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Juan 6:40

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 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree [depende, confía, obedece] en él tenga vida eterna,2 y que yo lo resucite en el día final. [Usted lo ve después que usted es bautizado con fuego en el bautismo de la muerte, el último día de su naturaleza pecaminosa, la vida antigua de la carne que ha sido crucificada y ha muerto. Usted pierde su vida para salvar su vida, la vida de Dios en usted. Usted lo ve mientras él viene, trayendo su salvación, para resucitarlo a la nueva vida de una nueva criatura, y para después entrar en el reino con vida eterna.

De la Palabra del Señor en el interior:

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2 todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna. Para tener vida eterna, su creencia debe llevarle a ver a Jesús, el rostro de Dios. Cuando su creencia resulta en que usted persistentemente espera a Dios, en humilde silencio, para oírle, y obedecerlesus palabras que usted le oye a Él hablarle a usted imparten la vida de Dios; hasta que finalmente usted es puro y usted ve el rostro de Dios en su corazón. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios, Mat 5:8. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él [Jesús] también es puro. 1 Juan 3:3. Esto es después de ser purificado, después de ser liberado de todo pecado, después de ser trasladado al reino de los cielos entonces usted tiene la seguridad de la vida eterna, pero no antes de eso.

Todo hombre comienza en la oscuridad espiritual, caminando en oscuridad, sin la guía de la luz de Dios. La luz resplandece en la oscuridad, exponiendo nuestros pecados. Después del arrepentimiento obediente y después de muchas revelaciones acerca de oír su palabra dentro de nuestros corazones, Dios ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas para darnos la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo Jesús. Jorge Fox explica esto aún más en su documento titulado La luz explicada:

La luz verdadera que ilumina a todos los hombres que vienen al mundo, y esta luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no lo sabe.

Ahora tomen nota, la luz está allí. ¿Qué? ¿Acaso resplandece en la oscuridad, y sin embargo la oscuridad no la puede extinguir? ¿No es éste el estado en el cual el mundo no lo conoció, y los fariseos no lo conocieron, aunque el reino del cielo estaba dentro de ellos, Lucas 17:21? Y la luz resplandeció en la oscuridad, y la oscuridad no pudo extinguirla; éste es el estado no convertido. De modo que él vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron; la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la pueden extinguir. Porque antes ustedes eran oscuridad, dijo el apóstol, Efe 5:8, pero ahora ustedes son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz. Ahora, tomen nota, antes era tiempo de oscuridad, pero ahora ellos son la luz del Señor. Ahora, aquí estaban los convertidos y los no convertidos. Ellos no debían tener comunión con las obras infructuosas de la oscuridad. La luz resplandece en la oscuridad, aunque la oscuridad no la puede extinguir, y ustedes una vez fueron oscuridad, y la luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no la puede extinguir; esto es lo que define el estado no convertido, y el estado convertido.

Dios ha mandado que la luz brille en la oscuridad, y ha brillado en nuestros corazones, para dar la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. Ahora, tomen nota, aquí está la luz que resplandece de la oscuridad. Dios ha mandado que resplandezca de la oscuridad. ¿Qué? ¿Acaso no estaba allí antes? Ahora ha aparecido; antes estaba en la oscuridad, la luz resplandecía en la oscuridad, y Dios ha mandado que resplandezca de la oscuridad, y antes ustedes eran oscuridad, pero ahora son la luz del Señor, y esta luz que resplandece en el corazón, nos da la luz del conocimiento de la gloria de Dios; éste es el estado convertido. Ahora, cuando la luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no puede extinguirla, ese es el estado no convertido, 2 Cor 4:4-6, Juan 1:5.

El apóstol fue enviado para convertir a la gente de las tinieblas hacia la luz, del poder de Satanás hacia Dios. Ahora, éste era el estado donde se les predicaba a ellos mientras estaban en la oscuridad, a quienes el Dios de este mundo había cegado. Ellos predicaron de tal manera que la luz del evangelio glorioso de Cristo resplandeciera en ellos. Noten, replandeciera en ellos.

Y de los escritos de otro de los primeros cuáqueros, Francis Howgill: (escrito en 1676)

La aparición de Dios, quien es vida eterna, en su día, en su Luz inmensurable, es un gran gozo, y una fuente de gozo para los justos. Porque él es para su pueblo una luz eterna, y en su luz ellos llegan a ver la luz. Él revela los misterios secretos de su reino en aquellos que ven su día aparecer en sus corazones, el cual pone de manifiesto todas las cosas, aún los secretos del Señor, y su tesoro escondido, y sus riquezas duraderas, que nunca se corrompen ni se oxidan, sino que son frescas, y mantienen su imagen y su impresión pura. Por medio de esta Luz todos los justos, que han esperado la aparición de Dios, ven a verlo. Como está escrito: “He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.¿Viene en realidad aquel a quien ustedes han esperado? Sí, viene, “y su recompensa con Él;” y los que le ven encuentran satisfacción en Él, y en su recompensa. ¿Y cuál es su recompensa? Gozo, alegría, paz en la conciencia, seguridad del amor de Dios sellado en lo corazones por el puro Espíritu del Señor, las corrientes de la vida que fluyen continuamente de las grandes profundidades, que refrescan y nos mantienen refrescados en los extremos más grandes del calor de la tentación; y aquellos que lo han esperado y lo esperan las esperan; aún en el cuerpo ellos testifican de Él y de su venida. ¿Cuál fue el testimonio de sus discípulos? "El Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento." ¿De qué? De Dios, de su día, de su venida, de su poder, de su sabiduría, de esperanza, de fe, de seguridad, de paz, de gozo, de consolación. ¿Qué? ¿En esta vida? Sí, yo podría traer una nube de testigos de las edades pasadas, y también de esta época, bendito sea el Señor; pero mi testigo que me da seguridad está mas cerca de mí que todos los testigos de ellos, aunque todos ellos son verdaderos. Abrahán, el padre de los fieles, y de los justos, quien creyó en Dios y fue aceptado, vio el día de Cristo y estuvo feliz; esto es, por fe; sí, él y todos los que alguna vez vieron el día de Cristo, o del Padre, lo vieron por fe; por fe ellos lo vieron a aquel que es invisible: "He aquí Dios es mi salvación." Isaías 12:2. ¡Qué! ¿Usted ya lo disfruta? Sí, Él se ha convertido en mi salvación; y Simeón, quien esperó la consolación de Israel, dijo: "Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, porque han visto mis ojos tu salvación." Lucas 2:30. Y ésto dijo aquel que conocía la confortación y el consuelo: "Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación." Ellos fueron hechos partícipes de su naturaleza divina, y se sentaron juntos en los lugares celestiales en Cristo Jesús: y aquellos que están en Él, y disfrutan de Él, quien es el poder de Dios, y la sabiduría de Dios, conocen el reposo; y paz, y salvación, de la culpa y de los pecados.... Y aquellos que no han venido al día, no conocen las obras de Dios en sí mismos; y aquellos que no hacen caso de esto en sí mismos, lo cual pone de manifiesto todas las cosas que son reprochables, y que reprocha, todavía no han llegado a conocer la apariencia de la luz tenue o del día en sí mismos, lo cual los santos testifican en sí mismos, aún todos aquellos que son santificados.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios, Mat 5:8. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él [Jesús] también es puro. 1 Juan 3:3. Esto es después de ser purificado, después de ser liberado de todo pecado, después de ser trasladado al reino de los cielos entonces usted tiene la seguridad de la vida eterna, pero no antes de eso. Esto está totalmente de acuerdo con lo que Jesús dijo en Juan 11:26: Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre — si usted está en unión con Él y si usted cree en Él, entonces usted nunca morirá. Note que creer en Él es creer mientras estamos en unión. Estas no son dos calificaciones independientes; usted no puede creer en él sin vivir en él y tener la seguridad de la vida eterna.

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