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Efesios 2:9

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 9 No es por obras, para que nadie se gloríe.5 [Pablo está hablando de las obras muertas de la ley: la circuncisión, el lavamiento, sacrificios, comidas especiales, las restricciones del sábado, días, fiestas, el diezmo, etc, pero no excluye las leyes morales, escritas en el corazón de cada hombre, o las obras de amor, la obediencia amante a los mandatos que usted oye a Dios pronunciar en su corazón, las cuales son vigorizadas por la fe, y son esenciales. Pablo dijo: gloria, honor, y paz, son para todo aquel que obra el bien. Rom 2:10. Pablo dijo: él le dará la vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción. Rom 2:7.]

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5 No es por obras, para que nadie se gloríe. Vea el siguiente versículo (somos hechura de Dios); pero, gentil lector, a menos que usted haya experimentado la gracia purificadora de las obras de Jesús, usted no tiene salvación. No por las obras de la ley, para que nadie se gloríe. Pero la gracia lo culpará del pecado en su corazón, y entonces usted se debe arrepetir con fe obediente para tener alguna esperanza de salvación. De acuerdo con Pablo: La gracia nos enseña que renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, debemos vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente; para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente para buenas obras. Tit 2:11-14. Esta declaración ha sido torcida por los profetas falsos para racionalizar el no hacer nada aparte de creer.

Es cierto, las obras de la ley no cuentan para nada.

Las obras de la ley no cuenta para nada. Las obras de la ley son la ofrenda de granos, la ofrenda de corderos, la ofrenda de bueyes, los lavamientos, no comer ciertas comidas, la circuncisión, los diezmos, los sábados, las celebraciones de los días, los festivales, etc.; estas son ofrendas muertas de la ley, y la mente carnal y la voluntad del hombre decide cuándo deben ser hechas.

Sin embargo, hay otra clase de obras: las obras de fe, las cuales son obras que Dios le manda a usted que haga, las cuales usted recibe cuando se expone a sí mismo para oír sus mandatos al esperar a Dios; lo cual es sentarse en humilde silencio, escuchando su voz y velando para oír sus revelaciones. La fe es oír la palabra en su corazón; esa es la palabra de fe que los apóstoles predicaron. El obedecer los mandatos de Dios que usted le oye hablarle a usted es hacer obras operacionales de fe, las cuales Pablo declaró como una necesidad y Santiago declaró que la fe sin obras es muerta. Estas no son obras muertas que usted decide hacer; estas son las obras que Dios quiere que usted haga, y cuando las hace, usted está haciendo su voluntad en la tierra así como es hecha en el cielo. Estas son obras de fe hechas en amante obediencia a los mandatos que usted le oye a Dios pronunciar desde el interior de su corazón. Estas son obras de la vida también, y el mandato para hacerlas proviene de la vida de Dios, Cristo; y las palabras que él le habla a usted imparten la vida de Dios. Juan 6:63. Repetidamente busque, espere, oiga, escuche, y obedezca — y eventualmente usted recibirá tanto de la vida de Dios que usted llegará a ser limpiado y purificado. Entonces usted es dirigido por Dios a hacer obras de amor para su gozo y la gloria de él.

Los verdaderos cristianos han crucificado su espíritu egoísta para llegar a ser una nueva criatura, cuyos pensamientos, palabras, y obras son ordenadas por Dios. El obedecer la voz de Dios y hacer las obras que él ordena es amar a Dios; esas son las obras de amor por Él.

Y ¿qué hay con respecto a los mandamientos morales de la ley: amar a su prójimo como a sí mismo; y no robar; y no cometer adulterio; y no mentir; y no codiciar; y no asesinar; y honrar a su padre y su madre? Claramente observar estos mandamientos no es hacer las obras de la ley; una obra es no asesinar el día de hoy, o no cometer adulterio esta noche, o no mentir esta tarde, o amar a su prójimo hoy, o tomar una hora para amar a Dios, etc. Estos mandamientos son el centro moral de la ley y están incluidos en la ley que está escrita en el corazón de cada hombre, cuyas conciencias dan testimonio, mientras que sus pensamientos los acusan o los excusan, Rom 2:14-16; estos mandamientos no han sido anulados y cualquiera que desee agradar a Dios debe mantenerlos en mente.

Hermanos (hablo con los que conocen la ley), ¿ignoráis que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive. Rom 7:1.

A pesar de que la sangre de Cristo hizo a la ley mosaica obsoleta, la ley interna en el corazón de todo hombre todavía está viva, nunca cancelada (y esta ley interna incluye el centro moral de la ley mosaica); y para ser liberado de la ley, por medio de la cual todos los hombres serán juzgados, usted se debe someter a Dios, condenando el pecado en su carne, con los mandatos que usted oye cuando lo espera a Él; y esos mandatos están establecidos como leyes adicionales en su corazón, en el cual están todas las leyes usted debe obedecer y continuar obedeciendo hasta que usted haya sido completamente crucificado, para entonces caminar en amor y libertad bajo ninguna ley.

Hasta que usted pierde su vida al crucificar su naturaleza pecaminosa, su mente carnal y su espíritu impío, usted todavía está bajo la ley; hasta entonces usted todavía está caminando en carne restringida; hasta entonces la ley es su tutor. Hasta que Cristo reemplace su naturaleza, mente, y espíritu con su para que tu naturaleza carnal esté muerta, usted está bajo la ley. Cuando Cristo controla sus pensamientos, palabras, y acciones, entonces la ley ya no tiene dominio sobre usted porque el "yo" egoísta ha muerto. Aún aquellos que no conocen ninguna ley, tienen la ley interna en sus corazones por la cual el hombre es juzgado y que tiene dominio sobre él hasta su muerte.

La ley en el corazón de todo hombre nos hace sentirnos mal cuando mentimos o robamos; y esta ley incluye las leyes morales externas: no robar, no mentir, no codiciar, no asesinar, no cometer adulterio, (y toda inmoralidad sexual), honrar a su padre y a su madre, amar a su prójimo como a sí mismo, hacer por otros lo que quisiéramos que hicieran por nosotros, etc. Las leyes morales de la ley interna exceden las leyes morales externas (Mosaicas) porque, como Jesús dijo, él vino a cumplir la ley; y entonces Él nos dijo cómo debía ser fortalecida, lo cual la ley interna refleja. La ley interna fortalecida puede ser entendida como habiendo sido violada cada vez que usted exhibe un fruto de la carne, los cuales incluyen: inmoralidad sexual, impureza, codicia, indecencia, tonterías, bromas groseras, obscenidad, adulterio, desenfreno, hechicería, odio, peleas, celos, iras, ambición egoísta, divisiones, envidias, homicidios, borracheras, fiestas, malos pensamientos, fornicaciones, iniquidad, engaño, blasfemia, orgullo, enojo, jactancia, lisonja, falta de modestia, inmoralidad, e insensatez. Cualquiera de estas cosas descalifica a cualquier hombre del cielo. Un hombre inocente de todos los frutos de la carne recién mencionados está en pleno cumplimiento de los requisitos rígidos de la salvación enunciados en las escrituras: debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7. Debemos ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro, 1 Juan 3:2-3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como él anduvo, 1 Juan 2:6; y así como él es, así seamos nosotros en este mundo, 1 Juan 4:17.

Para ser liberado de la ley, usted se debe someter a Dios, condenando el pecado en su carne, con los mandatos adaptados a las circunstancias de su vida que usted oye cuando lo espera a Él; y esos mandatos están establecidos como leyes adicionales en su corazón, en el cual están todas las leyes usted debe obedecer y continuar obedeciendo hasta que usted haya sido completamente crucificado, para entonces caminar en amor y libertad bajo ninguna ley.

De la Palabra del Señor en el interior:

Pablo pone en claro que si usted no obedece las leyes morales, usted no tiene salvación y no tiene heredad en el reino de Dios:

Claramente las leyes morales no pueden estar muertas, si la desobediencia a las leyes morales te mantiene fuera del reino y de la salvación. La ley no está muerta y un creyente en Jesús no está exento de ser excluido del cielo mientras todavía esté pecando hasta la muerte. Los mandamientos morales no han sido anulados por la fe en Jesús o la gracia. Debemos esforzarnos para obedecer todos los mandamientos morales hasta que estemos bajo control completo del Espíritu de Dios; entonces cumplimos la ley caminando en obediencia a las órdenes del Espíritu. A menos que usted haya sido liberado de todo pecado; a menos que usted haya sido trasladado hacia el Reino de Dios, a menos que usted sea una criatura completamente nueva, a menos que Cristo haya sido revelado en usted para que contemple su rostro, a menos que usted haya producido el fruto del espíritu, usted debe esforzarse para obedecer la ley interna, que incluye el centro moral de la ley mosaica.

Dios juzga a cada hombre por sus palabras y sus acciones; cada hombre significa que no hay excepciones — cada hombre, incluso aquellos que creen en Jesús:

Usted no puede ser salvo y justificado tratando de observar los mandamientos o haciendo obras de la ley. La salvación y la justificación vienen por la fe en el interior que purifica su corazón y su alma a través de su gracia. Es imposible amar completamente a Dios con todo su corazón, toda su mente, toda su alma y toda su fuerza, o amar a su prójimo igual que a sí mismo a menos que el poder de Dios de verdad circuncide su corazón de todo egoísmo y maldad. Pero tratar de observar estos mandamientos morales, alejándonos del mal de la mejor manera posible, es un requisito previo para buscar sinceramente a Dios y su salvación; al comienzo usted todavía no puede controlar su mente, todavía no puede controlar completamente su boca, pero puede controlar sus manos y sus pies para que no corran ni se agarren del mal. Si usted piensa que es salvo, simplemente porque cree que Jesús es el Hijo de Dios, que fue resucitado de los muertos, etc., o porque usted también fue bautizado en el agua, entonces usted tiene una apariencia de piedad sin el poder de Dios para limpiarlo, purificarlo, circuncidar su corazón, y hacerlo santo; y cuando esto haya sido completado, el amor de Dios será perfeccionado en usted y usted estará cumpliendo la ley.

El hecho de que la cristiandad ignora los mandamientos de la ley moral como obras de la ley es ridículo; eso hace que las obras de la ley incluyan a alguien que decide "dejar el adulterio;" cuando claramente Dios mira favorablemente a alguien que se arrepiente del mal.

Peor aún, debido que: Cualquiera de vosotros que trate de ser justificado por la ley ha caído de la gracia, y Cristo ya no es de beneficio para vosotros. Gál 5:4; entonces, siguiendo esta lógica imperfecta (que dice que observar los mandamientos morales es hacer las obras de la ley), si usted decide no robar, usted ha perdido su salvación a través de la gracia y la fe en Jesús. La lógica torcida del cristiandad de sólo tener "fe en Jesús," ignorando los mandamientos morales y clasificando su observación como obras, hace que Jesús sea el autor de la iniquidad; es hacer la sangre de Jesús una cosa impía, una excusa para continuar pecando e ignorando todas las leyes, un permiso para la inmoralidad; y al enseñar esta doctrina, los guías ciegos del cristiandad se han echado la ley a la espalda para llevar a miles de millones de sus "creyentes" hacia el hoyo de la destrucción. De la Palabra del Señor en el interior: "ellos tambalean hacia el matadero;" ebrios con sus deseos, pasiones, orgullo, y placeres. Este es un error doctrinal de enorme magnitud; es un quebrantamiento del pacto de Dios.

A menos que oigamos al Espíritu de Dios enseñándonos por gracia a negar la impiedad y los deseos mundanos, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente, la ley interna, que incluye el centro moral de la ley mosaica, es nuestro tutor que nos recuerda de nuestras faltas y nos motiva a ir a Dios para obtener su gracia que produce cambio.

Antes que usted pueda oír la Palabra del Señor en su corazón para guiarlo, la primera obra es el arrepentimiento, que Juan el Bautista nos dijo que era el requisito previo para buscar el reino de los cielos:

Arrepiéntanse: piensen de manera diferente; cambien su pensamiento, lamentando sus pecados y cambiando su conducta. Mat 3:2
Compartan de sus excesos con aquellos que no tienen las necesidades básicas de la vida. [Esta es la clave para su éxito.]
Sea honesto en todos sus asuntos, nunca exagere y nunca se sobrepase con nadie.
No opriman a la gente o atemoricen a nadie, no mientan, no quieran tener más, no se quejen. Lucas 3:10-14

Y antes que usted pueda oír la Palabra del Señor dentro de su corazón para guiarle, la ley interna en el corazón de todo hombre (que incluye el centro moral de la ley mosaica) es su tutor.
El centro moral de la ley es: amar a su prójimo como a sí mismo; y no robar; y no cometer adulterio; y no robar; y no codiciar; y no asesinar; y honrar a su padre y a su madre.
Claramente observar estos mandamientos morales lo mejor que podamos, mientras esperamos la guía del Espíritu, no es hacer las obras de la ley.
La leyes morales nos recuerdan acerca de nuestras fallas y nos motivar a ir a Dios a recibir su gracia que purifica el corazón y el alma
para llegar a ser libres de todo pecado, aún de desear pecar,
— para poder amar al SEÑOR su Dios con todo su corazón, y con toda su alma, y con toda su fuerza, y
— poder amar a su prójimo como a sí mismo.

Cuando usted puede oír al Espíritu de Dios desde el interior de su corazón, a medida que usted espera al Señor y escucha al Señor, él le ordenará que haya más arrepentimiento en su vida.
Los mandatos que usted le oye hablarle deben ser guardados, recordados, y obedecidos; si él le ordena negar algo en su vida, usted debe seguir negándolo.
Los mandatos que usted obedece y guarda son entonces escritos en su corazón y su mente, y ellos suplementan la ley interna que ya está en el corazón de cada hombre;
así se cumplen las escrituras: pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las inscribiré [un entendimiento interno]". Heb 10:16

A medida que usted continúa obedeciendo los mandatos que él le da a usted, eventualmente usted será purificado por su gracia que le enseña cómo vivir justa, sobria y piadosamente en este mundo presente, hasta que usted sea redimido de todos sus pecados y purificado para ser parte de un pueblo peculiar, con celo por buenas obras. Tit 2:11-14
De la Palabra del Señor en el interior: "Nosotros vamos a él, y él derrama su ayuda sobre nosotros; de buena manera este ejercicio de Dios purifica aquellos que lo hacen."
Nosotros buscamos, velamos, escuchamos, oímos, y obedecemos la voz de Dios. Las palabras que le oímos hablarnos nos imparten la vida de Dios, Juan 6:63.
De la Palabra del Señor en el interior: "Todos el que le cree al hijo, será hecho perfecto." El creer que él le habla a usted es verdadera fe. La verdadera fe purifica.
El hacer esto repetidamente por un tiempo es como nosotros podemos acatar con los requerimientos señalados por la Biblia que la cristiandad ignora para proteger sus falsas doctrinas:
——ser perfecto como vuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48
——ser misericordioso como Él es misericordioso, Lucas 6:36
——llegar a ser puro como Él es puro. 1 Juan 3:2-3
——así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15
——para andar como él anduvo, 1 Juan 2:6, y
——como él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17

Así es como nos deshacemos de los frutos de la carne que nos descalifican de obtener alguna herencia en el reino de Cristo.
Así es como debe hacer morir los pecados de su cuerpo y llegar a estar totalmente libres de pecado, aún el deseo de pecar.
Así es como debe cargar su cruz y seguir a Jesús, al negar de propia voluntad y obedecer los mandamientos que él le habla a usted.
Así es como testificamos acerca de pasar de la muerte a la vida (de Dios), para experimentar a Jesús trayéndole su salvación y la vida eterna de Dios.

Después de la purificación, entonces Dios le ordena a que haga buenas obras para la gloria de él y el gozo de usted.

La fe, que no motiva, ni vigoriza, ni produce obras, está muerta.
Las obras de amor, vigorizadas y ordenadas por Dios son esenciales.

Santiago dijo, "la fe sin obras está muerta." Santiago 2:17
Santiago dijo además, "Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe." Santiago 2:24
Mucha gente piensa que Pablo contradice a Santiago; pero por supuesto Santiago y Pablo no se contradicen, y nunca lo harían.
En los siguientes versículos, Pablo está escribiendo en el contexto de las obras de la ley: sacrificios, diezmos, lavamientos, la Sábado, fiestas, restricciones en la comida, circuncisión, etc.
——Sabiendo que ningún hombre es justificado por las obras de la ley sino por la fe de Jesucristo. Gál 2:16    (la fe es oír y obedecer)
——El hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Rom 3:28
Pablo tiene un desprecio por las obras de la ley, pero él es terriblemente mal entendido cuando esto incluye toda la ley, incluyendo los mandamientos morales.
—— Por la ley nadie es justificado delante de Dios. Gál 3:11. Este versículo por sí mismo, sin mirar su contexto, es el error.
—— Porque el versículo previo muestra que Pablo se está refiriendo a las obras de la ley: Porque todos los que se basan en las obras de la ley están bajo maldición. Gál 3:10.

Pero Pablo deja muy en claro que las consecuencias del pecado todavía se aplican a cada hombre, y que las obras de amor vigorizadas por la fe obediente son exigidas y estimadas, (Romanos 2:8-16 a continuación):

Pablo dice que la obediencia a los mandamientos morales de la ley es necesaria hasta que usted sea totalmente guiado por el Espíritu de Dios:
——Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Gál 5:18

——La ley es su tutor, hasta que haya venido su fe. Gál 3:24-25

Un cristiano maduro está lleno de amor y cumple, incluso excede, el centro moral de la ley, caminando continuamente en obediencia a los mandamientos de Dios que él oye. De la Palabra del Señor en el interior: De la Palabra del Señor en el interior: "No hay leyes cuando se está bajo el control completo del espíritu; uno camina en amor en obediencia de la manera que el Señor se lo ordena — uno no camina en la carne restringida. A menos que tú seas testigo de que recibes la fe de parte de parte de Cristo, estás bajo la ley." La fe que nos libera de la ley viene al recibir el fruto del Espíritu, en contra del cual no hay ley. Gál 5:22-23.

Hasta este momento, a medida que usted oye al Espíritu de Gracia en el interior convenciéndolo de pecado y enseñándole acerca de cómo vivir una vida justa, usted está en el Ministerio de Condenación, y todavía no ha recibido el ministerio de la justicia, todavía está sujeto a la Ley del Pecado y la Muerte, todavía está caminando según la carne y la mente carnal, todavía no ha recibido la Ley del Espíritu de la Vida en Cristo Jesús; todavía no está en Cristo; todavía no ha muerto a la ley a través de la ley; y todavía no camina de acuerdo a las órdenes del Espíritu en sus pensamientos, palabras, y acciones.

Considerémonos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. Heb 10:24

Pablo no está diciendo que usted puede ignorar el código moral de la ley — ser falto de amor, inmoral, codicioso, dado a los placeres, airado, etc.
Pablo declaró : Les he proclamado que se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20
Pablo dijo, "lleven a cabo su salvación con temor y temblor." Filipenses 2:12
Nuevamente Pablo dice que la gracia, resulta en un pueblo celoso de buenas obras. Tito 2:14
Pablo dijo: A los ricos de la edad presente manda que no sean altivos, ni pongan su esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en Dios quien nos provee todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, que sean generosos y dispuestos a compartir. 1 Tim 6:17-18
Si usted vive en una nación próspera e industrializada, usted es rico en comparación al resto del mundo. De modo que sea rico en buenas obras.

Pablo dijo: gloria, honra y paz a cada uno que hace el bien. Rom 2:10
Pablo dijo: vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción. Rom 2:7

Pedro dijo: Él es acepto el que le teme y obra justicia. Hechos 10:35
Pedro dice otra vez: poniendo todo empeño añadid a vuestra fe, virtud .. conocimiento.. dominio propio.. perseverancia .. devoción. 2 Ped 1:5-6
Jesús dijo: Si no os arrepentís, todos perecerán igualmente. Lucas 13:3. El arrepentimiento requiere esfuerzo de su parte.
Y: Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19 (Celoso significa con deseo ardiente, entusiasmado).
Jesús dijo además: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí. Mat 11:29
Jesús dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Lucas 9:23
En sus mensajes a las siete iglesias, Jesús menciona a cada iglesia que sus obras son clave.
Jesús dijo: No he hallado que tus obras perfectas delante de Dios. Apoc 3:2-3. Él quiere obras perfectas, vigorizadas por la fe.
Jesús no sólo quiere obras, él quiere obras perfectas, vigorizadas por la fe.
¡Oigan! Jesús dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Lucas 13:24
La doctrina de no hacer obras quiere hacerle creer que no es necesario esforzarse, sin embargo Jesús nos ordenó a esforzarnos, (a ejercer mucho esfuerzo).
Jesús además dice: Estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que la hallan...Porque muchos procurarán entrar y no podrán.
¿Acaso las advertencias de Jesús no contradicen seriamente el concepto de sólo creer en Jesús?
Gentil lector - haga caso de lo que Jesús está diciendo. El que usted diga la oración del pecador o que se haya mojado no es algo difícil de encontrar o de hacer.

Trabajad, no por la comida que perece, sino [más bien trabajad] por la comida que permanece
para vida eterna
, que el Hijo del Hombre os dará; ... Yo soy el pan de vida.
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:27,48,63

¡La gracia y la salvación de Dios son proveídas para crear un pueblo dedicado a las buenas obras!

Aquellos que han estado experimentando al Espíritu quitando el pecado de su corazón, aman la luz y felizmente van hacia la luz para que su pecado sea destruído aún más.
Aquellos que han sido liberados del pecado, van felizmente hacia la luz ser dirigidos por Dios a hacer obras de amor, para su gozo y para la gloria de Dios.
El hombre va a la luz al esperar a Dios en silencio, velando y escuchando con la esperanza de un cambio por medio de Jesús.
Aquellos que van a la luz aman a Cristo, como es puesto en evidencia por su obediencia a la verdad.

La fe sin obras es muerta. Aquellos que no tengan obras vigorizadas e ordenadas por Dios sufrirán la destrucción de sus almas y sus espíritus serán excluídos del cielo. Las primeras obras del creyente verdadero son las obras de arrepentimiento.

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