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Perfección, Pureza, y el estado sin pecado
Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.
Esto no es ser algo perfecto. No es ser tan perfecto como se pueda. No es ser tan perfecto como sea humanamente posible mientras uno esté tratando.
Perfecto - como nuestro Padre celestial es perfecto - una calificación definitiva de lo que es ser perfecto.
Esa perfección que es imposible sin la gracia divina: para cambiarnos, para purificarnos, para hacernos como él, perfectos.
Jehová dijo a Satanás: --¿No te has fijado en mi siervo Job,
que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto,
temeroso de Dios y apartado del mal? ¡Todavía mantiene su integridad,
a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa!
Si usted escudriña las escrituras tratando de probarse a sí mismo que usted tiene vida eterna, usted puede encontrar versículos que están tomados fuera de contexto, que usted puede usar para pensar que tiene vida eterna; o para probar que la pureza y la perfección son imposibles (como por ejemplo, donde aún Jesús mismo dijo que él no era bueno); de ese modo convenciéndose a sí mismo que no hay nada que usted tenga que hacer para agradar a Dios, excepto decir que usted cree que Jesús es el hijo de Dios.
Por otro lado, si usted:
- no está feliz al estar todavía sujeto al enojo, los deseos, pasiones, placeres, mentiras, malos hábitos, etc., o
- quiere tener una relación más cercana con Dios, o
- quiere tener paz - quietud, confianza, seguridad confiando para siempre, o
- quiere agradar a Dios, no importa el costo, o
- quiere que Dios controle su vida, en vez de continuar cometiendo errores, o
- quiere hacer la voluntad de Dios, no la suya propia,
usted buscará información acerca de cómo obtener más de Él de lo que usted tiene ahora. Y usted notará que él promete paz, unión, y el Reino; pero usted también notará las muchas escrituras que muestran que Él exige perfección, crucificción, dar muerte a la naturaleza pecaminosa, una nueva mente, un corazón nuevo, el hombre nuevo, justicia, pureza y santidad; y entonces usted comenzará a buscar la manera de cómo llegar a aquello que Él pide de usted: arrepentimiento, su cuerpo como un sacrificio vivo, cruficificado en la cruz interna de la negación propia, con su naturaleza humana muerta, y el Espíritu de Cristo remplazando completamente la naturaleza pecaminosa en su cuerpo, para vivir en unión con Él y con Dios en el Reino interno, mientras estemos en la tierra, y después para siempre como un hijo de Dios.
Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.
Esta sección está escrita con la esperanza de que ustedes puedan ver que la pureza y el estado sin pecado son necesarios y son posibles, (lo cual está comprobado por las escrituras y la experiencia de Jorge Fox), para que puedan buscar el estado sin pecado creado por la gracia de Dios que produce cambio a través de Cristo, y después lleguen a recibir el regreso de Cristo en su gloria para establecer su Reino en el corazón de ustedes. Mientras vivamos en nuestra naturaleza pecaminosa, seremos rebeldes e incapaces de ser gobernados, o dirigidos por el Señor y Rey.
De modo que si usted quiere que Jesús sea su Señor y Rey, debe hacer morir la naturaleza pecaminosa por medio del arrepentimiento y la pureza.
Es sólo por medio de la gracia que podemos llegar a estar sin pecado y ser puros, pero tenemos que ir a Cristo para recibir su gracia: Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. Tenemos que escuchar su voz y obedecer sus mandamientos, para poder recibir su gracia purificadora que produce cambio.
Jesús vino a destruir al diablo y sus obras en nosotros, si nosotros vamos a Él.
Para esto apareció el Hijo de Dios [se manifestó en nosotros], para deshacer las obras [el pecado] del diablo.
Cuando Dios dijo que Job era: perfecto, recto, que se apartaba del mal, y que mantenía su integridad a pesar de las pruebas, eso fue antes que la Ley fuera proclamada; y mucho antes que Cristo viniera y muriera en la cruz; mucho antes que el Espíritu de Dios fuera derramado sobre toda la humanidad; y antes que Cristo hiciera posible estar en unión y comunión con Dios al entrar en el Reino del Cielo que está dentro de nosotros. De modo que Dios llamó a un hombre recto y perfecto, un hombre que no era Cristo. Y como lo declaran las siguientes escrituras, también Dios consideró de esta manera a Enoc, Noé, Zacarías, Elisabet, Ezequías, Asa, y David, (aunque la declaración acerca de David no fuera duradera por causa de su adulterio).
Después de la Ley y antes de Cristo, las únicas personas que recibieron el favor de Dios fueron aquellos que caminaron y estuvieron cerca de conformarse a los requerimientos de la Ley; aquellos que ignoraron su Ley, fueron ignorados por Él, Debido al sacrificio de Jesús en la cruz, con sólo creer en su nombre, con angustia humilde por el pecado, podemos acercarnos a Dios y recibir su gracia que produce cambio, la cual purifica nuestros corazones y nuestras conciencias; no importa cuáles sean nuestros pecados pasados.
De modo que miles en la iglesia primitiva alcanzaron la pureza, santidad, perfección, unión con Cristo y Dios, fueron trasladados al reino mientras todavía estaban en la tierra. Miles de cuáqueros del siglo diecisiete alcanzaron la misma perfección para vivir en unión con Cristo y Dios, viviendo en su Reino mientras todavía estaban en la tierra. Con fe en el nombre de Jesús, por medio de la gracia y la cruz, ahora Él nos puede hacer aptos para toda obra para hacer su voluntad, ; una limpieza y perfección para siempre, con la resultante unión que ahora está disponible para todos los que van a él para cambiar. Y sí, como Job, nosotros también debemos ser probados antes de recibir el galardón del aumento de su Espíritu, el Espíritu de Amor. (Vea Pautas para la Meditación para ver las pruebas). Y un poco tiempo después de esto, al permanecer fieles, sin cansarnos de los actos de amor vigorizados por la fe, él regresará en su gloria a establecer su Reino en el corazón de usted para ser su Señor para siempre.
Los hombres no pueden ver la perfección en otro hombre; los hombres no vieron la perfección en Cristo - más bien lo mataron; la gente justa y religiosa de Israel se burló y ridiculizó a Jesús, caundo él estaba perfeccionando a las prostitutas y a los cobradores de impuestos. Los amigos de Job no vieron su perfección - más bien lo ridiculizaron. Sin embargo Dios llamó a Job perfecto. Usted conocerá la perfección por la acciones de las personas, sus conversaciones, sus frutos: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio - no por lo que ellos digan ser; eso sería presunción, lo cual es lo opuesto al amor. Un hombre perfecto todavía ve solamente sus debilidades; pero, como Jesús le dijo a Pablo cuando él se quejó de su debilidad, "Mi fortaleza y poder son hechos perfectos (cumplidos o completados) y se muestran a sí mismos más efectivos en la debilidad." Él también dijo: "por sus frutos los conoceréis." Un hombre perfecto de acuerdo a Dios es: sin culpa, sin pecado, que se aparta del mal; y que sin embargo todavía puede cometer errores que no son pecados, todavía son sujetos a las enfermedades, y está sin sabiduría perfecta ni gloria.
Ahora veamos algunas de las muchas, muchas escrituras que indiscutiblemente apoyan a santidad, la pureza, y la perfección; pero que nunca son citadas por los predicadores que defienden el pecado hoy en día. (Las escrituras citadas por las sectas deficientes, que alegan que Jesús vino para que nosotros podamos pecar y permanecer inmorales, también son analizadas al final de esta página. Presione aquí para ir ahora al final de esta página.)
- Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.» Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo.
- Que, librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos
En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.
- Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo;..
..seréis, pues, santos, porque yo soy santo.
- Seguid paztodosy la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
- Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
- Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación.
- Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.
- Y me seréis varones santos.
- Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
- Que él afirme vuestros corazones, que os haga irreprochables en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
- Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
- Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.
- A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino. Deben enseñar lo bueno;
- Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
- Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
- Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.
- Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado, porque ha nacido de Dios. 1 (de manera que si usted todavía está pecando, quiere decir que realmente no ha 'nacido otra vez' todavía)
- Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
- Nuestro Salvador Jesucristo;
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Una persona que todavía peca podría erróneamente argumentar que está redimida de toda iniquidad, pero ¡no que la gracia los ha purificado!
- Al obedecer a la verdad, mediante el Espíritu, habéis purificado vuestras alma para el amor fraternal no fingido. Amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.
- Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7
- A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.
- Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
- Jesús dijo, Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.
Este es el versículo que la mayoría de la gente no quiere reconocer. Se han propuesto varias racionalizaciones, incluyendo:
Él realmente no quiso decir realmente perfecto.
Sin embargo él dice sean perfectos, como Dios es perfecto - una aclaración muy definitiva.
La siguiente racionalización es: humanamente es imposible ser perfectos. Correcto. Sin el poder sobrenatural de Dios que produce cambio, es imposible.
Pero eso es exactamente lo que Jesús vino a revelar, la gracia de Dios que produce cambio, la cual está disponible para cualquier persona que cree en su nombre, y que va a él para escuchar y obedecer - su Palabra y su Luz que está dentro de cada uno de nosotros, esperando para enseñarnos y cambiarnos.
Jesús quiere que cambiemos para ser como él - quiere que clonemos su espíritu en nosotros, para que éste nos cambie y podamos llegar a ser como Él, perfectos.
Nosotros crucificamos nuestro espíritu pecaminoso egoísta, y él lo remplaza con el suyo - un mandamiento a la vez, los cuales nosotros le oímos decir y obeder.
- Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
- En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
- Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.
- A la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos.
- Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra perfección.
- Perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir y vivid en paz.
- Pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
- En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
- Jesús dijo, El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.
La Biblia Ampliada dice: Un pupilo no es superior a su maestro, pero todo el que es entrenado completamente - readjustado, restaurado, corregido y perfeccionado - será como su maestro.
¿Por qué nos diría Cristo esto, a menos que él quisiera que fuéramos como él? Recuerde que éste fue el prefacio de esta declaración: "¿Cómo te atreves a decirle al otro: "Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo", si tú tienes una rama en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro". De modo que él quiere que seamos sin pecado y purificados para que podamos ayudar a nuestros hermanos, pero hasta entonces, no podemos ni siquiera ver cómo podemos ayudar - y si pensamos que lo podemos hacer, somos más ciegos que aquel a quien estamos tratando de ayudar - tenemos una rama en nuestro ojo, y él solamente tiene una basurita - ¿quién es más ciego? Sólamente cuando Cristo nos ha perfeccionado, podemos quitar esa basurita; solamente entonces podemos predicar o enseñar, después que hemos sido readjustados, restaurados, perfeccionados y corregidos, autorizados; entonces podemos ayudar - hasta entonces podemos solamente dañar a aquellos que estamos tratando a correjir. El ser restaurado, significa ser renovado en la imagen de Dios, como estaba el hombre antes de la caída en el Jardín - lo cual es la obra de Cristo para todos nosotros - para reconciliar a la creación entera otra vez con Dios, como lo estaba, o aún mejor, antes de la caída debida a la desobediencia de Adán. Porque no podemos ser reconciliados otra vez con Dios en nuestro estado caído, debemos ser purificados, restaurados, y perfeccionados antes que la unión pueda suceder - unión que es sólo posible entre dos seres similares.
Si usted está enseñando, predicando, o tratando de corregir a alguien más, antes de ser perfeccionados por Cristo, usted está imagiando que es más grande que Cristo.
- A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
- Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
- Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.
- Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.
Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
- Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.
- Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.
- Con todo esto, los lugares altos no eran quitados de Israel, aunque el corazón de Asa fue perfecto en todos sus días.
- Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
- Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.
- Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro.
- Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.
- Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
- Considera al íntegro, y mira al justo; porque hay un final dichoso para el hombre de paz. Sal
- Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
- Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca."
1
- Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra perfección.
- Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
- Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
- Pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá.
- Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.
- Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
- Y les mandó diciendo: Procederéis asimismo con temor de Jehová, con verdad, y con corazón íntegro.
- Es él quien me arma de valor y endereza mi camino;
- Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino.
- Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
- Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios,
- Jesús dijo: La semilla es la Palabra de Dios. Y la que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
- Pablo dijo: Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.
Del Diario de Jorge Fox:
En otra ocasión, vino un sacerdote episcopal, acompañado de varias otras personas, el cual me preguntó si había yo conseguido la perfección; y le respondí que lo que era lo era por la gracia de Dios. Dijo el sacerdote que era esta respuesta muy modesta y cortés, y, esgrimiendo las palabras de Juan, "Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros." (1 Juan 1:8) , me preguntó que tenía que decir a esto. Y le respondí, citando al mismo apóstol, "Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros." (1 Juan 1:10). La palabra de Él, que vino a destruir el mal y a apartarnos del pecado. De modo que hay un momento para que las gentes vean que han pecado, un momento para que vean en qué han pecado y un momento para que confiesen su pecado y se aparten de él, para conocer, "la sangre de Cristo que limpia de todo pecado." . Y luego se le preguntó al sacerdote si Adán no era perfecto, antes de su caída, y si todas las obras de Dios no eran perfectas. Respondió a esto, el sacerdote, que pudo haber una perfección, como la de Adán, y también una caída de tal perfección; y entonces le dije, "Hay una perfección, en Cristo, más alta que la de Adán y por encima de toda caída; y la misión, de los ministros de Cristo, es la de hacer perfectos a los hombres, en Cristo, para lo cual gozan de un don que viene de Cristo. Por consiguiente, aquellos que nieguen la perfección, niegan la misión del ministerio, así como los dones que Cristo dio para el perfeccionamiento de los Santos. A esto, respondió el sacerdote, "Siempre debemos de intentarlo." Y le dije, que era un triste y desgraciado intento, el de intentar lo que sabemos que no podemos alcanzar. Y le dije también que Pablo, que clamó en su cuerpo de muerte, "Dio las gracias a Dios, que le dio la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo," . De modo que hubo un momento en que se clamaba con ansia de victoria y otro en que se alababa a Dios, por la victoria conseguida; y dijo Pablo, "No hay condenación para los que están en Jesucristo." El sacerdote replicó, "Job no fue perfecto," y yo le respondí, "Dios dijo que Job era un hombre perfecto, que se apartó del pecado, y el Diablo se vio obligado a confesar que Dios había dispuesto una barrera a su alrededor, que no era barrera tangible, sino el poder celestial invisible." Añadió el sacerdote que Job había dicho, "Y notó necedad en sus ángeles y ni los cielos son limpios delante de sus ojos." A lo cual, le respondí, que estaba en un error, ya que no había sido Job sino Elifaz, el que lo dijera discutiendo con Job, "Bien," dijo el sacerdote, "pero, ¿Qué decís a este pasaje de las Escrituras, 'El hombre más justo que existe, peca siete veces al día?'" "Digo," le respondí, "simplemente, que no existe tal pasaje en las Escrituras." Y con esto se calló el sacerdote. Muchas ocasiones tuve, hasta el día en que comenzaron las sesiones del tribunal, como esta, para hacer servicios para el Señor con varias clases de personas.
Cristo nos dijo que "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia." . Él nos dijo que el reino de Dios está dentro de cada uno de nosotros y que no viene con señales observables o despliegues visibles. 1. Pero Pablo nos dice que cualquier persona que practique inmoralidad sexual, impureza, libertinaje, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; no heredarán el reino de Dios.
Jesús dijo, “Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo, que ser arrojado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser arrojado con los dos ojos al infierno”. . Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él sólo quiere ilustrar lo serio que es continuar en el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el Reino y escapar el infierno, el pecado tiene que ser eliminado.Él sabía que los ministros falsos con evangelios falsos que prometen libertad para continuar pecando se levantarían después que él se fuera.
Cambios hacia la pureza en nuestro corazón a través de la cruz perdida pueden eliminar el deseo de la mano, el pie, y del ojo que causan que pequemos.
Así que, ¿cómo nos deshacemos de estas cosas, a menos que sea por el poder y la gracia de Dios? O, ¿nos llevamos estas cosas con nosotros a la tumba? Y si es así, ¿por qué se nos dice a través de la escrituras que nos deshagamos de estas cosas? Como dice Jorge Fox, "Si nos llevamos nuestro cuerpo de pecado a la tumba, estas son realmente noticias tristes."
Por supuesto el evangelio es la "buena nueva," que nos dice que no tenemos que llevarnos nuestro cuerpo de pecado a la tumba, si vamos a Cristo con confianza y sin contener nada. Vamos y ofrecemos todo lo que tenemos, incluyendo nuestros cuerpos, para ser usados para su gloria bajo su dirección; nosotros CONFIAMOS en que Él nos dará la fortaleza necesaria, para ser obedientes a lo que él nos pida, y para ser capaces de hacer cualquier cosa que él nos pida con GOZO. Él vino para que nosotros pudiéramos tener vida, y tenerla más abundantemente. Recuerde, que cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Debido a que Cristo dijo, "El que me ama, guarda mis mandamientos," ¿cómo guardamos sus mandamientos, incluyendo, "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto? ¿De qué se supone que nos debemos arrepentir? ¿Cómo podemos ser cambiados? Cristo dijo; "Entre tanto que tenéis la luz (Cristo), creed en la luz." Juan 12:36. Este sitio está dedicado a ayudarle para obtener esta luz y permitir que él lo cambie para llegar a ser "hijos de la luz", Juan 12:36, teniendo "todo su ser lleno de luz," y por lo tanto saliendo de la oscuridad hacia un estado sin pecado.
Debemos ir a él, porque todos los que vengan a mí y oigan mis palabras y las obedezcan, ...
es como un hombre que construyendo su casa, hizo un hoyo profundo y puso su fundamento en la roca, muy segura..
Él no lo podía hacer más claro: Vengan a mí, y oigan mis palabras (no dice lean la Biblia), y hagan lo que les digo.(obedezcan)
El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él. Ellos establecen su hogar, un Reino sin señales visibles, en usted.
Vaya a él, siéntese en silencio, escuche, y obedezca lo que él le diga que haga. Esta es la puerta estrecha; el camino al arrepentimiento y la cruz.
- el buscar el Reino de Dios, como su primera prioridad, es un acto de arrepentimiento y una cruz para su voluntad egoísta
- el alejarse del mal, como usted lo entiende, es un acto de arrepentimiento y una cruz para su voluntad egoísta
- usted no quisiera sentarse en silencio cada día para escuchar y velar, pero si usted lo hace - es una cruz para su voluntad egoísta.
Así es como usted aprende de Él, es limpiado por Él, guiado por Él, y llega a conocerlo.
Si alguno oye mi voz, y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apoc. 3:20
- usted no quiere obedecer los mandamientos que usted oye de él, pero si usted se arrepiente - esto es una cruz para su voluntad egoísta
- usted no quiere perdonar las injusticias que se le han hecho a usted, pero si usted se arrepiente y perdona - esto es una cruz para su yo airado
- usted no quiere admitir y sentir remordimiento por la condición que la Luz le muestra, pero si usted se arrepiente - esto es una cruz para su voluntad
- usted no le quiere dar a otros de su exceso, pero si se arrepiente del egoísmo y da - esto es una cruz para su voluntad egoísta
- usted no quiere deferir a otros, en cambio insiste en su propia forma de hacer las cosas, pero si se arrepiente y lo hace - esto es una cruz para su voluntad egoísta
Esta es la cruz interna de la negación propia
Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo,
lleve su cruz cada día y me siga.
Así es como damos muerte a todos los deseos malos en nuestros miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos, y la avaricia, la cual es idolatría. Éste es un proceso de purificación, porque es una cruz para su voluntad. La voluntad de usted es hacer otra cosa, pero no es sentarse en silencio cada día para escuchar y velar por el Señor. Su voluntad es desobedecer cualquier mandamiento que reciba, porque a usted le gusta hacer lo que está haciendo y él le dice que haga algo diferente. Su voluntad es alejarse de cualquier cosa mala acerca de usted que él le muestre. Cuando usted viola su propia voluntad en cuanto a estas cosas, usted está cargando su cruz. La creencia en el evangelio verdadero, y en la cruz para llevar a cabo la promesa, libera el poder de Dios para purificarlo y hacerlo uno con Él. Éste es el camino verdadero, cargar su cruz diariamente y llevarla encima durante todo el día.
Para una mejor comprensión acerca de la necesidad de aprender en silencio, vea el escrito de Jorge Fox acerca de ¿Por qué el silencio? (también en la barra lateral)
Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información. (también en la barra lateral)
El sacrificio de Cristo cubre sus pecados pasados y aquellos que usted cometa mientras esté tratando de alcanzar la pureza. Primero usted tiene que creer que es posible. Después usted tiene que buscar diligentemente el Reino del Cielo como su prioridad y pasión más importante. Esto es esforzarse por alcanzar la pureza y la santidad; el tratar de destruir la naturaleza pecaminosa; y buscar crucificar las pasiones y los deseos de esta vida.
El solo propósito de este sitio es ayudarle a creer que es posible, la verdadera esperanza, y entonces darle la fórmula. Recuerde, Él es galardonador de aquellos que le buscan diligentemente. Él nos dio el poder de llegar a ser hijos de Dios, ; Él no convirtió en hijos a todos los que lo aceptan como su Señor conceptualmente sólo en nombre; ¡no! Él se ha realmente convertido en nuestro Señor - para gobernarnos, para controlarnos, para mandarnos, para amarnos, para disciplinarnos, para recompensarnos con el don más grande de todos - su amor en nuestros corazones - el cual es Él mismo, porque Dios es amor.
Jorge Fox dijo,
"el mundo quiere un Cristo para que le ayude a aferrarse a su carne y excusar sus fallas humanas; Cristo quiere quitar nuestras fallas y ser nuestro Señor en pensamientos, acciones y hechos." Para algunos, esto es aterrador; para otros, es el sueño de su vida. A los tales les presentamos los siguientes comentarios.
Ahora, del Diario de Jorge Fox, "Primeros Años y su Traslado", aquí está su experiencia llegando a la perfección:
(el Diario completo e íntegro está disponible en la barra lateral)
Ví también las montañas quemándose, y la basura, y los caminos y lugares ásperos y torcidos son enderezados y allanados, para que el Señor pueda ir a su tabernáculo. Estas cosas se encuentran en el corazón del hombre; pero el decir que estas cosas están adentro parecían extrañas a la gente áspera, torcida y montañosa. Sin embargo el Señor dijo ‘Oh tierra, ¡oye la palabra del Señor!'
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La ley del espíritu está en contra de la mente, el espíritu y la voluntad carnal, que viven en desobediencia, y no están dentro de la ley del espíritu. Ví que esta ley era el amor puro de Dios que estaba sobre mí, y sobre el cual yo tengo que pasar, aunque yo estaba afligido mientras estaba bajo él; porque yo no puedo estar muerto a la ley sino a través de la ley, la cual juzga y condena a aquello que debe ser condenado. Ví que muchos hablaban de la ley, que nunca habían hecho a la ley su maestro; y muchos hablaban del evangelio de Cristo, que nunca habían conocido que la vida y la inmortalidad hayan sido llevados a la luz por medio de él. Ustedes que han estado bajo su maestro, y bajo su condenación, conocen estas cosas; porque aunque el Señor en ese día me reveló estas cosas en secreto, han sido desde entonces publicadas por su espíritu eterno, como si estuvieran sobre el techo de una casa. Y a medida que ustedes son llevados a la ley, y a través de la ley a estar muertos a ella, y testifican de la justicia de la ley cumplida en ustedes, llegarán después a conocer lo que es ser llevado a Cristo, quien es el autor de ella, y entonces tendrán paz y acceso a Dios. Pero si se alejan de la fe, y de aquello que los guarda en la victoria, y van tras las cosas o las palabras carnales, serán llevados otra vez a la esclavitud de la carne, y a la ley que se aferra a la carne y al pecado, y obra la ira, y las obras de la carne aparecerán otra vez. La ley de Dios se apodera de la ley del pecado y la muerte; pero la ley de la fe, o de la ley del espíritu de vida, la cual es el amor de Dios, y la cual viene de Jesús, (quien es el fin de la ley por causa de la justicia), nos libera de la ley del pecado y la muerte. Esta ley de la vida los hombres de mente carnal no la conocen; sin embargo ellos lo tentarán a usted para alejarlo del espíritu hacia la carne, y de esa manera hacia la esclavitud. Por lo tanto ustedes, que conocen el amor de Dios, y la ley de su espíritu, y la libertad que está en Jesucristo, permanezcan firme en él. Permanezcan en esa fe divina de la cual él es autor en ustedes, y no se enreden con el yugo de la esclavitud. Porque el ministerio de Cristo Jesús y su enseñanza, nos lleva a la libertad y la liberación; pero el ministerio que es del hombre, y por el hombre, el cual permanece en la voluntad del hombre, lleva hacia la esclavitud, y a estar bajo la sombra de muerte y oscuridad. Por lo tanto ninguno puede ser ministro de Cristo Jesús sino en el espíritu eterno, el cual existía antes que fueran dadas las escrituras; porque ellos no tienen su espíritu, no son de él.
"Entonces me elevé en espíritu, por medio de la espada encendida, al paraíso de Dios. Todas las cosas eran nuevas, y toda la creación tenía otra fragancia para mí, más allá de lo que las palabras puedan expresar. Yo no conocía nada más que la pureza, la inocencia, la justicia, y el ser renovado a la imagen de Dios en Cristo Jesús; de manera que alcancé el estado de Adán, el estado en que se encontraba antes de la caída. La creación fue abierta a mí, y se me mostró como se le dio nombre a todas las cosas de acuerdo con su naturaleza y su virtud. Llegué a un punto en mi mente, en el cual debatía si debía practicar medicina para el bien de la humanidad, viendo que la naturaleza y la virtud de las criaturas me habían sido reveladas de tal manera por el Señor. Pero fui llevado inmediatamente en el espíritu, para ver otro estado más inquebrantable que el estado de inocencia de Adán, a saber, el estado de Cristo Jesús, que nunca debía caer. Y el Señor me mostró que los que eran fieles a él, en el poder y la luz de Cristo, podían alcanzar el estado en que se encontraba Adán antes de caer; en el cual las obras admirables y las virtudes de la creación pueden ser conocidas, por las revelaciones de esa palabra divina de sabiduría y por el poder por el cual fueron hechas. El Señor me guió a grandes cosas y profundidades maravillosas me fueron reveladas, más allá de lo que las palabras pueden expresar; pero a medida que la gente comience a someterse al espíritu de Dios, y a crecer en la imagen y el poder del Todopoderoso, ellos pueden recibir la palabra de sabiduría que abre todas las cosas, y llegar a conocer la unidad oculta en el Ser Eterno."
Y también del Diario Jorge Fox, "Primeros Años y su Traslado"
"Además el Señor me dejó ver, cuando fui elevado a su imagen en justicia y santidad y fui llevado al estado del paraíso de Dios, cómo Adán fue hecho un alma viviente; y también a la estatura de Cristo, el misterio que había estado oculto desde las edades y las generaciones; las cuales cosas son difíciles de pronunciar, y muchos no las pueden resistir. Porque de todas las así llamadas sectas de la cristiandad con las cuales discutí, no encontré a nadie que pudiera resistir que le dijeran que cualquiera puede crecer espiritualmente a la perfección de Adán (es decir, a la imagen de Dios, y justicia y santidad en la cual estaba Adán antes de la caída), para ser claro y puro sin pecado como él estaba. Por lo tanto, ¿cómo podrían resistir que se les diga que alguien debe crecer espiritualmente a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, cuando se sienten amenazados de oír que alguien debe, mientras está en la tierra, llegar al mismo poder y espíritu en el que estaban los apóstoles y los profetas? Aunque es una verdad absoluta que nadie puede entender los escritos de los apóstoles correctamente sin el mismo espíritu por el cual fueron escritos.
El Señor Dios me reveló por su poder invisible como 'cada hombre era iluminado por la luz divina de Cristo'. La vi brillar en todos, y vi que los que creyeron en ella salieron de la condenación a la luz de la vida, y fueron hechos hijos de ella; pero los que la odiaron y no creyeron en ella, fueron condenandos por ella, aunque hacían profesión de Cristo. Esto lo vi en las revelaciones puras de la luz sin la ayuda de ningún hombre; ni tampoco sabía en ese tiempo donde encontrarlo en las escrituras; aunque después, escudriñando las escrituras, lo encontré. Porque vi en esa luz y ese espíritu que existían antes que las escrituras fueran dadas y que guió a los hombres santos de Dios a escribirlas, que todos deben venir a ese espíritu si quieren conocer a Dios o a Cristo, o las escrituras correctamente, por el cual fueron enseñados y guiados aquellos que nos las dieron."
(del Diario de Jorge Fox)
Vamos a aclarar lo que la "perfección" cristiana no es. No es ser Dios. No es ser Cristo. No estar libre de toda enfermedad y dolencia terrenal. No es saberlo todo. No es ser perfecto como lo reconoce el hombre; ni siquiera Cristo fue reconocido como un hombre perfecto en su tiempo.
Es alejarse de todo mal. Es ser moralmente recto. Es integridad que es inquebrantable, cuales quiera sean las circunstancias, incluyendo la persecución injusta. Esto es ser perfectos a los ojos de Dios, como lo describe Job.
Esta es la razón por la cual no hemos visto un estado sin pecado entre los cristiano (lo que Jorge Fox dice en su carta número 262.)
La verdadera esperanza, la verdadera cruz, la verdadera fe,
la verdadera adoración, la verdadera religión,
el camino verdadero, la verdadera imagen,
y la verdadera comunión se han perdido desde los días de los apóstoles,
entre los que son llamados cristianos, que están fuera de la vida.
Y ellos han perdido la cruz de Cristo, la cual es el poder de Dios,
la cual es la verdadera comunión,
ellos han establecido una cruz de madera o de piedra,
y así cruces falsas, cristianos falsos.
Aquellos que han perdido la esperanza verdadera, la cual purifica, como él es puro,
ellos han establecido un purgatorio para limpiarlos cuando estén muertos.
Y otros claman un cuerpo de pecado y muerte de este lado de la tumba,
con su esperanza hipócrita;
y ellos han perdido el verdadero ministerio,
y han establecido uno falso, para predicar la imperfección.
Y la gente era imperfecta en el viejo Adán antes que viniera Cristo;
porque la ley no hizo nada perfecto;
en cambio el ministerio verdadero, Cristo en ustedes, la esperanza de gloria,
sí hace perfecto,
tanto en los días de los apóstoles como ahora.
'Cristo en ustedes, la esperanza de gloria,' dijo el apóstol, de quien predicamos,
'advirtiendo a todos los hombres, que nosotros podamos presentar a cada hombre perfecto en Cristo Jesús.'
De modo que la perfección está en Cristo Jesús; la imperfección está en el viejo Adán.
De modo que ésta es la verdadera esperanza que purifica,
la cual todos los que la tienen se purifican a sí mismos, como él es puro.
Y todos los que no tienen posesión de esta esperanza,
ruegan por la impureza y la imperfección,
y un cuerpo de pecado y un cuerpo de muerte hasta la tumba,
y un purgatorio cuando estén muertos.
Los tales tienen una profesión de las escrituras, como los fariseos;
y la esperanza del hipócrita, la cual perecerá.
Esto es lo que William Penn dijo acerca del estado sin pecado, (además de él haberlo alcanzado):
Primero, el arrepentimiento de las obras muertas para servir al Dios viviente consiste en tres operaciones:
1) un vistazo del pecado
2) un sentido de pena piadosa por causa de él, y
3) un cambio para el futuro.
Éste fue el arrepentimiento que ellos predicaron e insistieron, un resultado natural del principio al cual ellos llevaron a toda la gente.
Porque por la luz vino la vista del pecado;
Y con la vista del pecado, resultaron un sentido y una pena por el pecado;
Y con el sentido y la pena por el pecado revelado por la luz, vino un cambio de vida de allí en adelante - arrepentimiento.
Esta doctrina de arrepentimiento lleva a la justificación; esto es, el perdón por los pecados pasados por medio de Cristo, la sola propiciación; y la justificación o limpieza del alma de la naturaleza contaminante y los hábitos de pecado; la cual es justificación en el sentido completo de la palabra; comprendiendo tanto la justificación de la culpa por los pecados pasados, como si nunca hubieran cometidos, a través del amor y la misericordia de Dios en Cristo Jesús; y la criatura que es hecha justo a través del poder purificador y del espíritu de Cristo revelado en el alma, lo cual es llamado comúnmente santificación.
De aquí surgió una segunda doctrina que ellos fueron llevados a declarar como una señal del premio por el alto llamado a todos los cristianos: perfección del pecado, de acuerdo a las escrituras de verdad, las cuales testifican que éste es el fin de la venida de Cristo, y la naturaleza de su reino, y para lo cual fue dado y es dado su espíritu. Pero ellos nunca tuvieron una perfección en Googlesabiduría y en gloria en esta vida, y de las debilidades naturales o de la muerte, así como algunos con una mente débil o enferma han imaginado o insinuado en contra de ellos. Ellos le llamaron a esto
un estado redimido, regeneración, o el nuevo nacimiento; enseñando en todas partes, de acuerdo a su fundamento, que a menos que esta obra fuera conocida, no se heredaría el reino de Dios.
Piénselo: ¿no ha pensado usted que es extraño que existan tantas (miles) de sectas diferentes, cada una con una interpretación diferente de las escrituras? Ellos disputan sobre diferentes grupos de versículos. Ninguno de ellos toma las escrituras completas porque no las entienden. Si ellos tuvieran el espíritu en la medida correcta, estarían unidos en su interpretación, porque sólo hay un significado. Si hubiera un grupo de hombres y mujeres perfectos, ellos estarían en unión de espíritu y no tendrían desacuerdos; la voluntad del Padre sería llevada a cabo perfectamente por un cuerpo de Cristo en el poder de Cristo. Así era la iglesia primitiva; así eran los primeros cuáqueros. Vea Jesús quiere enseñarle él mismo para más información.
Los miembros más jóvenes del cuerpo, aquellos que no están perfeccionados, podrían querer disputar con sus líderes, fuera de la unidad. Esto sucedió en la iglesia primitiva, donde los anticristos estaban dejando la iglesia con un evangelio diferente, como fue profetizado. Esto también le sucedió a los cuáqueros que fueron formados por Jorge Fox y sus cientos de miles. La gente siempre está buscando el camino fácil; no el camino angosto que pocos encuentran, el cual lleva a la vida eterna.
En el cuerpo de Cristo un individuo no tiene todo el conocimiento o todos los dones; lo que uno no tiene es compensado por otros miembros del cuerpo, de manera que cualquier conocimiento que sea necesario es recibido y compartido, para así asegurar que el cuerpo trabaje unido, todo controlado por la cabeza, que es Cristo mismo. A veces usted será puesto deliberadamente en la necesidad de que otro miembro del cuerpo complete su conocimiento y entendimiento sobre algún punto. Esto sirve para mantener su humildad y para fortalecer el cuerpo como una unidad. Esta es la razón por la cual Pedro fue corregido por Pablo con respecto a no comer con los gentiles cuando los hebreos estuvieran presentes; una corrección la cual Pedro inmediatamente reconoció porque el espíritu de Cristo lo confirmó. Cristo podría haber corregido a Pedro personalmente; pero por el bien del cuerpo, dejó que Pablo, el apóstol de los gentiles, corrigiera a Pedro. Después que usted sea perfeccionado (liberado del pecado), usted todavía recibirá sabiduría y conocimiento de Cristo, la cabeza, o de la comunión con otros miembros del cuerpo.
Yo veo el funcionamiento del cuerpo casi todos los días. Tengo preguntas que le hago al Señor. Mi esposa recibe las respuestas. Así el Señor mantiene la independencia de su cuerpo.
Y aquellos que alcanzan la perfección, aquellos que alcanzan la pureza en esta vida, cuando hacen esto (cuando producen fruto), ellos muestran que son verdaderos seguidores de Cristo, y entonces Él le da honor y gloria a nuestro Padre - ¿acaso hay alguna otra cosa a la cual valga la pena aspirar? Porque si hay alguna manera en que nosotros podamos pagarle a nuestro Padre por el aliento de vida, las palpitaciones de nuestro corazón, nuestra vida, nuestro salvador que ha preparado el camino para nosotros, entonces esa es la única cosa que debemos desear - todo lo otro debe tomar una prioridad secundaria a la pasión de darle gloria al Hijo y al Padre. En cuanto a mí, al saber que yo puedo hacer esto por Cristo y por el Padre, así de insignificante como yo soy, felizmente dedico mi vida a hacerlo, y estoy agradecido eternamente por la oportunidad de hacerlo. Porque con éxito nos hemos unido con Dios, y operamos de acuerdo al propósito de Dios, y su voluntad, y su placer; y nuestro placer es tener un propósito limpio, puro, santo y perfecto en nuestras palabras y acciones - para ser un instrumento en sus manos totalmente dedicado a una vida de amor.
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado;
Usar las escrituras para probar la perfección es imposible - justifcando así el no hacer nada
Ahora demos una mirada a las escritras que son comúnmente citadas para discutir que uno no necesita hacer nada porque Cristo vino y murió para que podamos seguir pecando libres de culpa: (como por ejempo cuando ellos prueban que si alguien pecó alguna vez, entonces están justificados en pecar continuamente y hacer nada para corregirlo.)
1) La primera escritura que se usa para justificar el vivir continuamente en pecado sin hacer esfuerzo para cambiar, es la confrontación de Pablo con Pedro:
Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
De modo que aquí Pablo se opuso a Pedro, diciendo que él estaba equivocado y en la hipocresía.
Hay muchos que dicen gozosamente, "Vean como Pedro pecó, y esto prueba que si Pedro pecó, entonces nadie puede estar sin pecado."
A aquellos que juzgan a Pedro como un pecador, yo les digo: ¿Quiénes son ustedes para juzgar a Pedro? ¿Quiénes son ustedes para decir que su error fue un pecado? ¿Son ustedes jueces tan sabios y tan cercanos a Dios que pueden concluír que las palabras de Pablo "condenado," "no andaban rectamente," e "hipocresía" constituyen pecado? La perfección no es estar sin errores; la perfección es estar sin pecado ante los ojos de Dios.
Repitiendo el concepto del cuerpo de Cristo: En el cuerpo de Cristo ningún individuo tiene todo el conocimiento o todos los dones; lo que uno no tiene es compensado por los otros miembros del cuerpo, de modo que cualquier conocimiento que sea necesario es recibido y compartido, para asegurar que así el cuerpo trabaje unido, controlado completamente por la cabeza, que es Cristo mismo. A veces uno es dejado deliberadamente con la necesidad de que otros miembros completen nuestro conocimiento y entendimiento sobre algún punto. Esto sirve para mantener nuestra humildad y fortalecer el cuerpo como una unidad. Ésta es la razón por la que Pedro fue corregido por Pablo con respecto a no comer con los gentiles cuando los hebreos estuvieran presentes; una corrección que Pedro aceptó inmediatamente porque el Espíritu de Cristo lo confirmó. Cristo pudo haber corregido a Pedro personalmente; pero por el bien del cuerpo, dejó que Pablo, el apóstol de los gentiles, corrigiera a Pedro. Después que usted sea perfeccionado (liberado del pecado), usted todavía estará recibiendo sabiduría y conocimiento de Cristo, la cabeza, o de la comunión con otros miembros del cuerpo, incluyendo una corrección ocasional.
2) La segunda escritura citada para justificar la impureza, el pecado, y la imperfección comienza con
Juan dijo: Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.
Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad.
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.
Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros.
Cuando usted examina estos versículos a la luz de los versículos que están antes y después de estos tres, éste es el significado:
Nosotros vamos a la Luz (Jesús) para escuchar silenciosamente y para velar, esperando ser purificados por su sangre y su gracia.
Si decimos que no tenemos pecado, no engañamos a nosotros mismos, no tenemos humildad, y no obtenemos ayuda, la verdad no está en nosotros.
Si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados nosotros los confesamos, él nos perdonará y nos purificará.
Pero si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados, nosotros decimos que no tenemos los pecados que él nos ha mostrado,
pensando que él no es la Verdad, pensando que el que oímos es un mentiroso, entonces no nos arrepentimos de nuestros pecados;
y Su palabra no es plantada en nuestro corazón, para que nos pueda controlar en el futuro. Y así rechazamos a Cristo.
Pero si aceptamos su convicción [confesamos y nos arrepentimos] y a Él [el Verbo o la Luz] como la Verdad, su palabra permenece en nuestro corazón para guardarnos del pecado.
Así es como aceptamos y "recibimos" a Cristo. Creemos que la Luz que nos muestra nuestro pecado es Cristo. Creemos que Jesús está en el interior.
Vea a continuación los versículos que siguen a los anteriores.
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis. Pero si alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el justo. Él es la propiciación por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en Él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
De modo que si obedecemos la palabra que le oímos decir o lo que él nos muestre en la Luz,
(siendo que Jesús es la Luz y la Palabra), y si permanecemos en Él, estamos en la verdad y sabemos que estamos en Él,
y el amor de Dios es perfeccionado en nosotros; lo que resulta en que caminemos como Cristo caminó, en amor y verdad.
Los profetas falsos toman 1 de Juan 1:8 fuera de contexto: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros, y dicen que esto prueba que nadie puede estar sin pecado, ignorando las frases siguientes e ignorando el contexto del proceso de purificación al que se está haciendo referencia. Para ser purificado, usted tienen que tiener pecado para comenzar, o la purificación no sería necesaria. Juan está hablando que el pecado que debe ser destruído, no llevado a la tumba.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.
Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.
Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.
Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio.
Jesús vino para poder destruir al diablo y sus obras [pecado] en nosotros - si nosotros vamos a él.
Para esto apareció el Hijo de Dios, [en nosotros] para deshacer las obras del diablo.
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado; porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
(Y su semilla son las palabras de su voz que permanecen en ustedes, palabras que se han oído, la palabra de Dios. )
En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo:
todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
El hombre pecador que tiene esperanza se purifica a sí mismo así como Él es puro. El pasaje anterior describe el proceso de purificación.
Y cuando él hace esto, él ya no peca y tiene comunión con Cristo y con el Padre, lo que incluye verlo a Él.
De modo que no hay conflicto, sólo gente que cita versículos fuera de contexto.
Ellos sólo son abogados bíblicos que están tratando de aferrarse a su esperanza falsa y de rogar por el pecado, la impureza, y la imperfección;
así ellos pueden justificar el hacer nada mientras cobran dinero por sus interpretaciones falsas y sus garantías de salvación.
3) La tercera escritura que es frecuentemente citada para justificar el pecado está en Romanos 3:10-26 (éste es el evangelio de gracia con pecado perpetuo)
No hay un solo justo, ni siquiera uno;
No hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios.
Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!
¡Es cierto! No hay ningún justo, nadie decide a buscar a Dios por sí mismo; Dios atrae hacia Él. Por lo tanto, nadie se puede jactar.
Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.
¡Es cierto! No podemos obtener la justicia siguiendo la Ley.
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas.
La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.
Correcto, la justicia viene a través de la fe en Jesús, no la Ley; pero esta no es justicia instantánea.
Pablo clarifica: nosotros, por obra del Espíritu y mediante la fe, aguardamos la justicia que es nuestra esperanza.
y Pablo clarifica aún más: ustedes son esclavos del pecado, el cual lleva a la muerte, o de la obediencia, la cual lleva a la justicia.
Y Jesús dijo, Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia.
De modo que por fe obtenemos el acceso apropiado a Dios, buscando su gracia; pero no somos hechos justos instantáneamente.
De otra manera, no se nos diría que buscáramos, esperáramos, obedeciéramos, y tengamos esperanza de justicia.
Y Pablo dicel: Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.
Estos guías ciegos hablan más aún de la "justicia imputada de Cristo" para nosotros, basada en nuestra fe, como lo fue con Abraham.
Cierto, Abraham recibió la justicia imputada aún antes que fuera circuncidado. Cierto, nuestra fe es justicia imputada.
Pero entonces él llegó a recibir la circuncisión, así como nosotros recibimos la circuncisión espiritual - nuestro corazón es circuncidado del pecado.
Y Abraham ejerció su fe al dejar su hogar para ir a una nueva tierra - lo cual nosotros también debemos hacer, espiritualmente.
No podemos estar sentados celebrando nuestra justicia imputada, la cual sólo nos da el derecho de acercarnos a Dios para obtener ayuda.
No, sino que debemos ir a Él para recibir su gracia que nos limpia, y así llegar a ser justos - el producto de lo cual es paz;
el efecto de la justicia será tranquilidad y seguiridad perpetuas.
La paz, tranquilidad y seguridad perpetuas imputadas son la justicia instantánea de fantasía de los cristianos de fantasía.
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
Pero este acceso a Dios no nos justifica instantáneamente, porque buscamos ser justificados en Cristo.
Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso la gracia ya no sería gracia.
No por obras, para que nadie se jacte.
Es la fe y la gracia lo que alva. No somos salvados por obras, sino por gracia. ¡Muy cierto!
¡Pero los esclavos de la perversión tuercen la gracia para que sea completa instantáneamente y para que justifique SIN HACER NADA en la fe por la salvación!
De acuerdo con Pablo: La gracia nos enseña que debemos negar y cómo vivir en una manera piadosa que lleva a la pureza.
Estos falsos profetas encubiertos tienen la audacidad de afirmar que la cruz y el arrepentimiento son 'obras.'
Llendo más allá de lo ridículo, ellos nos dicen que si hacemos cualquier cosa, perderemos la salvación al caer bajo la ley.
Esta es una distorción maliciosa de la verdad, creada por hombres malos y perezosos, desprovistos de cualquier sentido de piedad.
Las obras sin fe en Cristo no cuentan para nada ante Dios. Pero las obras vigorizadas por la fe en Cristo son esenciales.
Pablo dijo, Anuncié... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
La cruz es sólo obediencia, y aquellos que se openen a ella van camino a la perdición, porque su dios es el vientre.
Santiago dijo, "la fe sin obras es muerta."
Pablo además dijo, "lleven a cabo su salvación con temor y temblor."
Y nuevamente Pablo dijo, la gracia resulta en un pueblo celoso de buenas obras.
Jesús dijo, a menos que se arrepientan todos ustedes perecerán. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere un esfuerzo de la parte de uno.
Y también dijo, Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. (Ser celoso es ser tener un ardiente deseo, ser entusiasta).
Jesús dijo además, Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí.
Jesús dijo, Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.
Jesús dijo, no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. . Jesús quiere obras perfectas.
De modo que las obras son esenciales para alcanzar la justicia, pureza, salvación y el Reino - dadas a nosotros por medio de la fe y la gracia.
Los guías ciegos dicen que debido a que la gracia es gratis, no hay NADA que uno necesita hacer para ser salvo.
Gratis es gratis. Quédense en el pecado. ¡No se preocupen! Yo les digo: es cierto, la gracia es gratis, pero la salvación no lo es.
Pablo dijo:
Anuncié... que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
La salvación viene a través de un largo proceso de los dones de la gracia con la fe que es demostrada por las obras, comenzando con el arrepentimiento.
Somos salvados por gracia, a medida que la naturaleza pecaminosa muere en la cruz;
y nuestra muerte no es una evidencia de que somos dignos de los dones de Dios - no, sólo la vergüenza de que somos tan indignos.
Recuerde, Jesús le dijo a sus discípulos que predicaran el arrepentimiento con el perdón de los pecados.
La gracia/salvación falsa, mantiene el perdión pero echa afuera el arrepentimiento, porque ellos no saben cómo mantenerlo.
Ésto es lo que este sitio se dedica a enseñar: cómo recibir la convicción que exige el arrepentimiento,
y cómo recibir la purificación, la gracia que produce cambio, la cual lleva a la pureza y al Reino del Cielo, el paraíso en la tierra.
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.
De modo que la gracia no es una licensia para continuar pecando. No somos condenados mientras esperamos ser limpiados,
pero tenemos que continuar llevando a cabo nuestra salvación con temor y temblor.
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados.
(él está hablando a la gente que en ese entonces estaban libres de pecado, habiendo obedecido la doctrina que los hizo libres del pecado)
Y libertados |