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Hebreos 5:9,10:14

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 9 Y habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan,1 [La salvación es ser liberados (hechos libres) de todo pecado, aún los deseos, por medio de la obediencia persistente al Espíritu que crucifica al espíritu egoísta humano en la cruz interna de la negación propia. Usted debe esperarle persistente y pacientemente en silencio para oír sus mandatos, a medida que usted oye y vela; entonces le presta atención y le  obedece. De la Palabra del Señor en el interior: "La salvación ocurre cuando tú eres uno con Cristo y Dios."]

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 14 Porque con una sola ofrenda ha limpiado completamente y perfeccionado para siempre a aquellos que son santificados.1 [De la Palabra del Señor en el interior: "Haz el árbol bueno, o hazlo malo. Un árbol que es santo es bueno. Buscamos una perfección duradera de la santidad. La gracia destruye el pecado. Los cambios que el Espíritu hace son duraderos. Buscamos una relación permanente. En el Antiguo Testamento no era una relación permanente; a menudo ellos la perdieron. La perfección temporal es reemplazada por la perfección permanente. Una vez que estás en unión, es permanente".]

Jeremías 7:23

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 23 Pero yo les había mandado diciendo: 'Escuchad y obedeced mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Andad completamente en todo camino que os he mandado, para que os vaya bien.'2 [Para oír la voz del Señor nosotros debemos escuchar paciente y persistentemente en silencio humilde; entonces debemos obedecer completamente lo que él nos ordena. Obedecer es seguir al Señor, lo cual todos deben hacer para poder ser un verdadero discípulo. De la Palabra del Señor en el interior: "Sigue de manera precisa; no te desvíes."]

1 Juan 2:3

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 3 En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos [obedecemos] sus mandatos. [Los mandamientos que oímos a medida que Él nos habla a nosotros desde el interior de nuestro corazón; esa es la palabra de fe que los apóstoles predicaron.]

Juan 14:23

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 23 Respondió Jesús y le dijo: -- El que me ama, mi palabra guardará [me obedecerá, practicará mis enseñanzas]. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada5 con él. [en su corazón; y ellos viven en un reino, al cual usted es trasladado. Cuando usted es trasladado al reino, (mientras todavía está vivo en la tierra), usted también le ve a Él. Jesús aparece en su corazón. Jesús es revelado. Oí una gran voz que procedía del trono diciendo: "He aquí el tabernáculo de Dios está con los hombres, y él habitará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios." Apoc 21:3.].

Lucas 6:47-49

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 47 Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras habladas, y las hace [las practica y las obedece].7 [Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida, Juan 6:63; note, no las palabras leídas en un libro, sino las palabras que Cristo le habla a usted, la Palabra en su corazón, para ser oída y obedecida. Jesús nos dijo que estudiar la Biblia no era ir a Él. Juan 5:39-40. Ir a Él es sentarse en humilde silencio y esperar en Él, a medida que usted escucha y vela; cuando usted le oye a Él hablar, si usted le obedece, usted está siguiendo a Jesús. "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí..." Mat 11:29. Esta es la buena parte, la única cosa necesaria: sentarse a sus pies y escuchar sus palabras que Él nos habla, Lucas 10:39-42. "Todos sus santos están en su poder. Ellos se postran a tus pies y reciben tus palabras." Deut 33:3]

 48 Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. [El hombre que viene a Él, escucha las palabras que él habla, y entonces obedece lo que él oye, edifica el templo de Dios, (Cristo), en su corazón; y cuando Cristo está complemetamente formado a través de la persistencia hasta el fin, el día del Señor viene mientras él todavía está vivo en la tierra, (lo cual es una ocasión gozosa para la obediencia), y sus obras de obediencia sobreviven el fuego por el cual todos los hombres deben pasar, y estas obras entonces son para siempre acreditadas a él, y son para su reputación y recompensa.]

 49 Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa." [Pero aquellos que oyen sus palabras y no obedecen, para ellos el día del Señor en el momento de su muerte (la cual viene a todos los hombres), es una experiencia horrible y aterradora; todas las obras de su vida son quemadas en el fuego por el que todos los hombres deben pasar. Las palabras que ellos oyeron, que les rogaba que se apartaran del mal, pero que ellos no obedecieron, los juzgarán en los últimos días, Juan 12:48. Debido a su desobediencia, su vida terrenal fue gastada sin beneficio para ellos, y sus muchos actos vergonzosos son su remordimiento eterno. De la Palabra del Señor en el interior: "Soy el terror para la mayoría de la gente. Todos serán conocidos por lo que ellos han hecho y dicho."]

Apocalipsis 3:3

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 3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído. Guárdalo y arrepiéntete.2 Si no despiertas y velas, vendré como ladrón; nunca sabrás a qué hora vendré a ti.

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