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Lucas 13:25-31

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 25 Después que el dueño de casa se levante y cierre la puerta, vosotros, afuera, comenzaréis a llamar a la puerta diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Pero respondiendo él os dirá: "No os conozco de dónde sois." [De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados". Él sabe todo, pero "conocerlo" a usted significa que él llega a ser uno con usted, lo cual ocurre después de que usted ha sido crucificado. Usted puede llamarlo Señor; usted puede llamarlo Maestro; pero lo mismo hizo Judas. Llamar a Jesús Señor no lo hace su Señor. Él es su Señor sólo si Él lo ha liberado de todo pecado, si ha destruido su mente carnal, si Él lo ha purificado, y si Él suple todas las palabras que usted habla, todos sus pensamientos, y todas las acciones que usted realiza; Jesús dijo: "Si ustedes todavía están pecando, son esclavos del pecado," Juan 8:34; y si ustedes todavía están pecando, Jesús no puede ser Señor de ustedes porque Él dijo: "no pueden servir a dos maestros," Mat 6:24. Por lo tanto, como dijo Jesús, "¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo?" Lucas 6:46. De la Palabra del Señor en el interior: "Si tú todavía estás pecando, le perteneces al pecado y no a mi. Todos los hombres están sin excusa; si yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa. Todos los hombres han oído el llamado al arrepentimiento. La gente debe soportar el precio de su comportamiento descarado". Muchos versículos identifican a aquellos que pertenecen a Jesús; y en varios otros versículos, Jesús nos ha dicho que debemos arrepentirnos, y que ya no debemos pecar, de otra manera seremos expulsados del cielo.]

 26 Entonces comenzaréis a decir: "Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste." [Esto se aplica bien a aquellos que piensan que la comunión o la "eucaristía" es comer y beber en su presencia; y esto prueba que los rituales de la comunión o eucaristía no tienen valor. Jesús niega que alguna vez ellos comieron y bebieron en su presencia y niega que su origen es válido. Por supuesto, Él sabe todo, incluyendo el hecho que ellos continúan pecando hasta la muerte; su negación es una negación de conocerlos por medio de su comer y beber en su presencia, y él niega haber enseñado entre ellos; ellos pensaron que ambas cosas habían sucedido y que esto les daba el derecho de entrar en el cielo. Si usted muere mientras todavía está pecando, usted será expulsado del cielo. Él sólo lo conoce si usted ha sido completamente crucificado.]

 27 Pero os hablará diciendo: "No os conozco ni dónde sois. ¡Apartaos de mí todos los que hacéis iniquidad [obradores de maldad, que todavía están pecando]!"4 [Todo hombre es juzgado por sus palabras y sus obras, incluyendo aquellos que dicen ser cristianos; Dios no le muestra parcialidad a ningún hombre. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, toda persona que peca lo niega como Señor y Maestro. Si tú estás pecando todavía, le perteneces al pecado y no a Mi. Véanme a mi — por lo tanto ningún pecado tiene lugar en mi. Todos están esperando que Jesús sea su excusa. Yo les he advertido y les he dado los requerimientos y predicado las exclusiones; ellos no deben esperar ninguna otra cosa ni una conclusión". Si usted no lo ha visto ni lo ha escuchado, entonces tampoco lo conoce. A menos que sea limpiado y purificado por el Espíritu del Señor que destruye el pecado dentro del hombre, el corazón de todo hombre comienza lleno de maldad, lleno de pecado, contaminado, y descalificado para el cielo. De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados". Él sabe todo, pero "conocerlo" a usted significa que él llega a ser uno con usted, lo cual ocurre después de que usted ha sido crucificado.]

 28 Allí habrá llanto y crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y a vosotros echados fuera. [Los patriarcas (Abraham, Isaac, y Jacob) se expusieron a escuchar las enseñanzas y mandatos de Dios; con su obediencia, ellos llegaron a ser hombres santos. Sus descendientes, los judíos (con pocas excepciones) pensaron que eran un pueblo escogido, y no aplicaron las enseñanzas de Moisés y los profetas a sí mismos. Sin embargo, sus propias escrituras del Antiguo Testamento contenían montones de severas advertencias y consecuencias para aquellos que no escucharan la voz de Dios; por lo tanto su entendimiento de las escrituras era superficial y defectuoso, careciendo las enseñanzas personales del Espíritu. Por lo tanto, ellos continuaron pecando, y cuando las personas mueren mientras todavía están pecando, son echados hacia la oscuridad, excluidos del cielo.

Al igual que los judíos que realmente no podían oír a Moisés y los profetas, los cristianos de hoy presumen que ellos son inmunes a todas las excepciones mencionadas en la Biblia, y a sus requisitos, y condiciones para calificar de la salvación; ellos también pasan por alto que todo hombre será juzgado por sus obras y sus palabras. Por lo tanto, los cristianos de hoy, al escuchar las palabras de las escrituras, también las oyen como una hermosa canción en sus oídos, pero no se aplican los mandamientos a sí mismos — siempre piensan que las advertencias y mandatos se aplican a la gente mala, no a la gente recta y creyente como ellos; por lo tanto no obedecen los mandamientos que oyen, y permanecen siendo esclavos del pecado; y así, como Lázaro en esta parábola, son excluidos del cielo cuando mueren.]

 29 Vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur; y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

 30 He aquí, hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos. [Todos serán reconciliados con Dios: los pocos que son crucificados, purificados, y perfeccionados mientras están en la tierra con gran recompensa; y los muchos que son purificados en el infierno. "Y por medio de él [Jesús] reconciliar consigo mismo [el Padre] todas las cosas, tanto las cosas en la tierra y las cosas en los cielos, habiendo hecho la paz mediante la sangre de su cruz." Col 1:20. "Confiamos en el Dios viviente, quien es el salvador de todos los hombres, especialmente de los que creen." 1 Tim 4:10. Vea la página web, ¡Hay esperanza para todos los hombres y mujeres! para más detalles.

Sin embargo, los últimos en entrar en el Paraíso son maestros religiosos o predicadores no perfeccionados ni autorizados por Cristo, y por lo tanto que están enseñando en error, el tiempo que ellos estarán en el infierno será aún más largo, porque la sangre de aquellos a quienes ellos han conducido mal estará sobre sus cabezas. Los millones de predicadores que son guías ciegos no saldrán del infierno hasta que todos aquellos a quienes ellos confundieron sean liberados del infierno; si alguien lleva en cautividad, es llevado en cautividad, Apoc 13:10. Esta escritura ya se estaba cumpliendo en el tiempo de Cristo sobre la tierra: los recaudadores de impuestos y las prostitutas ya estaban entrando en el Reino antes que los fariseos eminentes — aquellos a los que se les enseñó a ser los últimos entraron antes que aquellos a los que se les enseñó a ser los primeros. La persona que tiene la menos estima de sí mismo puede oír el llamado al arrepentimiento de la forma más clara. Los últimos pueden oír el llamado al arrepentimiento; los primeros son sordos en su justicia propia, (o su justicia imputada de parte de Cristo, la cual supuestamente los excusa de arrepentirse y de la cruz de Cristo).]

 31 En la misma hora llegaron ciertos fariseos y le dijeron: --Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.

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4 Pero os hablará diciendo: "No os conozco ni dónde sois. ¡Apartaos de mí todos los que hacéis iniquidad [obradores de maldad, que todavía están pecando]!

No os conozco ni dónde sois.

De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados". Él sabe todo, pero "conocerlo" a usted significa que él llega a ser uno con usted, lo cual ocurre después de que usted ha sido crucificado. Si usted no oye sus palabras habladas y lo sigue (obedece) con perseverancia para ser completamente crucificado, él no lo conoce. Y si él no lo conoce, él cerrará la puerta del cielo, rehusando a abrirla, diciendo: "De cierto, no os conozco ni de adonde sóis" y en el día del juicio él le dirá a usted: "Apartaos de mí, obradores de maldad e iniquidad, porque nunca os conocí." Mat 25:11-12, Luc 13:24-27, Mat 7:21-23.

¡Apartaos de mí todos los que hacéis iniquidad [obradores de maldad, que todavía están pecando]!

Jesús rechazó al pueblo que enseñaba que eran cristianos porque ellos todavía pecaban. Ellos no le obedecieron: "¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo?" Lucas 6:46. Ellos todavía pecaban: "De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado." Juan 8:34. Si somos esclavos del pecado, él no puede ser nuestro Señor porque no podemos servir a dos maestros. Mat 6:24, Lucas 16:13. Ustedes son esclavos de aquel a quien obedecen; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia. Rom 6:16. Jesús incluso dijo que habrían aquellos que habían realizado milagros y que serían rechazados del cielo porque todavía estaban pecando; ellos no habían crucificado la naturaleza pecaminosa en la cruz, lo cual es necesario para pertenecer a Cristo Jesús. Gál 5:24

El Señor les está advirtiendo a aquellos que piensan que son cristianos y todavía pecan: 1) él no los conoce, y 2) él los echará a las tinieblas de afuera, y serán excluidos del cielo en el juicio. De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados". Él sabe todo, pero "conocerlo" a usted significa que él llega a ser uno con usted, lo cual ocurre después de que usted ha sido crucificado. Usted debe dedicarse a oír en silencio para escuchar su voz, y después usted debe obedecer. Si usted escucha y obedece la palabra de Dios en su corazón, su alma es purificada por la obediencia a la verdad, 1 Ped 1:22; y su corazón es purificado por la fe que obedece. Hechos 15:9. Jesús dijo: "Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." — sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42... Todos tus santos están en tus manos. Ellos se sentarse a tus pies y cada uno recibe tus palabras. Deut 33:3. El cristianismo le dice a sus miembros que se pueden quedar en el pecado y entrar en el cielo cuando mueran, pero esto es una mentira que muestra que el cristianismo es Babilonia; salid de ella pueblo mío.

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