dispuesto a comer así con ella en el presente, y esperar sus riquezas futuras, su plenitud, belleza y gloria? No, no; ellos han vivido ricamente por tanto tiempo, y han comido deleites en Babilonia, que ellos no saben cómo comer el pan de aflicción, ni beber del agua de aflicción, con la triste y desolada Sión; y sin embargo este es el único camino y pasaje para salir de Babilonia y entrar a Sión. Aquello que ha sido rico y engrosado, y alimentado allí hasta llenarse, debe llegar a ser pobre y flaco, y a sentir hambre, y no recibir nada del pan de vida; no, ni siquiera los hollejos. Y en este día triste, y en este estado de miseria, los pobres son visitados, quienes reciben el evangelio; y los muertos son resucitados, quienes reciben la vida.

6. Adorando al diablo. "Toda la tierra se maravilló en pos de la bestia, y adoraron al dragón." Apoc. 13:3-4. Ahora, el dragón es el diablo. Apoc 20:2.

No hay otra adoración de Dios bajo el Nuevo Testamento, sino en el espíritu y la verdad; y aquel que adora de otra manera, no adora a Dios, sino a ese espíritu que enseña a adorar fuera del espíritu de Dios, y fuera de la verdad. Cada oración no es una oración a Dios, sino sólo una oración que es del espíritu y en el espíritu. Cada ordenanza, o deber, no es una ordenanza de Dios, o un deber realizado para Dios; sino sólo para aquello a lo cual el espíritu dirige, y en lo cual guía y guarda. Este es el camino en el cual toda la tierra se ha separado del Señor; a saber, al errar de su espíritu. Ellos claman las prácticas en la religión; deberes, ordenanzas; los medios, los medios; una iglesia, una iglesia, (como hicieron los judíos con "el templo del Señor, el templo del Señor;"), pero ellos encuentran la iglesia, antes de haber encontrado el espíritu del Señor, y así ellos no encuentran la iglesia que está en Dios, la iglesia que él ha edificado; sino que ellos, ¡pobres corazones! construyen el armazón de un edificio lo mejor que pueden, de acuerdo al patrón que encuentran en las escrituras; y así no son una habitación para Dios en el espíritu, sino que están alejados de la vida y el espíritu en toda su adoración; y así no son hallados por el espíritu, (el cual los escudriña a ellos y a su adoración), adorando a Dios, sino "las obras de sus manos, y demonios." Apoc 9:20. Porque esta acusación es válida en contra de todos los habitantes de Babilonia, aún los más altos y estrictos entre ellos, ya sea en las apariencias, o fuera de las apariencias. Hay muchos hombres, que son muy celosos y devotos en sus formas de adoración, quienes nunca fueron enseñados por el espíritu cómo adorar a Dios, ni saben cómo adorar en el espíritu: mi alma se compadece grandemente por éstos. Ellos han recibido en sus entendimientos, de la letra de las escrituras, que Dios debe ser adorado en espíritu, y que Dios le dará su espíritu a aquellos que lo piden. Ellos han pedido, y tienen la esperanza de tener el espíritu; pero, ¡pobres corazones engañados! ellos no saben de qué espíritu son, ni en qué espíritu ellos actúan, ni a qué espíritu sirven; y así perecen por falta de conocimiento, la clave de lo cual ha estado escondida de ellos. Ahora, que ellos consideren:

No hay más que dos espíritus; el espíritu de Dios, y el espíritu de Satanás: uno de los cuales guía a todos los hombres en su devoción y religión, y uno que ellos sirven en el interior. Aquel que es guiado por el espíritu de Dios, éste sirve a Dios, adora a Dios; aquel que es guiado por el espíritu de Satanás, aquel no sirve a Dios, sino a ese espíritu que aparece en el templo de Dios, como Dios, y da demostraciones de que él es Dios, como ninguna carne puede negar. 2 Tes 2:4. Ahora, aquí está el gran engaño. Satanás se ve fácilmente en lo profano, en la impiedad manifiesta; y los hombres que son hallados aquí, es seguro que ellos están sirviendo al diablo; pero es difícil ver que él se siente como rey en las iglesias que se han reunido, en deberes, en ordenanzas, en caminos de negación propia y mortificación, y son adorados allí. Sin embargo, él es adorado en cualquiera de estas cosas hacia las cuales el espíritu de Dios no ha guiado, o aquellas que son realizadas en cualquier momento sin su espíritu. Consideren esto, ustedes que son sabios en la religión, y están leyendo las escrituras diligentemente, y están reuniendo conocimiento, y reglas de adoración, y aplicando promesas, etc. ¿Hacen ustedes esto en la vida y el espíritu de Dios? ¿o en su propia sabiduría, y de acuerdo a su propio entendimiento? ¿acaso la sabiduría de ese espíritu, que está fuera de la verdad, los guía en su búsqueda de la verdad? Oh, no sirvan al espíritu que el Señor aborrece, sino que vuelvan a aquello de lo cual, en todo esto, ustedes yerran, y a lo cual, en todo esto, ustedes no pueden servir ni adorar. Y no dejen que su religión consista en mera práctica de lo que los santos practicaron anteriormente, (porque ustedes pueden hacer esto sin el mismo espíritu), sino ríndanse a esa vida, poder, y espíritu puro por el cual ellos eran guiados. Y cuando ustedes se unen a esto, entonces no le prescriban al Cordero el camino por el cual debe caminar, sino que "siguan al Cordero dondequiera que vaya." No le digan al Pastor, (por medio de la sabiduría que han reunido), el camino por el cual él los debe guiar; sino que conozcan la voz, y síganla; porque esto lo puedo testificar verdaderamente, que una vez que ustedes llegan a seguir al Cordero en fidelidad y luz verdadera, él los guiará en caminos que ustedes no han conocido, y fuera de los caminos que ustedes han conocido.

7. Forzando a otros a adorar. Apoc 13:15-16. La mujer falsa y la bestia establecen una adoración en la voluntad, y ellas no saben por qué las personas no se someten voluntariamente a ella. Ellos pueden darles razones, ellos pueden darles argumentos de las escrituras; pero si no se rinden a estas cosas, deben ser considerados como tercos y obstinados, y deben ser obligados por la fuerza. Este ha sido el modo de actuar en general a través de toda la tierra de Babilonia; pero ellos muestran así que ellos mismos han errado de la verdad, (y por lo tanto son muy incapaces y es poco probable que enseñen a otros); porque aquello donde Dios obra es la conciencia, la cual él convence por medio de la luz de su espíritu; y ninguna otra luz la puede convencer verdaderamente. Por lo tanto aquello que hace que los hombres se rindan a las prácticas, o formas de adoración, hasta que estén verdaderamente convertidos, es del diablo. "Hijo mío, dame tu coraón," dice Cristo, la sabiduría de Dios: no vengas a mí con ofrendas ni sacrificios, sino dame tu corazón. Hijo mío, dame tu rodilla, dame tu obediencia a los caminos que yo he establecido, dame tu conformidad, dice el anticristo, dice la sabiduría adulterada: y si alguno se niega, ella procura obligarlo. Así, como "Jeroboam, el hijo de Nabat," ella hace pecar a Israel (como ella le llama): o, como Nabucodonosor, ella establece un ídolo, y hace que todos sus hijos se inclinen hacia él. Así la culpa de la iniquidad de las multitudes está sobre la ramera escarlata, que impone su copa de abominaciones e inmundicia sobre todos los que puede, Apoc 17:4, causando que todos, tanto pequeños como grandes, que están en su territorio, reciban su marca, y adoren su imagen. La obra del ministro de Cristo es mantener la conciencia sensible, para que la voz de Cristo pueda ser oída, y la ley de su espíritu de vida, (que nos hace obedientes al Dios de vida), brote en ella; pero esta es la imagen, este es el camino, la inclinación, la conformidad, dicen los ministros del anticristo. Pero nosotros no estamos convencidos ante la vista de Dios de que este es el camino, dicen las pobres almas. Es la culpa de ustedes; ustedes pueden estar convencidos si quieren, dicen los ministros del anticristo; nosotros estamos listos para darles argumentos y escrituras para convencerlos; ¿cómo es que ustedes no están convencidos? Ustedes deben convencerse, sino el magistrado tendrá que lidiar con ustedes. Así ellos se esfuerzan por endurecer la conciencia, para que se puedan sentar sobre ella y montarla, y aterrorizarla para que no se sujete a su único rey verdadero y legítimo. ¡Oh, el caos que se ha hecho con las almas por este medio! El Señor lo está pidiendo de esta generación.

Pero déjenme hacerle esta pregunta a todos los eruditos y los sabios, en todas las regiones de Babilonia, que están bajo cualquier apariencia o camino pintado. ¿Puede alguno adorar a Dios correctamente, antes de estar verdaderamente convencido de su voluntad y su camino? ¿Puede alguno ser convencido sin su luz y su espíritu? ¿Era bueno y aceptable ante la vista de Dios que cualquier persona corriera hacia ese camino, del cual ustedes dicen que están convencidos que sí es el camino, antes que ellos mismos estén convencidos? Si no es bueno ni aceptable, ¿qué es lo que los obliga? Fuera con las armas carnales; y si ustedes se acercan a Dios, acérquense por medio de aquello que es espiritual: pero si ustedes todavía están usando fuerza externa, (corriendo hacia las leyes de los hombres, y el poder de los magistrados), el Señor ha abierto un ojo, el cual descubre la desnudez interior, y puede ponerla de manifiesto ante la vista de toda la gente; y ustedes no cubrirán por mucho tiempo su vergüenza. El pueblo del Señor será "un pueblo dispuesto," a seguirlo a él "en el día de su poder;" pero el pueblo del Señor no ha estado dispuesto a seguirte en el día de tu poder, el cual está cercano a su fin; y la fuente misma de su engaño, y tiranía sobre la conciencia, se está abriendo y poniendo de manifiesto.

8. Persecución de aquellos que ella no puede obliglar a que la adoren. Ella establece su apariencia de conocimiento, establece su forma de adoración, y aquellos que no son llevados a reconocer la una, y a practicar la otra, ella los marca como personas erradas, cismáticos, herejes; ellos no pueden "comprar ni vender." Apoc 13:17. Ellos deben ser desterrados o encarcelados, o talvez condenados a muerte; porque ella difícilmente está satisfecha, hasta que ha bebido de la sangre de aquellos quienes, en gran medida, son testigos de Cristo en contra de ella. Apoc 17:6. Esto es algo que Juan se preguntó con gran admiración; para ver a esta mujer, a esta gran ciudad, la cual lanza todos los dardos venenosos en contra de los santos y mártires de Jesús, bajo una pretensión de celo por la iglesia y las ordenanzas de Cristo. Porque éste es el motor, con el cual el dragón hace guerra en contra de la simiente de la mujer, (los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo), aún por medio de esta mujer falsa que está sentada sobre la bestia, por cuyo poder y fortaleza ella vence a los santos. Ella establece una forma de doctrina, una forma de adoración en la nación, y hace que se pasen leyes para su defensa, y en contra de aquellos que no se somenten a ella; y así ella es muy dura con los santos; por estos medios ella vence a los mártires y los testigos, y mentiene la verdad derribada, y mantiene su forma de engaño; el cual, sin este apoyo, caería my pronto.

Comentario del editor del sitio: También se le permitió [a la bestia] hacer guerra contra los santos y vencerlos. Y se le dio poder para extender su autoridad sobre toda raza, pueblo, lengua y nación. La bestia del libro de Apocalipsis es la bestia de la autoridad religiosa pagana, cuyo poder fue severamente reducido [una herida en la cabeza] por iglesia cristiana antigua, particularmente en la región mediterránea. Pero una segunda bestia se levantó poco tiempo después, que tenía cuernos como los de un cordero, sin embargo era una bestia. Tome nota que esta bestia parece ser cristiana, y bajo el pretexto de la autoridad del Cordero, (aunque llevada a cabo por el poder del dragón, derivado de la primera bestia de la religión pagana) impone sobre los hombres estas tradiciones, ceremonias, y rituales, (como deberes cristianos), que se parecen a las costumbres de los paganos, en su adoración y superstición idólatra. Toda la tierra siguió a esta bestia, y todavía lo hace. Así, se levantó la iglesia falsa, y nadie podía espiritualmente comprar ni vender, (como las vírgenes necias no podían comprar aceite para sus lámparas), a menos que ellos obedecieran a la bestia y recibieran la marca de la iglesia falsa. Cualquiera que negara esta iglesia falsa, o que tratara de comprar o vender (obras espirituales de la mente o la mano) sin la sanción de la iglesia falsa fueron martirizados, como sus predecesores lo habían sido antes, bajo el poder pagano, o la primera bestia. Y aunque esta iglesia falsa es a menudo identificada por los protestantes como la iglesia romana, los protestantes son todos partes de la misma ramera falsa, (la bestia tiene muchos nombres), la salvación basada en decir ciertas palabras, en el agua, el pan y el vino—todos rituales supersticiosos—en vez de un cambio completo de corazón—circuncidado hasta llegar a ser un nuevo corazón y una mente nueva.

Cualquiera que tratara de aumentar su medida de Cristo por cualquier manera que fuera diferente de la doctrina de la iglesia falsa (para comprar o vender un aceite espiritual diferente para sus lámparas), no sólo era detenido; ellos eran asesinados—lo cual realmente los hacía incapaces de comprar o vender.

Muchas persecuciones católicas romanas fueron justificadas por las famosas palabras de San? Agustín: ¿Por qué ... no debería la iglesia usar la fuerza para obligar a sus hijos perdidos a regresar, si los hijos perdidos obligaron a otros a ir a su destrucción?"— Un ejemplo clásico de "el fin justifica los medios," lo cual hace perder de vista el mandamiento principal de Cristo para "amar a los enemigos," no destruírlos. Y ellos ignoran la respuesta de Cristo a sus discípulos cuando ellos quisieron castigar a la gente que no lo quería oír, reprochándolos severamente diciéndoles: Ustedes no saben de qué espíritu son. Si alguien está violando los estándares de la iglesia, (pecando), ellos debían ser advertidos por una persona, después advertidos por dos o tres, y después censurados por todo el cuerpo de creyentes,—y si ellos no se arrepentían de su error, entonces debían ser expulsados y rechazados—no asesinados, ni encarcelados, ni torturados, ni privados de su propiedad.

Y la ramera estaba ebria con la sangre de los santos—la inquisición de la iglesia romana y las matanzas por toda Europa, donde durante la Edad Media (desde el 800 D.C. hasta el 1500 D.C.) nueve millones de almas murieron, acusados de brujería. Esto fue seguido por los protestantes de Inglaterra