La Cruz Perdida de la Pureza



 

Perfección, Pureza, y el estado sin pecado

Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.
Mateo 5:48

Esto no es ser algo perfecto. No es ser tan perfecto como se pueda. No es ser tan perfecto como sea humanamente posible mientras uno esté tratando.
Perfecto - como nuestro Padre celestial es perfecto - una calificación definitiva de lo que es ser perfecto.
Esa perfección que es imposible sin la gracia divina: para cambiarnos, para purificarnos, para hacernos como él, perfectos.

Jehová dijo a Satanás: --¿No te has fijado en mi siervo Job,
que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto,
temeroso de Dios y apartado del mal? ¡Todavía mantiene su integridad,
a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa!

Job 2:3

El texto en azul claro o azul claro “en negrita” se puede presionar para obtener la escritura correspondiente.
Cuando usted haya entrado en el sitio de la Biblia en línea,
usted puede cambiar y actualizar el pasaje para ver cualquier versión de la Biblia que usted prefiera.

Si usted escudriña las escrituras tratando de probarse a sí mismo que usted tiene vida eterna, usted puede encontrar versículos que están tomados fuera de contexto, que usted puede usar para pensar que tiene vida eterna; o para probar que la pureza y la perfección son imposibles (como por ejemplo, donde aún Jesús mismo dijo que él no era bueno); de ese modo convenciéndose a sí mismo que no hay nada que usted tenga que hacer para agradar a Dios, excepto decir que usted cree que Jesús es el hijo de Dios. (Ver: La falacia de Juan 3:16 tomado fuera de contexto).

Por otro lado, si usted:

  • no está feliz al estar todavía sujeto al enojo, los deseos, pasiones, placeres, mentiras, malos hábitos, etc., o
  • quiere tener una relación más cercana con Dios, o
  • quiere tener paz - quietud, confianza, seguridad confiando para siempre, o
  • quiere agradar a Dios, no importa el costo, o
  • quiere que Dios controle su vida, en vez de continuar cometiendo errores, o
  • quiere hacer la voluntad de Dios, no la suya propia,

usted buscará información acerca de cómo obtener más de Él de lo que usted tiene ahora. Y usted notará que él promete paz, unión, y el Reino; pero usted también notará las muchas escrituras que muestran que Él exige perfección, crucifixión, dar muerte a la naturaleza pecaminosa, una nueva mente, un corazón nuevo, el hombre nuevo, justicia, pureza y santidad; y entonces usted comenzará a buscar la manera de cómo llegar a aquello que Él pide de usted: arrepentimiento, su cuerpo como un sacrificio vivo, crucificado en la cruz interna de la negación propia, con su naturaleza humana muerta, y el Espíritu de Cristo reemplazando completamente la naturaleza pecaminosa en su cuerpo, para vivir en unión con Él y con Dios en el Reino interno, mientras estemos en la tierra, y después para siempre como un hijo de Dios. Por tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la perfección, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios. Heb 6:1.

Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.
Efe 5:5-6

Todo el mundo habla de cómo Jesús perdona; verdad pero  después de perdonar él dice, ¡no peques más!
A la adúltera:  Yo tampoco te condeno. Vete y no peques más. Juan 8:11
Al que fue sanado: Ya has sido sanado; no peques más no peques más, para que no te ocurra algo peor. Juan 5:14
Lo algo peor que puede pasar' es el Infierno.
El cristianismo no tiene idea en como estar libre del pecado y pretende que es imposible. El cristianismo ha olvidado la única manera -- la cruz interna de la negación propia.
Sin embargo Jesús dijo: ¡No peques más! Y ¡arrepiéntete o perecerás! [Y perderás tu alma]. Ahora, mucha gente no puede creer que Jesús quiso decir “perfecto” cuando dijo, Se perfecto como tu Padre en el cielo es perfecto, Mat 5:48; pero ¿no está Jesús diciendo lo mismo cuando dice, no peques más?

Esta sección está escrita con la esperanza de que ustedes puedan ver que la pureza y el estado sin pecado son necesarios y son posibles, (lo cual está comprobado por las escrituras y la experiencia de Jorge Fox), para que puedan buscar el estado sin pecado creado por la gracia de Dios que produce cambio a través de Cristo, y después lleguen a recibir el regreso de Cristo en su gloria para establecer su Reino en el corazón de ustedes. Mientras vivamos en nuestra naturaleza pecaminosa, seremos rebeldes e incapaces de ser gobernados, o dirigidos por el Señor y Rey. De modo que si usted quiere que Jesús sea su Señor y Rey, debe hacer morir la naturaleza pecaminosa por medio del arrepentimiento y la pureza. Es sólo por medio de la gracia que podemos llegar a estar sin pecado y ser puros, pero tenemos que ir a Cristo para recibir su gracia: Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc 3:20 Tenemos que escuchar su voz y obedecer sus mandatos, para poder recibir su gracia purificadora que produce cambio.

Jesús vino a destruir al diablo y sus obras en nosotros, si nosotros vamos a Él.
Para esto apareció el Hijo de Dios [se manifestó en nosotros], para deshacer las obras [el pecado] del diablo. 1 Juan 3:8

Cuando Dios dijo que Job era: perfecto, recto, que se apartaba del mal, y que mantenía su integridad a pesar de las pruebas, eso fue antes que la Ley fuera proclamada; y mucho antes que Cristo viniera y muriera en la cruz; mucho antes que el Espíritu de Dios fuera derramado sobre toda la humanidad; y antes que Cristo hiciera posible estar en unión y comunión con Dios al entrar en el Reino del Cielo que está dentro de nosotros. De modo que Dios llamó a un hombre recto y perfecto, un hombre que no era Cristo. Y como lo declaran las siguientes escrituras, también Dios consideró de esta manera a Enoc, Noé, Zacarías, Elisabet, Ezequías, Asa, y David. Antes del tiempo de Cristo, la perfección era sólo el estado de Adán y Eva, quienes todavía estaban sujetos a caer en la tentación, así como la perfección de David no era duradera debido a su adulterio, y Asa cayó muy bajo en sus últimos años. La diferencia es que Cristo hace posible que un hombre vaya más allá para ser purificado, perfecto, hacia una perfección permanente que no puede caer en la tentación. Cristo hace posible que ese hombre sea una criatura completamente nueva, para sentarse con Cristo en el cielo, para ser santificado, para ser parte de Cristo mismo, quien nunca cayó y nunca caerá; una limpieza y perfección para siempre que resulta en una unión que ahora está disponible para todos los que  van a él para cambiar.

Después de la Ley y antes de Cristo, las únicas personas que recibieron el favor de Dios fueron aquellos que caminaron y estuvieron cerca de conformarse a los requerimientos de la Ley; aquellos que ignoraron su Ley, fueron ignorados por Él, Heb 8:9. Debido al sacrificio de Jesús en la cruz, con sólo creer en su nombre, con angustia humilde por el pecado, podemos acercarnos a Dios y recibir su gracia que produce cambio, la cual purifica nuestros corazones y nuestras conciencias; no importa cuáles sean nuestros pecados pasados. pureza, santidad, perfección, unión con Cristo y Dios, fueron trasladados al reino mientras todavía estaban en la tierra. Miles de cuáqueros del siglo diecisiete alcanzaron la misma perfección para vivir en unión con Cristo y Dios, viviendo en su Reino mientras todavía estaban en la tierra. Con fe en el nombre de Jesús, por medio de la gracia y la cruz, ahora Él nos puede hacer aptos para toda obra para hacer su voluntad, Heb 13:11;  una limpieza y perfección para siempre, con la resultante unión que ahora está disponible para todos los que van a él para cambiar. Y sí, como Job, nosotros también debemos ser probados antes de recibir el galardón del aumento de su Espíritu, el Espíritu de Amor. (Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para ver las pruebas). Y un poco tiempo después de esto, al permanecer fieles, sin cansarnos de los actos de amor vigorizados por la fe, él regresará en su gloria a establecer su Reino en el corazón de usted para ser su Señor para siempre.

Los hombres no pueden ver la perfección en otro hombre; los hombres no vieron la perfección en Cristo - más bien lo mataron; la gente justa y religiosa de Israel se burló y ridiculizó a Jesús, cuando él estaba perfeccionando a las prostitutas y a los cobradores de impuestos. Los amigos de Job no vieron su perfección - más bien lo ridiculizaron. Sin embargo Dios llamó a Job perfecto. Usted conocerá la perfección por la acciones de las personas, sus conversaciones, sus frutos: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio - no por lo que ellos digan ser; eso sería presunción, lo cual es lo opuesto al amor. Un hombre perfecto todavía ve solamente sus debilidades; pero, como Jesús le dijo a Pablo cuando él se quejó de su debilidad, "Mi fortaleza y poder son hechos perfectos (cumplidos o completados) y se muestran a sí mismos más efectivos en la debilidad." Él también dijo: "por sus frutos los conoceréis." De acuerdo con William Penn, para Dios un hombre perfecto es: sin culpa, sin pecado, que se aparta del mal; y que sin embargo todavía puede cometer errores que no son pecados, estar sujeto a las enfermedades, y estar sin sabiduría perfecta ni gloria. Y citando a Juan Gratton: "Por lo tanto está claro, los hombres pueden ser real, perfecta, sinceramente, hijos o ramas, sin embargo pueden crecer de fuerza en fuerza, de fe en fe, en el Espíritu del Señor y por medio de él, y sin embargo ser hijos perfectos, y crecer para ser hombres jóvenes, y vencer al maligno, y aún así crecer para ser padres, y todavía segir a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que hemos alcanzado la madurez pensemos de este modo. Esta es la perfección de la que hablamos; no estamos hablando de una perfección a la que no se le puede añadir nada."

Ahora veamos algunas de las muchas, muchas escrituras que indiscutiblemente apoyan a santidad, la pureza, y la perfección; pero que nunca son citadas por los predicadores que defienden el pecado hoy en día. (Las escrituras citadas por las sectas deficientes, que alegan que Jesús vino para que nosotros podamos pecar y permanecer inmorales, también son analizadas al final de esta página. Presione aquí para ir ahora al final de esta página.)

Del Diario de Jorge Fox:

En otra ocasión, vino un sacerdote episcopal, acompañado de varias otras personas, el cual me preguntó si había yo conseguido la perfección; y le respondí que lo que era lo era por la gracia de Dios. Dijo el sacerdote que era esta respuesta muy modesta y cortés, y, esgrimiendo las palabras de Juan, "Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros." (1 Juan 1:8) , me preguntó que tenía que decir a esto. Y le respondí, citando al mismo apóstol, "Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros." (1 Juan 1:10). La palabra de Él, que vino a destruir el mal y a apartarnos del pecado. De modo que hay un momento para que las gentes vean que han pecado, un momento para que vean en qué han pecado y un momento para que confiesen su pecado y se aparten de él, para conocer, "la sangre de Cristo que limpia de todo pecado." 1 Juan 1:7. Y luego se le preguntó al sacerdote si Adán no era perfecto, antes de su caída, y si todas las obras de Dios no eran perfectas. Respondió a esto, el sacerdote, que pudo haber una perfección, como la de Adán, y también una caída de tal perfección; y entonces le dije, "Hay una perfección, en Cristo, más alta que la de Adán y por encima de toda caída; y la misión, de los ministros de Cristo, es la de hacer perfectos a los hombres, en Cristo, para lo cual gozan de un don que viene de Cristo. Col 1:27. Por consiguiente, aquellos que nieguen la perfección, niegan la misión del ministerio, así como los dones que Cristo dio para el perfeccionamiento de los Santos." Efe 4:11-13 A esto, respondió el sacerdote, "Siempre debemos de intentarlo." Y le dije, que era un triste y desgraciado intento, el de intentar lo que sabemos que no podemos alcanzar. Y le dije también que Pablo, que clamó en su cuerpo de muerte, "Dio las gracias a Dios, que le dio la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo," 1 Cor 15:57. De modo que hubo un momento en que se clamaba con ansia de victoria y otro en que se alababa a Dios, por la victoria conseguida; y dijo Pablo, "No hay condenación para los que están en Jesucristo." El sacerdote replicó, "Job no fue perfecto," y yo le respondí, "Dios dijo que Job era un hombre perfecto, que se apartó del pecado, Job 2:3 y el Diablo se vio obligado a confesar que Dios había dispuesto una barrera a su alrededor, Job 1:9-10 que no era barrera tangible, sino el poder celestial invisible." Añadió el sacerdote que Job había dicho, "Y notó necedad en sus ángeles y ni los cielos son limpios delante de sus ojos." A lo cual, le respondí, que estaba en un error, ya que no había sido Job sino Elifaz, el que lo dijera discutiendo con Job, "Bien," dijo el sacerdote, "pero, ¿Qué decís a este pasaje de las Escrituras, 'El hombre más justo que existe, peca siete veces al día?'" "Digo," le respondí, "simplemente, que no existe tal pasaje en las Escrituras." Y con esto se calló el sacerdote. Muchas ocasiones tuve, hasta el día en que comenzaron las sesiones del tribunal, como esta, para hacer servicios para el Señor con varias clases de personas.

Cristo nos dijo que "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia." Mat 6:33. Él nos dijo que el reino de Dios está dentro de cada uno de nosotros y que no viene con señales observables o despliegues visibles. Lucas 17:20-21. Pero Pablo nos dice que cualquier persona que practique inmoralidad sexual, impureza, libertinaje, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; no heredarán el reino de Dios. Gal 5:20-21

Jesús dijo, “Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo, que ser arrojado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser arrojado con los dos ojos al infierno”. Marcos 9:43-47. Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él sólo quiere ilustrar lo serio que es continuar en el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el Reino y escapar el infierno, el pecado tiene que ser eliminado. Él sabía que los ministros falsos con evangelios falsos que prometen libertad para continuar pecando se levantarían después que él se fuera. Cambios hacia la pureza en nuestro corazón a través de la cruz perdida pueden eliminar el deseo de la mano, el pie, y del ojo que causan que pequemos.

Jesús hizo que la gracia de Dios que purifica el corazón y el alma estuviera disponible para todos, pero debemos obtener acceso a esa poderosa gracia al ir a Dios para recibir sus enseñanzas, convicciones, y poderosa eliminación del pecado de nuestros cozones. Nosotros obtenemos acceso al poder de Dios por medio de la gracia al esperarlo a Él. La salvación, la cual es ser liberado de todo pecado, viene a aquellos que lo esperan.

Esperarlo a Él es sentarse persistentemente en humilde silencio, escuchar su voz y sus palabras, velar para ver sus revelaciones, oír sus mandatos, y después obedecerle. La espera en Dios se registra en toda la Biblia, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Esperar a Dios es la manera en como la iglesia primitiva hizo que se cumplieran las promesas del verdadero evangelio: ser liberado de la esclavitud del pecado, para entrar en el reino de Dios, y estar en unión con Cristo y con Dios.

A continuación se presentan algunas de los muchos versículos tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento que hablan del beneficio de esperar:

Bueno es Jehovah para los que en él esperan, para el alma que le busca. Lam 3:25

¡Tome nota! Esperarle a él es buscarle. Leer la Biblia e ir a los servicios de las sectas no es buscar a Dios.

Desde la fundación del mundo no se ha escuchado, ni el oído ha percibido,
ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4

Pablo cita el versículo recién mencionado en 1 Corintios: "Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." La diferencia clave: Isaías dice espera, y 1 Cor 2:9 dice aman. Por lo tanto amar a Dios es esperarle: nosotros le esperamos para oír sus palabras que nos enseñan, nos convencen, nos animan, y nos guían — eso es amar a Dios.

Y aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28

Esperar persistente y pacientemente es presenciar a Jesús trayéndole su salvación; lo que usted oye usted debe hacer caso y obedecer para obtener la salvación: habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan, Heb 5:9; es por gracia que a usted se le enseña y es cambiado para llegar a ser puro. Tit 2:11-14

Esperar a Dios nos da el acceso al poder del Espíritu Santo que destruirá la naturaleza pecaminosa dentro de nosotros, por medio de nuestra obediencia a la cruz interna de la negación propia. Esperar a Dios es la manera de responder cuando Jesús nos dice "ven a mí," lo cual él dijo muchas veces a través de todas las escrituras. Haga clic aquí para verlas todas, a continuación vienen varias:

Venid a mí, ..   Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí. Mat 11:28-29

Todo lo que el Padre me da (me confía) vendrá a mí;
y al que a mí viene, jamás lo echaré fuera. Juan 6:37


Nadie puede venir a mí, a menos que el Padre que me envió lo traiga
y le de el hambre para venir a mí; y yo lo resucitaré en el día final. Juan 6:44

 Pero en el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y alzó la voz diciendo:
--Si alguno tiene sed,  que venga a mí y beba. Juan 7:37

Jesús les dijo: --Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás. Juan 6:35

Jesús dijo: Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, que el Hijo del Hombre os dará. Yo soy el pan de vida, el pan del cielo. Porque el Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63

Esperar a Dios es ir a Dios usted mismo porque tienen su Espíritu dentro de sí mismos por medio de la gracia. Usted no tiene necesidad de ningún maestro sino el ungimiento que está dentro de ustedes. Usted debe sentarse y cuando piense, piense en el nombre de Jesús. Así es como aprendemos de Él, somos limpiados por Él, somos guiados por Él, y llegamos a conocerle. Él dijo: "Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana." Él es la Luz, él es la Palabra, y él nos ha enviado el Espíritu de Verdad para enseñarnos. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc 3:20. Eventualmente usted lo oirá a Él. Él tiene una voz suave; es por esto que está escrito: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios." Él nos dirá cosas acerca de sí mismo. Él nos animará. Él es bondad. Él nos dirá o nos mostrará cosas acerca de nosotros mismos; algunas de estas cosas serán cosas desagradables. Cristo, la Luz, nos enseñará todos los deseos ocultos, los afectos, y el orgullo de nuestro corazón. Pero debido a que él es nuestro amigo, sabemos que él nos está enseñando estas cosas por nuestro propio bien. De modo que nosotros oímos y velamos. Y no corremos, sino que nos presentamos delante del Hijo del Hombre. Y nos arrepentimos de lo que él nos muestra. Y a veces él nos da mandamientos. Estamos escuchando la Palabra de Dios, la Palabra viviente. De modo que a medida que oímos la Palabra de Dios, (Jesús hablando a través del Espíritu) nuestra fe aumentará a pasos agigantados; y seguirá aumentando - si nosotros obedecemos los mandamientos que oímos de él y le mostramos que lo amamos al ser obedientes. Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Col 1:27

Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí oye mis palabras hablada, y las hace.
Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca.
Pero el que sólo oye y no practica mis palabras es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. Lucas 6:46-50


¡Él no puede hacerlo más claro! Él dice: vengan a mí, oigan mis palabras (no la Biblia), y pónganlas en práctica.
El ponerlas en práctica es obedecer; y cuando usted las obedece, usted ha recibido a Cristo por reconocimiento y por obediencia.
A partir de este fundamento seguro él edifica la verdadera fe y esperanza que lo purifica a usted<.

El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él. Juan 14:22-23

Estas enseñanzas recién presentadas de Jesús son el mensaje principal de este sitio internet:     
Venga a él, escuche sus palabras, ponga en práctica [obedecer] las palabras que él le de.
     Poner en práctica las palabras es obedecer sus mandatos, algunos de los cuales le reprenderán y le disciplinarán.
    Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19
    Si usted ama a Jesús, usted le obedecerá. El Padre entonces le amará, y él y Jesús vendrán a usted y habitarán con usted.
    Y su hogar es un Reino, el Reino de Dios que está dentro de usted y alrededor suyo.

Por lo tanto esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer. Persevere, y Cristo le guiará por medio del arrepentimiento a la unión y al Reino.
El es galardonador de los que le buscan diligentemente. Heb 11:6
(La diligencia es definida como el ocuparse continuamente y esforzarse para alcanzar una meta; ser laborioso, perseverante.)

¡Así es como obtenemos el Reino de Dios mientras estamos en la tierra! Él, con el Reino que quiere darle, ¡espera que usted venga a Él!

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Lucas 12:32

El sentarse, pensando en el nombre de Jesús y esperando silenciosamente al Señor para que nos hable, por medio de su Palabra viviente, o que nos revele, por su Luz, lo que está en nuestro corazón, no es lo que nuestra carne quiere hacer. En vez de sentarnos en silencio cada día esperando al Señor, nuestra carne quiere dormir, o preocuparse, o planear nuestro día, o pensar acerca de algo, o hacer algo - cualquier cosa. Nuestra mente pensará en muchos temas en desesperación por salvarse, (el que pierde su vida, la encuentra).

Es una cruz para la voluntad del hombre el sentarse a esperar a Dios, escuchando silenciosamente, luchando para evitar que su mente se distraiga; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él ha mandado y enseñado por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz de la cual usted debe negarse a sí mismo y llevar su cruz diariamente, para después seguir a Jesús. El obedecer su voz es seguir a Jesús. Así es como se hace lo que usted ha orado miles de veces: que sea hecha tu voluntad en la tierra como también en el cielo. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sús órdenes. La salvación la reciben sólo aquellos que siguen al cordero donde él vaya - quienes obedecen completamente la voz del Señor, en lo que sea que él mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera le es acreditada: Sea tu misericordia, oh Jehovah, sobre nosotros, en proporción a lo que esperamos de ti. Sal 33:22

De la Palabra del Señor en el interior:

Esta es la cruz interna de la negación propia

Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo,
lleve su cruz cada día y me siga.
Lucas 9:23

Así es como damos muerte a todos los deseos malos en nuestros miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos, y la avaricia, la cual es idolatría. Col 3:5. Éste es un proceso de purificación, porque es una cruz para su voluntad. La voluntad de usted es hacer otra cosa, pero no es sentarse en silencio cada día para escuchar y velar por el Señor. Su voluntad es desobedecer cualquier mandamiento que reciba, porque a usted le gusta hacer lo que está haciendo y él le dice que haga algo diferente. Su voluntad es alejarse de cualquier cosa mala acerca de usted que él le muestre. Cuando usted viola su propia voluntad en cuanto a estas cosas, usted está cargando su cruz. La creencia en el evangelio verdadero, y en la cruz para llevar a cabo la promesa, libera el poder de Dios para purificarlo y hacerlo uno con Él. Éste es el camino verdadero, cargar su cruz diariamente y llevarla encima durante todo el día.

Para una mejor comprensión acerca de la necesidad de aprender en silencio, vea el escrito de Jorge Fox acerca de ¿Por qué el silencio? (también en la barra lateral)

Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información. (también en la barra lateral)

El sacrificio de Cristo cubre sus pecados pasados y aquellos que usted cometa mientras esté tratando de alcanzar la pureza. Primero usted tiene que creer que es posible. Después usted tiene que
buscar diligentemente el Reino del Cielo como su prioridad y pasión más importante. Esto es esforzarse por alcanzar la pureza y la santidad; el tratar de destruir la naturaleza pecaminosa; y buscar crucificar las pasiones y los deseos de esta vida. El solo propósito de este sitio es ayudarle a creer que es posible, la verdadera esperanza, y entonces darle la fórmula. Recuerde, Él es galardonador de aquellos que le buscan diligentemente. Él nos dio el poder de llegar a ser hijos de Dios, Juan 1:12; Él no convirtió en hijos a todos los que lo aceptan como su Señor conceptualmente sólo en nombre; ¡no! Él se ha realmente convertido en nuestro Señor - para gobernarnos, para controlarnos, para mandarnos, para amarnos, para disciplinarnos, para recompensarnos con el don más grande de todos - su amor en nuestros corazones - el cual es Él mismo, porque Dios es amor.

Jorge Fox dijo, "el mundo quiere un Cristo para que le ayude a aferrarse a su carne y excusar sus fallas humanas; Cristo quiere quitar nuestras fallas y ser nuestro Señor en pensamientos, acciones y hechos." Para algunos, esto es aterrador; para otros, es el sueño de su vida. A los tales les presentamos los siguientes comentarios.

Ahora, del Diario de Jorge Fox, "Primeros Años y su Traslado", aquí está su experiencia llegando a la perfección:
(el Diario completo e íntegro está disponible en la barra lateral)

Vi también las montañas quemándose, y la basura, y los caminos y lugares ásperos y torcidos son enderezados y allanados, para que el Señor pueda ir a su tabernáculo. Estas cosas se encuentran en el corazón del hombre; pero el decir que estas cosas están adentro parecían extrañas a la gente áspera, torcida y montañosa. Sin embargo el Señor dijo ‘Oh tierra, ¡oye la palabra del Señor!'

(Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados. Lucas 3:5)

La ley del espíritu está en contra de la mente, el espíritu y la voluntad carnal, que viven en desobediencia, y no están dentro de la ley del espíritu. Vi que esta ley era el amor puro de Dios que estaba sobre mí, y sobre el cual yo tengo que pasar, aunque yo estaba afligido mientras estaba bajo él; porque yo no puedo estar muerto a la ley sino a través de la ley, la cual juzga y condena a aquello que debe ser condenado. Vi que muchos hablaban de la ley, que nunca habían hecho a la ley su maestro; y muchos hablaban del evangelio de Cristo, que nunca habían conocido que la vida y la inmortalidad hayan sido llevados a la luz por medio de él. Ustedes que han estado bajo su maestro, y bajo su condenación, conocen estas cosas; porque aunque el Señor en ese día me reveló estas cosas en secreto, han sido desde entonces publicadas por su espíritu eterno, como si estuvieran sobre el techo de una casa. Y a medida que ustedes son llevados a la ley, y a través de la ley a estar muertos a ella, y testifican de la justicia de la ley cumplida en ustedes, llegarán después a conocer lo que es ser llevado a Cristo, quien es el autor de ella, y entonces tendrán paz y acceso a Dios. Pero si se alejan de la fe, y de aquello que los guarda en la victoria, y van tras las cosas o las palabras carnales, serán llevados otra vez a la esclavitud de la carne, y a la ley que se aferra a la carne y al pecado, y obra la ira, y las obras de la carne aparecerán otra vez. La ley de Dios se apodera de la ley del pecado y la muerte; pero la ley de la fe, o de la ley del espíritu de vida, la cual es el amor de Dios, y la cual viene de Jesús, (quien es el fin de la ley por causa de la justicia), nos libera de la ley del pecado y la muerte. Esta ley de la vida los hombres de mente carnal no la conocen; sin embargo ellos lo tentarán a usted para alejarlo del espíritu hacia la carne, y de esa manera hacia la esclavitud. Por lo tanto ustedes, que conocen el amor de Dios, y la ley de su espíritu, y la libertad que está en Jesucristo, permanezcan firme en él. Permanezcan en esa fe divina de la cual él es autor en ustedes, y no se enreden con el yugo de la esclavitud. Porque el ministerio de Cristo Jesús y su enseñanza, nos lleva a la libertad y la liberación; pero el ministerio que es del hombre, y por el hombre, el cual permanece en la voluntad del hombre, lleva hacia la esclavitud, y a estar bajo la sombra de muerte y oscuridad. Por lo tanto ninguno puede ser ministro de Cristo Jesús sino en el espíritu eterno, el cual existía antes que fueran dadas las escrituras; porque ellos no tienen su espíritu, no son de él.

También desde el Diario de Jorge Fox:

"Entonces me elevé en espíritu, por medio de la espada encendida, al paraíso de Dios. Todas las cosas eran nuevas, y toda la creación tenía otra fragancia para mí, más allá de lo que las palabras puedan expresar. Yo no conocía nada más que la pureza, la inocencia, la justicia, y el ser renovado a la imagen de Dios en Cristo Jesús; de manera que alcancé el estado de Adán, el estado en que se encontraba antes de la caída. La creación fue abierta a mí, y se me mostró como se le dio nombre a todas las cosas de acuerdo con su naturaleza y su virtud. Llegué a un punto en mi mente, en el cual debatía si debía practicar medicina para el bien de la humanidad, viendo que la naturaleza y la virtud de las criaturas me habían sido reveladas de tal manera por el Señor. Pero fui llevado inmediatamente en el espíritu, para ver otro estado más inquebrantable que el estado de inocencia de Adán, a saber, el estado de Cristo Jesús, que nunca debía caer. Y el Señor me mostró que los que eran fieles a él, en el poder y la luz de Cristo, podían alcanzar el estado en que se encontraba Adán antes de caer; en el cual las obras admirables y las virtudes de la creación pueden ser conocidas, por las revelaciones de esa palabra divina de sabiduría y por el poder por el cual fueron hechas. El Señor me guió a grandes cosas y profundidades maravillosas me fueron reveladas, más allá de lo que las palabras pueden expresar; pero a medida que la gente comience a someterse al espíritu de Dios, y a crecer en la imagen y el poder del Todopoderoso, ellos pueden recibir la palabra de sabiduría que abre todas las cosas, y llegar a conocer la unidad oculta en el Ser Eterno."

Expulsó, pues, al hombre; [Adán] y al oriente del huerto del Edén puso querubines,
y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida. Gén 3:24

Y también del Diario Jorge Fox, "Primeros Años y su Traslado"

"Además el Señor me dejó ver, cuando fui elevado a su imagen en justicia y santidad y fui llevado al estado del paraíso de Dios, cómo Adán fue hecho un alma viviente; y también a la estatura de Cristo, el misterio que había estado oculto desde las edades y las generaciones; las cuales cosas son difíciles de pronunciar, y muchos no las pueden resistir. Porque de todas las así llamadas sectas de la cristiandad con las cuales discutí, no encontré a nadie que pudiera resistir que le dijeran que cualquiera puede crecer espiritualmente a la perfección de Adán (es decir, a la imagen de Dios, y justicia y santidad en la cual estaba Adán antes de la caída), para ser claro y puro sin pecado como él estaba. Por lo tanto, ¿cómo podrían resistir que se les diga que alguien debe crecer espiritualmente a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, cuando se sienten amenazados de oír que alguien debe, mientras está en la tierra, llegar al mismo poder y espíritu en el que estaban los apóstoles y los profetas? Aunque es una verdad absoluta que nadie puede entender los escritos de los apóstoles correctamente sin el mismo espíritu por el cual fueron escritos.

El Señor Dios me reveló por su poder invisible como 'cada hombre era iluminado por la luz divina de Cristo'. La vi brillar en todos, y vi que los que creyeron en ella salieron de la condenación a la luz de la vida, y fueron hechos hijos de ella; pero los que la odiaron y no creyeron en ella, fueron condenados por ella, aunque hacían profesión de Cristo. Esto lo vi en las revelaciones puras de la luz sin la ayuda de ningún hombre; ni tampoco sabía en ese tiempo donde encontrarlo en las escrituras; aunque después, escudriñando las escrituras, lo encontré. Porque vi en esa luz y ese espíritu que existían antes que las escrituras fueran dadas y que guió a los hombres santos de Dios a escribirlas, que todos deben venir a ese espíritu si quieren conocer a Dios o a Cristo, o las escrituras correctamente, por el cual fueron enseñados y guiados aquellos que nos las dieron."
(del Diario de Jorge Fox)

Hay dos etapas de la perfección, las cuales tanto Fox como Crisp describieron:

De la Palabra del Señor en el interior:

Basado en las escrituras y los escritos de los primeros cuáqueros, podemos separar las varias descripciones de la madurez espiritual en dos estapas:

Las dos etapas de la perfección
Estado o suceso

Después de la crucifixión

(1era etapa de perfección)


El "fin"

(2da etapa de perfección)

Libertad del pecado*
 
Fruto del espíritu
 
 
Justicia imputada
 
Santo*
 
Pureza*
 
Ver al Señor*
 
Santidad*
 
Renovado a la imagen de Dios*
 
Paz con Dios*
 
Libertad de la ley
 
Caminar en la luz
 
Caminar en el Espíritu
 
Adorar en Espíritu y en verdad
 
Capaz de hacer la mayor parte de la obra de Dios
 
Verdadera comunión*
 
Perfección temporal*
 
Mortificación
 
Entrar en el reino
 
Heredar la sustancia — Cristo  
Justicia
(sin imputación)
 
Vida eterna de Dios
 
Perfección permanente
 
Santificación
 
Redención
 
Justificación
 
Nacer otra vez
 
Hijo de Dios
 
Estar protegido de pecar otra vez
 
Unión
 
Sentarse en Cristo en el reposo
 
Gloria
 

* Estos sucesos también son alcanzables en el Antiguo Pacto [Antiguo Testamento].

De acuerdo a la Palabra del Señor en el interior, el primer paso no es ni siquiera una sombra de lo que usted heredará en el segundo paso. Usted puede leer más acerca de las dos etapas (o estados) de la perfección en la nota de Gálatas 5:24.

Vamos a aclarar lo que la "perfección" cristiana no es. No es ser Dios. No es ser Cristo. No estar libre de toda enfermedad y dolencia terrenal. No es saberlo todo. No es ser perfecto como lo reconoce el hombre; ni siquiera Cristo fue reconocido como un hombre perfecto en su tiempo.

Es alejarse de todo mal. Es ser moralmente recto. Es integridad que es inquebrantable, cuales quiera sean las circunstancias, incluyendo la persecución injusta. Esto es ser perfectos a los ojos de Dios, como lo describe Job.

Esta es la razón por la cual no hemos visto un estado sin pecado entre los cristiano (lo que Jorge Fox dice en su carta número 262.)

La verdadera esperanza, la verdadera cruz, la verdadera fe,
la verdadera adoración, la verdadera religión,
el camino verdadero, la verdadera imagen,
y la verdadera comunión se han perdido desde los días de los apóstoles,
entre los que son llamados cristianos, que están fuera de la vida.
Y ellos han perdido la cruz de Cristo, la cual es el poder de Dios,
la cual es la verdadera comunión,
ellos han establecido una cruz de madera o de piedra,
y así cruces falsas, cristianos falsos.
Aquellos que han perdido la esperanza verdadera, la cual purifica, como él es puro,
ellos han establecido un purgatorio para limpiarlos cuando estén muertos.
Y otros claman un cuerpo de pecado y muerte de este lado de la tumba,
con su esperanza hipócrita;
y ellos han perdido el verdadero ministerio,
y han establecido uno falso, para predicar la imperfección.
Y la gente era imperfecta en el viejo Adán antes que viniera Cristo;
porque la ley no hizo nada perfecto;
en cambio el ministerio verdadero, Cristo en ustedes, la esperanza de gloria,
sí hace perfecto,
tanto en los días de los apóstoles como ahora.
'Cristo en ustedes, la esperanza de gloria,' dijo el apóstol, de quien predicamos,
'advirtiendo a todos los hombres, que nosotros podamos presentar a cada hombre perfecto en Cristo Jesús.'
De modo que la perfección está en Cristo Jesús; la imperfección está en el viejo Adán.
De modo que ésta es la verdadera esperanza que purifica,
la cual todos los que la tienen se purifican a sí mismos, como él es puro.
Y todos los que no tienen posesión de esta esperanza,
ruegan por la impureza y la imperfección,
y un cuerpo de pecado y un cuerpo de muerte hasta la tumba,
y un purgatorio cuando estén muertos.
Los tales tienen una profesión de las escrituras, como los fariseos;
y la esperanza del hipócrita, la cual perecerá.

Esto es lo que William Penn dijo acerca del estado sin pecado, (además de él haberlo alcanzado):

Primero, el arrepentimiento de las obras muertas para servir al Dios viviente consiste en tres operaciones:
   1) un vistazo del pecado
   2) un sentido de pena piadosa por causa de él, y
   3) un cambio para el futuro.

Éste fue el arrepentimiento que ellos predicaron e insistieron, un resultado natural del principio al cual ellos llevaron a toda la gente.
   Porque por la luz vino la vista del pecado;
   Y con la vista del pecado, resultaron un sentido y una pena por el pecado;
   Y con el sentido y la pena por el pecado revelado por la luz, vino un cambio de vida de allí en adelante - arrepentimiento.

Esta doctrina de arrepentimiento lleva a la justificación; esto es, el perdón por los pecados pasados por medio de Cristo, la sola propiciación; y la justificación o limpieza del alma de la naturaleza contaminante y los hábitos de pecado; la cual es justificación en el sentido completo de la palabra; comprendiendo tanto la justificación de la culpa por los pecados pasados, como si nunca hubieran cometidos, a través del amor y la misericordia de Dios en Cristo Jesús; y la criatura que es hecha justo a través del poder purificador y del espíritu de Cristo revelado en el alma, lo cual es llamado comúnmente santificación.

De aquí surgió una segunda doctrina que ellos fueron llevados a declarar como una señal del premio por el alto llamado a todos los cristianos: perfección del pecado, de acuerdo a las escrituras de verdad, las cuales testifican que éste es el fin de la venida de Cristo, y la naturaleza de su reino, y para lo cual fue dado y es dado su espíritu. Pero ellos nunca tuvieron una perfección en sabiduría y en gloria en esta vida, y de las debilidades naturales o de la muerte, así como algunos con una mente débil o enferma han imaginado o insinuado en contra de ellos. Ellos le llamaron a esto un estado redimido, regeneración, o el nuevo nacimiento; enseñando en todas partes, de acuerdo a su fundamento, que a menos que esta obra fuera conocida, no se heredaría el reino de Dios.

Piénselo: ¿no ha pensado usted que es extraño que existan tantas (miles) de sectas diferentes, cada una con una interpretación diferente de las escrituras? Ellos disputan sobre diferentes grupos de versículos. Ninguno de ellos toma las escrituras completas porque no las entienden. Si ellos tuvieran el espíritu en la medida correcta, estarían unidos en su interpretación, porque sólo hay un significado. Si hubiera un grupo de hombres y mujeres perfectos, ellos estarían en unión de espíritu y no tendrían desacuerdos; la voluntad del Padre sería llevada a cabo perfectamente por un cuerpo de Cristo en el poder de Cristo. Así era la iglesia primitiva; así eran los primeros cuáqueros. Vea Jesús quiere enseñarle él mismo para más información.

Los miembros más jóvenes del cuerpo, aquellos que no están perfeccionados, podrían querer disputar con sus líderes, fuera de la unidad. Esto sucedió en la iglesia primitiva, donde los anticristos estaban dejando la iglesia con un evangelio diferente, como fue profetizado. Esto también le sucedió a los cuáqueros que fueron formados por Jorge Fox y sus cientos de miles. La gente siempre está buscando el camino fácil; no el camino angosto que pocos encuentran, el cual lleva a la vida eterna.

En el cuerpo de Cristo un individuo no tiene todo el conocimiento o todos los dones; lo que uno no tiene es compensado por otros miembros del cuerpo, de manera que cualquier conocimiento que sea necesario es recibido y compartido, para así asegurar que el cuerpo trabaje unido, todo controlado por la cabeza, que es Cristo mismo. A veces usted será puesto deliberadamente en la necesidad de que otro miembro del cuerpo complete su conocimiento y entendimiento sobre algún punto. Esto sirve para mantener su humildad y para fortalecer el cuerpo como una unidad. Esta es la razón por la cual Pedro fue corregido por Pablo con respecto a no comer con los gentiles cuando los hebreos estuvieran presentes; una corrección la cual Pedro inmediatamente reconoció porque el espíritu de Cristo lo confirmó. Cristo podría haber corregido a Pedro personalmente; pero por el bien del cuerpo, dejó que Pablo, el apóstol de los gentiles, corrigiera a Pedro. Después que usted sea perfeccionado (liberado del pecado), usted todavía recibirá sabiduría y conocimiento de Cristo, la cabeza, o de la comunión con otros miembros del cuerpo.

Yo veo el funcionamiento del cuerpo casi todos los días. Tengo preguntas que le hago al Señor. Mi esposa recibe las respuestas. Así el Señor mantiene la independencia de su cuerpo.

Y aquellos que alcanzan la perfección, aquellos que alcanzan la pureza en esta vida, cuando hacen esto (cuando producen fruto), ellos muestran que son verdaderos seguidores de Cristo, y entonces Él le da honor y gloria a nuestro Padre - ¿acaso hay alguna otra cosa a la cual valga la pena aspirar? Porque si hay alguna manera en que nosotros podamos pagarle a nuestro Padre por el aliento de vida, las palpitaciones de nuestro corazón, nuestra vida, nuestro salvador que ha preparado el camino para nosotros, entonces esa es la única cosa que debemos desear - todo lo otro debe tomar una prioridad secundaria a la pasión de darle gloria al Hijo y al Padre. En cuanto a mí, al saber que yo puedo hacer esto por Cristo y por el Padre, así de insignificante como yo soy, felizmente dedico mi vida a hacerlo, y estoy agradecido eternamente por la oportunidad de hacerlo. Porque con éxito nos hemos unido con Dios, y operamos de acuerdo al propósito de Dios, y su voluntad, y su placer; y nuestro placer es tener un propósito limpio, puro, santo y perfecto en nuestras palabras y acciones - para ser un instrumento en sus manos totalmente dedicado a una vida de amor.

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Gal 5:24
Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado;
Rom 6:6


Usar las escrituras para probar la perfección es imposible - justificando así el no hacer nada

Ahora demos una mirada a las escrituras que son comúnmente citadas para discutir que uno no necesita hacer nada porque Cristo vino y murió para que podamos seguir pecando libres de culpa: (como por ejemplo cuando ellos prueban que si alguien pecó alguna vez, entonces están justificados en pecar continuamente y hacer nada para corregirlo.)

1) La primera escritura que se usa para justificar el vivir continuamente en pecado sin hacer esfuerzo para cambiar, es la confrontación de Pablo con Pedro:

Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Gal 2:11-14

De modo que aquí Pablo se opuso a Pedro, diciendo que él estaba equivocado y en la hipocresía.

Hay muchos que dicen gozosamente, "Vean como Pedro pecó, y esto prueba que si Pedro pecó, entonces nadie puede estar sin pecado."

A aquellos que juzgan a Pedro como un pecador, yo les digo: ¿Quiénes son ustedes para juzgar a Pedro? ¿Quiénes son ustedes para decir que su error fue un pecado? ¿Son ustedes jueces tan sabios y tan cercanos a Dios que pueden concluir que las palabras de Pablo "condenado," "no andaban rectamente," e "hipocresía" constituyen pecado? Usted está en los pasos de sus padres, quienes dijeron que Jesús pecó al curar en sábado, quienes dijeron que sus discípulos pecaron al recoger el grano en el sábado; y que las Escrituras claramente lo dicen, ¿no es así?

Por temor de ofender a los judíos cristianos, quienes posiblemente todavía estaban practicando porciones de la ley de Moisés porque todavía no habían sido convencidos por el Espíritu Santo para que relajaran sus muchas restricciones, Pedro dejó de comer con los gentiles convertidos al cristianismo; al hacer esto Pedro accidentalmente desairó a los gentiles cristianos como personas de segunda clase en el cristianismo. El punto de Pablo era que los gentiles convertidos en cristianos equivocadamente concluirían que ellos necesitaban observar la ley de Moisés para tener el mismo estatus que los judíos convertidos en cristianos. La perfección no es estar sin errores; la perfección es estar sin pecado ante los ojos de Dios.

Repitiendo el concepto del cuerpo de Cristo: En el cuerpo de Cristo ningún individuo tiene todo el conocimiento o todos los dones; lo que uno no tiene es compensado por los otros miembros del cuerpo, de modo que cualquier conocimiento que sea necesario es recibido y compartido, para asegurar que así el cuerpo trabaje unido, controlado completamente por la cabeza, que es Cristo mismo. A veces uno es dejado deliberadamente con la necesidad de que otros miembros completen nuestro conocimiento y entendimiento sobre algún punto. Esto sirve para mantener nuestra humildad y fortalecer el cuerpo como una unidad. Ésta es la razón por la que Pedro fue corregido por Pablo con respecto a no comer con los gentiles cuando los hebreos estuvieran presentes; una corrección que Pedro aceptó inmediatamente porque el Espíritu de Cristo lo confirmó. Cristo pudo haber corregido a Pedro personalmente; pero por el bien del cuerpo, dejó que Pablo, el apóstol de los gentiles, corrigiera a Pedro. Después que usted sea perfeccionado (liberado del pecado), usted todavía estará recibiendo sabiduría y conocimiento de Cristo, la cabeza, o de la comunión con otros miembros del cuerpo, incluyendo una corrección ocasional.

2) La segunda escritura citada para justificar la impureza, el pecado, y la imperfección comienza con 1 Juan 1:8 Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad.

Juan dijo: Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7
Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad.(Comenzamos como pecadores, antes de ser limpiados.)
Si no negamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.
Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros. 1 Juan 1:8-10


Cuando usted examina estos versículos a la luz de los versículos anteriores y después de los tres siguientes, este es el significado:
Nosotros vamos a la Luz (Jesús) para escuchar en silencio y velar, esperando la purificación por medio de su sangre y su gracia.
Si nosotros vamos diciendo que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, no tenemos humildad y no obtenemos ayuda, la verdad no está en nosotros.
Si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados y nosotros los confesamos, él nos perdonará y nos purificará.
Pero, si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados, nosotros decimos estar sin el pecado que él nos ha mostrado,
pensando que Él no es la Verdad, pensando que aquel a quien oímos es mentiroso, entonces no nos hemos arrepentido de nuestros pecados;
y su palabra no es plantada en nuestro corazón para que nos controle en el futuro. Así hemos rechazado a Cristo.
Pero si aceptamos su convicción [confesamos y nos arrepentimos] y lo aceptamos a Él [la Palabra o Luz] como la Verdad, su palabra permanece en nuestro corazón para guardarnos del pecado.
Así es como aceptamos y "recibimos" a Cristo. Creemos que la Luz que nos muestra nuestros pecados es Cristo. Creemos en Jesús en el interior.
Vea lo que dicen los siguientes versículos a continuación.

Juan continúa :

Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis.
Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos.
El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él;
pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.
En esto sabemos que estamos en El. El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo. 1 Juan 2:1-6

Comenzando como niños espirituales, si obedecemos la Palabra que le escuchamos decir o lo que él nos muestra en la Luz (siendo que Jesús es la Luz y la Palabra), y si permanecemos en Él, estamos en la verdad; y el amor de Dios estará perfeccionado en nosotros, lo cual dará como resultado que caminemos como Jesús caminó, en amor y verdad.
Después progresamos de ser niños pequeños, para llegar a ser jóvenes que han vencido al maligno, y después para llegar a ser Padres en la verdad;
crecemos hasta llegar a ser hombres perfectos, en la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Juan continúa:

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro. 1 Juan 3:3
Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4
Y sabéis que él fue manifestado para quitar los pecados y que en él no hay pecado. 1 Juan 3:5
Todo aquel que permanece en Él, no peca. Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido. 1 Juan 3:6
Para esto es revelado el Hijo de Dios [in nosotros]  para deshacer las obras del diablo. 1 Juan 3:8
El propósito del Hijo es destruir al diablo y sus obras [pecado] en nosotros - si vamos a él.

Todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él,
y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios1 Juan 3:9

Juan repite esto más adelante para dar más énfasis:
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18 
Y sus semillas [Cristo] son las palabras que él ha plantado en su corazón, palabras que usted ha oído, la Palabra de DiosLucas 8:15

Las palabras son implantadas en su corazón, formando a Cristo dentro de usted, hasta que Él está completamente formado y resucitado en usted.

Aquellas palabras que le oímos hablarnos a nosotros están words implantadas en su corazón, Santiago 1:21; 
y esas palabras que le oímos hablarnos a nosotros son Espíritu e imparten la vida de Dios a nosotros, Gal 4:19.
Hasta que Cristo es finalmente formado y en realidad resucitado en usted. 2 Cor 4:14, Col 2:11-12,3:1, Efe 2:5-6, Rom 8:11
Entonces usted ve a Cristo, la gloria de Dios, que aparece en su corazón y testifica que Él le trae su salvación vida eterna.

De la Palabra del Señor en el interior: "Nosotros vamos a Él, y Él hace llover ayuda sobre nosotros; este ejercicio de Dios purifica bien a aquellos que lo hacen."

Los falsos profetas toman 1 Juan 1:8 fuera de contexto: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros, y dicen que esto prueba que nadie puede estar sin pecado, ignorando las frases siguientes e ignorando el contexto del proceso de la purificación que se está discutiendo. Para ser purificado se tiene que haber pecado primero, de otra manera la purificación no sería necesaria. Juan está hablando del pecado que tiene que ser destruido, no llevado a la tumba.

Así es como hacemos morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. (la idolatría del yo y otras cosas creadas en vez de Dios). Col 3:5

El hombre pecador que tiene esperanza se purifica a sí mismo así como Él es puro. El pasaje anterior describe el proceso de purificación.
Y cuando él hace esto, él ya no peca y tiene comunión con Cristo y con el Padre, lo que incluye verlo a Él.
De modo que no hay conflicto, sólo gente que cita versículos fuera de contexto.
Ellos sólo son abogados bíblicos que están tratando de aferrarse a su esperanza falsa y de rogar por el pecado, la impureza, y la imperfección;
así ellos pueden justificar el hacer nada mientras cobran dinero por sus interpretaciones falsas y sus garantías de salvación.

3) La tercera escritura que es frecuentemente citada para justificar el pecado está en Romanos 3:10-12, que es una cita de Salmo 14:1-3

"No hay justo ni aun uno; Rom 3:10

Hubieron tiempos en Israel cuando nadie era justo, y hay momentos en los cuales no hay ningún hombre justo en toda la tierra. Pero obviamente Noé fue justoMoisés fue justo, los apóstoles con decenas de miles en su iglesia primitiva eran justos, y decenas de miles de los primeros cuáqueros eran justos. De todos los hombres justos en las escrituras, la siguiente es una lista parcial: LotJobEnocNoéMoisés, Josué, Samuel, Josafat, Nehemías, Debora, Elías, Eliseo, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Zacarías, Oseas, Zacarías, ElizabethEzequíasAsaDavid, etc.

no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Rom 3:11

Hubieron tiempos en Israel cuando el camino para buscar a Dios se había perdido, y hay tiempos cuando nadie en toda la tierra está buscando a Dios apropiadamente. Para buscar a Dios, usted debe esperarlo a Él paciente y persistentemente en humilde silencioescuchar sus palabras habladas, y después obedecer lo que él mande. El error más común ha sido pensar que estudiar las escrituras es buscar a Dios; Dios sólo es encontrado y conocido por medio de la revelación. Los judíos estudiaban las escrituras, pero debido a que no entendían a Dios, ellos crucificaron al Santo de Israel.

Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.Rom 3:12

Hubieron tiempos en Isreal cuando nadie hizo el bien, y hay tiempos cuando nadie hace el bien en toda la tierra.

Pablo está introduciendo el nuevo camino para alcanzar la justicia, y después en muchas cartas él explica cuidadosamente ese camino para alcanzar la justicia. Lea los versículos anteriores en contexto con lo que Pablo escribió después. 

Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado. Rom 3:20
¡Es cierto! No podemos obtener la justicia siguiendo la Ley.


Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas.
Rom 3:21
La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
Rom 3:22
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.
Rom 3:23
Correcto, la justicia viene a través de la fe en Jesús; no importa lo que usted haya hecho, la justicia está disponible por medio de la fe, pero no hay justicia instantánea, y la fe que se necesita es la fe interna de obediencia a los mandamientos oídos de la Palabra en el interior de su corazónEsta es la fe que predicaron los apóstoles, y la fe obediente lleva a recibir el don de fe, una parte del fruto del Espíritu, el cual es la fe que imputa la justicia de Cristo en usted.

Vea la nota de Rom 3:22 para más detalles acerca de la justicia imputada'.

Vea 1 Juan 3:7 y su nota para entender lo que realmente significa la justicia

Pablo clarifica: nosotros, por obra del Espíritu y mediante la fe, aguardamos la justicia que es nuestra esperanza. Gal. 5:5
Pablo clarifica aún más: ustedes son esclavos del pecado, el cual lleva a la muerte, o de la obediencia, la cual lleva a la justicia.
Rom 6:16
Y Jesús dijo, Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia.
Mat 6:33
De modo que por gracia podemos buscar la justicia de Dios, pero no somos justos instantáneamente.
De otra manera, no se nos diría que buscáramos, esperáramos, obedeciéramos y esperáramos la justicia [rectitud].
Y Pablo dice: Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo. 1 Cor 15:34
Los guías ciegos quieren descansar en la "justicia de Cristo que es imputada" en nosotros, supuestamente porque creemos en Jesús.
Hay una justicia imputada que viene después de que nosotros hemos crucificado nuestra naturaleza pecaminosas por medio de la obediencia en la cruz.
Abraham creyó la voz de Dios y le obedeció. Así debemos hacer nosotros también.
Como Abraham después fue circuncidado, así nosotros debemos recibir la circunsición espiritual - nuestro corazón es circuncidado del pecado.
Como Abraham ejerció su fe para dejar su hogar para ir a una tierra nueva - así nosotros abandonamos el mundo para entrar en el reino de Dios.
Como Abraham ejerció su fe al obedecer la voz de Dios, estando dispuesto a sacrificar a Isaac, así también nosotros debemos ser obedientes a la voz en el interior.

No, sino que debemos ir a Él para recibir su gracia que nos limpia, y así llegar a ser justos - el producto de lo cual es paz;
 el efecto de la justicia será tranquilidad y seguridad perpetuas.
Isaías 32:17
La paz, tranquilidad y seguridad perpetuas imputadas son la justicia instantánea de fantasía de los cristianos de fantasía.

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
Rom 3:24
Pero este acceso a Dios no nos justifica instantáneamente, porque buscamos ser justificados en Cristo.
Gal. 2:17

Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso la gracia ya no sería gracia.
Rom 11:6
No por obras, para que nadie se jacte.
Efe 2:8-9
Es la fe y la gracia lo que salva. No somos salvados por obras, sino por gracia. ¡Muy cierto!
¡Pero los esclavos de la perversión tuercen la gracia para que sea completa instantáneamente y para que justifique SIN HACER NADA en la fe por la salvación!
De acuerdo con Pablo: La gracia nos enseña que debemos negar y cómo vivir en una manera piadosa que lleva a la pureza.
Tito 2:11-14
Estos falsos profetas encubiertos tienen la audacia de afirmar que la cruz y el arrepentimiento son 'obras.'
Yendo más allá de lo ridículo, ellos nos dicen que si hacemos cualquier cosa, perderemos la salvación al caer bajo la ley.
Esta es una distorsión maliciosa de la verdad, creada por hombres malos y perezosos, desprovistos de cualquier sentido de piedad.
Las obras sin fe en Cristo no cuentan para nada ante Dios. Pero las obras vigorizadas por la fe en Cristo son esenciales.
Pablo dijo, Anuncié... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios,
haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
La cruz es sólo obediencia, y
aquellos que se open en a ella van camino a la perdición, porque su dios es el vientre. Fil 3:19
Santiago dijo, "la fe sin obras es muerta."
Santiago 2:17
Pablo además dijo, "lleven a cabo su salvación con temor y temblor."
Filipenses 2:12
Y nuevamente Pablo dijo, la gracia resulta en un pueblo celoso de buenas obras.
Tito 2:14
Jesús dijo, a menos que se arrepientan todos ustedes perecerán. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere un esfuerzo de la parte de uno.
Y también dijo, Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
Apoc 3:19 (Ser celoso es ser tener un ardiente deseo, ser entusiasta).
Jesús dijo además, Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí.
Mat 11:29
Jesús dijo, Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.
Lucas 9:23
Jesús dijo, no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.
Apoc 3:2-3. Jesús quiere obras perfectas.
De modo que las obras son esenciales para alcanzar la justicia, pureza, salvación y el Reino - dadas a nosotros por medio de la fe y la gracia.

Los guías ciegos dicen que debido a que la gracia es gratis, no hay NADA que uno necesita hacer para ser salvo.
Gratis es gratis. Quédense en el pecado. ¡No se preocupen! Yo les digo: es cierto, la gracia es gratis, pero la salvación no lo es.
Pablo dijo:

Anuncié... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
La salvación viene a través de un largo proceso de los dones de la gracia con la fe que es demostrada por las obras, comenzando con el arrepentimiento.
Somos salvados por gracia, a medida que la naturaleza pecaminosa muere en la cruz;
y nuestra muerte no es una evidencia de que somos dignos de los dones de Dios - no, sólo la vergüenza de que seamos tan indignos.

Recuerde, Jesús le dijo a sus discípulos que predicaran el arrepentimiento con el perdón de los pecados.
Lucas 24:47
La gracia/salvación falsa, mantiene el perdón pero echa afuera el arrepentimiento, porque ellos no saben cómo mantenerlo.
Esto es lo que este sitio se dedica a enseñar: cómo recibir la convicción que exige el arrepentimiento,
y cómo recibir la purificación, la gracia que produce cambio, la cual lleva a la pureza y al Reino del Cielo, el paraíso en la tierra.


¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. Rom 6:15
De modo que la gracia no es una licencia para continuar pecando. No somos condenados mientras esperamos ser limpiados,
pero tenemos que continuar llevando a cabo nuestra salvación con temor y temblor.
Fil 2:12

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados. Rom 6:17
(él está hablando a la gente que en ese entonces estaban libres de pecado, habiendo obedecido la doctrina que los hizo libres del pecado)
Y libertados
del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Rom 6:18
por medio de la obediencia a la doctrina que se menciona en el versículo 6:17, ellos fueron liberados del pecados y siervos de la justicia.
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro la santificación, y como fin, la vida eterna. Rom 6:22
No podemos servir a Dios a menos que estemos libre de pecado. La vida eterna viene después de producir frutos de salvación.

Y Pablo finalmente dice todo para concluir:

Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Rom 8:13-14
y
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Corintios 7:1
De modo que esto es todo: perfeccionar la santidad. No me puedo imaginar una exigencia más firme que cuando a uno se le dice que debe ser perfectamente santo.
El arrepentimiento persistente llevará a la verdad, la pureza, la santidad y la perfección.
Esto no es un cristianismo de fantasía; éstos son los verdaderos requerimientos de ser cristianos.

Pablo dice, hablándole a cristianos maduros que habían sido liberados del pecado y estaban disfrutando la santidad:
Pero ahora, libres del pecado y hechos siervos de Dios,
tenéis como vuestra recompensa la santificación, y al fin la vida eterna.
Rom 6:22

Cuando usted cree en el evangelio de la gracia/salvación falsa, todos los versículos acerca del arrepentimiento, que dan muerte a todas las maldades del cuerpo,
de la pureza, de la perfección y de la santidad tienen que ser ignorados; o uno tiene que asumir fantasiosamente que uno es puro y perfecto.

4) Las siguientes escrituras citadas para apoyar el pecado se encuentran en Job 4:18-19.

He aquí, en sus siervos no confía, y notó necedad en sus ángeles; Job 4:18
¡Cuánto más en los que habitan en casas de barro, cuyos cimientos están en el polvo, Y que serán quebrantados por la polilla! Job 4:19
Lo que sucede es que los abogados bíblicos dicen que el hombre nunca puede ser perfeccionado en la tierra - incluso los ángeles no son dignos.
PERO, en este pasaje es Elifaz el que está hablando, quien estaba discutiendo en contra de la perfección de Job, quien era perfecto de acuerdo con lo que Dios había declarado.
Y los ángeles a los que se refiere eran los ángeles caídos, el diablo y sus demonios.


Siguiendo la misma línea, ellos citan a Elifaz aún más, quien más tarde fue reprendido severamente por Dios por criticar a Job quien era perfecto,

¿Qué es el hombre para creerse puro, y el nacido de mujer para alegar inocencia?
Si Dios no confía ni en sus santos siervos, y ni siquiera considera puros a los cielos,
¡cuánto menos confiará en el hombre, que es vil y corrupto y tiene sed del mal! Job 15:14-16

¡PERO! Job 2:3 dice: "Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?"

Así que aquí Dios le llama a Job perfecto. Y esto fue antes que Cristo viniera y muriera por nosotros.
¿Qué tanto más fácil es ahora, que Cristo ha muerto y el Espíritu Santo ha sido derramado sobre toda la humanidad desde el Pentecostés?
William Penn expande este concepto de la perfección más fácil que está disponible desde la venida de Cristo y del Pentecostés.

Y con Cristo, no sólo podemos llegar a ser puros más fácilmente,
sino que podemos entrar en el Reino del Cielo, lo cual los profetas anhelaron haber visto.

Así que ellos usan declaraciones falsas en la Biblia, provenientes de hombres que fueron reprendidos por Dios al fin del libro por criticar a Job.
Como Dios dice en Job 42:7 "Estoy muy irritado contigo y con tus dos amigos porque, a diferencia de mi siervo Job, lo que ustedes han dicho de mí no es verdad."

5) Las próximas escrituras citadas para apoyar el pecado están en Salomón, Ecl 7:20:

Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga lo bueno y no peque.
Este era el tiempo de la ley, la que podía hacer a un hombre perfecto pero, quien podía pecar nuevamente; como lo hicieron David y Asa. Ciertamente todo hombre peca en su vida pero, incluso en el Antiguo Testamento, tenemos registros del favor de Dios hacia el hombre para perfeccionarlo: Porque los ojos de Jehová recorren toda la tierra para fortalecer a los que tienen un corazón integro para con él. 2 Cron 16:9. Además de que Jesús es indiscutiblemente perfecto, las escrituras nos dicen que Dios consideró perfecto a Enoc, Noé, Job, Zacarías, Elizabeth, Ezequías, Asa, y David.

También,  Salomón está escribiendo con dolor y amargura porque su vida había sido un fracaso;  él se alejó de Dios, para seguir a los dioses de sus esposas extranjeras. Dios entonces le dijo que su reinado le sería quitado a su hijo, excepto a una tribu de Israel que permanecería en Jerusalén, el Reinado de Judá; las otras tribus serían divididas y separadas hacia el Reinado de Israel. La Biblia hace dos referencias acerca de que David tenía un corazón perfecto, pero luego él cae y su restauración fue muy difícil. David se dijo así mismo:  "Yo he visto el final de toda perfección”,  mostrando que él también había visto la perfección;  pero fue la perfección de Adán antes de que cayera, quien era objeto de la tentación. La perfección que la muerte de Cristo hizo posible es la perfección que no se puede deshacer: Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien Aquel [el Espíritu de Cristo dentro de su corazón] que fue engendrado de Dios le guarda [el hombre], y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18. Mi Padre que me las ha dado, es mayor que todos; y nadie las puede arrebatar de las manos del Padre. Juan 10:29. Cristo ofrece una limpieza y perfección para siempre que resulta en la unión, ahora disponible para todo aquel que va a él para el cambio.

6) Las últimas escrituras usadas para justificar el continuar viviendo en pecado sin hacer esfuerzo para cambiar, es una de las declaraciones de Pablo presentada a continuación:

Filipenses 3:12-14

No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto;
sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Él dijo: No que ya sea perfecto, y yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado.
Pablo está diciendo que él no está descansando en sus laureles. Él no está sentado cómodamente con lo que había alcanzado.
En cambio insiste completamente en que "a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte." Fil 3:10

Supongamos que él no era perfecto y veamos si él alguna vez lo hizo su meta.

Pablo dijo después: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí. Gal 2:20
De modo que finalmente ganó a Cristo y compartió su crucifixión, muerte, y resurrección - como fue su meta.

Y Pablo también dijo que él había sido trasladado al Reino del Cielo
Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
Col 1:13
Y el también dijo: la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. 1 Cor. 15:50

Y él anima a otros, incluyendo a los corintios, a ser perfeccionados.
En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, 2 Cor 13:11

Ahora, considere la posibilidad de que él estaba solamente siendo humilde al decir: No que ya sea perfecto.
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto. Fil 3:12
Él no dijo: Yo no soy perfecto.
Él dijo, No que ya sea perfecto. Él está hablando acerca de una actitud de ser perfecto.
Este caso está fuertemente apoyado en los siguientes versos cuando dijo:
Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Fil 3:15
Él está diciendo que entre nosotros, los que seamos perfectos, que no nos consideremos así; no nos relajemos satisfechos con que lo somos todo, sino que sigamos adelante.
Sean como yo, sean humildes, no se jacten; y si usted tiene una opinión diferente, Dios lo corregirá.

¿Por qué estaba Pablo tan reacio a afirmar que era perfecto? Porque Pablo era muy cuidadoso de ser humilde.
Es peligroso no ser así. Se puede decir que incluso es en contra de uno de los principios del amor: ¡El amor no es jactancioso! 1 Cor 13:4
Él está aconsejando a los hermanos que no se jacten de ser perfectos o que afirmen ser perfectos, sino que sean como él,
y que tomen nota de aquellos que caminan como él, considerándose a sí mismos como personas que todavía pueden mejorar y crecer.
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 1 Cor 13:17

Él escribió declaraciones adicionales con respecto a la jactancia: Pero de mí mismo, en nada me gloriaré sino en mis debilidades.   
Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve u oye de mí.
2 Cor 2:5-6

Recuerde que a Pablo le fue dado un mensajero de Satanás para abofetearlo, para que no se exaltara demasiado:

Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;

respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 2 Cor 12:7-9

En cuanto a mí, jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Gal 6:14

Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría, no de esta edad presente, ni de los príncipes de esta edad, que perecen. Más bien, hablamos la sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó desde antes de los siglos para nuestra gloria. 1 Cor 2:6-7. Ahora, si Pablo está hablando sabiduría de los misterios de Dios a una audiencia de hombres perfectos, entonces podemos concluír que los hombres perfectos no hubieran querido escuchar a un orador imperfecto, y por lo tanto Pablo era obviamente perfecto, hablando entre aquellos que eran perfectos.

Versículos adicionales de Pablo acerca de su perfección y la perfección de otros en la igleisa primitiva:

A él anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría, a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús. Col 1:28. Ahora, obviamente un hombre imperfecto no puede perfeccionar a otros hombres, por lo tanto sin duda Pablo era perfecto.

Y él mismo designó [dio dones con su autoridad] a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efe 4:11-13

El único propósito del ministerio es perfeccionar a los creyentes: A él anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría, a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús. Col 1:28

Es imposible para un ministro no perfeccionado ayudar a perfeccionar a los santos, para ser hombres perfectos, en la plenitud de Cristo. Jesús nos dijo que cualquier ministro no perfeccionado era un guía ciego porque no podía ver lo suficiente como para quitar la paja del ojo de su hermano debido a la viga en su propio ojo, Lucas 6:40; y Él nos dijo que los dejáramos. Mat 15:14. Cualquier ministro que niegue la perfección es un profeta falso que niega las escrituras.

Por lo tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la perfección, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas. Heb 6:1

Limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios2 Cor 7:1

Perfeccionaos; sed confortados; sed de un mismo sentir. Vivid en paz. 2 Cor 13:11

Por eso nos gozamos en que nosotros seamos débiles y que vosotros seáis fuertes. Y aun oramos por vuestra perfección. 2 Cor 13:9

Os saluda Epafras, quien es uno de vosotros, siervo de Cristo siempre solícito por vosotros en oración, para que estéis firmes como hombres maduros y completamente entregados a toda la voluntad de Dios. Col 4:12

Hay otras escrituras en Romanos que la gente tuerce para tratar de probar que Pablo fue un pecador perpetuo confesado, pero esto es porque ellos interpretan incorrectamente los tiempos de sus expresiones. Por ejemplo, al tratar de explicar pacientemente cómo ocurren el pecado y la salvación, él describe la condición antes de la salvación de la siguiente manera: ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? Rom 7:24. Ellos dicen: "Ven, esto prueba que Pablo todavía pecaba y que nadie puede ser perfecto," mientras que ignoran el contexto de su declaración y también ignoran sus declaraciones posteriores, ambas de las cuales niegan una conclusión tal. Ellos tuercen las escrituras para justificar el no hacer nada, asegurándose así su destrucción. Citando a Fox: ‘Pablo, quien clamó desde su cuerpo de muerte, también "agradeció a Dios, quien le dio la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo." 1 Cor 15:57. De modo que había un tiempo para clamar por el deseo de victoria, y un tiempo para alabar a Dios por la victoria.

Pocas personas alegarían que Jesús no era perfecto.
Sin embargo, cuando él fue llamado "Maestro bueno," Jesús respondió, "—¿Por qué me llamas bueno? —respondió Jesús—. Nadie es bueno sino solo Dios." Lucas 18:19. Aún Jesús estaba reacio a llamarse a sí mismo bueno o perfecto. Él desafió a los fariseos para que les mostrara algún pecado que él hubiera cometido, pero él nunca se jactó de que él era perfecto - sin embargo él nos dice a nosotros que lo seamos: Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto. Mat 5:48

Una persona que es perfecta nunca diría que es perfecta, porque solamente Dios puede declarar a alguien perfecto, y el decirle a alguien que uno es perfecto no prueba que lo somos; solamente las acciones de la vida, la conversación, y los frutos testifican acerca de la 'perfección.' Así como Pablo dijo anteriormente: Pero no lo voy a hacer [jactarse de la perfección] porque no quiero que alguien piense que soy más importante de lo que en realidad soy, sólo por las cosas que hago o digo.

De modo que estas escrituras no se pueden usar para decir:

La perfección es imposible, por lo tanto, es inútil tratar de alcanzarla;
debemos permanecer en el pecado hasta la muerte.
Oh, podemos tratar de mejorar, pero nunca alcanzaremos la meta de un estado sin pecado.

La gente quiere tratar de negar la posibilidad de la perfección para justificar sus imperfecciones y mantener su ilusión de ser 'salvos;' sin embargo la conclusión de la salvación se recibe simultáneamente después de la purificación junto con el glorioso regreso de Jesús y la entrada en el Reino de Dios. Una actitud tal es una excusa, que ignora los muchos, muchos versículos que testifican acerca de la perfección, además de las muchas escrituras ya citadas como prueba que la perfección es posible, comenzando con Job.

Si usted cree en el falso "evangelio de gracia sin ninguna pureza posible," todas las escrituras acerca de la humillación, la pureza, la perfección, y la santidad tienen que ser ignoradas; o usted tiene que suponer que usted es puro y perfecto por medio de la imputación, lo cual es una suposición hipócrita de la forma más arrogante.

Desde UN TESTIMONIO de verdadera cristiandad por Ambrosio Rigge:

Y él [Jesucristo] ha quebrantado, y seguirá quebrantando, el pacto que muchos han hecho con la muerte, esto es, ser sujetos a su poder reinante, mientras estén sobre la tierra; y el acuerdo que ellos han hecho con el infierno, estar bajo la servidumbre del pecado, y la esclavitud de la corrupción, todas sus vidas, y nunca ser libres del pecado y la corrupción todos sus días, como miles son seducidos a creer.

Así la venida, el sufrimiento, la muerte, la resurrección y la ascensión de Jesucristo, nuestro completo salvador y mediador, son hechos inválidos y sin efecto; y la sangre de su cruz fue contada como algo vano; lo cual es una gran ofensa en contra de Dios.

Porque primero, su venida y su manifestación fue el quitar el pecado, 1 Juan 3:5. “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo," versículo 7. “Todo el que permanece en él, no peca; todo aquel que peca no le ha visto, ni le ha conocido," versículo 6. “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo," 1 Juan 3:8. “Todo el que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios." 1 Juan 3:9-10.

De modo que aquellos ruegan que el pecado continúe en sus cuerpos mortales durante la vida, se oponen al beneficio de su venida y su manifestación, que debía quitar el pecado, y terminar con la transgresión, 1 Juan 3:5, Heb 9:26, 1 Tim 1:15, Dan 9:24, y consecuentemente del beneficio de su sufrimiento, muerte, resurrección, y ascensión hacia la gloria; siendo que él era el perfecto sacrificio por el pecado, y un mediador, que tiene el poder para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, Heb 2:14; “y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre," versículo 15. "Quien subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;" Efe 4:10-13.

De modo que ellos lo magnificaron, quienes eran los testigos verdaderos del poder de su muerte, y la virtud de su resurrección y ascensión, por la cual obtuvieron la victoria sobre la muerte, la oscuridad, y el poder de la tumba; y fueron hechos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, Rom 8:37. Y dieron gracias a Dios, que les da la victoria por medio del Señor Jesucristo, y triunfaron sobre la muerte, y su aguijón, el cual es el pecado, 1 Cor 15:55-57.

En segundo lugar, aquellos que creen que los hombres deben continuar con su cuerpo de pecado, mientras están en la tierra, lo hacen como a sí mismos, y dejan la circuncisión y el bautismo de Cristo sin efecto, repugnante para el testimonio de los apóstoles, Col 2:10-11. "Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos." Col 2:10-12. Y también Juan, aunque era un ministro del bautismo del agua, testificó de Cristo, que “él los bautizaría en Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará." Mat 3:11-12. Esta es una separación completa, del trigo y la cizaña; el bautismo de Cristo no deja un cuerpo de pecado en aquellos que son bautizados con él: porque "todos los que han sido bautizados en Cristo Jesús, han sido bautizados en su muerte; fueron sepultados con él para la muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también ellos anden en vida nueva. Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado." Rom 6:3-6.

En tercer lugar, aquellos que ruegan por la continuación del pecado en todos los días del hombre, han hecho que la sangre de Cristo no tenga más valor que la sangre de los toros y los carneros, ofrecida en el primer pacto, rociada sobre los que eran impuros, la cual santifica como el tocar la purificación de la carne. Porque ahora ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Heb 9:13-14. Esta era la limpieza interna de la conciencia, para limpiar el pecado y las obras muertas, por la virtud de la sangre de Jesús. Este es el antitipo de Moisés, rociando a la gente que estaba bajo la ley, con agua y la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con lana escarlata e hisopo; quien roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio, diciendo: “Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado." Heb 9:19-21.

Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos pudiera quitar el pecado, no habría necesidad de otro sacrificio; pero encontrando que no estaban en lo correcto, él les dijo: “He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor."

“Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo."

"Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos." Heb 8:8-11.

Así se conoce la sangre que es rociada, la cual habla de mejores cosas que las de Abel, y que puede limpiarnos de todo pecado, y santificarnos a través del cuerpo, el alma y el espíritu; terminando con todas las ofrendas y sacrificios de la ley y del primer pacto, los cuales no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, Heb 9:9. Y por lo tanto no podían continuar, sino que fueron abrogadas, por causa de su debilidad e ineficacia; pero siendo sombras y tipos del rociamiento espiritual, que santifica y purifica el corazón y la conciencia, por la sangre de Jesús, el Cordero sin mancha, quien por "una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados." Heb 10:14.

Cuarto, aquellos que ruegan por un cuerpo de pecado, por el término de la vida, hacen que la circuncisión de Cristo no tenga valor, y que el testimonio de Pablo, el gran ministro del verdadero evangelio, sea falso. Él les dijo a los romanos, quienes fueron bautizados en la muerte de Cristo, la cual es muerte al pecado; "sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado." Rom 6:6. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte." Rom 8:2. “Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.” Rom 6:20-22.

Quinto, aquellos que no creen en la libertad del pecado de este lado de la tumba, hacen que la promesa de Cristo a los Judíos que creyeron en él, no tenga efecto, y él les dijo: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." Juan 8:31-32. "Así que, si el Hijo (quien es la Verdad) os libertare, seréis verdaderamente libres." v. 36.

Esta libertad, por el Hijo no es obtenida por ninguno sino por aquellos que se han entregado para seguirlo y obedecer su palabra, a quien él les da poder, no sólo para ser siervos, sino hijos de Dios. Y ninguno puede permanecer en esta libertad, sino aquellos que son sostenidos diariamente por su poder, en quien permanece la libertad de ellos; esto hizo que el apóstol exhortara a los santos, quienes habían nacido de la mujer libre por la promesa, para "Estar firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud." Gal 5:1. Y a los Hebreos, “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre."

Ahora, el cuerpo de pecado, por toda la vida, mantiene al alma en servidumbre; y el Hijo del Hombre ha venido a librarnos de esa servidumbre. Porque la criatura fue sujeta a la vanidad, no voluntariamente sino por la razón de aquel que ha sujetado a los mismos en esperanza. Porque la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; Rom 8:21-22, esto es, hasta que sea manifestada la obra de la liberación por medio del Hijo de Dios, y él puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Heb 7:25. Y así él fue y es un salvador perfecto, que salva a su pueblo, sus discípulos y sus seguidores de (tome note que dice de, y no en) sus pecados, Mat 1:21.

Sexto, aquellos que niegan la perfección en esta vida, hacen que el mandamiento de Cristo no tenga validez, Mat 5:48. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Su mandamiento era para los hombres que estaban vivos, no muertos. Ahora, si esta perfección no se pudiera alcanzar, los labios de la Verdad no lo hubieran mandado; cuyos mandamientos son siempre justos, y no gravosos, 1 Juan 5:3.

Séptimo, aquellos que no creen en la perfección de la santidad en este lado de la tumba, han subestimado, y no creído realmente, la oración de Cristo, Juan 17:23, Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Y también el testimonio de Pablo a los corintios: Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 1 Cor 2:4-6. Y en su segunda epístola, él les exhortó a seguir adelante hacia la perfección, 2 Cor  13:11. Y el mismo apóstol, escribiendo a los efesios, habla así de Cristo: El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efe 4:10-13.

Ahora estos dones son todos inválidos, y no tienen efecto, en aquellos que no creen que se puede testificar de alguna perfección en esta vida. Es una señal manifiesta que ellos no saben nada de estos dones, ni de la obra del verdadero ministerio, ni los pasos graduales de todos los verdaderos creyentes del evangelio, hacia la perfección de la santidad, ante la vista de Dios, la cual todos los verdaderos seguidores de Cristo están tratando de obtener, a través del poder y la eficacia de la vida de Jesús, la cual es llevada a la luz y manifestada en la carne mortal, a través del evangelio de nuestro Señor y salvador Jesucristo, el cual es un evangelio de buenas nuevas; es decir, la liberación de la esclavitud del pecado y de Satanás, y la redención perfecta, la reconciliación y la salvación, traída al hogar de cada hombre, para ser obrada en el hombre por Cristo, el gran obrero de Dios. Todos los que verdaderamente creen en él son testigos vivientes de esto; porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas; de acuerdo con Efe 2:9-10. Sólo los que son testigos verdaderos de esta obra pueden alabar al Señor, siendo hechos miembros vivientes de ese cuerpo, del cual Cristo es la cabeza, el gobernante y dador de la ley. Ellos no son de este mundo, ya que él no es de este mundo; ni tampoco buscan su honor o promoción; sino que son como forasteros y peregrinos en él. Y aunque están en la tierra, aún así su conducta está en el cielo; teniendo el sello del Espíritu de Dios, testificando con sus espíritus, que ellos son los hijos y las hijas de Dios.

Este es el efecto y el fruto del verdadero día del evangelio, obrado y llevado a cabo en todos aquellos que caminan en él hasta el fin. Estos no son llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, para sus ganancias impías, para engañar; sino que son nacidos de la semilla elegida, en la cual ningún engañador puede entrar; y caminan en la luz del Cordero, de acuerdo a la profecía de Juan, Apoc 21:23-24, en la cual no hay noche ni sombra de muerte. Éstos tienen una piedra blanca, y un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo tiene; y están vestido de lino blanco, el cual es la justicia del Cordero, puesta sobre ellos por aquel que la ha obrado en ellos; teniendo aceite en sus lámparas, y están listos para entrar con el novio, cuando él llame.

Pero que consideren esto aquellos que no tienen aceite en sus lámparas, sino que son forzados a ir a los que lo venden; para que ellos puedan leer como los tales fueron recibidos por el novio celestial, Mat 25. “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco."

Ahora, éstos fueron contados como vírgenes, y sabían cual era su deber durante su vida, el cual era tener aceite por dentro, para mantener sus lámparas siempre ardiendo y así estar listos para entrar, cuando el novio de sus almas viniere. Pero las insensatas no lo hicieron, sin embargo las prudentes lo querían, cuando vino el novio, y por eso fueron a comprarlo de los vendedores. ¡Pero, oh! mientras se habían ido, la puerta se cerró, y ellas no pudieron entrar a las bodas. ¡Oh! teman y preocúpense de esto, todos ustedes que han salido a comprar, por temor a que la puerta de la entrada se cierre para ustedes para siempre.

Octavo, aquellos que ruegan para que permanezca el pecado y la imperfección, durante todos los días de sus vidas, han así trastornado para sí mismos el testimonio de Juan, el discípulo amado, 1 Juan 4:17: En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo; [tome nota que dice en este mundo.] Él no dijo 'recibamos la muerte para hacernos perfectos,' como algunos obreros imperfectos han dicho recientemente; atribuyéndole más poder y virtud al sudario que a la sangre de Cristo, lo que es repugnante para el testimonio de los santos y los verdaderos creyentes, quienes en su día testificaron, que si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7. Este Juan habló en la fe, en la cual estaban creciendo los creyentes; lo cual ellos testificaron después, como he escrito anteriormente.

Noveno, aquellos que dicen que no pueden ser limpiados en este mundo, no tienen parte en esas bendiciones que Cristo pronunció, Mat 5:8: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios: y, Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados, versículo 6.

Ahora, ninguno puede ser saciado con justicia, o testificar de un corazón puro, mientras permanece un cuerpo de pecado; ni tampoco ninguno puede ser hecho partícipe de la fe viviente, la cual purifica el corazón, 1 Ped 1:22, Hechos 15:9, 1 Tim 1:5, mientras continúan en el pecado y en la incredulidad, de modo que no pueden ser purificados en este mundo. Y si no en este mundo, concierne mucho a todos ellos, mientras tengan días para vivir, que consideren cuándo o dónde ellos serán libres y aptos para entrar en el reino de los cielos, donde no puede entrar ninguna persona impura, Efe 5:5, Isa 38:18, ni la muerte ni la tumba pueden dar alabanzas al Señor, ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.

Objeción. Pero la gran objeción y alegato que muchos tienen en nuestros días, es donde Juan dice: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 1 Juan 1:8, suponiendo que ni él, ni ninguno de los hombres santos de Dios, alguna vez conocieron o llegaron a conocer un estado o condición mejor, que continuar en el pecado todos los días de sus vidas; lo cual es un gran error, y de consecuencias peligrosas, como todos pueden ver, al leer 1 Juan 3:2-10: Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Y 1 Juan 4:17, En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

Comentarios del editor del sitio: Tratando de desmentir las mucha escrituras que testifican de la perfección, santidad, y pureza, los profetas falsos señalan 1 Juan 1:8—Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros—tomado fuera del contexto de las escrituras adyacentes, como si el pecado fuera imposible de vencer en esta vida. Juan continúa describiendo el proceso de cómo la sangre de Cristo nos purifica de todo pecado. Todos comenzamos como pecadores, pero podemos ser purificados por Cristo. Vea la página llamada Purificación para ver cómo Juan describe el proceso. Vea la página titulada Cómo beneficiarse de el poder de Dios que produce cambio, para ver cómo se recibe la purificación.

Así la perfección fue testificada por ellos en este mundo, siendo hechos más que vencedores, por medio de aquel que los amó, Rom 8:37. Y Pablo, escribiéndole a los romanos, dice: Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? Rom 5:21, Rom 6:1.

Y, escribiéndole a los efesios acerca del estado de la iglesia, él exhortó a los esposos a amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se dio a sí mismo por ella; a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Efe 5:27.

Ésta es la iglesia del primogénito, lo cual Pablo testifica a los Hebreos, que se habían acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, Heb 12:22-23.

Y Jesús le dijo a sus discípulos: He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, [sin el hombre] y sobre todo el poder del enemigo, y nada los herirá de ninguna manera. Sin embargo no se regocijen en esto, en que los espíritus se les sujetan, sino que regocíjense porque sus nombres están escritos en el cielo. Esta era la libertad perfecta para la iglesia, quienes fueron hechos partícipes de esa fe preciosa, la cual fue entregada a ellos, por medio de la cual ellos tuvieron victoria sobre la muerte, el infierno y la tumba, y fueron juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. Efe 2:19-22.

Ellos estaban lejos de rogar por la continuación del pecado durante el curso completo de sus vidas, como muchos en estos días están haciendo; quienes aunque profesan a Cristo en palabras, sin embargo lo niegan con sus obras, lo cual es un tipo de ateísmo; y así sus obras hacen que sus palabras sean mentirosas; porque no es por las palabras, sino por las obras que se manifiesta la fe verdadera, Santiago 2:14-25. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta, versículo 26. Aquellos que están fuera de la fe que purifica el corazón, y que le da la victoria al mundo, y no creen en ninguna victoria en este lado de la tumba, sus predicaciones son vanas, su fe es vana, y ellos todavía están en sus pecados; y lo que es peor, no creen en ninguna libertad del pecado en este mundo. Cristo no es rey, gobernante ni obispo en las almas de los tales; ni ellos tienen ninguna parte en él, quien es la resurrección y la vida, porque no están lavados ni santificados por él; porque él le dijo a Pedro: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo, Juan 13:8-10.

Objeción. Pero yo he oído algunos afirmar que Dios permite el pecado en sus hijos más queridos, para mantenerlos en la humildad.

Esta es una doctrina del anticristo, y no tiene ni la menor base en las Sagradas Escrituras, ni tampoco se oyó entre los peores del los profetas falsos de los judíos, que yo haya oído o leído. Porque si el pecado es causa de humildad, Cristo vino en vano, quien era el ejemplo perfecto de la humildad, el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca, 1 Ped 2:22.

Pero es el poder de Dios que libera al hombre del pecado, y lo mantiene diariamente en un estado de humildad de la mente y el espíritu, para ser preservado a través de la fe hasta el fin del tiempo. Esto hizo que Pablo, cuando se acercó su partida, sin presunción, sino que humildemente dijera: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida, 2 Tim 4:6-8. Él no tenía que hacer la gran obra de salvación y victoria al momento de su partida de este mundo; pero testificó de esto, y lo testificó valientemente a Timoteo, como lo dicen algunas de sus últimas palabras.

Y Pedro, cuando estaba cerca de su partida de este mundo, habiendo manifestado el poder de Dios, por medio del cual ellos escaparon la corrupción que está en el mundo a causa de la concupiscencia, exhortaron los santos a ser diligentes, y a hacer firme su vocación y su elección, 2 Ped 1:4-10. Esto no se podía hacer mientras el pecado permaneciera en sus cuerpos mortales; entonces se debía testificar el fin mientras ellos estuvieran en la tierra; porque el rey Ezequías había testificado antes que el Señor había liberado su alma del hoyo de corrupción, y echó todos sus pecados sobre su espalda. Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad, Isa 38:17-18. Ahora, si la muerte no puede celebrar el nombre del Señor, ni la tumba lo puede alabar, como se indicó anteriormente, ¿en qué condición deplorable son dejados aquellos que son persuadidos a creer, que ellos deben tener un cuerpo de pecado hasta la muerte, y nunca pueden ser libres en este lado de la tumba? Dejo esto al testimonio de Dios en todas las conciencias para que lo consideren profundamente.

Y aún más, yo deseo que todos aquellos que están de parte de la continuación del pecado durante la vida, para descubrir, si ellos pueden, por medio de las Sagradas Escrituras, cuándo y dónde los hombres, y toda la humanidad, serán limpiados completamente del pecado, si es que será antes, durante, o después de la muerte, entre la muerte y el juicio; siendo que ningún inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios, Efe 5:5-6. Y Juan, en el Apocalipsis, testificó con respecto a la ciudad celestial, que no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Apoc 21:27.

Objeción. Pero algunos han puesto objeciones, y han dicho que si la gente fuera limpiada completamente del pecado de este lado de la tumba, ellos no necesitarían ningún Mediador ni defensor.

La consecuencia es injusta y falsamente deducida. Existe una necesidad de Cristo como mediador y defensor de toda la humanidad, por quien Cristo ora y hace intercesión, y esto es tanto por los transgresores como por los santos; por los no santificados y por los santificados; por los unos, para que puedan ser santificados; por los otros, para que puedan ser preservados y guardados del mal; por lo tanto hay necesidad de Cristo como defensor de toda la humanidad.

Pregunta, ¿En qué estado pueden las personas tener el beneficio real de la mediación y la intercesión de Cristo, para poder recibir el perdón y la salvación?

Respuesta. En un estado de necesidad y de un deseo verdadero a partir de esta necesidad; y cuando ellos no endurecen sus corazones para pecar voluntariamente. Cristo hace intercesión por los hombres, mientras ellos tienen un día de visitación, en el cual su Espíritu contiende con ellos. Pero su Espíritu no siempre contenderá con los hombres, si ellos persisten en la rebelión; de modo que Cristo no intercederá por ellos. Hay un pecado que lleva a la muerte (o el pecar voluntariamente hasta la muerte) por el cual no se puede obtener perdón por medio del sacrificio, o de un defensor o mediador; y el apóstol le dijo a los hebreos: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios, Heb 10:26-27.

Pero hay un pecado, que no es para muerte, con respecto al cual Juan escribió a los hijos diciendo: Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo, 1 Juan 2:1. Para este pecado hay un defensor y mediador. Si algún hombre ve a su hermano que peca un pecado que no es de muerte, él preguntará, y le dará a él la vida por aquellos que no pecan con pecados de muerte.

Así se recibe el beneficio de la mediación y la intercesión de Cristo, que es nuestro abogado ante el Padre, y no es desairado ni frustrado; porque él dijo: El Hijo del Hombre es como un hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. Marcos 13: 34-37. Ahora, no hay estado de este lado de la tumba, por encima de un estado de vigilancia; porque aunque el enemigo es echado de la casa, esto es del corazón, y éste es barrido y adornado; sin embargo por falta de vigilancia y cautela, el enemigo le trae otros siete espíritus peores que él, y ellos entran y moran allí, y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Cuando el espíritu impuro ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí, Lucas 11:24-26.

Por causa de esto el apóstol Pedro exhortó a los santos a ser sobrios y velar; porque, dijo él, vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca, 1 Ped 5:8-10.

Y como dijo Judas el apóstol: los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día, Judas 6. Esto fue escrito no para intimidar, sino para estimular la vigilancia en todos aquellos que llegan a ser morada de Dios, por medio del Espíritu, para que puedan guardar sus moradas, y no ir más a los que dicen, he aquí está Cristo; o helo allá. Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis, Mat 24:26. Porque Cristo en el interior, la esperanza de gloria, es la porción de todos los que no son reprobados en cuanto a la fe, 2 Cor  13:5-6. Él mora y camina en su templo; y sus ovejas oyen su voz, y lo siguen, Juan 10:3, 27, pero no siguen a un extraño.

Pero su morada segura y su lugar de reposo seguro es el nombre del Señor; a él correrá el justo, y será levantado. Prov 18:10. Aquí no puede venir ningún devorador, ni puede entrar ninguna bestia hambrienta; y aquellos que continúan así hasta el fin, en la fe, paciencia y bienestar, tienen la inmortalidad y la vida eterna, siendo testigos vivientes del propósito eterno de Dios en enviar a su hijo unigénito al mundo, esto es, para acabar con la transgresión, y para poner fin al pecado, y para traer la justicia perdurable, de acuerdo a la profecía de Daniel: Dan 9:24. Los tales tiene el beneficio de su venida, y de su muerte, resurrección y ascensión, y ahora conocen a su mediador, que hace intercesión ante el Padre por ellos, día y noche: Juan 17:6-11, para que puedan ser guardados de todo pecado.

La perfección de la libertad del pecado en este mundo no puede ser testificada nunca por ninguno, sino por aquellos que reciben a Cristo, como el Padre les ha dado, con fe y seguridad completa de que él está dispuesto y es capaz de terminar con la transgresión en cada alma, y así traerla y llenarla con justicia eterna en su lugar y en vez de ella; y para salvar perpetuamente a todos los que lo obedecen, y vienen a Dios por medio de él. Y por su obediencia, todos los que lo siguen así hasta el fin, son santificados y purificados, y serán glorificados con la gloria que él se complace en darles; y así son hechos sus joyas, aptas para ser llevadas a su tesoro para siempre. Éstos son testigos del fin de su fe, aún de la salvación de sus almas; y es capaz de poner su sello para el beneficio de la venida, el sufrimiento, la muerte, la resurrección y la ascensión de Cristo, su mediador y defensor; y por lo tanto la perfección y la libertad de pecado deben ser creídas, y seguidas en esta vida, de otra manera nunca pueden ser verdaderamente conocidas o alcanzadas; ni se pueden recibir los beneficios de la venida, resurrección y la ascensión de Cristo Jesús.

Por lo tanto, ay de ese gran enemigo de la humanidad, quien ha cegado al mundo para que no vea ni crea aquellas cosas que tienen que ver con su felicidad eterna; sino que los persuade, y los domina para que pasen sus días en la vanidad, y para que desciendan a la tumba con dolor, y mueran en sus pecados y corrupciones, como Cristo le dijo a los judíos, Juan 8: 21-24: si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis; pero si en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir.

Ahora, los judíos exteriores, que no creyeron en su venida externa, y por lo tanto se cerraron a sí mismos la puerta de entrada al reino de Dios, murieron en sus pecados, no creyendo los beneficios de su venida, su ofrenda, su resurrección o su ascensión De modo que los cristianos externos ahora tengan cuidado, temiendo que al rechazarlo, y no recibirlo en su venida interior y espiritual, se cierren a sí mismos la puerta de entrada hacia el reino; y se rindan para estar cautivos bajo el poder del pecado y de Satanás todos sus días; porque Dios no puede ser burlado, ni su espíritu contenderá para siempre, ni se ofrecerá para dar conocimiento de los secretos de Dios a los mortales, sino que el día de su visitación llegará a su fin, y entonces ellos se lamentarán, y él no los oirá; y buscarán la muerte, y no la encontrarán.

Porque el gran Dios de Israel ha enviado a su hijo unigénito al mundo, en su venida espiritual, para cumplir la ley, y para terminar con la transgresión, y para traer la justicia eterna; y todos los que lo reciben, y se entregan para seguirlo en la regeneración, él les dará poder para llegar a ser hijos e hijas de Dios; y darles el espíritu de adopción, y permitirles decir Abba Padre; ellos no son del mundo, así como él no es del mundo, por lo tanto el mundo los odia.

Y ahora que todos los que creen en nada mejor que el que ellos deben vivir en bajo la esclavitud de la corrupción todos los días de su vida sobre la tierra, consideren y examinen seriamente cuándo y dónde serán liberados, ya que ningún inmundo puede entrar en el reino de Dios, Efe 5:5. Y que los rabinos eruditos resuelvan estas cosas, si pueden; porque les incumbe grandemente, para que el día de ellos no se acabe, antes que se acabe su obra, y venga la noche sobre ellos, en la cual ningún hombre puede trabajar.

No es la profesión de la cristiandad, sino la obra de ella en el alma, que hace a la humanidad buena y aceptable ante la vista de Dios. Yo sólo presentaré unos pocos de los muchos testimonios que fueron dados por los antiguos cristianos primitivos, mucho tiempo atrás, dejado en el registro hasta este día, a saber, Clemente de Alejandría dio este breve informe de ellos: "Ningún hombre es con nosotros un cristiano, o contado como verdaderamente rico, temperado y generoso, sino aquel que es piadoso y religioso; ni lleva ya la imagen de Dios, sino aquel que habla y cree lo que es justo y santo; de modo que éste es brevemente el estado de nosotros que seguimos a Dios. Así como son nuestros deseos, así como son nuestros discursos, así son nuestras acciones; así como son nuestras acciones, así es nuestra vida; así de universalmente buena es la vida entera de los cristianos. Ciertamente ninguno fue un enemigo más grande para la profesión desnuda, y para cubrir la mala vida, bajo el titulo de cristiandad. ¿Alguno vive de manera diferente que como Cristo ha mandado? [Si es así,] es un argumento seguro que ellos no son cristianos, aunque con sus lenguas profesen sin problemas la doctrina cristiana; porque no son meramente los profesantes, sino aquellos que viven de acuerdo a su profesión, los que serán salvos; así como as Justino Mártir declaró ante los emperadores.—Cristiandad primitiva, Parte 1. c. 4.

Que ningún hombre, dice Basil, se imponga a sí mismo con palabras desconsideradas, diciendo que aunque yo sea un pecador, de todas maneras soy un cristiano; y yo espero que ese título sea mi refugio. Pero escucha pecador, todos los hombres impíos serán atados juntos, y en el gran día de la venganza divina serán echados indiferentemente en esas llamas despiadadas y devoradoras."—Crist. Prim. Parte 1. fol. 82. с. 4.

Ahora estaba entrando la corrupción en la profesión de la cristiandad; pero los que eran rectos entre ellos lo vieron, y dieron un testimonio temprano en contra de ella; pero sin embargo no habían crecido a la altura de la presunción, para rogar por la continuación del cuerpo de pecado todos los días de sus vidas; que vinieron por grados después, en la medianoche de la oscuridad y la apostasía de la vida Jesús, nuestro Salvador que nos salva completamente del pecado.

De esta corrupción surgió el papa, quien asumió el honorable título de Cristiano, y alto padre, o padre de padres; pero habiendo caído después en la apostasía, [la iglesia] fue inundada con más corrupción, y estableció esas cosas, que los cristianos que eran más antiguos y puros despreciaron y aborrecieron; que son muy grandes para ser mencionadas aquí.

Estando bajo la esclavitud de la corrupción, y siendo ignorantes del poder de Dios, y de la suficiencia de él para liberar al alma del hoyo de la corrupción en esta vida, [la iglesia falsa] concluyó que toda la humanidad debe llevar sobre sí un cuerpo de pecado todos los días de su vida. Entonces entró el enemigo con otro engaño, más sutil que antes, y les dio el invento del purgatorio, o lugar para limpiarse del pecado, entre la muerte y el día del juicio, de lo cual no hay ni la menor mención en las Sagradas escrituras para justificarlo. Pero la nobilidad del entendimiento de la gente estaba ofuscada con oscuridad, y esto fue recibido por ellos como algo ortodoxo, y existe hasta este día entre miles que yerran, no conociendo las escrituras, ni el poder de Dios.

Y ahora, mis queridos amigos y compatriotas, en cuyas manos puede llegar este documento, dejen que la moderación y el temor de Dios los asista en su lectura; así como el amor de Dios, y las entrañas de la compasión por ustedes, me ha ayudado a mí al escribirlo. Para que no importando que el tema que se encuentra aquí discutido se haya discutido por algunos anteriormente, aún así no puedo ser claro, sin saber qué tan corto es mi tiempo en este mundo, sino dejar un testimonio también de la venida de nuestro Señor Jesucristo, en espíritu, en este último tiempo del mundo, para obrar la voluntad de su Padre en cada alma, lo cual es santificación, y redención del pecado, la muerte, la oscuridad, y el poder de la tumba; de lo cual, en mi pequeña medida, yo he sido un testigo ocular por muchos años; sin proponer ningún beneficio o ventaja para mí mismo al escribirlo; pero el beneficio y el bienestar de la humanidad, que ellos puedan llegar al conocimiento de la Verdad por la cual ellos pueden ser libres y pueden ser salvos, a través de la fe en el Hijo de Dios, mientras estén vivos; y que ellos puedan ver, y ser partícipes del beneficio de la venida espiritual y la obra del Justo; de quien todos los profetas, desde Moisés, dieron testimonio. Su venida, en estos últimos días, ha puesto al descubierto las artimañas de Satanás, en la noche larga y oscura de la apostasía, la cual ha estado sobre el mundo, desde los días de los apóstoles, con todo engaño e impiedad; en la cual la iglesia falsa se ha llenado de pretensiones de las joyas de la verdad, y ha establecido una reina, arreglada con finos adornos externos, agradable y encantadora al ojo exterior; y también su copa de oro, atractiva para la mente y los afectos carnales; y su templo, como aquellos contra los cuales testificó Origen, el antiguo cristiano, entre los egipcios: "Cuando ustedes se acercan, dice él, a sus lugares sagrados, ellos tienen bosques y capillas gloriosas, templos con hermosas puertas y pórticos majestuosos, y muchos misterios y ceremonias religiosas; pero una vez que hayan entrado, y estén dentro de sus templos, ustedes no verán nada agradable allí,... Pero como la mujer de la cual testificó Juan, quien estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada con oro y piedras preciosas y perlas, teniendo una copa de oro en su mano, llena de abominaciones, y suciedad: y sobre su frente está escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS, Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA, Apoc. 17:4-5."—Crist. Prim. Parte 1.p.1.

Sin embargo, muchos han estado enamorados de ella, deleitándose en beber de su copa, quienes no podían ver lo que estaba dentro de ella. Pero ahora el gran Escudriñador de los corazones ha venido, y el rollo que vuela de su ira está entrando, y entrará más y más en la casa del ladrón, y en la casa del que da falso testimonio, que dice: Así dice el Señor, y el Señor nunca le habló a ellos, y lo destruirá, con sus maderas y sus piedras; la boca del Señor lo ha hablado, y esto se cumplirá a su debido tiempo, Zac 5:4. Pero Sión, que ha sido como una viuda abandonada, será como un monte fructífero, y no será llamada más la desolada, ni abandonada, sino que se pondrá sus hermosos vestidos; y el Cordero y sus seguidores morarán allí, donde no habrá noche, ni sombra de muerte; y Jerusalén será una habitación tranquila, la salvación será para las murallas y los bastiones, y su entrada alabarán; no hay templo allí, sino el Cordero, desde ahora y para siempre. Escrito en las entrañas del amor y la compasión por las almas de la gente en todas partes, para que ellos puedan conocer la Semilla de Dios que se levanta, y producir la justicia en ellos, por uno que ama a toda la humanidad.

AMBROSIO RIGGE

Riegate en Surrey, el día 22 del décimo mes, del año 1702

De modo que las doctrinas de la gracia falsa están basadas en escoger algunos versos de la Biblia, mientras que se ignora la preponderancia de otros versículos que se encuentran en toda la Biblia, que cambian totalmente de significado si se analizan solos; ellos excusan el mal con el bien, convierten lo negro en blanco, no pueden distinguir su mano derecha de la izquierda; le piden a la gente que les paguen dinero por su error. Ellos fueron enseñados en las universidades bíblicas en vez de aprender de Cristo mismo.

Ellos se quieren sentar y no hacer nada, diciendo que hacer cualquier cosa, aún el tomar la cruz diaria y negarse a sí mismo, significa hacer "obras" según ellos. De modo que ellos arrojan sus versículos bíblicos escogidos para defender su idea de no hacer nada, aún alegando que el arrepentimiento también constituye hacer "obras."  Por supuesto, uno no puede ser salvo por las obras, pero la fe debe ser demostrada por algo más que una afirmación que uno es salvo por fe, haciendo nada más que afirmando esto en voz alta. Santiago dijo, "la fe sin obras es muerta." La cruz no consiste en tratar de ser salvos por "obras;" sino que es la evidencia de nuestra fe por medio de nuestra obediencia; y aquellos que se oponen a ella van en camino a la perdición, porque el dios de ellos es su vientre [sus deseos y afectos].

Ellos dicen que hoy en día no se pueden oír las palabras de Cristo desde el cielo, y después declaran absurdamente que si escribimos las palabras que Cristo nos dice, entonces somos culpables de añadir palabras a la Biblia, porque así lo dice en Apocalipsis:

Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. Apoc 22:18-9

El libro del que se habla en el versículo anterior es el Libro de Apocalipsis, no la Biblia. Cuando Juan escribió el libro de Apocalipsis, hace 2,000 años atrás, las varias cartas y libros de la Biblia no habían sido seleccionados para ser incluidos en las escrituras, mucho menos habían sido unidos, y no fueron imprimidos hasta el año 1516. Estas personas, en su ignorancia arrogante, han condenado a Pedro, Pablo, Marcos, Mateo, Lucas, Juan, Judas y Santiago por añadir palabras al Tora, que es la mayoría del Antiguo Testamento, el cual era la Biblia que se usaba en ese entonces durante el tiempo en el cual Juan escribió el Libro de Apocalipsis. Estos escribas modernos son una ilustración clásica del proverbio popular: un poco de conocimiento es una cosa peligrosa. Ellos adoran a la Biblia como la Palabra de Dios, en vez de adorar la Palabra Viviente de Dios, que es Cristo. Aún la Biblia habla de las escrituras y la Palabra de Dios de manera diferente. Ellos niegan que Dios todavía habla. Ellos dicen que la Biblia es la palabra definitiva de Dios, un libro cerrado; ellos dicen que Él ya no habla. Ellos perecen por falta de conocimiento. Ellos son sordos como piedras y están totalmente ciegos. La Biblia es la letra. La letra mata, mas el espíritu vivifica.

En Hebreos se nos dice, "Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan su corazón." Y Pablo dice que la gracia nos enseña a vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo. Pablo además nos recuerda lo siguiente: "¿Qué afirma entonces (las escrituras)? "La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón." En otras palabras, nosotros proclamamos la palabra de fe. Rom 10:8. El Espíritu está en su boca y su corazón, no en las escrituras. Cuando Pablo dijo esto, el Nuevo Testamento ni siquiera existía todavía. Él dijo que no había sido enseñado por el hombre, sino por la revelación directa de Cristo Jesús. La Palabra es Cristo dentro de usted, la Luz que ilumina a todos los hombres, esperando pacientemente para enseñar y revelarse a sí mismo a usted.

Sí, Dios habla a través de la Palabra Viviente, Cristo ( Vea Jesús quiere enseñarle Él mismo). La Biblia no son las palabras de los santos que escribieron sus propias palabras. Cristo todavía nos habla. Él es la Luz que ilumina a todos los hombres. ¿Cómo nos puede cambiar la gracia a menos que escuchemos? Usted debe estar en silencio para oírlo. Recuerde, él sabe lo que usted le va a pedir antes que usted forme los pensamientos; él conoce sus necesidades; él sabe lo que usted quiere; él suplirá sus necesidades, pero tal vez no todos sus deseos. Usted ni siquiera necesita formar palabras para que él sepa todo lo que usted quiere. Por supuesto, a veces no podemos evitarlo y debemos derramar nuestras palabras a Él; pero recuerde, el silencio también comunica; además usted puede escuchar lo que él le tiene que decir a usted.

Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información acerca de la purificación.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.

 


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