La Cruz Perdida de la Pureza


Sometiéndose al gobierno

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Los seguidores de Cristo están en paz con todos y no buscan la venganza ni el cambio externo; más bien ellos buscan el cambio interno personal. Para ellos, el mundo está pasando y envolverse en él es desperdiciar el tiempo. A ellos se les dice que obedezcan las leyes de su gobierno y que se sometan a sus gobiernos, no importa cuan opresivos sean.

Cuando usted deja de resistir el gobierno y sus normas, o de estar preocupado de quién hace qué en el gobierno, usted estará sorprendido de la libertad que disfrutará. Las preocupaciones del tiempo son desgastadoras, como oí del Señor mientras estaba esperando en Él, "Tú puedes pasar tu tiempo tratando de corregir el mal, o puedes pasar el tiempo buscándome a mi."

No protestar o resistir el gobierno no significa que uno apoya o aprueba el gobierno y sus normas, sino que sólo preserva y demuestra su compromiso a seguir la paz con todos los hombres.

Procurad vivir en paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor. Heb 12:14

Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, tened paz con todos los hombres. Rom 12:18

Si usted protesta, o resiste el gobierno, o sus normas porque usted piensa que "ha sido llamado" a hacerlo, por favor lea los pasajes del Nuevo Testamento mencionados a continuación, los cuales niegan tales actividades. Recuerde, está escrito que 'Jesucristo es el mismo hoy, ayer y para siempre.' Después de leerlos, hágase a sí mismo la pregunta, ¿de dónde se origina "el llamado"? ¿Es el llamado del Espíritu de Cristo dentro de usted? Si usted piensa que ha sido "llamado" a hacer algo, yo le pregunto: ¿Dónde habla la Biblia de ser "llamado", como usted dice? Ser llamado es ser citado o nombrado. La Biblia no tiene ni una sola referencia a ser "llamado" como algo que Dios requiere, excepto ir a Él. Cuando él quiere que usted haga algo, él le da mandatos y órdenes; no un sentimiento, no un deseo, no una puerta abierta, no una inspiración, no una atracción, ni un "llamado." Esta palabra es usada por algunas sectas para justificar cualquier cosa que alguien sienta una inclinación a hacer, como ser "llamado". Cuando usted es guiado por Dios a hacer algo, él le dice: 1) exactamente qué hacer, y 2) exactamente cuándo hacerlo; él da mandatos y órdenes explícitas; cualquier otro camino no es de Él.

¿Qué gobierno podía haber sido más opresivo que el gobierno romano que crucificó a Cristo? Y sin embargo, podemos leer que nunca una palabra de criticismo o protesta, mucho menos sugerencias sediciosas, fue hablada por Cristo o los apóstoles antes o incluso después. El gobierno romano también estaba constantemente envuelto en guerras e insurrecciones; pero nunca algunos de sus seguidores pronunció una palabra de descontento con el gobierno o sus normas.

La Biblia le enseña a los cristianos a permanecer al margen con el mundo, incluyendo cualquier actividad política, y a vivir en paz con sus gobiernos y todos los hombres. A continuación están las referencias de la Biblia que apoyan la sumisión a los gobiernos. Aquellos que puedan oír, que oigan. El apóstol Pablo, en Romanos 13, le dice a todos los cristianos:

Sométase toda persona a las autoridades superiores,
porque no hay autoridad que no provenga de Dios; y las que hay, por Dios han sido constituidas.
Así que, el que se opone a la autoridad, se opone a lo constituido por Dios;
y los que se oponen recibirán condenación para sí mismos.

Porque los gobernantes no están para infundir el terror al que hace lo bueno, sino al que hace lo malo.
¿Quieres no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su alabanza;
porque es un servidor de Dios para tu bien.
Pero si haces lo malo, teme; porque no lleva en vano la espada;
pues es un servidor de Dios, un vengador para castigo del que hace lo malo.
Por lo cual, es necesario que estéis sujetos,
no solamente por razón del castigo, sino también por motivos de conciencia.
Porque por esto pagáis también los impuestos, pues los gobernantes son ministros de Dios
que atienden a esto mismo.
Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto;
al que respeto, respeto; al que honra, honra.”


(Tome nota: esta sumisión a las reglas del mundo no se extiende a la sumisión a una religión o reglas religiosas impuestas por el estado que violan los mandatos explícitos de Dios: no jurar, reunirse juntos, y a obedecer la voz del Señor, cuando es oída).

Pedro dice en 1 Pedro 2:13-14
"Estad sujetos a toda institución humana por causa del Señor; ya sea al rey como quien ejerce soberanía, o a los gobernantes como quienes han sido enviados por él para el castigo de los que hacen el mal y para la alabanza de los que hacen el bien.


Aún a los esclavos se les dice:
“obedeced en todo a vuestros amos humanos;
 no sirviendo sólo cuando se os está mirando, como los que agradan a los hombres,
 sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios.” Col 3:22

A cualquier persona que tome armas Cristo le advierte en Apocalipsis cuando él dice:
"si alguien mata a espada, tiene que ser muerto a espada.
¡Aquí está la perseverancia y la fe de los santos!" Apoc 13:10

Sabemos que las guerras y los pleitos vienen de los deseos de los hombres, Santiago 4:1-3
y el Señor nos ha redimido de estos deseos, y así de la ocasión de guerra.

Sabemos que el diablo es el autor de las guerras, pleitos, homicidios, y tramas. (La carta de Jorge Fox más abajo)
Nuestras espadas son convertidas en rejas de arado, y las lanzas en podaderas, como fue profetizado en Miq 4:3
Por lo tanto ya no podemos aprender de guerra, ni levantarnos en contras de nación o gobierno con espadas externas.

Cristo nos dice:
“Habéis oído que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al malo. 
Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.
 Y "al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto".
Y "a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos".
Y, “amen a sus enemigos, oren por los que los persiguen”.
Y, “porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los cobradores de impuestos?" Mat 5:38-47

Y, "todo el que se enoja con su hermano sin causa será sometido a juicio". Mat 5:22

Por lo tanto Cristo nos enseña a amar a todos, y a ser suaves como palomas y corderos.
Él enseña que la violencia es deplorable ante su vista. Mal 2:16

Y en Mat 26:53, Cristo le dijo a aquellos que lo estaban arrestando,
“¿O piensas que no puedo invocar a mi Padre
y que él no me daría ahora mismo más de doce legiones de ángeles?
Entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras de que es necesario que suceda de esta manera?"

No sólo las escrituras no se cumplirían, sino que su sacrificio por el mundo no se habría hecho.
Él además califica por qué él no resiste su arresto y crucifixión cuando explica que él realmente no era de este mundo.

Mi reino no es de este mundo.
Si mi reino fuera de este mundo, 
mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos.
Ahora, pues, mi reino no es de aquí. Juan 18:36

Por lo tanto, si el reino de Cristo no es de este mundo, sus seguidores no buscarán recibir su recompensa de la tierra, sino más bien del cielo y las cosas de arriba.

Y Pablo en 2 Timoteo capítulo 2:4 dice “ninguno en campaña militar se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo alistó como soldado.”  Pablo le está hablando a Timoteo, un ministro y maestro para Cristo como él; y le está diciendo a él que se mantenga al margen de los asuntos del mundo (incluyendo cualquier actividad política), sino más bien que sólo se envuelva en la obra para el reino de Cristo, un reino espiritual que no es visible para este mundo.

Por lo tanto sus siervos no pelean como él le dijo a Pilato, el magistrado que lo crucificó.
Y ¿acaso ellos no miraron a Cristo como un sedicioso? ¿Y acaso él no oró
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen?"

Esto fue lo que William Penn dijo acerca de someterse a los gobierno:

...por lo tanto la fe y la paciencia cancelaban los pleitos, en la doctrina y práctica de estas personas. Ni tampoco debían ser fastidiosos con el gobierno civil a causa de esto, ya que si no pueden pelear por él, tampoco pueden pelear en contra de él, ... Pero aunque no estaban por parte de pelear,estaban por parte de someterse al gobierno; y no sólo por temor, sino por su consciencia, ya que el gobierno no interfiere con la conciencia, creyendo que eras una ordenanza de Dios, y donde se administra justamente, es un gran beneficio a la humanidad. (tomado de la introducción de William Penn para el diario de Jorge Fox)

Ellos obedecieron todas las leyes, excepto cuando una ley estaba en conflicto con su deber a los mandatos y lo que entendían de Cristo: rehusar jurar, rehusar suspender sus reuniones de adoración que fueron prohibidas por la ley, y rehusar pagar diezmos decretados por el gobierno para ser dados a sectas oficialmente aprobadas que decían estar un sus derechos geográficos de recibir diezmos.

William Penn habla acerca de un tiempo cuando miles de "hijos de la luz" fueron encarcelados, cientos fueron llevados a la muerte, y nunca se opusieron al gobierno. Nunca ellos se reunieron por ninguna razón aparte de adorar o tratar los negocios de la iglesia, es decir, aliviar el sufrimiento. Fue un tiempo de: sangrientas guerras civiles donde familias enteras fueron brutalmente asesinadas, el gobierno opresivo de Oliverio Cromwell, varios reyes, muchos parlamentos conflictivos, y severa persecución — incluyendo 13.000 que fueron enviados a la cárcel, 1.000 murieron por sus heridas o encarcelamientos, y 200 fueron hechos esclavos. Pero no hubieron protestas de los miembros, aparte de cartas y ruegos personales y corteses por causa de la injusticia de las persecuciones — nunca un grupo de personas demostrando o protestando ni siquiera por sus persecuciones; mucho menos por otras normas de cualquiera de los muchos gobiernos que ellos enfrentaron.

El apóstol Pablo apoya esta declaración en Romanos 13:3-5:

3 Porque los gobernantes no están para infundir el terror al que hace lo bueno, sino al que hace lo malo. ¿Quieres no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su alabanza; 4 porque es un servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no lleva en vano la espada; pues es un servidor de Dios, un vengador para castigo del que hace lo malo. 5 Por lo cual, es necesario que estéis sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por motivos de conciencia.

Cualquier gobierno debe estar confiado de que puede ignorar a los verdaderos cristianos dentro de su sociedad, confiado que ellos nunca levantarían ni siquiera un argumento en contra de este, mucho menos un conflicto armado, de modo que ellos deberían poder darle la espalda expuesta a los cristianos, concentrándose en otros asuntos de preocupación, sin ni siquiera un pensamiento ansioso con respecto a su seguridad.

Los primeros cuáqueros, cuando fueron suficientemente maduros como cristianos, fueron enviados a los mercados para testificar en contra de la mentira, las modas derrochadoras, la codicia, la inmoralidad sexual, los juramentos, los profetas falsos, etc., por lo cual ellos fueron grandemente perseguidos. Los cuáqueros en estos últimos días, habiéndose olvidado de lo que es el pecado, más bien salen a las calles a oponerse a los servicios armados de sus gobiernos — evidentemente concluyendo que el único mal del hombre es llevar armas; en completo contraste con las advertencias y definiciones del mal en la Biblia. Comprenda que ellos simplemente testificaron contra el pecado en los mercados, no testificaron en contra de las personas que ellos vieron que estaban pecando — ellos no podían ver la codicia, la inmoralidad sexual, la mentira, el engaño, etc.

Todos los que salen a las calles por causa de insurrección o aún para criticar a otros por algún asunto social o político, tenga cuidado — usted está violando los mandatos de Cristo y su ejemplo. Como cristiano, a usted sólo se le permite criticar las acciones de aquellos que se llaman a si mismos cristianos. Si esa persona es miembro de su iglesia, usted debe advertirle en una serie de advertencias y llamados incrementales — con lo cual, si él no se arrepiente de sus acciones, usted se debe disociar de él y evitarlo. Pero, usted no debe criticar a las personas que estén fuera de la "iglesia;" como lo dice Pablo: Pues, ¿qué me incumbe a mi o qué derecho tengo yo de juzgar los que están fuera? ... Pues a los que están afuera Dios los juzgará. 1 Cor 5:12-13. Por lo tanto, si usted sale y se confronta con la gente por algún asunto político o social, [incluso una protesta por la paz, lo cual es en sí una contradicción], diciéndoles que ellos están practicando el mal por cualquier cosa que ellos estén haciendo, usted es culpable de censurar y juzgar a aquellos que no sirven a Dios. (Cuando usted tiene suficiente del Espíritu Santo en su interior, usted puede ser inspirado con las palabras de Dios para juzgar a alguien en particular; pero eso no sería juzgar, eso sería Dios. Así como Jesús no se juzgó a sí mismo: Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Juzgo sólo según lo que oigo; Juan 5:30...lo que yo hablo, lo hablo tal y como el Padre me ha dicho que hable, Juan 12:49-50...el Hijo no puede hacer nada de sí mismo [por su propia voluntad], sino lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19.)

Incluso las protestas en contra de las fuerzas armadas no tienen un precedente cristiano. Considere estos cuatro registros:

1) Juan el Bautista, bautizando en el desierto, diciéndole al pueblo que prepare el camino para el SEÑOR por medio del arrepentimiento:

Las multitudes le preguntaban diciendo: --Pues, ¿qué haremos?
Respondiendo les decía: --El que tiene dos túnicas dé al que no tiene, y el que tiene comida haga lo mismo.
También fueron unos publicanos para ser bautizados y le preguntaron: --Maestro, ¿qué haremos?
Él les decía: --No cobréis más de lo que os está ordenado.
También unos soldados le preguntaban diciendo: --Y nosotros, ¿qué haremos?
Él les dijo: --No hagáis extorsión ni denunciéis falsamente a nadie, y contentaos con vuestros salarios. Lucas 3:10-14

También note que en Lucas 3:14, la versión en inglés de King James (KJV) dice: "No hagáis violencia a ningún hombre."
Pero casi todas las versiones en español y otras versiones en inglés contradicen a la versión King James al decir: "No hagáis extorsión a nadie."


Por lo tanto la versión de King James en inglés está equivocada. Desafortunadamente Robert Barclay, uno de los primeros escritores cuáqueros, quien admitió no haber llegado a la perfección, escogió defender el derecho de los cuáqueros a rehusar llevar armas, basado en "no hagáis violencia a nadie." Esto después llegó a ser la base para que las generaciones siguientes de los cuáqueros le dijeran a otros incorrectamente que todos las fuerzas armadas estaban mal. Sin embargo recuerde que los soldados romanos en Israel eran los que guardaban la paz, eran como la policía. Por lo tanto, Juan el Bautista les estaba diciendo que llevaran a cabo sus deberes, sin oprimir a nadie. Ellos se desempeñaron como el magistrado, quien lleva la espada en contra del maligno, para el beneficio de aquellos que estaban comprometidos a hacer el bien. Ellos previenen el comportamiento criminal. Claramente él no consideró que era inmoral servir como un soldado; si él hubiera pensado eso, les habría dicho de manera directa que cambiaran de trabajo. Él definitivamente no tenía ningún problema al dirigirse a los fariseos: Pero cuando él vio que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: "¡GENERACIÓN DE VÍBORAS! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

2) En su diario tenemos registros de Jorge Fox convirtiendo muchos soldados a la verdad, pero él nunca le dijo a ninguno de ellos que encontrara otro trabajo — eso era dejado a Cristo para que él decidiera si se comunicaría directamente con ellos y cuando. Del Diario:

Estaba todavía en la casa de corrección cuando un día vino a verme un soldado de tropa y me dijo, que estando en la iglesia escuchando al sacerdote, se sintió presa de una gran inquietud y oyó la voz del Señor que vino a él diciendo "¿Es que tú no sabes que mi siervo está en la prisión? Ve a él para que te dirija." Y entonces, hablándole yo como convenía a su estado, abrí su comprensión, y le dije que el que le había mostrado sus pecados, turbándole por esta causa, le enseñaría también su salvación; porque el que le muestra al hombre sus pecados es el mismo que le puede librar de ellos. Y mientras yo le hablaba, el poder del Señor abrió su mente de manera que empezó a comprender bien la Verdad del Señor y a ser sensible a las mercedes de Dios, y después empezó a hablar ardientemente, en su cuartel entre los soldados y entre otra gente, de la Verdad (porque las Escrituras se le revelaban muy claramente) llegando incluso a decir que su coronel estaba tan ciego como Nabucodonosor por tener al siervo de Dios en la prisión. Y fue esta razón por la cual su coronel le tenía rencor; y en la batalla de Worcester, al año siguiente, en una ocasión en que los dos ejércitos estaban acampados uno al lado del otro, se destacaron dos del ejército del rey y retaron a otros dos del ejército del parlamento a que salieran a luchar con ellos, y entonces su coronel eligió a él y a otro para que respondieran al reto; y cuando en el encuentro su compañero murió, él embistió a sus dos enemigos hasta dentro del fuego de mosquetería de la ciudad sin tener que disparar su pistola, todo lo cual me contó él mismo con su propia boca cuando volvió; pero, después del encuentro, vio el engaño e hipocresía de los oficiales, y conmovido por la maravillosa manera como el Señor lo había guardado del peligro y sintiéndose harto de batallar, dejó las armas.

Jorge Fox fue arrestado, encarcelado, arrastrado ante las cortes, y escoltado por hombres con armas muchas veces en todo el diario, pero él nunca les dijo ni una palabra acerca de que si ellos llevaban armas esto era malo.

Hubieron muchos soldados que se hicieron cuáqueros y se quedaron en el ejército. Muchos, como el mencionado anteriormente, después en su crecimiento cristiano, llegaron a ser incapaces de dañar a otras criaturas, y pidieron dejar la unidad o trabajo sin pelear. Esto es un asunto de conciencia individual, después que Dios ha cambiado y le ha enseñado a cada individuo.

William Penn había oído a Tomás Loe predicar varias veces antes de unirse a la sociedad. Mientras estaba en Irlanda, él escuchó a Loe predicar otra vez, y se unió; habiendo asistido a varias reuniones en Irlanda, un soldado fue a una de las reuniones de los cuáqueros y causó un gran disturbio, con lo cual William Penn fue a él, lo tomo del cuello, y lo hubiera tirado por las escaleras hacia abajo, si no fuera por la interferencia de un Amigo o dos quienes le pidieron a William que lo dejara, diciéndole que los Amigos eran personas pacíficas, y no querían que se hicieran disturbios. Esto es evidencia concreta de que los primeros cuáqueros no predicaron en contra de la guerra o por la paz externa, dejándolo a la consciencia individua.

Además, en el momento cuando él casi tiró al soldado por las escaleras en Irlanda, Penn todavía no había conocido a Jorge Fox. Cuando estaba recién convencido de la verdad, él fue a Fox y le preguntó si debería seguir usando su espada. Fox respondió: "úsala por mientras puedas." Después, al encontrarse con Penn sin la espada, Fox le dijo: "William, ¿dónde está tu espada?" "Oh," dijo Penn, "He tomado to consejo. La usé tanto tiempo como pude." Fox deliberadamente le había dejado a Cristo la decisión de cuándo decirle a Penn que dejara de usar su espada, lo cuál el dejó de hacer.

La carta de Fox al rey Carlos, la cual representa la base del actual Movimiento de protesta por la paz, que denuncia a los cuáqueros por haber alguna vez usado armas, se encuentra a continuación. Haga clic aquí para ir y leerla. Aquí Fox no estaba dándole un discurso al rey con respecto al uso de la fuerza (excepto en contra de los inocentes); él estaba explicando cómo el rey no tenía nada que temer con respecto a los cuáqueros y su uso de fuerza con armas. Note una línea clave, la cual es totalmente ignorada por aquellos que usan esta carta, citada fuera de contexto, como justificación por sus protestas por la paz:

"Este es un testimonio certero a todo el mundo de la verdad de nuestros corazones en este particular,
que como Dios persuade el corazón de todo hombre a creer, así ellos [también] lo pueden recibir."

Aquellos que intentan forzar a otros a dejar sus armas están tratando de tomar el lugar de Dios, quien debe cambiar el corazón del hombre gradualmente, paso a paso, hasta llegar al punto en el que él nunca podría golpear a otro hombre que lo abofeteara, mucho menos tomar armas en contra de cualquier persona creada en la imagen de Dios. Este cambio le permite al hombre amar a sus enemigos, lo cual es imposible para cualquier persona que no tenga un nuevo corazón y mente.

3) Esto está en armonía con la manera en la que Cristo reaccionó a los soldados con los que él entró en contacto también. Recuerde que el centurión romano, a quien los líderes judíos le pidieron a Cristo que ayudara, fue grandemente admirado por Cristo cuando dijo: "Os digo que ni aun en [todo] Israel he hallado tanta fe [como esta]." Eso está muy lejos de ser una crítica de su ocupación, la cual fue libremente revelada sin temor de reproche. Ciertamente Cristo no aprueba la guerra en general; pero Jorge Fox le dio permiso a los cuáqueros dueños de plantaciones para que se desempeñaran como centinelas con el fin de informar a las autoridades de las islas cuando las bandas de piratas se estaban acercando a la isla para saquearla, lo cual resultaba en una confrontación armada en contra de los invasores — una labor militar no combatiente. El punto es que así como los primeros cuáqueros no atacaron a los soldados ni a los militares, tampoco deberíamos hacerlo nosotros. A ellos incluso se les dio permiso para ayudar en una acción militar defensiva haciendo labores no combatientes.

4) El destacado Isaac Penington, uno de los primeros cuáqueros, escribió acerca de la Protección del inocente, (la principal función del gobierno), en donde él dijo:

"Yo no digo esto en contra de ningún magistrado o personas que se defienden a si mismas en contra de invasiones extranjeras, o de usar la espada para dominar a los violentos y malhechores dentro de sus fronteras, porque esto es lo que el estado presente de las cosas requiere o puede requerir, y una gran bendición asistirá a la espada donde es portada rectamente para ese fin, y su uso será honorable; y mientras haya necesidad de una espada, el Señor no permitirá que el gobierno, o esos gobernadores, deseen [carezcan] los instrumentos apropiados [espadas] para que ellos la manejen, para esperar en él, en su temor, tener el filo de ella [de la espada] dirigido correctamente." Isaac Penington -1661

(Penington, citado fuera de contexto, es otra justificación favorita para el Movimiento de protesta por la paz).

Los cuáqueros modernos han tergiversado la defensa original de los primeros cuáqueros con respecto a su negativa personal para cargar armas a una excusa para un ataque santo? en contra de aquellos que sí llevan armas, aparentemente cayendo ante la sabiduría del mundo que dice que la mejor defensa es una buena? ofensa.

Y tales tergiversaciones de la lógica siempre ocurren en pasos pequeños:

  1. Un individuo es convencido por Cristo, de modo que su consciencia no le permite llevar armas en contra de otros seres humanos, así como él debe dar la otra mejilla, en vez de vengarse cuando alguien lo golpea.
  2. El individuo comienza a decirle a otros que ellos tampoco deberían llevar armas, sin dejarle esa enseñanza a Cristo, ya que no está prohibido por las escrituras. En ningún lugar de las escrituras está prohibida la guerra — ya que a veces es necesaria para proteger al inocente.
  3. El grupo lo convierte en una regla para la iglesia.
  4. La iglesia comienza a decirle a aquellos que están fuera de la iglesia que la guerra es algo malo.
  5. La iglesia comienza a interferir en los asuntos de las fuerzas armadas, como parte de su declaración en contra de la guerra.

La verdadera religión es visitar a las viudas, los huérfanos, y mantenerse sin mancha en el mundo. Vaya al interior; haga paz en el interior al recibir completamente al Príncipe de paz quien le da una paz que sobrepasa todo entendimiento. Aprecie su tiempo; usted sólo tiene un tiempo limitado sobre la tierra. Busque la renovación del hombre interior hasta el punto de llegar a ser uno con Cristo y con Dios, con la mente de Cristo, y bajo su completo control.

De la carta de Jorge Fox número 359

Y manténganse alejados del espíritu inquieto, descontento y perturbado del mundo con respecto al gobierno: 
porque ustedes saben que siempre ha sido el camino de ustedes buscar el bien de todos, 
y vivir pacíficamente bajo el gobierno, 
y buscar su eterno bien, paz, 
y felicidad en el Señor Jesucristo, 
y poner nuestros sufrimientos inocentes ante ellos,
quienes han sufrido como corderos y ovejas, y no se resistieron, 
sino han "orado por aquellos que los persiguen, y los desprecian, y los odian," 
de acuerdo al mandato de Cristo. 

Jorge Fox

Si usted es perseguido como cristiano, obedeciendo las leyes de su país, será para la gloria de Él, y grande será su recompensa en el cielo. Usted puede tratar de razonar con autoridades opresivas del gobierno, pero no se le permite resistir el gobierno. El momento en que un grupo de cristianos llega a incluso discutir acerca de la resistencia a su gobierno o sus normas, su reunión habrá cruzado la línea de adoración a acción política, traicionando así el espíritu de amor dentro del cristianismo, que es estar en paz con todos los hombres, incluyendo los empleados y oficiales del gobierno.

A pesar de que a los cristianos se les manda a no envolverse con este mundo, el cual pasará para ellos, están bajo el mandato de “cuando vean que el día se acerca [del fin del mundo con un regreso personal de Cristo y su reino para ellos] , se congreguen, para que puedan animarse los unos a los otros a practicar amor y buenas obras.” Heb 10:23-25. Así como en el tiempo de los primeros cuáqueros, cuando se pasaba una ley prohibiendo que se reunieran más de cinco personas en otro lugar que no fuera la religión "aprobada por el estado", ya que la ley está en conflicto directo con un mandato de Dios, era desobedecida entonces y debe ser desobedecida ahora. Sin embargo, como hicieron los cuáqueros, las reuniones deben ser en un lugar regular que esté abierto a inspecciones; no secreto, escondido, ni bajo algún pretexto, como para reunirse a comer. Al ser abiertas, usted muestra que no tiene nada que esconder y declara que no tiene oposición a su gobierno. Si los oficiales del gobierno llegan al lugar, ore por ellos, deles la bienvenida, y apele a ellos, muéstreles su paz y amor por todos los hombres. A pesar de las persecuciones masivas, de esta manera los cuáqueros finalmente prevalecieron, y las persecuciones del gobierno finalmente se acabaron.

Ni tampoco pueden los cristianos contribuir a ninguna actividad religiosa que viole su consciencia, incluyendo una religión impuesta por el gobierno. Ni puede un cristiano "jurar" o hacer juramentos, (por ejemplo, en una corte para jurar "decir toda la verdad", lo cual implica que ellos normalmente mienten, lo cual es inadmisible para aquellos que están comprometidos continuamente con la verdad; ni tampoco pueden reclamar la ayuda de Dios, la tierra, la Biblia, su cabeza, o cualquier otra cosa por la cual se les pide que juren).

Y por supuesto, un cristiano verdadero ha sido cambiado tanto que él o ella no podría ni siquiera golpear a otra persona (la imagen de Dios), mucho menos tomar armas para pelear o matar. Sin embargo, si es reclutado por las fuerzas armadas, usted todavía puede servir de alguna manera que no sea violenta. El compromiso de paz de un verdadero cristiano le infunde una confianza al gobierno del cristiano que le permite ignorarlo, confiando en su compromiso por la paz y a nunca oponerse o resistir, no importa lo vulnerable que llegue a ser el gobierno.

Finalmente, un cristiano nunca podría aprobar o ignorar la persecución injusta de cualquier grupo de sus prójimos. El razonamiento se podría aplicar a proteger a los judíos en la Alemania nazi de ser deportados a los campos de concentración. Esas leyes que violan la consciencia humana universal, deben ser desobedecidas; pero incluso los gobiernos responsables no deben ser el blanco de derrocamiento o sedición por parte de los cristianos, o incluso protestas por los ciudadanos de sus países. Ruegos sí. Protestas organizadas, no.

Por tales negaciones e imposiciones en una consciencia cristiana, los cristianos a través de las edades han ido a la cárcel y sufrido tortura o incluso la muerte. Esto no significa que los cristianos deberían salir a las calles a protestar; sino más bien simplemente continuar reuniéndose, no contribuir a ninguna religión impuesta por el gobierno, rehusar jurar y rehusar llevar armas, no importa cuáles sean las consecuencias — incluso la muerte.

Y si un verdadero cristiano (no un hipócrita, que profesa a Cristo pero no posee a Cristo), siguiendo las órdenes de Cristo es herido por oficiales del gobierno, a ellos se les dice que los perdonen, y que no busquen venganza, porque si son heridos por su bondad, recibirán su recompensa en el cielo. 

Pero para aquellos que le hacen daño a su pueblo escogido y pacífico, ellos tendrán que responder al Creador de todo; la venganza es mía, dice el Señor. Es una cosa terrible hacerle mal a la niña de los ojos del Creador; es una cosa terrible "caer" en las manos del Dios viviente. Las personas responsables, si no la estructura del gobierno entero, serán destruidas. Si usted es un oficial del gobierno persiguiendo a los verdaderos seguidores de Cristo por no hacer nada más que reunirse para adorar, tenga cuidado, el brazo del Señor finalmente se estirará en contra de usted; ustedes se arrepentirán profundamente por su persecución de los inocentes, quienes aman a todos los hombres y no desean hacerle ningún daño al gobierno.

Del diario de Jorge Fox:

si todos los que se llaman cristianos caminaran en el espíritu de Cristo; para que por él quitaran el espíritu maligno y sus frutos, entonces, al no ser guiados por el espíritu malo, sino por el buen espíritu de Cristo, los frutos del buen espíritu aparecerían en todos. Porque como la gente es guiada por el buen espíritu de Cristo, éste los guía fuera del pecado y del mal, contra lo cual los defiende la espada del magistrado y eso sería un alivio para los magistrados. Pero a medida que la gente se aleja de este buen espíritu de Cristo, y sigue al espíritu maligno, que los lleva hacia el pecado y el mal; ese espíritu lleva al magistrado a muchos problemas, para ejecutar la ley sobre los pecadores y transgresores del buen espíritu. Ese espíritu, que aleja a la gente de toda clase de pecado y mal, es uno con el poder del magistrado, y con la ley recta. Porque la ley fue añadida a causa de la transgresión, y ese espíritu que quita de la transgresión debe ser uno con esa ley que está en contra de los transgresores. Así que ese espíritu que saca de la transgresión es el buen espíritu de Cristo, y es uno con los magistrados en el poder alto, y lo posee y a ellos también; pero ese espíritu que lleva hacia la transgresión es el espíritu malo, y está en contra de la ley, en contra de los magistrados, y les da mucho trabajo problemático. La manifestación del espíritu bueno es dada a todo hombre para que tome provecho de él; y ningún hombre puede tomar provecho en las cosas de Dios sino por medio del espíritu de Dios que lleva a negar todo el pecado y el mal. Se dice de Israel en Nehemías 9: "El Señor le dio su buen espíritu para instruirlos, sin embargo se rebelaron contra él." Si toda la gente obedeciera a esta manifestación del espíritu que Dios les ha dado para instruirlos, los llevaría a abandonar toda clase de pecado y mal, enemistad, odio, malicia, injusticia e impiedad, y los haría morir. Entonces en el espíritu de Cristo ellos tendrían comunión y unidad, lo cual es el vínculo de la paz; y entonces la paz y el amor, que son los frutos del buen espíritu, fluirán entre todos los que se llaman cristianos.

Aquí está una parte principal de la justificación actual del Movimiento de Protesta por la Paz, la carta de Jorge Fox para el rey Carlos.

Una declaración de la gente inocente de Dios, llamados los cuáqueros, en contra de toda la sedición, los conspiradores, y los luchadores en el mundo; para quitar el fundamento de los celos y las sospechas de los magistrados y la gente del reino con respecto a las guerras y las luchas.

Presentado al rey el día 21 del undécimo mes, de 1660.
Nuestro principio es, y nuestras prácticas siempre han sido hablar la paz y seguirla;
para seguir tras la justicia y el conocimiento de Dios;
buscando el bien y el bienestar, y haciendo aquello que tiende a la paz para todos.
Nosotros sabemos que las guerras y las luchas proceden de los deseos de los hombres, (como dice Santiago capítulo 4:1-3),
y el Señor nos ha redimido de estos deseos,
y así de la ocasión de la guerra.
La ocasión de la guerra y la guerra misma surgen de los deseos,
(en la cual los hombres envidiosos, que son amantes de sí mismos más que de Dios,
codician, matan, y desean tener las vidas o las propiedades de los hombres).
Nosotros negamos completamente todos los principios sangrientos y prácticas, como a nuestras propias cosas básicas,
con todas las guerras externas, las contiendas, y las luchas con armas externas para cualquier fin,
o bajo cualquier pretexto: éste es nuestro testimonio para todo el mundo.

Y si alguno pone objeciones y dice:
"Pero ahora ustedes dicen que no pueden pelear ni tomar ningún arma;
sin embargo si el espíritu los inspira, entonces ustedes cambiarán sus principios,
ustedes venderán su capa y comprarán una espada, y pelearán por el reino de Cristo."
A esto respondemos que
Cristo le dijo a Pedro: "Vuelve esa espada a su funda;"
aunque él había dicho antes que aquel que no tuviera espada podía vender su capa y comprarse una,
(para el cumplimiento de la ley y las escrituras), sin embargo después,
cuando le había pedido que la guardara, le dijo,
"los que tomen espada, a espada perecerán."
Y Cristo le dijo a Pilato: “¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre,
y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?"
Y esto pudo satisfacer a Pedro, después que él había guardado su espada,
cuando le dijo a él: "Aquel que la tomó, debe perecer por ella;"
lo cual nos satisface. Mateo 26:52-53.
En el Apocalipsis se dice: "Aquel que mata con la espada, debe morir con la espada;
y aquí está la fe y la paciencia de los santos."
De modo que el reino de Cristo no es de este mundo,
por lo tanto sus siervos no pelean, como él le dijo a Pilato, el magistrado que lo crucificó.
¿Y acaso no consideraron a Cristo como un sedicioso?
¿Y acaso no le oró a Dios para que los perdonara?"
Pero así es que estamos contados entre los transgresores,
y entre los luchadores, para que las escrituras sean cumplidas.
Porque el espíritu de Cristo, por el cual somos guiados, no cambia,
como para que unas veces nos mande a alejarnos de alguna cosa, como del mal, y otra para ir hacia él.
Ciertamente conocemos y testificamos al mundo,
que el espíritu de Cristo, que nos lleva hacia toda la verdad,
nunca nos llevará a luchar y hacer guerra en contra de ningún hombre con armas externas,
ni para el reino de Cristo ni para el reino de este mundo.
Primero, porque el reino de Cristo será exaltado por Dios, de acuerdo con su promesa,
y hará que crezca y florezca en la justicia,
"No con ejército, ni con fuerza (de la espada externa), sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos." Zacarías 4:6.
De modo que aquellos que usan cualquier arma para pelear por Cristo,
o para el establecimiento de su reino o gobierno,
su espíritu, principio, y práctica es lo que nosotros negamos.
Segundo,
Nosotros seriamente deseamos y esperamos,
que (por la palabra del poder de Dios, y su operación efectiva en los corazones de los hombres),
los reinos de este mundo se pueden convertir en los reinos del Señor, y de su Cristo;
y que él pueda gobernar y reinar en los hombres por su espíritu y verdad;
para que así todas las personas, de todas los diferentes juicios y profesiones,
puedan ser llevados al amor y la unidad con Dios, y los unos con los otros;
y que todos puedan llegar a testificar del cumplimiento de las palabras del profeta,
quien dijo: "No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra." Isaías 2:4. Miqueas 4:3.
De modo que nosotros, a quienes el Señor ha llamado a la obediencia de su verdad,
hemos negado las guerras y las luchas, y no podemos aprenderlas ya más.
Este es un testimonio seguro para todo el mundo de la verdad de nuestros corazones acerca de este asunto en particular,
que como Dios persuade el corazón de cada hombre para que crea, así lo puedan recibir.
Porque no hemos, como algunos otros, andado astutamente con fábulas inventadas,
ni jamás hemos negado en práctica aquello que hemos profesado en principio;
sino en sinceridad y verdad, y por la palabra de Dios,
hemos trabajado para ser manifestados a todos los hombres,
para que tanto nosotros como nuestros caminos sean testificados en los corazones de todos.
Y mientras que toda clase de males se han dicho falsamente de nosotros,
nosotros hablamos la simple verdad de nuestros corazones,
para quitar la ocasión de esa ofensa,
de modo que nosotros, siendo inocentes, no suframos por las ofensas de otros hombres,
ni seamos saqueados por la voluntad de los hombres por causa de aquello de lo cual nunca fuimos culpables;
pero en la rectitud de nuestros corazones nosotros podemos,
bajo el poder ordenado de Dios para el castigo de los que hacen el mal,
y para la alabanza de aquellos que hacen el bien,
vivir una vida pacífica en toda la bondad y la honestidad.
Porque aunque siempre hemos sufrido, y ahora sufrimos más abundantemente,
sin embargo sabemos que es por causa de la justicia:
"Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia,
que con sencillez y sinceridad de Dios,
no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios,
nos hemos conducido en el mundo." 2 Corintios 1:2.
que para nosotros es un testimonio para convencer a nuestros enemigos.
Porque esto podemos decirle a todo el mundo, que no le hemos hecho mal a ningún hombre,
no hemos usado fuerza ni violencia en contra de ningún hombre,
no hemos sido hallados en ningún complot, ni somos culpables de sedición.
Cuando nos han ofendido no hemos buscado venganza por nosotros mismos;
no hemos puesto resistencia en contra de la autoridad;
sino que cuando no podíamos obedecer por causa de la conciencia,
hemos sufrido más que ningún otro pueblo en la nación.
Hemos sido contados como ovejas para el matadero,
perseguidos y despreciados, golpeados, apedreados, heridos,
puestos en el cepo, azotados, encarcelados, arrastrados fuera de las sinagogas,
echados en los calabozos y las ruidosas prisiones,
donde muchos han muerto encadenados, alejados de nuestros amigos,
negados del necesario sustento por muchos días,
junto con otras crueldades similares.
Y la causa de todos nuestros sufrimientos no es ningún mal,
sino por cosas relacionadas con la adoración de nuestro Dios, y en la obediencia a sus requerimientos.
Y por esta causa nosotros entregaremos libremente nuestros cuerpos como un sacrificio,
en vez de desobedecer al Señor;
sabiendo, así como el Señor nos ha mantenido en la inocencia,
él defenderá nuestra causa cuando no haya nadie en la tierra para defenderla.
De modo que nosotros, en obediencia a la verdad, no amamos nuestras vidas hasta la muerte,
para que nosotros podamos hacer su voluntad, y no ofendamos a nadie en nuestra generación,
sino buscamos el bien y la paz de todos los hombres.
Aquel que nos mandó a que "No juráramos en ninguna manera;" Mateo 5:34.
también nos mandó: "No matarás." Mateo 5:21.
De modo que no podemos matar a los hombres, ni jurar por o en contra de ellos.
Esto es tanto nuestro principio y nuestra práctica, y lo ha sido desde el comienzo;
de modo que si sufrimos, si somos sospechosos de tomar armas o hacer guerra en contra de alguien,
no tiene ningún fundamento en nosotros;
porque ni está, ni nunca ha estado en nuestros corazones, desde que poseímos la verdad de Dios;
ni nunca lo haremos,
porque es contrario al espíritu de Cristo, su doctrina, y la práctica de sus apóstoles;
aún contrario a aquel por quien sufrimos y soportamos todas las cosas.
Y aunque los hombres vinieren en contra de nosotros con palos, tablas,
espadas desenvainadas, pistolas montadas, y nos golpean, nos cortan y nos abusan;
nosotros nunca los resistimos, sino que les ofrecemos nuestro cabello, nuestras espaldas y nuestras mejillas.
No es un honor para la masculinidad ni la nobleza el correr detrás de la gente inofensiva,
que no levantan las manos con armas en contra de ellos.
Por lo tanto, consideren estas cosas, ustedes hombres de entendimiento;
porque los conspiradores, los que levantan insurrecciones, los tumultuosos, y los luchadores,
corriendo con espadas, palos, tablas y pistolas, unos en contra de otros;
nosotros decimos, estos son del mundo, y tienen su fundamento en este mundo injusto,
alejados del fundamento en el cual el Cordero ha sido inmolado;
y este Cordero nos ha redimido de este mundo injusto;
nosotros no somos de este mundo, sino que somos herederos del mundo que no tiene fin,
un reino donde no entra nada corruptible.
Nuestras armas son espirituales, no carnales,
sin embargo son poderosas por medio de Dios para derribar las fortalezas del pecado y Satanás,
quien es el autor de las guerras, las luchas, los asesinatos, y las conspiraciones.
Nuestras espadas son martilladas para hacer azadones,
y las lanzas las convierten en hoces, como fue profetizado en Miqueas 4:3.
Por lo tanto ya no podemos aprender a hacer guerra,
ni nos podemos levantar en contra de ninguna nación o reino con armas externas,
aunque ustedes nos han contado junto con los transgresores y conspiradores.
El Señor conoce nuestra inocencia en este asunto,
y defenderá nuestra causa con toda la gente sobre la tierra en el día de su juicio,
cuando todos los hombres recibirán un galardón de acuerdo con sus obras.
Por lo tanto les advertimos en amor para el bien de sus almas,
que no ofendan al inocente, ni a las criaturas en Cristo,
los cuales él tiene en su mano, y los cuida como la niña de sus ojos;
ni destruyan la herencia de Dios,
ni apunten sus espadas en contra de aquellos para los cuales la ley no fue hecha, es decir, los justos;
sino a los pecadores y transgresores, para mantenerlos abajo.

Porque ellos no son pacificadores ni aman a sus enemigos,
ni pueden vencer el mal con el bien,
quienes ofenden a aquellos que son amigos de ustedes y de todos los hombres,
y desean el bien para ustedes y para toda la gente sobre la tierra.
Si ustedes nos oprimen como ellos oprimieron a los hijos de Israel en Egipto,
si ustedes nos oprimen como ellos lo hicieron con Cristo cuando nació,
y como ellos lo hicieron con los cristianos en los tiempos antiguos,
nosotros podemos decir: "Que el Señor los perdone;"
y dejamos que el Señor se encargue de ustedes, y no nos vengamos.
Si ustedes dicen como el concilio le dijo a Pedro y Juan,
"Ustedes no deben hablar ya más en ese nombre,"
y si ustedes nos tratan como ellos trataron a los tres muchachos de los que se habla en Daniel,
Dios es el mismo que siempre ha sido, que vive por siempre y para siempre,
quien tiene a los inocentes en sus brazos.
¡Oh amigos! No ofendan al Señor ni a sus pequeños, ni aflijan a su pueblo;
sino consideren y sean moderados.
No corran apresuradamente hacia las cosas, sino que tengan en mente y consideren la misericordia, la justicia y el juicio;
éste es el camino para que ustedes prosperen y obtengan el favor del Señor.
Nuestras reuniones fueron clausuradas y dispersadas en los días de Oliverio,
bajo el pretexto de que nosotros conspirábamos en contra de él;
en los días del Comité de Seguridad,
éramos considerados como conspiradores para traer al rey Carlos;
y ahora nuestras pacíficas reuniones son consideradas sediciosas.
¡Oh! que los hombres perdieran la razón, y fueran en contra de sus propias conciencias;
sabiendo que nosotros hemos sufrido todas las cosas, y hemos sido considerados como conspiradores todo este tiempo,
aunque siempre hemos declarado en contra de ellos tanto por palabra como por escrito,
y estamos libres de tales acusaciones.
Aunque hemos sufrido todo este tiempo,
porque no queríamos tomar las armas carnales para luchar contra nadie,
y así somos atacados porque somos corderos inocentes de Cristo,
y no podemos vengarnos.
Estas cosas son puestas en sus corazones para que las consideren;
porque nosotros estamos fuera de todas esas cosas en la paciencia de los santos,
y sabemos que Cristo dijo: "Aquel que toma la espada, debe perecer por ella."
Mateo 26:52 y Apocalipsis 13:10.
Esto es declarado por el pueblo que se llaman los cuáqueros,
para satisfacer al rey y su concilio,
y todos los que tengan celos en contra de nosotros,
para que toda ocasión de sospecha pueda ser quitada, y nuestra inocencia sea probada.

Post data - Aunque somos contados entre los transgresores,
y hemos sido entregados a los hombres groseros y despiadados,
quienes dispersan nuestras reuniones,
en las cuales nos edificábamos los unos a los otros en la santa fe,
y orábamos juntos al Señor que vive para siempre,
sin embargo él es nuestro defensor en este día.
El Señor dijo: "Aquellos que temieron su nombre hablaban juntos frecuentemente,"
como en Malaquías; quienes eran sus joyas.
Por esta causa, y no por hacer ningún mal, somos echados en hoyos, calabozos,
correccionales, prisiones, (no perdonando a viejos ni a jóvenes, ni hombres ni mujeres),
y acechados ante la vista de todas las naciones, bajo el pretexto de que éramos sediciosos,
para que toda la gente grosera corra sobre nosotros para tomar posesión;
por lo cual decimos, que el Señor perdone a los que nos han tratado así;
quien permite y permitirá que suframos;
y nunca levantaremos las manos en contra de ningún hombre que nos use de esta manera;
pero que el Señor tenga misericordia de ellos, para que ellos puedan considerar lo que han hecho.
Porque ¿cómo es posible que ellos nos compensen por el daño que nos han hecho?
Quienes ante todas las naciones nos han hecho ver como sediciosos y conspiradores,
quienes nunca fuimos conspiradores en contra de ningún poder u hombre sobre la tierra,
ya que conocíamos la vida y el poder de Jesucristo manifestado en nosotros,
quien nos ha redimido del mundo y las obras de la oscuridad, y los conspiradores que están en él,
por lo cual sabemos cual es la elección antes que el mundo comenzara.
De modo que decimos, el Señor tenga misericordia de nuestros enemigos,
y los perdone por lo que ellos nos han hecho.
¡Oh! hagan como quisieran que se hiciera con ustedes; traten a todos los hombres como ustedes quisieran que ellos los trataran a ustedes;
porque esto es la ley y los profetas.
Todas las conspiraciones, insurrecciones, y reuniones desordenadas, nosotros negamos,
porque sabemos que son del diablo, el asesino;
sobre quien en Cristo, quien existía antes que ellos, hemos triunfado.
Y negamos todas las guerras y las luchas con armas carnales, porque tenemos la espada del espíritu;
y todos los que nos ofenden, los dejamos al Señor.
Esto es para probar nuestra inocencia de esa acusación hecha a nosotros, "de que somos sediciosos o conspiradores."

Añadido en la reimpresión.

Cortés lector, éste era nuestro testimonio más de veinte años atrás, y desde entonces no hemos sido hallados actuando contrario a él, y nunca lo seremos; porque la verdad que es nuestra guía no cambia. Ahora esto es reimpreso para los hombres de esta generación, muchos de los cuales eran niños en ese entonces, y es el testimonio seguro en contra de todas las conspiraciones y las luchas con armas carnales. Y si alguno, al separarse de la verdad, hace esto, éste es nuestro testimonio en la verdad en contra de ellos, y estará sobre ellos, y la verdad estará lejos de ellos.


El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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