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1 Juan 2:16

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 16 porque todo lo que hay en el mundo--los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la soberbia jactancioso de la vida (o sus posesiones) — no proviene del Padre, sino que existen por causa del mundo. [Porque lo que su carne y ojos desean, y el orgullo en su vida, no vienen del Creador, sino vienen del sistema del mundo, gobernado por el dios de este mundo, Satanás. Cualquier cosa que usted codicie es idolatría. Los deseos (lujurias) de la carne y de los ojos son codicia, la cual ni siquiera debe ser nombrada entre los cristianos, Efe 5:3,5; y antes de la quiebra está el orgullo; y antes de la caída, la altivez de espíritu. Pro 6:18. De la Palabra del Señor en el interior: "El orgullo podría ser decir cuánto pagaste por algo. Por lo tanto arrepiéntete de esta necedad."]

Gálatas 5:16-17

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 16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y así jamás satisfaceréis los malos deseos de la carne.

 17 Porque la carne desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente, así usted no puede hacer las cosas que desea hacer. [La carne, con sus deseos y orgullo, combate contra su alma, el Espíritu de Dios, y la ley interna de Dios en su corazón. Esta guerra debe ser ganada por usted para obtener victoria, para vencer el pecado, el mundo, y el diablo — para que usted alcance libertad del pecado y salvación. Esto sólo puede ocurrir si usted no hace las cosas que desea hacer; usted debe crucificar su lujuria y deseos carnales para después ser guiado por Dios en pensamientos, palabras, y acciones. Usted debe ser guiado por el Espíritu, siguiéndolo a Él, lo cual es hacer Su voluntad, no la de usted; el hombre de la carne, su mente carnal y su voluntad, deben morir en la cruz interna de la negación propia.]

2 Pedro 2:10

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 10 ­Y especialmente a aquellos que andan tras las pervertidas pasiones de la carne, y desprecian toda autoridad! Estos atrevidos y arrogantes no temen maldecir a las potestades superiores [celestiales],

1 Pedro 2:11,4:2

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 11 Amados, yo os exhorto como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma.4 ["Huye, pues, de las pasiones juveniles y aspira y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz.." 2 Tim 2:22. "Huid de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo." 1 Cor 6:18 De la Palabra del Señor en el interior: " Los deseos más grandes son de la carne. El fracaso del hombre —la inmoralidad sexual. El hombre debe aprender a controlar su cuerpo. Restringirse del pecado no es suficiente; la salvación es ser liberado de aun el deseo por tus pecados. Se nos debe mostrar el alcance de nuestros deseos sexuales. Sólo un corazón que está purgado del pecado es aceptable para Dios. Hay una guerra que usted debe ganar: el pecado debe ser vencido; las pasiones carnales combaten contra tu alma. Jorge Fox escribió: "El espíritu de Dios es apenado, irritado, y apagado con aquello que lleva a la esclavitud carnal; y aquello que batalla contra el espíritu de Dios debe ser mortificado por el espíritu; porque la carne tiene deseos contra el espíritu, y el espíritu contra la carne, y éstos son contrarios el uno al otro. La carne quisiera su libertad, y el espíritu quisiera su libertad; pero el espíritu tiene su libertad, y la carne no." ]

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 2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino [vivir] a la voluntad de Dios.1

2 Timoteo 2:22

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 22 Huye, pues, de las pasiones juveniles y aspira y sigue la justicia [rectitud], la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor. [La justicia [rectitud] debe ser buscada, seguida y aspirada. Nosotros debemos buscar su justicia [rectitud] como la prioridad más importante de nuestra vida. Mat 6:33. Nosotros debemos esperar pacientemente, por fe, mediante el Espíritu, la esperanza de justicia [rectitud], Gál 5:5. Nuestra obediencia a lo que oímos que el Señor nos habla nos lleva a la justicia [rectitud]. Rom 6:16. Pablo habla de una comunión con otros quienes tienen un corazón puro. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios, Mat 5:8; Porque el Dios que dijo: "La luz resplandecerá de las tinieblas" es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para dar la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. 2 Cor 4:6.]

Romanos 8:11-13,13:14

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 11 Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también ha restaurado la vida en vuestros cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en vosotros. [Después que nuestra naturaleza carnal y pecaminosa ha sido destruida por el Espíritu, lo cual resulta en que el cuerpo está muerto a sus deseos y pasiones, el Señor es resucitado en nosotros para ser nuestro verdadero Señor de modo que nosotros somos una nueva criatura en nueva vida con la justicia imputada de Cristo. En este versículo el tiempo del verbo ha restaurado la vida no fue especificado en el original griego; por lo tanto los traductores de Babilonia para todas las Biblias tradujeron "también restauró la vida en sus cuerpos mortales" a "restaurará la vida en sus cuerpos mortales," pero su cuerpo no puede estar muerto a menos que el Señor también haya restaurado la vida en su cuerpo por medio de su Espíritu. Los traductores cometieron este error porque sus doctrinas sólo definen el cielo después que el hombre ha muerto físicamente y ha dejado este mundo; ellos no creen que el hombre puede ser trasladado al reino de Dios en unión con Dios mientras todavía está vivo en la tierra, ni creen que Jesús puede ser resucitado en un hombre que camina en la tierra.]

 12 Así que, hermanos, somos deudores, pero no a la carne para que vivamos conforme a la carne.

 13 Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis.4 [Por lo tanto, haced morir lo terrenal en vuestros miembros: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. Col 3:5. Despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño. Efe 4:22]

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 14 Más bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis provisión para satisfacer los malos deseos de la carne.

Efesios 2:2-3,4:22

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 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire [Satanás], que es el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia. [Hasta que usted sea obedientemente guiado por el Espíritu de Cristo en todos sus pensamientos, palabras, y acciones, usted es un hijo de la desobediencia: un descendiente de Adán, el hombre caído y desobediente; y a menos que usted haya crucificado ese espíritu satánico y egoísta dentro de usted, usted está caminando de acuerdo a la dirección de Satanás, lo cual es caminar en lujuria, satisfaciendo los deseos de su carne y los pensamientos de su mente carnal.]

 3 En tiempos pasados todos nosotros tuvimos nuestra conducta entre ellos en la lujuria de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y los pensamientos de nuestra mente; y por naturaleza éramos hijos de ira y el objeto de su indignación, como el resto de la humanidad.1 [¡Tome nota! Toda la humanidad camina en deseos pecaminosos, de acuerdo a los deseos de su carne y los pensamientos de su mente, la cual está bajo la guía de Satanás. Sin embargo, Pablo le está hablando a los creyentes crucificados, quienes ya no están controlados por los deseos de su carne; quienes ya no piensan sus propios pensamientos, cuya naturaleza pecaminosa ha sido destruída, incluyendo su mente carnal, remplazada por la mente de Cristo.]

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 22 Despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño;

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