La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
1 Corintios 9:27

Mostrar el Capítulo y las notas   

 27 Más bien, pongo mi cuerpo bajo disciplina y lo hago obedecer; no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo venga a ser descalificado.3 [Aquí Pablo desacredita completamente la doctrina falsa de los bautistas: "una vez salvo siempre salvo."]

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

3 Pongo mi cuerpo bajo disciplina y lo hago obedecer; no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo venga a ser descalificado. ¡Tome nota! Pablo, quien predicó el evangelio con palabras proveídas por el Espíritu, quien veló por estos mismos corintios en el Espíritu, quien tenía poderes para sanar, tenía temor que de pudiera ser descalificado si él caía en el pecado en su cuerpo.

Hay dos pasos en la perfección a través de la gracia de Cristo: 1ero) ser levantado hacia la perfección de Adán y Eva en el paraíso, pero todavía con la capacidad de caer en la tentación, y 2do) ser levantado hacia la unión con Cristo Jesús, una perfección eterna, que es incapaz de caer en el pecado o la tentación. Estaban Crisp, otro cuáquero eminente de los primeros años, escribe más acerca de estos dos pasos a la perfección:

Porque ya sabéis que mientras la vasija está llena de ira, envidia, o con injusticia de cualquier tipo, los tales todavía no son aptos para que la gloria de Dios brille en ellos. Cuando esto sea quitado por medio del juicio; y Sión sea liberada de la opresión , entonces la criatura vuelve a Dios como un vaso puro en la justicia que existía antes de la caída. Así que un hombre o una mujer pueden llegar al estado en el que Adán se encontraba antes de caer, que era sin pecado. Contra los tales no se pronuncia el juicio de Dios, sino que tienen paz con Dios, y comunión en lo que es puro, antes que existieran el pecado y la transgresión. Los que vienen a este estado, puede ser atrapados otra vez; al igual que Eva, y si no velan, pueden ser atrapados otra vez; pero si son fieles al poder que los redimió del pecado, y en el poder resisten la tentación, entonces tales reciben el sello de la vida eterna en Cristo Jesús, quien nunca cayó, a pesar de que fue tentado, y así llegan a un establecimiento en aquel que nunca cambia.

Cuando Pablo escribió esta carta a los corintios, él evidentemente todavía no había alcanzado el segundo estado de perfección, que incluye estar protegido del pecado, como él después lo describió: Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí.3 Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gál 2:20.

_______________________________________