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1 Juan 5:8

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 8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.3 [Los tres testigos son: Primero, el espíritu que da testimonio en la tierra, que los hace morir, que los circuncida, que los lleva a toda verdad; Segundo, ellos llegan a conocer el agua que es un testigo en la tierra; por la cual ellos son lavados, sus mentes, sus almas, sus espíritus, y en sus cuerpos, con esta agua pura. El tercer testigo es su sangre, con la cual los corazones de las personas son rociados, y sus conciencias son rociadas con la sangre de Jesús, y por medio de esta sangre ellos son santificados, ellos son limpiados de todas sus obras muertas, para servir al Dios viviente. (Las obras muertas son realizadas por decisión de la mente carnal y la voluntad del hombre. Las obras de fe obediente a las órdenes de Dios no son obras muertas.) De la Palabra del Señor en el interior: "Los tres testigos: estos tres deben ser manifestados claramente; los ojos deben germinar. Cuando tú eres limpiado de las obras muertas, eres liberado de servir a la iniquidad para servir a Dios. Todo hombre debe experimentar ser esclavo de Dios. Tú debes someterte continuamente. Él debe hacer todas las cosas."]

Efesios 5:25-27

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 25 Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella,

 26 para santificarla y purificarla [la iglesia de creyentes] en el lavamiento del agua con la palabra,3 [Este es uno de los versículos que es crucial que se entienda. El original griego para palabra en este versículo es logon <3056> que en inglés significa: 1) de un discurso; 1a) una palabra, pronunciada por una voz viviente, que encarna un concepto o idea; 1b) lo que alguien ha dicho. Oír a alguien leer las palabras de la Biblia no resulta en ninguna limpieza o santificación; pero las palabras que Cristo le habla a usted tienen como resultado su limpieza. Ahora vosotros estaréis limpios por la palabra que os he hablado, Juan 15:3; y Pedro le dijo: ¡Jamás me lavarás los pies! Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Juan 13:8.]

 27 para presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta.

Hebreos 10:22

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 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.2 [Esta agua no es el agua del bautismo de Juan. Esta agua es el agua del cielo, el agua de la Palabra, uno de los tres testigos en la tierra; por la cual ellos son lavados — sus mentes, sus almas, sus espíritus, y en sus cuerpos, con esta agua pura y celestial. El tercer testigo en la tierra, la sangre de Jesús, es rociada en sus corazónes y conciencias; por la cual ellos son santificados, y ellos son limpiados de todas sus obras muertas, para servir al Dios viviente, y para ya no servir sus obras muertas. Estos son eventos que usted debe ver, sentir y experimentar para que usted pueda ser un verdadero creyente en el Hijo de Dios.]

Salmos 119:9

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 9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Al hacer caso y velar por tu palabra.1 [Uno no vela por las escrituras, pero uno sí escucha y vela por la palabra del Señor dentro de su corazón para hablar y/o proveer una visión con perfectamente claro entendimiento. Leer las escrituras no lo limpia; pero cuando usted se sienta en humilde silencio y espera al Señor, escuchando y velando por su palabra, cada palabra que usted oye lo limpia un poco más porque cada palabra que Él le habla a usted le imparte la vida de Dios a medida que es implantada en su corazón.]

Salmos 51:2,7,10

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 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

 7 Quita mi pecado con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.2

 10 Crea en mí, oh Dios, un corazón puro y renueva un espíritu recto dentro de mí. 3

Isaías 1:16

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 16 "Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras acciones de delante de mis ojos. Dejad de hacer el mal.

Juan 15:3,13:8

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 3 Ahora vosotros estaréis limpios por la palabra que os he hablado.1 [Aquellas palabras que usted oye que el Señor le habla a usted son Espíritu y dan vida; esas palabras habladas que usted oye están implantadas en su corazón, limpiándolo un poco más. De la Palabra del Señor en el interior: "Así como los apóstoles, tú también debes ser limpiado. Sólo aquellos que quieren ser limpios pueden oír. Sólo me alcanzan aquellos que tienen un corazón penitente. El Espíritu da la vida con cada palabra que es oída. Escucha y vive."]

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 8 Pedro le dijo: --¡Jamás me lavarás los pies! Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tienes parte conmigo.1

Apocalipsis 7:14

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 14 Y yo le dije: --Señor mío, tú lo sabes. Y él me dijo: --Éstos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus ropas y los han emblanquecido en la sangre del Cordero.3

Malaquías 3:2-3

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 2 ¿Quién podrá resistir el día de su venida? o ¿quién podrá mantenerse en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador y como lejía de lavanderos.

 3 Él se sentará para afinar y purificar la plata, porque purificará a los hijos de Leví [sacerdotes]. Los afinará como a oro y como a plata, y ofrecerán a Jehovah ofrenda en justicia.

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