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Juan 1:14-15

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 14 Y el Verbo se hace carne y habita en nosotros, y contemplamos su glorioso esplendor8, el glorioso esplendor del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. [Jesús, cuyo nombre es la Palabra de Dios, se hizo carne para venir a la tierra como un hombre y será hecho carne otra vez cuando esté completamente formado y haya resucitado en un creyente purificado. Este versículo ha sido mal traducido en todas las Biblias de manera que dice: Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros; y vimos su gloria. Vea la nota para este versículo que explica esta corrección en más detalle. Este versículo es una continuación del versículo 15 que explica cómo los niños han nacido de Dios. Pablo escribió: "¿Qué acuerdo puede haber entre un templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo del Dios viviente, como Dios dijo: "Yo habitaré en ellos y andaré en ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo," 2 Cor 6:16. De la Palabra del Señor en el interior: "Permite que la palabra de Cristo more ricamente en ti. Si tú haces caso de mis palabras, yo habitaré en ti y caminaré en ti."]

 15 Juan dio testimonio de él y proclamó diciendo: "Éste es aquel de quien dije: El que viene después de mí ha llegado a ser antes de mí, porque era primero que yo."

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8 el Verbo se hace carne y habita en nosotros; y contemplamos su glorioso esplendor. Todas las traducciones dicen entre nosotros en vez de en nosotros. Jorge Fox dijo que este era uno de los errores de los traductores, que en el original griego decía "en" en lugar de "entre"; este error ocurrió porque los traductores eran hombres no redimidos, sin conocimiento del verdadero evangelio ni de la promesa de que Jesús habitaría en el hombre. Y por lo tanto, al examinar el versículo en el original griego, la palabra era "en", que típicamente significa en. Note en el versículo 26, Juan el Bautista le dice a los judíos: en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis; y esta palabra en el original griego era mesos, completamente diferente que en; y mesos significa medio, entre medio, en medio — entre. Una vez que uno cambia en medio a en nosotros, el verbo pasado para habitar no tiene sentido porque una vez que Jesús habitó en Juan, Él no dejó a Juan y los otros; lo cual indica aún más errores por los traductores, sólo entrenados por hombres en las doctrinas de Babilonia.

La palabra griega (eskhnwsen, 4637), traducida como "habitó" tiene un tiempo aorista(5656), el puede ser pasado, presente o futuro, por lo tanto puede de la misma manera ser traducido como "habita" en nosotros. El mismo tiempo variable fue usado para la palabra griega (egeneto, 1096), traducida como "se hizo" carne podría también haber sido traducida como "se hace" carne. Por lo tanto este versículo se puede entender mucho mejor como: la Palabra se hace carne y habita en nosotros, lo cual es exactamente lo que sucede al final de su caminata al buscar el reino de Dios y su justicia: como Dios ha dicho: "Yo habitaré en ellos y andaré en ellos; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo." ¿Como se se hace carne el Verbo?

Las palabras que yo os he hablado son espíritu e imparten la vida de Dios a nosotros, Juan 6:63;
y esa vida de Dios es Cristo, Juan 1:5,14:6, por lo tanto Cristo se forma dentro de usted, Gál 4:19.
Hasta que finalmente Cristo está completamente formado e incluso ha resucitado en usted. 2 Cor 4:14,Col 2:11-12,3:1,Efe 2:5-6
Entonces usted ve [contempla] a Cristo, la gloria de Dios, aparecer en corazón y lo ve trayéndole su salvación y vida eterna.

Además, la palabra para contemplamos su gloria, traducida del griego (eyeasameya, 2300), también tenía un tiempo aorista (5622); pero Jesús no fue glorificado mientras estuvo en la tierra. En la última cena de Juan 17:5, Jesús oró: "Ahora pues, Padre, glorifícame tú en tu misma presencia, con la gloria que yo tenía en tu presencia antes que existiera el mundo;" (Jesús había abandonado su gloria para venir a la tierra como un hombre humilde);  y entonces en Juan 17:24, Jesús además oró para que los discípulos estuvieran con Él en el cielo, capaces de ver Su gloria: "Padre, quiero que donde yo esté, también estén conmigo aquellos que me has dado,  para que vean mi gloria." Los discípulos, quienes fueron más adelante trasladados hacia el reino, como Juan testificó, aunque todavía caminaban en la tierra, en consciencia y en visión estuvieron en la presencia de Jesús y del Padre contemplando su gloria; por lo tanto este versículo debería decir "contemplamos su glorioso esplendor." Si Jesús hubiera estado en su glorioso esplendor en la tierra, los judíos hubieran todos estado aterrados porque los judíos habían tenido temor de acercarse a Moisés cuando su rostro brillaba por haber hablado con Dios; y el glorioso resplandor de Jesús excede en gran manera lo que Moisés desplegó. Sin embargo, cuando un discípulo se ha preparado por mucho tiempo para entrar en el reino, él acoge la calidez del fuego consumador de Jesús y su brillo, habitando en su luz inaccesible mientras está sentado con Él en el cielo. "Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros irreprensibles delante de su gloria con grande alegría," Judas 1:24. De la Palabra del Señor en el interior: "Estamos en su presencia; en el reino estamos ante Dios y sus santos ángeles; contemplamos Su belleza. Estamos en la presencia de Dios pronunciando sus palabras como él manda. Tú puedes vivir en el cielo y aún caminar en la tierra. Yo volveré otra vez a los elegidos; yo será una corona para liderarlos y guiarlos."

Este versículo explica cómo los hijos son nacidos de Dios y es una continuación de Juan 1:13 que dice: "los cuales nacieron no de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios." ¿Cómo nacen? "Y el verbo se hace carne y mora en nosotros; y nosotros contemplamos su glorioso esplendor, el glorioso esplendor como del unigénito del Padre, lleno de gracia."

Pablo escribió: "¿Qué acuerdo puede haber entre un templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo del Dios viviente, como Dios dijo: Yo habitaré en ellos y andaré en ellos; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo." 2 Cor 6:16.

De la Palabra del Señor en el interior: "Que la palabra de Cristo more ricamente en ustedes. Si ustedes hacen caso de mis palabras, yo moraré en ustedes y caminaré en ustedes. Cristo en realidad es resucitado en toda persona que viene a Él y le obedece repetidamente."

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