La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Juan 10:10

Mostrar el Capítulo y las notas   

 10 El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengáis vida y para que la tengáis en abundancia [en una forma superior].1 [La vida, de la cual él habló, es la vida de Dios, el Espíritu de Cristo, que es la luz. Cada hombre que viene al mundo tiene una medida pequeńa de la luz en su interior, encadenada por la oscuridad. Cristo vino a mostrarle al hombre cómo aumentar la vida o luz hasta la abundancia, para que el hombre ya no camine en la ciega oscuridad de su propia voluntad, sino que camine en la luz para llegar a ser hijo de la luz, realizando obras dirigidas por Dios para la gloria de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "La obediencia lleva a la restauración de la vida. He venido para que tengáis vida, la vida superior de Dios."]

Juan 6:63

Mostrar el Capítulo y las notas   

 63 El Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida.6 [Jesús es el pan de vida: la vida de Dios. De la Palabra del Seńor en el interior: "Las palabras que yo les hablo imparten vida; el Espíritu da la vida con cada palabra que es oída." Para adquirir más de Jesús, (la vida), usted debe estar en silencio, esperarlo a Él, oír, escuchar las palabras que él le habla a usted, y obedecer lo que él le manda. Sus palabras que él nos habla nos imparten la vida de Dios y están implantadas en nuestros corazones; y debido a que Jesús es la vida de Dios, sus palabras habladas forman a Jesús dentro de nosotros, hasta que finalmente él es resucitado en nosotros para llegar a ser nuestro verdadero Seńor, gobernando nuestros pensamientos, palabras y obras. De la Palabra del Señor en el interior: "Cristo es en realidad resucitado en cada persona que viene de Él y le obedece repetidamente. Con persistente y fiel obediencia, usted también será resucitado."]

Juan 8:12

Mostrar el Capítulo y las notas   

 12 Jesús les habló otra vez a los fariseos diciendo: --Yo soy la luz del mundo [de cada hombre]. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.2 [La Luz (Cristo) es dada a cada hombre que viene al mundo, Juan 1:9, para que por medio de la Luz, todos los hombres puedan creer, Juan 1:7; y al permanecer en la Luz y obedecer la Luz, recibir la salvación para llegar a ser un hijo de la luz, un hijo de Dios. Seguir a Jesús es obedecer lo que Él le muestra y le dice a usted por medio de la revelación. Si usted no guarda ni obedece las palabras que le oye a Cristo hablarle a usted, esas palabras serán su juez cuando usted muera. Juan 12:47-48. De la Palabra del Señor en el interior: "La obediencia lleva a la restauración de la vida."]

2 Corintios 3:6

Mostrar el Capítulo y las notas   

 6 Él mismo nos capacitó como ministros del nuevo pacto, no de la letra [la Biblia], sino del Espíritu. Porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica [da vida].1 [La letra es las escrituras. Poco a poco cada palabra hablada de Él que usted oye está implantada en su corazón y le imparte la vida de Dios haciéndolo un poco más puro.]

Santiago 1:21

Mostrar el Capítulo y las notas   

 21 Por lo tanto, desechando toda suciedad y residuo de maldad, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.3 [Si usted humildemente cree y obedece las palabras que usted le oye a Cristo hablarle, ellas son implantadas en su corazón, haciendo cumplir las escrituras: pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las inscribiré (un entendimiento interno). Heb 10:16. De la Palabra del Seńor en el interior: "Tú debes obedecer toda ley que el Espíritu establezca."]

1 Juan 5:12

Mostrar el Capítulo y las notas   

 12 El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. [Debido a la caída de Adán, todos estamos muertos a la vida de Dios, Gen 2:17,3:24, habiendo perdido el acceso a comer del árbol de la vida. La vida a la que esto hace referencia es la vida de Dios, que se recibe cuando uno es liberado de todo pecado, trasladado al reino de los cielos, y entra en unión con Dios y Cristo. Tener la vida es tener a Cristo, quien es la vida; y es ser restaurados a la imagen espiritual de Dios en verdadera justicia y santidad. Tener la vida es estar en el reino comiendo del árbol de la vida otra vez. De la Palabra del Seńor en el interior: "La nueva vida es tan radicalmente diferente como un hombre que ha vivido en un subterráneo toda su vida, que repentinamente sale a la superficie para ver el sol, el cielo, las plantas, los animales, el viento, las estrellas."]

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.