La Biblia Moderna en Español, (haga clic en el texto en verde)     Ir al índice de la biblia   
Mateo 1:21

Mostrar el Capítulo y las notas   

 21 Ella dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados."2 [Jesús salva a la gente de su pecado, no en sus pecados. Él no nos salva de las consecuencias de nuestros pecados, más bien nos salva de la esclavitud al pecado — él es el libertador — él rescata al hombre de sus pecados. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8-10.]

Para ver el(los) versículo(s) mostrado(s) paralelamente en Nueva Intl, Reina Valera, y La Biblia de las Américas, haga click aquí.
_______________________________________

2 llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Ser salvado es ser liberado, ser rescatado, ser librado de la esclavitud de la naturaleza pecaminoso. El propósito de él no es excusarnos de nuestros pecados para que podamos vivir en pecado hasta la muerte — ¡NO! Él nos salva de nuestros pecados; él nos lava, nos limpia, nos purifica, nos perfecciona, nos hace santos, nos hace justos, él nos redime, nos santifica, se pone en unión con nosotros. Pero para llegar a ser parte de su cuerpo, nosotros primero debemos llegar a ser puros, aptos para unirnos con él. Las primeras personas, Adán y Eva, fueron creados en la imagen espiritual de Dios, y caminaron en la tierra por la dirección y el poder de Dios; pero ellos le desobedecieron, y así cayeron en una forma de vida más baja, fuera de la comunión y la dirección de Dios. Cada uno de nosotros es parte de la naturaleza humana caída, que camina con una mente e imaginación que en vez de estar en la imagen espiritual de Dios, está en la imagen de Satanás y es incapaz de ser agradable a Dios. Cada uno de nosotros es esclavo de nuestros deseos por más (lujuria), nuestro orgullo, inmoralidad sexual, enojo, placeres, pasiones, etc.; cada uno de nosotros es un ser egoísta y pecaminoso.

De la Palabra del Señor en el interior: "La religión ha rechazado el estatus de los hombres;" todas las religiones del mundo (incluyendo el cristianismo de hoy), ignoran que el hombre es una criatura caída. Más bien las religiones del mundo enseñan que podemos llegar a agradar a Dios con algún ritual, ceremonia, oración, meditación, etc.; nada de lo cual nos cambia de estar contaminados en nuestros pensamientos y de ser inaceptables para Dios y el cielo. Aunque podamos esconder nuestro enojo; aunque podamos evitar cometer adulterio; aunque podamos restringir nuestra carne para que no corra hacia el mal ni lo alcance; no podemos cambiar el hecho de que nos enojamos, de que miramos a otros para desearlos, que queremos más, etc.; somos criaturas egoístas resueltas a agradar a otros. Sólo el poder de Dios puede quitar nuestra naturaleza humana egoísta. Para llegar a ser agradables a Dios; para deshacernos de nuestros corazones contaminados; debemos ser cambiados completamente por el poder de Dios para recibir un nuevo corazón, mente, y espíritu.

De la Palabra del Señor en el interior:

Sin embargo, Jesús nos ofrece una solución. Él vino a restaurar al hombre a la imagen espirtual de Dios, para que pudiera disfrutar de su comunión y su dirección otra vez; lo cual requiere un hombre para crucificar (mortificar, matar) su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia. Nadie puede ser discípulo de Jesús a menos que se nieguen a sí mismos y tomen su cruz cada día.

Además, de la Palabra del Señor en el interior:

La cristiandad hoy es enemiga de la cruz, enseñando falsamente que la cruz no es necesaria, y por lo tanto sus creyentes continúan pecando y así permanecen siendo esclavos del pecado, Juan 8:34. La única cruz de la cristiandad es sólo decoración, colgada en las paredes o usada como joya. Como hijos de Adán, aquellos que están en la cristiandad estaban viviendo en un estado de condenación antes que se convirtieran en creyentes; ellos permanecen condenados después de que se convierten en creyentes porque todavía están pecando y todavía son esclavos del pecadosu condenación no se duerme, ellos permanecen en el estado de condenación de Adán, y no son purificados, no son santos, no son rectos, no están justificados, no están santificados, y no son salvos.

La cristiandad deja a la gente viviendo en los deseos de la carne, cumpliendo los deseos de la carne y los de los pensamientos de sus mentes, así como el resto de los hombres; ellos son dejados en su naturaleza pecaminosa, caminando de acuerdo a la carne, cuyo fin es satisfacer las cosas de la carne; en sus lujurias, deseos, afectos, placeres, orgullo, ira, vanidad, temor, preocupaciones, planes, etc; ellos son dejados en conformidad con los caminos del mundo y al príncipe de la potestad del aire [Satanás], Efe 2:2-3. Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir. Rom 8:13. Cuando la cristiandad supuestamente lo "salva" en sus pecados, usted ha perdido su oportunidad de encontrar la vida superior de Dios: Porque el que quiera salvar su vida la perderá, y el que pierda su vida por causa de mí la hallará. Mat 16:25. El propósito de este sitio web es enseñarle cómo recibir el poder de Dios que produce cambio, para llegar a ser libre de pecado y entrar en unión con Dios a medida que usted es trasladado a su reino, mientras está en la tierra y después para siempre.

Cuando Adán comió del árbol prohibido, sus ojos se abrieron, abriendo su visión a la dimensión física de la tierra tal como la conocemos, y ya no veían por medio de la luz de Dios con los ojos de su alma y su corazón, sin saber ya qué decir, no siendo ya guiados en lo que debe hacer; en vez de esto Adán y Eva comenzaron a caminar guiados por los pensamientos de su mente, por su nueva imaginación, y por los deseos y el orgullo. Sin embargo, su nueva mente e imaginación carnal, que componía su nueva vida de la carne, no se comparaba con el paraíso, la paz, la alegría, compañerismo maravilloso, y la guía que previamente tenía de Dios - por lo tanto, para Adán y Eva, la vida tal como la conocemos era una tragedia colosal porque ellos estaban plenamente conscientes de lo que habían perdido, la vida superior de Dios; pero nosotros, los descendientes de Adán, no conocemos ninguna otra vida aparte de esta vida de la carne en esta dimensión inferior de la tierra, por lo que somos más que nada ignorantes de nuestra maldecida existencia. Si supiéramos, estaríamos pasando todo nuestro tiempo libre buscando a Dios, buscando su justicia, buscando su reconciliación, buscando su reino, buscando su luz, buscando su comunión, buscando su amor, buscando su guía, buscando la vida superior de Dios; estaríamos obsesionados con ser restaurados a la imagen de la justicia y santidad de que Adán y Eva perdieron. Es como si nos hubieran golpeado en la cabeza con un martillo cada segundo de nuestra vida, por lo que creemos que es normal; y andamos por la vida tratando de encontrar la felicidad en la aprobación de los demás, en juguetes, placeres, televisión, películas, navegar por la web, los deseos, la meditación, las cosas, los cuerpos, la bebida, las drogas, los alimentos, los lugares exóticos para vacaciones, grandes cuentas bancarias, poder sobre otros, orgullo, etc .; y la gran mayoría de las personas mueren sin darse cuenta de que había una vida mejor que se podía tener mientras todavía estamos vivos en la tierra -el paraíso, el reino de los cielos.

Por lo tanto, ¿como puede algún hombre escapar la maldición de esta vida, la oscuridad, el encarcelamiento, el cautiverio, la esclavitud, de los cuales generalmente él ni siquiera está consciente?

Por la gracia de Dios, Cristo la luz es dado a todo hombre para que pueda creer — incluyendo la verdad de los caminos del hombre, que la luz revela dentro de él. Dios entonces visita a todo hombre en algún momento de su vida, anónimamente rogándoles que se alejen del mal de sus caminos. La gran mayoría de los hombres no comprenden que este ruego anónimo viene de Dios;* y por lo tanto si no aman la verdad de lo que se les ha mostrado por medio de la luz de Dios dentro de cada hombre, ellos rechazan la verdad, mientras aman sus caminos impíos, y en efecto odian la verdad, lo cual es odiar a Cristo, quien es la verdad. Los pocos que se sienten convencidos cuando se les muestra sus malos caminos, quienes reconocen la verdad de lo que se les ha dicho, y quienes por consiguiente deciden cambiar su vida — debido a su amor por la verdad, esos pocos hombres y mujeres son entonces escogidos por Dios para darles una experiencia espiritual que les da una probada de la bondad de Dios, que es dada para motivarlos a buscar a Aquel quien ha sido escondido para ser revelado. Para esos pocos así comienza su caminata espiritual para: 1) primero eliminar los caminos anchos y fáciles que llevan a la destrucción y encontrar el único camino angosto, el único camino hacia Dios: la cruz, y 2) para emprender la difícil caminata hacia la reconciliación completa con Dios, restaurados a lo que Adán y Eva perdieron, pero aun mejor: para ser trasladados al cielo, para sentarse en los cielos con Cristo, protegidos de llegar a pecar otra vez, y para estar en su presencia continuamente — todo esto mientras todavía están vivos en la tierra y después para siempre.

 De la Palabra del Señor en el interior:

Debido a que a los miembros de las sectas del cristianismo se les ha enseñado que no hay condenación en aquellos que están en Cristo, y debido a que a ellos se les ha enseñado incorrectamente que están en Cristo, cuando el Señor anónimamente ruega con aquellos que se llaman a si mismos cristianos para que se alejen de sus malos caminos, ellos a menudo piensan que están siendo condenados por un espíritu impío; de modo que rechazan los ruegos del Señor:

De la Palabra del Señor en el interior:

A muchos se les ha enseñado que porque "creen en Jesús" ellos están en Cristo, y por lo tanto ellos no deben estar sujetos a ninguna condenación, basado en el versículo: "Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." Rom 8:1. Sin embargo, andar conforme al Espíritu es ser guiado por el Espíritu en pensamientos, palabras, y acciones. Si usted es guiado por el Espíritu, usted no está bajo la ley. Gál 5:18. Andar conforme a la carne es caminar de acuerdo a los pensamientos de su mente carnal, los deseos de su carne, y su corazón impío, antes de que usted haya sido limpiado y purificado; hasta entonces usted no está en Cristo Jesús porque usted todavía está caminando en la carne — en sus deseos, afectos, placeres, orgullo, ira, vanidad, temor, preocupaciones, planes, etc., lo cual es igual que el resto del mundo que está en iniquidad y oscuridad. Para estar en Cristo, usted debe ponerle fin al pecado completamente. (Haga clic para ver los versículos que prueban esto).

_______________________________________