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Lucas 9:51-56

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 51 Aconteció que, cuando se cumplía el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir a Jerusalén.

 52 Envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos,

 53 pero no le recibieron porque vieron en su cara que iba a Jerusalén;

 54 Al ver esto sus discípulos Jacobo y Juan, le dijeron: --Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?

 55 Él se dio vuelta y los reprendió, diciendo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;4 [Los discípulos todavía no habían sido limpiados ni purificdos por el bautismo de fuego en el Pentecostés, de modo que ellos todavía estaban bajo el control del Espíritu de Satanás, como lo están todos los hombres hasta que han sido crucificados en la cruz interna de la negación propia. Este versículo prueba que todas las sectas protestantes y católicas que mataron (o aun aprobaron la matanza) de aquellos que tenían una opinión religiosa diferente eran muy diferentes de los cristianos verdaderos; incluso al considerar el asesinato, ellos estaban siguiendo y cediendo a su padre el diablo, quien era homicida desde el principio.]

 56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas." Y fueron a otra aldea.

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4 Aconteció que, cuando se cumplía el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir a Jerusalén; pero no le recibieron porque vieron en su cara que iba a Jerusalén. Al ver esto sus discípulos Jacobo y Juan, le dijeron: --Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma? Él se dio vuelta y los reprendió, diciendo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas."

Durante esta estapa de su discipulado, los discípulos de Jesús todavía se guiaban por sus mentes carnales y espíritus impíos: eran hijos de Satanás. Ellos desearon destruir a los samaritanos porque no quisieron recibir a Jesús, pero Jesús los reprendió, diciéndoles que ellos no sabían qué espíritu los controlaba; así como Pedro le rogó a Jesús que no dejara que los ancianos, sacerdotes, y escribas lo mataran, Jesús le dijo a Pedro: "aléjate de mi Satanás." En este versículo (Lucas 9:55-56), Jesús nos está diciendo que pensar acerca de matar a la gente que rehusa aceptar nuestra fe viene del espíritu demoníaco de Satanás.

En las inquisiciones y matanzas de la iglesia católica romana en toda Europa durante la Edad Media (800 d.C. al 1500 d.C.) nueve millones de almas perdieron la vida, acusadas de brujería. Los fanáticos protestantes de Alemania, inspirados por la traducción radical de la Biblia por Lutero, mataron a 100.000 católicos y personas de alta clase en la Guerra de los Campesinos. El rey inglés Enrique VIII, el fundador de los episcopales, hizo que 72.000 opositores (mayormente católicos) fueran asesinados. Inglaterra, Escocia e Irlanda sufrieron tres guerras civiles de puritanos* en contra de los gobiernos gobernantes, las cuales dejaron a 190.000 personas muertas en Inglaterra (3.7% de la población); 60.000 muertos en Escocia (6% de la población); y 616.000 muertos en Irlanda (41% de la población, la cual era mayormente católica).

*Justificando su revolución como algo que trajo el reino de Cristo a la tierra, los puritanos consideraron a sus adversarios como enemigos de Cristo. Los puritanos oficiales de su ejército frecuentemente inspiraron a sus tropas al gritar una cita del Antiguo Testamento en contra de la idolatría pagana: "¡Maldito el que haga con negligencia la obra de Jehovah! ¡Maldito el que retraiga su espada de la sangre!" Los victoriosos soldados puritanos y parlamentarios, con sus nombres bíblicos extraordinarios — "Alabanza a Dios Barebones" y "Sargento Hew Agag en Pedazos ante el Señor" — recorrían el país, destruyendo imágenes en las iglesias, arrancando las pipas de los órganos, rompiendo los vitrales, y guardando sus caballos en catedrales.

Esto fue seguido en el siglo 17 por los protestantes de Inglaterra y Estados Unidos, quienes en 50 años fueron responsables de las muertes de más de 869 cuáqueros, (incluyendo a tres hombres y una mujer ahorcados en Boston por los puritanos creyetes de la Biblia), encarcelando a decenas de miles, y confiscando las propiedades de decenas de miles; los perseguidores de los cuáqueros incluyeron los episcopales, presbiterianos, puritanos congregacionalistas, y bautistas. 

Todas las sectas protestantes y católicas que mataron (o incluso aprovaron la matanza) de aquellos que tenían una opinión religiosa diferente eran muy diferentes a los verdaderos cristianos; al incluso considerar el asesinato, ellos estaban siguiendo y cediendo a su padre el diablo, quien fue homicida desde el principio. Todas las sectas, tanto las protestantes como la católica, que mató y persiguió a cualquier ser humano que tuviera una opinión religiosa diferente, hacen a un lado los mandatos de Jesús en el Nuevo Testamento, y así: 1) le niegan a Él como Señor y Maestro, 2) niegan que Cristo ha venido en la carne, y 3) por lo tanto son un antiCristo. Se supone que debemos amar y orar por nuestros enemigos, no destruirlos.

Si un verdadero cristiano (enviado por Jesús a predicar a alguien con palabras proporcionadas por Él inmediatamente antes de hablar), es rechazado por sus oyentes, a él sólo se le permite sacudir el polvo de esa casa o esa ciudad de sus pies; pero dañar de la menor manera a alguien que ha rechazado el mensaje es claramente demoníaco. Dios puede lidiar con aquellos que rechazan su mensaje de cualquier manera que él escoja (cuando Él escoja), pero un verdadero cristiano no puede ni siquiera golpear a otro ser humano, quien es creado a la imagen de Dios; un verdadero cristiano es: 1) enviado a personas específicas, 2) se le muestra o se le dice exactamente qué hacer, y es 3) inofensivo.

He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, astutos como serpientes y sencillos como palomas. Mat 10:16

 Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación torcida y perversa, en la cual vosotros resplandecéis como luminares en el mundo; Fil 2:15

Así como es Jesús, deben ser ustedes en el mundo. Debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7-10. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro. 1 Juan 3:3. Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, 1 Ped 1:15. Para que andemos como Él anduvo, 1 Juan 2:6, y como él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17. De la Palabra del Señor en el interior: "Recuerda, toda persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro."

Aunque los falsos profetas fueron apedreados de acuerdo a la ley judía, y aunque en Israel las personas paganas eran destruídas, esas prácticas fueron sustituídas por Jesús cuando él vino y fortaleció los requerimientos de la justicia para que excedieran los de la ley antigua. Aquel que continúa diciendo malas palabras, o diezmando, o matando a los profetas falsos y los incrédulos, o continúa tomando ojo por ojo, o construyendo templos, u observando los sábados, o teniendo múltiples esposas, o prohibiendo ciertas comidas, u observando ciertos días, o celebrando las fiestas judías;* esa persona niega a Jesucristo como Señor y Maestroniega que Él ha venido en la carne, y por lo tanto es un anticristo.

* Si usted es un judío que practicó la ley de Moisés (en lo que se refiere a los alimentos y días) y recientemente se convirtió al cristianismo, a usted se le permite (no se le exige) continuar esa práctica hasta que usted haya recibido fe del Espíritu que una porción de la ley ya no debería gobernarlo, (como lo hizo Pedro); porque si usted piensa que es pecado violar cualquier aspecto de la ley, usted está condenado a violarla.

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