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Lucas 1:77

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 77 para dar a su pueblo conocimiento de salvación por medio de la liberación de la esclavitud de sus pecados;4

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4 para dar a su pueblo conocimiento de salvación por medio de la liberación de la esclavitud de sus pecados. El original griego para liberación de la esclavitud del pecado se podría traducir como liberación de la esclavitud, perdón, o remisión, del pecado. Liberación de la esclavitud del pecado es mucho más exacta, y describe perfectamente la purificación necesaria para evitar ser excluido del cielo. La limpieza de la Palabra, la limpieza de la Luz, ambas son alcanzadas al esperar al Señor, escuchando, oyendo, velando, y obedeciendo — tal limpieza es una liberación de la esclavitud del pecado. Pero las pobres almas, que estaban tratando de traducir la Biblia, una liberación de la esclavitud del pecado. Pero las pobres almas, que estaban tratando de traducir la Biblia, no habían experimentado la liberación de la esclavitud del pecado dentro de sí mismos, y así obviamente escogieron enfatizar el perdón en cambio. Sin embargo la liberación del cautiverio de la cárcel, de la opresión, es lo que Cristo dijo que vino a hacer:

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a proclamar libertad a los cautivos [del pecado] y vista a los ciegos, para liberar aquellos que están oprimidos [esclavos del pecado], Lucas 4:18

El Espíritu del Señor Jehovah está sobre mí, porque me ha ungido Jehovah. Me ha enviado para anunciar buenas nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y a los prisioneros [en esclavitud del pecado] apertura de la cárcel, Isa 61:1-2

y para qué Pablo dijo que Jesús lo había enviado a los gentiles:

para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados, una liberación de la esclavitud del pecado y una herencia entre los santificados y purificados por la fe en mi. Hechos 26:18

Claramente el perdón no es liberación, recuperación, sanamiento, el abrir la cárcel, la liberación, alejarse del poder de Satanás, — mientras liberación de la esclavitud del pecado describe todos exactamente. A menos que Él lo limpie, su corazón está contaminado con el pecado.

Si usted tiene dificultad al creer que su pecado es una servidumbre o esclavitud, entonces considere lo que el Señor y Pablo dijeron acerca de esto:

Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34

¿No sabéis que a quien os rindáis para obedecerle como esclavos, sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia? Rom 6:16

El perdón explicado:

Entonces, ¿qué hay del perdón? ¿Son todos sus pecados perdonados por Jesús? Al comienzo, si usted se aleja del pecado lo mejor que pueda, esas cosas que tienen remordimiento por haber hecho y ha dejado de hacer son perdonadas.

Odie sus malos pensamientos, las palabras profanas, y la esclavitud a sus placeres; éstos son sus enemigos. Al principio, usted no puede hacer que su mente deje de pecar completamente porque su mente es carnal y la mente carnal es enemistad contra Dios, (esta mente es destruida en la cruz y reemplazada con la mente de Cristo). Al principio, usted no puede controlar completamente su lengua para que no peque (este control total viene de la perfección). Sin embargo, usted puede controlar sus pies y sus manos; y usted puede aprender a controlar sus ojos, al practicar apartar la mirada de lo que le tienta. El temor de Dios es apartarse del mal. Si no deja de pecar, estirando sus manos para cometer el mal, y corriendo al mal con los pies, usted no está buscando sinceramente a Dios — no se ha arrepentido de lo básico que está bajo su control. Para apartarse de la maldad con lo mejor de su capacidad es un requisito previo para buscar sinceramente a Dios y su salvación. La obediencia a lo que usted entiende, y lo que es capaz de hacer, lleva a la justicia. Si usted peca deliberadamente, cuando podría haber optado por no hacerlo, entonces usted está traicionando su búsqueda sincera de Dios; y usted puede esperar recibir poco o nada de ayuda, hasta que muestre una verdadera intención de apartarse del mal del cual usted puede apartarse. Dedíquese a librarse de sus pecados de una vez y para siempre, por medio de la gracia de Dios que le salvará completamente de sus pecados.

De la Palabra del Señor en el interior: "Aléjate del mal lo mejor que puedas y pon tu vista en el cielo." Entonces, a medida que espera en Dios, el Señor ordenará su arrepentimiento adicional y le mostrará más de cuáles son sus pecados. A menos que usted esté de acuerdo* con los cargos de Dios por sus pecados y después los abandone, (se arrepienta, y los deje de hacer), no hay perdón. "Si no negamos nuestros pecados, [cuando él nos reprende], él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia; y la sangre de su Hijo Cristo Jesús nos limpia de todo pecado". 1 Juan 1:7,9; y ¡Si os arrepentís con mi reprensión: he aquí, derramaré mi espíritu sobre vosotros, os haré conocer mis palabras! Pro 1:23; y Jesús nos dijo que teníamos que arrepentirnos. Entonces, los prerequisitos del "perdón" de Dios son: 1) remordimiento* por su pecado, y 2) un arrepentimiento o abandono de ellos. Por lo tanto, si no se abandona el pecado (no hay arrepentimiento, no hay cambio de comportamiento) — ¡entonces no hay perdón!! De la Palabra del Señor en el interior: "Jesús no murió para que tú puedas continuar pecando. Si todavía estás pecando, tú perteneces al pecado y no a mí. A sus pies—sólo entonces yo perdonaré y disculparé —ven, como un niño.

* Tener remordimiento no es confesar. De la Palabra del Señor en el interior: "Mis verdaderos amigos no se preocupan del confesional; no tomes tiempo cuando recibas una visión clara." Cuando la luz le muestre claramente alguna práctica o deseo en su corazón, usted puede pensar que necesita comenzar a disculparse o a confesar el pecado que se le ha mostrado; pero eso sólo lo alejará de la luz e inhibirá su progreso. Es suficiente que usted no niegue que lo que ve es verdad, y el Señor sabe que usted cree que lo que él le está mostrando es cierto sin que usted tome tiempo para confesar; él notará su remordimiento sin que se forme ni un sólo pensamiento en palabras.

Sí, Jesús murió por sus pecados; él murió por los pecados de todo el mundo. Él murió para que usted pueda estar reconciliado con Dios, pero para estar reconciliado con Dios usted tiene que llegar a estar libre de todo pecado, ser puro, y ser santo; y a menos que usted vaya a Jesús para sentarse en humilde silencio a medida que usted espera en Él, escuchando y velando, usted ni siquiera estará consciente de muchas cosas que usted hace que son pecado y deben ser dejadas. Esta acción de sentarse y esperar en Él para que Él le hable a usted es parte de llevar su cruz, y cuando usted obedece lo que él le ordena a cesar de hacer, usted está negando su propia voluntad y siguiendo a Jesús; esta es la cruz interna de la negación propia. Si usted no le cree a Él o lo que Él le muestra que es pecado, usted no es perdonado. Si usted le cree a Jesús y se arrepiente, usted obtiene el poder para cambiar con su mejor esfuerzo; y el deseo por ese pecado se desvanecerá hasta llegar a ser nada con el tiempo. Sin embargo, si usted entonces deliberadamente vuelve a cometer ese pecado otra vez, usted no es perdonado; y será mucho más difícil arrepentirse de ese pecado la segunda vez.

La doctrina del cristianismo con respecto a la falsa gracia ha fomentado el perdón imaginario sin arrepentimiento y entonces estas distorsiones hechas por el hombre alientan una repetición continua del pecado deliberado en sus miembros, lo cual resulta en su gran destrucción. El Señor describe esta repetición del pecado — sacramentos, pecado otra vez — sacramentos otra vez,...... como una conflagración: un gran fuego o gran destrucción. De la Palabra del Señor en el interior:

Las iglesias han llegado a ser el campo de batalla para la simiente de Dios. Este pecado deliberado, perdón, pecado deliberado, perdón, .... crucifica al Hijo de Dios dentro de ellos. Sin embargo, antes de que ellos han destruido su conciencia a través del pecado repetido, ellos todavía pueden oír y posiblemente estar motivados a renovar sus esfuerzos para ejercitar su fe; pero por cada acto de desobediencia que ellos cometen, después de estar convencidos de algún pecado en particular en la luz, ellos deben primero efectuar el mismo número de actos de obediencia antes que ese pecado sea quitado de sus corazones. De la Palabra del Señor en el interior: "Cuando la luz te muestra algo que debes hacer, todo acto de desobediencia debe ser quitado por un acto de obediencia. Cualquier cosa que tú superes y después vuelvas a ello, es mucho más difícil de superar la segunda vez."

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